{"id":16416,"date":"2024-06-07T20:38:31","date_gmt":"2024-06-07T20:38:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/2024\/06\/07\/c-637-09\/"},"modified":"2024-06-07T20:38:31","modified_gmt":"2024-06-07T20:38:31","slug":"c-637-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/c-637-09\/","title":{"rendered":"C-637-09"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 SENTENCIA C-637-09 \u00a0<\/p>\n<p>(Septiembre 16, Bogot\u00e1 DC) \u00a0<\/p>\n<p>DEMANDA \u00a0DE \u00a0INCONSTITUCIONALIDAD POR OMISION \u00a0LEGISLATIVA \u00a0 \u00a0 \u00a0RELATIVA-Inexistencia\/FALSEDAD \u00a0 EN \u00a0DOCUMENTO \u00a0PRIVADO-Conducta \u00a0descrita \u00a0en \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0comprende \u00a0tanto \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0como \u00a0la \u00a0material \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con las reglas del derecho viviente \u00a0y \u00a0con \u00a0base en la jurisprudencia consistente y reiterada de la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0int\u00e9rprete \u00a0autorizado \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0se \u00a0ha entendido que cuando el \u00a0legislador \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la falsedad, a secas, incluye las dos modalidades en \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0es \u00a0posible, esto es, que el tipo penal previsto en el art\u00edculo \u00a0289 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de 2000 se refiere tanto a la falsedad material como a la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0del \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0y, \u00a0en \u00a0modo alguno, incurre en \u00a0omisi\u00f3n alguna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRINCIPIO \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0LEGALIDAD \u00a0 \u00a0EN \u00a0 TIPO \u00a0PENAL-No \u00a0se \u00a0vulnera \u00a0cuando \u00a0falta \u00a0de expresi\u00f3n no \u00a0afecta \u00a0precisi\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0ni \u00a0disminuye \u00a0su \u00a0nivel \u00a0de certeza\/PRINCIPIO \u00a0DE \u00a0LEGALIDAD \u00a0EN \u00a0TIPO \u00a0PENAL \u00a0DE \u00a0FALSEDAD EN DOCUMENTO \u00a0PRIVADO-No se vulnera por la omisi\u00f3n de la expresi\u00f3n \u00a0\u201cideol\u00f3gica\u201d que se entiende comprendida en su texto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Establecido \u00a0el alcance del art\u00edculo 289 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0-Ley 599 de 2000- en cuanto que la falsedad en documento privado \u00a0admite \u00a0las \u00a0modalidades \u00a0material \u00a0e \u00a0ideol\u00f3gica, \u00a0la \u00a0falta de menci\u00f3n de la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0 \u201cideol\u00f3gica\u201d \u00a0en \u00a0el \u00a0texto \u00a0legal \u00a0no \u00a0afecta \u00a0su \u00a0precisi\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0ni \u00a0disminuye \u00a0su nivel de certeza en detrimento del requerimiento de \u00a0la \u00a0legalidad de la conducta, por lo que se considera que la norma acusada no es \u00a0vulneratoria \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad del delito y de la pena, pues existe \u00a0certeza, \u00a0refrendada \u00a0por la jurisprudencia pertinente, sobre la conducta que la \u00a0ley \u00a0penal considera antisocial, siendo claro que el verbo \u201cfalsificar\u201d, sin \u00a0matices, \u00a0es \u00a0inclusivo \u00a0de \u00a0las \u00a0dos modalidades, ideol\u00f3gica y material, y por \u00a0tanto\u00a0 \u00a0el \u00a0comportamiento descrito en el tipo penal es suficiente, claro y \u00a0expl\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRINCIPIO \u00a0DE \u00a0LEGALIDAD \u00a0PENAL-Descripciones legales claras y precisas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRINCIPIO \u00a0DE \u00a0LEGALIDAD \u00a0PENAL-Reserva de ley \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0ha dicho que la definici\u00f3n de las \u00a0conductas \u00a0punibles, \u00a0esto \u00a0es \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n de tipos penales, tiene reserva de \u00a0ley, \u00a0lo \u00a0que \u00a0significa \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0el \u00a0legislador puede se\u00f1alar, por v\u00eda de \u00a0autoridad, \u00a0los \u00a0comportamientos \u00a0penalmente reprochables, correspondi\u00e9ndole al \u00a0juez \u00a0\u00fanicamente la valoraci\u00f3n de los hechos y la subsunci\u00f3n de las conductas \u00a0en la pena previamente fijada por aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA-Labor \u00a0 \u00a0 \u00a0interpretativa \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 vulnera \u00a0 \u00a0 competencia \u00a0 \u00a0 del \u00a0legislador\/CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA-Labor \u00a0interpretativa \u00a0refuerza car\u00e1cter inclusivo de tipo penal de \u00a0falsedad en documento privado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La labor interpretativa de la Corte Suprema se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a reconocer el alcance del tipo penal, por lo que no le asiste raz\u00f3n a \u00a0los \u00a0demandantes \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0que la Corte pretendi\u00f3 solucionar la ambig\u00fcedad \u00a0del \u00a0 tipo \u00a0 incluyendo \u00a0 una \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0no \u00a0contemplada \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador, \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0revelado \u00a0que \u00a0tal \u00a0ambivalencia \u00a0no \u00a0existe y que, acudiendo a los \u00a0distintos \u00a0m\u00e9todos \u00a0interpretativos, \u00a0es \u00a0posible percibir que esa simpleza del \u00a0tipo es inclusiva y no excluyente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FALSIFICACION \u00a0 DE \u00a0DOCUMENTOS-Alcance del concepto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FALSEDAD \u00a0EN \u00a0DOCUMENTO \u00a0PRIVADO-Jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0en \u00a0la \u00a0que se \u00a0considera \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 falsedad \u00a0 ideol\u00f3gica \u00a0 est\u00e1 \u00a0comprendida \u00a0en \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FALSEDAD \u00a0 \u00a0 \u00a0IDEOLOGICA-Concepto\/FALSEDAD \u00a0IDEOLOGICA-S\u00f3lo \u00a0 \u00a0 predicable \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 documentos \u00a0 \u00a0 llamados \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0ser \u00a0verdaderos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FALSEDAD \u00a0 \u00a0 \u00a0MATERIAL-Concepto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EXIGENCIA \u00a0 DE \u00a0 VERACIDAD \u00a0 EN \u00a0 DOCUMENTO \u00a0PUBLICO-Exigencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 irrefutable\/FALSEDAD \u00a0 \u00a0 IDEOLOGICA \u00a0 \u00a0EN \u00a0 \u00a0DOCUMENTOS \u00a0 \u00a0PUBLICOS-Constituye \u00a0 un \u00a0delito \u00a0especial\/FALSEDAD \u00a0IDEOLOGICA \u00a0EN \u00a0DOCUMENTOS \u00a0PUBLICOS-Justificaci\u00f3n de \u00a0tratamiento diferenciado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0documentos p\u00fablicos est\u00e1n naturalmente \u00a0emplazados \u00a0a \u00a0contener \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la exigencia de veracidad es \u00a0irrefutable. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0del documento p\u00fablico existen normas \u00a0distintas \u00a0para la falsedad ideol\u00f3gica y la material, en la que tal distinci\u00f3n \u00a0obedece \u00a0a \u00a0la raz\u00f3n de que la falsedad ideol\u00f3gica en documento p\u00fablico es un \u00a0delito \u00a0 especial, \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0ser \u00a0cometido \u00a0\u00fanicamente \u00a0por \u00a0servidores \u00a0p\u00fablicos, \u00a0cuya incriminaci\u00f3n basada en la transgresi\u00f3n de un deber funcional \u00a0explica \u00a0que \u00a0el legislador le otorgue un tratamiento normativo que no encontr\u00f3 \u00a0necesario en el caso de los particulares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EXIGENCIA \u00a0 DE \u00a0 VERACIDAD \u00a0 EN \u00a0 DOCUMENTO \u00a0PRIVADO-No \u00a0 \u00a0 \u00a0 existe \u00a0 \u00a0 \u00a0acuerdo\/EXIGENCIA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0VERACIDAD \u00a0 EN \u00a0 DOCUMENTO \u00a0 PRIVADO-Presupuestos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de la exigencia de veracidad de los \u00a0documentos \u00a0privados, \u00a0no \u00a0existe \u00a0acuerdo \u00a0en relaci\u00f3n con el hecho de que los \u00a0particulares \u00a0deban \u00a0decir \u00a0siempre la verdad en sus documentos. No obstante, la \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia considera que la exigencia de veracidad es posible en \u00a0documentos \u00a0privados \u00a0cuando: (i) el deber de veracidad proviene de la ley, como \u00a0ocurre \u00a0en los casos en que la ley suele entregar a los particulares el deber de \u00a0certificar \u00a0hechos \u00a0con \u00a0fines probatorios, a efectos de generar confianza en la \u00a0sociedad. \u00a0Tal \u00a0es \u00a0el caso de m\u00e9dicos, revisores fiscales y administradores de \u00a0sociedades, \u00a0que \u00a0deben \u00a0dar \u00a0fe \u00a0de \u00a0hechos de que tienen conocimiento; (ii) el \u00a0documento \u00a0tiene capacidad probatoria; (iii) el documento es utilizado con fines \u00a0jur\u00eddicos; \u00a0y \u00a0(iv) el documento determine la extinci\u00f3n o modificaci\u00f3n de una \u00a0relaci\u00f3n jur\u00eddica sustancial con perjuicio de un tercero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DERECHO \u00a0 \u00a0 \u00a0 VIVIENTE-Concepto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se conoce como derecho viviente la invocaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sentido \u00a0que \u00a0los jueces le dan a la normativa, como fuente de conocimiento \u00a0de \u00a0su \u00a0sentido \u00a0material, \u00a0y \u00a0para \u00a0que \u00a0pueda \u00a0hablarse de una interpretaci\u00f3n \u00a0normativa \u00a0con \u00a0fuerza de derecho viviente se requiere que dicha interpretaci\u00f3n \u00a0sea \u00a0consistente, consolidada y relevante: Con el fin de que el derecho viviente \u00a0en \u00a0la jurisprudencia se entienda conformado, se deben cumplir varios requisitos \u00a0que \u00a0muestren \u00a0la existencia de una orientaci\u00f3n jurisprudencial dominante, bien \u00a0establecida. \u00a0Entre \u00a0ellos, \u00a0son \u00a0requisitos sine qua non los siguientes: (1) la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0judicial debe ser consistente, as\u00ed no sea id\u00e9ntica y uniforme \u00a0(si \u00a0existen contradicciones o divergencias significativas, no puede hablarse de \u00a0un \u00a0 \u00a0sentido \u00a0 \u00a0normativo \u00a0 \u00a0generalmente \u00a0 acogido \u00a0 sino \u00a0 de \u00a0 controversias \u00a0jurisprudenciales); \u00a0(2) \u00a0en \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n judicial debe \u00a0estar \u00a0consolidada: \u00a0un solo fallo, salvo circunstancias especiales, resultar\u00eda \u00a0insuficiente \u00a0para \u00a0apreciar \u00a0si una interpretaci\u00f3n determinada se ha extendido \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la correspondiente jurisdicci\u00f3n; y, (3) la interpretaci\u00f3n judicial \u00a0debe \u00a0ser \u00a0relevante \u00a0para \u00a0fijar el significado de la norma objeto de control o \u00a0para \u00a0 determinar \u00a0 los \u00a0alcances \u00a0y \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0demandada \u00a0de \u00a0una \u00a0norma.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DERECHO \u00a0 VIVIENTE \u00a0 EN \u00a0 EL \u00a0 CONTROL \u00a0 DE \u00a0CONSTITUCIONALIDAD-Alcance \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DERECHO \u00a0VIVIENTE \u00a0EN \u00a0MATERIA \u00a0DE \u00a0FALSEDAD \u00a0IDEOLOGICA \u00a0EN \u00a0DOCUMENTO \u00a0PRIVADO-Jurisprudencia de la \u00a0Corte Suprema de Justicia no ofrece reparo alguno \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ref: \u00a0expedientes \u00a0D-7594 y D-7595 acumulados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Actores: \u00a0Gonzalo \u00a0Rodrigo \u00a0Paz \u00a0Mahecha, \u00a0Juli\u00e1n Rivera Loaiza, Juli\u00e1n Andr\u00e9s Dur\u00e1n Puentes, y \u00a0Edgar Saavedra Rojas (D-7594) y Kerin Jaramillo Mart\u00ednez (7595). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demanda \u00a0de inconstitucionalidad: \u00a0 contra \u00a0 el \u00a0art\u00edculo \u00a0289 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000 \u00a0(C\u00f3digo \u00a0Penal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0 \u00a0 Ponente: \u00a0 \u00a0Mauricio Gonz\u00e1lez Cuervo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES. \u00a0<\/p>\n<p>1. Texto normativo demandado. \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0ciudadanos \u00a0Gonzalo Rodrigo Paz Mahecha, \u00a0Juli\u00e1n \u00a0Rivera \u00a0Loaiza, \u00a0Juli\u00e1n Andr\u00e9s Dur\u00e1n Puentes, y Edgar Saavedra Rojas \u00a0(D-7594) \u00a0y \u00a0Kerin Jaramillo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0(D-7595), \u00a0presentaron \u00a0demanda de inconstitucionalidad, por presunta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo 9 de la Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos Humanos, \u00a0y \u00a0los \u00a0art\u00edculos 4 y 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, contra el art\u00edculo 289 \u00a0de \u00a0la Ley 599 de 2000 (C\u00f3digo Penal), cuyo texto es el siguiente (lo demandado \u00a0con subraya): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(julio 24) \u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a0 289. \u00a0 FALSEDAD \u00a0EN \u00a0DOCUMENTO \u00a0PRIVADO. &lt;Penas aumentadas por el art\u00edculo 14 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0890 \u00a0de \u00a02004, a partir del 1o. de enero de 2005. El \u00a0texto \u00a0 con \u00a0 las \u00a0 penas \u00a0 aumentadas \u00a0 es \u00a0 el \u00a0 siguiente:&gt; \u00a0 El \u00a0que \u00a0falsifique \u00a0documento \u00a0privado que pueda servir de prueba, \u00a0incurrir\u00e1, \u00a0si \u00a0lo \u00a0usa, \u00a0en \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a0diecis\u00e9is (16) a ciento ocho (108) \u00a0meses. \u00a0 \u00a0 \u00a0 2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Demandas de inexequibilidad. \u00a0<\/p>\n<p>2.1. D-7594: \u00a0<\/p>\n<p>2.1.1. \u00a0Vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a09 de la \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0 Americana \u00a0 sobre \u00a0 Derechos \u00a0Humanos3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las normas penales que consagran conductas sin \u00a0una \u00a0 descripci\u00f3n \u00a0 inequ\u00edvoca \u00a0 de \u00a0 sus \u00a0 elementos, \u00a0 son \u00a0 manifiestamente \u00a0incompatibles \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a09 \u00a0de la Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos \u00a0Humanos, \u00a0al vulnerar el principio de legalidad all\u00ed consagrado y reiterado por \u00a0la \u00a0 \u00a0 jurisprudencia \u00a0 \u00a0interamericana \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0derechos \u00a0 \u00a0humanos4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.2. \u00a0 \u00a0Vulneraci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 art\u00edculo \u00a0295 \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.2.1 \u00a0El \u00a0legislador \u00a0no \u00a0precis\u00f3 clara e \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0la conducta prohibida. La norma es tan ambigua e indeterminada \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0sabe \u00a0con \u00a0certeza \u00a0si \u00a0el \u00a0legislador \u00a0sanciona \u00a0a quien altere la \u00a0materialidad \u00a0de un documento privado o a quien consigne afirmaciones mendaces o \u00a0calle \u00a0total \u00a0o \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0verdad \u00a0en \u00a0un \u00a0documento privado6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.2.2 \u00a0La redacci\u00f3n finalmente aprobada no \u00a0indica \u00a0inequ\u00edvocamente que el legislador tambi\u00e9n hubiese incluido la falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0la \u00a0 expresi\u00f3n \u00a0 \u201cfalsifique \u00a0documento\u201d, \u00a0como \u00a0lo hubiera sido la inclusi\u00f3n del \u00a0inciso \u00a0segundo \u00a0que establec\u00eda esa modalidad. Un elemento hist\u00f3rico, reciente \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo, indica que el art\u00edculo 280 del proyecto de ley que luego ser\u00eda \u00a0aprobado \u00a0como \u00a0ley \u00a0599 de 2000 conten\u00eda dos incisos: el primero referido a la \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0y \u00a0el segundo referido a la falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado. \u00a0Mientras \u00a0que \u00a0el primero fue aprobado, el \u00a0segundo \u00a0no \u00a0lo \u00a0fue \u00a0y \u00a0el texto final aprobado se circunscribi\u00f3 a la falsedad \u00a0material \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 