T-452-09

Tutelas 2009

    Sentencia  T–452-09   

Referencia:  expediente  T-2.174.203   

Acción  de  tutela  instaurada  por  Yovany  González  Arango  en  contra  del  Instituto  de Seguros Sociales y el Fondo de  Pensiones y Cesantías Porvenir S.A.   

Magistrado   Ponente:   

Dr.  Juan  Carlos  Henao  Pérez   

Bogotá,  D.C., el nueve (9) de julio de dos  mil nueve (2009).   

La  Sala  Primera  de  Revisión de la Corte  Constitucional, integrada por la magistrada    María  Victoria  Calle Correa y los magistrados Luis Ernesto  Vargas  Silva  y  Juan  Carlos  Henao  Pérez,  en ejercicio de sus competencias  constitucionales y legales, ha proferido la siguiente   

SENTENCIA  

dentro  del  trámite de revisión del fallo  dictado  por  el  Juzgado Dieciséis Penal del Circuito de Bogotá, el veintiuno  (21) de noviembre de dos mil ocho (2008).   

I.  ANTECEDENTES  

Hechos.  

Yovany  González  Arango,  a  nombre propio  interpuso  acción  de  tutela  en  contra del Instituto de Seguros Sociales (en  adelante  ISS)  y del Fondo de Pensiones y Cesantías Porvenir S.A. (en adelante  PORVENIR)  por  considerar que estas entidades le están vulnerando sus derechos  a  la  vida  digna,  al  mínimo vital, a la seguridad social, a la salud y a la  integridad  personal  con  base  en  los  siguientes  hechos  y consideraciones:   

    

1. El  actor argumenta que fue diagnosticado como portador del Virus de  Inmunodeficiencia  Humana  (en adelante VIH). Por este motivo, la Junta Regional  de  Calificación  de  Invalidez  le  determinó  una  pérdida  de la capacidad  laboral  del  69.75%,  con  fecha de estructuración del once (11) de octubre de  2004.   

2. Afirma  que  desde el año de 1998 se encontraba afiliado en calidad  de   cotizante   a   PORVENIR,   hasta   que   por   decisión  del  Comité  de  Multiafiliación  celebrado  el  siete  (7) de abril de 2006, se decidió que el  actor  debería  quedar afiliado válidamente al ISS1.  Como  consecuencia  de  esta  decisión,  se  dispuso  que  los  aportes  consignados  por el actor a PORVENIR  deberían  ser  girados al “proceso de No vinculados  del  ISS”.   De acuerdo a la documentación que  obra  en  el  expediente  este  giro  se  realizó  el  cinco  (5)  de  marzo de  20072.   

3. Por  considerar  que  reunía  los  requisitos legales exigidos para  reclamarla,  el  demandante  solicitó  al  ISS  el  reconocimiento y pago de la  pensión  de  invalidez.  Mediante  Resolución  No  0041193  del  tres  (3)  de  septiembre  de  2003  el ISS negó esta solicitud por considerar que el actor no  reunía  el  número  de  semanas  cotizadas  en  los tres años anteriores a la  estructuración  de la invalidez como le exige el artículo 1º de la Ley 860 de  20033   para   tener   acceso  a  este  beneficio.  Adicionalmente,  esta  Resolución   dispuso   que  se  le  concedía,  en  suspenso,  el  pago  de  la  indemnización  sustitutiva  hasta  que  se estableciera la entidad encargada de  decidir la prestación.   

4. El  actor  interpuso  los  respectivos  recursos  de  reposición  y  apelación  en  contra  de  la  anterior decisión argumentando que (i)  PORVENIR  ya  había  realizado  los  giros  al  ISS correspondientes a los aportes que él había realizado y que por  tal   motivo,   (ii)  para  efectuar  el  reconocimiento  de  la  pensión  deberían  tenerse en cuenta los  aportes  a  pensiones  que  realizó a PORVENIR en el período correspondiente a  los  tres  años  inmediatamente  anteriores a la fecha de estructuración de la  invalidez.   

