{"id":16610,"date":"2024-06-07T20:45:51","date_gmt":"2024-06-07T20:45:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/2024\/06\/07\/t-156-09\/"},"modified":"2024-06-07T20:45:51","modified_gmt":"2024-06-07T20:45:51","slug":"t-156-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/t-156-09\/","title":{"rendered":"T-156-09"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Sentencia \u00a0T-156-09 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Referencia: expediente T- 2047207 \u00a0<\/p>\n<p>Acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0instaurada \u00a0por \u00a0Hilda \u00a0Contreras \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0hijo \u00a0Roberto \u00a0Luis \u00a0Castro \u00a0Contreras, \u00a0contra \u00a0la \u00a0Secci\u00f3n \u00a0Tercera \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0de Estado y el Tribunal \u00a0Administrativo de Bol\u00edvar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dr. \u00a0Luis \u00a0Ernesto \u00a0Vargas Silva \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., trece (13) de marzo de dos \u00a0mil nueve (2009). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0Tercera \u00a0de \u00a0Revisi\u00f3n de la Corte \u00a0Constitucional, \u00a0integrada \u00a0por \u00a0los \u00a0magistrados \u00a0Luis \u00a0Ernesto \u00a0Vargas \u00a0Silva, \u00a0Gabriel \u00a0Eduardo \u00a0Mendoza \u00a0Martelo \u00a0y Mauricio Gonz\u00e1lez Cuervo, en ejercicio de \u00a0sus \u00a0 \u00a0competencias \u00a0 \u00a0constitucionales \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0legales, \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0proferido \u00a0 la \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SENTENCIA \u00a0<\/p>\n<p>Dentro del proceso de revisi\u00f3n de los fallos \u00a0proferidos \u00a0por la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la \u00a0Judicatura \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar \u00a0y \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Jurisdiccional \u00a0Disciplinaria del Consejo \u00a0Superior \u00a0de la Judicatura que resolvieron la acci\u00f3n de tutela promovida por la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Hilda \u00a0Contreras Rodr\u00edguez, en representaci\u00f3n de su hijo Roberto Luis \u00a0Castro \u00a0Contreras, \u00a0contra \u00a0la \u00a0Secci\u00f3n \u00a0Tercera \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado y el \u00a0Tribunal Administrativo de Bol\u00edvar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 I. \u00a0ANTECEDENTES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0acci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0tutela \u00a0interpuesta \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0se\u00f1ora \u00a0Hilda \u00a0Contreras \u00a0Rodr\u00edguez en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0hijo \u00a0Roberto \u00a0Luis \u00a0Castro \u00a0Contreras, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0apoderado, \u00a0interpuso \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela\u00a0 \u00a0contra la Secci\u00f3n Tercera del \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado y el Tribunal Administrativo de Bol\u00edvar, por considerar que \u00a0se \u00a0vulneraron los derechos al \u201cdebido proceso, libre \u00a0acceso \u00a0 a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, \u00a0la \u00a0primac\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0del \u00a0ni\u00f1o, \u00a0derecho \u00a0a \u00a0tener \u00a0una \u00a0vida \u00a0digna, el derecho a la \u00a0igualdad \u00a0ante \u00a0la \u00a0ley \u00a0procesal \u00a0y el derecho a las dos instancias\u201d, \u00a0con la actuaci\u00f3n de las autoridades judiciales demandadas. La \u00a0acci\u00f3n interpuesta se fundamenta en los siguientes hechos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora Contreras \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01993 \u00a0su representada dio a luz a su hijo \u00a0Roberto \u00a0Luis \u00a0Castro \u00a0Contreras en la cl\u00ednica Enrique de la Vega del Instituto \u00a0de \u00a0 Seguros \u00a0Sociales(en \u00a0adelante \u00a0ISS). \u00a0Al \u00a0respecto, \u00a0precisa \u00a0que \u00a0por \u00a0la \u00a0deficiente \u00a0y \u00a0negligente \u00a0atenci\u00f3n \u00a0m\u00e9dica \u00a0prestada \u00a0por \u00a0el centro m\u00e9dico, \u00a0previa \u00a0y \u00a0durante \u00a0el parto, el menor Roberto Luis Castro Contreras presenta un \u00a0proceso \u00a0de incapacidad motora de origen cerebral toda vez que, de una parte, se \u00a0retard\u00f3 \u00a0el \u00a0nacimiento \u00a0por casi dos d\u00edas lo que produce CIANOSIS, y de otra, \u00a0se \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0el \u201canacr\u00f3nico instrumento\u201d denominado FORCE para extraer al ni\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0De acuerdo con el representante de \u00a0la \u00a0accionante, en marzo de 1995 los padres del menor presentaron una acci\u00f3n de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 contra \u00a0 el \u00a0 ISS \u00a0 ante \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar, \u00a0la \u00a0cual \u00a0fue devuelta por el Dr. Aram\u00eds Garc\u00eda \u00a0Z\u00fa\u00f1iga, \u00a0funcionario \u00a0del Tribunal, quien le manifest\u00f3 al abogado de entonces \u00a0que \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la jurisprudencia de la Secci\u00f3n Tercera del Consejo de Estado \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0competente \u00a0para \u00a0tramitar \u00a0procesos \u00a0contra \u00a0el \u00a0ISS \u00a0era la \u00a0justicia \u00a0ordinaria \u00a0pues \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0ese \u00a0instituto \u00a0hab\u00eda \u00a0cambiado \u00a0a empresa industrial y comercial del Estado, a partir del Decreto 2148 \u00a0de 1992. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El apoderado de la accionante manifiesta \u00a0que \u00a0los \u00a0representantes \u00a0del \u00a0menor, \u00a0una vez enterados de que el t\u00e9rmino para \u00a0presentar \u00a0la acci\u00f3n de responsabilidad civil extracontractual era de 20 a\u00f1os, \u00a0decidieron \u00a0 esperar \u00a0 unos \u00a0meses \u00a0para \u00a0analizar \u00a0la \u00a0evoluci\u00f3n \u00a0m\u00e9dica \u00a0del \u00a0ni\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El representante de la accionante relata \u00a0que \u00a0\u201cDebido \u00a0a \u00a0los \u00a0resultados \u00a0negativos \u00a0de \u00a0los \u00a0ex\u00e1menes \u00a0y \u00a0rehabilitaci\u00f3n \u00a0y al gran dolor moral y sufrimiento de los padres \u00a0por \u00a0los \u00a0padecimientos \u00a0de \u00a0su \u00a0primer \u00a0hijo, \u00a0deciden \u00a0acudir \u00a0antela Justicia \u00a0Ordinaria \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 presenta \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 demanda \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 RESPONSABILIDAD \u00a0CIVIL EXTRACONTRACTUAL contra el ISS, como EMPRESA \u00a0INDUSTRIAL \u00a0y \u00a0COMERCIAL \u00a0DEL \u00a0ESTADO, \u00a0era el 26 de marzo de 1996, se \u00a0present\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0Oficina \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0la cual le \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0 al \u00a0 Juzgado \u00a0 Segundo \u00a0 Civil \u00a0 del \u00a0 Circuito \u00a0que \u00a0avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El \u00a0apoderado \u00a0de la actora advierte que \u00a0mediante \u00a0auto de 20 de febrero de 1996 el Consejo de Estado cambi\u00f3 de nuevo su \u00a0jurisprudencia, \u00a0en \u00a0una \u00a0ponencia \u00a0del \u00a0doctor \u00a0Daniel \u00a0Su\u00e1rez \u00a0Hern\u00e1ndez, al \u00a0definir \u00a0que \u00a0era la jurisdicci\u00f3n contencioso administrativa la competente para \u00a0conocer \u00a0las \u00a0demandas contra el ISS. En virtud ello, la accionante interpuso de \u00a0nuevo \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0el \u00a017 de septiembre de 1997, ante el \u00a0Tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar, \u00a0la \u00a0cual \u00a0fue \u00a0recibida \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0funcionario doctor Aramis Garc\u00eda Zu\u00f1iga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El representante de la se\u00f1ora Contreras \u00a0agrega \u00a0 que \u00a010 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02003, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar declara la nulidad de todo lo actuado desde el 8 de \u00a0junio \u00a0de \u00a02001, \u00a0por considerar que con la entrada en vigencia de la Ley 712 de \u00a02001 \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0alterado \u00a0la \u00a0competencia \u00a0de la justicia ordinaria en materia \u00a0laboral \u00a0y \u00a0de \u00a0seguridad \u00a0social. \u00a0Frente \u00a0a \u00a0tal \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0el abogado de la \u00a0peticionaria \u00a0interpone recurso de apelaci\u00f3n ante el Consejo de Estado, el cual \u00a0es \u00a0admitido. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a06 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02003, \u00a0ante una solicitud de \u00a0reposici\u00f3n \u00a0promovida \u00a0por la Procuradora Quinta Delegada, el Consejo de Estado \u00a0revoca \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n del recurso al constatar que en tanto la pretensi\u00f3n mayor \u00a0no \u00a0superaba \u00a0el monto de $13.460.000, el proceso no ten\u00eda vocaci\u00f3n de segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. En virtud de lo anterior, seg\u00fan lo narra \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0accionante, \u00a0el \u00a0proceso \u00a0es \u00a0enviado \u00a0a la jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria, \u00a0en \u00a0la \u00a0cual le correspondi\u00f3 por reparto al Juzgado Primero Laboral \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0quien \u00a0mediante \u00a0auto de 4 de febrero de 2003, se \u00a0declara \u00a0 incompetente \u00a0y \u00a0remite \u00a0el \u00a0expediente \u00a0al \u00a0Consejo \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura \u00a0para \u00a0que \u00a0defina \u00a0el conflicto de competencia planteado. El Consejo \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura, mediante auto de 5 de mayo de 2004, determin\u00f3 que \u00a0la \u00a0competencia \u00a0para \u00a0conocer \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0acci\u00f3n de reparaci\u00f3n directa \u00a0contra \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0ISS \u00a0 \u00a0le \u00a0 \u00a0correspond\u00eda \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0 Administrativo \u00a0 de \u00a0Bol\u00edvar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, el representante de la \u00a0peticionaria \u00a0concluye que el 29 de noviembre de 2004 el Tribunal Administrativo \u00a0de \u00a0 \u00a0 Bol\u00edvar \u00a0 \u00a0 profiri\u00f3 \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0\u201clac\u00f3nico \u00a0fallo\u201d \u00a0en que se limita a negar las pretensiones de \u00a0la \u00a0demandante \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de reparaci\u00f3n directa estaba caducada, \u00a0comoquiera \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron \u00a0en \u00a01993 \u00a0y \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0presentada \u00a0en \u00a01997. \u00a0Y \u00a0destaca \u00a0que \u00a0el Tribunal no analiz\u00f3 los problemas de \u00a0competencia \u00a0entre \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria y la contencioso administrativa \u00a0que \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de los hechos justificaban la presentaci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0fuera del t\u00e9rmino.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. La accionante promovi\u00f3 acci\u00f3n de tutela \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de su hijo menor de edad, a trav\u00e9s de apoderado, contra el \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado \u00a0y el Tribunal Administrativo de Bol\u00edvar pues considera que \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0de los mencionados despachos judiciales configuran una v\u00eda de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0defecto sustantivo y por defecto f\u00e1ctico. Esto, lo justifica por la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 inaceptable \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0caducidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 cuando \u00a0 ha \u00a0 existido \u00a0una \u00a0posici\u00f3n \u00a0variable \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio \u00a0ante varias interpretaciones posibles el juez \u00a0escogi\u00f3 \u00a0aquella \u00a0que \u00a0le era m\u00e1s desfavorable a los intereses del demandante. \u00a0Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0la actuaci\u00f3n del Consejo de Estado al estimar de \u00a0forma \u00a0inadecuada \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0y concluir que no hab\u00eda lugar a una doble \u00a0instancia \u00a0constituye una valoraci\u00f3n arbitraria y contraevidente de las pruebas \u00a0aportadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0solicita \u00a0que se ordene la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado a partir del auto de 2 de diciembre de 2005 del Consejo \u00a0de \u00a0Estado \u00a0que \u00a0no concedi\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n para que, en el evento en \u00a0que \u00a0vuelva \u00a0a \u00a0tramitarse la instancia, la valoraci\u00f3n de perjuicios se realice \u00a0correctamente. \u00a0Asimismo, que se declare nula la sentencia de 29 de noviembre de \u00a02004 \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Administrativo de Bol\u00edvar, en el sentido que \u00a0\u201c(\u2026)se \u00a0disponga \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de reparaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0debido \u00a0a los cambios jurisprudenciales acaecidos y arriba anotados, no \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0caducada y por lo tanto se proceda a dictar sentencia de primera \u00a0instancia \u00a0 fallando \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0el \u00a0acervo \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0milita \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0El \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Hilda \u00a0Contreras \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0adjunt\u00f3 \u00a0como \u00a0pruebas \u00a0a \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela, \u00a0los \u00a0siguientes documentos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>i. Copia \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0presentada \u00a017 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01997, con sello de la Secretar\u00eda del Tribunal Administrativo de \u00a0Bol\u00edvar y recibida por el doctor Aramis Garc\u00eda Zu\u00f1iga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii. Copia \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0civil \u00a0extracontractual \u00a0promovida \u00a0contra \u00a0el \u00a0ISS, \u00a0con \u00a0recibido de la rama judicial el 26 de marzo de \u00a01996.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iii. Copia \u00a0del \u00a0auto \u00a0admisorio \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de reparaci\u00f3n directa, \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar, \u00a0el 14 de octubre de \u00a01997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iv. Copia \u00a0del \u00a0auto de 10 de febrero de 2003, proferido por el Tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar, \u00a0donde se decreta la nulidad parcial de lo actuado \u00a0orden\u00e1ndose remitir el proceso a la jurisdicci\u00f3n laboral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>v. Copia \u00a0de \u00a0un \u00a0auto \u00a0de \u00a04 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 2003 del Juzgado Primero \u00a0Laboral \u00a0del Circuito de Cartagena donde se declara incompetente para conocer un \u00a0caso \u00a0contra \u00a0el \u00a0ISS \u00a0y lo remite al Consejo Superior de la Judicatura para que \u00a0dirima el conflicto de competencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>vi. Copia \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia \u00a0proferida \u00a0por el Consejo Superior de la \u00a0Judicatura, \u00a0el \u00a05 \u00a0de \u00a0mayo de 2004, que resuelve el conflicto de competencia y \u00a0ordena al Tribunal Administrativo de Bol\u00edvar conocer el caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>vii. Copia \u00a0de \u00a0la sentencia de 29 de noviembre de 2004, proferida por el \u00a0Tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0probada \u00a0la \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de \u00a0caducidad \u00a0de la acci\u00f3n de reparaci\u00f3n directa al momento de la \u00a0interposici\u00f3n . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>viii. Copia \u00a0del \u00a0escrito de apelaci\u00f3n contra la sentencia relacionada en \u00a0el anterior numeral y que fue presentado el 12 de enero de 2005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ix. Auto \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado de 2 de diciembre de 2005 mediante el \u00a0cual se inadmite la apelaci\u00f3n interpuesta. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respuesta \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0autoridades \u00a0accionadas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12. \u00a0El \u00a0Consejero de Estado Ramiro Saavedra \u00a0Becerra \u00a0se\u00f1al\u00f3 que la valoraci\u00f3n de la cuant\u00eda realizada en el auto de 2 de \u00a0diciembre \u00a0de 2005, mediante el cual se inadmiti\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n, fue \u00a0estimada \u00a0 de \u00a0 acuerdo \u00a0 con \u00a0 las \u00a0 disposiciones \u00a0 legales \u00a0aplicables \u00a0y \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0pertinente. \u00a0En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0considera \u00a0que \u00a0su \u00a0actuaci\u00f3n no \u00a0configura una v\u00eda de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En adici\u00f3n, el Consejero de Estado advierte \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0no cumple con dos requisitos de procedibilidad: la \u00a0inmediatez \u00a0y \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0otro \u00a0mecanismo \u00a0id\u00f3neo \u00a0para \u00a0cuestionar la \u00a0providencia. \u00a0 Sobre \u00a0la \u00a0inmediatez \u00a0precisa \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0fue \u00a0interpuesta \u00a0el 7 de noviembre de 2007, es decir, cerca de dos a\u00f1os despu\u00e9s de \u00a0proferido \u00a0el \u00a0auto \u00a02 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02005, \u00a0con \u00a0lo que no se evidencia la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0perjuicio \u00a0irremediable. En cuanto al otro mecanismo id\u00f3neo \u00a0para \u00a0controvertir \u00a0la decisi\u00f3n del Consejo de Estado, agrega que la accionante \u00a0no \u00a0ejerci\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso de s\u00faplica frente a la inadmisi\u00f3n del de apelaci\u00f3n, \u00a0con \u00a0lo que omiti\u00f3 una oportunidad procesal adecuada para la resoluci\u00f3n de sus \u00a0alegaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el \u00a0doctor Saavedra concluye lo \u00a0siguiente: \u00a0\u201c(\u2026) \u00a0mal podr\u00eda el juez amparar unos \u00a0derechos \u00a0a \u00a0quien, \u00a0por \u00a0su \u00a0propia \u00a0causa \u00a0impidi\u00f3 \u00a0que \u00a0fueran efectivamente \u00a0garantizados, \u00a0siendo \u00a0esto \u00a0un \u00a0principio \u00a0general \u00a0del derecho \u201cNemo Auditur \u00a0Propia \u00a0Turpitudem Alegans\u201d(nadie puede alegar su propia torpeza).\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13. La Magistrada del Tribunal Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar \u00a0Elvira \u00a0Pacheco \u00a0Ortiz \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0como \u00a0ponente \u00a0en la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0tom\u00f3 el Tribunal mediante sentencia de 29 de noviembre de 2004, \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0probada \u00a0la \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de \u00a0caducidad. Al respecto, \u00a0puntualiz\u00f3 \u00a0que: \u00a0\u201cSi \u00a0la actora no estaba conforme \u00a0con \u00a0dicha decisi\u00f3n pod\u00eda interponer el recurso de s\u00faplica ante el Consejo de \u00a0Estado \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0resolviera \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0 negativa \u00a0 a \u00a0 admitirle \u00a0 de \u00a0apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, no se observa un perjuicio eminente \u00a0(sic), ya que han pasado dos \u00a0(02) \u00a0a\u00f1os \u00a0desde \u00a0la \u00a0fecha del auto que neg\u00f3 la apelaci\u00f3n hasta la fecha de \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de los derechos supuestamente \u00a0vulnerados.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0que se declare \u00a0improcedente \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0promovida \u00a0por la se\u00f1ora Hilda Contreras \u00a0Rodr\u00edguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Actuaci\u00f3n adelantada por el juez de primera \u00a0instancia \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14. El Consejo Seccional de la Judicatura de \u00a0Bolivar \u00a0recibi\u00f3, el 12 de diciembre de 2007, la declaraci\u00f3n jurada del se\u00f1or \u00a0Aramys \u00a0 \u00a0Jes\u00fas \u00a0 \u00a0Garc\u00eda \u00a0 \u00a0Zu\u00f1iga, \u00a0 \u00a0quien \u00a0 manifest\u00f3: \u00a0 \u201c(\u2026)PREGUNTADO: \u00a0S\u00edrvase \u00a0decirnos \u00a0si por el mes de marzo de 1995 \u00a0se \u00a0 desempe\u00f1aba \u00a0usted \u00a0en \u00a0la \u00a0Secretar\u00eda \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar. \u00a0En \u00a0caso afirmativo que cargo ocupaba. CONTESTO: S\u00ed, para esa \u00e9poca \u00a0si \u00a0laboraba en el tribunal Administrativo de Bol\u00edvar en la Secretar\u00eda General \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo de Escribiente, vengo vinculado en la Rama Judicial desde el 16 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01988, \u00a0en \u00a0esa \u00a0\u00e9poca vinculado en el Tribunal Administrativo de \u00a0Bol\u00edvar. \u00a0PREGUNTADO: \u00a0S\u00edrvase \u00a0decirnos \u00a0si \u00a0por \u00a0aquella \u00a0\u00e9poca \u00a0entre \u00a0sus \u00a0funciones \u00a0estaba \u00a0la \u00a0de recibir las demandas administrativas que representaban \u00a0en \u00a0el \u00a0Tribunal. \u00a0CONTESTO: S\u00ed, esa era una de las funciones que ten\u00edamos los \u00a0escribientes \u00a0de \u00a0la \u00a0\u00e9poca, cuando las demandas se presentaban directamente en \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n. PREGUNTADO: D\u00edganos si usted se acuerda si por aquella \u00e9poca \u00a0se \u00a0 present\u00f3 \u00a0 una \u00a0demanda \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0HILDA \u00a0CONTRERAS \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0menor hijo contra el INSTITUTO DE LOS SEGUROS SOCIALES. \u00a0CONTESTO: \u00a0No, \u00a0no \u00a0me \u00a0acuerdo, \u00a0por \u00a0el tiempo y por el volumen de trabajo que \u00a0manej\u00e1bamos \u00a0nosotros \u00a0es \u00a0muy complicado acordarme de esos hechos. PREGUNTADO: \u00a0Se\u00f1ala \u00a0el doctor RODOLFO CARABALLO BELE\u00d1O que para el mes de marzo de 1995 se \u00a0acerc\u00f3 \u00a0a \u00a0la secretar\u00eda del Tribunal Administrativo de Bol\u00edvar con el fin de \u00a0presentar \u00a0una \u00a0demanda \u00a0administrativa siendo atendido por usted quien al darse \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0una \u00a0acci\u00f3n \u00a0de reparaci\u00f3n directa contra el \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Seguro Sociales procedi\u00f3 a devolverla el mismo d\u00eda argumentando \u00a0que \u00a0la \u00a0orden \u00a0impartida por el Tribunal era que esa demanda era de competencia \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia ordinaria. D\u00edganos si se acuerda de ese episodio. CONTESTO: No \u00a0recuerdo \u00a0ese \u00a0episodio, \u00a0lo que si quiero manifestar es que desde que ingrese a \u00a0la \u00a0Rama \u00a0Judicial, \u00a0empec\u00e9 \u00a0en \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar las \u00a0orientaciones \u00a0y \u00a0las \u00a0directrices \u00a0dada por los Magistrados y por el Secretario \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0era \u00a0de \u00a0recibir \u00a0todo \u00a0lo \u00a0que \u00a0iba \u00a0dirigido al \u00a0Tribunal(\u2026)quienes \u00a0toman \u00a0las decisiones para decidir si es o no competente o \u00a0si \u00a0se \u00a0admite \u00a0o no son los Magistrados de la Corporaci\u00f3n no de los empleados, \u00a0los \u00a0empleados \u00a0se limitan a recibir la documentaci\u00f3n y pas\u00e1rselas a ellos con \u00a0el respectivo informe secretarial.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decisi\u00f3n de primera instancia \u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el particular, la Sala consider\u00f3 que \u00a0la \u00a0 accionante \u00a0no \u00a0agot\u00f3 \u00a0los \u00a0medios \u00a0ordinarios \u00a0previstos \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0contencioso \u00a0al \u00a0prescindir de la interposici\u00f3n del recurso de s\u00faplica ante el \u00a0Consejo \u00a0 \u00a0de \u00a0 Estado. \u00a0 En \u00a0 esa \u00a0 medida, \u00a0 concluy\u00f3 \u00a0 que \u00a0 \u201c(\u2026) \u00a0mal \u00a0podr\u00eda \u00a0el \u00a0Juez \u00a0amparar unos derechos a quien, por su \u00a0propia \u00a0 causa, \u00a0 impidi\u00f3 \u00a0que \u00a0fueran \u00a0objetivamente \u00a0garantizados\u201d \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0subsanar a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de \u00a0tutela \u00a0la negligencia de la accionante, quien no hizo uso del recurso, pues con \u00a0ello \u00a0se \u00a0desnaturalizar\u00eda \u00a0la \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0subsidiariedad \u00a0de \u00a0esta acci\u00f3n \u00a0constitucional. \u00a0En adici\u00f3n, la Sala se\u00f1al\u00f3 que la accionante cuenta con otro \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0defensa \u00a0judicial, \u00a0a \u00a0saber, un proceso de responsabilidad civil \u00a0extracontractual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco, \u00a0a \u00a0juicio de la Sala, se cumple el \u00a0requisito \u00a0de inmediatez porque entre la fecha de expedici\u00f3n del auto proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado, \u00a02 \u00a0de diciembre de 2005, y la presentaci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela, \u00a07 \u00a0de \u00a0noviembre de 2007, transcurrieron aproximadamente 2 \u00a0a\u00f1os, t\u00e9rmino que no resulta razonable ni proporcionado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Impugnaci\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>16. \u00a0El apoderado de la accionante apel\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0 de \u00a0 primera \u00a0 instancia \u00a0 con \u00a0 el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0desvirtuar \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar \u00a0sobre \u00a0la \u00a0inmediatez \u00a0y el agotamiento de los \u00a0recursos. \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0inmediatez \u00a0precis\u00f3 \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0es cierto han \u00a0transcurrido \u00a0aproximadamente \u00a02 \u00a0a\u00f1os, \u00a0la \u00a0inactividad de la accionante est\u00e1 \u00a0justificada \u00a0por \u00a0\u201c(\u2026) \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0social \u00a0de \u00a0pobreza, \u00a0aunado \u00a0al hecho de que ha sido asesorada en el sentido que la acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0es \u00a0rechazada \u00a0tajantemente \u00a0por \u00a0el \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado que fue la \u00a0autoridad \u00a0que conociera del asunto, y que el 2 de diciembre de 2005 por segunda \u00a0vez \u00a0negara \u00a0la apelaci\u00f3n a la cual nos hemos referido en el libelo introductor \u00a0y \u00a0que \u00a0solamente \u00a0para \u00a0el \u00a016 \u00a0de febrero de 2006 tuvo conocimiento, cuando el \u00a0expediente \u00a0 regres\u00f3 \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0de \u00a0origen.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, agreg\u00f3 que el solo paso del tiempo \u00a0no \u00a0descalifica \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de tutela, y en consecuencia, \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0juez \u00a0evaluar la oportunidad en la presentaci\u00f3n de la misma en \u00a0cada \u00a0 caso \u00a0 concreto. \u00a0 De \u00a0 tal \u00a0 forma \u00a0 que, \u00a0en \u00a0criterio \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0\u201cen cualquier momento en que se corrijan los errores \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0donde \u00a0reclama \u00a0indemnizaci\u00f3n, siempre habr\u00e1 inmediatez, \u00a0ser\u00e1 \u00a0inmediato \u00a0para \u00a0el \u00a0menor, \u00a0que \u00a0se \u00a0entre \u00a0a \u00a0dictar \u00a0la \u00a0sentencia que \u00a0corresponda \u00a0en \u00a0derecho, \u00a0por \u00a0que \u00a0recalcamos, \u00a0en su caso particular el da\u00f1o \u00a0sufrido \u00a0es \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0permanente, \u00a0por lo tanto si se tutelan sus derechos \u00a0vulnerados \u00a0se \u00a0har\u00e1 \u00a0justicia \u00a0y prevalecer\u00e1 el derecho material o sustancial \u00a0sobre \u00a0cualquier \u00a0formalidad \u00a0de \u00a0procedimiento, \u00a0como \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0lo es la \u00a0inmediatez.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0el apoderado de la se\u00f1ora \u00a0Contreras \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0afirm\u00f3, frente a la censura del juez de instancia por no \u00a0haber \u00a0 instaurado \u00a0 el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0s\u00faplica, \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u201c(\u2026)por \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0gran \u00a0 \u00a0congesti\u00f3n \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0anda \u00a0 \u00a0dicha \u00a0Corporaci\u00f3n-se \u00a0 refiere \u00a0 al \u00a0 Consejo \u00a0de \u00a0Estado- \u00a0que \u00a0es \u00a0sabida por todos, la cual tiene un retraso de \u00a0aproximadamente \u00a0siete \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0ante \u00a0la carencia de recursos econ\u00f3micos por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la madre del menor para poder estar pendiente del tr\u00e1mite en segunda \u00a0instancia \u00a0y \u00a0ante \u00a0la \u00a0negativa \u00a0de \u00a0la \u00a0secretar\u00eda \u00a0de la Corporaci\u00f3n de dar \u00a0informes \u00a0v\u00eda \u00a0telef\u00f3nica, \u00a0todo \u00a0esto \u00a0conllev\u00f3 a no interponer el susodicho \u00a0recurso de s\u00faplica ahora aludido.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, manifest\u00f3 que en el caso del \u00a0hijo \u00a0de su representada resultaba aplicable el precedente de la sentencia T-329 \u00a0de \u00a01996, \u00a0en \u00a0tanto la Corte decidi\u00f3 amparar los derechos del menor pese a que \u00a0no \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0agotado el recurso de apelaci\u00f3n en el proceso ordinario pues es \u00a0mandato \u00a0constitucional \u00a0la \u00a0primac\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0de \u00a0los \u00a0ni\u00f1os \u00a0y la \u00a0prevalencia del derecho sustancial sobre el procedimental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0el apoderado de la accionante \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0en \u00a0la declaraci\u00f3n rendida por el se\u00f1or Aramis Garc\u00eda ante el \u00a0juez \u00a0de primera instancia se le pregunt\u00f3 equivocadamente si conoc\u00eda a RODOLFO \u00a0CARABALLO \u00a0BELE\u00d1O, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0abogado \u00a0para \u00a0la fecha de interposici\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0era \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0SALCEDO \u00a0SALAZAR, \u00a0a \u00a0quien \u00a0el \u00a0interrogado \u00a0 \u00a0\u201cconoce \u00a0 perfectamente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En raz\u00f3n a lo expuesto, el representante de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Hilda \u00a0Contreras Rodr\u00edguez solicit\u00f3 que se revocar\u00e1 la decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0 primera \u00a0 instancia, \u00a0 y \u00a0 por \u00a0consiguiente, \u00a0se \u00a0ampararan \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales del menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 segunda \u00a0instancia\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17. La Sala Jurisdiccional Disciplinaria del \u00a0Consejo \u00a0Superior de la Judicatura, mediante sentencia de 27 de febrero de 2008, \u00a0decidi\u00f3 \u00a0confirmar \u00a0la decisi\u00f3n de primera instancia.