documento \u00a0 \u00a0 \u00a0 privado7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.2.3. \u00a0La \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia se ha orientado en sentido \u00a0diferente, \u00a0al \u00a0punto \u00a0de \u00a0enfrentar \u00a0la indeterminaci\u00f3n o ambig\u00fcedad del tipo \u00a0penal \u00a0construyendo, \u00a0mediante \u00a0la argumentaci\u00f3n judicial, un marco prohibitivo \u00a0para la falsedad ideol\u00f3gica en documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.2.4. En contrav\u00eda de lo que dice la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, no es punible en el derecho penal colombiano, pues cuando \u00a0el \u00a0legislador \u00a0ha \u00a0querido sancionar la conducta de callar total o parcialmente \u00a0la \u00a0verdad \u00a0en \u00a0un documento ha utilizado una f\u00f3rmula ling\u00fc\u00edstica inequ\u00edvoca \u00a0en \u00a0tal\u00a0 \u00a0sentido, \u00a0expresando \u00a0que \u00a0quien \u201ccalle total o parcialmente la \u00a0verdad \u00a0en \u00a0un documento incurrir\u00e1 en pena&#8230;\u201d. As\u00ed ocurre, por ejemplo, con \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0\u00e1mbito \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0del \u00a0legislador \u00a0de castigar penalmente la falsedad ideol\u00f3gica ha sido consignada de \u00a0forma \u00a0inequ\u00edvoca mediante un tipo en el que tal f\u00f3rmula ling\u00fc\u00edstica ha sido \u00a0utilizada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.2.5. \u00a0La \u00a0expresi\u00f3n \u201cel que falsifique \u00a0documento \u00a0privado \u00a0que pueda servir de prueba\u201d es tan abierta e indeterminada \u00a0que, \u00a0a la luz del criterio hermen\u00e9utico de la Corte Interamericana de Derechos \u00a0Humanos \u00a0y \u00a0de \u00a0la Corte Constitucional, no define de manera clara los elementos \u00a0que \u00a0permitan establecer inequ\u00edvocamente qu\u00e9 conducta se est\u00e1 prohibiendo, si \u00a0s\u00f3lo \u00a0la \u00a0falsedad material o s\u00f3lo la falsedad ideol\u00f3gica o si lo que hizo el \u00a0legislador \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0castigar \u00a0 \u00a0ambas \u00a0 modalidades \u00a0 mediante \u00a0 una \u00a0 f\u00f3rmula \u00a0omnicomprensiva. \u00a0Los \u00a0antecedentes \u00a0legislativos \u00a0citados \u00a0indican, sin lugar a \u00a0dudas, \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0en \u00a0documento privado es punible. No \u00a0obstante, \u00a0ya \u00a0hemos visto que la Corte Suprema de Justicia le da un significado \u00a0omnicomprensivo al tipo penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. D-7595. \u00a0<\/p>\n<p>2.2.1. \u00a0La \u00a0norma \u00a0acusada \u00a0no \u00a0contribuye \u00a0a \u00a0desarrollar \u00a0los \u00a0valores \u00a0superiores \u00a0consignados \u00a0en el Pre\u00e1mbulo de la Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0est\u00e1 \u00a0orientada \u00a0a \u00a0garantizar \u00a0los \u00a0derechos y deberes \u00a0consagrados \u00a0en \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0como uno de los fines esenciales del Estado, \u00a0\u201cpues \u00a0al \u00a0haber omitido en el tipo penal (art\u00edculo 289 del C\u00f3digo Penal) la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, como s\u00ed lo hace el legislador en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la falsedad ideol\u00f3gica en documento p\u00fablico (art\u00edculo 286 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal) \u00a0impide hacer realidad uno de los valores superiores consignados \u00a0en la Carta Pol\u00edtica como es el valor de la justicia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.2. Si la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica consagra \u00a0el \u00a0acceso a la administraci\u00f3n de justicia como un derecho fundamental (CP, art \u00a0229), \u00a0no \u00a0puede \u00a0una \u00a0norma \u00a0penal \u00a0omitir \u00a0sancionar una conducta que, como la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento privado, afecta tanto el tr\u00e1fico jur\u00eddico \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0como \u00a0el derecho de los particulares a estar seguros de que \u00a0tales \u00a0 documentos \u00a0 no \u00a0 han \u00a0 de \u00a0 sufrir \u00a0alteraciones \u00a0o \u00a0mutaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.3. \u00a0La \u00a0omisi\u00f3n legislativa se funda en: \u00a0(i) \u00a0la \u00a0norma, \u00a0al \u00a0excluir \u00a0las \u00a0falsedades \u00a0ideol\u00f3gicas \u00a0que \u00a0consignan \u00a0los \u00a0particulares \u00a0en documentos privados impide que las v\u00edctimas de tales conductas \u00a0puedan \u00a0acceder \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, solicitar la pr\u00e1ctica de \u00a0pruebas \u00a0para \u00a0lograr el esclarecimiento de los hechos, las circunstancias de su \u00a0ocurrencia, \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los responsables, la magnitud de los da\u00f1os \u00a0sufridos \u00a0y \u00a0el \u00a0esclarecimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0el derecho de las \u00a0v\u00edctimas \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0literal d) del art\u00edculo 11 de la Ley 906 de 2004 \u00a0(CP, \u00a0pre\u00e1mbulo, \u00a0art\u00edculo \u00a02 \u00a0y \u00a0art\u00edculo \u00a0229); (ii) la omisi\u00f3n genera una \u00a0desigualdad \u00a0injustificada \u00a0frente a conductas de las cuales el ciudadano espera \u00a0la \u00a0misma \u00a0respuesta \u00a0que \u00a0el \u00a0Estado da a la falsedad ideol\u00f3gica en documentos \u00a0p\u00fablicos (CP, art\u00edculo 13). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.4. La evidencia de la omisi\u00f3n legislativa \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho de que la Corte Suprema de Justicia, Sala Penal, ha \u00a0llenado, \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0jurisprudencial, \u00a0tal \u00a0omisi\u00f3n sancionando tan reprochable \u00a0conducta, \u00a0 por \u00a0 considerar \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0con \u00a0no \u00a0poca \u00a0frecuencia, \u00a0impone \u00a0a \u00a0los \u00a0particulares, \u00a0expresa o \u00a0t\u00e1citamente, \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0decir la verdad en ciertos documentos privados, en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0deben \u00a0cumplir \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00e1mbito de las \u00a0relaciones jur\u00eddicas&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.5. El problema radica en resolver cu\u00e1ndo \u00a0los \u00a0particulares est\u00e1n obligados a decir la verdad en los documentos privados, \u00a0pues \u00a0no \u00a0resulta \u00a0suficiente \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de que, en \u00a0algunas \u00a0ocasiones, \u00a0se \u00a0impone a los particulares, de manera expresa o t\u00e1cita, \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0decir la verdad en ciertos documentos privados. \u201cCuando la ley, \u00a0de \u00a0manera \u00a0expresa, \u00a0impone \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0decir \u00a0la \u00a0verdad \u00a0en ciertos \u00a0documentos \u00a0privados \u00a0estamos \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0verdadero \u00a0tipo penal; pero cuando \u00a0frente \u00a0a determinados documentos, como por ejemplo la declaraci\u00f3n de renta, la \u00a0ley \u00a0no \u00a0exige \u00a0consignar \u00a0en ellos la verdad no ocurre lo mismo; luego no puede \u00a0afirmarse que t\u00e1citamente se puedan imponer obligaciones\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Intervenciones. \u00a0<\/p>\n<p>3.1. Intervenci\u00f3n del Ministerio del Interior \u00a0y de Justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Ministerio \u00a0del \u00a0Interior \u00a0y \u00a0de Justicia \u00a0defendi\u00f3 la constitucionalidad de la norma demandada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0norma \u00a0acusada \u00a0tipifica \u00a0la \u00a0falsedad en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0tanto \u00a0ideol\u00f3gica como material. Si bien la obligaci\u00f3n de \u00a0decir \u00a0la \u00a0verdad en esta clase de documentos est\u00e1 impuesta por normas legales, \u00a0en \u00a0aquellos \u00a0casos \u00a0no \u00a0expresamente \u00a0contemplados \u00a0por la ley, la destinaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del documento &#8211; la posibilidad de emplearlo como prueba en un juicio \u00a0&#8211; \u00a0es \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0tal \u00a0deber. El da\u00f1o al tr\u00e1fico jur\u00eddico o la puesta en \u00a0peligro \u00a0de \u00a0los \u00a0bienes \u00a0protegidos por esta norma, solo aparece cuando se hace \u00a0uso del documento privado falso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0tr\u00e1mite legislativo del proyecto de ley \u00a0que \u00a0finalmente se convirtiera en el actual C\u00f3digo Penal (Ley 599 de 2000), del \u00a0cual \u00a0hace parte la norma acusada, se desprende que en relaci\u00f3n con la falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, si bien la iniciativa inicial contemplaba una referencia \u00a0expresa \u00a0sobre \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0en particular \u00a0respecto \u00a0de quienes tuvieran la obligaci\u00f3n legal de decir la verdad, lo cierto \u00a0es \u00a0que, \u00a0finalmente, dicha propuesta fue suprimida, al considerar m\u00e1s adecuado \u00a0el \u00a0tratamiento \u00a0tradicional \u00a0que \u00a0se \u00a0ven\u00eda \u00a0dando \u00a0al instituto, es decir, la \u00a0referencia general a la falsedad en documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la norma acusada no se configura ninguno de \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0exigidos por la jurisprudencia constitucional que dan lugar a la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0legislativa \u00a0relativa, \u00a0pues \u00a0la norma no excluye de sus consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0casos \u00a0asimilables \u00a0que deber\u00edan estar comprendidos en la misma, ni \u00a0la \u00a0supuesta omisi\u00f3n es el resultado del incumplimiento de un deber espec\u00edfico \u00a0impuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0constituyente \u00a0al \u00a0legislador, \u00a0en este caso del principio de \u00a0legalidad8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro de la cl\u00e1usula general de competencia \u00a0para \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas punibles y de las penas, el legislador \u00a0goza \u00a0de \u00a0una \u00a0potestad \u00a0amplia \u00a0de configuraci\u00f3n normativa, lo cual le permite \u00a0crear \u00a0o \u00a0excluir \u00a0conductas \u00a0punibles, fijar la naturaleza y la magnitud de las \u00a0sanciones, \u00a0lo mismo que las causales de agravaci\u00f3n o de atenuaci\u00f3n de \u00e9stas, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco de la pol\u00edtica criminal que adopte. Aunque dicha potestad no \u00a0es \u00a0ilimitada, \u00a0ya \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0sometida \u00a0a \u00a0los \u00a0l\u00edmites \u00a0establecidos por los \u00a0valores, \u00a0principios y derechos fundamentales consagrados en la Constituci\u00f3n y, \u00a0en particular, por el principio de proporcionalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0caso \u00a0de ambig\u00fcedad de la norma penal lo \u00a0procedente \u00a0no es que la Corte dicte una sentencia interpretativa, para precisar \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n de la conducta o el se\u00f1alamiento de la pena de conformidad con \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0dicha \u00a0sentencia \u00a0ser\u00eda \u00a0contraria \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0sentido \u00a0amplio, \u00a0por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0una \u00a0competencia\u00a0\u00a0 \u00a0exclusiva\u00a0\u00a0 \u00a0 del\u00a0\u00a0 \u00a0 legislador,\u00a0\u00a0 \u00a0y\u00a0\u00a0 \u00a0en\u00a0\u00a0 \u00a0 cambio\u00a0\u00a0 \u00a0 debe\u00a0\u00a0 \u00a0declarar\u00a0\u00a0 \u00a0su \u00a0inexequibilidad.9 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su intervenci\u00f3n el Decano de la Facultad \u00a0de \u00a0Jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Universidad \u00a0del \u00a0Rosario \u00a0solicita \u00a0se \u00a0declare \u00a0la \u00a0exequibilidad de la norma demandada por considerar que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; La Corte Constitucional desde sus inicios ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0cuenta \u00a0con un amplio margen para determinar las \u00a0conductas \u00a0que \u00a0deben \u00a0ser \u00a0merecedoras \u00a0de sanci\u00f3n penal y para establecer las \u00a0penas \u00a0en \u00a0que \u00a0incurrir\u00e1n \u00a0quienes \u00a0cometan la conducta incriminada. Lo que se \u00a0debe \u00a0analizar \u00a0es \u00a0si \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del \u00a0legislador de aclarar si dentro de la \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0se \u00a0incluye tanto la falsedad material como la \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0y \u00a0si \u00a0ello contrar\u00eda la Carta Fundamental en lo que tiene que ver \u00a0con \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0taxatividad. \u00a0Al respecto, consideramos que la respuesta \u00a0debe \u00a0ser \u00a0negativa, pues de la manera como se encuentra regulada la falsedad en \u00a0documentos \u00a0privados en el C\u00f3digo Penal no queda duda alguna de lo que se est\u00e1 \u00a0sancionando \u00a0y \u00a0por \u00a0ende \u00a0se da cumplimiento al principio de taxatividad penal, \u00a0por lo que la norma debe ser declarada exequible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Claramente \u00a0hay \u00a0una \u00a0diferencia \u00a0en \u00a0la \u00a0incriminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0falsedad ideol\u00f3gica en documento p\u00fablico y la falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, pero la misma, no conlleva a la inconstitucionalidad del \u00a0precepto \u00a0 acusado \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0 entienden \u00a0 los \u00a0 demandantes \u00a0 por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0diferenciaci\u00f3n \u00a0 entre \u00a0 falsedad \u00a0 material \u00a0y \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0los \u00a0documentos \u00a0p\u00fablicos se desprende del deber funcional que resulta infringido en \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0supuesto. \u00a0Y, \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso, \u00a0la falsedad en documentos privados \u00a0incluye \u00a0tanto \u00a0la \u00a0falsedad material como la ideol\u00f3gica. Esta duplicidad en la \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0se \u00a0echa \u00a0de \u00a0menos \u00a0al \u00a0tratarse de documentos \u00a0privados, \u00a0para \u00a0cuya comisi\u00f3n no se requiere ostentar calidad alguna, pero, de \u00a0ninguna \u00a0manera, \u00a0ello \u00a0puede suponer la inconstitucionalidad del precepto, que, \u00a0incluye \u00a0las \u00a0dos \u00a0modalidades, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0la \u00a0falsedad material, y la falsedad \u00a0ideol\u00f3gica. \u00a0El \u00a0verbo \u00a0rector \u00a0contenido en el art\u00edculo 289 del C\u00f3digo Penal \u00a0acusado \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0en \u00a0la \u00a0pena \u00a0prevista \u00a0para \u00a0el delito quien \u00a0&#8220;falsifique&#8221; \u00a0 \u00a0documento \u00a0privado \u00a0que pueda servir de prueba. Si se atiende a un criterio de literalidad, \u00a0se \u00a0 \u00a0observa \u00a0 \u00a0que \u00a0 el \u00a0 vocablo \u00a0 falsificar \u00a0 alude \u00a0 a \u00a0 lo \u00a0 &#8220;enga\u00f1oso, \u00a0fingido, \u00a0simulado, \u00a0falto \u00a0de \u00a0ley, \u00a0de \u00a0realidad o de \u00a0veracidad&#8221;10; \u00a0de \u00a0donde \u00a0se \u00a0desprende \u00a0 que \u00a0este \u00a0vocablo \u00a0incorpora \u00a0tanto \u00a0la \u00a0carencia \u00a0de \u00a0autenticidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-falsedad \u00a0material11- \u00a0 como \u00a0 la \u00a0 de \u00a0 veracidad \u00a0-falsedad \u00a0ideol\u00f3gica12-. Por lo que es claro que el \u00a0legislador \u00a0incrimina \u00a0todas las modalidades de falsedad dentro del verbo rector \u00a0contenido en esta conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0De la manera como se encuentra regulada la \u00a0falsedad \u00a0documental en lo tocante a documentos privados queda clara la conducta \u00a0que \u00a0se \u00a0quiere \u00a0reprimir, esto es, tanto la carencia de autenticidad como la de \u00a0veracidad. \u00a0La \u00a0distinci\u00f3n \u00a0que \u00a0el legislador emplea entre falsedad material e \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en los documentos p\u00fablicos se debe a que en un caso estamos frente \u00a0a \u00a0un \u00a0delito de deber (falsedad ideol\u00f3gica) mientras que en otro caso se trata \u00a0de \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0dominio \u00a0(falsedad \u00a0material), \u00a0y \u00a0no \u00a0a \u00a0una intenci\u00f3n del \u00a0legislador \u00a0de \u00a0limitar \u00a0la \u00a0tipicidad \u00a0en los delitos de falsedad en documentos \u00a0privados a la falsedad material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; No puede desconocerse la importancia que en \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0de la actualidad tienen los documentos privados, al \u00a0punto \u00a0que ya el legislador ha establecido deberes de veracidad espec\u00edfico para \u00a0este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0documentos, \u00a0como \u00a0sucede con la Ley 43 de 1990 -en punto de los \u00a0estados \u00a0 \u00a0financieros- \u00a0 \u00a0o \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 23 \u00a0 de \u00a0 1981 \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 Historia \u00a0cl\u00ednica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Debe \u00a0mantenerse \u00a0la \u00a0punibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0aquellos \u00a0eventos \u00a0en \u00a0los que el particular tenga el \u00a0deber \u00a0de \u00a0veracidad, \u00a0deber \u00a0que \u00a0tendr\u00e1 \u00a0que \u00a0estar \u00a0contenido \u00a0en \u00a0una norma \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0el \u00a0rango de ley, tal y como lo ha sostenido la Corte Suprema de \u00a0Justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; La Corte Suprema de Justicia ya ha tenido la \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la \u00a0cuesti\u00f3n, \u00a0siendo \u00a0la \u00a0sentencia hito, la de \u00a0noviembre \u00a029\/2000, \u00a0Rad. \u00a013.231, \u00a0M.P. Fernando E. Arboleda Ripoll13 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>, \u00a0donde se admite la falsedad ideol\u00f3gica en \u00a0documento \u00a0privado, jurisprudencia que ha sido reiterada de manera pac\u00edfica por \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia y constituye el criterio que actualmente se aplica \u00a0sobre \u00a0la \u00a0materia, \u00a0sin \u00a0que \u00a0en \u00a0criterio del alto tribunal se presentaran las \u00a0fallas \u00a0que \u00a0se \u00a0denuncian \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0sobre \u00a0la norma acusada, por lo que \u00a0entendemos \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0objeto \u00a0del \u00a0l\u00edbelo \u00a0debe \u00a0mantenerse como est\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. Intervenciones ciudadanas. \u00a0<\/p>\n<p>3.3.1. \u00a0El \u00a0ciudadano Francisco Bernate Ochoa \u00a0intervino \u00a0para \u00a0defender \u00a0la \u00a0exequibilidad \u00a0del art\u00edculo 289 de la Ley 599 de \u00a02000, \u00a0porque \u00a0el \u00a0art\u00edculo demandado de ninguna manera deja dudas sobre lo que \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0incriminando, \u00a0pues \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la falsedad documental en materia de \u00a0documentos \u00a0est\u00e1 \u00a0claro \u00a0que \u00a0se \u00a0incluye \u00a0tanto \u00a0al \u00a0falsedad material como la \u00a0ideol\u00f3gica, por las siguientes razones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0legislador \u00a0diferencia \u00a0entre la falsedad \u00a0material \u00a0e \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0el caso de los documentos p\u00fablicos para darle una \u00a0mayor \u00a0pena \u00a0al delito de falsedad ideol\u00f3gica, evento en el cual hay claramente \u00a0una \u00a0defraudaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0deber \u00a0por \u00a0parte de quien crea el documento mendaz, \u00a0deber \u00a0que \u00a0no \u00a0concurre en el caso del documento carente de autenticidad, o, lo \u00a0que \u00a0es \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0documento \u00a0materialmente \u00a0falso. \u00a0La falsedad en documentos \u00a0privados, \u00a0es \u00a0un \u00a0delito \u00a0com\u00fan, \u00a0por \u00a0lo que puede ser cometido por cualquier \u00a0persona, \u00a0pero \u00a0es \u00a0requisito \u00a0del tipo el que el instrumento se use, pues de lo \u00a0contrario \u00a0la conducta ser\u00e1 at\u00edpica. El uso que se hace del documento debe ser \u00a0aquel \u00a0al que est\u00e1 destinado de acuerdo a la funci\u00f3n que cumple en el tr\u00e1fico \u00a0jur\u00eddico. \u00a0No \u00a0cabe \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0lesividad \u00a0de \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0en \u00a0documentos \u00a0privados, \u00a0que \u00a0se presentar\u00e1 cuando se altere total o parcialmente \u00a0el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0documento \u00a0mediante \u00a0la \u00a0introducci\u00f3n \u00a0de \u00a0elementos que no \u00a0estaban \u00a0en \u00a0el \u00a0documento \u00a0original \u00a0o mediante la supresi\u00f3n de contenidos que \u00a0estaban presentes en el documento materialmente aut\u00e9ntico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tradicionalmente, \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0falsedad ideol\u00f3gica en documentos privados el legislador la \u00a0ha \u00a0trasladado \u00a0a \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0quienes han sido los \u00a0encargados \u00a0 de \u00a0 determinar \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0debe \u00a0dar \u00a0al \u00a0vocablo \u00a0falsificar14. \u00a0Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0tanto \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0como \u00a0la jurisprudencia han \u00a0reconocido \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de estructurar el delito de falsedad ideol\u00f3gica en \u00a0documento \u00a0privado siempre que el particular que incurra en la conducta tenga la \u00a0obligaci\u00f3n legal de decir la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0por \u00a0regla \u00a0general \u00a0los documentos \u00a0privados \u00a0no \u00a0gozan de presunci\u00f3n de autenticidad, existen casos como el de los \u00a0estados \u00a0financieros que gozan de una presunci\u00f3n de veracidad y de autenticidad \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo previsto por el art\u00edculo 10\u00b0 de la Ley 43 de 1990. Lo \u00a0mismo \u00a0sucede \u00a0con la historia cl\u00ednica, documento que igualmente debe ajustarse \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0establece \u00a0la \u00a0Ley \u00a023 \u00a0de 1981. Ello debido a que se trata de \u00a0documentos en los cuales la comunidad ha depositado su confianza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3.2. El ciudadano Arturo Daniel L\u00f3pez Coba \u00a0defiende la constitucionalidad de la norma demandada as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0considerarse, \u00a0que muchas relaciones se \u00a0basan \u00a0en \u00a0documentos \u00a0emanados \u00a0de \u00a0particulares, \u00a0que \u00a0nunca se relacionan con \u00a0documentos \u00a0o \u00a0actos \u00a0p\u00fablicos \u00a0para \u00a0que \u00a0adquieran \u00a0tal \u00a0calidad. Se basan en \u00a0relaciones \u00a0de \u00a0confianza, \u00a0la \u00a0doctrina de la apariencia. Por tal motivo tienen \u00a0validez, \u00a0certeza \u00a0frente \u00a0a \u00a0lo \u00a0incorporado \u00a0en \u00a0\u00e9stos (Principio de la buena \u00a0fe). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario a lo expresado por los demandantes, \u00a0plasmar \u00a0mentiras \u00a0en \u00a0los documentos, tiene un l\u00edmite constitucional: LA BUENA \u00a0FE. \u00a0Inmerso \u00a0en \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0la \u00a0buena fe, encontramos la doctrina de la \u00a0apariencia, \u00a0que \u201cse basa en la idea de que aquel que \u00a0crea \u00a0una \u00a0realidad visible (un documento) sobre la que puede confiar un tercero \u00a0de \u00a0buena \u00a0fe \u00a0debe responder por ella; se basa en la conexi\u00f3n del principio de \u00a0publicidad \u00a0y \u00a0el \u00a0principio \u00a0de imputaci\u00f3n: el documento genera una apariencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0por \u00a0tal \u00a0apariencia \u00a0debe \u00a0responder el suscriptor, en la medida, \u00a0claro \u00a0est\u00e1 que la haya causado de manera imputable15\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0confianza una \u00a0persona \u00a0tiene \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0esperar que todos ajusten su comportamiento y lo \u00a0hagan conforme a la ley y a la Constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0art\u00edculo \u00a0demandado hace referencia a la \u00a0falsedad, \u00a0no \u00a0indica \u00a0cu\u00e1l, no diferencia ninguna. Incluye la ideol\u00f3gica y la \u00a0material. \u00a0Lo relevante para el tipo es que el documento privado pueda servir de \u00a0prueba. As\u00ed lo ha expresado \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0lo cual est\u00e1 dentro de sus funciones Constitucionales \u00a0y \u00a0legales, \u00a0como m\u00e1ximo Tribunal de la Justicia Ordinaria, sin que lo decidido \u00a0vulnere el principio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es claro que las falsedades sancionadas son la \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0y la material. En tal sentido, no existe desigualdad en la sanci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica, \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0puede predicar de la falsedad \u00a0material. \u00a0Al \u00a0no \u00a0se\u00f1alar \u00a0taxativamente ninguna, no se puede hacer referencia \u00a0que \u00a0exista \u00a0una desigualdad injustificada en la aplicaci\u00f3n de la norma, ni una \u00a0omisi\u00f3n legislativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Concepto \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0General \u00a0de la \u00a0Naci\u00f3n16. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Ministerio p\u00fablico solicita que se declare \u00a0la exequibilidad de la norma demandada porque: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. \u00a0La \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Justicia \u00a0 \u00a0interpreta \u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0disposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 atacada \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0en el sentido de aducir \u00a0que \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0tiene \u00a0dos \u00a0vertientes, \u00a0la puramente \u00a0material, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0la \u00a0que \u00a0atenta \u00a0contra la integridad del documento, y la \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0cuando \u00a0el \u00a0particular \u00a0estando \u00a0en \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0certificar \u00a0la verdad no lo hace. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. \u00a0 \u00a0El \u00a0art\u00edculo 286 de la Ley 599 \u00a0de \u00a0 2000, \u00a0 tipifica \u00a0 la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico cuando el servidor p\u00fablico \u00a0en \u00a0ejercicio de sus funciones, al extender un documento que \u00a0pueda \u00a0servir de prueba, consigne una falsedad o calle \u00a0total \u00a0 o \u00a0 parcialmente \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0incurre \u00a0en \u00a0la \u00a0pena \u00a0all\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 se\u00f1alada. \u00a0 El \u00a0art\u00edculo \u00a0289 \u00a0del C\u00f3digo Penal, establece que: \u201cel \u00a0que \u00a0falsifique \u00a0documento privado que pueda servir de prueba, incurrir\u00e1, si lo \u00a0usa, \u00a0en \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a0diecis\u00e9is \u00a0a\u00a0 \u00a0ciento \u00a0ocho meses\u201d, de \u00a0manera \u00a0que, \u00a0a \u00a0diferencia \u00a0del \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0consagrado \u00a0en el \u00a0art\u00edculo \u00a0286 \u00a0citado, \u00a0el \u00a0sujeto activo es cualquier persona y no un servidor \u00a0p\u00fablico, \u00a0adem\u00e1s el legislador no distingue si la naturaleza de la falsedad es \u00a0material o ideol\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4. De acuerdo con \u00a0una \u00a0adecuada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo \u00a0 289 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal, \u00a0el \u00a0legislador, \u00a0no \u00a0tipific\u00f3 exclusivamente la falsedad \u00a0material \u00a0del \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0sino \u00a0en t\u00e9rminos \u00a0generales \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0incluye \u00a0un \u00a0componente importante del mismo, como es \u00a0la\u00a0 falsedad ideol\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.5. \u00a0No \u00a0existe \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio de legalidad en la medida \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0regul\u00f3 dos situaciones distintas \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0286 \u00a0y \u00a0289 \u00a0del C\u00f3digo \u00a0 Penal, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 que \u00a0no \u00a0era \u00a0necesario que consagrara un \u00a0delito \u00a0espec\u00edfico \u00a0de \u00a0falsedad ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, pues, \u00e9ste \u00a0ya \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0encuentra \u00a0 regulado \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 contenido \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo 289 de C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.6. \u00a0 No \u00a0hay \u00a0imprecisi\u00f3n \u00a0que \u00a0permita establecer que el juez que \u00a0impone \u00a0una \u00a0condena \u00a0penal por el delito de falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento privado, est\u00e1 \u00a0 creando \u00a0un \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0que \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0consagrado \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la distinci\u00f3n que establece \u00a0el \u00a0legislador entre falsedad ideol\u00f3gica cometida por \u00a0servidor \u00a0 p\u00fablico \u00a0est\u00e1 \u00a0relacionada \u00a0 con \u00a0 el \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0deberes funcionales que se le ha encomendado al mismo y \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0documental \u00a0est\u00e1 \u00a0dirigida a cualquier \u00a0persona que puede cometer el delito en sus dos modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.7. \u00a0No \u00a0existe \u00a0intenci\u00f3n \u00a0del legislador de excluir la falsedad \u00a0 ideol\u00f3gica \u00a0 en \u00a0 documento \u00a0privado \u00a0de la \u00f3rbita del derecho penal, configurando \u00a0una \u00a0 omisi\u00f3n \u00a0legislativa \u00a0relativa, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0desprende \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 norma \u00a0 demandada \u00a0que \u00a0exista \u00a0una \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0sin \u00a0justificaci\u00f3n que desconozca el \u00a0derecho \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 igualdad \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n de \u00a0justicia, como lo advierte la demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.8. \u00a0 \u00a0La \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0permite al operador \u00a0judicial, \u00a0sin hacer un mayor esfuerzo hermen\u00e9utico, \u00a0y \u00a0 por \u00a0 ende \u00a0 sin \u00a0 invadir \u00a0 la \u00a0 competencia \u00a0 del \u00a0 legislador, \u00a0 a \u00a0quien \u00a0corresponde \u00a0delimitar \u00a0y \u00a0precisar \u00a0las \u00a0conductas \u00a0delictivas, \u00a0establecer \u00a0que \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0de documento privado incluye las dos \u00a0vertientes \u00a0que \u00a0caracterizan \u00a0a \u00a0la \u00a0misma: \u00a0la falsedad material y la falsedad \u00a0ideol\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. CONSIDERACIONES. \u00a0<\/p>\n<p>1. Competencia. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0es competente para \u00a0conocer \u00a0de \u00a0la \u00a0presente \u00a0demanda de inconstitucionalidad, por dirigirse contra \u00a0una \u00a0disposici\u00f3n \u00a0legal \u00a0&#8211; \u00a0Ley \u00a0599 de 2000, art\u00edculo 289-, de acuerdo con el \u00a0art\u00edculo 241.4 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de Colombia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Cuesti\u00f3n de constitucionalidad. \u00a0<\/p>\n<p>2.1. La demanda D-7594 plantea si el art\u00edculo \u00a0289 \u00a0del C\u00f3digo Penal vulnera el principio de legalidad por indeterminaci\u00f3n en \u00a0la\u00a0 \u00a0descripci\u00f3n del delito de falsedad en documento privado, esto es, sin \u00a0precisar \u00a0si \u00a0se \u00a0limita a la falsedad material o si abarca tambi\u00e9n la falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0(CP, \u00a0art \u00a029; \u00a0CIDH, \u00a0art \u00a09);\u00a0 \u00a0Lo \u00a0relativo \u00a0a \u00a0la presunta \u00a0inconstitucionalidad \u00a0de \u00a0la interpretaci\u00f3n que para el demandante ha realizado \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0 Suprema \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0demandado, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0se \u00a0halla \u00a0tipificada \u00a0en \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0demandada, \u00a0queda \u00a0supeditada \u00a0a la definici\u00f3n del punto anterior. A su vez, la \u00a0demanda \u00a0D-7595 \u00a0plantea \u00a0si \u00a0la \u00a0misma \u00a0norma \u00a0incurre \u00a0en omisi\u00f3n legislativa \u00a0relativa, \u00a0al \u00a0no \u00a0incluir la falsedad ideol\u00f3gica en la descripci\u00f3n del delito \u00a0de \u00a0falsedad en documento privado, con vulneraci\u00f3n de los art\u00edculos 2, 13, 229 \u00a0y pre\u00e1mbulo de la Constituci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ambas demandas subyace una consideraci\u00f3n \u00a0com\u00fan: \u00a0que el Legislador, al tipificar la falsedad en documento privado, tiene \u00a0el \u00a0deber \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0determinar expresamente las modalidades del mismo \u00a0-material \u00a0o \u00a0ideol\u00f3gica-. Sin embargo, las l\u00f3gicas de las demandas, en cuanto \u00a0a \u00a0las consecuencias del incumplimiento de tal deber de determinaci\u00f3n, conducen \u00a0a \u00a0soluciones \u00a0diferentes: \u00a0para \u00a0la primera, a la inexequibilidad del art\u00edculo \u00a0289 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0o \u00a0su \u00a0exequibilidad \u00a0condicionada \u00a0a \u00a0la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica en \u00a0documento \u00a0privado; para la segunda, a la integraci\u00f3n en la norma acusada de la \u00a0modalidad \u00a0omitida \u00a0-la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica- \u00a0que no podr\u00eda ser excluida del \u00a0art\u00edculo \u00a0289 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0sin \u00a0violar \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n. As\u00ed, en la \u00a0D-7594, \u00a0la \u00a0indeterminaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0servido \u00a0de base para que la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0incluya \u00a0en \u00a0este \u00a0tipo \u00a0la falsedad ideol\u00f3gica de documento privado, \u00a0mientras \u00a0en \u00a0la \u00a0D-7595, \u00a0tal \u00a0indeterminaci\u00f3n \u00a0apunta a la desprotecci\u00f3n del \u00a0inter\u00e9s \u00a0 p\u00fablico \u00a0 como \u00a0 consecuencia \u00a0 de \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0comportamiento \u00a0punible \u00a0que \u00a0lesiona los intereses sociales, contrario a lo que \u00a0ocurre \u00a0con \u00a0la \u00a0punici\u00f3n \u00a0de \u00a0la falsedad material e ideol\u00f3gica en documentos \u00a0p\u00fablicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0La \u00a0pregunta \u00a0que debe resolver en este \u00a0punto \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional es: (i) si el delito de falsedad ideol\u00f3gica en \u00a0documento \u00a0privado est\u00e1 incluido en el tipo penal del art\u00edculo 289 del C\u00f3digo \u00a0Penal; \u00a0(ii) \u00a0de \u00a0estarlo, \u00a0si \u00a0tal \u00a0hecho \u00a0resulta \u00a0respetuoso del principio de \u00a0legalidad constitucional.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Alcance del art\u00edculo 289 del C\u00f3digo Penal \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0tipificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica en \u00a0documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0El \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, en el C\u00f3digo penal de 1980 (DL 100 de 1980). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1.1. \u00a0La jurisprudencia de la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0ha \u00a0sostenido,\u00a0 \u00a0invariablemente, \u00a0que \u00a0el delito de falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0 en \u00a0 documento \u00a0 privado \u00a0 est\u00e1 \u00a0tipificado \u00a0en \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0Colombiana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1.2. \u00a0El debate ha estado presente desde la \u00a0antigua \u00a0 redacci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0que \u00a0hizo \u00a0surgir \u00a0dudas \u00a0equivalentes \u00a0 \u00a0respecto \u00a0 \u00a0del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 221 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 \u00e9poca18. \u00a0Inicialmente, \u00a0el \u00a0entendimiento \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0falsedad ideol\u00f3gica de documento \u00a0privado \u00a0hac\u00eda \u00a0parte \u00a0del tipo penal del art\u00edculo 221 del Decreto 100 de 1980 \u00a0fue \u00a0admitido \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal en sentencia de casaci\u00f3n del 18 de abril de \u00a01985, \u00a0con \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0magistrado \u00a0Fabio \u00a0Calder\u00f3n \u00a0Botero. \u00a0Igualmente, en \u00a0sentencia \u00a0del \u00a023 de abril de 1985, en sede de casaci\u00f3n, y a prop\u00f3sito de una \u00a0condena \u00a0penal \u00a0por \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de \u00a0unas facturas falsas, la Corte Suprema \u00a0explic\u00f3 respecto de la tipificaci\u00f3n de este delito: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo \u00a0quiera que el tipo que describe la \u00a0falsedad \u00a0documental \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0221 \u00a0del \u00a0C. \u00a0P. \u00a0no \u00a0distingue \u00a0entre las \u00a0modalidades \u00a0 ideol\u00f3gica \u00a0 y \u00a0 material \u00a0 y \u00a0 puesto \u00a0 que \u00a0 una \u00a0 y \u00a0otra \u00a0son \u00a0natural\u00edsticamente \u00a0posibles, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0puede \u00a0alterar \u00a0f\u00edsicamente \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0un documento privado con valor probatorio, lo mismo que consignar \u00a0en \u00a0\u00e9l hechos que no corresponde a la verdad para demostrar lo que realmente no \u00a0ocurri\u00f3, \u00a0ha \u00a0de \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0en tal tipo penal \u00a0pueden \u00a0subsumirse tanto la especie de falsedad documental material como aquella \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0ideol\u00f3gico , siempre que en uno y otro \u00a0casos \u00a0el \u00a0actor \u00a0haga \u00a0uso del documento as\u00ed falsificado\u201d. (subraya fuera de \u00a0texto) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0El \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, en el C\u00f3digo penal de 2000 (L 599 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.1. Con posterioridad a la expedici\u00f3n del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000, \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0mayoritaria \u00a0de \u00a0la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0(CSJ) \u00a0ha sido que la sanci\u00f3n penal de la falsificaci\u00f3n de documento \u00a0privado, \u00a0tipificada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0289 de la nueva regulaci\u00f3n, incluye la \u00a0hip\u00f3tesis de la falsedad ideol\u00f3gica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.2. La Corte Suprema de Justicia, en sede \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0y \u00a0sentencia \u00a0del \u00a029 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02000, sostuvo lo \u00a0siguiente19: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.2.1. \u00a0La falsedad ideol\u00f3gica consiste en \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0verdad \u00a0de \u00a0un \u00a0documento, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0su integridad \u00a0materialidad. \u00a0As\u00ed, \u00a0el \u00a0documento \u00a0que \u00a0contiene \u00a0informaci\u00f3n \u00a0no \u00a0veraz, \u00a0es \u00a0ideol\u00f3gicamente falso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa falsedad ideol\u00f3gica en documentos se \u00a0presenta \u00a0cuando en un escrito genuino se insertan declaraciones contrarias a la \u00a0verdad, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0cuando \u00a0siendo \u00a0el documento verdadero en su forma y origen \u00a0(aut\u00e9ntico), \u00a0contiene afirmaciones falsas sobre la existencia hist\u00f3rica de un \u00a0acto \u00a0o \u00a0un \u00a0hecho, \u00a0o \u00a0sus \u00a0modalidades, \u00a0bien porque se los hace aparecer como \u00a0verdaderos \u00a0no \u00a0habiendo \u00a0ocurrido, \u00a0o cuando habiendo acontecido de determinada \u00a0manera, \u00a0 son \u00a0 presentados \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 diferente20. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.2.2 \u00a0 La \u00a0 falsedad \u00a0 ideol\u00f3gica \u00a0 es \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0producirse \u00a0s\u00f3lo \u00a0en \u00a0documentos \u00a0que \u00a0est\u00e1n \u00a0llamados \u00a0a ser \u00a0verdaderos, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0a \u00a0contener \u00a0la \u00a0verdad. \u00a0La \u00a0veracidad \u00a0ideol\u00f3gica de \u00a0documentos \u00a0 p\u00fablicos \u00a0es \u00a0irrefutable \u00a0porque \u00a0dichos documentos est\u00e1n naturalmente emplazados a contener \u00a0la \u00a0verdad. \u00a0El \u00a0conflicto \u00a0surge \u00a0respecto \u00a0de la exigencia de veracidad de los \u00a0documentos \u00a0privados, pues no \u00a0existe \u00a0acuerdo \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el hecho de que los particulares deban decir \u00a0siempre la verdad en sus documentos. Dijo la Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn trat\u00e1ndose de falsedad ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0casos \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales el \u00a0funcionario \u00a0 est\u00e1 \u00a0 jur\u00eddicamente \u00a0 obligado \u00a0 a \u00a0 ser \u00a0 veraz \u00a0 no \u00a0 reviste \u00a0inconvenientes, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0a \u00a0ellos siempre les asiste el deber de hacerlo en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0su cargo, en virtud de la funci\u00f3n certificadora de la verdad que \u00a0el \u00a0Estado \u00a0les ha confiado, y la presunci\u00f3n de autenticidad y veracidad de que \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0amparados \u00a0los \u00a0documentos que autorizan, o en cuya elaboraci\u00f3n \u00a0intervienen. \u00a0De \u00a0all\u00ed \u00a0que \u00a0ninguna controversia surja en torno a su car\u00e1cter \u00a0delictivo frente a esta clase de documentos.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0discusi\u00f3n \u00a0se presenta en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0documentos \u00a0privados, \u00a0toda \u00a0vez que respecto de los particulares y el \u00a0deber \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 de \u00a0 decir \u00a0 la \u00a0 verdad, \u00a0 surgen \u00a0posiciones \u00a0doctrinarias \u00a0contrapuestas: \u00a01. \u00a0Quienes \u00a0son \u00a0del \u00a0criterio que no les asiste compromiso con \u00a0ella, \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0tal \u00a0motivo,\u00a0 no pueden ser, en ning\u00fan evento, sujetos \u00a0activos \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica.\u00a0 2. Quienes consideran que lo tienen en \u00a0determinados \u00a0casos, cuando la propia ley, expresa o t\u00e1citamente, les impone la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0hacerlo, \u00a0evento \u00a0en \u00a0el cual, por tanto, incurren en el citado \u00a0delito, \u00a0si \u00a0faltan \u00a0al \u00a0deber \u00a0de \u00a0veracidad \u00a0que \u00a0por \u00a0mandato \u00a0legal \u00a0les \u00a0es \u00a0exigible.21\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.2.3. \u00a0La \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0considera \u00a0que \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0de \u00a0veracidad \u00a0es \u00a0posible en documentos privados \u00a0cuando: \u00a0(i) \u00a0el \u00a0deber de veracidad proviene de la ley; (ii) el documento tiene \u00a0capacidad \u00a0probatoria; \u00a0(iii) \u00a0el \u00a0documento \u00a0es utilizado con fines jur\u00eddicos; \u00a0(iv) \u00a0el \u00a0documento \u00a0determine \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0o modificaci\u00f3n de una relaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0sustancial con perjuicio de un tercero. Esta doctrina es reiteraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del 18 de abril de 1985, con ponencia del \u00a0Magistrado\u00a0 doctor Fabio Calder\u00f3n Botero. As\u00ed dice la Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0Corte \u00a0se \u00a0ha \u00a0identificado con este \u00a0\u00faltimo \u00a0criterio, \u00a0que \u00a0hoy, \u00a0en \u00a0decisi\u00f3n mayoritaria reitera, aunque solo en \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0fuente \u00a0del deber de veracidad sea la propia ley, y se cumplan otras \u00a0condiciones, \u00a0 como \u00a0que \u00a0el \u00a0documento \u00a0tenga \u00a0capacidad \u00a0probatoria, \u00a0que \u00a0sea \u00a0utilizado \u00a0con \u00a0fines \u00a0jur\u00eddicos, y que determine la extinci\u00f3n o modificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0sustancial \u00a0con \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0un \u00a0tercero (Cfr. \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0de \u00a018 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01985, con ponencia del Magistrado\u00a0 doctor \u00a0Fabio Calder\u00f3n Botero, entre otras).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cSostener la atipicidad de la conducta con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0los particulares no est\u00e1n, en ning\u00fan caso, obligados a \u00a0decir \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0como \u00a0lo \u00a0postula \u00a0parte \u00a0de \u00a0la doctrina y lo proclaman los \u00a0Magistrados \u00a0disidentes, \u00a0contraviene \u00a0la \u00a0tendencia \u00a0universal que aboga por la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0dar \u00a0cr\u00e9dito \u00a0a \u00a0los \u00a0documentos \u00a0privados en las circunstancias \u00a0anotadas, \u00a0y \u00a0la \u00a0consiguiente incriminaci\u00f3n penal de comportamientos que, como \u00a0los \u00a0puntualizados, atentan contra la confianza general que el documento suscita \u00a0como \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba en el marco de las relaciones privadas, en detrimento de \u00a0la \u00a0 seguridad \u00a0 del \u00a0 tr\u00e1fico \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 fe \u00a0p\u00fablica.22\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.2.4. \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la obligaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0de \u00a0veracidad, \u00a0la \u00a0ley \u00a0suele \u00a0entregar \u00a0a \u00a0los particulares el deber de \u00a0certificar \u00a0hechos \u00a0con \u00a0fines probatorios, a efectos de generar confianza en la \u00a0sociedad. \u00a0Tal \u00a0es \u00a0el caso de m\u00e9dicos, revisores fiscales y administradores de \u00a0sociedades, \u00a0que \u00a0deben \u00a0dar fe de hechos de que tienen conocimiento. En algunos \u00a0casos \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0veracidad \u00a0proviene de la naturaleza del documento, cuando \u00a0est\u00e1 \u00a0destinado \u00a0a \u00a0servir \u00a0de prueba de una relaci\u00f3n jur\u00eddica relevante, que \u00a0involucra \u00a0 o \u00a0 puede \u00a0llegar \u00a0a \u00a0comprometer \u00a0intereses \u00a0de \u00a0terceras \u00a0personas \u00a0determinadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.2.5. \u00a0No puede afirmarse que la falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0 de \u00a0 documento \u00a0privado \u00a0es \u00a0at\u00edpica, \u00a0porque \u00a0dicha \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0contradice \u00a0la tendencia universal que da cr\u00e9dito a los documentos privados que \u00a0cumplen \u00a0las condiciones previamente anotadas. Hacerlo ser\u00eda dejar desprotegida \u00a0la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica \u00a0cuando la ley decide encomendarla a los particulares. Expres\u00f3 \u00a0al respecto la Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 un \u00a0 contexto \u00a0social \u00a0donde \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0son cada vez m\u00e1s complejas, y el tr\u00e1fico jur\u00eddico requiere de una \u00a0mayor \u00a0protecci\u00f3n \u00a0para \u00a0su \u00a0adecuado desenvolvimiento y funcionalidad, resulta \u00a0limitado \u00a0pensar \u00a0que \u00a0el legislador colombiano haya resuelto dejar por fuera de \u00a0tutela \u00a0penal \u00a0conductas \u00a0que \u00a0no solo atentan contra su seguridad e integridad, \u00a0sino \u00a0que ven\u00edan siendo objeto de regulaci\u00f3n en la normatividad anterior\u00a0 \u00a0(art\u00edculos \u00a0237 \u00a0y \u00a0241 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0de \u00a01936, en armon\u00eda con el 231, \u00a0numeral 4\u00ba ejusdem).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.2.6. De los antecedentes legislativos del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal no se infiere la intenci\u00f3n de haber despenalizado esta conducta. \u00a0Las \u00a0normas \u00a0previas \u00a0al \u00a0C\u00f3digo \u00a0la \u00a0sancionaban \u00a0expresamente y las que no lo \u00a0hac\u00edan, \u00a0part\u00edan de la base de que un documento privado puesto en circulaci\u00f3n \u00a0se \u00a0vuelve \u00a0p\u00fablico. \u00a0Del \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0las actas de aprobaci\u00f3n del anterior \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal se infiere, por el contrario, que la intenci\u00f3n de las comisiones \u00a0redactoras \u00a0era \u00a0incluir \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal, \u00a0pero dentro del esquema de una norma \u00a0gramaticalmente simplificada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo puede verse, la eliminaci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a0que alud\u00edan espec\u00edficamente a la falsedad ideol\u00f3gica en documento \u00a0privado \u00a0estuvo \u00a0orientada, \u00a0antes \u00a0que por la pretensi\u00f3n de descriminalizar su \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 fijar \u00a0 la \u00a0 impunidad \u00a0de \u00a0dichas \u00a0conductas, \u00a0por \u00a0la\u00a0 \u00a0simplificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0correspondientes \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la t\u00e9cnica de \u00a0definici\u00f3n \u00a0 legal \u00a0de \u00a0m\u00e1xima \u00a0omnicomprensi\u00f3n \u00a0en \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0la \u00a0eliminaci\u00f3n \u00a0de la regulaci\u00f3n casu\u00edstica de los tipos penales de falsedad que \u00a0tra\u00eda \u00a0el \u00a0anterior \u00a0estatuto, \u00a0prop\u00f3sito \u00a0en el cual se hab\u00edan empe\u00f1ado los \u00a0comisionados, \u00a0y \u00a0que \u00a0permiti\u00f3 \u00a0la construcci\u00f3n de tipos a trav\u00e9s de modelos \u00a0gramaticales \u00a0como \u00a0el \u00a0contenido en el art\u00edculo 221 del C\u00f3digo, que comprende \u00a0tanto \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0material como la ideol\u00f3gica, sin perjuicio, obviamente, de \u00a0la \u00a0operancia del principio seg\u00fan el cual el deber de veracidad exigible de los \u00a0particulares \u00a0sea \u00a0excepcional, como ha sido la tradici\u00f3n en modelos sociales y \u00a0pol\u00edticos \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 tipo \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 nuestro.23\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.2.7. \u00a0La \u00a0falsificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0documento \u00a0consiste \u00a0en \u00a0faltar a la verdad a trav\u00e9s suyo. Por ello resulta impensable que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0decidi\u00f3 \u00a0despenalizar el comportamiento por el solo hecho de no \u00a0haber \u00a0reproducido \u00a0el \u00a0mismo \u00a0texto \u00a0de \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica en documento \u00a0p\u00fablico: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cFalsificar \u00a0un \u00a0documento, \u00a0no \u00a0es \u00a0solo \u00a0alterar \u00a0 su \u00a0 contenido \u00a0material \u00a0(falsedad \u00a0material \u00a0propia), \u00a0o \u00a0elaborarlo \u00a0integralmente \u00a0 (falsedad \u00a0material \u00a0impropia). \u00a0Falsificar \u00a0es \u00a0tambi\u00e9n \u00a0hacer \u00a0aparecer \u00a0como \u00a0verdaderos, \u00a0hechos \u00a0que \u00a0no \u00a0han \u00a0sucedido, \u00a0o presentar de una \u00a0determinada \u00a0manera \u00a0hechos \u00a0que acontecieron\u00a0 en forma distinta, es decir, \u00a0faltar \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad \u00a0en \u00a0el \u00a0documento, \u00a0o falsearlo ideol\u00f3gicamente. Por eso \u00a0carece \u00a0de \u00a0sentido \u00a0argumentar \u00a0que el legislador dej\u00f3 a la deriva la falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, al no reproducir la f\u00f3rmula gramatical que \u00a0utiliz\u00f3 para los documentos p\u00fablicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUna comprensi\u00f3n distinta de la expuesta, \u00a0conducir\u00eda \u00a0necesariamente \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n de que ninguna forma de falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento privado es punible, ni siquiera las cometidas por los \u00a0particulares \u00a0en \u00a0ejercicio de la facultad documentadora de la verdad que la ley \u00a0les \u00a0ha \u00a0impuesto \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0su \u00a0profesi\u00f3n \u00a0u oficio, como\u00a0 m\u00e9dicos, \u00a0contadores, \u00a0revisores fiscales,\u00a0 postura que contrasta con el contenido de \u00a0las \u00a0discusiones \u00a0del \u00a0proyecto, \u00a0los \u00a0antecedentes legislativos, y la tendencia \u00a0actual \u00a0de \u00a0fortalecer \u00a0la \u00a0confianza \u00a0en \u00a0el tr\u00e1fico jur\u00eddico.\u201d24 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, en esta sentencia del a\u00f1o 2000, la \u00a0Sala \u00a0Penal de la Corte Suprema de Justicia sent\u00f3 las bases de su hermen\u00e9utica \u00a0al \u00a0explicar, \u00a0fundada \u00a0en \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n sistem\u00e1tica e hist\u00f3rica de la \u00a0norma, \u00a0porque \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio \u00a0el \u00a0texto del art\u00edculo 289 de la Ley 599 de 2000 \u00a0incluye la falsedad material e ideol\u00f3gica de documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.3. \u00a0En \u00a0lo sucesivo, la Corte Suprema ha \u00a0venido reiterando su jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.3.1. \u00a0En \u00a0providencia \u00a0del 9 de julio de \u00a02004, \u00a0 en \u00a0el \u00a0proceso \u00a022407, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0admiti\u00f3 \u00a0una \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0en \u00a0uno \u00a0de \u00a0cuyos cargos se planteaba el problema jur\u00eddico de la \u00a0tipicidad \u00a0 de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0reiterando \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0asumida por la Corte Suprema en la citada providencia \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02000 \u00a0para \u00a0disponer su admisi\u00f3n25. \u00a0En \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a016 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02005, Proceso No 22407, con ponencia del mismo magistrado, la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0insisti\u00f3 en las razones para considerar que la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica de documento privado se encuentra incluida en el art\u00edculo \u00a0289 del C\u00f3digo Penal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0s\u00edntesis: de la literalidad de la \u00a0ley, \u00a0de \u00a0su \u00a0contenido, de su an\u00e1lisis contextual, de su historia reciente, de \u00a0los \u00a0principios \u00a0generales \u00a0del \u00a0derecho, de la jurisprudencia y de trascendente \u00a0doctrina patria, se concluye que la\u00a0 \u00a0 \u00a0falsedad ideol\u00f3gica en documento privado, s\u00ed era conducta \u00a0punible en el C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed \u00a0 el \u00a0asunto, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0la \u00a0Corte \u00a0de su afirmaci\u00f3n seg\u00fan la cual en el \u00a0c\u00f3digo \u00a0anterior \u00a0esa \u00a0forma \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0s\u00ed se hallaba incorporada expresa, \u00a0cierta \u00a0e \u00a0inequ\u00edvocamente, \u00a0es \u00a0perfectamente \u00a0trasladable a este sector de la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0La \u00a0situaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0dos \u00a0c\u00f3digos, \u00a0entonces, es \u00a0exactamente igual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.3.2. En una providencia m\u00e1s reciente, del \u00a012 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0marzo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 200826, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0contest\u00f3 a los \u00a0argumentos del casacionista en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed \u00a0mismo, \u00a0resulta \u00a0evidente \u00a0que las \u00a0acusadas \u00a0 incurrieron \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado. En efecto, recordemos que la jurisprudencia ha sido clara en \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0a los particulares s\u00f3lo les asiste el deber jur\u00eddico de decir la \u00a0verdad \u00a0cuando \u00a0la \u00a0propia ley, expresa o t\u00e1citamente les impone la obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0hacerlo, \u00a0evento \u00a0en \u00a0el \u00a0cual, \u00a0por tanto, incurren en el citado delito, si \u00a0faltan al deber de veracidad que por mandato legal les es exigible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026.) \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe acuerdo con los anteriores argumentos \u00a0se \u00a0puede \u00a0predicar \u00a0que la conducta desplegada por las acusadas es t\u00edpica, por \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0encuentra \u00a0adecuaci\u00f3n en el tipo penal que describe abstractamente \u00a0el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0as\u00ed \u00a0mismo \u00a0que \u00a0con \u00a0ese \u00a0comportamiento \u00a0lesionaron \u00a0la \u00a0fe p\u00fablica, en tanto que el documento entr\u00f3 al \u00a0tr\u00e1fico \u00a0jur\u00eddico y pretend\u00edan demostrar un orden sucesoral que correspond\u00eda \u00a0con la verdad y, por \u00faltimo, que actuaron con dolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.3.3. Igualmente, en providencia del 30 de \u00a0abril \u00a0de 200827, \u00a0la misma Sala Penal estableci\u00f3, en confirmaci\u00f3n de la posici\u00f3n \u00a0previamente indicada, lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0tiene dos connotaciones, una, producto de su alteraci\u00f3n material, como \u00a0puede \u00a0ocurrir \u00a0cuando \u00a0alguien \u00a0enmienda, \u00a0tacha, borra, suprime o de cualquier \u00a0manera \u00a0altera su texto. La otra, la falsedad ideol\u00f3gica, tiene lugar cuando el \u00a0particular \u00a0consigna en el documento privado hechos o circunstancias ajenas a la \u00a0realidad, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0cuando \u00a0falta \u00a0a \u00a0su deber de verdad sobre un aspecto que \u00a0comporta \u00a0 \u00a0 quebrantamiento \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 relaciones \u00a0 \u00a0sociales \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0efectos \u00a0jur\u00eddicos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026.) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo anterior, de un \u00a0lado, \u00a0no \u00a0advierte la Sala en el discurso del casacionista argumentos novedosos \u00a0que \u00a0obligaran \u00a0a \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0estudio \u00a0del \u00a0tema ya definido de anta\u00f1o, y tanto \u00a0menos, \u00a0a variar una tal posici\u00f3n jurisprudencial en beneficio de los intereses \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0contrario a lo expuesto por el censor, el delito de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0s\u00ed \u00a0se encuentra tipificado y es \u00a0sancionado \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 legislaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 colombiana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2.3.4. \u00a0Y \u00a0en \u00a0otra \u00a0providencia, del 23 de \u00a0junio \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0dos \u00a0 \u00a0 mil \u00a0 \u00a0 ocho \u00a0 \u00a0 200828, \u00a0la \u00a0Sala Penal de la Corte \u00a0confirm\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0imprescindible aclararle al actor el \u00a0criterio \u00a0que \u00a0tiene \u00a0la \u00a0Corte \u00a0respecto \u00a0al punible de falsedad ideol\u00f3gica en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0pues \u00a0al parecer \u00e9l entiende que ese comportamiento no se \u00a0encuentra \u00a0consagrado en el sistema de derecho penal colombiano, es por ello que \u00a0se \u00a0viene \u00a0ponderando \u00a0tal \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0en \u00a0el entendido que si re\u00fanen ciertas \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0t\u00edpicas \u00a0la \u00a0conducta \u00a0es \u00a0il\u00edcita \u00a0cuando \u00a0\u201cen un escrito \u00a0genuino \u00a0se \u00a0insertan \u00a0declaraciones \u00a0contrarias \u00a0a \u00a0la verdad, es decir, cuando \u00a0siendo \u00a0el \u00a0documento \u00a0verdadero \u00a0en \u00a0su \u00a0forma \u00a0y origen (aut\u00e9ntico), contiene \u00a0afirmaciones \u00a0falsas sobre la existencia hist\u00f3rica de un acto o un hecho, o sus \u00a0modalidades, \u00a0bien \u00a0porque \u00a0se \u00a0los \u00a0hace \u00a0aparecer \u00a0como verdaderos no habiendo \u00a0ocurrido, \u00a0o \u00a0cuando \u00a0habiendo acontecido de determinada manera, son presentados \u00a0de \u00a0una \u00a0diferente\u201d \u00a0[1] \u00a0. \u00a0Quiere significar lo precedente, que el delito de \u00a0falsedad \u00a0 ideol\u00f3gica \u00a0en\u00a0 \u00a0documento \u00a0privado \u00a0s\u00ed \u00a0est\u00e1 \u00a0tipificado \u00a0en \u00a0Colombia [2]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. Derecho viviente en materia de falsedad \u00a0en documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3.1. \u00a0La l\u00ednea jurisprudencial relacionada \u00a0demuestra \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 norma \u00a0acusada \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso \u00a0ha \u00a0sido \u00a0interpretada \u00a0un\u00edvocamente \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia y que dicha interpretaci\u00f3n ha \u00a0reconocido \u00a0la \u00a0existencia \u00a0jur\u00eddica, \u00a0real \u00a0y \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0del \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0falsificaci\u00f3n \u00a0en \u00a0documento privado. En otras palabras, existe una consistente \u00a0corriente \u00a0hermen\u00e9utica, \u00a0constructiva \u00a0del \u00a0derecho \u00a0viviente, \u00a0en \u00a0torno a la \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0que ha dado sentido pleno de aplicaci\u00f3n a la \u00a0norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3.2. \u00a0Por \u00a0regla \u00a0general no corresponde al \u00a0juez \u00a0 \u00a0constitucional \u00a0 \u00a0la \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 alcance \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 norma \u00a0legal29: \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0los \u00a0organismos \u00a0jurisdiccionales \u00a0competentes la \u00a0funci\u00f3n \u00a0de \u00a0hacerlo, para lo cual gozan de autonom\u00eda org\u00e1nica y funcional ya \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0est\u00e1n sometidos al imperio de la Ley (art. 230 C.P), a menos que se \u00a0involucren \u00a0valores, \u00a0principios \u00a0o \u00a0disposiciones \u00a0constitucionales \u00a0(Sentencia \u00a0C-109 \u00a0de \u00a01995). No obstante, \u00a0es \u00a0f\u00e1cil \u00a0comprender \u00a0que \u00a0dicha \u00a0regla \u00a0resulta \u00a0insuficiente \u00a0cuando \u00a0de \u00a0la \u00a0divergencia \u00a0 interpretativa \u00a0de \u00a0un \u00a0texto \u00a0legal \u00a0emana \u00a0un \u00a0peligro \u00a0para \u00a0la \u00a0integridad \u00a0o \u00a0alcance \u00a0del \u00a0texto \u00a0constitucional. \u00a0En \u00a0estos \u00a0casos, \u00a0el \u00a0juez \u00a0constitucional \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0involucrarse \u00a0 \u00a0en \u00a0 la \u00a0 determinaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 su \u00a0sentido: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLas interpretaciones de las disposiciones \u00a0demandadas \u00a0 \u00a0no \u00a0 pueden \u00a0 ser, \u00a0 en \u00a0 principio, \u00a0 objeto \u00a0 del \u00a0 control \u00a0 de \u00a0constitucionalidad, \u00a0pues \u00a0\u00e9ste es un juicio abstracto que confronta las normas \u00a0con \u00a0la Constituci\u00f3n para derivar de all\u00ed su conformidad o disconformidad. Con \u00a0todo, \u00a0esta regla no es absoluta, pues en ocasiones, a fin de procurar la guarda \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0(CP \u00a0art. \u00a0241), \u00a0la \u00a0Corte \u00a0debe \u00a0intervenir \u00a0en debates \u00a0hermen\u00e9uticos \u00a0sobre \u00a0el \u00a0alcance \u00a0de las disposiciones sometidas a control. La \u00a0raz\u00f3n \u00a0es \u00a0simple: \u00a0el control de constitucionalidad es un juicio relacional de \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las normas con la Constituci\u00f3n, lo cual hace inevitable que \u00a0el \u00a0juez constitucional deba comprender y analizar el contenido y alcance de las \u00a0disposiciones \u00a0legales bajo examen. En ese orden de ideas, el an\u00e1lisis requiere \u00a0una \u00a0debida interpretaci\u00f3n tanto de la Constituci\u00f3n como de las normas que con \u00a0ella se confrontan.