T-399-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-399-09  

Referencia: expediente T-2186862  

Acción  de  tutela  instaurada  por  FARIDE  VILLAMIZAR  ARIZA  contra  la  Universidad Nacional, el Vicefiscal General de la  Nación   y   el   Presidente   de  la  Comisión  Nacional  de  Carrera  de  la  Fiscalía.   

Dr. JUAN CARLOS HENAO PÉREZ  

Bogotá, D.C., cuatro (4) de junio de dos mil  nueve (2.009).   

La  Sala  Primera  de  Revisión  de la Corte  Constitucional,  integrada por los Magistrados MARIA VICTORIA CALLE CORREA, LUIS  ERNESTO  VARGAS  y  JUAN  CARLOS  HENAO PÉREZ, en ejercicio de sus competencias  constitucionales y legales, ha proferido la siguiente   

SENTENCIA  

dentro  del  trámite  de revisión del fallo  emitido  por  el  Juzgado  Tercero  Administrativo  del  Circuito de Valledupar,  dentro  la  acción de tutela promovida por la ciudadana FARIDE VILLAMIZAR ARIZA  contra  la  Universidad  Nacional,  el  Vicefiscal  General  de  la Nación y el  Presidente de la Comisión Nacional de Carrera de la Fiscalía.   

I. ANTECEDENTES.  

    

1. Hechos.     

El  21 de agosto de 2008, la ciudadana FARIDE  VILLAMIZAR  ARIZA,  instauró  acción de tutela contra la Universidad Nacional,  el  Vicefiscal General de la Nación y el Presidente de la Comisión Nacional de  Carrera  de la Fiscalía, por la presunta vulneración de su derecho fundamental  de petición, con fundamento en los siguientes hechos:   

     

1. La  actora  es  Administradora  Pública de profesión y concursante  para  el  cargo  de  Asistente de Fiscal I de la convocatoria N° 005-2007, para  selección   de   profesionales   de   la   Fiscalía  General  de  la  Nación.   

2. El  13  de  junio  de  2008  interpuso  derecho de petición ante la  Universidad  Nacional  de  Colombia  por  estar  inconforme con la calificación  asignada   a   su   experiencia   específica,   la   cual   fue   de   un   (1)  punto.   

3. En  el  recurso  solicitó  la  revocatoria de la calificación y la  asignación de una nueva.   

4. Manifestó  que  solo  se  le  otorgó un (1) punto a su experiencia  específica,  pese  a que llevaba en el cargo tres años y medio, contados hasta  el  momento  de  inscribirse  en la convocatoria. Además, había ingresado a la  institución   el   2   de   junio   de   2004,   habiendo   ocupado  diferentes  cargos.   

5. Manifiesta   que   dicha   experiencia   se   encuentra  debidamente  acreditada  en  la hoja de vida que reposa en la Fiscalía General de la Nación  y   que   no   le   fue   tenida  en  cuenta  en  la  calificación  que  se  le  dio.   

6. La  respuesta  al  derecho de petición le fue dada por la Comisión  Nacional  de  Administración  de la carrera en los siguientes términos: “ LA  COMISION   NACIONAL   DE  ADMINISTRACION  DE  LA  CARRERA  INFORMA  a  los  aspirantes que efectuado el estudio de las reclamaciones, no  se  encontró  elemento  de  hecho  o  de  derecho  para  modificar la decisión  inicial,  en  consecuencia,  para  cada  uno de los casos que a continuación se  establecen,  ésta  se confirma…” y a continuación  se  incluye  el listado de reclamantes no admitidos a la fase clasificatoria por  número de cédula.     

    

1. Solicitud de tutela.     

Intervención   de   la   parte  demandada.   

     

1. Fiscalía General de la Nación.     

La Fiscalía General de la Nación se opuso a  las  pretensiones  de  la  accionante  por considerar improcedente la acción de  tutela  frente  a  reclamaciones  en  los  concursos para proveer cargos, porque  “las  convocatorias  son  las  normas reguladoras de  todo proceso de selección”.   

Afirmó  que  para el caso particular, en las  convocatorias   “…  se  especificó  que  las  inconformidades  que  tengan  los aspirantes en contra de la lista de resultados  de  la  etapa eliminatoria frente a su situación particular, generan un derecho  a             la             ‘reclamación’  que  pueden interponer para exigir la corrección de los errores que haya podido  cometer  la  administración  en  su  confección,  y  la actora, firmó bajo la  gravedad  de  juramento que conocía y aceptaba los términos de la convocatoria  a  la  cual  se inscribía, entre estos, que la respuesta a las reclamaciones se  haría mediante el listado aludido”.   

Que  por  consiguiente,  la  atención  de la  reclamación  por  parte  de  la  Universidad  Nacional  de Colombia mediante la  publicación  de  un  listado  definitivo  de  los  resultados y no mediante una  notificación  personal  como lo pretende la parte actora, no vulnera el derecho  de  petición,  en  lo  que  a  la  reclamación  frente  al puntaje obtenido se  refiere.   

La  Fiscalía  adjuntó  a esta respuesta, el  reporte  de  “Valoración  de  experiencia”  presentado  por  la Universidad  Nacional  de  Colombia  en el cual se explica detalladamente la calificación de  la  experiencia  dada  a  la  concursante, manifestando que 2 de los años de su  experiencia  específica  en  la  Fiscalía, fueron utilizados para acreditar el  cumplimiento  de 2 años de estudios en derecho requeridos para el cargo al cual  ella  aspira.  Y  por  el  tiempo excedente, 4 meses y 10 días, se le otorgó 1  punto en la experiencia laboral general.   

     

1. Universidad Nacional de Colombia.     

La  Universidad Nacional de Colombia, allegó  al  juzgado  de  conocimiento vía fax, el escrito DPLP-6317 de 22 de octubre de  2008,  manifestando  su  oposición  a  la  pretensión  de la parte actora, por  haberse  ceñido  estrictamente  a  las  reglas  previstas  en  el concurso para  valorar  la  experiencia  de  los  aspirantes.  En  el literal b) del escrito se  informan  detalladamente las razones de la calificación de la experiencia de la  accionante en los términos descritos en el anterior párrafo.   

    

1. Pruebas.     

Dentro  del  expediente  se  encuentran  como  pruebas relevantes las siguientes:   

     

1. Copia  del  derecho  de  petición  presentado  el  13  de  junio de  2008.   

2. Copia  del extracto de la hoja de vida de la actora que reposa en la  Oficina de Talento Humano de la Fiscalía.   

3. Copia  de  certificación  de  vinculación de la actora con la rama  judicial,  expedida por el Consejo Superior de la Judicatura -Unidad de Recursos  Humanos de Valledupar-.   

4. Informe  DPLP-6317  de la Universidad Nacional de Colombia, allegado  al expediente de tutela N° 2008-00351.     

    

1. Fallo     objeto     de     revisión.    Sentencia    de    primera  instancia.     

El Juzgado Tercero Administrativo del Circuito  de  Valledupar,  mediante  sentencia  30  de octubre de 2008, tuteló el derecho  fundamental  de petición vulnerado, así como las siguientes garantías: debido  proceso,  igualdad,  acceso  al  desempeño  de  funciones  y  cargos públicos,  trabajo y prevalencia de la sustancialidad sobre lo formal.   

Ordenó a la Universidad Nacional de Colombia-  Comisión   Nacional   de  Carrera  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  “que  en  el término de cuarenta y ocho (48) horas,  contadas  a  partir  de  la  notificación de la providencia, adelante todas las  actuaciones  administrativas  necesarias  para resolver materialmente el recurso  de  reposición presentado por la accionante el 13 de junio de 2008, teniendo en  cuenta  al momento de otorgar los puntos por la experiencia laboral toda aquella  relacionada  en  su  inscripción  al  concurso,  cuya  información  pueda  ser  confrontada  en  la  hoja  de  vida  que  reposa en los archivos de la Fiscalía  General de la Nación”.   

El  fallo  de  tutela no fue impugnado por la  parte demandada.   

II.                    CONSIDERACIONES         Y  FUNDAMENTOS.   

Remitido el expediente a esta Corporación, la  Sala  de  Selección  número  Tres, mediante auto diez (10) de marzo de dos mil  nueve (2009), dispuso su revisión por la Corte Constitucional.   

    

1. Competencia.     

Esta  Corte es competente para conocer de los  fallos  materia de revisión de conformidad con lo establecido en los artículos  86  y 241-9 de la Constitución Política, en los artículos 31 a 36 del Decreto  2591  de  1991  y en las demás disposiciones pertinentes, así como por haberse  escogido por la Sala de Selección.   

    

1. Problema jurídico.     

Corresponde a la Sala establecer si el derecho  de  petición  de  la  parte actora fue vulnerado por la Universidad Nacional de  Colombia  y/o  los  otros  demandados  y  de  ser  esto  cierto determinar si la  vulneración  persiste  en  el tiempo, para entonces calificar la procedencia de  la acción.   

Teniendo en cuenta que la entidad accionada,  dentro  del  trámite  seguido  por  el juez de primera instancia, se pronunció  sobre  la  petición elevada por la parte actora, se estudiará el fenómeno del  hecho superado.   

Como  consecuencia de lo anterior, determinar  si  la  sentencia  de  instancia proferida por el Juzgado Tercero Administrativo  del  Circuito  de Valledupar, mediante sentencia 30 de octubre de 2008, debe ser  revocada o no.   

    

1. Requisito  de  procedibilidad  de la acción de tutela. Reiteración  de Jurisprudencia.     

La  acción de tutela resulta procedente para  proteger  el derecho de petición, conforme lo ha reiterado la jurisprudencia de  esta  Corte  en  diferentes  sentencias,  algunas  de ellas citadas por la parte  actora: T-312 de 2006, T-814 de 2005 y T-377 de 2000.   

La  Constitución  Política  dispone  en su  artículo  86  que  la  acción  de tutela es un mecanismo judicial preferente y  sumario  diseñado  para la protección de los derechos fundamentales, como vía  judicial       residual      y      subsidiaria1, que  garantiza  una  protección inmediata de los derechos fundamentales cuando no se  cuenta  con  algún  otro  mecanismo  judicial  idóneo de protección, o cuando  existiendo  éste,  se deba acudir a ella como mecanismo transitorio para evitar  un          perjuicio          irremediable2.   

    

1. Protección  fundamental  del  derecho de petición. Reiteración de  jurisprudencia.     

La  Constitución  Política   en  su  artículo   23   consagra   el   derecho   de   petición   en   los  siguientes  términos:   

“Toda  persona  tiene derecho a presentar  peticiones  respetuosas  a  las  autoridades  por  motivos de interés general o  particular  y  a obtener pronta resolución. El legislador podrá reglamentar su  ejercicio   ante   organizaciones   privadas   para   garantizar   los  derechos  fundamentales.”    

La Corte Constitucional señaló en sentencia  T-350  de  20063,  los elementos que hacen parte del núcleo esencial del derecho de  petición,   el   cual  reside  en  la  resolución  pronta  y  oportuna  de  la  información   solicitada;   al   respecto   afirmó:   

“(i)  la posibilidad cierta y efectiva de  presentar,  de  manera  respetuosa,  solicitudes  ante  las autoridades, sin que  éstas  se  nieguen a recibirlas o se abstengan de tramitarlas; (ii) la facultad  de  obtener  una  respuesta oportuna, esto es, dentro de los términos previstos  en  el ordenamiento jurídico; (iii) el derecho a recibir una respuesta de fondo  o  contestación  material,  lo  que  supone que la autoridad analice la materia  propia  de  la  solicitud  y  se  pronuncie  sobre  la  totalidad de los asuntos  planteados,  es  decir,  la  correspondencia  entre la petición y la respuesta,  excluyendo  fórmulas  evasivas  o  elusivas  y; (iv) la pronta comunicación al  peticionario  sobre  la  determinación  adoptada,  con  independencia de que su  contenido  sea favorable o desfavorable. Si no se cumple con estos requisitos se  incurre     en     una     vulneración     del     derecho    fundamental    de  petición”.   

