T-565-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-565-09  

ACCION      DE     TUTELA-Naturaleza subsidiaria   

ACCION  DE TUTELA CONTRA EMPRESA DE SERVICIOS  PUBLICOS   DOMICILIARIOS-Improcedencia   por  haberse  respetado  el  debido  proceso y por que no aparece cobro de ninguna sanción en  contra del accionante   

Referencia: expediente T-2.243.890  

Demandante: Jorge Ganem Gómez  

Demandado:   Electrificadora   del  Caribe  ELECTRICARIBE S.A. E.S.P.   

Magistrado Ponente:  

Dr.  GABRIEL  EDUARDO  MENDOZA MARTELO   

Bogotá, D.C., seis (6) de agosto de dos mil  nueve (2009).   

La  Sala  Cuarta  de  Revisión  de la Corte  Constitucional,   integrada  por  los  Magistrados  Mauricio  González  Cuervo,  Gabriel  Eduardo  Mendoza  Martelo y Jorge Ignacio Pretelt Chaljub, en ejercicio  de   sus   competencias   constitucionales   y   legales,   ha   pronunciado  la  siguiente   

SENTENCIA   

en  el  proceso  de  revisión  del fallo de  tutela  proferido por el Juzgado Cuarto Civil Municipal de Montería -Córdoba-,  en  relación  con el recurso de amparo constitucional formulado por Jorge Ganem  Gómez    contra    la    Electrificadora    del   Caribe   ELECTRICARIBE   S.A.  E.S.P.   

I.          ANTECEDENTES.   

El  señor  Jorge Ganem Gómez promovió, el  día  25  de  agosto  de 2008, acción de tutela en contra de la Electrificadora  del  Caribe  ELECTRICARIBE  S.A.  E.S.P.,  por  una presunta transgresión de su  derecho  constitucional  fundamental  al  debido  proceso,  en  la que considera  incurrió   la   entidad   demandada   al   imponerle,   luego   de  surtida  la  correspondiente  actuación  en  sede  administrativa,  lo que en su criterio se  constituye  en  una  sanción  pecuniaria  como consecuencia de la existencia de  anomalías   en  las  instalaciones  eléctricas  de  un  bien  inmueble  de  su  propiedad.   

2.                 Hechos       relevantes      y  Pretensiones   

2.1.  El  día  10  de  abril  de  2008, una  cuadrilla  de  funcionarios  de  la  empresa  accionada se presentó al inmueble  ubicado  en  la  calle  66  #  4-06  de  la ciudad de Montería, Departamento de  Córdoba,  identificado  con  el  NIC 4483029, con el propósito de realizar una  inspección  técnica  de  las  instalaciones  eléctricas.  Dicha actuación se  consignó  en  el  Acta  No. R-07-737523, en la cual figura como propietario del  predio el señor Jorge Ganem Gómez.   

Los  funcionarios respectivos adelantaron la  diligencia  en  presencia  de  una persona que se encontraba en el inmueble pero  que  se  negó  a  suministrar  sus  datos  personales.  En dicha inspección se  estableció  que  el  medidor  había  sido  adulterado  y  que  presentaba  una  irregularidad  que  se  denominó “Medidor con bobina  de  tensión  abierta  – tapa principal maltratada – sellos de la tapa principal  repisados”1,  razón  por  la  cual  se  dispuso su retiro y posterior envío a  laboratorio,   a   efectos   de   que  su  estado  fuese  verificado2.   

2.2.  Con fundamento en el Acta en mención,  el  7  de  mayo de 2008 la entidad accionada formuló pliego de cargos, radicado  bajo  el  número  4483029-239486,  mediante  el  cual procedió a informarle al  señor  Jorge  Ganem  Gómez  que,  debido  a  las  anomalías encontradas en su  inmueble,   ELECTRICARIBE   S.A.   E.S.P.   había  dado  inicio  a  un  proceso  administrativo   para   establecer  el  incumplimiento  o  no  del  contrato  de  condiciones   uniformes,   por  uso  no  autorizado  del  servicio  de  energía  eléctrica.  Así  también,  se  le  informó  que contaba con un término de 5  días   para   presentar  descargos  y  aportar  o  solicitar  las  pruebas  que  considerara pertinentes.   

