T-422-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-422-09  

ACCION  DE  TUTELA  PARA  RECONOCIMIENTO  DE  PENSION DE VEJEZ-Procedencia excepcional   

De acuerdo con esta jurisprudencia reiterada,  puede  sostenerse  que  para  que  proceda el reconocimiento, reajuste o pago de  prestaciones  pensionales  en  sede  de  tutela,  el  juez  constitucional  debe  verificar:  i)  Que  la  falta  de  reconocimiento  o reajuste de la pensión de  jubilación  o  vejez se origine en actuaciones que, prima facie, desvirtúen la  presunción  de  legalidad que recae sobre las actuaciones de la administración  pública;  ii)  que  se  encuentre  acreditado el cumplimiento de los requisitos  legales  y reglamentarios para que proceda el reconocimiento, pago o reajuste de  la  pensión  o  que,  sin  encontrarse plenamente demostrado la reunión de los  mismos,  exista  un  alto  grado  de  certeza  respecto  de la procedencia de la  solicitud,  iii)  que la falta de reconocimiento, reajuste o pago de la pensión  vulnere  o amenace un derecho fundamental y iv) que la acción de tutela resulte  necesaria   para   evitar   la   consumación  de  un  perjuicio  iusfundamental  irremediable.   

PENSION  DE  VEJEZ  SE  UBICA  EN  EL REGIMEN  SOLIDARIO DE PRIMA MEDIA CON PRESTACION DEFINIDA   

Dentro de las prestaciones contempladas en el  Sistema  General  de  Pensiones,  en  el  régimen  solidario de prima media con  prestación  definida, se encuentra la pensión de vejez cuyo reconocimiento, de  acuerdo  con  la  jurisprudencia de esta Corporación, se dirige a garantizar al  trabajador,  previa  verificación del cumplimiento de los requisitos de ley, el  derecho  a retirarse del trabajo, sin por ello perder los ingresos regulares con  los  cuales  atiende  normalmente  sus necesidades y las de su núcleo familiar,  bajo  el  entendido  de que el trabajador se encuentra en una época de la vida,  cuando  tras haber cumplido con el deber social del trabajo y encontrar menguada  su  fuerza  laboral,  requiere  de  una compensación por su esfuerzo y un trato  especial en atención a su avanzada edad.   

PENSION DE VEJEZ-Caso  en  que  no  se  dan  los  requisitos para que proceda el amparo por medio de la  acción de tutela   

En   el   presente   evento   –considera   esta Sala-  no se  reúnen  los  requisitos  para  la  procedencia  del  amparo  en  los anteriores  términos.  En  este  sentido  es  necesario señalar que existen varias razones  para  ello.  Inactividad  judicial  del  tutelante. Es necesario señalar que la  negativa   de  reconocimiento  de  la  pensión  de  vejez  del  actor  se  hizo  mediante   actos  administrativos  proferidos  en  los  años   2000 y  2008   y  contra  dichas  decisiones.  El actor no interpuso recurso alguno  contra  las   decisiones  así  tomadas. Es decir, pese a que el demandante  contó  con  suficientes  oportunidades para dirigirse directamente a la entidad  demandada  para  obtener lo que ahora pretende por vía de tutela, no lo hizo, y  acudió     directamente     a     este    mecanismo    judicial    –que  tiene  carácter subsidiario- para  buscar  el  reconocimiento de la pensión. Falta de motivación del actor. En el  caso  del   señor,  más  allá  de  la  somera afirmación de que resulta  imperativo  el  reconocimiento de la pensión por vía de tutela, porque vive de  la  caridad  de  familiares,  la  Sala  echa  de menos la existencia de un medio  probatorio  de  carácter  sumario que acredite tal necesidad. Es decir, para la  Corte  la  situación  de afectación al mínimo vital del actor no se encuentra  probada  ni  podría  ser  imputada, dentro de la estricta causalidad a  la  entidad  demandada.  Existencia de un derecho litigioso. Además de lo anterior,  la  Sala  advierte  que  se trata en este caso de un verdadero derecho litigioso  entre   la  entidad  accionada   y  el  peticionario,  que  escapa  al  conocimiento  del  juez  de tutela. En efecto, el ISS afirma que por medio de la  Resolución  008885  del 28 de Septiembre de 2001, se concedió al accionante la  indemnización  sustitutiva  por cuanto éste previamente solicitó al ISS   que  “debido   a  su  edad    y  al  tiempo  que le faltaba por  cumplir,  era  mejor  tomar  la  indemnización  sustitutiva como solución a su  problema”.   El  accionante  sostiene por su parte, que no ha recibido la  indemnización  sustitutiva  y  por tal motivo, continuó cotizando a la entidad  de  previsión social. Es evidente, que no es la Corte Constitucional el órgano  encargado  de  solucionar  tal litigio, por cuanto no  cuenta con los   elementos   de   juicio  ni   el  material  probatorio  que   permitan  dilucidar  el  caso.  El  juez  de  tutela,  como  lo ha dicho tantas veces esta  Corporación,   frente   a   casos  similares,   no  está  facultado  para  privilegiar  a  priori,  sin el correspondiente debate jurídico que corresponde  adelantar  ante  la  jurisdicción  ordinaria laboral, una posición a favor del  actor y en contra de la entidad accionada o viceversa.   

