T-596-09

Tutelas 2009

    Sentencia     T  596-09   

Acción  de  tutela  instaurada  por  Maribel  Chaverra  Perea  en  contra  de  la  Secretaría de Educación Departamental del  Chocó.   

Magistrado   Ponente:   

Dr.  Juan  Carlos  Henao  Pérez   

Bogotá,  D.C.,  el   veintiocho (28) de  agosto de dos mil nueve (2009).   

La  Sala  Primera  de  Revisión  de la Corte  Constitucional, integrada por la magistrada    María  Victoria  Calle Correa y los magistrados Luis Ernesto  Vargas  Silva  y  Juan  Carlos  Henao  Pérez,  en ejercicio de sus competencias  constitucionales y legales, ha proferido la siguiente   

SENTENCIA  

dentro del trámite de revisión de los fallos  dictados  por  el  Juzgado  Segundo  Promiscuo  de  Familia de Quibdó y la Sala  Única  del  Tribunal  Superior  del  Chocó  en  el  asunto  de  la referencia.   

I.  ANTECEDENTES  

De la demanda.  

Maribel  Chaverra Perea interpuso acción de  tutela  en  contra  de la Secretaría de Educación Departamental del Chocó por  considerar  que  esta  entidad le está vulnerando sus derechos fundamentales al  debido  proceso,  al trabajo, a la dignidad humana y a la unidad familiar suya y  de   sus   hijos   menores  de  edad,  con  base  en  los  siguientes  hechos  y  consideraciones:     

1. Sostiene   que   durante  diecinueve  (19)  años  ha  prestado  sus  servicios  a  la  Secretaría  de  Educación  Departamental del Chocó. Durante  dieciséis  (16)  de  estos  años desempeñó labores en diferentes localidades  del  área  rural  del  departamento, hasta cuando fue reubicada en la ciudad de  Quibdo,  el  dieciocho  (18)  de  enero de 2005, en cumplimiento de una orden de  tutela    de    la    sentencia   T-130   de   20051,    en    la    que    Corte  Constitucional   protegió,  entre  otros,  los  derechos  de  sus  hijos  a  la  preservación del grupo familiar.   

2. Sin  embargo,  mediante  Resolución  Nº  1346  del 22 de agosto de  2008,  notificada  el  16  de  octubre  del  mismo  año,  fue  trasladada de la  Institución  Educativa  Normal  Superior Manuel Cañizales de Quibdó al Centro  Educativo  Francisco Eugenio Mosquera, con sede en Puerto Mercedes del Municipio  del  Medio  Baudó. Contra esta Resolución la actora presentó una solicitud de  reconsideración  de  la  decisión, exponiendo su situación de madre cabeza de  familia  de sus hijos Verónica (12 años), Francis (16 años), Luis Alfonso (17  años)  Rodríguez  Chaverra,  Yarleidys  (20 años) y Diana Pérez Chaverra (20  años).  A  la  fecha de la interposición de la acción de tutela el recurso de  reposición no había sido resuelto.   

3. Específicamente,    la    actora    argumenta    que   (i)  no  cuenta  con  los  recursos  para  gestionar  el  traslado  de  sus  hijos  al municipio donde fue reubicada, entre  otras,  porque  en  el  sitio  donde  se  ordenó su reubicación no existen las  condiciones  para  que  sus  hijos  puedan  continuar  adelantando sus estudios.  Además,   (ii)  manifiesta  que     dadas   las  condiciones  especiales  de  la edad de sus hijos un desprendimiento familiar es  traumático  en  su  formación  como adolescentes en el caso de los que aún no  llegan a la mayoría de edad.   

4. La  actora  alega  que  “el municipio de  Quibdó  fue  certificado  el  27  de diciembre del año 2007 (…) y siendo que  venía  prestando  mis servicios en la Institución Educativa San Judas Tadeo de  Quibdó,  lo  normal  era que apareciese certificada en el Municipio de Quibdó,  al  contar  con  mi curso, el número reglamentario de alumnos (…) luego no se  sabe  como  se  me  excluye  dejándome  a cargo de la Secretaría de Educación  Departarmental”.   

5. La  actora interpuso la presente acción de tutela con el fin de que  se  ordene  a  la  entidad  demandada  reubicarla  en la plaza docente en la que  venía  desempeñando  funciones  en  la  Institución Educativa Normal Superior  Manuel  de  Cañizales  o  en  otra  institución  educativa  del  sector urbano  de   Quibdó  para  que,  de  esta  manera,  se  le garanticen los derechos  fundamentales que considera le están siendo vulnerados.     

Intervención  de  la  entidad demandada   

    

1. La  Gobernación  del  Chocó,  mediante escrito allegado al juez de  tutela  de primera instancia el veinticuatro (24) de diciembre de 2008 solicitó  denegar  la  presente  acción  de tutela con  base  en  tres  argumentos:  (i)  Por  considerar que la actora  cuenta  con  otros mecanismos de defensa judicial como el agotamiento de la vía  gubernativa  y  la  justicia  contenciosa  para  atacar  la  legalidad  del acto  mediante  el  cual  se  ordena su traslado. (ii) Manifiesa que el traslado no es  motivo  suficiente  para  la  actora  “depreque  la  violación  a  la  unidad  familiar  por un traslado puesto que ella  puede  pagar a una persona de su entera  confianza  para  el  cuidado  de  sus  hijos menores o llevárselos consigo a su  lugar  de  trabajo”.  (iii)  Por  último,  la  Gobernación   sostiene que el  traslado  se  ordenó  con  base  en  la necesidad del servicio, a partir de las  facultades  legales  conferidas en la Ley 715 de 2001 y el Decreto Reglamentario  3222  de 2003, según el cual el respectivo nominador de los entes territoriales  certificados  está  autorizado  a ordenar el traslado del personal docente a su  cargo.  De  esta manera, conceder el amparo implicaría configurar un precedente  según  el  cual  cada vez que se ordene un traslado a un municipio lejano de un  docente  que  tenga  una familia plenamente constituida, la aplicación del acto  administrativo  sea  obstaculizada por medio de la interposición de una acción  de  tutela,  situación  que generaría un caos administrativo en la prestación  del servicio educativo.     

    

1. El  Juzgado  Segundo  Promiscuo  de  Familia  de  Quibdó,  mediante  sentencia  del  veintiséis  (26) de diciembre de 2008, decidió negar el amparo  solicitado  por  considerar  que “con la resolución  de  traslado  que  da  cuenta  este  asunto  no  se  está vulnerando el derecho  fundamental  de  la  unidad  familiar  ni mucho menos del trabajo por cuanto tal  situación  administrativa  no  está  generando  una  circunstancia familiar de  excepcionales  características,  pues  a  la separación temporal de la actora,  respecto  de sus menores hijos, no se les puede dar connotación de tal jaez, en  virtud  a  que  los  traslados  de  los docentes al servicio del Departamento no  pueden  estar  subordinados  a  los  intereses  particulares  de cada uno de los  miembros  de  la  familia  del  trabajador  trasladado;  pues  si así fuera, se  estaría  sacrificando  el  principio  de  eficacia  al  que  está  obligada la  administración   pública”.   Sin   embargo,  este  despacho  ordenó  a  la  Secretaría  Departamental  del  Chocó  responder  la  petición  de  reconsideración  de  la orden de traslado elevada por la actora,  que a la fecha del fallo no había sido resuelta.   

2. La  actora  impugnó  la  decisión  insistiendo  en  los argumentos  expuestos  en  la  demanda,  especialmente,  su  condición  de  madre cabeza de  familia  de  cinco hijos, tres de ellos menores de edad que reclaman atención y  cuidado  y  frente  a  los  cuales  un desprendimiento familiar resultaría más  perjudicial.   

3. La  Sala Única del Tribunal Superior del Chocó, mediante sentencia  del  seis  (6)  de  febrero de 2009, confirmó en su integridad la decisión del  juez de primera instancia.     

II.  FUNDAMENTOS DE LA DECISIÓN   

Competencia.  

    

1. El  expediente  de  la referencia fue escogido para revisión por la  Sala  de  Selección  Número  Cinco,  mediante  auto de catorce (14) de mayo de  2009.  Esta  Corte es competente para conocer del fallo materia de revisión, de  conformidad  con lo establecido en los artículos 86 y 241-9 de la Constitución  Política y en los artículos 31 a 36 del Decreto 2591 de 1991.     

Problema jurídico.  

    

1. Vistos  los  antecedentes  descritos  y  con  base  en  las reglas  jurisprudenciales  definidas  por esta Corporación la Sala Primera de Revisión  deberá  determinar  sí  la  Secretaría Departamental del Chocó al ordenar el  traslado  de  una  docente  madre  cabeza de familia, que tiene bajo su cargo el  sostenimiento  de  cinco  hijos  escolarizados,  tres  de  ellos menores de edad  vulnera  sus  derechos  fundamentales.  Para  resolver  este  problema,  la Sala  reiterará  las  reglas  jurisprudenciales  en  relación  con  el  tema  de los  traslados   de   docentes   y  a  partir  de  lo  anterior  analizará  el  caso  concreto.     

Procedencia  excepcional  de  la  acción de  tutela     frente     a decisiones    sobre    traslados.    Reiteración    de  Jurisprudencia   

    

1. El  artículo  22  de  la  Ley  715 de 2001, autoriza el traslado de  docentes  o  directivos  docentes  “cuando  para la  debida   prestación   del   servicio   educativo   se   requiera”   y   deberá   hacerse   “por   acto  debidamente  motivado por la autoridad nominadora departamental, distrital o del  municipio   certificado   cuando   se   efectúe  dentro  de  la  misma  entidad  territorial (…)  Cuando  se  trate  de  traslados entre  departamentos,  distritos  o  municipios certificados se requerirá, además del  acto  administrativo debidamente motivado, un convenio interadministrativo entre  las entidades territoriales”.   

2. Por  su  parte,  el  Decreto 1278 de 2002 dispuso que un traslado se  presenta  “cuando  se  provee  un  cargo  docente o  directivo  docente  vacante  definitivamente, con un educador en servicio activo  que  ocupa  en  propiedad otro con funciones afines y para el cual se exijan los  mismos  requisitos  aunque sean de distintas entidades territoriales”.  Específicamente, el artículo 53 de este Decreto reguló tres  tipos  de  traslados: (i) por  decisión   discrecional   de   la   autoridad   competente   cuando  “para  la  debida  prestación  del  servicio  se  requiera  el  traslado  de  un  docente  o  directivo  docente  dentro  del  mismo  distrito o  municipio,  o  dentro  del  mismo  departamento cuando se trate de municipios no  certificados,   con  el  fin  de  garantizar  un  servicio  continuo,  eficaz  y  eficiente”,  (ii)  por razones de seguridad y, (iii)  traslado por solicitud del docente o directivo interesado.   

3. En  ese  orden  de  ideas  y con base en las disposiciones legales  descritas,  esta  Corporación  ha  indicado que “la  estabilidad  de  la carrera docente no implica una inalterabilidad de la sede de  trabajo  o  inamovilidad de los profesores porque ese derecho está limitado por  el     ejercicio     de     la     ‘potestad   organizatoria’  (sic)  de la  administración,  el  deber  del  Estado  de  atender  las  necesidades básicas  insatisfechas  en materia de educación y de garantizar la adecuada, eficiente y  oportuna  prestación  del  servicio de educación. Dicho en otros términos, el  traslado  de  docentes representa el poder del Estado para restringir el derecho  de  sus  servidores  en  aras  de  preservar  derechos  colectivos y el interés  general”2   

4. Con base en lo anterior, esta Corporación ha definido unas reglas  claras  en  relación  a  la  procedencia  de  la  acción de tutela para lograr  decisiones  relativas  al  traslado  de  trabajadores  de  un  lugar  a otro. Al  respecto  ha  sostenido  de  manera  reiterada  que, por regla general y dado su  carácter                 subsidiario3, la tutela no puede concederse  cuando  se  controvierten  actos  que  ordenan  traslados  laborales4.    Para  controvertir  este  tipo  de  decisiones  las  personas  cuentan  con mecanismos  judiciales  propios  como  las  acciones  laborales  y  la  acción de nulidad y  restablecimiento  del  derecho  a los cuales se debe acudir según la naturaleza  del conflicto.   

5. Sin  embargo,  la  Corte  ha indicado que la regla señalada en el  párrafo  anterior  debe  ser  valorada  en  concreto,  motivo  por  el  cual la  competencia  del  juez  de tutela sobre de estos conflictos no está excluida de  antemano.  Por  ello,  en  la sentencia T-065 de 20075      esta     Corporación  sintetizó:      

“[D]e  forma  excepcional,  la  jurisprudencia constitucional ha reconocido la procedencia de  la  tutela  para  controvertir  ese  tipo  de  decisiones,  particularmente,  en  aquellos  eventos  en  los  que  se  acredite  una  amenaza o violación grave e  irremediable  a  los  derechos  fundamentales  del  trabajador  o  de su núcleo  familiar”.   

17.  Con el fin de dotar de contenido y así  optimizar  la  aplicación  de  la regla anterior, la misma sentencia dispuso lo  siguiente:   

“[l]a  afectación   clara,   grave   y   directa  a  los  derechos  fundamentales  del  peticionario  o  de su núcleo familiar, puede darse por diversas circunstancias  que  deben  aparecer  probadas  en  el  respectivo  expediente.  Al respecto, ha  precisado  que  puede  entenderse afectado en forma grave un derecho fundamental  en  los  eventos que se describen a continuación: a) Cuando el traslado laboral  genera  serios  problemas  de  salud, “especialmente porque en la localidad de  destino   no   existan   condiciones   para   brindarle   el   cuidado   médico  requerido”6.  b)  Cuando  el  traslado pone en peligro la vida o la integridad  del  servidor o de su familia. c) En los eventos en que las condiciones de salud  de   los   familiares  del  trabajador,  pueden  incidir,  dada  su  gravedad  e  implicaciones,  en la decisión acerca de la constitucionalidad del traslado. d)  Y,  en  aquellos  eventos donde la ruptura del núcleo familiar va más allá de  una  simple  separación  transitoria, ha sido originada por causas distintas al  traslado    mismo    o    se    trata    de    circunstancias    de    carácter  superable.”     

1. Así,  de configurarse alguna de las anteriores hipótesis, es deber  de  la administración, y en su debida oportunidad del juez de tutela, reconocer  un  trato  diferencial  positivo al trabajador, buscando garantizar con ello sus  derechos  al trabajo en condiciones dignas y justas, a la unidad familiar y a la  salud  en  conexidad  con la vida según sea el caso.7    En   este   sentido,   la  intervención   del  juez  constitucional  está  sujeta  al  análisis  de  las  circunstancias  particulares  que  rodean  cada  situación y a que se encuentre  debidamente  demostrada  la  amenaza o violación de forma grave de los derechos  del trabajador o de su núcleo familiar.     

Aplicación del precedente jurisprudencial en  la solución del problema jurídico que plantea el caso concreto.   

    

1. Observa  esta Sala que la decisión adoptada por la Secretaría de  Educación  Departamental del Chocó, en el sentido de trasladar a la accionante  de  la  ciudad  de  Quibdo  al  municipio de Medio Baudó, en principio, se hizo  teniendo  en  cuenta  la  primacía  del derecho fundamental a la educación que  tienen  los menores de la región y su obligación de garantizar la cobertura de  este  servicio  público dentro del Departamento. Además, como lo manifiesta la  accionada    en   su   escrito   de   contestación8,  con  esta  decisión  no  se  presentaron   modificaciones  en  la  categoría,  en  las  funciones  y  en  la  asignación  salarial  de la accionante. Sin embargo la Sala entra a estudiar si  esta  decisión  respetó  todos  los  parámetros  legales  y constitucionales,  específicamente, los derechos fundamentales de la actora.   

2. Para  determinar  si  la  decisión  afecta  de forma clara, grave y  directa  los  derechos  fundamentales de la demandante o de su núcleo familiar,  es  necesario precisar sus circunstancias personales y familiares, las cuales se  exponen  a  continuación:  Se  trata  de  una docente de cincuenta y dos años,  madre  cabeza  de  familia  que tiene a su cargo el sostenimiento de cinco hijos  escolarizados,   tres   de  ellos  menores  de  edad9.  Fue trasladada del municipio  de  Quibdó  al Municipio de Medio Baudó y en razón a la distancia entre estos  dos  poblaciones10,  se  vio  en  la  obligación de separarse de sus hijos para poder  desempeñar   sus  funciones  docentes  y  con  el  fin  de  que  sus  hijos  no  interrumpieran sus respectivos ciclos educativos.   

3. Así,  una vez analizadas las circunstancias anteriores y teniendo  en  cuenta  el  acervo  probatorio,  concluye  la  Sala  que,  de  acuerdo a las  previsiones  jurisprudenciales  referidas en el párrafo 16 de esta providencia,  respecto  de  la  situación  de  la actora se configura una de las causales que  hace  procedente  el amparo en tratándose de decisiones de traslados laborales,  esto  es,  “en aquellos eventos donde la ruptura del  núcleo    familiar    va    más    allá    de    una    simple    separación  transitoria.”   

4. Dadas  las  dimensiones  y  la  duración del desplazamiento de la  actora  del municipio de Quibdó al municipio Medio Baudó, la demandante se vio  en  la  obligación  de permanecer en éste último municipio, y en la necesidad  de  dejar  sus  hijos menores de edad al cuidado de los hermanos mayores quienes  también   se  encuentran  escolarizados.  Esta  situación  imposibilita  a  la  demandante  el  cumplimiento  de  su  papel como mujer cabeza de familia, lo que  evidentemente  afecta  tanto  a  la señora Chaverra como a sus hijos menores de  edad  y,  por  ende,  menoscaba  de  forma  clara,  grave y directa los derechos  fundamentales  de  la  actora y su núcleo familiar configurando una ruptura que  al  tornarse  permanente  en  razón de las circunstancias, va más allá de una  simple  separación  transitoria,  lo  cual  justifica el amparo en este caso en  particular.   

5. Ahora bien, dicha afectación fue informada a la entidad demandada  mediante  escrito  presentado  el veinte (20) de octubre de dos mil ocho (2008),  en  el  que  la  demandante  manifestó  que  era  madre  cabeza de familia y en  consecuencia,  la  única  persona  que  contribuye  a  la  crianza,  cuidado  y  educación         de         sus        hijos11.  De igual forma, certificó  que  sus  hijos,  algunos de ellos menores de edad, se encontraban escolarizados  en  diferentes  grados  de  la  educación  secundaria, razón por la cual no se  podía  trasladar  junto  con  ellos  al  Municipio  de Medio Baudó12.  En   síntesis,  no  se  revocó  la  orden  de  traslado  aún  a  sabiendas  de que  (i)  tres  menores  de edad  dependen  de  la  docente trasladada, (ii)  que  ésta  ostenta  la  calidad  de  mujer  cabeza  de  familia y  (iii)   se  encuentra  en  incapacidad  de trasladarse a Medio Baudó con sus hijos dado que allí no puede  garantizar  la  continuidad de los estudios de éstos. De acuerdo a lo dicho por  esta  Corporación  este  tipo  de  actuación  sólo  puede  ser entendida como  arbitraria13.   

6. Con   base   en   lo   anterior,  la  Sala  revocará  los  fallos  proferidos  por  el Juzgado  Segundo  Promiscuo  de  Familia  de  Quibdó,  el  veintiséis (26) de diciembre  de   2008,  y  por la Sala Única del Tribunal Superior del Chocó, el seis  (6)   de   febrero   de   2009   en   el   presente   asunto.   En   su   lugar,  concederá       el  amparo    de  los  derechos  al  debido proceso y a la  protección  a  familia  de  la  señora  Maribel  Chaverra Perea y de sus hijos  menores  de  edad.  En  consecuencia  ordenará,  como  se  ha  hecho  en  otros  casos14,  a  la  Secretaría  de  Educación  Departamental  del Chocó que  cuando  exista  la  primera  vacante  en  el  nivel docente correspondiente a la  señora  Maribel  Chaverra  Perea,  la traslade con carácter preferencial a una  institución  de  educación  con  sede  en  el  municipio  de Quibdó o en otro  municipio  del  Departamento  que,  en  términos  razonables, no le implique la  separación  de  sus  hijos  menores  de edad.. Con la  finalidad  indicada,  la  citada  entidad  deberá  aplicar  alternativamente la  figura  de  los  traslados recíprocos o permuta de cargos, si fuere posible, en  las  mismas  condiciones. De  no  existir  una  vacante  antes de la terminación del presente año, se ordena  igualmente  a  la Secretaría Departamental del Chocó que disponga lo necesario  para  que  el  traslado  de  la actora se haga efectivo al iniciarse el próximo  año  lectivo (2010), en las  mismas   condiciones  en  las  que  venía  desempeñando  su  labor.   

7. La Sala considera oportuno aclarar que  lo    anterior    no    significa    que   la   orden   impartida   implique  la  ampliación  de  la planta de personal de docentes del  municipio  de  Quibdó,  sino  la  reubicación  de  la accionante en uno de los  cargos  de  docentes  con que cuenta dicha entidad territorial que se encontrare  vacante  o  cuando  exista  la  primera  vacante,  a  más tardar, al inicio del  próximo año lectivo     

III.  DECISIÓN   

Con   fundamento   en  las  consideraciones  anteriores,   la   Sala   Primera  de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia  en nombre del pueblo y por mandato de la Constitución,   

RESUELVE:  

Primero.   REVOCAR los fallos proferidos  por  el  Juzgado  Segundo  Promiscuo  de Familia de Quibdó y la Sala Única del  Tribunal  Superior  del  Chocó  en  el  asunto  de  la referencia y en su lugar  CONCEDER       el  amparo    de  los  derechos  al  debido  proceso  y la  protección  a  familia  de  la  señora  Maribel  Chaverra Perea y de sus hijos  menores de edad. En consecuencia,   

Segundo.  ORDENAR  a la Secretaría de  Educación  Departamental  del Chocó que cuando exista la primera vacante en el  nivel  docente  correspondiente a la señora Maribel Chaverra Perea, la traslade  con  carácter  preferencial  a  una  institución  de educación con sede en el  municipio  de  Quibdó  o  en  otro municipio del departamento que, en términos  razonables,  no  le  implique  la  separación  de  sus  hijos  menores de edad.  Con la finalidad indicada,  la  citada  entidad  deberá aplicar alternativamente la figura de los traslados  recíprocos   o   permuta   de   cargos,   si   fuere  posible,  en  las  mismas  condiciones.   

De no existir una  vacante   antes   de  la  terminación  del  presente  año,   se   ordena   igualmente  a  la  Secretaría  Departamental     del     Chocó     que  disponga  lo  necesario  para  que  el  traslado de la señora  Chaverra  Perea  se  haga  efectivo   al  iniciarse  el  próximo  año  lectivo  (2010),  en  las mismas condiciones en las que venía  desempeñando su labor.   

Tercero.  Por  la Secretaría General, líbrese la comunicación  de que trata el  artículo 36 del decreto 2591 de 1991.   

Notifíquese,   comuníquese,  cúmplase  e  insértese en la Gaceta de la Corte Constitucional.   

JUAN CARLOS HENAO PÉREZ  

Magistrado Ponente  

MARÍA  VICTORIA  CALLE  CORREA   

Magistrada   

LUIS  ERNESTO  VARGAS  SILVA   

Magistrado  

MARTHA VICTORIA SÁCHICA MÉNDEZ  

Secretaria General  

    

1  La  Sala  al  confrontar  la referencia jurisprudencial dada por la actora encontró  que  el  fallo  citado  por  ésta  trata  sobre  un  caso,  que  versa sobre la  procedencia  excepcional  de  la  acción  de  tutela para el pago de acreencias  laborales,  con  distintas partes (demandante y demandada) y no guarda relación  alguna con los hechos de este asunto.   

2  Cfr.  Sentencia  T-922  de  2008.   

3  Artículo 6º del Decreto 2591 de 1991.   

4  En  este  sentido  pueden  verse  las  Sentencias T-305 de  2007,  T-1156 de 2004, T-346 de 2001, T-1498 de 2000,  T-965  de  2000,  T-288  de  1998,  T-715  de  1996,  T-016  de  1995 y T-483 de  1993.   

5  Esta  posición  ya  había  sido  desarollada en los  siguientes  casos :  T-468  de  2002,  T-346  de 2001, T-077 de 2001, T-1498 de  2000,  T-965  de  2000,  T-355  de  2000, T-503 de 1999, T-288 de 1998, T-715 de  1996, T-016 de 1995   

6 En la  sentencia  T-815 de 2003 esta Corporación hizo un recuento de la jurisprudencia  sobre  el  traslado  de  docentes  por  razones  de  enfermedad  y  destacó los  siguientes  casos:  En la sentencia T-670 de 1999, en el caso de una docente que  con  el  viaje  permanentemente  a  su trabajo y a algunas veredas, alejadas del  sitio   donde   habitaba,   agravaba   su   problema   de   desprendimiento   de  retina;  La sentencia T-694  de  1998,  donde  una docente que padecía de una lesión lumbar debía recorrer  largas   distancias   hasta   su  lugar  de  trabajo;  La sentencia T-485 de 1998 en donde se trató el caso  de  un  docente a quien se le dificultaba caminar 30 kilómetros de su casa a la  escuela  donde laboraba, por padecer de atrofia muscular y pérdida de la fuerza  muscular;   La  sentencia  T-704  de  2001,  en  el  caso  de  una  profesora  que  debía  realizar largos  desplazamientos  en  vehículo  por una carretera en mal estado para acudir a su  sitio  de  trabajo,  con  lo  cual se agravaba su delicado estado de salud, pues  presentaba   problemas   de  artrosis.  En  todos  los  casos  relacionados,  la  procedencia  de  la  acción  de  tutela  se  supeditó a la demostración de la  existencia  de  situaciones  de  hecho  que  permitieran  establecer  una  clara  conexidad  entre  la  necesidad  del  traslado y las situaciones que se alegaron  como  vulneradoras  de  los derechos a la salud o a la vida. Así por ejemplo en  la  sentencia  T-184  de  2008  la Corte negó el amparo porque la accionante no  logró  probar  que  existiera una relación entre sus quebrantos de salud y las  condiciones  laborales  actuales,  ni se indicó por qué una escuela ubicada en  la  localidad  de  Kennedy  (Bogotá)  le  podía  producir  alguna enfermedad o  trastorno  en  la  salud  de la actora y en general, no se aportó la causalidad   entre  sus  quebrantos de salud y el desempeño laboral en el centro educativo  a donde fue trasladada por motivos de amenaza.   

7  En  este  sentido consultar las Sentencia T-486 de 2004 y T-194 de 2008. Por ejemplo  en  este  último  caso  la  Corte  negó el amparo, porque la actora a pesar de  tener  64 años de edad, alegar la condición de madre  cabeza  de  familia,  dedicada  a  la  docencia  desde  hace más de 40 años, e  indicar   que   padecía   de   una   enfermedad   denominada  espondiloartrosis  degenerativa,  a  juicio  de  la  Corte, con el traslado no se rompía la unidad  familiar,   entre   otras   porque   la   actora  no  tenía  hijos  menores  de  edad.   

8 Folios  35 a 38 del expediente.   

9  La  actora  adjunta  certificados  de  estudios  de  sus  hijos  donde acredita esta  condición:  Verónica  (2008:  Escuela  Normal  Superior  de  Cañizalez, Sexto  Grado),  Francis  (2008:  Escuela Normal Superior de Cañizalez, Décimo Grado),  Luis  Alfonso  (2008:  Institución Educativa Integrado Carrasquilla Industrial,  Décimo  Grado)  Rodríguez  Chaverra,  Yarleidys  (2008: Institución Educativa  Antonio  María  Claret,  Grado  Noveno)  y Diana Pérez Chaverra (2008: Escuela  Normal Superior de Cañizalez, Grado Trece, Ciclo Complementario).   

10  Teniendo  en  cuenta  que  la  actora  no  indicó  en  la  demanda de tutela la  distancia  que existe entre el municipio de Quibdó y el municipio Medio Baudó,  este     despacho     como     en     ocasiones     anteriores     (V.gr.  T-406  de  2008,  T-219  de 2007,  T-104  de  2006, T-643 de 2005, T-745 de 2005,  T-1112 de 2004,  T-341  de  2003,  T-817 de 2003, T-476 de 2002, T-1054 de 2002, T-603 de 2001, T-667 de  2001,  T-620  de  1999  y T-124 de 1999) estableció contacto telefónico con la  accionante  con  el fin de establecer la real afectación del traslado. La parte  actora  indicó  que  se  vio  en  la  obligación de trasladar su residencia al  Municipio  de Medio Baudó y dejar a sus hijos menores de edad al cuidado de los  dos  mayores  en  el Municipio de Quibdó, dado que los desplazamientos entre un  municipio  y  otro  puede  durar  días  enteros.  Con el fin de corroborar esta  información,  el  despacho  se  comunicó  con  la Alcaldía Municipal de Medio  Baudó.  La  secretaria  del despacho, Yulenny Osorio, indicó que efectivamente  el  traslado  entre un municipio y otro, sin tener en cuenta las dificultades de  acceso y trasporte, puede durar alrededor de diez (10) horas.   

11  Cfr.   Folio  15  y  ss.   

13 Ver  en  este sentido la sentencia T-1163 de 2008. En este caso la Corte concedió el  amparo  a una señora que fue trasladada sin tener en consideración que sus dos  hermanos    menores    de   edad   dependían   legal   y   económicamente   de  ella.   

14  V.gr.    T-922   de  2008.     

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