\u00a0 La Sala consider\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0accionante no hizo uso del recurso de s\u00faplica, el cual era un medio de \u00a0defensa \u00a0ordinario \u00a0que \u00a0proced\u00eda, \u00a0lo que denota una omisi\u00f3n que no puede ser \u00a0suplida \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0tutela. \u00a0Sin embargo, la Sala no aval\u00f3 el argumento del \u00a0juez \u00a0de \u00a0primera instancia sobre la falta de inmediatez, al respecto, concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0la acci\u00f3n de tutela no pod\u00eda ser declarada improcedente con fundamento en \u00a0la \u00a0inoportunidad \u00a0de \u00a0la \u00a0misma. \u00a0Esto, \u00a0porque \u00a0a \u00a0su \u00a0juicio: \u201c(\u2026)debe \u00a0tenerse \u00a0como \u00a0razonable \u00a0el tiempo transcurrido entre la \u00a0data \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0el \u00a0auto \u00a0atacado \u00a0por \u00a0esta \u00a0v\u00eda \u00a0excepcional \u00a0-2 \u00a0de \u00a0Diciembre de 2005- y \u00a0aquella \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de amparo por primera vez ante esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 Judicial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013agosto \u00a0de \u00a02007-, m\u00e1xime si se considera \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0fue \u00a0rechazada \u00a0in \u00a0limine por la Secci\u00f3n Cuarta del Consejo de \u00a0Estado \u00a0el \u00a04 \u00a0de Octubre\u00a0 siguiente (folios 5 a 8 del cuaderno original de \u00a0primera \u00a0instancia), \u00a0por lo cual, y teniendo en cuenta la proporcionalidad ente \u00a0medios \u00a0y \u00a0fines, \u00a0ha de concluirse, que la acci\u00f3n fue interpuesta dentro de un \u00a0tiempo \u00a0prudencial, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n tantas veces citada de la Corte \u00a0Constitucional.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. CONSIDERACIONES DE LA \u00a0CORTE CONSTITUCIONAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Competencia \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Esta \u00a0Corte es competente de conformidad \u00a0con \u00a0los \u00a0art\u00edculos 86 y 241 de la Constituci\u00f3n Nacional, y el Decreto 2591 de \u00a01991, para revisar los fallos de tutela seleccionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Problemas \u00a0jur\u00eddicos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Corresponde a la Sala definir si el fallo \u00a0judicial \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar, en el sentido de declarar \u00a0probada \u00a0la \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de caducidad, presenta un defecto f\u00e1ctico y sustantivo \u00a0y\/o \u00a0vulner\u00f3 \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso, al acceso a la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, \u00a0a \u00a0la \u00a0primac\u00eda de los derechos del ni\u00f1o, a la \u00a0vida \u00a0digna \u00a0y \u00a0a la igualdad del hijo de la se\u00f1ora Hilda Contreras Rodr\u00edguez, \u00a0por \u00a0desconocer \u00a0el \u00a0cambio \u00a0de \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0que para la \u00e9poca de los hechos \u00a0beneficiaba \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de caducidad de las demandas que eran interpuestas en \u00a0contra del ISS.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corresponde a la Sala definir si la decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado, \u00a0en \u00a0el sentido de inadmitir el recurso de apelaci\u00f3n, \u00a0presenta \u00a0 un \u00a0 defecto \u00a0 sustantivo \u00a0 y \u00a0f\u00e1ctico \u00a0y\/o \u00a0vulner\u00f3 \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0al \u00a0debido proceso, al acceso a la administraci\u00f3n de justicia, a \u00a0la \u00a0primac\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0del ni\u00f1o, a la vida digna y a la igualdad del \u00a0hijo \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Hilda Contreras Rodr\u00edguez, por tasar de forma inadecuada \u00a0los \u00a0perjuicios, \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0concluir que el proceso no ten\u00eda vocaci\u00f3n de \u00a0segunda instancia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reiteraci\u00f3n \u00a0de jurisprudencia. Procedencia \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0acci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 tutela \u00a0 contra \u00a0 sentencias \u00a0 judiciales1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0Corte\u00a0 \u00a0Constitucional, \u00a0como \u00a0int\u00e9rprete \u00a0 autorizado \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a0guardiana \u00a0de \u00a0la \u00a0integridad \u00a0del \u00a0texto superior ha desarrollado una doctrina bien definida sobre \u00a0la \u00a0 procedencia \u00a0excepcional \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0contra \u00a0providencias \u00a0judiciales. \u00a0Esta\u00a0 l\u00ednea se basa en la b\u00fasqueda de un equilibrio adecuado \u00a0entre \u00a0dos elementos fundamentales del orden constitucional: la primac\u00eda de los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0y \u00a0el \u00a0respeto \u00a0por \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0e \u00a0independencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0judicial2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Para lograr este adecuado equilibrio, la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0partido \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0generales de procedencia de la acci\u00f3n, \u00a0subsidiariedad \u00a0e \u00a0inmediatez, haci\u00e9ndolos particularmente exigentes en el caso \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0pretenda \u00a0controvertir una providencia judicial; por otra parte, ha \u00a0ido \u00a0determinando \u00a0los \u00a0eventos \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0es posible que una providencia \u00a0judicial \u00a0vulnere \u00a0los \u00a0derechos fundamentales, con el fin de evitar acusaciones \u00a0infundadas \u00a0y mantener un nivel adecuado de coherencia y entendimiento entre los \u00a0diversos \u00a0operadores judiciales. Por \u00faltimo, ha recalcado constantemente que la \u00a0acci\u00f3n \u00a0s\u00f3lo \u00a0procede \u00a0cuando \u00a0se encuentre acreditada la amenaza a un derecho \u00a0fundamental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. A continuaci\u00f3n, se reiterar\u00e1 brevemente \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n, \u00a0sistematizada por la Sala Plena en la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0constitucionalidad \u00a0C-590 \u00a0de \u00a020053: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1 La tutela contra sentencias judiciales es \u00a0procedente, \u00a0tanto \u00a0desde \u00a0un \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista literal e hist\u00f3rico4, \u00a0como \u00a0desde \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0del bloque de constitucionalidad5 e, incluso, a \u00a0partir \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0ratio \u00a0 \u00a0decidendi6 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 C-543 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 19927, \u00a0siempre que se presenten los \u00a0eventos \u00a0 \u00a0 \u00a0ampliamente \u00a0 \u00a0 \u00a0desarrollados \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencia \u00a0constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2 \u00a0As\u00ed, \u00a0al estudiar la procedencia de la \u00a0acci\u00f3n, \u00a0el \u00a0juez \u00a0debe \u00a0constatar \u00a0que \u00a0se \u00a0cumplen \u00a0los siguientes requisitos \u00a0formales8, \u00a0que no son m\u00e1s que los requisitos generales de procedibilidad de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n, \u00a0adecuados \u00a0a \u00a0la especificidad de las providencias judiciales: (i) \u00a0que \u00a0 el \u00a0asunto \u00a0sometido \u00a0a \u00a0estudio \u00a0del \u00a0juez \u00a0de \u00a0tutela \u00a0tenga \u00a0relevancia \u00a0constitucional9; \u00a0(ii) que el actor haya agotado los recursos judiciales ordinarios \u00a0y \u00a0 extraordinarios, \u00a0 antes \u00a0 de \u00a0 acudir \u00a0 al \u00a0 juez \u00a0 de \u00a0 tutela10; (iii) que la \u00a0petici\u00f3n \u00a0cumpla \u00a0con \u00a0el \u00a0requisito de inmediatez, de acuerdo con criterios de \u00a0razonabilidad \u00a0y proporcionalidad; (iv) en caso de tratarse de una irregularidad \u00a0procesal, \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0tenga \u00a0incidencia \u00a0directa \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n que resulta \u00a0vulneratoria \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales; (v) que el actor identifique, de \u00a0forma \u00a0razonable, \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que \u00a0generan la violaci\u00f3n y que \u00e9sta haya sido \u00a0alegada \u00a0al \u00a0interior \u00a0del proceso judicial, en caso de haber sido posible; (vi) \u00a0que \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0 impugnado \u00a0 no \u00a0 sea \u00a0de \u00a0tutela11. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.3 \u00a0Que \u00a0se presente alguna de las causales \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0de \u00a0procedibilidad, \u00a0ampliamente \u00a0elaboradas \u00a0por \u00a0la jurisprudencia \u00a0constitucional: \u00a0 \u00a0 defecto \u00a0 \u00a0org\u00e1nico12 \u00a0sustantivo13, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procedimental14 \u00a0 o \u00a0 f\u00e1ctico15; \u00a0 error \u00a0inducido16; \u00a0 \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0sin \u00a0 \u00a0motivaci\u00f3n17;\u00a0 \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0precedente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 constitucional18; \u00a0y \u00a0violaci\u00f3n directa a la \u00a0constituci\u00f3n19. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.4. Sobre la determinaci\u00f3n de los defectos, \u00a0es \u00a0claro \u00a0para \u00a0la Corte que no existe un l\u00edmite indivisible entre ellos, pues \u00a0resulta \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0norma \u00a0inconstitucional \u00a0o \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0precedente \u00a0constitucional, \u00a0pueden implicar, a su vez, el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0procedimientos legales o, que la falta de apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0 una \u00a0prueba, \u00a0puede \u00a0producir \u00a0una \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de disposiciones normativas relevantes para la soluci\u00f3n de un caso \u00a0espec\u00edfico20. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0sobra se\u00f1alar que el criterio sostenido \u00a0en \u00a0la \u00a0ratio decidendi de la \u00a0sentencia \u00a0 C-543 \u00a0de \u00a01992 \u00a0se \u00a0mantiene \u00a0inc\u00f3lume: \u00a0la \u00a0preservaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0supremac\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0un entendimiento \u00a0sustancial \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 principios \u00a0 de \u00a0 seguridad \u00a0jur\u00eddica \u00a0e \u00a0independencia \u00a0judicial21. \u00a0Por \u00a0ello, el \u00e1mbito material de procedencia de la acci\u00f3n es la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0grave a un derecho fundamental y el \u00e1mbito funcional del estudio, \u00a0se restringe a los asuntos de evidente relevancia constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.5. \u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0precedentes, \u00a0lo esencial para determinar la procedencia de la acci\u00f3n de tutela \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia judicial, es la concurrencia de tres situaciones: \u00a0(i) \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0de procedibilidad, (ii) la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0alguna \u00a0o algunas de las causales gen\u00e9ricas establecidas por la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0para \u00a0hacer \u00a0procedente \u00a0el \u00a0amparo material y, (iii) el requisito \u00a0sine \u00a0que non, consistente en \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0intervenci\u00f3n del juez de tutela, para evitar la consumaci\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0perjuicio \u00a0 \u00a0iusfundamental.22. \u00a0En \u00a0ese \u00a0marco, \u00a0 corresponde \u00a0 al \u00a0 juez \u00a0constitucional \u00a0evaluar \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0procedibilidad \u00a0en \u00a0cada caso concreto, la acreditaci\u00f3n de una causal gen\u00e9rica \u00a0y la necesidad de evitar un perjuicio.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Breve caracterizaci\u00f3n de la causal gen\u00e9rica \u00a0de \u00a0procedencia \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de tutela contra fallos judiciales por defecto \u00a0f\u00e1ctico23. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. La Corte Constitucional ha sido enf\u00e1tica \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n del defecto f\u00e1ctico se presenta cuando la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria realizada por el juez ordinario es arbitraria y abusiva, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0i) simplemente deja de valorar una \u00a0prueba \u00a0determinante \u00a0para \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0caso; \u00a0ii) \u00a0cuando excluye sin \u00a0razones \u00a0justificadas \u00a0una \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0relevancia, \u00a0o cuando iii) la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0elemento \u00a0probatorio \u00a0decididamente \u00a0se \u00a0sale \u00a0de \u00a0los \u00a0cauces \u00a0racionales24. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0lo que corresponde al juez \u00a0constitucional \u00a0es \u00a0evaluar \u00a0si \u00a0en \u00a0el \u00a0marco de la sana cr\u00edtica, la autoridad \u00a0judicial \u00a0 \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0 la \u00a0 realidad \u00a0 probatoria \u00a0 del \u00a0 proceso25. \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0particular, \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado: \u00a0\u201cNo \u00a0obstante \u00a0lo anterior advierte la Sala, que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela, \u00a0cuando \u00a0se observa que de una manera manifiesta aparece irrazonable \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria hecha por el juez en la correspondiente providencia. \u00a0El \u00a0error \u00a0en \u00a0el juicio valorativo de la prueba debe ser de tal entidad que sea \u00a0ostensible, \u00a0flagrante \u00a0y \u00a0manifiesto, \u00a0y \u00a0el \u00a0mismo \u00a0debe \u00a0tener una incidencia \u00a0directa \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0el juez de tutela no puede convertirse en una \u00a0instancia \u00a0revisora \u00a0de \u00a0la \u00a0actividad \u00a0de \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0probatoria del juez que \u00a0ordinariamente \u00a0conoce de un asunto, seg\u00fan las reglas generales de competencia, \u00a0porque \u00a0ello \u00a0ser\u00eda \u00a0contrario \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0tutela \u00a0es un medio \u00a0alternativo \u00a0de \u00a0defensa \u00a0judicial, aparte de que se invadir\u00eda la \u00f3rbita de la \u00a0competencia \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0autonom\u00eda \u00a0 \u00a0de \u00a0 que \u00a0 son \u00a0 titulares \u00a0 las \u00a0 otras \u00a0jurisdicciones\u201d26. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En virtud de esta garant\u00eda constitucional de \u00a0autonom\u00eda \u00a0y \u00a0competencia \u00a0de \u00a0los operadores judiciales, la Corte ha concluido \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0ante \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0ostensiblemente \u00a0incorrecta, \u00a0se \u00a0configura \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 defecto \u00a0 \u00a0 \u00a0 f\u00e1ctico27. \u00a0As\u00ed, \u00a0la\u00a0 \u00a0sentencia \u00a0T-066 \u00a0de 200528, \u00a0precis\u00f3: \u00a0\u201cLa doctrina constitucional \u00a0sobre \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0de la acci\u00f3n de tutela contra sentencias judiciales por \u00a0haberse \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0v\u00eda \u00a0de hecho en la valoraci\u00f3n probatoria es sumamente \u00a0clara, \u00a0exige \u00a0que \u00a0se \u00a0hayan \u00a0dejado \u00a0de valorar pruebas legalmente aducidas al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0que en la valoraci\u00f3n de las pruebas legalmente practicadas se haya \u00a0desconocido \u00a0manifiestamente \u00a0su \u00a0sentido \u00a0y \u00a0alcance \u00a0y, en cualquiera de estos \u00a0casos, \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0contrae \u00a0la v\u00eda de hecho tenga tal \u00a0trascendencia \u00a0que \u00a0sea \u00a0capaz de determinar el sentido de un fallo.\u00a0 S\u00f3lo \u00a0bajo \u00a0esos \u00a0supuestos \u00a0es \u00a0posible \u00a0la \u00a0tutela \u00a0de los derechos fundamentales al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0de \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la administraci\u00f3n de justicia, de manera que \u00a0cuando \u00a0los \u00a0mismos \u00a0no \u00a0satisfagan \u00a0estas \u00a0exigencias, \u00a0no \u00a0procede \u00a0el \u00a0amparo \u00a0constitucional \u00a0pues \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0situaciones \u00a0que \u00a0se \u00a0sustraen \u00a0al \u00a0\u00e1mbito \u00a0funcional de esta jurisdicci\u00f3n.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Breve caracterizaci\u00f3n de la causal gen\u00e9rica \u00a0de \u00a0procedencia \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de tutela contra fallos judiciales por defecto \u00a0sustantivo29. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Ha \u00a0se\u00f1alado la\u00a0 jurisprudencia de \u00a0esta \u00a0 \u00a0 \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 defecto \u00a0sustantivo \u00a0 que \u00a0convierte \u00a0en \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0hecho \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0judicial, \u00a0opera \u00a0cuando \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que toma el juez desborda el \u00a0marco \u00a0de \u00a0acci\u00f3n que la Constituci\u00f3n y la ley le reconocen al apoyarse en una \u00a0norma \u00a0evidentemente \u00a0inaplicable \u00a0al \u00a0caso concreto30, bien sea, por ejemplo\u00a0 \u00a0(i) porque ha sido derogada y \u00a0ya \u00a0no \u00a0produce \u00a0ning\u00fan \u00a0efecto \u00a0en \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico, \u00a0(ii) \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0ella \u00a0 es \u00a0 claramente \u00a0inconstitucional \u00a0y \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0la excepci\u00f3n de \u00a0inconstitucionalidad, \u00a0(iii) \u00a0porque \u00a0 su \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 al \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0es \u00a0inconstitucional31, \u00a0(iv) porque ha sido declarada \u00a0inexequible \u00a0por \u00a0la \u00a0propia \u00a0Corte \u00a0Constitucional32 \u00a0 \u00a0 o, \u00a0 \u00a0 (v) \u00a0porque, a pesar de estar vigente y ser \u00a0constitucional, \u00a0no se adec\u00faa a la circunstancia f\u00e1ctica a la cual se aplic\u00f3, \u00a0porque \u00a0a \u00a0la \u00a0norma \u00a0aplicada, por ejemplo, se le reconocen efectos distintos a \u00a0los \u00a0expresamente \u00a0se\u00f1alados \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador.33 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0construcci\u00f3n \u00a0dogm\u00e1tica \u00a0del \u00a0defecto \u00a0sustantivo \u00a0como \u00a0causal \u00a0de \u00a0procedibilidad \u00a0de la acci\u00f3n de tutela, parte del \u00a0reconocimiento \u00a0que \u00a0la \u00a0competencia \u00a0asignada a las autoridades judiciales para \u00a0interpretar \u00a0y \u00a0aplicar \u00a0las \u00a0normas \u00a0jur\u00eddicas, \u00a0fundada \u00a0en \u00a0el \u00a0principio de \u00a0autonom\u00eda \u00a0e \u00a0independencia \u00a0judicial, \u00a0no \u00a0es \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0caso absoluta. Por \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0una \u00a0atribuci\u00f3n \u00a0reglada, \u00a0emanada \u00a0de \u00a0la \u00a0funci\u00f3n \u00a0p\u00fablica de \u00a0administrar \u00a0justicia, \u00a0la \u00a0misma \u00a0se \u00a0encuentra limitada por el orden jur\u00eddico \u00a0preestablecido \u00a0y, \u00a0principalmente, \u00a0por \u00a0los \u00a0valores, \u00a0principios, \u00a0derechos y \u00a0garant\u00edas que identifican al actual Estado Social de Derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este orden de ideas ha precisado que, pese \u00a0a \u00a0la \u00a0autonom\u00eda de los jueces para elegir las normas jur\u00eddicas pertinentes al \u00a0caso \u00a0en concreto, para determinar su forma de aplicaci\u00f3n, y para establecer la \u00a0manera \u00a0de \u00a0interpretar e integrar el ordenamiento jur\u00eddico, no les es dable en \u00a0esta \u00a0labor, \u00a0apartarse \u00a0de \u00a0las \u00a0disposiciones de la Constituci\u00f3n o la ley. Ha \u00a0recordado \u00a0que \u00a0la \u00a0justicia \u00a0se \u00a0administra \u00a0con \u00a0sujeci\u00f3n \u00a0a \u00a0los contenidos, \u00a0postulados \u00a0y principios constitucionales de forzosa aplicaci\u00f3n, tales como, de \u00a0prevalencia \u00a0 del \u00a0 derecho \u00a0sustancial \u00a0sobre \u00a0las \u00a0formas, \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0pro \u00a0homine, \u00a0entre \u00a0otros. \u00a0(Art\u00edculos \u00a06\u00b0, \u00a029, \u00a0228 \u00a0y \u00a0230 \u00a0de \u00a0la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica)34. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. Adicionalmente, la Corte ha restringido la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0defecto \u00a0sustantivo \u00a0cuando \u00a0se \u00a0estructura \u00a0a partir de la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0ordinario \u00a0ha \u00a0dado \u00a0a la disposici\u00f3n legal. En \u00a0efecto, \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0T-295 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0200535 estableci\u00f3: \u201cLa \u00a0Corte Constitucional ha indicado que la interpretaci\u00f3n indebida \u00a0de \u00a0normas \u00a0jur\u00eddicas \u00a0puede \u00a0conducir a que se configure una v\u00eda de hecho por \u00a0defecto \u00a0 sustantivo. \u00a0As\u00ed, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0T-462 \u00a0de \u00a02003 \u00a0(M.P. \u00a0Eduardo \u00a0Montealegre \u00a0 Lynett) \u00a0se \u00a0expres\u00f3 \u00a0al \u00a0respecto: \u00a0\u201cEn \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0una \u00a0providencia \u00a0judicial \u00a0adolece \u00a0de \u00a0un \u00a0defecto \u00a0sustantivo \u00a0(i) cuando la norma \u00a0aplicable \u00a0al \u00a0caso \u00a0es \u00a0claramente \u00a0inadvertida \u00a0o \u00a0no \u00a0tenida en cuenta por el \u00a0fallador, \u00a0 (ii) \u00a0cuando \u00a0a \u00a0pesar \u00a0del \u00a0amplio \u00a0margen \u00a0interpretativo \u00a0que \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0le reconoce a las autoridades judiciales, la aplicaci\u00f3n final de \u00a0la \u00a0regla \u00a0es \u00a0inaceptable \u00a0por \u00a0tratarse \u00a0de una interpretaci\u00f3n contraevidente \u00a0(interpretaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0legem) \u00a0o \u00a0claramente \u00a0perjudicial \u00a0para los intereses \u00a0leg\u00edtimos \u00a0de \u00a0una de las partes (irrazonable o desproporcionada), y finalmente \u00a0(iii) \u00a0cuando \u00a0el fallador desconoce las sentencias con efectos erga omnes tanto \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0constitucional como de la jurisdicci\u00f3n de lo contencioso \u00a0administrativo, \u00a0cuyos precedentes se ubican en el mismo rango de la norma sobre \u00a0la que pesa la cosa juzgada respectiva.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el particular, la Corte consider\u00f3 en \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0Sentencia \u00a0 \u00a0 \u00a0T-1222 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0200536 \u00a0que no resultaba arbitraria \u00a0ni \u00a0vulneraba \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0del peticionario la interpretaci\u00f3n \u00a0dada \u00a0por \u00a0el \u00a0juez \u00a0ordinario \u00a0sobre \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n del t\u00e9rmino de caducidad \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0del \u00a0Convenio \u00a0de \u00a0Varsovia \u00a0a \u00a0la acci\u00f3n de \u00a0responsabilidad \u00a0civil \u00a0extracontractual \u00a0por \u00a0muerte \u00a0del pasajero en accidente \u00a0a\u00e9reo \u00a0 internacional. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0para \u00a0este \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0plausible \u00a0adoptada \u00a0por \u00a0el \u00a0juez \u00a0natural, \u00a0en \u00a0este caso, la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0sobre \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de extender unas disposiciones \u00a0previstas \u00a0inicialmente \u00a0para \u00a0relaciones contractuales a un evento de car\u00e1cter \u00a0extracontractual.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, al juez de tutela le est\u00e1 \u00a0vedado \u00a0configurar \u00a0el defecto sustantivo a partir de la elecci\u00f3n realizada por \u00a0el \u00a0 \u00a0operador \u00a0 judicial \u00a0 entre \u00a0 las \u00a0 interpretaciones \u00a0 constitucionalmente \u00a0admisibles37. \u00a0 Al \u00a0 respecto, \u00a0 en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0T-1001 \u00a0de \u00a0200138 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0explic\u00f3:\u201cEn \u00a0materia \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n judicial, \u00a0los \u00a0criterios para definir la existencia de una v\u00eda de hecho son especialmente \u00a0restrictivos, \u00a0circunscritos de manera concreta a la actuaci\u00f3n abusiva del juez \u00a0y \u00a0flagrantemente \u00a0contraria al derecho. El hecho de que los sujetos procesales, \u00a0los \u00a0particulares \u00a0y \u00a0las \u00a0distintas \u00a0autoridades judiciales no coincidan con la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0acogida \u00a0por \u00a0operador \u00a0jur\u00eddico \u00a0a \u00a0quien \u00a0la \u00a0ley \u00a0asigna la \u00a0competencia \u00a0para \u00a0fallar \u00a0el \u00a0caso concreto, o no la compartan, en ning\u00fan caso \u00a0invalida \u00a0su \u00a0actuaci\u00f3n ya que se trata, en realidad, \u00a0de \u00a0 \u201cuna \u00a0 v\u00eda \u00a0de \u00a0derecho \u00a0distinta\u201d \u00a0que, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0no es posible acomodar dentro de los requisitos de procedibilidad \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n de tutela contra providencias judiciales. De esta manera, queda a \u00a0salvo, \u00a0pues, \u00a0el \u00a0respeto \u00a0por \u00a0el \u00a0principio \u00a0democr\u00e1tico \u00a0de \u00a0la \u00a0autonom\u00eda \u00a0funcional \u00a0del \u00a0juez \u00a0que \u00a0reserva \u00a0para \u00a0\u00e9ste, \u00a0tanto \u00a0la adecuada valoraci\u00f3n \u00a0probatoria como la aplicaci\u00f3n razonable del derecho.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estudio del caso concreto. \u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0En \u00a0el \u00a0caso, el apoderado de la se\u00f1ora \u00a0Hilda \u00a0Contreras Rodr\u00edguez, alega la estructuraci\u00f3n de los defectos f\u00e1ctico y \u00a0sustantivo \u00a0tanto \u00a0en \u00a0la sentencia del Tribunal Administrativo de Bol\u00edvar como \u00a0en \u00a0el \u00a0auto \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0Consejo de Estado que inadmiti\u00f3 el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n. \u00a0Por \u00a0consiguiente, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0analizar\u00e1 \u00a0de \u00a0forma \u00a0conjunta \u00a0las \u00a0causales \u00a0espec\u00edficas de procedencia en cada una de las providencias impugnadas \u00a0para \u00a0determinar \u00a0en \u00a0cual \u00a0de \u00a0ellas podr\u00eda configurarse un defecto f\u00e1ctico o \u00a0sustantivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>An\u00e1lisis \u00a0de \u00a0procedibilidad de la acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0procede \u00a0la \u00a0sala \u00a0a \u00a0verificar \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0los requisitos formales de procedibilidad de la \u00a0tutela \u00a0contra \u00a0sentencias \u00a0judiciales \u00a0en \u00a0el \u00a0presente caso, de acuerdo con lo \u00a0expuesto en el fundamento 5.2 de esta decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.1. Relevancia Constitucional: el \u00a0asunto \u00a0planteado \u00a0a \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Revisi\u00f3n posee relevancia \u00a0constitucional, \u00a0por lo menos, por las siguientes razones: (i) hace referencia a \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n a los derechos fundamentales al debido proceso y al acceso a la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia \u00a0de \u00a0la \u00a0peticionaria y su hijo, as\u00ed como (ii) al \u00a0desconocimiento \u00a0de la principios constitucionales relacionados con la primac\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales de los ni\u00f1os y del derecho sustancial sobre el \u00a0procedimental; \u00a0por \u00a0\u00faltimo, \u00a0(iii) \u00a0plantea \u00a0el \u00a0problema \u00a0de la incertidumbre \u00a0creada \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado sobre la jurisdicci\u00f3n \u00a0competente \u00a0para \u00a0conocer \u00a0los casos contra el ISS para la \u00e9poca de los hechos. \u00a0Estas \u00a0consideraciones \u00a0son \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0dar \u00a0por \u00a0cumplido el requisito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.2. \u00a0 El \u00a0agotamiento \u00a0de \u00a0los \u00a0recursos \u00a0judiciales \u00a0ordinarios \u00a0y \u00a0extraordinarios. \u00a0Los hechos \u00a0por \u00a0los \u00a0cuales fue interpuesta la acci\u00f3n de tutela que actualmente estudia la \u00a0Sala \u00a0Tercera \u00a0tienen \u00a0origen \u00a0en \u00a0una \u00a0acci\u00f3n \u00a0de reparaci\u00f3n directa. En este \u00a0proceso \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0probada la excepci\u00f3n de caducidad por lo que el Tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar \u00a0se inhibi\u00f3 de emitir un pronunciamiento de fondo. \u00a0Ante \u00a0la decisi\u00f3n adversa el apoderado de la accionante interpuso el recurso de \u00a0apelaci\u00f3n. \u00a0Este \u00a0recurso \u00a0fue \u00a0inadmitido \u00a0por el Consejo de Estado pues en su \u00a0criterio \u00a0 debido \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 cuant\u00eda \u00a0 del \u00a0 proceso \u00a0 \u00e9ste \u00a0 es \u00a0 de \u00a0 \u00fanica \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los jueces de instancia coinciden en denegar \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0porque no se interpuso el recurso de s\u00faplica contra el \u00a0auto \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado que inadmiti\u00f3 el de apelaci\u00f3n. Por su parte, el \u00a0abogado \u00a0de \u00a0la \u00a0peticionaria, se\u00f1al\u00f3: \u201c(\u2026)por la \u00a0gran \u00a0congesti\u00f3n \u00a0en \u00a0que \u00a0anda \u00a0dicha Corporaci\u00f3n-se \u00a0refiere \u00a0al Consejo de Estado- que es sabida por todos, \u00a0la \u00a0cual \u00a0tiene un retraso de aproximadamente siete a\u00f1os, y ante la carencia de \u00a0recursos \u00a0econ\u00f3micos por parte de la madre del menor para poder estar pendiente \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia y ante la negativa de la secretar\u00eda de la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0de \u00a0dar \u00a0informes \u00a0v\u00eda \u00a0telef\u00f3nica, \u00a0todo \u00a0esto \u00a0conllev\u00f3 \u00a0a no \u00a0interponer \u00a0 el \u00a0 susodicho \u00a0 recurso \u00a0de \u00a0s\u00faplica \u00a0ahora \u00a0aludido.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La observancia de este requisito conlleva el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0subsidiariedad de la acci\u00f3n de tutela, y por ende, para \u00a0la \u00a0Corte \u00a0la \u00a0improcedencia \u00a0del \u00a0amparo \u00a0cuando \u00a0no \u00a0se \u00a0agotaron los recursos \u00a0existentes39. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0de \u00a0forma \u00a0excepcional este Tribunal ha avalado el \u00a0incumplimiento \u00a0 de \u00a0 este \u00a0 requisito \u00a0 por \u00a0la \u00a0importancia \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 controversia40. \u00a0 En \u00a0 efecto, \u00a0 en \u00a0 las \u00a0sentencias \u00a0T-329 \u00a0de \u00a01996 y T-411 de 2004, esta Corporaci\u00f3n consider\u00f3 que la \u00a0falta \u00a0de \u00a0interposici\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso de apelaci\u00f3n en procesos ordinarios que \u00a0pretenden \u00a0determinar la filiaci\u00f3n de un menor no es \u00f3bice para la procedencia \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0contra \u00a0providencias \u00a0judiciales. Para la Corte los \u00a0derechos \u00a0de \u00a0los ni\u00f1os son de tal entidad que no pueden verse menoscabados por \u00a0razones \u00a0procedimentales, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0las \u00a0consecuencias, desde la \u00f3ptica del \u00a0derecho sustantivo, ser\u00edan irremediables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 Corte \u00a0ha \u00a0desarrollado \u00a0en \u00a0diversas \u00a0oportunidades \u00a0el alcance de los derechos de los ni\u00f1os y las ni\u00f1as en el marco \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0bloque \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0constitucionalidad41. \u00a0 Al \u00a0 respecto, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0T-576 \u00a0de \u00a02008, se estableci\u00f3: \u201c(\u2026)los \u00a0ni\u00f1os \u00a0y \u00a0las \u00a0ni\u00f1as \u00a0gozan \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0derechos \u00a0que se establecen en la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0y, \u00a0por \u00a0virtud \u00a0de los dispuesto en el art\u00edculo 93 superior, de \u00a0aquellos \u00a0que \u00a0han \u00a0sido \u00a0consignados \u00a0en los Pactos y Convenios Internacionales \u00a0sobre \u00a0Derechos Humanos aprobados por el congreso de la Rep\u00fablica y ratificados \u00a0por \u00a0el \u00a0Gobierno. \u00a0Esta \u00a0protecci\u00f3n \u00a0se ve reforzada, ha dicho la Corte, en el \u00a0articulo \u00a044 \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0contienen \u00a0de \u00a0manera enumerativa, aun cuando no es \u00a0excluyente, \u00a0todo \u00a0un \u00a0grupo de derechos fundamentales orientados a proteger los \u00a0intereses superiores de la infancia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esa \u00a0medida, \u00a0las \u00a0disposiciones \u00a0de \u00a0la \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0 sobre \u00a0 los \u00a0 Derechos \u00a0 del \u00a0 ni\u00f1o42, \u00a0 en \u00a0 tanto \u00a0 instrumento \u00a0internacional \u00a0 de \u00a0 derechos \u00a0 humanos \u00a0 ratificados \u00a0por \u00a0Colombia43, hacen parte \u00a0del \u00a0denominado \u00a0bloque \u00a0de \u00a0constitucionalidad en virtud del art\u00edculo 93 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0En \u00a0consecuencia, resultar\u00e1 imperioso para esta sala \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00ba de la mencionada Convenci\u00f3n en las que se \u00a0defini\u00f3 \u00a0que: \u00a0\u201cEn todas la medidas concernientes a \u00a0los \u00a0ni\u00f1os \u00a0que \u00a0tomen \u00a0las \u00a0instituciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0o \u00a0privadas de bienestar \u00a0social, \u00a0 los \u00a0 tribunales, \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0administrativas \u00a0o \u00a0los \u00a0\u00f3rganos \u00a0legislativos, \u00a0una \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0primordial \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0atender\u00e1 \u00a0ser\u00e1 \u00a0el \u00a0inter\u00e9s superior del ni\u00f1o\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0precedentes, por \u00a0mandato \u00a0 constitucionales \u00a0 actuaciones \u00a0 de \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0judiciales \u00a0que \u00a0involucren \u00a0menores \u00a0deben \u00a0regirse \u00a0por \u00a0el \u00a0inter\u00e9s \u00a0superior de los ni\u00f1os y \u00a0ni\u00f1as. \u00a0Por \u00a0consiguiente, \u00a0para \u00a0la \u00a0corte \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n a la valoraci\u00f3n que \u00a0merecen \u00a0los \u00a0derechos \u00a0del \u00a0menor \u00a0Roberto \u00a0Luis \u00a0Castro \u00a0Contreras, \u00a0quien \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0representado \u00a0por \u00a0su \u00a0mam\u00e1, \u00a0no \u00a0es \u00a0admisible \u00a0constitucionalmente \u00a0negarle \u00a0el \u00a0acceso a la administraci\u00f3n de justicia44 \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0la \u00a0falta de \u00a0agotamiento \u00a0de \u00a0su \u00a0recurso. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0en este caso resultan aplicables los \u00a0precedentes \u00a0jurisprudenciales \u00a0mencionados \u00a0en \u00a0los \u00a0que la corte ha avalado la \u00a0procedencia \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de tutela pese a la no interposici\u00f3n de un recurso \u00a0con base en la trascendencia de los derechos del menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0particular, la Corte ha concluido \u00a0que: \u00a0\u201c(\u2026) \u00a0el \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0justicia \u00a0bajo \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0predichos, \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser por lo tanto meramente nominales es decir \u00a0simplemente \u00a0enunciativo-, \u00a0sino que resulta imperativa su efectividad, a fin de \u00a0garantizar \u00a0una \u00a0protecci\u00f3n \u00a0aut\u00e9ntica \u00a0y \u00a0real \u00a0de las garant\u00edas uy derechos \u00a0objeto \u00a0del \u00a0debate procesal. Por lo tanto, y de conformidad con el principio de \u00a0efectividad \u00a0que \u00a0se \u00a0predica \u00a0de todos los derechos fundamentales, es necesario \u00a0que \u00a0el acceso y el procedimiento que lo desarrolla, sea igualmente interpretado \u00a0a \u00a0la luz del ordenamiento superior, \u201cen el sentido que resulte m\u00e1s favorable \u00a0al \u00a0logro \u00a0y \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho sustancial, consultando en todo caso el \u00a0verdadero \u00a0esp\u00edritu \u00a0y \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0ley.\u201d45 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0la Corte advierte que en el \u00a0caso \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0Hilda \u00a0Contreras \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0comprometidos \u00a0 los \u00a0 derechos \u00a0fundamentales \u00a0del \u00a0menor \u00a0Roberto \u00a0Luis \u00a0Castro \u00a0Contreras, \u00a0quien adem\u00e1s goza de especial protecci\u00f3n constitucional de acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo 13 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica dada su condici\u00f3n f\u00edsica y \u00a0mental. \u00a0Aunado \u00a0a \u00a0lo \u00a0anterior,\u00a0 \u00a0persiste \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n del derecho al \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de justicia pues luego de transcurridos cerca de \u00a0diecis\u00e9is \u00a0a\u00f1os \u00a0desde \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0no \u00a0se ha obtenido un \u00a0pronunciamiento \u00a0sobre \u00a0la eventual responsabilidad m\u00e9dica en el nacimiento del \u00a0menor.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0especiales \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0de \u00a0este \u00a0caso, \u00a0para \u00a0la \u00a0Corte \u00a0es procedente la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0a\u00fan \u00a0cuando no se agot\u00f3 el recurso de s\u00faplica, porque la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a los derechos fundamentales de un menor, que act\u00faa por medio de su \u00a0se\u00f1ora \u00a0madre como representante legal, contin\u00faa y est\u00e1n referidos a derechos \u00a0de \u00a0especial \u00a0trascendencia \u00a0que \u00a0por \u00a0mandatos \u00a0constitucionales directos y del \u00a0bloque de constitucionalidad, se prefieren a los de los dem\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.3. \u00a0 El \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0 inmediatez. \u00a0Este \u00a0aspecto \u00a0ha \u00a0sido \u00a0centro \u00a0de \u00a0las controversias \u00a0sostenidas \u00a0entre \u00a0las \u00a0partes \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0y \u00a0fundamento \u00a0de la decisi\u00f3n de \u00a0primera instancia en sede de tutela: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las autoridades judiciales \u00a0demandadas, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0interpuesta por el apoderado de la se\u00f1ora \u00a0Contreras \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0es \u00a0improcedente \u00a0pues \u00a0no \u00a0fue \u00a0instaurada \u00a0en \u00a0un plazo \u00a0razonable. \u00a0Para \u00a0la \u00a0Magistrada \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Administrativo de Bol\u00edvar y el \u00a0Consejero \u00a0de \u00a0Estado\u00a0 \u00a0el tiempo transcurrido entre el auto que inadmiti\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n y la presentaci\u00f3n de la acci\u00f3n de tutela es cercano \u00a0a \u00a0los \u00a0dos a\u00f1os, lo que resulta suficiente para considerar que no se cumple el \u00a0requisito. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0Jurisdiccional \u00a0Disciplinaria \u00a0del Consejo Seccional de la \u00a0Judicatura \u00a0de Bol\u00edvar acogi\u00f3 plenamente la argumentaci\u00f3n de los demandados y \u00a0consider\u00f3, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0la \u00a0tardanza \u00a0en \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n de la acci\u00f3n de \u00a0tutela no resulta razonable ni proporcionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0el contrario, el Consejo Superior de la \u00a0Judicatura \u00a0 concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0declarada \u00a0improcedente \u00a0con \u00a0fundamento en la inoportunidad de la misma. Esto, porque a su \u00a0juicio: \u00a0\u201c(\u2026)debe tenerse como razonable el tiempo \u00a0transcurrido \u00a0entre \u00a0la \u00a0data \u00a0en que se profiri\u00f3 el auto atacado por esta v\u00eda \u00a0excepcional \u00a0 -2 \u00a0de \u00a0Diciembre \u00a0de \u00a02005- \u00a0y \u00a0aquella \u00a0en \u00a0que se present\u00f3 la acci\u00f3n de amparo por primera \u00a0vez \u00a0ante \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n Judicial \u2013agosto \u00a0de \u00a02007-, m\u00e1xime si se considera \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0fue \u00a0rechazada \u00a0in \u00a0limine por la Secci\u00f3n Cuarta del Consejo de \u00a0Estado \u00a0el \u00a04 \u00a0de Octubre\u00a0 siguiente (folios 5 a 8 del cuaderno original de \u00a0primera \u00a0instancia), \u00a0por lo cual, y teniendo en cuenta la proporcionalidad ente \u00a0medios \u00a0y \u00a0fines, \u00a0ha de concluirse, que la acci\u00f3n fue interpuesta dentro de un \u00a0tiempo \u00a0prudencial, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n tantas veces citada de la Corte \u00a0Constitucional\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0comparte \u00a0esta \u00a0Sala \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0los \u00a0accionados y acogida por el juez de primera instancia. Del \u00a0principio \u00a0de \u00a0inmediatez, como claramente lo ha expresado esta Corporaci\u00f3n, no \u00a0se \u00a0desprende \u00a0un \u00a0plazo \u00a0objetivo \u00a0para \u00a0la \u00a0interposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de \u00a0tutela46. \u00a0Sencillamente, surgen los par\u00e1metros para determinar si el lapso \u00a0transcurrido \u00a0 entre \u00a0 la \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 judicial \u00a0 que \u00a0 se \u00a0controvierte \u00a0y \u00a0la \u00a0interposici\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0permite \u00a0concluir \u00a0que \u00a0(i) \u00a0se \u00a0pretende \u00a0una \u00a0protecci\u00f3n \u00a0urgente \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos fundamentales presuntamente amenazados o \u00a0vulnerados; \u00a0(ii) \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0otorgar \u00a0el \u00a0amparo \u00a0no \u00a0se produce una lesi\u00f3n \u00a0desproporcionada \u00a0a derechos de terceros, (iii) ni se afecta irrazonablemente la \u00a0seguridad \u00a0 \u00a0jur\u00eddica; \u00a0 \u00a0y \u00a0 (iv) \u00a0 la \u00a0 conducta \u00a0 del \u00a0 accionante \u00a0 no \u00a0 es \u00a0negligente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, debe establecerse el tiempo \u00a0transcurrido \u00a0entre \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n de la acci\u00f3n y la decisi\u00f3n judicial. En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el \u00a0auto \u00a0que \u00a0decidi\u00f3 \u00a0no \u00a0admitir \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n fue \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el Consejo de Estado el 02 de diciembre de 2005. Sin embargo, es \u00a0preciso \u00a0aclarar \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Contreras \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0su \u00a0representada \u00a0s\u00f3lo conoci\u00f3 la decisi\u00f3n del Consejo de Estado \u00a0en \u00a0febrero \u00a0de \u00a02006, \u00a0cuando el proceso regres\u00f3 al Tribunal Administrativo de \u00a0Bol\u00edvar \u00a0pues \u00a0aquella \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0recursos \u00a0econ\u00f3micos \u00a0para hacer el \u00a0seguimiento del proceso en Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La acci\u00f3n de tutela fue presentada el 24 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02007 \u00a0en \u00a0la \u00a0Oficina \u00a0Judicial \u00a0de Cartagena, con destino a la Sala \u00a0Jurisdiccional \u00a0Disciplinaria \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura. \u00a0Este \u00a0despacho \u00a0judicial \u00a0decidi\u00f3 \u00a0enviar \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de tutela, por competencia, al \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado, \u00a0pero \u00a0\u00e9ste \u00a0la rechaz\u00f3 de plano, tal y como lo expuso el \u00a0juez \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia. \u00a0Por \u00a0consiguiente, \u00a0no \u00a0puede reconocerse el 7 de \u00a0noviembre \u00a0de 2007, como fecha de presentaci\u00f3n de la misma, sino el d\u00eda en que \u00a0originalmente \u00a0se \u00a0instaur\u00f3, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02007. El 7 de \u00a0noviembre \u00a0es \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0en \u00a0que \u00a0fue \u00a0recibida \u00a0por \u00a0el \u00a0Consejo Superior de la \u00a0Judicatura, \u00a0en cumplimiento del auto proferido por la Corte Constitucional el 3 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02004. Es m\u00e1s, el Consejo Superior de la Judicatura, en aras de \u00a0garantizar \u00a0la \u00a0doble \u00a0instancia, \u00a0remiti\u00f3 \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela, \u00a0el \u00a021 de \u00a0noviembre \u00a0de 2007, a la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar, \u00a0la \u00a0cual \u00a0la \u00a0admiti\u00f3 \u00a0el 06 de diciembre de \u00a02007. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, el periodo trascurrido entre \u00a0el \u00a0conocimiento de la decisi\u00f3n del Consejo de Estado y la interposici\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de tutela es de 18 meses, entre febrero de 2006 y agosto de 2007.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0la \u00a0Corte evaluar\u00e1 en el caso \u00a0concreto \u00a0 los \u00a0 criterios \u00a0 mencionados \u00a0 que \u00a0 ha \u00a0 fijado \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0constitucional \u00a0para determinar la oportunidad de la acci\u00f3n de tutela, a saber: \u00a0(i) \u00a0se pretende una protecci\u00f3n urgente de los derechos fundamentales del menor \u00a0Roberto \u00a0 \u00a0 \u00a0 Luis \u00a0 \u00a0 \u00a0 Castro \u00a0 \u00a0 \u00a0 Contreras47 \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0del \u00a0derecho al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0al \u00a0acceso \u00a0efectivo a la administraci\u00f3n de justicia de los \u00a0padres; \u00a0 (ii) \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0otorgar \u00a0el \u00a0amparo \u00a0no \u00a0se \u00a0produce \u00a0una \u00a0lesi\u00f3n \u00a0desproporcionada \u00a0a \u00a0derechos de los demandados en la acci\u00f3n de tutela ni en la \u00a0acci\u00f3n \u00a0contenciosa \u00a0porque \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0espera \u00a0es que se estudie de fondo la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de reparaci\u00f3n directa instaurada por la accionante; (iii) no se afecta \u00a0irrazonablemente \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0jur\u00eddica sino que por el contrario se pretende \u00a0unificar \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0pues \u00a0como \u00a0se expondr\u00e1 m\u00e1s adelante es el mismo \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado \u00a0el que ha definido el t\u00e9rmino de caducidad en los procesos \u00a0contra \u00a0el ISS en casos como el de la se\u00f1ora Hilda Contreras Rodr\u00edguez; y (iv) \u00a0la \u00a0conducta del accionante no es negligente por cuanto se ha visto abocada a un \u00a0proceso \u00a0ordinario \u00a0por \u00a0cerca de diez a\u00f1os(entre 1995, fecha en la cual afirma \u00a0se \u00a0intent\u00f3 \u00a0presentar \u00a0por \u00a0primera vez la acci\u00f3n de reparaci\u00f3n directa y el \u00a0a\u00f1o \u00a02005, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0el auto del Consejo de Estado), con diversos \u00a0cambios \u00a0de \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0entre \u00a0la \u00a0civil, la contenciosa administrativa y la \u00a0laboral, \u00a0sin \u00a0que a la fecha haya obtenido un pronunciamiento de fondo sobre la \u00a0eventual \u00a0responsabilidad \u00a0por \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n m\u00e9dica que recibi\u00f3 en el momento \u00a0del \u00a0parto \u00a0de \u00a0su \u00a0hijo \u00a0Roberto \u00a0Luis \u00a0Castro Contreras en el a\u00f1o 1993. esto, \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0la \u00a0inmediatez \u00a0no \u00a0puede \u00a0constituirse en un obst\u00e1culo para el \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia \u00a0de \u00a0quien, \u00a0como la accionante, ha \u00a0exigido \u00a0 por \u00a0 parte \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 un \u00a0 pronunciamiento \u00a0 por \u00a0 cerca \u00a0de \u00a0diez \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con las consideraciones expuestas, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0estudiada \u00a0se \u00a0ajusta \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0inmediatez \u00a0porque \u00a0puede \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0es \u00a0razonable \u00a0el plazo transcurrido entre el momento en que la \u00a0accionante \u00a0tuvo \u00a0conocimiento \u00a0de la decisi\u00f3n del Consejo de Estado, pues como \u00a0se \u00a0anot\u00f3 \u00a0la \u00a0accionante \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0los recursos econ\u00f3micos para hacer el \u00a0seguimiento \u00a0 del \u00a0proceso \u00a0en \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0y \u00a0la \u00a0interposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0tutela. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.4. \u00a0Que, \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0una \u00a0irregularidad \u00a0procesal, \u00a0\u00e9sta \u00a0tenga \u00a0incidencia \u00a0directa \u00a0en la decisi\u00f3n que \u00a0resulta \u00a0vulneratoria \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El requisito no es aplicable al caso concreto \u00a0pues \u00a0 las \u00a0 irregularidades \u00a0que \u00a0se \u00a0alegan \u00a0son \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0sustancial \u00a0y \u00a0f\u00e1ctico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.5. \u00a0Que \u00a0el \u00a0actor \u00a0identifique, de forma \u00a0razonable, \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que generan la violaci\u00f3n y que \u00e9sta haya sido alegada \u00a0al \u00a0interior \u00a0del \u00a0proceso \u00a0judicial, \u00a0en caso de haber sido posible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0incertidumbre sobre la jurisdicci\u00f3n que \u00a0era \u00a0competente para conocer los procesos contra el ISS, y por ende, el t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0caducidad, \u00a0fue \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0ac\u00e1pites \u00a0que \u00a0relacion\u00f3 el apoderado de la \u00a0accionante \u00a0en \u00a0la acci\u00f3n de reparaci\u00f3n directa iniciada ante la jurisdicci\u00f3n \u00a0contencioso \u00a0administrativa. En efecto, aleg\u00f3 el abogado en esa oportunidad que \u00a0la \u00a0variaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia del Consejo de Estado sobre la naturaleza \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0ISS \u00a0hab\u00eda \u00a0generado \u00a0una \u00a0confusi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0competente \u00a0 \u00a0 para \u00a0 \u00a0conocer \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0casos \u00a0 \u00a0adelantados \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0dicho \u00a0instituto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la determinaci\u00f3n de la cuant\u00eda, \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0accionante \u00a0expuso \u00a0al \u00a0momento \u00a0de la interposici\u00f3n del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal Administrativo de \u00a0Bol\u00edvar, \u00a0las \u00a0razones \u00a0por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0consideraba \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0ten\u00eda \u00a0vocaci\u00f3n de doble instancia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.6. \u00a0Que el fallo controvertido no sea una \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0tutela. \u00a0Al respecto, basta se\u00f1alar que \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0 judicial \u00a0 que \u00a0 se \u00a0considera \u00a0vulneratoria \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales se produjo en un proceso de reparaci\u00f3n directa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acreditados todos los requisitos formales de \u00a0procedibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0tutela contra providencias judiciales, la Sala aborda el \u00a0estudio de fondo, o de la procedencia material del amparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0procedencia \u00a0 material \u00a0 del \u00a0amparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0La acci\u00f3n de \u00a0tutela \u00a0contra las decisiones del Consejo de Estado y el Tribunal Administrativo \u00a0de \u00a0 Bol\u00edvar \u00a0 por \u00a0defecto \u00a0sustantivo \u00a0y \u00a0f\u00e1ctico \u00a0est\u00e1 \u00a0sustentada \u00a0en \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 inaceptable \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0caducidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 cuando \u00a0 ha \u00a0 existido \u00a0una \u00a0posici\u00f3n \u00a0variable \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0pues \u00a0ante \u00a0varias \u00a0interpretaciones \u00a0posibles el juez escogi\u00f3 \u00a0aquella \u00a0que \u00a0le \u00a0era \u00a0m\u00e1s \u00a0desfavorable a los intereses del demandante. Por su \u00a0parte, \u00a0frente \u00a0a \u00a0la actuaci\u00f3n del Consejo de Estado se alega que se estimaron \u00a0de \u00a0forma \u00a0inadecuada \u00a0las \u00a0pretensiones para concluir que no hab\u00eda lugar a una \u00a0doble \u00a0instancia \u00a0con una valoraci\u00f3n arbitraria y contraevidente de las pruebas \u00a0aportadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sentencia del Tribunal Administrativo de \u00a0Bol\u00edvar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12.\u00a0 \u00a0Mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a029 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02004, \u00a0el \u00a0Tribunal Administrativo de Bol\u00edvar decidi\u00f3 negar las \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0la \u00a0demandante \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la acci\u00f3n de reparaci\u00f3n directa \u00a0estaba \u00a0caducada, \u00a0comoquiera \u00a0que los hechos ocurrieron en octubre de 1993 y la \u00a0acci\u00f3n \u00a0 hab\u00eda \u00a0sido \u00a0presentada \u00a0el \u00a017 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01997. \u00a0Esto, \u00a0en \u00a0concordancia \u00a0con \u00a0el \u00a0numeral \u00a02 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0136 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Contencioso \u00a0Administrativo \u00a0que \u00a0prescribe \u00a0que \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de caducidad de la acci\u00f3n de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0es \u00a0de \u00a0dos a\u00f1os contados a partir del d\u00eda siguiente del \u00a0acaecimiento del hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A juicio de la accionante, la sentencia del \u00a0Tribunal \u00a0 presenta, \u00a0de \u00a0una \u00a0parte, \u00a0un \u00a0defecto \u00a0sustantivo \u00a0pues \u00a0entre \u00a0las \u00a0interpretaciones \u00a0posibles \u00a0se \u00a0escogi\u00f3 \u00a0la \u00a0m\u00e1s \u00a0desfavorable, \u00a0y de otra, un \u00a0defecto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0porque no se valor\u00f3 el ac\u00e1pite de la acci\u00f3n de reparaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0donde se hac\u00eda alusi\u00f3n a la caducidad, en particular a la providencia \u00a0del Consejo de Estado de 27 de febrero de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13. \u00a0En \u00a0principio, observa la Corte que la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma de caducidad realizada por el Tribunal Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar \u00a0obedece \u00a0a \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0de la ley en la que el \u00a0operador \u00a0jur\u00eddico \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0realizar una subsunci\u00f3n de los hechos en la \u00a0norma, \u00a0 por \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0un \u00a0defecto \u00a0sustantivo \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0arbitraria \u00a0del juez.\u00a0 No obstante, el Tribunal omite hacer referencia a la \u00a0controversia \u00a0sobre \u00a0la \u00a0caducidad \u00a0planteada \u00a0por \u00a0el demandante ante el cambio \u00a0jurisprudencial \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0de Estado y las consecuencias que esto gener\u00f3 en \u00a0las partes de los procesos adelantados contra el ISS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0particular, \u00a0la \u00a0providencia del \u00a0Consejo \u00a0 de \u00a0Estado \u00a0de \u00a027 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a0199748 hace un recuento de c\u00f3mo el \u00a0cambio \u00a0de \u00a0naturaleza jur\u00eddica del ISS, a trav\u00e9s del Decreto 2148 de 1992, de \u00a0establecimiento \u00a0p\u00fablico \u00a0a empresa industrial y comercial del Estado, origin\u00f3 \u00a0una \u00a0variaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0ante \u00a0la nueva naturaleza \u00a0jur\u00eddica, \u00a0el \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0ya \u00a0no era competente para \u00a0conocer \u00a0los \u00a0procesos adelantados contra el ISS, comoquiera que el art\u00edculo 31 \u00a0del \u00a0Decreto 3130 de 1968 dispon\u00eda que\u00a0 los actos y hechos de las empresas \u00a0industriales \u00a0y \u00a0comerciales del Estado estaban sujetos a las reglas del derecho \u00a0privado \u00a0y a la jurisdicci\u00f3n ordinaria. Sin embargo, el mismo Consejo de Estado \u00a0mediante \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a020 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 1996, nuevamente reconoci\u00f3 que las \u00a0demandas \u00a0contra \u00a0el ISS deb\u00edan ser tramitadas por la jurisdicci\u00f3n contencioso \u00a0administrativa49. \u00a0A partir de este an\u00e1lisis \u00a0el \u00a0Consejo \u00a0de Estado concluy\u00f3 que no se pod\u00eda trasladar a los demandantes la \u00a0incertidumbre \u00a0 creada \u00a0 por \u00a0 la \u00a0jurisprudencia \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0competente en estos casos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0hecho, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0estudiado \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a027 \u00a0de febrero de 1997, el Consejo de Estado orden\u00f3 la admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0acci\u00f3n de reparaci\u00f3n directa presentada en 1996 cuando los hechos que \u00a0le \u00a0 dieron \u00a0origen \u00a0ocurrieron \u00a0en \u00a0el \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a01992, \u00a0as\u00ed: \u00a0\u201cLa \u00a0 Sala \u00a0 no \u00a0comparte \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0adoptada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0-que \u00a0hab\u00eda \u00a0inadmitido \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por caducidad-, pues no s\u00f3lo se aparta de las \u00a0directrices \u00a0se\u00f1aladas \u00a0por esta Corporaci\u00f3n, sino que adem\u00e1s resulta injusta \u00a0con \u00a0los \u00a0administrados, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0se \u00a0les est\u00e1 cercenando el derecho de \u00a0acceder \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n de justicia consagrado en el art\u00edculo 229 de la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0demandantes no tienen nada que ver con \u00a0el \u00a0cambio \u00a0de \u00a0jurisprudencia; \u00a0ellos \u00a0simplemente \u00a0se \u00a0rigen \u00a0por \u00a0las \u00a0pautas \u00a0se\u00f1aladas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 juez, \u00a0sin \u00a0que \u00a0se \u00a0obstruya \u00a0la \u00a0reclamaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 mismo \u00a0 sentido, \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 a\u00f1o \u00a0 \u00a0 \u00a0 200750, \u00a0la \u00a0Secci\u00f3n \u00a0Tercera del \u00a0Consejo \u00a0 de \u00a0 Estado \u00a0 reiter\u00f3 \u00a0que \u00a0ante \u00a0la \u00a0incertidumbre \u00a0creada \u00a0por \u00a0esa \u00a0corporaci\u00f3n \u00a0al \u00a0inicio \u00a0de \u00a0la \u00a0d\u00e9cada \u00a0de los noventa sobre la jurisdicci\u00f3n \u00a0competente \u00a0para conocer los procesos contra el ISS, el t\u00e9rmino de caducidad de \u00a0dos \u00a0a\u00f1os \u00a0no \u00a0le \u00a0era \u00a0oponible \u00a0a \u00a0los demandantes en procesos de reparaci\u00f3n \u00a0directa. \u00a0Los \u00a0hechos \u00a0del \u00a0caso \u00a0estudiado \u00a0por \u00a0el \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado en esa \u00a0oportunidad \u00a0ocurrieron \u00a0entre \u00a0el \u00a012 \u00a0y \u00a0el 17 de mayo de 1993 y la acci\u00f3n de \u00a0reparaci\u00f3n directa se instaur\u00f3 el 24 de abril de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14. De esta forma, es forzoso concluir que a \u00a0pesar \u00a0de que el Tribunal no realiz\u00f3 una interpretaci\u00f3n arbitraria de la norma \u00a0de \u00a0 caducidad \u00a0que \u00a0era \u00a0aplicable \u00a0al \u00a0caso \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Hilda \u00a0Contreras \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0\u00e9sta \u00a0si \u00a0result\u00f3 \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0pues \u00a0deriv\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n del debido proceso y en la denegaci\u00f3n de acceso a \u00a0la \u00a0justicia de la accionante. Lo anterior, implica que se configur\u00f3 el defecto \u00a0sustantivo \u00a0 por \u00a0 interpretaci\u00f3n \u00a0 violatoria \u00a0 de \u00a0 derechos \u00a0 fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>An\u00e1logamente, \u00a0se \u00a0encuentra acreditado el \u00a0defecto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0por \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del Tribunal Administrativo de \u00a0Bol\u00edvar \u00a0de \u00a0las \u00a0providencias \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado sobre la jurisdicci\u00f3n \u00a0competente \u00a0y \u00a0las consecuencias sobre la caducidad de la acci\u00f3n de reparaci\u00f3n \u00a0directa. \u00a0 En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0esta \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0fue \u00a0determinante \u00a0para \u00a0declarar \u00a0probada \u00a0la \u00a0excepci\u00f3n de caducidad en la demanda \u00a0instaurada \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 Contreras \u00a0 Rodr\u00edguez \u00a0contra \u00a0el \u00a0ISS.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 suma, \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar de forma simult\u00e1nea presenta un defecto sustantivo \u00a0y \u00a0f\u00e1ctico. \u00a0La \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0exeg\u00e9tica \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0de caducidad de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no es admisible \u00a0constitucionalmente, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que circunscribir el an\u00e1lisis al \u00e1mbito legal \u00a0sin \u00a0estudiar \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0posici\u00f3n variable de la jurisprudencia del \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0competente \u00a0para tramitar los \u00a0procesos \u00a0contra \u00a0el \u00a0ISS devino en una flagrante denegaci\u00f3n de justicia. As\u00ed, \u00a0como \u00a0reiteradamente \u00a0lo ha reconocido el Consejo de Estado, no resulta oponible \u00a0a \u00a0los \u00a0demandantes \u00a0la carga de la indefinici\u00f3n de la jurisdicci\u00f3n competente \u00a0por la modificaci\u00f3n de la jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0la \u00a0accionante \u00a0tuvo una \u00a0demora \u00a0adicional \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0directa por el conflicto de \u00a0competencia \u00a0suscitado \u00a0entre la jurisdicci\u00f3n contenciosa y la laboral, que fue \u00a0resuelto \u00a0a \u00a0favor \u00a0de esta \u00faltima por el Consejo de Superior de la Judicatura. \u00a0Por \u00a0ello, encuentra la Corte que la se\u00f1ora Hilda Contreras Rodr\u00edguez no s\u00f3lo \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0que \u00a0soportar \u00a0una demora injustificada en la resoluci\u00f3n de su caso \u00a0sino \u00a0que a la fecha no hay un pronunciamiento sobre la eventual responsabilidad \u00a0m\u00e9dica por los hechos acaecidos en 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0concluye la Corte que es \u00a0necesario \u00a0un \u00a0pronunciamiento por parte del Tribunal Administrativo de Bol\u00edvar \u00a0que \u00a0responda a las consideraciones precedentes sobre la caducidad de la acci\u00f3n \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0directa, en aras de garantizar los derechos al debido proceso y \u00a0al \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia \u00a0de \u00a0la \u00a0accionante \u00a0y \u00a0su hijo \u00a0menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15. \u00a0En \u00a0virtud \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la Corte \u00a0revocar\u00e1 \u00a0 las \u00a0sentencias \u00a0proferidas \u00a0por la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la \u00a0Judicatura \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar \u00a0y \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Jurisdiccional \u00a0Disciplinaria del Consejo \u00a0Superior \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura \u00a0que \u00a0resolvieron \u00a0denegar \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0promovida \u00a0por \u00a0la se\u00f1ora Hilda Contreras Rodr\u00edguez, y en su lugar, conceder\u00e1 \u00a0el \u00a0amparo \u00a0demandado para proteger sus derechos al debido proceso y al acceso a \u00a0la \u00a0 administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0dejar\u00e1 \u00a0sin \u00a0efecto \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar \u00a0de \u00a0veintinueve \u00a0(29) de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a0dos mil cuatro (2004) y le ordenar\u00e1 proferir una nueva sentencia \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0promovido \u00a0por \u00a0Hilda \u00a0Contreras \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Roberto Castro Bello contra el ISS, en la que se tengan en cuenta \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0hechas en la presente providencia sobre la de caducidad de \u00a0la acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El auto del Consejo de Estado. \u00a0<\/p>\n<p>15. \u00a0Mediante \u00a0auto \u00a0de \u00a002 de diciembre de \u00a02005, \u00a0el \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado \u00a0decidi\u00f3 \u00a0inadmitir \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0presentado \u00a0por \u00a0los demandantes contra la sentencia del Tribunal Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar. El Consejo de Estado consider\u00f3 que la pretensi\u00f3n mayor expresada \u00a0por \u00a0el peticionario al momento de la presentaci\u00f3n de la acci\u00f3n de reparaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0no \u00a0superaba \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso tuviera vocaci\u00f3n de \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a la fecha de los hechos, la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0obedece a criterios objetivos regulados por el \u00a0art\u00edculo \u00a020 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil dada la remisi\u00f3n del art\u00edculo \u00a0267 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Contencioso Administrativo. De all\u00ed, que el Consejo de Estado \u00a0defini\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0auto de 2 de diciembre de 2005, que el monto de la pretensi\u00f3n \u00a0mayor \u00a0al momento de la presentaci\u00f3n de la acci\u00f3n de reparaci\u00f3n directa no se \u00a0adecuaba \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0cuant\u00eda \u00a0 establecida \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 admitiera \u00a0 la \u00a0apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0el \u00a0contrario, observa la Corte que la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0 realizada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 accionante \u00a0parte \u00a0de \u00a0una \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0no \u00a0cuantificada \u00a0al \u00a0momento de la presentaci\u00f3n de la acci\u00f3n. As\u00ed, de un lado no \u00a0se \u00a0identifica \u00a0acertadamente la pretensi\u00f3n mayor, y de otro, la que se escoge, \u00a0el \u00a0lucro \u00a0cesante, \u00a0es \u00a0valorada \u00a0inoportunamente. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0s\u00f3lo hasta al \u00a0interposici\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso de apelaci\u00f3n, el abogado de la accionante, liquida \u00a0los \u00a0 perjuicios \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 que \u00a0por \u00a0lucro \u00a0cesante \u00a0ascender\u00eda \u00a0la \u00a0eventual \u00a0indemnizaci\u00f3n por responsabilidad m\u00e9dica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala Tercera de \u00a0Revisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre del \u00a0Pueblo y por mandato de la Constituci\u00f3n, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0 \u00a0 REVOCAR \u00a0 \u00a0 las \u00a0sentencias \u00a0proferidas por la Sala Jurisdiccional Disciplinaria \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0la \u00a0Judicatura de Bol\u00edvar y la Sala Jurisdiccional \u00a0Disciplinaria \u00a0del \u00a0Consejo Superior de la Judicatura que resolvieron la acci\u00f3n \u00a0de \u00a0 tutela \u00a0 promovida \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 Hilda \u00a0 Contreras \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0hijo \u00a0Roberto \u00a0Luis Castro Contreras contra la Secci\u00f3n \u00a0Tercera \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0de Estado y el Tribunal Administrativo de Bol\u00edvar. En su \u00a0lugar, \u00a0CONCEDER \u00a0el \u00a0amparo \u00a0demandado \u00a0para \u00a0proteger \u00a0sus \u00a0derechos \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0al acceso a la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia \u00a0vulnerados \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar \u00a0y \u00a0DENEGAR la tutela \u00a0contra \u00a0el \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado \u00a0por las razones expuestas en la parte motiva de \u00a0esta providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0 DEJAR \u00a0 SIN \u00a0EFECTO \u00a0la \u00a0sentencia proferida por el Tribunal Administrativo de Bol\u00edvar \u00a0el \u00a0veintinueve \u00a0(29) \u00a0de noviembre de dos mil cuatro (2004), dentro del proceso \u00a0promovido \u00a0por \u00a0Hilda \u00a0Contreras \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Roberto \u00a0Castro \u00a0Bello, quienes \u00a0actuaron \u00a0en nombre propio y en representaci\u00f3n de sus hijos Roberto Luis Castro \u00a0Contreras \u00a0y \u00a0Daniela \u00a0Castro, \u00a0en \u00a0la \u00a0acci\u00f3n de reparaci\u00f3n directa contra el \u00a0ISS. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero: ORDENAR al \u00a0Tribunal \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Bol\u00edvar \u00a0proferir \u00a0una nueva sentencia dentro del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0promovido \u00a0por \u00a0Hilda \u00a0Contreras Rodr\u00edguez y \u00a0Roberto \u00a0Castro \u00a0Bello \u00a0contra \u00a0el \u00a0ISS, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0tengan \u00a0en cuenta las \u00a0consideraciones \u00a0hechas \u00a0en \u00a0la \u00a0presente \u00a0providencia \u00a0sobre la caducidad de la \u00a0acci\u00f3n. \u00a0Para \u00a0el \u00a0cumplimento \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0tutela \u00a0se \u00a0concede el t\u00e9rmino \u00a0previsto \u00a0para dictar sentencia en el art\u00edculo 124 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Civil, \u00a0 en \u00a0 concordancia \u00a0 con \u00a0 el \u00a0art\u00edculo \u00a0267 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Contencioso \u00a0Administrativo, \u00a0contado \u00a0a \u00a0partir de la notificaci\u00f3n de la presente sentencia \u00a0al mencionado Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto: \u00a0 Por \u00a0Secretar\u00eda \u00a0General \u00a0l\u00edbrense \u00a0las comunicaciones previstas en el art\u00edculo 36 \u00a0del Decreto 2591 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 comun\u00edquese, \u00a0publ\u00edquese en la Gaceta de la Corte Constitucional y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS ERNESTO VARGAS SILVA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>GABRIEL EDUARDO MENDOZA \u00a0MARTELO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 MAURICIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0CUERVO \u00a0 Magistrado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARTHA VICTORIA S\u00c1CHICA \u00a0M\u00c9NDEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0General \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Al \u00a0respecto \u00a0ver \u00a0sentencia \u00a0T-018 \u00a0de \u00a02008. \u00a0Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0Jaime C\u00f3rdoba \u00a0Trivi\u00f1o \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Se \u00a0trata de una exposici\u00f3n sintetizada de la sentencia C-590 de 2005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0\u201cEn la citada norma superior (art\u00edculo 86 C.P.) es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0el \u00a0constituyente \u00a0no \u00a0realiz\u00f3 \u00a0distinciones entre los distintos \u00a0\u00e1mbitos \u00a0de \u00a0la \u00a0funci\u00f3n p\u00fablica, con el fin de excluir a alguno o algunos de \u00a0ellos \u00a0de \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0de \u00a0ese \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de los derechos \u00a0fundamentales.\u00a0 \u00a0Precisamente \u00a0por \u00a0ello \u00a0en \u00a0la norma superior indicada se \u00a0habla \u00a0de\u00a0 \u00a0\u201ccualquier\u201d\u00a0 \u00a0autoridad \u00a0p\u00fablica.\u00a0 \u00a0Siendo \u00a0ello \u00a0as\u00ed, \u00a0 la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0procede \u00a0tambi\u00e9n \u00a0contra \u00a0los \u00a0actos \u00a0que \u00a0son \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0del \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0poder inherente a la funci\u00f3n jurisdiccional y \u00a0espec\u00edficamente \u00a0 contra \u00a0 las \u00a0 decisiones \u00a0 judiciales, \u00a0pues \u00a0los \u00a0jueces \u00a0y \u00a0tribunales, \u00a0en \u00a0su \u00a0cotidiana \u00a0tarea \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho a supuestos \u00a0particulares, \u00a0bien pueden proferir decisiones que se tornen constitucionalmente \u00a0relevantes \u00a0por \u00a0desbordar \u00a0el estricto marco de aplicaci\u00f3n de la ley y afectar \u00a0derechos \u00a0fundamentales\u201d. \u00a0Cfr. \u00a0Sentencia C-590 de \u00a02005 \u00a0 \u00a0(M.P. \u00a0 \u00a0Jaime \u00a0 C\u00f3rdoba \u00a0 Trivi\u00f1o).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0\u201cLa \u00a0procedencia \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de tutela contra \u00a0decisiones \u00a0judiciales \u00a0est\u00e1 \u00a0legitimada \u00a0no \u00a0s\u00f3lo por la Carta Pol\u00edtica sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0por \u00a0el \u00a0Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol\u00edticos y por la \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0Americana \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 Derechos \u00a0 \u00a0 Humanos\u201d. \u00a0 \u00a0 Ibid. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Sobre \u00a0los \u00a0 conceptos \u00a0 de \u00a0 ratio \u00a0decidendi \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0obiter \u00a0 \u00a0 \u00a0dicta, \u00a0consultar la sentencia SU-047 de 1999\u00a0 (M.P. Carlos Gaviria \u00a0D\u00edaz). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0\u201cAl proferir la Sentencia C-593-92, la decisi\u00f3n de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0fue \u00a0excluir \u00a0la \u00a0tutela contra decisiones judiciales\u201d. \u00a0 Cfr. \u00a0 Sentencia \u00a0 C-590 \u00a0 de \u00a0 2005 \u00a0(M.P. \u00a0Jaime \u00a0C\u00f3rdoba \u00a0Trivi\u00f1o) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Siempre, \u00a0siguiendo \u00a0la \u00a0exposici\u00f3n \u00a0de \u00a0la Sentencia C-590 de 2005 (M.P. Jaime \u00a0C\u00f3rdoba Trivi\u00f1o). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Ver \u00a0sentencia \u00a0T-173 de 1993 (M.P. Jos\u00e9 Gregorio Hern\u00e1ndez Galindo), C-590 de 2005 \u00a0(M.P. Jaime C\u00f3rdoba Trivi\u00f1o). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Sobre \u00a0el agotamiento de recursos o principio de residualidad y su relaci\u00f3n con \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0subsidiariedad \u00a0cuando \u00a0se \u00a0ejerce \u00a0la acci\u00f3n de tutela para \u00a0controvertir \u00a0un \u00a0fallo \u00a0judicial, \u00a0ver \u00a0sentencia \u00a0T-1049 \u00a0de \u00a02008 (M.P. Jaime \u00a0C\u00f3rdoba Trivi\u00f1o). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Esta \u00a0regla \u00a0se desprende de la funci\u00f3n unificadora de la Corte Constitucional, \u00a0ejercida \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de sus Salas de Selecci\u00f3n. As\u00ed, debe entenderse que si un \u00a0proceso \u00a0no fue seleccionado por la Corte para su revisi\u00f3n, se encuentra acorde \u00a0con los derechos fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Hace \u00a0referencia a la carencia absoluta de competencia por parte del funcionario \u00a0que dicta la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0Cuando \u00a0se \u00a0decide con base en normas inexistentes o inconstitucionales o en los \u00a0fallos \u00a0 que \u00a0 presentan \u00a0 una \u00a0evidente \u00a0y \u00a0grosera \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0entre \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0y \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0(Ver, \u00a0Sentencia C-590 de 2005); igualmente, los \u00a0fallos \u00a0T-008 \u00a0de \u00a01998 \u00a0M.P. \u00a0(Eduardo \u00a0Cifuentes Mu\u00f1oz) y T-079 de 1993 (M.P. \u00a0Eduardo Cifuentes Mu\u00f1oz). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 El \u00a0defecto \u00a0procedimental \u00a0absoluto \u00a0se \u00a0presenta cuando el funcionario judicial se \u00a0aparta \u00a0por \u00a0completo del procedimiento legalmente establecido. Al respecto, ver \u00a0sentencias \u00a0T-008 \u00a0de 1998 (M.P. Eduardo Cifuentes Mu\u00f1oz), SU-159 de 2002 (M.P. \u00a0Manuel \u00a0Jos\u00e9 Cepeda Espinosa), T-196 de 2006 (M.P. \u00c1lvaro Tafur Galvis), T-996 \u00a0de \u00a02003 \u00a0M.P. (Clara In\u00e9s Vargas Hern\u00e1ndez), T-937 de 2001 (M.P. Manuel Jos\u00e9 \u00a0Cepeda). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0Referido \u00a0a \u00a0la \u00a0producci\u00f3n, validez o apreciaci\u00f3n del material probatorio. En \u00a0raz\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0independencia \u00a0judicial, \u00a0el \u00a0campo \u00a0de intervenci\u00f3n del juez de \u00a0tutela por defecto f\u00e1ctico es supremamente restringido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0conocido \u00a0como \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0consecuencia, hace referencia al \u00a0evento \u00a0en el cual, a pesar de una actuaci\u00f3n razonable y ajustada a derecho por \u00a0parte \u00a0del funcionario judicial, se produce una decisi\u00f3n violatoria de derechos \u00a0fundamentales, \u00a0bien \u00a0sea \u00a0porque \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0es \u00a0v\u00edctima de enga\u00f1o, por \u00a0fallas \u00a0estructurales \u00a0de \u00a0la \u00a0Administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0o \u00a0por ausencia de \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0entre \u00a0los \u00a0\u00f3rganos \u00a0del \u00a0poder \u00a0p\u00fablico. \u00a0Ver, principalmente, \u00a0sentencias \u00a0SU-014 de 2001 (M.P. Martha Victoria S\u00e1chica Hern\u00e1ndez), T-1180 de \u00a02001 \u00a0(M.P. \u00a0Marco Gerardo Monroy Cabra) y SU-846 de 2000 (M.P. Alfredo Beltr\u00e1n \u00a0Sierra). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 En \u00a0tanto \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0es un deber de los funcionarios judiciales, as\u00ed como su \u00a0fuente \u00a0de \u00a0legitimidad en un ordenamiento democr\u00e1tico. Ver T-114 de 2002 (M.P. \u00a0Eduardo Montealegre Lynett). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0\u201c(se \u00a0 presenta \u00a0cuando) \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0establece \u00a0el \u00a0alcance \u00a0de un derecho fundamental y el juez ordinario aplica una \u00a0ley \u00a0limitando \u00a0sustancialmente \u00a0dicho alcance\u201d. Ver \u00a0sentencias SU-640 de 1998 y SU-168 de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0Cuando \u00a0el \u00a0juez \u00a0da \u00a0un \u00a0alcance \u00a0a \u00a0una \u00a0disposici\u00f3n \u00a0normativa \u00a0abiertamente \u00a0contrario \u00a0a \u00a0la constituci\u00f3n, sentencias SU-1184 de 2001, T-1625 de 2000 (M.P. \u00a0Martha \u00a0Victoria \u00a0S\u00e1chica \u00a0M\u00e9ndez) \u00a0y T-1031 de 2001 (M.P. Eduardo Montealegre \u00a0Lynett), \u00a0o \u00a0cuando \u00a0no se aplica la excepci\u00f3n de inconstitucionalidad, a pesar \u00a0de \u00a0ser evidente y haber sido solicitada por alguna de las partes en el proceso. \u00a0Ver, sentencia T-522 de 2001 (M.P. Manuel Jos\u00e9 Cepeda Espinosa). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>20 Ver \u00a0Sentencia T-701 de 2004 (M.P. Rodrigo Uprimny Yepes). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>21 Es \u00a0decir, \u00a0que \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0judiciales \u00a0deben \u00a0tener \u00a0un \u00a0m\u00ednimo \u00a0de justicia \u00a0material, \u00a0 \u00a0 representado \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 respeto \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0derechos \u00a0fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>22 \u00a0Sentencia \u00a0C-590 \u00a0de \u00a02005. (M.P. Jaime C\u00f3rdoba Trivi\u00f1o). En el mismo sentido, \u00a0sentencia T-701 de 2004 (M.P. Rodrigo Uprimny Yepes). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23 La \u00a0reiteraci\u00f3n \u00a0de \u00a0jurisprudencia \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 a partir de la sentencia T-286 de \u00a02007. M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>25 La \u00a0sentencia \u00a0T-442 \u00a0de \u00a01994,\u00a0 \u00a0M. \u00a0P. \u00a0Antonio Barrera Carbonell, advirti\u00f3: \u00a0\u201cEvidentemente, si bien el juzgador goza de un gran \u00a0poder \u00a0discrecional \u00a0para \u00a0valorar el material probatorio en el cual debe fundar \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0y \u00a0formar \u00a0libremente \u00a0su \u00a0convencimiento, \u00a0inspir\u00e1ndose \u00a0en los \u00a0principios \u00a0cient\u00edficos de la sana cr\u00edtica (arts. 187 C.P.C y 61 C.P.L), dicho \u00a0poder \u00a0jam\u00e1s \u00a0puede \u00a0ser \u00a0arbitrario; su actividad evaluativa probatoria supone \u00a0necesariamente \u00a0la \u00a0adopci\u00f3n \u00a0de \u00a0criterios \u00a0objetivos, \u00a0racionales, \u00a0serios \u00a0y \u00a0responsables. \u00a0No \u00a0se \u00a0adecua \u00a0a \u00a0este \u00a0desideratum, \u00a0la negaci\u00f3n o valoraci\u00f3n \u00a0arbitraria, \u00a0irracional \u00a0y \u00a0caprichosa \u00a0de \u00a0la prueba, que se presenta cuando el \u00a0juez \u00a0simplemente \u00a0ignora la prueba u omite su valoraci\u00f3n o sin raz\u00f3n valedera \u00a0alguna \u00a0no \u00a0da \u00a0por \u00a0probado \u00a0el hecho o la circunstancia que de la misma emerge \u00a0clara \u00a0y \u00a0objetivamente. \u00a0Se aprecia m\u00e1s la arbitrariedad judicial en el juicio \u00a0de \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0cuando precisamente ignora la presencia de una \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de hecho que permite la actuaci\u00f3n y la efectividad de los preceptos \u00a0constitucionales \u00a0consagratorios \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0porque \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera \u00a0 se \u00a0atenta \u00a0contra \u00a0la \u00a0justicia \u00a0que \u00a0materialmente \u00a0debe \u00a0realizar \u00a0y \u00a0efectivizar \u00a0la sentencia, mediante la aplicaci\u00f3n de los principios, derechos y \u00a0valores constitucionales.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26 \u00a0Sentencia T-442 de 1994.\u00a0 M. P. Antonio Barrera Carbonell. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>27\u00a0 \u00a0Sentencia T-336 de 2004. M.P. Clara In\u00e9s Vargas Hern\u00e1ndez \u00a0y Sentencia T-212 de 2006 M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>28 \u00a0M.P. Rodrigo Escobar Gil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>29 \u00a0Esta \u00a0caracterizaci\u00f3n \u00a0ha sido tomada de la sentencia T-018 de 2008. M.P. Jaime \u00a0C\u00f3rdoba Trivi\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>30 \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0particular, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de la ya citada sentencia C-231 de 1994, pueden \u00a0consultarse, \u00a0entre \u00a0varias, las sentencias T-008 de 1998 M.P. Eduardo Cifuentes \u00a0Mu\u00f1oz y C-984 de 1999 M.P. Alfredo Beltr\u00e1n Sierra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>31 \u00a0Cfr. \u00a0sentencia \u00a0SU-1722 \u00a0de \u00a02000 \u00a0M.P. \u00a0Jairo \u00a0Charry Rivas Tal es el caso por \u00a0ejemplo \u00a0de \u00a0todas las decisiones judiciales en las que se viola el principio de \u00a0\u201cno reformatio in pejus\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>32 \u00a0Cfr., la sentencia C-984 de 1999 M.P. Alfredo Beltr\u00e1n Sierra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>33 \u00a0Sentencia \u00a0SU-159\/02 \u00a0M.P. \u00a0Manuel \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Cepeda \u00a0Espinosa \u00a0S.V. \u00a0Jaime \u00a0Araujo \u00a0Renter\u00eda, Alfredo Beltr\u00e1n Sierra y Rodrigo Escobar Gil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>34 \u00a0Sentencia T-284 de 2006. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>35 \u00a0M.P. Manuel Jos\u00e9 Cepeda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>36 La \u00a0Corte \u00a0fundament\u00f3 \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en los siguientes argumentos: \u201cEn \u00a0este \u00a0sentido, \u00a0no \u00a0sobra indicar que, en todo caso, los jueces \u00a0civiles \u00a0son \u00a0int\u00e9rpretes \u00a0autorizados de las normas que integran esta rama del \u00a0derecho \u00a0y \u00a0el \u00a0juez constitucional no puede oponerles su propia interpretaci\u00f3n \u00a0salvo \u00a0que \u00a0se trate de evitar una evidente arbitrariedad o una clara violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0 los \u00a0 derechos \u00a0 fundamentales \u00a0 de \u00a0las \u00a0partes. \u00a0En \u00a0este \u00a0caso \u00a0el \u00a0juez \u00a0constitucional \u00a0tiene la carga de demostrar fehacientemente la existencia de una \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos fundamentales como \u00a0condici\u00f3n \u00a0previa \u00a0para \u00a0poder \u00a0ordenar la revocatoria de la decisi\u00f3n judicial \u00a0impugnada. \u00a0\/\/ \u00a0En \u00a0suma, \u00a0ante \u00a0una \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela interpuesta contra una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0judicial por presunta arbitrariedad en la interpretaci\u00f3n del derecho \u00a0legislado \u00a0-v\u00eda \u00a0de \u00a0hecho \u00a0sustancial \u00a0por interpretaci\u00f3n arbitraria- el juez \u00a0constitucional \u00a0debe limitarse exclusivamente a verificar que la interpretaci\u00f3n \u00a0y \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho por parte del funcionario judicial no obedezca a su \u00a0simple \u00a0voluntad \u00a0o capricho o que no viole los derechos fundamentales. En otras \u00a0palabras, \u00a0no \u00a0puede \u00a0el \u00a0juez de tutela, en\u00a0 principio, definir cual es la \u00a0mejor \u00a0interpretaci\u00f3n, la m\u00e1s adecuada o razonable del derecho legislado, pues \u00a0su \u00a0funci\u00f3n \u00a0se limita simplemente a garantizar que no exista arbitrariedad y a \u00a0proteger \u00a0los \u00a0derechos fundamentales y no a definir el sentido y alcance de las \u00a0normas \u00a0 de \u00a0 rango \u00a0legal.\u201d \u00a0M.P. \u00a0Jaime \u00a0C\u00f3rdoba \u00a0Trivi\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>37 \u00a0Ver, \u00a0entre otras, las sentencias: T-567 de 1998, T-411 de 2002 y T-359 de 2003. \u00a0En \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0se \u00a0se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u201c(\u2026)de aceptarse \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0hecho \u00a0frente \u00a0a \u00a0interpretaciones \u00a0razonables \u00a0se estar\u00eda llegando a \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0ser\u00eda \u00a0procedente \u00a0dejar \u00a0sin \u00a0efectos \u00a0una \u00a0providencia judicial \u00a0simplemente \u00a0porque \u00a0el \u00a0criterio \u00a0del \u00a0juez \u00a0de \u00a0tutela \u00a0no coincide con el del \u00a0fallador \u00a0 accionado \u00a0por \u00a0supuesta \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0providencia \u00a0judicial. \u00a0\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>38 \u00a0M.P. Rodrigo Escobar Gil \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>39 \u00a0Ver, \u00a0entre otras, las sentencias T-1169 de 2001.M.P. Rodrigo Escobar Gil, T-613 \u00a0de \u00a02003 \u00a0M.P. \u00a0Marco \u00a0Gerardo \u00a0Monroy Cabra; T-606 de 2004 M.P. Rodrigo Uprimny \u00a0Yepes; \u00a0T-834 \u00a0de \u00a02004 \u00a0M.P. \u00a0Marco \u00a0Gerardo \u00a0Monroy Cabra; T-1065 de 2004 M.P. \u00a0Humberto \u00a0Antonio \u00a0Sierra \u00a0Porto; \u00a0y \u00a0T-2002 \u00a0de \u00a02005 M.P. Marco Gerardo Monroy \u00a0Cabra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>40 \u00a0Sentencia \u00a0T-411 \u00a0de \u00a02004. \u00a0M.P. \u00a0Jaime \u00a0Araujo Renter\u00eda, y T-329 de 1996 M.P. \u00a0Jos\u00e9 Gregorio Hern\u00e1ndez Galindo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>41 \u00a0Ver, \u00a0entre \u00a0otras, \u00a0las \u00a0sentencia \u00a0T-576 \u00a0de 2008. MP. Humberto Antonio Sierra \u00a0Porto; \u00a0T-1013 \u00a0de \u00a02008 MP. Marco Gerardo Monroy Cabra; T-816 de 2007 MP. Clara \u00a0In\u00e9s \u00a0Vargas \u00a0Hern\u00e1ndez; \u00a0T.608 de 2007 MP. Rodrigo Escobar Gil, T-864 de 2005 \u00a0MP. \u00c1lvaro Tafur G\u00e1lvis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>42 \u00a0Adoptada \u00a0por \u00a0la \u00a0Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de \u00a01989. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>43 \u00a0Mediante la Ley 12 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>44 En \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0C-426 de 2202 MP. Rodrigo Escobar Gil, esta Corporaci\u00f3n se\u00f1al\u00f3 \u00a0sobre \u00a0el \u00a0alcance y contenido de este derecho, lo siguiente: \u201c(\u2026) el acceso \u00a0a \u00a0la administraci\u00f3n de justicia se define tambi\u00e9n como un derecho medular, de \u00a0contenido \u00a0m\u00faltiple \u00a0complejo, \u00a0cuyo marco jur\u00eddico de aplicaci\u00f3n compromete, \u00a0en \u00a0un \u00a0orden \u00a0l\u00f3gico: \u00a0(i) el derecho de acci\u00f3n de promoci\u00f3n de la actividad \u00a0jurisdiccional, \u00a0el \u00a0cual se concreta en la posibilidad que tiene todo sujeto de \u00a0ser \u00a0parte \u00a0de \u00a0un \u00a0proceso, \u00a0y \u00a0de \u00a0utilizar \u00a0los \u00a0instrumentos \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0proporcionan \u00a0para plantear sus pretensiones al Estado, sea en defensa del orden \u00a0jur\u00eddico \u00a0o \u00a0de sus intereses particulares, (ii) el derecho a que la promoci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0actividad \u00a0jurisdiccional \u00a0concluya con una decisi\u00f3n de fondo entorno a \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0que \u00a0han \u00a0sido \u00a0planteadas, \u00a0(iii) \u00a0el \u00a0derecho a que existan \u00a0procedimientos \u00a0adecuados, \u00a0id\u00f3neos \u00a0y \u00a0efectivos \u00a0para \u00a0la \u00a0definici\u00f3n de las \u00a0pretensiones \u00a0y \u00a0excepciones \u00a0debatidas, \u00a0(iv) \u00a0el derecho a que los procesos se \u00a0desarrollen \u00a0en \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0razonable, \u00a0sin \u00a0dilaciones \u00a0injustificadas y con \u00a0observancia \u00a0de las garant\u00edas propias del debido proceso, y, entre otros (v) el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0que \u00a0subsistan en el orden jur\u00eddico una gama amplia y suficiente de \u00a0mecanismos \u00a0judiciales -acciones y recursos- para la efectiva resoluci\u00f3n de los \u00a0conflictos.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>45 \u00a0Sentencia C-662 de 2204. MP. Rodrigo Uprimny Yepes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>47 La \u00a0importancia \u00a0de \u00a0estos derechos fue explicada eh el numeral anterior en el marco \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0prevalente \u00a0de los derechos de los ni\u00f1os reconocido por la Carta \u00a0Pol\u00edtica \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edclos \u00a044 \u00a0y \u00a093, \u00a0este \u00a0\u00faltimo a trav\u00e9s del bloque de \u00a0constitucionalidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>48 \u00a0Consejero Ponente: Juan de Dios Montes Hern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>49 \u00a0Consejo \u00a0de \u00a0Estado, \u00a0Secci\u00f3n \u00a0Tercera. \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a020 \u00a0de febrero de 1996. \u00a0Expediente \u00a011312. \u00a0Actor \u00a0Jos\u00e9 Pedro Hern\u00e1n Tamayo. Consejero Ponente: Daniel \u00a0Su\u00e1rez Hern\u00e1ndez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>50 \u00a0Consejo \u00a0de Estado, Secci\u00f3n Tercera. Sentencia de 3 de mayo de 2007. Expediente \u00a016.098(R-5556). \u00a0Actor Emilse Josefina Salom Herrera. Consejero Ponente: Enrique \u00a0Gil Botero. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Sentencia \u00a0T-156-09 \u00a0\u00a0 Referencia: expediente T- 2047207 \u00a0 Acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0instaurada \u00a0por \u00a0Hilda \u00a0Contreras \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0hijo \u00a0Roberto \u00a0Luis \u00a0Castro \u00a0Contreras, \u00a0contra \u00a0la \u00a0Secci\u00f3n \u00a0Tercera \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0de Estado y el Tribunal \u00a0Administrativo de Bol\u00edvar. \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 Dr. \u00a0Luis \u00a0Ernesto \u00a0Vargas Silva \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-16610","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tutelas-2009"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16610","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16610"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16610\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}