T-570-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-570-09  

Acción de tutela instaurada por José Danery  Sastoque  Díaz  contra  la  Nación-Ministerio de Comercio, Industria y Turismo   

Magistrado Ponente:  

Dr. HUMBERTO ANTONIO SIERRA PORTO  

Bogotá  D.C., veintiséis (26) de agosto de  dos mil nueve (2009).   

La  Sala  Octava  de  Revisión  de la Corte  Constitucional  integrada  por  los  Magistrados Juan Carlos Henao Pérez, Jorge  Iván  Palacio  Palacio  y  Humberto  Antonio Sierra Porto, quien la preside, en  ejercicio  de  sus competencias constitucionales y legales, específicamente las  previstas  en  los artículos 86 y 241 numeral 9º de la Constitución Política  y  en  los  artículos 33 y siguientes del Decreto 2591 de 1991, ha proferido la  siguiente   

SENTENCIA   

Dentro del proceso de revisión de los fallos  de  tutela  proferidos  por  la Sala de Casación Laboral y la Sala de Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema de Justicia en la acción de tutela instaurada por  José  Danery Sastoque Díaz contra la Nación-Ministerio de Comercio, Industria  y Turismo.   

I. ANTECEDENTES  

El  pasado  treinta (30) de enero de dos mil  nueve  (2009),  el  ciudadano  José  Danery Sastoque Díaz interpuso acción de  tutela  solicitando  el  amparo  de sus derechos fundamentales a la igualdad, al  mínimo  vital,  a  la  vida  digna  y  a la seguridad social, los cuales, en su  opinión,  han  sido vulnerados por la Nación-Ministerio de Comercio, Industria  y Turismo.   

De  acuerdo con la solicitud de tutela y las  pruebas  obrantes en el expediente, el accionante sustenta su pretensión en los  siguientes   

Hechos  

1.-  José  Danery  Sastoque  Díaz,  de  67  años1,  trabajó  en la Corporación Financiera del Transporte S.A. desde  el  veintisiete  (27)  de  octubre  de  1969 hasta el trece (13) de diciembre de  19892.   

2.- La Corporación Financiera del Transporte  S.A.        –ya  liquidada3-  era  una  sociedad  de economía mixta vinculada al Ministerio de  Desarrollo    Económico    -hoy    Ministerio    de   Comercio,   Industria   y  Turismo4-.  Mediante el decreto 2854 del 20 de diciembre de 1991, la Nación  vendió  su  participación  accionaria  en  la  mencionada  sociedad  a  varios  particulares5.   

En  el  acto  administrativo  referido  se  prescribió,  en  el  parágrafo  del artículo 1, numeral 4.1, que “Los  compradores  asumirán  las  contingencias que se presenten  por  hechos  anteriores al endoso de las acciones, a excepción de: 4.1.1 Las de  orden  administrativo,  las judiciales y las derivadas de reclamaciones de orden  laboral.  4.1.2  El  pago de los derechos provenientes por concepto de pensiones  de   jubilación  de  los  exfuncionarios  de  la  Corporación  Financiera  del  Transporte,  el  cual  se  realizará  de  conformidad  con  lo señalado por el  artículo  9  del  decreto 1928 de 1991, a través de un Fideicomiso  Individual para administración y pagos  de  las  pensiones y con el valor total de la enajenación de las acciones de la  Corporación  Financiera  del  Transporte S.A.”. A su  vez,  el  artículo  9 del decreto 1928 de 1991 estableció que el Ministerio de  Desarrollo  Económico –hoy  Ministerio  de  Comercio, Industria y Turismo- asumiría directamente el pago de  las  pensiones  de los funcionarios de la Corporación Financiera del Transporte  S.A.6.   

3.-  A través de la resolución 0313 del 26  de   mayo   de   1997   el  Ministerio  de  Desarrollo  Económico  –hoy  Ministerio de Comercio, Industria  y  Turismo-  reconoció  la  pensión de jubilación al actor, a partir del 3 de  marzo  de  1997,  en  vista  de que había laborado al servicio del Estado 7.243  días  y  contaba,  a  la  fecha,  con  cincuenta y cinco (55) años7.  La  mesada  pensional  correspondía  al  85% del ingreso base de liquidación, constituido,  de  conformidad  con  la Convención Colectiva de Trabajo vigente para la época  del  retiro,  por  el  promedio  del  salario  percibido  en  el último año de  servicios  -$326.844  en el caso concreto-, razón por la cual la primera mesada  pensional       ascendió       a       $277.8178.    

4.-  El veintinueve (29) de abril de 1999 el  peticionario  solicitó  la  indexación  de  la  primera  mesada pensional a la  Corporación   Financiera   del   Transporte   S.A.9  y  al  entonces Ministerio de  Desarrollo                 Económico10          “teniendo   en   cuenta  que  transcurrió  un  lapso  de  tiempo  considerable  entre  la  fecha de retiro (…) y la fecha a partir de la cual se  me reconoció la pensión”.   

La  Corporación  Financiera  del Transporte  S.A.  le  indicó  que  como  el  Ministerio de Desarrollo Económico, le había  reconocido  la  pensión  se  había  remitido su petición al mismo11.   Por  su  parte,  el  entonces Ministerio de Desarrollo Económico le contestó, el cuatro  (4)  de  mayo  de 1999, que “el reconocimiento de la  pensión  se  hizo  teniendo  en  cuenta  todos  los  factores  salariales  y lo  devengado  (…)  en  el último año de servicio tal como lo ordenan las normas  pertinentes  aplicables a pensiones. Por lo anterior, (…) no existe fundamento  legal   en   lo   pretendido   por  usted  (…)”12.   

5.-  En  vista  de  la  negativa  el  actor  instauró,  el  once  (11)  de  octubre de 1999, demanda laboral ante el Juzgado  Cuarto   Laboral   de  Circuito  de  Bogotá  contra  la  Nación-Ministerio  de  Desarrollo  Económico  y  la Corporación Financiera del Transporte S.A. con el  fin  de  obtener, básicamente, (i) el reajuste y la reliquidación “del   valor   inicial   de   la   pensión   (…)  mediante  la  actualización  del  salario  promedio  devengado  durante  el  último  año de  servicios”  según  “la  variación  del  Índice  de  Precios al Consumidor (…) hasta el momento en el  que  el  demandante  inició  a  disfrutar  de  la  pensión  de  jubilación”  y  (ii)  el  reajuste  en  el  futuro  de esta última  “teniendo  en  cuenta  el  nuevo valor de la mesada  pensional                 inicial”13.   

La  reclamación  se  basó  en  que habían  transcurrido  siete  (7) años, dos (2) meses y diez (10) días entre el momento  del  retiro  del  actor  de  la  Corporación  Financiera  del  Transporte  S.A.  –trece  (13) de diciembre  de  1989-  y  la  fecha en la cual había iniciado a disfrutar de su pensión de  jubilación  -tres  (3)  de  marzo  de  1997- lo que, según el señor Sastoque,  había  derivado en una depreciación considerable del valor de los salarios que  se  habían  tenido  en  cuenta  para  liquidar  la mesada pensional14.  Así, para  el  momento  de  la  terminación  del  contrato  de trabajo con la Corporación  Financiera  del  Transporte  el  demandante  devengaba  un  salario  promedio de  $326.844,  lo  que,  de  acuerdo  con  el  dicho del actor, equivalía en 1989 a  “un   poco   más   de   10   salarios   mínimos  mensuales”,   pero  como  mesada  pensional  se  le  reconoció  $277.817  suma  que,  según  él, correspondía en 1997 tan sólo a  “1.6      salarios      mínimos      mensuales  vigentes”15.   Después  de  aplicar  una  fórmula  matemática,  concluyó  que  su  primera  mesada pensional ha debido ascender a  $1.607.56216.   

6.- El veintinueve (29) de junio de 2001, el  Juzgado  Cuarto  Laboral del Circuito de Bogotá, siguiendo la jurisprudencia de  la  Sala  Laboral  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  resolvió  denegar las  pretensiones        de        la        demanda17.  Considero que “sobre  la  indexación de mesada pensional ya esta jurisdicción  vienen   (sic)   de   vieja   data   atendiéndola  negativamente”18.   

7.-  En  grado  de  consulta,  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá  decidió, el veintidós (22) de agosto de 2001, confirmar  el  fallo  de  primera  instancia en todas sus partes19,  acogiéndose,  también, a  la    jurisprudencia   de   la   Sala   Laboral   de   la   Corte   Suprema   de  Justicia20.   

