T-415-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-415-09  

Referencia: expediente T-2248791  

Acción  de  tutela  instaurada  por Olga del  Sagrario  Ortiz  Hernández contra la Dirección Seccional de Salud de Antioquia  y Asmet Salud EPS-S.   

Magistrado Ponente:  

Dr.  LUIS ERNESTO VARGAS  SILVA   

Bogotá  D.C.,  veinticinco (25) de junio de  dos mil nueve (2009).   

La  Sala  Tercera  de  Revisión de la Corte  Constitucional,    integrada   por   los   magistrados   LUIS   ERNESTO   VARGAS  SILVA,  MAURICIO  GONZÁLEZ  CUERVO  y  GABRIEL  EDUARDO  MENDOZA  MARTELO,  en  ejercicio de sus competencias constitucionales y legales,  específicamente  las  previstas  en  los  artículos  86  y 241 numeral 9 de la  Constitución   Política   y   en   el   Decreto  2591  de  1991,  profiere  la  siguiente:   

SENTENCIA   

Dentro  del  proceso  de revisión del fallo  proferido  por  el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Itagüí, que resolvió  la  acción de tutela promovida por Olga del Sagrario Ortiz Hernández contra la  Dirección Seccional de Salud de Antioquia y Asmet Salud EPS-S.   

I. ANTECEDENTES  

1.    Hechos   y   acción   de   tutela  interpuesta:   

1.1.  La accionante manifiesta que pertenece  al  régimen subsidiado del Sistema General de Seguridad Social en Salud, siendo  calificada en el nivel II del Sisbén.   

1.2.  La  actora  arguye  que  se  encuentra  afiliada  a Asmet Salud EPS-S, entidad donde el galeno tratante la remitió para  evaluación  médica  especializada por ginecobstetricia, con el fin de analizar  los  resultados  de  una  mamografía  tomada  a  la  paciente  y  confirmar  el  diagnóstico presuntivo de “mastalgia”.   

1.3. La peticionaria expone que la Dirección  Seccional  de  Salud  de  Antioquia  y  Asmet  Salud  EPS-S no le autorizaron la  valoración    por    el   médico   especialista   ginecobstetra   “argumentando  que  dicho  servicio no se encuentra contemplado en  el    Plan    Obligatorio    de    Salud   -POS-”1,  situación  que en sentir de  aquella  vulnera  los  derechos  fundamentales  invocados  toda vez que presenta  masas en los senos que requieren de estudio urgente.   

1.4. En virtud de lo anterior, la accionante  promovió  acción  de  tutela  con  el propósito que se ordene a las entidades  demandadas  que  autoricen  y  realicen  la evaluación y manejo del caso por el  médico  ginecobstetra,  además  de  solicitar  que  le  brinden el tratamiento  integral  permanente  derivado  de  la patología “mastalgia” que la aqueja.   

2.  Respuesta  de la Dirección Seccional de  Salud de Antioquia:   

Mediante escrito dirigido el 2 de febrero de  2009,  la  Dirección  Seccional  de Salud de Antioquia, actuando por intermedio  del  Secretario  Seccional  de  Salud  de ese departamento, solicitó al juez de  instancia  denegar  la  tutela  interpuesta y exonerar de toda responsabilidad a  tal  Dirección  por  cuanto  no  es  de  su  competencia  la prestación de los  servicios solicitados por la accionante.   

Para fundamentar su solicitud, el Secretario  Seccional  de  Salud  de  Antioquia adujo que es la EPS-S quien está obligada a  garantizar  en  los  términos  de  la Ley y sus Decretos Reglamentarios, con su  propia  red  o  contratada,  la  prestación  de  los  servicio  de  salud  y el  suministro  de  medicamentos  incluidos  o  no  en  el Plan Obligatorio de Salud  Subsidiado   (POS-S   Y   NO   POS-S),   a  las  personas  aseguradas  en  dicho  régimen.    

Adujo que la Dirección Seccional de Salud de  Antioquia  no  es  una  EPS, ni IPS, ni ESE, sino que es un ente territorial que  facilita  el  acceso a la salud de aquellas personas que habitan el Departamento  de  Antioquia  y  que  no  le fueron asignadas Entidades del Régimen Subsidiado  EPS-S.  Indicó  que  se  debe  hacer  conciencia  en que los recursos estatales  destinados  a  los  entes  territoriales  no  se  deben malversar o malgastar en  asignaciones  diferentes  como  el  pago  de cuotas de recuperación, viáticos,  transporte  y  demás  erogaciones  que  impliquen el desplazamiento de recursos  toda  vez  que  se  le está restando la oportunidad de atención y cobertura en  salud a otros usuarios que lo requieren.   

En  lo  tocante  a la atención integral que  reclama  la accionante, expuso que en tratándose de los afiliados al Sistema de  Salud  del  Régimen  Subsidiado,  es  responsabilidad de la EPS-S asumir con su  presupuesto  un  fallo  universal sobre el tema por cuanto es un costo que ya se  les  ha  pagado; de no hacerlo así se estaría incurriendo en un doble pago con  detrimento  del  patrimonio  del Estado, pues se beneficiaría a una entidad que  está incumpliendo las obligaciones a su cargo.   

3.   Respuesta  de  Asmet  Salud EPS-S.   

Esta  entidad accionada contestó el escrito  de  tutela  arguyendo  que según el acuerdo 306 de 2005 expedido por el Consejo  Nacional  de  Seguridad  Social en Salud, en concordancia con la resolución No.  5261  de  1994,  el Plan Obligatorio de Salud del Régimen Subsidiado incluye la  atención  para  los  afiliados  respecto  de  todos  los eventos y problemas de  salud,  siempre  y  cuando  puedan  ser  atendidos  por  el  médico general y/o  personal  auxiliar  y/o  paramédico  y/o  de  otros  profesional de la salud no  especializados.   Por  ende,  esgrimió que la valoración por especialista  ginecobstetra  que  requiere la señora Olga del Sagrario Ortiz Hernández no se  encuentra  incluida  dentro  de  ese  primer nivel de complejidad, razón por la  cual Asmet Salud EPS-S se negó a prestar ese servicio de salud.   

Adujo  que  la  orden  de  apoyo  para  la  prestación  del  servicio  especializado  de  ginecobstetricia,  le corresponde  emitirla   a   la   Dirección   Seccional  de  Salud  de  Antioquia  porque  el  artículo   20  de  la  ley  1122  de 2007 establece que la prestación del  servicio  de  salud  a la población pobre, en lo no cubierto por subsidios a la  demanda,  corresponde  hacerlo  a  las entidades territoriales por intermedio de  las  Empresas  Sociales  del Estado con las que hayan contratado. Expuso que ese  criterio  también  ha  sido  reiterado  por parte del Ministerio de Protección  Social,  en  especial  mediante  la  resolución No. 5334 del 26 de diciembre de  2008.    Añadió  que  el  artículo  31  del  Decreto  806  de  1998  instituye  que  los servicios adicionales no incluidos en el Plan Obligatorio de  Salud  del  Régimen  Subsidiado, deben prestarlos las instituciones públicas y  aquellas privadas que tengan relación contractual con el Estado.   

Apoyada  en  lo  anterior,  solicitó que la  protección  a  los  derechos de la accionante fuera concedida, pero ordenando a  la  Dirección  Seccional  de  Salud  de  Antioquia  que expida la autorización  necesaria  para  la prestación del servicio de salud especializado, en la forma  dispuesta  por  el  médico  tratante.  Además, pidió declarar que Asmet Salud  EPS-S  no  menoscabó  ni amenazó con vulnerar derecho fundamental alguno de la  actora.       Subsidiariamente  solicitó  que  en caso  establecer  la  obligación  de  prestar el servicio NO POS-S en cabeza de Asmet  Salud  EPS-S,  se  declare que el Ministerio de la Protección Social, con cargo  al  FOSYGA, debe reembolsar los gastos en los que incurra la EPS-S con el fin de  preservar su equilibrio económico-financiero.   

4.  Pruebas  relevantes  allegadas  en  la  instancia.   

A  folio 4 del cuaderno 1, se observa que el  21  de enero de 2009 Asmet Salud EPS-S remitió oficio dirigido al Secretario de  Salud   de   Antioquia,   en  el  cual  informa  que  el  servicio  de  consulta  especializada  de ginecobstetricia solicitado por la señora Olga Sagrario Ortiz  Hernández  se  encuentra  excluido del POS-S y que es obligación de la entidad  territorial  cubrir  tal  servicio  con  los  recursos del subsidio a la oferta.   

A      folio      5     ibídem,  se  atisba  que el 9 de julio de  2008  el  médico tratante adscrito al Hospital San Rafael de Itagüí, remitió  a  la  accionante  a  cita  especializada  con  el ginecobstetra ante un posible  diagnóstico de “mastalgia”.   

A    folios   23   a   28   ejúsdem,  la EPS Subsidiada aportó copia  simple  de  la  respuesta  a  un  derecho de petición, dada por la Directora de  Atención  a  Personas de la Gobernación de Antioquia, en la cual se indica que  de  acuerdo  con  la  resolución  No. 5334 de 2008 emanada por el Ministerio de  Protección  Social,  los  procedimientos, actividades e intervenciones NO POS-S  se pagarán directamente por el ente territorial.   

5. Sentencia que se revisa.  

El  Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito de  Itagüí  Antioquia,  mediante  providencia  del 10 de febrero de 2009, declaró  improcedente  la  acción  de  tutela  interpuesta  por  la  ciudadana  Olga del  Sagrario   Ortiz   Hernández   al   considerar  que  ésta  debe  acudir  a  la  Superintendencia  Nacional  de  Salud  que  es  la  competente  para resolver el  conflicto  de  prestación  del  servicio que esgrimen las accionadas, ello a la  luz  del  artículo  41  de  la ley 1122 de 2007. Además, indicó que no existe  prueba  en el expediente de una omisión real que ponga en grave peligro la vida  de   la   actora   o   le   cause   un   perjuicio   irremediable   “como  quiera  que  no  hay constancia por parte del médico de la  urgencia,      ni      de     la     prioridad”2.   

II.  CONSIDERACIONES  Y  FUNDAMENTOS  DE  LA  CORTE   

1. Competencia:  

De  conformidad  con  lo  establecido en los  artículos  86  y 241-9 de la Constitución Política y 31 a 36 del Decreto 2591  de  1991 y con la selección y el reparto efectuados el 14 de mayo de 2009, esta  Sala es competente para revisar la decisión judicial mencionada.   

2. Problema Jurídico:  

De acuerdo con los hechos expuestos, en esta  oportunidad  la  Sala determina el problema jurídico a resolver en el siguiente  interrogante,  a  saber:  ¿Desconocen  el  derecho  a  la  salud  las entidades  encargadas  de garantizar la prestación de los servicios requeridos -a pesar de  no  estar  incluidos  en  el plan obligatorio de salud del régimen subsidiado-,  cuando  no  autorizan  a  una  persona  una cita con el médico especialista que  requiere  y la cual alega no  poder costearse por sí misma?   

3. El derecho a la salud en el Estado social  de derecho y los estándares internacionales para su aplicación:   

La  Corte  Constitucional  ha  entendido por  derecho  a  la  salud “la facultad que tiene todo ser  humano  de  mantener la normalidad orgánica funcional, tanto física como en el  plano  de  la  operatividad  mental,  y  de restablecerse cuando se presente una  perturbación  en  la  estabilidad orgánica y funcional de su ser. Implica, por  tanto,  una  acción  de conservación y otra de restablecimiento”.3   

También  ha  precisado, que este derecho no  solamente   incluye   el  poder  de  reclamar  atención  médica,  quirúrgica,  hospitalaria  y  terapéutica,  tratamientos  y  medicinas,  sino  que incorpora  necesariamente  el derecho al diagnóstico,  es  decir,  la  seguridad  de  que,  si  los facultativos así lo  requieren,  con  el  objeto  de precisar la situación actual del paciente en un  momento  determinado,  con  miras  a  establecer,  la  terapéutica  indicada  y  controlar  oportuna  y  eficientemente  los males que lo aquejan o que lo pueden  afectar,  se  ordenen y practiquen de manera oportuna y completa los exámenes y  pruebas  que  los  médicos prescriban, además que se le brinde al paciente las  citas  con  médicos especialistas versados en la materia para que determinen el  tratamiento            a           seguir.4   

En  la  sentencia  T-760 de 20085,    esta  Corporación  reconstruyó  en  forma  sistemática las reglas jurisprudenciales  que  en  los  diferentes  escenarios  constitucionales  presenta el derecho a la  salud,   avanzando,  dentro  del  marco  que  brinda  la  Constitución,  en  la  identificación  de  los elementos que comportan el goce efectivo del derecho de  toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud.   

La    ratio  decidendi  invocada  por la Corte al resolver cada uno  de  los  casos  acumulados en la providencia citada, será en adelante, el canon  normativo  conforme  al  cual  los  jueces de tutela (individuales o colegiados)  habrán  de  resolver  los  problemas  jurídicos que en materia de derecho a la  salud les sean sometidos a su consideración.   

No  obstante,  la  jurisprudencia  de  esta  Corporación   también   ha  señalado  que  la  existencia  de  exclusiones  y  limitaciones  al  Plan Obligatorio de Salud (POS) y al Plan Obligatorio de Salud  Subsidiado  (POS-S)  es  compatible  con  la Constitución, ya que representa un  mecanismo  para asegurar el equilibrio financiero del sistema de salud, teniendo  en  cuenta  que los recursos económicos para las prestaciones sanitarias no son  infinitos6.   

Empero,  en determinados casos concretos, la  aplicación  rígida  y  absoluta de las exclusiones y limitaciones previstas en  dicho  plan  puede  vulnerar derechos fundamentales como la salud, por lo que en  cumplimiento  del  mandato  impuesto  por  el  artículo  4°  Superior debe ser  inaplicada   la   reglamentación   que   excluye  el  servicio,  tratamiento  o  medicamento  requerido,  para ordenar que sea suministrado, y evitar de ese modo  que  normas  de  carácter legal o reglamentario impidan el goce efectivo de los  derechos  fundamentales  a  la  vida  y a la integridad de las personas y demás  garantías  consagradas  en  los  instrumentos  internacionales  sobre  derechos  humanos  ratificados  por Colombia (Artículo 93 de la Constitución Política).   

Debe  recordarse  que  el  Estado colombiano  conforme  a  lo  dispuesto  en  el  párrafo  1°  del  artículo  12  del Pacto  Internacional  de  Derechos  Económicos,  Sociales  y  Culturales  “reconoce  el  derecho  de  toda persona al disfrute del más alto  nivel   posible   de   salud   física  y  mental”7.          Sobre   esta   disposición  el  Comité  de  Derechos  Económicos,  Sociales  y  Culturales  mediante  la  Observación  General  No. 148  señaló que:   

“8.  El  derecho  a  la  salud  no  debe  entenderse  como  un  derecho  a  estar  sano.  El  derecho  a la salud entraña  libertades  y  derechos.  Entre  las libertades figura el derecho a controlar su  salud  y  su  cuerpo,  con  inclusión  a  la  libertad sexual y genésica, y el  desarrollo  a  no  padecer  injerencias,  como  el  derecho  a no ser sometido a  torturas  ni  a tratamientos y experimentos médicos no consensuales. En cambio,  entre  los  derechos  figura el relativo a un sistema de protección de la salud  que  brinde  a  las  personas oportunidades iguales para disfrutar del más alto  nivel posible de salud.   

9. El concepto del “más alto nivel posible  de  salud”,  a que se hace referencia en el párrafo 1 del artículo 12, tiene  en  cuenta tanto las condiciones biológicas y socioeconómicas esenciales de la  persona  como  los  recursos  con  que  cuenta el Estado. (…) Por lo tanto, el  derecho  a la salud debe entenderse como un derecho al disfrute de toda una gama  de  facilidades,  bienes,  servicios  y  condiciones necesarias para alcanzar el  más alto nivel posible de salud”.   

En  idéntico sentido el Comité en la misma  Observación  general precisó que el derecho a la salud en todas sus formas y a  todos   los   niveles   abarca   los   siguientes   elementos   “esenciales  e  interrelacionados”;   a)  Disponibilidad,     b)  Accesibilidad,      c)  Aceptabilidad  y,  d) Calidad.   

4.  Inaplicación  del  Plan  Obligatorio de  Salud  del  Régimen  Subsidiado  cuando la prestación del servicio se requiere  con necesidad. Subreglas exigidas y reiteración de jurisprudencia.   

Los anteriores criterios resultan de la mayor  relevancia  para  la  interpretación  del derecho fundamental a la salud en los  casos   concretos   (artículo   93   Superior),  en  los  cuales  bajo  ciertas  condiciones,  deberá,  de  ser  necesario,  hacerse  uso  de  la  excepción de  inconstitucionalidad  frente  a las disposiciones legales o reglamentarias sobre  el  Sistema de Seguridad Social en Salud y específicamente del Plan Obligatorio  de  Salud  (POS) o el Plan Obligatorio de Salud Subsidiado (POS-S) en aras de la  garantía  de  la  efectividad  de  los  derechos  constitucionales (artículo 2  Superior),   en  situaciones  en  las  cuales  las  personas  en  razón  a  sus  condiciones  personales  o económicas no pueden resolver sus problemas de salud  a través de médicos o planes privados.   

Conforme  a  la Sentencia T-760 de 2008 a la  “situación,  [de]  requerir un servicio y no contar  con  los  recursos  económicos para poder proveerse por sí mismos el servicio,  se   le   denominará   en   adelante,   requerir  con  necesidad”9.  El  concepto  de requerir se concreta en las siguientes subreglas,    a   saber:   i) la falta del servicio médico vulnera o  amenaza  los derechos a la vida y a la integridad personal de quien lo requiere;  ii)  el servicio no puede ser  sustituido  por  otro  que  se  encuentre  incluido  en  el  plan obligatorio y,  iii)  el servicio médico ha  sido  ordenado  por  un médico adscrito a la entidad encargada de garantizar la  prestación   del   servicio   a  quien  está  solicitándolo.  Por  su  parte,  (iv)   la   noción   de  “necesidad”  alude  a  que  el  interesado  no puede costear directamente el  servicio,  ni  está  en condiciones de pagar las sumas que la entidad encargada  de  garantizar  la  prestación  del  mismo  se encuentra autorizada a cobrar, y  adicionalmente,  no  puede  acceder  a  lo  ordenado  por  su médico tratante a  través de otro plan distinto que lo beneficie.   

En   este   sentido,  la  regla  aplicable  –en procura de atender el  problema  jurídico-  en  el  presente asunto y que se  extraen  de  la  citada  sentencia  es aquella conforme a la cual una entidad de  salud  viola el derecho fundamental de salud si se niega a autorizar un servicio  que  no  esté incluido en el Plan Obligatorio de Salud (POS) o Plan Obligatorio  de  Salud  Subsidiado  (POS-S), cuando el servicio se requiere con necesidad, lo  cual  impone  al  juez  de  tutela  reestablecerlo, debiéndose resolver el caso  entonces   no   con   las   reglas   reglamentarias   sino  con  las  cláusulas  constitucionales aplicables.   

Con fundamento en las anteriores premisas, la  Sala   verificará   si  la  accionante  requiere  la  valoración  del  médico  especialista ginecobstetra solicitado con necesidad.   

5. Caso concreto:  

5.1.  Verificación del concepto “requerir  con necesidad”:   

En  el presente asunto, está demostrado que  la   actora   requiere  con  necesidad  el  servicio  de  cita  médica  con  el  especialista  en  ginecobstetricia,  toda  vez  que  a folio 5 del expediente se  observa  claramente que se trata de una paciente “con  cuadro  de mastalgia izquierda con seudonódulo en unión de cuadrantes externos  periareolas”,  por lo cual requiere con necesidad que  el  médico  especialista la valore y le analice los resultados de los exámenes  de  mamografía  que  el  galeno  general le ordenó, en procura de confirmar el  presunto  diagnóstico  y  de  fijar  el procedimiento o tratamiento específico  para  estabilizar  su  salud.  Nótese  que  por  ser  la  mastalgia10  un  fuerte  dolor  mamario  que  revela  al  palpo  ciertos  nódulos en la región pectoral  femenina,  evidente  resulta  que  desmejora gravemente la calidad de vida de la  paciente  al  punto  que  le restringe su actividad diaria y afecta su más alto  nivel  de  salud.  Por ende, la falta del servicio médico especializado amenaza  el  derecho  a  la  salud  en conexidad con la vida y a la dignidad humana de la  accionante     Olga     del     Sagrario     Ortiz    Hernández    [subregla i].      

Es  pertinente  recordar  que  “la  adecuada  protección  de  los  derechos  fundamentales en el  Estado  social  y  democrático  de  derecho,  que  es la tarea básica del juez  constitucional  (art.  2 C.P.), torna inadmisible la postura según la cual debe  condenarse  a  un  individuo  a  padecer  dolor por falta de tratamiento médico  efectivo,  pues  ello  conduciría  a la negación de la dignidad humana. Si hay  una  alternativa  para  superar  el  dolor,  se  debe  acudir  a  ella.  Y si es  necesario,  se lo debe hacer con el concurso de la jurisdicción y a través del  amparo  constitucional.  Ello  impide  que de la vida digna se haya una proclama  insulsa  y permite que se le dé un contenido material como derecho.11”   

El siguiente aspecto de estudio tiene que ver  con  la  existencia  de  pruebas  a partir de las cuales se pueda inferir que la  cita  médica  con  el especialista ginecobstetra prescrita pueda ser sustituida  con   alguna  otra  incluida  en  el  POS-S  [subregla  ii].       

Al  respecto, debemos indicar que el acuerdo  306  de  2005  expedido  por  el  Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud,  mediante  el  cual  se  estableció  el  Plan  Obligatorio de Salud del Régimen  Subsidiado,  plantea  tres  niveles de cobertura según la grado de complejidad,  encontrándose  en el primero que cubre la atención para los afiliados respecto  de  todos  los  eventos  y  problemas  de  salud  que puedan ser atendido por el  médico  general,  personal auxiliar, paramédico y de otros profesionales de la  salud  no  especializados.  Si bien los niveles segundo y tercero de complejidad  cobijan  la  atención  de  especialistas,  no puede perderse de vista que sólo  consagran   la  atención  por  médico  ginecobstetra  durante  el  proceso  de  gestación,  parto  y  puerperio, según lo indica el numeral 2.1. del artículo  2°  del  acuerdo  en  mención.  De  modo  pues  que,  en  efecto  la atención  especializada que requiere la paciente está excluida del POS-S.   

En  este  caso no existe afirmaciones de las  entidades  accionadas, ni otro material probatorio en el expediente encaminado a  demostrar  que  la  cita  con  el  especialista pueda ser reemplazada con algún  criterio  o  confirmación  de  diagnóstico  que  haga  un médico general, los  cuales  tienen  un  conocimiento  amplio sobre la medicina pero escaso frente al  supuesto  padecimiento  concreto de la actora, razón por la cual la Sala estima  satisfecho este requisito.   

Para analizar si la remisión al especialista  fue  hecha  por  el  médico tratante adscrito a la EPS-S accionada [subregla  iv],  debemos  recordar que por  médico  tratante  se  ha entendido desde la sentencia T-378 de 200012    al  profesional  vinculado  laboralmente  a  la respectiva EPS o EPS-S, que examina,  como  médico  general  o  como  médico especialista, al respectivo paciente; y  consecuencialmente  es  tal  médico  quien  dirá  si  se  práctica  o  no una  operación,  si  se suministra o no un medicamento, o si requiere un servicio de  índole  especializado.    Basta  observar  las  pruebas que militan a  folios  4  y  5  del  expediente,  así como la respuesta al escrito tutelar que  entregó      la      EPS     Subsidiada     a     folio     14     ibídem,  para concluir que el médico del  Hospital  San  Rafael de Itagüí tiene relación laboral con Asmet Salud EPS-S.  Entonces,   denota   la   Sala   satisfecho   así   otro   de   los  requisitos  jurisprudenciales requeridos para conceder el amparo.   

Respecto  del elemento de la “necesidad”  [subregla  iii], este alude a  que  el  interesado  no  puede  costear  directamente  el  servicio, ni está en  condiciones  de  pagar  las  sumas  que  la  entidad  encargada de garantizar la  prestación  del  mismo  se  encuentra  autorizada  a  cobrar  (copagos y cuotas  moderadoras),  y  adicionalmente,  no puede acceder a lo ordenado por su médico  tratante      a     través     de     otro     plan     distinto     que     lo  beneficie.        Frente a ese tópico, que atañe  a  la falta de recursos económicos, es aplicable la presunción fijada por esta  Corporación  en  el  sentido  que la pertenencia al régimen subsidiado permite  llegar        a        esa        conclusión13,  sumado  a  que el no tener  capacidad  económica  no  puede  convertirse  en  un obstáculo para obtener el  servicio,    pues    toda   persona   tiene   el   derecho   a   “acceder  al  Sistema sin ningún tipo de discriminación”.14   

Bien    se    dijo    que   “[L]as  EPS  y  las  entidades  territoriales  que obstaculizan el  acceso  a  los  servicios  de  salud  a  una  persona  que  carece  de  recursos  económicos,  irrespetan  su derecho constitucional a acceder a los servicios de  salud  sin  discriminación  y, además, actúan en contra de la ley, puesto que  la   constitucionalidad   de   la   norma   legal   invocada  fue  condicionada,  precisamente,  a  que el pago no se constituya en una barrera a la accesibilidad  al    servicio    de    salud    para    los    que    carecen    de    recursos  económicos”15.  Por  ello, cuando los servicios no PO-S  están  sometidos  al pago de cuotas de recuperación en el régimen subsidiado,  y  la  persona  no  puede  asumir  el costo, es obligación del ente territorial  respectivo  garantizar  el  acceso al servicio requerido, asumiendo la totalidad  del costo del mismo.   

En     el     asunto     sub-examine, esta Sala advierte de acuerdo  con  lo indicado en el escrito de tutela, que la señora Olga del Sagrario Ortiz  Hernández  es  una  mujer  de  escasos  recursos  económicos  que  no está en  capacidad  de  asumir  el costo de la cita con el especialista ginecobstetra que  necesita,  lo  que incluye por supuesto, el valor de pagos moderados o cuotas de  recuperación  que  debe  cancelar  para  el  efecto.  Adicionalmente,  en  este  sentido,  resulta importante resaltar que la accionante se encuentra clasificada  en   el   nivel  II  del  SISBÉN,  razón  por  la  cual,  en  atención  a  la  jurisprudencia  constitucional  y  como  se  dijo  en  líneas  precedentes,  es  admisible  presumir  que  carece  de  los  medios  económicos  suficientes para  sufragar  el  valor  de  dicho servicio médico especializado y de los referidos  pagos.   

Por  lo  anterior, esta Sala aplicará en el  presente  caso  el criterio jurisprudencial de esta Corte según el cual, con el  propósito  de  garantizar  la efectividad del derecho fundamental a la salud en  conexidad  con la vida digna, corresponde la inaplicación de las normas legales  y  reglamentarias  que  prevén  la  exigencia  de pagos compartidos y de cuotas  moderadoras  en  los  casos  en que los afiliados, beneficiarios o participantes  vinculados  del sistema de seguridad social en salud, en razón de su situación  económica,  no  puedan  efectuar  su costo para acceder a la prestación de los  servicios      médicos      que      requieren.16     Así,  en  atención  al criterio indicado, las entidades accionadas no podrán exigir a la  actora  cuotas  de recuperación o copagos por el servicio médico especializado  que le sea prestado conforme a la orden del galeno tratante.   

En  suma,  los  requisitos dispuestos por la  jurisprudencia  constitucional  se encuentran satisfechos, razón por la cual la  Corte  accederá  a  la  protección  reclamada  en  procura  de restablecer los  derechos  fundamentales  de  la  señora  Olga del Sagrario Ortiz Hernández que  requiere  con  necesidad  el  servicio médico especializado.   

5.2. El tratamiento integral que solicita la  accionante:      

Respecto  a la orden de tratamiento integral  se  ha  sostenido que en virtud del principio de integralidad propio del Sistema  de  Seguridad Social, las órdenes del Juez constitucional que procuran proteger  el  derecho  a  la  salud  deben  proveer  todas las acciones necesarias para el  reestablecimiento  pleno  de la salud del afectado y la rehabilitación de todas  las  afecciones  que  padece,  de  conformidad  con  lo  que  ordene  el médico  tratante       17.  Igualmente,  la  orden  de  tratamiento  integral  se  ha  impartido  sobre  el  supuesto  de enfermedades y  afecciones  debidamente  determinadas, definidas específicamente en cuanto a su  naturaleza  y  el  tratamiento  necesario,  según  lo  señalado por el médico  tratante.   

En  el  presente asunto no se concederá tal  pedimento  en  tanto  hasta  el  momento  no  existe  una  enfermedad  concreta,  claramente  determinada  y  probada  sobre  la  cual  deba ordenarse tratamiento  integral,   pues  por  ahora  se  intenta  establecer  un  diagnóstico  de  los  padecimientos  que  sufre  la  accionante  a  través  de  la valoración con el  especialista  que  le  fue  ordenada.  Lo anterior en tanto una orden de brindar  tratamiento  integral sería abstracta –no  se  conocería  la  enfermedad  ni  su manejo- y porque no puede  concluirse  la  inclusión  o no de los medicamentos y tratamientos en el POS-S,  ni  la  negación  de  las  entidades  competentes  para atenderlos.18   

Sin   embargo,   una   vez   efectuado  el  diagnóstico  y  determinados por el médico especialista tratante la enfermedad  así  como  el  tratamiento  a seguir y los medicamentos necesarios, ni la EPS-S  Asmet  Salud  ni IPS alguna puede condicionar los servicios médicos a una nueva  orden  del  juez  de  tutela. En esta misma providencia se ordenará que una vez  efectuado el diagnóstico, la EPS-S   

deberá  asegurar la prestación integral de  todos  los  servicios médicos que prescriba el médico especialista tratante en  procura de obtener la mejoría de la accionante.   

5.3. La responsabilidad en el cubrimiento de  un   servicio  médico  excluido  del  Plan  Obligatorio  de  Salud  Subsidiado:   

En  cuanto  a  la  naturaleza  del  servicio  requerido  con necesidad y la responsabilidad en su cubrimiento, la valoración   por   ginecobstetra   no  se  encuentra  expresamente  consagrada  dentro  de  los servicios que cubre el Plan  Obligatorio de Salud del Régimen Subsidiado.   

Frente  a la anterior situación, al sistema  en  su  conjunto le corresponde asumir el costo de los servicios médicos que se  requieran,   bajo   dos   tipos   de   escenarios:  i)  que   la   prestación  del  servicio  de  salud  sea  garantizada  por  la  EPS-S  a  la que se encuentra adscrita la paciente, con el  derecho  al  recobro  de  los  dineros  a  la  Dirección de Salud de la entidad  territorial              correspondiente19      y;     ii)  que  la  prestación  del servicio de  salud  sea  garantizada  directamente  por  las  instituciones departamentales o  municipales  en  coordinación  con  la  EPS-S,  habida  consideración  que tal  competencia  de  financiar la prestación del servicios a la población pobre en  lo  no  cubierto  con subsidios a la demanda, lo consagra el artículo 43.2.2 de  la ley 715 de 2001.   

En  el  presente  asunto si bien Asmet Salud  EPS-S  presentó  el caso a la Dirección Seccional de Salud de Antioquia según  revela  la  prueba documental obrante a folio 4 del cuaderno 1 y cumplió con su  deber  de  informar  a  la accionante que debía acudir a la entidad territorial  para  obtener  la cobertura NO POS-S, no lo es menos que para efectos prácticos  y  de  garantía  en la prestación del servicio a la actora, es la EPS-S la que  cuenta  con  una  red  amplia  de  especialista  y con varias IPS donde se puede  prestar  la atención médica especializada a la señora Olga del Sagrario Ortiz  Hernández,  motivos  que  llevan  a  esta  Colegiatura  a  inclinarse  en  esta  oportunidad  por  la  primera  opción  referida,  es  decir,  que  sea la EPS-S  accionada  la  encargada  de  suministrar  la  valoración especializada y se le  faculte  para  repetir  contra la Dirección Seccional de Salud de Antioquia por  los  gastos  en que incurra en cumplimiento de las órdenes de protección que a  renglón  seguido  se  darán, pero observando el literal j) del artículo 14 de  la  ley 1122 de 2007 declarado exequible por esta Corte mediante sentencia C-463  de    200820.     

5.4.  Conclusión  de  lo expuesto, al estar  probado     que     la     actora    requiere    con  necesidad  la  valoración  del  médico ginecobstetra  para   que   analice   sus   exámenes  mamarios,  dilucide  sobre  el  presunto  diagnóstico  de mastalgia y establezca el tratamiento a seguir, se revocará el  fallo   instancia  y  en  su  lugar,  se  tutelará  su  derecho  constitucional  fundamental  a  la  salud  en  conexidad  con  la vida en condiciones dignas. En  consecuencia,  se  ordenará  a  la  EPS-S accionada que en el término 48 horas  siguientes  a  la  notificación  de  este  fallo,  someta  a la accionante a la  valoración  médica  con  el  profesional especialista en ginecobstetricia para  que  éste  confirme,  si  es  del  caso,  el  diagnóstico y el tratamiento que  aquella requiere con necesidad.   

Así mismo, una vez efectuado el diagnóstico  y  determinados  por el médico especialista tratante la enfermedad así como el  tratamiento  a  seguir y los medicamentos necesarios, la EPS-S accionada deberá  garantizar   la  prestación  integral  de  todos  los  servicios  médicos  que  prescriba  el  ginecobstetra  y que se relacionen con la patología encontrada a  la  actora, en procura de reestablecer su salud, sin que le pueda condicionar la  atención  al  pago  de  suma  de  dinero  alguna  dada  la  falta  de capacidad  económica de la accionante.   

De  todas las gestiones que realice la EPS-S  dará  cuenta  en  forma  inmediata  al  juez  de  tutela,  quien verificará el  cumplimiento   efectivo   de   las   órdenes  de  protección.  Finalmente,  se  autorizará  a  dicha  entidad para que repita contra la Dirección Seccional de  Salud  de Antioquia por los gastos en que incurra en cumplimiento de la presente  decisión.   

III. DECISIÓN  

En mérito de lo expuesto, la Sala Tercera de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia en nombre del  pueblo, y por mandato de la Constitución Política,   

RESUELVE:  

Primero. REVOCAR la  decisión  adoptada  el día diez (10) de febrero de dos mil nueve (2009) por el  Juzgado  Segundo  Penal del  Circuito de Itagüí dentro del trámite de la  acción  de  tutela  instaurada por Olga del Sagrario Ortiz Hernández contra la  Dirección  Seccional  de  Salud de Antioquia y Asmet Salud EPS Subsidiada, y en  su  lugar,  CONCEDER el amparo  de  su  derecho  fundamental  a  la  salud  en  conexidad  con  la  vida  digna.   

Segundo.- ORDENAR al  representante  legal  de  la  EPS  Subsidiada  Asmet  Salud,  que  dentro de las  cuarenta  y  ocho  (48)  horas  siguientes a la notificación de esta Sentencia,  conforme  a lo ordenado por el galeno tratante, proceda a prestar, si aún no lo  ha  hecho,  el  servicio médico de especialista ginecobstetra a la señora Olga  del Sagrario Ortiz Hernández   

Tercero.- ORDENAR al  representante  legal  de la EPS Subsidiada Asmet Salud que, una vez efectuado el  diagnóstico  y  determinados por el médico especialista tratante la enfermedad  así  como  el  tratamiento  a seguir y los medicamentos necesarios que requiere  Olga  del  Sagrario Ortiz Hernández, garantice la prestación integral de todos  los  servicios  médicos  que prescriba el ginecobstetra y que se relacionen con  la  patología encontrada a la actora, sin que le pueda condicionar la atención  al pago de suma de dinero por ningún concepto.   

Cuarto.-     INAPLICAR    por  inconstitucional  para  el  caso  concreto,  las  disposiciones  reglamentarias  que fundamentaron la negativa de la EPS Subsidiada Asmet Salud a  autorizar  el  servicio  médico que motivo la interposición de esta acción de  tutela.   

Quinto.-     ORDENAR   al  representante  legal  de  la  EPS Subsidiada Asmet Salud que, de  forma  inmediata, una vez el especialista haya valorado a la accionante, informe  al  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito  de Itagüí de todas las gestiones y  servicios  que  ejecute  dicha  entidad en procura de reestablecer la salud a la  paciente.   

Sexto.- AUTORIZAR a  la  EPS  Subsidiada  Asmet  Salud a que repita contra la Dirección Seccional de  Salud  de  Antioquia  por  los  gastos  en  que incurra en cumplimiento de estas  órdenes  de protección, para lo cual se observará el literal j) del artículo  14 de la ley 1122 de 2007.   

Séptimo.-   El  Juzgado  Segundo  Penal  del Circuito de Itagüí velará por el cumplimiento de  lo  dispuesto  en  esta  providencia  para  lo cual hará los requerimientos que  corresponda,  si  vencido  el plazo fijado a la EPS Subsidiada Asmet Salud no le  ha informado sobre el particular.   

Octavo.- Secretaría  General,  de  forma  inmediata, remitirá el expediente al Juzgado Segundo Penal  del  Circuito de Itagüí y sendas copias simples de esta providencia tanto a la  accionante  como  a las entidades accionadas, sin perjuicio del cumplimiento que  el  juez  de  instancia  dará  al  artículo  36  del  Decreto  2591  de  1991.   

Notifíquese, comuníquese, publíquese en la  gaceta de la Corte Constitucional y cúmplase.   

LUIS ERNESTO VARGAS SILVA  

Magistrado Ponente  

  MAURICIO   GONZÁLEZ  CUERVO   

Magistrado  

GABRIEL  EDUARDO MENDOZA  MARTELO   

Magistrado  

Ausente en Comisión  

MARTHA VICTORIA SÁCHICA  MÉNDEZ   

Secretaria General    

1   Cfr.  folio 1 del cuaderno  1.   

2  Cfr. Folio 32 del cuaderno 1.   

3 Corte  Constitucional.    Sentencia    T-597    de    1993   M.P.   Eduardo   Cifuentes  Muñoz.   

4 Corte  Constitucional.  Sentencias T-366 de 1999 M.P. José Gregorio Hernández Galindo  y T-849 de 2001 M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra.   

5   M.P. Manuel José Cepeda Espinosa.   

6   Sobre  el  tema se pueden estudiarse, entre otras, las sentencias SU-480 de 1997  M.P.  Alejandro  Martínez Caballero y SU-819 de 1999 M.P. Álvaro Tafur Galvis.   

7   Cfr.   Ley  74  de  1968.   

8   Adoptada durante el 22° periodo de sesiones, año 2000.   

9   Consideración jurídica 4.4.3.2.1.   

11  Corte  Constitucional.  Sentencia  T-237  de 2003. M.P.: Jaime Córdoba Trivino.   

12  M.P. Alejandro Martínez Caballero.   

13  Corte  Constitucional,  Sentencias  T-841de  2004,  M.P.  Álvaro Tafur Galvis y  T-310 de 2006 M.P. Humberto Sierra Porto.   

14  Artículos     187     y    188    (‘Las  Instituciones  Prestadoras de Servicios no podrán discriminar  en   su   atención   a  los  usuarios’)  de  Ley  100  de  1993.  En la sentencia T-811 de 2006 (MP Marco  Gerardo  Monroy  Cabra), la Corte consideró que de acuerdo con la Constitución  y  la  Ley,  el  deber  de  hacer  viable  económicamente al Sistema General de  Seguridad  Social  en  Salud,  se  ha  de  conseguir  teniendo en que cuenta que  “las  personas  que  tienen  incapacidad económica  puedan  acceder  al  Sistema  sin  ningún  tipo de discriminación.”  En  este  caso  la Corte tuteló los derechos a la vida y a la  salud  de  una  mujer,  por  lo  que  inaplicó una disposición reglamentaria y  ordenó  a  la entidad encargada [Compensar EPS] prestar los servicios que ésta  requería,  los cuales se le habían negado porque no había cancelado un copago  que se le exigía y no tenía la capacidad económica de asumir.   

15  Corte  Constitucional.  Sentencia  T-760 del 31 de julio de 2008, consideración  4.4.5.1.5. M.P.: Manuel José Cepeda Espinosa.   

16 Al  respecto,  se pueden consultar, entre otras, las sentencias T-301 de 2007, T-548  de  2005,  T-720 de 2005, T-908 de 2004, T-829 de 2004, T-743 de 2004 y T-714 de  2004.   

17  Sentencias  T-179 de 2000 M.P. Alejandro Martínez Caballero, T-518 de 2006 M.P.  Marco  Gerardo  Monroy  Cabra, T-799 de 2006 M.P. Humberto Antonio Sierra Porto,  T-503  de  2007  M.P.  Nilson Pinilla Pinilla, T-584 de 2007 M.P. Nilson Pinilla  Pinilla, T-657 de 2007 M.P. Jaime Araujo Rentería.   

18 En  la  sentencia T-702 de 2007, M.P. Jaime Araujo Rentería, se estudió el caso de  un  menor  que  requería  una  resonancia magnética craneal y se determinó la  imposibilidad  de  ordenar  tratamiento  integral,  atendiendo  entre otras a la  obligación  de  fundamentar la protección de derechos fundamentales en hechos,  pruebas y solicitudes concretas.   

19   Sobre  el  tema,  ver  sentencias T-1243 de 2008 M.P. Jaime  Córdoba  Triviño,  T-633  de  2008  M.P. Mauricio González Cuervo, y T-709 de  2008 M.P. Jaime Córdoba Triviño.   

20  Corte  Constitucional. Sentencia de mayo 14 de 2008, M.P. Jaime Araujo Renteria.     

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