2.3.  Una  vez  finalizada  dicha  etapa, la  entidad  accionada,  mediante  decisión empresarial expedida el día 5 de junio  de  2008,  decidió  declarar  la  existencia de una anomalía en el medidor que  impedía  el registro total de la energía consumida y como consecuencia de ello  cobrar  la  suma  de  $1.671.680  por  concepto  de energía consumida dejada de  facturar.  Decisión ésta que fue recurrida por vía de los recursos propios de  la vía gubernativa.   

2.4.  Lo  anterior,  a  juicio  del  actor,  comporta  una evidente vulneración de su derecho fundamental al debido proceso,  entre  otras  razones,  por la consideración de que la mencionada diligencia de  inspección  técnica  a  las  instalaciones eléctricas del bien inmueble de su  propiedad   se  llevó  a  cabo  sin  su  presencia  y  sin  la  oportunidad  de  controvertir  las  actuaciones adelantadas por la empresa de servicios públicos  demandada.   

En  ese  orden  de  ideas,  sostiene  que la  imposición  de  una  sanción  pecuniaria  en  su  contra,  por  cuenta  de las  presuntas  irregularidades  presentadas  en  el  consumo  de  energía,  no solo  resulta  injusta, sino que, también, diametralmente opuesta a la jurisprudencia  constitucional  en  la  materia,  la  cual  da cuenta de la imposibilidad de las  empresas  de  servicios públicos domiciliarios para fijar condenas de contenido  económico.   

Por  ello,  acude  al  recurso  de  amparo  constitucional   e  insta  al  juez  de  tutela  para  que  proteja  su  derecho  fundamental  vulnerado,  de  tal  manera  que  se le ordene a ELECTRICARIBE S.A.  E.S.P.  dejar  sin  valor o efecto alguno la decisión empresarial que profirió  el  5  de junio de 2008, mediante la cual se le impuso una sanción por valor de  $1.671.680,   habida   cuenta  de  la  presunta  adulteración  del  medidor  de  energía.   

Igualmente,  solicita  que  se  declare  la  terminación  del proceso administrativo que cursa en su contra y la devolución  del contador que se retiró el día de la inspección técnica.   

3.              Oposición    a    la   demanda   de  tutela   

3.1.  Con el objeto de conformar debidamente  el  contradictorio,  el  Juzgado  Cuarto  Civil Municipal de Montería, mediante  Auto   del   27  de  agosto  de  2008,  ordenó  poner  en  conocimiento  de  la  Electrificadora   del   Caribe  ELECTRICARIBE  S.A.  E.S.P.,  el  contenido  del  expediente  de  tutela  para que se pronunciara acerca de las pretensiones y del  problema  jurídico  planteado  en  el  asunto  bajo estudio. Sin embargo, ha de  resaltarse  que  el término de rigor transcurrió sin respuesta alguna de quien  fuera vinculada como parte pasiva de la presente acción de tutela.   

Con  todo,  conviene señalar que del acervo  probatorio  recaudado  en  el  presente proceso, se advierte la existencia de un  memorial  allegado  extemporáneamente  al  Juzgado  Cuarto  Civil Municipal por  parte  del  apoderado  judicial  de  la Electrificadora del Caribe ELECTRICARIBE  S.A. E.S.P.   

3.2. En dicho memorial, la mencionada empresa  de  servicios  públicos  se  opuso  a  las  pretensiones  formuladas  y  a  los  argumentos de la demanda, con apoyo en los siguientes argumentos:   

–  En primer lugar, que el procedimiento que  se  adelantó  en  el inmueble de propiedad del señor Jorge Ganem Gómez estuvo  encaminado  a  determinar  la  existencia de anomalías que hacen que el usuario  consuma  cierta  cantidad  de energía que no es registrada en el medidor y que,  por ende, no es facturada.   

–  En  segundo término, que en la decisión  empresarial  No.  4483029-239486 del 5 de junio de 2008, se efectuó el cobro de  energía  consumida  dejada  de  facturar  por  valor de $1´671.680, sin que en  ningún  momento  se  haya  impuesto  sanción  por  las  inconsistencias que se  hallaron en el medidor de energía.   

–  Por  otra  parte,  la  acción  de tutela  resulta  improcedente  para la solución de la controversia suscitada en el caso  de  autos,  toda  vez  que el actor cuenta con otros medios de defensa judicial,  como  lo  son  los recursos propios de la vía gubernativa y la eventual acción  de   nulidad  y  restablecimiento  del  derecho  ante  la  jurisdicción  de  lo  Contencioso Administrativo.   

– Por último, hace hincapié en el hecho de  que  se garantizaron los derechos fundamentales al debido proceso y a la defensa  del  actor,  pues  a  éste  se  le  comunicó  tanto  del  inicio  formal de la  actuación  administrativa,  como  de  la  oportunidad  para  rendir  descargos,  solicitar  pruebas  o  controvertir  aquellas  que  sirvieron  de  fundamento al  proceso  administrativo que culminó, finalmente, con la imposición de un cobro  en su contra por concepto de energía consumida no facturada.   

4.               Pruebas    que    obran    en    el  expediente   

Dentro   del   expediente  de  tutela,  se  encuentran como pruebas relevantes, las siguientes:   

4.1.             Pruebas     allegadas    por    el  actor:   

–  Copia  del pliego de cargos formulado por  ELECTRICARIBE  S.A.  E.S.P.,  el 7 de mayo de 2008, contra el señor Jorge Ganem  Gómez,  mediante  el  cual  procedió a informarle a este último que se había  dado   inicio   a   un   proceso   administrativo,   radicado   con  el  número  4483029-239486,   para  establecer  el  incumplimiento  o  no  del  contrato  de  condiciones   uniformes,   por  uso  no  autorizado  del  servicio  de  energía  eléctrica. (Folios 8 a 10)   

– Copia del Acta de Revisión e instalación  eléctrica No. R-07-737523 (Folio 14)   

–  Copia  del  informe  de  calibración del  medidor  objeto de controversia, realizado por el laboratorio de calibración de  medidores (Folios 11 a 13)   

– Copia del auto de apertura a pruebas dentro  del  proceso administrativo radicado con el número 4483029-239486, con fecha de  17 de mayo de 2008 (Folios 15 a 16)   

– Copia de la decisión empresarial proferida  por  ELECTRICARIBE  S.A.  E.S.P.  el  5  de  junio  de  2008, dentro del proceso  administrativo  radicado  con  el  número  4483029-239486,  mediante la cual se  declara  la  existencia  de  una  anomalía  que  impedía el registro total del  consumo  de  energía  eléctrica  en  el  inmueble  de propiedad de Jorge Ganem  Gómez,  como  consecuencia  de  lo  cual  se  dispone  el  cobro  de la suma de  $1´671.680  por concepto de energía consumida no facturada, de conformidad con  lo  establecido  en la Ley 142 de 1994 y en el contrato de condiciones uniformes  (Folios 17 a 22)   

–  Copia  de  la factura No. 41100806000183,  emitida  el  5  de  junio  de  2008, a través de la cual la Electrificadora del  Caribe  ELECTRICARIBE  S.A  E.S.P.  requiere  el  pago, por parte del actor, del  consumo de energía eléctrica no facturado (Folio 23)   

–  Copia de sendas citaciones realizadas por  ELECTRICARIBE  S.A.  E.S.P.  los  días  5  de  junio  y  10  de  julio de 2008,  respectivamente,  para  notificar  al  señor Jorge Ganem Gómez de la decisión  empresarial (Folios 24 y 25)   

