T-873-09

Tutelas 2009

    SENTENCIA T-873-09  

(Noviembre 27; Bogotá D.C.)  

TEMERIDAD-Presupuestos para que no se presente esta figura   

ACCION DE TUTELA PARA SOLICITAR LA APLICACION  DEL RETEN SOCIAL-Procedencia   

RETEN        SOCIAL-Finalidad y protección   

RETEN  SOCIAL-Fecha  hasta la cual debe extenderse protección laboral   

ACCION DE TUTELA PARA SOLICITAR LA APLICACION  DEL   RETEN   SOCIAL-Procedencia  hasta  terminación  definitiva de existencia jurídica de empresa   

ACCION   DE   TUTELA  CONTRA  ADPOSTAL  EN  LIQUIDACION-Improcedencia   

Referencia: expediente T 2.301.400  

Accionante: Elsa Hernández Aranguren.    

Accionado: Patrimonio Autónomo de Remanentes  Adpostal en Liquidación y Fiduagraria S.A.    

Fallo  objeto de revisión: Fallo de la Sala  Laboral  del  Tribunal  Superior del Distrito Judicial de Bogotá del 11 de mayo  de  2009  que  confirmó  la  sentencia del Juzgado Doce Laboral del Circuito de  Bogotá del 22 de abril de 2009.   

Magistrados  de la Sala Quinta de Revisión:  Mauricio  González  Cuervo,  Jorge  Ignacio  Pretelt  Chaljub  y Nilson Pinilla  Pinilla.    

Magistrado      Ponente: Mauricio González Cuervo.   

I. ANTECEDENTES  

1. Demanda y pretensión  

1.1 Elementos de la demanda  

–  Derechos  fundamentales  invocados:  Elsa  Hernández  Aranguren  interpuso  acción  de  tutela1 contra el Patrimonio Autónomo  de  Remanentes PAR de ADPOSTAL en Liquidación y Fiduagraria S.A. por considerar  violado  su  derecho  fundamental  a  la  igualdad,  seguridad social y trabajo.   

–  Conducta  que  causa  la  vulneración: la  desvinculación   de   una  trabajadora  que  se  encontraba  protegida  por  el  ‘retén social’,  al suprimirse el cargo y la entidad  a la cual se encontraba vinculada.   

–  Pretensión: la accionante solicita que la  Corte   reconozca   su   calidad   de  beneficiaria  del  retén  social  y,  en  consecuencia,  se  ordene  su  reintegro  a  la  entidad hasta que cumpla con la  totalidad de requisitos para pensionarse.   

1.2 Fundamento de la pretensión  

La   señora   Elsa   Hernández  Aranguren  fundamenta     su    pretensión    en    las    siguientes    afirmaciones    y  argumentos:   

1.2.1  La  accionante  ingresó a trabajar en  Adpostal   el  23  de  octubre  de  1989.  La  institución  fue totalmente  liquidada    el    30    de   diciembre   de   20082,  y  en  la  misma  fecha  la  funcionaria  fue  desvincula  de  la  empresa.  Esto es, estuvo vinculada con la  entidad durante 19 años, 2 meses y 7 días.   

1.2.2 Mediante el oficio UP-01248-2006 del 25  de  octubre  de  2005 de Adpostal en liquidación, fue reconocida la pertenencia  de  la  demandante  al retén social por ser madre cabeza de familia3.   

   

1.2.3 El 24 de octubre de 2006, la accionante  remitió  un  memorial a Adpostal en liquidación, en el cual le solicita que la  incluya  en  el  retén  social  debido  a  su  calidad  de  prepensionada,  por  encontrarse  a  menos  de  3  años de adquirir su derecho de pensión. Así, el  art.  38 de la Convención Colectiva de Trabajadores (2005-2008), suscrita entre  la  entidad  accionada y el Sindicato de Trabajadores de Adpostal, señalaba que  la  norma  aplicable  es la ley 28 de 1943, que regula las prestaciones sociales  de  los  empleados  de  Correos y Telégrafos y su Decreto Reglamentario 1237 de  1946.  De esta forma, se reconoció a los trabajadores de Adpostal el derecho de  pensión  a  los cincuenta (50) años de edad con veinte (20) años de servicio,  o  veinticinco  (25) años de servicio a cualquier edad. Por medio del oficio UP  1578-2006  la  entidad  accionada  reconoció  esta  condición  especial  de la  accionada.   

1.2.4  El 14 de febrero de 2007, por medio de  la  Resolución  No  00100  de  Adpostal  en  liquidación,  se  reconoció a la  demandante  como  beneficiaria del retén social debido a su limitación física  o mental del 31.2%.   

   

1.2.5  El  30 de octubre de 2007, mediante el  oficio  07-019642  de  Adpostal  en liquidación, se le informó a la accionante  que  a  partir del mes de noviembre del mismo año se le suspendían los aportes  correspondientes  a  la pensión extralegal, por cuanto al 25 de agosto de 2008,  no  cumpliría  con los requisitos para obtener su pensión extralegal debido al  cierre  de  la  institución y, por tanto, en los días subsiguientes le serían  entregados   los   respectivos   montos   de  liquidación  compensatoria.    

1.2.6  El  20  de febrero de 2008, la señora  Hernández  Aranguren  radicó  el memorial en el que manifestó su voluntad de:  “no  recibir  los  reintegros  de  los  partes para  pensión  extralegal (convencional) y solicitó que me sea reconocida la calidad  de  persona  próxima  a pensionarse del retén social, por el hecho de que a la  fecha  del 27 de diciembre de 2006 fecha de liquidación de Adpostal4, ya tenía 17  años  de  servicio  y  48  años de edad es decir me encontraba a menos de tres  años     de     cumplir     con     los    requisitos    para    la    pensión  convencional”.     

1.2.7 El 20 de febrero de 2008, por medio del  oficio  No  003949,  Adpostal en liquidación le contestó señalando que con la  decisión  adoptada  no  se  viola  su derecho a la igualdad, en cuanto la misma  decisión  fue  adoptada  con  todos  los  funcionarios  que  se  encontraban en  condiciones  similares.  En  este  sentido,  la  entidad  accionada señaló que  “a todos les fue suprimido el cargo en cumplimiento  de lo ordenado en el decreto 4597 del 27 de diciembre de 2006”.   

1.2.8  Ante  tales  hechos,  la  accionante  interpuso  acción de tutela, la cual fue resuelta definitivamente el 28 de mayo  de   2008,  por la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá, fallo que  confirmó  la  sentencia  del  10 de abril de 2008 del Juzgado Veintiuno Laboral  del   Circuito   de  Bogotá.  En  estos  fallos  se  ordenó  que  Adpostal  en  liquidación  debía  reintegrar y mantener en su puesto de trabajo a la señora  Hernández  Aranguren,  hasta  el término del proceso liquidatorio “en  calidad  de  prepensionada,  realizado  para  el  efecto  el  descuento  por  concepto de aportes a pensión extralegal, debiendo realizar los  mismos  desde  el  mes  de noviembre de 2007, hasta tanto se liquide Adpostal en  liquidación y se extinga su personalidad jurídica”.   

1.2.9  Igualmente,  el  13 de mayo de 2008 en  oficio  No  08  00828s,  Adpostal en liquidación indicó que todas las personas  que  se  encontraban en el retén social “cumplirán  con  las funciones encaminadas al proceso de liquidación de la entidad hasta la  culminación  del  mismo,  de  acuerdo  con  el  artículo 2 del Decreto 2853 de  2006”.   

1.2.10 El 8 de enero de 2009, se le notificó  a  la accionante el oficio No 08-019014s de Adpostal en liquidación, en la cual  se  le  informa  que  de  acuerdo  con  el  Decreto  2853  de 2008, “mediante  el  cual  se  suprime  y  ordena  la  liquidación  de  Administración   Postal   Nacional   –ADPOSTAL-”,  el proceso liquidatorio de  la  entidad  ha  culminado.  En  tal  sentido,  todos  los  cargos y empleos que  existían en la entidad fueron automáticamente suprimidos.   

1.2.11 Por tal motivo el 15 de enero de 2009,  la  accionante  interpuso  incidente  de  desacato  por considerar que se estaba  desobedeciendo  la  sentencia de tutela de la Sala Laboral del Tribunal Superior  de Bogotá, anteriormente señalada.   

1.2.12  En auto del 3 de febrero del 2009, el  Juzgado  Veintiuno Laboral del Circuito de Bogotá resolvió no continuar con el  incidente,  por  considerar  que  carecía  de  objeto,  toda vez que la entidad  accionada  había  desaparecido  de la vida jurídica y que, por tanto, el fallo  se            encontraba           cumplido5  y  ordenó  el archivo de las  diligencias previas y desanotación del sistema.   

1.2.13 Por último, la accionante señaló que  la   entidad  accionada  ha  sido  sancionada  en  repetidas  oportunidades  por  incumplir  su  deber  de  proteger  a  los  funcionarios que se encuentran en el  retén social.    

2.     Respuesta    de    la    entidad  accionada   

El Patrimonio Autónomo de Remanentes (PAR) de  ADPOSTAL  en  Liquidación, por medio de su representante legal Ramón Guillermo  Angarita, contestó la demanda en los siguientes términos:   

2.1  La demandada sostuvo que la “persona  jurídica  denominada  Administración  Postal Nacional  –ADPOSTAL-     en  liquidación  se  extinguió   el 30 de diciembre de 2008 como consecuencia  de  haberse  declarado  el cierre del proceso liquidatorio de conformidad con el  régimen  legal  aplicable, contenido en los Decretos Nos. 2853 del 25 de agosto  de  2006;  3058  del  2008;  Decreto  Ley 254 de 2000; el Estatuto Orgánico del  Sistema  Financiero;  Decreto  2211  de  2004;  Ley 1105 de 2006 y el código de  Comercio”.  Esto  se  puede  constatar en el acta de  liquidación  firmada  por  la  Ministra  de  Comunicaciones,  el  Presidente de  ADPOSTAL  y  el apoderado general para la liquidación, como quedó contenido en  el Diario Oficial 47.218.   

2.2 La Previsora S.A. liquidadora de ADPOSTAL,  suscribió  un  contrato  de  fiducia  mercantil  con  la Sociedad Fiduciaria de  Desarrollo    Agropecuario    S.A.   –Fiduagraria  S.A.-  “cuyo  objeto es la  constitución   de   un  patrimonio  autónomo  de  remanentes  de  Adpostal  en  Liquidación,  denominado  PAR-ADPOSTAL,  destinado entre otros a la atención y  vigilancia  de  los  procesos judiciales. Administrativos de otro tipo que hayan  iniciado     contra     la    entidad    en    liquidación    (…)”   

2.3  Sostiene  la  entidad  accionada que, en  consecuencia,    “el   patrimonio   autónomo   de  remanentes   –PAR-  de  ADPOSTAL  EN  LIQUIDACIÓN-  no  tiene calidad de sucesor, ni subrogatorio de la  empresa  extinta,  ni  su  creación corresponde a un cambio de razón social de  dicha  empresa,  por  cuanto jamás ha existido vínculo laboral alguno entre el  Patrimonio  y la actora”.  Por ende,    afirma   la   demandada,   que   la  desvinculación  de  la  funcionaria  se  debió  a  la liquidación total de la  empresa,  hecho  que  necesariamente  conduce a la supresión automática de los  cargos.   

2.4  Adicionalmente,  el patrimonio autónomo  demandado  señala  que  la  tutela  presentada  por  la  accionante no debe ser  procedente  por  temeridad.  Argumenta el PAR Adpostal que la señora Hernández  Aranguren  ya  había presentado acción de tutela por los mismos hechos. En tal  sentido,  el  juez  Veintiuno  Laboral  del  Circuito  de  Bogotá desestimó la  pretensión  de la actora al presentar incidente de desacato, por considerar que  el  fallo  de  tutela  ya se había cumplido. Así, la actora presenta una nueva  acción   de   tutela   por   hechos   iguales   a   los  ya  resueltos  por  la  jurisdicción.     

2.5  Asimismo,  la  entidad  indicó  que  la  accionante  tenía  otros  medios  judiciales  de  defensa como la jurisdicción  laboral  para  buscar  la  protección de sus derechos. Por tanto, la demandante  pretende  una  concurrencia  de  medios  judiciales desestimando el principio de  subsidiaridad de la acción de tutela.   

2.6 Por último, la entidad accionada sostuvo  que,  como  lo ha señalado reiteradas veces la Corte Constitucional, la acción  de  tutela  no  es  el  escenario  adecuado  para  discutir  controversias sobre  prestaciones laborales.   

3. Fallo objeto de la decisión: Sentencia  de  la  Sala  Laboral  del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Bogotá  del 11 de mayo de 2009 que confirmó el fallo del Juzgado  Doce Laboral de Circuito de Bogotá del 22 de abril de 2009.   

3.1 Decisión de tutela en primera instancia:  Sentencia  del  Juzgado  Doce  Laboral del Circuito de  Bogotá.   

En sentencia del 22 de abril de 2009, el juez  de  primera  instancia negó la protección por vía de tutela al considerar que  existía  temeridad  en  la solicitud. En efecto, el juez sostuvo que es posible  constatar  que la acción interpuesta con anterioridad por la señora Hernández  Aranguren  aborda  los  mismos hechos que la actualmente discutida y, por tanto,  no   hay   lugar   a   debatir  en  sede  de  tutela,  nuevamente,  sobre  estas  circunstancias.   

Igualmente, consideró que en este caso no se  cumplía  el principio de subsidiaridad por cuanto la accionante podía recurrir  a  otros medios de defensa judicial para debatir la protección de sus derechos.  En  tal  sentido, no resulta procedente en este caso la acción de tutela.    

3.2  Impugnación  de la sentencia de primera  instancia.   

El  7  de  mayo  de  2009,  Elsa  Hernández  Aranguren  interpuso  recurso  de  apelación  contra  la  sentencia  de primera  instancia.  En  el mencionado escrito, la recurrente, reitera las pretensiones y  argumentos  expuestos  en primera instancia. Adicionalmente, hizo énfasis en su  calidad  de  prepensionada  derivada de tres condiciones  particulares: (a)  por  faltarle  solamente  10  meses  para obtener su pensión, (b) por ser madre  cabeza de familia y (c) por su condición de discapacidad del 31%.   

La  demandante, también recalcó el hecho de  que  otros  funcionarios  que  se encontraban en condiciones similares a la suya  habían  sido  reintegrados  por  vía  de  tutela. Por tal motivo, considera la  accionante que se le vulnera su derecho a la igualdad.   

3.3   Sentencia   objeto   de   revisión:  Sentencia de la Sala Laboral del Tribunal Superior del  Distrito Judicial de Bogotá.   

El  11  de mayo de 2009, el Tribunal Superior  del  Distrito Judicial de Bogotá confirmó la sentencia de primera instancia al  considerar   que  Adpostal  en  liquidación  había  desaparecido  de  la  vida  jurídica.  Por  tanto,  resulta  jurídica  y físicamente imposible tutelar un  derecho dando una orden a una entidad que ha desaparecido.   

De  igual  forma, sostuvo que la “tutela   no  es  la  vía  judicial  apropiada  para  lograr  el  reconocimiento  de  derechos  laborales, pues al juez de tutela no le está dado  entrar  a  dirimir  asuntos  litigiosos,  ni  desplazar  al juez natural laboral  dentro de sus competencias”   

II. CONSIDERACIONES  

1. Competencia  

La  Sala  es competente para la revisión del  presente  caso,  con fundamento en los artículos 86 y 241.9 de la Constitución  Política  y  33 a 36 del Decreto 2591 de 1991, y en cumplimiento del Auto del 6  de  agosto  de  2009 de la Sala de Selección de Tutela Número Ocho de la Corte  Constitucional.   

2. Cuestión de constitucionalidad  

Corresponde   a   esta  Sala  de  Revisión  determinar,  si se violaron los derechos fundamentales a la seguridad social, al  trabajo  y  a  la  igualdad,  al  desvincular a un funcionario que se encontraba  cobijado  bajo  la figura de retén social, al liquidarse de forma definitiva la  entidad en la cual se encontraba vinculado.   

Para resolver el anterior problema jurídico,  la  Sala  reiterará  la  jurisprudencia  de esta Corporación en torno a (i) la  procedencia  de  la  acción  de  tutela  para  garantizar la aplicación de las  normas  del  retén  social  y,  (ii)  el  alcance de la estabilidad laboral que  deviene del denominado retén social en el tiempo.   

3. Análisis de procedencia.  

3.1 Para determinar la temeridad es necesario  demostrar la mala fe.   

3.1.1 En diversas ocasiones esta Corporación  ha  manifestado  que la acción de tutela es improcedente cuando se presenta con  temeridad6.  Es  decir,  un  actor  incurre  en  conducta  temeraria cuando se  presentan  las  siguientes  circunstancias: “(i) Que  se  presenten  varias  acciones de tutela por los mismos hechos y para solicitar  la     protección     del     mismo     derecho;7  en oportunidades diferentes,  ya  sea  ante  distintos jueces o ante el mismo juez;8  (ii)  Que  las  tutelas sean  presentadas   por   la   misma   persona  o  por  su  representante;9 y (iii) Que la  presentación  reiterada  de  la  acción  de  tutela  se  haga  sin  un  motivo  razonable,     expresamente     mencionado     para    justificar    la    nueva  acción.10”  De esta forma, la Corte ha castigado  la  temeridad  cuando  la  presentación de más de un amparo constitucional por  los  mismos  hechos  y  con  igual  pretensión “i)  envuelve     una    actuación    “torticera”11;  ii)  denote el propósito  desleal   “de   obtener  la  satisfacción  del  interés  individual  a  toda  costa”,12  iii)  deje  al  descubierto  un  abuso  deliberado del derecho de  acción,13   o  iv)  asalte  “la  buena  fe  de los administradores de  justicia.”14   

3.1.2 Sin embargo, la jurisprudencia también  ha   sido   reiterativa   en   que   la  buena  fe  se  presume  en todas las actuaciones de los particulares  ante  las  autoridades  públicas  y,  por  tanto, para declarar la temeridad es  necesario  demostrar  que  la conducta se realiza con la intención de burlar la  prohibición.15   

3.1.3 En el caso bajo examen, a diferencia de  los  jueces  de  primera  y  segunda  instancia,  la Corte no considera que  exista  temeridad  por  cuanto no observa la presencia de mala fe en la conducta  de  la accionante. En efecto, en la primera acción de tutela interpuesta por la  señora  Hernández  Aranguren  se  reconoció  la  protección laboral hasta la  liquidación   de  Adpostal,  mientras  que  la  presente  acción  persigue  la  protección   de   derechos  posteriores  al  mencionado  proceso  liquidatorio.  Igualmente,  es preciso señalar que en la anterior acción de tutela la entidad  demandada  era  Adpostal  en  liquidación  y  en  la  actual  es  el Patrimonio  Autónomo  de  Remanentes  de  la entidad extinta. Así, no observa la Corte que  exista  mala  fe  en  la  conducta de la actora, y con base en la presunción de  buena    fe16  en  todas las actuaciones de los particulares ante las autoridades  públicas,  la  Corte  determina que en este caso no se presenta temeridad de la  accionante.   

3.2  La  Procedencia  de la acción de tutela  para garantizar la aplicación de las normas del retén social   

3.2.1 La Corte Constitucional ha reiterado en  su  jurisprudencia,  que  la  acción  de  tutela  es un mecanismo adecuado para  obtener  la  protección  de los derechos de aquellas personas que se encuentran  protegidas    por    estabilidad   laboral   que   se   desprende   del   retén  social17.  En  este  sentido, “La jurisprudencia  constitucional  ha  reconocido la posibilidad de entablar acción de tutela para  solicitar  la  aplicación  del  retén  social,  cuando éste beneficio ha sido  desconocido  injustificadamente  por  la administración pública al retirar del  servicio  a  personas  que  son  destinatarias  de  tal beneficio”18.   

Esta  protección  se debe a que, primero, el  retén  social  se  trata de una garantía de estabilidad laboral temporal y sus  normas  tienen  objetivo  de  proteger  a  las  personas  que  se  encuentran en  condiciones   de   especial   vulnerabilidad   y,   por   tanto,  es   evidente   que   su   desconocimiento  constituye    un    perjuicio   irremediable.    Segundo,   ningún mecanismo tiene mayor idoneidad  que  la tutela, “pues conlleva un rápido y efectivo  amparo  de los derechos fundamentales, que garantizaría la protección antes de  que     la     entidad     fuera     liquidada”19.  De  esta  forma,  se  establece  que  la tutela es procedente para garantizar el  cumplimiento de las normas referentes al retén social.   

4.   Alcance  del  retén  social  en el  tiempo   

4.1  El retén social tiene vigencia hasta la  liquidación de la entidad.   

4.1.1  El retén social es un amparo especial  de   estabilidad   laboral,   que  protege  a  algunos  grupos  de  personas  en  circunstancias   particulares   que,   usualmente,   están  en  condiciones  de  indefensión.   En   este   sentido,   la   Ley   790   de   2002,  “Por  la cual se expiden disposiciones para adelantar el programa  de  renovación  de  la  administración  pública  y se otorgan unas facultades  extraordinarias  al  Presidente  de la República” en  el              artículo              1221   ordenó  una  protección  laboral   especial   para   madres   y   padres  cabeza  de  familia22,    para  personas  con  limitación  física,  mental,  visual  o  auditiva  y  para  los  servidores  públicos  que  cumplan  con  la totalidad de los requisitos, edad y  tiempo  de  servicio, para acceder a su pensión de jubilación o de vejez en el  término  de  tres  (3) años contados a partir de la promulgación de esta ley.   

4.1.2   Por   otro  lado,  la  Ley  813  de  2003,  “Por  la cual se aprueba el Plan Nacional de  Desarrollo  2003-2006,  hacia un Estado comunitario”,  introdujo  modificaciones  a  la  regulación  del  retén  social señalando un  límite  temporal  de  su  vigencia.  Ciertamente,  dicha  Ley  prescribió  que  “(…)  la  protección  especial establecida en el  título  12  [de  la  Ley  790],  aplicarán  hasta  el  31  de  enero  de  2004  (…)”.  No obstante, esta Corporación por medio de  la  sentencia  C-991 de 2004, declaró inexequible el último inciso del literal  D,          del          artículo          823,   en   la   que  se  hacia  referencia   a  la  aplicación hasta el treinta y uno (31) de enero de dos  mil  cuatro  (2004)  del retén social, al considerar que esto se trataba de una  medida   regresiva  en  el  proceso  de  reconocimiento  de  derechos  sociales.   

4.1.3 Sin embargo, la Corte ha sido clara al  indicar  que  la  estabilidad  laboral  que  se  desprende del denominado retén  social  no es absoluta, ya que no puede predicarse válidamente la existencia de  un  derecho  fundamental a la conservación del trabajo o a la permanencia en un  cierto  empleo24.   De   manera   concreta,  “se  puede  concluir  que  de  existir  una  justa causa para el despido de las personas que  tienen  protección  laboral reforzada, la cual corresponde probar al empleador,  con  el  respeto  al debido proceso, puede terminarse la vinculación laboral de  este   tipo   de  personas  con  especial  protección.  Estos  parámetros  son  aplicables  al amparo laboral especial brindado en el Plan de Protección Social  adelantado      en     el     proceso     de     Reestructuración     de     la  Administración”25.   

4.1.4  De  manera  más  específica,  en  la  sentencia  SU-388  de  2005,  la Corte Constitucional indicó que el término de  vigencia   del   reintegro   debido   al   retén   social  sería  “(…)  desde  la  fecha  en  la  cual fueron desvinculados de la  entidad  y  hasta  la  terminación  definitiva de la existencia jurídica de la  empresa”.  Por tanto, para la Corte, la vinculación  laboral  puede finalizar en el momento en que termina el proceso liquidatorio de  la   entidad.   Al   respecto   la   Corte   ha   manifestado  que  “(…)  la  protección  solo  puede ser extendida hasta que haya  posibilidades  fácticas  y  jurídicas  de  otorgarla,  lo  cual  presupone  la  existencia  misma  de  la  empresa. Es decir que, las personas beneficiarias del  retén  social  gozaban  de una estabilidad reforzada mientras estuviese vigente  el  proceso  liquidatorio  de Telecom, pero una vez culminado éste y extinguida  jurídicamente  la  entidad, la protección conferida no encuentra fundamento en  derecho  para  ser  aplicada,  dado  que la persona jurídica que debe otorgarla  dejó            de            existir”26.  Esto es, la obligación de  la  entidad  de  mantener  en  el  puesto  de  trabajo  a  un funcionario que se  encuentra  protegido  por  el retén social hasta que cumpla los requisitos para  acceder  a  la  pensión,  está  limitada temporalmente por la existencia de la  entidad  obligada.  Así,  esta obligación desaparece cuando deja de existir la  entidad en cuestión.     

4.1.5  En suma, el retén social, previsto en  la  ley  790  de  2002,  brinda protección a algunos grupos de personas que son  especialmente  vulnerables. Sin embargo, esta garantía legal no es ilimitada y,  en  este  sentido, está sujeta a la condición de la existencia jurídica de la  entidad.   De   esta   forma,   cuando  se  liquida  de  manera  definitiva  una  institución, también finaliza la protección del retén social.   

4.2 Análisis del caso en concreto  

4.2.1 En cuanto al análisis de fondo del caso  bajo  examen,  encuentra la Sala que Elsa Hernández Aranguren, nació el cuatro  (4)  de  febrero  de  mil  novecientos cincuenta y ocho (1958), por lo que en la  actualidad   cuenta   con   cincuenta   y  un  (51)  años  de  edad27. Así mismo,  se  observa  que  ingresó  a  trabajar  en  la planta de persona de ADPOSTAL el  veintitrés   (23)   de   octubre   de   mil   novecientos   ochenta   y   nueve  (1989)28  y  su  vinculación  como  funcionaria  de  la  entidad se dio por  terminada  el  treinta  (30)  de  diciembre  de  dos mil ocho (2008)29.  De  esta  forma,  la  demandante  completó  19  años,  2  meses y 7 días al servicio de  Adpostal,  restándole  9  meses  y  23  días  para  acceder  a  la pensión de  jubilación                convencional30.   

Adicionalmente, la resolución número 100 de  2007  “Por  la  cual  se decide sobre el recurso de  reposición  interpuso  contra  la  Resolución  No 00034 del 06 de diciembre de  2006”    aceptó    la    solicitud   “de  la  señora  Elsa  Hernández  Aranguren, en el entendido de  reconocerla  como  beneficiaría  del  retén  social  en calidad de Persona con  Limitación       Física      o      Mental”31,  debido a que la accionante  sufre  una  pérdida  de  capacidad laboral calificada de 31.2%. Por tal motivo,  Adpostal  reconoció  que  la  accionante  sería protegida por el retén social  “hasta  que cumpla con los requisitos de pensión o  hasta   que   se   liquide  la  entidad”32. Por último,  cabe  resaltar  que,  según  su  afirmación,  la demandante es madre cabeza de  familia33.   En   consecuencia,  la  señora  Elsa  Hernández  Aranguren  se  encuentra  dentro  de  las  hipótesis  de especial protección a la estabilidad  laboral de la Ley 790 de 2002 conocida como retén social.   

4.2.2  Ahora  bien,  como  se  indicó en las  consideraciones  generales  de  esta  providencia, el retén social –  estabilidad  laboral  que  cobija  a  determinadas    personas    que    reúnen    ciertos   supuestos   –  no es ilimitado en el tiempo. Por el  contrario,  esta  protección laboral tiene vigencia hasta la terminación de la  existencia  jurídica  de  la  empresa, ya que supone la posibilidad jurídica y  fáctica  de llevarse a cabo. Así, la estabilidad laboral sólo perdura durante  la  existencia  jurídica  de  la  entidad.  En  este  orden  de ideas, al haber  desaparecido  jurídicamente   Adpostal el treinta (30) de diciembre de dos  mil  ocho  (2008),  la estabilidad laboral de la cual gozaba la demandante cesó  ese día.   

4.2.3  En  efecto,  es  posible constatar que  realmente  Adpostal  en  liquidación ha desaparecido del mundo jurídico. Así,  en  el  Acta  Final  de  Liquidación  del  30 de diciembre de 2008 “Por  medio  de  la  cual se pone fin a la existencia legal de de  (SIC)  la  Administración  Postal                   Nacional”34  y  publicada  en  el Diario  Oficial  47.218,  se  observa  que  ha sido suprimida la persona jurídica y, en  consecuencia,  ésta  ha  dejado de existir. Esto ha sido puesto de presente, de  manera  expresa,  en la declaración primera de la mencionada acta: “Con  la  suscripción y publicación de la presente acta  se  declara  terminado  el  proceso  de la liquidación de la  Administración  Postal Nacional ADPOSTAL y se le pone fin a la existencia legal  de  la misma, en razón a que han sido desarrolladas y  cumplidas  todas  las  actividades  que  corresponde  llevar  el  informe  final  presentado  por el apoderado general ante la Ministra de Comunicaciones, el día  22  de  diciembre  de  2008,  el  cual  no  fue  objetado  por  ninguna  de  las  partes”(subrayado fuera de texto).   

4.2.4 De manera especifica, al desaparecer la  persona  jurídica  de  Adpostal,  han  quedado  suprimidos automáticamente los  cargos   de   todos   los   funcionarios   de   la  extinta  entidad35.  En  este  sentido,  en  el inciso 17 de las consideraciones generales de la misma acta, se  señala   que:  “De  la  supresión  de  cargos  al  vencimiento  del término de la liquidación: Que el inciso segundo del articulo  8º   del   Decreto   Ley   254  de  2000,  dispone:  artículo  8  ‘No   obstante,  al  vencimiento  del  termino  de la liquidación quedarán automáticamente  suprimidos  los  cargos  existentes y terminarán los  contratos  de  trabajo  de  acuerdo  con  el  respectivo  régimen aplicable”.   

4.2.5  Ahora,  se  observa  que por medio del  contrato    de    fiducia   mercantil   No.   3191736,   entre   Fiduciaria   La  Previsora  S.A, actuando en calidad de liquidador de Adpostal en liquidación, y  Fiduagraría  S.A., se constituye el Patrimonio Autónomo de Remanentes (PAR) de  Adpostal     en     Liquidación.     Este     PAR37  se creó con el objetivo de  administrar   la   disposición   final   de   los  bienes  fideicomitidos,  que  pertenecían  anteriormente a Adpostal en Liquidación.  Lo anterior indica  que  lo  único  que  sobrevive en el mundo jurídico es un patrimonio autónomo  fiduciario,  el  cual si bien está compuesto por los bienes que precedentemente  pertenecieron  a  la desaparecida entidad, no puede afirmarse que se trate de la  misma persona.     

4.2.6  Así,  no  existe  una obligación con  cargo  al  Patrimonio  Autónomo de Remanentes de cancelarle a la demandante los  salarios  y  prestaciones  hasta  tanto  cumpla  la edad de jubilación, pues el  cargo  de  la  señora  Hernández Aranguren quedó suprimido el treinta (30) de  diciembre    de    dos    mil    ocho   (2008),   fecha   de   liquidación   de  Adpostal.   

5. Razón de la decisión.   

Se  estableció  que el retén social, es una  garantía  de  estabilidad laboral que protege algunos grupos de personas que se  encuentren  dentro  de  ciertas  hipótesis  planteadas por la ley. No obstante,  esta  garantía  no  es  absoluta. Así, la estabilidad laboral que se desprende  del   retén  social  tiene  un  límite  temporal,  el  cual  se  ubica  en  la  terminación  de  la  existencia  jurídica  de  la  empresa.  En  efecto,  esta  garantía  está  sujeta  a  la  posibilidad  jurídica y fáctica de llevarse a  cabo.  En tal sentido, terminado el proceso liquidatorio de la empresa, también  finaliza  la  existencia  del  denominado  retén  social.  En  consecuencia, al  comprobarse  que  Adpostal  ha desaparecido totalmente del mundo jurídico, y al  constatarse  que el Patrimonio Autónomo de Remanentes no subrogó la calidad de  empleador,  esta  Sala  de  Revisión  procederá a confirmar la sentencia de la  Sala  Laboral  del  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Bogotá y, por  tanto, negará la protección solicitada por la accionante.   

III. DECISIÓN  

En mérito de lo expuesto, la Sala Quinta de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional  administrando  justicia  en nombre del  pueblo y por mandato de la Constitución   

RESUELVE:  

Primero. CONFIRMAR  la  sentencia proferida el once  (11)  de mayo de dos mil nueve (2009), por la Sala Laboral del Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Bogotá, en la causa instaurada por Elsa Hernández  Aranguren  contra el Patrimonio Autónomo de Remanentes ADPOSTAL en Liquidación  y    Fiduagraria    S.A.    pero    por    los   motivos   expuestos   en   esta  providencia.     

Segundo.  LÍBRESE  por  Secretaría  la comunicación de que trata el artículo 36 del Decreto 2591  de 1991, para los efectos allí contemplados.   

MAURICIO GONZÁLEZ CUERVO  

Magistrado Ponente  

JORGE IGNACIO PRETELT CHALJUB  

Magistrado  

NILSON PINILLA PINILLA  

Magistrado  

MARTHA      VICTORIA      SÁCHICA      DE  MONCALEANO   

Secretaria General  

    

2  Adpostal  es  liquidada  por  medio  del  Decreto 2853 de 2006. En esta norma se  ordenó  que  Adpostal  debía  liquidarse  en el transcurso de los siguientes 2  años  a  la  vigencia  del  Decreto. El 2º de agosto de 2008 se cumplió dicho  término  el  cual fue prorrogado hasta el 30 de diciembre de 2008 por medio del  Decreto número 3058.   

3  Cuaderno N. 1, Folio 1.   

4  Adpostal  es  liquidada  por  medio  del  Decreto 2853 de 2006. En esta norma se  ordenó  que  Adpostal  debía  liquidarse  en el transcurso de los siguientes 2  años  a  la  vigencia  del  Decreto. El 2º de agosto de 2008 se cumplió dicho  término  el  cual fue prorrogado hasta el 30 de diciembre de 2008 por medio del  Decreto número 3058.   

5   Cabe  recordar que la orden de la sentencia de tutela era respetar su calidad de  persona  protegida  por el retén social hasta que lograra acceder a la pensión  o se liquidara definitivamente la entidad   

6  Al  respecto   pueden   consultarse,  entre  otras:  T-010/92,  C-054/93,  T-470/93,  T-007/94, T-032/94, T-665/02, T-879/02, T-739/03.   

7 T-387  de 1995, M.P.: Hernando Herrera Vergara.   

8  T-007/94,      MP:      Alejandro      Martínez  Caballero   

9  La  conducta  temeraria  se  predica  tanto  del  actor  como  de  su apoderado. Ver  sentencias T-014 de 1996, M.P.: Alejandro Martínez Caballero.   

10T-025/04  M.P  Manuel  José  Cepeda  Espinosa. En el mismo sentido  pueden  consultarse  entre  otras  T-001  de  1997 MP. José Gregorio Hernández  Galindo  y T-721 de 2003, MP: Álvaro Tafur Galvis.   

11  T-149 de 1995 MP. Eduardo Cifuentes Muñoz   

12  T-308 de 1995 MP. José Gregorio Hernández Galindo   

13  T-443 de 1995 MP. Alejandro Martínez Caballero.   

14  T-025/04 M.P Manuel José Cepeda Espinosa.   

15T-300  de  1996  MP.  Antonio Barrera Carbonell. Véanse, también las sentencias T-082  de  1997  MP.  Hernando  Herrera  Vergara;  T-080  de  1998 MP. Hernando Herrera  Vergara, T-303 de 1998 MP. José Gregorio Hernández Galindo.   

16  T-082  de  1997 MP. Hernando Herrera Vergara; T-080 de 1998 MP. Hernando Herrera  Vergara, T-303 de 1998 MP. José Gregorio. Hernández Galindo.   

17  Sentencia  T  645-09,  T-1070/08,  T-971  de 2006 y T-592/06 T-486/06, T-556/06,  T-570/06, T-538/06, T-646/06, T-971/06.   

18  SU-389 de 2005.   

19  Sentencia T-645-09.   

20  Según su afirmación página 30.   

21  “ARTÍCULO  12.  PROTECCIÓN  ESPECIAL.  De conformidad con la reglamentación  que  establezca  el  Gobierno Nacional, no podrán ser retirados del servicio en  el  desarrollo  del  Programa  de Renovación de la Administración Pública las  madres  cabeza  de familia  sin  alternativa  económica,  las  personas  con  limitación  física, mental,  visual  o  auditiva,  y  los  servidores  que  cumplan  con  la totalidad de los  requisitos,  edad  y  tiempo  de  servicio,  para  disfrutar  de  su pensión de  jubilación  o de vejez en el término de tres (3) años contados a partir de la  promulgación de la presente ley”.   

22 La  sentencia   C-1039  de 2003 la Corte declaró la exequibilidad de la norma,  sin  embargo, señaló que no debe hacerse una interpretación  restrictiva  de  la  norma. En efecto, debe entenderse que no se protege únicamente a madres  cabeza  de  familia,  sino  que  la protección legal incluye a los padres en la  misma situación.    

23  “Ley  812  de  2003: Artículo 8. Descripción de los principales programas de  inversión.  La  descripción  de los principales programas de inversión que el  Gobierno  Nacional  espera  ejecutar  durante  la  vigencia del Plan Nacional de  Desarrollo 2002-2006 es la siguiente:   

       (…)   

     D. La renovación de  la administración pública   

      “Conforme con la  reglamentación  que  expida  el Gobierno Nacional, el reconocimiento económico  previsto  en  el  artículo 8 de la Ley 790 de 2002, se pagará durante un plazo  no  mayor  de  12 meses; los programas de mejoramiento de competencias laborales  de  que  trata  el  artículo  12  de  la ley, así como la protección especial  establecida    en    el    título    12   de   la   misma,    aplicarán   hasta   el   31   de   enero   de  2004,  salvo   en   lo   relacionado   con   los  servidores  próximos  a  pensionarse,  cuya  garantía  deberá  respetarse hasta el reconocimiento de la  pensión de jubilación o de vejez.”   

24 Ver  T-427/92, M.P. Eduardo Cifuentes Muñoz, C-991/04   

25 Ver  C-991 de 2004.   

27  Cuaderno N. 1, folio 108.   

28  Cuaderno N. 1, folio 1.   

29  Cuaderno N. 1, folio 65.   

30  Convención  Colectiva  de  Trabajo  firmada entre Adpostal y Sintrapostal, para  la  vigencia de 1 de julio de 2005 a 30 de junio de 2008.   

“Capitulo  Séptimo:  Seguridad  Social.   

Cláusula   Treinta   y   Ocho:  Régimen  Pensional.  Adpostal continuará aplicando el régimen pensional contenido en la  Ley  28  de  1943, que se expidió para regulas las prestaciones sociales de los  empleados  de  los Correos u Telegramas y de Decreto Reglamentario 1237 de 1946,  respetando  el derecho de pensión a los cincuenta (50) años de edad con veinte  (20)   de   servicios,  o  veinticinco  (25)  años  de  servicios  a  cualquier  edad.”    

31  Cuaderno N. 1, folio 32.   

32  Cuaderno N. 1, folio 66.   

33  Cuaderno N. 1, folio 66.   

34  Cuaderno N. 1, folios 76-79.   

35  SU-388 de 2005   

36  Cuaderno. 1 folios 80-93   

37  Cuaderno.  1  folios  83  “a.  La  cesión  legal  de  en los contratos que se  encuentran  vigentes  a  la  fecha  del cierre del proceso liquidatorio (…) b.  Atender  y  vigilar  los procesos judiciales, administrativos y de otro tipo que  se  hayan  iniciado  contra  la entidad en liquidación (…) c. Informar de las  eventualidades  jurídicas  al Ministerio de Comunicaciones (…) d. Administrar  y  enajenar los activos remanentes transferidos al patrimonio autónomo (…) e.  Asumir  y  ejecutar  las  demás  obligaciones remanentes a cargo de Adpostal en  liquidación”.       

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