T-628-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-628-09  

Referencia: expediente T-2270723  

Acción  de  tutela  instaurada  por  Daniel  Enrique  Rivera  contra el Tribunal Superior de Cúcuta, y el Banco Cafetero- en  Liquidación-.   

Magistrado Ponente:  

Dr.    GABRIEL    EDUARDO    MENDOZA  MARTELO.   

Bogotá D.C., septiembre  cuatro ( 4 ) de  dos mil nueve (2009)   

La  Sala  Cuarta  de  Revisión  de  la Corte  Constitucional,  integrada  por los Magistrados Gabriel Eduardo Mendoza Martelo,  Mauricio  González  Cuervo y Jorge Ignacio Pretelt Chaljub, en ejercicio de sus  competencias     constitucionales     y     legales,     ha    pronunciado    la  siguiente   

SENTENCIA   

Dentro  del  proceso  de  revisión  de  la  decisión  dictada  por la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral,  en primera instancia.   

I. ANTECEDENTES  

El  peticionario  impetró  acción de tutela  contra  el  Banco Cafetero, el Juzgado Primero Laboral del Circuito de Cúcuta y  el  Tribunal  Superior  de Distrito Judicial de la misma ciudad, por la supuesta  vulneración  de  su  derecho  constitucional fundamental a la seguridad social,  específicamente,  en  lo relacionado con la conservación del poder adquisitivo  de  las pensiones y el principio de favorabilidad en materia salarial, así como  por   el   desconocimiento   del   derecho   constitucional   fundamental  a  la  igualdad.   

1. Hechos  

Se  sintetizan a continuación los supuestos  fácticos    del    asunto   sub   judice.   

1. El ciudadano DANIEL ENRIQUE RIVERA, prestó  sus  servicios personales al BANCO CAFETERO- hoy en liquidación -desde el 22 de  junio  de 1954 al 1 de julio de 1951 y del 15 de Junio de 1962, al 31 de Octubre  de  1981,  es decir, laboró para el Banco Cafetero por un termino de veintidós  (22) años tres (3) meses y veinte (20) días.   

2. Al momento de la desvinculación del Banco  Cafetero,  el  señor  Rivera  devengaba  un  sueldo  promedio equivalente a 5.8  salarios mínimos mensuales legales.   

3. El Banco Cafetero le otorgó la pensión de  jubilación  oficial  al  accionante,  por  medio de la Resolución 215 de 1985,  donde  se  fijó  como  primera  mesada  pensional  la suma de $24.815.00, monto  equivalente  a  1.8  salarios mínimos mensuales de la época, según el Decreto  3503 de 1984.   

4.  Como  el  reconocimiento pensional que se  hizo  al  señor  RIVERA  estuvo  por   debajo  de  los 4 salarios mínimos  mensuales,  y  el  Banco  Cafetero  (hoy  en  liquidación), previa reclamación  administrativa,   no   quiso   indexar  su  pensión,  el  accionante,  decidió  interponer  demanda ordinaria laboral con el fin de que se indexara su pensión.  Esta  petición  le  correspondió  en  reparto  al  Juzgado Primero Laboral del  Circuito  de  Cúcuta,  quien en sentencia de 22 de mayo de 2003, absolvió a la  entidad  accionada de la obligación de reajustar y reliquidar la primera mesada  pensional reconocida al demandante.   

5. El actor interpuso recurso de apelación en  debida  forma  para  obtener  la  revocatoria  del fallo proferido por el a quo.  Mediante  sentencia  emitida  el día 26  de abril de 2004, la Sala Laboral  del  Tribunal  Superior  de Distrito Judicial de Cúcuta, confirmó en todas sus  partes la sentencia de primer grado.   

7.  Considera  el  accionante  que los fallos  objeto  de  tutela  fueron  motivados  estrictamente  con  los  postulados de la  sentencia  de casación de la Corte Suprema de Justicia de 18 de Agosto de 1999,  la  cual señalaba que “la indexación para encontrar  el  valor  real  de  la  pensión  no  operaba  por  precepto legal, pues es una  obligación  propia  de  los  contratantes”.  Al dar  aplicación   a  tal  proveído  y  no  al artículo 53 de la Constitución  Política,  dice  el  apoderado  “configuraron  esas  instancias   judiciales,  un  defecto  material  o  sustantivo,  ya  que  dieron  prevalencia  a  la  jurisprudencia  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia-Sala de  Casación  Laboral,  y  no  al  derecho  constitucional   reclamado  por el  actor”.   

8. Argumentó el actor, que el acaecimiento de  un  hecho nuevo, como lo es la sentencia de constitucionalidad C-862 de 2006, en  la  cual,  la  Corte  Constitucional revisó la constitucionalidad del artículo  260  del  Código  Sustantivo del Trabajo, habilita a las personas a promover el  amparo  constitucional  con fundamento en los mismos hechos y pretensiones de su  demanda,  dado  que  las circunstancias de derecho que sirvieron de base al juez  ordinario  para resolver desfavorablemente idéntica pretensión, se modificaron  con  una  nueva interpretación jurisprudencial “erga  omnes”  que  fijó  el  sentido   y  el alcance  constitucional del derecho que se reclama.   

9. Estima el accionante que al presentarse la  ruptura  entre  el  valor  histórico  de  la  pensión  y  su  valor actual, se  configura  una  pérdida  de  poder  adquisitivo  de  su  mesada  que afecta sus  condiciones  de  subsistencia  y lo pone en un estado de absoluta indefensión y  de  debilidad  manifiesta,  que  riñe además con el derecho a la igualdad, por  cuanto  la  Corte  Constitucional  en  situaciones  similares  ha  reconocido la  indexación   de   la  primera  mesada  pensional  en  pensiones  convencionales  (Sentencia  T-014  de  2008).  Al  no  haberse  fallado  de  conformidad con los  precedentes  sentados por la Corte Constitucional se incurrió también  en  una vía de hecho.   

2. Solicitud de tutela  

Con sustento en la situación fáctica hasta  aquí  expuesta,  el  actor  pidió  el  amparo de sus derechos constitucionales  fundamentales  a  la  igualdad,  a  la  seguridad  social, a la favorabilidad en  materia  laboral, al mínimo vital y móvil en armonía con el derecho a acceder  a   la   administración   de  justicia  consignados,  respectivamente,  en  los  artículos  13,  25,  29,  48,  53  y  229  de la Constitución Nacional  y  solicitó  que  se dejen sin efecto las sentencias de 22 de mayo de 2003 y 26 de  abril  de  2004, dictadas por el Juzgado Primero Laboral del Circuito de Cúcuta  y  la  Sala  Laboral  del  Tribunal  Superior  de  la  misma  ciudad,  y  en  su  lugar,   se  ordene  al  Banco  Cafetero en liquidación , que  indexe  directamente  su  pensión  de conformidad con la fórmula descrita por la Corte  Constitucional  en  las  sentencias  T-098  de  2005,  T-425, T- 815 y T-1055 de  2007.   