4.2.           Material  probatorio  aportado  por  la  entidad   accionada,   junto   al   escrito   de   respuesta   al  requerimiento  judicial:   

–  Copia  del  censo  de  carga realizado al  inmueble del señor Jorge Ganem Gómez (Folio 46)   

–   Copia   de  fotografías  tomadas  por  ELECTRICARIBE  S.A.  E.S.P. al medidor de energía del inmueble del señor Jorge  Ganem Gómez (Folios 47 a 49)   

–  Copia  del  Formato de liquidación de la  Energía Consumida dejada de Facturar (Folio 50)   

–  Copia  del  Cuadro  de notificaciones por  estado,  a propósito de procesos adelantados por el incumplimiento del contrato  de   condiciones   uniformes/  energía  consumida  dejada  de  facturar  (Folio  56)   

– Copia del escrito presentado por el señor  Jorge  Ganem  Gómez  el 27 de mayo de 2008, en el que se muestra inconforme con  el   inicio   del   proceso   administrativo,   habida  cuenta  de  la  presunta  manipulación  de que fue objeto el medidor de energía instalado en el inmueble  de su propiedad (Folio 57)   

–   Copia   del  recurso  de  reposición  -y en subsidio de apelación-  presentado  por  el  señor  Jorge  Ganem Gómez contra la decisión empresarial  proferida  el  5 de junio de 2008 por parte de ELECTRICARIBE S.A. E.S.P. (Folios  59 a 62)   

–  Copia del acto No. 262224 de 10 de julio  de  2008,  por  el  cual  la  entidad accionada decide el recurso de reposición  formulado  por  el actor y concede la apelación para que la Superintendencia de  Servicios   Públicos   Domiciliarios   conozca   del   asunto   (Folios   63  a  80)   

–  Copia de la notificación personal de la  decisión  mencionada  en  precedencia,  llevada  a  cabo el 15 de julio de 2008  (Folio 81)   

II.                  DECISIÓN     JUDICIAL     DE  INSTANCIA   

El  Juzgado  Cuarto  Civil  Municipal  de  Montería   -Córdoba-,   mediante   providencia  proferida  el  nueve  (09)  de  septiembre  de dos mil nueve (2009), denegó el amparo constitucional deprecado,  al  arribar  a  la conclusión de que si bien, el actor no estuvo presente en la  diligencia  de  inspección técnica, lo cierto es que ELECTRICARIBE S.A. E.S.P.  le  comunicó  el  inicio  del proceso administrativo surtido en su contra, así  como  las  actuaciones  subsiguientes,  con  lo cual se garantizó cabalmente su  derecho fundamental al debido proceso.   

Por   otra   parte,   el   a-quo  adujo  que  la entidad accionada en  ningún  momento  ejerció  una  potestad  sancionatoria,  como  quiera  que  la  decisión  empresarial objeto de controversia no incluyó dentro de los factores  de  liquidación  ningún  tipo  de  sanción  de  contenido  pecuniario. En ese  sentido,  destacó,  al margen de los asertos expuestos por el tutelante, que el  cobro  de  energía  consumida  y no facturada hace parte de aquellas facultades  legítimas  que  se  radican  en cabeza de las empresas prestadoras de servicios  públicos  domiciliarios,  tal  y como lo consagra la normatividad vigente en la  materia.   

Como  corolario  de lo anterior, consideró  que  la acción de tutela no es el mecanismo idóneo ni eficaz para resolver las  controversias  que  se  suscitan  entre  las  empresas  prestadoras de servicios  públicos  domiciliarios  y los particulares, por cuanto existen otros medios de  defensa judicial para su discusión.   

Ha de resaltarse que la anterior decisión no  fue  recurrida  por ninguna de las partes involucradas en el asunto sub-exámine.   

