C-578-09

Sentencias 2009

    Sentencia C-578-09  

Referencia: expediente D-7666  

Demandante:  Arelix  Fernanda Palacios Valderrama.   

Demanda  de  inconstitucionalidad  contra los  artículos  157,  literal  A,  numeral  1º  (parcial);  y  204,  parágrafo 2º  (parcial)  de la Ley 100 de 1993 “por la cual se crea  el    sistema    de    seguridad    social    integral   y   se   dictan   otras  disposiciones”   

Magistrado      Ponente:   

Dr. JUAN CARLOS HENAO PÉREZ  

Bogotá,  D.C., veintiséis (26) de agosto de  dos mil nueve (2009).   

La  Sala Plena de la Corte Constitucional, en  ejercicio  de  sus  atribuciones  constitucionales  y  en  cumplimiento  de  los  requisitos  y  trámites  establecidos  en  el Decreto 2067 de 1991, profiere la  presente   

SENTENCIA     

I. ANTECEDENTES.     

En   ejercicio   de  la  acción  pública  consagrada  en  el artículo 241 superior, la ciudadana Arelix Fernanda Palacios  Valderrama,  instauró  demanda  de inconstitucionalidad  contra los artículos  157,  literal  A,  numeral  1º  (parcial);  y  el  inciso  primero  (parcial) y  parágrafo   2º   (parcial)   del   artículo   204  de  la  Ley  100  de  1993  “por  la cual se crea el sistema de seguridad social  integral      y      se      dictan      otras      disposiciones”.    

La  demanda  fue  inadmitida  parcialmente  mediante  auto  de  30  de  marzo de 2009, en razón a que el inciso primero del  artículo  204  de  la  Ley 100 de 1993 fue modificado por el artículo 10 de la  Ley  1122 de 2007. En consideración a que la demanda no fue subsanada dentro de  la  oportunidad  legal,  la  Sala se abstendrá de emitir pronunciamiento alguno  frente    al    cargo    de    inconstitucionalidad   propuesto   contra   dicha  disposición.   

II.     NORMAS  DEMANDADAS.   

Los  apartes de las disposiciones demandadas  son los siguientes:   

“LEY 100 DE 1993  

(Diciembre 23)  

Diario  Oficial  No.  41.148,  de  23  de  diciembre de 1993   

Por la cual se crea el sistema de seguridad  social integral y se dictan otras disposiciones   

EL   CONGRESO   DE   LA   REPÚBLICA   DE  COLOMBIA,   

DECRETA:  

‘(…)   

ARTÍCULO  157.  TIPOS  DE  PARTICIPANTES  EN  EL  SISTEMA  GENERAL DE  SEGURIDAD  SOCIAL EN SALUD. A partir de la sanción de  la  presente  Ley, todo colombiano participará en el servicio esencial de salud  que  permite  el Sistema General de Seguridad Social en Salud. Unos lo harán en  su  condición  de  afiliados  al  régimen contributivo o subsidiado y otros lo  harán en forma temporal como participantes vinculados.   

     

A. Afiliados al Sistema de Seguridad Social.     

Existirán dos tipos de afiliados al Sistema  General de Seguridad Social en Salud:   

1. Los afiliados  al  Sistema  mediante  el  régimen  contributivo  son las personas vinculadas a  través  de  contrato  de  trabajo,  los servidores públicos, los pensionados y  jubilados     y     los    trabajadores  independientes  con  capacidad  de  pago. Estas personas deberán  afiliarse  al Sistema mediante las normas del régimen contributivo de que trata  el   capítulo   I  del  título  III  de  la  presente  Ley.  (…)’   

“(…) ARTÍCULO  204.  MONTO Y DISTRIBUCIÓN  DE LAS COTIZACIONES.   

‘(…)  PAR.  2º  –  Para  efectos  de  cálculo     de     la    base    de    cotización    de    los    trabajadores independientes, el Gobierno  Nacional  reglamentará  un  sistema  de  presunciones  de  ingreso  con base en  información   sobre  el  nivel  de  educación,  la  experiencia  laboral,  las  actividades  económicas,  la  región  de  operación  y  el  patrimonio de los  individuos.  Así mismo, la  periodicidad   de   la   cotización   para  estos  trabajadores  podrá  variar  dependiendo de la estabilidad y periodicidad de sus ingresos.”   

     

I. LA DEMANDA.     

La parte actora manifiesta  que  los  apartes demandados del numeral 1 de la letra A del artículo 157 y del  parágrafo  2º del artículo 204 de la Ley 100 de 1993, vulneran los artículos  1, 2, 13, 48, 49, 95 y 366 de la Constitución Política.   

En  términos  de  la  demanda,  la  expresión  “trabajadores” resulta inexequible al configurarse  una  omisión legislativa relativa, toda vez que dicha expresión excluye de sus  efectos  a  los  rentistas  de capital ( personas que no perciben ingreso por su  actividad  personal,  sino  por  la  explotación  de sus bienes) con lo cual se  establece  un  trato  discriminatorio  frente a personas vinculadas a través de  contrato   de   trabajo,   servidores   públicos,   pensionados,   jubilados  y  trabajadores  independientes  con  capacidad  de  pago,  sobre quienes radica la  obligación  de  afiliarse  al  régimen  contributivo  del Sistema de Seguridad  Social en Salud.   

