T-828-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-828-09  

INSCRIPCION EN EL REGISTRO UNICO DE POBLACION  DESPLAZADA-Deber   por  parte  de  Acción  Social  y  otorgamiento de ayuda humanitaria   

DERECHOS     FUNDAMENTALES    DE    LOS  DESPLAZADOS-Ayuda   humanitaria   de   emergencia   y  estabilización socioeconómica   

AYUDA HUMANITARIA-Se  ordena a Acción Social la ayuda humanitaria de emergencia   

         

Referencia: expediente T-2.328.111  

Acción  de tutela instaurada por Ana Erlinda  Quejada  Cossio  contra  la  Agencia  Presidencial  para  la Acción Social y la  Cooperación Internacional -Acción Social-   

Magistrado Ponente:  

Dr.  JUAN  CARLOS  HENAO  PÉREZ           

Bogotá,  D.C.,   diecinueve  (19)  de  noviembre de dos mil nueve (2009)   

La  Sala  Primera  de  Revisión   de   la   Corte   Constitucional,   integrada   por   la  Magistrada  MARÍA VICTORIA CALLE CORREA  y         los  Magistrados  LUIS  ERNESTO  VARGAS           SILVA           y  JUAN  CARLOS  HENAO  PÉREZ, en ejercicio de  sus    competencias    constitucionales    y    legales,    ha    proferido   la  siguiente   

SENTENCIA   

dentro  del  trámite de revisión del fallo  emitido por el Juzgado Diecinueve Penal del Circuito de Medellín,   

I. ANTECEDENTES.  

Ana   Erlinda   Quejada  Cossio  presentó  solicitud  de  amparo contra la Agencia Presidencial para la Acción Social y la  Cooperación   Internacional,  en  adelante  Acción  Social,  por  la  presunta  vulneración  de sus derechos fundamentales a la vida, vivienda digna, seguridad  social, igualdad, educación y salud.   

Señaló  la  gestora  del  amparo,  que  es  desplazada  a  causa  de  la violencia del corregimiento de Mandé, municipio de  Urrao,  Antioquia;  y que desde “hace mucho tiempo no  reci[be]     ayudas     por     parte     de    Acción    Social”.   

Afirmó en su demanda de tutela que ella y su  grupo  familiar,  compuesto  por  tres  menores,  “no  tienen   las   necesidades   básicas   satisfechas   porque   no  h[an]  podido  estabilizarse económicamente”.   

2. Solicitud de tutela.  

Por lo expuesto, la accionante solicitó que,  en  consideración  a su calidad de desplazada, “sean  entregadas  de  inmediato  todas  y  cada  una  de  las ayudas a las que t[iene]  derecho  como  son:  los mercados, el auxilio para vivienda, el pago de arriendo  por  tres  meses,  la  inclusión en programas de estabilización económica, la  educación  de  [sus] hijos menores de edad, el proyecto productivo, la vivienda  digna,…  hasta  que pueda asumir el autosostenimiento de [su] grupo familiar y  como      lo      estableció      la      sentencia     C-278-07”.   

3. Intervención de la accionada.  

Mediante  oficio  No. 1125 del 29 de mayo de  2009  el  Juzgado  Diecinueve  Penal  del  Circuito  de  Medellín  informó  al  Representante  de  Acción  Social  la  admisión de la acción de tutela (fl. 9  cdno.  1ª  instancia).  Pese a lo anterior la entidad accionada no contestó la  demanda de amparo.   

4.   Pruebas   relevantes   aportadas   al  proceso.   

Fotocopia  del  recurso  de  reposición y en  subsidio   de  apelación  presentado  por  la  accionante  contra  “la    Resolución    No.5001116471    del   6   de   febrero   de  2009”  emitida  por Acción Social, mediante la cual  la  entidad  accionada  niega  a  la  gestora  del  amparo su inscripción en el  Registro  Único  de  Población  Desplazada  -RUPD-,  con  fundamento en que la  declaración por ella rendida resulta contraria a la verdad.   

Adujo la accionante, en el mencionado recurso,  que  la  negativa  de  su  inscripción al RUPD, fue sustentada por la autoridad  accionada de la siguiente manera:   

“La  declarante  manifiesta  que  se  vio  obligada  a  desplazarse desde el municipio de Urrao-Antioquia, lugar en el cual  manifiesta  haber  residido  por espacio de 20 años hasta el día 8 de enero de  2009,  fecha  en  la  que  presuntamente  se trasladó a la ciudad de Medellín,  Antioquia.  Sin embargo, al consultar la base de datos del censo electoral de la  Registraduría   Nacional  del  Estado  Civil,  se  evidencia  que  ANA   ERLINDA   QUEJADA  COSSIO  tiene  su  cédula  de  ciudadanía  inscrita para efectos de ejercer su derecho al voto en  la  ciudad  de  Medellín  (Antioquia),  durante  el  tiempo  que  la  deponente  manifiesta  haber  residido  en  el municipio de Urrao (Antioquia); es de anotar  que  con  la  inscripción del documento de identidad el votante declara bajo la  gravedad  de  juramento  residir  en  el  respectivo lugar en el que se realizó  dicha  inscripción (artículo 4 de la ley 163 de 1994), hecho que corrobora que  la  deponente  no  tenía  como lugar habitual de residencia el mencionado en la  declaración”.   

La accionante presentó recurso de reposición  contra    la    anterior    decisión     argumentando   que   “en  ningún momento reali[zó] la inscripción de [su] cédula de  ciudadanía   en  el  municipio  de  Medellín,  Antioquia,  así  como  tampoco  ejerci[ó]  el  derecho  y  deber al voto en dicho municipio, el único trámite  que  efectu[ó]  ante  la  Registraduría Especial del Estado Civil de Medellín  fue  el  de  [su] cedulación por primera vez, ya que al momento de cumplir [su]  mayoría  de edad (18 años) [se]encontraba de paseo donde un familiar, estadía  que  duró  alrededor  de 6 meses y luego [se] regres[ó] para Urrao lugar en el  cual  se quedaron [sus] tres hermanos y [su] hijo al cuidado de una tía, prueba  de    lo   anterior   es   [su]   SISBEN   en   dicho   municipio”.   

II. SENTENCIA OBJETO DE REVISIÓN.  

El  Juzgado  Diecinueve Penal del Circuito de  Medellín  por  medio  de  sentencia de 9 de junio de 2009, resolvió denegar la  tutela    solicitada   por   Ana   Erlinda   Quejada   Cossio   contra   Acción  Social.   

Consideró  el  juzgador  de  instancia  que  “los   derechos   fundamentales   a   la  igualdad,  educación,  seguridad  social  y salud no están conculcados en este asunto, ya  que  mediante  Resolución motivada [No. 5001116471 del 6 de febrero de 2009] se  le    negó    la    inscripción    en   el   SIPOD,   junto   con   su   grupo  familiar”,     esto     es    que    “no  se  puede  ordenar  a  la  entidad  accionada le otorgue a la  accionante  las  ayudas  humanitarias  de  emergencia,  cuando  ni  siquiera fue  incluida en el SIPOD”.   

III.    REVISIÓN    POR    LA    CORTE  CONSTITUCIONAL.   

Remitido  el expediente a esta Corporación,  la  Sala  de Selección Número Ocho, mediante auto de seis (6) de agosto de dos  mil nueve (2009), dispuso su revisión por la Corte Constitucional.   

1. Competencia.  

Esta  Corte  es  competente  para conocer del  fallo  materia de revisión, de conformidad con lo establecido en los artículos  86  y  241-9  de  la  Constitución  Política  y con los artículos 31 a 36 del  Decreto  2591  de  1991  y  demás  disposiciones  pertinentes, así como por la  escogencia del caso que hizo la Sala de Selección.   

2.   Trámite   surtido   en   la   Corte  Constitucional.   

2.1 Mediante auto de  16  de  septiembre  de  2009,  el  Magistrado  Ponente,  en  razón  a que en el  expediente  no  obraba  contestación  de  la  demanda  de tutela por la entidad  accionada,  ni copia de la resolución a la que alude la accionante ni respuesta  del  recurso  presentado  contra ésta, solicitó a la Agencia Presidencial para  la  Acción Social y la Cooperación Internacional información acerca de: i) La  situación  en  que  se encuentra Ana Erlinda Quejada Cossio en relación con su  registro  como  persona  desplazada por la violencia, ii) En caso de encontrarse  registrada  como  persona víctima del desplazamiento forzado se informe: ¿Qué  acciones  ha  desarrollado  para  satisfacer  a la ciudadana Ana Erlinda Quejada  Cossio,  identificada  con  cédula  de ciudadanía No. 1.001.763.397 el derecho  fundamental  a recibir atención humanitaria de emergencia y la consolidación y  estabilización  socioeconómica,  especialmente  en lo que atañe a la prorroga  de la ayuda humanitaria de emergencia?.   

Finalmente, se requirió a Ana Erlinda Quejada  Cossio  con  el  fin  de  que  informara a este despacho judicial los hechos que  ocasionaron  su  desplazamiento del corregimiento de Mandé, municipio de Urrao,  Antioquia.   

2.2 En lo que atañe  con  la información solicitada a la accionante, el oficio remitido fue devuelto  por  la  oficina  de  correos con la anotación “[n]o  existe  el  no.”. Se ha de aclarar que el oficio fue  enviado  a  la  dirección  que  la  gestora  del amparo anotó en la demanda de  tutela como lugar de notificación (fl. 23 cdno. Corte).   

2.3  La  Agencia  Presidencial  para  la  Acción Social y la Cooperación Internacional, informó  que  “[d]e  acuerdo con la información suministrada  por  el  Área  de  Registro,  se  constata  que  ANA  ERLINDA QUEJADA COSSIO se  encuentra  INCLUIDO(A)  en  el  Registro Único de Población Desplazada (RUPD),  toda  vez  que  el  día 6 de julio de 2009, se profirió Resolución masiva No.  04467,  mediante  la  cual  se  resolvió el Recurso de Apelación y se decidió  REVOCAR  la  decisión  inicialmente adoptada en la Resolución de No Inclusión  (…)”.   

Manifestó    asimismo   que,“[t]eniendo   en   cuenta   que   se   trata   de  una  inclusión  relativamente   nueva,   [la   accionante]   se   encuentra  en  un  proceso  de  caracterización,  el  cual  consiste  en un estudio realizado conjuntamente con  las  entidades  que  integran  el  SANIPD  a  fin  de establecer cuáles son las  necesidades  que  posee  su  núcleo  familiar.  No obstante, se le programó la  ayuda  humanitaria  de  emergencia,  la  cual comprende TRES MESES DE ASISTENCIA  ALIMENTARIA,   TRES  MESES  DE  ASISTENCIA  TRANSITORIA  EN  ALOJAMIENTO  Y  KIT  COMPLEMENTARIO.  Recursos  que se encontraran disponibles para cobro en el Banco  Agrario   a   partir  del  4  de  noviembre  del  año  en  curso”.   

La  entidad  accionada  junto  con el informe  presentado allegó copia de:   

a.  La  Resolución  No.  5001116471  de 6 de  febrero  de  2009,  emitida  por  el  Asesor  con Funciones de Coordinador de la  Unidad  Territorial  de  Antioquia,  mediante  la cual se resolvió “[n]o  inscribir  a  ANA  ERLINDA  QUEJADA COSSIO identificada con  cédula  de ciudadanía no. 1.001.763.397, junto con los miembros de su hogar en  el  Registro  Único  de  Población Desplazada por las razones señaladas en la  parte   motiva   del  presente  caso”  (fl.25  cdno.  Corte).   

b.  La diligencia de notificación personal a  la  accionante  de  la Resolución No. 5001116471 de 6 de febrero de 2009 (fl.26  cdno. Corte).   

c.  La  Resolución  No: 5001116471R del 2 de  junio  de  2009, emitida por el Asesor con Funciones de Coordinador de la Unidad  Territorial  de  Antioquia,  en la que, previo a la interposición de recurso de  reposición  presentado  por  la  accionante  contra la anterior resolución, se  dispuso  “[c]onfirmar la decisión proferida mediante  la  Resolución  No.  50001116471 de fecha 6 de febrero de 2009, por las razones  expuestas  en  la  parte  motiva  de este acto” y por  ende  “[n]o  inscribir  en  el  Registro  Único  de  Población   Desplazada   a   la   señora    ANA  ERLINDA  QUEJADA  COSSIO  identificada  con  la  CC  No.  1001763397 y a los miembros de su hogar, por las  razones  señaladas en la parte motiva de la presente resolución” (fl.27-28 cdno. Corte).   

d. La Resolución No, 04467 del 6 de julio de  2009  proferida  por  el  Director  General  de  la Agencia Presidencial para la  Acción  Social  y  la  Cooperación  Internacional, Acción Social, mediante la  cual,  previa  la interposición del recurso de apelación contra la resolución  de  no  inscripción  en  el  Registro  Único de Población Desplazada, dispuso  “REVOCAR  las  Resoluciones  mediante  las cuales se  decidió  NO  INSCRIBIR  en  el  Registro Único de Población Desplazada por la  Violencia  a  las  personas mencionadas en el siguiente artículo y a si núcleo  familiar,   por   las  razones  señaladas  en  la  parte  motiva”  e  “INSCRIBIR  en  el  Registro  Único  de  Población  Desplazada  por  la  Violencia  a  las  siguientes    personas:    (…)   No.   13;   Nombre:   ANA   ERLINDA   QUEJADA  COSSIO;  Cédula:  1.001.763.397;  UT:  ANTIOQUIA; No.  ACTO   DTVO:   5001116471”  (fl.29-31  cdno.  Corte)  (Resalta la Sala).   

e.  Comunicación  dirigida  a  Ana  Erlinda  Quejada  Cossio  por  el  Subdirector  Técnico  de  Atención  a  la Población  Desplazada,  en  la  que  le  informan  que  “se  le  programó  ayuda  humanitaria  de  emergencia  la  cual  comprende TRES MESES DE  ASISTENCIA  ALIMENTARIA,  TRES  MESES DE ASISTENCIA TRANSITORIA EN ALOJAMIENTO Y  KIT  COMPLEMENTARIO.  Recursos  que  se encontraran disponibles para cobro en el  Banco  Agrario  a  partir del 4 de noviembre del año en curso. (…) me permito  hacerle  una  invitación  para  que  se  acerque  a  la  UNIDAD  DE ATENCIÓN Y  ORIENTACIÓN  (UAO)  Carrera  92  No.  34D-93  Asilo  de la Madre Laura, Colonia  Belencito  para  que  participe  de  la  oferta institucional de cada una de las  autoridades  del  SNAIPD  para  población  desplazada  (…). Si usted tiene el  interés  en  recibir  los programas otorgados por las entidades que integran el  Sistema  Nacional  para la Atención Integral de la Población Desplazada por la  Violencia   –SNAIPD,  a  continuación  aclaramos  la  manera  de acceder a cada uno de ellos: Educación  (…),  Salud (…), Subsidio de Vivienda (…), Estabilización Socioeconómica  (…)” (fl. 32-33 cdno. Corte).   

3. Consideraciones.  

3.1 Problema jurídico y resolución del caso  concreto.   

Pasa  esta  Sala  a  determinar si la Agencia  Presidencial  para  la Acción Social y la Cooperación Internacional vulneró a  la  ciudadana  Ana Erlinda Quejada Cossio los derechos fundamentales a la vida y  vivienda  digna,  seguridad  social,  igualdad,  educación y salud, al negar su  inscripción  y  la  de  su núcleo familiar en el Registro Único de Población  Desplazada  y  abstenerse  de  suministrar  la  ayuda  humanitaria de emergencia  instituida para las personas víctimas del desplazamiento forzado.   

Derecho   de   la   persona   víctima  del  desplazamiento  forzado  a  ser  inscrita  en  el  Registro Único de Población  Desplazada  –Reiteración  Jurisprudencial.   

1.   Reitera1 esta Sala que la condición de  persona  víctima  del  desplazamiento  forzado  se adquiere cuando “concurre     la    causa    violenta    y    el    desplazamiento  interno”2,  esto  es, cuando en razón a la amenaza o vulneración a la vida,  integridad  física,  seguridad  o  libertad  personal proveniente del conflicto  armado  o de la violencia generalizada, la persona se ve obligada a abandonar su  lugar  de residencia o actividad económica habitual3. Una vez acaecida una de estas  circunstancias,    la    persona    tiene    derecho    a    ser    reconocida     como     víctima    del  desplazamiento  forzado,  a  ser  inscrita  en  el Registro Único de Población  Desplazada  y  al  suministro de los servicios y ayudas que de esa condición se  derivan.   

2.  En  el presente caso, según información  proveída  por  la  entidad  accionada  y relacionada en el acápite anterior de  esta  providencia,  mediante  Resolución  No.  04467  de 6 de julio de 2009, el  Director  General  de  la  Agencia  Presidencial  para  la  Acción  Social y la  Cooperación     Internacional,    Acción    Social,    dispuso    “INSCRIBIR  en  el Registro Único de Población Desplazada por la  Violencia   a   (…)   ANA   ERLINDA  QUEJADA  COSSIO;  Cédula:  1.001.763.397  (…)”.   

3.  En  razón  a  lo  expuesto,  esta  Sala  considera  que  ha  cesado  la  vulneración  de  los  derechos de la accionante  derivada  de  su no inscripción en el Registro Único de Población Desplazada,  de  allí  que con respecto a este suceso se constituya lo que la jurisprudencia  constitucional4  ha  denominado hecho superado,  esto  es,  que  el  derecho  que  se  adujo  como  vulnerado  fue  satisfecho,  razón  por  la  cual  el  juez  constitucional  debe abstenerse de  impartir  orden  alguna,  frente a la inexistencia actual de una transgresión y  por   ende   su   valoración   carece   de  objeto5.   

4.  Empero,  se ha de aclarar que en razón a  que  estaba  en  trámite  la  resolución  acerca  de  la inclusión o no de la  accionante  y  de  su  núcleo  familiar  en  el  Registro  Único de Población  Desplazada,  no  es  dado a esta Sala determinar si al momento de presentarse la  solicitud  de  amparo  se  había  configurado  una  vulneración  a  un derecho  fundamental.   

5.  La  Corte  ha  considerado respecto de la  atención   humanitaria   de   emergencia    y    la   estabilización  socioeconómica que:   

“16.   La  obligación  del  Estado  de  garantizar  los  derechos  es  respecto  de  todos  los  ciudadanos, empero esta  obligación  apremia  ser  satisfecha  cuando se trata de ciudadanos incursos en  una  situación  especial  de  indefensión  ocasionada,  en  este  caso, por el  desarraigo  de  sus  condiciones  de  vida  en  razón  al conflicto armado o la  violencia  generalizada. Esta situación particular genera el  ‘derecho a recibir en forma urgente un  trato   preferente   por   parte   del   Estado,   en  aplicación  del  mandato  constitucional    contenido    en    el    artículo   13   superior’6,   obligación,   reconocida  tanto     en     el     ordenamiento     nacional7      como      en      el  internacional8,  que  impone  la carga al Estado de adoptar medidas que concluyan  en   la   atención,   protección   y  consolidación  socioeconómica  de  los  desplazados  internos  mediante  soluciones  pacíficas duraderas y prontas, que  garanticen  ‘la atención  necesaria  para  reconstruir  sus  vidas,  lo  cual ha de procurarse mediante la  ayuda  humanitaria  requerida  para  la subsistencia digna de los desarraigados,  hasta  el  momento  en  que las circunstancias agobiantes que padecen hayan sido  superadas  y  la  urgencia  extraordinaria  cese, esto es, hasta que el afectado  esté  en  condiciones de asumir su autosostenimiento, lo cual deberá evaluarse  en  cada  situación   individual’9.   

(…)  

“18.   La  finalidad  de  la  atención  humanitaria  de emergencia, como su misma descripción normativa lo establece es  la  asistencia  mínima  que  requiere  la  persona  víctima del desplazamiento  forzado  para  conseguir  unas  condiciones  dignas  de subsistencia mediante la  satisfacción  de  las  necesidades  básicas  y  que  ha de ser suministrada de  manera  integral  y sin dilaciones, como quiera que la persona desplazada carece  de  oportunidades  mínimas  que  le  permitan  desarrollarse como seres humanos  autónomos.  De  allí que deba ser proveída hasta la conclusión de las etapas  de    restablecimiento   económico   y   retorno   o   reubicación10   y   que  ‘el  Estado  no  pued[a]  suspender  abruptamente  la  ayuda humanitaria de quienes no están en capacidad  de  autosostenerse,  [como]  tampoco  pueden  las  personas esperar que vivirán  indefinidamente    de    esta   ayuda’11.   

(…)  

“20.  Es  así,  como el suministro de la  atención  humanitaria  de  emergencia debe ir hasta cuando los afectados estén  en  condiciones  de  asumir  su  autosostenimiento  a  través de un proyecto de  estabilización  o  restablecimiento  socio  económico,  es decir, hasta cuando  ‘la  población sujeta a  la  condición de desplazado, accede a programas que garanticen la satisfacción  de  sus  necesidades  básicas  en vivienda, salud, alimentación y educación a  través  de  sus  propios  medios  o  de  los  programas  que  para  tal  efecto  desarrollen    el   Gobierno   Nacional,   y   las   autoridades   territoriales  …’  (artículo  18 Ley  387  de  1997), pues dentro de los principios establecidos en la Ley 387 de 1997  se   dispone   que   ‘el  desplazado  forzado  tiene  derecho  a  acceder  a  soluciones  definitivas a su  situación’ (numeral 5°  del  artículo 2°), esto es, a tener una alternativa de generación de ingresos  que le permita vivir dignamente”.   

6.  En  el caso objeto de estudio, la entidad  accionada    señaló    que    dispuso    para   la   accionante   “la  ayuda humanitaria de emergencia, la cual comprende TRES MESES  DE  ASISTENCIA  ALIMENTARIA, TRES MESES DE ASISTENCIA TRANSITORIA EN ALOJAMIENTO  Y  KIT  COMPLEMENTARIO. Recursos que se encontraran disponibles para cobro en el  Banco  Agrario  a  partir  del  4  de noviembre del año en curso”.   

7.  En  virtud  de  lo expuesto, esta Sala de  Revisión  considera que a pesar de que se dispuso la entrega a la accionante de  la  atención humanitaria de emergencia,  el derecho se satisface cuando la  ayuda  efectivamente es recibida, por lo que se concederá el amparo impetrado y  se  ordenará  a  la entidad accionada que si aún no lo hubiere hecho, entregue  de  inmediato  a  la  señora  Ana  Erlinda Quejada Cossio los componentes de la  atención humanitaria de emergencia que dispuso a su favor.   

8. Además, como quiera que es un hecho cierto  el  daño  continuo  en  el  que  se  encuentra  la  accionante  en virtud de su  condición  de  persona  desplazada  por  la violencia, el cual sólo cesa hasta  cuando  se  logre  la  estabilidad  socio económica que le permita proveerse su  auto  sustento, esta Sala conminará a la entidad accionada a que la obligación  de  suministro de la atención humanitaria de emergencia se otorgue hasta cuando  cese  la  condición  de  persona  desplazada  por  la  violencia y por tanto se  ordenará  prestar a la gestora del amparo el acompañamiento y el asesoramiento  necesario  para  que pueda acceder de forma oportuna y expedita a los diferentes  programas   de   atención,   protección   y   estabilización  en  materia  de  desplazamiento.   

IV. DECISIÓN.  

En mérito de lo expuesto, la Sala Primera de  Revisión,  administrando  justicia  en  nombre  del  pueblo y por mandato de la  Constitución Política,   

RESUELVE  

Primero: REVOCAR por  las  razones  expuestas, el fallo proferido el 9 de junio de 2009 por el Juzgado  Diecinueve  Penal  del  Circuito de Medellín que negó la tutela solicitada por  Ana     Erlinda    Quejada    Cossio,    y    en    su    lugar,    CONCEDER,  por  las  razones expuestas, el  amparo de los derechos fundamentales de la accionante.   

Segundo: ORDENAR a la  Agencia  Presidencial  para  la  Acción Social y la Cooperación Internacional,  Acción  Social,  que, si aún no lo hubiere hecho, en el término de cuarenta y  ocho  (48)  horas contado a partir del día siguiente a la notificación de esta  providencia,  entregue  a  Ana  Erlinda  Quejada  Cossio  los  componentes de la  atención  humanitaria  de  emergencia  que  dispuso  a  su favor, los cuales se  encuentran descritos en la parte motiva de esta providencia.   

Tercero:  CONMINAR a  la  Agencia Presidencial para la Acción Social y la Cooperación Internacional,  Acción   Social,  para  que  la  obligación  de  suministro  de  la  atención  humanitaria  de  emergencia  se  provea  a  la  accionante  hasta cuando cese la  condición  de  persona  desplazada  por la violencia, esto es, hasta cuando los  accionantes   accedan  a  programas  que  garanticen  la  satisfacción  de  sus  necesidades  básicas  a  través  de  sus propios medios o de los programas que  para   tal   efecto   señale   el   Gobierno   Nacional   y   las   autoridades  territoriales   

Cuarto:  DAR  por  secretaría  cumplimiento  a lo dispuesto en el artículo 36 del Decreto 2591 de  1991.   

Notifíquese, comuníquese, publíquese en la  Gaceta de la Corte Constitucional y cúmplase.   

JUAN CARLOS HENAO PÉREZ  

Magistrado Ponente  

MARÍA VICTORIA CALLE CORREA  

Magistrada  

LUIS ERNESTO VARGAS SILVA  

Magistrado  

MARTHA     VICTORIA     SACHICA     DE  MONCALEANO   

Secretaria General  

    

1  T-1094-04,  T-1144-05,  T-056-06,  T-156-08,  T- 1095-08, T-1134-08 entre otras.   

2  T-1134-08.   

3  Artículo 1° de la Ley 387 de 1997.   

4  T-519-92  reiterada  entre otras en las sentencias T-100 de 1995, T-201 de 2004,  T-325 de 2004, T- 599 de 2007.   

5  En  relación  con  la  existencia  de  sustracción  de materia en fallos de tutela  pueden  consultarse  las  sentencias T-186 de 1995, T-509 de 2000 T-957 de 2000,  T-271-01,       T-818-02       y      T-140-04      entre      otras.   

6  T-025-04.   

7  El  artículo   3°   de   la   Ley   387  de  1997  establece  que  “es  responsabilidad del Estado colombiano  formular  las políticas y adoptar las medidas para la  prevención   del   desplazamiento   forzado;   la   atención,   protección  y  consolidación    y   estabilización   socioeconómica   de   los   desplazados  internos  por  la  violencia. Para efectos del inciso  anterior,   se   tendrán   en   cuenta   los   principios   de  subsidiariedad,  complementariedad,  descentralización  y  concurrencia en los cuales se asienta  la  organización del Estado colombiano” (Resalta la  Sala).   

8  Dentro  de los principios rectores de los desplazamientos internos expuestos por  la  Oficina  del  Alto  Comisionado  para los Derechos Humanos, el principio 3°  establece    “1.   Las   autoridades   nacionales  tienen  la obligación y la responsabilidad primarias  de   proporcionar   protección  y  asistencia  humanitaria  a  los  desplazados  internos  que  se  encuentren  en  el  ámbito  de su  jurisdicción.  2. Los desplazados internos tienen derecho a solicitar y recibir  protección  y asistencia humanitaria de esas autoridades. No serán perseguidos  ni  castigados  por  formular  esa  solicitud” y el  principio  25  establece que “25 1. La obligación y  la   responsabilidad   primarias   de   proporcionar  asistencia  humanitaria a los desplazados internos corresponde a las autoridades  nacionales…”  (Subrayado  fuera  del  texto).  Estos  principios la  Corte  Constitucional  ha  reconocido  fuerza vinculante, pese a que no han sido  aprobados  mediante  un tratado internacional, “dado  que  ellos  fundamentalmente  reflejan y llenan las lagunas de lo establecido en  tratados  internacionales  de derechos humanos”, por lo cual esta Corporación  considera  que “deben ser tenidos como parámetros para la creación normativa  y  la interpretación en el campo de la regulación del desplazamiento forzado y  la  atención  a  las  personas  desplazadas por parte del Estado” (C-278-07, Su-1150-00).   

9  T-285-08, T-800-07, Su-1150-00.   

10  T-025-04, T-136-07, T-496-07.   

11  T-025-04.     

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