III.          CONSIDERACIONES   

1.           Competencia   

Es  competente  esta  Sala  de  la  Corte  Constitucional  para  revisar  la  decisión  proferida  dentro de la acción de  tutela  de la referencia, de conformidad con lo establecido en los artículos 86  y  241  numeral  9º  de  la  Constitución  Política,  en concordancia con los  artículos  31  a  36 del Decreto 2591 de 1991 y en cumplimiento del Auto del 23  de  abril de 2009, proferido por la Sala de Selección de Tutelas Número Cuatro  de esta Corporación.   

En este punto, debe aclarar la Sala, que el  Magistrado  Jorge  Ignacio Pretelt Chaljub, se declaró impedido para decidir en  el  proceso de tutela de la referencia, invocando para ello la causal consagrada  en  el  numeral  5º  del  artículo  56 del Código de Procedimiento Penal. Los  restantes  miembros  de  la  Sala  Cuarta  de Revisión, luego de estudiar dicha  solicitud,  decidieron  aceptar  el  impedimento,  por  encontrar  que  el hecho  alegado se ajustaba a lo previsto en la citada causal.   

Conforme  con  lo  dicho,  pasa  la  Sala al  estudio del presente asunto.   

2.           Análisis de Procedibilidad de la Acción  de Tutela frente al Caso Concreto   

2.1.   Conforme   lo   ha  señalado  esta  Corporación  en  innumerables  pronunciamientos sobre la materia, la acción de  tutela,  en  términos  generales, no puede ser utilizada como un medio judicial  alternativo,  adicional  o complementario de los establecidos por la ley para la  defensa  de  los  derechos,  pues  con  ella no se busca reemplazar los procesos  ordinarios  o  especiales y, menos aún, desconocer los mecanismos dispuestos al  interior   de   estos   procesos   para   controvertir  las  decisiones  que  se  adopten.   

Ello  encuentra  fundamento  en el carácter  supletivo  que  el  artículo 86 Superior le ha asignado a la acción de tutela,  en  virtud  del  cual  tal instrumento de defensa judicial solo es procedente de  manera  subsidiaria  y  residual cuando no existan otros medios de defensa a los  que  se  pueda  acudir, o cuando existiendo éstos, se promueva para precaver la  ocurrencia  de  un  perjuicio  irremediable.  Dicho  de otro modo: el recurso de  amparo  constitucional  fue concebido como una institución procesal destinada a  garantizar  una  protección efectiva y actual, pero supletoria, de los derechos  fundamentales3.   

En  efecto,  ese carácter subsidiario de la  acción  de  tutela  impone  al  interesado  la obligación de desplegar todo su  actuar  dirigido  a  poner  en marcha los medios ordinarios de defensa ofrecidos  dentro   del   ordenamiento  jurídico  para  la  protección  de  sus  derechos  fundamentales.  Tal imperativo constitucional pone de relieve que para solicitar  el  amparo  de  un  derecho  fundamental, el peticionario debe haber actuado con  diligencia  en  los  procesos  y procedimientos ordinarios, pero también que la  falta  injustificada  de  agotamiento  de  los  recursos  legales  deviene en la  improcedencia de la acción de tutela.   

2.2.  Ahora  bien,  en  tratándose  de los  servicios  públicos  domiciliarios,  la Corte Constitucional ha considerado que  los  usuarios  tienen a su disposición, no ya solamente los recursos propios de  la  vía gubernativa, sino que, además, aquellos que pueden ser promovidos ante  la  Jurisdicción  de lo Contencioso Administrativo, en procura de la obtención  de   la   garantía  de  efectiva  protección  de  los  derechos  que  resulten  vulnerados5.   

