{"id":1163,"date":"2024-05-30T16:02:40","date_gmt":"2024-05-30T16:02:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/2024\/05\/30\/t-165-94\/"},"modified":"2024-05-30T16:02:40","modified_gmt":"2024-05-30T16:02:40","slug":"t-165-94","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/t-165-94\/","title":{"rendered":"T 165 94"},"content":{"rendered":"<p>T-165-94<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; Sentencia No. T-165\/94 &nbsp;<\/p>\n<p>SERVICIO MILITAR-Uni\u00f3n de hecho\/PREVALENCIA DE DERECHOS DEL NI\u00d1O &nbsp;<\/p>\n<p>El servicio militar, a pesar de constituir un deber de los colombianos y un derecho de la patria a exigirlo, no puede sobreponerse a los intereses de los ni\u00f1os, que la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica consagr\u00f3 como derechos fundamentales y les reconoci\u00f3 una evidente preeminencia sobre los derechos de los dem\u00e1s. &nbsp;Pretender lo contrario, significa ignorar esa primac\u00eda que el Estado no puede desconocer, porque uno de sus fines esenciales, al decir del Art\u00edculo 2o. de la Carta, es el de `garantizar la efetividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constituci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>DERECHO A LA FAMILIA\/SERVICIO MILITAR-Exenciones &nbsp;<\/p>\n<p>Cuando la ley exencion\u00f3 del servicio militar al &#8220;var\u00f3n casado que haga vida conyugal estaba defendiendo la familia, que de acuerdo con los criterios \u00e9ticos- jur\u00eddicos que primaban antes de la nueva Constituci\u00f3n, merec\u00eda protecci\u00f3n \u00fanicamente cuando se formaba por el v\u00ednculo matrimonial; pero a la luz de los principios profesados por los constituyentes de 1991, la familia que se origina entre compa\u00f1eros permanentes, en las condiciones previstas por la ley, merece tambi\u00e9n reconocimiento y protecci\u00f3n; de manera que el var\u00f3n en estas condiciones debe ser igualmente objeto de la exenci\u00f3n que se otorga al casado. &nbsp;<\/p>\n<p>PRINCIPIO DE RECIPROCIDAD\/PRIMACIA DE LOS DERECHOS INALIENABLES &nbsp;<\/p>\n<p>Al Estado no le es dable exigir de la principal persona llamada por la Ley a asistir y proteger a la familia, el cumplimiento de una obligaci\u00f3n que trae como efecto pr\u00e1ctico su separaci\u00f3n del n\u00facleo familiar. Solamente la asistencia y protecci\u00f3n estatal de los menores que se ver\u00edan abandonados ante la separaci\u00f3n de su padre y la situaci\u00f3n de desempleo o desamparo de la madre, dar\u00edan legitimaci\u00f3n al Estado para insistir en el cumplimiento del servicio militar del var\u00f3n, en las circunstancias anotadas. &nbsp;De lo contrario, los principios de reciprocidad y primac\u00eda de los derechos inalienables de la persona se ver\u00edan desconocidos por la actuaci\u00f3n inconstitucional de las autoridades. &nbsp;<\/p>\n<p>PETICIONARIO: &nbsp;ELIZABETH URIZA COBALEDA &nbsp;<\/p>\n<p>TEMA: &nbsp;Los derechos de los ni\u00f1os y el deber de prestar el servicio militar &nbsp;<\/p>\n<p>PROCEDENCIA: &nbsp;Juzgado Quince de Familia de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 &nbsp;<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE: &nbsp;Dr. HERNANDO HERRERA VERGARA. &nbsp;<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., veinticinco ( 25 ) de marzo de mil novecientos noventa y cuatro (1994). &nbsp;<\/p>\n<p>La Sala Sexta de Revisi\u00f3n, integrada por los Honorables Magistrados ALEJANDRO MARTINEZ CABALLERO, FABIO MORON DIAZ y HERNANDO HERRERA VERGARA, previo estudio del Magistrado Ponente, procede a revisar la sentencia que para decidir la acci\u00f3n de la &nbsp;referencia, fue proferida por el Juzgado Quince de Familia de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, el d\u00eda once (11) de octubre de mil novecientos noventa y tres (1993). &nbsp;<\/p>\n<p>I. &nbsp;INFORMACION PRELIMINAR &nbsp;<\/p>\n<p>ELIZABETH URIZA COBALEDA, impetr\u00f3 la acci\u00f3n de tutela, prevista en el Art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, en contra del EJERCITO NACIONAL, BATALLON DE COMUNICACIONES DE FACATATIVA &#8220;por considerar que han violado el derecho fundamental de mi hijo a tener una familia, y no ser separado de ella. &nbsp;<\/p>\n<p>A. &nbsp;HECHOS &nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan la peticionaria, sirven de fundamento para el ejercicio de la acci\u00f3n de tutela, los siguientes hechos: &nbsp;<\/p>\n<p>1. SANDRO ISRAEL CARMONA LOPEZ &#8220;ingres\u00f3 a prestar el servicio militar obligatorio en condici\u00f3n de soldado regular el d\u00eda veintitres (23) de junio de mil novecientos noventa y dos (1992) y fue aceptado al mismo pese a sus reiteradas manifestaciones de que conviv\u00eda en uni\u00f3n libre conmigo e iba a nacer de esta uni\u00f3n su primer hijo SERGIO ISRAEL CARMONA URIZA, quien actualmente tiene siete (7) meses de edad&#8221;. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Afirma la accionante que &#8220;en muchas ocasiones manifest\u00e9 verbalmente a los superiores de mi esposo, que si era posible lo retiraran de las filas, ya que yo depend\u00eda y dependo, econ\u00f3micamente de \u00e9l, porque yo no estaba ni estoy, en condiciones econ\u00f3micas de sostener sola a mi hijo, no tengo trabajo, ni familia que me colabore econ\u00f3micamente para la crianza de \u00e9l&#8221;. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Informa la actora que a SANDRO ISRAEL CARMONA LOPEZ le fue negado por sus superiores el permiso para estar presente durante el nacimiento de su hijo, motivo por el cual &#8220;sali\u00f3 siete (7) d\u00edas del Batall\u00f3n de Comunicaciones de Facatativ\u00e1 sin la autorizaci\u00f3n debida y por ello fue juzgado por el Tribunal Superior Militar, por el delito de deserci\u00f3n y le impusieron una pena de siete (7) meses de arresto que ya cumpli\u00f3. &nbsp;Tiempo que no es tenido en cuenta en la contabilizaci\u00f3n del tiempo de la prestaci\u00f3n del servicio militar obligatorio como soldado regular que son dieciocho (18) meses&#8221;. &nbsp;Manifiesta que tampoco le concedieron el permiso de registrar el ni\u00f1o, diligencia que finalmente pudo realizarse previa intervenci\u00f3n del Tribunal Superior Militar. &nbsp;<\/p>\n<p>4. Finalmente agrega la actora que &#8220;manifiestan ahora los superiores militares del BATALLON DE COMUNICACIONES DE FACATATIVA que mi esposo SANDRO ISRAEL CARMONA LOPEZ no termina el cumplimiento del servicio militar obligatorio con su contingente en el mes de diciembre de 1993 sino que tiene que esperar hasta que cumpla lo pertinente en el mes de agosto de 1994&#8221;. &nbsp;<\/p>\n<p>II. &nbsp;LA SENTENCIA OBJETO DE REVISION&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>El Juzgado Quince de Familia de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, mediante Sentencia de octubre once (11) de mil novecientos noventa y tres (1993), resolvi\u00f3 &#8220;DENEGAR LA ACCION DE TUTELA&#8230;&#8221; de conformidad con las siguientes consideraciones: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &#8220;&#8230; la uni\u00f3n realizada entre los se\u00f1ores SANDRO ISRAEL y ELIZABETH no tiene solemnidad alguna, es decir cohabitan libremente, situaci\u00f3n esta que no se encuentra consagrada en las excepciones establecidas en la Ley 48 de 1993, para eximir al personal vinculado de la prestaci\u00f3n del servicio militar obligatorio&#8221;. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &#8220;&#8230; de acuerdo con la reglamentaci\u00f3n que rige las fuerzas militares, y en las condiciones en que se encuentra el se\u00f1or SANDRO ISRAEL CARMONA LOPEZ, no se encuentra exento de la prestaci\u00f3n del servicio militar obligatorio. Por lo tanto, mal har\u00eda el despacho acceder a la tutela incoada, pues ir\u00eda en contra de la reglamentaci\u00f3n legal vigente y que analizada la misma, en ning\u00fan momento vulnera derecho alguno&#8221;. &nbsp;<\/p>\n<p>III. &nbsp;CONSIDERACIONES DE LA SALA &nbsp;<\/p>\n<p>A. LA COMPETENCIA &nbsp;<\/p>\n<p>De conformidad con lo dispuesto por los Art\u00edculos 86, Inciso tercero y 241, Numeral noveno de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, en concordancia con los Art\u00edculos 33, 34, 35 y 36 del Decreto 2591 de 1991, esta Sala es competente para revisar la sentencia que resolvi\u00f3 acerca de la acci\u00f3n de tutela de la referencia. &nbsp;Se procede a la revisi\u00f3n en virtud de la selecci\u00f3n practicada por la Sala correspondiente y del raparto efectuado seg\u00fan lo establecido por el reglamento de esta Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>B. &nbsp;LA MATERIA &nbsp;<\/p>\n<p>Una de las tem\u00e1ticas que con mayor claridad revela la necesaria relaci\u00f3n entre el Estado y la sociedad es la de los deberes constitucionales que, en un sentido general, implican situaciones de sujeci\u00f3n impuestas a las personas en aras de proteger un inter\u00e9s de car\u00e1cter colectivo. &nbsp;Los deberes constituyen la observancia de un conjunto de comportamientos de contenido positivo o negativo que se traducen en la vinculaci\u00f3n de la conducta de los particulares a la realizaci\u00f3n de algunas prestaciones de \u00edndole personal y patrimonial, desarrolladas primordialmente, con base en intereses generales de la comunidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Especial importancia adquiere la consagraci\u00f3n de los deberes de la persona y del ciudadano si se tiene en cuenta que estos constituyen un marco \u00e9tico de naturaleza civil que, en concordancia con la finalidad de propender por la tutela de intereses colectivos, persigue el acatamiento de la Constituci\u00f3n y de las leyes (Art\u00edculo 4) as\u00ed como el logro de ciertos fines de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica dentro de los que se inscribe el de defender la independencia nacional y mantener la integridad territorial (Art\u00edculo 2). &nbsp;<\/p>\n<p>A ese prop\u00f3sito tan relevante que compromete la existencia misma del Estado corresponde cabalmente el deber contemplado en el Art\u00edculo 95, Numeral 3 de la Carta, consistente en &#8220;respetar y apoyar a las autoridades democr\u00e1ticas leg\u00edtimamente constituidas para mantener la independencia y la integridad nacionales&#8221;. &nbsp;En armon\u00eda con estos postulados el Art\u00edculo 216 de la Constituci\u00f3n establece que &#8220;todos los colombianos est\u00e1n obligados a tomar las armas cuando las necesidades p\u00fablicas lo exijan para defender la independencia nacional y las instituciones p\u00fablicas&#8221;. &nbsp;Sobre el particular, en la Sentencia No. 277 de 1993, de la que fue ponente el Honorable Magistrado Antonio Barrera Carbonell, se expuso: &nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Ser\u00eda ingenuo admitir, que el Estado pueda responder por su obligaci\u00f3n de `defender la independencia nacional, mantener la integridad territorial y asegurar la convivencia pac\u00edfica&#8217; (C.P., Art\u00edculo 2o.), si no dispone de los medios coercitivos, que dentro de `la vigencia de un orden justo&#8217; requiere para asegurar esos fines. Por eso la misma Carta apela, entre otros mecanismos, el expediente de autorizar la conformaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito dentro de la organizaci\u00f3n de su fuerza p\u00fablica, que se encargue de `&#8230; la defensa de la soberan\u00eda, la independencia, la integridad del territorio nacional y del orden constitucional&#8217; (Art\u00edculo 217, C.P.)&#8221; &nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Ciertamente es a partir de la admisi\u00f3n de estos dos supuestos, esto es del deber y del medio para lograrlo, como se justifica la obligaci\u00f3n de todos los colombianos de prestar el servicio militar&#8230;&#8221; &nbsp;<\/p>\n<p>Este servicio, entonces, es uno de los cl\u00e1sicos deberes de car\u00e1cter personal cuyo cumplimiento trae consiguo la restricci\u00f3n temporal de ciertos derechos y libertades de modo que &nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; compromete intereses diferentes, tanto por el sujeto pasivo de la obligaci\u00f3n como por la naturaleza de los derechos individuales que puede afectar. &nbsp;El primer afectado es, por supuesto el obligado, es decir el colombiano cuya situaci\u00f3n personal se encuadra dentro de los par\u00e1metros que la Constituci\u00f3n y la Ley establecen sobre el particular, el cual, por lo mismo, ve limitados algunos de sus derechos personales al resultar sometido a un deber, en relaci\u00f3n con el cual, no puede, en principio, sustraerse&#8221;.&nbsp; (Sentencia No. 326 de 1993. &nbsp;Magistrado Ponente Dr. Antonio Barrera Carbonell) &nbsp;<\/p>\n<p>Empero, en algunas ocasiones adem\u00e1s de los derechos del conscripto pueden verse comprometidos los derechos de miembros de su familia y en particular los correspondientes a los hijos menores de edad. &nbsp;Surge de tal manera una indiscutible incompatibilidad entre los deberes que el llamado a filas debe atender respecto del Estado y aquellos otros deberes u obligaciones que la misma Carta le impone en relaci\u00f3n con su familia. &nbsp;La exigencia simult\u00e1nea de unos y otros &#8220;genera un conflicto de derechos e intereses jur\u00eddicamente protegidos, debiendo el Juez Constitucional realizar una cuidadosa sopesaci\u00f3n de los valores, derechos, principios y deberes en conflicto&#8221;. &nbsp;(Sentencia 491\/93) &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed pues, el Art\u00edculo 42 de la Carta impone a la pareja el deber de sostener y educar a los hijos &#8220;mientras sean menores o impedidos&#8221; al paso que el Art\u00edculo 44 recoge los derechos fundamentales de los ni\u00f1os y se\u00f1ala a la familia, la sociedad y el Estado, como obligados a &#8220;asistir y proteger al ni\u00f1o para garantizar su desarrollo arm\u00f3nico e integral&#8221; e indica, adem\u00e1s, que &#8220;los derechos de los ni\u00f1os prevalecen sobre los derechos de los dem\u00e1s&#8221;. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, cuando a la ausencia del padre, causada por la prestaci\u00f3n del servicio militar, se suman circunstancias que tienen que ver con el desempleo y la desprotecci\u00f3n de la madre de los menores, puede presentarse una vulneraci\u00f3n de los derechos fundamentales que el Art\u00edculo 44 de la Constituci\u00f3n reconoce a los ni\u00f1os. &nbsp;En la Sentencia No. 326 de 1993, se consignaron los siguientes planteamientos que en esta oportunidad reitera la Sala. &nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;El servicio militar, a pesar de constituir un deber de los colombianos y un derecho de la patria a exigirlo, no puede sobreponerse a los intereses de los ni\u00f1os, que la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica consagr\u00f3 como derechos fundamentales y les reconoci\u00f3 una evidente preeminencia sobre los derechos de los dem\u00e1s (C.P. Art\u00edculo 44). &nbsp;Pretender lo contrario, significa ignorar esa primac\u00eda que el Estado no puede desconocer, porque uno de sus fines esenciales, al decir del Art\u00edculo 2o. de la Carta, es el de `garantizar la efetividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constituci\u00f3n'&#8221;. &nbsp;<\/p>\n<p>Y m\u00e1s adelante se puntualiz\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Tener una familia y no ser separado de ella constituye un derecho fundamental de todo ni\u00f1o, porque, como es sabido, el \u00e1mbito natural de su socializaci\u00f3n y desarrollo es el n\u00facleo familiar y nadie, ni si quiera la autoridad civil o militar, tiene la potestad de desarraigarlo de su medio, lo cual ocurrir\u00eda al privarlo de la protecci\u00f3n paternal, porque ello entra\u00f1a de hecho una violaci\u00f3n constitucional por el propio Estado, de un derecho primario y primero, cuando su deber, al contrario, es el de &#8220;asistir y proteger al ni\u00f1o para garantizar su desarrollo arm\u00f3nico e integral y el ejercicio pleno de sus derechos (C.P. art. 44). &nbsp;<\/p>\n<p>Para la nueva Carta Pol\u00edtica, la familia es un producto social y el n\u00facleo fundamental de la sociedad (art 42), que se constituye con ocasi\u00f3n del matrimonio o de una uni\u00f3n marital de hecho, y a la cual el Estado como la propia sociedad, deben garantizarle una protecci\u00f3n integral. Adem\u00e1s, la Constituci\u00f3n predica una igualdad de derechos y deberes de los &#8220;hijos habidos en el matrimonio o fuera de \u00e9l, adoptados o procreados naturalmente o con asistencia cient\u00edfica&#8221;, de manera que en materia de los derechos de los ni\u00f1os en relaci\u00f3n con su familia, y en particular frente a los deberes de sus padres para con ellos, no juega ninguna discriminaci\u00f3n entre hijos matrimoniales y extramatrimoniales. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, cuando la ley exencion\u00f3 del servicio militar al &#8220;var\u00f3n casado que haga vida conyugal (ley 1a-45,f,) estaba defendiendo la familia, que de acuerdo con los criterios \u00e9ticos- jur\u00eddicos que primaban antes de la nueva Constituci\u00f3n, merec\u00eda protecci\u00f3n \u00fanicamente cuando se formaba por el v\u00ednculo matrimonial; pero a la luz de los principios profesados por los constituyentes de 1991, la familia que se origina entre compa\u00f1eros permanentes, en las condiciones previstas por la ley, merece tambi\u00e9n reconocimiento y protecci\u00f3n; de manera que el var\u00f3n en estas condiciones debe ser igualmente objeto de la exenci\u00f3n que se otorga al casado. &nbsp;<\/p>\n<p>Si la Constituci\u00f3n equipar\u00f3 los derechos de la familia, sin parar mientes en su origen, y reconoci\u00f3 tambi\u00e9n los mismos derechos a los hijos &nbsp;&#8220;habidos en el matrimonio o fuera de \u00e9l&#8221;, no puede la ley, ni mucho menos la Administraci\u00f3n, mantener o favorecer diferencias que consagren reg\u00edmenes discriminatorios, porque ello significa el quebrantamiento obstensible de la Carta al amparo de criterios \u00e9ticos e hist\u00f3ricos perfectamente superados e injustos&#8221;. &nbsp;<\/p>\n<p>Como quiera que en el momento actual el Estado colombiano no cuenta con un sistema prestacional y de seguridad social que brinde protecci\u00f3n a los menores mientras su padre cumple con el deber de prestar el servicio militar y que tampoco se han desarrollado los contenidos del Art\u00edculo 43 superior referentes a la asistencia y protecci\u00f3n de la mujer durante el embarazo y con posterioridad al parto, de acuerdo con lo considerado en Sentencia de Sala Plena No. 491 de 1993, con ponencia del Honorable Magistrado Eduardo Cifuentes Mu\u00f1oz. &nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;&#8230; al Estado no le es dable exigir de la principal persona llamada por la Ley a asistir y proteger a la familia, el cumplimiento de una obligaci\u00f3n que trae como efecto pr\u00e1ctico su separaci\u00f3n del n\u00facleo familiar. Solamente la asistencia y protecci\u00f3n estatal de los menores que se ver\u00edan abandonados ante la separaci\u00f3n de su padre y la situaci\u00f3n de desempleo o desamparo de la madre, dar\u00edan legitimaci\u00f3n al Estado para insistir en el cumplimiento del servicio militar del var\u00f3n, en las circunstancias anotadas. &nbsp;De lo contrario, los principios de reciprocidad y primac\u00eda de los derechos inalienables de la persona se ver\u00edan desconocidos por la actuaci\u00f3n inconstitucional de las autoridades&#8221;. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo expuesto cobra fuerza y efectividad cuando los padres reconocen sus obligaciones para con sus hijos, cumplen con los requisitos que la ley exige para el reconocimiento de los mismos dada la obligaci\u00f3n constitucional de asistir y protejerlos. Si el desempleo de la compa\u00f1era, &nbsp;imposibilita el sustento y la atenci\u00f3n debidos al menor, procede el mecanismo tutelar para garantizar el efectivo cumplimiento de las obligaciones, protegi\u00e9ndose de ese modo los derechos de los ni\u00f1os. Acreditadas se encuentran las anteriores circunstancias dentro del expediente, por lo cual la Sala ordenar\u00e1 el desacuartelamiento, siempre que el padre del menor, se encuentre incorporado todav\u00eda a las filas. &nbsp;<\/p>\n<p>IV. DECISION &nbsp;<\/p>\n<p>En m\u00e9rito a lo expuesto la Sala Sexta de Rvisi\u00f3n de la Corte Constitucional, administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la Constituci\u00f3n, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO. &nbsp;REVOCAR la Sentencia proferida por el Juzgado Quince de Familia de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, el d\u00eda once (11) de Octubre de mil novecientos noventa y tres (1993), por las razones expuestas en la parte motiva de esta providencia. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO. &nbsp;CONCEDER la tutela solicitada y en consecuencia se ordena que el EJERCITO NACIONAL, BATALLON DE COMUNICACIONES &nbsp;DE FACATATIVA, proceda, dentro del t\u00e9rmino de cuarenta y ocho (48) horas a disponer el descuartelamiento del soldado SANDRO ISRAEL CARMONA LOPEZ, a quien el Ej\u00e9rcito deber\u00e1 otorgar libreta militar en la forma establecida por la ley y el reglamento. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO.&nbsp; LIBRENSE por secretar\u00eda las comunicaciones de que trata el art\u00edculo 36 del Decreto 2591 de 1991 para los efectos all\u00ed contemplados. &nbsp;<\/p>\n<p>C\u00f3piese, comun\u00edquese, notif\u00edquese, c\u00famplase e ins\u00e9rtese en la Gac\u00e9ta de la Corte Constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>HERNANDO HERRERA VERGARA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>ALEJANDRO MARTINEZ CABALLERO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>FABIO MORON DIAZ &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>MARTHA VICTORIA SACHICA DE MONCALEANO &nbsp;<\/p>\n<p>Secretaria General &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>T-165-94 &nbsp; &nbsp; Sentencia No. T-165\/94 &nbsp; SERVICIO MILITAR-Uni\u00f3n de hecho\/PREVALENCIA DE DERECHOS DEL NI\u00d1O &nbsp; El servicio militar, a pesar de constituir un deber de los colombianos y un derecho de la patria a exigirlo, no puede sobreponerse a los intereses de los ni\u00f1os, que la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica consagr\u00f3 como derechos fundamentales y les [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-1163","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tutelas-1994"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1163","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1163"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1163\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1163"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1163"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}