T-778-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-778-09  

ACCION   DE   TUTELA   CONTRA  PROVIDENCIAS  JUDICIALES-Procedencia excepcional   

ACCION   DE   TUTELA   CONTRA  PROVIDENCIAS  JUDICIALES-Requisitos   generales   y  especiales  de  procedibilidad   

ACCION   DE   TUTELA   CONTRA  PROVIDENCIAS  JUDICIALES-Defecto procedimental   

DEBIDO       PROCESO-Nulidad  de  sentencia  dentro  de  un  proceso  electoral  alegando  causales del C. de P.C. no aplicables al caso concreto   

VIA  DE  HECHO  POR  DEFECTO  PROCEDIMENTAL Y  SUSTANTIVO-Nulidad   de  lo  actuado  por  parte  del  Tribunal del Chocó dentro de un proceso electoral   

Por  error,  el  Tribunal  Administrativo del  Chocó  aceptó  el  impedimento  manifestado  por la Magistrada. Recurrir a las  dos  causales de nulidad mencionadas para anular toda  la  actuación,  incluyendo  la sentencia de 1° de agosto de 2008, es una clara  desviación  del  procedimiento establecido, por cuanto ni se había afectado la  competencia,  ni se estaba procediendo contra providencia ejecutoriada. Téngase  presente,  que  en  el  caso  que  se  estudia,  existe   norma  expresa en  relación  con  los  impedimentos en el Código Contencioso Administrativo donde  se  indica   que  no  habrá  lugar  a  conjueces sino se afecta el quórum  decisorio,  por  lo  tanto,  cuando el Tribunal del Chocó  acepta con  razón  o  no  el  impedimento  de  la  Magistrada,  no  se alteró el  quórum  restante,  ni  se comprometió la competencia para fallar; por ende, la  decisión  así  adoptada  en  la  sentencia  del 1° de agosto de 2008 no viola  ningún  derecho  fundamental  a  las  partes,  ni  menos el de defensa o debido  proceso,  como  lo  sostuvieron  los  Magistrados  del  Tribunal  del  Chocó al  sustentar  la  decisión de anulación dentro del escrito de intervención en la  tutela.   

DEBIDO       PROCESO-Impedimento  de  Magistrado  no  afectó  el  quórum decisorio y la  decisión  podía ser tomada por los Magistrados restantes   

Referencia:  expediente  T-2314200   

Acción  de  tutela  instaurada  por Gerardo  Alberto  Zuluaga  Trujillo  contra  el  Tribunal  Contencioso Administrativo del  Chocó.   

Magistrado  Ponente:   

Dr. LUIS ERNESTO VARGAS  SILVA.   

La  Sala  Tercera  de  Revisión  de la Corte  Constitucional,   integrada  por  los  magistrados  Mauricio  González  Cuervo,  Gabriel  Eduardo  Mendoza  Martelo  y Luis Ernesto Vargas Silva, en ejercicio de  sus    competencias    constitucionales    y    legales,    ha    proferido   la  siguiente   

SENTENCIA  

Dentro del trámite de revisión de los fallos  dictados  por  la  Sección  Segunda y la Sección Quinta  de la Sala de lo  Contencioso   Administrativo   del  Consejo  de  Estado,  en  el  asunto  de  la  referencia.   

I. ANTECEDENTES  

Gerardo    Alberto  Zuluaga   Trujillo,   obrando  en  nombre  propio,  presentó  acción  de  tutela contra el Tribunal Contencioso Administrativo del  Chocó,  por  considerar  que  se  ha  violado  su derecho fundamental al debido  proceso  al  proferirse,  dentro  de  un  proceso  electoral, un auto de nulidad  después de haber emitido sentencia de segunda instancia.   

La tutela aparece sustentada en los siguientes  

1. Hechos relevantes  

a.  En  las   elecciones  municipales  del  28  de  octubre  de 2007, fue elegido como Alcalde  Municipal  de  Acandí- Chocó- el señor  Rodríguez Palacios quien había  ejercido  como  Alcalde,  en  encargo,  dentro  de  los 24 meses anteriores a la  inscripción     y     elección     como    primera    autoridad    de    dicha  población.   

b. El accionante,  actuando  como  ciudadano  particular,  instauró  demanda  en  ejercicio  de la  acción  electoral  en  contra  de  la  elección  del  señor   Rodríguez  Palacios,  por  violación  del  régimen de incompatibilidades consagrado en el  artículo  38  numeral  7  y 39 de la Ley 617 de 2000 procediendo a solicitar la  nulidad de su elección.   

c.   Mediante  sentencia  080  del  13  de  Mayo de 2008   el   Juzgado   Primero   Administrativo  de  Quibdo,  niega  las  pretensiones  de la demanda  por lo que el accionante  interpone   recurso de apelación.   

d.  Surtido  el  tramite  de  segunda  instancia,  el  Tribunal  Contencioso  Administrativo  del  Chocó,   profiere  la  sentencia  030  el  1 de  Agosto  de  2008,  en la cual revoca la decisión  del  Juzgado  de  Primera  Instancia  y  en consecuencia, anula la elección del  señor   Rodríguez  Palacios  como  Alcalde  de  Acandí,  concediendo las  pretensiones  de la demanda.  Dicho fallo se notificó por edicto fijado el  6  de  agosto  de 2008 a las 8:00 a.m. y desfijado el 11 de Agosto de 2008 a las  6:00 p.m.   

e.  Sostiene  el  accionante,  que  luego  de ejecutoriada la sentencia, le comunican que mediante  auto   interlocutorio   202  del  15  de     Agosto    de    2008,  el  mismo Tribunal  anuló toda la actuación surtida hasta  ese  momento,  por cuanto se había aceptado erróneamente un impedimento a  la  Magistrada  Mirtha Abadía Serna cuando ya había desaparecido el motivo que  lo  generaba.  La  Magistrada  Abadía  había  manifestado  estar impedida para  actuar  dentro  del  proceso  electoral  que se estudiaba contra el señor   Rodríguez,  por  sus  lazos  de amistad con la abogada  Luz  Stella  Rentería  Bejarano,  apoderada  del señor Rodríguez.   Sin  embargo, éste revocó el poder antes de proferirse el  fallo  y  la  Sala  consideró,  luego  de  dictada  la  sentencia,  que el  impedimento  había  desaparecido  y por ende, la aceptación que de él se hizo  no  tenía  validez. En consecuencia, decide anular todo lo actuado a partir del  auto que acepta el impedimento.   

f. Aclara el   peticionario,  que  la  nulidad  decretada,  fue  provocada por un incidente que  desató  el  apoderado del señor Asael Rodríguez y cuyo momento de radicación  es  bastante confuso, porque aparecen tres fechas: un sello de recibido el 13 de  agosto  de  2008,   otro de recibido el 11 de agosto de 2008, y otro del 12  de  agosto  de  2008,  pero  éste  último  con  la  fecha claramente distorsionada por un 11.   

g.  Ante  la nulidad declarada, el proceso pasó nuevamente al despacho  de  la Magistrada Abadía Serna, para elaborar el proyecto de fallo, el cual fue  proyectado   en  sentido  contrario  al  dictado  inicialmente,  es  decir,  que  confirmó  la  decisión  del  Juzgado  Primero   Administrativo de Quibdo,  negando las pretensiones incoadas en  la acción electoral.   

2. Razones de la  demanda  

Manifiesta  el accionante, que la decisión  proferida   por   el   Tribunal   Contencioso   Administrativo  del  Chocó,  al  anular    el   proceso   radicado   con   el    N°   2007­00508   cuando   ya   había  emitido  sentencia  de  fondo,  vulnera  flagrantemente  el  derecho  al  debido proceso,  “garantía  celosamente  defendida  y  pregonada en  nuestro   ordenamiento   jurídico  e  incluso  como  derecho  humano  protegido  internacionalmente   y    principio  que  además  ha  conquistado  nuestra  sociedad occidental desde la Revolución Francesa.”   

Señala  el  peticionario,  que la decisión  adoptada  por  el  Tribunal  Administrativo  del  Chocó,  contiene  un  defecto  -sustantivo  procedimental-  por  cuanto  la  decisión  de  decretar   una  nulidad  cuando  ya  se  ha proferido sentencia definitiva, es una decisión que  contraviene  lo  dispuesto  en  el  artículo  142  del Código de Procedimiento  Civil.   

–  Sostiene  además, que el asunto de fondo que alegó la contraparte  demandada  es  la indebida integración de la Sala por el impedimento acogido de  la  Magistrada  Mirtha Abadía, pero tal  argumento  no tiene validez,  pues   el  quórum  decisorio no se afectó, y tampoco la sentencia dictada  por los restantes magistrados.   

3. Pretensiones  

El  accionante  solicita  el  amparo  de los  derechos  invocados  y en consecuencia se declare que el Tribunal Administrativo  del  Chocó  incurrió  en  vía de hecho al proferir el auto de 15 de agosto de  2008;   por  consiguiente  se ordene que se ejecute la sentencia número 30  de primero de agosto de 2008.   

4. Pruebas relevantes  

El  accionante  aporta como prueba relevante,  copia  informal  de  las  piezas  procesales  del expediente 2007-00508-1 en 186  folios,   correspondiente   a  la  acción  electoral  seguida  en  el  Tribunal  Contencioso   Administrativo   del   Chocó   contra   la   elección   del  señor   Rodríguez Palacios como Alcalde del Municipio de Acandí- Chocó-  .   

La demanda se notificó  a las partes, y  a    los    señores     Rodríguez   Palacios   y   Alexander   Lemus  Chaverra,   quien  también  había  intervenido  como  parte en la acción  electoral.    

5.    Intervención   de   la   autoridad  demandada   

La Magistrada del Tribunal Administrativo del  Chocó,  Dra.  Mirtha Abadía Serna, en el escrito de intervención ante el juez  de  primera  instancia  de tutela,   expresa, que si bien es cierto la  Sala  de Decisión del Tribunal Administrativo del Chocó aceptó su impedimento  para  separarse  del  conocimiento  del  asunto,  luego  de la expedición de la  sentencia  advirtió  que  la aludida causal había desaparecido toda vez que el  demandado  dentro  del  proceso  electoral,  Doctor   Rodríguez  Palacios,  revocó  tácitamente  el  poder  que  había  otorgado  a  la  Dra.  Luz Stella  Rentería  Bejarano,  al  designar como nuevo apoderado al Doctor Héctor Manuel  Hinostroza Álvarez.   

Por  su  parte,  los Magistrados del Tribunal  Administrativo  del Chocó,  Norma Moreno Mosquera y José Fernando Osorio,  en  escrito  obrante  a  los folios 31 a 34 del expediente,  indican que la  razón  por  la cual se decretó la nulidad de lo actuado a través del auto del  15  de  agosto de 2008, lo que a la postre implicó la invalidez de la sentencia  de  agosto  de  2008,  se fundamentó en la falta de competencia de la Sala para  proferirla.  Explicaron, que a la  Magistrada Mirtha Abadía Serna, a quien  le   había   correspondido  el  conocimiento  del  asunto,  se  le  aceptó  el  impedimento,  sin  que  fuera  procedente   hacerlo, pues no se percató la  Corporación,  ni  tampoco  la misma doctora Abadía, que la apoderada con quien  sostenía  vínculos  de  amistad,  había  renunciado  al  poder  que le había  otorgado  el  Alcalde  demandado, “motivo por el cual  resultaba  necesario  corregir  el yerro,  dado que lo contrario se hubiera  traducido  en  la  administración  de  justicia  bajo  la  persistencia  de  un  error”.   

6.  De  los  fallos  de  tutela   

a. Primera instancia  

La  sentencia  de primera instancia proferida  por  la Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo  de  Estado,  con  ponencia  del Magistrado Gerardo Arenas Monsalve, concedió el  amparo  solicitado. Luego de un extenso y detallado estudio respecto de  la  jurisprudencia   constitucional   en  materia  de  tutelas  contra  providencias  judiciales,  consideró  la  sentencia  que  en  el  caso concreto se encontraba  verificada   la vía de  hecho   respecto   de   la   actuación  judicial  desplegada  por  el  Tribunal  Administrativo  del Chocó, toda vez que al expedir el auto del 27 de octubre de  2008  mediante  el  cual  se  dispuso  declarar  la nulidad de todo lo actuado a  partir  del auto de sustanciación del 17 de junio de 2008, dejó sin efectos la  sentencia   del   1°  de  agosto  de  2008,  “actuación  ésta  última  que  contraviene      prima      facie     textos  normativos  y  principios  de connotación constitucional”  .   

Indicó  la  sentencia, que esa Sala  ha  estudiado  a  profundidad la posición de la Corte Constitucional respecto de la  procedencia  de  la  acción  de  tutela contra decisiones judiciales, no porque  considere  que deba seguir estrictamente sus criterios interpretativos, sino por  otras importantes razones que describe así:   

La primera, es que comparte plenamente la idea  cardinal  de  que  en el Estado Social de Derecho la prevalencia de los derechos  fundamentales  compromete  la actuación de “cualquier autoridad pública” (C.P.  artículo  86)  incluidos  desde  luego los jueces de la República de todas las  jurisdicciones y rangos y sus respectivos órganos de cierre.   

En   segundo   lugar,   porque   la  propia  jurisprudencia   constitucional   respecto   de   la  tutela  contra  decisiones  judiciales  se  ha  encargado  de  destacar,  que  si  bien  la  acción resulta  procedente,  ella  es  absolutamente  excepcional y no puede significar, en modo  alguno, una prolongación indefinida del debate jurídico.   

Y en último lugar estima, que la metodología  contenida  en  la  jurisprudencia constitucional para verificar si una decisión  judicial  debe  o no ser tutelada, constituye un valioso mecanismo para resolver  el   asunto,   cuya   adopción   facilita   el   análisis   de  este  complejo  problema.   

Frente   al   caso  concreto  la  sentencia  concluyó:   

“Significa  lo  expuesto, que el Tribunal  Administrativo  del  Chocó  se  excedió en el uso de las competencias al dejar  sin  efectos  y  con  posterioridad  a  la  expedición  de  una  sentencia, una  actuación  judicial  respecto  de la cual imperaba el principio de la seguridad  jurídica  el  cual  se  vio  afectado  con el proceder incurso en vía de   hecho  que  se desplegó con el auto del 27 de octubre de 2008 respecto del cual  mediante  el  ejercicio  de la acción de amparo recaerá su invalidez, todo con  la  finalidad  de hacer prevalecer la sentencia del 1° de agosto de 2008 y para  salvaguardar  el  derecho de defensa y el debido proceso, principios rectores de  las  actuaciones  judiciales  y de relevancia constitucional acorde al artículo  29 de la C.P.”   

Así, consideró la sentencia que existía una  clara  vía  de  hecho  en  la  providencia  enjuiciada y decidió: (i)    tutelar     los    derechos  fundamentales  al  debido  proceso  y  al  derecho de defensa contemplados en el  artículo  29  de  la  C.P.  vulnerados  al  accionante  Gerardo Alberto Zuluaga  Trujillo  con la expedición del auto del 27 de octubre de 2008 proferido por el  Tribunal  Administrativo  del  Chocó  en  el  expediente  radicado  con  el No.  2007-0508   (acción   electoral)   promovida  por  el  accionante  contra   Rodríguez  Palacios,  por  su  elección  como Alcalde del Municipio de Acandí  verificada     el     día     28    de    agosto    de    2007;    (ii)  dejar  sin  efecto el auto del 27 de  octubre  de  2008  proferido  por  el  Tribunal  Administrativo del Chocó en el  expediente  radicado  con  el  No.  2007-0508  correspondiente  a  la mencionada  acción  electoral  y  (iii)  dejar  en  firme y ordenar la notificación de la sentencia del 1° de agosto de  2008  mediante  la cual se revocó la sentencia del 13 de mayo de 2008 proferida  por  el  Juzgado  Primero  Administrativo  de  Quibdó  y  se  anuló el acto de  elección  del  señor   Rodríguez  como  Alcalde del Municipio de Acandí  para  el  período  2008-2011  contenido  en  el  acta  parcial  de  escrutinios  (formulario  E-26AL)  del  28  de  octubre  de  2007  expedida  por la Comisión  Escrutadora Municipal.   

b. Impugnación.  

El  apoderado  del  señor   Rodríguez,  impugnó   el   fallo   tras   sostener   que   es  cierto  que  “la  decisión del Tribunal del Chocó no es nada ortodoxa , pero sí  respeta  el  derecho  de  ambas partes pues al dictar sentencia sólo dos de los  tres  magistrados que integran la Sala ante la aceptación de impedimento de uno  de  ellos  sin  examinar  el  expediente  para verificar la procedencia de dicha  aceptación,   tal  situación  resta  validez  a  la  decisión.”     

Alega  que en la Ley 270 de 1996, Estatutaria  de  la  Administración  de Justicia, se establece que el número de integrantes  de  los  Tribunales de lo Contencioso Administrativo será el determinado por la  Sala  Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, el cual no puede ser  inferior  a  tres. Por lo tanto, reitera, la parte demandada tiene derecho a que  el  litigio  lo resuelva un tribunal integrado por tres magistrados y no por dos  como sucedió en este caso.   

Añade   que   la  sentencia  del  Tribunal  Contencioso  Administrativo  del  Chocó,  que  anuló  la elección del Alcalde  electo,   fue   dictada   por   un   órgano   competente,   pero   “censurable  constitucionalmente,  porque  cercenó el derecho del  demandante a que su caso fuera dictado por tres magistrados”.   

Solicita  en  consecuencia, que el Consejo de  Estado  retome  su  línea jurisprudencial de origen en torno a la improcedencia  de  la  tutela  contra  decisiones  judiciales y revoque el fallo dictado por la  Sección Segunda de esa Corporación.   

c. Segunda instancia  

El fallo de segunda instancia dictado el 13 de  mayo  de 2008 por la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso Administrativo  del  Consejo  de  Estado, revoca la decisión dictada en primera instancia luego  de  sustentar  que  no  procede la acción tutela contra sentencias judiciales y  así  lo ha sostenido esa Sala reiteradamente. Sostuvo el fallo que “la   cosa  juzgada  es una institución fundada no solamente  en  los  conceptos  de  jurisdicción  y  competencia,  sino especialmente en el  principio  de  la  seguridad  jurídica.  Es  por  ello que tampoco proceden las  nuevas   ampliaciones   jurisprudenciales   de   la  Corte  Constitucional  para  intervenir  en  la  competencia  de  otras  jurisdicciones incluso por indebidas  interpretaciones          jurídicas          o         probatorias.”   

II. FUNDAMENTOS DE LA DECISIÓN  

1. Competencia  

Esta   Sala   de   Revisión  de  la  Corte  Constitucional  es  competente  para  proferir sentencia dentro de la acción de  tutela  de  la  referencia,  con  fundamento en los artículos 86 inciso 2 y 241  numeral  9  de la Constitución Política, en concordancia con los artículos 31  a 36 del Decreto 2591 de 1991.   

2. Problema jurídico  

A la luz de los hechos expuestos, debe la Sala  determinar   si  existió  vulneración  al  debido  proceso   en   la  decisión  del Tribunal  Administrativo del Chocó, al anular una sentencia  dentro   de   un  proceso  electoral  alegando   causales  del  Código  de  Procedimiento  Civil  no aplicables al caso concreto. Con este fin, en un primer  momento,  la  Sala  de Revisión analizará la procedencia general de la acción  de  tutela contra la providencia del Tribunal Superior del Distrito Judicial del  Chocó  y  en  segundo lugar, confrontará la  jurisprudencia vigente   respecto  de   las  causales  de  procedibilidad  de  la tutela con el caso  concreto.   

Previo  al  análisis  de  la controversia de  fondo,  la  Sala  también  hará  mención a la posición del juez de tutela en  segunda  instancia  que  rechaza  por  improcedente el amparo solicitado bajo el  entendido  de  que  la  acción  de  tutela  no  procede  en ningún caso contra  providencias judiciales.   

3.  La  acción  de  tutela procede de manera  excepcional contra providencias judiciales   

El fallo de segunda instancia proferido por la  Sección  Cuarta  de  la  Sala  de  lo Contencioso Administrativo del Consejo de  Estado,  denegó  el  amparo   deprecado  argumentando  para  ello,  que la  acción  de  tutela  es  improcedente  de  manera  general  contra  providencias  judiciales.  Sin  embargo,  la  Corte Constitucional ha desarrollado una sólida  línea  jurisprudencial  en contrario, admitiendo la procedencia de esta acción  contra  sentencias,  de  manera  excepcional,  cuando  se  cumplen rigurosamente  ciertos requisitos de procedibilidad.   

Ha  reiterado   la Corte en decisión de  esta  misma Sala1   que  los  jueces  forman  parte  de  la  categoría  “autoridades   públicas”  de  la  que  habla  el  artículo  86  de la Constitución Política, cuando establece que la  acción  de  tutela  es  un  mecanismo ordenado a “la  protección  inmediata  de  sus  derechos constitucionales fundamentales, cuando  quiera  que éstos resulten vulnerados o amenazados por la acción o la omisión  de  cualquier  autoridad  pública”.  Es entonces la  Constitución  la  que  autoriza  directamente a las personas a recurrir al juez  constitucional  para  solicitar el amparo de sus derechos cuando las sentencias,  entendidas  como  actos  emanados  de un juez o tribunal, desconozcan o amenacen  con    vulnerar    algún    derecho   fundamental2.   

Ha señalado igualmente, que esta posibilidad  no  riñe  con  el  reconocimiento  de  la autonomía e independencia otorgada a  todas  las  jurisdicciones, el valor de la cosa juzgada que adquieren los fallos  dictados  por  los  jueces, la garantía del principio de seguridad jurídica, y  el  reconocimiento  de  que  el  espacio  ordinario  para la realización de los  derechos   fundamentales  es  el  proceso  judicial3.   Antes  bien,  armoniza  la  protección  de  estos principios con la primacía de los derechos fundamentales  estableciendo    que    la    tutela    tiene   un   carácter   excepcional   y  subsidiario4.  Incluso,  en  lo que tiene que ver con la seguridad jurídica, ha  señalado  que  la acción de tutela se convierte en una garantía adicional por  cuanto  permite  que  un  solo  ente  –en  este  caso  la  Corte  Constitucional- unifique los lineamientos  bajo  los  cuales  deben  interpretarse los derechos fundamentales, de forma que  este  criterio  sea  usado  por  todos  los  encargados de administrar justicia.   

Adicionalmente, frente a quienes sostienen que  la  sentencia  C-543/92  declaró  inexequible  la  tutela  contra  providencias  judiciales5,  la  Corte  ha  señalado  que  en  dicha sentencia se declaró la  inconstitucionalidad  de los artículos 11, 12 y 40 del Decreto 2591 de 1991 que  afirmaban  la  procedencia  de la acción de tutela contra sentencias como regla  general,   pero  no  la  excluyó  como  excepción  en  el  caso  de  omisiones  injustificadas  o  actuaciones  de  hecho  de  los funcionarios judiciales. Esta  posición  ha  sido  confirmada  en  otras  sentencias  con  efecto erga  omnes,  como  la  C-590/05,  lo  que  permite  afirmar  que  “tanto  la motivación de ese  pronunciamiento  como  de  la  interpretación que la Corte ha hecho del mismo y  del   desarrollo  de  su  jurisprudencia”  constatan  “que  la acción de tutela procede contra decisiones  judiciales  en  los  supuestos  que  la  misma  Corte ha indicado”6.   

Los  supuestos mencionados tienen que ver con  el   carácter  excepcional  y  subsidiario  de  la  acción  de  tutela  contra  providencias  judiciales,  que  se  concretan  en  la  exigencia  de que el juez  constitucional  verifique  que  la  solicitud de amparo reúne rigurosamente los  requisitos  generales y específicos de procedibilidad. Los primeros, que están  relacionados   con   los   requerimientos   procedimentales   que  habilitan  la  instauración  de  la  tutela, fueron sistematizados en los siguientes términos  por la sentencia C-590/05:   

     

i. “Que la  cuestión  que  se  discuta  tenga una evidente relevancia constitucional (…);   

ii. Que se hayan  agotado  todos los medios de defensa judicial al alcance de la persona afectada,  salvo  que  se  trate  de  evitar la consumación de un perjuicio iusfundamental  irremediable (…);   

iii. Que  se  cumpla con el requisito de la inmediatez (…);   

iv. Que,  tratándose  de  una  irregularidad  procesal, quede claro que la misma tiene un  efecto  decisivo  o determinante en la sentencia que se impugna y que afecta los  derechos fundamentales de la parte actora. (…)   

v. Que la parte  actora  identifique  de  manera  razonable  tanto  los  hechos  que generaron la  vulneración   como   los   derechos  vulnerados,  y  que  hubiere  alegado  tal  vulneración  en  el  proceso  judicial  siempre  que  esto hubiere sido posible  (…);  y   

vi. Que no se  trate    de    sentencias   de   tutela   (…)”7.     

El  segundo  tipo de requisitos, fruto de una  evolución  jurisprudencial que comenzó por la enumeración de algunas causales  para  considerar  una  sentencia “vía de hecho”, pero que hoy en día está  consolidada  en  torno  al  concepto de causales específicas de procedibilidad,  precisan  de  la  plena  demostración  de  la ocurrencia de al menos uno de los  siguientes  vicios  o  defectos  que  constituyen vulneraciones o amenazas a los  derechos constitucionales fundamentales:   

“a.  Defecto  orgánico,  que se presenta  cuando  el  funcionario judicial que profirió la providencia impugnada, carece,  absolutamente, de competencia para ello.   

b.  Defecto  procedimental absoluto, que se  origina  cuando  el  juez  actuó  completamente  al  margen  del  procedimiento  establecido.   

c.  Defecto fáctico, que surge cuando  el  juez  carece  del  apoyo  probatorio que permita la aplicación del supuesto  legal en el que se sustenta la decisión.   

d.  Defecto material o sustantivo, como son  los   casos   en   que   se   decide   con   base   en   normas  inexistentes  o  inconstitucionales8  o que presentan una evidente  y grosera contradicción entre los fundamentos y la decisión.   

e. Error inducido, que se presenta cuando el  juez  o  tribunal fue víctima de un engaño por parte de terceros y ese engaño  lo    condujo    a    la   toma   de   una   decisión   que   afecta   derechos  fundamentales.   

f. Decisión sin motivación, que implica el  incumplimiento  de  los  servidores  judiciales de dar cuenta de los fundamentos  fácticos  y  jurídicos  de  sus decisiones en el entendido que precisamente en  esa motivación reposa la legitimidad de su órbita funcional.   

g.   Desconocimiento   del   precedente,  hipótesis  que  se  presenta,  por  ejemplo,  cuando  la  Corte  Constitucional  establece  el  alcance  de un derecho fundamental y el juez ordinario aplica una  ley  limitando  sustancialmente  dicho alcance. En estos casos la tutela procede  como   mecanismo   para   garantizar   la   eficacia   jurídica  del  contenido  constitucionalmente  vinculante  del  derecho  fundamental vulnerado9.   

h.    Violación    directa    de    la  Constitución”10.   

Por  estas  razones,  la  Sala no comparte la  justificación  de  la  decisión  adoptada  en segunda instancia dentro de  esta  tutela,  pues  la afirmación de que en ningún caso procede la acción de  tutela  contra  providencias  judiciales  no  se  aviene  a  la  interpretación  constitucionalmente  aceptable  de  la  normatividad sobre la acción de tutela.  Por  el  contrario,  implica una omisión del juez constitucional de asegurar la  vigencia   de  los  derechos  fundamentales  en  todas  las  esferas  del  poder  público11.   

Aún  más,  tal como lo sostuvo esta Sala en  decisión                  anterior12,  en  la  medida  en que los  criterios  en  la materia ya se encuentran decantados, la denegación del amparo  basado   exclusivamente   en  la  improcedencia  general  de  la  tutela  contra  providencias   se  convierte  en  una  restricción  injustificada  del  derecho  fundamental  de  acceso  a  la  justicia,  puesto  que  se  deja  de  cumplir la  obligación  de  que  los  jueces  profieran decisiones en las que se estudie la  presunta  vulneración  de  un  derecho  y, conforme al examen, se expliquen las  razones   por   las   cuales   es   o   no   posible   predicar   su  amenaza  o  vulneración13.   

En  consideración  a  la naturaleza de las  pretensiones  de  la  presente  acción de tutela, es necesario que esta Sala de  Revisión   se   refiera   brevemente   al   alcance   del   denominado  defecto  procedimental.   

En  punto a las ritualidades de un juicio, se  ha  establecido,  que hay defecto procedimental cuando  el  juez en forma injustificada desatiende los procedimientos fijados por la ley  para    adelantar    los    procesos    o   actuaciones   judiciales.   

La  Corte  ha  establecido  así,  que  la  vulneración  del  debido  proceso  configura  una  causal  de procedencia de la  tutela  contra  providencias  judiciales  y  al  respecto,  se  ha  afirmado que  “…[E]l    defecto  procedimental,  se  presenta  en aquellos casos en los cuales el juez se desvía  por  completo  del  procedimiento fijado por la ley para dar trámite al proceso  respectivo.  Pero  para  que pueda solicitarse el amparo constitucional mediante  la  mencionada  acción  de  tutela  será necesario, adicionalmente (…) entre  otros  que,  como  consecuencia  de  todo lo anterior, aparezca una vulneración  palmaria  de los derechos fundamentales del procesado. En otras palabras, si las  deficiencias  en  la  defensa  del  implicado  no  tienen un efecto definitivo y  notorio  sobre la decisión judicial o si no apareja una afectación ulterior de  sus  restantes  derechos fundamentales, no podría proceder la acción de tutela  contra       las       decisiones      judiciales      del      caso”14.   

De  tal suerte que, el defecto procedimental  se  presenta  cuando  la  sentencia  o  el auto se expiden con violación de las  normas  del  debido  proceso  y en afectación grave y definitiva del derecho de  defensa del enjuiciado.   

Sentado  lo  anterior,  la  Sala procederá a  examinar  el  problema  jurídico  relacionado  con  la  configuración  de  los  requisitos  generales  de  la  acción  de tutela contra la providencia judicial  impugnada.   

5.  Requisitos generales de procedibilidad en  el caso concreto   

Al  hacer  una  revisión  de los requisitos  planteados  en  el  acápite  anterior,  la  Sala  encuentra que la solicitud de  tutela  presentada  por  el  señor  Gerardo  Alberto Zuluaga contra el Tribunal  Administrativo  del  Chocó,  cumple  a  cabalidad  aquellos  requerimientos  de  carácter general, a saber:   

1.  La  cuestión  que  se discute resulta de  clara  relevancia  constitucional   en  tanto  se  alega  una violación al  debido  proceso   ante  la existencia de una causal de procedibilidad de la  acción  de  tutela,  concretamente  un defecto sustantivo y procedimental en un  auto interlocutorio dictado por el Tribunal Contencioso del Chocó.   

2.  Se observa que el accionante  agotó  todos  los  medios  de  defensa  idóneos  y  eficaces  para amparar la presunta  vulneración  de  sus derechos. Una vez conocido el auto que decretó la nulidad  de   lo   actuado,   interpuso   el   recurso  de  reposición  contra  el  auto  interlocutorio   número   202   del   15   de   agosto   de   2008,15  y formuló  alegatos  frente  al incidente de nulidad interpuesto contra la sentencia de 1°  de agosto de 2008.   

3. En tercer lugar, la tutela se instauró el  20  de  noviembre  de  2008, solo tres meses después de producida la actuación  del  Tribunal  Contencioso  Administrativo  del  Chocó  que  se discute en esta  tutela.  El  tiempo  para demandar en tutela se estima razonable y, por ello, la  solicitud de tutela no atenta contra el principio de inmediatez.   

4. En cuarto lugar, tal como se describió en  el  capítulo  de  antecedentes,  el  accionante  identifica los elementos de la  providencia  judicial  que  considera  generaron la presunta vulneración de sus  derechos  y  los  presuntos  derechos  afectados,  entre los que se encuentra el  derecho al debido proceso.   

5.   En   último   lugar,  la  providencia  cuestionada  de  vía  de  hecho,  es  un  auto  del   Tribunal Contencioso  Administrativo  del  Chocó  y  no  un  fallo  de tutela, de modo que tampoco se  incumple  el  requisito  que  impide  la  procedencia  de las acciones de tutela  contra sentencias de la misma naturaleza.   

Por  estas razones, es procedente que la Sala  entre  a  examinar  de fondo si la pieza procesal atacada configura algún   defecto  o  vicio que tenga como resultado la vulneración o amenaza del derecho  al debido proceso.   

III. CASO CONCRETO  

La Sala hace una síntesis de los hechos   relevantes  acaecidos  en  esta  tutela  a  efecto  de  tomar  la  decisión que  corresponde.   

–  El  señor   Rodríguez  Palacios fue  elegido  Alcalde  Municipal  de  Acandí-  Chocó-  cargo  que había ocupado en  encargo durante los 24 meses anteriores a  la elección.   

–  El señor Gerardo Alberto Zuluaga Trujillo  instauró  acción  electoral contra la elección del Alcalde por violación del  régimen de incompatibilidades.   

–  Consta  en  el  expediente  que  el  14 de  diciembre   de   2007,  se  allegó  al  expediente  contentivo  de  la  acción  electoral,   poder para actuar otorgado por el demandado  Rodríguez a  la  Doctora  Luz  Stella  Rentería  Bejarano.  Igualmente  se  constató  en el  expediente,   que  el  9 de mayo de 2008, se otorga  nuevo poder, esta  vez al doctor Héctor Hinestroza.   

–  En  auto de junio 17 de 2008 la Magistrada  Abadía    Serna    se    declara    impedida     con   el   siguiente  argumento:     

“Sería   la  oportunidad   de  conocer   el  asunto  citado  en  la  referencia,   que por reparto le  correspondió  a  la  Doctora  Mirtha  Abadía Serna, observa la suscrita que la  apoderada  del  Señor  ASAEL  RODRIGUEZ PALACIOS, Alcalde Municipal de Acandí,  por   el  período  2008-2011, es la doctora LUZ STELLA RENTERÍA BEJARANO,  persona  con quien la suscrita conserva relaciones de especial amistad, amen del  trato  y  respeto  que  nos prodigamos e incluso la misma en la actualidad es mi  apoderada  judicial  en   un proceso de reparación directa en contra de la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  por  lo  que  se  configuran al respecto 2  causales  de  impedimento.  Entendidas  así  las  cosas,  y en aras de mantener  impoluta   la  imagen  de  la  administración  de  justicia,  en  cuanto  a  la  imparcialidad  se  refiere,  no  me queda camino diferente a declararme impedida  para conocer de este punto”.   

– En auto de 20 de junio de 2008, el Tribunal  Contencioso  Administrativo  del Chocó aceptó  el impedimento manifestado  por   la  Doctora  Mirtha  Abadía  para  seguir  conociendo  del  proceso,  por  configurarse  la causal prevista en el artículo 150 numerales 5 y 9 del Código  de           Procedimiento           Civil.16   

–  El  1°  de  agosto  de  2008, el Tribunal  Administrativo  del  Chocó,  en Sala de los Magistrados José Fernando Osorio y  Norma  Mosquera,  profirió  sentencia  mediante  la  cual  revocó la decisión  del    13   de   mayo   de   2008  dictada   por  el  Juzgado  Primero  Administrativo  de  Quibdo  y  en  su  lugar,  accedió a las pretensiones de la  demanda  en  la  acción   electoral formulada contra  el señor   Asael  Rodríguez  Palacios. El argumento de la decisión se concentró en   que  el  demandado  no  podía  ser  elegido  Alcalde  de  Acandí-  Chocó- por  encontrarse  incurso  en  la causal de incompatibilidad prevista en el artículo  39  de  la  Ley  617 de 2000 toda vez que dentro de los 24 meses anteriores a la  elección,  fungió  como Alcalde encargado del mencionado Municipio y por ende,  ejerció autoridad civil, política y administrativa.   

–  El  15  de  agosto  de  2008,  el Tribunal  Contencioso   Administrativo    del  Chocó,  en  Sala  integrada  por  los  Magistrados  José  Fernández Osorio y Norma Moreno Mosquera, decidió declarar  la  nulidad  de  todo  lo  actuado  desde  el  auto  de  17 de junio de 2008, al  considerar  que  la  Corporación  había  incurrido  en  error  al  aceptar  el  impedimento  manifestado  por  la  Magistrada  Mirtha  Abadía  Serna, y para el  efecto sostuvo:   

“   La nulidad deprecada por el  apoderado  de  la  parte  demandada   será  concedida  por  lo  siguiente:  Incurrió  la  Sala  en yerro al aceptar el impedimento alegado por la Honorable  Magistrada  Mirtha  Abadía Serna, teniendo en cuenta que revisada la actuación  se  observa  que la doctora STELLA RENTERIA BEJARANO, apoderada del señor ASAEL  RODRIGUEZ,  Alcalde  del Municipio de Acandí, fue quien presentó contestación  de  la demanda y en ese orden de ideas la Magistrada se había venido declarando  impedida  en  los  procesos en donde actúa dicha profesional del derecho. En el  curso  del trámite del proceso de primera instancia, se observa que a folio 106  del  expediente  2007-0508,  el  señor  ASAEL  RODRIGUEZ PALACIOS, le confirió  poder  a otro profesional del derecho, que en los términos del artículo 69 del  Código  de  Procedimiento  Civil  se  entiende revocado el poder al abogado que  venía  actuando.  El  juez a quo solo en la sentencia reconoció personería al  nuevo  apoderado  del  demandado, circunstancia que hacía desaparecer la causal  de  impedimento  que  se  alegó  por la Honorable Magistrada en su momento. Las  anteriores  circunstancias,  como quedó anotado habiendo desaparecido la causal  de impedimento alegada, no era procedente el impedimento invocado.   

Las anteriores consideraciones, darán lugar  a  que se declare la nulidad a partir del auto de sustanciación número 207 del  17  de junio de 2008, por el cual la Magistrada MIRTHA ABADIA SERNA, se declaró  impedida  para  conocer  del  presente  asunto,  por  incurrir  en la causal del  numeral  2  y  3 del artículo 140 del Código de Procedimiento Civil, por falta  de competencia.”   

–  Contra el auto de 15 de agosto de 2008, el  accionante  interpuso  recurso  de  reposición y el 3 de septiembre de 2008, el  Tribunal  Administrativo  del  Chocó  desató el recurso interpuesto dejándolo  sin  efecto, tras  advertir que previo a la decisión sobre el incidente de  nulidad,  se omitió correr traslado a los demandantes del escrito contentivo de  la petición de nulidad.   

– Corrido el traslado para pronunciarse sobre  el  incidente de nulidad, el Tribunal Administrativo del Chocó mediante auto de  27  de octubre de 2008, reiteró la declaratoria de nulidad de todo lo actuado a  partir  del  auto  de  17  de  junio  de  2008, fundado en que no era procedente  declarar  el  impedimento  presentado  por  la  Doctora  Abadía,  toda  vez que  desapareció la causal que invocó para sustentarlo.   

–  El  5  de  diciembre  de 2008, el Tribunal  Contencioso  Administrativo profiere nueva sentencia en Sala integrada  por  los  doctores  Norma  Moreno  Mosquera, José Fernández Osorio y Mirtha Abadía  Osorio.  Esta vez confirman la sentencia del 13 de mayo de 2008 proferida por el  Juzgado  Primero  Administrativo  de  Quibdo, que denegó las pretensiones de la  demanda.   

Los   argumentos   de  esta  decisión,  se  concentraron  en que no se configuraba causal de nulidad en el acto de elección  del  demandado  toda  vez  que  la función de Alcalde encargado que ejerció no  permitía  inferir  que aquél incursionó en la  hipótesis contemplada en  el artículo 37 de la Ley 617 de 2000.   

– La Magistrada Mirtha Abadía Serna formuló  salvamento parcial de voto contra la decisión referida e indicó:   

“Con el debido respeto por las decisiones  de  la  Sala  Mayoritaria,  me  permito  salvar  voto  a   la  decisión de  compulsar  copias  al  ciudadano Asael Rodríguez, por cuanto quedó plasmado en  el     proveído     en     mi     concepto,     no     había     causal     de  incompatibilidad”.   

–  Los  Magistrados  Norma  Moreno Mosquera y  José  Fernández  Osorio,  presentaron escrito de aclaración de la sentencia y  para  el  efecto  indicaron,  que  si  bien es cierto el demandado al momento de  inscribirse  como  Alcalde  del Municipio de Acandí incurrió en violación del  régimen  de  inhabilidades, la causal no conlleva vicio alguno sobre el acto de  elección.   

Al respecto, la Sala considera lo siguiente:  

Los autos de 15 de agosto  y de  27  de   octubre  de  2008  se  fundamentaron   en   que  en  la  errónea  conformación  de la Sala que profirió la sentencia del  primero de agosto  de 2008 hubo falta de competencia.   

Tanto  en  el auto del 15 de agosto como  en  el  de  27  de  octubre  de  2008,   mediante  los cuales se declaró y  ratificó  la nulidad de lo actuado desde el auto del 17 de junio de 2008,   se  adujo como  causal de nulidad  la contenida en los numerales 2 y 3  del artículo 140 del C.P.C.   

No  existe  certeza en el expediente respecto  del  escrito de nulidad y por ello, no es claro si el incidente se presentó una  vez  ejecutoriada  la  sentencia o  dentro del término de notificación de  la  misma;  se  recuerda  que  en  el  escrito  introductorio  de la nulidad, se  advierten  3  sellos  de  recibido:  uno  del 13 de agosto, otro del 12 repujado  claramente  en  un 11 y otro efectivamente del 11. Pese a ello, lo que importa a  esta  tutela,  es  que  una vez proferida la sentencia del 1° de agosto de  2008,  solamente  era  pertinente  declarar la nulidad respecto de vicios que se  originaran directamente en aquella.   

Evidentemente,  las  razones  expuestas en el  auto  de  15  de  agosto de 2008 y en el de 27 de octubre  tienen origen en  circunstancias  anteriores  al  fallo,  y  de  ahí  que ya la nulidad no podía  habilitarse   al   amparo   de  las  causales   mencionadas  en  los  autos  relacionados   y  que   no  se  acompasan con las razones reales de la  declaratoria de nulidad.   

Se  constató en el expediente que la nulidad  se  declara por la errónea admisión del impedimento de la Magistrada Abadía a  través  del  auto  de  17  de junio de 2008, pues a juicio del Tribunal, había  desaparecido  el  motivo   de impedimento  invocado por la Magistrada.  El  hecho  descrito  en modo alguno hace relación con los precisos supuestos de  hecho   que   recogen  los  numerales   2  y  3  del  artículo  140  C.P.C   

Efectivamente,  los  numerales  2  y  3  del  artículo  140  del C.P.C., que sirvieron para justificar  la nulidad de lo  actuado  en  los  autos  de  15 de agosto y 27 de octubre  de 2008, prevén  como    causal    de    nulidad   las   siguientes   situaciones:   (i) cuando el juez carece de competencia y  (ii)  cuando el juez procede  contra  providencia  ejecutoriada  del  superior,  revive  un proceso legalmente  concluido o pretermite íntegramente la respectiva instancia.   

Ninguna  de  las  hipótesis  mencionadas  se  aviene   a   la   circunstancia    acaecida  en  este  caso,   fundada  realmente   en que por error, el Tribunal Administrativo del Chocó aceptó  el  impedimento  manifestado  por  la  Magistrada  Abadía Serna. Recurrir a las  dos  causales de nulidad mencionadas para anular toda  la      actuación,     incluyendo     la     sentencia     de     1°  de  agosto  de  2008,  es  una clara  desviación  del  procedimiento establecido, por cuanto ni se había afectado la  competencia,     ni     se     estaba     procediendo     contra     providencia  ejecutoriada.   

El defecto procedimental se presenta por la  razón  anotada,  pues  como  ya  se  indicó,  es  ésta  una  eventualidad  de  procedibilidad   de   la  acción  de  tutela  que  se  genera  cuando   el  juez  se desvía por completo del procedimiento fijado  por  la  ley  para  dar  trámite  a  determinadas  cuestiones y actúa de forma  caprichosa.  El  defecto procedimental, ha subrayado la jurisprudencia, se erige  en  una  violación  al  debido  proceso  cuando  el  juez  da  un  cauce que no  corresponde  al  asunto  sometido  a su competencia.17  Igualmente,  la  indebida  aplicación  de  las  normas jurídicas, como también  sucedió  en esta tutela, es una de las claras formas en que se puede configurar  el            defecto           sustantivo18.   

Por  lo  tanto,  cuando  en  una  decisión  judicial  se  aplica  una norma jurídica de manera manifiestamente errada, como  se  demostró  en  este  caso,   sacando  del  marco  de  la  hermenéutica  jurídica  aceptable  tal  decisión  judicial,  ésta  deja  de ser una vía de  derecho  para convertirse en una vía de hecho,  que supone  que   la   misma    se   deje  sin  efectos  jurídicos,   y  la  tutela  se  configure   en  el   mecanismo  apropiado.  La  decisión del Tribunal  Contencioso  del  Chocó al decretar la nulidad de lo actuado dentro de la causa  electoral  que  se  ventilaba,   constituye   una  clara  vía de  hecho por defecto procedimental y sustantivo.   

Téngase  presente,  que  en  el caso que se  estudia,  existe   norma  expresa  en  relación con los impedimentos en el  Código  Contencioso  Administrativo donde se indica  que no habrá lugar a  conjueces  sino  se  afecta  el quórum decisorio, por lo tanto,  cuando el  Tribunal  del  Chocó   acepta  con  razón  o  no  el  impedimento  de  la  Magistrada  Abadía,   no   se  alteró  el  quórum  restante,  ni se  comprometió  la  competencia  para fallar; por ende, la decisión así adoptada  en  la  sentencia del 1° de  agosto  de  2008  no viola ningún derecho fundamental a las partes, ni menos el  de  defensa  o  debido proceso, como lo sostuvieron los Magistrados del Tribunal  del  Chocó  al  sustentar  la decisión de anulación  dentro del escrito de intervención en la tutela.   

Afirma  el  impugnante dentro de esta tutela,  que  el  auto reputado de vía de hecho tiene como fundamento la salvaguarda del  derecho  a  un juez competente, que a su juicio, es únicamente el  dictado  por  los  tres  magistrados  del  respectivo  Tribunal.  Esta Sala, lejos de tal  razonamiento,   considera   que   la  conformación  de  la  Sala  del  Tribunal  Contencioso  Administrativo  del  Chocó  no  se  afectó  con la decisión de 2  magistrados  y  de  contera  no  alteró el derecho a un juez natural, porque la  providencia  decisoria  en  la  acción  electoral  podía  proferirse  con  los  restantes  Magistrados  del  Tribunal  como  en  efecto  se  hizo, tal y como se  observa  en la sentencia dictada por dos magistrados  el  1°  de  agosto de 2008.   

Repárese  a  este  respecto,   que  los  Magistrados  Norma Moreno Mosquera y  José Fernández Osorio, aceptaron el  impedimento  a la Magistrada Abadía en el mes de junio de 2008 y a sabiendas de  que  no  estaba  alterado  el  quórum  para  decidir y que no era pertinente el  nombramiento  de  un  conjuez,  dictaron  la  sentencia  de  1°  de  agosto  de  2008.   

Efectivamente,  el artículo 160 A del C.C.A.  contempla  que cuando en un Magistrado concurre alguna causal de nulidad deberá  declararse  impedido  en  escrito dirigido al Ponente o a quien le siga en turno  si  el  impedido es éste, expresando los hechos en que se fundamenta tan pronto  como  lo  advierta  para  que  la Sala, Sección o Subsección resuelva de plano  sobre  la  legalidad  del  impedimento.  Señala  la norma en mención que si lo  encuentra  fundado  lo  aceptará  y sólo ordenará sorteo de conjuez cuando se  afecte        el        quorum       decisorio.   

“Artículo 160  A.   De los  impedimentos.  Adicionado  por  el  artículo  de  la  Ley  446  de 1998 Para el  trámite de los impedimentos se seguirán las siguientes reglas:   

El Juez Administrativo en quien concurra  alguna  de  las  causales de que trata el presente artículo, deberá declararse  impedido  cuando  advierta  su  existencia,  expresando  los  hechos  en  que se  fundamenta,  en  escrito dirigido al Juez que le siga en turno para que resuelva  de  plano  si  es  o  no fundado el impedimento y, en caso positivo, asumirá el  conocimiento  del  asunto,  si  lo  considera  infundado, lo devolverá para que  aquel  continúe  el trámite. Si se trata de Juez único, ordenará, remitir el  expediente  al  correspondiente  Tribunal  para  que decida si el impedimento es  fundado,  caso  en  el  cual designará el Juez ad hoc que lo reemplace. En caso  contrario,  devolverá  el  expediente  para  que  el  mismo  Juez  continúe el  trámite del proceso.   

Cuando  en  un  Consejero  o  Magistrado  concurra  alguna  de  las  causales   señaladas en este artículo, deberá  declararse  impedido  en escrito dirigido al ponente, o a quien le siga en turno  si  el  impedido es éste, expresando los hechos en que se fundamenta tan pronto  como  advierta  su existencia, para que la Sala, Sección o Subsección resuelva  de  plano  sobre  la  legalidad  del  impedimento.  Si  lo encuentra fundado, lo  aceptará  y  sólo  ordenará  sorteo  de  Conjuez  cuando se afecte el quórum  decisorio.”   

Es  decir,  el  mecanismo  de los conjueces,  autorizado  para  los  casos de empate o para reemplazar fallas temporales de un  magistrado  por  recusaciones  o impedimentos, está consagrado en la ley cuando  la  integración  de  una  Corporación dificulta la toma de una decisión final  pues  los  conjueces  sólo  integrarán  la  Sala de Decisión cuando éstas no  pudieren   tomar   sus   determinaciones   con   los  otros  magistrados  de  la  especialidad.19   

En el caso concreto,  se  reitera,  como  también  lo  centró  el fallo de  primera  instancia  objeto  de  revisión, la  aceptación  del  impedimento  manifestado por la doctora Mirtha  Abadía  Serna,  no  afectaba  el  quórum decisorio  porque  perfectamente  la  sentencia podía ser proferida  por  los  Magistrados  restantes de la Sala (Ley 270/96, art. 54) como en efecto  se  hizo  y es por esa  razón que no era procedente declarar la nulidad de  la   actuación   desde  el  auto  que  aceptó  el  impedimento  como   lo  ordenaron   tanto  el auto de 15 de agosto como  el dictado el 27  del octubre de 2008.   

Finalmente,  no quiere la Corte soslayar  lo  atinente al proceder del Tribunal Contencioso Administrativo del Chocó, que  incurrió  en  una  nueva vía de hecho por defecto orgánico, al aprovechar los  efectos  de la nulidad  declarada y dictar un nuevo fallo el 5 de diciembre  de  2008,  esta  vez,  concediéndole  las  pretensiones  al  Alcalde electo. No  reparó  el  Tribunal  en  que  la  sentencia  de  1°  de agosto de 2008 estaba  vigente,  en  tanto  la  nulidad  declarada  constituía  una  vía de hecho por  defectos  sustantivo y procedimental y que por ende, no se abría  para él  la oportunidad de dictar  un fallo adicional.     

En  suma,  esta  Sala,  de  acuerdo  con la  sentencia   de   primera   instancia   objeto  de  revisión,  la  cual  deberá  confirmarse,  estima   que  aunque  en  el escrito de tutela se solicita el  amparo  respecto de la expedición del auto del 15 de agosto de 2008, en aras de  garantizar  el derecho sustancial sobre las formalidades, la medida de invalidez  que  debe  disponerse  es aquella que recaiga sobre el auto del 27 de octubre de  2008,  puesto  que  vez  que la primera de las decisiones referidas, la de 15 de  agosto,  fue  revocada  a  través  del  recurso  de  reposición,  toda vez que  observó  el  Tribunal  Administrativo  del Chocó que antes de decidir sobre el  incidente  de  nulidad  debió ordenarse correr traslado por el término de tres  (3)  días  a  las  partes  para que se pronunciaran al respecto el cual una vez  surtido,  conllevó  a  la  decisión del incidente a través del auto del 27 de  octubre de 2008.   

Así,  pues,  se  confirmarán las siguientes  decisiones   adoptadas   por  la  sentencia  de  primera  instancia.   

IV. DECISIÓN.  

Con   fundamento   en  las  consideraciones  expuestas   en   precedencia,   la   Sala  Tercera  de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la  Constitución,   

RESUELVE:  

Primero. REVOCAR  la  providencia  de 13 de mayo de  2008  proferida  por  la  sección  cuarta  del  Consejo de Estado y en su lugar  CONFIRMAR el fallo de tutela  de  primera instancia proferido el 5 de febrero de 2009, por la Sección Segunda  de  la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado, dentro de la  acción de tutela de la referencia, que a su vez decidió:   

    

1. Tutelar   los  derechos  fundamentales  al  debido proceso y al  derecho  de  defensa  contemplados  en  el artículo 29 de la C.P. vulnerados al  accionante  Gerardo Alberto Zuluaga Trujillo, con la expedición del auto del 27  de  octubre  de  2008  proferido por el Tribunal Administrativo del Chocó en el  expediente  radicado  con  el No. 2007-0508 (acción electoral) promovida por el  accionante  contra  Asael Rodríguez Palacios, por su elección como Alcalde del  Municipio de Acandí verificada el día 28 de agosto de 2007;   

2. Dejar  sin  efecto  el auto del 27 de octubre de 2008, proferido por  el  Tribunal  Administrativo  del  Chocó  en  el expediente radicado con el No.  2007-0508 correspondiente a la mencionada acción electoral.   

3. Dejar  en  firme  y ordenar la notificación de la sentencia del 1°  de  agosto  de  2008  mediante la cual se revocó la sentencia del 13 de mayo de  2008,  proferida por el Juzgado Primero Administrativo de Quibdó y se anuló el  acto  de  elección  del  señor  Asael Rodríguez como Alcalde del Municipio de  Acandí  para el período 2008-2011, contenido en el acta parcial de escrutinios  (formulario  E-26AL),  del  28  de  octubre  de  2007  expedida por la Comisión  Escrutadora Municipal.     

Segundo.  Notifíquese,  comuníquese,  cúmplase  e  insértese  en la Gaceta de la Corte  Constitucional.   

LUIS ERNESTO VARGAS SILVA  

Magistrado Ponente  

MAURICIO GONZÁLEZ CUERVO  

Magistrado  

GABRIEL      EDUARDO     MENDOZA  MARTELO   

Magistrado  

MARTHA     VICTORIA     SÁCHICA     DE  MONCALEANO   

Secretaria General  

    

1  T-  296 de 2009 M.P. Luis Ernesto Vargas Silva   

2 Ver,  entre  muchas  otras,  las  sentencias  T-389/07, T-907/06, SU-881/05, C-590/05,  T-642/05,    T-1042/04,   T-701/04,   SU-159/02,   SU   1184/01,   T-1030/01   y  T-231/94.   

3  Al  respecto, ver las sentencias C-590/05, T-701/04   

4 Sobre  este  carácter ver las sentencias T-055/08, T-593/07,  T-751/05               y               T-068/05.   

5 Ver,  entre   otras,  las  sentencias  C-800A-02,  SU-1184/01,  T-983/01,  T-231/94  y  T-173/93   

6  Ibídem.   

7 Ver  sentencia C-590/05.   

8  Sentencia T-522/01.   

9 Cfr.  Sentencias T-462/03; SU-1184/01; T-1625/00 y  T-1031/01.   

10  Ibídem.   

11 Ver  sentencia T-701/04.   

12  T-296 de 2009   

13  Sobre  esta  obligación  emanada del derecho al acceso a la justicia ver, entre  otras, la sentencia C-483/08.   

14  T-017de 2007   

15  Cfr. folio 206 del expediente.   

16  Folio 150 del expediente   

17 T-.  996 de 2001   

18  T-066 de 2009.   

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