T-408-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-408-09  

Referencia: expediente T-2269826  

Acción  de  tutela instaurada por Marta Lía  Mejía  Arboleda  contra Dirección Seccional de Salud de Antioquia – DSSA – y Comfenalco EPS-S.   

Magistrada Ponente:  

Dra. MARÍA VICTORIA CALLE CORREA  

Bogotá  D.C., dieciocho (18) de junio de dos  mil nueve (2009).   

La  Sala  Segunda  de  Revisión  de la Corte  Constitucional,  integrada  por  los  magistrados, María Victoria Calle Correa,  Luis  Ernesto  Vargas  Silva  y Gabriel Eduardo Mendoza Martelo, en ejercicio de  sus    competencias    constitucionales    y    legales    ha    proferido    la  siguiente   

SENTENCIA  

Que pone fin al proceso de revisión del fallo  proferido  por el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Itagüí, el 13 de enero  de 2009.   

Teniendo  en cuenta que el problema jurídico  que  suscita  la  presente  acción  de  tutela  ya  ha  sido  objeto  de  otros  pronunciamientos  por  parte  de esta Corporación, la Sala Segunda de Revisión  de  la  Corte  Constitucional decide reiterar lo dispuesto por la jurisprudencia  para  este  tipo  de  casos.  Por  tal  razón,  de acuerdo con sus atribuciones  constitucionales    y    legales,   la   presente   sentencia   será   motivada  brevemente.1   

     

I. ANTECEDENTES    

Marta  Lía Mejía Arboleda interpuso acción  de   tutela  en  contra  de  la  Dirección  Seccional  de  Salud  de  Antioquia  – DSSA – y Comfenalco EPS-S  para que se protegieran sus derechos a la salud y vida.   

La  demandante  considera  que  sus  derechos  fueron  vulnerados  porque las entidades accionadas se han negado a brindarle el  servicio    de    evaluación    y    manejo    por  otorrinolaringología,   a  pesar  de  que  este  fue  ordenado por su médico tratante.      

La    accionante,    de   51   años   de  edad,2  se  encuentra  afiliada  al Régimen Subsidiado de Salud a través  del          Sisben,         nivel         2.3  El 9 de diciembre de 2008, el  médico    tratante    le   diagnosticó   disfonía  progresiva,   por  lo  que  le  ordenó  valoración    y   manejo   por   otorrinolaringología  con  carácter prioritario urgente. La EPS-S Comfenalco remitió a  la  actora  al  Hospital  San Rafael de Itagüí, sin embargo, en el Hospital le  dijeron  que  el  documento  que presentó para que la atendieran no era ningún  tipo  de  autorización, por lo que le negaron los servicios. La actora solicita  en  la  presente  tutela  que  se  ordene a las entidades accionadas autorizar y  realizar  la evaluación y manejo por otorrinolaringología, ya que no tiene los  recursos   económicos   para  acceder  a  los  servicios  de  salud  de  manera  particular.   

Contestación  de  la  tutela por parte de la  DSSA   

El  apoderado  de la DSSA adujo: “Es  la  EPS-S quien obligada a garantizar (sic) en los términos  de  la  Ley  y  sus  Decretos Reglamentarios, con su propia red o contratada, la  prestación  de los servicios de salud y el suministro de medicamentos incluidos  o  no  en  el  Plan  Obligatorio  de  Salud Subsidiado (POS-S y NO POS-S), a las  personas  aseguradas  en  dicho  régimen. Esto con fundamento en la Ley 1122 de  2007,  artículo  14, literal J, modulada por la sentencia C-463 de 2008, por lo  que la DSSA no es competente”.   

Contestación  de  la  tutela  por  parte  de  Comfenalco EPS-S   

La  apoderada  de  Comfenalco Antioquia EPS-S  precisó  que  los  servicios  solicitados  por  la actora estaban excluidos del  POS-S  y  la  peticionaria no había adelantado el trámite para que el servicio  ordenado  por  el  médico  fuera analizado y autorizado por el Comité Técnico  Científico.   

Sentencia de primera instancia  

El  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito de  Itagüí  denegó el amparo mediante sentencia proferida el 13 de enero de 2009.  El  juez de tutela indicó: “No cabe duda, entonces,  que  la  entidad  encargada  de  resolver  los conflictos es la Superintendencia  Nacional  de  Salud.  En  el  presente  caso  de  la ciudadana Marta Lía Mejía  Arboleda  se  declarará  improcedente  la acción de amparo constitucional, por  cuanto  primero  debe  acudir  a  la  Superintendencia Nacional de Salud, habida  cuenta  que no hay prueba en el expediente de una omisión en la prestación del  servicio  de  salud  que  ponga  en  grave peligro su vida o le vaya a causar un  perjuicio irremediable”.   

Esta sentencia no fue impugnada.  

II.  CONSIDERACIONES  Y  FUNDAMENTOS   

     

1. Competencia     

La  Corte  Constitucional  es competente para  revisar  la  decisión  judicial reseñada, de conformidad con lo establecido en  los  artículos  86  y 241-9 de la Constitución Política y 31 a 36 del Decreto  2591 de 1991.   

     

1. Problema  jurídico     

Corresponde  a  la  Sala Segunda de Revisión  resolver la siguiente pregunta:   

¿Vulneraron  las  entidades  accionadas  los  derechos  fundamentales  de  la  actora  a  la salud y vida digna, al negarle el  servicio    de    valoración    y    manejo    por  otorrinolaringología,   ordenado   por   el  médico  tratante, por encontrarse excluido del POS-S?   

Servicios  de salud no incluidos en el POS-S.  Reiteración de jurisprudencia   

Ha  señalado  La  Corte  Constitucional  en  reiterada   jurisprudencia  que  “se  desconoce  el  derecho  a  la salud de una persona que requiere un servicio médico no incluido  en  el  plan  obligatorio de salud, cuando: “(i) la falta del servicio médico  vulnera  o amenaza los derechos a la vida y a la integridad personal de quien lo  requiere;  (ii)  el  servicio  no puede ser sustituido por otro que se encuentre  incluido  en  el  plan  obligatorio;  (iii)  el interesado no puede directamente  costearlo,  ni  las  sumas que la entidad encargada de garantizar la prestación  del  servicio se encuentra autorizada legalmente a cobrar, y no puede acceder al  servicio  por otro plan distinto que lo beneficie; y (iv) el servicio médico ha  sido  ordenado  por  un médico adscrito a la entidad encargada de garantizar la  prestación   del   servicio   a   quien   está   solicitándolo”.4   En   tal  sentido,  en  la  Sentencia  T–760  de 2008 (MP: Manuel  José  Cepeda  Espinosa)  se  sostuvo: “En adelante,  para  simplificar,  se  dirá  que  una  entidad de salud viola el derecho si se  niega  a  autorizar  un servicio que no esté incluido en el plan obligatorio de  salud,  cuando  el  servicio se requiera [que reúna las condiciones (i), (ii) y  (iv)]  con  necesidad  [condición  (iii)]. Como lo mencionó esta Corporación,  “(…)  esta  decisión ha sido reiterada por la jurisprudencia constitucional  en  varias  ocasiones,  tanto en el contexto del régimen contributivo de salud,  como  en  el  régimen  subsidiado, indicando, no obstante, que existen casos en  los  cuales  se  deben  tener en cuenta consideraciones especiales, en razón al  sujeto  que  reclama  la protección, a la enfermedad que padece la persona o al  tipo de servicio que ésta requiere.”   

En el presente caso, (i) la accionante padece  de  disfonía progresiva y la  valoración  por  parte  de  un  especialista  en  otorrinolaringología  es  de  carácter      prioritario     urgente,  (ii) la EPS-S o el médico tratante no han indicado la existencia  de  un  tratamiento alternativo que sí se encuentre incluido en el POS-S, (iii)  la  accionante  pertenece  al  nivel  II  del sisben, lo que permite presumir su  incapacidad  económica  para costear directamente el servicio ordenado, (iv) el  servicio  fue  ordenado  por  un médico adscrito a la EPS-S. Así las cosas, se  constata   que   la   actora  cumple  con  los  requisitos  establecidos  en  la  jurisprudencia para el suministro de servicios de salud no POS-S.   