PENSION DE VEJEZ-Caso  en que debe recurrirse a la justicia ordinaria laboral   

Podría    argumentarse   que   dada   la  constitucionalización  que  dentro  del  ordenamiento  jurídico  ha  tenido el  derecho  al trabajo, todos los conflictos que surjan de las relaciones laborales  darían  lugar  a  ser  resueltos  mediante el ejercicio de una acción de rango  constitucional   como   lo   es   la   acción   de  tutela.  Sin  embargo,  esa  interpretación  no  puede  ser  admitida  por  cuanto de esa manera no sólo se  desvirtuaría  por  completo  la  finalidad buscada por el Constituyente de 1991  con  el establecimiento de la tutela, de ser un mecanismo subsidiario que por su  misma  naturaleza  sólo  procede  ante  la inexistencia de un medio judicial de  defensa  o,  cuando  de  existir  el  mismo resulte insuficiente o ineficaz para  garantizar  los  derechos  fundamentales vulnerados o amenazados; sino porque se  vaciaría  de  competencia  la jurisdicción ordinaria laboral para suplirla por  la  jurisdicción constitucional, resultado que iría en contra del fin de ésta  última  como  es  el  de velar por la guarda y supremacía de la Constitución.   

Referencia: expediente T- 2244032  

Acción  de Tutela instaurada por Luís Adán  Clavijo Ramírez contra el Instituto de los Seguros Sociales   

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE IGNACIO PRETELT CHALJUB  

Bogotá D.C.,  veintiséis (26) de junio  de dos mil nueve (2009)   

La  Sala  Sexta de Revisión de tutelas de la  Corte  Constitucional,  conformada por los magistrados  Jorge  Ignacio  Pretelt  Chaljub  -quien  la  preside-, Nilson Pinilla Pinilla y  Humberto    Antonio   Sierra   Porto,   en   ejercicio   de   sus   competencias  constitucionales  y  legales, y específicamente las previstas en los artículos  86  y  241  numeral 9° de la Constitución Política, ha proferido la siguiente   

SENTENCIA  

En  el  proceso  de  revisión  del fallo de  tutela  proferido por el Juzgado Décimo Laboral del Circuito de Cali, dentro de  la  acción  de  tutela  instaurada  por  LUIS  ADAN  CLAVIJO  RAMIREZ contra el  Instituto de los Seguros Sociales.   

    

1. ANTECEDENTES     

     

1. ACCIÓN   DE   TUTELA   PARA   EL  RECONOCIMIENTO  DE  PENSIÓN  DE  VEJEZ     

     

1. Hechos base de la tutela     

1.              El 25 de  agosto   de   2008,    el   señor  LUIS  ADAN  CLAVIJO  RAMIREZ  instauró  acción de tutela contra el  Instituto  de los Seguros Sociales- Seccional Cali- por la presunta vulneración  de  sus  derechos  fundamentales  al  debido  proceso  y  la seguridad social en  conexidad   con  el  mínimo  vital  y  la  vida  digna,  como  consecuencia  de  la  negativa  en  el reconocimiento de la pensión de  vejez.   

2.              El actor  manifiesta  que  nació  en el mes de agosto de 1.938 y  desde hace más de  30  años,  se  vinculó  al  Instituto  de  Seguros Sociales como trabajador, a  través de diferentes empleadores.   

3.             En el año  2000  elevó  ante  el  Seguro  Social  solicitud de reconocimiento y pago de la  pensión  de  vejez  por  contar  con  más de 60 años y, a su juicio, tener el  mínimo  de  semanas  exigidas para ello. Su  petición fue negada mediante  Resolución  No.  009930 de Julio 31 de 2000, por no cumplir con el requisito de  1.000  semanas  cotizadas  al  sistema,  toda  vez  que sólo tenía 813 semanas  válidas.   

4.              El actor  aduce  que  para  hacer  frente  a  la  objeción  para  el reconocimiento de su  pensión  y  atendiendo  la  respuesta  del  ISS,  optó por acudir al Consorcio  estatal  PROSPERAR,  donde  después de aportar todos los documentos requeridos,  se  le  comunicó  por  parte  del Gerente General y mediante oficio No. 8430 de  Agosto  27 de 2002 que había  sido aceptado como beneficiario del subsidio  de   pensiones   en  el  Fondo  de  Solidaridad  Pensional.   En  PROSPERAR  permaneció  hasta llegar a los 65 años de edad y continuó cotizando de manera  continua  e  ininterrumpida  como persona natural hasta Marzo de 2007, gracias a  la  colaboración  de sus hijos, y  haciendo pagos sobre el salario mínimo  tanto para salud como para pensión.   

5.               Con  la  convicción  de  haber  cumplido   el requisito de tiempo de cotización al  sistema,  en  Febrero  de  2007, solicitó “reactivación” del expediente al  ISS  con  el fin de que se procediera al reconocimiento y pago de la pensión de  vejez  desde  el  momento en que cumplió las mil (1000) semanas de cotización,  porque la edad requerida ya la superaba desde Agosto 11 de 1. 998.   

6.             Afirma que  el  Jefe  del  Departamento  de  Atención al Pensionado, Doctor Tomás Joaquín  Reyes  Millán,  a su juicio,  “en una absurda y  nefasta   decisión”,   contenida   en   el   Acto  Administrativo  1226  de Abril 9 de 2008, determina nuevamente negar la pensión  y dispone el archivo del expediente.   

     

1. Fundamentos jurídicos de la acción y pretensiones     

El accionante considera que la forma como el  Seguro  Social le niega reiteradamente su pensión de vejez,  atenta contra  sus  derechos  a  la seguridad social y al mínimo vital, por no contar con otra  fuente  de  ingresos  para  atender  sus  necesidades  básicas y las de su  familia,  y   el  sometimiento  a  un proceso ordinario se convierte en una  carga excesiva en atención a su avanzada edad.   

Sostiene  que en el Acto Administrativo 1226  de  Abril  9 de 2008,  el ente accionado fundamenta la negativa en conceder  la  prestación  solicitada,    en el  hecho de que al accionante  ya  se le había concedido la Indemnización Sustitutiva a cambio de la pensión  de  vejez  mediante  la  Resolución  008885  del  28  de  septiembre  de  2001.   

Aclara el accionante  que nunca  ha  solicitado   la  Indemnización  Sustitutiva  y  mucho menos ha procedido a  cobrarla;  aduce  que “jamás podría haber incurrido  en  ello  cuando  sabía  que contaba con aproximadamente 900 semanas cotizadas,  además  de  estar  gestionando  directamente ante PROSPERAR la admisión y pago  del  subsidio”.  Afirma  que  para  el  pago  de la  Indemnización,  debe obrar la solicitud expresa y escrita del afiliado de estar  requiriendo  la  misma,  además  de  una  declaración juramentada ante Notario  Público  donde  se  manifieste  libremente  estar  en  total  imposibilidad  de  continuar  afiliado, nada de lo cual se ha hecho por su parte. Con respecto a lo  anterior,      se     pregunta:     “¿por   qué  razón  el  SEGURO  SOCIAL  aceptó  de  nuevo  mi  afiliación  primero a través del Consorcio PROSPERAR y  luego como persona natural?”.   

Insiste  en  que  su  única  posibilidad de  sobrevivir  es  su  pensión,  porque no tiene ingresos económicos, ni vivienda  propia,  encontrándose,  junto  a su esposa, en total desprotección y viviendo  de  la  generosa  ayuda  de  sus  parientes.  Sabe  que  dispone de otros medios  judiciales  para  obtener  el  legítimo  reconocimiento  de  su  derecho  a  la  pensión,  pero es consciente de que la demanda ordinaria laboral es un trámite  muy lento y engorroso, más aún considerando su avanzada edad.   

     

1. Contestación de la Demanda     

A  pesar  de  haber  sido  notificado  de la  demanda  en  su  contra, el Seguro Social no  dio  respuesta a la acción de tutela.   

     

1. Pruebas que obran en el expediente     

Son  relevantes las siguientes pruebas   aportadas por el accionante:   

1.            Resolución  No.   009930   de   Julio   31   de   2000,   donde  se  negó  la  pensión  de  vejez.   

2.                          Oficio No. 8430 de Agosto 27 de  2002  donde   el  Consorcio  PROSPERAR  lo  acepta  como  beneficiario  del  subsidio de solidaridad pensional.   

3.                  Acto  Administrativo  No.  1226  de  Abril  9  de 2008, negando de nuevo la pensión y  ordenando el archivo del expediente.   

4.                               Relación de  semanas  cotizadas,  donde se acredita que con posterioridad al año 2000 estuvo  vinculado al Seguro Social para pensión.   

5.                             Copia   de   la   última  autoliquidación   cancelada   en  Abril  2  de  2007,  como  persona   natural.   

6.                                Copia de la  cédula de ciudadanía del accionante.   

    

1. DECISIÓN JUDICIAL QUE SE REVISA     

     

1. FALLO  DE  PRIMERA  INSTANCIA: JUZGADO DÉCIMO LABORAL DEL CIRCUITO  DE CALI     

Mediante  fallo de 31 de octubre de 2008, el  Juzgado  Décimo  Laboral  del Circuito de Cali, negó el amparo deprecado luego  de    sostener    que    el    accionante   tiene   otras   vías   de   defensa  judicial.   

Sostuvo   la  sentencia  que  la  pensión  reclamada  por el peticionario  no puede obtenerse por vía de tutela, toda  vez  que  para  su  reconocimiento  y  pago  existe   otra  vía de defensa  judicial.  El  accionante,  a  juicio  del juez de instancia, no afronta ningún  perjuicio  irremediable,  y  por  lo tanto,  debe someterse al lleno de los  requisitos   exigidos   por   el   ISS   para    el  reconocimiento  de  su  pensión.     

     

1. IMPUGNACIÓN DEL FALLO     

    

1. CONSIDERACIONES JURÍDICAS DE LA CORTE     

     

1. COMPETENCIA     

Es   competente  esta  Sala  de  la  Corte  Constitucional  para  revisar  la  decisión  proferida  dentro de la acción de  tutela  de  la  referencia,  con  fundamento  en los artículos 86 y 241-9 de la  Constitución  Política,  en  concordancia  con  los artículos 33, 34 y 35 del  Decreto 2591 de 1991.   

     

1. PROCEDIBILIDAD DE LA ACCIÓN DE TUTELA     

     

1. Legitimación activa     

El artículo 86 de la Constitución Política  establece  que  la  acción  de  tutela  es un mecanismo de defensa al que puede  acudir  cualquier persona para reclamar la protección inmediata de sus derechos  fundamentales.  En  el presente caso, el accionante es una persona mayor de edad  que  actúa  en  defensa  de  sus  derechos  e  intereses, razón por la cual se  encuentra legitimado para presentar la acción.   

     

1. Legitimación pasiva     

El   Instituto  de  Seguros  Sociales,  de  conformidad  con  el Decreto 2148 de 1992, es una Empresa Industrial y Comercial  del  Estado,  del  orden  nacional,  con  personería  jurídica, por lo que, de  acuerdo  con el artículo 86 de la Constitución Política y los artículos 1, 2  y  13  del  Decreto  2591  de  1991,  está  legitimado  como parte pasiva en el  presente proceso de tutela, por tratarse de una autoridad pública.   

     

1. EL PROBLEMA JURÍDICO     

     

1. Planteamiento del problema     

Corresponde a la Sala determinar si el Seguro  Social  ha  vulnerado  los  derechos  fundamentales   a   la seguridad  social  en  conexidad  con el mínimo vital y la vida digna del accionante, como  consecuencia  de  la  negativa  de la Entidad  en el reconocimiento de  la  pensión  de  vejez,  bajo  el argumento de habérsele concedido  ya la  indemnización sustitutiva.   

     

1. Consideración   previa:  la  falta  de  respuesta  de  la  entidad  accionada  implica  la presunción de la veracidad de los hechos aducidos por el  accionante     

De  acuerdo con el artículo 20 del Decreto  2591  de  19911,  se  presumirá  la  veracidad  de  los  hechos  narrados  por el  accionante  cuando  la  entidad  demandada  no  rinda  oportunamente  el informe  solicitado  por  el  juez   de  instancia,  a  menos que la autoridad   judicial considere necesario indagar sobre algún aspecto.   

     

1. PROCEDIBILIDAD   EXCEPCIONAL  DE  LA  ACCIÓN  DE  TUTELA  PARA  EL  RECONOCIMIENTO DE LA PENSIÓN DE VEJEZ     

La Corte Constitucional ha establecido que el  reconocimiento   de   la   pensión   de   vejez   por   vía   de   tutela   es  excepcional.   

Al respecto ha precisado:  

“De  este  modo,  lo  ha  señalado  esta  Corporación,  “aunque  en  principio la existencia de otros medios de defensa  judicial  hace  improcedente  la acción de tutela, la sola existencia formal de  uno   de   estos   mecanismos   no   implica   per   se   que   ella   deba  ser  denegada”3.  En  realidad, para poder determinar cuál es el medio adecuado de  protección,   se  hace  imprescindible  que  el  juez  constitucional  entre  a  verificar  si,  cumplidos ciertos condicionamientos, “las acciones disponibles  protegen  eficazmente  los  derechos  de quien interpone la acción o si, por el  contrario,  los  mecanismos ordinarios carecen de tales características, evento  en  el  cual  el  juez  puede otorgar el amparo.” 4”5   

Por   otro   lado,   la   jurisprudencia  constitucional  ha  establecido  que,  para que proceda el reconocimiento de una  prestación  de  carácter  pensional  por  vía  de tutela, debe acreditarse el  cumplimiento  de los requisitos legales y reglamentarios para tal fin, de manera  que,  no  obstante  haberlos reunido el interesado, la autoridad encargada no ha  procedido    a    otorgar   el   derecho   prestacional   solicitado6.   

Sobre    el    particular,    la   Corte  señaló:   

“El excepcional reconocimiento del derecho  pensional  por  vía  de  tutela  se  encuentra  sometido, adicionalmente, a una  última  condición  de  tipo  probatorio,  consistente  en que en el expediente  esté  acreditada  la  procedencia  del  derecho,  a pesar de la cual la entidad  encargada  de  responder  no ha hecho el mencionado reconocimiento o simplemente  no  ha  ofrecido  respuesta alguna a la solicitud. Ahora bien, en aquellos casos  en  los  cuales  no  se  encuentre  plenamente acreditado el cumplimiento de los  requisitos   y   los   derechos  fundamentales  del  solicitante  se  encuentren  amenazados  por un perjuicio irremediable, el juez de tutela podrá reconocer de  manera  transitoria  el derecho pensional cuando exista un considerable grado de  certeza sobre la procedencia de la solicitud.   

El  mencionado requisito probatorio pretende  garantizar  dos  objetivos:  en  primer lugar, busca asegurar la eficacia de los  derechos  fundamentales  del  sujeto  que  a  pesar  de encontrarse en una grave  situación  originada  en  el  no  reconocimiento  de su derecho pensional, cuya  procedencia  está acreditada, no ha visto atendida su solicitud de acuerdo a la  normatividad  aplicable  y  a  las  condiciones  fácticas  en  las que apoya su  petición.  Y,  en  segundo  lugar,  este  requisito traza un claro límite a la  actuación  del  juez  de  tutela,  quien  sólo  puede acudir a esta actuación  excepcional  en los precisos casos en los cuales esté demostrada la procedencia  del                 reconocimiento”7.   

De acuerdo con esta jurisprudencia reiterada,  puede  sostenerse  que  para  que  proceda el reconocimiento, reajuste o pago de  prestaciones  pensionales  en  sede  de  tutela,  el  juez  constitucional  debe  verificar:  i)  Que  la  falta  de  reconocimiento  o reajuste de la pensión de  jubilación    o   vejez   se   origine   en   actuaciones   que,   prima  facie,  desvirtúen la presunción  de  legalidad  que  recae  sobre las actuaciones de la administración pública;  ii)  que  se  encuentre  acreditado  el cumplimiento de los requisitos legales y  reglamentarios  para  que  proceda  el  reconocimiento,  pago  o  reajuste de la  pensión  o  que,  sin  encontrarse  plenamente  demostrado  la  reunión de los  mismos,  exista  un  alto  grado  de  certeza  respecto  de la procedencia de la  solicitud,  iii)  que la falta de reconocimiento, reajuste o pago de la pensión  vulnere  o amenace un derecho fundamental y iv) que la acción de tutela resulte  necesaria   para   evitar   la   consumación   de   un  perjuicio  iusfundamental   irremediable8.   

     

1. LA  PENSIÓN  DE  VEJEZ  SE UBICA EN EL RÉGIMEN SOLIDARIO DE PRIMA  MEDIA CON PRESTACIÓN DEFINIDA     

Dentro de las prestaciones contempladas en el  Sistema  General  de  Pensiones,  en  el  régimen  solidario de prima media con  prestación  definida, se encuentra la pensión de vejez cuyo reconocimiento, de  acuerdo  con  la  jurisprudencia de esta Corporación, se dirige a garantizar al  trabajador,  previa  verificación del cumplimiento de los requisitos de ley, el  derecho  a retirarse del trabajo, sin por ello perder los ingresos regulares con  los  cuales  atiende  normalmente  sus necesidades y las de su núcleo familiar,  bajo  el  entendido  de que el trabajador se encuentra en una época de la vida,  cuando  tras haber cumplido con el deber social del trabajo y encontrar menguada  su  fuerza  laboral,  requiere  de  una compensación por su esfuerzo y un trato  especial   en   atención   a   su   avanzada  edad9.   

     

1. Concepto de pensión de vejez     

La Corte Constitucional entiende la pensión  de  vejez  como  “un salario diferido del trabajador,  fruto  de  su  ahorro  forzoso  durante  toda  una  vida  de trabajo -20 años-,  [es  decir,  que] el pago de  una  pensión  no es una dádiva súbita de la Nación, sino el simple reintegro  que    del    ahorro    constante   durante   largos   años,   es   debido   al  trabajador”10.   

     

1. Requisitos     

    

1. En  cuanto  a los requisitos para el acceso a la pensión de vejez,  es  pertinente  señalar,  en primer lugar, que de acuerdo con el inciso primero  del  artículo  17  de la Ley 100 de 1993, “[d]urante  la   vigencia   de   la   relación  laboral  deberán  efectuarse  cotizaciones  obligatorias  a los regímenes del sistema general de pensiones por parte de los  afiliados    y   empleadores,   con   base   en   el   salario   que   aquéllos  devenguen”.   De  igual  forma,  el  artículo  18  ejusdem dispone en su inciso  primero   que   “[l]a   base   para   calcular  las  cotizaciones  a  que  hace  referencia  el  artículo anterior, será el salario  mensual”  y, en su inciso segundo, que este salario,  en  el caso de los trabajadores particulares, será el que resulte de aplicar lo  dispuesto en el Código Sustantivo del Trabajo.     

    

1. Por  su  parte,  el artículo 33 de la Ley 100 de 1993 dispone que,  para  tener  derecho  a la pensión de vejez, el afiliado debe i) haber cumplido  55  años  de  edad  si  es  mujer,  o 60 años de edad si es hombre11 y ii) haber  cotizado   un   mínimo   de   1000   semanas  en  cualquier  tiempo12.     

El  parágrafo  segundo  del artículo 33 en  referencia,  señala que para  los  efectos de las disposiciones contenidas en la presente ley, se entiende por  semana  cotizada  el periodo de siete (7) días calendario. La facturación y el  cobro  de  los  aportes  se  harán  sobre el número de días cotizados en cada  período.   

     

1. Monto     

El  artículo  34 del mismo cuerpo normativo  establece  que  “el monto  mensual  de  la  pensión de vejez, correspondiente a las primeras 1.000 semanas  de  cotización,  será equivalente al 65% del ingreso base de liquidación. Por  cada  50  semanas  adicionales  a  las  1.000  hasta  las  1.200  semanas,  este  porcentaje  se  incrementará en un 2%, llegando a este tiempo de cotización al  73%  del  ingreso  base  de  liquidación. Por cada 50 semanas adicionales a las  1.200  hasta  las 1.400, este porcentaje se incrementará en 3% en lugar del 2%,  hasta   completar   un   monto   máximo   del   85%   del   ingreso   base   de  liquidación”.   

Finalmente,  dentro  de esta revisión de las  normas  que  regulan  el  reconocimiento  de  la pensión de vejez es pertinente  señalar  que  el  artículo  36  de la Ley 100 de 1993 establece el régimen de  transición  en  los  siguientes términos: “La edad  para  acceder  a  la  pensión  de  vejez, continuará en cincuenta y cinco (55)  años  para  las  mujeres  y  sesenta (60) para los hombres, hasta el año 2014,  fecha  en  la  cual la edad se incrementará en dos años, es decir, será de 57  años para las mujeres y 62 para los hombres”.   

    

1. CONSIDERACIONES SOBRE EL CASO CONCRETO     

                             

Se  recuerda  que  en  el  presente caso, el  accionante  interpuso  acción  de  tutela  tras considerar que  la entidad  accionada,  mediante actos administrativos, negó su pensión de vejez aduciendo  que  ya  se le había reconocido la indemnización sustitutiva y por tal razón,  no  cabía  el reconocimiento de la pensión de vejez. El accionante afirma, que  cotizó  las  semanas  completas  para  acceder  a  su  pensión, atendiendo las  indicaciones   del  Seguro  Social  en  la primera ocasión que se negó su  pensión  y  aclara  que  jamás  solicitó  ni  cobró  la indemnización   sustitutiva.   Indicó  igualmente  en  su  demanda,  que la pensión es su  único  medio  de  subsistencia,  y  hasta  ahora ha vivido de la caridad de sus  familiares.   La   entidad  accionada  no  respondió  la  demanda  pese  a  los  requerimientos del juez de tutela.   

La sentencia objeto de revisión, dictada por  el  Juzgado  Décimo  Laboral   del  Circuito  de  Cali, negó la tutela al  estimar   que   el  accionante  tiene  otra  vía  judicial  para  reclamar  sus  pretensiones.              

     

1. SOBRE LA PROCEDIBILIDAD DE LA ACCIÓN     

Sin      embargo      –y quedó así también anotado en las  consideraciones   generales-    tal   principio   de   improcedencia  tiene  excepciones  y  la  principal de se relaciona con la necesidad que a veces tiene  el  juez  de  derechos fundamentales de, dentro del marco de una discusión como  la  que  aquí se ventila, evitar un prejuicio irremediable y conceder la tutela  como      mecanismo      transitorio      de     protección     de     derechos  fundamentales.   