Igualmente, en sentencia T-377 del 3 de abril  del  2000,  se  estableció entre las reglas básicas que orientan este derecho,  lo siguiente:   

“…  c)  La  respuesta  debe cumplir con  estos  requisitos:  1. oportunidad 2. Debe resolverse de fondo, clara, precisa y  de  manera  congruente  con  lo  solicitado  3.  ser  puesta en conocimiento del  peticionario.   Si  no  se  cumple  con  estos  requisitos  se  incurre  en  una  vulneración       del      derecho      constitucional      fundamental      de  petición….”   

En  conclusión,  el  derecho  fundamental de  petición    garantiza   que   cualquier   persona   pueda  obtener  de  la  administración  pública  o  de  un  particular  con  funciones  públicas, una  respuesta  sustancial,  clara,  de  fondo  y  congruente  con  la  solicitud que  presenta.   

Paralelamente  también  se  ha  afirmado que  cuando  se  protege el derecho de petición, el juez de tutela puede ordenar que  se  responda  pero  no  en  qué  sentido se debe responder para no traspasar su  órbita           de           competencia4.   

    

1. Hecho superado.     

No  obstante,  es  preciso  analizar  si  la  revisión  de  la  presente tutela debe ser negada o procede, toda vez que en el  transcurso  del  trámite de la demanda inicial, el demandado resolvió en forma  sustancial   el   objeto  de  la  solicitud  del  derecho  de  petición  de  la  demandante.   

Sobre      este      punto,      la  jurisprudencia5  ha establecido que “si bien la carencia  actual  de  objeto  tiene como característica esencial que la orden del juez de  tutela,  relativa  a lo solicitado en la demanda de amparo, no surtiría ningún  efecto;  esto  es,  ‘caería  en  el  vacío´6,  este fenómeno puede presentarse a partir de dos eventos que a su  vez  sugieren  consecuencias  distintas:  (i)  el hecho superado y (ii) el daño  consumado.   

La  carencia  actual  de  objeto  por  hecho  superado,  se  da cuando en el entre tanto de la interposición de la demanda de  tutela  y  el  momento  del  fallo  del  juez  de amparo, se repara la amenaza o  vulneración  del  derecho  cuya protección se ha solicitado. En dicho sentido,  no  es perentorio para los jueces de instancia, aunque sí para Corte en sede de  Revisión7,  incluir  en  la  argumentación de su fallo el análisis sobre la  vulneración  de los derechos fundamentales planteada en la demanda. Sin embargo  puede   hacerlo,   sobre  todo  si  considera  que  la  decisión  debe  incluir  observaciones  acerca  de  los hechos del caso estudiado, incluso para llamar la  atención  sobre  la  falta  de  conformidad constitucional de la situación que  originó  la  tutela, o para condenar su ocurrencia y advertir la inconveniencia  de  su  repetición, so pena de las sanciones pertinentes, si así lo considera.  De  otro  lado,  lo  que  sí  resulta  ineludible  en  estos  casos,  es que la  providencia  judicial  incluya  la  demostración  de la reparación del derecho  antes   del   momento   del   fallo.   Esto   es,  que  se  demuestre  el  hecho  superado.”   

En  otras  palabras,  como ya no se necesita  proteger  los  derechos  invocados,  la  tutela pierde su razón de ser, pues en  estas    condiciones    al   juez   le   es   imposible   impartir   una   orden  eficaz.   

    

La  acción  de  tutela  que  ahora ocupa la  atención  de  la  Sala fue interpuesta por la ciudadana FARIDE VILAMIZAR ARIZA,  por  considerar  vulnerado  su derecho fundamental de petición, en razón a que  la  Universidad  Nacional  de  Colombia omitió responder en forma sustancial el  objeto  de  la  solicitud  de  un  derecho de petición presentado por ella. Sin  embargo,  en  la  contestación  de  la  demanda de tutela, tanto la Universidad  Nacional  de  Colombia  como  la  Fiscalía  General  de  la Nación, explicaron  detalladamente  el  procedimiento  de  calificación  aplicado  a la experiencia  específica    de    la    accionante,    tal    y    como   se   transcribe   a  continuación:   

“La  Universidad Nacional de Colombia con  ocasión  de la Acción de tutela elevada por la Señora FARIDE VILLAMIZAR ARIZA  con   cédula   de  Ciudadanía  42493870,  realizó  la  verificación  de  los  documentos  aportados en la etapa de inscripción en aras de otorgar puntaje por  experiencia.   

El tutelante envió escrito de reclamación  a  la  Universidad  Nacional  de  Colombia  en el que solicitó la revisión del  puntaje  de  la  etapa eliminatoria, esta fue respondida en los términos de las  convocatorias  mediante  la  publicación  del  listado el pasado 28 de Julio de  2008.   

Valoración de experiencia: para el caso del  accionante consistió en:      

1. Fiscalía  General  de  la Nación- Cargo Asistente Judicial local,  Técnico  judicial  y  Asistente de fiscal I Fecha desde: 2/6/2004 a 12/10/2007.  Total: 3 años, 4 m3eses y 10 días.     

Total:   3   años,   4   meses   y   10  días.   

De  esta  manera  la  aspirante acreditó 3  años,  4  meses y 10 días de experiencia, cabe recordar que la experiencia que  se    tenía    en    cuenta    para    otorgar    puntaje    era   ‘toda aquella experiencia adicional al  requisito   exigido   para   el  cargo’.   

Así  las cosas, para el caso del Sr. (sic)  los requisitos mínimos eran:   

005-2007        I–  1  año de experiencia, excedente 2  años,  4  meses  y  10  días.  Sin  embargo  para  el  cargo al cual aspira la  accionante  requiere  2  años  de  estudios en derecho no equivalente a ningún  otro  estudio,  pero  si  por  experiencia  específica  debidamente acreditada,  razón  por  la  cual  se  utilizan los dos años restantes de experiencia en la  Fiscalía  General  de la Nación, siendo su excedente de 4 meses y 10 días por  el cual se le otorga 1 punto.   

Así  mismo  la  tutelante  relaciona en el  formulario de inscripción experiencia en:   

Gobernación del Cesar  

Consejo Superior de la Judicatura  

Ministerios de Hacienda  

Pese  a  ello  no envía ningún soporte de  dicha  experiencia  tal  y  como  se  muestra  en  la  hoja  de relación de los  documentos enviados en la inscripción.   

Situación actual:  

005-2007  I-  Puntaje  por  experiencia (1)  puntaje por prueba (43) total 44”.   

En  otras  palabras,  tal  y como lo dijo la  parte  actora  en  la  demanda  de  tutela,  solo le fue otorgado un punto en la  calificación  de  su  experiencia específica, no obstante haberse desempeñado  en   el   cargo  durante  tres  años  y  medio.  Y  conforme  a  lo  transcrito  anteriormente,  la  Universidad   Nacional  utilizó  2  de  los  años  de  experiencia  de  la  concursante,  para  acreditar el cumplimiento de 2 años de  estudios  en  derecho  requeridos  para el cargo al cual ella aspiraba. El punto  que   se   le   otorgó,   fue   por  el  tiempo  excedente  de  4  meses  y  10  días.   

No  escapa  a  la  Sala que la respuesta dada  “en  los  términos de las convocatorias mediante la  publicación   del   listado   el   pasado   28  de  Julio  de  2008”  no cumple con los requisitos que de acuerdo a la jurisprudencia  resuelven  satisfactoriamente  un derecho de petición, pero tampoco escapa, que  el  demandado al momento de otorgar los puntos, si tuvo en cuenta la experiencia  que  la  parte actora había relacionado en su inscripción al concurso y que la  orden   impartida  con  el  fallo  no  fue  la  de  modificar  la  calificación  asignada.   

La Sala considera que con el anterior escrito  se  puso  remedio  a  la trasgresión del derecho de petición y por lo tanto el  daño  ocasionado  ya  no  es  susceptible  de ser restablecido. De haberse dado  oportunamente  la  explicación  a  la  parte  actora,  no hubiera sido menester  conceder  el  amparo  solicitado  como  se  hizo  en  la  primera  instancia. En  consecuencia  confirmará  el  fallo proferido en  primera instancia por El  Juzgado  Tercero  Administrativo  del  Circuito  de  Valledupar  y declarará la  carencia actual de objeto de la revisión de esta tutela.   

En este orden de ideas, la acción de tutela  carece  de  objeto,  pues  la  necesidad  de  proteger el derecho fundamental de  petición,  que  era  la  base  sobre la cual esta Corporación debía tomar una  decisión  ya  cesó,  toda  vez  que  a  estas  alturas, la tutelante tiene una  respuesta de fondo emitida por el demandado.   

Por  ello,  en  la  parte resolutiva de esta  providencia,  se  confirmará  el fallo de instancia por las razones expuestas y  se declarará la carencia de objeto.   

III.  DECISIÓN  

En mérito de lo expuesto, la Sala Primera de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia en nombre del  pueblo y por mandato de la Constitución   

RESUELVE:  

PRIMERO.  DECLARAR  la carencia actual  de  objeto como consecuencia de la respuesta dada por la Universidad Nacional de  Colombia   durante   el  trámite  de  la  demanda,  en  la  cual  se  pronuncia  sustancialmente  sobre  el  objeto  del derecho de petición de la parte actora,  razón por la cual no se impartirá orden alguna.   

SEGUNDO. CONFIRMAR  por  las  razones expuestas, la  sentencia  del  30  de  Octubre  de  2008,  proferida  por  el  Juzgado  Tercero  Administrativo  del  Circuito  de  Valledupar,  en  la  tutela  promovida por la  ciudadana  FARIDE VILLAMIZAR ARIZA contra la Universidad Nacional, el Vicefiscal  General  de la Nación y el Presidente de la Comisión Nacional de Carrera de la  Fiscalía.   

TERCERO.  LIBRAR  por  Secretaría  la  comunicación  de  que  trata el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991, para los  efectos allí contemplados.   

Cópiese,   notifíquese,   comuníquese,  publíquese en la Gaceta de la Corte Constitucional y cúmplase.   

JUAN CARLOS HENAO PÉREZ  

Magistrado Ponente  

MARIA VICTORIA CALLE CORREA  

Magistrada  

LUIS ERNESTO VARGAS SILVA  

Magistrado  

MARTHA     VICTORIA     SÁCHICA     DE  MONCALEANO   

Secretaria General  

    

1 Ver  sentencias  T-827  de 2003; T-648 de 2005; T-1089 de 2005; T-691 de 2005 y T-015  de 2006.   

2  Sentencias     C-1225    de    2004,    SU-1070    de    2003,    SU–544    de    2001,    T–1670 de 2000, T-698 de 2004, T-827 de  2003 entre otras.   

3 Ver  entre  muchas  otras  las  sentencias : T-147 de 2006, T-012 de 2005, T-1204 de  2004,  T-364  de  2004,  T-1075 de 2003, T-114 de 2003, T-1105 de 2002, T-842 de  2002,  T-220  de  2001,  T-970  de  2000, T-206 de 1998, T-069 de 2007, T-169 de  1996, T-103 de 1995, T-219 de 1994, T-019 de 2008 y T-011 de 2007.   

4  T-1130 de 2008, T-948 de 2003, T-1001 de 2003, T-397 de 2007   

5  Sentencia T-170 de 2009.   

6 T-309  de 2006   

7 Esto  se  debe  a  que  la Corte Constitucional, como Juez de máxima jerarquía de la  Jurisdicción  Constitucional  tiene  el  deber  de determinar el alcance de los  derechos fundamentales cuya protección se solicita.     

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