3.   Pruebas   relevantes   allegadas   al  expediente   

Se  anexaron  a  la  tutela  los  siguientes  documentos:   

– Poder para actuar.  

–  Copia  de  los  recibos  que contienen los  gastos que debe soportar el accionante.   

–  Copia  del  Instituto Geográfico Agustín  Codazzi,  donde  consta  que  el  accionante  no  posee  ninguna  titulación  o  posesión sobre bien alguno.   

4.    Intervención    de   la   entidad  demandada   

Mediante  escrito enviado al juez de primera  instancia,   el  señor  Pablo  Muñoz  Gómez,  Gerente  Liquidador  del  Banco  Cafetero,  intervino  en la presente tutela señalando que en el caso del señor  DANIEL  ENRIQUE  RIVERA,  esa  empresa  acogió  la tesis de la Corte Suprema de  Justicia  según  la  cual,  debe  negarse  la  indexación de la primera mesada  pensional  tratándose  de pensiones oficiales reconocidas con anterioridad a la  entrada  en  vigencia  de  la  Ley  100  de  1993,  puesto que la actualización  contenida  en el artículo 36 de la Ley 100 de 1993, tan sólo se consagró para  las pensiones legales causadas dentro de su vigencia.   

5.   Decisiones   judiciales   objeto   de  revisión.   

5.1.     Sentencia     de     primera  instancia   

– Mediante sentencia de 3 de marzo de 2009, la  Corte  Suprema de Justicia, Sala de Casación Laboral, se pronunció respecto de  la   tutela   de   la   referencia  de  la  manera  que  se  resume  a  renglón  seguido.   

–  La  jurisprudencia  se  ha  decantado para  sostener  que   es  procedente  la  tutela  contra providencias judiciales,  sólo  si  con  las  actuaciones u omisiones  de los jueces,  resultan  violados,  en  forma  evidente, derechos constitucionales fundamentales; además  que   está limitada, en primer lugar, a aquellas situaciones en las cuales  el  afectado  no  dispone  de  otro  medio  de defensa judicial, en cuyo caso se  convierte  en  mecanismo  principal  y  en segundo lugar, cuando aún existiendo  aquél,  se  utiliza  como  instrumento  transitorio  para  evitar  un perjuicio  irremediable.  En  este  caso no existieron tales actuaciones y, por ende, no se  advierten las vías de hecho alegadas por el accionante.   

– Por último, concluye la Sala Laboral de la  Corte   Suprema  de  Justicia,  que  en  el  caso  sub  examine,  la  acción  de tutela carece de inmediatez,  por  cuanto  fue  interpuesta   4   años  después de que el Tribunal  Superior de Distrito de Cúcuta profiriera la última sentencia.   

5.2.     Sentencia     de     segunda  instancia   

La  Corte  Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Penal, mediante sentencia del 23 de  abril de 2009, confirmó el  fallo  de  la  Sala  de  Casación   Laboral,  tras considerar que el actor  acudió  injustificadamente,  de  manera  tardía, al ejercicio de la acción de  tutela,  desatendiendo  a  la  naturaleza misma de la acción constitucional que  establece    la    protección   inmediata   de   sus   derechos   fundamentales  constitucionales.   

II. CONSIDERACIONES Y FUNDAMENTOS.  

1. Competencia  

Es   competente  esta  Sala  de  la  Corte  Constitucional  para revisar las decisiones proferidas dentro del trámite de la  acción  de  tutela  de  la referencia, de conformidad con lo establecido en los  artículos  86  y  241-9  de la Constitución Nacional y en concordancia con los  artículos 31 a 36 del Decreto 2591 de 1991.   

2. El asunto objeto de revisión.  

Deberá resolverse en el presente asunto si la  Sala  Laboral  del  Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial  de Cúcuta   incurrió  en  una  causal  de  procedibilidad  de  la  acción de tutela contra  providencias  judiciales,  al  proferir  la  sentencia  de abril 26 de 2004, que  confirmó,  a  su  turno,  la providencia emitida por el Juzgado Primero Laboral  del  Circuito de Cúcuta que negó la indexación de la primera mesada pensional  del actor.   

A  partir de las anteriores consideraciones,  para   resolver   el   problema  jurídico  planteado  en  este  caso,  la  Sala  (i)  analizará el derecho a  la  indexación  de la primera mesada pensional, o más precisamente, el derecho  a  la  indexación  del  salario  base para la liquidación de la primera mesada  pensional;  (ii)  reiterará  los  argumentos que se han desarrollado en torno a la procedencia excepcional de  la  acción  de  tutela  en  contra  de  providencias  judiciales,  (iii)      resolverá      el     caso  concreto.   

3. El derecho a la indexación de la primera  mesada  pensional, o mejor, el derecho a la indexación del salario base para la  liquidación de la primera mesada pensional   

Recientes  fallos  de  esta Corporación han  reconocido  la  existencia de un derecho constitucional  de   los   pensionados   a   mantener   el   poder   adquisitivo  de  su  mesada  pensional1.  Este derecho ha sido derivado de una interpretación sistemática  de  distintos enunciados normativos constitucionales2.   

Así,  en  atención  a  lo  previsto por el  artículo  48  Superior,  se le atribuye al Legislador el deber de  definir  los  medios  aptos  para  conseguir  que  los  recursos  encaminados  al pago de  pensiones mantengan un poder adquisitivo constante.   

El artículo en comento fue adicionado por el  Acto  Legislativo  01  de  2005, que introdujo el deber adicional, en cabeza del  Estado  colombiano,  de  garantizar  la  sostenibilidad  financiera  del sistema  pensional.  Empero,  este  añadido  no  desvirtúa el mandato cuya realización  incumbe  al Legislador, de definir los medios para mantener el poder adquisitivo  constante  de  los  recursos  destinados  a  pensiones.  Simplemente señala, de  manera  expresa, un factor que ha de ser ponderado por la ley, cuya importancia,  a  su  turno,  ha  sido  puesta  de relieve por la jurisprudencia constitucional  desde            tiempo            atrás3.   

De otro lado, el artículo 53 constitucional  señala  que  “[e]l  Estado  garantiza el derecho al  pago  oportuno  y al reajuste periódico de las pensiones legales”,  Sobre  este  extremo  ha  manifestado  la  Corte  Constitucional:   

“…  la  redacción  del artículo 53 en  comento  señala  claramente  un  derecho  constitucional  cuyo  titular son los  pensionados  y cuyo sujeto pasivo es el Estado colombiano al cual le corresponde  garantizar  el  reajuste  periódico  de  las  pensiones  legales. Este precepto  también  tiene una estructura normativa propia de un principio, por lo tanto es  un  mandato  de  optimización cuya ejecución corresponde al Estado colombiano,  el  cual  deberá  satisfacerlo  en  la  mayor  medida  posible de acuerdo a las  circunstancias  fácticas  y  jurídicas  y  ponderando los restantes derechos y  bienes  constitucionales  en  juego.  Su  configuración  corresponde en primera  medida  al  Legislador, el cual deberá precisar los instrumentos adecuados para  garantizar  la actualización periódica de las mesadas pensionales, labor en la  cual   cuenta  con  una  significativa  libertad”4.   

La  Corte  ha entendido entonces que para la  configuración  del  derecho  constitucional  de  las  personas  pensionadas  al  mantenimiento  del poder adquisitivo de su mesada pensional, resultan relevantes  principios  y  derechos  fundamentales  consagrados en la Constitución de 1991,  algunos  de los cuales encuentran aplicación específica en el derecho laboral,  tales  como  la especial protección constitucional a las personas de la tercera  edad  (Art. 46 de la C. N.); el derecho fundamental a la igualdad (Art. 13 de la  C.   N.)   y   el  derecho  al  mínimo  vital.  En  efecto,  la  jurisprudencia  constitucional  ha  determinado  que  la  mesada  pensional es un mecanismo cuyo  objeto  consiste en garantizar el derecho al mínimo vital de las personas de la  tercera  edad,  toda vez que esta prestación periódica dineraria permite a las  personas  pensionadas  acceder  al  conjunto  de  prestaciones constitutivas del  mínimo vital.5   

De conformidad con lo señalado, se  han  establecido  presunciones  tales  como  que  el  no  pago de la mesada pensional  vulnera  el  derecho  al  mínimo  vital  y,  en  esa  medida, la actualización  periódica  de  esta  prestación  se  constituye,  de  modo simultáneo, en una  garantía  del  derecho  al  mínimo  vital  y exige adoptar medidas concretas a  favor  de  las personas pensionadas, por regla general, personas adultas mayores  o  de  la  tercera  edad,  y  por  lo  tanto merecedoras de especial protección  constitucional.   

Las  anteriores  consideraciones  resultan  relevantes   en   lo   que   hace   referencia  al  contenido  del  derecho     a    mantener    el    poder    adquisitivo    de    las  pensiones   porque   éste   no   se   limita   a  la  actualización  de  las  mesadas pensionales una vez han sido reconocidas por la  entidad  competente,  sino  que  también  incluye  la  actualización   del   salario   base   para   la  liquidación  de  la  primera  mesada.  Al  respecto  cabe destacar que las numerosas  decisiones            de            tutela6    proferidas    por    esta  Corporación  en  las  cuales  se  ha ocupado de la indexación del salario base  para  liquidar  la  pensión de jubilación se ha entendido que esta pretensión  en  concreto  esta  cobijada  por  el derecho a la actualización de las mesadas  pensionales.   

La jurisprudencia constitucional ha derivado  así,  de  distintos  preceptos  constitucionales,  un  derecho  constitucional de los pensionados a mantener el poder adquisitivo de su  mesada  pensional  dentro de cuyo ámbito de conductas  protegidas  se  encuentra  el  derecho  a  la  indexación  de la primera mesada  pensional.   Justo   en  esa  línea  de  pensamiento,  ha  recalcado  la  Corte  Constitucional  que  la  indexación  “es el criterio  empleado  de manera preferente por el Congreso de la República para mantener la  capacidad  adquisitiva  de  las mesadas pensionales”.  Desde  luego, la Corporación ha reconocido, como se indicó con antelación, un  amplio  margen de apreciación a favor del Legislador pero también ha insistido  en  que un vacío de regulación respecto de este tópico no debe proyectarse de  manera  negativa  en la garantía de los derechos constitucionales fundamentales  ni  resultar  contraria  a  principios  previstos  en  la  Constitución de 1991  “-tales  como el principio de in dubio pro operario,  y  el principio de Estado social de derecho-“ por lo que “es preciso adoptar  un  criterio  reparador de la afectación constatada7.”  En  esa misma dirección,  ha  entendido  la jurisprudencia constitucional que dicha medida es precisamente  “la  indexación”  que al haber sido tomada por la legislación vigente para  aplicarla    al   resto   de   pensionados,   se   convierte   en   “un  mecanismo  adecuado  para  la satisfacción de los derechos y  principios     constitucionales     en     juego8.”   

Puede  concluirse  que  esta Corporación ha  considerado   (i)  que  la  indexación     en    tanto    que    un    mecanismo    idóneo    –aunque  no  el único- para garantizar  la  actualización  de  la  primera  mesada pensional, o mejor, del salario base  para  liquidación  de  esta  prestación económica cuando ha mediado un tiempo  sustancial  entre  el  momento  en  que  la  persona  trabajadora se retira o es  retirada  de  una  empresa  y  el  instante  de  reconocimiento  de su pensión;  (ii)   se   trata  de  una  pretensión  con  sustento  en  el  derecho  constitucional de los pensionados a  mantener  el  poder adquisitivo de la pensión y ha sido protegido tanto en sede  de    constitucionalidad    como    en    sede    de    tutela    en   numerosas  oportunidades.   

Adicionalmente,   ha  dispuesto  la  Corte,  respecto  de las personas titulares del derecho a la actualización de la mesada  pensional  y a la indexación de la primera mesada pensional, que tal derecho no  sólo  “radica  en  [algunas  personas pensionadas],  sino  que,  por el contrario, se extiende a la totalidad de [ellas]. Lo anterior  quiere  decir,  que  no  cabe  hacer ningún tipo de discriminación respecto de  quienes  tienen  derecho  a la indexación de la primera mesada pensional puesto  que   ello   traería   como   consecuencia   limitar   los   alcances  de  este  derecho9.”  Con  sustento  en  el  precedente  sentado  por  la  Corte  en  sentencia   C-862   de  2006,  las  Salas  de  Revisión  de  tutela10  han  puesto  énfasis en que:   

“[e]l  derecho  a la actualización de la  mesada   pensional   no  puede  ser  reconocido  exclusivamente  a  determinadas  categorías  de  pensionados,  porque  un  trato diferenciado de esta naturaleza  carecería  de  justificación  constitucional, y se torna por tanto en un trato  discriminatorio.   En   efecto,  desde  la  perspectiva  constitucional  resulta  insostenible  la  tesis  que  la  actualización  de las pensiones es un derecho  constitucional  del  cual  sólo  son  titulares  aquellos  pensionados  que  el  Legislador   determine,   precisamente   porque   tal   postura  acarrearía  la  vulneración  de  los  restantes  principios a los que se ha hecho mención y de  los  derechos  fundamentales  de  aquellas  personas  excluidas  del  goce de la  actualización   periódica   de   sus  pensiones.  Si  bien  el  derecho  a  la  actualización  de  la mesada pensional surge en virtud de lo que la doctrina ha  denominado  el  proceso de especificación en el reconocimiento de los derechos,  de  manera  tal  que  su  titularidad se reserva a una determinada categoría de  sujetos  –los pensionados-  dentro  de  tal  categoría  su  titularidad ha de ser universal, y por lo tanto  exclusiones     derivadas     del     tránsito     legislativo    carecen    de  justificación.”   

Así  pues, la jurisprudencia constitucional  ha  sostenido  reiteradamente  que  el  derecho  a  la indexación de la primera  mesada   pensional  “se  predica  no  sólo  de  las  pensiones  de  origen  legal,  sino  también de aquellas de origen convencional  como  quiera  que  el problema de la pérdida de poder adquisitivo, derivado del  fenómeno  inflacionario,  no  les  es  ajeno  y  que  llegar  a una conclusión  diferente  se  [traduciría]  en  una  carga  desproporcionada a estas [personas  pensionadas]  que  se  verían  [forzadas]  a  soportar  la  pérdida  del poder  adquisitivo   de   su  mesada  pensional  bajo  el  prurito  de  los  beneficios  extralegales  de  que  fueron  acreedores  en  razón  de  la suscripción de la  convención   colectiva   que   rige   su  derecho.11.”   

Se  destaca  finalmente  que  en   la  sentencia  T- 098 de 2005, con ocasión de una tutela dirigida contra la Sala de  Casación  Laboral  de  la  Corte Suprema de Justicia por no haber reconocido el  derecho  a  la indexación de la primera mesada pensional, resolvió conceder la  protección  constitucional  invocada  con  el  argumento  de  que  no era dable  calcular  el  monto  de  la  primera mesada pensional con base en un ingreso que  el   accionante percibió años antes de que finalmente le fuera reconocida  la  pensión,  ya que de ser ello así, se vulneraría el mandato superior de la  equidad,  el  derecho  a  percibir  una  pensión  mínima calculada teniendo en  cuenta  los  fenómenos  inflacionarios  y  la  consecuente  pérdida  del poder  adquisitivo   del   dinero,  así  como  también  comprometería  los  derechos  fundamentales al debido proceso e igualdad.   

En consecuencia, dispuso que para el ajuste a  la  mesada  pensional del demandante, debía darse aplicación a la fórmula que  a  continuación  se  expone  de  conformidad  con  los  lineamientos   que  el   Consejo  de  Estado  ha empleado en relación con la actualización de  obligaciones  y  condenas  de  contenido  dinerario12     

“La suma insoluta o dejada de pagar, será  objeto  de  ajuste  al  valor,  desde la fecha en que se dejó de pagar hasta la  notificación   de   esta   sentencia   ,   dando  aplicación  a  la  siguiente  fórmula:   

R=      Rh     índice final   

               índice inicial   

Donde el valor presente de la condena (R) se  determina  multiplicando  el valor histórico (Rh), que es lo dejado de pagar al  pensionado,  por  el guarismo que resulte de dividir el índice final de precios  al  consumidor  vigente  a  la  fecha  de notificación de esta sentencia,   entre   el   índice  inicial,  que  es  el  vigente  al  causarse  cada  mesada  pensional.   

Por  tratarse  de una obligación de tracto  sucesivo,  la  entidad  demandada  aplicará  la fórmula separadamente, mes por  mes,  empezando  por  la  primera  mesada  pensional  que  devengó el actor sin  actualizar,  y  para  los demás emolumentos (primas), teniendo en cuenta que el  índice    aplicable   es   el   vigente   al   causarse   cada   una   de   las  prestaciones.”   

A  partir del mencionado pronunciamiento, la  fórmula  ha  sido  aplicada  en  los  casos  de acciones de tutela de similares  supuestos  fácticos como en las sentencias T-815 de 2007, T- 311 de 2008,   T-789 de 2008 y T- 425 de 2009, entre otras.   

   

En  suma,  es  dable afirmar, que según los  dictados  de la jurisprudencia vigente, todas las personas pensionadas tienen el  derecho  a  mantener  el  poder  adquisitivo  de  sus  mesadas  pensionales, sin  distingos  de  ninguna índole, así como a obtener de la entidad liquidadora de  su pensión, la reliquidación de su primera mesada pensional.   

      

    

1. Procedencia de la acción de tutela  contra providencias judiciales. Reiteración de jurisprudencia     

La procedencia de la acción de tutela contra  providencias  judiciales ha sido objeto de análisis en varias oportunidades por  parte        de        esta       Corporación13  y  al  respecto se ha dicho  que  por  regla  general,  la  acción  de tutela no procede contra providencias  judiciales.   No   obstante,  la  Corte  en  situaciones  muy  excepcionales  ha  manifestado  que  este  mecanismo  será  procedente,  siempre  y  cuando,  esas  providencias amenacen o vulneren derechos fundamentales.   

Con  el  fin  de  orientar  a  los  jueces  constitucionales   y  determinar  unos  parámetros  uniformes  que  permitieran  establecer   en   qué  eventos  es  procedente  la  acción  de  tutela  contra  providencias  judiciales,  la Sala Plena de esta Corte, en la Sentencia C-590 de  2005, enumeró los siguientes requisitos:   

“a.  Que  la  cuestión  que  se  discuta  resulte de evidente relevancia constitucional.”   

“b.  Que  se  hayan  agotado  todos  los  medios    -ordinarios  y  extraordinarios-   de  defensa  judicial  al  alcance  de la persona afectada, salvo que se trate de evitar la consumación de  un    perjuicio    iusfundamental    irremediable14.”   

“c.  Que  se  cumpla  el  requisito de la  inmediatez,  es  decir,  que  la  tutela  se  hubiere interpuesto en un término  razonable    y    proporcionado   a   partir   del   hecho   que   originó   la  vulneración15.”   

“d.  Cuando se trate de una irregularidad  procesal,   debe   quedar  claro  que  la  misma  tiene  un  efecto  decisivo  o  determinante  en  la  sentencia  que  se  impugna  y  que  afecta  los  derechos  fundamentales     de     la     parte     actora16.”   

“e.  Que  la  parte actora identifique de  manera  razonable  tanto  los  hechos  que  generaron  la  vulneración como los  derechos  vulnerados  y  que  hubiere  alegado  tal  vulneración  en el proceso  judicial  siempre  que  esto  hubiere  sido  posible17.”   

“f.  Que  no  se  trate  de sentencias de  tutela18.”   

Adicionalmente, la misma providencia enumeró  algunas  causales  especiales  de  procedencia  de  la  acción de tutela contra  providencias  judiciales  y  determinó  que  al  menos  si  una  de ellas está  presente  en  el  caso  en  examen,  la  solicitud  de  amparo debe considerarse  procedente. Dichas causales son:   

“a.  Defecto  orgánico, que se presenta  cuando  el  funcionario judicial que profirió la providencia impugnada, carece,  absolutamente, de competencia para ello.   

b.  Defecto procedimental absoluto, que se  origina  cuando  el  juez  actuó  completamente  al  margen  del  procedimiento  establecido.   

c.  Defecto  fáctico, que surge cuando el  juez  carece  del apoyo probatorio que permita la aplicación del supuesto legal  en el que se sustenta la decisión.   

d. Defecto material o sustantivo, como son  los   casos   en   que   se   decide   con   base   en   normas  inexistentes  o  inconstitucionales19   o   que   presentan  una  evidente  y  grosera  contradicción  entre  los  fundamentos  y  la  decisión.   

f.  Error inducido, que se presenta cuando  el  juez  o  tribunal  fue  víctima  de  un engaño por parte de terceros y ese  engaño   lo   condujo   a   la  toma  de  una  decisión  que  afecta  derechos  fundamentales.   

g.  Decisión sin motivación, que implica  el  incumplimiento de los servidores judiciales de dar cuenta de los fundamentos  fácticos  y  jurídicos  de  sus decisiones en el entendido que precisamente en  esa motivación reposa la legitimidad de su órbita funcional.   

h.   Desconocimiento   del   precedente,  hipótesis  que  se  presenta,  por  ejemplo,  cuando  la  Corte  Constitucional  establece  el  alcance  de un derecho fundamental y el juez ordinario aplica una  ley  limitando  sustancialmente  dicho alcance. En estos casos la tutela procede  como   mecanismo   para   garantizar   la   eficacia   jurídica  del  contenido  constitucionalmente  vinculante  del  derecho  fundamental vulnerado20.   

i.    Violación    directa    de   la  Constitución.”   

En  consecuencia,  la tutela puede resultar  procedente  frente  a  providencias  judiciales en casos concretos en los que se  demuestren,  además  de las condiciones señaladas por la Corte, la afectación  de un derecho fundamental.   

5. Examen del caso concreto.  

En   el   presente   caso,   el  accionante  sostiene   que  pese  a  que al momento de desvincularse del entonces BANCO  CAFETERO  devengaba  un  sueldo  promedio  equivalente  a  5.8 salarios mínimos  mensuales  legales,  la  citada entidad, en el año 1985, le otorgó la pensión  de  jubilación  fijándole  como  primera mesada pensional la suma de $ 24.815,  monto   que   equivalía  a  1.8  salarios  mínimos.  Afirma,  que  agotada  la  correspondiente  reclamación  administrativa, inició proceso laboral ordinario  contra  la  mencionada  entidad financiera, con el fin de obtener la indexación  de  su  primera mesada. Luego de acudir a la jurisdicción ordinaria laboral, en  la  que  los  jueces  le negaron la reclamación de la indexación de su primera  mesada  pensional,  consideró que los fallos se apoyaron equivocadamente en una  jurisprudencia  emanada  de  la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de  Justicia,  que además de ser un criterio auxiliar de interpretación normativa,  hacía  una  interpretación  inconstitucional  del  postulado  contenido  en el  artículo 53 Superior.   

El actor instauró acción de tutela contra  las  decisiones  que  negaron  la indexación, considerando que tales decisiones  habían  vulnerado  sus derechos constitucionales fundamentales a la igualdad, a  la  seguridad  social, a la favorabilidad en materia laboral, al mínimo vital y  móvil  en  armonía  con  el derecho a acceder a la administración de justicia  consignados,  respectivamente,  en los artículos 13, 25, 29, 48, 53 y 229 de la  Constitución  Nacional.  El  demandante exigió conminar al BANCO CAFETERO para  que   ordenara   reconocer   y   pagar  la  indexación  de  su  primera  mesada  pensional   con  el  objetivo  de  preservar  sus derechos constitucionales  fundamentales.   

De  manera  concreta  el actor alegó que las  mencionadas     providencias    habían    incurrido    en    un    defecto  sustantivo  toda  vez que habían  fijado  para su caso el sentido y alcance de la normatividad aplicable de manera  contraria a la Constitución.   

Antes  de  pasar a determinar si en el asunto  bajo  examen  se  cumplieron  los  requisitos  especiales  de  procedencia de la  acción  de  tutela  contra  providencias  judiciales,  le corresponde a la Sala  constatar   si   se   observaron  los  requisitos  genéricos  exigidos  por  la  jurisprudencia constitucional.   

6.  Análisis de los requisitos genéricos de  procedencia  de la acción de tutela contra providencias judiciales exigidos por  la jurisprudencia constitucional   

6.1.  En relación con el primer requisito, a  saber,  que  se  trate  de  un asunto de relevancia constitucional, la Sala pudo  confirmar  que  el  caso sometido a estudio involucra la posible vulneración de  derechos  fundamentales  del  accionante,  entre  los que pueden destacarse, por  ejemplo,  el  derecho  constitucional  de  los  pensionados  a mantener el poder  adquisitivo  de  su  mesada  pensional,  dentro  de  cuyo  ámbito  de  conducta  protegida  se  encuentra  el  derecho  a  la  indexación  de  la primera mesada  pensional,  el  derecho  a la vida digna, el mínimo vital, la seguridad social,  entre  otros,  los  cuales  pueden  verse  comprometidos de alguna forma con las  decisiones  de  la  justicia  ordinaria que se abstuvieron de indexar la primera  mesada pensional.   

6.2. Respecto de la segunda exigencia atinente  al  agotamiento  de  todos  los mecanismos judiciales de defensa requeridos para  obtener  el  reconocimiento de su derecho pensional, conviene precisar que en el  presente  caso, a partir de la lectura del expediente, se evidencia que el actor  agotó  todos  los medios judiciales ordinarios que se encontraban a su alcance.  En  vista  de  que la jurisprudencia sentada por la Sala de Casación Laboral de  la  Corte  Suprema  de  Justicia  negaba  insistentemente  la  indexación de la  primera   mesada  pensional  en  pensiones  convencionales,  acudir  al  recurso  ordinario   de   casación  devenía  infructuoso,  así  que  para  evitar  ese  inconveniente  y  con  ello  superar  el  obstáculo que impedía su acceso a la  administración  de  justicia,  el  actor  resolvió  acudir  a  la  acción  de  tutela.   

6.3.  En  relación  con  el  requisito de la  inmediatez,  la  Sala  debe  determinar  si  la tutela se interpuso dentro de un  término  razonable  y proporcionado a partir del hecho que originó la presunta  vulneración  a  los  derechos  fundamentales  del  accionante,  esto  es, si se  cumplió con el requisito de inmediatez.   

Sobre  este punto, vale recordar que la Corte  Constitucional  en  sentencia  C-862  de 2006 consideró que en los supuestos en  donde  la  acción  de tutela se dirigía a conseguir el mantenimiento del poder  adquisitivo  de  la  pensión,  así  como  la  indexación de la primera mesada  pensional,  no  cabía  hacer  ningún  trato  diferenciado,  ni siquiera por el  transcurso  del  tiempo.  Dicho  argumento, ha sido puesto de presente en fallos  posteriores.  De  manera  concreta  la  Sala  Quinta  de  Revisión  de la Corte  Constitucional, mediante sentencia T-1059 de 2007 indicó:   

“Al respecto esta Sala debe recordar que,  tal   y   como   se   anunció  arriba  cuando  se  extrajeron  algunas  de  las  consideraciones  más importantes de la Sentencia de Constitucionalidad C-862 de  2006,  en  tratándose  de  solicitudes que pretendan el mantenimiento del poder  adquisitivo  de  la  pensión,  así  como  la  indexación de la primera mesada  pensional,  no  cabe  hacer  ningún  trato  diferenciado,  ni  siquiera, por el  transcurso del tiempo.”   

Lo  anterior  quiere  decir,  que  en el caso  concreto,   la   inmediatez   no   es  un  argumento  que  permita  declarar  la  improcedencia  de  la  presente  acción. No puede alegarse inmediatez cuando el  desconocimiento  de un derecho constitucional se ha prolongado en el tiempo y no  se ha protegido tal derecho.   

Así  lo sostuvieron  la sentencia T-130  de 2009 y la T- 447 de 2009, ésta último cuando señaló:   

“   Respecto  del  primer  aspecto  se  considera  que,  en  la  presente  acción  de  tutela,  es  irrelevante  que lo  pretendido  con  la  misma  sea controvertir dos fallos de la justicia ordinaria  laboral  que  fueron  dictados  seis  años  atrás,  por  cuanto a la luz de la  interpretación  constitucional dada por la Corte en la sentencia C-862 de 2006,  el  derecho  a la indexación de la primera mesada pensional deriva directamente  del  derecho contenido el artículo 53 de la Constitución Política, tal y como  se   hace   en  relación  con  la  actualización  periódica  de  las  mesadas  pensionales,  pues  la  no  indexación pensional que ahora se reclama ha tenido  efectos  negativos  desde  un  primer  momento  sobre  el  derecho pensional del  accionante,  razón  por la cual éste ha permanecido conculcado todo el tiempo.  Se  debe  anotar,  además,  que  la  sentencia C-862 tantas veces referida, fue  proferida  por  la Corte Constitucional el 19 de octubre de 2006, lo cual reduce  notablemente  el  argumento  en cuestión, máxime si se debe tener en cuenta un  tiempo  prudencial,  para  que la jurisprudencia sea conocida y asimilada por la  ciudadanía”21.   

En  fallo  más  reciente  proferido por esta  misma  Sala, T-425 de 2009, la Corte estimó de igual forma, que en los casos en  los  cuales  se  solicita  la  indexación  de la primera mesada y aparentemente  está  comprometido  el  requisito  de  la  inmediatez en la presentación de la  tutela,  es  preciso observar que las solicitudes de amparo siempre se sustentan  en  la  afectación  actual  de  derechos  fundamentales,  en  la  medida en que  subsiste   una   oposición  objetiva  entre  el  contenido  de  las  decisiones  judiciales  y  la  Constitución,  como  consecuencia  del no reconocimiento del  derecho  a  la  indexación de la primera mesada pensional, por un lado, y de la  aplicación  de  una  fórmula  que  no se aviene a los criterios fijados por la  Corte  Constitucional para actualizar el valor del salario base de liquidación,  por otro.   

La  Corte  en  el  mencionado  fallo, tuvo en  cuenta  entonces, que la vulneración a los derechos de los peticionarios en los  casos  de  la indexación de la primera mesada, se predica, no a partir de lo ya  decidido  en  sede  jurisdiccional  laboral,  sino   en  el hecho de que se  produjo  una  evolución   jurisprudencial  que  supuso  el  cambio  de  la  realidad  objetiva  en  relación  con el reconocimiento de la indexación de la  primera   mesada   pensional   y   el   empleo   de   los   mecanismos   que  la  materialicen.   

En este orden de ideas, considera la Sala que  en  el  asunto  bajo examen, el demandante interpuso oportunamente la acción de  tutela,  lo  anterior  por  cuanto  en  esta materia la posible vulneración del  derecho  a  obtener  la  indexación  de  la  primera  mesada pensional subsiste  mientras   no  se  haya  hecho  efectivo  el  mencionado  reconocimiento.  Ello,  también,  porque  a  la  luz  de lo dispuesto en las sentencias C-862 de 2006 y  C-891A  de 2006, existe una pretensión nueva, amparada en el criterio de que la  actualización  de la pensión no se encuentra condicionada a término alguno de  prescripción.   

6.4.  También  observa  la  Sala,  que  el  accionante  identificó de manera razonable los hechos que a su juicio generaron  la  posible  vulneración  de  sus  derechos  fundamentales, no sólo dentro del  trámite  de  tutela  sino  en  el  proceso  que  se  adelantó ante la justicia  ordinaria,  pues desde ese momento la parte actora dejó en claro que el derecho  reclamado  era de orden constitucional y que las entidades accionadas lo habían  vulnerado   al   no   garantizar   la   indexación   de   la   primera   mesada  pensional.   

6.5. En lo que respecta al último requisito,  queda  claro  que  la  presente  acción  de  tutela no se dirige a controvertir  fallos  de  tutela,  sino  la sentencia emitida por la Sala Laboral del Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial de Cúcuta que confirmó la sentencia proferida  por  el  Juzgado  Primero Laboral del Circuito de Cúcuta, razón por la cual se  considera cumplida esta exigencia.   

Una   vez   constatado  que  en  el  asunto  sub  judice se cumplieron los  requisitos   generales   de  procedibilidad  de  la  acción  de  tutela  contra  providencias  judiciales, pasará la Sala a determinar si se observaron también  los     requisitos     especiales     exigidos     por     la     jurisprudencia  constitucional.   

7.  Análisis de los requisitos especiales de  procedencia  de la acción de tutela contra providencias judiciales exigidos por  la jurisprudencia constitucional.   

A  partir  de  la  lectura  del expediente es  posible  concluir  que el actor circunscribe  su tutela a un  presunto  defecto  sustantivo  de  las  sentencias  proferidas  por  la  Sala  Laboral del  Tribunal  Superior  de  Cúcuta y por el Juzgado Primero Laboral del Circuito de  la misma ciudad.   

La  Sala  advierte  que  en  el  caso  que se  estudia,  el  actor  manifestó  ante la justicia ordinaria que los derechos por  él  reclamados  eran  de orden constitucional, pero la justicia laboral emitió  sus  decisiones  sin tener presente esa postura. Resolvió entonces el caso bajo  el   amparo   de    una   perspectiva   incompatible   con   los  preceptos  constitucionales  e  incurrió,  por  consiguiente,  en  un  defecto  material o  sustantivo.  Dicho de otra manera, la sentencia emitida por el Tribunal Superior  de  Distrito  Judicial  de  Cúcuta  que  confirmó  en  todos  sus  extremos la  decisión    emitida   por   el   a   quo,  dio  aplicación  a  la  jurisprudencia  de  la  Corte Suprema de  Justicia,  Sala  de  Casación  Laboral  que  desconocía,  para ese momento, el  derecho  constitucional  del  actor  a  la  indexación  de  la  primera  mesada  pensional  o  mejor  su  derecho  a  la  indexación  del  salario  base para la  liquidación de la primera mesada.   

En consonancia con lo anterior, la Sala   pone  de  presente  el  hecho de que  la Corte Suprema de Justicia- Sala de  Casación  Laboral-  ha  establecido  últimamente,  una nueva orientación  jurisprudencial  en  relación  con  el  tema  de  la  indexación  de la mesada  pensional,  en el sentido no sólo de reconocer el derecho  con sustento en  la  propia  Constitución,  sino  además,  con  la  aplicación  de un criterio  matemático  más  efectivo  frente a la actualización de los salarios bases de  la                    liquidación22   

En  el presente caso, es evidente que la  justicia  ordinaria  desconoció los derechos constitucionales fundamentales del  ciudadano  DANIEL  ENRIQUE  RIVERA  a  la  igualdad, a la seguridad social, a la  favorabilidad  en  materia laboral, al mínimo vital y móvil en armonía con el  derecho    a   acceder   a   la   administración   de   justicia   consignados,  respectivamente,  en los artículos 13, 25, 29, 48, 53 y 229 de la Constitución  Nacional.   

Oportuno  es  recordar  que al interpretar el  contenido  de  la  sentencia C-862 de 2006, la Corte Constitucional ha señalado  que   a   partir   de   una   apreciación   sistemática   de   los   preceptos  constitucionales,  en  especial,  de  la  norma  contenida  en  el  artículo 53  Superior  resulta  factible hablar de un derecho constitucional a la indexación  de la primera mesada pensional.   

En  ese orden, no puede perderse de vista que  tal  derecho  ha existido desde la expedición de la Constitución de 1991 y por  esta  razón  lo  único  que  han  hecho  las  sentencias emitidas por la Corte  Constitucional  es  declarar  la  existencia del mismo. Tales fallos tienen, por  tanto,  una  naturaleza  meramente  declarativa  y  no  constitutiva. De ahí se  sigue,  que  la  protección  del  derecho a la indexación ha debido concederse  “sin  distinción  de  la  fecha en que se obtuvo la  pensión  de  jubilación”  y  con  independencia de  “la    clase    de    pensión   que   haya   sido  reconocida”23.  Lo  anterior  no  significa  conferir  efectos  retroactivos a la  sentencia  C-862  de  2006 sino admitir que el derecho de indexación deriva del  artículo  53  Superior  así  como  de  otros  preceptos  constitucionales y su  efectividad  puede  alegarse en acción de tutela. Esta tesis atiende al derecho  de  igualdad  entre  los  pensionados  y  evita  hacer distinciones entre ellos.  Constituye  además  una consecuencia de la eficacia directa de la Constitución  y       de       su       valor      normativo.24   

Las  consideraciones  efectuadas, llevan a la  Sala  a  concluir  una vez más, que estando vigente el derecho constitucional a  la  indexación  de  la primera mesada pensional y a la actualización del poder  adquisitivo  de  las  pensiones,  la  Jurisdicción  Ordinaria no podía haberse  negado  –como lo hizo – a  actualizar  la mesada  del actor según el Índice de Precios al Consumidor  certificado  por  el  DANE,  por  cuanto,  a  la  luz  de  lo establecido por la  sentencia  C-862 de 2006, abstenerse de hacerlo, generó una vulneración de los  derechos constitucionales fundamentales del ciudadano accionante.   

III. CONCLUSIÓN  

En síntesis, la Sala considera que los fallos  de  la  justicia ordinaria incurrieron en causal de procedibilidad de la acción  de   tutela   contra   sentencias   al   abstenerse   de  reconocer  el  derecho  constitucional  del actor a la indexación de su primera mesada pensional y a la  actualización del valor de sus mesadas.   

Reitera la Sala que la indexación del salario  base   de  liquidación del actor con apoyo en una fórmula adoptada por la  jurisprudencia  de la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia,  no  consulta  los criterios de equidad y favorabilidad en materia laboral, y, en  la  medida  en  que no conduce a garantizar que la pensión del actor refleje en  términos  actuales  el  valor  del  salario  que  dio lugar a la misma, deja de  consistir  en  un asunto legal, para comprometer los principios constitucionales  del  artículo 53, que al establecer los derechos al salario vital y móvil y al  reajuste  periódico  de  las  pensiones, se convierten en una garantía para el  trabajador  de  que  su  salario y su  pensión serán protegidos frente al  deterioro         de        la        moneda.25   

En consecuencia, procederá la Sala a tutelar  los  derechos cuya protección se invocó y, en ese orden, dejará sin efecto la  sentencia  del  Tribunal  Superior  de Cúcuta, que confirmó el fallo proferido  por  el  Juzgado  Primero  Laboral del Circuito de esa ciudad.  Se reiteran  así  las  sentencias T-447 de 2009, T-107 de 2009,  T-130 de 2009 y T- 425  de 2009,  entre otras.   

Finalmente, no sobra responder el argumento de  la  entidad  accionada, quien aduce que su decisión de no indexar la mesada del  accionante  tiene  fundamento  en  los fallos de la Corte Suprema de Justicia al  sostener  que  por tratarse de una  pensión reconocida antes de la entrada  en vigencia de la Ley 100 de 1993 no se permite su indexación.   

Al  respecto,  la  Sala  recuerda  que en los  fundamentos   establecidos   en   la  sentencia  C-891A  de  2006,  (i)  se corroboró que el artículo 8º de  la  Ley  171  de  1961  seguía  produciendo  efectos  jurídicos y (ii)  se  identificó la existencia de una  omisión  legislativa  inconstitucional,  generada por la entrada en vigencia de  la   Constitución  de  1991,  relativa  a  la  actualización  de  la  pensión  sanción.   Dicha omisión -advirtió la Corte- desconoce varios principios  establecidos  en  la  Carta, especialmente los artículos 13, 48 y 53, y de ella  se  desprende  que  toda  pensión-sanción,  sin  importar el momento en que se  cause,  debe  ser  indexada bajo las condiciones del artículo 133 de la Ley 100  de   1993.   En   efecto,   hace  parte  de  la  ratio  decidendi  y  así  quedó  consignado  en  la  parte  resolutiva  de  dicha  sentencia  que  en  los casos en los que dicha norma siga  produciendo   efectos   “el  salario  base  para  la  liquidación  de la primera mesada pensional de que trata este precepto, deberá  ser  actualizado con base en la variación del Índice de Precios al Consumidor,  IPC certificado por el DANE”.   

Por  las  razones  expuestas,  como  ya  se  anotó,  se  concederá el amparo deprecado y se ordenará al Banco Cafetero, en  liquidación-  que  proceda  a  reliquidar  la pensión del accionante aplicando  para  el  efecto,  la indexación de su primera mesada pensional, de acuerdo con  los   criterios  que  para  tal  efecto  se  han  fijado  en  la  jurisprudencia  constitucional,     en     particular     en     la     sentencia    T-098    de  2005.       

IV. DECISIÓN  

En  mérito  de lo expuesto, la Sala Cuarta  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia en nombre del  pueblo, y por mandato de la Constitución Nacional,|   

Primero.  REVOCAR   la  sentencia  de  tutela  proferida  por  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte Suprema de  Justicia,   el   día   23   de   abril  de  2009.  En  su  lugar,  CONCEDER  el  amparo  de los derechos a la  indexación  de la primera mesada pensional y a mantener el poder adquisitivo de  sus  mesadas  pensionales  al  ciudadano  DANIEL ENRIQUE RIVERA en la acción de  tutela  instaurada contra el Juzgado Primero Laboral del Circuito de Cúcuta, el  Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial  de  Cúcuta  y el Banco Cafetero- en  liquidación-   

Segundo.  ORDENAR  al  Banco  Cafetero  S.A.  hoy  Bancafé-  en  liquidación-  que proceda a reliquidar el monto de la  primera  mesada  pensional  reconocida  al  señor  DANIEL  ENRIQUE  RIVERA,  de  conformidad  con la jurisprudencia de la Corte Constitucional, en particular, la  planteada  a partir de la sentencia T-098 de 2005. El reajuste resultante de las  mesadas  pensionales  se  aplicará  hacia  el futuro y, retroactivamente, a las  mesadas  en  relación  con  las  cuales,  para la fecha de interposición de la  acción    de    tutela,    no    hubiese    operado    el   fenómeno   de   la  prescripción.   

   

Tercero.     LÍBRENSE     por  Secretaría las comunicaciones de que trata el artículo 36 del  Decreto 2591 de 1991, para los efectos allí contemplados.   

Notifíquese, comuníquese, insértese en la  Gaceta de la Corte Constitucional y cúmplase.   

GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO  

Magistrado Ponente  

MAURICIO GONZÁLEZ CUERVO  

Magistrado  

Ausente en comisión.  

JORGE IGNACIO PRETELT CHALJUB  

Magistrado  

MARTHA     VICTORIA     SÁCHICA     DE  MONCALEANO   

Secretaria General  

    

1 En la  sentencia  C-862  de  2006  la  Corte  Constitucional, al efectuar el estudio de  Constitucionalidad  del  numeral  1) del artículo 260 del C. S. T. y el numeral  2)   del   artículo  260  del  Código  Sustantivo  del  Trabajo,  declaró  la  exequibilidad  de  la  expresión  “salarios  devengados en el último año de  servicios”,  contenida  en  dicha  norma,  “en el  entendido  de  que  el  salario  base  para la liquidación de la primera mesada  pensional  de  que  trata  este precepto, deberá ser actualizado con base en la  variación  del  Índice  de  Precios  al  Consumidos,  IPC,  certificado por el  DANE.”   

2  En  este   mismo   sentido   consultar  Corte  Constitucional.  Sentencia  T-855  de  2008.   

3 Así  por    ejemplo    en    la    sentencia    C-569    de    1996    sostuvo   esta  Corporación:   

“El  Estado  debe  garantizar el reajuste  periódico  de las pensiones y que los recursos en este campo mantengan su poder  adquisitivo  (CP. arts. 48 y 53). Sin embargo, lo cierto es que la concesión de  estos  reajustes debe tener en cuenta una realidad de gran trascendencia en este  examen:  los  recursos  económicos para satisfacer ese pago de las pensiones no  son  infinitos sino que son limitados. Por ello, la Corte tiene bien establecido  que,  dentro  de  ciertos  límites,  el  Legislador  tiene cierta libertad para  determinar  el  monto y los alcances de estos reajustes a fin de lograr el mejor  uso de los recursos en este campo”.   

4  Sentencia C-862 de 2006, f. j. 4.   

5  Sentencia T-130 de 2009.   

6 Ver,  entre  otras,  las  sentencias  SU-120  de  2003, T-1169 de 2003, T-663 de 2003,  T-805 de 2004, T-815 de 2004, T-098 de 2005.   

7 Corte  Constitucional. Sentencia C-862 de 2006.   

8 Corte  Constitucional. Sentencia C-862 de 2006.   

9 Corte  Constitucional. Sentencia T-696 de 2007.   

10  Corte  Constitucional.  Sentencias  T-696 de 2007; T-313 de 2008; T-014 de 2008,  entre otras.   

11  Corte  Constitucional.  Sentencias  T-696 de 2007; T-313 de 2008; T-014 de 2008,  entre otras.   

12  Consejo  de  Estado,  Sala  de de Consulta y Servicio  Civil, 18 de mayo de 2004, entre otras   

13  Examinar  entre  otras  las  Sentencias  T-054  de 2007, T-683 de 2006, T-519 de  2006,  T-332  de  2006,  T-254  de 2004, T-212 de 2006, T-811 de 2005, T-1317 de  2005, T-1222 de 2005 y C-590 de 2005.   

14  Sentencia T-504/00.   

15  Sentencia T-315/05   

16  Sentencias T-008/98 y SU-159/2000   

17  Sentencia T-658/98   

18  Sentencias T-088/99 y SU-1219/01   

19  Sentencia T-522/01   

20  Sentencias T-462/03; SU-1184/01; T-1625/00 y  T-1031/01.   

21  Sentencia T-447 de 2009, M. P. Juan Carlos Henao.   

22 Ver  sentencias  cuyo radicados son  34601 y 33423, de 6 de mayo de 2009 y 31 de  marzo  del  mismo  año,  respectivamente,  M.  P.  Luis  Javier  Osorio López.   

23 En  la  Sentencia  SU-120  de  2003  proferida  por esta misma Corte, ya había sido  reconocido  como  tal  ese  derecho y su existencia se reafirmó en la sentencia  C-862  de  2006  con  efectos  erga omnes.  En  esa  oportunidad,  la  Sala  Plena  de  la  Corte dispuso lo  siguiente:  “(c)uando  los jueces no consideran los  derechos   fundamentales  garantizados  en  los  artículo  25,  48,  y  53  del  ordenamiento   constitucional,   quebrantan   los  artículos  29,  228,  y  230  constitucionales  incurren  en vía de hecho; porque dichos derechos regulan los  derechos  y  prerrogativas  de  los trabajadores y de los pensionados e informan  todas    la    previsiones    del   ordenamiento”.  Adicionalmente,  en  la  misma  sentencia  se  planteó  el  reconocimiento  del  principio  de  interpretación más favorable en materia laboral de la siguiente  manera:  “(l)a Sala accionada deberá considerar que  el  artículo  53  de  la  Constitución  Política  impone al interprete de las  fuentes  formales  del  derecho  laboral el criterio de elegir, en caso de duda,  por  la  interpretación  que  más  favorezca  al trabajador, y en consecuencia  optar  por  ordenar  a  las  entidades  financieras  obligadas mantener el valor  económico  de  la  mesada  pensional de los actores, por ser ésta la solución  que     los     beneficia     y     que     condice    con    el    ordenamiento  constitucional.”  Esta misma posición fue adoptada  por  la  Sala  Quinta  de  Revisión  de Tutelas mediante la Sentencia T-1059 de  2007.   

24 En  el   mismo   sentido   ,   la   sentencia   T-   447    de    2009   

25  Sentencia     T-425    de    2009,M.    P.    Gabriel    Eduardo    Mendoza  Martelo.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *