T-660-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-660-09  

(Septiembre 21; Bogotá D.C.)  

REINTEGRO       LABORAL-Improcedencia  de  tutela salvo que se presente protección laboral  reforzada   

DERECHO A LA ESTABILIDAD LABORAL REFORZADA DEL  DISCAPACITADO-Despido   previa   autorización   del  Ministerio de Protección Social   

DESPIDO  DE  TRABAJADORES  DISCAPACITADOS SIN  AUTORIZACION  DE LA OFICINA DEL TRABAJO-Presunción del  despido  o  terminación del contrato de trabajo se produce como consecuencia de  la discapacidad   

DISCAPACITADO-Estabilidad  laboral  reforzada  se  hace extensiva en contratos de  trabajo a término fijo no renovados   

ACCION      DE     TUTELA-Reintegro  de  trabajador  discapacitado y pago de salarios y todas  las prestaciones dejadas de percibir   

Referencia:  Expediente 2.282.970.   

Accionante: Gilberto  Manuel Cassiani Ospino.    

Accionado:  Oleaginosas Caribú Ltda.   

Fallo   objeto   de  revisión:  Sentencia  del  Juzgado  Segundo Penal del Circuito de Santa Marta  del  26  de  marzo  de  2009  que  confirma  el  fallo del Juzgado Segundo Penal  Municipal de Santa Marta del 23 de febrero de 2009.   

Magistrados   de   la   Sala   Quinta   de  Revisión:  Mauricio  González  Cuervo, Jorge Ignacio  Pretelt Chaljub y Nilson Pinilla Pinilla.    

Magistrado  Ponente:  Mauricio González Cuervo.   

I. ANTECEDENTES.  

1. Demanda y pretensión.  

Gilberto  Manuel  Cassiani  Ospino  interpuso  acción             de             tutela1,  por intermedio de apoderado,  en contra de Oleaginosas Caribú Ltda:   

1.1. Elementos de la demanda.  

–       Derechos      fundamentales  invocados: igualdad, al debido proceso, al trabajo y a  la seguridad social.   

–     Conducta     que     causa     la  vulneración:  la  terminación unilateral y sin justa  causa  del  contrato  laboral  a término fijo de un trabajador con limitaciones  físicas.   

–  Pretensión:  el  accionante  solicitó  que  se  ordene  su  reintegro  inmediato a la empresa y,  adicionalmente,  se  hagan  efectivos  los  pagos  de  salarios  y  prestaciones  sociales  no  recibidos  desde  la  fecha  de  su  desvinculación  hasta que se  concrete su reintegro.   

1.2. Fundamento de la pretensión.  

El  accionante  fundamenta su pretensión con  las siguientes afirmaciones y medios de prueba:   

1.2.1. Gilberto Manuel Cassiani Ospino laboró  en  la  empresa Oleaginosas Caribú Ltda, desde julio de 2000 hasta noviembre de  2008,  como  se  desprende  de  la  afirmación  hecha por él mismo2  y reconocida,  posteriormente,       por      el      accionado3.   Para  probar  lo  anterior  aportó:   

–  Copia del contrato laboral a término fijo  por  un  año,  firmado  el  19  de  enero de 2005, entre Chief Ltda. y Gilberto  Manuel            Cassiani           Ospino4.   

– Copia de acta de sustitución patronal del  2  de enero de 2007 en la cual Oleaginosas Caribú Ltda. sustituye a Chief Ltda.  como   empleador   en   el   contrato   en  mención5.   

1.2.2.  El  objeto del contrato consistía en  desempeñar    ‘oficios  varios’6   y   “ejecutar  todas  las  actividades   propias   del   servicio  contratado  el  cual  debe  realizar  de  conformidad  con  las órdenes e instrucciones que le imparta el empleador a sus  representantes”7.  Para  la  ejecución  de las  labores  impuestas se hacía necesario el “(…) encorvamiento de la columna y  la  cintura,  así  como  el  levantamiento  de  peso  con  los  brazos en forma  repetitiva”8.    

1.2.3.  El  14  de  junio  de  2007 el señor  Gilberto  Cassiani  sufrió  un  accidente  producto de su actividad laboral, al  “partirse  el  gancho  de madera con el cual estaba jalando y limpiando basura  que   estaban   sobre   unas   matas   de   palma”9.  Para  probar  lo anterior se  aportó:   

– Informe del empleador a la A.R.P del Seguro  Social  “Para Presunto Accidente de Trabajo del Empleador o Contratante” con  radicado  392455359613  en  el  cual  se reporta el accidente con fecha de 14 de  junio  de  200710.   

1.2.4. Según el señor Cassiani, el accidente  le  causó  una  hernia  discal  lumbar  que  le  produce un intenso dolor en la  columna  y  los  miembros inferiores. Por tal motivo, el accionante aseguró que  fue  incapacitado  para  trabajar  en repetidas oportunidades. En prueba de este  hecho se aportaron:   

Documento             

Copia de incapacidad  de SALUDVIDA             

30 días desde el 21  de septiembre de 2007.  

Copia de incapacidad  de SALUDVIDA             

30 días desde el 22 de  octubre de 2007.  

Copia de incapacidad  de SALUDVIDA             

30 días desde el 23 de  noviembre de 2007.  

Copia  de  fórmula  médica de la Clínica Mar             

30 días desde el 24 de  enero de 2008.  

Copia  de  fórmula  médica de la Clínica Mar             

30 días desde el 25 de  febrero de 2008.  

Copia incapacidad de  la E.S.E Hospital Local Zona Bananera             

5 días desde el 1 de  abril de abril de 2008  

Total             

155 días.  

1.2.5.  El  actor  afirmó  que el día 13 de  noviembre  de  2008  Oleaginosas Caribú Ltda. unilateralmente y sin justa causa  dio  por  terminado el contrato laboral. El accionante dice que sólo se enteró  de   este   hecho   en   febrero   de   2009.   Como   prueba   de  lo  anterior  anexó:   

–  Copia  de  la  carta  con  la  cual  se le  comunicó  la  finalización  de  la  relación  contractual  con  fecha  13  de  noviembre             de             200811.    

1.2.6  El  señor  Cassiani  indicó  que  el  empleador   violó  el  concepto  de  ‘estabilidad               laboral              reforzada’,  creado  por la jurisprudencia de la  Corte  Constitucional, por cuanto se despidió a un trabajador que se encontraba  limitado  físicamente y no se solicitó previamente autorización de la oficina  de  trabajo, por lo que la terminación unilateral del contrato carece de efecto  jurídico.   

–  Copias de las tarjetas de identidad de sus  tres  hijos  menores  de  edad:  Erlinda  Marcela  Cassiani  García12,  Katherine  María           Cassiani           García13    y    Nelys    Cassiani  Álvarez14.   

–  Copia  de  comunicación  de la oficina de  Cobranzas  Jurídicas de Luis Carlos Pineda Acosta en la cual se exhorta al pago  de  una obligación de $501.000 y se advierte que de persistir el incumplimiento  se      procederá      al     cobro     judicial15.   

–   Constancia   del  Inspector  Rural  del  Corregimiento  de  Guamachito  Zona  Bananera, Yuris Robles Triviño, en la cual  Martha  Franco hace constar: “que el señor Gilberto  Cassiani  Ospino,  me  adeuda la suma de $300.000.oo por concepto de Crédito en  Comestibles  y  Abarrotes,  previo  abono  de  $300.000  efectuado el día 20 de  diciembre   de   2008”16.    

–   Constancia   del  Inspector  Rural  del  Corregimiento  de  Guamachito  Zona  Bananera  en  la cual William Arévalo hace  constar:  “que  el señor Gilberto Cassiani Ospino,  me  adeuda  la  suma  de  $250.000.oo  por  concepto  de  Préstamo de Dinero en  efectivo”17.   

–   Constancia   del  Inspector  Rural  del  Corregimiento  de  Guamachito  Zona  Bananera en la cual Silfrido Caraballo hace  constar:  “que  el señor Gilberto Cassiani Ospino,  me  adeuda  la  suma  de  $150.000.oo  por  concepto  de  Préstamo de Dinero en  efectivo”.18   

2.     Respuesta    de    la    entidad  accionada.   

En  memorial  del  13  de  febrero  de 2009 a  través  de  la señora Martha Elena Romero Villa, Depositaria Provisional de la  Dirección  Nacional  de Estupefacientes, Oleaginosas Caribú Ltda. contestó la  demanda en los siguiente términos:   

2.1  Las  actividades  en el campo usualmente  implican  actividad  física, no obstante, niega que el accidente del trabajador  sea  producto  de  la  actividad  laboral que se encontraba desarrollando.    

2.2  En  la  hoja de vida del señor Cassiani  consta   que   el   accidente  “consistió  en  que  el  trabajador  cayó  de  espaldas”19.  Por  lo  cual indicó, que no es sensato pensar, que debido a una  caída  de  estas  características  aparezca una hernia discal. En este tipo de  accidentes,  es  posible  pensar,  en  casos  extremos,  en fracturas de columna  vertebral  pero  no  en hernias discales. En este sentido, el accionado señaló  que  “según informes  de la E.P.S SALUDVIDA y de la Clínica Mar Caribe,  de   21   de   septiembre   de   2007,   [el   señor   Cassiani]   ‘presentó  dolor lumbar que se irradia  al  MID,  con  calambres desde HACE 1 AÑO”  (subrayado  dentro  de  texto).  De  lo  anterior,  concluye el  accionado,  que el actor sufría de esta dolencia con anterioridad al accidente.  Como prueba de esto anexó:   

– Copia de la historia clínica No 5075416 de  la  Clínica  Mar  Caribe  correspondiente  al  señor  Gilberto Manuel Cassiani  Ospino20.   

–  Copia de incapacidad del accionante del 21  de         septiembre         de         200721.   

2.3  Aseguró  que  el contrato de trabajo en  mención  era  a  término  fijo,  por  tanto, el empleador podía terminarlo en  cualquier  momento  siempre  que  pagara  como  indemnización  los salarios que  restaban  para  cumplir  el término contractual. En tal sentido argumentó que:  “El   Código  Sustantivo  del  Trabajo,  en  su  artículo  64,  consagra  la  condición  resolutoria  por incumplimiento de lo pactado, con indemnización de  perjuicio  a  cargo  de  la  parte  responsable,  y  agrega  la norma que en los  contratos  a  término  fijo  la  indemnización  será el valor de los salarios  correspondientes  al tiempo que faltare para cumplir el término pactado que, en  el  caso  del señor CASIANI OSPINO (Sic) ascendió a 49 días, pues su contrato  terminaba  el  19  de  enero de 2009 y fue despedido el 30 de noviembre del año  anterior”22.  En  consecuencia,  si  bien  la  terminación  del  contrato  fue  unilateral  y  sin  justa  causa,  no  es  verdad  que  se  trate  de una medida  arbitraria.    

2.4 Adicionalmente, indicó que el despido del  señor  Cassiani  no se debe a un acto discriminatorio, pues en ningún momento,  se  trata de una medida que obedezca a la limitación física del accionante. La  decisión  no se adoptó con la intención de discriminar al señor Cassiani. En  realidad,  el despido obedeció a las reiteradas infracciones del empleado a las  obligaciones  en  su  trabajo  y,  por  tanto,  no  era necesario que se pidiera  permiso  al  Ministerio  de  la  Protección  Social.  En  efecto, el trabajador  “recibió  tres  veces  el  pago  de sus vacaciones  correspondientes  al  periodo  del  19  de enero de 2006 al 18 de enero de 2007,  circunstancia  que  la empresa puso al descubierto cuando el trabajador reclamó  las  vacaciones  del  siguiente periodo. Es impensable que un trabajador no sepa  lo  que su empleador le adeuda, pues su misma condición económica los mantiene  alerta  sobre  sus  derechos.  Por  manera que el accionante se aprovechó de un  error  de  la  empresa  y  sin reparo y de mala fe recibió unos pagos indebidos  (SIC)”23.    

Igualmente  “el  accionante  fue llamado a descargos en varias oportunidades por faltas cometidas  los  días  14  y  15  de octubre de 1º de noviembre de 2008 por incumplimiento  reiterado  del  horario  de  trabajo,  faltas  por  las cuales se le suspendió,  sanciones  que  de  oficio,  esto  es,  sin  mediar  solicitud del trabajador se  dejaron  sin  efecto porque no se observó el trámite indicado en el reglamento  interno   de   trabajo”24.  Para  probar  lo  anterior  anexó:   

–  Copia  de  memorando enviado al trabajador  como   sanción   por   su   incumplimiento  laboral25.   

–   Copia  de  las  actas  de  ‘descargos’   recibidas   al   trabajador   como  consecuencia  de  un  presunto  incumplimiento de la jornada laboral26.   

2.5 Finalmente, Oleaginosas Ltda. indicó que  no  tenía  conocimiento,  antes  del  despido,  de  la  condición  del  señor  Cassiani.   Sostuvo   que  el  accionante  nunca  presentó  un  carné  que  lo  acreditará  como  titular de los beneficios de la Ley 361 de 1997 y, por tanto,  la  empresa  desconocía  absolutamente  la  limitación del trabajador. De esta  forma,  no  es  posible  afirmar  que  el  despido  se produjera como una medida  discriminatoria.    

3. Fallo objeto de la decisión:  

3.1 Decisión de tutela en primera instancia:  sentencia del Juzgado Segundo Penal Municipal de Santa Marta.   

Mediante   fallo   del  23  de  febrero  de  2009  el  juez  de instancia  negó  el  amparo.  Consideró  que  el accionante tenía otras vías judiciales  para  lograr  la  protección de sus derechos. En efecto, el juez sostuvo que al  tratarse   de  un  conflicto  laboral,  que  persigue  el  pago  de  salarios  y  prestaciones  dejadas  de  percibir,  el accionante tiene medios diferentes a la  acción  de  tutela  para  encontrar  protección  de  la jurisdicción. En este  sentido,  la  acción de tutela, por tratarse de un mecanismo residual, no es el  medio adecuado para dar solución al conflicto.    

Contra  el  fallo  de  primera  instancia  el  accionante,  por  intermedio  de  su  apoderado,  impugnó la decisión judicial  reiterando  sus  pretensiones.  Adicionalmente,  señaló  que  el  caso  que se  encuentra    en    examen    se    trata    de    un    caso   de   ‘estabilidad           laboral  reforzada’  que  la Corte  Constitucional  ha definido en fallos como T-369 y T-992 de 2008. Indicó que se  desconoció  el  precedente  judicial, cuando el juez de primera instancia niega  su  pretensión  con  el  argumento  de  que  el  caso  se podía ventilar en la  jurisdicción  ordinaria.  El  accionante  dijo  que  el  precedente de la Corte  Constitucional  crea parámetros claros al juez de primera instancia y que no se  entiende bajo qué argumento se apartó de él.   

3.3  Sentencia objeto de revisión: fallo del  Juzgado Segundo Penal del Circuito de Santa Marta.   

Por medio de fallo del 26 de marzo de 2009 el  juez  constitucional  de  segunda  instancia  confirma  la decisión del juez de  primera  instancia.  Concluye  que el accionante puede acudir a la jurisdicción  laboral  para  resolver  su  conflicto  jurídico.  La  acción  de tutela es un  mecanismo  residual  y,  por  tanto,  casos  como  el  presente  constituyen una  desviación  de  la  naturaleza  y  objetivos  de  dicha acción. De esta forma,  reiteró la posición del juez de primera instancia.   

II. CONSIDERACIONES.  

1. Competencia.  

La  Sala  es competente para la revisión del  presente  caso,  con fundamento en los artículos 86 y 241.9 de la Constitución  Política  y 33 a 36 del Decreto 2591 de 1991, y en cumplimiento del Auto del 11  de  junio  de  2009  de la Sala de Selección de Tutela Número Seis de la Corte  Constitucional.   

2. Problema de constitucionalidad.  

2.1.  La Sala de Revisión determinará si la  acción  de  tutela  es  procedente  para  ordenar el reintegro de un trabajador  protegido   por   el   principio  de  ‘estabilidad               laboral              reforzada’.  Si  la  respuesta  es  afirmativa,  corresponde  que  la  Corte  estudie  si un trabajador que se encuentra limitado  físicamente,  de  manera  considerable, a pesar de que no está reconocido como  discapacitado  y  de estar contratado a término fijo, se encuentra amparado por  el  fuero  de  ‘estabilidad  laboral    reforzada’.   

Con el fin de abordar este problema jurídico,  la  Sala reiterará el precedente constitucional sobre: (i) la procedencia de la  acción  de  tutela  para ordenar el reintegro de un trabajador que se encuentra  protegido       por       la      ‘estabilidad               laboral              reforzada’,  (ii) la ampliación del concepto de  ‘estabilidad   laboral  reforzada’     en  discapacitados  a  personas con limitaciones manifiestas, y (iii) la presunción  de   discriminación   en  un  trabajador  despedido  sin  el  cumplimiento  del  procedimiento legal.   

3.  Procedibilidad  de tutela para ordenar el  reintegro     de     un     trabajador    protegido    por    la    ‘estabilidad           laboral  reforzada’.   

3.1.  En  repetidas  oportunidades  la  Corte  Constitucional  ha  señalado que la tutela no es la vía adecuada para intentar  el  reintegro de un trabajador. La tutela es una acción residual y subsidiaría  que  no  puede convertirse en medio sustituto de las vías judiciales ordinarias  cuando  hay  lugar  a  su  aplicación. Sin embargo, por excepción, dicha regla  puede  inaplicarse  cuando  el  trabajador  desvinculado  está protegido por el  fuero   especial   de   estabilidad   laboral.   En  este  sentido  “debe  observarse  que  la  acción  de tutela no es el mecanismo  idóneo  para obtener el reintegro laboral frente a cualquier tipo de razones de  desvinculación.  En efecto, esta Corporación ha sostenido que solamente cuando  se  trate  de personas en estado de debilidad manifiesta o aquellos frente a los  cuales  la Constitución otorga una estabilidad laboral reforzada, la acción de  amparo      resulta      procedente”27.   

3.2.  Así pues, si bien la tutela no ha sido  reconocida  como  el  mecanismo  habitual  para  lograr el reintegro laboral, la  jurisprudencia  de  la  Corte  ha  establecido  que  en los casos de estabilidad  laboral  reforzada sí puede ser utilizada para que un trabajador se reincorpore  a  su  puesto de trabajo. Y esto es procedente cuando el trabajador se encuentra  protegido    por   el   fuero   de   ‘estabilidad               laboral              reforzada’. Corresponde, entonces, determinar en  el  caso  que nos ocupa, si el señor Cassiani Ospino se encontraba dentro de la  hipótesis   de  protección  de  la  ‘estabilidad               laboral              reforzada’ y, por tanto, si es viable atribuirle  las consecuencias del mencionado fuero.   

4. Derecho a la estabilidad laboral reforzada  de   trabajadores   discapacitados   o   puestos  en  condiciones  de  debilidad  manifiesta.   

4.1 La jurisprudencia de la Corte ha indicado  que  la  protección  a  la  estabilidad  del empleo es especialmente relevante,  cuando  se  trata de sujetos cuyas características personales hacen suponer que  pueden  ser  susceptibles  de  discriminación laboral. La figura por la cual el  ordenamiento  jurídico  protege a las personas vulnerables a la discriminación  laboral  es la‘estabilidad  laboral   reforzada’  y  ampara  usualmente  a  mujeres  embarazadas,  trabajadores  con fuero sindical y  discapacitados.   En   el   caso   de   los   discapacitados,   la  ‘estabilidad          laboral  reforzada’  es el derecho  que    garantiza    “la    permanencia    en   el  empleo28  (…) luego de haber adquirido la respectiva limitación física,  sensorial  o  sicológica,  como medida de protección especial y en conformidad  con        su        capacidad       laboral”29.   

4.2   El   efecto   más  destacado  de  la  ‘estabilidad   laboral  reforzada’    es   la  ineficacia  del  despido  del trabajador amparado, cuando la razón del mismo es  la  condición   especial que lo caracteriza. En este entendido, para poder  despedir  a  un  trabajador  que se encuentra protegido por dicha estabilidad es  preciso  que el empleador solicite autorización previa y expresa del Ministerio  de   Protección  Social.  Aunque  no  es  posible  predicar  de  un  trabajador  incumplido  su  amovilidad  en  razón  a  su  discapacidad, la norma permite el  empleador  despida al trabajador por justa causa solicitando permiso previo a la  oficina  de  trabajo,  la  que  avalará la constitucionalidad y legalidad de la  medida. Así lo señala la ley 361 de 1997 en el artículo 26:   

No obstante, quienes fueren despedidos o su  contrato  terminado  por  razón  de  su  limitación,  sin  el cumplimiento del  requisito  previsto en el inciso anterior, tendrán derecho a una indemnización  equivalente  a  ciento  ochenta  días  del salario, sin perjuicio de las demás  prestaciones  e  indemnizaciones  a  que hubiere lugar de acuerdo con el Código  Sustantivo   del   Trabajo   y  demás  normas  que  lo  modifiquen,  adicionen,  complementen   o   aclaren”  (subrayado  fuera  de  texto).   

4.3.  El  texto de la norma demandada presume  que  todo  despido  de trabajador discapacitado, sin la autorización previa del  Ministerio  de  Protección  Social,  tiene  como  fundamento  la  posición  de  debilidad  del  trabajador,  lo  cual  constituye  un  acto  de  discriminación  laboral30.  Ha  dicho  la Corte que “La necesidad  de  esta  presunción  salta  a  la  vista,  por  cuanto, exigir la prueba de la  relación  causal existente entre la condición física, sensorial o sicológica  del   trabajador   y   la   decisión   del   empleador   constituye  una  carga  desproporcionada  para  una  persona  que  se  encuentra  en  una  situación de  vulnerabilidad  evidente.  Es  más,  exigir  tal  prueba  al sujeto de especial  protección  equivale  a  hacer  nugatorio  el  amparo de los derechos que   pretende   garantizar  la  estabilidad  laboral  reforzada,  pues  se  trata  de  demostrar  un  aspecto  ligado  al  fuero  interno del empleador.”31   

Este procedimiento no puede ser entendido como  un  trámite  carente  de  sentido,  sino  como  una barrera de protección para  evitar   posibles  casos  de  discriminación  laboral.  Por  tanto,  no  seguir  correctamente  el procedimiento, constituye una violación a esta garantía y un  desconocimiento  de  principios  constitucionales.  La protección que brinda la  norma  al trabajador discapacitado se refuerza con la advertencia que se hace al  empleador  de  que,  en caso de incumplir con el procedimiento, no sólo se  entenderá   como   inexistente   la   terminación   del   contrato  sino  que,  adicionalmente, debe pagar una sanción de 180 días de salario.   

4.4. La Corte Constitucional ha establecido la  importancia  de  dar  especial  protección  a  las  personas  con discapacidad,  resaltando  la  orden constitucional de realizar acciones efectivas que pongan a  esta  población  en  igualdad de condiciones al resto de la sociedad y su total  integración.   En   tal   sentido,   el  Legislador  prohibió  el  despido  de  trabajadores  discapacitados  cuando  dicho  despido  se  dé  en  razón  de su  condición,  sobre  la  base  de  que  se  trata de medidas discriminatorias que  atentan  contra  la  igualdad  y  el  deber de solidaridad. Esta Corporación ha  señalado  que  “en materia laboral, la protección  especial  de  quienes  por  su  condición  física  están  en circunstancia de  debilidad  manifiesta se extiende también a las personas respecto de las cuales  esté  probado que su situación de salud les impide o dificulta sustancialmente  el  desempeño de sus labores en las condiciones regulares, sin necesidad de que  exista    una    calificación    previa   que   acredite   su   condición   de  discapacitados.”32   

Es  decir,  esta  ampliación del concepto de  discapacidad  puede  ser  utilizada  en  la  interpretación  y  aplicación  de  derechos       como       la      ‘estabilidad              laboral              reforzada’.  En  efecto,  la  Corte  ha  sentado  jurisprudencia  en  el  sentido  de  que  para  la  protección  del  derecho de  ‘estabilidad   laboral  reforzada’, el concepto de  discapacidad  debe  extenderse  a  quienes  tengan  algún  tipo  de limitación  física  que  conlleve  un  menoscabo  en  su  salud  que restrinja o elimine su  capacidad                   laboral33.   En  este  sentido,  esta  Corporación se ha pronunciado sobre el tema afirmando que:   

“La  elaboración  de  una  noción  de  discapacidad  ha  sido  un  proceso  muy lento y difícil. En cada momento de la  historia,  con base en los conocimientos científicos con los que se ha contado,  los  legisladores han regulado diversos aspectos de esta problemática. De allí  que  la  terminología  empleada  en  la  materia  haya cambiado con el paso del  tiempo.  De  hecho,  hoy  por  hoy,  se  trata  de  un  concepto  en  permanente  construcción  y  revisión.  En  materia  laboral,  la  protección especial de  quienes   por  su  condición  física  están  en  circunstancia  de  debilidad  manifiesta  se  extiende  también  a  las personas respecto de las cuales esté  probado  que  su  situación  de salud les impide o dificulta sustancialmente el  desempeño  de  sus  labores  en las condiciones regulares, sin necesidad de que  exista  una  calificación previa que acredite su condición de inválido. Queda  entonces   claro   que   la   discapacidad   es   un   concepto  diverso  al  de  invalidez”34.   

4.5.  Para lograr una protección efectiva de  los   trabajadores  y  evitar  la  evasión   de  la  regla  aludida,  esta  protección  aplica, incluso, cuando se trata de un contrato a término fijo. En  efecto,  si  es posible determinar que probablemente se prorrogaría el contrato  de  no  existir  la  limitación,  la jurisprudencia ha dado en suponer que esta  ruptura   contractual   puede   deberse   a   un  acto  de  discriminación.  En  consecuencia,  la  terminación  del contrato a término fijo también puede ser  protegido   bajo   la   figura   de   ‘estabilidad              laboral              reforzada’35.  Así  lo ha manifestado la  Corte en la Sentencia  C-016 de 1998:   

“[…]  este  principio  también  impera  en  los  contratos  a  término fijo, pues el sólo  vencimiento  del plazo inicialmente pactado, producto del acuerdo de voluntades,  no  basta  para  legitimar  la  decisión del patrono de no renovar el contrato,  sólo  así  se  garantizará,  de  una  parte,  la efectividad del principio de  estabilidad,  en  cuanto  “expectativa  cierta  y  fundada”  del  trabajador  de  mantener  su  empleo,  si ha observado las condiciones fijadas por el contrato y  la  ley,  y  de  otra  parte,  la  realización  del  principio,  que señala la  primacía  de la realidad sobre las formalidades establecidas por los sujetos de  la  relación  laboral.  En  esta  perspectiva,  siempre  que  al  momento de la  expiración  del  plazo  inicialmente pactado, subsistan la materia de trabajo y  las  causas  que  lo  originaron y el trabajador haya cumplido efectivamente sus  obligaciones,  a  éste  se  le  deberá  garantizar  su renovación”.36   

5. El caso concreto.  

5.1.  De  las  pruebas del caso concreto, la  Sala  puede  determinar  que  la  condición  física del señor Gilberto Manuel  Cassiani  Ospino  constituye  una  limitante  para  el ejercicio de su actividad  laboral  y  de su vida cotidiana. El accionante padece de una lesión lumbar que  irradia  un  fuerte  dolor en las extremidades inferiores y que ha sido causa de  repetidas                incapacidades37,   lo   que  constituye  un  obstáculo  para  el  desarrollo normal de una persona. Si bien el accionante no  se  encuentra  en  condición  declarada  de discapacidad, su estado de salud es  precario  y le limita ostensiblemente su capacidad laboral. En aplicación de la  jurisprudencia  de  la  Corte,  es posible entender que la protección laboral a  los  discapacitados  se  extiende  a  aquellas  personas  que de manera clara se  encuentran  en  situación  de  inferioridad  física.  En  el  caso  del señor  Cassiani,  sus  impedimentos  son  evidentes  a  juzgar  por  las  incapacidades  reportadas al sistema de seguridad social en salud.   

5.2. De conformidad con lo anterior, la Sala  entiende  que  el  señor  Cassiani  se  encontraba  protegido  por  la regla de  ‘estabilidad   laboral  reforzada’.     En  consecuencia,  para  que Oleaginosas Caribú Ltda. hubiera podido hacer efectivo  el  despido  o dar por terminado el contrato laboral del accionado, habría sido  necesario   que,  previamente,  la  empresa  hubiera  solicitado  permiso  a  la  autoridad  competente.  Esta autorización, en el caso concreto no se solicitó,  por  lo  que  se  configuró la presunción de discriminación, afectándose con  ello  su  derecho  a la igualdad. Por otro lado, si el empleador consideraba que  definitivamente  el  trabajador  no  cumplía  con  sus  funciones, debió haber  adelantado  el procedimiento prescrito por la ley para desvirtuar la presunción  de discriminación.   

5.3.  De  las  repetidas  incapacidades  del  accionante  se  establece que su enfermedad lo limita para ejercer sus funciones  laborales,  lo que podría perjudicar a Oleaginosas Caribú Ltda. En situaciones  como  éstas,  inicialmente,  corresponde al empleador reubicar al trabajador en  virtud   del   principio   constitucional  de  solidaridad,  asegurándole  unas  condiciones  de  trabajo  compatibles  con su estado de salud, para preservar su  derecho    al   trabajo   en   condiciones   dignas38. Lo que la legislación y la  jurisprudencia   no   autorizan  es,  simplemente,  prescindir  del  trabajador,  omitiendo  su  deber  constitucional de solidaridad y, de paso, incumpliendo con  la obligación prescrita en el artículo 26 de la Ley 361 de 1997.   

5.4.  De  otro lado, no resulta admisible el  argumento   de   Oleaginosas   Caribú   Ltda.  cuando  afirmó  que  no  tenía  conocimiento,  antes del despido, de la limitación física del señor Cassiani,  toda  vez  que  se encuentra probado en el expediente que el trabajador dejó de  asistir    al    trabajo    por    lo   menos   17039   

días debido a sus múltiples incapacidades,  hecho  del  cual  no  es  posible  inferir  válidamente  que el empleador no se  hubiera  percatado.  Además,  dentro  del  expediente  se  encuentra el reporte  presentado   a  la  ARP  del  Seguro  Social  sobre  el  accidente  laboral  que  presuntamente  dio  origen  a  su enfermedad. En suma, no resulta sensato pensar  que  la empresa tenía un desconocimiento total de las afectaciones de salud del  accionante, que lo obligaban a ausentarse.   

5.5.  Por otro lado, la accionada manifestó  que  al trabajador tan solo se le terminó el contrato a término fijo y que fue  debidamente  indemnizado,  por  lo que no habría lugar a tutelar el derecho del  empleado.  La  razón  previamente indicada no resulta aceptable porque, como ya  se      estableció,      la      ‘estabilidad              laboral              reforzada’   es   perfectamente   aplicable   a  contratos  a  término  fijo,  cuando  de  las  circunstancias  del contrato sea  previsible   suponer   que   la  terminación  formal  del  mismo  no  implicaba  necesariamente  la  culminación de la obligación laboral. Además, el vínculo  laboral  entre Oleaginosas Caribú Ltda. y Cassiani Ospino tuvo una duración de  8  años,  a través de un contrato a término fijo que se venía prorrogándose  sin  inconvenientes,  y  no  se  demostró  que nada sustancial hubiera cambiado  -aparte  de  la  enfermedad  que limita al trabajador- para dar por terminado el  contrato.   

5.6.  Finalmente, la Sala no puede compartir  la  posición  del  Juzgado Segundo Penal del Circuito de Santa Marta, según la  cual  la acción de tutela, en cuanto mecanismo residual y subsidiario, no puede  aplicarse  a  este  caso,  por tener el actor otro medio defensa judicial.   Efectivamente,  si  bien  de manera usual la tutela no es la vía para lograr el  reintegro  laboral,  en  el  caso  bajo  estudio  estamos  frente a un estado de  vulnerabilidad  del  accionante  debido  a  su  estado  de  salud, por lo que es  procedente  la  acción  de  tutela  para  proteger  su derecho a la estabilidad  laboral reforzada y, por ende, ordenar su reintegro.   

5.7.  En  síntesis,  de  acuerdo  con  la  jurisprudencia  reiterada  de  la  Corte,  la  tutela  procede  para  ordenar el  reintegro   de   un  trabajador  cuando  este  se  encuentra  protegido  por  la  ‘estabilidad   laboral  reforzada’.  Asimismo, la  aplicación   del  principio  de  la  ‘estabilidad               laboral              reforzada’    cubre   tanto   a   trabajadores  discapacitados  como  a  los que tienen limitaciones importantes de su capacidad  laboral.   Se  pudo  apreciar  que  el  señor  Cassiani  Ospino  sufre  de  una  limitación  física  significativa y, por tanto, es posible aplicar el fuero en  mención  en  su  caso. Igualmente, quedó claro que el procedimiento para poder  adelantar  el  despido  era  el  establecido en el artículo 26 de la ley 361 de  1997;  por  ende,  resulta ineficaz la terminación contractual unilateral hecha  por  Oleaginosas  Caribú Ltda. Por último, de acuerdo con la jurisprudencia de  la  Corte, se precisó que el fuero de ‘estabilidad              laboral              reforzada’  también puede aplicarse en casos de  contratos a término fijo como el que nos ocupa.   

En consecuencia de todo lo anterior, la Corte  revocará  la  sentencia  de  instancia  y  en  su  lugar ordenara a Oleaginosas  Caribú  Ltda.  que,  dentro  del  término  de  las  cuarenta y ocho (48) horas  siguientes  a la notificación de la presente sentencia, proceda a reintegrar al  accionante,  si  él  lo desea, al cargo que venía desempeñando, en caso de no  ser  posible  como consecuencia de la discapacidad que padece, a uno de la misma  categoría,  siempre  que  sea  compatible  con  las  indicaciones  de carácter  médico.  Asimismo  deberá pagar los salarios y todas sus prestaciones sociales  dejadas  de percibir, desde el momento de darse por terminado unilateralmente el  contrato.   

III. DECISIÓN   

En mérito de lo expuesto, la Sala Quinta de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia en nombre del  pueblo y por mandato de la Constitución,   

RESUELVE:  

Primero:  –   REVOCAR  la  sentencia  proferida  por  el  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito de Santa Marta el 26 de  marzo  de  2009,  que  confirmó el fallo del Juzgado Segundo Penal Municipal de  Santa  Marta  de  23  de  febrero  de  2009  y,  en  consecuencia,  CONCEDER   el   amparo  de  los  derechos  fundamentales  al  debido  proceso, la igualdad y el trabajo del señor Gilberto  Manuel Cassiani Ospino.   

Segundo:   En  consecuencia,   ORDENAR  a  Oleaginosas  Caribú  Ltda. que, dentro del término de las cuarenta y ocho (48)  horas  siguientes  a  la  notificación  de  la  presente  sentencia,  proceda a  reintegrar  al  accionante,  si él lo desea, al cargo que venía desempeñando,  en  caso  de  no  ser posible como consecuencia de la discapacidad que padece, a  uno  de  la misma categoría, siempre que sea compatible con las indicaciones de  carácter  médico. Asimismo deberá pagar los salarios y todas sus prestaciones  sociales  dejadas de percibir, a la labor que venía desempeñando al momento de  darse    unilateralmente    por    terminado    el    contrato    tantas   veces  referido.   

Tercero.-  ORDENAR a Oleaginosas Caribú  Ltda.  que, dentro de las setenta y dos (72) horas siguientes a la notificación  de  esta  sentencia,  cancele  al  señor  Gilberto  Manuel  Cassiani  Ospino la  indemnización  prevista  en  el  inciso  2º del art. 26 de la ley 361 de 1997.   

Cuarto.- ADVERTIR  a  Oleaginosas Caribú Ltda. que  si  persiste  en  su  intención  de  despedir  al trabajador, debe adelantar el  procedimiento  contenido en el art. 26 de la ley 361 de 1997, es decir, que debe  solicitar   autorización  previa  del  Ministerio  de  la  Protección  Social.   

Quinto.    Por  Secretaría  líbrese  la  comunicación prevista en el artículo 36 del Decreto  2591 de 1991.   

Notifíquese,  comuníquese, publíquese en  la Gaceta de la Corte Constitucional y cúmplase.   

MAURICIO GONZÁLEZ CUERVO  

Magistrado Ponente  

          JORGE IGNACIO PRETELT CHALJUB   

Magistrado  

NILSON PINILLA PINILLA  

Magistrado  

MARTHA     VICTORIA     SÁCHICA     DE  MONCALEANO   

Secretaria General  

    

1  El  accionante  interpuso la presente acción de tutela el 06 de febrero del año en  curso. (Ver folios del 1 al 43 del cuaderno #1 del expediente)   

2  Ver  folio 1 del cuaderno #1 del expediente.   

3  Ver  folio 45 del cuaderno #1 del expediente.   

4  Ver  folios 10-14 del cuaderno #1 del expediente.   

5  Ver  folios 15 y 16 del cuaderno #1 del expediente.   

6  Ver  folio 10 del cuaderno #1 del expediente.   

7  Ver  folio 10 del cuaderno #1 del expediente.   

8  Ver  folio 1 del cuaderno #1 del expediente.   

9  Ver  folio 1 del cuaderno #1 del expediente.   

10 Ver  folios 18 del cuaderno #1 del expediente.   

11 Ver  folio 17 del cuaderno #1 del expediente.   

13 Ver  folio 40 del cuaderno #1 del expediente.   

14 Ver  folio 41 del cuaderno #1 del expediente.   

15 Ver  folio 31 del cuaderno #1 del expediente.   

16 Ver  folio 32 del cuaderno #1 del expediente.   

17 Ver  folio 33 del cuaderno #1 del expediente.   

18 Ver  folio 34 del cuaderno #1 del expediente.   

19 Ver  folio 46 del cuaderno #1 del expediente.   

20 Ver  folio 53 del cuaderno #1 del expediente.   

21 Ver  folio 54 del cuaderno #1 del expediente.   

22 Ver  folio 46 del cuaderno #1 del expediente.   

23 Ver  folio 47 del cuaderno #1 del expediente.   

24 Ver  folio 47 del cuaderno #1 del expediente.   

25 Ver  folio 55 del cuaderno #1 del expediente.   

26 Ver  folios 56-58 del cuaderno #1 del expediente   

27  Sentencia T-198 de 2006.   

28 Si  bien   en  esta  sentencia  sólo  se  abordará  la  estabilidad  reforzada  en  discapacitados  por  ser  la  materia  de  la  misma,  hay que recordar que este  principio   también   se   aplica   a   mujeres  embarazadas  y  sindicalistas.   

29  Sentencia C-531 de 2000.   

30  “Por  ello,  es  necesario  que  respecto  de  los  despidos  de  trabajadores  discapacitados  efectuados  sin  autorización  de  la  Oficina  del  Trabajo se  aplique  en  particular  una de las reglas establecidas positivamente en el caso  de  la  trabajadora  en embarazo, cual es, la presunción de que el despido o la  terminación  del  contrato  de  trabajo  se  produce  como  consecuencia  de su  discapacidad.” T-1083 de 2007   

“Igualmente, en anteriores ocasiones, esta  Corporación  también  señaló  que,  debido  al especial cuidado que la Carta  ordena  en  favor de los minusválidos (CP art. 54), estas personas gozan de una  estabilidad  laboral  superior,  la  cual  se  proyecta  incluso en los casos de  funcionarios  de libre nombramiento y remoción. En efecto, la Corte estableció  que  había una inversión de la carga de la prueba cuando la constitucionalidad  de   una   medida  administrativa  sea  cuestionada  por  afectar  los  derechos  fundamentales  de  los  minusválidos,  por  lo  cual, en tales eventos “es a la  administración  a  quien  corresponde  demostrar  porqué  la  circunstancia  o  condición  de  desventaja  de  la  persona  protegida  por el Estado no ha sido  desconocida  como  consecuencia  de  su  decisión”  Sentencia  T-427 de 1992,  reiterada por la T-441 de 1993.   

31 Ver  sentencia T-1083 de 2007.   

32  T-1040 de 2001 M.P. Rodrigo Escobar.   

33 Al  respecto  se  pueden consultar sentencia T-632 de 2004  M.P.  Marco  Gerardo  Monroy,  T-351  de 2003 M.P. Rodrigo Escobar. T-519  de  2003,  T-1183/04  M.P. Manuel  José Cepeda, T-003 de 2004 M.P. Marco Gerardo Monroy.   

34  T-011 de 2008.   

35 Al  respecto  consultar  sentencias  T-040  de  2001, T-546 de 2006, T-1083 de 2007,  T-169de 20008, T-307 de 2008 y T 449 de 2008.   

36 Ver  también sentencia T-040 A de 2001, T-546 de 2006 y T-1083 de 2007.   

37 De  155  días de incapacidad según las pruebas aportadas por el actor a lo que hay  que  adicionarle  15  días  más  según  prueba  aportada  por  el  accionado.   

38  Sentencia T-1040 de 2001 M.P. Rodrigo Escobar.   

39 155  días  que  acredita  el  señor  Cassiani Ospino (ver hechos de esta sentencia)  más  15  días en constancia aportada (folio 80) por Oleaginosas Caribú Ltda.,  a saber:   

Motivo             

Días             

Fecha  de  inicio             

Fecha    de  terminación  

Post-  Trauma Hernia  Discal             

7             

14   mayo   de  2008             

20   de  mayo  de  2008  

Lumbalgia             

5             

6   de  junio  de  2008             

9   de  junio  de  2008  

Hernia  Lumbar             

3             

18  de junio de 2008             

20  de  junio  de  2008  

Total             

15?    

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