Ahora  bien,  dado que Comfenalco EPS-S alega  que  la  actora  no  ha  realizado  el  trámite  para  que  el Comité Técnico  Científico   autorice   el  servicio  no     POS-S,  es  preciso  reiterar  lo  señalado  en  la  sentencia  T-760  de 2008, en donde se indicó:  “Teniendo   en   cuenta   que   de  acuerdo  a  la  regulación,  corresponde  al  médico  tratante  solicitar  al Comité Técnico  Científico,  la autorización de los servicios de salud no incluidos dentro del  plan  obligatorio  de  salud respectivo es decir, la realización de un trámite  al     interior     al    Sistema    de    Salud,5(…)    la   jurisprudencia  constitucional    considera    que   ‘las  EPS  no  pueden imponer como requisito de acceso a un servicio  de   salud   el   cumplimiento   de   cargas   administrativas   propias  de  la  entidad’.6   En   tal  sentido,  cuando  una  EPS  niega  servicios  de  salud  a una persona que tiene  derecho  a  ellos,  porque no realizó un trámite que le corresponde realizar a  la  propia entidad, irrespeta su derecho a la salud, puesto que crea una barrera  para acceder al servicio.”   

Así  entonces,  esta  Sala  de  Revisión  revocará  el  fallo  de instancia y ordenará a Comfenalco Antioquia EPS-S que,  en  el  término  de  cuarenta  y  ocho  (48)  horas,  contadas  a  partir de la  notificación  de la presente providencia, autorice el servicio de valoración y  manejo   por   otorrinolaringología  ordenado  a  la  accionante.  Comfenalco EPS-S podrá repetir contra el  Fosyga  los costos en los que haya incurrido y en virtud de la regulación no le  corresponda   asumir.   No   obstante,   tal  como  lo  ha  señalado  la  Corte  Constitucional  en  casos similares, se advertirá al Fosyga que en virtud de la  regla   de   recobro  parcial  fijada  por  la  Ley  1122  de  2007,7     cuya  constitucionalidad  fue  estudiada  en  la  sentencia C-463 de 2008,8 no puede pagar  a  la EPS más del 50% del monto que ésta tenga derecho a repetir, en la medida  en que no tramitó adecuadamente la solicitud del accionante.   

En mérito de lo expuesto, la Sala Segunda de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia en nombre del  pueblo, y por mandato de la Constitución Política,   

RESUELVE:  

Segundo.-  ORDENAR a la EPS-S Comfenalco  Antioquia  que,  en el término de cuarenta y ocho (48) horas, contadas a partir  de  la  notificación  de  la presente providencia, autorice a Marta Lía Mejía  Arboleda   el  servicio  de  valoración  y  manejo  por  otorrinolaringología.   

Tercero.-  Autorizar   a  Comfenalco  EPS-S para repetir contra el  Fosyga  los  costos  en  los que incurra y que en virtud de la regulación no le  corresponde  asumir.  No  obstante, el Fosyga no puede pagar a la EPS-S más del  50% del monto que ésta tenga derecho a repetir.   

Cuarto.- Líbrese por  Secretaría  General  la  comunicación  prevista en el artículo 36 del Decreto  2591 de 1991.   

Notifíquese,  comuníquese, insértese en la  Gaceta de la Corte Constitucional y cúmplase.   

MARÍA VICTORIA CALLE CORREA  

Magistrado  

LUIS ERNESTO VARGAS SILVA  

Magistrado  

GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO  

Ausente en Comisión  

MARTHA VICTORIA SÁCHICA MÉNDEZ  

Secretaria General    

1 Con  base  en  lo  dispuesto  por  el  Decreto  2591 de 1991 (artículo 35), la Corte  Constitucional  ha  señalado  que  las decisiones de revisión que se limiten a  reiterar  la  jurisprudencia  pueden “ser brevemente  justificadas”.   Así   lo   ha  hecho  en  varias  ocasiones,  entre  ellas, por ejemplo, en las sentencias T-549 de 1995 (MP Jorge  Arango  Mejía),  T-396 de 1999 (MP Eduardo Cifuentes Muñoz), T-054 de 2002 (MP  Manuel  José Cepeda Espinosa), T-392 de 2004 (MP Jaime Araujo Rentería), T-325  de  2007  (MP  Rodrigo  Escobar  Gil)  y  T-390  de 2007 (MP Manuel José Cepeda  Espinosa).   

2  La  actora nació el 18 de mayo de 1958.   

3 Folio  5 del expediente.   

4 Estos  criterios  fueron  establecidos  en  estos  términos por la sentencia T-1204 de  2000  (MP Alejandro Martínez Caballero) y reiterados así, entre otras, por las  sentencias  T-1022  de  2005 (MP Manuel José Cepeda Espinosa), T-557 y T-829 de  2006  (MP  Manuel  José  Cepeda  Espinosa),  T-148 de 2007 (MP Humberto Antonio  Sierra  Porto),  T-565 de 2007 (MP Clara Inés Vargas Hernández), T-788 de 2007  (MP  Rodrigo  Escobar  Gil) y T-1079 de 2007 (MP Humberto Antonio Sierra Porto).  En  la  sentencia  T-1204  de  2000  (MP  Alejandro  Martínez Caballero), en el  contexto  del régimen contributivo de salud; en este caso la Corte ordenó a la  entidad  encargada  de  garantizarle al peticionario la prestación del servicio  de  salud  (Colmena  Salud  EPS)  que  autorizara  la  practicara  del  servicio  requerido  (examen  de  carga  viral).  La  Corte  tuvo  en cuenta que según la  jurispru­dencia  constitucional,  el  juez de tutela puede ordenar “(…) la prestación de los  servicios  de  salud, a los cuales las personas no tienen el derecho fundamental  a  acceder,  cuando  sin  ellos  se  haría  nugatoria  la  garantía a derechos  consti­tu­cionales  fundamentales como la vida y  la  integridad  personal,  pues frente a estos derechos, inherentes a la persona  humana  e independientes de cualquier circunstancia ajena a su núcleo esencial,  no  puede  oponerse la falta de reglamentación legal (decisión política) o la  carencia   de   recursos  para  satisfa­cerlos.”   

5  El  artículo  4°  de  la  Resolución  2933 de 2006 establece las funciones de los  Comités  Técnicos  Científicos,  estableciendo  que  al  primera  de ellas es  ‘analizar   para   su  autorización  las  solicitudes  presentadas  por  los médicos tratantes de los  afiliados,  el  suministro de medicamentos por fuera del listado de medicamentos  del  Plan  Obligatorio  de  Salud,  POS, adoptado por el Acuerdo 228 del CNSSS y  demás   normas   que   lo   modifiquen,   adicionen   o  sustituyan’.  El artículo 7º de la Resolución  establece     el     Procedimiento     para     la  autorización,    reiterando    que    ‘las    solicitudes   deberán   ser  presentadas  al  Comité  por  el  médico tratante y se tramitarán conforme al  siguiente  procedimiento’.  Esta   cuestión   se  encontraba  regulada  en  los  mismos  términos  por  la  Resolución 2948 de 2003 y la Resolución 3797 de 2004.   

6 Corte  Constitucional,  sentencia T-976 de 2005 (MP Manuel José Cepeda Espinosa). Esta  decisión   ha   sido  reiterada  en  varias  ocasiones  por  la  jurisprudencia  constitucional,  entre  otras  en  la sentencias T-1164 de 2005 (MP Manuel José  Cepeda  Espinosa),  T-840  de 2007 (MP Clara Inés Vargas Hernández) y T-144 de  2008 (MP Clara Inés Vargas Hernández).   

7  Al  respecto   ver   la   sentencia  T-760  de  2008,  apartado  [4.4.4.4.]  de  las  consideraciones.   

8 Corte  Constitucional, sentencia C-463 de 2008.     

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