   

En efecto, para la garantía definitiva del  reconocimiento   a   la  pensión  de  jubilación  o  vejez  por  tutela,  esta  Corporación  ha  señalado  los  siguientes: (i) no existencia de mecanismos de  defensa  judiciales  o  acreditación de la falta de idoneidad y eficacia de los  mismos;  (ii)  se esté ante sujetos de especial protección constitucional como  las  personas  de  la tercera edad o en circunstancias de debilidad manifiesta o  en   condiciones  de  vulnerabilidad; (iii) se afecten derechos fundamentales,  en  particular  el  mínimo  vital,  o  se estructure una vía de hecho; (iv) se  hubiere  desplegado  cierta  actividad  administrativa  o  judicial  o resultare  imposible   hacerlo   por   motivos   ajenos   al  peticionario,  y  (v)  el  no  reconocimiento  se motive en una actuación claramente ilegal o inconstitucional  o   que   desvirtúe  en  principio  la  presunción  de  legalidad.13   

En   el   presente   evento  –considera   esta  Sala-  no  se  reúnen  los  requisitos  para  la  procedencia del amparo en los anteriores  términos.  En  este  sentido  es  necesario señalar que existen varias razones  para ello.   

     

1. Inactividad judicial del tutelante     

Según  se  vio,  la  jurisprudencia  de la  Corporación  exige,  para  la  procedencia  del  amparo, que el interesado haya  desplegado  cierta  actividad  administrativa  y judicial tendiente a obtener la  protección  de  sus  derechos.  De  acuerdo con los hechos en relación con los  cuales  se  solicita la protección constitucional, el  señor ADAN CLAVIJO  no  ha desplegado la actividad en comento. Es necesario señalar que la negativa  de  reconocimiento  de  la  pensión  de  vejez del actor se hizo mediante   actos  administrativos  proferidos en los años  2000 y 2008  y contra  dichas  decisiones.  El  actor  no  interpuso  recurso  alguno  contra las   decisiones  así  tomadas.  Es  decir,  pese  a  que  el  demandante  contó con  suficientes  oportunidades  para  dirigirse  directamente a la entidad demandada  para  obtener  lo  que  ahora pretende por vía de tutela, no lo hizo, y acudió  directamente       a       este       mecanismo       judicial      –que tiene carácter subsidiario- para  buscar el reconocimiento de la pensión.   

     

1. Falta de motivación del actor     

En segundo lugar, la jurisprudencia de esta  Corte  ha  indicado  que  la  procedencia del amparo está sujeta a que el actor  acredite  sumariamente las razones por las cuales el medio judicial ordinario es  ineficaz  para  lograr  la  protección  inmediata de los derechos fundamentales  presuntamente   afectados.   En   este  sentido  observa  la  Sala  –en un aspecto que está estrechamente  ligado  con  la consideración  anterior- el demandante no señala por qué  en  su  momento  no acudió al mecanismo judicial ordinario ni por qué ahora se  hace  imperativo  desestimar la vía usual por la cual se ventila ordinariamente  este tipo de asuntos.   

Cuando esta Corporación exige la existencia  de  prueba siquiera sumaria de la ineficacia del mecanismo ordinario, quiere con  ello  señalar  que  existe  una  carga  mínima en cabeza del interesado; carga  –mínima,  se  reitera-  consistente  en  el  deber  de  dar  algún  elemento de juicio al juez para que  éste,  en  el  caso  concreto,  examine  la  situación  frente al principio de  subsidiaridad  de  la  acción  de  tutela.  En  el  caso  del  señor ADAN  CLAVIJO,  más  allá  de  la  somera  afirmación  de que resulta imperativo el  reconocimiento  de  la pensión por vía de tutela, porque vive de la caridad de  familiares,  la  Sala  echa  de  menos  la  existencia de un medio probatorio de  carácter  sumario  que  acredite  tal  necesidad.  Es  decir,  para la Corte la  situación  de afectación al mínimo vital del actor no se encuentra probada ni  podría  ser  imputada,  dentro  de  la  estricta  causalidad a  la entidad  demandada.   

     

1. Existencia de un derecho litigioso     

Además de lo anterior, la Sala advierte que  se  trata  en este caso de un verdadero derecho litigioso entre  la entidad  accionada   y  el  peticionario,  que  escapa  al  conocimiento del juez de  tutela.  En  efecto, el ISS afirma que por medio de la Resolución 008885 del 28  de  Septiembre de 2001, se concedió al accionante la indemnización sustitutiva  por  cuanto  éste  previamente  solicitó al ISS  que “debido  a su  edad    y  al  tiempo  que  le faltaba por cumplir, era mejor tomar la  indemnización sustitutiva como solución a su problema”.    

El accionante sostiene por su parte, que no  ha  recibido la indemnización sustitutiva y por tal motivo, continuó cotizando  a   la   entidad  de  previsión  social.  Es  evidente,  que  no  es  la  Corte  Constitucional  el  órgano  encargado  de  solucionar  tal  litigio, por cuanto  no    cuenta  con  los   elementos  de  juicio  ni   el  material  probatorio  que   permitan dilucidar el caso. El juez de tutela, como lo ha  dicho  tantas  veces esta Corporación, frente a casos similares,  no está  facultado  para  privilegiar  a  priori, sin el correspondiente debate jurídico  que   corresponde   adelantar  ante  la  jurisdicción  ordinaria  laboral,  una  posición  a  favor  del  actor y en contra de la entidad accionada o viceversa.   

