T-597-09

Tutelas 2009

    Sentencia T – 597-09  

Referencia: expediente T-2.257.446  

Acción  de  tutela  instaurada por Francisco  Biblio   Quintero   Bedoya   contra  la  Caja  Nacional  de  Previsión  Social,  Cajanal.   

Magistrado Ponente:  

Dr.  JUAN  CARLOS  HENAO  PÉREZ           

Bogotá, D.C., veintiocho (28 ) de agosto de  dos mil nueve (2009)   

La  Sala  Primera  de  Revisión   de   la   Corte   Constitucional,   integrada   por   la  Magistrada  MARÍA   VICTORIA   CALLE  CORREA  y  los  Magistrados  LUIS  ERNESTO VARGAS SILVA y  JUAN  CARLOS  HENAO PÉREZ, en  ejercicio  de  sus  competencias  constitucionales  y  legales,  ha proferido la  siguiente   

SENTENCIA   

dentro  del  trámite  de  revisión  de los  fallos  de tutela emitidos por el Juzgado Quince Civil del Circuito de Bogotá y  la  Sala  Civil  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de la misma ciudad,  en primera y segunda instancia, respectivamente.   

I. ANTECEDENTES  

1. Hechos  

Francisco Biblio Quintero Bedoya presentó el  17  de  febrero  del  año en curso acción de tutela contra la Caja Nacional de  Previsión  Social,  Cajanal,  por  la  presunta  vulneración  de  sus derechos  fundamentales a la vida y a la seguridad social.   

Señaló  el  gestor del amparo que trabajó  por  más  de  diecisiete  (17)  años  en  el  Instituto  Geográfico  Agustín  Codazzi   y  que  “por no reunir el requisito de  tiempo  o  de  cotización  de  acuerdo a lo dicho por CAJANAL, solicit[ó] [l]a  indemnización  sustitutiva”  el  19  de  octubre de  2006.   

Adujo  el  accionante  que  le fue negado el  derecho  a  la  indemnización y que es un hombre de 69 años de edad y no posee  “bienes  materiales  ni  ningún  otro  medio  para  sobrevivir”.   

2. Solicitud de tutela  

3. Intervención de la accionada  

La Caja Nacional de Previsión a pesar de que  fue  notificada  del  auto  admisorio de esta acción de tutela, no contestó la  solicitud de amparo (fl. 11 cdno. 1ª instancia).   

4.   Pruebas   relevantes   aportadas   al  proceso   

a.  Copia  de  la  Cédula  de  Ciudadanía donde consta que el accionante nació el 29 de enero de  1940 (fl. 1 cdno. 1ª instancia)   

b.   Certificado  expedido  por  el  Jefe  de  la  División  de  Recursos  Humanos  del Instituto  Geográfico  Agustín  Codazzi  donde consta que el accionante trabajó desde el  24  de  septiembre de 1963 hasta el 2 de marzo de 1981 tiempo en el cual aportó  al  fondo de pensiones de la Caja Nacional de Previsión Social (fl. 2 cdno. 1ª  instancia)   

c.  Copia  de  la  Resolución  No.  36413  de  31 de julio de 2007 emitida por la Caja Nacional de  Previsión  Social  EICE en la que “CONSIDERANDO: Que  el   señor   QUINTERO   BEDOYA  FRANCISCO  BIBLIO,  identificado  con  la  C.C.  N°.6234505  de  CARTAGO  (VALLE),  mediante  escrito  de fecha 19 de octubre de  2006,  solicita  de  esta Entidad el reconocimiento y pago de una indemnización  sustitutiva  de  la  pensión  de  vejez.  (…).  Que teniendo en cuenta que la  indemnización  sustitutiva  de la pensión de vejez fue creada para el servidor  público  por  la  ley  100/93 y reglamentada por el decreto 1730 de 2001, no es  posible  ordenar  el reconocimiento de esta indemnización al peticionario, toda  vez  que  su  retiro se efectuó con anterioridad a la vigencia de la ley 100 de  1993,  pues  de  hacerlo  se  estaría  concediendo a la ley efecto retroactivo,  hecho  éste que no está permitido por las normas legales vigentes, y además a  la  fecha  de retiro no cumplió con el requisito de edad exigido, razón por la  cual  se  niega la prestación solicitada. Que son normas aplicables: Ley 100 de  1993,  Decreto  1739 (sic) de  2001  y  01  de  1984…RESUELVE:  ARTICULO  PRIMERO:  Negar  la  indemnización  sustitutiva  solicitada  por  el  señor  QUINTERO  BEDOYA  FRANCISCO BIBLIO, ya  identificado,  por  las  razones  expuestas  en  la  parte motiva de la presente  resolución” (fl.28-29 cdno. Corte).   

II. SENTENCIAS OBJETO DE REVISIÓN  

El 4 de marzo de 2009 el Juzgado Quince Civil  del   Circuito   de   Bogotá   resolvió  “declarar  infundada  la presente acción de tutela”. Consideró  que  “en este caso… no se ha ejercitado la acción  de  tutela  como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable, ya  que  así  se  infiere  sin  lugar  a  equívocos  de  la  misma exposición del  accionante”    y   señaló  que  “el  accionante  tiene a su alcance mecanismos idóneo   (sic)   para   obtener  los  servicios  prestados…  aunado  a  que  no  se  evidencia  vulneración  a ningún derecho  fundamental  por  parte  de  la  accionada, hasta tanto no se determine si tiene  derecho o no a la misma”.   

Impugnada  la  anterior  decisión  por  el  demandante  en  tutela  aduciendo  similares argumentos al escrito incoativo del  amparo,  la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá el  31  de marzo de 2009 resolvió “confirmar el fallo de  primera   instancia”.  Argumentó  que  “el  accionante  pretende  a través de este mecanismo excepcional  el   reconocimiento   de  la  indemnización  sustitutiva  por  no  cumplir  los  requisitos  para  acceder  a  su pensión de vejez, punto en torno al cual ha de  indicarse,  que  esta  acción  constitucional no es la vía expedita consagrada  por  el  legislador  para  reclamar el reconocimiento de una prestación como la  solicitada,  pues  la  entidad  accionada  es  la encargada de decidir si tenía  derecho  o  no  a  tal  reconocimiento,  y ante su negativa, es la jurisdicción  respectiva  la  competente  o  llamada  a  dirimir  el conflicto legal que pueda  llegar a plantearse”.   

III.    REVISIÓN    POR    LA    CORTE  CONSTITUCIONAL   

Remitido  el expediente a esta Corporación,  la  Sala  de  Selección Número Cinco, mediante auto de catorce (14) de mayo de  dos    mil    nueve    (2009),    dispuso    su    revisión    por   la   Corte  Constitucional.   

1. Competencia  

Esta  Corte  es  competente para conocer del  fallo  materia de revisión, de conformidad con lo establecido en los artículos  86  y  241-9  de  la  Constitución  Política  y con los artículos 31 a 36 del  Decreto  2591  de  1991  y  demás  disposiciones  pertinentes, así como por la  escogencia del caso que hizo la Sala de Selección.   

2.   Trámite   surtido   ante   la  Corte  Constitucional     –  Suspensión del término para resolver la revisión   

2.1 Mediante auto de  17  de junio de 2009, aplicando los principios de celeridad y economía procesal  y  en  uso  de  sus  facultades  constitucionales  y  legales,  con  miras  a la  protección  inmediata  y efectiva de los derechos fundamentales vulnerados y en  razón  a  que  en  el  expediente de tutela no obra ningún acto administrativo  emitido  por  la  entidad  demandada  respecto  de  los  trámites  que  dice el  accionante  haber  adelantado para la consecución de su derecho a la pensión o  a   la   indemnización   sustitutiva,   esta   Sala   de   Revisión  solicitó  “a  la Caja Nacional de Previsión Social informe…  qué  actuaciones  ha  realizado  para  el reconocimiento de la pensión o de la  indemnización  sustitutiva  a que dice tener derecho el señor Francisco Biblio  Quintero   Bedoya   (C.C.:  6.234.505)  y  allegue  los  documentos  que  estime  pertinentes”.   

Finalmente,  se  dispuso  suspender  el  término  para  la  resolución  del trámite de revisión de los  fallos  proferidos  dentro  del  expediente  de  la referencia, hasta cuando sea  recibida   y   evaluada   por   esta   Corporación   la  información  indicada  anteriormente.   

2.2 El 8 de julio de  2009  el  liquidador  de  Cajanal  EICE  en  Liquidación, actuando a través de  apoderado,  señaló que “en lo que tiene que ver con  el  caso concreto, adjunto copia de la resolución No. 36413 de 2007 por la cual  CAJANAL  E.I.C.E.  niega una indemnización sustitutiva de la pensión de vejez,  proferida  como  respuesta  a  la  solicitud  presentada  por el ciudadano aquí  accionante  el 19 de octubre de 2006 y confirmada tras el recurso de reposición  presentado  por  el peticionario, mediante resolución No. 48157 de septiembre   17   de  2008” (Resalta la Sala).   

3. Consideraciones  

3.1   Problema   jurídico  y  esquema  de  resolución   

Pasa  esta  Sala  a determinar si la entidad  accionada  vulnera  el  derecho a la vida y a la seguridad social del gestor del  amparo,  al  negar  el  reconocimiento  de  la  indemnización sustitutiva de la  pensión  de  vejez arguyendo que a la fecha de retiro el accionante no cumplió  con  el  requisito de edad exigido y el retiro se efectuó con anterioridad a la  vigencia de la Ley 100 de 1993.   

A fin de resolver el problema propuesto, esta  Sala  reiterará los fundamentos jurídicos en que se sustenta la i) procedencia  de  la acción de tutela para el reconocimiento de la indemnización sustitutiva  y  ii) el carácter fundamental  y la naturaleza jurídica del derecho a la  indemnización sustitutiva de la pensión de vejez.   

No  obstante,  previo  a  la resolución del  esquema  propuesto  esta Sala de Revisión abordará el asunto concerniente a la  legitimación pasiva en la presente solicitud de amparo.   

Legitimación pasiva  

1.  El  debido  proceso  es un  derecho  fundamental  (Artículo 29 C.P.) instituido en el ordenamiento jurídico en aras  a  la  resolución  de  los  conflictos  que  se  puedan  suscitar en torno a la  satisfacción de un derecho.   

Guiado  por  los  principios  esenciales  de  que“[n]adie podrá ser juzgado sino conforme a leyes  preexistentes  al  acto  que se le imputa, ante juez o tribunal competente y con  observancia  de  la plenitud de las formas propias de cada juicio”;  del  “derecho  a  la  defensa  y a la  asistencia  de  un  abogado  …  a  un  debido  proceso público sin dilaciones  injustificadas;  a  presentar  pruebas  y  a controvertir las que alleguen en su  contra;  a impugnar la sentencia condenatoria , y a no ser juzgado dos veces por  el  mismo  hecho”  del  sindicado, el debido proceso  encuadra  dentro  de  las actuaciones judiciales y administrativas que pretenden  la  solución de las controversias suscitadas entre una parte que siendo titular  de  un  derecho  alega  su  satisfacción  y  otra  que, correlativamente, está  obligada  a  satisfacerlo, atribuyéndole a éste “la  posibilidad  de desconocer o controvertir la reclamación que el actor le dirige  mediante  la  demanda sobre una pretensión de contenido material”1.   

La legitimación por pasiva en la acción de  tutela2,  hace  referencia a la aptitud legal de la persona contra quien se  dirige   la   acción,  esto  es,  debe  ir  en  contra  de  quien  “presuntamente      violó      o      amenazó     un     derecho  fundamental”.   

La  presencia de ambas partes legitimadas en  su  actuar, demandante y demandada, es necesaria para el desarrollo del proceso,  para  salvaguardar  el  derecho  a la defensa, y es un presupuesto esencial para  emitir  una  sentencia  de  fondo,  pues  una  vez  constatado  el  derecho  del  demandante  y la obligación de satisfacerlo del demandado, el juez ha de exigir  a éste su cumplimiento.   

2. En el caso objeto de estudio, advierte la  Sala  que la entidad accionada, Caja Nacional de Previsión Social, Cajanal, por  medio   del   Decreto   2196   de  12  de  junio  de  2009  entró  “en  proceso  de  liquidación,  el  cual  deberá concluir a más  tardar  en  un plazo de dos (2) años, que podrá ser prorrogado por el Gobierno  Nacional,   mediante  acto  administrativo  debidamente  motivado” (Artículo 1°).   

En   virtud  del  mencionado  decreto,  el  liquidador   deberá,  entre  otras  funciones,  “a)  Actuar  como  representante  legal de la entidad en liquidación;”  y  “d)Dar  aviso  a  los  jueces de la  República  el  inicio  del  proceso de liquidación, con el fin de que terminen  los  procesos  ejecutivos  en  curso  contra  la  entidad, advirtiendo que deben  acumularse  al proceso de liquidación y que no se podrá continuar ninguna otra  clase  de  proceso  contra  la  entidad  sin  que  se notifique personalmente al  liquidador…” (Artículo 6°).   

Asimismo,  dispuso  en el parágrafo 2° del  artículo  22  que “[c]on el propósito de garantizar  la  adecuada defensa del Estado, El Liquidador de la entidad, como representante  legal  de la misma, continuará atendiendo, dentro del proceso de liquidación y  hasta  tanto  sean entregados al Ministerio de Hacienda y Crédito Público o al  Ministerio  de la Protección Social, según corresponda, conforme a lo previsto  en   el  presente  decreto,  los  procesos  judiciales  inventariados  y  demás  reclamaciones  en  curso  o  los  que  llegaren  a  iniciarse  dentro  de  dicho  término”.   

3.  La  acción de tutela fue presentada por  Francisco  Biblio  Quintero Bedoya contra la Caja Nacional de Previsión Social,  Cajanal,  el  17 de febrero del año en curso, fallada en primera instancia el 4  de  marzo  de  2009,  en segunda instancia el 31 de marzo de 2009 y seleccionada  para  su revisión por la Sala de Selección Número Cinco de esta Corporación,  el  14  de  mayo de 2009, esto es, dichas actuaciones fueron realizadas antes de  ser  decretada, el 12 de junio de 2009, la liquidación de la entidad accionada.   

De igual forma, el liquidador de Cajanal EICE  en  liquidación,  fue enterado de este proceso constitucional, en el momento en  que  esta  Sala le solicitó, el 17 de junio de 2009, información en torno a lo  debatido  en  este  proceso y por medio de apoderado judicial, el liquidador dio  respuesta a lo pedido.   

4.  Por  lo  expuesto, concluye esta Sala que en esta acción  constitucional  la  Caja  Nacional de Previsión Social, Cajanal, hoy Cajanal en  Liquidación,  es  la  entidad a la cual el accionante realizó los aportes para  la  consecución de su derecho pensional, dicha entidad fue debidamente enterada  de  la  admisión  de  la  solicitud  de amparo cuando aún no había entrado en  liquidación  (fl.  11  cdno.  1ª  instancia)  y  de  la  continuación de este  trámite  constitucional  en  sede de Revisión una vez se inició el proceso de  liquidación (fl. 17 cdno. Corte).   

i)  Procedencia de la acción de tutela para  el reconocimiento de la indemnización sustitutiva   

5.  La  acción de tutela instituida para el  amparo  de  los  derechos  fundamentales  presuntamente  vulnerados,  por  regla  general   sólo   procede  “cuando  el  afectado  no  disponga  de  otro  medio de defensa judicial, salvo que aquella se utilice como  mecanismo  transitorio  para  evitar  un  perjuicio  irremediable”  (Artículo  86  C.P.), “[l]a existencia  de  dichos  medios  será  apreciada  en  concreto,  en  cuanto  a  su eficacia,  atendiendo     las     circunstancias     en     que     se     encuentra     el  solicitante…”.  (Num.  1°  Artículo  6° Decreto  2591  de  19913).   

Las  condiciones  particulares  en  que  el  solicitante  del  amparo se encuentre permiten valorar la existencia no sólo de  la  vulneración  del derecho sino también de la idoneidad del medio de defensa  para  la  protección  efectiva  de  éste. De allí que sea pertinente tener en  consideración    que    constitucionalmente   existen   sujetos   de   especial  protección4,  que  son beneficiarios de la acción positiva del Estado debido a  las circunstancias de debilidad manifiesta en que se encuentran.   

En    lo   que   atañe   al   perjuicio  irremediable5,    éste,    grosso   modo,  se presenta cuando hay un daño injustificado, ajeno a una acción  legítima,  de  un derecho fundamental, caracterizado por ser inminente y grave,  de  allí  que  las medidas que se requieren sean urgentes y que en consecuencia  la tutela se haga impostergable.   

De  este  modo,  la  acción de tutela es un  medio  excepcional  para  el  amparo de los derechos fundamentales presuntamente  vulnerados,  que  se  constituye en un instrumento subsidiario de defensa cuando  existiendo  otro  mecanismo  judicial  éste  no  es  idóneo  para  la efectiva  protección  de  los derechos y se está ante la amenaza de configuración de un  perjuicio irremediable.   

6.  Esta  Corporación  ha definido que, por  regla  general, la acción de tutela no es procedente para el reconocimiento del  derecho  pensional.  Sin  embargo,  excepcionalmente  la  Corte  ha  admitido su  procedencia        cuando        “(i) se trate de una persona de la tercera  edad,   por   ser  considerado  sujeto  especial  de  protección;  (ii)la  falta  de  pago de la prestación  genere   un  alto  grado  de  afectación  de  los  derechos  fundamentales,  en  particular   del   derecho  al  mínimo  vital  (iii)  se  haya  desplegado cierta actividad administrativa y  judicial  por  el interesado tendiente a obtener la protección de sus derechos,  y  (iv) aparezcan acreditadas  siquiera  sumariamente,  las  razones por las cuales el medio judicial ordinario  es  ineficaz  para lograr la protección inmediata de los derechos fundamentales  presuntamente                afectados6”7.   

ii)  Carácter  fundamental  y  naturaleza  jurídica  del  derecho  a  la  indemnización  sustitutiva  de  la  pensión de  vejez   

8.  La  Constitución  Política reconoce la  seguridad   social  como  un  derecho  irrenunciable  de  todos  los  habitantes  garantizado  por  el  Estado  y, como un servicio público obligatorio dirigido,  controlado y coordinado por el Estado (Artículo 48 C.P.).   

El  sistema  de  seguridad  social integral,  regulado  por  la Ley 100 de 1993, tiene por objeto,  mediante la garantía  de  los  derechos,  proteger las contingencias que afecten a las personas y así  proveerlos  de  una  calidad  de  vida acorde con la dignidad humana10.   Es   un  servicio  público  esencial  dirigido  hacia  todas  las  personas en todas las  etapas  de  la  vida  (principio  de  universalidad11),   es   esencial   en   lo  relacionado  con  el Sistema General de Seguridad Social en Salud y con respecto  al  Sistema General de Pensiones en aquellas actividades directamente vinculadas  con   el   reconocimiento   y   pago  de  pensiones12.   

9. El Sistema General de Pensiones dirigido a  “a  todos  los  habitantes  del territorio nacional,  conservando   y   respetando,…   los   derechos…adquiridos…   conforme   a  disposiciones              anteriores”13,    tiene    por    objeto  “garantizar…el  amparo  contra  las  contingencias  derivadas  de  la  vejez,  la invalidez y la muerte”,  mediante  el  reconocimiento  de las pensiones y prestaciones determinadas en la  mencionada                    ley14.   

10.  El  derecho  a  la  pensión  de vejez,  dispuesto   dentro   del  Sistema  General  de  Pensiones,  está  estrechamente  vinculado  con  el  artículo  46  Constitucional  que establece una protección  especial  a  las  personas  de  la  tercera  edad,  debido  a las condiciones de  debilidad  en  que  se encuentran, en este caso, manifestada por la edad, que en  el  marco  del  derecho pensional, implica la dificultad en el acceso al mercado  laboral  y  por  ende  la  presunción  de  que  la  subsistencia depende de los  recursos que reciben por concepto de las mesadas pensionales.   

La  finalidad  de  la  pensión  de vejez es  “garantizar a los trabajadores que, una vez llegados  a  cierta edad y tras haber prestado una labor durante un lapso podrán pasar el  retiro  sin  que ello signifique la abrupta interrupción de sus ingresos, ni el  desmejoramiento  de  su  calidad  de  vida  y  la  de  su familia”15.  Se  trata  así de una garantía para un descanso en condiciones dignas.   

Para  acceder  a la pensión de vejez, en el  régimen  solidario de prima media con prestación definida, según el artículo  33  de  la  Ley  100 de 1993, el afiliado deberá “a)  Haber  cumplido  cincuenta y cinco (55) años de edad si es mujer o sesenta (60)  años  de  edad  si  es  hombre”  y “b)  Haber  cotizado un mínimo de mil (1000) semanas en cualquier  tiempo”.  Satisfechos  estos dos requisitos entonces  se  puede  hablar de una posición jurídica consolidada en cabeza del aportante  al sistema, esto es, de un derecho adquirido.   

Así,  el  derecho a la pensión de vejez se  constituye  en  un  derecho  fundamental  y  por  ende de aplicación inmediata,  debido  a  que  con  éste  se  satisface el mínimo vital de las personas de la  tercera  edad,  quienes han laborado y a quienes se les ha reconocido un derecho  para asegurar de este modo una vejez tranquila y una vida digna.   

11.  Por  otra  parte, la misma normatividad  establece  que  en  el  evento  en  que  el afiliado a) no haya cotizado las mil  (1000)  semanas  mínimas  que se requiere para acceder al derecho a la pensión  de  vejez,  b)  se  encuentre en imposibilidad de seguir cotizando y c) tenga la  edad  requerida  para  pensionarse  por  vejez, tiene derecho a una indemnización        sustitutiva16,      si     así     lo  desea.   

La indemnización sustitutiva de la pensión  de  vejez,  a pesar de que no cumple el cometido de la pensión, esto es, de ser  una   remuneración  periódica  vitalicia  que  garantiza  el  derecho  al  mínimo vital de la persona de la  tercera  edad,  constituye  asimismo  una  amparo contra las contingencias de la  vejez  y  una  garantía  de  poder  recuperar los aportes efectuados durante el  período laboral.   

La indemnización sustitutiva de la pensión  de  vejez  no  constituye un imperativo que deba ser acatado por el afiliado, en  él  radica  la  elección  de  “optar por recibir la  señalada  restitución  dineraria  o,  no  hacerlo,  y  continuar  cotizando al  sistema  hasta  tanto alcance el monto requerido de cotizaciones para acceder al  beneficio                pensional”17.   

El  derecho a solicitar el reconocimiento de  la  indemnización sustitutiva, al igual que las demás prestaciones consagradas  en  el  Sistema  General  de  Pensiones, es imprescriptible a la luz del mandato  constitucional   que   establece  que  el  derecho  a  la  seguridad  social  es  irrenunciable,  esto  es,  puede  ser  reclamada  en  cualquier  tiempo y le son  aplicables  los  principios de eficiencia, universalidad y solidaridad que rigen  el    sistema    general   de   seguridad   social18.   

La indemnización sustitutiva de la pensión  de  vejez  es  un  derecho esencial, “se encuentra en  conexidad  con  el  derecho  a  la  vida, la integridad física, el trabajo y la  igualdad,  entre  otros,  por  cuanto  a  través  de  dicha prestación, lo que  pretende  el  Estado  es  dar  cumplimiento al mandato constitucional que impone  como   deber   el   de   garantizar   a   todos   los   habitantes  ‘el derecho irrenunciable a la seguridad  social’19”20.   

12.  El  derecho  a  la  seguridad  social-  pensiones,  es  un derecho irrenunciable que ha de ser garantizado por el Estado  e  instituido  para  proteger  las  contingencias,  derivadas  de  la  vejez, la  invalidez  o  la  muerte.  La  finalidad  del  derecho a la pensión de vejez es  garantizar  el  retiro  de  las  labores sin un desmejoramiento en la calidad de  vida  del  cotizante,  implica  por tanto la dependencia de su subsistencia a lo  aportado previamente.   

No  obstante,  en  el  evento  en  que no se  configure  el  derecho  a la pensión de vejez debido a que, a pesar de tener la  edad  de  retiro,  no  se  satisfizo  las  semanas requeridas para su acceso, el  afiliado  tiene  la  opción  de  escoger  en seguir cotizando las semanas hasta  cumplir  lo  requerido  u  optar  por  la  restitución dineraria de lo aportado  mediante  la  figura,  en  el  régimen  de  prima  media,  de la indemnización  sustitutiva.   

La indemnización sustitutiva se constituye,  al  igual  que  el  derecho a la pensión de vejez, en un derecho irrenunciable.   

4. Caso concreto.  

4.1.  Francisco  Biblio  Quintero  Bedoya pretende con la presentación de esta acción de tutela  que  sean  amparados  sus  derechos  fundamentales  a  la  vida y a la seguridad  social,  presuntamente  vulnerados  por  la  entidad  accionada  al  negarle  el  reconocimiento  de  la  indemnización  sustitutiva  de  la  pensión  de vejez.   

Consideró   la   entidad  demandada  para  sustentar   la   negativa,   que   el   retiro   del   accionante   “se  efectuó  con  anterioridad  a  la  vigencia de la ley 100 de  1993”  y que de reconocer el derecho que pretende el  accionante  “se estaría concediendo a la ley efecto  retroactivo,  hecho  éste  que  no  está  permitido  por  las  normas  legales  vigentes”.    Adujo   además   que   “a  la  fecha  de  retiro  no  cumplió  con  el requisito de edad  exigido, razón por la cual se niega la prestación solicitada”.   

4.2.  En  primer  lugar,  considera  esta  Sala  que  la presente acción de tutela es procedente,  debido  a que el accionante es un sujeto especial de protección constitucional,  tercera  edad  -69  años  de  edad-,  que  padece  la  afectación a su derecho  fundamental  al  mínimo vital, debido a que, según dijo, no tiene ningún otro  medio  para  subsistir, ello sumado a la presunción21 de afectación al mencionado  derecho  que  se  configura  ante  el no suministro de los derechos pensionales.  Así,  el  mecanismo  ordinario  para  su  alegación,  en  este  caso,  resulta  ineficaz,   pues   la  espera  en  el  resultado  del  proceso,  conlleva,  como  actualmente   ocurre,  a  la  permanencia  en  la  vulneración  de  su  derecho  fundamental,  lo  que abiertamente contradice los postulados constitucionales de  garantía a una vida digna y del derecho a la seguridad social.   

4.3.  La demandada  aduce  como  argumento para negarle al accionante el derecho a la indemnización  sustitutiva  de  la  pensión  de  vejez que el retiro del hoy gestor del amparo  “se  efectuó  con  anterioridad a la vigencia de la  ley    100   de   1993…”   y   que   “a  la  fecha  de  retiro  no  cumplió  con  el requisito de edad  exigido…”.   

4.3.1.  En lo  que  atañe  a  la primera razón manifestada por la entidad accionada, esto es,  que  el  accionante  no  tiene  derecho  a  la  indemnización sustitutiva de la  pensión  de  vejez  por  cuanto  su  retiro  se  produjo  con anterioridad a la  vigencia  de  la  Ley  100  de  1993  y  que  por  tanto  no  se  puede  aplicar  retroactivamente  dicha  normatividad,  estima  esta  Sala  que las personas que  cotizaron   al  sistema  de  seguridad  social  en  pensiones  bajo  las  normas  precedentes  al  sistema  vigente  y no se consolidó a su nombre algún derecho  pensional    subjetivo,    se   rigen   por   este   nuevo   sistema22, esto es, la  Ley 100 de 1993, si en su vigencia se consolidó algún derecho.   

De este modo, satisfechos los condicionantes  necesarios  para  acceder  a  la  indemnización  sustitutiva  ésta  se  ha  de  otorgar23,  así  los  aportes  se  hayan  realizado  con  anterioridad  a la  vigencia      de      la      Ley      100      de      1993,      toda      vez  que            i)  “…  las  normas de carácter laboral, en tanto son  normas  de  orden  público,  tienen efecto general e inmediato lo que significa  que  se  aplica  a  las  situaciones  vigentes  o  en curso en el momento en que  aquéllas  entren  a regir, pero no tiene efecto retroactivo, esto es, no afecta  situaciones   jurídicamente   consolidadas”;   ii)  “el  artículo  11 de la Ley 100 de 1993 estableció  que  el  Sistema  General  de Pensiones se aplicará a todos los habitantes, sin  que  se  afecten  derechos…  adquiridos  conforme  a  disposiciones normativas  anteriores  a dicha Ley”;  iii)  la Ley 100  de  1993  dispuso  que  para  el  reconocimiento de las pensiones y prestaciones  allí  contempladas  se tendrán en cuenta “las sumas  de  las  semanas  cotizadas  con  anterioridad  a  la  vigente  de  la  presente  ley”24  y   iv)  el artículo 37 de la Ley 100 de 1993, por medio del  cual  se  establece  la  figura  de  la indemnización sustitutiva, “no  consagró  ningún  limite  temporal  a  su  aplicación,  ni  condicionó  la  misma a circunstancias tales como que la persona haya efectuado  las  cotizaciones con posterioridad a la fecha en que empezó a regir la Ley 100  de 1993”.   

Así, “las normas  que  regulan  lo  referente  a  la  indemnización  sustitutiva  también tienen  aplicación  con aquellas personas que cotizaron bajo la vigencia de la anterior  normatividad  y  cuya  situación  jurídica  no se consolidó en aplicación de  normas                 precedentes”25.   

4.3.2.  Respecto de  la   segunda   razón   dada  por  la  entidad  accionada  relacionada  con  que  “a  la  fecha de retiro no cumplió con el requisito  de  edad  exigido”, esta Sala resalta que en anterior  oportunidad  esta  Corporación  definió que dicha razón derivada del entender  del  artículo  1°  del Decreto 1730 de 2001 -modificado por el Decreto 4640 de  200526- “le da a la norma un sentido contrario  a  las  disposiciones superiores en que se funda, esto es a los artículos de la  Ley   100   de   1993   que   regulan  el  tema,  [lo  cual]  implica  crear  un  condicionamiento  regresivo  que  contraría  los  mandatos  establecidos en los  artículos  48,  49  y  366  de  la  Constitución Política, de acuerdo con los  cuales   el   sistema   de   seguridad  social  está  sujeto  al  principio  de  progresividad  que busca que todos los habitantes del territorio nacional puedan  acceder  a  las prestaciones que en él se brindan y, adicionalmente, constituye  un  trato diferenciado no razonable ni equitativo que puede llegar a afectar los  derechos  de  quienes,  como  el  demandante,  se encuentran dentro del grupo de  personas  de  la  tercera  edad  que,  por  esa  condición,  son sujetos de una  protección  constitucional  especial” 27.   

Además,  dicha  conclusión  “no  se  compadece  con  la realidad de que el hecho de que exista  una  vinculación  laboral  al  momento  de  cumplir el requisito de edad es una  circunstancia  que  no depende enteramente de la voluntad del afiliado, sino que  está  sujeta  a la eventualidad de que esta persona pueda acceder a un empleo o  mantenerse            en            él”28   

En  igual  sentido,  la  Subsección A de la  Sección  Segunda del Consejo de Estado en sentencia 4109-04 de 26 de octubre de  2006  estableció que, “el legislador no exigió como  presupuesto  del  reconocimiento  del  derecho  a  la indemnización sustitutiva  estar  vinculado  al  servicio, ni excluyó de su aplicación a las personas que  estuvieran  retiradas  del  servicio  Si así lo hubiere hecho, tal disposición  sería  a  todas luces inconstitucional, entre otras razones, por ser violatoria  del  derecho a la igualdad contenido en el artículo 13 de la Carta y desconocer  la  irrenunciabilidad  de los derechos ciertos e indiscutibles (art. 15 C.S. del  T.)  y  de los beneficios mínimos establecidos en normas laborales –   art.  53  ibídem-,  así  como  la  situación  más  favorable  al  trabajador  en caso de duda en la aplicación e  interpretación  de las fuentes formales de derecho, la garantía a la seguridad  social   y   la   asistencia   a   las   personas   de  la  tercera  edad  -art.  46-”  y  adicionalmente  constituiría  “un  enriquecimiento  sin  justa  causa de la entidad a la cual se  efectuó los aportes”.   

4.3.3.  Además,  resalta  esta  Sala  que esta Corporación en diversas oportunidades29 bajo similar  supuesto  de  hecho  al  objeto  de esta acción de tutela, esto es, frente a la  negativa  del  reconocimiento  del derecho a la indemnización sustitutiva de la  pensión  de  vejez  debido  a  que  los  aportes  realizados por el afiliado al  sistema  de  seguridad  social en pensiones acaecieron con anterioridad a la Ley  100  de  1993  y  su  retiro  del  servicio  ocurrió  antes  de cumplir la edad  requerida  para  acceder  a  la  mencionada  pensión,  ha  tutelado  el derecho  fundamental  a  la seguridad social, al mínimo vital y a la vida y han ordenado  el  reconocimiento  de la indemnización sustitutiva, una vez se constata que en  vigencia  de la Ley 100 de 1993 el accionante cumplió la edad mínima requerida  para  acceder  a  la pensión de vejez, cumpliéndose el presupuesto para que el  afiliado  al sistema pudiera optar libremente por la indemnización sustitutiva,  pues   no   había   adquirido   derecho   alguno  conforme  a  la  normatividad  anterior.   

4.3.4.  Ahora bien,  en  el  presente caso advierte esta Sala que el accionante cumplió la edad para  acceder  a  la  pensión  de vejez, 60 años, el 29 de enero del año 2000, esto  es,  en  vigencia  de  la  Ley  100 de 1993 y que al no cumplir con el tiempo de  cotización  para acceder al derecho a la pensión de vejez, optó por solicitar  la  indemnización  sustitutiva,  requerimiento que conforme a lo expuesto está  ajustado  al  ordenamiento  legal  y  constitucional,  y  cuya  satisfacción es  indispensable  para  la garantía del derecho fundamental al mínimo vital, a la  vida y a la seguridad social.   

4.4.  Constatada de  esta  forma  la  actuación  ilegitima  de  la  entidad  accionada y por ende la  vulneración  de  los  derechos  fundamentales  del  accionante,  esta  Sala  de  Revisión   tutelará   a   Francisco   Biblio   Quintero  Bedoya  los  derechos  fundamentales  a  la  seguridad  social  y a la vida, y por tanto ordenará a la  Caja  Nacional  de Previsión Social, Cajanal, hoy Cajanal EICE en Liquidación,  reconozca  la  indemnización sustitutiva de la pensión de vejez a la que tiene  derecho  el  accionante,  de  acuerdo  a  las  semanas  de  cotización  que  se  encuentren  debidamente  acreditadas  y  pague de conformidad con las normas que  rigen el proceso de liquidación de la entidad accionada.   

IV. DECISIÓN  

En mérito de lo expuesto, la Sala Primera de  Revisión,  administrando  justicia  en  nombre  del  pueblo y por mandato de la  Constitución Política,   

RESUELVE  

Primero: LEVANTAR el  término  para  resolver  el  trámite  de  revisión  suspendido  por esta Sala  mediante auto de 17 de junio de 2009.   

Segundo: REVOCAR por  las  razones  expuestas,  el  fallo proferido el 31 de marzo de 2009 por la Sala  Civil  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Bogotá mediante el cual  se  confirmó lo resuelto por el Juzgado Quince Civil del Circuito de Bogotá el  4  de  marzo de 2009, esto es, la “declarar infundada  la  acción  de  tutela”, y en su lugar, CONCEDER  el amparo del derecho fundamental  a   la   seguridad   social   y   a   la   vida  de  Francisco  Biblio  Quintero  Bedoya.   

Tercero:  ORDENAR a  la   Caja   Nacional   de  Previsión  Social,  Cajanal,  hoy  Cajanal  EICE  en  Liquidación,  que  en el término de setenta y dos (72) horas contados a partir  de  la notificación del presente fallo, reconozca la indemnización sustitutiva  de  la  pensión  de  vejez  a  la  que tiene derecho el señor Francisco Biblio  Quintero  Bedoya  C.C. 6.234.505, de acuerdo a las semanas de cotización que se  encuentren  debidamente  acreditadas  y  pague de conformidad con las normas que  rigen el proceso de liquidación de la entidad accionada.   

Cuarto:  DAR  por  secretaría  cumplimiento  a lo dispuesto en el artículo 36 del Decreto 2591 de  1991.   

Notifíquese, comuníquese, publíquese en la  Gaceta de la Corte Constitucional y cúmplase.   

JUAN CARLOS HENAO PÉREZ  

Magistrado Ponente  

MARÍA VICTORIA CALLE CORREA  

Magistrada  

LUIS ERNESTO VARGAS SILVA  

Magistrado  

MARTHA     VICTORIA     SACHICA     DE  MONCALEANO   

Secretaria General  

    

1  T-416-97  reiterada  entre  otras  en  sentencias  de tutela T-213-01, T-562-02,  T-959-02, T-1001-06, T-1015-06.   

2  El  artículo   13   del   Decreto   2591   de   1991   dispone   que   “[l]a  acción  se  dirigirá  contra  la autoridad pública o el  representante  del  órgano que presuntamente violó o  amenazó  el  derecho  fundamental.  Si  uno  u  otro  hubiesen  actuado  en cumplimiento de órdenes o instrucciones impartidas por un  superior,  o  con  su  autorización  o  aprobación,  la  acción se entenderá  dirigida  contra  ambos,  sin  perjuicio  de  lo  que  se decida en el fallo. De  ignorarse  la  identidad  de  la  autoridad  pública, la acción se tendrá por  ejercida contra el superior.   

Quien  tuviere  un interés legítimo en el  resultado  del  proceso podrá intervenir en él como coadyuvante del actor o de  la   persona   o   autoridad   pública   contra   quien  se  hubiere  hecho  la  solicitud” (Resalta la Sala).   

3 Por  medio del cual se reglamenta la acción de tutela.   

4 Entre  éstos  expresamente  se  encuentran los niños, los adolescentes, los ancianos,  los  disminuidos  físicos,  síquicos  y  sensoriales,  y las mujeres cabeza de  familia,  entre  otros (artículos 44, 45, 46, 47 y  43 de la Constitución  Política).   

5  T-225-93, T-185-07, T-442-07.   

6 Estos  requisitos  fueron  sistematizados  por  la  Corte  en  la  Sentencia  T-634-02,  reiterada,                   entre                   otras,                   en  la               T-050-04 y T-159-05.   

7  T-1046-07.   

8  T-286-08, T-099-08, T-1088-07, T.972-06, T-084-06, T-707-06.   

9  T-T-099-08.   

10  Artículo 1°.   

11  Artículo 2° literal b).   

12  Artículo 4°.   

13  Artículo 11.   

14  Artículo 10°.   

15  C-375-04, T-1049-06,T-1088-07,   

16  Dentro     de    las  características  del  sistema  general de pensiones (artículo 13) se encuentra  que:  “(…)p. Los afiliados que al cumplir la edad  de  pensión  no reúnan los demás requisitos para tal efecto, tendrán derecho  a  una  devolución  de  saldos  o  indemnización sustitutiva de acuerdo con el  régimen  al  cual  estén  afiliados  y  de  conformidad  con lo previsto en la  presente ley”.   

Así, en lo que atañe a la indemnización  sustitutiva  de  la  pensión  de  vejez  para  el  régimen  de  prima media el  artículo  37 de la Ley 100 de 1993 dispuso: Artículo  37:  Indemnización  sustitutiva  de  la  pensión  de  vejez.  Las personas que  habiendo  cumplido  la  edad para obtener la pensión de vejez no hayan cotizado  el  mínimo  de  semanas  exigidas,  y  declaren  su  imposibilidad de continuar  cotizando,  tendrán  derecho  a  recibir,  en  sustitución, una indemnización  equivalente  a un salario base de liquidación promedio semanal multiplicado por  el  número  de  semanas  cotizadas;  al resultado así obtenido se le aplica el  promedio  ponderado  de  los  porcentajes  sobre  los  cuales  haya  cotizado el  afiliado.   

17  C-375-04,   reiterada   entre   otras   sentencia   de   tutela,   en  T-972-06,  T-513-07.   

18  C-230-98, C-198-99, C-624-03, T-972-06, T-1046-07.   

19 Ver  entre   otras   las   sentencia   T-888-01,   T-609-02,  T-495-03,  T-1282-05  y  T-1251-05.   

20  C-230-98, C-624-03, T-750-06, T-513-07, T-286-08.   

21  Esta  Corporación  en  sentencias de tutela T-412-06, T-416-08, entre otras, ha  determinado  que  se  presume  que  el  no pago de la mesada pensional afecta el  derecho  al  mínimo  vital,  debido  a  que  se considera que por regla general  constituye  la única fuente de ingresos del pensionado para la satisfacción de  sus  necesidades  básicas  de  alimentación,  vivienda, vestuario, educación,  salud, entre otras.   

22  T-972-06.   

23  T-286-08, T-099-08, T-1088-07, T.972-06.   

24  Dentro     de    las  características  del  sistema  general de pensiones (artículo 13) se encuentra  que:  “(…)  f.  Para  el  reconocimiento  de  las  pensiones  y  prestaciones  contempladas  en  los dos regímenes, se tendrán en  cuenta  las  sumas de las semanas cotizadas con anterioridad a la vigencia de la  presente  ley,  al  Instituto  de  Seguros  Sociales o a cualquier caja, fondo o  entidad  del  sector público o privado, o el tiempo de servicio como servidores  públicos,  cualquiera  sea  el  número  de  semanas  cotizadas  o el tiempo de  servicio. (…)”.   

25  T-1088-07.   

26 El  Decreto   4640   de   2005   dispuso   en   el  artículo  1°:  “Modifícase  el  artículo  1° del Decreto 1730 de 2001 en el cual  quedará  así:’Artículo  1°.   Causación   del   derecho.   Habrá   lugar   al  reconocimiento  de  la  indemnización  sustitutiva  prevista  en  la  Ley 100 de 1993, por parte de las  Administradoras  del  Régimen  de  Prima Media con Prestación Definida, cuando  los  afiliados  al  Sistema General de Pensiones estén en una de las siguientes  situaciones:a)  Que  el afiliado se retire del servicio habiendo cumplido con la  edad,  pero  sin el número mínimo de semanas de cotización exigido para tener  derecho   a   la  pensión  de  vejez  y  declare  su  imposibilidad  de  seguir  cotizando;b)  Que  el  afiliado  se invalide por riesgo común sin contar con el  número  de  semanas  cotizadas  exigidas  para  tener  derecho a la pensión de  invalidez,  conforme  al  artículo  39 de la Ley 100 de 1993;c) Que el afiliado  fallezca  sin  haber  cumplido  con  los requisitos necesarios para que su grupo  familiar  adquiera  el  derecho  a  la  pensión  de sobrevivientes, conforme al  artículo  46  de  la  Ley  100 de 1993;d) Que el afiliado al Sistema General de  Riesgos  Profesionales  se invalide o muera, con posterioridad a la vigencia del  Decreto-ley  1295  de  1994,  como consecuencia de un accidente de trabajo o una  enfermedad  profesional, la cual genere para él o sus beneficiarios pensión de  invalidez  o sobrevivencia de conformidad con lo previsto en el artículo 53 del  Decreto    ley    1295    de    1994’”.   

27  T-1088-07.   

28  Ibidem.   

29T-286-08, T-099-08, T-1088-07, T.972-06.     

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