\u201d (Sentencia C-128 de 2002) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, el debate jur\u00eddico que se plantea \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0est\u00e1 \u00a0sentado \u00a0sobre una diferencia interpretativa respecto del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado. \u00a0Esta \u00a0divergencia no es puramente \u00a0legal, \u00a0 pues \u00a0 cualquiera \u00a0 de \u00a0 las \u00a0opciones \u00a0te\u00f3ricas \u00a0tiene \u00a0consecuencias \u00a0constitucionales \u00a0verificables. \u00a0Esto \u00a0significa \u00a0que la Corte Constitucional es \u00a0competente \u00a0 para \u00a0 adentrarse \u00a0en \u00a0el \u00a0debate \u00a0hermen\u00e9utico, \u00a0pues \u00a0existe \u00a0un \u00a0compromiso \u00a0constitucional \u00a0pendiente, \u00a0resultado \u00a0de cualquiera de los extremos \u00a0argumentativos que se haga con la raz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3.3. \u00a0 En \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0la \u00a0labor \u00a0interpretativa \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0legal \u00a0demandada \u00a0debe tener en consideraci\u00f3n la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, como tribunal experto en el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0instituciones \u00a0propias \u00a0de \u00a0su especialidad. En sentencia \u00a0C-557\/01 \u00a0dijo \u00a0la Corte, respecto de la providencias del Consejo de Estado y la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia: (\u2026) la jurisprudencia de \u00a0ambos \u00a0\u00f3rganos \u00a0es \u00a0un \u00a0referente \u00a0indispensable \u00a0para \u00a0apreciar el significado \u00a0viviente \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0demandadas. \u00a0En \u00a0efecto, la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0del \u00a0sentido \u00a0que \u00a0los jueces le dan a la normativa, como fuente de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0su \u00a0sentido \u00a0material, \u00a0es lo que la Corte conoce como derecho \u00a0viviente. \u00a0El tribunal acepta que \u201cla interpretaci\u00f3n \u00a0jurisprudencial \u00a0y \u00a0doctrinaria del texto normativo demandado debe ser tenida en \u00a0cuenta \u00a0para \u00a0fijar \u00a0el \u00a0sentido, los alcances, los efectos, o la funci\u00f3n de la \u00a0norma \u00a0objeto \u00a0del \u00a0control \u00a0constitucional \u00a0en \u00a0un \u00a0proceso, tal y como ha sido \u00a0aplicada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 realidad.\u201d30\u00a0 \u00a0De lo contrario, dice \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0el \u00a0juez constitucional \u201cpodr\u00eda declarar \u00a0exequible \u00a0 una \u00a0norma \u00a0cuyos \u00a0alcances \u00a0y \u00a0efectos \u00a0son \u00a0incompatibles \u00a0con \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0har\u00eda \u00a0inocuo \u00a0el \u00a0control. \u00a0En \u00a0el mismo sentido, al \u00a0suponer \u00a0un \u00a0determinado \u00a0sentido \u00a0hipot\u00e9tico de la norma en cuesti\u00f3n, podr\u00eda \u00a0declarar \u00a0inexequibles disposiciones cuyo significado viviente es compatible con \u00a0la \u00a0 Carta, \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0 representar\u00eda \u00a0 un \u00a0 ejercicio \u00a0 inadecuado \u00a0 de \u00a0sus \u00a0funciones\u201d31. \u00a0 Y \u00a0para \u00a0que \u00a0pueda \u00a0hablarse \u00a0de \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0normativa \u00a0con fuerza de derecho viviente se requiere que dicha \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 sea \u00a0 consistente, \u00a0 consolidada \u00a0 y \u00a0relevante: \u00a0Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0derecho \u00a0viviente en la jurisprudencia se \u00a0entienda \u00a0conformado, \u00a0se \u00a0deben \u00a0cumplir \u00a0varios \u00a0requisitos \u00a0que \u00a0muestren \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0orientaci\u00f3n \u00a0jurisprudencial \u00a0dominante, bien establecida. \u00a0Entre \u00a0 ellos, \u00a0 son \u00a0 requisitos \u00a0 sine \u00a0 qua \u00a0 non \u00a0los \u00a0siguientes: \u00a0(1.) \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0judicial debe ser consistente, as\u00ed no sea id\u00e9ntica y uniforme \u00a0(si \u00a0existen contradicciones o divergencias significativas, no puede hablarse de \u00a0un \u00a0 \u00a0sentido \u00a0 \u00a0normativo \u00a0 \u00a0generalmente \u00a0 acogido \u00a0 sino \u00a0 de \u00a0 controversias \u00a0jurisprudenciales); \u00a0(2.) \u00a0en \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0la interpretaci\u00f3n judicial debe \u00a0estar \u00a0consolidada: \u00a0un solo fallo, salvo circunstancias especiales, resultar\u00eda \u00a0insuficiente \u00a0para \u00a0apreciar \u00a0si una interpretaci\u00f3n determinada se ha extendido \u00a0dentro \u00a0de la correspondiente jurisdicci\u00f3n; y, (3.) la interpretaci\u00f3n judicial \u00a0debe \u00a0ser \u00a0relevante \u00a0para \u00a0fijar el significado de la norma objeto de control o \u00a0para \u00a0determinar \u00a0los \u00a0alcances y efectos de la parte demandada de una norma.\u201d \u00a0(Sentencia C-557 de 2001). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3.4. Respecto de establecer si la posici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de Justicia, respecto de la tipificaci\u00f3n de la falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0constituye derecho viviente en la materia, \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0considera \u00a0que la jurisprudencia de la Corte Suprema en este \u00a0punto \u00a0no \u00a0ofrece \u00a0reparo \u00a0alguno \u00a0de \u00a0consistencia, \u00a0y \u00a0que \u00a0resulta, \u00a0en todo, \u00a0pertinente \u00a0al \u00a0problema \u00a0jur\u00eddico planteado por los demandantes. En efecto, es \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0posici\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual el delito de falsedad ideol\u00f3gica en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0consignado \u00a0en \u00a0el \u00a0tipo penal de falsedad en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0no es reciente, sino que se remonta a la interpretaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a0221 \u00a0del Decreto 100 de 1980, anterior C\u00f3digo Penal del pa\u00eds; luego \u00a0con \u00a0la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0retom\u00f3 \u00a0el debate y \u00a0se\u00f1al\u00f3, \u00a0concretamente \u00a0en sentencia del 17 de agosto de 2000, que la falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento privado era una hip\u00f3tesis prevista por el legislador \u00a0en \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0289, \u00a0aplicable \u00a0cuando sobre el particular \u00a0recayera \u00a0el \u00a0deber \u00a0legal \u00a0de \u00a0decir \u00a0la verdad. Esta tesis fue reiterada en lo \u00a0sucesivo \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0y \u00a0en la actualidad, como lo resaltan las providencias \u00a0recientemente \u00a0fechadas, \u00a0es \u00a0la \u00a0que \u00a0expone \u00a0como \u00a0sustento de sus decisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4. \u00a0El \u00a0sentido \u00a0y \u00a0alcance \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0demandada \u00a0a \u00a0la \u00a0luz del texto legal y la jurisprudencia y el cargo de omisi\u00f3n \u00a0legislativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4.1. \u00a0Por \u00a0lo \u00a0expuesto, para esta Corte es \u00a0claro \u00a0que, \u00a0con \u00a0base \u00a0en la jurisprudencia consistente y reiterada de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0y de conformidad con los alcances del concepto de derecho \u00a0viviente, \u00a0el art\u00edculo 289 de la Ley 599 de 2000 se refiere tanto a la falsedad \u00a0material como a la falsedad ideol\u00f3gica del documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4.2. \u00a0 \u00a0Esta \u00a0 \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0 \u00a0sirve, \u00a0preliminarmente, \u00a0para \u00a0responder \u00a0el \u00a0interrogante \u00a0de \u00a0la ciudadana demandante \u00a0Kerin \u00a0Jaramillo \u00a0Mart\u00ednez, quien sostiene que el legislador omiti\u00f3 incluir en \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal el delito de falsedad ideol\u00f3gica. De acuerdo con las reglas del \u00a0derecho \u00a0viviente, \u00a0el \u00a0int\u00e9rprete autorizado de la ley ha entendido que cuando \u00a0el \u00a0legislador se refiere a la falsedad, a secas, incluye las dos modalidades en \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0es \u00a0posible, esto es, que el tipo penal demandado s\u00ed incluye el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad ideol\u00f3gica en documento privado y, en modo alguno, incurre \u00a0en \u00a0omisi\u00f3n \u00a0alguna. \u00a0Y al no presentarse en la norma acusada la exclusi\u00f3n del \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica rese\u00f1ada por uno de los demandantes, la Corte \u00a0se \u00a0abstendr\u00e1 \u00a0de \u00a0consideraciones \u00a0adicionales \u00a0al respecto relativas al deber \u00a0constitucional omitido o al deber de igualdad pretermitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora corresponde dar respuesta al cargo de la \u00a0demanda \u00a0D-7594, \u00a0seg\u00fan \u00a0el cual, la falta de definici\u00f3n expresa del delito de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica en documento privado hace que su inclusi\u00f3n sea violatoria \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0y \u00a0as\u00ed, de la Constituci\u00f3n y de la Convenci\u00f3n \u00a0Americana de Derechos Humanos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. Inclusi\u00f3n de la falsedad ideol\u00f3gica en \u00a0documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Establecido \u00a0el alcance del art\u00edculo 289 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0-Ley 599 de 2000- en cuanto que la falsedad en documento privado \u00a0admite \u00a0las \u00a0modalidades \u00a0material \u00a0e \u00a0ideol\u00f3gica, \u00a0la \u00a0falta de menci\u00f3n de la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cideol\u00f3gica\u201d \u00a0en \u00a0el \u00a0texto \u00a0legal \u00a0no afecta su precisi\u00f3n jur\u00eddica ni disminuye su nivel de \u00a0certeza \u00a0 \u00a0en \u00a0 detrimento \u00a0 del \u00a0 requerimiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 legalidad \u00a0 de \u00a0 la \u00a0conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. Concepto de legalidad penal. \u00a0<\/p>\n<p>4.2.1. La Corte Constitucional ha dicho que el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0penal \u00a0impone \u00a0al \u00a0legislador \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n de las \u00a0conductas \u00a0sancionables \u00a0en \u00a0funci\u00f3n del conocimiento previo que los ciudadanos \u00a0deben \u00a0tener \u00a0sobre \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de sus comportamientos. La Corte sostiene al \u00a0respecto \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0principio \u00a0no \u00a0se \u00a0agota \u00a0en \u00a0materia \u00a0penal \u00a0\u201ccon \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0previa \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0punibles, sino que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0es necesario que las conductas punibles y las sanciones est\u00e9n precisa \u00a0y \u00a0claramente \u00a0descritas \u00a0en \u00a0la \u00a0ley. \u00a0La \u00a0Corte ha dicho que las conductas que \u00a0comportan \u00a0sanciones \u00a0penales \u00a0deben \u00a0ser \u00a0descritas \u00a0de tal forma que, antes de \u00a0realizar \u00a0 los \u00a0 actos, \u00a0 las \u00a0 personas \u00a0 puedan \u00a0 saber \u00a0 clara, \u00a0 precisa \u00a0 e \u00a0inequ\u00edvocamente, \u00a0qu\u00e9 \u00a0comportamientos \u00a0est\u00e1n \u00a0prohibidos \u00a0y \u00a0cu\u00e1les \u00a0no \u00a0lo \u00a0est\u00e1n. \u00a0 El \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0estos \u00a0requisitos \u00a0habr\u00e1 \u00a0de \u00a0conducir \u00a0a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0inexequibilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 norma.\u201d32. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2.2. \u00a0En \u00a0la \u00a0misma l\u00ednea, la Corte hab\u00eda \u00a0dicho \u00a0que \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de las conductas punibles es reserva de ley, lo que \u00a0significa \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0el \u00a0legislador puede se\u00f1alar, por v\u00eda de autoridad, los \u00a0comportamientos \u00a0penalmente reprochables, correspondi\u00e9ndole al juez \u00fanicamente \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0subsunci\u00f3n de las conductas en la pena \u00a0previamente \u00a0 fijada \u00a0 por \u00a0aqu\u00e9l. \u00a0La \u00a0Corte \u00a0hab\u00eda \u00a0dicho \u00a0que \u00a0\u201cla \u00a0creaci\u00f3n \u00a0de \u00a0tipos penales tiene reserva de ley, en sentido \u00a0material, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0manifestaci\u00f3n del principio democr\u00e1tico y garant\u00eda \u00a0del \u00a0pluralismo \u00a0pol\u00edtico: \u00a0se \u00a0reservan \u00a0ciertas \u00a0materias \u00a0a la forma de ley, \u00a0elaborada \u00a0por \u00a0quienes \u00a0son \u00a0los representantes de los ciudadanos y mediante un \u00a0proceso \u00a0legislativo \u00a0caracterizado \u00a0por \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0y \u00a0publicidad. \u00a0La ley aparece como la expresi\u00f3n de la voluntad popular, realizada \u00a0en \u00a0un \u00a0proceso \u00a0donde \u00a0se \u00a0garantizan el principio democr\u00e1tico y el pluralismo \u00a0pol\u00edtico.\u201d33 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. El art\u00edculo 289 de la Ley 599 de 2000 y \u00a0el principio de legalidad del tipo penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3.1. En el caso concreto, de acuerdo con las \u00a0precisiones \u00a0anteriormente \u00a0anotadas, \u00a0es claro que no ha sido la Corte Suprema, \u00a0sino \u00a0el propio Legislador, el que ha decidido sancionar la falsedad ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, no obstante que los argumentos de los doctrinantes hayan \u00a0obligado \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 a \u00a0justificar \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0mediante \u00a0un \u00a0proceso \u00a0interpretativo \u00a0suficientemente \u00a0documentado. En efecto, del an\u00e1lisis hecho por \u00a0los \u00a0fallos \u00a0citados, \u00a0especialmente por los consignados en las providencias del \u00a029 \u00a0de noviembre de 2000 y del 16 de marzo de 2005, se tiene que en ejercicio de \u00a0su \u00a0trabajo \u00a0hermen\u00e9utico, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0encontr\u00f3 \u00a0que la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cfalsedad\u201d utilizada por el legislador era contentiva de las dos \u00a0modalidades \u00a0de \u00a0falsedad: de la que se comete mediante la adulteraci\u00f3n f\u00edsica \u00a0del \u00a0documento y de la que se deriva de mentir en la elaboraci\u00f3n del documento; \u00a0y \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0de \u00a0hist\u00f3ricos \u00a0aportados \u00a0por \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0de casaci\u00f3n, \u00a0referidos \u00a0a \u00a0los \u00a0debates \u00a0que \u00a0tuvieron \u00a0lugar \u00a0en \u00a0la comisi\u00f3n redactora del \u00a0c\u00f3digo, \u00a0son \u00a0ilustrativos de la intenci\u00f3n de sus creadores de no despenalizar \u00a0esa conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del mismo modo, la Corte Suprema de Justicia, \u00a0bas\u00e1ndose \u00a0en \u00a0el \u00a0m\u00e9todo \u00a0final\u00edstico \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n, concluy\u00f3 que la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u201cideol\u00f3gica\u201d del texto legal no implicaba la \u00a0despenalizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0pues \u00a0\u201ccarece de \u00a0sentido \u00a0argumentar \u00a0que el legislador dej\u00f3 a la deriva la falsedad ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento privado, al no reproducir la f\u00f3rmula gramatical que utiliz\u00f3 para \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0documentos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 p\u00fablicos\u201d34. A \u00a0lo cual agreg\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUna comprensi\u00f3n distinta de la expuesta, \u00a0conducir\u00eda \u00a0necesariamente \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n de que ninguna forma de falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento privado es punible, ni siquiera las cometidas por los \u00a0particulares \u00a0en \u00a0ejercicio de la facultad documentadora de la verdad que la ley \u00a0les \u00a0ha \u00a0impuesto \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0su \u00a0profesi\u00f3n \u00a0u oficio, como\u00a0 m\u00e9dicos, \u00a0contadores, \u00a0revisores fiscales,\u00a0 postura que contrasta con el contenido de \u00a0las \u00a0discusiones \u00a0del \u00a0proyecto, \u00a0los \u00a0antecedentes legislativos, y la tendencia \u00a0actual \u00a0de \u00a0fortalecer \u00a0la confianza en el tr\u00e1fico jur\u00eddico.