5. A  pesar  de  la  argumentación propuesta por el actor, la negativa  del  reconocimiento  y  pago de su pensión de invalidez fue confirmada mediante  la   Resolución  00006907  del  veinte  (20)  de  febrero  de  20084  que decidió  el  recurso  de  reposición y por la Resolución 001108 del veintinueve (29) de  mayo  de  20085  que  resolvió  el  recurso de apelación. En estas últimas   decisiones  administrativas  se sostiene la necesidad de que se realice un nuevo  Comité   de   Múltiple   Vinculación  para   que  se  determine  a  qué  entidad  corresponde  estudiar  y  decidir  el  derecho  a la  prestación de invalidez.   

6. El  actor,  además  de  señalar que se encuentra en condiciones de  debilidad  manifiesta  en  razón  de  la  enfermedad  que padece, afirma que se  encuentra  desempleado  y  carece  de  los recursos económicos para subsistir y  aportar  en  su  núcleo familiar. Con base en todo lo anterior, solicita que se  ordene  al  ISS  o  al  PORVENIR reconocer y pagar la pensión de invalidez a la  que, según él, tiene derecho.     

Intervención  de  las  entidades demandadas   

    

1. El  Director  de  Procesos  Jurídicos de PORVENIR, mediante escrito  del    once    (11)    de    noviembre   de   2008   solicitó   “denegar  o  declarar  improcedente  la  presente  acción de tutela  respecto    de    PORVENIR”.    Sostuvo   que   la  reivindicación   reclamada   no   es  oponible  a  su  representada,  en  tanto  (i) el actor no se encuentra  afiliado  actualmente  a  PORVENIR;  (ii) Frente  a  este  caso  específico,  el  Comité de Multiafiliación  desde  el  año  2006  definió  la vinculación del actor al sistema general de  seguridad    social    en    pensiones    a    favor   del   ISS;   (iii)           “PORVENIR  ha  cumplido  con  todas  las  exigencias  legales  a  su  cargo”     entre    ellas,    “el  reintegro  de los aportes consignados en esta entidad al ISS”  del  cual  se  dio  oportuno  aviso  al Coordinador de  Devolución   de   Aportes   del   ISS.  Con    base   en   lo   anterior,   sostiene   que   “corresponde  legalmente  al  ISS reconocer la pensión como bien lo  prueba  el  accionante  en  su  escrito  de tutela” y  que    por   lo   tanto,  “no           existe          ‘causa       petendi’    respecto    de    PORVENIR”.   

2. A  pesar  de ser vinculado y requerido por el Juez de tutela, el ISS  no participó dentro del término en el presente asunto.     

Del fallo de tutela objeto  de revisión.   

    

1. El  Juzgado  Dieciséis (16) Penal del Circuito de Bogotá, mediante  sentencia  del  veintiuno  (21)  de  noviembre de 2008, decidió negar el amparo  solicitado  por  considerar  que  en  este  caso  no  se  reunían los criterios  jurisprudenciales   definidos   en   la  sentencia  T-1277  de  20056 y que el actor  cuenta  con  otros  mecanismos  de defensa judicial para exigir las pretensiones  alegadas en su escrito de tutela.   

2. Esta decisión no fue impugnada.     

II. FUNDAMENTOS DE LA DECISIÓN  

Competencia.  

    

1. El  expediente  de  la referencia fue escogido para revisión por la  Sala  de  Selección Número Tres, mediante auto de diecinueve (19) de marzo dos  mil  nueve  (2009).  Esta  Corte es competente para conocer del fallo materia de  revisión,  de conformidad con lo establecido en los artículos 86 y 241-9 de la  Constitución  Política  y  en  los  artículos  31  a  36  del Decreto 2591 de  1991.     

Problema jurídico.  

    

1. Vistos   los  antecedentes  descritos  y  con  base  en  las  reglas  jurisprudenciales  definidas  por esta Corporación la Sala Primera de Revisión  deberá  determinar  si  las  entidades demandadas han vulnerado el derecho a la  seguridad  social  en  pensiones  y  al mínimo vital del peticionario, al haber  negado  el  reconocimiento  y pago de la pensión de invalidez al actor, a pesar  de  existir  evidencia  del  cumplimiento de los requisitos legales (cotización  efectiva  del  número  de  semanas  requerido dentro de los tres últimos años  previos  a  la  fecha  en  que  se estructuró la invalidez), por presentarse un  problema   de   múltiple   afiliación   al  sistema  de  seguridad  social  en  pensiones.   

2. Para     resolver    este    problema,    la    Sala    (i)   reiterará  su  jurisprudencia  en  relación  con  la procedencia excepcional de la acción de tutela para reclamar  derechos  pensionales,  específicamente,  en  tratándose  de personas con VIH;  (ii)  efectuará  una breve  referencia  a  las  subreglas  jurisprudenciales en relación con la protección  del  accionante  frente a situaciones donde se discute cuál es la entidad   responsable      de      la     prestación     pensional     y     (iii)  a partir de lo anterior analizará  el caso concreto.     

Procedencia  excepcional  de  la  acción de  tutela    para   la   exigencia   pensión   de   invalidez.   Reiteración   de  Jurisprudencia   

    

2. La  pensión  de  invalidez  ha  sido  entendida  como  el derecho a  percibir  unas prestaciones económicas y en salud, para compensar el detrimento  en   la   capacidad   laboral   de   una   persona8.    Específicamente,    en  relación  a la posibilidad de exigir el reconocimiento y pago de la pensión de  invalidez   por   vía  de  tutela  se  ha  sostenido  enfáticamente  por  esta  Corporación  que  su reconocimiento depende de la verificación de una serie de  requisitos  legales cuya determinación, en principio, no corresponde al juez de  tutela.  Sin  embargo, excepcionalmente cuando la pensión de invalidez adquiere  relevancia  constitucional  por  su  relación  directa  con  la  protección de  derechos  fundamentales,  tales  como  la  vida, el mínimo vital, la integridad  física,  el  trabajo  y  la  igualdad,  su reconocimiento y pago sí pueden ser  reclamados  mediante el ejercicio de esta acción, por lo general como mecanismo  transitorio  para  evitar  un  perjuicio irremediable.  9  Para  que  ello ocurra se requiere demostrar que este medio constitucional es el  idóneo  para  proteger  al  titular del derecho que se encuentra en la especial  situación  de  protección,  ya  porque  no  existen  otros  medios  de defensa  judicial  tan  idóneos  como la tutela o porque se trata de proteger el derecho  con   carácter  urgente  porque  de  no  hacerlo  se  generaría  un  perjuicio  irremediable10.   

3. Uno  de los eventos en los que se ha considerado que el derecho al  reconocimiento  y pago de la pensión de invalidez puede ser exigido por vía de  tutela  ha  sido  cuando  las  personas  que reclaman esta protección tienen un  diagnóstico  como  portadores del VIH. En estos casos, la Corte ha dicho que la  omisión  de  pago o de reconocimiento del derecho prestacional pone en riesgo o  amenaza  gravemente  la  vida  en condiciones dignas de una persona que, por las  condiciones  extremas de los padecimientos propios de su enfermedad, requiere la  especial   protección  y  salvaguarda  del  Estado11.  La  Corte ha señalado que  dadas  las  características  de  esta  enfermedad,  no resulta coherente con un  esquema  de  solidaridad  en  materia  de  seguridad social y, por el contrario,  resulta  desproporcionado  exigir  a  los peticionarios en estas condiciones que  acudan  a la justicia ordinaria o contenciosa, motivo por el cual en estos casos  no            puede            admitirse que la  protección  de  sus  derechos  fundamentales quede supeditada y postergada a la  definición    de    este    tipo    de   litigios12.     

Controversias entre entidades del sistema de  seguridad  no  deben  ser  oponibles  a  los  beneficiarios de las pensiones que  cumplen  con  los  requisitos  para  acceder  al  reconocimiento  y pago de esta  prestación.   

    

1. Como  ya  se  mencionó,  el derecho constitucional a la seguridad  social   comprende  el  reconocimiento  y  pago  de  las  pensiones  que  están  destinadas  a  cubrir  los riesgos del trabajador por invalidez, vejez y muerte.  Así,  el sistema general de seguridad social en pensiones brinda al cotizante o  a  su  núcleo  familiar  el  reconocimiento  de una prestación que les permita  asegurarse una subsistencia digna.   

2. Por este motivo, en lo relacionado con el reconocimiento y pago de  la  pensiones,  esta  Sala  reitera  la posición de la Corte según la cual las  controversias  entre las Aseguradoras de Fondos Privados (en adelante AFP) AFP y  el  ISS,  o  las Aseguradoras y/o el empleador, respecto a quién le corresponde  asumir  la  prestación  reclamada,  no  se pueden usar como excusa para negar o  demorar el reconocimiento y pago de las mesadas pensionales.   

3. En  efecto,  ha  sido  la  jurisprudencia de la Corte Constitucional  quien  ha  determinado  que  se  vulnera  el  derecho  a  la seguridad social en  conexidad  con el derecho al mínimo vital de un beneficiario al que se le niega  el  reconocimiento  y  pago  de  una  pensión  por  diferencias  económicas  o  administrativas  entre  el  empleador, la Administradora de Fondos de Pensiones,  el  Instituto  de  Seguros Sociales o la Aseguradora13.  En  concreto,  la Corte ha  precisado:     

“(…)    resulta    inaceptable   la  prolongación  en  el tiempo, y la dilación en los trámites administrativos de  un  asunto  que  lleva  implícitos derechos como el de la seguridad social y el  disfrute  de  una  pensión,  ya  que  para  la Sala es claro que el candidato a  pensionarse  que cumpla con todos los requisitos de ley, además de constituirse  en  un  tercero  al  que  no le es oponible el argumento esbozado por el I.S.S.,  tiene  derecho  constitucional a su pensión como quiera que la tramitación del  bono  pensional  no  es  de  su  incumbencia, sino de las entidades de seguridad  social,  en aplicación de los principios de celeridad y moralidad, conforme con  el  articulo  209  superior y la ley 100 de 1993, así como a lo dispuesto en el  artículo   18   del   decreto   1513   de   1997   y  en  el  decreto  266  del  2000”14.     

1. Lo  anterior  es el resultado de la prelación constitucional de los  derechos  fundamentales al mínimo vital y a la seguridad social de las personas  que  solicitan  el reconocimiento de cualquier pensión, frente a la resolución  de   conflictos,   que   mediante   la   utilización   de  vías  o  mecanismos  administrativos  o  judiciales, definirán concretamente a cargo de quién está  la  prestación.  En  particular,  sobre  las  controversias relacionadas con el  reconocimiento de pensiones, la Corte ha advertido que:     

“(…)  el  reconocimiento  y pago de las  pensiones  destinadas  a  cubrir los riesgos de invalidez, vejez y muerte están  relacionados   con  la  protección  de  distintos  derechos  fundamentales  del  trabajador   y   su  núcleo  familiar  dependiente,  razón  por  la  cual  son  prestaciones  que  adquieren  relevancia  constitucional  de  conformidad con lo  dispuesto  en el artículo 48 Superior, adicionado por el Acto Legislativo 01 de  2005.  En  ese  sentido,  si  concurren los requisitos legales para acceder a la  prestación,  los  conflictos  generados  entre  las  entidades  del  sistema de  seguridad  social  o  entre  éstas  y los empleadores responsables de retener y  trasladar  los  aportes,  no  pueden  enervar  la  posibilidad  de acceder a las  mencionadas         prestaciones”15.   

Del caso en concreto.  

    

1. En  el  presente  asunto,  el  juez  de tutela negó la solicitud de  reconocimiento  y  pago  de  la  pensión  de  invalidez  que  hiciera el actor,  portador   del   VIH,   por   considerar   que   en   este   caso   (i)   no   se   reunían  los  criterios  jurisprudenciales   definidos   en   la   sentencia  T-1277  de  2005  y  porque  (ii)  el  actor  cuenta con  otros  medios  de  defensa  judicial para exigir esta prestación dado que no ha  acudido  a la jurisdicción contencioso administrativa laboral para discutir sus  pretensiones.   

2. En   primer   lugar,   esta   Sala   encuentra  que  los  requisitos  jurisprudenciales  exigidos  al  actor  por el juez de tutela, configuran un uso  impreciso  e  inadecuado  del  precedente  constitucional  frente al caso que el  actor  propone. En la sentencia T-1277 de 2005 se acudió a una sistematización  de   los   requisitos   definidos  por  la  jurisprudencia  constitucional  para  solicitar,        de       manera       excepcional,       la       reliquidación de las mesadas pensionales  por  vía  de  tutela.  Por  este motivo, resulta obvia la primera exigencia que  hace  referencia  a  que  la  persona  interesada  haya  adquirido  el status de  pensionado  o lo que es igual, que se le haya reconocido su pensión16. El presente  asunto  plantea  un  esquema  fáctico diferente: El actor busca el reconocimiento  y  pago de una pensión de  invalidez.  Así  las  cosas,  resulta  una  incoherencia lógica exigirle a una  persona  que  busca mediante la solicitud de tutela que le reconozcan el derecho  y  le  paguen  la pensión de invalidez, que tenga el status de pensionado, como  hizo  el  juez  de  tutela.  Cuando un juez de tutela pretenda aplicar criterios  jurisprudenciales,  está  en  la  obligación  de verificar que los hechos sean  análogos a los del fallo que pretende utilizar como precedente.   

3. En  segundo lugar, como se indicó en la parte considerativa de esta  providencia,  en  principio  la  acción  de tutela no procede para solicitar el  reconocimiento  y  pago  de  la pensión de invalidez. No obstante, de acuerdo a  los   lineamientos  jurisprudenciales  expuestos,  en  tratándose  de  personas  portadoras  del  VIH,  la acción de tutela se erige como el medio más adecuado  para   la  exigencia  de  este  tipo  de  prestaciones,  en  razón  a  que  las  características  propias  de  esta enfermedad, calificada incluso por la propia  ley  como  catastrófica,   no  está en condiciones de estar sometida a un  proceso  ordinario para dirimir su disputa. Con base en lo anterior, se concluye  que  la  pretensión  del  actor  es  susceptible  de  ser estudiada por vía de  tutela.   

4. Ahora,   respecto  de  la  petición  de  fondo,  se  tiene  que  el  demandante  reclama  el  reconocimiento  y  pago  de  la  pensión de invalidez,  argumentando  que  reúne los requisitos exigidos por el artículo 1º de la Ley  860  de  2003  que  modificó   la  Ley 100 de 1993. El ISS de Seguros  Sociales  negó  la  solicitud  por  considerar que el actor no ha acreditado el  requisito   de   fidelidad   al   sistema   en  los  tres  años  previos  a  la  estructuración  de  la  invalidez.  En  concreto, el ISS al momento de negar la  solicitud  del  reconocimiento  de la pensión sostuvo que en el sistema aparece  que  el  actor  cotizó “cero semanas”  entre el once (11) de octubre de 2000 y el once (11) de octubre de  2004.  Por  su  parte,  Porvenir  argumentó  que esa entidad ya había hecho la  respectiva  devolución  de  los  aportes,  motivo  por  el  cual,  el llamado a  responder por la prestación reclamada por el actor es el ISS.   

5. Revisadas  las  pruebas  obrantes  en el proceso, particularmente la  respuesta  dada por PORVENIR, la Sala encuentra que durante este tiempo el actor  cotizó  a  esta  AFP  y  que los aportes por él realizados, fueron debidamente  devueltos  al  ISS a efectos de que obraran en el expediente del demandante para  cuando solicitara la prestación.   

6. Teniendo  en  cuenta  esta  situación,  la  Sala  reitera  la regla  jurisprudencial   según   la   cual,   las  divergencias  entre  las  entidades  prestadoras  de  la  seguridad  social,  respecto  de  quién  es la responsable  de   la  financiación de la pensión de un beneficiario que cumple con los  requisitos  para  acceder  a  la misma, no pueden ser utilizadas para dilatar el  reconocimiento  y  pago oportuno de ésta. Lo que debe ocurrir es que, cumplidos  los  requisitos  y  presentada  la reclamación, las entidades resuelvan por los  medios  más  adecuados  quién es el responsable de la prestación, sin que las  diferencias  surgidas  entre  ellas  puedan  ser  trasladadas al beneficiario de  dicha prestación económica.   

7. Adicionalmente,  la  Sala  encuentra  que  dentro del expediente hay  suficiente  material  probatorio  para  determinar  en  este  caso concreto qué  entidad  es  la  llamada  a  asumir  el reconocimiento y pago de la pensión del  actor.  En  comunicación  de  la  Oficina  de  Devolución  de  Aportes  de  la  Vicepresidencia  de  Pensiones  del  ISS, con fecha del ocho (8) de diciembre de  2008,  informó  que  “luego de adelantados los  trámites  internos  correspondientes,  certificó  debidamente  a  la Seccional  Cundinamarca   del   Seguro   Social  (…)  los  datos  correspondientes  a  la  Devolución  de  Aportes  efectuada por la A.F.P PORVENIR S.A. al seguro social,  en    tratándose    del    afiliado    de    la   referencia”.   Agrega  que  “el Asesor II de la Oficina  de  Devolución  de Aportes de la Vicepresidencia de Pensiones del Seguro Social  mediante  oficio  ODA  Nº  08-17729  del  21  de  noviembre de 2008 emitió con  destino  al  Centro  de  Atención al Pensionado de la Seccional Cundinamarca la  información   correspondiente   al  Detalle  oficial  por  concepto  de  traslado  de Aportes efectuado por  parte  de  la  A.F.P  PORVENIR  S.A.  al  ISS  pertenecientes  al  señor YOVANY  GONZÁLEZ  ARANGO.  Precisando  al  respecto,  el  hecho  de que el Departamento  Nacional  de  Cuentas  Corrientes del Seguro Social ya  incluyó  en  la historia laboral del afiliado el detalle completo de sus ciclos  cotizados  en  el  Régimen  de  Ahorro  Individual  con Solidaridad”    17         [subrayas en el texto original].   

8. Así  las  cosas,  la  Sala  encuentra  que  no  existen razones que  justifiquen  la negativa del ISS de reconocer el derecho y respectivo pago de la  pensión  de  invalidez  del  peticionario  Yovany González Arango, dado que el  reporte  de  semanas  cotizadas  ya  obra  en  su  historia  laboral18.   

9. Ahora,  como se sostuvo en los considerandos de esta providencia, la  jurisprudencia  ha  sostenido que, excepcionalmente, es posible la intervención  del   juez   de  tutela  para  resolver  sobre  el  reconocimiento  de  derechos  pensionales.  No  obstante,  en  la  sentencia  T-083 de 2004, esta Corporación  indicó  que  la  acción de tutela procede para exigir el amparo de derechos de  orden pensional en las siguientes situaciones:     

“(i) Cuando no  existe  otro medio de defensa judicial, o cuando existiendo, el mismo no resulta  idóneo  para  resolver  el  caso concreto, eventos en los que la tutela procede  como  mecanismo principal de defensa ante la imposibilidad material de solicitar  una  protección  real  y  cierta por otra vía. Y (ii) cuando ésta se promueve  como  mecanismo  transitorio,  debiendo  acreditar  el  demandante que el amparo  constitucional   es   necesario  para  evitar  la  ocurrencia  de  un  perjuicio  irremediable,  en  cuyo caso la orden de protección tendrá efectos temporales,  sólo  hasta  el momento en que la autoridad judicial competente decida en forma  definitiva el conflicto planteado.”     

1. En  el  presente  asunto, y por las razones esgrimidas en el numeral  16,  estamos  frente  a  la  primera  hipótesis.  Con  base  en  ello,  la Sala  revocará  el fallo proferido  por  el  Juzgado Dieciséis (16) Penal del Circuito, proferido el veintiuno (21)  de  noviembre  de  dos  mil  ocho  (2008)  en  el  presente asunto y en su lugar  concederá       el  amparo    de  los  derechos a la seguridad social y al  mínimo  vital del señor Yovany González Arango. En consecuencia, ordenará al  ISS,   como   se   ha   hecho   en   otros   casos19,         que  en  el  término de cuarenta y ocho  (48)  horas, contadas a partir de la notificación de esta providencia proceda a  tramitar   el   reconocimiento  y  pago  de  la  pensión  de invalidez respectiva  a  favor  del señor Yovani  González  Arango, desde la  fecha   en   que   el   accionante   solicitó   su   reconocimiento.     

DECISIÓN  

Con   fundamento  en  las  consideraciones  anteriores,   la   Sala   Primera  de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia  en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,   

RESUELVE:  

Primero.   REVOCAR  el  fallo proferido  por  el  Juzgado Dieciséis (16) Penal del Circuito, proferido el veintiuno (21)  de  noviembre  de  dos  mil  ocho  (2008)  en  el  presente asunto y en su lugar  CONCEDER       el  amparo    de  los  derechos a la seguridad social y al  mínimo vital del señor Yovany González Arango. En consecuencia,   

Segundo.  ORDENAR,   al  Instituto  de Seguros Sociales que en  el   término   de  cuarenta  y  ocho  (48)  horas,  contadas  a  partir  de  la  notificación   de   esta  providencia  proceda  a  tramitar  el  reconocimiento  y  pago  de la pensión de  invalidez   respectiva  a  favor     del     señor     Yovani    González  Arango,  desde la fecha en que  el        accionante        solicitó        su       reconocimiento.   

Notifíquese,  comuníquese,  cúmplase  e  insértese en la Gaceta de la Corte Constitucional.   

Magistrado Ponente  

MARÍA  VICTORIA  CALLE  CORREA   

Magistrada   

LUIS  ERNESTO  VARGAS  SILVA   

Magistrado  

MARTHA VICTORIA SÁCHICA MÉNDEZ  

Secretaria General  

    

1  Cfr.   Folios 348-352.   

2  Cfr.       Folios  339.   

3  Artículo  39 de la Ley 100 de 1993, modificado por el artículo 1 de la Ley 860  de   2003.   “Tendrá  derecho  a  la  pensión  de  invalidez  el  afiliado  al  sistema que conforme a lo dispuesto en el artículo  anterior     sea    declarado    inválido    y    acredite    las    siguientes  condiciones:   

1.  Invalidez  causada  por enfermedad: Que  haya  cotizado  cincuenta  (50)  semanas  dentro  de los últimos tres (3) años  inmediatamente  anteriores  a  la  fecha  de  estructuración  y su fidelidad de  cotización  para  con  el  sistema sea al menos del veinte por ciento (20%) del  tiempo  transcurrido  entre el momento en que cumplió veinte (20) años de edad  y  la  fecha  de  la primera calificación del estado de invalidez. (…)”   

4 Cfr.  Folios 72-76.   

5  Cfr.       Folios  77-80.   

6  En  esta  sentencia señaló como requisitos: “i) Que la  persona  interesada haya adquirido el status de jubilado, o lo que es igual, que  se  le haya reconocido su pensión; ii) Que el actor haya agotado los recursos a  su  alcance  en  sede  administrativa  y que la entidad mantenga su decisión de  negar  la  petición  impetrada;  iii)  Que  haya  acudido  a  la  jurisdicción  competente  o que en caso de no haberlo hecho ello se deba a motivos ajenos y no  imputables  al  peticionario;  iv)  Que se demuestren las especiales condiciones  del  actor  y  la  inminente concurrencia de un perjuicio irremediable que hacen  necesaria  la  especial  e  inmediata  protección  constitucional. Si el asunto  gravita  tan  solo en torno a una discrepancia litigiosa, su conocimiento escapa  a  la  órbita de conocimiento del juez constitucional.; v) En conclusión, para  determinar  si una acción de tutela es procedente como mecanismo transitorio no  es  suficiente  que sean invocados fundamentos de derecho, es también necesario  que  sean  acreditados los supuestos fácticos que den cuenta de las condiciones  materiales  del demandante”. La Corte Constitucional  ya  había  acudido a estos requisitos en las sentencias T-620 de 2002, T-634 de  2002, T-1022 de 2002, T-083 de 2004, T-446 de 2004 y T-904 de 2004.   

7 Entre  muchas  otras,  pueden  verse las sentencias T-577 de 1999, T-143 de 1998, T-259  de 2003, T-771 de 2003, T-138 de 2005.   

8 En la  Sentencia  T-951 de 2003 se dijo que la pensión de invalidez es “una  prestación  destinada  a proteger los riesgos o contingencias  que  provocan  estados de incapacidad, con cargo al sistema de seguridad social,  de  acuerdo  con  las directrices del Estado y con sujeción a los principios de  eficiencia,    universalidad    y    solidaridad    previstas    en   la   Carta  Política”8   

9  Sentencias  T-860  de  2005, T-344 de 2005, T-043 de 2005, T-1251 de 2005, T-056  de  1994,  T-888  de  2001,  T-156  de  2000,  T-246  de 1996  entre muchas  otras.   

10  T-653  de        2004,       T-738  de  2005,           T-829  de  2005,           T-580  de  2007,           T-077  de  2008,           T-078  de  2008,           T-080  de  2008,           T-974  de  2005,           T-1128  de  2005,           T-259  de  2007,           T-285  de  2007,           T-538  de  2007,           T-595  de  2007, entre otras.   

11  Sentencias  T-077 de 2008, T-628 de 2007, T-1282 de 2005, T-026 de 2003 y SU-256  de 1996.   

12 Ver  T-1064 de 2006, T-469 de 2004 y SU-647 de 1997.   

13 El  caso  más  recurrente  que ha abordado la Corte Constitucional se relaciona con  la  expedición  de  los  bonos  pensionales. Así en sentencia T-589 de 2004 se  estableció  que  la  omisión  o  retardo  en la expedición del bono pensional  vulnera  derechos fundamentales a la seguridad social y al mínimo vital, cuando  se   trata   de   personas   de  la  tercera  edad  cuyo  sustento  depende  del  reconocimiento  y  pago  de  la  pensión de vejez o de jubilación. En el mismo  sentido  pueden  consultarse entre otras las sentencias T-671 de 2000, T-1103 de  2001,  T-1119  de 2001, T-1124 de 2001, T-463 de 2002, T-866/02, T-927/02, T-952  de  2002, T-059 de 2003, T-269 de 2003, T-279 de 2003, T-160 de 2004, T-1130/04,  T-596/05 y T-971 de 2005.    

14  Sentencia  T-1294  de  2000.  En  esta  oportunidad  la  Corte consideró que se  vulneraba  el  derecho  a  la seguridad social de una persona de la tercera edad  que  cumple  los  requisitos  para  pensionarse, y que luego de transcurridos 18  meses  desde la presentación de la solicitud, no se ha reconocido pensión, por  la  falta  de  expedición del bono pensional. En efecto, la Corte concluyó que  no  era  oponible  al  beneficiario de la pensión la falta de trámite del bono  pensional  que correspondía a las entidades prestadoras de la seguridad social.   

15  Sentencia T-971 de 2005.   

17  Cfr.       Folios  364-366.   

18  Ibíd.   

19  V.gr.    T-628   de  2007     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *