T-235-09

Tutelas 2009

    Sentencia  T-235-09   

Referencia:  expediente  T-2130943   

Acción  de tutela de Blanca Nieves Martínez  Herrera   contra   CAFABA  EPS  y  la  Secretaría  de  Salud  Departamental  de  Santander.   

Magistrada Ponente (e):  

Dra. CLARA ELENA REALES GUTIÉRREZ  

Bogotá, D.C., treinta y uno (31) de marzo de  dos mil nueve (2009)   

Teniendo  en cuenta que el problema jurídico  que  suscita  la  presente  acción  de  tutela  ya  ha  sido  objeto  de  otros  pronunciamientos  por  parte  de esta Corporación, la Sala Segunda de Revisión  de    la    Corte    Constitucional    decide    reiterar   lo   dis­pues­to  por la jurisprudencia para este tipo  de   casos.   Por   tal   razón,   de   acuerdo   con   sus  atribu­ciones  constitucionales  y  legales, la  presente   sentencia   será   motivada  brevemente.1   

1.  El  12  de  junio  de 2008, Blanca Nieves  Martínez  Herrera  actuando  en  representación  de su señora madre, Aquilina  León  Herrera,  una  mujer  de  74  años  de edad, víctima del desplazamiento  forzado,  presentó  acción  de  tutela  en contra de CAFABA EPS. La accionante  considera  que  esta  entidad  le ha violado el derecho a la salud de su señora  madre  al negarse a prestarle los servicios de salud que requiere, de acuerdo al  concepto   de  un  médico  particular,  a  saber  (i)  el  examen  ecocardiograma       M       bidimensional       doppler      color  cardiorespiratiorio    y   (ii)   los   medicamentos  aranda,    nebilet     x    5mgs,    tiamar      ihalador,     medrol     x16mgs    y    hidroclorotiazida  x  25mgs, los que debe  tomar  de  por  vida.  El  médico tratante de la EPS que valoró la salud de la  señora  Aquilina  León Herrera le dijo a ella y a su hija, quien la acompañó  a  la cita que “(…) no le podía pasar esa fórmula porque esos medicamentos  estaban        fuera        del        POS”.2  Por tanto únicamente recetó  el   suministro   de   hidroclorotiazida  x 25mgs. La accionante sostiene que ella y su familia no tienen la  capacidad  de  asumir  el  costo  del examen ni de los medicamentos; al respecto  afirma:  “Dichos  medicamentos  son de alto costo y  nosotros  somos  una  familia  desplazada  de  la  violencia, vivimos de hacer y  vender  tamales los fines de semana, no contamos con los medios económicos para  costear      estos     medicamentos.”3   

2.  El  26  de  junio de 2008, el Juez Único  Administrativo  del  Circuito  Judicial de Barrancabermeja resolvió tutelar los  derechos  a  la  vida, a la salud y a la seguridad social de la Señora Aquilina  León  Herrera,  agenciados  por  su hija Blanca Inés Nieves Martínez Herrera.  Luego  de  considerar  que “[l]a legitimación de la  accionante  resulta  evidente frente a los derechos que se dicen vulnerados y de  las  accionadas  como  entidades  prestadoras  del  servicio  público de salud,  además   que   la   paciente   cuenta   en   la  actualidad  con  74  años  de  edad.” Teniendo en cuenta que la señora madre de la  accionante  requería con urgencia el examen y los medicamentos en cuestión, el  Juez   decidió  tutelar  los  derechos  invocados  ordenándole  a  CAFABA  EPS  “que  inmediatamente,  si  aún  no  lo  ha  hecho,  autorice  la  práctica  de  los siguientes procedimientos médicos, tratamiento  integral  en  cardiología,  así como el suministro de los medicamentos aranda,  nebilet  X  5  mgs,  hidroclorotizada,  tiamar  inhalador,  medrol  x 16 mgs, de  conformidad  a  lo  ordenado  por  el médico tratante, sin dilación de ninguna  clase”. También autorizó a CAFABA EPS “para  repetir  por  los sobrecostos en que llegare a incurrir en  cumplimiento  del  presente  fallo  y  que  no  esté obligada a su cubrimiento,  contra  la  Secretaría  de  Salud  Departamental  con  cargo  a los recursos de  subsidio  a la oferta”, concediéndole el término de  30  días  para  cancelar,  contados  a partir de la fecha en que se presente la  reclamación  correspondiente  por parte de la entidad accionada. La Secretaría  de  Salud  Departamental  impugnó  el fallo de instancia, por considerar que de  acuerdo  a  la reglamentación vigente, los servicios de salud requeridos por la  madre  de  la accionante deben entenderse incluidos dentro del POS y, por tanto,  su  costo  ha de ser asumido por la EPS subsidiada respectiva, no por la entidad  territorial.4    

3.  El  26  de  agosto  de  2008, el Tribunal  Administrativo          de          Santander5    resolvió    “revocar    el    fallo   de   primera   instancia”,  por  considerar  que  “(…) [sic] el  demandante  en  este  proceso  carece  de legitimación para intentar la tutela,  pues  el  titular  de  los derechos fundamentales presuntamente vulnerados es la  señora  Aquilina  León Herrera.  ||  […]  ||  (…) para  demandar,  debió hacerlo mediante el respectivo poder o utilizando la figura de  la  agencia  oficiosa,  manifestando  –tal       como       lo       prevé      la      norma– que el titular de los derechos no se  encuentra  en  condiciones de promover su propia defensa, presupuesto que no fue  observado.   ||   Así  las cosas, dada la falta de legitimación para  ejercer  esta acción, en cabeza de Blanca Nieves Martínez Herrera, es del caso  denegar la tutela.”    

      

5.  En el presente caso, la señora Aquilina  León  Herrera,  una  mujer  de  74  años,  desplazada  y  que  sufre una grave  enfermedad    del   corazón,   requiere  unos  servicios  de  salud  (tratamiento  integral en cardiología;    suministro    de   los  medicamentos    aranda,  nebilet    X   5   mgs,  hidroclorotizada,  tiamar  inhalador, medrol x  16  mgs)  de  acuerdo  con  la orden del médico que la ha venido  tratando.    El    servicio    lo    requiere   con  necesidad,   por   cuanto   carece  de  los  recursos  económicos  para  sufragar  el costo que le correspondería asumir de aceptarse  que  se  trata  de  servicios  de  salud excluidos del POS (mujer de 74 años de  edad,  víctima  del desplazamiento forzado). Además, es preciso indicar que el  concepto  del médico particular tratante obliga a la EPS en el presente caso, a  pesar   de  no  ser  un  profesional  adscrito  a  la  entidad,  por  cuanto  el  desconocimiento  de  la  valoración  médica en cuestión no es producto de una  valoración  médica  contraria  efectuada  por un médico adscrito a la EPS, la  discrepancia      es      simplemente     formal.8 Por lo tanto, la EPS accionada  irrespetó  el derecho a la  salud  de  la  accionante,  al obstaculizarle el acceso al servicio de salud que  requiere  con necesidad. En tal sentido, la Sala revocará la decisión del juez  de  segunda  instancia  (el  Tribunal  Administrativo de Santander), y su lugar,  confirmará  la  decisión  de  la  sentencia de primera instancia de tutelar el  derecho  de  la accionante. En cuanto a la representación de los derechos de la  madre  por parte de la hija, señala la Sala que corresponde al juez proteger un  sujeto  de  protección  especial  constitucional  como  lo  es  una mujer de la  tercera   edad,  en  situación  de  desplazamiento.9  Por  tanto,  si  el  Tribunal  consideraba  que  existían  razones  para  dudar de la necesidad de que la hija  agenciara  los derechos de la madre, ha debido tomar las medidas necesarias para  verificar la voluntad de ella y no dejar de proteger sus derechos.   

Ahora  bien,  en cuanto la orden del Juez de  primera  instancia  de “autorizar” a la EPS a repetir aquellos costos en que  “llegare  a  incurrir  en cumplimiento” de la sentencia” y que “no esté  obligada  a  su cubrimiento”, la Sala no introducirá modificación alguna. En  tal  medida,  el  alegato  de la Secretaría Departamental de Santander no tiene  cabida  dentro  del  presente proceso. La entidad territorial, como la decisión  claramente  lo  sostiene,  solamente reconoce el recobro por aquellos costos que  la EPS “no esté obligada a su cubrimiento”.    

En mérito de lo expuesto, la Sala Segunda de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia en nombre del  pueblo, y por mandato de la Constitución Política,   

RESUELVE:  

Primero.- Revocar la  sentencia  de  26  de  agosto  de 2008 del Tribunal Administrativo de Santander,  dentro   del   proceso   de   la   referencia;   y  en  su  lugar,  confirmar  la  sentencia de 26 de junio de  2008,  el Juzgado Único Administrativo del Circuito Judicial de Barrancabermeja  resolvió  tutelar los derechos a la vida, a la salud y a la seguridad social de  la  Señora  Aquilina  León Herrera, agenciados por su hija Blanca Inés Nieves  Martínez Herrera.   

Segundo.- El Juzgado  Único  Administrativo  del  Circuito  Judicial  de Barrancabermeja notificará   esta  sentencia  dentro  del  término  de  cinco  días  después  de  haber  recibido  la  comunicación, de  conformidad con el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991.   

Tercero.-     Líbrese    por  Secretaría  General  la comunicación prevista en el artículo  36 del Decreto 2591 de 1991.   

Notifíquese, comuníquese, publíquese en la  Gaceta de la Corte Constitucional y cúmplase.   

CLARA ELENA REALES GUTIÉRREZ  

Magistrada (E)  

GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO  

Magistrado  

LUIS ERNESTO VARGAS SILVA  

Magistrado  

MARTHA VICTORIA SACHICA MENDEZ  

Secretaria General    

1 Con  base  en  lo  dispuesto  por  el  Decreto  2591 de 1991 (artículo 35), la Corte  Constitucional  ha  señalado  que  las decisiones de revisión que se limiten a  reiterar  la  jurisprudencia  pueden “ser brevemente  justificadas”.   Así   lo   ha  hecho  en  varias  ocasiones,  entre  ellas, por ejemplo, en las sentencias T-549 de 1995 (MP Jorge  Arango  Mejía),  T-396 de 1999 (MP Eduardo Cifuentes Muñoz), T-054 de 2002 (MP  Manuel  José Cepeda Espinosa), T-392 de 2004  (MP Jaime Araujo Rentería),  T-959  de  2004  (MP  Manuel  José  Cepeda  Espinosa),  T-689 de 2006 (MP Jaime  Córdova  Triviño),  T-1032  de  2007  (MP Mauricio González Cuervo), T-366 de  2008  (MP  Manuel  José  Cepeda)  y  T-108  de  2009  (MP  Clara  Elena  Reales  Gutiérrez).    

2  Acción de tutela; expediente, folio 1.   

3  Acción de tutela; expediente, folio 1.   

4 Funda  su  reclamo  en  el Acuerdo 306 de 2005 del Consejo Nacional en Seguridad Social  en Salud, en especial, artículos 2° y 5°.   

5 Con  ponencia de la Magistrada Francy del Pilar Pinilla Pedraza.   

6 Corte  Constitucional,  sentencia T-760 de 2008 (MP Manuel José Cepeda Espinosa). Esta  decisión  ha  sido  reiterada, entre otras, en las sentencias T-886 de 2008 (MP  Marco  Gerardo  Monroy  Cabra), T-906 de 2008 (Nilson Pinilla Pinilla), T-921 de  2008  (MP  Marco  Gerardo  Monroy  Cabra),  T-934  de  2008  (MP  Jaime Córdoba  Triviño),  T-997  de  2008  (MP  Rodrigo Escobar Gil), T-1016 de 2008 (MP Jaime  Córdoba  Triviño),  T-1127 de 2008 (Rodrigo Escobar Gil), y T-1181 de 2008 (MP  Humberto Antonio Sierra Porto).   

7 Ver  al  respecto  la  sentencia  T-760  de  2008  (MP Manuel José Cepeda Espinosa),  apartado 4.5.   

8  La  jurisprudencia          constitu­cional  ha  valorado  especialmente  el  concepto  de un médico no  adscrito  a  la  entidad  encargada  de  garantizar la prestación del servicio,  cuando  éste  se produce en razón a la ausencia de valoración médica por los  profesionales  correspondientes;  por  ejemplo en la sentencia T-083 de 2008 (MP  Mauricio  González  Cuervo) la Corte resolvió tutelar el derecho a la salud de  una  persona  de  la  tercera  edad (87 años), “que  ante  la  omisión  de la EPS acudió a un médico particular, quien, en sentido  totalmente  contrario  al  de  la  EPS,  emitió un diagnóstico que refleja una  condición  médica  grave  con  características  de  urgencia   vital   y  le  recomendó  un  tratamiento urgente.” Esto se ha considerado así, sin importar  cual  fuere  la  razón  que  dio  lugar  a la mala prestación del servicio [Al  respecto  ver  la  sentencias  T-304  y  T-835  de  2005  (MP Clara Inés Vargas  Hernández)   y   T-1041   de   2005   (MP   Humberto  Antonio  Sierra  Porto).]  Recientemente,  en  la sentencia T-760 de 2008 (MP Manuel José Cepeda Espinosa)  la  Corte  Constitucional  sintetizó  su  jurisprudencia  al  respecto  en  los  siguientes  términos:  “Concepto  del  médico adscrito y externo.   Por  regla  general,  el  médico  que puede prescribir un  servicio  de  salud  es  el médico adscrito a la EPS. El usuario puede acudir a  otros  médicos  pero  su  concepto  no obliga a la EPS a autorizar lo que éste  prescribió,   sino   a   remitir   al  usuario  a  un  médico  adscrito  a  la  correspondiente  EPS  (…).  Toda  persona  tiene  derecho  a que su EPS valore  científica  y técnicamente el concepto de un médico reconocido y vinculado al  Sistema  de  Salud  que  considera que la persona requiere un servicio de salud.  Este  médico es el médico adscrito a la EPS y a él debe acudir el interesado.  No  obstante,  en  el evento excepcional de que el interesado acuda a un médico  externo  – no adscrito a  la    red    de    prestadores    de    la    correspondiente    EPS–   la   EPS   tiene   una  carga  de  valoración  del  concepto  de dicho médico. El concepto del médico externo no  podrá  ser  automáticamente  descartado  por  la  EPS,  sino  que es necesario  una   valoración de su idoneidad por parte de un médico adscrito a la EPS  (de  manera  directa o mediante remisión del interesado) o del Comité Técnico  Científico,  según lo determine la propia EPS.” En  el  presente  caso,  frente  a  la  acusación de la accionante de no haber sido  valorada  por  médicos  de  la propia Cafaba EPS a pesar de sus solicitudes, la  entidad  se  limitó  a  responder:  “Hecho  desconocido  por  CAFABA  ARS, no  obstante  es  de  aclarar señor juez que el carné del SISBEN es la herramienta  fundamental  mediante  la  cual se identifica a la población pobre y vulnerable  que  requiere  subsidios y servicios a cargo del Estado. La Secretaría de Salud  Departamental  de  Santander es la entidad gubernamental que tiene a su cargo la  administración  de  los  recursos  del subsidio a la oferta para atención  de  eventos  de 2 y 3 nivel no pos subsidiados. Pero de servicios que se generen  en  la  red  Hospitalaria pública excluyéndose los tratamientos formulados por  médicos  particulares.”  No aportó ninguna valoración médica que indicará  por  qué  no  se  requerían  los  medicamentos NO POS ordenados por el médico  tratante [expediente, cuaderno principal, folio 32].   

9 Ver  al  respecto  la  sentencia  T-760  de  2008  (MP Manuel José Cepeda Espinosa).     

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