El   concepto  de  la  vulneración  propuesta  por  la demandante frente a la letra A, numeral 1º del  artículo  157  y  parágrafo  2º  del  artículo 204 de la Ley 100 de 1993, se  concreta de la siguiente manera:      

1. Primer cargo: Vulneración del artículo 1o de la  Constitución Política – Principio de Solidaridad.     

Afirma la demandante que  la  expresión  “trabajadores”  vulnera  el  artículo  1º  de la Carta que  consagra  el  principio de solidaridad propio de un estado social de derecho, en  la  medida  que excluye del deber de afiliarse al Sistema de Seguridad Social en  Salud  a  aquellas personas que derivan sus ingresos de la renta de sus bienes y  no  de  una actividad personal. En concepto de la demandante, estas personas con  capacidad  de  pago  no contribuyen de manera obligatoria a financiar el Sistema  en  la  medida  que la norma sólo hace referencia a trabajadores dependientes e  independientes,  con  lo  cual  se  rompe el principio de solidaridad, según el  cual  todos  los  participantes  del  Sistema deben aportar a su sostenibilidad,  equidad y eficiencia.      

1. Segundo  cargo: Vulneración del artículo 2º de  la  Constitución  Política.  Se  desconocen  los  fines esenciales del Estado.     

Se  afirma en la demanda  que  al  excluir el concepto de “rentistas” de la afiliación obligatoria al  Sistema  General de Seguridad Social en Salud se desconocen los fines esenciales  del  Estado,  por  cuanto se disminuyen los recursos que deben entrar al Sistema  y,  en esa medida, se limita el desarrollo de políticas públicas en materia de  salud.      

1. Tercer cargo: Vulneración del artículo 13 de la  Constitución Política. Principio de Igualdad.     

A juicio de la demandante,  la   disposición  acusada  de  inconstitucionalidad  establece  un  tratamiento  discriminatorio  al  excluir del deber de cotizar a un segmento de la población  con  capacidad de pago que no ostenta la calidad de “trabajador” con lo cual  se  configura  una  omisión  legislativa  relativa  por  cuanto  el  legislador  “dejó supuestos análogos  por  fuera  del  ámbito  de  aplicación  de la norma, con clara violación del  principio   de  igualdad.”  Para  soportar  tal  afirmación,  la  actora  cita  la sentencia C-543 de 1996,  según   la   cual   existe   omisión  legislativa  cuando  “(…)  en  desarrollo  de  ese mismo deber, el  legislador  en  forma expresa o tácita, excluye a un grupo de ciudadanos de los  beneficios   que   otorga   al   resto”.   

Precisa la actora, que el  trato   desigual  es  desproporcionado  por  cuanto  no  consulta  criterios  de  idoneidad,  necesidad  y  proporcionalidad en sentido estricto. No se cumple con  el  criterio  de  idoneidad  porque no se encuentra una finalidad legítima para  excluir  a  los  rentistas  como cotizantes obligatorios; tampoco se verifica el  criterio  de  necesidad,  en  razón  a  que  la  exclusión de los rentistas no  asegura  la  protección  en  mejor  grado  de  los derechos en salud de toda la  población;  y  por  último,  no  se observa que la limitación al principio de  igualdad sea proporcional.   

3.4          Cuarto cargo: Vulneración de los artículos 48 y  49    de    la    Constitución    Política.    Principio   de   Universalidad.   

En   concepto  de  la  demandante  se  vulneran los artículos 48 y 49 de la Constitución Política en  la  medida  que  al  excluir  de  la  afiliación obligatoria a los rentistas se  disminuyen   los  recursos  que  entran  al  Sistema  y,  en  consecuencia,  las  posibilidades  del Estado para cumplir con la metas de cobertura, con lo cual se  afecta el principio de Universalidad.   

3.5          Quinto cargo: Vulneración del artículo 95 de la  Constitución   Política.   Incumplimiento  de  los  deberes  de  las  personas  y     ciudadanos.   

Se señala en la demanda  que  no  se  desarrollan los deberes de las personas y ciudadanos consagrados en  el  artículo  95  de  la  Constitución  Política,  en tanto se autoriza a los  rentistas  a  sustraerse  del  financiamiento  de  los  gastos del Estado, al no  contemplar  su  obligación  de  contribuir  al  Sistema General de la Seguridad  Social en Salud.      

1. Sexto  cargo:  Vulneración  del  artículo  366  Superior. Finalidad social del Estado.     

Se advierte que la norma  acusada  desconoce  los  propósitos  de  bienestar  social y mejoramiento de la  calidad  de  vida  de  las  personas,  pues  al no contar con los recursos de un  segmento  de  la  población  con capacidad de pago se dificulta al Estado hacer  efectiva    la   garantía   contemplada   en   el   artículo   366   Superior.   

IV.          INTERVENCIONES.   

4.1   Ministerio  de  la  Protección  Social.   

La  representante  del  Ministerio  de  la  Protección  Social,  manifiesta  en  defensa  de  la  letra  A, numeral 1º del  artículo  157  de  la Ley 100 de 1993 parcialmente demandado, que la expresión  “trabajadores    independientes”    no  excluye  el  concepto  de  rentistas  y,  aún, sí en gracia de  discusión  se aceptara que los rentistas no entran en el ámbito de aplicación  de  la  norma,  el  Decreto  806  de 1998 incluye este segmento de aportantes de  manera  expresa como afiliados al régimen contributivo de salud en su artículo  26, literal d, así:   

“Artículo  26.  Afiliados  al  régimen  contributivo.  Las  personas  con  capacidad  de pago  deberán  afiliarse al Régimen Contributivo mediante el pago de una cotización  o  aporte  económico  previo,  el  cual  será  financiado  directamente por el  afiliado o en concurrencia entre éste y su empleador.   

Serán  afiliados  al Régimen Contributivo  del Sistema General de Seguridad Social en Salud:   

1. Como cotizantes:  

‘(…)d)  Los  trabajadores         independientes,        los  rentistas,  los  propietarios  de  las  empresas y en  general  todas  las  personas  naturales  residentes  en el país, que no tengan  vínculo contractual y reglamentario con algún empleador.”   

Por  las razones expuestas, el Ministerio de  la   Protección   Social   solicita  a  la  Corte  Constitucional  declarar  la  exequibilidad de las normas acusadas.   

     

El  apoderado  del  Ministerio de Hacienda y  Crédito  Público  afirma  que  la  expresión  acusada  del  artículo  157  y  parágrafo  2º  del  artículo  204  de  la  Ley 100 de 1993, no constituye una  omisión   legislativa  relativa,  puesto  que  la  categoría  de  “trabajador    independiente”   está  desligada   legalmente  de  los  elementos  que  erróneamente  le  atribuye  la  demandante, tales como subordinación y salario.   

En concepto del representante del Ministerio  la  categoría de trabajador independiente no excluye a los rentistas de capital  dedicados  a  actividades  económicas  como las inversiones. Desde ese punto de  vista,  el  mismo  numeral  1º  de  la  letra A del artículo 157 de la Ley 100  diferencia  las  “personas  vinculadas  a través de  contrato   de   trabajo”   de  los  “trabajadores   independientes   con  capacidad  de  pago”;  a  su turno el numeral 2 de la misma letra A del artículo 157  diferencia  entre  “trabajadores  independientes sin  capacidad   de   pago”   de   los   “trabajadores  independientes  con  capacidad  de pago”.   

De   allí  que  tales  diferencias  deben  interpretarse  de  manera  sistemática, en tanto el artículo 156 de la Ley 100  de     1993,     señala     en     su     letra    b)    que    “Todos los habitantes de Colombia deberán  estar  afiliados al Sistema General de Seguridad Social en Salud, previo pago de  la  cotización  reglamentaria  o  a través del subsidio que se financiará con  recursos   fiscales,  de  solidaridad  y  los  ingresos  propios  de  los  entes  territoriales”,  lo que evidencia que ningún sector  de   la   población   se   encuentra   excluido   del   deber   de  cotizar  al  Sistema.   

La noción de “trabajo” en los términos  del   artículo   5º   del   Código   Sustantivo  del  Trabajo  corresponde  a  “toda  actividad  humana  libre,  ya  sea material o  intelectual,   permanente   o  transitoria,  que  una  persona  natural  ejecuta  conscientemente  al servicio de otra, y cualquiera que sea su finalidad, siempre  que   se   efectúe   en   ejecución  de  un  contrato  de  trabajo”,  en  esos  términos y de acuerdo con el artículo 22 del mismo  Código   “trabajador”   en   el   contexto  de  una  relación  laboral  es  “quien     presta     el     servicio”      es     decir     “trabajador  dependiente”  para  diferenciar  tal  concepto  del  “trabajador         independiente” .   

El  trabajador  independiente,  según  el  Decreto  3063  de  1989,  es  “la persona natural que  ejerce  personal  y directamente una profesión, oficio o actividad económica ,  con  o  sin  trabajadores  a  su  servicio,  sin  sujeción  a  un  contrato  de  trabajo”,  definición  que  permite advertir que no  existe  ninguna  limitación  en  cuanto  a  la  actividad  económica, oficio o  profesión.  Precisa  el  apoderado  del Ministerio que tal definición legal se  encontraba  vigente  al  momento de proferir la Constitución Política de 1991,  así como la Ley 100 de 1993.   

En  el  mismo  sentido, el representante del  Ministerio  señala  que  los  rentistas  de  capital fueron incluidos de manera  expresa  en  el  Sistema  General  de  la  Seguridad  Social  en Salud según se  señaló  el  artículo 1º del Decreto 1406 de 1999, por el cual se implementó  el  Registro Único de Aportantes al Sistema de Seguridad Social Integral, así:   

“ARTÍCULO  1o.  ALCANCE  DE  LAS  EXPRESIONES  “SISTEMA”,  “ENTIDAD       ADMINISTRADORA”,       “ADMINISTRADORA”,       “APORTANTE”      Y  “AFILIADO”.   

(…)  “Aportante”  es la persona o entidad  que  tiene  la obligación directa frente a la entidad administradora de cumplir  con  el  pago  de  los  aportes correspondientes a uno o más de los servicios o  riesgos  que  conforman  el Sistema y para uno o más afiliados al mismo. Cuando  en  este  decreto  se  utilice  la expresión “aportantes”, se entenderá que se  hace   referencia  a  las  personas  naturales  o  jurídicas  con  trabajadores  dependientes,  a las entidades promotoras de salud, administradoras de pensiones  o  riesgos  profesionales  obligadas  a  realizar  aportes  correspondientes  al  Sistema,   a  los  rentistas  de  capital   y   demás  personas  que  tengan  capacidad  de  contribuir  al  financiamiento  del SGSSS, y a los trabajadores independientes que se encuentren  afiliados al Sistema de Seguridad Social Integral.   

Concluye  el  Ministerio en relación con la  inconstitucionalidad  del  aparte  demandado  del artículo 157 de la Ley 100 de  1993,  que  la  obligación de cotizar al Sistema está en cabeza no solo de los  trabajadores  dependientes o independientes, pensionados, servidores públicos u  otros,  sino de todas aquellas personas que tienen capacidad de pago a partir de  una  interpretación  sistemática  de  la  Ley  100  de  1993,  por  lo  que la  inexequibilidad  pretendida  se  fundamenta en “(…)  una  lectura  sesgada y restrictiva de la expresión trabajadores independientes  (…)’, que no consulta su  significado  legal  y  la tradición jurídica sobre la manera como viene siendo  utilizada (…).”   

Por  lo  expuesto,  el  representante  del  Ministerio  de  Hacienda  y  Crédito  Público  solicita rechazar los cargos de  inconstitucionalidad impetrados.    

     

1. Instituto Colombiano de Derecho Tributario.     

A  petición  de la Corte Constitucional, el  Instituto  Colombiano  de  Derecho  Tributario  emitió  concepto  acerca  de la  demanda   de  inconstitucionalidad  parcial  por  omisión  legislativa  de  los  artículos   157   y   204   de   la   Ley   100  de  1993,  en  los  siguientes  términos:   

En concepto del representante del Instituto,  en  efecto  se excluye del Sistema General de la Seguridad Social en Salud a las  personas  que  obtienen  ingresos  diferentes  a  los  laborales.  Sin  embargo,  reconoce  el  Instituto  que  el  Estado no tiene que agotar toda su facultad de  reglamentación  en  una  sola ley y, en todo caso tiene la facultad de utilizar  diferentes     mecanismos     para    lograr    la    contribución    de    sus  administrados.   

Concluye que las normas acusadas se ajustan a  la  Constitución  sí  se entienden las expresiones en un sentido abierto, como  lo  han  entendido los laboralistas. Sin embargo, considera que existe una falta  de  regulación en el Sistema General de Seguridad Social en Salud para aquellas  personas que no son asalariados.   

     

1. Academia Colombiana de Jurisprudencia.     

En  concepto  de  los  representantes  de la  Academia  Colombiana de Jurisprudencia, el gran paradigma de la seguridad social  lo  constituye  la búsqueda, desde lo legal, del mayor número de participantes  al  Sistema. Así, desde su punto de vista la normatividad vigente no impide que  los   rentistas  ni  otras  personas  económicamente  activas  participen  como  cotizantes   y,   por  ende,  como  beneficiarios  del  Sistema  en  calidad  de  trabajadores  independientes.  Por  esta  razón,  considera  que cercenar de la  disposición   demandada  la  expresión  “trabajadores”  para  dejar  sólo  “independientes  con  capacidad de pago” no mejora o modifica el espíritu y  razón de ser de la norma acusada.   

En  virtud  de  lo  anterior,  la  Academia  Colombiana  de  Jurisprudencia  propone  la  exequibilidad  y permanencia de las  normas acusadas dentro del ordenamiento jurídico.   

1. Universidad del Rosario.     

El  representante  de  la  Universidad  del  Rosario  descarta  de  plano  las  acusaciones  parciales  que  se  formulan  al  artículo  157  de  la Ley 100 de 1993 en razón a que el Decreto 806 de 1998 en  su   artículo  26,  literal  D  incluyó  expresamente  a  los  rentistas  como  cotizantes   al  Régimen  Contributivo.  En  concepto  de  la  Universidad,  el  artículo  48  de la Constitución Política en consonancia con el artículo 1º  de  la  Ley 100 de 1993, creó el Sistema de Seguridad Social en Salud de manera  tal que toda la población participe en él.   

De  allí  que  el Decreto 806 de 1998, haya  reglamentado  de  manera  expresa la afiliación al régimen contributivo de los  rentistas,  los  cuales  según definición contenida en la Resolución 01477 de  2005,  son personas naturales cuyos ingresos provienen de intereses, descuentos,  beneficios,   ganancias,   utilidades  y  en  general,  todo  cuanto  represente  rendimiento  de  capital  o diferencia entre el valor invertido o aportado, y el  valor futuro y/o pagado o abonado al inversionista.   

En  consecuencia,  el  representante  de  la  Universidad   del  Rosario  solicita  a  la  Corte  Constitucional  declarar  la  exequibilidad de las normas acusadas.   

4.6  Central  Unitaria  de  Trabajadores  de  Colombia (CUT).   

El  representante  de la Central Unitaria de  Trabajadores     de     Colombia    –CUT-,  estima  que  las  normas  cuya  inexequibilidad se demanda no  vulneran  la Constitución Política en la medida que el artículo 157 de la Ley  100  de  1993  consagra  en  su  inciso  1º  el deber de afiliación al Sistema  General  de  Seguridad  Social  en  Salud  a  todas las personas en atención al  vínculo  de  producción  o relación que se tenga con la creación de bienes y  servicios, así como con sus ingresos.   

Para  la Central Unitaria de Trabajadores si  bien  en  la  norma  no  se hace una referencia expresa a los rentistas, tampoco  puede  afirmarse  que  la  disposición  los  excluye,  es  decir,  más que una  inconstitucionalidad  la  norma  refleja  una  deficiencia, ya que el legislador  utilizó  para  los  independientes la expresión “trabajadores”, la cual si  bien  no  es  apropiada  técnicamente no constituye una omisión del legislador  por la cual la norma deba ser declarada inconstitucional.   

V.           CONCEPTO  DEL  PROCURADOR  GENERAL DE LA  NACIÓN.    

Mediante concepto de 10 de junio de 2009, el  Procurador  General  de la Nación solicitó a la Corte Constitucional declarase  inhibida  para pronunciarse de fondo sobre la     expresión     “trabajadores”  contenida  en  los  artículos 157, literal A, numeral  1º  y  204 parágrafo 2º de la Ley 100 de 1993 “por  la  cual  se  crea  el  sistema  de  seguridad social integral y se dictan otras  disposiciones, por ineptitud sustantiva de la demanda,  con fundamento en las siguientes consideraciones:   

La ciudadana funda su demanda en un concepto  genérico  de  la  expresión  “trabajadores  independientes” derivado de su  sentido  gramatical, el cual no atiende los elementos definitorios contenidos en  el  régimen  legal.  En  concepto  de  la  Procuraduría,  la  ciudadana Arelix  Fernanda   Palacios   Valderrama  no  logra  articular  un  verdadero  cargo  de  inconstitucionalidad  por  cuanto sus acusaciones giran en torno de una presunta  omisión  legislativa  que  sustenta  a  partir de un entendimiento caprichoso y  subjetivo  de  las disposiciones parcialmente impugnadas, a las cuales asigna un  trato  discriminatorio  que  en  modo alguno se desprende de una interpretación  sistemática de la Ley 100 de 1993.   

De  acuerdo  con  el  Decreto  3063 de 1989,  trabajador  independiente  es  toda  “persona natural  que   ejerce   personal  y  directamente  una  profesión,  oficio  o  actividad  económica,  con  o  sin trabajadores a su servicio, sin sujeción a contrato de  trabajo”. Por su parte, el Decreto 806 de 1998 en su  artículo  26,  numeral  1º,  letra  d, incluye expresamente a los rentistas de  capital  como  cotizantes  del Sistema y el Decreto 1406 de 1999, por el cual se  pone  en  operación  el  Registro  Único  de  Aportantes al Sistema General de  Seguridad  Social  en Salud incluye de manera expresa a los rentistas, de manera  que  tales  disposiciones  no  tendrían  validez  si  le  asistiera razón a la  demandante.   

En  últimas,  para  la  Vista  Fiscal no se  cumple   con   los   requisitos   de   procedibilidad   de   las   demandas   de  inconstitucionalidad  por  cuanto: 1. Los cargos se fundamentan en hipótesis de  interpretación  del  texto  normativo;  2. Las disposiciones no excluyen de sus  consecuencias  jurídicas  los casos asimilables; 3. Es innecesaria la búsqueda  de  la inexequibilidad, pues la interpretación sistemática de la norma lleva a  un  significado  unívoco  del  término  trabajadores  independientes.  Por  lo  expuesto  el  Ministerio  Público  solicita  que  se  emita  un pronunciamiento  inhibitorio por ineptitud sustantiva de la demanda.    

VI.           CONSIDERACIONES  Y  FUNDAMENTOS  DE  LA  CORTE.   

1.                   Competencia.    

La  Corte Constitucional es competente para  conocer  de la presente demanda, en los términos previstos por el numeral 4 del  artículo  241  de la Constitución Política, al dirigirse contra disposiciones  que integran una ley.    

2.          Asunto   previo.   La  existencia  de  cargo  de  inconstitucionalidad.   

Plantea la actora que la  expresión  “trabajador”  (sin  atender su complemento  directo                 “independiente”)  contenida  tanto  en  el  numeral  1, letra A del artículo 157 de la ley 100 de  1993  como en el parágrafo 2º del artículo 204 de la misma ley, excluye a los  “rentistas  de  capital”,  aspecto  que  en  su  concepto  se traduce en una  omisión legislativa relativa.   

Sin embargo, la mayoría  de  intervinientes  -incluido  el  Ministerio Público- coinciden en afirmar que  contrario  a lo expresado por la demandante, de una interpretación sistemática  e   integral   de   la  Ley  100  de  1993,  no  es  posible  concluir  que  los  “rentistas”  se encuentran excluidos del Sistema General de Seguridad Social  en  Salud,  pues en los términos del inciso 1º del artículo 157 de la Ley 100  y  de  los   artículos  1º  y  156  de  esta  Ley  “Todos  lo  habitantes  en  Colombia deberán  estar  afiliados  al sistema general de seguridad social en salud, previo el pago de la  cotización   reglamentaria   o  a  través  de  el  subsidio[…]”,  de  manera  tal que ningún colombiano  puede  eludir  esta  obligación,  a  punto  que el artículo 154 de la Ley 100,  señala  que  el  Estado  intervendrá  en  el servicio público de la seguridad  social para asegurar su carácter obligatorio.   

Precisamente,  el   Gobierno  al  reglamentar  los  artículos  154  y  157  de  la Ley 100 de 1993,  expidió  el  Decreto  806 de 1998, el cual en su artículo 26, letra d, incluye  expresamente  a los rentistas de capital como afiliados al régimen contributivo  de salud, así:   

“Artículo  26.  Afiliados  al  régimen  contributivo.  Las  personas  con  capacidad  de pago  deberán  afiliarse al Régimen Contributivo mediante el pago de una cotización  o  aporte  económico  previo,  el  cual  será  financiado  directamente por el  afiliado o en concurrencia entre éste y su empleador.   

Serán  afiliados al Régimen Contributivo  del Sistema General de Seguridad Social en Salud:   

1. Como cotizantes:  

(…)  d) Los trabajadores independientes,  los    rentistas,   los  propietarios  de  las  empresas  y  en  general  todas  las  personas  naturales  residentes  en  el país, que no tengan vínculo contractual y reglamentario con  algún empleador.”   

En  el mismo sentido, se incluyó de manera  expresa  en  calidad  de  “aportantes”  a  los  rentistas  de  capital en el  artículo  1º  del Decreto 1406 de 1999, por el cual se implementó el Registro  Único  de  Aportantes  al  Sistema  de  Seguridad Social Integral con el fin de  establecer un efectivo control a las cotizaciones:   

“ARTÍCULO 1o. ALCANCE DE LAS EXPRESIONES  “SISTEMA”,    “ENTIDAD    ADMINISTRADORA”,   “ADMINISTRADORA”,   “APORTANTE”   Y  “AFILIADO”.   

(…)  

“Aportante”  es  la  persona o entidad que  tiene  la  obligación directa frente a la entidad administradora de cumplir con  el  pago de los aportes correspondientes a uno o más de los servicios o riesgos  que  conforman  el  Sistema y para uno o más afiliados al mismo. Cuando en este  decreto  se  utilice  la  expresión  “aportantes”,  se  entenderá  que se hace  referencia  a las personas naturales o jurídicas con trabajadores dependientes,  a  las  entidades  promotoras  de  salud, administradoras de pensiones o riesgos  profesionales  obligadas  a  realizar  aportes  correspondientes  al  Sistema, a  los  rentistas de capital y  demás  personas que tengan capacidad de contribuir al financiamiento del SGSSS,  y  a  los  trabajadores independientes que se encuentren afiliados al Sistema de  Seguridad Social Integral.   

Ahora bien, para intervinientes como la CUT,  si    bien    con   la   expresión   “trabajadores  independientes” se incurre  en     un    defecto    técnico    al    otorgar    a    los    “independientes  con capacidad de pago” la  calidad       de       “trabajadores”,  no  por  ello  la norma deviene inconstitucional, en la medida  que  una  compresión  amplia  de  la  expresión  permite incluir dentro de tal  concepto  el  de  “rentistas”  tal como en su momento lo señaló el Decreto  3063  de  1989,  en  su artículo 15, según el cual es trabajador independiente  toda   “persona   natural  que  ejerce  personal  y  directamente   una  profesión,  oficio  o  actividad  económica,  con o sin trabajadores a su servicio, sin  sujeción  a  contrato  de  trabajo”, con lo cual se  concluye  que  la  expresión  trabajadores  independientes  incluye a todas las  personas económicamente activas.   

Lo  expuesto  permite  demostrar  que  para  ninguno  de  los  intervinientes la  interpretación de las normas acusadas  puede  ser  diferente  a  aquella  que  asegure los principio de universalidad y  solidaridad,  es  decir,  la   obligatoriedad  de  que  los “rentistas”  coticen  al Sistema General de Seguridad Social en Salud y, en últimas, es este  entendimiento  de  la  norma  el que debe preferirse a aquel que no se ajuste al  precepto  constitucional  que obliga a que todo colombiano se encuentre afiliado  al  Sistema  General de Seguridad Social en Salud sin excepción alguna, aspecto  que  en  definitiva  permite  concluir que los cargos de la demanda recaen sobre  una  apreciación  limitada  del  tenor literal del numeral 1 de la Letra A  del  artículo  157  y el parágrafo segundo del artículo 204 de la Ley 100, lo  cual  ni  siquiera  atiende  el  mandato  contenido  en  el inciso primero de la  disposición  acusada, según el cual “A partir de la  sanción  de  la  presente  ley,  todo  colombiano  participará  en el servicio  público  esencial  de  salud que permite el sistema general de seguridad social  en salud […]”  .   

Desde esa perspectiva, conviene recordar que  en  reiteradas  oportunidades  esta  Corte  ha  manifestado  la imposibilidad de  efectuar  juicios  de  constitucionalidad respecto de interpretaciones. De allí  la   importancia   de   que  el  concepto  de  la  violación  sea  cierto,  según  lo  ha  puntualizado  la  Corte, entre otras, en la sentencia C-1052 de 2001:   

“Adicionalmente,   las   razones   que  respaldan    los    cargos    de    inconstitucionalidad    sean    ciertas significa que la demanda recaiga  sobre  una  proposición  jurídica  real y existente “y no simplemente [sobre  una]  deducida  por  el  actor,  o  implícita”  e  incluso sobre otras normas  vigentes  que,  en  todo caso, no son el objeto concreto de la demanda. Así, el  ejercicio   de   la   acción   pública   de   inconstitucionalidad  supone  la  confrontación  del  texto  constitucional  con  una  norma  legal  que tiene un  contenido  verificable a partir de la interpretación de su propio texto; “esa  técnica   de   control  difiere,  entonces,  de  aquella  [otra]  encaminada  a  establecer  proposiciones  inexistentes,  que  no  han sido suministradas por el  legislador,  para pretender deducir la inconstitucionalidad de las mismas cuando  del texto normativo no se desprenden”   

En     suma,     la     certeza  implica  que  la  norma impugnada  exista  y  no  sea  producto de lucubraciones o deducciones del actor, de manera  que  la  Corte Constitucional debe abstenerse de efectuar pronunciamientos sobre  contenidos  normativos  eventuales e hipotéticos, con el fin de evitar declarar  inexequibles  disposiciones  cuyo  significado  viviente  es  compatible  con la  Carta,  lo  cual  representaría  un  ejercicio  arbitrario  e inadecuado de sus  funciones1.   

En  el presente caso, la demandante parte de  una  interpretación personal  de  las  disposiciones  acusadas,  sin  atender todos los elementos normativos y  fácticos  que rodean la obligatoriedad de que el Sistema de Seguridad Social en  Salud  sea  universal.  En  otras  palabras,  la  ciudadana interpreta de manera  aislada  el  segmento normativo acusado, intentando así demostrar la existencia  de  una  supuesta omisión legislativa, con lo cual se constata que no se cumple  con  el  requisito de certeza,  que  permita  entrar  a  un  estudio de fondo, toda vez que el supuesto cargo de  inconstitucionalidad     no     recae     sobre     una    verdadera    omisión  legislativa.     

Conviene recordar que la  omisión   legislativa   se   produce  cuando  el  legislador  ha  expedido  una  normatividad  de  manera  incompleta o defectuosa, con lo cual deja por fuera de  sus  consecuencias  jurídicas  situaciones de hecho análogas, de forma tal que  se  quebranta  el  principio  de  igualdad  o la Constitución en general. En lo  referente a este tema la Corte ha manifestado:   

“En  el  caso de una  omisión  relativa  por el contrario ha dicho la Corte, se cumple a cabalidad el  fundamento  básico  del  control  constitucional  –  la confrontación objetiva  entre  la  Ley  y  la Constitución -, ya que el debate se suscita en torno a un  texto  legal  que  se  reputa  imperfecto  en  su concepción2,  y  que  a  partir  de  la ausencia parcial de  regulación,  al  cotejarlo  con  la  Carta,  aquél  puede resultar arbitrario,  inequitativo    o   discriminatorio   en   perjuicio   de   ciertas   garantías  constitucionales   como  la  igualdad  y  el  debido  proceso3.”4   

En  relación  con  la  omisión  legislativa  esta  Corporación  ha  señalado  de  manera profusa los  requisitos  que  permiten  identificar  en qué casos le asiste competencia a la  Corte  para  conocer  de esta modalidad de omisión y cuáles son los requisitos  que  deben  verificarse para proceder a declarar la inconstitucionalidad por tal  concepto.   

Al respecto, la Corte se  ha  declarado  incompetente para conocer acerca de demanda s dirigidas en contra  de  omisiones  legislativas, aduciendo que uno de los presupuestos mínimos para  la  procedencia de la acción pública de constitucionalidad es la existencia de  una  disposición  jurídica  con  contenido normativo verificable, de forma que  “ no es metodológicamente  posible  el  examen  de constitucionalidad ‘(…) por la  carencia     de     norma     susceptible    de    control”5     lo  que  se  define como omisión legislativa absoluta, como tampoco  se  hace  posible  conocer de estas demandas cuando se dirigen contra contenidos  implícitos  o  que  parten  exclusivamente  del  entendimiento subjetivo que el  actor   hace   de   las   normas  acusadas6  como ocurre en  el presente caso.   

Al   respecto   ha   señalado  la  Corte:  “(ii) es indispensable que  la  demanda de inconstitucionalidad recaiga sobre un texto real y no simplemente  deducido   por   el   actor  o  implícito,  (iii)  la  declaración  de inexequibilidad total o parcial de una disposición legislativa  requiere  previamente  definir si existe una oposición definitiva y verificable  entre   lo   que   dispone   el   precepto   acusado   y   lo   que   manda   la  Constitución     7.  Finalmente,  la  ausencia de  regulación  de  una  determinada  materia no necesariamente puede ser objeto de  reproche  constitucional,  ya  que  los silencios del Legislador en determinados  casos   son   expresiones   de   su   voluntad.”8    (Subrayado    fuera    de  texto).   

Es  así  como  se  hace  evidente  que  la  supuesta  omisión  señalada  por  la  demandante  en realidad se deriva de una  interpretación  restringida  del numeral 1º, literal A del artículo 157, así  como  del  parágrafo segundo del artículo 204 de la Ley 100 de 1993,  con  lo  cual  queda  demostrada la ineptitud sustantiva de la demanda alegada por la  Vista   Fiscal,   circunstancia   que   lleva   a   esta   Sala   a   declararse  inhibida.   

VII.  DECISIÓN.  

Con   fundamento   en   las   precedentes  motivaciones,  la  Sala Plena de la Corte Constitucional, administrando justicia  en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,   

PRIMERO:     INHIBIRSE    de  emitir  pronunciamiento  de  fondo  respecto  de la solicitud de  inconstitucionalidad         de         la        expresión        “trabajadores”,  contenida en la letra  A,  numeral  1  del artículo 157  y parágrafo 2º del artículo 204 de la  Ley 100 de 1993, por ineptitud sustantiva de la demanda.   

Cópiese,   notifíquese,   comuníquese,  insértese  en  la Gaceta de la Corte Constitucional y archívese el expediente.  Cúmplase.   

NILSON PINILLA PINILLA  

Presidente  

MARÍA VICTORIA CALLE CORREA  

Magistrado  

MAURICIO GONZÁLEZ CUERVO  

Magistrado  

JUAN CARLOS HENAO PÉREZ  

GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO  

Magistrado  

JORGE IVÁN PALACIO PALACIO  

Magistrado  

JORGE IGNACIO PRETELT CHALJUB  

Magistrado  

HUMBERTO ANTONIO SIERRA PORTO  

Magistrado  

LUIS ERNESTO VARGAS SILVA  

                                                       Magistrado   

MARTHA VICTORIA SACHICA MENDEZ  

Secretaria General  

    

1  Sentencia C-038 de 2006   

2 Corte  Constitucional, Sentencia C-041 de 2002   

3 Corte  Constitucional, Sentencia C-185 de 2002   

4 Corte  Constitucional, Sentencia C-155 de 2004.   

5  Sentencia   C-543  de  1996  “Lo  que  se  pretende  mediante  la  acción  de  inconstitucionalidad  es  evaluar  si  el legislador al actuar ha vulnerado o no  los  distintos  cánones que conforman la Constitución. Por esta razón hay que  excluir  de  esta  forma  de  control  el  que se dirige a evaluar las omisiones  legislativas  absolutas:  si  no hay actuación no hay acto que comparar con las  normas  superiores;  si  no  hay actuación, no hay acto que pueda ser sujeto de  control.   La   Corte   carece  de  competencia  para  conocer  de  demandas  de  inconstitucionalidad por omisión legislativa absoluta”.   

6Sentencia C-1052/01.   

7  Sentencia   C-504   de   1995   y   Sentencia   C-146   de  1998:  “(…)  son  inconstitucionales  por  omisión  aquellas normas legales que por no comprender  todo  el  universo de las hipótesis de hecho idénticas a la regulada, resultan  ser  contrarias  al  principio  de igualdad. Pero la omisión legislativa pura o  total,  no  es  objeto  del  debate en el proceso de inexequibilidad, puesto que  este  consiste,  esencialmente, en un juicio de comparación entre dos normas de  distinto  rango  para  derivar  su  conformidad  o discrepancia. Luego el vacío  legislativo  absoluto no puede ser enjuiciado en razón de la carencia de objeto  en uno de uno de los extremos de comparación.”   

8Sentencia C-038 de 2006, fundamento jurídico 6.     

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