\u201d (Corte Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, 29 de noviembre de 2000) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acudiendo a una interpretaci\u00f3n gramatical del \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0norma, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0adujo \u00a0que \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0\u201cfalsedad\u201d era \u00a0incluyente \u00a0de \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0tipos \u00a0de falsedad y que, como el legislador no \u00a0hab\u00eda \u00a0 establecido \u00a0 distinci\u00f3n \u00a0 expl\u00edcita, \u00a0 ambas \u00a0 modalidades \u00a0 deb\u00edan \u00a0considerarse \u00a0incluidas \u00a0en la sanci\u00f3n, pues no le correspond\u00eda al int\u00e9rprete \u00a0establecer diferencias. La Corte manifest\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0 esas \u00a0son \u00a0especies \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0los documentos, es claro que cuando el r\u00f3tulo o r\u00fabrica del \u00a0art\u00edculo \u00a0 alude \u00a0a \u00a0\u201cFalsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado\u201d, \u00a0incluye \u00a0las \u00a0dos \u00a0especies. \u00a0Por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0motivo, \u00a0se \u00a0llega \u00a0a id\u00e9ntica conclusi\u00f3n frente al \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la norma: \u201cEl que falsifique documento privado que pueda servir \u00a0de prueba\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe la gu\u00eda de la disposici\u00f3n, entonces, \u00a0de \u00a0su nombre-r\u00f3tulo o r\u00fabrica-, se desprende que si la falsedad en documentos \u00a0puede \u00a0ser material e ideol\u00f3gica, la denominaci\u00f3n del art\u00edculo cobija las dos \u00a0modalidades; \u00a0y \u00a0a lo mismo se arriba al leer su contenido.\u201d (Corte Suprema de \u00a0Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, 16 de marzo de 2005). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En resumen -tal como lo dijo la Corte Suprema- \u00a0\u201cde la literalidad de la ley, de su contenido, de su \u00a0an\u00e1lisis \u00a0contextual, \u00a0de su historia reciente, de los principios generales del \u00a0derecho, \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0y de trascendente doctrina patria, se concluye \u00a0que \u00a0la\u00a0 \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0s\u00ed \u00a0era conducta \u00a0punible \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal \u00a0 de \u00a0 1980\u201d35; \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0esa \u00a0t\u00f3nica, \u00a0\u201cla \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0la \u00a0Corte \u00a0de su \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual en el c\u00f3digo anterior esa forma de falsedad s\u00ed se \u00a0hallaba \u00a0 incorporada \u00a0expresa, \u00a0cierta \u00a0e \u00a0inequ\u00edvocamente, \u00a0es \u00a0perfectamente \u00a0trasladable \u00a0 a \u00a0 este \u00a0 sector \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n\u201d36. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3.2. Las consideraciones anteriores ponen en \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado incluye la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica. \u00a0La \u00a0ley \u00a0penal \u00a0-el \u00a0art\u00edculo 289 del C\u00f3digo Penal- no \u00a0descriminaliz\u00f3 \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica, y tal premisa en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0puede \u00a0colegirse \u00a0de la ausencia de menci\u00f3n expresa de la palabra \u00a0\u201cideol\u00f3gica\u201d \u00a0del texto \u00a0de \u00a0la \u00a0ley. \u00a0La \u00a0Corte \u00a0Suprema consider\u00f3, por el contrario, que el legislador \u00a0hab\u00eda \u00a0decidido suprimir la referencia a esta modalidad, en aras de la simpleza \u00a0del tipo penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4. \u00a0Ausencia de violaci\u00f3n del principio de \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.1. \u00a0Por \u00a0las \u00a0razones \u00a0previas, esta Sala \u00a0considera \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0acusada no es vulneratoria del principio de legalidad \u00a0del \u00a0delito \u00a0y de la pena, pues existe certeza, refrendada por la jurisprudencia \u00a0pertinente, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0conducta \u00a0que la ley penal considera antisocial. Para la \u00a0Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0claro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0verbo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cfalsificar\u201d, \u00a0 \u00a0sin \u00a0 matices, \u00a0 es \u00a0inclusivo \u00a0de \u00a0las \u00a0dos \u00a0modalidades. \u00a0Y \u00a0si bien\u00a0 en el caso del documento \u00a0p\u00fablico \u00a0existen \u00a0normas \u00a0distintas para la falsedad ideol\u00f3gica y la material, \u00a0es \u00a0claro que tal distinci\u00f3n obedece a la raz\u00f3n de que la falsedad ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0es \u00a0un \u00a0delito \u00a0especial, \u00a0susceptible \u00a0de ser cometido \u00a0\u00fanicamente \u00a0 por \u00a0 servidores \u00a0p\u00fablicos, \u00a0cuya \u00a0incriminaci\u00f3n \u00a0basada \u00a0en \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0deber \u00a0funcional \u00a0explica que el legislador le otorgue un \u00a0tratamiento \u00a0 normativo \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 encontr\u00f3 \u00a0necesario \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0de \u00a0los \u00a0particulares. \u00a0Al \u00a0no hallarse violado el principio de legalidad penal, la Corte \u00a0Constitucional \u00a0proceder\u00e1 \u00a0a \u00a0declarar exequible el art\u00edculo 289 de la Ley 599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0pues \u00a0entiende \u00a0que \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0descrito en el tipo penal es \u00a0suficiente, claro y expl\u00edcito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.2. De otra parte, la labor interpretativa \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte Suprema se limit\u00f3 a reconocer el alcance del tipo penal. De all\u00ed \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0asista \u00a0raz\u00f3n a los demandantes al afirmar que la Corte pretendi\u00f3 \u00a0solucionar \u00a0la ambig\u00fcedad del tipo incluyendo una hip\u00f3tesis no contemplada por \u00a0el \u00a0legislador. \u00a0De \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0precedentemente \u00a0se deduce que, precisamente, la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha revelado que tal ambivalencia no existe y que, \u00a0acudiendo \u00a0a los distintos m\u00e9todos interpretativos, es posible percibir que esa \u00a0simpleza del tipo es inclusiva y no excluyente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4.3. Finalmente, la Corte no se pronunciar\u00e1 \u00a0sobre \u00a0la constitucionalidad de la posibilidad de sancionar penalmente el delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0en \u00a0documento privado, pues aunque la primera demanda \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0sugerir \u00a0que \u00a0tal \u00a0comportamiento \u00a0no puede penalizarse, no consigna \u00a0cargos de inconstitucionalidad que sustenten esa afirmaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 m\u00e9rito \u00a0 de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica de Colombia, administrando justicia en nombre \u00a0del pueblo y por mandato de la Constituci\u00f3n, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Declarar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 EXEQUIBLE \u00a0el \u00a0art\u00edculo 289 de la Ley 599 \u00a0de 2000, por el cargo analizado en la presente sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, \u00a0 comun\u00edquese, \u00a0 c\u00f3piese, \u00a0publ\u00edquese \u00a0e \u00a0ins\u00e9rtese \u00a0en la Gaceta de la Corte Constitucional, c\u00famplase y \u00a0arch\u00edvese el expediente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON PINILLA PINILLA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0<\/p>\n<p>MARIA VICTORIA CALLE CORREA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada \u00a0<\/p>\n<p>MAURICIO GONZ\u00c1LEZ CUERVO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>JUAN CARLOS HENAO P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>JORGE IV\u00c1N PALACIO PALACIO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>JORGE IGNACIO PRETELT CHALJUB \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>HUMBERTO ANTONIO SIERRA PORTO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ERNESTO VARGAS SILVA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>MARTHA VICTORIA S\u00c1CHICA M\u00c9NDEZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria General \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Diario Oficial No. 44.097 de 2000\u00a0 (24 de julio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ARTICULO 289. FALSEDAD EN DOCUMENTO PRIVADO. \u00a0El \u00a0que \u00a0falsifique documento privado que pueda servir de prueba, incurrir\u00e1, si \u00a0lo \u00a0 usa, \u00a0 en \u00a0 prisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 uno \u00a0 (1) \u00a0a \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0a\u00f1os. \u00a0&lt;norma \u00a0sin \u00a0incrementos&gt;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0\u201cARTICULO \u00a09. \u00a0Principio \u00a0de \u00a0Legalidad \u00a0y \u00a0de Retroactividad. Nadie puede ser \u00a0condenado \u00a0por \u00a0acciones \u00a0u \u00a0omisiones \u00a0que en el momento de cometerse no fueran \u00a0delictivos \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0derecho \u00a0aplicable. \u00a0Tampoco \u00a0se puede imponer pena m\u00e1s \u00a0grave \u00a0que \u00a0la \u00a0aplicable \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n del delito. Si con \u00a0posterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del delito la ley dispone la imposici\u00f3n de una \u00a0pena m\u00e1s leve, el delincuente se beneficiar\u00e1 de ello\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 De lo \u00a0que \u00a0deduce \u00a0el \u00a0demandante, en virtud de la obligaci\u00f3n general del art\u00edculo 2 \u00a0de \u00a0la \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0Americana \u00a0sobre \u00a0Derechos \u00a0Humanos, que el Estado se halla \u00a0obligado \u00a0 a \u00a0 modificar \u00a0 dichas \u00a0 disposiciones \u00a0para \u00a0ajustarlas \u00a0al \u00a0tratado \u00a0internacional. \u00a0 En \u00a0 caso \u00a0 de \u00a0 no \u00a0 hacerlo \u00a0incurrir\u00eda \u00a0en \u00a0responsabilidad \u00a0internacional, \u00a0 pues \u00a0\u00e9sta \u00a0surge \u00a0por \u00a0actos \u00a0del \u00a0\u00f3rgano \u00a0legislativo, \u00a0del \u00a0ejecutivo \u00a0y \u00a0del \u00a0judicial, sin importar la jerarqu\u00eda del \u00f3rgano que emite el \u00a0acto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0\u201cARTICULO \u00a029. \u00a0El \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0se \u00a0aplicar\u00e1 a toda clase de actuaciones \u00a0judiciales y administrativas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNadie \u00a0podr\u00e1 ser juzgado sino conforme a \u00a0leyes \u00a0preexistentes al acto que se le imputa, ante juez o tribunal competente y \u00a0con \u00a0 observancia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 plenitud \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 formas \u00a0 propias \u00a0 de \u00a0 cada \u00a0juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0materia \u00a0penal, \u00a0la \u00a0ley \u00a0permisiva o \u00a0favorable, \u00a0 aun \u00a0cuando \u00a0sea \u00a0posterior, \u00a0se \u00a0aplicar\u00e1 \u00a0de \u00a0preferencia \u00a0a \u00a0la \u00a0restrictiva o desfavorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cToda persona se presume inocente mientras \u00a0no \u00a0se \u00a0la \u00a0haya \u00a0declarado \u00a0judicialmente \u00a0culpable. \u00a0Quien sea sindicado tiene \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0y \u00a0a la asistencia de un abogado escogido por \u00e9l, o de \u00a0oficio, \u00a0durante \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0juzgamiento; \u00a0a \u00a0un \u00a0debido proceso \u00a0p\u00fablico \u00a0sin \u00a0dilaciones \u00a0injustificadas; \u00a0a presentar pruebas y a controvertir \u00a0las \u00a0que \u00a0se alleguen en su contra; a impugnar la sentencia condenatoria, y a no \u00a0ser juzgado dos veces por el mismo hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0nula, \u00a0de \u00a0pleno \u00a0derecho, \u00a0la prueba \u00a0obtenida con violaci\u00f3n del debido proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Advierte \u00a0que \u00a0al consultar los trabajos preparatorios del C\u00f3digo Penal de 1980 \u00a0encontramos \u00a0que \u00a0en las diversas comisiones que desde el a\u00f1o 1973 y siguientes \u00a0participaron \u00a0en \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0y discusi\u00f3n de anteproyectos y proyectos de \u00a0c\u00f3digo \u00a0penal \u00a0fueron debatidas distintas propuestas sobre la consagraci\u00f3n del \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0y privado. En relaci\u00f3n a la \u00a0falsedad \u00a0 en \u00a0 documento \u00a0 p\u00fablico \u00a0siempre \u00a0hubo \u00a0consenso \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0consagraci\u00f3n \u00a0de un tipo penal que describiera como conducta prohibida no s\u00f3lo \u00a0la \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0material del documento p\u00fablico, sino tambi\u00e9n la consignaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0de afirmaciones contrarias a la verdad (falsedad ideol\u00f3gica). \/\/ \u00a0Lo \u00a0contrario \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0respecto \u00a0de la falsedad en documento privado, pues los \u00a0miembros \u00a0las \u00a0comisiones \u00a0se \u00a0dividieron \u00a0entre \u00a0quienes consideraban que dicha \u00a0conducta \u00a0deb\u00eda abarcar tanto la falsedad material como la falsedad ideol\u00f3gica \u00a0y \u00a0quienes \u00a0opinaban \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0deb\u00eda \u00a0sancionarse \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0material en \u00a0documento \u00a0privado. \u00a0\/\/ \u00a0Aunque \u00a0en \u00a0la \u00a0Comisi\u00f3n \u00a0de \u00a01974 y en algunas de las \u00a0comisiones \u00a0sucesivas \u00a0se \u00a0incluy\u00f3 \u00a0un \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0referido \u00a0a la falsedad en \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0privada, \u00a0el \u00a0cual \u00a0tambi\u00e9n \u00a0abarcar\u00eda las conductas de callar \u00a0total \u00a0o \u00a0parcialmente \u00a0privada \u00a0en \u00a0tales \u00a0documentos \u00a0(falsedad ideol\u00f3gica en \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0privada), \u00a0lo indiscutible es que el texto finalmente aprobado y \u00a0que \u00a0corresponde a la versi\u00f3n vigente hasta 2001 de C\u00f3digo Penal no incorpor\u00f3 \u00a0como \u00a0conducta \u00a0prohibida \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de falsedad ideol\u00f3gica en documento \u00a0privado \u00a0o \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0privada\u201d. \u00a0Y \u00a0a\u00f1ade luego que \u201cEn \u00a0\u00e9poca \u00a0m\u00e1s reciente, ya en vigencia de la ley 599 de 2000, Viveros Castellanos \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado que la falsedad ideol\u00f3gica no est\u00e1 sancionada en el contexto del \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento privado. Las razones para considerar lo \u00a0anterior \u00a0son \u00a0las \u00a0siguientes: \u00a0\/\/ \u00a0\u201cLa estructura del Estado democr\u00e1tico de \u00a0derecho \u00a0incluida \u00a0en \u00a0la \u00a0constituyente \u00a0de 1991, se afianza en el principio de \u00a0legalidad \u00a0\u201cnullum \u00a0crimen, nulla poena sine lege\u201d, ubicando en cabeza de la \u00a0rama \u00a0legislativa \u00a0la \u00a0exclusiva \u00a0funci\u00f3n de tipificar aquellos comportamientos \u00a0que \u00a0se consideren lesivos para la comunidad, lo que significa que las conductas \u00a0que \u00a0no \u00a0hagan \u00a0parte \u00a0del \u00a0estatuto penal no son delictivas y est\u00e1n permitidas \u00a0[&#8230;]. \u00a0\/\/ \u00a0\u201cEl \u00a0principio \u00a0de \u00a0tipicidad \u00a0inequ\u00edvoca no permite que la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0se abrogue la facultad de legislar, puesto que al hacerlo \u00a0viola \u00a0de \u00a0manera flagrante el principio de reserva legal, seg\u00fan el cual, en un \u00a0Estado \u00a0democr\u00e1tico \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0s\u00f3lo \u00a0el \u00a0legislador tiene competencia para \u00a0erigir \u00a0normas \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0penal, \u00a0principio \u00a0resultante \u00a0de la divisi\u00f3n de \u00a0poderes \u00a0que \u00a0emerge \u00a0de \u00a0la \u00a0organizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0Estado \u00a0[&#8230;]. \/\/ \u201cPuesto de \u00a0relieve \u00a0el \u00a0sustrato constitucional, se colige que el art\u00edculo 289 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0al \u00a0consagrar \u00a0la falsedad en documento privado no contempla la tipicidad \u00a0de \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica en este tipo de documento, por lo cual, aceptar su \u00a0existencia \u00a0es \u00a0una flagrante violaci\u00f3n al principio de legalidad por cuanto la \u00a0norma \u00a0en \u00a0comento \u00a0no \u00a0se \u00a0refiere a los verbos rectores propios de la falsedad \u00a0ideol\u00f3gica, \u00a0como \u00a0son \u00a0consignar \u00a0o callar total o parcialmente la verdad, los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0proclaman \u00a0de \u00a0manera \u00a0separada \u00a0y \u00a0expresa \u00a0cuando el legislador se \u00a0refiere \u00a0a la falsedad ideol\u00f3gica en documento p\u00fablico\u201d Viveros Castellanos, \u00a0Yesid \u00a0(2006). Falsedad ideol\u00f3gica. Bogot\u00e1, Colombia: Ediciones Doctrina y Ley \u00a0Ltda., p\u00e1g. 176, 177 y 179. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Menciona \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 280 \u00a0del \u00a0proyecto \u00a0mencionado \u00a0dispon\u00eda: \u00a0\/\/ \u00a0\u201cArt\u00edculo \u00a0280. \u00a0Falsedad \u00a0en \u00a0documento privado. El que falsifique documento \u00a0privado \u00a0que \u00a0pueda \u00a0servir de prueba, incurrir\u00e1, si lo usa, en prisi\u00f3n de uno \u00a0(1) \u00a0a seis (6) a\u00f1os. \/\/ \u201cEn la misma pena incurrir\u00e1 quien teniendo el deber \u00a0legal \u00a0o \u00a0constitucional \u00a0de decir la verdad, al extender un documento que pueda \u00a0servir \u00a0de prueba, consigne una falsedad o calle total o parcialmente la verdad, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual no se requerir\u00e1 del uso del documento\u201d Gaceta del Congreso \u00a0432 del 11 de noviembre de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0En \u00a0virtud \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0principio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0legalidad \u00a0 en \u00a0 sentido \u00a0 estricto \u00a0 o \u00a0 de \u00a0tipicidad\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0penal,\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 la\u00a0\u00a0 \u00a0descripci\u00f3n\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0de\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0las\u00a0 \u00a0 \u00a0conductas\u00a0\u00a0 \u00a0punibles\u00a0\u00a0 \u00a0y\u00a0 \u00a0el se\u00f1alamiento de las penas deben ser exactos e \u00a0inequ\u00edvocos, \u00a0y \u00a0no \u00a0ambiguos, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0la \u00a0labor \u00a0del \u00a0juez se limite a \u00a0establecer \u00a0si \u00a0una \u00a0determinada \u00a0conducta \u00a0se \u00a0adec\u00faa o no al tipo penal, para \u00a0deducir o no las consecuencias contempladas en el mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0Sentencia \u00a0C- \u00a0843 \u00a0de \u00a01999, M. P. Alejandro Mart\u00ednez Caballero; Salvamento de \u00a0Voto \u00a0de Eduardo Cifuentes Mu\u00f1oz y Vladimiro Naranjo Mesa. En el mismo sentido, \u00a0Sentencia C-559 de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Tomado de www,iae_,es. Consultado el 25 de febrero de 2009. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0CADOPPI \u00a0Alberto y VENEZIANI,\u00a0 PAOLO. Elementi di \u00a0diritto \u00a0 \u00a0 \u00a0p\u00e9nale.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Parte \u00a0 \u00a0 Spedale.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 CEDAN,\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Padova,\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02004,\u00a0\u00a0 \u00a0P.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 182.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 DE\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0FIGUEREIDO\u00a0\u00a0 \u00a0D\u00cdAS,\u00a0\u00a0 \u00a0Jorge. \u00a0Comentario \u00a0Coimbrense do \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal.\u00a0 Parte Especial. Tomo II. Coimbra \u00a0Editora, Coimbra, 1999. P. 676. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0CADOPPI \u00a0 \u00a0 Alberto \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 VENEZIANI,\u00a0 \u00a0 \u00a0 PAOLO.\u00a0 \u00a0 \u00a0 Elementi \u00a0 di \u00a0diritto \u00a0p\u00e9nale.\u00a0 \u00a0Parte \u00a0Spedale.\u00a0\u00a0 \u00a0CEDAN,\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Padova,\u00a0\u00a0 \u00a02004,\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 P.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0182.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0DE\u00a0\u00a0 \u00a0FIGUEREIDO\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0D\u00cdAS,\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Jorge. \u00a0 \u00a0 \u00a0 Comentario \u00a0 Coimbrense \u00a0 do \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal.\u00a0 \u00a0Parte \u00a0Especial. \u00a0Tomo \u00a0II. \u00a0Coimbra \u00a0Editora. \u00a0Coimbra, \u00a01999. \u00a0P. \u00a0676. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 &#8220;La \u00a0Corte \u00a0se \u00a0ha identificado con este \u00faltimo criterio, \u00a0&#8230;, \u00a0aunque \u00a0solo en cuanto la fuente del deber de veracidad sea la propia ley, \u00a0y \u00a0 se \u00a0cumplan \u00a0otras \u00a0condiciones, \u00a0como \u00a0que \u00a0el \u00a0documento \u00a0tenga \u00a0capacidad \u00a0probatoria, \u00a0que \u00a0sea \u00a0utilizado \u00a0con \u00a0fines \u00a0jur\u00eddicos, \u00a0y \u00a0que \u00a0determine \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 sustancial \u00a0con \u00a0 perjuicio \u00a0 de \u00a0un \u00a0tercero. \u00a0(&#8230;) \u00a0La \u00a0obligaci\u00f3n de decir la verdad deriva, en algunos casos, de \u00a0la \u00a0 delegaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0Estado \u00a0hace \u00a0en \u00a0los \u00a0particulares \u00a0de \u00a0la \u00a0facultad \u00a0certificadora \u00a0de \u00a0la \u00a0verdad, en raz\u00f3n a la funci\u00f3n o actividad que cumplen o \u00a0deben \u00a0 cumplir \u00a0en \u00a0sociedad, \u00a0como \u00a0ocurre, \u00a0verbigracia, \u00a0con \u00a0los \u00a0m\u00e9dicos, \u00a0revisores \u00a0 fiscales \u00a0 y \u00a0 administradores \u00a0de \u00a0sociedades, \u00a0quienes, \u00a0frente \u00a0a \u00a0determinadas \u00a0situaciones, \u00a0y \u00a0para ciertos efectos, deben dar fe, con car\u00e1cter \u00a0probatorio, \u00a0de \u00a0hechos de los cuales han tenido conocimiento en ejercicio de su \u00a0actividad \u00a0profesional. \u00a0\/\/ \u00a0En otros eventos, el deber de veracidad surge de la \u00a0naturaleza \u00a0del documento y su trascendencia jur\u00eddica, cuando est\u00e1 destinado a \u00a0servir \u00a0de \u00a0prueba \u00a0de \u00a0una relaci\u00f3n jur\u00eddica relevante, que involucra o puede \u00a0\u00a1legar \u00a0 a \u00a0comprometer \u00a0intereses \u00a0de \u00a0terceras \u00a0personas \u00a0determinadas, \u00a0como \u00a0acontece \u00a0cuando \u00a0la relaci\u00f3n que representa trasciende la esfera interpersonal \u00a0de \u00a0quienes \u00a0le \u00a0dieron \u00a0entidad \u00a0legal con su firma, para modificar o extinguir \u00a0derechos \u00a0ajenos, \u00a0pues \u00a0cuando esto sucede, no solo se presenta menoscabo de la \u00a0confianza \u00a0general \u00a0que \u00a0el \u00a0documento \u00a0suscita \u00a0como \u00a0elemento \u00a0de prueba en el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0las relaciones sociales, y por consiguiente de la fe p\u00fablica, sino \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0de \u00a0terceras personas, ajenas al mismo. \/\/ La segunda \u00a0exigencia \u00a0para \u00a0que \u00a0la falsedad ideol\u00f3gica de particular en documento privado \u00a0pueda \u00a0 tener \u00a0 realizaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica, \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0documento \u00a0tenga \u00a0capacidad \u00a0probatoria, \u00a0condici\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0cumple \u00a0cuando \u00a0es jur\u00eddicamente id\u00f3neo para \u00a0establecer \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0o \u00a0para \u00a0modificarla, es decir, cuando \u00a0prueba, \u00a0per se, los hechos que en \u00e9l se declaran. \u00a0\/\/ \u00a0En tercer lugar debe ser constatado que el documento \u00a0ha \u00a0sido \u00a0introducido \u00a0en \u00a0e! \u00a0tr\u00e1fico \u00a0jur\u00eddico \u00a0social, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0que fue \u00a0utilizado \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0hacerlo \u00a0valer \u00a0como \u00a0prueba de la relaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0que \u00a0representa, \u00a0para \u00a0la \u00a0consecuci\u00f3n de los fines inherentes a su \u00a0esencia, \u00a0que \u00a0determinaron \u00a0su \u00a0creaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0paralelamente, que con dicho uso \u00a0fueron \u00a0afectadas \u00a0relaciones \u00a0jur\u00eddicas de personas determinadas, ajenas a las \u00a0que \u00a0concurrieron \u00a0a \u00a0su \u00a0producci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0signific\u00f3 \u00a0la \u00a0extinci\u00f3n de un \u00a0derecho \u00a0concreto, \u00a0o \u00a0porque \u00a0lo \u00a0modifica, \u00a0exigencia \u00a0que \u00a0lleva \u00a0\u00ednsita \u00a0la \u00a0causaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0da\u00f1o \u00a0inmediato \u00a0a un tercero determinado. \/\/ Falsificar un \u00a0documento, \u00a0no \u00a0es \u00a0s\u00f3lo \u00a0alterar \u00a0su \u00a0contenido \u00a0material \u00a0(falsedad \u00a0material \u00a0propia), \u00a0o \u00a0elaborado integralmente (falsedad material impropia). Falsificar es \u00a0tambi\u00e9n \u00a0hacer \u00a0aparecer \u00a0o verdaderos, hechos que no han sucedido, o presentar \u00a0de \u00a0 determinada \u00a0manera \u00a0hechos \u00a0que \u00a0acontecieron \u00a0en forma distinta, es decir, faltar a la verdad en el \u00a0documento, \u00a0o \u00a0falsearlo \u00a0ideol\u00f3gicamente. Por eso carece de sentido argumentar \u00a0que \u00a0el \u00a0legislador \u00a0dej\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0deriva \u00a0la \u00a0falsedad ideol\u00f3gica en documento \u00a0privado, \u00a0al \u00a0no \u00a0reproducir \u00a0la \u00a0f\u00f3rmula \u00a0gramatical \u00a0que \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0para \u00a0los \u00a0documentos p\u00fablicos&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 Al \u00a0consultar \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0normativos bien podr\u00eda concluirse que la voluntad \u00a0final \u00a0del \u00a0legislador \u00a0fue \u00a0la de excluir la falsedad ideol\u00f3gica en documentos \u00a0privados \u00a0como \u00a0puede colegirse del hecho que desde el C\u00f3digo Penal de 1980, en \u00a0nuestro \u00a0ordenamiento \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentra norma alguna que sancione \u00e9ste tipo de \u00a0conductas, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0se \u00a0puede \u00a0percibir \u00a0que \u00a0ello se hizo debido a que se \u00a0opt\u00f3, \u00a0por \u00a0pol\u00edtica \u00a0legislativa, \u00a0dejar \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n a la doctrina y a la \u00a0jurisprudencia, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ponen \u00a0de presente las actas del C\u00f3digo del 1980. En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0C\u00f3digo \u00a0del \u00a02000, \u00a0dentro del proyecto presentado por la Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de la Naci\u00f3n, igualmente se inclu\u00eda una norma que sancionaba a quien, \u00a0estando \u00a0obligado a decir la verdad, faltare a la misma a\u00fan cuando el documento \u00a0no \u00a0se \u00a0usare. \u00a0Dicha \u00a0norma \u00a0se \u00a0elimin\u00f3 del texto definitivo, en tanto que se \u00a0opt\u00f3 \u00a0 por \u00a0 continuar \u00a0 &#8220;con \u00a0 el \u00a0tratamiento \u00a0que \u00a0actualmente se dispensa al instituto&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0NADAL, \u00a0Apolonia. Comercio electr\u00f3nico, firma digital y entidades de \u00a0certificaci\u00f3n. \u00a03a Edici\u00f3n \u00a0actualizada. Madrid. Civitas. 2001. p. 269. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0Concepto No.4753 abril 13 de 2009. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17\u00a0 \u00a0 \u00a0 Sentencia \u00a0 \u00a0 T-424 \u00a0 \u00a0 de \u00a01993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18 El \u00a0texto \u00a0del art\u00edculo 221 del anterior C\u00f3digo Penal era similar en su estructura \u00a0al \u00a0actual \u00a0art\u00edculo \u00a0289.- \u201cFalsedad en documento privado. El que falsifique \u00a0documento \u00a0privado \u00a0que \u00a0pueda \u00a0servir \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0incurrir\u00e1, \u00a0si \u00a0lo usa, en \u00a0prisi\u00f3n de uno (1) a seis (6) a\u00f1os.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0Magistrado ponente: Fernando E. Arboleda Ripol. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>20 \u00a0Sentencia citada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>21 \u00a0Sentencia citada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>22 \u00a0Sentencia citada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23 \u00a0Sentencia citada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>24 \u00a0Sentencia citada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>25 MP: \u00a0\u00c1lvaro Orlando P\u00e9rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26 MP: \u00a0Jorge Luis Quintero Milan\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>27 MP: \u00a0Mar\u00eda del Rosario Gonz\u00e1lez de Lemos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>28 MP: \u00a0Javier Zapata Ortiz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>29 Al \u00a0respecto \u00a0pueden \u00a0consultarse, entre muchas otras, las sentencias C-128 de 2002, \u00a0M.P. \u00a0Eduardo \u00a0Montealegre \u00a0Lynett, \u00a0C-1255 \u00a0de 2001, M.P. Rodrigo Uprimy Yepes, \u00a0C-426 \u00a0de \u00a02002 M.P. Rodrigo Escobar Gil y C-380 de 2000. M.P. Vladimiro Naranjo \u00a0Mesa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>30 \u00a0Sentencia C-557 de 2001 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>31 \u00a0Sentencia C-557 de 2001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>32 \u00a0Sentencia C-897 de 2005) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>33 \u00a0Sentencia C-205 de 2003 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>34 \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Penal, Aprobado acta No. 139 de \u00a0agosto \u00a017\/2000. \u00a0Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0Dr. \u00a0Fernando \u00a0E. \u00a0Arboleda Ripol, 29 de \u00a0noviembre de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>35 \u00a0Proceso \u00a0 No \u00a022407, \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00c1lvaro \u00a0Orlando \u00a0P\u00e9rez Pinz\u00f3n,\u00a0 Aprobado: Acta No. \u00a0017, 16 de marzo de 2005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>36 \u00a0\u00cfdem. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 SENTENCIA C-637-09 \u00a0 (Septiembre 16, Bogot\u00e1 DC) \u00a0 DEMANDA \u00a0DE \u00a0INCONSTITUCIONALIDAD POR OMISION \u00a0LEGISLATIVA \u00a0 \u00a0 \u00a0RELATIVA-Inexistencia\/FALSEDAD \u00a0 EN \u00a0DOCUMENTO \u00a0PRIVADO-Conducta \u00a0descrita \u00a0en \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0comprende \u00a0tanto \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0ideol\u00f3gica \u00a0como \u00a0la \u00a0material \u00a0\u00a0 De acuerdo con las reglas del derecho viviente \u00a0y \u00a0con \u00a0base en la jurisprudencia consistente y reiterada de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[77],"tags":[],"class_list":["post-16416","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sentencias-2009"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16416","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16416"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16416\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16416"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}