T-110-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-110-09  

Referencia: expediente T-2062798  

Acción  de  tutela  instaurada  por  Maribel  Castillo Marín contra Saludcoop EPS.   

Magistrada Ponente (E):  

Dra. CLARA ELENA REALES GUTIERREZ  

Bogotá,  D.C., veinte (20) de febrero de dos  mil nueve (2009)   

La  Sala  Segunda  de  Revisión  de la Corte  Constitucional,  integrada  por  los  magistrados, Clara Elena Reales Gutiérrez  (e),  Jaime Córdoba Triviño y Gabriel Eduardo Mendoza Martelo, en ejercicio de  sus    competencias    constitucionales    y    legales,    ha    proferido   la  siguiente   

SENTENCIA  

En   el  proceso  de  revisión  del  fallo  proferido,  en  primera  instancia,  por  el  Juzgado  Sexto Penal Municipal con  Función  de  Control de Garantías de Villavicencio, Meta, dentro de la acción  de   tutela   instaurada   por   Maribel   Castillo   Marín   contra  Saludcoop  EPS.   

El  expediente  de la referencia fue escogido  para  revisión  por  medio  del Auto de octubre veintidós (22) de dos mil ocho  (2008) proferido por la Sala de Selección Número Díez.   

Teniendo  en cuenta que el problema jurídico  que  suscita  la  presente  acción  de  tutela  ya  ha  sido  objeto  de  otros  pronunciamientos  por  parte  de esta Corporación, la Sala Segunda de Revisión  de  la  Corte  Constitucional decide reiterar lo dispuesto por la jurisprudencia  para  este  tipo  de  casos.  Por  tal  razón,  de acuerdo con sus atribuciones  constitucionales    y    legales,   la   presente   sentencia   será   motivada  brevemente.1   

1. ANTECEDENTES  

1.1. Maribel Castillo Marín interpuso acción  de  tutela contra Saludcoop EPS por considerar que esta entidad ha vulnerado sus  derechos  fundamentales  a  la  salud,  a la seguridad social y a la vida digna.  Relata  que  tiene  38  años  y  desde hace 12 padece una enfermedad de la piel  “con descamación, rasquiña, afectando mis codos y  rodillas,   luego   se   fue  proliferando  por  todo  el  cuerpo”.  Consultó un médico de la EPS, quien le ordenó unas cremas que,  según  afirma  “no me sirvieron para nada, sentía  que  al  contrario  se  expandía  mas  el  problema  de  la piel”.  Consultó  posteriormente un médico particular en Bogotá que le  ordenó  biopsias en diferentes partes del cuerpo y le diagnosticó pitiriasisi  lequinoide  crónica  que ha  venido  siendo  tratada  con  fototerapia uvb de banda  estrecha.   

Indica que solicitó a la EPS le suministrara  el  tratamiento  ordenado  pero  en  dicha  entidad  le ordenaron 20 sesiones de  puva  fotoquimioterapia las  cuales  “no me sirven para tratar mi enfermedad por  ser  crónica.”  Afirma que dicha entidad se niega a  realizar   la   fototerapia  uvb  de  banda  estrecha  por encontrarse excluida del POS.   

Con  base  en los anteriores hechos solicita:  “Tutelar     los    derechos    constitucionales  fundamentales  a  vivir  en  condiciones  dignas  y  justas,  a  la salud y a la  seguridad  social,  en  consecuencia ordenar a la EPS SALUDCOOP la autorización  de  la  FOTOTERAPIA  UVB  DE  BANDA  ESTRECHA  y  demás exámenes, tratamiento,  medicamentos,  que  requiera  a  fin  de la recuperación total del estado de mi  piel    y    cuero    cabelludo,    es   decir,   me   brinde   UN   TRATAMIENTO  INTEGRAL”.   

1.2.  El  proceso  correspondió,  en primera  instancia,  al  Juzgado  Sexto  Penal  Municipal  con  Función  de  Control  de  Garantías  de  Villavicencio,  Meta,  ante  quien  intervino Saludcoop EPS para  solicitar  que  la  tutela  sea  negada  por  improcedente puesto que, en primer  lugar,  la accionante se encuentra en mora con sus aportes y, adicionalmente, el  tratamiento  fue ordenado por un médico no adscrito a su red de prestadores sin  que   hubiera   podido  ser  evaluada  por  la  entidad.  Al  respecto  señala:  “(…) sin consultar desde el 2004 por problemas de  la  piel,  la  petente,  sin  que  mediara  voluntad  de esa entidad y sin hacer  ninguna  solicitud  de cambio de profesional o tratamiento decidió acudir a los  servicios  de  la Dra. CLAUDIA TORRES dermatóloga, quien le indica la práctica  de  FOTOTERAPIA  UVB DE BANDA ESTRECHA, terapia que además de encontrarse fuera  del  Plan  Obligatorio  de Salud no puede ser autorizada por ser ordenada por un  médico  que  no  pertenece  a  la  red  de  prestadores de Saludcoop EPS. || Es  importante  resaltar  que  la  accionante puede ser valorada por un especialista  adscrito  a  la  red  de  Saludcoop  EPS  para que se determine el tratamiento a  seguir (…)”.   

1.3.  El  diecisiete (17) de junio de dos mil  ocho  (2008)  el  Juzgado  Sexto  Penal  Municipal  con  Función  de Control de  Garantías  de  Villavicencio,  Meta,  profirió  sentencia de primera instancia  denegando  el  amparo  solicitado.  Según  el juez de instancia, Saludcoop EPS:  “(…)  no  ha  vulnerado  ni  puesto en peligro el  derecho  fundamental  a  la  salud  y  a  la  vida  en  condiciones dignas de la  accionante,  por  cuanto  en  primer  lugar no se han agotado los procedimientos  necesarios  para  la  PTIRIASIS  CRÓNICA  que  presenta la actora, que pudieran  estar  dentro del POS y porque además de ello, el servicio médico requerido no  fue  prescrito por un especialista tratante adscrito a SALUDCOOP sino por MEDICO  PARTICULAR,  al  cual  acudió  la  usuaria  sin  que SALUDCOP le hubiera negado  servicio alguno.”   

2. CONSIDERACIONES  

2.1.  Como  lo ha señalado la jurisprudencia  constitucional,  se  desconoce  el  derecho  a  la  salud,  en conexidad con los  derechos  a  la  vida y a la integridad, de una persona que requiere un servicio  médico  no  incluido  en  el  plan  obligatorio  de  salud,  cuando  (i)  la falta  del  servicio  médico amenaza los derechos a la vida y a la integridad personal  de    quien    lo    requiere;   (ii)   el  servicio  médico  no  puede  ser  sustituido  por  otro que se  encuentre  incluido  en  el  plan obligatorio, o que pudiendo ser sustituido, el  sustituto  no  obtenga  el  mismo nivel de efectividad que el excluido del plan,  siempre  y  cuando tal nivel sea necesario para proteger la vida y la integridad  personal    del    paciente;    (iii)   el  interesado no puede directamente costearlo, ni las sumas que la  entidad  encargada  de  garantizar  la  prestación  del  servicio  se encuentra  autorizada  legalmente a cobrar, y no puede acceder al medicamento por otro plan  distinto   que   lo  beneficie;  y  (iv)  el  servicio  médico ha sido ordenado por un médico adscrito a la  entidad  encargada  de  garantizar  la  prestación  del  servicio a quien está  solicitándolo.2   

2.2.  En el presente caso (i) la falta de las  fototerapias   uvb   de  banda  estrecha  afecta los derechos a la salud y a la dignidad de la accionante ya  que  de  estas  depende  que  se  mantenga  controlada la enfermedad que padece,  pitiriasisi    lequinoide    crónica,  que  le  genera  múltiples síntomas (rasquiña y descamación en  todo  el  cuerpo),  que,  según  afirma  en su escrito, incluso han afectado su  salud  mental.  Es  claro  también  que  (iii) la tutelante carece de capacidad  económica  para  costear directamente el tratamiento ya que, tal y como afirmó  ante  el  juez  de instancia devenga un salario mínimo (folio 27, cuaderno 2) y  el   tratamiento,   según  afirma  la  EPS,  cuesta  ciento  veinte  mil  pesos  ($120.000),  aún  cuando  no  se  especifica  si  cada sesión o un conjunto de  sesiones (folio 19, cuaderno 2).   