Sobre   el   punto   ha   destacado   la  jurisprudencia constitucional que:   

“Tal y como lo  ha  estudiado la jurisprudencia de esta Corte, las acciones de tutela que tengan  como  fin  controvertir  las   actuaciones  de las entidades prestadoras de  servicios   públicos   domiciliarios,  por  regla  general  son  improcedentes,  teniendo  en cuenta que ordinariamente se cuenta con otros mecanismos de defensa  judicial,  como  por  ejemplo, las acciones con que cuentan los usuarios ante la  Jurisdicción  de  lo  Contencioso  Administrativo  en  donde,  incluso, cabe la  posibilidad  de  solicitar  al juez administrativo la suspensión provisional de  los            actos            demandados6.   

De  lo  anterior  se puede concluir que la  regla  general es la improcedencia de la acción de tutela para controvertir los  actos    que   expiden   las   entidades   que   prestan   servicios   públicos  domiciliarios7.   

2.3.  Descendiendo  al  caso  concreto,  es  preciso  advertir dos situaciones. La primera de ellas, que el actor se vinculó  plenamente  al  procedimiento  administrativo  que  inició  ELECTRICARIBE  S.A.  E.S.P.  controvirtiendo las pruebas y el actuar desplegado por dicha entidad, al  punto  que  una  vez  culminado  el  proceso  administrativo  con  la respectiva  decisión  empresarial,  formuló  el recurso de reposición y en subsidio el de  apelación,  el  primero  de  los  cuales  se  despachó desfavorablemente a sus  intereses.  De  ahí que se advierta por parte de esta Sala de Revisión, que si  bien  el  actor  no  estuvo  presente  en  la  diligencia  de inspección que se  realizó  al  medidor de energía eléctrica, con posterioridad a la misma, tuvo  la   oportunidad   de   presentar  sus  descargos,  participar  en  el  período  probatorio,  además  de  que  fue  citado  para la notificación personal de la  decisión  empresarial  ya anotada, en donde se le anunciaron los recursos a que  tenía  derecho  frente  a  la  empresa  misma y frente a la Superintendencia de  Servicios Públicos Domiciliarios.   

En  conclusión, la Sala encuentra que en el  proceso  administrativo  seguido  al  señor  Jorge  Ganem  Gómez,  tal  y como  previamente  lo  había  anotado el juez de instancia, se respetó el derecho al  debido  proceso  por  parte de la empresa accionada, por lo que se impondría la  improcedencia  de  la acción de tutela. Sin embargo, pasa la Sala a analizar la  segunda  situación,  referida  a  si, en el caso concreto, hubo vulneración al  debido  proceso  por  la  imposición  de  una  presunta  sanción  de contenido  pecuniario.   

Respecto del cobro impuesto al actor, la Sala  encuentra  que  de  conformidad  con  la  copia  de la decisión empresarial que  reposa en el expediente, la empresa decidió:   

“PRIMERO:  Declarar  la  existencia  de  anomalía  (s)  que  impedían  el  registro  total  o  parcial  de  la energía  eléctrica consumida en la instalación de NIC 4483029.   

SEGUNDO:  Cobrar  la  Energía  Consumida  Dejada  de  Facturar  correspondiente, de conformidad con el Artículo 150 de la  Ley  142 de 1994 y la Cláusula Cuadragésima Quinta del Contrato de Condiciones  Uniformes  en  atención  a  lo  expuesto anteriormente, de acuerdo al siguiente  detalle:   

“Consumos   Facturados   y   Cobrados  (CFC):$4.652   

Impuesto           Del  IVA                                          $4.592.   

Costo       de       Inspección  irregularidades              $28.700   

Consumo                                                        $1.365.315   

Contribución  por  E.  Activa                                          $273.072   

Aproximación          a  decenas                                                                          $0,12   

TOTAL:                                                                      $1.671.680”   

Con   fundamento   en  las  trascripciones  anteriores,  la  Sala  encuentra  que no aparece el cobro de ninguna sanción en  contra  del accionante que haga factible el amparo constitucional, razón por la  cual  se  considera  que no es procedente conferir la  protección     solicitada     y,     en     consecuencia,    se    confirmará     el     fallo    proferido    por    el    juez    de  instancia.   

IV. DECISIÓN  

En mérito de lo expuesto, la Sala Cuarta de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia en nombre del  pueblo y por mandato de la Constitución,   

RESUELVE:  

PRIMERO:  CONFIRMAR,  por  las razones  expuestas  en  esta  providencia, el fallo judicial proferido el 9 de septiembre  de    2009    por    el    Juzgado   Cuarto   Civil   Municipal   de   Montería  -Córdoba-.   

SEGUNDO: Líbrense  las  comunicaciones  de que trata el artículo 36 del decreto 2591 de 1991, para  los efectos allí contemplados.   

Cópiese,  notifíquese,  insértese  en la  gaceta de la Corte Constitucional y Cúmplase.   

GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO  

Magistrado Ponente  

MAURICIO GONZÁLEZ CUERVO  

Magistrado  

JORGE IGNACIO PRETELT CHALJUB  

Magistrado  

Impedido  

MARTHA     VICTORIA    SÁCHICA    DE  MONCALEANO   

Secretaria General  

    

1 Ver  Folio 8 del Cuaderno Principal.   

2 En la  comunicación  que  dirige  ELECTRICARIBE  S.A.  E.S.P.  al  señor  Jorge Ganem  Gómez,  se  pone  de  presente  el  retiro  del medidor, el cual fue enviado al  laboratorio  de  metrología  “Costa  Caribe”-debidamente certificado por la  Superintendencia  de  Industria  y  Comercio-.  Allí  se  determinó  que,  por  intermedio  de  protocolo  de  calibración, el medidor presentaba: A. Bloque de  terminales  en  mal  estado y/o quemado. B. Partes internas sulfatadas, oxidadas  y/o  en  mal  estado.  C. Circuito de tensión aislado por puente(s) de tensión  dañado(s). Ver Folio 9 del Cuaderno Principal.   

3  Consultar,  entre  otras,  la  Sentencia  T-608  de  27 de Octubre de 1998, M.P.  Vladimiro Naranjo Mesa.   

4  Consultar,  entre  otras,  la  Sentencia  SU-037  de  28  de enero de 2009, M.P.  Rodrigo Escobar Gil.   

5  En  este  sentido,  consultar,  entre  otras, la Sentencia T-191 de 27 de febrero de  2008, M.P. Mauricio González Cuervo.   

6  La  Sentencia  T-720  de  7 de julio de 2005, M.P. Humberto Antonio Sierra Porto. En  ese  sentido  dijo  lo siguiente: “Ahora bien, en lo  que  hace relación a la acción de tutela contra las actuaciones u omisiones de  las  empresas  de  servicios públicos domiciliarios cabe señalar que según la  jurisprudencia  constitucional  existen  otros medios de defensa judicial cuales  son  las  acciones  ante  la  jurisdicción de lo contencioso administrativo. En  efecto,  ha  considerado  esta Corporación que las decisiones adoptadas por las  empresas   de   servicios   públicos   domiciliarios   se  concretan  en  actos  administrativos  de  carácter particular impugnables por medio de la acción de  nulidad  y  restablecimiento,  por  lo  tanto esta Corporación ha entendido que  existe  un medio de defensa judicial idóneo y eficaz que permite la protección  de  los  derechos  fundamentales  en  juego,  pues  una vez demandado el acto el  interesado puede solicitar su suspensión provisional.”   

(…)  

“Entonces,   de   conformidad   a   la  jurisprudencia  constitucional  la  solicitud  de suspensión provisional de los  actos  proferidos  por  las empresas de servicios públicos domiciliarios, en el  curso  de  una  acción  de nulidad y restablecimiento reúne las condiciones de  idoneidad   y  eficacia  exigidas  por  la  jurisprudencia  constitucional  para  desplazar  a  la  acción  de  tutela  como  mecanismo protector de los derechos  fundamentales de los usuarios.”   

7  Sentencia   T-197   de   15   de  Marzo  de  2007,  M.P.  Marco  Gerardo  Monroy  Cabra.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *