T-912-09

Tutelas 2009

    Sentencia  T-912/09   

Referencia: expediente T-  2355693   

Acción  de  tutela  instaurada  por  Manuel  Antonio  Gutiérrez  Pérez en contra de la Secretaría de Hacienda Municipal de  Neiva.   

Magistrado   Ponente:   

Dr.  JUAN  CARLOS  HENAO  PÉREZ   

Bogotá,  DC.,  el siete (7) de diciembre de  dos mil nueve (2009).   

La  Sala  Primera  de  Revisión de la Corte  Constitucional,  integrada  por la magistrada María Victoria Calle Correa y por  los  magistrados  Luis Ernesto Vargas Silva y Juan Carlos Henao Pérez, quien la  preside,  en  ejercicio  de  sus  competencias  constitucionales  y  legales, ha  proferido la siguiente   

SENTENCIA  

dentro  del  trámite  de  revisión  de los  fallos dictados por    el Juzgado Tercero Penal Municipal con Función de Control de  Garantías  de  Neiva  y  el  Juzgado Tercero Penal del Circuito con Función de  Conocimiento de Neiva en el asunto de la referencia.   

I.  ANTECEDENTES  

De  los  hechos  y  la  demanda.   

    

1. El  señor  Manuel  Antonio  Gutiérrez  Pérez presentó acción de  tutela  como  mecanismo  transitorio  para  evitar  un perjuicio irremediable en  contra  de  la  Secretaría  de  Hacienda  Municipal  de  Neiva  con base en los  siguientes hechos:     

     

1. El  accionante  dice  poseer  desde  hace más de diez (10) años un  bien  inmueble  ubicado  en  la  Diagonal 14 # 26-24 del barrio El Jardín de la  ciudad de Neiva (Huila).     

     

1. El  bien  inmueble  del  que es poseedor se encuentra en una zona de  riesgo  y,  adicionalmente  su  casa  se  encuentra  en mal estado, lo que en su  opinión pone en peligro su vida y la de su familia.     

     

1. Indica  que  es una persona de edad avanzada y que tanto él como su  esposa se encuentran desempleados.     

     

1. Conoce  que  existe  una  normatividad  que establece como causal de  exoneración  de  pago  del impuesto predial, el que la construcción que genera  la  obligación tributaria se encuentre en una zona de alto riesgo,  por lo  que  formuló  una  solicitud  en  ese  sentido  a  la  Secretaría  de Hacienda  Municipal de Neiva.     

     

1. La  Secretaría  de  Hacienda mediante la Resolución 0018 del 23 de  enero  del  año  2009,  negó  la  petición  por  él  incoada  por no haberse  acreditado  la calidad de zona de riesgo durante la vigencia fiscal anterior, de  manera  que  en  su  opinión  la  entidad  accionada no valoró como prueba una  constancia  expedida por la oficina de Planeación Municipal de Neiva la cual da  cuenta de las fallas o riesgos de la zona que habita.     

1. Sostiene  que  por  no  conocer  el derecho y ser pobre absoluto, no  impugnó  la  resolución,   en la cual considera, se incurrió en una vía  de hecho.     

     

1. El  accionante  solicita  se tutelen sus derechos fundamentales a la  vida,  a  la  igualdad  y  al  debido  proceso  y,  en consecuencia,  se le ordene a la Secretaría de Hacienda  Municipal  de  Neiva  que  profiera una nueva resolución aceptando la petición  que  ha  elevado  en  el  sentido  de  exonerarlo  de  pagar el impuesto predial  unificado.     

Intervención     de     la    entidad  demandada.   

    

1. En  escrito  recibido por el juzgado de primera instancia, el 1º de  abril  del  año  2009,  el señor Otoniel Parra Trujillo, en su calidad de Jefe  del  Departamento  Jurídico  Municipal  de la Alcaldía de Neiva, descorrió el  traslado en los siguientes términos:     

     

1. Plantea  una  serie  de reflexiones jurídicas en torno a la acción  de tutela, sus fines y los eventos en que procede la misma.     

     

1. Anticipa  que  la  acción  de tutela no es procedente por cuanto el  actor  tenía  otro mecanismo de defensa y no se demuestra cuál es el perjuicio  irremediable     que    hace    procedente    la    acción    como    mecanismo  transitorio.     

     

1. Posteriormente,    relaciona   la   normatividad   que   regula   la  exoneración  del  impuesto  predial unificado, para concluir que de acuerdo con  el  supuesto fáctico planteado por el accionante, son dos los requisitos que se  deben  cumplir  (i)  Que  el  bien  inmueble se encuentre en zona de alto riesgo  (artículo  21,  parágrafo  3  Decreto  096  de  abril  26 de 1996 –Estatuto Tributario Municipal-) y (ii)  Que  el  contribuyente  pruebe los hechos que encuadran dentro de la causal y se  encuentre  a  paz  y  salvo  con el fisco municipal (artículo 5, Decreto 096 de  abril  26 de 1996 –Estatuto  Tributario Municipal-).     

     

1. El  accionando  considera  que no existe vulneración a los derechos  fundamentales  del  actor, dado que la normatividad que autoriza la exoneración  del  pago  del  impuesto  predial  unificado  es  inaplicable en razón a que el  predio  no  se  encuentra  en  zona  de  alto  riesgo  en  la medida que ha sido  calificado  en  un  riesgo  aparente  del  80%,  y adicionalmente a que el actor  tiene,  respecto  del bien, obligaciones tributarias pendientes de pago desde el  año  2002,  por  lo  cual  solicita  se  declare  que  la  acción de tutela es  improcedente.     

De   los   fallos   de  tutela  objeto  de  Revisión.   

    

1. En   sentencia  del  catorce  (14)  de  abril  de  2009,      proferida     por   el  Juzgado  Tercero  Penal  Municipal  con  Función  de  Control  de  Garantías  de Neiva,  se  declaró improcedente la  acción  de  tutela por cuanto se estimó que no existía amenaza o vulneración  de  derechos  fundamentales  con  ocasión de la negativa de exonerarlo del pago  del impuesto predial.     

    

1. Consideró    el    a   quo  que  al actor se le han respetado todas las garantías dentro del  trámite  administrativo  que  inició ante la Secretaría de Hacienda Municipal  de  Neiva  y  que  no  es adecuado acudir a la acción de tutela para dirimir un  conflicto     de     carácter     administrativo,  más   aun,  cuando  existe prueba suficiente que demuestra que la Secretaría  de   Hacienda  Municipal  de  Neiva  ha  cumplido  con  el  procedimiento  legal  establecido  y  ha respetado las garantías procesales que se le deben reconocer  al accionante.     

    

1. El  actor  impugnó  la sentencia de primera instancia al considerar  que  por  su ingenuidad, que lo coloca en una posición de debilidad manifiesta,  no   acudió  a  la  vía  gubernativa.  Adicionalmente  manifestó  que  en  la  actualidad  la  posibilidad de agotar la vía gubernativa, ya no es posible, por  lo tanto no existe otro medio de defensa judicial.     

    

1. Mediante  providencia  del 22 de mayo de 2009, el Juez Tercero Penal  del  Circuito con Función de Conocimiento de Neiva, confirmó el fallo inicial.  Consideró  el  ad quem, que  no   se   demostró   la   existencia   del   perjuicio   irremediable,  que  la  administración  ni  por  acción ni por omisión actuó indebidamente y, que el  accionante   cuenta   con   otro   medio   de  defensa  judicial   ante  la  jurisdicción Contencioso Administrativa.     

II. FUNDAMENTOS DE LA DECISIÓN  

Competencia.  

    

1. Esta  Sala  de  Revisión  de  la Corte Constitucional es competente  para  proferir  sentencia  dentro  de la acción de tutela de la referencia, con  fundamento  en  los  artículos  86 inciso 2 y 241 numeral 9 de la Constitución  Política,  en  concordancia  con  los  artículos  31  a 36 del Decreto 2591 de  1991.   Así  como  por  la  escogencia  del  caso,  que  hizo  la  Sala de  Selección  Número  Ocho  (8)  del  veintiuno  (21)  de agosto de dos mil nueve  (2009).     

Problema jurídico  

    

1. Antes  de  establecer  si  en  la  decisión  de  la  Secretaría de  Hacienda  Municipal  de  Neiva,  que  le  negó  el  señor Gutiérrez Pérez el  beneficio  de  exención  del  pago  del impuesto predial unificado, vulnera los  derechos  fundamentales  a la vida, a la igualdad y al debido proceso del actor,  es  necesario  resolver  previamente  si  existe  un  perjuicio irremediable que  suponga  la procedencia de la acción de tutela como mecanismo transitorio o una  situación de especial protección que la habilite.     

Procedencia    de    la    acción    de  tutela   

1. De  conformidad  con el artículo 86 de la Constitución Política y  las  normas  reglamentarias, la acción de tutela procede para la protección de  los  derechos fundamentales vulnerados o amenazados por la acción u omisión de  una  autoridad  pública,  en este caso, la Secretaría de Hacienda Municipal de  Neiva.     

    

1. En  reiteradas  ocasiones  la  Corte  ha  sostenido  que  por  regla  general,  la  tutela  no  procede  cuando  el accionante cuenta con otros medios  judiciales  idóneos  para  dirimir  el  conflicto que vulnera el o los derechos  fundamentales.    Sin  embargo,  también  ha considerado que, en casos excepcionales, será procedente  la  acción  de  tutela  como  mecanismo  transitorio  para  evitar un perjuicio  irremediable  o  en  aquellos  casos  en  que  el  mecanismo  judicial ordinario  dispuesto  para  resolver  estos  asuntos  resulte  ineficaz para la protección  inmediata de un derecho fundamental.     

    

1. Igualmente,  esta  Corporación  ha sostenido que, frente a personas  que  se  encuentran  en  un estado de debilidad manifiesta, la acción de tutela  procede,  por   cuanto  es un deber constitucional protegerlas. Al respecto  la Corte en sentencia T-1752 de 2000 sostuvo:     

“En  los  casos en que esté amenazado o se  haya  producido  una  vulneración  del  derecho  a  llevar  una vida digna, las  personas  de  la  tercera  edad,  gozan de una protección excepcional, que hace  procedente  la  tutela,  a  pesar  de  la existencia de otros medios de defensa,  cuando  constituya  un  mecanismo  necesario para prevenir la consumación de un  perjuicio  irremediable. Esta sub-norma constitucional, que se ha formulado como  un  principio  de  cautela,  para  asegurar  la  vigencia de los derechos de las  personas  que  por  sus  condiciones físicas no se encuentran en condiciones de  igualdad  con  la  generalidad  de  la  población,  está  fundamentada  en  el  carácter  prevalente  que  la  propia  axiología constitucional le otorga a la  protección  de  los  derechos  fundamentales,  como soporte y razón de ser del  Estado social de derecho”.( resaltado fuera del texto).   

    

1. Si  bien  la  Corte  estableció  la  anterior  regla de procedencia  excepcional  de  la acción de tutela, también ha sostenido que no basta con la  sola  afirmación  de  estos  hechos,  para  que  la  acción  de tutela resulte  procedente;  en  efecto,  es necesario que quien alega esta especial condición,  demuestre    la    forma    en   que   sus   derechos   fundamentales   se   ven  afectados.     

    

1. Al     respecto    la    jurisprudencia    de    esta    Corte    ha  establecido:     

“En  relación con los adultos mayores, a  pesar  de  haberse señalado que son sujetos de especial protección, de acuerdo  a  lo  estipulado en los artículo 13 y 46 de la Constitución Polític   a  por  el  sólo  hecho  de  formar  parte  de  este  rango  poblacional,  dicha  situación  no  constituye  por  sí  misma un elemento que  permita  acreditar  un  perjuicio  irremediable  y asegurar la procedencia de la  acción de tutela.   

Esta fue la posición adoptada por la Corte  en  la  sentencia  T-1316 de 2001, en la cual se señaló que, “si una persona  pertenece  a  la  tercera  edad,  esa   sola  y única circunstancia  no hace  necesariamente  viable  la  tutela, a menos que se pruebe que su subsistencia o  su mínimo vital pueden estar gravemente comprometidos”.   

Argumento que fuera reiterado posteriormente  en la sentencia T-083 de 2004, donde se indicó:   

No  sobra  aclarar,  que  la  condición de  persona  de  la  tercera edad no constituye por sí misma razón suficiente para  definir  la  procedencia  de  la  acción  de tutela en estos casos. Para que el  mecanismo  de amparo constitucional pueda desplazar la vía judicial ordinaria o  contenciosa,  es  también condición necesaria acreditar que el daño impetrado  al  solicitante  afecta  materialmente sus derechos fundamentales o aquellos que  lo  son  por  conexidad  –  como  la  dignidad,  el mínimo vital, la salud y la  subsistencia  digna  -,  e igualmente, que darle trámite al litigio por el otro  mecanismo  de  defensa  hace  temporalmente nugatorio el ejercicio y disfrute de  tales  derechos,  haciendo  mucho  más  gravosa  la  situación  particular del  actor.   

Sobre éste punto, la Corte a través de la  sentencia  T-996A  de  2005,  hizo especial énfasis en los elementos relevantes  para  predicar  la  existencia  de  un  perjuicio  irremediable en cabeza de una  persona de la tercera edad.  Al respecto se dijo:   

Por esta razón, en aquellos casos en que se  comprometan  aparentemente  derechos fundamentales de los  adultos mayores y se  alegue   la   existencia  de  un  perjuicio  irremediable,  se  deben  tomar  en  consideración  algunos  de  los  siguientes elementos relevantes:“(i) La edad  para  ser  considerado  sujeto  de  especial  de protección; (ii) La condición  física,  económica  o  mental;  (iii)  El grado de afectación de los derechos  fundamentales,   en   particular  del  derecho  al  mínimo  vital”;  (iv)  La  existencia  previa del derecho y la acreditación por parte del interesado de la  presunta  afectación”.  Respecto de este punto y conforme con la jurisprudencia  constitucional,  si  quien alega la vulneración de sus derechos “no acredita,  al  menos sumariamente, la grave afectación de su mínimo vital o de su derecho  a  la  vida  digna  (…)  la  tutela no será la vía adecuada para demandar el  cumplimiento  de  sus  pretensiones”.  (v)  El  despliegue de cierta actividad  administrativa  y procesal tendiente a obtener la protección de sus derechos”  y,  (vi)  que  el alcance del otro mecanismo de defensa judicial previsto, si es  del  caso,  no  contribuya  a  hacer  “temporalmente  nugatorio el ejercicio y  disfrute  de  los  derechos del actor, haciendo mucho más gravosa su situación  particular”.   

En consecuencia, la condición de persona de  la  tercera  edad  no constituye por sí misma razón suficiente para definir la  procedencia  de  la  acción  de  tutela  en  estos  casos.   Así, para que el  mecanismo  de amparo constitucional pueda desplazar la vía judicial ordinaria o  contenciosa,  es  condición  necesaria  acreditar  que  el  daño  impetrado al  solicitante,  afecta  materialmente sus derechos fundamentales o aquellos que lo  son  por conexidad -como la dignidad, el mínimo vital y la subsistencia digna-,  e  igualmente,  que  darle  trámite al litigio por el otro mecanismo de defensa  hace  temporalmente  nugatorio  el  ejercicio  y  disfrute  de  tales  derechos,  haciendo  mucho  más gravosa la situación particular del actor.”1   

1. En  el  caso en estudio, si bien el accionante declara su condición  de  ser persona de edad avanzada y no contar con recursos económicos, no aporta  prueba  de  dicha  afirmación, ni ningún tipo de documento que demuestre dicha  condición  especial. De lo anterior, se desprende que no se tiene certeza de la  condición  del  accionante,  ya  que  en  el  expediente no aparece copia de la  cédula  de  ciudadanía,  ni prueba de la especial situación económica por la  que  afirma  estar  atravesando,  y tampoco demuestra que la no exoneración del  pago del impuesto predial le cause un perjuicio irremediable.     

    

1. Debe   por   demás   afirmarse,   que  el  pago  del  impuesto  que  aparentemente  el  actor  debe  y  que  está  amparado  por  la  presunción de  legalidad  del  acto  administrativo  que  lo reclama, no es de por sí elemento  para  constituir  la  afectación al mínimo vital. Aceptar una tal posición, a  más   de  violentar  el  principio  de  igualdad  frente  a  todos  los  demás  contribuyentes,  generaría  una  cultura de no pago, a todas luces insostenible  en un estado democrático.     

    

1. Ahora  bien,  en  el  presente  caso  el  actor  pudo  acudir a otro  mecanismo  de  defensa  judicial ante la inexistencia de una amenaza o perjuicio  irremediable,  razón  por  la  cual  se  entrará a resolver si dicho mecanismo  resulta eficaz.     

    

1. Respecto  de  la eficiencia del medio de defensa judicial ordinario,  es   necesario   indicar  que  el  actor  no  acudió  a  la  vía  gubernativa,  manifestando  que  no lo hizo por no tener recursos económicos y por desconocer  el   derecho.  Siendo  esto  así,  el  actor  hubiera  podido  acudir  ante  la  administración  municipal para que se lo instruyera en la forma y manera en que  podía   actuar   para   atacar   la  resolución,  sin  perjuicio  de  que  una  manifestación  de  absoluta  pobreza  casi  con  seguridad  habría generado la  protección  del  amparo  de  pobreza,  figura  jurídica  consagrada  en la Ley  Estatutaria  de  la Administración de Justicia y en el Código de Procedimiento  Civil,  pero  que  se  extiende  a  otras  ramas,  entre  ellas, las actuaciones  administrativas,  con  lo  cual  lo  que se evidencia es una clara intención de  utilizar  la acción de tutela para obtener una decisión que debe ser proferida  por  una  autoridad judicial en el marco de un proceso judicial, que no es el de  la tutela.     

    

1. En  este  orden,  el  actor  bien  puede acudir a la Jurisdicción  Contencioso  Administrativa  con  el  fin  de  obtener  de ella pronunciamientos  oportunos  y  temporales,  tales  como  la  suspensión provisional de los actos  administrativos que se demanden, si es que a ello hay lugar.     

    

1. El  actor, en su escrito de impugnación, alega que ya no es posible  agotar  la  vía  gubernativa  y  por  lo  tanto  el  argumento esgrimido por el  a  quo  según  el  cual no  procede  la  acción de tutela por contar con otro medio de defensa judicial, no  resulta  válido.  Al  respecto,  encuentra  la  Sala  que  el  accionante está  utilizando  la acción de tutela para revivir los términos procesales vencidos;  utilización  ajena  a  los  fines  esenciales  de  esta  acción y que resultan  antijurídicos2.     

    

1. Por  lo  anterior  encuentra la Sala que es infundado el argumento  expuesto  por  el  demandante  según el cual no existe un mecanismo judicial de  defensa  adecuado, pues a todas luces sí existe y es perfectamente aplicable al  caso subexamine.     

Violación al Debido Proceso.  

    

1. Finalmente,  debe  la  Sala  ocuparse  de la alegada violación al  derecho  fundamental  al  debido  proceso.  El   accionante  alega  que  la  Administración  Municipal  vulneró su derecho al debido proceso, puesto que al  momento  de  proferir  la resolución 0018 de 23 de enero de 2009, no valoró la  certificación  expedida  por  la Oficina de Planeación Municipal que da cuenta  de la zona de alto riesgo del bien en el que él habita.     

    

1. Por  derecho  al  debido  proceso administrativo ha entendido esta  Corporación  que  el  mismo  busca  “garantizar  a  través  de  la  evaluación de las autoridades administrativas competentes y de  los  Tribunales Contenciosos, si los actos proferidos por la administración, se  ajustan  al  ordenamiento  jurídico  previamente establecido para ellos, con el  fin  de  tutelar  la  regularidad  jurídica,  afianzar  la  credibilidad de las  instituciones  del  Estado y asegurar los derechos de los gobernados.”3     

    

1. En   un   pronunciamiento   anterior4  la  Corte  señaló que   “el  debido  proceso  se  aplicará  a  toda clase de  actuaciones     judiciales    y    administrativas”.  Es  pues  este  un  mandato inexcusable que no pueden  desatender  las  dependencias del Estado en sus distintos niveles de jerarquía,  tanto  en  el sector central como en el descentralizado y en todas las ramas del  poder  público  y  organismos  de  control  respecto  de las actuaciones de sus  correspondientes  órbitas  de  competencia,  so  pena  de incurrir en flagrante  violación  de  la  preceptiva  constitucional  y  en  ostensible  abuso  de sus  atribuciones  en  detrimento  de  los  derechos  constitucionales fundamentales,  ocasionando   la  nulidad  de  las  decisiones  adoptadas  en  contradicción  o  violación de los preceptos superiores.     

    

1. Es  necesario  indicar  que el argumento del actor según el cual la  Secretaría  de  Hacienda  de  Neiva le vulneró el derecho al debido proceso no  resulta válido por dos razones:     

    

1. En  primer  lugar,  basta  una  simple lectura del contenido de la  resolución  0018  de  enero  de  2009  proferida por la Secretaría de Hacienda  Municipal  de  Neiva, para darse cuenta que en ella se hace expresa referencia a  la  constancia  expedida  por  la  Oficina  de Planeación Municipal5,  así  como  también  hace  referencia  a  la normatividad municipal aplicable al caso, esto  es,  los  artículos  del  Estatuto  Tributario Municipal referentes al impuesto  predial,  a  las  causales  de  exoneración  del  pago del mismo, así como los  requisitos  generales que deben acreditarse para ser titular de dicho beneficio.  Teniendo  presente  estas  circunstancias se puede afirmar que en la Resolución  0018  de 2009 la Secretaria de Hacienda de Neiva se pronunció, en principio, de  acuerdo con lo preceptuado en la ley.     

    

1. En segundo lugar, al actor se le garantizaron todos los mecanismos  de  defensa,  puesto  que el artículo tercero de la Resolución en cuestión se  estableció  que  contra  la  misma  proceden  los  recursos de reposición y en  subsidio  el  de apelación, los cuales no utilizó y que ahora pretende revivir  a  través  de  la  presente acción, lo cual como ya se advirtió constituye un  uso indebido del amparo constitucional.     

    

1. Toda vez que uno de los fenómenos de vía de hecho es la omisión  en  la  valoración  de las pruebas allegadas al trámite del que se trate, vale  la  pena  insistir  en  que  la  certificación  de  la  oficina  de Planeación  Municipal,  fue  tenida  en  cuenta por la Secretaría de Hacienda de Neiva para  verificar  si  el  actor  cumplía  o  no  con  los requisitos establecidos para  conceder  la exoneración del pago del impuesto predial unificado. Del análisis  realizado  por  la Secretaria se pudo constatar que no aparece acreditado uno de  los  requisitos  exigidos,  esto  es, estar al día con el fisco municipal, pues  desde  el  año  2002  el  accionante  entró  en  mora  en el pago del impuesto  predial6.     

    

1. Respecto  al  otro  requisito,  esto  es,  que el bien inmueble se  encuentre  ubicado  en zona de alto riesgo de conformidad con lo dispuesto en el  artículo  21,  parágrafo  3  Decreto  096  de  abril  26  de 1996 –Estatuto   Tributario   Municipal  de  Neiva,  considera  esta  Sala  que  la  afirmación  realizada  por  el Jefe del  Departamento  Jurídico  Municipal  de  la  Alcaldía de Neiva, en su escrito de  contestación  a  la  presente acción, según la cual el predio del actor está  ubicado  en  un  80%  en  zona  de  riesgo  aparente7, carece de veracidad, toda vez  que  la  Certificación  de  Riesgos  de  la Oficina de Planeación Municipal de  Neiva  claramente  establece  que  el  inmueble propiedad del actor se encuentra  ubicado  en  un  80%  en  zona  de  alto riesgo por erosión y un 20% sin riesgo  aparente8.     

    

1. Siendo  esto  así,  no  se  pude calificar como vía de hecho una  resolución  que cumple con los requisitos formales y sustanciales que rodean su  expedición  y que se presume legal, mas cuando, se insiste, no se acudió en su  momento  a  los mecanismos idóneos para atacarla y ahora, no se quiere acudir a  la Jurisdicción Contencioso Administrativa.     

III. DECISIÓN  

Con   fundamento  en  las  consideraciones  expuestas   en   precedencia,   la   Sala  Primera  de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la  Constitución,   

Primero:  DECLARAR  IMPROCEDENTE,  por las razones expuestas la acción de  tutela    y,    en    consecuencia,   CONFIRMAR   las sentencias proferidas por el Juzgado Tercero Penal  Municipal  con  Función  de Control de Garantías de Neiva y el Juzgado Tercero  Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Neiva.   

Notifíquese,  comuníquese,  cúmplase  y  publíquese en la Gaceta de la Corte Constitucional   

JUAN CARLOS HENAO PEREZ  

Magistrado Ponente  

MARIA  VICTORIA  CALLE  CORREA   

Magistrada   

LUIS  ERNESTO  VARGAS  SILVA   

Magistrado  

MARTHA VICTORIA SÁCHICA MÉNDEZ  

Secretaria    

1  Sentencia T-472 de 2008.   

2  Al  respecto   ver   entre   otras   las  sentencias  T-1134  de  2005  y  T-017  de  2009   

3  Sentencia T-431 de 2005.   

4  Al  respecto véase la sentencia T-201 de 1993.   

5  En  efecto,  en  la  Resolución  0018  del  23 de enero de 2009 de la Secretaria de  Hacienda  Municipal  de  Neiva,  visible  a  folio  6  del  expediente  se puede  leer:  “Revisado el caso concreto se aprecia que la  certificación  de  amenazas  expedida  el  día 16 de Diciembre de 2008, por el  Departamento  Administrativo  de  Planeación Municipal firmada por la ingeniera  NELLY  VEGA CABRERA, Profesional Especializada, en la cual aparece que el predio  objeto  de  estudio  se  encuentra  catalogado como 80% Riesgo Alto y 20% Riesgo  Aparente …”   

6  En  folio  5  del  expediente  consta  copia del Recibo Oficial de Pago del Impuesto  Predial  Unificado,  expedido  por  la  Secretaria  de Hacienda del Municipio de  Neiva,  donde  se  evidencia  que  el  bien inmueble ubicado en la Diagonal 14 #  26-24,  debe  cancelar  por  concepto  del  impuesto  predial,  la  suma de tres  millones   doscientos   setenta   mil  cuatrocientos  veintiséis  pesos  moneda  corriente  ($3.270.426),  equivalente  a  las  vigencias  de  los  años  2002 a  2009.   

7  Expediente folio 24.   

8  Expediente folio 8.     

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