8.-  El  cinco  (5)  de  octubre de 2006, el  peticionario  solicitó,  de nuevo, al ahora Ministerio de Comercio, Industria y  Turismo    la   indexación   de   la   primera   mesada   pensional21 “teniendo  en cuenta el último de los fallos favorables emanados  de  la  Corte  Constitucional  y  de la Corte Suprema de Justicia”22.   Ante   la  falta  de  respuesta,  el  veintidós    (22)    de   agosto   de   2007   el   actor   insistió   en   su  petición23  “con base a (sic) los pronunciamientos  existentes  a  la  fecha  de  las  Altas  Cortes”24.    

El  trece  (13)  de  septiembre  de 2007, el  Ministerio  de  Industria,  Comercio  y  Turismo  dio  respuesta  al  derecho de  petición  indicando que, en vista de que el proceso ordinario laboral promovido  por    el   señor   Sastoque   se   encontraba   en   casación,   “una  vez  se  profieran  los fallos en última instancia y estos  hagan  tránsito a cosa juzgada, si la parte vencida en las resultas del proceso  es  el Ministerio, estaremos realizando los ajustes correspondientes, con base a  (sic)      la      sentencia      definitiva”25.        Sin  embargo,  afirma  el  peticionario  en su escrito de tutela que  “el proceso actualmente no se encuentra a la espera  de   ningún   pronunciamiento   de   instancias   de   Casación”26.   

9.-  Aduce  el  actor que el hecho de que el  Ministerio  de  Comercio, Industria y Turismo no le haya otorgado la indexación  de  la  primera mesada pensional, además de vulnerar su derecho a la seguridad,  viola  su  derecho  fundamental  al  mínimo  vital  y  a  la  vida  digna  pues  “por  el  simple  paso  del  tiempo las mesadas que  fueron  medio  para  la  subsistencia  de  su familia actualmente no constituyen  ingreso   suficiente   para   atender  sus  necesidades  básicas”27, a lo que se  agrega   el   hecho   de   ser   una  persona  de  la  tercera  edad28.   

Así mismo, estima vulnerado su derecho a la  igualdad  porque  el  demandado  le  ha  reconocido la indexación de la primera  mesada  pensional  a  otras  personas  que se encuentran en su misma situación,  muchas   de  las  cuales  fueron  sus  compañeros  de  trabajo  en  la  extinta  Corporación   Financiera   de   Transportes   S.A.29.  Para  demostrarlo, adjunta  como  prueba  la  resolución  2188  del  19  de agosto de 2008, expedida por el  Ministerio  de Comercio, Industria y Turismo, en la cual se concede a la señora  Ana  Sofía  Vélez Saldarriaga, ex trabajadora de la Corporación Financiera de  Transportes  S.A.,  la indexación de la primera mesada pensional con fundamento  en  la  reciente  jurisprudencia  de  la  Sala  Laboral  de  la Corte Suprema de  Justicia30  que  avala  este reconocimiento respecto de las pensiones surgidas  con  posterioridad  a  la  Constitución de 1991, sean legales o convencionales,  con  lo cual se puso fin a la controversia existente con la Corte Constitucional  en              esta              materia31.   

Solicitud de Tutela  

10.-  Con fundamento en los hechos narrados,  el  ciudadano  José  Danery  Sastoque  Díaz  solicitó  la  protección de sus  derechos  fundamentales a la vida digna, al mínimo vital, a la seguridad social  y  a  la  igualdad que considera han sido vulnerados por la entidad demandada al  negarse  a  reconocerle  la  indexación  de  la  primera  mesada  pensional. En  consecuencia  pide  ordenar  al  Ministerio de Comercio, Industria y Turismo que  reconozca   la   indexación   de   la  primera  mesada  pensional  “con   base   a  (sic)  la  fórmula  determinada  por  la  Corte  Constitucional  con  su respectiva actualización”32.   

Respuesta de la entidad demandada  

11.-  La Sala Laboral de la Corte Suprema de  Justicia  vinculó como demandados, mediante auto del dieciséis (16) de febrero  de  2009,  a  la  Sala  Laboral  del  Tribunal  Superior de Distrito Judicial de  Bogotá  y  al Juzgado Cuarto Laboral del Circuito de la misma ciudad, por haber  fallado  en  segunda  y primera instancia, respectivamente, el proceso ordinario  laboral  promovido  por  el  actor contra el Ministerio de Desarrollo Económico  –hoy   Ministerio   de  Comercio,       Industria       y       Turismo33.    

12.-  El Ministerio de Comercio, Industria y  Turismo,  mediante  escrito  del veinte (20) de febrero de 2009, señaló que la  acción  de  tutela de la referencia era improcedente por cuanto buscaba revivir  una  controversia  que  ya  había  sido decidida por la jurisdicción laboral a  favor  del  Ministerio mediante fallos que se encuentran en firme y frente a los  cuales  el actor no interpuso el recurso extraordinario de casación34.   

13.-  A pesar de ser notificados, ni la Sala  Laboral  del  Tribunal  Superior  de  Distrito Judicial de Bogotá ni el Juzgado  Cuarto  Laboral  del  Circuito  de  Bogotá dieron contestación a la acción de  tutela  interpuesta  por  el  señor  Sastoque  Díaz35.   

Decisiones    judiciales    objeto    de  revisión   

Sentencia de primera instancia  

14.-  El  Juzgado  Diecinueve  Laboral  del  Circuito  de Bogotá, a quien fue repartida en primer lugar la acción de tutela  de  la  referencia, decidió, a través de auto del tres (3) de febrero de 2009,  declararse  incompetente  para  conocer  de  la misma en vista de que el decreto  1382  de  2000  asigna  a  los  Tribunales  Superiores  de Distrito Judicial las  acciones  de  tutela  que se dirijan contra entidades del orden nacional como lo  es   el   Ministerio  de  Industria,  Comercio  y  Turismo,  demandado  en  este  caso36.   

16.- El expediente fue remitido entonces a la  Sala  Laboral  de la Corte Suprema de Justicia, quien negó el amparo solicitado  con  el  argumento  de  que no se reunía el requisito de la inmediatez toda vez  que  “no  existe justificación alguna que explique  el  tiempo  transcurrido para solicitar el amparo constitucional, si se tiene en  cuenta  que  las  providencias  con  las cuales, la peticionaria (sic) considera  vulnerados  sus  derechos  fundamentales  fueron dictadas el 29 de junio y 22 de  agosto  de  2001  (…)  mientras que la acción de amparo fue radicada el 10 de  febrero  de  2009,  es decir, luego de haber transcurrido más de siete años de  proferirse     el     proveído    cuestionado”38.   

Impugnación  

17.-  El  actor impugnó el fallo de primera  instancia el dos (2) de marzo de 2009.   

Sostuvo  que  el  ad  quo  hizo “una  errónea  interpretación de la acción de tutela (…) por  cuanto  en ningún momento se pretende atacar las decisiones judiciales dictadas  en  cada  una  de las instancias a través de una posible vía de hecho (…) La  tutela  se  dirige  en  contra de la Nación-Ministerio de Industria, Comercio y  Turismo  (…) en atención a la negativa en el reconocimiento de la indexación  de  la  primera  mesada pensional, pese a los distintos requerimientos hechos en  sede  administrativa  a  la entidad y pese al cumplimiento de los requisitos que  la  Corte  Constitucional y la Honorable Corte Suprema de Justicia han reiterado  en           su           jurisprudencia”39.        Explicó  que  “con  posterioridad a la  terminación    del    proceso   ordinario   laboral   se   produjeron   cambios  jurisprudenciales  a  nivel  de  las altas cortes en relación con el tema de la  indexación,   cambios   absolutamente   definitivos   para  la  suerte  de  los  pensionados  cuyo  retiro  o  despido acaeció con anterioridad a la fecha de su  status       (sic)      pensional      (…)”40.   

Por último argumenta que siendo la casación  un  recurso  extraordinario no es necesario agotarlo para que proceda la acción  de   tutela41  y  asegura que no cuenta con otro mecanismo de defensa judicial de  sus          derechos          fundamentales42.   

Sentencia de segunda instancia  

18.  La  Sala  Penal  de la Corte Suprema de  Justicia  confirmó  la  decisión de primera instancia con base en dos razones.  En  primer  lugar,  al  igual que el ad quo, consideró que se incumplía con el  requisito  de la inmediatez. En segundo lugar, observó que el actor no hizo uso  del  recurso extraordinario de casación contra la sentencia de segundo grado en  el  proceso  ordinario laboral y que “es inadmisible  que  acuda  a  la  tutela  para enmendar su error”43.    

