T-382-09

Tutelas 2009

    Sentencia  T-382-09   

Referencia:  expediente  T-2242968   

Acción   de   tutela   instaurada  por  la  Personería  Distrital  de  Cartagena como agente oficioso de los menores Daniel  Daza  Martínez  y  Wilfredo  Daza  Martínez  contra  la  Dirección General de  Sanidad Militar.   

Magistrada  Ponente:   

Dra. MARIA VICTORIA CALLE  CORREA   

Bogotá, D.C., veintiocho  (28) de Mayo de dos mil nueve (2009)   

La  Sala  Segunda  de  Revisión  de la Corte  Constitucional,  integrada  por  los  magistrados,  Maria Victoria Calle Correa,  Luís  Ernesto  Vargas  Silva  y  Gabriel  Eduardo  Mendoza, en ejercicio de sus  competencias constitucionales y legales, ha proferido la siguiente   

SENTENCIA   

En  el  proceso  de  revisión  de los fallos  proferidos,  en  primera instancia, por el Juzgado Segundo (02) de Ejecución de  Penas  y  Medidas  de  Seguridad  de  Cartagena,  el treinta y uno  (31) de  diciembre  de  dos  mil  ocho  (2008)  y  en  segunda instancia, por el Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Cartagena el dos (02) de marzo de dos mil  nueve  (2009)   Sala  de  Decisión  Penal,  dentro de la acción de tutela  instaurada  por  la  Personera  Distrital  de  Cartagena como agente oficioso de  Daniel  Daza Martínez y Wilfredo Daza Martínez contra la Dirección General de  Sanidad Militar.   

El  expediente de la referencia fue escogido  para  revisión  por  medio  del Auto de abril veintitrés (23) de dos mil nueve  (2009) proferido por la Sala de Selección Número Cuatro.   

Teniendo  en cuenta que el problema jurídico  que  suscita  la  presente  acción  de  tutela  ya  ha  sido  objeto  de  otros  pronunciamientos  por  parte  de esta Corporación, la Sala Segunda de Revisión  de  la  Corte  Constitucional decide reiterar lo dispuesto por la jurisprudencia  para  este  tipo  de  casos.  Por  tal  razón,  de acuerdo con sus atribuciones  constitucionales    y    legales,   la   presente   sentencia   será   motivada  brevemente.1   

     

I. ANTECEDENTES.     

1.  Ángela  del  Carmen  Valdez  Guzmán, en  calidad  de  Personera  Delegada  de  los  Derechos  Humanos  de  la Personería  Distrital  de Cartagena, interpuso acción de tutela como agente oficioso de los  menores  Daniel  Daza  Martínez y Wilfredo Daza Martínez, contra la Dirección  General  de  Sanidad  Militar  de  Cartagena,  por  considerar que dicha entidad  vulneró  los  derechos  a  la  salud y a la seguridad social de los menores, al  demorar    la    entrega    de    medicamentos    que   éstos   requieren   con  urgencia.   

La  accionante  señala que Daniel y Wilfredo  Daza  Martínez de 6 y 11 años respectivamente sufren de síndrome convulsivo y  retardo  psicomotor.  Dado  lo  anterior,  el médico tratante determina que los  menores  requieren  Oxcarbamazepina  600mg, Risperdal Susp 2% y nutrición libre  de  lactosa  (Ensure).  La  orden  dada  por  el médico tratante fue sometida a  consideración  del  Comité Técnico Científico de la entidad quien aprobó la  entrega  de los medicamentos. Pese a lo anterior, “a  la   fecha  de  presentación  de  la  tutela  los medicamentos no han sido  entregados”.2   Finalmente,   señala   la  accionante  que,  teniendo  en  cuenta  que el menor Wilfredo Daza ha presentado  “fuertes     dolores    de    cabeza”  que  lo condujeron a urgencias del Hospital Naval, es necesario  decretar medidas provisionales.   

2.  El  proceso  de  tutela  correspondió en  primera  instancia  al  Juzgado Segundo (02) de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Cartagena,  ante  el  cual  intervino  la entidad accionada quien  solicitó  la  declaratoria de improcedencia de la acción. Los argumentos de la  accionada   fueron   los   siguientes:   “Si  bien  actualmente  el  suministro  de  medicamentos formulados en el Hospital Naval de  Cartagena  corresponde al operador logístico DROSERVICIO, entidad independiente  con  la  cual la Dirección General de Sanidad suscribió contrato de suministro  No  084  de  2008,  es  importante  anotar  que  se  desconoce  lo  que ocurrió  específicamente  con  relación  a  los  medicamentos  formulados a los menores  DANIEL  DAZA  MARTINEZ  Y WILFRED DAZA MARTINEZ, por cuanto no existen registros  en  nuestros  archivos  de quejas o solicitudes de información allegadas por la  madre  o el padre de los pacientes. De haberse recibido tal queja o solicitud de  información  se  habría respondido oportunamente y se tendrían el registro de  lo  ocurrido   (…).  De  otra  parte,  aduce la  entidad  que:  “Los  padres  del  menor  tenían la  posibilidad  inmediata  de formular una queja o una solicitud de información, o  de  acudir  a  la  Oficina  de  Atención  al usuario, o a la Oficina de Control  interno,  dependencias de este Centro asistencial establecidas precisamente para  atender   en   forma   oportuna   quejas   y   no   conformidades   de  nuestros  usuarios.”   

Finalmente,  la  entidad accionada manifiesta  que:  “A  pesar  de  lo  anterior,  y aun cuando el  Hospital  Naval de Cartagena ya no está dispensando los medicamentos por cuanto  esta  actividad  la  realiza  el operador logístico DROSERVICIO, se procedió a  coordinar   el   suministro   de   los  medicamentos  cuyas  fórmulas  médicas  corresponden  a  la  acción  de  tutela, y la señora GIEDITH MARTINEZ ZUÑIGA,  madre  de los menores recibió el día 20 de diciembre de 2008 los medicamentos,  registrando  su  firma  en constancia en la copia de las formulas (…) quedando  pendiente  tal  como registra en la copia de una de las formulas en mención, la  entrega  de  04  frascos  de  Risperdal solución, por cuanto el medicamentos no  pudo   ser   conseguido  en  su  totalidad  en  la  ciudad  de  Cartagena  (…)  ”   

3.  El treinta y uno (31) de diciembre de dos  mil  ocho  (2008),  el  Juzgado Segundo (02) de Ejecución de Penas y Medidas de  Seguridad  de  Cartagena, profirió sentencia denegando el amparo solicitado por  el   accionante,   basado   en   las  siguientes  consideraciones:  “(…)  resulta  claro  que  el  Hospital  Naval  de  esta ciudad  desconoció  los  derechos  fundamentales  invocados  por  la  petente  (…) No  embargante  (sic),  también aparece claro que las pretensiones que se elevan en  sede  de  tutela  han  encontrado satisfacción por parte del demandado Hospital  Naval,   sin   que  aparezca  desvirtuada  la  constancia  de  recibido  de  los  medicamentos  que  se suministraron. De suerte que ha cesado el hecho vulnerador  de  los  derechos fundamentales de los menores citados, imponiéndose de contera  la  declaratoria  de  improcedencia  de  la  solicitud  de  tutela, por sustrato  material.”   

4.  El  ocho  (08)  de  enero  de  dos mil nueve (2009), la accionante  impugnó  la  decisión del Juez de primera instancia sin manifestar las razones  de su disenso.   

5.  La  impugnación  fue decidida el dos (02) de marzo de dos mil nueve  (2009)  por  el  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Cartagena, Sala de  Decisión  Penal, quien resolvió confirmar el fallo de primera instancia basado  en  las siguientes consideraciones: “Se evidencia en  las  foliaturas  que el hecho que ha dado lugar a la presente acción de tutela,  el  cual  como  se  ha  mencionado  es  la  falta en la entrega de las medicinas  recetadas  a  la parte accionante, es un hecho superado, toda vez que se aprecia  a   folio  7  que  se  entregó  a  la  madre  de  los  menores  el  medicamento  Oxacarbazwpina,  a  folio  44  se  encuentra  que el 21 de diciembre de 2008, se  entregaron  los  medicamentos  Tegretol suspensión en cantidad de 6 frascos y a  la  fecha  de  23  de  diciembre  de  2008, se entregaron 4 frascos de Risperdal  solución,  encontrándose  en  los  mencionados  folios  la firma de la señora  Geidith  Del  Rosario  Martínez  Zuñiga,  madre de los menores, con lo cual se  confirma  que  le  fueron  entregados  los  medicamentos mencionados”   

     

I. CONSIDERACIONES                 Y  FUNDAMENTOS.     

1.  Ha  señalado La Corte Constitucional en  reiterada  jurisprudencia que “Cuando el servicio de  salud  ha  sido  reconocido  por  la  entidad,  pero  su  prestación no ha sido  garantizada  oportunamente,  generando  efectos  negativos  en  el  paciente, se  vulnera   el   derecho   a   la  salud”3   En   tal  sentido,  en  la Sentencia T- 062 de 2004 (MP: Álvaro Tafur Galvis) se sostuvo:  “La  dilación  injustificada  podría  agravar  el  padecimiento  y,  eventualmente,  llevar  la  enfermedad a límites inmanejables  donde  la recuperación podría resultar más gravosa o incierta, comprometiendo  la  integridad  personal  e,  incluso, la vida del afectado. En consecuencia, es  obligación  de  la  entidad prestadora del servicio, adelantar las gestiones en  el  menor tiempo posible para que el usuario no padezca el rigor de su mal, más  allá   de  lo  estrictamente  imprescindible.”    

2.  También  ha  señalado  la  jurisprudencia,  de  conformidad  con  el mandato contenido en la  Constitución   de   1991,   que  los  niños  y  las  niñas   son  sujetos  de especial protección constitucional, su derecho a  la  salud  es  fundamental y su amparo es reforzado. En  este  sentido, en la Sentencia T- 760 de 2008 (MP: Manuel José Cepeda Espinosa)  se   señalo:   “existen  personas  a  quienes  la  Constitución  misma  dota  de  un  amparo específico bien sea por razón de su  edad  –  niños,  niñas  –   o   por  causa  de  encontrarse   en   especiales   circunstancias   de   indefensión  –    personas    con    enfermedades  catastróficas,  reclusos, mujeres embarazadas o personas puestas en situaciones  de  debilidad  económica,  física  o  psíquica  manifiesta.  Frente  a  estas  personas,  el  amparo  del  derecho  constitucional  fundamental  a  la salud es  reforzado   debido   al   grado  de  vulnerabilidad  que,  en  ocasiones,  deben  afrontar.4   

3.  En  el  presente caso se constata que, si  bien  los  medicamentos  fueron  entregados  de  forma parcial a la madre de los  menores,  la  Dirección  General  de  Sanidad  Militar vulneró el derecho a la  salud  de Daniel Daza Martínez y Wilfredo Daza Martínez, al dilatar la entrega  de  dichos  medicamentos pues, sólo con posterioridad a la instauración de una  demanda  y  al  surtimiento de diversas instancias y etapas procesales entregó,  de manera parcial, lo solicitado.   

De conformidad con lo expuesto, decide la Sala  tutelar  los  derechos  invocados  por  la  accionante  y ordena a la Dirección  General  de  Sanidad  Militar que, en el término de 48 horas, contados a partir  de  la  notificación de esta providencia, suministre los medicamentos ordenados  por  el médico tratante de los menores con la periodicidad indicada en la orden  de  servicio.  En  lo  sucesivo,  deberán entregarse estos medicamentos cada 15  días   hasta  finalizar  los  tratamientos  sin  que  se  presenten  nuevamente  dilaciones  en  la  entrega.  Sobre  este  punto  cabe  señalar que, siendo los  menores  sujetos  de  especial  protección,  la  Dirección  General de Sanidad  Militar  deberá  adoptar  las  medidas  adecuadas y necesarias para asegurar la  entrega  puntual y continua de los medicamentos de tal forma que en el futuro no  sea  necesario  nuevamente  acudir  a  un  juez a solicitar este u otro servicio  requerido por los menores.   

III.           DECISIÓN   

En mérito de lo expuesto, la Sala Segunda de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia en nombre del  pueblo, y por mandato de la Constitución Política,   

RESUELVE  

Primero.- REVOCAR los  fallos  proferidos,  en  primera  instancia  por el Juzgado Segundo (02) de  Ejecución  de Penas y Medidas de Seguridad de Cartagena, el treinta y uno   (31)  de  diciembre  de  dos mil ocho (2008) y en segunda instancia por el   Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Cartagena, Sala de Decisión Penal,  el  dos  (02)  de  marzo  de  dos  mil  nueve  (2009)  y      CONCEDER  la  protección del derecho a la  salud   de   los   menores,    Daniel   Daza   Martínez  y  Wilfredo  Daza  Martínez.   

Segundo.-  ORDENAR a  la  Dirección  General  de  Sanidad  Militar,  que  en el término de 48 horas,  contados  a  partir  de  la  notificación  de  esta providencia, suministre los  medicamentos   ordenados   por   el  medico  tratante  de  los  menores  con  la  periodicidad  indicada  en  la  orden  de  servicio.  En  lo  sucesivo, deberán  entregarse  estos  medicamentos  cada  15 días hasta finalizar los tratamientos  sin  que se presenten nuevamente dilaciones en la entrega. Sobre este punto cabe  señalar  que,  siendo los menores sujetos de especial protección La Dirección  General  de  Sanidad  Militar deberá adoptar las medidas adecuadas y necesarias  para  asegurar  la  entrega  puntual y continua de los medicamentos de tal forma  que  no  sea  necesario  nuevamente  acudir  a  un  juez a solicitar este u otro  servicio requerido por los menores.   

Tercero.-  Líbrese  por  Secretaría  General  la  comunicación  prevista  en  el  artículo 36 del  Decreto 2591 de 1991.   

Cópiese,   notifíquese,   comuníquese,  publíquese en la Gaceta de la Corte Constitucional y cúmplase.   

MARIA  VICTORIA  CALLE  CORREA   

Magistrada  

GABRIEL  EDUARDO  MENDOZA  MARTELO   

Magistrado  

LUIS   ERNESTO  VARGAS  SILVA   

Magistrado  

MARTHA  VICTORIA  SACHICA  MENDEZ   

Secretaria General    

1  Con  base  en  lo  dispuesto  por  el  Decreto  2591 de 1991 (artículo 35), la Corte  Constitucional  ha  señalado  que  las decisiones de revisión que se limiten a  reiterar  la  jurisprudencia  pueden “ser brevemente  justificadas”.   Así   lo   ha  hecho  en  varias  ocasiones,  entre  ellas, por ejemplo, en las sentencias T-549 de 1995 (MP Jorge  Arango  Mejía),  T-396 de 1999 (MP Eduardo Cifuentes Muñoz), T-054 de 2002 (MP  Manuel  José  Cepeda Espinosa), T-392 de 2004  (MP Jaime Araujo Rentería)  y T-959 de 2004 (MP Manuel José Cepeda Espinosa).    

2  Señala  la  accionante:  “La  entidad  accionada  aparentemente  no  niega la  autorización  de  los  medicamentos  pero los entrega extemporáneamente lo que  obliga  a  la  madre  a  hacer  hasta lo imposible para conseguirlos, la entidad  accionada  con  la  dilación en la entrega de los medicamentos está vulnerando  el derecho a la salud de los dos menores”.   

3  Sentencia T -760 de 2008 (MP: Manuel José Cepeda Espinosa).   

4  Ver  sentencias   T-1081   de  2001,  T-850  de  2002,  T-859  de  2003  y  T-666  de  2004.     

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