     

1. Debe recurrirse a la justicia ordinaria laboral     

Podría   argumentarse   que   dada   la  constitucionalización  que  dentro  del  ordenamiento  jurídico  ha  tenido el  derecho  al trabajo, todos los conflictos que surjan de las relaciones laborales  darían  lugar  a  ser  resueltos  mediante el ejercicio de una acción de rango  constitucional   como   lo   es   la   acción   de  tutela.  Sin  embargo,  esa  interpretación  no  puede  ser  admitida  por  cuanto de esa manera no sólo se  desvirtuaría  por  completo  la  finalidad buscada por el Constituyente de 1991  con  el establecimiento de la tutela, de ser un mecanismo subsidiario que por su  misma  naturaleza  sólo  procede  ante  la inexistencia de un medio judicial de  defensa  o,  cuando  de  existir  el  mismo resulte insuficiente o ineficaz para  garantizar  los  derechos  fundamentales vulnerados o amenazados; sino porque se  vaciaría  de  competencia  la jurisdicción ordinaria laboral para suplirla por  la  jurisdicción constitucional, resultado que iría en contra del fin de ésta  última  como  es  el  de velar por la guarda y supremacía de la Constitución.   

En  este  caso,  el  accionante, que apenas  alcanza  a  llegar  a la tercer edad,  no probó que estuvieran acreditados  los  requisitos  para  obtener  su  pensión  de vejez y la entidad accionada se  mantiene  en que ya se le pagó la indemnización sustitutiva,  por ende no  existe   un  derecho   cierto  a  su  favor  y  es  el  juzgador  ordinario  quien   mediante  pruebas  practicadas  con  pleno  respeto  del  derecho  de  contradicción,  puede   adquirir   certeza   respecto   de  los  hechos  y  tomar  las   decisiones  respectivas.   

    

1. DECISIÓN     

En   mérito  de  lo  expuesto,  la  Corte  Constitucional,  administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la  Constitución,   

RESUELVE  

Primero.   CONFIRMAR    la  sentencia   objeto de  revisión,  dictada  por el Juzgado Décimo Laboral del Circuito de Cali, dentro  de  la  acción  de  tutela  instaurada  por LUIS ADAN CLAVIJO RAMIREZ contra el  Instituto de los Seguros Sociales.   

Segundo.   DAR  cumplimiento   a   lo   dispuesto  en  el  artículo  36  del  Decreto  2591  de  1991.   

Notifíquese,  comuníquese,  cúmplase  e  insértese en la Gaceta de la Corte Constitucional.   

JORGE IGNACIO PRETELT CHALJUB  

Magistrado Ponente  

NILSON PINILLA PINILLA  

Magistrado  

HUMBERTO SIERRA PORTO  

Magistrado  

MARTHA     VICTORIA     SÁCHICA    DE  MONCALEANO   

Secretaria General  

    

1  Decreto  2591  de  1991. “Articulo 20. PRESUNCION DE  VERACIDAD.  Si  el informe no fuere rendido dentro del plazo correspondiente, se  tendrán  por ciertos los hechos y se entrará a resolver de plano, salvo que el  juez estime necesaria otra averiguación previa”   

2 Folio  43 del expediente.   

3  Sentencia T-433 de 2002, M.P. Rodrigo Escobar Gil.   

4  Sentencia Ibídem.   

5 Corte  Constitucional, Sentencia T-083 de 2004, M.P. Rodrigo Escobar Gil.   

6 Corte  Constitucional,   Sentencia   T-836   de  2006,  M.P.  Humberto  Antonio  Sierra  Porto   

7 Corte  Constitucional,   Sentencia   T-836   de  2006,  M.P.  Humberto  Antonio  Sierra  Porto.   

8 Corte  Constitucional, Sentencia T-851 de 2006, M.P. Rodrigo Escobar Gil.   

9 Cfr.  Corte  Constitucional,  Sentencia  T-183 de 1996, M.P. José Gregorio Hernández  Galindo.   

10  Corte   Constitucional,   Sentencia   C-546   de   1992,   M.P.   Ciro  Angarita  Barón.   

11 De  acuerdo  con  la  modificación  realizada  por la Ley 797 de 2003, a partir del  año  2014  la edad se incrementará a 57 años de edad para la mujer y 62 años  para el hombre.   

12  Según  la  modificación  realizada  por  la  Ley 797 de 2003, a partir del 1º  de  enero  del  año  2005  el  número de semanas se  incrementará  en  50 y a partir del 1º de enero de 2006 se incrementará en 25  cada año hasta llegar a 1.300 semanas en el año 2015.   

13  T-526 de 2008. M. P. Mauricio González Cuervo.     

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