II. CONSIDERACIONES Y FUNDAMENTOS  

Competencia  

1.- Esta Corte es competente para revisar el  presente  fallo  de tutela de conformidad con lo previsto en los artículos 86 y  241  de  la  Constitución  Nacional,  el  Decreto  2591  de  1991  y las demás  disposiciones pertinentes.   

Problema jurídico  

2.- En atención a lo expuesto, esta Sala de  Revisión  debe  determinar  si  el  Ministerio de Industria, Comercio y Turismo  vulneró  los  derechos fundamentales a la seguridad social, a la vida digna, al  mínimo  vital  y  a  la  igualdad  del peticionario al negarse a reconocerle la  indexación de la primera mesada pensional.    

3.-  A fin de resolver el asunto, la Sala se  pronunciará  sobre  los  siguientes  tópicos:  (i) el derecho constitucional a  mantener  el  poder  adquisitivo  de  las pensiones y el denominado derecho a la  “indexación  de  la  primera  mesada  pensional”, (ii) la indexación de la  primera  mesada  pensional en las pensiones convencionales, (iii) la procedencia  de  la tutela para reclamar la “indexación de la primera mesada pensional”,  (iv)  la  jurisprudencia  constitucional  actual en torno a la procedencia de la  acción   de   tutela   contra   providencias   judiciales   y   (v)   el   caso  concreto.   

El derecho constitucional a mantener el poder  adquisitivo  de  las pensiones y el denominado derecho a la “indexación de la  primera mesada pensional”. Reiteración de jurisprudencia   

4.-  El derecho constitucional a mantener el  poder  adquisitivo  de  las  pensiones está reconocido en el artículo 53 de la  Constitución  de  1991,  el  cual  señala  que “el  Estado  garantiza  el  derecho  al pago oportuno y al reajuste periódico de las  pensiones legales”.   

Tal  como  ha  dicho  la  Corte “la  redacción  del  artículo  en comento señala claramente un  derecho  constitucional cuyo titular son los pensionados y cuyo sujeto pasivo es  el  Estado  colombiano  al cual le corresponde garantizar el reajuste periódico  de  las  pensiones  legales.  Este precepto (…) tiene una estructura normativa  propia  de  un  principio,  por  lo  tanto  es  un mandato de optimización cuya  ejecución  corresponde al Estado colombiano, el cual deberá satisfacerlo en la  mayor  medida  posible  de acuerdo a las circunstancias fácticas y jurídicas y  ponderando  los  restantes  derechos  y  bienes  constitucionales  en  juego. Su  configuración  corresponde  en  primera  medida  al Legislador, el cual deberá  precisar   los   instrumentos   adecuados   para  garantizar  la  actualización  periódica  de  las  mesadas  pensionales,  labor  en  la  cual  cuenta  con una  significativa               libertad.”44.   

Además  de  su  consagración expresa en el  artículo    53    de   la   Carta   Política,   éste   derecho   “puede   derivarse   de   una   interpretación  sistemática  de  distintos  enunciados  normativos  constitucionales”  tales   como45:   

     

i. El artículo 48 cuando establece que  “la  ley definirá los medios para que los recursos  destinados  a  pensiones mantengan su poder adquisitivo constante”,  precepto  que  impone  un  deber  constitucional  en  cabeza  del  Congreso de la República.      

     

i. El  artículo  53  que contiene el  principio   de   favorabilidad   laboral,  con  base  en  el  cual  “la   jurisprudencia   constitucional   ha   sostenido   que   la  normatividad  vigente en materia laboral ha de ser interpretada en el sentido de  reconocer  un  derecho  al  mantenimiento  de  la  capacidad  adquisitiva de las  pensiones”46.     

(iii)          El artículo 1 que consagra el principio  del  Estado  Social  de  Derecho, cuyo surgimiento y consolidación “estuvo   ligado   al  reconocimiento  y  garantía  de  derechos  económicos,  sociales  y  culturales, entre los que ocupa un lugar destacado el  derecho  a  la  seguridad social, de manera tal que la actualización periódica  de  las  mesadas  pensionales  sería una aplicación concreta de los deberes de  garantía  y  satisfacción  a  cargo  del  Estado  colombiano en materia de los  derechos  económicos,  sociales  y culturales en virtud del modelo expresamente  adoptado  por  el artículo primero constitucional”47.   

     

i. Finalmente, los artículos 13 y 46,  que  prescriben  la  especial  protección  constitucional  a las personas de la  tercera   edad,   y   el   derecho   al   mínimo   vital.   Así,  “la  jurisprudencia  constitucional  ha establecido que la mesada  pensional  es  un  mecanismo  que  garantiza  el derecho al mínimo vital de las  personas  de  la  tercera  edad,  porque  esta  prestación periódica dineraria  permite  a los pensionados acceder al conjunto de prestaciones constitutivas del  [mismo]  (…)  Por lo tanto  la  actualización  periódica  de  esta  prestación  es  simultáneamente  una  garantía  del  derecho  al  mínimo  vital y una medida concreta a favor de los  pensionados,  por  regla general adultos mayores o personas de la tercera edad y  por  lo  tanto  sujetos  de  especial  protección constitucional”48.     

5.-  La  jurisprudencia  constitucional  ha  determinado  que  el  derecho  a  mantener  el  poder adquisitivo de las mesadas  pensionales  “no  se  limita a la actualización de  las  mesadas pensionales una vez han sido reconocidas por la entidad competente,  sino   que   también  incluye  la  actualización  del  salario  base  para  la  liquidación     de    la    primera    mesada”49,        que  es  lo que se ha denominado “indexación de la primera mesada  pensional”.   

Para   actualizar   el   salario  base  de  liquidación  de  la  primera  mesada  pensional se puede utilizar la denominada  indexación  que  es  sólo  uno, aunque el más recurrido, de los mecanismos de  actualización  de  las  obligaciones  laborales  dinerarias.  Esta  consiste en  “la  adecuación  automática  de  las  magnitudes  monetarias  a  las  variaciones  del  nivel  de  precios, con el fin de mantener  constante,  el  valor  real  de  éstos,  para  lo  cual  se  utilizan  diversos  parámetros  que  solos o combinados entre sí, suelen ser: el aumento del costo  de  la  vida,  el  nivel  de  aumento de precios mayoristas, los salarios de los  trabajadores,  los  precios  de  productos  alimenticios  de  primera necesidad,  etc”50.  Como  se dijo con anterioridad, es el legislador quien, en uso de  su  amplia  libertad  de  configuración  legislativa, debe escoger el mecanismo  más  adecuado  para  mantener el poder adquisitivo de las mesadas pensionales y  del    salario    base    para    la   liquidación   de   la   primera   mesada  pensional.   

6.- Ahora bien, esta facultad del legislador  encuentra  uno  de  sus  límites  en  el  respeto  del  derecho  a  la igualdad  reconocido  en  el  artículo  13  de  la  Constitución,  razón por la cual la  actualización  del  salario base de liquidación de la primera mesada pensional  “no   puede   ser   reconocida   exclusivamente  a  determinadas  categorías  de  pensionados, porque un trato diferenciado de esta  naturaleza  carecería de justificación constitucional, y se torna por tanto en  un  trato  discriminatorio  (…) tal postura acarrearía la vulneración de los  restantes  principios  a  los  que  se  ha  hecho  mención  y  de  los derechos  fundamentales  de  aquellas  personas  excluidas  del  goce de la actualización  periódica       de       sus      pensiones”51.   

Precisamente, en la sentencia C-862 de 2006,  esta  Corte  constató  la  presencia  de  una  omisión  legislativa  relativa,  violatoria  del  derecho a la igualdad y del deber consagrado en el artículo 53  de  la  Constitución,  en  el inciso 2 artículo 260 del Código Sustantivo del  Trabajo  (C.S.T)  respecto  de  los  artículos  21  y 36 de la ley 100 de 1993.   

Recuérdese  que  una  omisión  legislativa  relativa  se  presenta  cuando  el  legislador  “al  regular  una  situación determinada, (…) no tiene en cuenta, omite, o deja de  lado,   supuestos   de   hecho   que,   al  momento  de  aplicarse  el  precepto  correspondiente,  genera  tratamientos  inequitativos  o  el  desconocimiento de  derechos   de   los   destinatarios   de   la   norma  respectiva”52.   

La Corte verificó que el numeral segundo del  artículo  260  del  C.S.T.,  que  regulaba  el supuesto de los trabajadores que  cumplían  la  edad para acceder a la pensión de jubilación tiempo después de  haberse  retirado  por  haber  alcanzado el tiempo de servicio necesario para la  misma,   no  preveía  ningún  tipo  de  actualización  del  salario  base  de  liquidación   de   la   primera   mesada  pensional53.  Mientras  que el artículo  21  de la ley 100 de 1993 la consagra expresamente para todo tipo de pensiones y  de  trabajadores  “con  base  en  la variación del  índice   de   precios  al  consumidor,  según  certificación  que  expida  el  DANE”.  Lo  propio  hace el artículo 36 de la misma  ley para las personas beneficiarias del régimen de transición.   

Esta situación se traducía en que a algunos  trabajadores  se  les  hubieran  reconocido  o  se les reconocieran “pensiones   con   base   en   un   salario  que  había  perdido  sensiblemente  su poder adquisitivo con el paso del tiempo y que en muchos casos  la    pensión   reconocida   solamente   alcanzara   el   valor   del   salario  mínimo”54,  lo  cual  era  violatorio no sólo del derecho a la igualdad y al  mantenimiento  del  poder adquisitivo de las mesadas pensionales sino, en muchas  ocasiones,  del  derecho al mínimo vital de los pensionados, que en la mayoría  de  las  ocasiones  son  personas  de  la  tercera edad y, por tanto, sujetos de  especial protección constitucional.   

En  vista de ello, la Corte decidió reparar  la  omisión legislativa relativa de la misma forma que el legislador lo hubiera  hecho  si  hubiera tenido en cuenta a los pensionados del inciso 2 del artículo  260  del  C.S.T,  es  decir,  previendo  la  indexación  del  salario  base  de  liquidación   de  la  primera  mesada  pensional  de  conformidad  con  la  variación  del  índice  de  precios  del  consumidor IPC  certificada  por  el  DANE,  tal  como  lo hizo en los  artículos  21  y  36  de  la  ley  100 de 1993 respecto de otras categorías de  pensionados.   

Sin   embargo,  aclaró  que  “lo  anterior  no  significa  que  la  indexación  sea el único  mecanismo  idóneo  para  la actualización de las mesadas pensionales que pueda  implementarse,  pues el Legislador en ejercicio de su libertad de configuración  puede  acudir a otros criterios, siempre y cuando garantice el mantenimiento del  poder  adquisitivo  de  las  pensiones  mediante la actualización de la salario  base       para       su       liquidación”55.   

Posteriormente,  en  la sentencia C-891 A de  2006,  se  puso  de presente la misma omisión y se adoptó la misma fórmula de  reparación  pero respecto de la pensión sanción que preveía el artículo 167  del   C.S.T.56  en relación con la estipulada actualmente por el artículo 133 de  la ley 100 de 1993.   

7.-  El  problema  generado  por la falta de  actualización  del  salario  base  de  la  liquidación  de  la  primera mesada  pensional  en  el  caso  de  las personas que se retiraban sin haber cumplido la  edad  requerida  para  pensionarse  no  era ajeno a esta Corte pues antes de las  sentencias  de  constitucionalidad  mencionadas  se  habían producido numerosas  sentencias  de  tutela  sobre el tema, generadas por un cambio de jurisprudencia  de la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia.   

En  efecto,  en  un  primer  momento,  más  exactamente   desde  la  sentencia  de  15  de  septiembre  de  199257,  la  Sala  Laboral  de  la Corte Suprema de Justicia avaló la denominada “indexación de  la  primera  mesada  pensional”,  a  pesar  de la ausencia de previsión legal  expresa,  por  razones  de  justicia  y equidad cuando entre la terminación del  contrato  de trabajo y la exigibilidad de la pensión transcurría un tiempo que  hacía  imposible  que  el último salario pudiese ser la base de la prestación  jubilatoria por los efectos negativos de la inflación.    

Sin   embargo,   a   partir  del  año  de  199758  se inició una modificación en la jurisprudencia laboral, la cual  se   hizo   explícita   en   las   sentencias   de  primero  de  septiembre  de  199859  y más específicamente en la del 31 de agosto de 199960.    Se  determinó   entonces  que  si  las  partes  no  contemplaban  ningún  tipo  de  actualización  debía  cumplirse  el  contrato  en  los  término pactados y no  correspondía  al juez modificarlo mediante la indexación del salario base para  la  liquidación  de  la  pensión;  también se sostuvo  que no se violaba  ningún  derecho  del trabajador pues se respetaba el valor mínimo de la mesada  pensional  fijado  por  la  ley que es de un salario mínimo. Adicionalmente, en  sentencia    del   14   de   septiembre   de   199961,   se   argumentó  que  la  pérdida  de  poder  adquisitivo  del  salario base no era una carga que debiera  asumir  el empleador y que si la ley no señalaba ningún tipo de actualización  no había lugar a reconocerla jurisprudencialmente.   

La  negativa  de la Sala Laboral de la Corte  Suprema  de  Justicia originó la interposición de gran cantidad de acciones de  tutela  contra  sus  sentencias  y,  en razón de la facultad de revisión, esta  Corte  se  ocupó  del  tema,  por  primera vez, en la sentencia SU-120 de 2003.   

En  aquella oportunidad, la Sala Plena de la  Corporación  reprochó  el  cambio  de jurisprudencia sin fundamento de la Sala  Laboral  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia por atentar contra el derecho a la  igualdad  en  la  aplicación de la ley y consideró que, a pesar de la ausencia  de  previsión  legal,  era  deber  del  juez laboral llenar el vacío normativo  acudiendo  a  las fuentes auxiliares de derecho contempladas en el artículo 230  constitucional,  dentro  de  las cuales se encuentra la equidad y los principios  del  derecho  como  el  de  favorabilidad en materia laboral (artículo 53 de la  Constitución),  según  el  cual  ante  varias  interpretaciones  posibles debe  preferirse  aquella  que  beneficie  en mayor medida al trabajador, todo lo cual  llevaba  indefectiblemente  a  reconocer  el  derecho  a la “indexación de la  primera mesada pensional”.   

Esta  tesis  ha  sido  reiterada  de  forma  unánime  en  numerosas  ocasiones  por  esta  Corte62,  lo  que dio lugar a que se  dejaran  sin efecto varias sentencias producidas por la Sala Laboral de la Corte  Suprema  de Justicia en la cuales se denegaba la indexación del salario base de  liquidación de la primera mesada pensional.   

8.- Después de las sentencias C-862 de 2006  y  C-891 A de 2006 toda discusión ha quedado resuelta pues esta Corte decidió,  con  efectos  erga omnes, que  los    artículos    260    (inciso    2)   y   16763   del  CST  sólo  resultan  acordes  con  la  Constitución si se entiende que prevén la actualización del  salario  base  de  liquidación  de  la  primera mesada pensional con base en la  variación  del  Índice de Precios al Consumidor, IPC, certificado por el DANE.  Es  más,  a  partir  del año 2007 la misma Sala Laboral de la Corte Suprema de  Justicia   ha   empezado  cambiar  de  nuevo  su  postura  para  reconocer  este  derecho64.   

La  “indexación  de  la  primera  mesada  pensional”  en  las  pensiones convencionales. Reiteración de jurisprudencia.   

9.-  Como ya se anotó, la jurisprudencia ha  sido  clara  en  sostener que la actualización del salario base de liquidación  de  la  primera  mesada  pensional  “no  puede  ser  reconocida  exclusivamente  a determinadas categorías de pensionados, porque un  trato   diferenciado   de   esta   naturaleza   carecería   de   justificación  constitucional,  y se torna por tanto en un trato discriminatorio”65.  Ello  parte  de  la  base  de  que los  efectos  de  la  inflación  por  el  paso  del  tiempo  afectan a toda clase de  pensionados  sea  su  pensión  legal,  convencional, de vejez, de invalidez, de  sobrevivientes o pensión sanción.   

10.-  Con base en lo anterior, esta Corte ha  reconocido  respecto  de  varias pensiones convencionales, como es la del actor,  la “indexación de la primera mesada pensional”.   

Así,  desde  la  sentencia SU-120 de 2003 y  T-663  de 2003 se concedió el amparo a personas que disfrutaban de pensiones de  jubilación  de  origen  convencional,  sin  que  se tuviera en cuenta que no se  trataba de pensiones legales.   

Más tarde, en la sentencia T-469 de 2005, se  desestimó  el  argumento  del  demandado según el cual el accionante no tenía  derecho  a  la  actualización  del  salario  base de liquidación de la primera  mesada  pensional  porque,  al  ser su pensión de carácter convencional, se le  debían  aplicar  exclusivamente  las normas de la convención colectiva y ésta  no   la  preveía.  Indicó  la  Corte  que  “a  la  jurisprudencia  es  indiferente  que  la  pensión  que es objeto de indexación  tenga  origen  legal  o  convencional,  ya que lo relevante en estos casos es la  situación  de  desprotección en que se encuentra el pensionado al recibir como  mesada  una suma desactualizada con la cual no pueda solventar sus necesidades y  las de su familia”.   

Incluso, en la actualidad, la Sala Laboral de  la  Corte Suprema de Justicia coincide con los argumentos expuestos por la Corte  Constitucional  en  las  citadas  providencias.  En sentencia del 31 de julio de  200766, afirmó:   

“Es que el reconocimiento de una pensión  extralegal,  entre  ellas la convencional, no determina en principio más que un  mejoramiento  de  un derecho mínimo legal, mediante el cual se flexibilizan las  exigencias  para  su  causación  o  simplemente incrementan su cuantía; luego,  respecto  de  estas  prestaciones  extralegales,  también  caben los postulados  constitucionales  previstos  en  los  artículos  48  y  53  de la Constitución  Nacional,  que  prevén  el mantenimiento del poder adquisitivo constante de las  pensiones legales.   

El  actual criterio mayoritario, que admite  la  actualización de la base salarial tratándose de pensiones legales causadas  con  posterioridad  a  la  entrada en vigencia de la nueva Constitución, impera  también   ahora   para   las   extralegales,   como   sería  el  caso  de  las  convencionales, según lo anotado.   

Lo  anterior  porque,  en  verdad, no hay  razón  justificativa  alguna  para  diferenciar,  a un trabajador pensionado de  acuerdo  con  la  ley,  con  uno  con  arreglo  a una convención, porque, valga  agregar,  el  impacto del fenómeno económico de la inflación, lo padece tanto  el  uno  como  el  otro,  amén  de que si la corrección monetaria no conduce a  hacer  más  onerosa  una  obligación  pensional,  sino  a  mantener  el  valor  económico  de  la moneda frente a su progresivo envilecimiento, su aplicación,  respecto  de pensiones extralegales, sean ellas convencionales o voluntarias, no  altera  de  ninguna  forma  el  acto  inicial  de  reconocimiento,   porque  simplemente  lo que se presenta es una actualización del monto para mantener su  valor constante”.   

De  lo  anterior  se  desprende  que  no hay  ninguna  duda  acerca  de  la  aplicación  del  derecho a la actualización del  salario  base  de  liquidación de la primera mesada pensional en el caso de las  pensiones convencionales, tales como la del señor Sastoque Díaz.   

La procedencia de la tutela para reclamar la  indexación  de  la  primera  mesada  pensional. Reiteración de jurisprudencia.   

11.-  La  acción  de  tutela no procede, en  principio,  para ordenar el reconocimiento de la actualización del salario base  de  liquidación  de la primera mesada pensional debido al carácter subsidiario  que   posee   el   mecanismo   judicial  previsto  en  el  artículo  86  de  la  Constitución67,  pues  el legislador ha establecido un escenario judicial concreto  para  los  eventuales conflictos que surjan a propósito de la exigencia de este  derecho,  cual  es la jurisdicción ordinaria en sus especialidades laboral y de  seguridad  social según el artículo 2 del Código Procesal del Trabajo y de la  Seguridad                    Social68.  Ello  ha  llevado  a  esta  Corporación  a  declarar  la  improcedencia de varias acciones interpuestas con  este  objetivo69.    

12.- Sin embargo, el mismo artículo 86 de la  Constitución  indica  dos  excepciones a la regla general de la subsidiariedad,  las cuales resultan plenamente aplicables en este tipo de casos.   

En  primer  lugar,  la  acción  de  tutela  procederá  como  mecanismo  principal  en  el  evento  en que el medio judicial  previsto  para este tipo de controversias no resulte idóneo y eficaz en el caso  concreto.  Por  ejemplo, en la sentencia T-1169 de 2003, la Corte determinó que  aunque  el  accionante  contaba con la acción ordinaria laboral para obtener la  “indexación  de la primera mesada pensional” ésta vía no resultaba eficaz  en  razón  a  que  el  empleador  se  encontraba  en un proceso de liquidación  próximo  a  finalizar, por lo que “sería altamente  probable  que  para el momento de la decisión, y en el evento en que ella fuere  favorable  a  sus pretensiones, la entidad careciera de los recursos suficientes  para  asegurar  el  pago  de  sus  acreencias,  cuando  precisamente  entró  en  liquidación  ante la insuficiencia de fondos para cubrir todas sus obligaciones  patrimoniales”.   

En  segundo lugar, procederá como mecanismo  transitorio,  a  pesar de la existencia de un medio judicial ordinario idóneo y  eficaz,  cuando  es  necesaria  para evitar un perjuicio irremediable, que en la  mayoría  de  los  casos  consiste en la afectación del mínimo vital. Aquí se  consideran  aspectos  tales  como  la  calidad de persona de la tercera edad, el  estado    de    salud    y    la    situación   socioeconómica   del   núcleo  familiar70.    

13.-  Además,  de  comprobar  lo  anterior  –falta  de idoneidad o de  eficacia   de   la   vía  judicial  ordinaria  o  existencia  de  un  perjuicio  irremediable-  la  jurisprudencia  constitucional  ha  exigido  que  (i) se haya  adquirido  la calidad de pensionado, (ii) que se haya solicitado al empleador el  reconocimiento  de  la  “indexación de la primera mesada pensional” y éste  se  lo haya negado y (iii) que, de ser el caso, haya desplegado cierta actividad  administrativa  frente  a  la  negativa, tal como presentar los recursos en vía  gubernativa71.   

14.- Ahora bien, otra hipótesis se presenta  cuando  la  persona  ya  ha acudido a la jurisdicción laboral ordinaria y no ha  tenido  éxito  en  su  pretensión  de  obtener la “indexación de la primera  mesada  pensional”  a  pesar  de tener derecho a ella, pues allí ya no existe  ningún  otro  mecanismo  de  defensa  judicial distinto de la acción de tutela  contra   las   providencia   judiciales   expedidas  por  los  jueces  laborales  ordinarios.  En  estos  casos,  se  deben  cumplir  con  los  requisitos  que la  jurisprudencia  constitucional  ha exigido para la procedencia del amparo contra  las  providencias  judiciales,  los  cuales  serán  descritos  en  el siguiente  acápite.   

La  jurisprudencia constitucional en torno a  la   procedencia   de  la  acción  de  tutela  contra  providencias  judiciales   

15.-  En  este  tema ha existido una profusa  evolución               jurisprudencial72.   Actualmente,   la  Corte  sostiene   que  para  que  la  tutela  contra  de  una  decisión  judicial  sea  procedente,   y   por  ende,  para  que  pueda  prosperar  se  deben  verificar,  respectivamente,  la presencia de unas causales genéricas y otras específicas,  además de la violación a un derecho fundamental.   

16.- Las condiciones generales de procedencia  son  aquellas  cuya  ocurrencia habilita al juez de tutela para adentrarse en el  contenido  de  la  providencia  judicial  que  se impugna. En otras palabras, su  cumplimiento  no  determina la configuración de un defecto que demuestre que el  juez  ordinario  ha  violado los derechos fundamentales del accionante a través  de  la  expedición  de  una  sentencia  o auto, simplemente autoriza al juez de  tutela a examinar si ello ha sucedido. Estas son:    

     

i. Que  la  cuestión  que  se  discuta  resulte de evidente relevancia  constitucional  a  la luz de la protección de los derechos fundamentales de las  partes.  Exigencia  que  busca  evitar  que  la acción de tutela se torne en un  instrumento  apto  para  involucrarse en asuntos que corresponde definir a otras  jurisdicciones.     

     

i. Que    se   hayan   agotado   todos   los   medios   -ordinarios   y  extraordinarios-  de  defensa  judicial existentes para dirimir la controversia,  salvo  que  se  trate  de  evitar  la  consumación de un perjuicio iusfundamental        irremediable.     

     

i. Que  la acción de tutela sea interpuesta en un término razonable a  partir  del  momento  en  que  se  produjo la vulneración o amenaza del derecho  fundamental,  cumpliendo con denominado requisito de la inmediatez. Lo anterior,  con  el  objeto  de  preservar  los  principios  de  cosa  juzgada  y  seguridad  jurídica, tan caros en nuestro sistema jurídico.     

     

     

i. Que  la parte actora haya advertido tal vulneración de sus derechos  fundamentales  en  el  trámite  del proceso ordinario, siempre que esto hubiere  sido  posible73.      

     

i. Que  no  se  trate  de  sentencias  proferidas en el trámite de una  acción  de tutela. De forma tal, que se evite que las controversias relativas a  la   protección   de   los   derechos  fundamentales  se  prolonguen  de  forma  indefinida.     

17.-  Una vez establecido el cumplimiento de  los  anteriores  requisitos,  el  juez de tutela sólo podrá conceder el amparo  cuando  halle probada la ocurrencia de al menos una de las causales específicas  de  procedibilidad  de  la  tutela  contra sentencias74, a saber:   

     

i. Defecto  orgánico,  que  tiene lugar cuando el funcionario judicial  que  emite  la  decisión  carece,  de  manera  absoluta,  de  competencia  para  ello.     

     

i. Defecto  procedimental  absoluto,  que  tiene  lugar  cuando el juez  actuó al margen del procedimiento establecido.     

     

i. Defecto  fáctico,  que  surge  cuando  el  juez  carece  del  apoyo  probatorio  que  permita la aplicación del supuesto legal en el que se sustenta  la decisión.     

     

i. Defecto  material o sustantivo, que se origina cuando las decisiones  son  proferidas  con  fundamento  en normas inexistentes o inconstitucionales, o  que   presentan   una   evidente  contradicción  entre  los  fundamentos  y  la  decisión.     

     

i. Error  inducido,  que  se  presenta  cuando la autoridad judicial ha  sido  engañada  por  parte  de  terceros  y  ese  engaño lo llevó a tomar una  decisión que afecta derechos fundamentales.     

     

i. Decisión  sin  motivación,  que  tiene lugar cuando el funcionario  judicial  no  da  cuenta  de  los  fundamentos  fácticos  y  jurídicos  de  su  decisión,  pues  es  en dicha motivación en donde reposa la legitimidad de sus  providencias.     

     

i. Desconocimiento  del  precedente,  que  se  origina  cuando  el juez  ordinario,  por  ejemplo, desconoce o limita el alcance dado por esta Corte a un  derecho  fundamental,  apartándose del contenido constitucionalmente vinculante  del derecho fundamental vulnerado.     

     

i. Violación directa de la Constitución.     

En  los  casos  de renuencia de la autoridad  judicial  laboral  a reconocer la denominada “indexación de la primera mesada  pensional”  la  Corte  ha  verificado  la  existencia de un defecto material o  sustantivo75  o,  en  otras  ocasiones,  de  un  desconocimiento  del precedente  constitucional76.   

Caso concreto  

18.-  En el presente asunto, el señor José  Danery  Sastoque  Díaz  considera  vulnerados  su  derechos  fundamentales a la  igualdad,  al  mínimo  vital, a la vida digna y a la seguridad social por parte  del  Ministerio  de  Industria,  Comercio  y  Turismo,  entidad  que  se niega a  “indexarle la primera mesada pensional”.   

Así  mismo,  es  pertinente recordar que la  Sala  Laboral  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  juez de primera instancia,  vinculó  como  demandados  a  la Sala Laboral del Tribunal Superior de Distrito  Judicial  de  Bogotá  y  al  Juzgado  Cuarto  Laboral  del Circuito de la misma  ciudad,  por  haber  fallado en segunda y primera instancia, respectivamente, el  proceso  ordinario  laboral  promovido  por el tutelante contra el Ministerio de  Desarrollo  Económico –hoy  Ministerio   de   Comercio,   Industria   y  Turismo77.    

Aunque  el  actor  asegura  que  la presente  acción  de  tutela  no  se  dirige  contra las sentencias judiciales proferidas  dentro  del  proceso  ordinario  laboral  mencionado78,  la  Sala considera, por el  contrario,  que  en  realidad ello es así, pues fue en aquellas providencias en  las  que se negó el derecho que el accionante ahora reclama. En otras palabras,  en  caso  de que se llegara a determinar que el señor Sastoque Díaz es titular  del  derecho  a  la  indexación  del salario base de liquidación de la primera  mesada   pensional   necesariamente  tendrían  que  dejarse  sin  efecto  tales  sentencias  judiciales. Más bien, estima la Sala, el argumento esgrimido por el  demandante  tiene  como  objetivo  superar  dos  dificultades a las que se hará  referencia  más  adelante:  la  falta  de  interposición  de  los  recursos de  apelación  y  casación  y  la  supuesta  ausencia  de  inmediatez  del  amparo  impetrado.   

19.-  Una  vez aclarado que estamos ante una  acción  de  tutela contra sentencias judiciales, debe la Sala, en primer lugar,  verificar  si  se  satisfacen  las  causales genéricas de procedibilidad.    

     

i. Que  la  cuestión  que  se  discuta  resulte de evidente relevancia  constitucional.     

La Corte ha indicado, de forma reiterada, que  las  cuestiones  relativas  a la actualización del salario base de liquidación  de    la    primera   mesada   pensional   tienen   una   innegable   relevancia  constitucional79  ya  que,  como  se  explicó,  el artículo 53 de la Constitución  reconoce  explícitamente  el  derecho al mantenimiento del poder adquisitivo de  las  mesadas  pensionales  y,  además,  éste  encuentra  relacionado  de forma  íntima  con  varias  normas  constitucionales,  entre  las que se encuentran el  principio  de  favorabilidad  laboral  (artículo 53 superior), el principio del  Estado  Social  de  Derecho  (artículo  1  ídem),  el  mandato  de protección  especial  a  las  personas  de  la  tercera edad (artículos 13 y 46 ídem) y el  derecho fundamental al mínimo vital.   

     

i. Que    se   hayan   agotado   todos   los   medios   -ordinarios   y  extraordinarios-  de  defensa  judicial existentes para dirimir la controversia,  salvo  que  se  trate  de  evitar  la  consumación de un perjuicio iusfundamental        irremediable.     

En  el  caso  del  señor Sastoque Díaz, se  podría  pensar  que  no  se reúne este requisito pues frente a la sentencia de  primera  instancia  dictada  en  el  proceso  laboral  ordinario  seguido contra  el       Ministerio      de      Desarrollo     Económico     –hoy  Ministerio de Comercio, Industria  y  Turismo-  no interpuso el recurso ordinario de apelación, razón por la cual  se   surtió   el   grado   de   consulta   ante   el   Tribunal   Superior   de  Bogotá80.  Sin  embargo, estima la Sala que éste último suple para  estos  efectos la falta del recurso  de    apelación   pues,   precisamente,   ha   sido   instituido   “con  el  objeto  de  proteger  a  la  parte  más  débil  en la  relación                jurídica”81  cuando  no ha hecho uso del  recurso  de  alzada  y  la sentencia de primera instancia fue desfavorable a sus  pretensiones.  El hecho de que se surtiera este grado jurisdiccional asegura que  en  la  justicia  laboral  ordinaria  se analizó con suficiencia y por parte de  autoridades  de  distinto  rango  el  problema  jurídico  que  es materia de la  acción  de  tutela de la referencia y que, por lo tanto, no se hace uso de ella  como un mecanismo alternativo.    

Ahora bien, es necesario tomar en cuenta que  el  actor  tampoco  interpuso  el  recurso extraordinario de casación. Frente a  ello  esta  Corte,  en  varias  sentencias  recientes82,  ha  considerado  que,  en  materia   de  “indexación  de  la  primera  mesada  pensional”,  el  cambio  injustificado  de  la  jurisprudencia  de la Corte Suprema de Justicia que se ha  descrito   con  anterioridad,  con  base  en  el  cual  se  negaba  sistemáticamente  este derecho entre 1997  y   2007,  hace  que  la  casación  fuera,  para  aquel  tiempo,  un  mecanismo  claramente   ineficaz  que  resulta   excesivo  exigir.  Tesis  plenamente  aplicable al caso del señor Sastoque Díaz pues la sentencia  contra  la  cual  se  habría  podido  interponer  el  recurso extraordinario de  casación  data  de  tal época (22 de agosto de 200183).   

     

i. Que  la acción de tutela sea interpuesta en un término razonable a  partir  del  momento  en  que  se  produjo la vulneración o amenaza del derecho  fundamental, cumpliendo con el requisito de la inmediatez.     

Acerca  de  esta exigencia, adujo el juez de  primera  instancia  que  “no  existe justificación  alguna   que   explique   el   tiempo  transcurrido  para  solicitar  el  amparo  constitucional,  si  se  tiene en cuenta que las providencias con las cuales, la  peticionaria  (sic)  considera  vulnerados  sus  derechos  fundamentales  fueron  dictadas  el 29 de junio y 22 de agosto de 2001 (…) mientras que la acción de  amparo  fue  radicada  el  10  de  febrero  de  2009,  es  decir, luego de haber  transcurrido    más    de    siete    años    de   proferirse   el   proveído  cuestionado”84.   

Contrario  a  lo  estimado por el ad quo, la  jurisprudencia  constitucional ha indicado que, después de la expedición de la  sentencia   C-862   de  2006  (19  de  octubre),  el  plazo  razonable  para  la  interposición   de   las   acciones   de   tutela   debe   contarse  desde  esa  fecha85  y  no  desde la expedición de las sentencias laborales, al ser un  hecho nuevo pues consolidó,  con  efectos  erga omnes, la  jurisprudencia  que  desde  el 2003 reconocía el derecho a la “indexación de  la   primera   mesada  pensional”.  Bajo  esta  óptica,  el  actor  no  dejó  transcurrir  más de siete años para defender sus intereses, pues el veintidós  (22)  de  agosto  de  2007,  diez  meses después de que se dictara la sentencia  C-862  de  2006,  presentó una petición al Ministerio de Industria, Comercio y  Turismo   para   obtener   lo   que   hoy   pretende86  y  un  año  y cuatro meses  después   de   obtener   la   respuesta   negativa87, el treinta (30) de enero de  2009, impetró la presente acción de tutela.   

Incluso,  aunque estos lapsos puedan parecer  irrazonables,  la  Corte  ha sostenido que el requisito de la inmediatez no debe  ser   entendido   como   un   término   de  caducidad  pues  en  ninguna  norma  constitucional   o   legal   se   establece   este  tipo  de  limitación  a  la  interposición    de    la   acción   de   tutela.   Por   ello,   “resulta  admisible  la  dilación  en  la  interposición  de la  acción     de    tutela    [cuando]    se  demuestre que la vulneración es permanente en el tiempo y que,  pese  a  que el hecho que la originó por primera vez es muy antiguo respecto de  la  presentación  de  la  tutela, la situación desfavorable del actor derivada  del  irrespeto  por  sus  derechos,  continúa  y es actual (…)”88,  tal  como  sucede  en  el presente caso.   

     

i. Que  la parte actora haya advertido tal vulneración de sus derechos  fundamentales  en  el  trámite  del proceso ordinario, siempre que esto hubiere  sido posible.      

En el asunto de la referencia, es palpable el  cumplimiento   del  mencionado  requisito  pues  el  proceso  ordinario  laboral  promovido  por el accionante tuvo como objetivo, precisamente, la “indexación  de  su  primera  mesada pensional”, razón por la cual a lo largo del mismo se  discutió  con  amplitud  la  procedencia  del  reconocimiento  de  este derecho  fundamental.     

     

i. Que  no  se  trate  de  sentencias  proferidas en el trámite de una  acción   de   tutela,  exigencia  que  se  satisface  en  este  caso  pues  las  providencias   atacadas   fueron  dictadas  en  un  proceso  ordinario  laboral.     

El  cumplimiento  de las causales genéricas  autoriza  a  la  Sala  a  examinar, como lo hará enseguida, si se configura una  causal   específica,  es  decir,  un  defecto  que  demuestre  que  los  jueces  ordinarios  han  violado  los derechos fundamentales del accionante a través de  las  sentencias  dictadas  en  el  proceso ordinario laboral al que se ha venido  haciendo referencia.   

20.-   En   esta   oportunidad,   como  en  otras89,  la  Sala  encuentra  que  los  fallos  judiciales  que  se atacan  incurrieron  en  un  evidente  defecto  material  o  sustantivo  ya  que  dieron  aplicación  a  la  interpretación  jurisprudencial  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  de  la  época, la cual, como se explicó con suficiencia, desconocía  varias   normas   constitucionales:   (i)   el   artículo   53,   que  reconoce  explícitamente  el  derecho  al  mantenimiento  del  poder  adquisitivo  de las  mesadas  pensionales  y el principio de favorabilidad laboral, (ii) el artículo  1  que  consagra el principio del Estado Social de Derecho, (iii) los artículos  13  y  46 que ordenan una protección especial a las personas de la tercera edad  y (iv) el derecho fundamental al mínimo vital.   

De acuerdo con las consideraciones expuestas,  la  Sala  de  Revisión revocará el fallo de segunda instancia proferido por la  Sala  Penal  de  la Corte Suprema de Justicia en la acción de tutela instaurada  por  José  Danery  Sastoque Díaz contra el Ministerio de Industria, Comercio y  Turismo,  que  negó  el  amparo, para en su lugar conceder el mismo respecto de  los  derechos fundamentales a la igualdad, al mínimo vital, a la vida digna y a  la seguridad social del actor.   

En  consecuencia,  dejará  sin  efecto  las  sentencias  proferidas  por  el Juzgado Cuarto Laboral del Circuito de Bogotá y  la  Sala  Laboral  del Tribunal Superior de Distrito Judicial de la misma ciudad  dentro  del  proceso  ordinario  laboral  promovido  por  el tutelante contra el  Ministerio  de  Desarrollo  Económico –hoy  Ministerio  de  Comercio, Industria y Turismo y se ordenará al  Juzgado  Cuarto  Laboral  del  Circuito  de Bogotá que , en las cuarenta y ocho  (48)  horas  siguientes  a  la  notificación  de  esta  providencia,  proceda a  reliquidar  el  monto  de  la primera mesada pensional que corresponde al señor  Sastoque   Díaz,   tomando   como  base  la  fórmula  adoptada  por  la  Corte  Constitucional  mediante  la  Sentencia  T-098  de  2005  (fundamento  jurídico  número  cinco)90,  la  cual  además  ha  sido  aceptada  recientemente  por la Sala  Laboral   de   la   Corte   Suprema   de   Justicia91.   

Así  mismo,  se  ordenará al Ministerio de  Comercio,  Industria  y  Turismo  cumplir con la reliquidación realizada por el  Juzgado  Cuarto  Laboral  del  Circuito  de Bogotá dentro de los ocho (8) días  calendario siguientes a la notificación de la misma.   

III. DECISION  

En mérito de lo expuesto, la Sala Octava de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia en nombre del  pueblo y por mandato de la Constitución,   

RESUELVE  

Primero.- REVOCAR el  fallo  de  segunda  instancia proferido por la Sala Penal de la Corte Suprema de  Justicia  en  la  acción  de  tutela instaurada por José Danery Sastoque Díaz  contra  el  Ministerio  de  Industria,  Comercio  y  Turismo,  para  en su lugar  CONCEDER el mismo respecto de  los  derechos fundamentales a la igualdad, al mínimo vital, a la vida digna y a  la seguridad social del actor.   

Segundo.   En  consecuencia,    DEJAR   SIN   EFECTO   las   sentencias  proferidas  por  el  Juzgado  Cuarto  Laboral  del  Circuito  de  Bogotá  y  la  Sala  Laboral  del  Tribunal  Superior de Distrito  Judicial  de  la misma ciudad dentro del proceso ordinario laboral promovido por  el   tutelante  contra  el  Ministerio  de  Desarrollo  Económico  –hoy  Ministerio de Comercio, Industria  y   Turismo   y  ORDENAR  al  Juzgado  Cuarto  Laboral  del  Circuito  de Bogotá que , en las cuarenta y ocho  (48)  horas  siguientes  a  la  notificación  de  esta  providencia,  proceda a  reliquidar  el  monto  de  la primera mesada pensional que corresponde al señor  Sastoque   Díaz,   tomando   como  base  la  fórmula  adoptada  por  la  Corte  Constitucional  mediante  la  Sentencia  T-098  de  2005  (fundamento  jurídico  número cinco).   

Cuarto:   Por  Secretaría  General,  líbrense las comunicaciones previstas en el artículo 36  del Decreto Ley 2591 de 1991.   

Notifíquese, comuníquese, publíquese en la  Gaceta de la Corte Constitucional y cúmplase.   

HUMBERTO ANTONIO SIERRA PORTO  

Magistrado  

JUAN CARLOS HENAO PÉREZ  

Magistrado  

JORGE IVÁN PALACIO PALACIO  

Magistrado  

MARTHA     VICTORIA     SÁCHICA    DE  MONCALEANO   

Secretaria General  

    

1  El  actor nació el tres (3) de marzo de 1942. Folio 31, cuaderno 1.   

2 Folio  31, cuaderno 1.   

3 Acta  No.  59  del  29  de  julio  de  2005  de  la  Asamblea  General de Accionistas.   

4  Mediante  la  ley  790  de  2002  se  fusionaron  los  Ministerio  de Desarrollo  Económico  y  Comercio  Exterior  para formar el actual Ministerio de Comercio,  Industria y Turismo.   

5 Folios  18-27, cuaderno 1.   

6 Folio  30, cuaderno 1.   

7 Folio  31, cuaderno 1.   

8  Ibídem.   

9 Folio  33, cuaderno 1.   

10 Folio  35, cuaderno 1.   

11  Folio 34, cuaderno 1.   

12  Folio 36, cuaderno 1.   

13  Folio 38, cuaderno 1.   

15  Folio 41, cuaderno 1.   

16  Folio 41, cuaderno 1.   

17  Folios 49 y 50, cuaderno 1.   

18  Folio 47, cuaderno 1.   

19  Folio 36, cuaderno 1.   

20  Folio 54 y 55, cuaderno 1.   

21  Folios 64 y 65, cuaderno 1.   

22  Folio 5, cuaderno 1.   

23  Folio 66, cuaderno 1.   

24  Folio 5, cuaderno 1.   

25  Folio 67, cuaderno 1.   

26  Folio 11, cuaderno 1.   

27  Folio 6, cuaderno 1.   

28  Folio 5, cuaderno 1.   

29  Folio 13, cuaderno 1.   

30 La  sentencia citada tiene fecha del 31 de julio de 2007.   

31  Folios 70 a 77, cuaderno 1.   

32  Folio 16, cuaderno 1.   

33  Folios 3 y 4, cuaderno 2.   

34  Folio 38, cuaderno 2.   

35  Folios 7 y 9, cuaderno 2.   

36  Folio 78, cuaderno 1.   

37  Folio 80, cuaderno 1.   

38  Folio 44, cuaderno 2.   

39  Folio 54, cuaderno 2.   

40  Folio 55, cuaderno 2.   

41  Folio 55, cuaderno 2.   

42  Folio 58, cuaderno 2.   

43  Folios 6 y 7, cuaderno 3.   

44  Sentencia C-862 de 2006.   

45  Ibídem.   

46  Ibídem.  Al  respecto,  ver  también  las  sentencias SU-120 de 2003, T-663 de  2003,  T-1169  de  2003,  T-805 de 2004, T-815 de 2004, T-1244 de 2004, T-098 de  2005,  T-296  de  2005,  T-469  de  2005  y  T-635  de  2005, entre otras.    

47  Sentencia C-862 de 2006.    

48  Ibídem.   

49  Ibídem.   

50  Ibídem.   

51  Ibídem.   

52  Sentencia C-132 de 1999. Citada en la sentencia C-862 de 2006.   

53 El  artículo  260  del  CST  fue  derogado  por  la  ley 100 de 1993 pero continúa  produciendo  efectos  respecto  de  las  personas  que,  antes  de la entrada en  vigencia  de  la  ley  100  de  1993,  alcanzaron el reconocimiento pensional de  conformidad  con  el  mismo. Además, también continúa aplicándose a aquellas  personas  beneficiarias  del  régimen de transición que reúnen los requisitos  descritos  allí  para  acceder  a  la  pensión  de  jubilación  a  cargo  del  empleador.   

54  Sentencia C-862 de 2006.   

55  Ibídem.   

56  Aunque  fue  derogado  por  la  ley  100  de  1993,  esta norma, al igual que el  artículo  260  del  CST,   sigue  produciendo  efectos  en  algunos casos.   

57 Rad.  5721.   

58 Con  la sentencia Rad. 9917 de 13 de agosto de 1997.   

59 Rad.  10409.   

60 Rad.  11842.   

61 Rad.  12315.   

62 En  otras,  ver  las  sentencias T-663 de 2003, T-1169 de 2003, T-805 de 2004, T-815  de  2004, T-1244 de 2004, T-098 de 2005, T-296 de 2005, T-469 de 2005 y T-635 de  2005.   

63 Tal  como fue modificado por la ley 171 de 1961.   

64 Por  ejemplo, ver sentencia de 31 de Julio de 2007. Rad. 29022.   

66 Rad.  29022.   

67  “Esta  acción  [la  de  tutela]   sólo  procederá  cuando  el  afectado  no  disponga  de  otro  medio de defensa judicial, salvo que aquella se utilice como  mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable”.   

68     ARTICULO  2o.  COMPETENCIA GENERAL. <Artículo modificado  por            el           artículo           2  de  la  Ley  712  de 2001. El nuevo texto es el siguiente:> La  Jurisdicción  Ordinaria,  en  sus  especialidades laboral y de seguridad social  conoce  de: (…)   4.  Las  controversias  referentes al sistema de seguridad  social  integral  que se susciten entre los afiliados, beneficiarios o usuarios,  los  empleadores  y  las entidades administradoras o prestadoras, cualquiera que  sea  la  naturaleza  de  la relación jurídica y de los actos jurídicos que se  controviertan.   

69 Ver,  entre  otras,  las  sentencias  T-1191  de  2003, T-1216 de 2003, T-080 de 2004,  T-599  de  2005,  T-447  de  2006,  T-573 de 2007, T-797 de 2007, T-936 de 2007,  T-1096 de 2007 y T-068 de 2008.   

70  Sentencia  T-328 de 2004, T-797 de 2007, T-799 de 2007, T-1096 de 2007, T-611 de  2008, entre otras.   

71 Ver  sentencias  T-447 de 2006, T-045 de 2007, T-224 de 2007, T-696 de 2007, T-799 de  2007,  T-1096  de  2007,  T-046  de 2008, T-068 de 2008, T-311 de 2008, T-611 de  2008, entre otras.   

72 Al  respecto  ver las sentencias C-590 de 2005, T-606 de 2004, T-1244 de 2004, T-440  de  2006,  T-950 de 2006, T-045 de 2007, T-1059 de 2007, T-012 de 2008, T-014 de  208, T-129 de 2008 y T-311 de 2008, entre otras.   

73 En  aplicación  del  mencionado  requisito, en la sentencia T-320 de 2005, la Corte  negó  la indexación de la primera mesada pensional a una persona que no había  formulado  esta  solicitud  como  cargo  de  casación  en  el  proceso judicial  ordinario.   

74  Desarrollados  in extenso en  la sentencia C-590 de 2005.   

75  Sentencia  T-1244  de 2004, T-1059 de 2007, T-012 de 2008, T-014 de 2008 y T-311  de 2008, entre otras.    

76  Sentencia T-129 de 2008.   

77  Folios 3 y 4, cuaderno 2.   

78  Folio 54, cuaderno 2.   

79  Sentencias  T-1059  de 2007, T-1096 de 2007, T-012 de 2008, T-014 de 2008, T-129  de 2008, T-311 de 2008, entre otras.   

80  Folio 53, cuaderno 1.   

81  Sentencia C-968 de 2003.   

82  Sentencias  T-799  de  2007, T-1059 de 2007, T-014 de 2008, T-046 de 2008, T-908  de 2008, T-911 de 2008 y T-130 de 2009.    

83  Folio 36, cuaderno 1.   

84  Folio 44, cuaderno 2.   

85  Sentencias  T-696  de  2007, T-1059 de 2007, T-012 de 2008, T-014 de 2008, T-311  de 2008 y T-908 de 2008.   

86  Folio 66, cuaderno 1.   

87 Se  le   dio  respuesta  el  13  de  septiembre  de  2007.  Folio  11,  cuaderno  1.   

88  Sentencia  T-696  de 2007. Reiterada en las sentencias T-1059 de 2007 y T-311 de  2008.   

90 La  reliquidación  mediante esta fórmula ha sido ordenada por la Corte en aquellos  casos  en  que no se ha reconocido el derecho a la indexación en ninguna de las  instancias  del proceso laboral ordinario, pues cuando ello ha sucedido opta por  dejar  vigente  tal providencia. Ver las sentencias T-425 de 2007, T-815 de 2007  y T-055 de 2007, entre otras.   

91 Ver  sentencias T-855 de 2008 y T-1136 de 2008.     

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