T-433-09

Tutelas 2009

    Sentencia  T-433-09   

Referencia: expediente T-2191447.  

Acción de tutela instaurada por Vivian Ivette  Torres de Bonilla, contra el Instituto Nacional de Salud y otros.   

Procedencia:   Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito de Medellín.   

Magistrado Ponente:  

Dr.  Nilson Pinilla  Pinilla.   

Bogotá,  D.  C., primero (1°) de julio dos  mil nueve (2009).   

La  Sala  Séptima  de Revisión de la Corte  Constitucional,  integrada  por los Magistrados Nilson Pinilla Pinilla, Humberto  Antonio  Sierra  Porto  y  Jorge  Iván  Palacio  Palacio,  en  ejercicio de sus  competencias constitucionales y legales ha proferido la siguiente.   

SENTENCIA  

en la revisión del fallo proferido en única  instancia  por  el Juzgado Primero Penal del Circuito de Medellín, dentro de la  acción  de  tutela  instaurada  por  Vivian Ivette Torres de Bonilla, contra el  Instituto Nacional de Salud y otros.   

El   expediente   llegó   a   la   Corte  Constitucional  por  remisión  que  hizo  el  mencionado  despacho judicial, en  virtud  de  lo ordenado por el artículo 31 del Decreto 2591 de 1991. La Sala de  Selección  Nº  3  de la Corte, el 10 de marzo de 2009, eligió el asunto de la  referencia para su revisión.   

I. ANTECEDENTES.  

La  señora  Vivian Ivette Torres de Bonilla  instauró  acción  de  tutela,  contra  el Instituto Nacional de Salud y otros,  aduciendo  vulneración  de los derechos “a la salud,  en  conexidad  con  la  vida,  con  la  vida  digna, con la dignidad humana y la  igualdad”,  por  los  hechos que a continuación son  resumidos.   

A.   Hechos   y  relato  contenido  en  la  demanda.   

    

1. La señora Vivian Ivette Torres de  Bonilla,  ciudadana  panameña,  está  residenciada temporalmente en Medellín;  visitó  Colombia  por  primera  vez en 2004, asistiendo a la Clínica Valle del  Lili   en   Cali,  donde  solicitó  atención  médica  para  ser  evaluada  de  “poliquística   hepática   y   renal   de  origen  congénito”.  Los  galenos  señalaron  que  no  era  posible   realizar   algún    procedimiento   por   padecer   “varices  esofágicas”, que le podían  producir hemorragia e inclusive la muerte.     

    

1. La accionante volvió a Colombia en  2008,  remitida  a Medellín por el doctor Norberto Carreño, adscrito a la Caja  del   Seguro  Social  de  Panamá,  donde  habían  determinado  que  la  única  alternativa  que  tenía  la  actora para recuperar su salud era por medio de un  transplante  hepático, el cual no podía ser practicado en su país por carecer  de    médicos    y    entidades    con    capacidad   para   realizar   el  procedimiento.     

    

1. En  Medellín  fue atendida por un  hepatólogo  y el grupo de transplantes del Hospital San Vicente de Paúl, donde  se  le  ordenó  permanecer  en la ciudad e iniciar el protocolo pre trasplante.     

    

1. La Caja de Seguro Social de Panamá,  por  intermedio  del  Ministerio  de  la  Presidencia  de ese país, canceló el  dinero   necesario   para   realizar   todos   los  exámenes  y  procedimientos  requeridos.     

    

1. Una   vez   examinada   por  el  especialista  del  Hospital  San Vicente de Paúl, se corroboró el diagnóstico  “poliquística   hepática   y   renal   de  origen  congénito”,    y   se   recomendó   “un  transplante  hepático como opción terapéutica para mejorar  su calidad de vida” (f. 30 cd. inicial)     

    

1. En diciembre 4 de 2008 el Hospital  San  Vicente  de  Paúl,  a  través  del Jefe de Transplantes y Cardiovascular,  instruyó  a  la  peticionaria  sobre  el  Decreto 2493 de 2004, relacionado con  trasplantes  de  órganos;  al  respecto determinó dar prioridad a “la  realización  del  transplante  a los pacientes Colombianos y  como  segunda  opción  siempre  y  cuando  no  exista  receptor  Colombiano,  a  pacientes  extranjeros,  quedando a la espera de esta aprobación”.     

A  continuación  expuso  que  se  realizó  “el protocolo Pre-transplante y queda activado en la  lista  de  espera para Transplante Hepático; sin embargo estamos a la espera de  la  autorización  de  la Coordinación Regional y Nacional de Transplantes para  ser  transplantado  cuando  haya  la  opción  del  donante para él y esté por  supuesto   previamente   autorizado   por   la   Coordinación”   (f. 31 ib.).   

    

1. La peticionaria solicitó entonces  que  se  le  realizara  el transplante de hígado en igualdad de condiciones con  los   demás   aspirantes,   de   manera   que   se   le   coloque  “inmediatamente” en la lista de espera  y    se    le    expida    la    autorización   para   que   se   efectúe   el  procedimiento.     

B.  Documentos  relevantes  cuya  copia obra  dentro del expediente.   

1.  Cédula  de  Ciudadanía panameña de la  peticionaria (f. 26 ib.).   

2.  Pasaporte  de  la  accionante  (f.  27  ib.).   

3.   Concepto   del   médico  internista,  gastroenterólogo y hepatólogo (f. 30 ib.).   

4.  Certificación  de  pago  efectuado  al  Hospital  San  Vicente  de Paúl, por el Ministerio de la Presidencia de Panamá  (fs. 28 y 29 ib.).   

5. Carta enviada por la Jefe de Transplantes  y  Cardiovascular del Hospital Universitario San Vicente de Paúl en diciembre 4  de  2008,  donde  informó  los  requisitos  tanto legales como médicos para el  trasplante hepático (f. 31 ib.)    

C.  Respuesta  de Hospital Universitario San  Vicente de Paúl.   

Mediante  escrito  recibido  en  el  Juzgado  Primero   Penal   del  Circuito  de  Medellín  en  diciembre  11  de  2008,  el  representante  legal  del  Hospital San Vicente de Paúl aseveró que si bien su  representada  es  una  fundación  privada sin ánimo de lucro, debe respetar la  normatividad  vigente,  frente  a  las  exigencias  a  las que está sometido un  paciente  que  requiere  un  transplante de órgano. Así, citó el artículo 40  del  Decreto  2493  de 2004 y agregó que “existiendo  una  amplia  lista  de  espera  en los diferentes centros hospitalarios donde se  realizan  estos  procedimientos, tal y como lo puede certificar la coordinación  nacional  de  la  red es necesario evacuar la lista nacional antes de proceder a  la  inclusión  de  un  paciente  extranjero”(f.  52  ib.).   

Finalizó  solicitando que se declare que el  Hospital   no   ha  violado  derecho  alguno,  en  razón  de  que  “se  le ha dado tratamiento y la esperanza de una opción de vida,  pendiente  solo  de la autorización de la autoridad competente en el país para  proceder  a  la  realización  de  la  cirugía  una vez se encuentre el órgano  compatible” (fs. 52 y 53 ib.).   

D. Respuesta  del Secretario de Salud de  Antioquia.   

En escrito radicado bajo N° 2008-0597-00, el  Secretario  Seccional  de  Salud  de Antioquia precisó que la señora Torres de  Bonilla   a   la   fecha   de  instauración   de  la  tutela  “ya  estaba incluida en la lista, tal y como lo informa la jefe de  transplantes  y  cardiovascular  desde  el  4  de  diciembre  de  2008 ya que ha  culminado  el  protocolo,  razón  por  la  cual  la  institución ya conceptúo  respeto  a  su  cumplimiento como posible aspirante y quien después de llevarlo  al  comité  de  transplante  institucional  lo  incluyó en lista respectiva”  (f. 38 ib.).   

Agregó  que  la  lista  de  espera  a nivel  nacional  es  de  aproximadamente  111  personas  y  7 en el ámbito regional, e  instó  a  la  IPS para que incluya en lista regional y nacional a la paciente y  se  le  practique el transplante hepático. De manera categórica indicó que la  actora  no  está  siendo discriminada por su condición de extranjera y, por el  contrario,  se  le  han  prestado  todos  los servicios requeridos, “ha   podido   acceder   a   las  distintas  atenciones  médicas,  quirúrgicas,  hospitalarias  y  ambulatorias  requeridas  para  salvaguardar su  vida”  (f.  39  ib.);  el  hecho que no sea nacional  colombiana  o  extranjera  residente,  no  ha  provocado  que sea excluida de un  posible  transplante,  simplemente  se  pretende  proteger  a  los pacientes que  están  en  prelación  en razón de tiempo o estado de salud, de tal manera que  “no   se  le  está  vulnerando  el  derecho  a  la  igualdad” (f. 39 ib.).   

Adicionó  que  no  se  ha  practicado  el  transplante  porque  el  médico  tratante  no  ha  informado a la Coordinación  Regional  y  Nacional el estado de urgencia grado cero, que haría perentorio el  transplante  sin  necesidad  de  acudir  a  la  acción  de tutela, “permitiendo  garantizar  el  primer  órgano  que  aparezca en el  país” (f. 39 ib).   

Por  lo  anterior,  concluye  que  la actora  requiere  un  “procedimiento  de  tipo  electivo, es  decir,  al  momento  su vida no está en peligro” (f.  40  ib.);  luego  explica  someramente la enfermedad padecida por la actora y la  forma  de  calificar  dicho padecimiento, para terminar solicitando “negar  la  tutela,  teniendo en cuenta que no se está vulnerando  el  derecho  de  igualdad y de la vida de esta usuaria y que además, una vez el  comité  de  transplante   del Hospital San Vicente de Paúl, la incluya en  la  lista de espera para transplante de hígado, igualmente estará en espera de  la  aplicación  del  marco  normativo  vigente  y  de  los  criterios técnicos  científicos   por   parte   de   la   IPS,   como  lo  ha  expresado  la  Corte  Constitucional”     (f.    49    ib.).    

E. Respuesta del médico gastroenterólogo –  hepatólogo.   

F. Sentencia única de instancia.  

Mediante providencia de diciembre 18 de 2008,  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  de  Medellín, luego de analizar una  situación   decidida   en   esta   Corte   mediante   sentencia   T–269  de  2008,  M.  P.  Jaime  Araújo  Rentería,   decidió   negar   la   tutela   al   señalar   que   “los  hechos  consignados  en  la  sentencia  de la Corte difieren  notablemente  del  que ahora se estudia y, por lo tanto, no guardan la similitud  requerida  para adoptar una decisión favorable a las pretensiones de la señora  Vivian   Ivette   Torres   Bonilla”   (f.   70   v.  ib.).   

Refirió   también   que   “si  bien  el  Juzgado  cuenta  con  la  información mínima para  denegar   esta   acción   de   tutela  porque  ni  la  Fundación  Hospitalaria  Universitaria  San  Vicente  de  Paúl  ni  la  Dirección Seccional de Salud de  Antioquia  le  han  vulnerado  derecho  fundamental  alguno… Se ordenará a la  Fundación  Hospital Universitario San Vicente de Paúl de Medellín que, cuando  lo  considere  necesario, tomando los criterios técnicos científicos… inicie  las   gestiones   necesarias  para  que  lleven  a  efecto,  cuando  lo  estimen  pertinente,   el   procedimiento   de   Transplante   de  Hígado”           (f.           72           v.           ib.).        

G.   Actuación   cumplida   en   sede  de  revisión.   

El Magistrado sustanciador, mediante auto de  abril  2  de  2009,  dispuso  oficiar   al  Instituto Nacional de Salud, al  considerar  que podría verse afectado con la decisión y para que, si a bien lo  considerase,  ejerciera  el  derecho  de  defensa;  de  igual manera, se ordenó  oficiar  a  la  Organización Panamericana de la Salud, al Director del Hospital  Universitario  de  San  Paúl,  y  al  Secretario Jurídico del Ministerio de la  Protección   Social,   para  que  rindieran  concepto  de  lo  debatido  en  la  referencia.   

En respuesta, fueron recibidas las siguientes  comunicaciones:   

1.  Mediante escrito allegado en abril 20 de  2009,  el Director (e) del Instituto Nacional de Salud, indicó que “de  acuerdo  a  las estadísticas registradas en la Coordinación  Nacional  de la Red de Donación y Transplante a cargo del Instituto Nacional de  Salud,  es  posible  afirmar  que  los  extranjeros  no  residentes  en Colombia  si    reciben    un    trato    igual   o   incluso  prerrogativo  frente a los nacionales respecto al  procedimiento   de  transplante…  la  Coordinación  Nacional  de  la  Red  de  Donación  y  Transplante  emitió certificado para transplante a extranjero con  consecutivo  2021208-54,  razón  por  la  cual  la señora VIVIAN IVETTE TORRES  BONILLA,  se  encuentra  transplantada  desde  el  día 20 de Diciembre de 2008,  procedimiento  efectuado  en el Hospital San Vicente de Paúl, a pesar del fallo  contradictorio  emitido  por  el Juzgado Primero Penal del Circuito de Medellín  el  18  de  diciembre  de  2008,  destacando  que  la  señora TORRES BONILLA se  encontraba   activa   en   lista  de  espera  para  trasplante  hepático  desde  el  12 de diciembre de 2008,  es  decir,  su  tiempo  en  lista  de  espera  fue  8  días,  siendo  este período corto frente a pacientes  colombianos  con más de 48 meses en lista de espera”  (está subrayado y en negrilla en el texto original.)   

2.  En oficio N° 86 de abril 17 de 2009, la  Coordinadora  del  Grupo  de  Acciones  Constitucionales  del  Ministerio  de la  Protección  Social,  dio  respuesta a las inquietudes presentadas en el estudio  de  la  presente  acción  de  tutela,  en relación a quien le corresponden los  costos   sufragados   en  los  procedimientos  de  transplante  realizado  a  un  extranjero  no  residente  en  Colombia;  el  Ministerio preciso que conforme al  artículo  40  del Decreto 2493 de 2004, los costos serán financiados  por  el  receptor  o  la  entidad  que  asumirá  el  costo  del procedimiento previa  suscripción de contrato.   

3.  En  escrito  de  la  Organización   Panamericana  de  la  Salud,  recibido  en  abril  27 de 2009, expresó no tener  “conocimiento   de   la   existencia   de   ningún  instrumento  internacional  vinculante que regule lo concerniente al transplante  de  órganos  extranjeros  no  residentes.  Sin embargo, consideramos importante  hacer  mención  en  términos  generales  a  los  instrumentos  internacionales  ratificados  por  Colombia  que  hacen  referencia al derecho de toda persona al  disfrute  del  más  alto nivel posible de salud física y mental”. A continuación expresó:   

“Así,  la  Convención  Americana  sobre  Derechos  Humanos  (Organización  de  los  Estados  Americanos), ratificada por  Colombia  el 28 de mayo de 1973, exige a todos los Estados Partes la protección  del  derecho  a  la  vida (artículo 4) y a la integridad personal (artículo 5)  respecto  a  toda  persona  que  se  encuentre  bajo  su jurisdicción (articulo  1).   

Adicionalmente,  Colombia  ha  ratificado el  Pacto  Internacional  de  Derecho  Económicos  Sociales  y  Culturales, el cual  protege  el derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud, ratificado  por Colombia el 29 de octubre de 1969.   