Efectivamente,   como  afirma  el  juez  de  instancia  (iv)  el  tratamiento  no  fue  ordenado  por  un  médico adscrito a  Saludcoop  EPS y, como consecuencia de lo anterior, (ii) no existe prueba de que  se  hayan  probado todas las alternativas terapéuticas incluidas en el POS aún  cuando,  según  afirma  la  accionante,  sin que haya sino controvertida en ese  punto  por  la  EPS, su médico tratante de la EPS, cuando esta lo consultó, le  ordenó   una   cremas  que,  lejos  de  sanarla,  agravaron  su  situación  de  salud.   

En  conclusión,  las  pruebas  aportadas  al  expediente  muestran  que  la  accionante  no  cumple,  al menos, con uno de los  cuatro   requisitos  establecidos  por  la  jurisprudencia  constitucional  para  ordenar  servicios  médicos  excluidos  del POS, consistente en que el servicio  haya  sido  ordenado  por  un  médico  adscrito  a  la entidad aseguradora. Sin  embargo,  dadas  las  condiciones  del  caso concreto, la solución del mismo no  puede ser denegar el amparo.   

2.3.  Tal  y  como  se señaló antes: (1) la  enfermedad  que  sufre  la  accionante  es crónica, la padece hace más de doce  años,  (2)  ella  ha buscado en algunas oportunidades servicios en su EPS, aún  cuando  hace algunos años no lo había vuelto a hacer ya que el tratamiento que  se  le  había  brindado  resultó  insatisfactorio para ella, aún cuando no se  quejó;  (3)  la  EPS  tuvo  noticia  de  que la accionante había consultado un  médico  particular para el tratamiento de su enfermedad crónica y, en lugar de  brindarle  acompañamiento  y  ofrecerle  los  servicios  de  especialista  para  evaluar  su  condición,  se  limitó  a  negar  el  tratamiento.  Incluso en la  intervención  que  realizó  ante el juez de instancia Saludcoop EPS manifestó  su  interés  en  prestarle  los  servicios  de  especialista para determinar el  tratamiento  más  adecuado,  indagando las alternativas terapéuticas incluidas  en  el  POS, pero no ha desarrollado ninguna acción para que esto efectivamente  suceda.   

2.4.  Ya  en  otras oportunidades la Corte ha  considerado  que,  aún  cuando  no  se  cumpla  el requisito de que el servicio  solicitado  haya  sido  ordenado  por un médico adscrito a la EPS, la tutela es  procedente  para ordenar a la EPS que evalúe el caso, a la luz del dictamen del  médico  particular,  y  determine  el tratamiento a seguir. Entre muchas otras,  por  ejemplo  en  la sentencia T-500 de 2007 (MP: Manuel José Cepeda Espinosa),  la  Corte  protegió  los  derechos  de  una  mujer  que padecía una enfermedad  crónica  de  la  piel  y  a  quien  un  médico  particular  le había ordenado  exámenes  diagnósticos  (biopsia)  y  un tratamiento con cremas. La accionante  cumplía  con todos los requisitos para ordenar los servicios excluidos del POS,  salvo  porque  el  médico  que  los había ordenado no hacia parte de la red de  prestadores  de  la  EPS.  La  Corte  protegió  los derechos de la accionante y  ordenó  que  la  EPS  evaluara el caso asignando un especialista competente que  tuviera en cuenta el dictamen del médico particular.   

Por  las  anteriores  razones,  en  la  parte  resolutiva  de esta providencia se ordenará a Saludcoop EPS que, en el término  de  cuarenta  y  ocho  (48)  horas  contadas  a partir de la notificación de la  presente   providencia,   evalúe   adecuadamente  a  Maribel  Castillo  Marín,  asignando  un  médico  que  tenga  conocimiento  especializado  en este tipo de  patologías,  que deberá tener en cuenta los exámenes que se le han practicado  anteriormente,  el  diagnóstico  realizado  por  el  médico  particular  y  el  tratamiento  ordenado.  Saludcoop  EPS  deberá  suministrar  el tratamiento que  considere  adecuado  el  especialista. En el evento que no se encuentre incluido  en  el  POS  se  deberán  agotar los procedimientos indicados en la regulación  para  que  el  mismo  sea  autorizado,  sin  que  la  accionante deba interponer  nuevamente una acción de tutela.   

3. DECISIÓN  

En mérito de lo anterior, la Sala Segunda de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia en nombre del  pueblo y por mandato de la Constitución,   

RESUELVE  

Primero.- REVOCAR la  sentencia  proferida  por  el  Juzgado  Sexto  Penal  Municipal  con Función de  Control  de  Garantías  de  Villavicencio,  Meta  y  en  su  lugar CONCEDER la tutela del derecho fundamental  a la salud de Maribel Castillo Marín.   

Segundo.-. ORDENAR a  Saludcoop  EPS  que,  en  el  término  de cuarenta y ocho (48) horas contadas a  partir  de  la notificación de la presente providencia, evalúe adecuadamente a  Maribel   Castillo   Marín,   asignando   un  médico  que  tenga  conocimiento  especializado  en  este  tipo  de  patologías.  El médico especialista deberá  tener  en  cuenta  los  exámenes  que  se  le  han practicado anteriormente, el  diagnóstico  realizado  por  el  médico  particular y el tratamiento ordenado.  Saludcoop  EPS  deberá  suministrar  el  tratamiento  que considere adecuado el  especialista.  En  el  evento que no se encuentre incluido en el POS se deberán  agotar  los  procedimientos  indicados  en  la regulación para que el mismo sea  autorizado  sin  que  la  accionante  deba  interponer nuevamente una acción de  tutela.   

Tercero.-.         Para      garantizar      la  efectividad  de  la  acción  de  tutela, el Juzgado Sexto Penal  Municipal   con  Función  de  Control  de  Garantías  de  Villavicencio,  Meta  notificará  esta sentencia dentro del término de cinco días después de haber  recibido  la  comunicación, de conformidad con el artículo 36 del Decreto 2591  de 1991.   

Cuarto.- Líbrese por  Secretaría  General  la  comunicación  prevista en el artículo 36 del Decreto  2591 de 1991.   

CLARA ELENA REALES GUTIERREZ  

Magistrada Ponente (E)  

JAIME CÓRDOBA TRIVIÑO  

Magistrado  

GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO  

Magistrado  

MARTHA VICTORIA SACHICA MENDEZ  

Secretaria General  

    

1  Con  base  en  lo  dispuesto  por  el  Decreto  2591 de 1991 (artículo 35), la Corte  Constitucional  ha  señalado  que  las decisiones de revisión que se limiten a  reiterar  la  jurisprudencia  pueden “ser brevemente  justificadas”.   Así   lo   ha  hecho  en  varias  ocasiones,  entre  ellas, por ejemplo, en las sentencias T-549 de 1995 (MP Jorge  Arango  Mejía),  T-396 de 1999 (MP Eduardo Cifuentes Muñoz), T-054 de 2002 (MP  Manuel  José  Cepeda Espinosa), T-392 de 2004  (MP Jaime Araujo Rentería)  y T-959 de 2004 (MP Manuel José Cepeda Espinosa).    

2 Estos  criterios  fueron  establecidos  en  estos  términos por la sentencia T-1204 de  2000   (MP   Alejandro   Martínez  Caballero),  en  el  contexto  del  régimen  contributivo  de  salud; en este caso la Corte ordenó  a  la  entidad  encargada  de  garantizarle  al  peticionario la prestación del  servicio  de salud (Colmena Salud EPS) que autorizara la practicara del servicio  requerido  (examen  de  carga viral). Estos criterios se han reiterado en muchos  casos,  ver  entre  otros,  recientemente:  T-439 de 2007 (MP Clara Inés Vargas  Hernández),  T-370  de  2007  (MP  Jaime  Córdoba Triviño), T-300 de 2007 (MP  Jaime    Araújo    Rentería),    T-102    de    2007    (MP   Nilson   Pinilla  Pinilla).     

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