El  Protocolo  Adicional  a  la  Convención  Americana  sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y  Culturales,  Protocolo de San Salvador, ratificado por Colombia el 22 de octubre  de  1997  protege  el  derecho a la salud (articulo 10)… los Estados partes se  comprometen  a garantizar la extensión  de los beneficios de los servicios  de   salud   a   todos   los   individuos   sujetos   a   la  jurisdicción  del  Estado.”   

4. En abril 15 de 2009, el Secretario General  del  Hospital Universitario San Vicente de Paúl, aseveró que la señora Vivian  Ivette  Torres  de  Bonilla “fue trasplantada el día  20   de   diciembre   del   año  2008  en  nuestra  institución”.   

En  mayo 5 de este mismo año se recibe otra  comunicación,  de  igual  procedencia,  donde  se  reiteró  que  la actora fue  atendida  en  el  Hospital San Vicente de Paúl en el mes de noviembre del 2008,  realizándosele   todos   los   exámenes   requeridos  para  el  procedimiento;  “se  incluyó en lista de espera para transplante el  12  de  diciembre  y  el  20  de  diciembre del mismo año, se encontró donante  compatible  por  lo que se realizó el procedimiento, previa autorización de la  Coordinación  Regional  y Nacional de Transplantes”,  sin que mediara receptor nacional para recibirlo.   

          

II.    CONSIDERACIONES   DE   LA   CORTE  CONSTITUCIONAL   

Primera. Competencia.  

Esta  Corte  es  competente para decidir, en  Sala  de  Revisión, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 86 y 241,  numeral   9°,   de   la   Constitución,   y  31  a  36  del  Decreto  2591  de  1991.   

Segunda.    El    asunto    objeto    de  decisión.   

Vivian  Ivette  Torres de Bonilla solicitó,  mediante  esta  acción,  se  ordenara  al  Instituto  Nacional  de  Salud, o al  Servicio  Seccional de Salud de Antioquia, o al  Hospital Universitario San  Vicente  de  Paúl,  practicar transplante de hígado, colocando a la accionante  en  igualdad de condiciones con los demás futuros transplantados, sin tener que  esperar  remanentes. Sin embargo, cursando este trámite la Corte Constitucional  recibió   informes   de   la  Dirección  Nacional  de  Salud  y  del  Hospital  Universitario  de  San  Paúl,  que  dieron a conocer que a la señora Torres de  Bonilla ya se le había practicado la operación requerida.   

La Sala determinará si la pretensión de la  demandante  efectivamente  se  encuentra  cumplida  y  por ende, de ser así, se  configura un hecho superado.   

Tercera.   Concepto   de   hecho  superado  pronunciamientos reiterados.   

La acción de tutela ha sido instituida como  un  instrumento  preferente  y  sumario,  dirigido  a la protección de derechos  fundamentales  que  sean   violentados  o amenazados de una manera actual e  inminente;  esta  corporación  ha  precisado  que existen eventos en los que la  amenaza  al  derecho  fundamental generadora de la reclamación desaparece en el  transcurrir  de la acción, de suerte que el instrumento pierde efectividad y no  procede ordenar que se realice lo que ya está efectuado.   

Reiterando pronunciamientos respecto al hecho  superado,        se       puede       recordar1   

:  

“…  si en el trámite de una determinada  acción  de  tutela, sobrevienen hechos que demuestran que la vulneración a los  derechos  fundamentales  ha  cesado  o  se  ha  consumado  en  forma tal que sea  imposible  restablecer  al  solicitante  en  el  goce  efectivo  de  su  derecho  conculcado,  la  acción  pierde  eficacia  y  razón  de ser, al extinguirse el  objeto  jurídico  sobre  el  cual  se  pretendía,  resultando inocua cualquier  decisión al respecto.   

Lo   importante,  entonces,  para  que  se  establezca  la  existencia  de  un hecho superado es que emerja un acto o suceso  que  conlleve el cese de la vulneración a los derechos fundamentales del actor;  quiere  significar  lo anterior, que cualquier otra pretensión propuesta por el  demandante,  que  tuviera  que  ver directamente con la zanjada conculcación de  sus   derechos   fundamentales,   no   puede   ya   resolverse   por   la   vía  constitucional.   

En  un principio, la Corte consideró que en  aquellos  procesos  de  tutela  en los que se presentaba un hecho superado, dado  que  la  situación  u  omisión  acusada  de  vulnerar  o  amenazar  un derecho  fundamental  había desaparecido, se debía declarar la improcedencia de tutela,  puesto  que  la  orden  que  podría  impartir  el  juez de tutela caería en el  vacío.  En  otras ocasiones, estimó pertinente confirmar los fallos de tutela,  con  base  en  el  mismo  argumento  acerca  de  la carencia actual de objeto, o  simplemente se abstuvo de pronunciarse de fondo.   

En  la  actualidad se acepta que en aquellos  casos  en  los  que  se observe carencia de objeto de la acción de tutela y sea  evidente  que la tutela debía haber sido decidida en un sentido diferente, debe  definir  si  confirma  o  revoca, con la anotación de que no se pronunciará de  fondo  y  no  impartirá  órdenes  para  indicar  un  remedio judicial sobre el  problema jurídico.”   

Cuarta.     Análisis     del     caso  concreto.   

Como  quedó  expuesto  anteladamente,  los  derechos  cuya  protección solicitó la actora carecen de actualidad amparable,  al   quedar  establecido  mediante  las  comunicaciones  recibidas  en  sede  de  revisión  del Instituto Nacional de Salud y del Secretario General del Hospital  Universitario  San  Vicente  de  Paúl,  de  fechas  abril  20  y mayo 5 de 2009  respectivamente,  que la demandante estuvo en lista de espera desde diciembre 12  de  2008 y que el procedimiento reclamado por la señora Torres de Bonilla ya se  realizó,  en  diciembre  20  del  mismo  año,  dejando  sin  objeto la acción  invocada.   

Bajo los anteriores supuestos y asumidas las  reglas  delimitadas  frente  a  situaciones  semejantes,  estima  la Sala que la  eventual  violación  a  derechos  fundamentales  carece  de  vigencia  y  no es  pertinente  emitir  orden  alguna,  pues lo pretendido ya se atendió. Por ello,  frente  a  la  información  con  la  cual  contó  el Juzgado Primero Penal del  Circuito  de Medellín, su fallo de fecha diciembre 18 de 2008 será confirmado,  pero ante la carencia actual de objeto.   

III.- DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Sala Séptima  de  Revisión  de  la Corte Constitucional, administrando justicia en nombre del  pueblo y por mandato de la Constitución,   

RESUELVE  

Primero:  CONFIRMAR  el  fallo  proferido  por  el Juzgado Primero Penal del Circuito de Medellín en  diciembre  18  de  2008,  pero por carencia actual de objeto, sin quedar vigente  orden alguna.   

Segundo:   Por  Secretaría  General, LÍBRESE  la  comunicación  a  que  se  refiere  el  artículo  36  del  Decreto  2591 de  1991.   

Notifíquese,  comuníquese,  publíquese  e  insértese en la Gaceta de la Corte Constitucional. Cúmplase.   

NILSON PINILLA PINILLA  

Magistrado  

HUMBERTO ANTONIO SIERRA PORTO  

Magistrado  

JORGE IVÁN PALACIO PALACIO  

Magistrado  

MARTHA SÁCHICA DE MONCALEANO  

Secretaria General    

1  T-  486  de  mayo  15 de 2008, M. P. Nilson Pinilla Pinilla, reiterado en T- 1004 de  octubre  15 de 2008, M. P. Nilson Pinilla Pinilla. En sentido similar, T- 442 de  junio 2 de 2006, M. P. Manuel José Cepeda Espinosa.     

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