{"id":31438,"date":"2025-12-09T11:49:43","date_gmt":"2025-12-09T16:49:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/?p=31438"},"modified":"2025-12-09T11:49:43","modified_gmt":"2025-12-09T16:49:43","slug":"t-475-25","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/t-475-25\/","title":{"rendered":"T-475-25"},"content":{"rendered":"<p><b><strong>REP\u00daBLICA DE COLOMBIA<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong><br \/>\nCORTE CONSTITUCIONAL<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>Sala S\u00e9ptima de Revisi\u00f3n<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>SENTENCIA T-475 DE 2025<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>Referencia:\u00a0<\/strong><\/b>expediente T-11.189.832<\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>Accionante:<\/strong><\/b>\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em><\/p>\n<p><b><strong>Accionados:\u00a0<\/strong><\/b><em>Comisar\u00eda de Familia<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>Magistrada sustanciadora:<\/strong><\/b><\/p>\n<p>PAOLA ANDREA MENESES MOSQUERA<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veinticinco (25) de noviembre de dos mil veinticinco (2025)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La\u00a0Sala S\u00e9ptima de Revisi\u00f3n de la Corte Constitucional, integrada por la magistrada Paola Andrea Meneses Mosquera, quien la preside, as\u00ed como por los magistrados Carlos Camargo Assis y H\u00e9ctor Alfonso Carvajal Londo\u00f1o, en ejercicio de sus competencias constitucionales y legales, profiere la siguiente<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>SENTENCIA<a name=\"_ftnref1\"><\/a>[1]<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong><em>S\u00edntesis de la decisi\u00f3n<\/em><\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>Hechos<\/strong><\/b>. Por medio de Resoluci\u00f3n del 18 de diciembre de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>, (i) concluy\u00f3 que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en actos de violencia intrafamiliar contra la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0y (ii) decret\u00f3 medidas de protecci\u00f3n definitivas. El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado no asistieron a la audiencia de fallo. El 19 de diciembre de 2024, a trav\u00e9s de su apoderado judicial, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0interpuso recurso de apelaci\u00f3n contra la decisi\u00f3n sobre medidas de protecci\u00f3n. No obstante, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0rechaz\u00f3 el recurso por extempor\u00e1neo. En su concepto, de conformidad con los art\u00edculos 16 y 18 de la Ley 294 de 1996, la decisi\u00f3n del 18 de diciembre de 2024 se profiri\u00f3 en audiencia, por lo que qued\u00f3 notificada \u201cen estrados\u201d y cobr\u00f3 ejecutoria al finalizar la diligencia.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><b><strong>La acci\u00f3n de tutela<\/strong><\/b>. El 21 de febrero de 2025, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0interpuso acci\u00f3n de tutela contra la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>, con el fin de que se ampararan sus derechos fundamentales al debido proceso, a la doble instancia y de acceso a la administraci\u00f3n de justicia. Argument\u00f3 que la referida autoridad judicial incurri\u00f3 en cinco defectos procedimentales absolutos: (i)\u00a0<em>defecto 1<\/em>: indebida notificaci\u00f3n al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0de la citaci\u00f3n a la audiencia de 18 de diciembre de 2024, (ii)\u00a0<em>defecto 2<\/em>: indebida notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n a los testigos y\/o peritos\u00a0<em>Eduardo<\/em>,\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Romeo<\/em>, (iii)\u00a0<em>defecto 3<\/em>: indebida notificaci\u00f3n de la decisi\u00f3n de 18 de diciembre de 2024 al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, como parte ausente en la audiencia, (iv)\u00a0<em>defecto 4<\/em>: pretermisi\u00f3n de instancia, al rechazar el recurso de apelaci\u00f3n por extempor\u00e1neo, y (v)\u00a0<em>defecto 5<\/em>: \u00a0incumplir su deber legal de grabar las audiencias que tuvieron lugar el 22 de agosto de 2023 y el 18 de diciembre de 2024.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por lo anterior, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0solicit\u00f3 anular lo actuado \u201ca partir de la citaci\u00f3n a los testigos\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Eduardo<\/em>\u201d, ordenar a la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0citar adecuadamente a los testigos y practicar debidamente las pruebas para, posteriormente, convocar de nuevo a las partes para la audiencia de fallo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>Decisi\u00f3n de la Sala S\u00e9ptima<\/strong><\/b>. La Sala concluy\u00f3 que el defecto 5\u00a0<em>supra<\/em>\u00a0era improcedente, pues (i) no satisfac\u00eda el requisito de subsidiariedad y (ii) la irregularidad procesal alegada, aun de comprobarse, no tendr\u00eda un efecto determinante en la decisi\u00f3n. Por otro lado, concluy\u00f3 que los defectos 1-4 no se configuraron y, en consecuencia, la Comisar\u00eda de Familia no vulner\u00f3 los derechos fundamentales del accionante. Respecto de cada defecto, la Sala S\u00e9ptima encontr\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"117\"><b><strong>Defecto 1<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"471\">La Sala concluy\u00f3 que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0fue debida y eficazmente notificado de la citaci\u00f3n para la audiencia del 18 de diciembre de 2024. Esto, por tres razones: (a)\u00a0la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3 de forma correcta al apoderado judicial del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0sobre la programaci\u00f3n de tal audiencia; (b)\u00a0la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0estaba facultada para notificar al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0por correo electr\u00f3nico; y (c) en cualquier caso, aun si se concluyera que la notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n fue indebida,\u00a0la nulidad procesal que de ah\u00ed se derivar\u00eda qued\u00f3 saneada,\u00a0de conformidad con lo previsto en el\u00a0art\u00edculo 136 del C\u00f3digo General del Proceso.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"117\"><b><strong>Defecto 2<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"471\">La Sala concluy\u00f3 que la Comisar\u00eda de Familia cit\u00f3 adecuadamente a los se\u00f1ores\u00a0<em>Eduardo<\/em>,\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Romeo<\/em>\u00a0a la audiencia del 18 de diciembre de 2024. Lo anterior, fundamentalmente, por cuanto la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0aplic\u00f3 \u2014en lo pertinente\u2014 los art\u00edculos 217, 226 y 227 del C\u00f3digo General del Proceso, logr\u00f3 establecer comunicaci\u00f3n directa con el se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0y emple\u00f3 la direcci\u00f3n de notificaci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Eduardo<\/em>, que aport\u00f3 la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>, sin objeci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"117\"><b><strong>Defecto 3<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"471\">La Sala concluy\u00f3 que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia\u00a0<\/em>notific\u00f3 adecuadamente al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0la decisi\u00f3n de 18 de diciembre de 2024 y, adem\u00e1s, le comunic\u00f3 su contenido conforme a la Ley 294 de 1996. As\u00ed, encontr\u00f3 que la autoridad judicial accionada notific\u00f3 la resoluci\u00f3n en estrados, conforme a lo previsto en los art\u00edculos 16 de la Ley 294 de 1996 y 294 del CGP. La interpretaci\u00f3n del demandante seg\u00fan la cual la resoluci\u00f3n deb\u00eda ser notificada de forma personal, por medio de telegrama, aviso u otro medio id\u00f3neo, est\u00e1 fundada en una confusi\u00f3n entre los actos de notificaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n que no s\u00f3lo desconoce la jurisprudencia de la Corte Constitucional, sino que adem\u00e1s contrar\u00eda los principios de igualdad de armas y buena fe procesal. Por lo dem\u00e1s, la Sala encontr\u00f3 que las sentencias T-642 de 2013 y T-326 de 2023 no constituyen precedentes aplicables a este caso.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"117\"><b><strong>Defecto 4<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"471\">La Sala concluy\u00f3 que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0no incurri\u00f3 en pretermisi\u00f3n de instancia. Esto, porque: (i) conforme a los art\u00edculos 16 de la Ley 294 de 1996, 294 y 302 del C\u00f3digo General del Proceso, la resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024 cobr\u00f3 ejecutoria en audiencia, por lo que el recurso de apelaci\u00f3n que el accionante present\u00f3 el 19 de diciembre de 2024 fue extempor\u00e1neo; (ii) el t\u00e9rmino que prev\u00e9 el art\u00edculo 31 del Decreto 2591 de 1991 para la interposici\u00f3n de la impugnaci\u00f3n de los fallos de primera instancia en los procesos de tutela no es aplicable al recurso de apelaci\u00f3n en los tr\u00e1mites de medidas de protecci\u00f3n y (iii) la Sentencia T-642 de 2013 no es un precedente aplicable.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>\u00d3rdenes<\/strong><\/b>. La Sala decidi\u00f3 confirmar\u00a0<em>parcialmente\u00a0<\/em>la decisi\u00f3n de tutela de segunda instancia, que neg\u00f3 el amparo. En concreto, declar\u00f3 improcedente la tutela respecto del defecto quinto y neg\u00f3 el amparo respecto de los dem\u00e1s defectos aducidos.<\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<ol>\n<li><b><strong> \u00a0\u00a0ANTECEDENTES<\/strong><\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<ol>\n<li><b><\/b><b><strong>Hechos<\/strong><\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>1.1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/b><b><strong>Relaci\u00f3n entre\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Luisa<\/em><\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>El 10 de diciembre de 2005, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0contrajo matrimonio con la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em><a name=\"_ftnref2\"><\/a>[2]. El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0tienen dos hijos:\u00a0<em>Fernanda<\/em>, de 15 a\u00f1os<a name=\"_ftnref3\"><\/a>[3]; y\u00a0<em>Silvio<\/em>, de 13 a\u00f1os<a name=\"_ftnref4\"><\/a>[4]. El menor\u00a0<em>Silvio<\/em>\u00a0ha sido diagnosticado con epilepsia, par\u00e1lisis cerebral esp\u00e1stica y leucomalacia cerebral neonatal<a name=\"_ftnref5\"><\/a>[5]. El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0han laborado y sido socios de la empresa\u00a0<em>Eterna<\/em><a name=\"_ftnref6\"><\/a>[6]. En particular, la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0se habr\u00eda vinculado laboralmente a\u00a0<em>Eterna<\/em>\u00a0el 1 de septiembre de 2005<a name=\"_ftnref7\"><\/a>[7].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>El 20 de agosto de 2017, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0se separaron. Luego de la separaci\u00f3n, tuvieron m\u00faltiples controversias que dieron origen a diversos procesos de medidas de protecci\u00f3n ante la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>: (i) proceso con Rad. MP.\u00a0<em>170424<\/em>, en el que figuran como v\u00edctimas los dos hijos del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0con la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>, (ii) proceso con Rad. MP.\u00a0<em>151125<\/em>, en el que figura como v\u00edctima el menor\u00a0<em>Silvio<\/em>, (iii) proceso de medidas de protecci\u00f3n Rad.\u00a0<em>24052001<\/em><a name=\"_ftnref8\"><\/a>[8], y (iv) los procesos con Rad.\u00a0<em>202200<\/em>\u00a0y\u00a0<em>30200<\/em>, en los que figuran como partes la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0y el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em><a name=\"_ftnref9\"><\/a><sup>[9]<\/sup>. En atenci\u00f3n al objeto de la presente acci\u00f3n de tutela, a continuaci\u00f3n, la Sala se referir\u00e1 al proceso MP.\u00a0<em>24052001<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>1.2. \u00a0\u00a0Tr\u00e1mite de la medida de protecci\u00f3n MP.\u00a0<em>24052001<\/em>.<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>(i)\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/b><b><strong>La solicitud de medidas de protecci\u00f3n, el auto que avoc\u00f3 conocimiento y la declaratoria de nulidad<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><em>La solicitud de medida de protecci\u00f3n.<\/em>\u00a0El 7 de octubre de 2022, la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0present\u00f3 una solicitud de medida de protecci\u00f3n. Sostuvo que, en el marco de una pelea por la custodia de su hijo menor, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0habr\u00eda incurrido en los siguientes actos de violencia psicol\u00f3gica y econ\u00f3mica en su contra:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"589\"><b><strong>Presuntos actos de violencia<\/strong><\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"589\">1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no cumple con el pago de gastos correspondientes a medicinas, terapias, servicios prepagados de salud y colegios de sus hijos.<\/p>\n<p>2.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0inici\u00f3 una pr\u00e1ctica de \u201cdespido sistem\u00e1tico\u201d de los empleados de la empresa\u00a0<em>Eterna<\/em>\u00a0que se rehusaban a hacer declaraciones falsas en contra de la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>. En particular, sostuvo que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0habr\u00eda exigido al \u201cescolta\u00a0<em>Luis<\/em>\u201d, as\u00ed como a la \u201cempleada\u00a0<em>Filomena<\/em>\u201d, a declarar en su contra y despidi\u00f3 a esta \u00faltima por rehusarse a hacerlo.<\/p>\n<p>3.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El 30 de septiembre de 2022, en presencia del terapeuta \u201c<em>Eduardo<\/em>\u201d, quien trataba a su hijo menor, la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0proporcion\u00f3 al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0el \u201cauto de entrega del (<em>sic<\/em>) ni\u00f1a bajo mi custodia\u201d, que se habr\u00eda dictado a su favor<a name=\"_ftnref10\"><\/a>[10]. En respuesta, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0se molest\u00f3, \u201cempez\u00f3 a gritar\u201d, tom\u00f3 bruscamente y con fuerza del brazo a la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0y la hal\u00f3.<\/p>\n<p>4.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0consumi\u00f3 alcohol en presencia de sus hijos menores.<\/p>\n<p>5.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0les dijo a sus hijos que la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0no los quer\u00eda.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li>Con fundamento en estos hechos, la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0solicit\u00f3 como \u00fanica pretensi\u00f3n: \u201cque cese la violencia verbal y psicol\u00f3gica, y que no hable mal de m\u00ed delante de los ni\u00f1os\u201d<a name=\"_ftnref11\"><\/a>[11].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li><em>Auto que avoca conocimiento<\/em>. El 7 de octubre de 2022, conforme al procedimiento previsto en la Ley 294 de 1996,\u00a0modificada por la Ley 575 de 2000, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0profiri\u00f3 auto en el que (i)\u00a0avoc\u00f3 conocimiento del caso, (ii) decret\u00f3 pruebas y (iii) como medidas provisionales: (a) prohibi\u00f3 al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0cualquier agresi\u00f3n contra la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>, y (b) orden\u00f3 al Comandante de la Estaci\u00f3n de Polic\u00eda o CAI correspondiente, prestar \u201capoyo policivo y protecci\u00f3n policiva\u201d a las v\u00edctimas<a name=\"_ftnref12\"><\/a><sup>[12]<\/sup>. En esta misma decisi\u00f3n, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0advirti\u00f3 que \u201cla inasistencia por parte del accionado dar\u00e1 por ciertos los cargos formulados en su contra, seg\u00fan lo precitado por el art\u00edculo [15 de la Ley 294 de 1996, modificado] por el art\u00edculo 19 de la Ley 575 de 2000\u201d<a name=\"_ftnref13\"><\/a>[13]. Asimismo, cit\u00f3 a la audiencia de pruebas y fallo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"7\">\n<li>El 12 de octubre de 2023, la se\u00f1ora\u00a0<em>Graciela<\/em><a name=\"_ftnref14\"><\/a>[14], comisaria de familia, presidi\u00f3 la audiencia de pruebas y fallo. Sin embargo, en algunos momentos la se\u00f1ora\u00a0<em>Graciela<\/em>\u00a0se ausent\u00f3, dejando a una abogada llamada \u201c<em>Natalia<\/em>\u201d a cargo de la diligencia<a name=\"_ftnref15\"><\/a>[15]. En el marco de esta audiencia, se\u00a0declararon no probados los hechos de violencia y se orden\u00f3 el levantamiento de las medidas provisionales. La se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0apel\u00f3 la decisi\u00f3n, al considerar que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0llev\u00f3 a cabo un an\u00e1lisis probatorio negligente e indebido e inaplic\u00f3 el enfoque de g\u00e9nero<a name=\"_ftnref16\"><\/a>[16].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"8\">\n<li><em>La declaratoria de nulidad<\/em>. El 27 de noviembre de 2023, el Juzgado 32 de Familia de Bogot\u00e1, a quien correspondi\u00f3 la apelaci\u00f3n, declar\u00f3 la nulidad de todo lo actuado en el proceso<a name=\"_ftnref17\"><\/a><sup>[17]<\/sup>. Esto,\u00a0al constatar\u00a0que la se\u00f1ora \u201c<em>Natalia<\/em>\u201d, quien hab\u00eda presidido parte de la audiencia de pruebas y fallo, no ten\u00eda funciones jurisdiccionales. Por esta raz\u00f3n, orden\u00f3 rehacer la diligencia.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>(ii)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/b><b><strong>La audiencia de pruebas y fallo<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"9\">\n<li><em>Pruebas.\u00a0<\/em>Luego de declarada la nulidad, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0reh\u00edzo la audiencia de pruebas y fallo. La siguiente tabla presenta una s\u00edntesis de las principales diligencias probatorias que tuvieron lugar durante la audiencia, la cual inici\u00f3 el 9 de enero de 2024<a name=\"_ftnref18\"><\/a>[18]\u00a0y culmin\u00f3 el 18 de diciembre de 2024<a name=\"_ftnref19\"><\/a>[19]:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"589\">\n<b><strong>Diligencias probatorias del tr\u00e1mite de medida de protecci\u00f3n MP.\u00a0<em>24052001<\/em><\/strong><\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"120\"><b><strong>Diligencia de ratificaci\u00f3n, ampliaci\u00f3n y solicitud de pruebas<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"468\">El 9 de enero de 2024, se llev\u00f3 a cabo la diligencia de ratificaci\u00f3n, ampliaci\u00f3n y solicitud de pruebas. En el marco de esta diligencia, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0manifest\u00f3 expresamente lo siguiente: \u201cno autorizo recibir comunicaciones y notificaciones por este medio [correo electr\u00f3nico\u00a0<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com] en calidad de accionado\u201d<a name=\"_ftnref20\"><\/a><sup>[20]<\/sup>. Por otro lado, su apoderado solicit\u00f3 decretar el testimonio de\u00a0<em>Romeo<\/em>, profesional en investigaci\u00f3n criminal<a name=\"_ftnref21\"><\/a><sup>[21]<\/sup>.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"120\"><b><strong>Solicitudes probatorias de\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em><\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"468\">El 9 de febrero de 2024, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0solicit\u00f3 tener como pruebas: (i) comunicaciones de correo electr\u00f3nico por medio de las que el se\u00f1or \u201c<em>Arnoldo<\/em>\u201d remiti\u00f3 a la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0la copia del desprendible de n\u00f3mina e informaci\u00f3n sobre los pagos de\u00a0<em>Eterna<\/em>\u00a0a su favor, y (ii) un video que, en su concepto, desvirtuaba cualquier alegato de violencia en el marco de la visita al se\u00f1or\u00a0<em>Eduardo<\/em>, terapeuta de su hijo<a name=\"_ftnref22\"><\/a><sup>[22]<\/sup>. Asimismo, solicit\u00f3 (iii) citar como perito al se\u00f1or\u00a0<em>Romeo<\/em><a name=\"_ftnref23\"><\/a><sup>[23]<\/sup>\u00a0y (iv) la pr\u00e1ctica de m\u00faltiples testimonios que, en su concepto, desvirtuaban el presunto acto de violencia durante la visita al terapeuta de su hijo<a name=\"_ftnref24\"><\/a><sup>[24]<\/sup>. Durante la diligencia, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia\u00a0<\/em>aclar\u00f3 cu\u00e1l ser\u00eda el objeto del peritaje de\u00a0<em>Romeo<\/em><a name=\"_ftnref25\"><\/a>[25].<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"120\"><b><strong>Decreto de pruebas de oficio<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"468\">El 22 de abril de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0reconoci\u00f3 personer\u00eda al se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>\u00a0para actuar como apoderado del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>. En esa oportunidad, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0dej\u00f3 constancia de dos hechos: (i) el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0compareci\u00f3 \u201cvirtualmente\u201d, con los datos \u201cgenerales de ley ya registrados sin modificaci\u00f3n, autoriza la grabaci\u00f3n de la diligencia\u201d, y (ii) el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, con \u201ccorreo electr\u00f3nico\u00a0<em>javier<\/em>@<em>abogado<\/em>.com autoriza recibir comunicaciones y notificaciones\u00a0preferible<b><strong>\u00a0<\/strong><\/b>por este medio\u201d<a name=\"_ftnref26\"><\/a><sup>[26]<\/sup>. Por otro lado, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0decret\u00f3 como pruebas de oficio los testimonios de (a) el profesional de la salud \u201c<em>Eduardo<\/em>\u201d y (b) \u201c<em>Arnoldo<\/em>, empleado de\u00a0<em>Eterna<\/em>\u201d<a name=\"_ftnref27\"><\/a><sup>[27]<\/sup>. Adem\u00e1s, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0decret\u00f3 la pr\u00e1ctica de peritaje de\u00a0<em>Romeo<\/em><a name=\"_ftnref28\"><\/a>[28]. La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0indic\u00f3 que los \u201ctestigos de la parte accionada ser\u00e1n citados de manera directa\u201d<a name=\"_ftnref29\"><\/a><sup>[29]<\/sup>, por la parte que los solicit\u00f3.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"120\"><b><strong>Solicitudes de la Comisar\u00eda de Familia para la citaci\u00f3n de testigos<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"468\">El 29 de abril de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0accionada solicit\u00f3 a las partes del proceso y a sus apoderados remitir \u201clos datos del profesional de la salud\u00a0<em>Eduardo<\/em>, con miras a la citaci\u00f3n de parte (\u2026) para que rinda testimonio\u201d<a name=\"_ftnref30\"><\/a><sup>[30]<\/sup>. Asimismo, solicit\u00f3 a\u00a0<em>Eterna<\/em>\u00a0y al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, notificar a\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0de la citaci\u00f3n para que rindiera testimonio<a name=\"_ftnref31\"><\/a><sup>[31]<\/sup>.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"120\"><b><strong>Citaci\u00f3n de\u00a0<em>Eduardo<\/em><\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"468\">El 29 de agosto de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0cit\u00f3 a rendir testimonio al se\u00f1or \u201c<em>Eduardo<\/em>\u201d, en diligencia que se llevar\u00eda a cabo el 3 de septiembre de 2024. La citaci\u00f3n fue enviada al siguiente correo electr\u00f3nico:\u00a0<em>eduardo@universidad.com<\/em><a name=\"_ftnref32\"><\/a><sup>[32]<\/sup>.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"120\"><b><strong>Diligencia del 3 de septiembre de 2024<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"468\">El 3 de septiembre de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0dej\u00f3 constancia de que los se\u00f1ores \u201c<em>Arnoldo<\/em>\u201d y \u201c<em>Eduardo<\/em>\u201d no comparecieron a rendir testimonio ni presentaron excusa alguna. Con todo, decidi\u00f3 \u201csuspender la diligencia y fijar nueva fecha para el [\u2026] 25 de septiembre [\u2026] atendiendo que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, no autoriza la notificaci\u00f3n v\u00eda correo electr\u00f3nico y debe ser citado por medio de la AZ digital plataforma establecida para la SDIS\u201d<a name=\"_ftnref33\"><\/a>[33]. La audiencia fue suspendida y se fij\u00f3 como fecha para su reanudaci\u00f3n el 25 de septiembre de 2024<a name=\"_ftnref34\"><\/a>[34].<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"120\"><b><strong>Diligencia del 25 de septiembre de 2024<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"468\">El 25 de septiembre de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia\u00a0<\/em>continu\u00f3 con la diligencia. El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0se conect\u00f3 virtualmente a la audiencia de forma tard\u00eda. De acuerdo con el acta de la diligencia, los se\u00f1ores\u00a0<em>Eduardo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0no comparecieron, a pesar de que \u201cestaban debidamente notificados\u201d y no aportaron ninguna excusa. Por esta raz\u00f3n, en aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 218 del C\u00f3digo General del Proceso, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0prescindi\u00f3 de sus testimonios y advirti\u00f3 sobre las sanciones por inasistencia<a name=\"_ftnref35\"><\/a><sup>[35]<\/sup>. El apoderado del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no controvirti\u00f3 ni hizo manifestaci\u00f3n alguna respecto de esta decisi\u00f3n.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"120\"><b><strong>Diligencia del 17 de octubre de 2024<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"468\">El 17 de octubre de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0accedi\u00f3 a la solicitud de reprogramaci\u00f3n de la audiencia que interpuso el apoderado del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>. La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0reprogram\u00f3 la diligencia para el 12 de noviembre de 2024<a name=\"_ftnref36\"><\/a>[36], lo que inform\u00f3 por medio de comunicaci\u00f3n al correo\u00a0<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com<a name=\"_ftnref37\"><\/a>[37]. Ese mismo d\u00eda, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0fij\u00f3 como fecha para reanudar la audiencia el 23 de octubre de 2024, debido a una cita m\u00e9dica de la titular del despacho<a name=\"_ftnref38\"><\/a>[38]. Sin embargo, el 22 de octubre de 2024, ante la solicitud de reprogramaci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, remiti\u00f3 un correo en el que especific\u00f3 que, a pesar de que \u201cel se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0ha indicado en reiteradas oportunidades que no autoriza la notificaci\u00f3n por correo electr\u00f3nico, la [comunicaci\u00f3n] se remite a su apoderado, toda vez que no es viable notificarlo por medio de la empresa 472 [\u2026] por la premura del tiempo\u201d<a name=\"_ftnref39\"><\/a>[39]. Por ende, notific\u00f3 el auto que program\u00f3 la audiencia para el 12 de noviembre de 2024, a trav\u00e9s de correo electr\u00f3nico.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"120\"><b><strong>Citaci\u00f3n y reprogramaci\u00f3n de la audiencia<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"468\">El 8 de noviembre de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0reprogram\u00f3 la continuaci\u00f3n de la audiencia de pruebas y fallo para el 28 de noviembre de 2024, debido a que la titular del despacho participar\u00eda de una capacitaci\u00f3n<a name=\"_ftnref40\"><\/a>[40]. La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0comunic\u00f3 esta decisi\u00f3n por medio de correo electr\u00f3nico a las direcciones \u201cinfo@<em>eterna<\/em>.com\u201d y \u201c<em>javier<\/em>@<em>abogado<\/em>.com\u201d<a name=\"_ftnref41\"><\/a>[41]. Ninguna de las partes objet\u00f3 el medio de citaci\u00f3n. Finalmente, mediante auto del 25 de noviembre, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0determin\u00f3 que la audiencia final se llevar\u00eda a cabo el 18 de diciembre de 2024.\u00a0 Esta \u00faltima providencia fue notificada a los se\u00f1ores\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Javier<\/em>, a las direcciones \u201c<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com\u201d y \u201c<em>javier<\/em>@<em>abogado<\/em>.com\u201d<a name=\"_ftnref42\"><\/a><sup>[42]<\/sup>.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"120\"><b><strong>Radicaci\u00f3n v\u00eda correo electr\u00f3nico el d\u00eda de la audiencia<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"468\">El 18 de diciembre de 2024, el se\u00f1or apoderado del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0remiti\u00f3 un memorial a la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0a las 3:20 de la madrugada<a name=\"_ftnref43\"><\/a><sup>[43]<\/sup>, desde la direcci\u00f3n\u00a0<em>javier<\/em>@<em>abogado<\/em>.com. Por medio de este memorial, inform\u00f3 que, contrario a lo que afirmaba la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>, los registros p\u00fablicos y una sentencia de la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte Suprema de Justicia dar\u00edan cuenta de su \u201cautonom\u00eda e independencia econ\u00f3mica\u201d.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"10\">\n<li><em>Resoluci\u00f3n del 18 de diciembre de 2024<\/em>. El 18 de diciembre de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0llev\u00f3 a cabo la audiencia de fallo. A t\u00edtulo preliminar, la autoridad dej\u00f3 constancia de que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado no asistieron a la diligencia. Asimismo, se\u00f1al\u00f3 que el se\u00f1or\u00a0<em>Romeo<\/em>\u00a0tampoco compareci\u00f3,\u00a0por lo que no fue posible practicar la prueba solicitada<a name=\"_ftnref44\"><\/a><sup>[44]<\/sup>.\u00a0Tras estas constancias, pas\u00f3 a dictar la resoluci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"11\">\n<li>La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0concluy\u00f3 que las pruebas aportadas y practicadas demostraban que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en actos de violencia intrafamiliar en contra de la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>. Lo anterior, con base en los argumentos que se sintetizan en la siguiente tabla:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"589\"><b><strong>Fallo de 18 de diciembre de 2024 &#8211; argumentos<\/strong><\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"589\">1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Las pruebas aportadas al expediente demostraban que la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0sufri\u00f3 afectaciones como resultado de los conflictos con el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>. Resalt\u00f3 que conforme a los diagn\u00f3sticos psicol\u00f3gicos, desde octubre de 2022 padeci\u00f3 episodios depresivos, maltrato psicol\u00f3gico y problemas asociados con hechos estresantes que afectaban a la familia.<\/p>\n<p>2.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Las conversaciones de WhatsApp entre la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0y el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0evidencian que el \u201ccuidado de los NNA hijos en com\u00fan de la pareja es delegado a la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u201d<a name=\"_ftnref45\"><\/a><sup>[45]<\/sup>, lo cual constitu\u00eda una carga desproporcionada.<\/p>\n<p>3.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0remiti\u00f3 al\u00a0<em>Colegio<\/em>\u00a0evidencia que \u201cutiliza lenguaje poco adecuado respecto de la actividad pedag\u00f3gica [\u2026] [y] genera presi\u00f3n econ\u00f3mica a la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>4.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Los correos electr\u00f3nicos demuestran que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0busca \u201cimponer cargas [econ\u00f3micas] adicionales a la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u201d<a name=\"_ftnref46\"><\/a><sup>[46]<\/sup>. Adem\u00e1s, m\u00faltiples versiones testimoniales y documentos prueban que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no asume todos los gastos familiares de sus hijos. Esto, pese a que tras su desvinculaci\u00f3n de\u00a0<em>Eterna<\/em>, la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0ahora recibe 80% menos de ingresos de los que recib\u00eda como empleada<a name=\"_ftnref47\"><\/a><sup>[47]<\/sup>.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"12\">\n<li>Con fundamento en estas consideraciones, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0resolvi\u00f3 imponer una medida de protecci\u00f3n definitiva a favor de la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0y conminar al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0a cesar toda conducta de maltrato, agravio, acoso, ultraje, amenaza, esc\u00e1ndalo, da\u00f1o o persecuci\u00f3n contra la beneficiaria. Asimismo, orden\u00f3 (i) al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0que acudiera a un proceso de psicolog\u00eda para prevenir el maltrato, controlar los impulsos y solucionar pac\u00edficamente los conflictos, y (ii) a la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>, continuar el tratamiento psicol\u00f3gico para superar los hechos violentos. Por otro lado, cit\u00f3 a las partes para un seguimiento el 1 de abril de 2025 y las conmin\u00f3 a no exponer a los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes a los conflictos en el ejercicio de la autoridad parental<a name=\"_ftnref48\"><\/a>[48].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"13\">\n<li>La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3 la decisi\u00f3n en estrados, de conformidad con el art\u00edculo 16 de la Ley 294 de 1996<a name=\"_ftnref49\"><\/a>[49], el cual dispone que \u201c[l]a resoluci\u00f3n o sentencia se dictar\u00e1 al finalizar la audiencia y ser\u00e1 notificada a las partes en estrados. Se entender\u00e1n surtidos los efectos de la notificaci\u00f3n desde su pronunciamiento. Si alguna de las partes estuviere ausente, se le comunicar\u00e1 la decisi\u00f3n mediante aviso, telegrama o por cualquier otro medio id\u00f3neo. De la actuaci\u00f3n se dejar\u00e1 constancia en acta, de la cual se entregar\u00e1 copia a cada una de las partes\u201d. Con todo, remiti\u00f3 la providencia a los se\u00f1ores\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado a las siguientes direcciones de correo electr\u00f3nico: \u201c<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com\u201d y \u201c<em>javier<\/em>@<em>abogado<\/em>.com\u201d<a name=\"_ftnref50\"><\/a>[50]. Luego, el 19 de diciembre de 2024, mult\u00f3 a los se\u00f1ores\u00a0<em>Eduardo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Arnoldo<\/em><a name=\"_ftnref51\"><\/a>[51]\u00a0por su inasistencia a la audiencia.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"14\">\n<li><em>Recurso de apelaci\u00f3n.\u00a0<\/em>El 19 de diciembre de 2024, el apoderado del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0present\u00f3 recurso de apelaci\u00f3n contra la resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024<a name=\"_ftnref52\"><\/a>[52]. Argument\u00f3 que\u00a0la decisi\u00f3n de la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0(i) fue \u201canfibol\u00f3gica con los propios razonamientos\u201d y (ii) juzg\u00f3 \u201casuntos ya decididos en la MP<em>170424<\/em>\u201d<a name=\"_ftnref53\"><\/a><sup>[53]<\/sup>.\u00a0Por otro lado, sostuvo que la resoluci\u00f3n (i) no pod\u00eda ser notificada en estrados y (ii) no cobr\u00f3 ejecutoria durante la audiencia. En su criterio, la resoluci\u00f3n s\u00f3lo fue notificada mediante la comunicaci\u00f3n enviada por la Comisar\u00eda de Familia por correo electr\u00f3nico. En este sentido, argument\u00f3 que,\u00a0de acuerdo con los art\u00edculos 16 y 18 de la Ley 294 de 1996 \u2014modificada por la Ley 575 de 2000\u2014, 294 del C\u00f3digo General del Proceso y 31 del Decreto 2591 de 1991,\u00a0ten\u00eda derecho a un \u201ct\u00e9rmino de 3 d\u00edas para interponer el recurso de apelaci\u00f3n\u201d<a name=\"_ftnref54\"><\/a>[54], por lo que solicit\u00f3 la habilitaci\u00f3n de la presentaci\u00f3n por escrito de la apelaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"15\">\n<li>El 23 de diciembre de 2024, el apoderado del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0remiti\u00f3 un correo electr\u00f3nico mediante el cual \u201cadicion[\u00f3] el recurso de apelaci\u00f3n\u201d<a name=\"_ftnref55\"><\/a>[55]. Agreg\u00f3 que, adem\u00e1s de los cargos que present\u00f3 en el escrito de 19 de diciembre de 2024, la decisi\u00f3n de la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0deb\u00eda revocarse porque: (i) imput\u00f3 al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0los efectos desfavorables de la inasistencia de algunos testigos y (ii) llev\u00f3 a cabo un examen equivocado sobre la distribuci\u00f3n de las cargas econ\u00f3micas<a name=\"_ftnref56\"><\/a>[56]. En respuesta al correo electr\u00f3nico, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0envi\u00f3 un correo a la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>, por medio del cual manifest\u00f3 a su abogado lo siguiente: \u201c[p]or favor ni un escrito m\u00e1s sin mi autorizaci\u00f3n expresa y escrita \/ Con este son dos en los que no hay autorizaci\u00f3n expresa o escrita\u201d<a name=\"_ftnref57\"><\/a>[57]. Este correo fue remitido desde la siguiente direcci\u00f3n de correo electr\u00f3nico:\u00a0<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"16\">\n<li><em>Auto del 24 de diciembre de 2024<\/em>. El 24 de diciembre de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0resolvi\u00f3 \u201cno conceder el recurso de apelaci\u00f3n\u201d<a name=\"_ftnref58\"><\/a>[58], al considerar que era extempor\u00e1neo. Sostuvo que, de acuerdo con el art\u00edculo 16 de la Ley 294 de 1996, la resoluci\u00f3n del 18 de diciembre de 2024 se notific\u00f3 por estrados, por lo que el recurso de apelaci\u00f3n deb\u00eda presentarse\u00a0durante la audiencia<a name=\"_ftnref59\"><\/a><sup>[59]<\/sup>. A su juicio, la falta de presentaci\u00f3n del recurso era imputable a la negligencia del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y de su apoderado. Esto, porque\u00a0el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, as\u00ed como su apoderado, \u201cestaban debidamente notificados de la fecha y hora en la cual se adelantar\u00eda [\u2026] la diligencia, esto es el d\u00eda 18 de diciembre a las 08:00 a.m. [\u2026] mediante correo electr\u00f3nico aportado en audiencias previas\u201d.\u00a0Por lo dem\u00e1s, refiri\u00f3 que el apoderado del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, ingres\u00f3 al despacho una vez terminada la audiencia, a las 9:40 a.m.<a name=\"_ftnref60\"><\/a>[60].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"17\">\n<li><em>Recurso de reposici\u00f3n y en subsidio de queja<\/em>. El 27 de diciembre de 2024, el apoderado del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0remiti\u00f3 por correo electr\u00f3nico un recurso de \u201creposici\u00f3n y en subsidio de queja\u201d contra el auto del 24 de diciembre de 2024<a name=\"_ftnref61\"><\/a>[61]. Sostuvo que, de acuerdo con los art\u00edculos 16 y 18 de la Ley 294 de 1996, la decisi\u00f3n definitiva de medidas de protecci\u00f3n no cobra ejecutoria respecto de la parte que no asiste. Esto, puesto que la Ley 294 de 1996 dispone que, en lo no regulado, se aplicar\u00e1n las disposiciones del Decreto 2591 de 1991, el cual prev\u00e9 un t\u00e9rmino de tres d\u00edas para interponer la impugnaci\u00f3n contra el fallo de tutela de primera instancia. Adem\u00e1s, argument\u00f3 que (i) los tratados internacionales que hacen parte del bloque de constitucionalidad reconocen el \u201cderecho a impugnar\u201d y (ii) una interpretaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la legislaci\u00f3n procesal de familia sugiere que, si en los procesos de medidas de protecci\u00f3n \u201crespecto de menores\u201d la ley prev\u00e9 un t\u00e9rmino de 15 d\u00edas para la \u201chomologaci\u00f3n\u201d, necesariamente debe haber un t\u00e9rmino para interponer el recurso de apelaci\u00f3n respecto de otros tipos de medidas de protecci\u00f3n<a name=\"_ftnref62\"><\/a>[62].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"18\">\n<li><em>Auto del 14 de enero de 2025<\/em>. El 14 de enero de 2025, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0neg\u00f3 la solicitud de habilitaci\u00f3n de t\u00e9rminos para interponer el recurso de apelaci\u00f3n, as\u00ed como el recurso de reposici\u00f3n y, en subsidio, de queja<a name=\"_ftnref63\"><\/a>[63]. Esto, con fundamento en tres argumentos. Primero, el t\u00e9rmino de la homologaci\u00f3n en \u201clegislaci\u00f3n especial de infancia y adolescencia\u201d no es aplicable al proceso de las medidas de protecci\u00f3n, cuyo tr\u00e1mite sumario se rige por una norma especial: la Ley 294 de 1996. Segundo, conceder un t\u00e9rmino para la apelaci\u00f3n ubicar\u00eda en una \u201csituaci\u00f3n de mayor vulnerabilidad a la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>, quien ya fue identificada como v\u00edctima de violencia intrafamiliar\u201d. Tercero, enfatiz\u00f3 que la Ley 294 de 1996 establece que las decisiones dictadas en audiencia se notificar\u00e1n en estrados y surtir\u00e1n efectos inmediatos a partir de su pronunciamiento. En ese sentido, el t\u00e9rmino para la\u00a0<em>impugnaci\u00f3n<\/em>\u00a0de los fallos de primera instancia de tutela no es aplicable al recurso de la\u00a0<em>apelaci\u00f3n<\/em>\u00a0de las resoluciones que adoptan medidas de protecci\u00f3n. Seg\u00fan la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>, aplicar el t\u00e9rmino que prev\u00e9 el Decreto 2591 de 1991 para la impugnaci\u00f3n ser\u00eda contrario a la naturaleza de los tr\u00e1mites de medidas de protecci\u00f3n, porque desconocer\u00eda el \u201ccar\u00e1cter urgente y especializado\u201d del procedimiento y, adem\u00e1s, infringir\u00eda la especial protecci\u00f3n de las v\u00edctimas de violencia intrafamiliar<a name=\"_ftnref64\"><\/a>[64].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>\u00a0\u00a0\u00a0 1.3. \u00a0La solicitud de nulidad de la Resoluci\u00f3n del 18 de diciembre de 2024<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"19\">\n<li>El 20 de diciembre de 2024, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0present\u00f3 solicitud de nulidad de lo actuado durante la audiencia del 18 de diciembre de 2024. Consider\u00f3 que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3 de forma indebida la citaci\u00f3n, dado que (i) no recibi\u00f3 el hiperv\u00ednculo de acceso a la diligencia, (ii) hab\u00eda \u201cmanifestado expl\u00edcitamente que no autoriz[aba] notificaciones electr\u00f3nicas\u201d<a name=\"_ftnref65\"><\/a><sup>[65]<\/sup>\u00a0y (iii) en cualquier caso, no asisti\u00f3 a la audiencia, por lo que\u00a0de acuerdo con el art\u00edculo 16 de la Ley 294 de 1996, deb\u00eda haber sido\u00a0notificado\u00a0mediante aviso, telegrama o cualquier otro\u00a0medio id\u00f3neo.\u00a0Luego, a la 1:19 p.m. del 10 de enero de 2025, present\u00f3 recusaci\u00f3n contra la comisaria de familia<a name=\"_ftnref66\"><\/a>[66], la se\u00f1ora\u00a0<em>Gladys<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"20\">\n<li>En la tarde del 10 de enero de 2025, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0neg\u00f3 la solicitud de nulidad, con fundamento en cuatro argumentos: (i) el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0incumpli\u00f3 el requisito de postulaci\u00f3n al interponer la solicitud de nulidad, pues actu\u00f3 a nombre propio y no por intermedio de su apoderado, (ii) el art\u00edculo 8 de la Ley 2213 de 2022 prev\u00e9 que las notificaciones personales tambi\u00e9n podr\u00e1n llevarse a cabo por medio de mensaje de datos a la direcci\u00f3n electr\u00f3nica o sitio que suministre el interesado en que se realice la notificaci\u00f3n, sin necesidad de autorizaci\u00f3n previa del notificado; (iii) en el caso concreto, tanto el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0como su apoderado fueron debidamente notificados v\u00eda correo electr\u00f3nico de la programaci\u00f3n de la audiencia, pero ambos se abstuvieron de asistir; y (iv) en ejercicio de la facultad que prev\u00e9 el art\u00edculo 7 de la Ley 2213 de 2022, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0orden\u00f3 al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0asistir presencialmente a la audiencia. Sin embargo, el accionante incumpli\u00f3 la orden sin justificaci\u00f3n alguna<a name=\"_ftnref67\"><\/a>[67].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"21\">\n<li><em>Reposici\u00f3n y recusaci\u00f3n<\/em>. El 15 de enero de 2025, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0present\u00f3 recurso de reposici\u00f3n contra la decisi\u00f3n del 10 de enero de 2025. Fundament\u00f3 el recurso en que antes de que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0negara la nulidad, hab\u00eda recusado a la titular. Sin embargo, pese a no haber resuelto la solicitud de recusaci\u00f3n, la funcionaria resolvi\u00f3 la nulidad de forma desfavorable.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"22\">\n<li>El 17 de enero de 2025, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0declar\u00f3 improcedente la recusaci\u00f3n<a name=\"_ftnref68\"><\/a><sup>[68]<\/sup>. Esto, al considerar que el art\u00edculo 39 del Decreto 2591 de 1991, aplicable al proceso de medidas de protecci\u00f3n, dispone que no es procedente la solicitud de recusaci\u00f3n, salvo que existan hechos \u201cgraves que comprometan la imparcialidad del funcionario\u201d. Por otro lado, se\u00f1al\u00f3 que antes de resolver la nulidad, evalu\u00f3 la solicitud de recusaci\u00f3n y, en cualquier caso, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no aport\u00f3 ninguna prueba que demostrara hechos graves que afectaran la imparcialidad de la titular del despacho<a name=\"_ftnref69\"><\/a><sup>[69]<\/sup>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"23\">\n<li>El 23 de enero de 2025, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0neg\u00f3 el recurso de reposici\u00f3n y en subsidio, de queja. Sostuvo que, de acuerdo con la legislaci\u00f3n procesal, los autos que resuelven nulidades no son susceptibles de ning\u00fan recurso. En su criterio, habilitar la interposici\u00f3n de recursos contra estas decisiones desconocer\u00eda los principios de celeridad, eficacia y car\u00e1cter sumario del tr\u00e1mite de medidas de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>1.4.<\/strong><\/b>\u00a0 \u00a0\u00a0<b><strong>La solicitud de acceso a las grabaciones de la audiencia<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"24\">\n<li>El 14 de enero de 2025, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0present\u00f3 un derecho de petici\u00f3n ante la\u00a0<em>Comisar\u00eda de\u00a0<\/em><em>Familia<\/em>, por medio del cual solicit\u00f3 remitir la grabaci\u00f3n de la audiencia de fallo del 18 de diciembre de 2024 o, en su defecto, informar las razones jur\u00eddicas por las cuales tal grabaci\u00f3n no estar\u00eda disponible<a name=\"_ftnref70\"><\/a><sup>[70]<\/sup>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"25\">\n<li>El 27 de enero de 2025, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0respondi\u00f3 el derecho de petici\u00f3n. Se\u00f1al\u00f3 que solo las audiencias a las que alguna de las partes se conecta de\u00a0manera\u00a0virtual quedan grabadas en \u201cla nube de la comisar\u00eda\u201d. En este sentido, se\u00f1al\u00f3 que no grab\u00f3 la audiencia de 18 de diciembre de 2024 porque (i) los asistentes participaron de forma\u00a0<em>presencial<\/em>, (ii) el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no solicit\u00f3 a la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0grabar la audiencia y (iii) a pesar de que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0requiri\u00f3 al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y a su apoderado a comparecer, ninguno de los dos se present\u00f3 ni justific\u00f3 la inasistencia<a name=\"_ftnref71\"><\/a><sup>[71]<\/sup>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><b><\/b><b><strong>Tr\u00e1mite de la acci\u00f3n de tutela<\/strong><\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a02.1. Solicitud de amparo<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<ol start=\"26\">\n<li>El 21 de febrero de 2025<a name=\"_ftnref72\"><\/a><sup>[72]<\/sup>, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em><a name=\"_ftnref73\"><\/a><sup>[73]<\/sup>\u00a0(en adelante, \u201c<u>el accionante<\/u>\u201d) present\u00f3 acci\u00f3n de tutela contra la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>. Sostuvo que la accionada vulner\u00f3 sus derechos fundamentales \u201cal debido proceso, a la doble instancia y al acceso a la administraci\u00f3n de justicia\u201d<a name=\"_ftnref74\"><\/a><sup>[74]<\/sup>. Lo anterior, por cuanto incurri\u00f3 en los siguientes cinco defectos procedimentales absolutos en el proceso de medidas de protecci\u00f3n Rad.\u00a0MP.\u00a0<em>24052001<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(i)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em><u>Defecto 1<\/u><\/em><u>: indebida notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0a la audiencia de 18 de diciembre de 2024<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"27\">\n<li>El accionante aleg\u00f3 que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto al notificar de forma indebida al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0la citaci\u00f3n a la audiencia del 18 de diciembre de 2024. Esto, porque el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0hab\u00eda se\u00f1alado de forma expresa que no recibir\u00eda notificaciones por correo electr\u00f3nico. Seg\u00fan el accionante, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0acept\u00f3 esa solicitud, raz\u00f3n por la cual, en la diligencia del 3 de septiembre de 2023 y el auto del 22 de octubre de 2024, que reprogram\u00f3 la audiencia, orden\u00f3 la citaci\u00f3n del accionante \u201cpor medio de la AZ digital plataforma establecida para la SDIS\u201d. A pesar de lo anterior, de forma sorpresiva y sin justificaci\u00f3n alguna, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3 la citaci\u00f3n a la audiencia del 18 de diciembre de 2024 por medio de correo electr\u00f3nico, lo cual, en su criterio, desconoce los principios de legalidad y confianza leg\u00edtima.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(ii)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em><u>Defecto 2<\/u><\/em><u>: indebida notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n de testigos a la audiencia de 18 de diciembre de 2024<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"28\">\n<li>\u00a0La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto porque notific\u00f3 de forma indebida la citaci\u00f3n a la audiencia de pruebas a los testigos\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Eduardo<\/em>, as\u00ed como al perito\u00a0<em>Romeo<\/em>. De un lado, envi\u00f3 la citaci\u00f3n al se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0al correo electr\u00f3nico info@<em>eterna<\/em>.com, el cual no era su correo personal y tampoco correspond\u00eda al correo de notificaciones judiciales de\u00a0<em>Eterna<\/em>. Por otra parte, envi\u00f3 la citaci\u00f3n al se\u00f1or\u00a0<em>Eduardo<\/em>\u00a0a la direcci\u00f3n\u00a0<em>eduardo<\/em>@<em>universidad<\/em>.com, sin que existiera prueba de que el testigo la usara. Por \u00faltimo, cit\u00f3 al se\u00f1or\u00a0<em>Romeo<\/em>\u00a0a \u201cun correo electr\u00f3nico que no le pertenece\u201d. Seg\u00fan el accionante, la indebida citaci\u00f3n de estos testigos tuvo una incidencia en la decisi\u00f3n del 18 de diciembre de 2024 puesto que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0\u201cresolvi\u00f3 calificar su renuencia a asistir a testificar como un indicio a favor de la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(iii)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em><u>Defecto 3<\/u><\/em><u>: Indebida notificaci\u00f3n de la Resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"29\">\n<li>La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto por indebida notificaci\u00f3n de la Resoluci\u00f3n del 18 de diciembre de 2024. El accionante sostuvo que el art\u00edculo 16 de la Ley 294 de 1996, modificado por la Ley 575 de 2000, dispone que (i) la comparecencia a la audiencia no es obligatoria y (ii) las partes que est\u00e1n ausentes en la audiencia deben ser notificadas del fallo por medio de \u201caviso, telegrama o por cualquier otro medio id\u00f3neo\u201d.<em>\u00a0<\/em>Seg\u00fan el accionante, as\u00ed lo ha interpretado la Corte Constitucional en las sentencias T-642 de 2013 y T-326 de 2023. No obstante, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0consider\u00f3, de forma contraria a la ley y la jurisprudencia, que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0hab\u00eda quedado notificado en estrados y no le comunic\u00f3 la resoluci\u00f3n por un medio id\u00f3neo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(iv)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em><u>Defecto 4<\/u><\/em><u>: defecto procedimental absoluto por pretermisi\u00f3n de instancia<\/u><\/p>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<ol start=\"30\">\n<li>La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto por pretermisi\u00f3n de instancia. Esto, al concluir que el recurso de apelaci\u00f3n era extempor\u00e1neo debido a que no fue presentado durante la audiencia de fallo. En su criterio, el rechazo del recurso es contrario a la ley, porque\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0(i) no fue citado en debida forma a la audiencia y (ii) estaba ausente durante la diligencia. El accionante argument\u00f3 que el t\u00e9rmino para presentar el recurso de apelaci\u00f3n con el que cuentan las partes que no comparecen a la audiencia de fallo es el previsto en el art\u00edculo 31 del Decreto 2591 de 1991, el cual concede tres d\u00edas para impugnar el fallo de tutela de primera instancia. Seg\u00fan el accionante, esta norma es aplicable porque el art\u00edculo 18 de la Ley 294 de 1996 dispone que, en lo no regulado, el tr\u00e1mite de medidas de protecci\u00f3n se regir\u00e1 por lo previsto en el Decreto 2591 de 1991.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(v)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em><u>Defecto 5<\/u><\/em><u>: defecto procedimental absoluto por falta de grabaci\u00f3n y video<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"31\">\n<li>La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto porque no dej\u00f3 registro de audio o video de (i)\u00a0la audiencia que tuvo lugar el 22 de agosto de 2023 y (ii) la audiencia\u00a0del 18 de diciembre de 2024 \u201cen la que orden\u00f3 las medidas de protecci\u00f3n definitivas\u201d. Lo anterior, pese a que en el acta de la audiencia dej\u00f3 constancia de que se autorizaba la grabaci\u00f3n de la diligencia. Seg\u00fan el accionante, esta omisi\u00f3n desconoce el art\u00edculo 107 del C\u00f3digo General del Proceso, \u201cseg\u00fan el cual las intervenciones orales no podr\u00e1n ser reemplazadas por escritos\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"32\">\n<li><em>Pretensiones<\/em>. Con fundamento en estos argumentos, el accionante formul\u00f3 las siguientes pretensiones:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c<b><strong>PRIMERA.- AMPARAR<\/strong><\/b>\u00a0el derecho fundamental al\u00a0<b><strong>DEBIDO PROCESO<\/strong><\/b>, a la\u00a0<b><strong>DOBLE INSTANCIA<\/strong><\/b>\u00a0y\u00a0<b><strong>ACCESO A LA ADMINISTRACI\u00d3N DE JUSTICIA<\/strong><\/b>, en favor del accionante\u00a0<b><strong><em>Andr\u00e9s<\/em><\/strong><\/b>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>SEGUNDA.- DECLARAR LA NULIDAD<\/strong><\/b>\u00a0de todo lo actuado en el proceso con radicado M.P. No\u00a0<em>24051001<\/em>\u00a0RUG No.\u00a0<em>000<\/em>\u00a0a partir de la citaci\u00f3n a los testigos\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Eduardo<\/em>\u00a0para que la\u00a0<b><strong><em>Comisar\u00eda de Familia\u00a0<\/em><\/strong><\/b>los cite en debida forma y que una vez practicado su testimonio, convoque nuevamente para audiencia de fallo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>TERCERA.- ORDENAR<\/strong><\/b>\u00a0a la\u00a0<b><strong><em>Comisar\u00eda de Familia<\/em><\/strong><\/b>\u00a0que se\u00a0<b><strong>ABSTENGA<\/strong><\/b>\u00a0de incurrir nuevamente en pr\u00e1cticas violatorias del debido proceso por indebida notificaci\u00f3n de las citaciones a audiencia, de las decisiones definitivas, por no conceder los recursos procedentes, y por no imprimir el tr\u00e1mite legalmente previsto para las recusaciones, so pena de desacato al fallo de tutela.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>CUARTA.-\u00a0<\/strong><\/b>Las dem\u00e1s \u00f3rdenes que el Juez de Tutela encuentre necesarias para proteger y obtener el restablecimiento de los derechos fundamentales vulnerados\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>2.2. Admisi\u00f3n y respuestas de las accionadas y vinculadas<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<ol start=\"33\">\n<li>El 24 de febrero de 2025, el Juzgado 33 de Peque\u00f1as Causas y Competencia M\u00faltiple de Bogot\u00e1\u2014Localidad de Chapinero\u2014 admiti\u00f3 la acci\u00f3n de tutela y notific\u00f3 a la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>. Adem\u00e1s, vincul\u00f3 al Juzgado 32 de Familia de Bogot\u00e1 y a la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0para que, en el t\u00e9rmino de dos d\u00edas, rindieran informe sobre la tutela<a name=\"_ftnref75\"><\/a>[75]. La siguiente tabla sintetiza las respuestas de las accionadas y vinculadas:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"113\"><b><strong>Juzgado 32 de Familia de Bogot\u00e1<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"475\">Argument\u00f3 que no vulner\u00f3 los derechos fundamentales del actor, \u201cpuesto que las decisiones de la competencia del juzgado fueron proferidas con observancia de las normas procesales y sustanciales\u201d<a name=\"_ftnref76\"><\/a>[76].<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"113\"><b><strong><em>Comisar\u00eda de Familia<\/em><\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"475\">Solicit\u00f3 declarar improcedente la tutela porque, en su concepto, no vulner\u00f3 el derecho al debido proceso del accionante. Esto, por cinco razones.\u00a0<em>Primero<\/em>, el Decreto 806 de 2020 y la Ley 2213 de 2022 autorizan la notificaci\u00f3n por medio de correo electr\u00f3nico<a name=\"_ftnref77\"><\/a><sup>[77]<\/sup>. El accionante no est\u00e1 facultado para impedir que la notificaci\u00f3n se efect\u00fae por medio digital.\u00a0<em>Segundo<\/em>, el hiperv\u00ednculo para acceder a la audiencia \u201cse env\u00eda previo al inicio de la audiencia, previo a la solicitud de los usuarios. Solicitud que tampoco fue presentada por el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0o su apoderado\u201d<a name=\"_ftnref78\"><\/a>[78]. El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0era consciente de esto,\u00a0puesto que la audiencia del 18 de diciembre de 2024 no era la primera que adelantaba en el expediente de forma virtual.\u00a0<em>Tercero<\/em>,\u00a0no incurri\u00f3 en ning\u00fan error al citar a los testigos, dado que seg\u00fan el art\u00edculo 217 del C\u00f3digo General del Proceso, \u201cquien ha citado el testimonio [es] el que debe procurar la comparecencia del testigo\u201d.\u00a0<em>Cuarto<\/em>, notific\u00f3 en estrados la resoluci\u00f3n, conforme a lo previsto en el art\u00edculo\u00a016 de la Ley 294 de 1996.\u00a0<em>Quinto<\/em>, la decisi\u00f3n del 18 de diciembre de 2024 se ajust\u00f3 a derecho y al procedimiento que prev\u00e9 la Ley 294 de 1996.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0\u00a0 2.3.\u00a0\u00a0 Fallos de tutela de instancia<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<ol start=\"34\">\n<li><em>Primera instancia<\/em>. El 11 de marzo de 2025, el Juzgado 33 de Peque\u00f1as Causas y Competencia M\u00faltiple de la Localidad de Chapinero, Bogot\u00e1 D.C., profiri\u00f3 fallo de primera instancia. A t\u00edtulo preliminar, el Juzgado 33 concluy\u00f3 que la pretensi\u00f3n mediante la cual el accionante solicitaba declarar la nulidad de lo actuado incumpl\u00eda el principio de subsidiariedad, por cuanto el accionante deb\u00eda acudir ante el juez de familia para resolver el recurso de apelaci\u00f3n y la solicitud de nulidad del proceso<a name=\"_ftnref79\"><\/a><sup>[79]<\/sup>. Sin embargo, encontr\u00f3 que la comisar\u00eda accionada vulner\u00f3 los derechos fundamentales del accionante, pues aplic\u00f3 de forma incorrecta los art\u00edculos 16 y 18 de la Ley 294 de 1996. Seg\u00fan el Juzgado, estas disposiciones no obligan a la parte interesada a apelar la decisi\u00f3n en audiencia. Por el contrario, habilitan que la parte ausente interponga el recurso por escrito, luego de que la decisi\u00f3n le sea comunicada. En consecuencia, encontr\u00f3 que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0vulner\u00f3 el debido proceso al rechazar el recurso por extempor\u00e1neo, con fundamento en que la apelaci\u00f3n deb\u00eda haber sido presentada de forma verbal durante la audiencia.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"35\">\n<li>Por lo anterior, resolvi\u00f3: (i) amparar los derechos fundamentales invocados (<em>resolutivo primero<\/em>), (ii) ordenar a la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0conceder el recurso de apelaci\u00f3n que el accionante present\u00f3 el 19 de diciembre de 2024, para luego remitir el expediente al Juzgado 32 de Familia de Bogot\u00e1 para lo que correspondiera (<em>resolutivo segundo<\/em>); y (iii) declarar improcedente la pretensi\u00f3n mediante la cual el accionante solicit\u00f3 la nulidad de la diligencia del 18 de diciembre de 2024 (<em>resolutivo tercero<\/em>)<a name=\"_ftnref80\"><\/a><sup>[80]<\/sup>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"36\">\n<li><em>Impugnaci\u00f3n<\/em>. El 14 de marzo de 2025, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0impugn\u00f3 la decisi\u00f3n de tutela de primera instancia. Reiter\u00f3 los argumentos que present\u00f3 en la contestaci\u00f3n de la acci\u00f3n de tutela. Adem\u00e1s, enfatiz\u00f3 que \u201cni el accionado ni su apoderado solicitaron aplazamiento ni presentaron justificaci\u00f3n alguna por su inasistencia\u201d a la audiencia del 18 de diciembre de 2024, a pesar de que hab\u00edan sido debidamente notificados. Por \u00faltimo, adujo que la acci\u00f3n de tutela buscaba revivir etapas procesales fenecidas y debates que ya hab\u00edan sido zanjados, por lo que no satisfac\u00eda el requisito de subsidiariedad.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"37\">\n<li><em>Segunda instancia<\/em>.\u00a0El 28 de abril de 2025, el Juzgado 006 Civil del Circuito de Bogot\u00e1 revoc\u00f3 \u201clos numerales 1\u00b0 y 2\u00b0 de la sentencia emitida en primera instancia [\u2026] para en su lugar,\u00a0<b><strong>NEGAR<\/strong><\/b>\u00a0el amparo invocado\u201d<a name=\"_ftnref81\"><\/a><sup>[81]<\/sup>. Lo anterior, principalmente, por cuatro razones. En primer lugar, concluy\u00f3 que la tutela no satisfac\u00eda el requisito de subsidiariedad,\u00a0por cuanto \u201cel accionante no interpuso los mecanismos legales ordinarios propios para impugnar la decisi\u00f3n que [resolvi\u00f3] negarle el recurso de apelaci\u00f3n\u201d. En segundo lugar, sostuvo que el art\u00edculo 18 de la Ley 294 de 1996 permite aplicar las \u201cnormas procesales contenidas en el Decreto n\u00famero 2591 de 1991\u201d. Sin embargo, esta disposici\u00f3n no habilita impugnar por escrito la resoluci\u00f3n que ordena la adopci\u00f3n de medida de protecci\u00f3n. En tercer lugar, asegur\u00f3 que el accionante y su apoderado sab\u00edan que la audiencia estaba programada para el 18 de diciembre de 2024, porque asistieron a la diligencia del 25 de noviembre de 2024 en la que la Comisar\u00eda de Familia la program\u00f3. Por \u00faltimo, se\u00f1al\u00f3 que\u00a0el\u00a0accionante incurri\u00f3 en \u201cactuaciones dilatorias\u201d<a name=\"_ftnref82\"><\/a><sup>[82]<\/sup>, mediante la recusaci\u00f3n a la comisaria de familia, y reiterados recursos de reposici\u00f3n, quejas y solicitudes de nulidad que eran manifiestamente improcedentes. En este sentido, concluy\u00f3 que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no prob\u00f3 la configuraci\u00f3n de ninguno de los defectos alegados.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>2.4. \u00a0Actuaciones judiciales en sede de revisi\u00f3n<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<ol start=\"38\">\n<li><em>Selecci\u00f3n para revisi\u00f3n<\/em>.\u00a0El 26 de junio de 2025, la Sala de Selecci\u00f3n N\u00famero Seis seleccion\u00f3 para revisi\u00f3n el expediente de la referencia y lo reparti\u00f3 a la Magistrada Paola Andrea Meneses Mosquera, a quien le correspondi\u00f3 por sorteo<a name=\"_ftnref83\"><\/a>[83].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"39\">\n<li><em>Autos de prueba<\/em>. Por medio de autos del 29 de agosto y 9 de septiembre de 2025, la magistrada sustanciadora solicit\u00f3 a la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>, al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y a la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0informaci\u00f3n sobre (i) la relaci\u00f3n marital, (ii) el tr\u00e1mite procesal de la medida de protecci\u00f3n MP.\u00a0<em>24052001<\/em>, (iii) la pr\u00e1ctica de las notificaciones y (iv) el eventual cumplimiento de la sentencia de tutela de primera instancia.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"40\">\n<li>La siguiente tabla sintetiza sus escritos de respuesta:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"589\"><b><strong>S\u00edntesis de escritos de respuesta<\/strong><\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"113\"><b><strong><em>Andr\u00e9s<\/em><\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"475\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>Motivo de solicitud sobre notificaciones<\/em>. Aclar\u00f3 que solicit\u00f3 no recibir notificaciones v\u00eda correo electr\u00f3nico debido a que, en su \u201ccalidad de alto ejecutivo\u201d, recibe un alto volumen de mensajes. Esto implicaba que era posible que pasara por alto comunicaciones, como en efecto sucedi\u00f3.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>Uso del correo electr\u00f3nico \u201candr\u00e9s@eterna.com\u201d<\/em>. Reconoci\u00f3 que durante el proceso recibi\u00f3 el hiperv\u00ednculo para conectarse a las audiencias, en la direcci\u00f3n \u201c<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com\u201d. Sin embargo, precis\u00f3 que tal situaci\u00f3n era \u201cdistinta a la de las dem\u00e1s notificaciones que, por su naturaleza, pueden hacerse de forma f\u00edsica\u201d.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>Citaci\u00f3n a la audiencia del 18 de diciembre de 2024<\/em>. Bajo la gravedad de juramento, asegur\u00f3 que no tuvo conocimiento de la programaci\u00f3n de la audiencia del 18 de diciembre de 2024. Agreg\u00f3 que de esto da cuenta un \u201cinforme pericial inform\u00e1tico\u201d en el que \u201cse concluye que no se identificaron registros de lectura e interacci\u00f3n con el mensaje de citaci\u00f3n a la audiencia del 18 de diciembre de 2024, antes del mi\u00e9rcoles 18 de diciembre de 2024 a las 08:00 am\u201d \u2014fecha en la que tuvo lugar la audiencia de fallo\u2014.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>Direcci\u00f3n de notificaci\u00f3n de testigos<\/em>. Manifest\u00f3 que no suministr\u00f3 \u201clos datos de notificaci\u00f3n de los se\u00f1ores\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Eduardo<\/em>, toda vez que, tal y como consta en el Auto de fecha 22 de abril de 2024 de la Comisar\u00eda, estos testigos fueron decretados de oficio por la Comisar\u00eda accionada\u201d<a name=\"_ftnref84\"><\/a>[84]. Agreg\u00f3 que el \u201cse\u00f1or\u00a0<em>Romeo<\/em>, [certific\u00f3] (\u2026) que no recibi\u00f3 notificaciones (\u2026)\u201d<a name=\"_ftnref85\"><\/a>[85].<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"113\"><b><strong><em>Luisa<\/em><\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"475\">La se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0insisti\u00f3 en la improcedencia de la acci\u00f3n de tutela, a la que consider\u00f3 \u201cuna maniobra del accionante para revivir oportunidades procesales ya fenecidas\u201d. Por otro lado, relat\u00f3 hechos y conductas por medio de las que presuntamente el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0habr\u00eda violado sus derechos y los de sus hijos. Adem\u00e1s, aclar\u00f3 que se pronunci\u00f3 oportunamente respecto de la acci\u00f3n de tutela; sin embargo, por un \u201cerror involuntario\u201d remiti\u00f3 a una direcci\u00f3n equivocada su contestaci\u00f3n<a name=\"_ftnref86\"><\/a>[86].<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"113\"><b><strong><em>Comisar\u00eda de Familia<\/em><\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"475\">La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0precis\u00f3 que, de conformidad con la Ley 2213 de 2022, la notificaci\u00f3n personal pod\u00eda llevarse a cabo por medios digitales. Adem\u00e1s, insisti\u00f3 en que el art\u00edculo 16 de la Ley 294 de 1996, modificado por la Ley 575 de 2000, dispone que la notificaci\u00f3n de la decisi\u00f3n sobre las medidas de protecci\u00f3n se dictar\u00e1 en estrados, al finalizar la audiencia de pr\u00e1ctica de pruebas y fallo. De otro lado, destac\u00f3 que solicit\u00f3 informaci\u00f3n de contacto sobre\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Eduardo<\/em>, sin embargo, ni el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0ni su apoderado contestaron. Por \u00faltimo, asegur\u00f3 que el accionante no present\u00f3 ning\u00fan recurso contra los autos y las notificaciones por medio de las cuales la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0convoc\u00f3 la audiencia en la cual adopt\u00f3 la decisi\u00f3n definitiva sobre el proceso MP.\u00a0<em>24052001<\/em>.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><b><\/b><b><strong>CONSIDERACIONES<\/strong><\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><b><\/b><b><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Competencia<\/strong><\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<ol start=\"41\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima de Revisi\u00f3n de la Corte Constitucional es competente para revisar los fallos de tutela proferidos dentro del tr\u00e1mite de la referencia, con fundamento en lo dispuesto por el inciso 3 del art\u00edculo 86 y el numeral 9 del art\u00edculo 241 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, en concordancia con los art\u00edculos 33 a 36 del Decreto 2591 de 1991.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><b><\/b><b><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Estructura y metodolog\u00eda de la decisi\u00f3n<\/strong><\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"42\">\n<li>Para resolver la presente solicitud de amparo, la Sala S\u00e9ptima aplicar\u00e1 la metodolog\u00eda que la Corte Constitucional ha dise\u00f1ado para resolver acciones de tutela contra providencias judiciales. Esto es as\u00ed, porque conforme a los art\u00edculos 4 y 16 de la Ley 294 de 1996, el proceso de medidas de protecci\u00f3n es de naturaleza judicial \u2014no administrativa\u2014. En este sentido, la Corte Constitucional ha se\u00f1alado que las Comisar\u00edas\u00a0de Familia act\u00faan en ejercicio de funciones jurisdiccionales cuando adelantan\u00a0procesos de medidas de protecci\u00f3n<a name=\"_ftnref87\"><\/a>[87], por lo que las resoluciones definitivas que dictan en estos procesos son decisiones judiciales. Esta regla de decisi\u00f3n ha sido reiterada en, entre otras, las sentencias T-642 de 2013, T-462 de 2018, T-015 de 2018, T-306 de 2020, T-219 de 2023, T-326 de 2023, T-010 de 2024, T-130 de 2024, T-144, T-232 y 353 de 2025<a name=\"_ftnref88\"><\/a>[88].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"43\">\n<li>En este sentido,\u00a0en\u00a0primer lugar, la Sala examinar\u00e1 si la solicitud de amparo del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0satisface los requisitos generales de procedibilidad de las acciones de tutela contra providencia judicial (secci\u00f3n II.3\u00a0<em>infra<\/em>). En segundo lugar, de ser procedente un pronunciamiento de fondo, la Sala estudiar\u00e1 si la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0vulner\u00f3 los derechos fundamentales de acceso a la administraci\u00f3n de justicia, al debido proceso y a la doble instancia del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0(secci\u00f3n II.4\u00a0<em>infra<\/em>).<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><b><\/b><b><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Examen de procedibilidad<\/strong><\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<ol start=\"44\">\n<li>La Corte Constitucional ha sostenido que la procedencia formal de la acci\u00f3n de tutela contra providencias judiciales de altas Cortes es excepcional y est\u00e1 supeditada al cumplimiento de los siguientes requisitos generales de procedibilidad: (i) legitimaci\u00f3n en la causa \u2014activa y pasiva\u2014, (ii) relevancia constitucional, (iii) inmediatez, (iv) identificaci\u00f3n razonable de los hechos, (v) efecto decisivo de la irregularidad procesal, (vi) subsidiariedad y (vii) que la tutela no se dirija contra un fallo de tutela u otras providencias espec\u00edficas (<em>infra<\/em>). La acreditaci\u00f3n de estos requisitos es una condici\u00f3n para adelantar un estudio de fondo. A continuaci\u00f3n, la Sala examinar\u00e1 si la presente acci\u00f3n de tutela satisface estos requisitos.<\/li>\n<\/ol>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>3.1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/b><b><strong>Legitimaci\u00f3n en la causa<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<ol start=\"45\">\n<li><em>Legitimaci\u00f3n en la causa por activa<\/em>. El art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n dispone que toda persona\u00a0tendr\u00e1 acci\u00f3n de tutela para reclamar la protecci\u00f3n inmediata de sus derechos constitucionales fundamentales<a name=\"_ftnref89\"><\/a><sup>[89]<\/sup>. Por su parte, el art\u00edculo 10\u00ba del Decreto 2591 de 1991 se\u00f1ala que la solicitud de amparo puede ser presentada: (i) a nombre propio, (ii) mediante representante legal, (iii) por medio de apoderado judicial o (iv) mediante agente oficioso. En este sentido, la Corte Constitucional ha definido el requisito general de procedibilidad de legitimaci\u00f3n en la causa por activa como aquel que exige que la acci\u00f3n de tutela sea ejercida, bien directa o indirectamente, por el titular de los derechos fundamentales presuntamente violados<a name=\"_ftnref90\"><\/a><sup>[90]<\/sup>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"46\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima\u00a0encuentra que la acci\u00f3n de tutela satisface el requisito de legitimaci\u00f3n en la causa por activa. Esto, porque el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0es el titular de los derechos fundamentales cuya presunta vulneraci\u00f3n se alega. En efecto, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0fue en contra de quien la\u00a0<em>Comisar\u00eda Familia<\/em>: (i) profiri\u00f3 la medida definitiva de protecci\u00f3n en el proceso MP.\u00a0<em>24052001<\/em>, y (ii) deneg\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n. De otro lado, la Sala S\u00e9ptima constata que la tutela fue presentada por medio de un apoderado, quien, conforme al poder especial que obra en el expediente, est\u00e1 facultado para interponer la acci\u00f3n<a name=\"_ftnref91\"><\/a>[91].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"47\">\n<li><em>Legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva.\u00a0<\/em>De acuerdo con el art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n y la jurisprudencia constitucional, el requisito de legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva exige que la acci\u00f3n de tutela sea interpuesta en contra del sujeto \u2014autoridad p\u00fablica o privado\u2014 que cuenta con la aptitud o capacidad legal<a name=\"_ftnref92\"><\/a><sup>[92]<\/sup>\u00a0para responder a la acci\u00f3n y ser demandado<a name=\"_ftnref93\"><\/a><sup>[93]<\/sup>.\u00a0La Sala S\u00e9ptima de Revisi\u00f3n considera que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0est\u00e1 legitimada en la causa por pasiva, porque es la presunta responsable de la vulneraci\u00f3n aducida por el demandante, al haber proferido las providencias judiciales cuestionadas<a name=\"_ftnref94\"><\/a>[94]. Por otro lado, la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0y el Juzgado 32 de Familia de Bogot\u00e1, quienes fueron vinculados al tr\u00e1mite de tutela<a name=\"_ftnref95\"><\/a>[95], podr\u00edan verse afectados por las decisiones de tutela, dado que, respectivamente, fueron parte y autoridad de alzada en el proceso de medidas de protecci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>3.2.\u00a0<\/strong><\/b><b><strong>\u00a0\u00a0Inmediatez<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<ol start=\"48\">\n<li>De acuerdo con el art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n, el requisito de procedencia de inmediatez exige que la acci\u00f3n de tutela sea presentada en un \u201ct\u00e9rmino razonable\u201d<a name=\"_ftnref96\"><\/a><sup>[96]<\/sup>\u00a0respecto de la ocurrencia de los hechos que dieron lugar a la presunta amenaza o vulneraci\u00f3n de los derechos fundamentales<a name=\"_ftnref97\"><\/a><sup>[97]<\/sup>. La razonabilidad del t\u00e9rmino de interposici\u00f3n debe examinarse en cada caso concreto en atenci\u00f3n a, entre otros, los siguientes criterios: (i) las circunstancias personales del actor, (ii) su diligencia y posibilidades reales de defensa<a name=\"_ftnref98\"><\/a><sup>[98]<\/sup>, (iii) la posible afectaci\u00f3n a derechos de terceros derivada de la interposici\u00f3n tard\u00eda de la tutela y (iv) los efectos del hecho vulnerador, esto es, si se trata de una vulneraci\u00f3n continuada o permanente<a name=\"_ftnref99\"><\/a><sup>[99]<\/sup>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"49\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima estima que la solicitud de amparo\u00a0<em>sub examine<\/em>\u00a0satisface el requisito de inmediatez. La Sala nota que el accionante invoca principalmente tres hechos presuntamente vulneradores de sus derechos: (i) la citaci\u00f3n a la diligencia del 18 de diciembre de 2024, que se efectu\u00f3 el 25 de noviembre de 2024, (ii) la decisi\u00f3n del 18 de diciembre de 2024, mediante la cual se impuso la medida de protecci\u00f3n y (iii) el auto de 24 de diciembre de 2024, mediante el cual la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0rechaz\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n. El accionante, por su parte, interpuso la tutela el 21 de febrero de 2025, esto es, menos de tres meses despu\u00e9s del primer hecho presuntamente vulnerador (25 de noviembre de 2024).\u00a0 En criterio de la Sala, este t\u00e9rmino de interposici\u00f3n de la acci\u00f3n de tutela es razonable<a name=\"_ftnref100\"><\/a><sup>[100]<\/sup>.<\/li>\n<\/ol>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>3.3.\u00a0<\/strong><\/b><b><strong>\u00a0\u00a0Subsidiariedad<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<ol start=\"50\">\n<li>El art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica establece que la acci\u00f3n de tutela tiene car\u00e1cter subsidiario respecto de los medios ordinarios de defensa judicial. En virtud del principio de subsidiariedad, la acci\u00f3n de tutela s\u00f3lo procede en dos supuestos<a name=\"_ftnref101\"><\/a><sup>[101]<\/sup>. Primero, como mecanismo de protecci\u00f3n definitivo,<em>\u00a0<\/em>si\u00a0\u00a0no existe un medio ordinario de defensa judicial, o el medio existente no es id\u00f3neo y eficaz. De acuerdo con la jurisprudencia constitucional, el medio judicial ordinario es id\u00f3neo si \u201ces materialmente apto para producir el efecto protector de los derechos fundamentales\u201d<a name=\"_ftnref102\"><\/a><sup>[102]<\/sup>. Por su parte, es eficaz si \u201cest\u00e1 dise\u00f1ado para brindar una protecci\u00f3n oportuna a los derechos amenazados o vulnerados\u201d<a name=\"_ftnref103\"><\/a><sup>[103]<\/sup>\u00a0(<em>eficacia en abstracto<\/em>), considerando<em>\u00a0<\/em>las circunstancias en que se encuentre el solicitante (<em>eficacia en concreto<\/em>)<a name=\"_ftnref104\"><\/a><sup>[104]<\/sup>. Segundo, como mecanismo de protecci\u00f3n transitorio si a pesar de existir medios ordinarios id\u00f3neos y eficaces, la tutela es interpuesta para evitar la consumaci\u00f3n de un perjuicio irremediable<a name=\"_ftnref105\"><\/a><sup>[105]<\/sup>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"51\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima considera que la acci\u00f3n de tutela satisface\u00a0<em>parcialmente\u00a0<\/em>el requisito de subsidiariedad. En criterio de la Sala, los defectos primero, segundo, tercero y cuarto alegados por el accionante superan este requisito. \u00a0Esto es as\u00ed por tres razones.\u00a0<em>Primero<\/em>, el accionante interpuso los recursos ordinarios que ten\u00eda a su alcance para controvertir la Resoluci\u00f3n del 18 de diciembre de 2024. En efecto, el 19 de diciembre de 2024, el accionante present\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n contra la decisi\u00f3n sobre medidas de protecci\u00f3n adoptada el 18 de diciembre de 2024. Sin embargo, la Comisar\u00eda de Familia declar\u00f3 improcedente el recurso por extemporaneidad.\u00a0<em>Segundo<\/em>, el accionante interpuso recursos de reposici\u00f3n y queja, as\u00ed como un incidente de nulidad, contra las decisiones que declararon improcedente el recurso de apelaci\u00f3n y negaron la habilitaci\u00f3n del t\u00e9rmino para apelar.\u00a0<em>Tercero<\/em>, en contra de las decisiones que rechazaron y negaron estos recursos, no procede ning\u00fan medio ordinario de defensa. En consecuencia, la Sala estima que el accionante agot\u00f3 los recursos a su disposici\u00f3n para controvertir la decisi\u00f3n que puso fin al proceso de medidas de protecci\u00f3n Rad. MP.\u00a0<em>24052001<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"52\">\n<li>En contraste, la Sala considera que el\u00a0<em>defecto quinto<\/em>\u00a0no supera el requisito de subsidiariedad. La Sala reitera que, seg\u00fan el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en defecto procedimental por desconocimiento del art\u00edculo 107 del CGP. Esto, porque no dej\u00f3 registro de audio y video de las audiencias de 22 de agosto de 2023 y 18 de diciembre de 2024. La Sala considera que este defecto es improcedente, pues el accionante no agot\u00f3 el medio de defensa ordinario con el que contaba para alegar la eventual violaci\u00f3n al debido proceso derivada de la falta de grabaci\u00f3n de estas audiencias, a saber, el incidente de nulidad.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"53\">\n<li>La Sala reconoce que el 20 de diciembre de 2024 el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0radic\u00f3 un escrito de nulidad por \u201cindebida notificaci\u00f3n\u201d ante la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>. Sin embargo, este escrito no incluy\u00f3 ning\u00fan argumento relativo a la falta de registro en audio o v\u00eddeo respecto de las referidas audiencias<a name=\"_ftnref106\"><\/a>[106]. Lo mismo sucedi\u00f3 con el recurso de apelaci\u00f3n contra la decisi\u00f3n de 18 de diciembre de 2024 y su respectiva adici\u00f3n<a name=\"_ftnref107\"><\/a>[107]. El accionante no justific\u00f3 esta omisi\u00f3n procesal.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"54\">\n<li>Por otro lado, la Sala advierte que la eventual nulidad procesal que podr\u00eda haberse derivado de esta presunta irregularidad habr\u00eda quedado saneada. El art\u00edculo 136 del CGP dispone que la nulidad procesal quedar\u00e1 saneada si, entre otros, \u201cla parte que pod\u00eda alegarla no lo hizo oportunamente o actu\u00f3 sin proponerla\u201d. La Sala considera que esto es lo que ocurri\u00f3 en este caso, dado que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado actuaron en el proceso luego de las audiencias del\u00a022 de agosto de 2023 y el 18 de diciembre de 2024.\u00a0Sin embargo, no formularon un incidente de nulidad por la ausencia de registro de audio y video de estas diligencias. En efecto, luego de la audiencia del 22 de agosto de 2023, el accionante y su apoderado intervinieron en m\u00faltiples ocasiones, por ejemplo: (i) al comparecer a la audiencia del 9 de enero de 2024<a name=\"_ftnref108\"><\/a>[108], (ii) al asistir a la audiencia del 25 de enero de 2024 y llevar a cabo solicitudes probatorias<a name=\"_ftnref109\"><\/a>[109], o (iii) mediante la asistencia a las audiencias del 9 de febrero de 2024<a name=\"_ftnref110\"><\/a>[110], 5 de abril de 2024<a name=\"_ftnref111\"><\/a>[111], y 22 de abril de 2024<a name=\"_ftnref112\"><\/a>[112], entre otras actuaciones. Asimismo, la Sala resalta que luego de la audiencia de 18 de diciembre de 2024 el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0(i) interpuso recurso de apelaci\u00f3n y (ii) present\u00f3 un incidente de nulidad en contra de la resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024 (<em>supra<\/em>). Sin embargo, en estos dos escritos no cuestion\u00f3<a name=\"_ftnref113\"><\/a>[113], pudiendo hacerlo, que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0omiti\u00f3 dejar registro audiovisual de la audiencia del 18 de diciembre de 2024. Esto implic\u00f3 el saneamiento de la presunta nulidad que eventualmente derivar\u00eda de la falta de registro de audio y video de las audiencias<a name=\"_ftnref114\"><\/a>[114].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"55\">\n<li>En estos t\u00e9rminos, la Sala concluye que el defecto quinto es improcedente por incumplimiento del requisito de subsidiariedad dado que, por razones que le son imputables, el accionante omiti\u00f3 interponer el incidente de nulidad. \u00a0En este contexto, no resulta procedente que, mediante la solicitud de amparo, el accionante pretenda reabrir el asunto. Esto, porque conforme a la jurisprudencia reiterada y uniforme, \u201cla acci\u00f3n de tutela no puede ser utilizada para revivir oportunidades procesales precluidas por la negligencia de la parte afectada\u201d<a name=\"_ftnref115\"><\/a>[115]. En particular, respecto del incidente de nulidad, la Corte ha establecido que no \u201ces procedente que, por medio de la solicitud de amparo, [la parte accionante] tenga una nueva oportunidad para alegar la nulidad, pese a que deliberadamente decidi\u00f3 no [alegarla], o bien no lo hizo por razones que le son enteramente imputables\u201d<a name=\"_ftnref116\"><\/a>[116].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>3.4.\u00a0<\/strong><\/b><b><strong>\u00a0\u00a0Relevancia constitucional<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"56\">\n<li>El requisito de relevancia constitucional exige que la controversia que subyace a la solicitud de amparo se sustente en un asunto de marcada e indiscutible naturaleza constitucional<a name=\"_ftnref117\"><\/a><sup>[117]<\/sup>, que involucra alg\u00fan debate jur\u00eddico en torno al contenido, alcance y goce de un principio o derecho fundamental<a name=\"_ftnref118\"><\/a><sup>[118]<\/sup>. La Corte Constitucional ha resaltado que, para acreditar este requisito, debe constatarse que la solicitud (i) no versa sobre asuntos legales o econ\u00f3micos, (ii) persigue la protecci\u00f3n de facetas constitucionales del debido proceso y (iii) no busca reabrir debates ya\u00a0concluidos en el proceso ordinario<a name=\"_ftnref119\"><\/a><sup>[119]<\/sup>. De acuerdo con la jurisprudencia constitucional,\u00a0el prop\u00f3sito de este requisito es preservar la competencia y \u201cla independencia de los jueces de las jurisdicciones diferentes a la constitucional<a name=\"_ftnref28\"><\/a>\u201d<a name=\"_ftnref120\"><\/a><sup>[120]<\/sup>\u00a0e impedir que la acci\u00f3n de tutela se convierta en \u201cuna instancia o recurso adicional para controvertir las decisiones de los jueces\u201d<a name=\"_ftnref121\"><\/a><sup>[121]<\/sup>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"57\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima considera que la presente solicitud de amparo satisface el requisito de relevancia constitucional. Entre otras, en las sentencias T-946 de 2014, T-326 de 2023, T-226 de 2024 y T-232 de 2025, la Corte Constitucional ha reiterado que las acciones de tutela que invocan la existencia de defectos procedimentales absolutos por la posible notificaci\u00f3n indebida de las decisiones de las comisar\u00edas de familia tienen relevancia constitucional. Esto, porque (i) no versan sobre asuntos meramente legales o econ\u00f3micos, (ii) persiguen la protecci\u00f3n de facetas constitucionales \u2014no meramente legales\u2014 del debido proceso, tales como la garant\u00eda de notificaci\u00f3n y la doble instancia; y (iii) en este tipo de casos, la parte accionante no busca reabrir debates ya concluidos en el proceso de violencia intrafamiliar. Por el contrario, la acci\u00f3n de tutela se interpone con el prop\u00f3sito de controvertir una decisi\u00f3n judicial adoptada en un proceso en el que, presuntamente, no particip\u00f3 o no pudo participar y, por lo tanto, no se garantiz\u00f3 el derecho de defensa.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"58\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima advierte que esto es justamente lo que ocurre en este caso. El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0interpone la acci\u00f3n de tutela con el prop\u00f3sito de que se proteja su derecho fundamental al debido proceso, presuntamente vulnerado por (i) la indebida notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n a la audiencia de pruebas y fallo y (ii) el rechazo del recurso de apelaci\u00f3n contra la decisi\u00f3n de 18 de diciembre de 2024. En su criterio, estos yerros vulneraron facetas constitucionales \u2014no meramente legales\u2014 de su derecho fundamental al debido proceso, a saber: las garant\u00edas de notificaci\u00f3n, el acceso a la administraci\u00f3n de justicia y la doble instancia. Por lo dem\u00e1s, la Sala advierte que la tutela no est\u00e1 dirigida a reabrir el debate de fondo sobre la procedencia de la medida de protecci\u00f3n. Las pretensiones de la solicitud de amparo est\u00e1n encaminadas a que la audiencia de prueba y fallos se lleve a cabo conforme a las disposiciones legales que, en criterio del accionante, fueron inaplicadas de forma injustificada por la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>3.5.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/b><b><strong>Identificaci\u00f3n razonable de los hechos que generaron la presunta amenaza o vulneraci\u00f3n de derechos fundamentales<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"59\">\n<li>Las solicitudes de tutela que cuestionen providencias judiciales deben cumplir con \u201ccargas argumentativas y explicativas m\u00ednimas\u201d<a name=\"_ftnref122\"><\/a><sup>[122]<\/sup>. La parte accionante tiene la obligaci\u00f3n de identificar de manera razonada los hechos que generaron la vulneraci\u00f3n<a name=\"_ftnref123\"><\/a><sup>[123]<\/sup>\u00a0y precisar la causal espec\u00edfica o defecto que, de constatarse, \u201cdeterminar\u00eda la prosperidad de la tutela\u201d<a name=\"_ftnref124\"><\/a><sup>[124]<\/sup>. Estas cargas no buscan condicionar la procedencia de la acci\u00f3n de tutela al cumplimiento de \u201cexigencias formales contrarias a su naturaleza y no previstas por el constituyente\u201d<a name=\"_ftnref125\"><\/a><sup>[125]<\/sup>. Por el contrario, tienen como prop\u00f3sito que el actor exponga con suficiencia y claridad los fundamentos de la transgresi\u00f3n de los derechos fundamentales y evitar que el juez de tutela lleve a cabo \u201cun indebido<em>\u00a0<\/em>control oficioso de las providencias judiciales de otros jueces\u201d<a name=\"_ftnref126\"><\/a><sup>[126]<\/sup>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"60\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima constata que el accionante cumpli\u00f3 con esta carga explicativa m\u00ednima, pues present\u00f3 una descripci\u00f3n detallada del proceso de medidas de protecci\u00f3n, de las notificaciones y de las providencias cuestionadas. Adem\u00e1s, identific\u00f3 de manera clara y comprensible los defectos en los que la Comisar\u00eda de Familia habr\u00eda incurrido y explic\u00f3 las razones por las cuales estima que estos yerros vulneran sus derechos fundamentales al debido proceso, acceso a la administraci\u00f3n de justicia y doble instancia.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>3.6.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/b><b><strong>Irregularidad procesal de car\u00e1cter decisivo<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"61\">\n<li>No cualquier error u omisi\u00f3n en el curso del proceso ordinario constituye un defecto que vulnere el debido proceso<a name=\"_ftnref127\"><\/a><sup>[127]<\/sup>. En este sentido, las acciones de tutela contra providencia judicial en las que se alega que las vulneraciones a los derechos fundamentales del accionante son producto de irregularidades procesales en el curso del proceso ordinario, deben demostrar que dicho yerro tuvo un \u201cefecto decisivo o determinante en la sentencia que se impugna\u201d<a name=\"_ftnref128\"><\/a><sup>[128]<\/sup>. Para que el amparo proceda, las irregularidades deben tener una magnitud significativa<a name=\"_ftnref129\"><\/a><sup>[129]<\/sup>, afectar los derechos fundamentales del accionante y haber incidido efectivamente en la providencia que se cuestiona.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"62\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima advierte que, mediante los defectos 1-4, el accionante alega tres irregularidades procesales que tendr\u00edan un car\u00e1cter decisivo: (i) la indebida notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n a la audiencia de 18 de diciembre de 2024, (ii) la indebida notificaci\u00f3n de la Resoluci\u00f3n del 18 de diciembre de 2024 y (iii) el rechazo del recurso de apelaci\u00f3n. De encontrarse probadas, estas irregularidades tendr\u00edan un efecto decisivo, porque la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0deber\u00eda rehacer, por lo menos parcialmente, la audiencia de pruebas y fallo y\/o conceder el recurso de apelaci\u00f3n ante el juez de familia.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"63\">\n<li>En contraste, la irregularidad procesal que se alega mediante el defecto quinto, aun si se encontrara probada, no superar\u00eda el requisito de car\u00e1cter decisivo.\u00a0La Sala reitera y\u00a0reafirma que,\u00a0para que\u00a0el amparo proceda, las irregularidades procesales deben tener una magnitud significativa, afectar los derechos fundamentales del accionante y haber incidido efectivamente en la providencia que se cuestiona\u201d<a name=\"_ftnref130\"><\/a>[130].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"64\">\n<li>En criterio de la Sala, el presunto incumplimiento del deber de dejar registro audiovisual de las audiencias constituir\u00eda apenas una irregularidad que desconocer\u00eda el deber previsto en el art\u00edculo 107 del CGP, pero que no tendr\u00eda incidencia decisiva en este caso. Esto es as\u00ed por las siguientes razones:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La falta de grabaci\u00f3n no afect\u00f3 de forma ostensible, probada y manifiesta el derecho de defensa del accionante. Esto, porque no impidi\u00f3 al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0conocer el contenido de la Resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024 \u2014providencia judicial cuestionada\u2014. La Sala resalta que el inciso 2\u00ba del art\u00edculo 16 de la Ley 294 de 1996 dispone que la autoridad judicial deber\u00e1 dejar un acta de la audiencia de pruebas y fallos, as\u00ed como de la resoluci\u00f3n o decisi\u00f3n definitiva que all\u00ed se adopte.\u00a0 En este caso, en cumplimiento de este deber, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0dej\u00f3 constancia de la Resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024 en el acta, a la cual el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0tuvo acceso. En efecto, es en contra de la decisi\u00f3n consignada en esta acta que el accionante interpuso la acci\u00f3n de tutela. Esto comprueba que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incluy\u00f3 en el acta de la referida audiencia informaci\u00f3n suficiente para garantizar el principio de publicidad de la providencia adoptada, as\u00ed como los derechos de defensa y contradicci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0En cualquier caso, como se expuso al examinar el requisito de subsidiariedad, la nulidad procesal que se derivar\u00eda de esta irregularidad qued\u00f3 saneada.\u00a0Adem\u00e1s, la Sala resalta que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no explic\u00f3 las razones por las cuales estima que la falta de registro afect\u00f3 y obstaculiz\u00f3 el ejercicio del derecho de defensa. Por el contrario, se limit\u00f3 a se\u00f1alar que esto desconoc\u00eda el art\u00edculo 107 del CGP.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Por \u00faltimo, la Sala resalta que la presunta falta de grabaci\u00f3n de las audiencias no tendr\u00eda ninguna incidencia en las conclusiones a las que arrib\u00f3 la Comisar\u00eda de Familia en (i) la decisi\u00f3n del 18 de diciembre de 2024 y (ii) las providencias posteriores, por medio de las cuales la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0se rehus\u00f3 a conceder el recurso de apelaci\u00f3n o un t\u00e9rmino adicional para su interposici\u00f3n. La falta de grabaci\u00f3n podr\u00eda ser, a lo sumo, una irregularidad puramente\u00a0<em>procesal<\/em>, sin incidencia\u00a0<em>sustantiva<\/em>\u00a0en la providencia judicial cuestionada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"65\">\n<li>En tales t\u00e9rminos,\u00a0la\u00a0Corte concluye que (i) los defectos primero a cuarto satisfacen este requisito de procedibilidad y (ii) en contraste, la presunta irregularidad en la que se fundamenta el defecto quinto no tiene incidencia procesal ni sustantiva decisiva en las providencias judiciales cuestionadas ni en el proceso de medidas de protecci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>3.7.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/b><b><strong>Las providencias objeto de la solicitud de amparo no deben ser sentencias de tutela, de nulidad por inconstitucionalidad, control abstracto de constitucionalidad, ni una sentencia interpretativa proferida por la Secci\u00f3n de Apelaci\u00f3n del Tribunal Especial para la Paz<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"66\">\n<li>Por \u00faltimo,\u00a0la Sala constata que la tutela no est\u00e1 dirigida contra un fallo de tutela,\u00a0de\u00a0control abstracto de constitucionalidad, nulidad por inconstitucionalidad ni en contra de una sentencia interpretativa proferida por la Secci\u00f3n de Apelaci\u00f3n del Tribunal Especial para la Paz.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"67\">\n<li><u>Conclusi\u00f3n de procedibilidad<\/u>. Con fundamento en las consideraciones precedentes, la Sala S\u00e9ptima concluye que la presente acci\u00f3n de tutela satisface los requisitos generales de procedibilidad. Por lo tanto, es procedente emitir un pronunciamiento de fondo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><b><\/b><b><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Examen de fondo<\/strong><\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"68\">\n<li><em>Delimitaci\u00f3n del asunto objeto de revisi\u00f3n<\/em>.\u00a0La Corte Constitucional ha reiterado<a name=\"_ftnref131\"><\/a>[131]\u00a0que para que prospere la acci\u00f3n de tutela en contra de providencias judiciales, adem\u00e1s de satisfacer los requisitos generales, el actor debe acreditar que la decisi\u00f3n cuestionada incurri\u00f3 en al menos uno de los siguientes requisitos espec\u00edficos\u00a0o defectos: (i) defecto org\u00e1nico, (ii) defecto material o sustantivo, (iii) defecto por desconocimiento del precedente, (iv) defecto f\u00e1ctico, (v) decisi\u00f3n sin motivaci\u00f3n y (vi) violaci\u00f3n directa de la Constituci\u00f3n y (vii)\u00a0defecto procedimental absoluto. La acreditaci\u00f3n de la configuraci\u00f3n de alguno de estos defectos es una condici\u00f3n necesaria para emitir una orden de amparo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"69\">\n<li>De acuerdo con la jurisprudencia constitucional, el\u00a0<em>defecto procedimental absoluto<\/em>\u00a0se presenta cuando \u201cel operador judicial desconoce o se aparta del procedimiento legalmente establecido\u201d. Esto ocurre cuando el juez sigue un tr\u00e1mite completamente ajeno al que corresponde, desconoce las reglas de notificaci\u00f3n u omite etapas sustanciales del procedimiento, en abierta violaci\u00f3n de los derechos de defensa y de contradicci\u00f3n de una de las partes del proceso<a name=\"_ftnref132\"><\/a><sup>[132]<\/sup>. Con todo, no cualquier irregularidad procesal constituye un defecto procedimental absoluto. La Corte Constitucional ha enfatizado que s\u00f3lo constituyen defecto procedimental absoluto las irregularidades procesales que\u00a0tienen una \u201cmagnitud significativa, [para] afectar los derechos fundamentales del accionante y haber incidido efectivamente en la providencia que se cuestiona\u201d<a name=\"_ftnref133\"><\/a>[133].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"70\">\n<li>En este caso,\u00a0el accionante argumenta que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en cuatro defectos procedimentales absolutos<a name=\"_ftnref134\"><\/a>[134]:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"589\"><b><strong>Defectos procedimentales alegados<\/strong><\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"589\">1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>Defecto 1<\/em>. La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto al notificar de forma indebida al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0la citaci\u00f3n a la audiencia del 18 de diciembre de 2024.<\/p>\n<p>2.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>Defecto 2<\/em>. La Comisar\u00eda de Familia incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto al notificar de forma indebida la citaci\u00f3n a la audiencia de pruebas a los testigos\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Eduardo<\/em>, as\u00ed como al perito\u00a0<em>Romeo<\/em>.<\/p>\n<p>3.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>Defecto 3<\/em>.\u00a0La Comisar\u00eda de Familia incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto por la notificaci\u00f3n indebida de la Resoluci\u00f3n del 18 de diciembre de 2024.<\/p>\n<p>4.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>Defecto 4<\/em>. La Comisar\u00eda de Familia incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto por pretermisi\u00f3n de instancia. Esto, al concluir que el recurso de apelaci\u00f3n era extempor\u00e1neo por no haberse presentado durante la audiencia de fallo.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"71\">\n<li><em>Metodolog\u00eda de decisi\u00f3n<\/em>. Para resolver el caso, la Sala S\u00e9ptima seguir\u00e1 la siguiente metodolog\u00eda. En primer lugar, la Sala describir\u00e1 las reglas y etapas del proceso de medidas de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar ante las comisar\u00edas de familia, regulado en la Ley 294 de 1996 (secci\u00f3n 4.1\u00a0<em>infra<\/em>). En segundo lugar, se referir\u00e1 a la garant\u00eda del debido proceso en estos tr\u00e1mites, con especial \u00e9nfasis en la notificaci\u00f3n de las providencias y en el derecho a apelar o a la doble instancia (secci\u00f3n 4.2,\u00a0<em>infra<\/em>). En tercer lugar, con fundamento en las reglas de decisi\u00f3n, resolver\u00e1 el caso concreto. En esta secci\u00f3n, la Sala examinar\u00e1 cada defecto de forma independiente (secci\u00f3n 5\u00a0<em>infra<\/em>).<\/li>\n<\/ol>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>\u00a0 4.1.\u00a0 El proceso de medidas de protecci\u00f3n: regulaci\u00f3n legal y etapas<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"72\">\n<li>La Ley 294 de 1996<a name=\"_ftnref135\"><\/a>[135], modificada por las leyes 575 de 2000, 1257 de 2008 y 2126 de 2021, reglament\u00f3 el art\u00edculo 42 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y adopt\u00f3 m\u00faltiples mecanismos sustantivos y procesales para\u00a0prevenir, remediar\u00a0y\u00a0sancionar la violencia intrafamiliar.\u00a0La acci\u00f3n de medidas de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar es uno de estos mecanismos procesales. Seg\u00fan los art\u00edculos 3 y 4 de la Ley 294 de 1996, esta acci\u00f3n tiene como finalidad preservar la unidad de la familia y la armon\u00eda entre sus miembros, mediante la adopci\u00f3n de medidas de protecci\u00f3n que \u201cpongan fin a la violencia, maltrato o agresi\u00f3n o eviten que esta se realice cuando fuere inminente\u201d. Las autoridades de familia tienen la facultad de ordenar, en general, cualquier medida necesaria para el cumplimiento de los objetivos de la Ley 294 de 1996 y del art\u00edculo 42 de la Constituci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"73\">\n<li>Los T\u00edtulos\u00a0II y III (arts. 4-19) de la Ley 294 de 1996 regulan el tr\u00e1mite de la acci\u00f3n de medidas de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar y establecen las autoridades competentes para tramitarla, as\u00ed como los principios, etapas, reglas de tr\u00e1mite y derechos procesales de las partes.\u00a0La siguiente tabla sintetiza las etapas y reglas procesales del proceso de violencia intrafamiliar, con especial \u00e9nfasis en aquellas que son relevantes para determinar si, en este caso, la Comisar\u00eda de Familia incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"589\"><b><strong>Tr\u00e1mite de medidas de protecci\u00f3n ante comisar\u00edas de familia<\/strong><\/b><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"113\"><b><strong>Competencia<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"475\">Es competente para tramitar la acci\u00f3n el Comisario de Familia del lugar donde ocurrieron los hechos y, a falta de \u00e9ste, el Juez Civil Municipal o el promiscuo municipal (art. 4 de la Ley 294 de 1996).<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"113\"><b><strong>Principios<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"475\">De acuerdo con el art\u00edculo 3\u00ba de la Ley 294 de 1996 y la jurisprudencia constitucional, el proceso de medidas de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar es un tr\u00e1mite de naturaleza judicial<a name=\"_ftnref136\"><\/a>[136]\u00a0que se rige, entre otros, por los siguientes principios: (i) primac\u00eda de los derechos fundamentales, (ii) eficacia, (iii) celeridad, (iv) sumariedad y (v) oralidad<a name=\"_ftnref137\"><\/a>[137].<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"113\"><b><strong>Solicitud y legitimaci\u00f3n<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"475\">Toda persona est\u00e1 legitimada para interponer una solicitud de medidas de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar. La solicitud puede ser presentada por el agredido, por un tercero que act\u00fae en su nombre o por el defensor de familia, de manera escrita, verbal o por cualquier medio id\u00f3neo. Esta solicitud deber\u00e1 presentarse dentro de los 30 d\u00edas siguientes al acaecimiento del hecho de violencia intrafamiliar (arts. 9 y 10 de la Ley 294 de 1996).<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"113\"><b><strong>Auto de admisi\u00f3n y citaci\u00f3n a audiencia<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"475\"><em>Auto<\/em>. El Comisario de Familia o la autoridad competente expedir\u00e1 un auto mediante el cual resuelva sobre la admisi\u00f3n, inadmisi\u00f3n o rechazo de la solicitud (art. 11 de la Ley 294 de 1996). En caso de avocar conocimiento:<\/p>\n<p>1. Decretar\u00e1 las pruebas que considere pertinentes para adoptar una decisi\u00f3n de fondo.<\/p>\n<p>2.\u00a0Dictar\u00e1, en caso de considerarlo necesario, medidas de protecci\u00f3n provisionales destinadas a evitar la continuaci\u00f3n de todo acto de violencia.<\/p>\n<p>3. Citar\u00e1 al presunto agresor y a las partes involucradas a una audiencia de pruebas y fallo.<\/p>\n<p><em>Notificaci\u00f3n<\/em>.\u00a0La notificaci\u00f3n de citaci\u00f3n a la audiencia \u201cse har\u00e1 personalmente o por aviso fijado a la entrada de la residencia del agresor\u201d (art. 12 de la Ley 294 de 1996).<\/p>\n<p><em>Descargos<\/em>.\u00a0El presunto agresor tiene derecho a presentar descargos y solicitar pruebas antes de la audiencia (art. 13 de la Ley 294 de 1996).<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"113\"><b><strong>Audiencia de pruebas y fallo<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"475\">Durante la audiencia, la autoridad practicar\u00e1 las pruebas decretadas y dictar\u00e1 resoluci\u00f3n motivada. Conforme a los art\u00edculos 15 y 16 de la Ley 294 de 1996:<\/p>\n<p>1. Si el agresor no compareciere a la audiencia, \u201cse entender\u00e1 que acepta los cargos formulados en su contra\u201d. No obstante, las partes podr\u00e1n excusarse de la inasistencia por una sola vez antes de la audiencia o dentro de la misma, \u201csiempre que medie justa causa\u201d.<\/p>\n<p>2. La resoluci\u00f3n o sentencia se dictar\u00e1 al finalizar la audiencia y \u201cser\u00e1 notificada a las partes en estrados\u201d. Si alguna de las partes estuviere ausente, \u201cse le comunicar\u00e1 la decisi\u00f3n mediante aviso, telegrama o por cualquier otro medio id\u00f3neo\u201d (art. 16 de la Ley 294 de 1996).<\/p>\n<p>3. En caso de encontrar probado un hecho de violencia intrafamiliar, la autoridad deber\u00e1 adoptar una medida de protecci\u00f3n que podr\u00e1 ser de car\u00e1cter provisional o definitivo.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"113\"><b><strong>Apelaci\u00f3n<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"475\">El art\u00edculo 18 de la Ley 294 de 1996 dispone que \u201ccontra la decisi\u00f3n definitiva sobre una medida de protecci\u00f3n que tomen los Comisarios de Familia o los Jueces Civiles Municipales o Promiscuos Municipales, proceder\u00e1 en el efecto devolutivo, el Recurso de Apelaci\u00f3n ante el Juez de Familia o Promiscuo de Familia\u201d.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"113\"><b><strong>Seguimiento<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"475\">El funcionario que expidi\u00f3 la orden de protecci\u00f3n \u201cmantendr\u00e1 la competencia para la ejecuci\u00f3n y el cumplimiento de las medidas de protecci\u00f3n\u201d (art. 17 de la Ley 294 de 1996).<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"74\">\n<li>La Sala destaca que el art\u00edculo 18 de la Ley 294 de 1996 establece que ser\u00e1n \u201caplicables al procedimiento previsto en la presente ley las normas procesales contenidas en el Decreto n\u00famero 2591 de 1991,\u00a0<em>en cuanto su naturaleza lo permita<\/em>\u201d (\u00e9nfasis a\u00f1adido). Asimismo, la Sala advierte que el C\u00f3digo General del Proceso \u2014CGP\u2014 es aplicable a este tipo de tr\u00e1mites,\u00a0en lo que no est\u00e1 regulado por la Ley 294 de 1996.\u00a0Esto, siempre y cuando la aplicaci\u00f3n del referido c\u00f3digo no contrar\u00ede la naturaleza del tr\u00e1mite de medidas de protecci\u00f3n ni las disposiciones procesales espec\u00edficas que lo rigen.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"75\">\n<li>La aplicaci\u00f3n residual del CGP en estos tr\u00e1mites se fundamenta en tres premisas. Primero, el art\u00edculo 1\u00ba del CGP prev\u00e9 expresamente un \u00e1mbito de aplicaci\u00f3n residual, en virtud del cual el CGP gobierna todos los \u201casuntos civiles, comerciales, de familia y agrarios\u201d, al igual que \u201ctodos los asuntos de cualquier jurisdicci\u00f3n o especialidad y a las actuaciones de particulares y autoridades administrativas, cuando ejerzan funciones jurisdiccionales, en cuanto no est\u00e9n regulados expresamente en otras leyes\u201d. Segundo, el art\u00edculo 18 de la Ley 294 de 1996 dispone que los jueces de familia o promiscuos de familia conocen en segunda instancia de los procesos de medidas de protecci\u00f3n. El estatuto procesal que por regla general rige las actuaciones en la jurisdicci\u00f3n ordinaria, en su especialidad de familia, es precisamente el CGP. Tercero, la falta de aplicaci\u00f3n del CGP en los tr\u00e1mites de medidas de protecci\u00f3n podr\u00eda generar lagunas y vac\u00edos procesales. Por lo tanto, en virtud del principio de integraci\u00f3n procesal, en estos casos resulta aplicable el CGP.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>\u00a04.2.\u00a0\u00a0\u00a0 El derecho fundamental al debido proceso en los tr\u00e1mites de medidas de protecci\u00f3n. Reiteraci\u00f3n de jurisprudencia<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"76\">\n<li>El art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n garantiza el derecho fundamental al debido proceso en \u201ctoda clase de actuaciones judiciales y administrativas\u201d.\u00a0El \u00e1mbito de protecci\u00f3n del derecho fundamental al debido proceso comprende m\u00faltiples\u00a0garant\u00edas\u00a0<em>iusfundamentales<\/em>\u00a0que deben respetarse en los procesos judiciales y administrativos, a saber<a name=\"_ftnref138\"><\/a><sup>[138]<\/sup>:\u00a0(i)\u00a0el derecho de acceso a la administraci\u00f3n de justicia, (ii) el principio de legalidad,\u00a0(iii)\u00a0el principio del juez natural, (iv) el derecho de defensa y contradicci\u00f3n,\u00a0(v)\u00a0el deber de motivaci\u00f3n,\u00a0(vi)<em>\u00a0<\/em>la publicidad y debida notificaci\u00f3n de las actuaciones y decisiones, (vii) el plazo razonable y\u00a0(vii)\u00a0el derecho a impugnar las decisiones<a name=\"_ftnref139\"><\/a><sup>[139]<\/sup>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"77\">\n<li>De acuerdo con la jurisprudencia constitucional, \u201clas garant\u00edas del debido proceso tienen plena vigencia en las actuaciones adelantadas por las autoridades de familia y cobijan a todas las partes involucradas en los procesos de violencia intrafamiliar\u201d<a name=\"_ftnref140\"><\/a>[140]. En este sentido, ha dicho la Corte, \u201clas actuaciones adelantadas por las autoridades de familia deben respetar las etapas, requisitos y condiciones previstas en la ley y preservar el derecho de contradicci\u00f3n y defensa de las partes. Adem\u00e1s, las decisiones adoptadas en los referidos procesos deben ser debidamente motivadas y notificadas, y admitir la posibilidad de impugnaci\u00f3n\u201d<a name=\"_ftnref141\"><\/a>[141].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"78\">\n<li>En atenci\u00f3n al objeto de la presente acci\u00f3n de tutela, a continuaci\u00f3n la Sala se referir\u00e1 a (i) la garant\u00eda de notificaci\u00f3n y (ii) el derecho a apelar o a la doble instancia. Asimismo, (iii) resumir\u00e1 la jurisprudencia constitucional relevante sobre estos derechos en el marco de procesos de medidas de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar.<\/li>\n<\/ol>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<p>(i)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<u>La garant\u00eda de notificaci\u00f3n de las providencias judiciales y el defecto procedimental por indebida notificaci\u00f3n\u00a0<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"79\">\n<li>La notificaci\u00f3n judicial es el \u201cacto procesal mediante el cual se hacen saber o se ponen en conocimiento de las partes o de terceros las decisiones adoptadas por los funcionarios [\u2026], con las formalidades se\u00f1aladas en las normas legales\u201d<a name=\"_ftnref142\"><\/a>[142]. La Corte Constitucional ha reiterado que la notificaci\u00f3n judicial es un presupuesto para el ejercicio del derecho de defensa y contradicci\u00f3n<a name=\"_ftnref143\"><\/a>[143]\u00a0y, en consecuencia, \u201cun elemento b\u00e1sico del debido proceso\u201d<a name=\"_ftnref144\"><\/a>[144]. Asimismo, es un \u201cinstrumento primordial de materializaci\u00f3n del principio de publicidad\u201d<a name=\"_ftnref145\"><\/a>[145], porque es el acto que permite a los sujetos procesales conocer y \u201ccumplir las decisiones que se les comunican\u201d<a name=\"_ftnref146\"><\/a><sup>[146]<\/sup>, \u201cestablecer el momento exacto en que empiezan a correr los t\u00e9rminos procesales\u201d<a name=\"_ftnref147\"><\/a>[147]\u00a0para controvertirlas, e<em>\u00a0<\/em>\u201cimpugnarlas en el caso de que no est\u00e9n de acuerdo\u201d<a name=\"_ftnref148\"><\/a>[148].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"80\">\n<li>La Corte Constitucional ha reiterado que la notificaci\u00f3n indebida de las providencias judiciales constituye una irregularidad procesal que, en algunos casos, configura un defecto procedimental absoluto. De acuerdo con la jurisprudencia constitucional, esto ocurre cuando la indebida notificaci\u00f3n: (i) es \u201ctrascendente\u201d o \u201cdeterminante\u201d, lo que implica que obstaculiza efectivamente el ejercicio del derecho de defensa y contradicci\u00f3n<a name=\"_ftnref149\"><\/a>[149], (ii) no es imputable a la falta de diligencia procesal del afectado<a name=\"_ftnref150\"><\/a>[150], sino a la \u201cconducta omisiva de la autoridad judicial\u201d<a name=\"_ftnref151\"><\/a>[151]\u00a0y (iii) no fue saneada durante el proceso<a name=\"_ftnref152\"><\/a>[152].\u00a0En este sentido, ha dicho la Corte, \u201cse configura un defecto procedimental cuando se deja de notificar una decisi\u00f3n judicial a ra\u00edz de lo cual la parte pierde arbitrariamente la oportunidad de controvertir[la]\u201d<a name=\"_ftnref153\"><\/a>[153]. En contraste, la indebida notificaci\u00f3n no vulnera el debido proceso si se constata que, pese a la irregularidad, el accionante conoci\u00f3 del proceso y pudo ejercer su derecho de defensa, o la irregularidad obedeci\u00f3 a su propia falta de diligencia.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(ii)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<u>El derecho a apelar y el defecto procedimental por pretermisi\u00f3n de instancia<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"81\">\n<li>El art\u00edculo 31 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica reconoce el derecho a apelar a la \u201cdoble instancia\u201d<a name=\"_ftnref154\"><\/a>[154], como una garant\u00eda especial \u2014no absoluta\u2014 de debido proceso<a name=\"_ftnref155\"><\/a><sup>[155]<\/sup>. Al respecto, dispone que \u201c[t]oda sentencia judicial podr\u00e1 ser apelada o consultada, salvo las excepciones que consagre la ley\u201d. La doble instancia est\u00e1 estrechamente relacionada con el derecho de defensa y contradicci\u00f3n<a name=\"_ftnref156\"><\/a>[156], dado que \u201c(i) permite que la decisi\u00f3n adoptada por una autoridad judicial sea revisada por otro funcionario de la misma naturaleza y la m\u00e1s alta jerarqu\u00eda; (ii) ampl\u00eda la deliberaci\u00f3n sobre la controversia; y (iii) evita la configuraci\u00f3n de yerros judiciales al incrementar la probabilidad de acierto de la justicia como servicio p\u00fablico\u201d<a name=\"_ftnref157\"><\/a>[157]. En tales t\u00e9rminos, la Corte Constitucional ha reiterado que la doble instancia es una\u00a0garant\u00eda contra la\u00a0arbitrariedad\u00a0y \u201cun mecanismo principal, id\u00f3neo y eficaz para la superaci\u00f3n de equivocaciones en que pueda incurrir una autoridad judicial\u201d<a name=\"_ftnref158\"><\/a>[158].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"82\">\n<li>El desconocimiento injustificado del derecho a apelar o a impugnar, en los casos en los que la ley prev\u00e9 doble instancia, constituye un defecto procedimental absoluto por pretermisi\u00f3n de instancia. El numeral 2\u00ba del art\u00edculo 133 del C\u00f3digo General del Proceso dispone que el proceso ser\u00e1 nulo en todo o en parte cuando el juez \u201cpretermite \u00edntegramente la respectiva instancia\u201d. En concordancia, la Corte Constitucional ha sostenido que el defecto procedimental absoluto por pretermisi\u00f3n de instancia se configura cuando, pese a que la apelaci\u00f3n o recurso de alzada se interpone en t\u00e9rmino, el juez resuelve no darle tr\u00e1mite u omite pronunciarse de fondo, sin justificaci\u00f3n atendible<a name=\"_ftnref159\"><\/a>[159]. En estos casos, el rechazo del recurso vulnera el derecho fundamental al debido proceso dado\u00a0que la autoridad judicial se aparta \u201cabierta e injustificadamente de la normativa procesal aplicable\u201d<a name=\"_ftnref160\"><\/a>[160]\u00a0al tr\u00e1mite del recurso de apelaci\u00f3n o impugnaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(iii)\u00a0\u00a0\u00a0<u>Jurisprudencia relevante. Los defectos por indebida notificaci\u00f3n y pretermisi\u00f3n de instancia en procesos de medidas de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"83\">\n<li>La Corte Constitucional se ha pronunciado sobre las garant\u00edas de notificaci\u00f3n y la doble instancia en los procesos de medidas de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar. Como se expuso, el art\u00edculo 12 de la Ley 294 de 1996 \u201cestablece un deber claro de comunicar a las partes involucradas, cada una de las actuaciones que se profieran en el tr\u00e1mite del asunto referido, [para garantizar] el ejercicio del derecho de defensa y\u00a0contradicci\u00f3n\u201d<a name=\"_ftnref161\"><\/a>[161]. Asimismo, el art\u00edculo 18\u00a0<em>ibidem<\/em>\u00a0prev\u00e9 que estos procesos son de doble instancia, por lo que habilita la posibilidad de presentar recurso de apelaci\u00f3n en contra de las decisiones de las comisar\u00edas de familia.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"84\">\n<li>La jurisprudencia ha se\u00f1alado que la indebida notificaci\u00f3n del auto que avoca el conocimiento, as\u00ed como la ausencia o indebida citaci\u00f3n a la audiencia de pruebas y fallo, pueden configurar un defecto procedimental absoluto que invalida el proceso de violencia intrafamiliar<a name=\"_ftnref162\"><\/a>[162]. Lo anterior, siempre que la indebida notificaci\u00f3n sea imputable a la comisar\u00eda de familia y se constate que impidi\u00f3 a la parte afectada ejercer el derecho de defensa y contradicci\u00f3n. Asimismo, ha se\u00f1alado que el rechazo arbitrario de los recursos de apelaci\u00f3n en contra de las decisiones de las comisar\u00edas de familia configura defecto por pretermisi\u00f3n de instancia. Al respecto, la Sala resalta las sentencias T-642 de 2013, T-326 de 2023, T-379 de 2023 y T-226 de 2024:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"132\"><b><strong>T-642 de 2013<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"457\">La Sala Segunda de Revisi\u00f3n encontr\u00f3 que la comisar\u00eda de familia accionada incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto por indebida notificaci\u00f3n. Lo anterior, toda vez que constat\u00f3 que la autoridad accionada (i) nunca notific\u00f3 personalmente al accionante la citaci\u00f3n a la audiencia de pruebas y fallo y (ii) no notific\u00f3 al accionante la decisi\u00f3n definitiva de medidas de protecci\u00f3n.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"132\"><b><strong>T-326 de 2023<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"457\">La Sala S\u00e9ptima de Revisi\u00f3n encontr\u00f3 que la comisar\u00eda de familia accionada incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto por indebida notificaci\u00f3n. Lo anterior, toda vez que logr\u00f3 acreditar que la autoridad judicial \u201cno notific\u00f3 debidamente a la accionante el auto mediante el cual avoc\u00f3 conocimiento del proceso VIF-424 de 2022, ni tampoco llev\u00f3 a cabo la citaci\u00f3n a la audiencia de 18 de julio de 2022, conforme a la ley\u201d. Adem\u00e1s, la Sala S\u00e9ptima evidenci\u00f3 que en tal oportunidad la comisar\u00eda accionada se rehus\u00f3 a entregar informaci\u00f3n sobre el proceso de violencia intrafamiliar, a pesar de que la accionante solicit\u00f3 informaci\u00f3n al respecto. En concepto de la Sala, estos defectos impidieron que \u201cla accionante pudiera presentar descargos antes de la audiencia\u201d.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"132\"><b><strong>T-379 de 2023<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"457\">La Sala Cuarta de Revisi\u00f3n concluy\u00f3 que un juzgado de familia no incurri\u00f3 en defecto f\u00e1ctico al analizar las pruebas que lo condujeron a declarar la nulidad de una decisi\u00f3n de una comisar\u00eda de familia en sede de consulta. Lo anterior, por cuanto evidenci\u00f3 que, en efecto, la comisar\u00eda de familia cuya decisi\u00f3n anul\u00f3 el juzgado (i) no se asegur\u00f3 de que, en efecto, el presunto agresor hubiera sido notificado de la audiencia de fallo en el proceso de desacato de medida de protecci\u00f3n en su contra \u2014pues la boleta de citaci\u00f3n fue firmada por un tercero\u2014 y (ii) en todo caso, \u201cla notificaci\u00f3n de las actuaciones procesales constituyen un elemento esencial en la medida en que esta es garant\u00eda del derecho fundamental al debido proceso y de defensa\u201d. Por lo anterior, la Sala Cuarta sostuvo que era razonable la decisi\u00f3n de anular el fallo de la comisar\u00eda de familia, toda vez que la citaci\u00f3n a la audiencia en la que este se adopt\u00f3 no fue remitida de forma eficaz al presunto agresor.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"132\"><b><strong>T-226 de 2024<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"457\">La Sala Primera de Revisi\u00f3n concluy\u00f3 que la comisar\u00eda accionada en aquella oportunidad no incurri\u00f3 en vulneraci\u00f3n del debido proceso por indebida notificaci\u00f3n. La Sala reiter\u00f3 que las normas de la Ley 294 de 1996 exigen \u201cde manera inequ\u00edvoca la obligaci\u00f3n de\u00a0<em>comunicar<\/em>\u00a0a las partes involucradas todas las actuaciones, particularmente cuando no est\u00e9n presentes durante la decisi\u00f3n\u201d (\u00e9nfasis a\u00f1adido). Sin embargo, constat\u00f3 que, en el caso analizado, la comisar\u00eda de familia remiti\u00f3 el auto de admisi\u00f3n, asunci\u00f3n de conocimiento y citaci\u00f3n a audiencia \u201cpor correo electr\u00f3nico el d\u00eda 31 de marzo de 2022\u201d. Adem\u00e1s, evidenci\u00f3 que el correo al cual la comisar\u00eda remiti\u00f3 la notificaci\u00f3n \u201cen efecto era el correo electr\u00f3nico usual de la se\u00f1ora\u00a0<em>Carmen<\/em>\u00a0para las comunicaciones con la Comisar\u00eda\u201d. Esto, en especial, pues desde tal correo la se\u00f1ora\u00a0<em>Carmen\u00a0<\/em>llev\u00f3 a cabo actos procesales posteriores. Todo esto, en cumplimiento del Decreto Legislativo 806 de 2020, entonces vigente.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><b><strong> Caso concreto<\/strong><\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<ol start=\"85\">\n<li>En la presente secci\u00f3n, la Sala S\u00e9ptima examinar\u00e1\u00a0de forma independiente\u00a0si\u00a0la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en los defectos alegados por el accionante. En cada ac\u00e1pite, la Sala presentar\u00e1 un resumen de la posici\u00f3n de las partes respecto de cada defecto, formular\u00e1 el problema jur\u00eddico y determinar\u00e1 si los defectos alegados se configuraron.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>5.1.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/b><b><strong><em>Defecto 1<\/em><\/strong><\/b><b><strong>: El presunto d<\/strong><\/b><b><strong>efecto procedimental absoluto por indebida notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0a la audiencia de 18 de diciembre de 2024<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(i)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<u>Posiciones de las partes\u00a0<\/u><u>y problema jur\u00eddico<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"86\">\n<li><em>Posiciones de las partes<\/em>.\u00a0El\u00a0accionante\u00a0argument\u00f3 que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3\u00a0en defecto procedimental absoluto al notificar de forma indebida la citaci\u00f3n a la audiencia del 18 de diciembre de 2024. Esto, porque el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0hab\u00eda se\u00f1alado de forma expresa que no recibir\u00eda notificaciones por correo electr\u00f3nico. Seg\u00fan el accionante, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0acept\u00f3 esa solicitud, raz\u00f3n por la cual, en la diligencia del 3 de septiembre de 2023 y el auto del 22 de octubre de 2024, que reprogram\u00f3 la audiencia, orden\u00f3 la citaci\u00f3n del accionante \u201cpor medio de la AZ digital plataforma establecida para la SDIS\u201d. A pesar de lo anterior, de forma sorpresiva y sin justificaci\u00f3n alguna, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3 la citaci\u00f3n a la audiencia del 18 de diciembre de 2024 por medio de correo electr\u00f3nico, lo cual, en su concepto, desconoce los principios de legalidad y confianza leg\u00edtima.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"87\">\n<li>La<em>\u00a0Comisar\u00eda de Familia<\/em>, por su parte,\u00a0sostuvo que\u00a0no incurri\u00f3 en defecto procedimental.\u00a0Argument\u00f3 que\u00a0el Decreto Legislativo 806 de 2020 y la Ley 2213 de 2022\u00a0(i) habilitan\u00a0llevar a cabo las notificaciones personales mediante correo electr\u00f3nico,\u00a0sin necesidad de autorizaci\u00f3n previa de la persona notificada\u00a0y (ii) no facultan a las partes para impedir ser notificadas por estos medios.\u00a0Por otro lado, aclar\u00f3 que\u00a0durante todo el tr\u00e1mite la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0solo enviaba el hiperv\u00ednculo de acceso a la audiencia, previa solicitud\u00a0de los usuarios.\u00a0Sin embargo, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no solicit\u00f3 el hiperv\u00ednculo para la audiencia de 18 de diciembre de 2024.\u00a0En tales t\u00e9rminos, concluy\u00f3\u00a0que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado estaban debidamente notificados sobre la programaci\u00f3n de la audiencia del 18 de diciembre de 2024, sin embargo, no asistieron e incumplieron \u201clos deberes consagrados en el art\u00edculo 78 del CGP\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<ol start=\"88\">\n<li><em>Problema jur\u00eddico<\/em>. La Sala debe resolver el siguiente problema jur\u00eddico:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfLa\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto\u00a0al, presuntamente,\u00a0notificar\u00a0por correo electr\u00f3nico\u00a0al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0sobre la programaci\u00f3n de la audiencia de 18 de diciembre de 2024 en el marco del proceso de medidas de protecci\u00f3n MP.\u00a0<em>24052001<\/em>?<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>(ii)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<u>An\u00e1lisis de la Sala<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"89\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima considera que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0no incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto por indebida notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0para la audiencia de 18 de diciembre de 2024. Lo anterior, por tres razones:\u00a0(a)\u00a0la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3 de forma correcta al apoderado judicial del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0sobre la programaci\u00f3n de tal audiencia; (b)\u00a0la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0estaba facultada para notificar al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0por correo electr\u00f3nico; y (c) en cualquier caso, aun si se concluyera que la notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n fue indebida,\u00a0la nulidad procesal que de ah\u00ed se derivar\u00eda qued\u00f3 saneada,\u00a0de conformidad con lo previsto en\u00a0art\u00edculo 136 del C\u00f3digo General del Proceso. A continuaci\u00f3n, la Sala\u00a0desarrolla esta argumentaci\u00f3n:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(a)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em><em>L<\/em><em>a Comisar\u00eda de Familia notific\u00f3 de forma correcta al apoderado judicial del se\u00f1or Andr\u00e9s sobre la programaci\u00f3n de tal audiencia<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"90\">\n<li>La\u00a0Sala considera que las pruebas que reposan en el expediente demuestran que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3\u00a0correctamente la citaci\u00f3n a la audiencia\u00a0al se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, apoderado del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>.\u00a0La notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n al apoderado del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0permite dar por notificado al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y descarta cualquier posible violaci\u00f3n al derecho de defensa o el principio de publicidad.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"91\">\n<li>El\u00a0art\u00edculo 12 de la Ley 294 de 1996 dispone que\u00a0la Comisar\u00eda de Familia debe notificar personalmente al agresor la citaci\u00f3n a la audiencia. Al respecto, dispone que\u00a0la \u201cnotificaci\u00f3n de citaci\u00f3n a la audiencia se har\u00e1\u00a0<em>personalmente<\/em>\u00a0o por aviso fijado a la entrada de la residencia del agresor\u201d\u00a0(\u00e9nfasis a\u00f1adido).\u00a0Esta disposici\u00f3n no prev\u00e9 de forma expresa si esta citaci\u00f3n puede ser enviada al apoderado y tampoco lo proh\u00edbe. En este sentido, si el presunto agresor nombra apoderado, \u00bfes posible que la notificaci\u00f3n personal de la citaci\u00f3n se realice a su apoderado? La Sala encuentra que, conforme a la legislaci\u00f3n procesal, la respuesta es positiva por al menos tres razones:<\/li>\n<\/ol>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<ol start=\"92\">\n<li><u>Primero<\/u>. El art\u00edculo 291 del CGP, aplicable al tr\u00e1mite de medidas de protecci\u00f3n como norma supletiva, regula la notificaci\u00f3n personal. En concreto, la Sala resalta que esta norma establece que \u201cdeber\u00e1n hacerse personalmente las siguientes notificaciones:\u00a0\u201c1. Al demandado<em>\u00a0<\/em><b><strong><em><u>o<\/u><\/em><\/strong><\/b>\u00a0a su representante<b><strong>\u00a0<em><u>o<\/u><\/em><\/strong><\/b>\u00a0apoderado judicial, la del auto admisorio de la demanda y la del mandamiento ejecutivo\u201d (\u00e9nfasis a\u00f1adidos). La Sala resalta que esta disposici\u00f3n utiliza la conjunci\u00f3n disyuntiva \u201c<em>o<\/em>\u201d lo que implica que el auto admisorio de la demanda podr\u00e1 notificarse tanto al abogado apoderado como al demandado. La Sala reconoce que esta disposici\u00f3n regula la notificaci\u00f3n del auto admisorio de la demanda, no la citaci\u00f3n a la audiencia de pruebas y fallo en el proceso de violencia intrafamiliar. Sin embargo, la notificaci\u00f3n del auto admisorio es la actuaci\u00f3n procesal m\u00e1s relevante para el demandado, dado que es la que lo entera de la existencia del proceso. En criterio de la Sala, si es posible notificar el auto admisorio de la demanda al apoderado, con m\u00e1s raz\u00f3n es posible notificarlo de otras diligencias durante el proceso, tales como la citaci\u00f3n a la audiencia de pruebas y fallo<a name=\"_ftnref163\"><\/a>[163].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"93\">\n<li><u>Segundo<\/u>. El\u00a0art\u00edculo 77 del C\u00f3digo General del Proceso\u00a0dispone que, salvo estipulaci\u00f3n en contrario, el apoderado judicial est\u00e1 facultado\u00a0para\u00a0\u201cadelantar todo el tr\u00e1mite\u201d y\u00a0llevar a cabo\u00a0<em>todas\u00a0<\/em>las actividades procesales a nombre y en representaci\u00f3n del poderdante. Lo anterior, con excepci\u00f3n de\u00a0(i)\u00a0los\u00a0\u201cactos reservados por la ley a la parte misma\u201d\u00a0y (ii) \u201crecibir, allanarse, [o] disponer del derecho en litigio\u201d.\u00a0Asimismo, en concordancia con el art\u00edculo 291 del CGP, el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 77 del CGP dispone que \u201cel poder\u00a0para actuar en un proceso habilita al apoderado para recibir la notificaci\u00f3n del auto admisorio de la demanda o del mandamiento ejecutivo, prestar juramento estimatorio y confesar espont\u00e1neamente. Cualquier restricci\u00f3n sobre tales facultades se tendr\u00e1 por no escrita\u201d. En este sentido, la Sala considera que, conforme al art\u00edculo 77 del C\u00f3digo General del Proceso, la citaci\u00f3n a la audiencia de pruebas y fallos es (i) una actuaci\u00f3n procesal que puede notificarse al abogado y (ii) no est\u00e1 \u201creservada a la parte\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"94\">\n<li>En concordancia, el numeral 11 del art\u00edculo 78 del C\u00f3digo General del Proceso dispone que el apoderado judicial tiene el deber de \u201c[c]omunicar a su representado el d\u00eda y la hora que el juez haya fijado para interrogatorio de parte, reconocimiento de documentos, inspecci\u00f3n judicial o exhibici\u00f3n, en general la de cualquier audiencia y el objeto de la misma, y darle a conocer de inmediato la renuncia del poder\u201d. La Sala subraya que esta disposici\u00f3n solo exige al apoderado\u00a0<em>comunicar\u00a0<\/em>a la parte, mas no\u00a0<em>notificarla\u00a0<\/em>de las actuaciones procesales, toda vez que la parte se entiende notificada en virtud del acto de notificaci\u00f3n del apoderado (<em>supra<\/em>).<\/li>\n<\/ol>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<ol start=\"95\">\n<li><u>Tercero<\/u>. El poder judicial es un tipo de contrato de mandato con\u00a0<em>representaci\u00f3n<\/em>. El art\u00edculo 2142 del C\u00f3digo Civil dispone que \u201cel mandato es un contrato en que una persona conf\u00eda la gesti\u00f3n de uno o m\u00e1s negocios a otra, que se hace cargo de ellos por cuenta y riesgo de la primera\u201d. Conforme al art\u00edculo 1505 del C\u00f3digo Civil, \u201clo\u00a0que una persona ejecuta a nombre de otra, estando facultada por ella o por la ley para representarla, produce respecto del representado iguales efectos que si hubiese contratado \u00e9l mismo\u201d. En tales t\u00e9rminos, los efectos de la notificaci\u00f3n al apoderado judicial se extienden al poderdante.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"96\">\n<li>Esta lectura es coherente con la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia. As\u00ed, por ejemplo,\u00a0en sentencia del 9 de julio de 2019, la Sala de Casaci\u00f3n Civil concedi\u00f3 el\u00a0<em>exequ\u00e1tur\u00a0<\/em>de una decisi\u00f3n de la Corte de Apelaciones del Tercer Distrito del Estado de Florida (Estados Unidos). En esa oportunidad, la parte contra la que se profiri\u00f3 la sentencia de la Corte de Apelaciones aleg\u00f3 que fue objeto de una \u201cindebida notificaci\u00f3n\u00a0en el proceso adelantado en el exterior, debido a que fue expulsado de Estados Unidos el 24 de julio de 2007\u201d. Sin embargo, la Sala de Casaci\u00f3n Civil \u201cargument\u00f3 que esta situaci\u00f3n por s\u00ed misma era insuficiente para tener por conculcado el derecho de defensa del ciudadano. Para la Sala de Casaci\u00f3n \u2018su participaci\u00f3n procesal\u00a0<b><strong><em>se efectiviz\u00f3 por medio de su apoderado judicial<\/em><\/strong><\/b>, quien intervino e hizo m\u00faltiples s\u00faplicas al interior de la causa en beneficio de su prohijado\u2019\u201d<a name=\"_ftnref164\"><\/a>[164]\u00a0(\u00e9nfasis a\u00f1adido).<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"97\">\n<li>Con fundamento en estas premisas, la Sala concluye que, conforme a la legislaci\u00f3n procesal, la notificaci\u00f3n al apoderado de la citaci\u00f3n a la audiencia de pruebas y fallo en los procesos de medidas de protecci\u00f3n ante las comisar\u00edas de familia hace las veces de la notificaci\u00f3n al acusado.\u00a0Esta regla evidencia que, dado que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3 correctamente la citaci\u00f3n al apoderado, debe entenderse que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0tambi\u00e9n fue notificado. Al respecto, la Sala resalta que:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El\u00a022 de abril de 2024, el\u00a0se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0otorg\u00f3 poder\u00a0\u201camplio y suficiente\u201d\u00a0a\u00a0<em>Javier<\/em>\u00a0para representarlo en el tr\u00e1mite de medidas de protecci\u00f3n. La Sala S\u00e9ptima destaca que en el acta de la audiencia del 22 de abril de 2024 no consta ninguna limitaci\u00f3n en el poder otorgado a favor del se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>. Por lo dem\u00e1s, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0tampoco aleg\u00f3 que existiera alguna limitaci\u00f3n al poder que otorg\u00f3 a favor del se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, relacionada con las notificaciones.\u00a0La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0dej\u00f3 constancia del reconocimiento para actuar del se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>\u00a0seg\u00fan el C\u00f3digo General del Proceso, en los siguientes t\u00e9rminos:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c<em>Javier<\/em>, quien se identifica con c\u00e9dula de ciudadan\u00eda No.\u00a0<em>14753<\/em>\u00a0y TP\u00a0<em>292929<\/em>\u00a0del CSJ, tel\u00e9fono\u00a0<em>101010<\/em>, direcci\u00f3n de notificaciones calle\u00a0<em>14 B No. 7-53 oficina 308 Edificio Meridional<\/em>\u00a0de esta ciudad, correo electr\u00f3nico\u00a0<em>javier<\/em>@<em>abogado<\/em>.com autoriza recibir comunicaciones y notificaciones\u00a0<b><strong>preferible\u00a0<\/strong><\/b>por este medio, quien se identifica con c\u00e9dula de ciudadan\u00eda No.\u00a0<em>160997<\/em><sup>[<a name=\"_ftnref165\"><\/a>[165]]<\/sup>, de generales de ley ya registrados sin modificaci\u00f3n, autoriza la grabaci\u00f3n de la audiencia. El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>,\u00a0<b><strong>otorga poder amplio y suficiente con facultades para sustituir<\/strong><\/b>\u00a0al profesional del derecho\u00a0<em>Javier<\/em>. [\u2026] [S]e reconoce personer\u00eda para actuar en los t\u00e9rminos del\u00a0<b><strong>C\u00f3digo General del Proceso<\/strong><\/b>\u201d<a name=\"_ftnref166\"><\/a>[166]\u00a0(\u00e9nfasis a\u00f1adidos).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0A lo largo del proceso de medidas de protecci\u00f3n, el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>\u00a0manifest\u00f3 expresamente que su direcci\u00f3n de notificaci\u00f3n \u201cpreferible\u201d era el correo electr\u00f3nico \u201c<em>javier<\/em>@<em>abogado<\/em>.com\u201d.\u00a0Por esta raz\u00f3n, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3 todas las providencias del proceso a esa direcci\u00f3n. En concreto, la Sala resalta que el\u00a0expediente acredita que el 25 de noviembre de 2024 la Comisar\u00eda de Familia remiti\u00f3 el auto mediante el cual fij\u00f3 la fecha de la audiencia en el 18 de diciembre de 2024 al correo electr\u00f3nico \u201c<em>javier<\/em>@<em>abogado<\/em>.com\u201d.\u00a0Las pruebas que reposan en el expediente demuestran que (i)\u00a0el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>\u00a0recibi\u00f3 dicho correo electr\u00f3nico y (ii) lo utilizaba con frecuencia en su interacci\u00f3n con la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>.\u00a0En efecto, apenas horas antes de la audiencia, el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>\u00a0envi\u00f3 un correo electr\u00f3nico a la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0desde ese correo electr\u00f3nico<a name=\"_ftnref167\"><\/a>[167]. Por lo dem\u00e1s, este punto no est\u00e1 controvertido, dado que en la acci\u00f3n de tutela no se alega una notificaci\u00f3n indebida del apoderado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Como se expuso, el numeral 11 del art\u00edculo 78 del CGP dispone que es deber del apoderado informar a su poderdante sobre las audiencias que el juez programe. En la acci\u00f3n de tutela, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no aleg\u00f3 un defecto por violaci\u00f3n del derecho a la defensa t\u00e9cnica y, en concreto, no se\u00f1al\u00f3 que su abogado hubiera omitido el deber de comunicarle la programaci\u00f3n de la audiencia para el 18 de diciembre de 2024.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"98\">\n<li>En s\u00edntesis, la Sala concluye que (i) las pruebas que reposan en el expediente evidencian que el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, apoderado del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, fue notificado debidamente de la citaci\u00f3n a la audiencia del 18 de diciembre de 2024 y (ii) conforme a la legislaci\u00f3n procesal y la jurisprudencia de la Sala de Casaci\u00f3n Civil, esta notificaci\u00f3n hace las veces de notificaci\u00f3n del acusado en el proceso de medidas de protecci\u00f3n, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(b)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em><em>La<\/em><em>\u00a0Comisar\u00eda de Familia\u00a0<\/em><em>estaba facultada para notificar por correo electr\u00f3nico la citaci\u00f3n a la audiencia del 18 de diciembre de 2024<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"99\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima considera que, incluso si en gracia de discusi\u00f3n\u00a0se\u00a0concluyera que la sola notificaci\u00f3n al apoderado judicial del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no era suficiente, las pruebas que reposan en el expediente evidencian que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3 al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0de forma personal y directa, a trav\u00e9s del correo electr\u00f3nico\u00a0<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com.\u00a0En criterio de la Sala, esta notificaci\u00f3n fue correcta y legal conforme a la legislaci\u00f3n procesal.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"100\">\n<li>La Sala advierte que el accionante alega que no pod\u00eda ser notificado a la direcci\u00f3n de correo electr\u00f3nico\u00a0<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com, por dos razones: (i)\u00a0 durante el tr\u00e1mite de medidas de protecci\u00f3n, manifest\u00f3 de forma expresa que no recibir\u00eda notificaciones por correo electr\u00f3nico; y (ii) la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia\u00a0<\/em>acept\u00f3 esa solicitud, raz\u00f3n por la cual, en la diligencia del 3 de septiembre de 2023 y el auto del 22 de octubre de 2024, que reprogram\u00f3 la audiencia, orden\u00f3 la citaci\u00f3n del accionante \u201cpor medio de la AZ digital plataforma establecida para la SDIS\u201d. En este sentido, el accionante se\u00f1ala que la notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n a la audiencia del 18 de diciembre por correo electr\u00f3nico constituy\u00f3 una actuaci\u00f3n sorpresiva y arbitraria que vulner\u00f3 el principio de confianza leg\u00edtima.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"101\">\n<li>La Sala no comparte esta argumentaci\u00f3n, por las siguientes razones:<\/li>\n<\/ol>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<ol start=\"102\">\n<li><u>Primero<\/u>.\u00a0La Sala estima que, contrario a lo sostenido por el accionante, la legislaci\u00f3n procesal no permite que las partes en un proceso judicial dispongan,\u00a0<em>motu proprio<\/em>, que no podr\u00e1n ser notificadas por correo electr\u00f3nico. Por el contrario, el\u00a0art\u00edculo 3 de la Ley 2213 de 2022<a name=\"_ftnref168\"><\/a>[168], que regula las notificaciones por correo electr\u00f3nico en todos los procesos de familia, incluidos los de medidas de protecci\u00f3n,\u00a0establece que\u00a0la notificaci\u00f3n por medios electr\u00f3nicos es un\u00a0<em>deber<\/em>\u00a0\u2014no una facultad o potestad\u2014 de las partes en los procesos judiciales:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>ART\u00cdCULO 3o.<\/strong><\/b>\u00a0<b><strong>DEBERES DE LOS SUJETOS PROCESALES EN RELACI\u00d3N CON LAS TECNOLOG\u00cdAS DE LA INFORMACI\u00d3N Y LAS COMUNICACIONES<\/strong><\/b>. Es\u00a0<em><u>deber<\/u><\/em>\u00a0de los sujetos procesales, realizar sus actuaciones y asistir a las audiencias y diligencias a trav\u00e9s de medios tecnol\u00f3gicos. Para el efecto deber\u00e1n suministrar a la autoridad judicial competente, y a todos los dem\u00e1s sujetos procesales, los canales digitales elegidos para los fines del proceso o tr\u00e1mite y enviar a trav\u00e9s de estos un ejemplar de\u00a0<em><u>todos<\/u><\/em><u>\u00a0los memoriales o actuaciones<\/u>\u00a0que realicen, simult\u00e1neamente con copia incorporada al mensaje enviado a la autoridad judicial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Identificados los canales digitales elegidos, desde all\u00ed se originar\u00e1n todas las actuaciones y desde estos se surtir\u00e1n todas las notificaciones, mientras no se informe un nuevo canal. Es deber de los sujetos procesales, en desarrollo de lo previsto en el art\u00edculo 78 numeral 5 del C\u00f3digo General del Proceso, comunicar cualquier cambio de direcci\u00f3n o medio electr\u00f3nico, so pena de que las notificaciones se sigan surtiendo v\u00e1lidamente en la anterior.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todos los sujetos procesales cumplir\u00e1n los deberes constitucionales y legales para colaborar solidariamente con la buena marcha del servicio p\u00fablico de administraci\u00f3n de justicia. La autoridad judicial competente adoptar\u00e1 las medidas necesarias para garantizar su cumplimiento\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"103\">\n<li>En tales t\u00e9rminos, la Sala advierte que, conforme a la legislaci\u00f3n procesal, el empleo de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n para las notificaciones no es\u00a0una\u00a0<em>opci\u00f3n<\/em>\u00a0o una\u00a0<em>facultad<\/em>\u00a0de las partes. Es un verdadero deber que implica que las partes deben informar al juez las direcciones de correo electr\u00f3nico a las que ser\u00e1n notificadas. As\u00ed lo ha interpretado la Corte Constitucional. En efecto, en la sentencia C-420 de 2020 la Corte Constitucional se\u00f1al\u00f3 que las autoridades judiciales no requieren la autorizaci\u00f3n de las partes interesadas para notificarlas electr\u00f3nicamente. Por lo dem\u00e1s, cuando la respectiva autoridad judicial ya ha resuelto notificar electr\u00f3nicamente sus providencias a la parte interesada, seg\u00fan el art\u00edculo 8 de la Ley 2213 de 2022, la Sala resalta que la ley s\u00f3lo excusa el cumplimiento de este deber si las partes justifican razonablemente por qu\u00e9 no pueden ser notificadas por correo electr\u00f3nico. Al respecto, el par\u00e1grafo 1\u00ba del art\u00edculo 1\u00ba de la Ley 2213 de 2022 dispone que \u201c[l]os sujetos procesales y la autoridad judicial competente deber\u00e1n manifestar las razones por las cuales no pueden realizar una actuaci\u00f3n judicial espec\u00edfica a trav\u00e9s de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y las comunicaciones de lo cual se dejar\u00e1 constancia en el expediente y se realizar\u00e1 de manera presencial\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"104\">\n<li>En el caso concreto,\u00a0el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0justific\u00f3 su negativa a recibir notificaciones por correo electr\u00f3nico en el hecho de que, en su \u201ccalidad de alto ejecutivo, recib[e] diariamente un alto volumen de mensajes en [su] bandeja de entrada\u201d. Esta circunstancia, hac\u00eda muy probable que, dada la gran cantidad de correos recibidos, \u201cse pudiesen pasar, y efectivamente hubo comunicaciones que se pasaron por alto\u201d<a name=\"_ftnref169\"><\/a>[169]. La Sala S\u00e9ptima considera que esta justificaci\u00f3n no demuestra que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no pudiera \u201crealizar una actuaci\u00f3n judicial espec\u00edfica a trav\u00e9s de las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y las comunicaciones\u201d<a name=\"_ftnref170\"><\/a>[170], como la notificaci\u00f3n. En el mejor de los casos, esta justificaci\u00f3n era id\u00f3nea para solicitar un cambio en la direcci\u00f3n de correo electr\u00f3nico de notificaci\u00f3n, mas no para prescindir por completo de cualquier notificaci\u00f3n electr\u00f3nica. De hecho, seg\u00fan el propio dicho del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, contaba con \u201c4 dispositivos (Computador de mesa, port\u00e1til, tableta, y celular)\u201d que ten\u00edan acceso a su correo electr\u00f3nico. Si bien sostuvo que su correo no se actualizaba de igual manera en todos los dispositivos, ello demuestra que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0dispon\u00eda de los elementos t\u00e9cnicos suficientes para ser notificado virtualmente. Adem\u00e1s, comprueba que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0ten\u00eda conocimiento y costumbre de manipular dichas herramientas.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"105\">\n<li><u>Segundo<\/u>. La Sala considera que, a diferencia de lo se\u00f1alado por el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, la notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n a la audiencia por correo electr\u00f3nico no vulner\u00f3 el principio de confianza leg\u00edtima.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"106\">\n<li>La Sala\u00a0reconoce que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0pareci\u00f3 haber aceptado la solicitud del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0de no recibir notificaciones por correo electr\u00f3nico.\u00a0Esto, porque notific\u00f3 algunas de sus decisiones de manera f\u00edsica<a name=\"_ftnref171\"><\/a>[171].\u00a0Asimismo,\u00a0el 22 de octubre de 2024 se disculp\u00f3 por no poder remitir una notificaci\u00f3n personal f\u00edsica al accionante por la premura del tiempo<a name=\"_ftnref172\"><\/a><sup>[172]<\/sup>. No obstante, la Sala nota que no hay evidencia alguna que demuestre que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0hubiera (i) ordenado notificar al accionante \u00fanica y exclusivamente de forma f\u00edsica, o (ii) prohibido a sus funcionarios volver a remitir notificaciones personales al correo electr\u00f3nico del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"107\">\n<li>Por el contrario, a pesar de que el 9 de enero de 2024 el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s\u00a0<\/em>solicit\u00f3 no recibir m\u00e1s notificaciones por correo electr\u00f3nico<a name=\"_ftnref173\"><\/a><sup>[173]<\/sup>, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3 al correo electr\u00f3nico\u00a0<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com, entre otras, las siguientes actuaciones: (i) el 29 de abril de 2024, la solicitud de los datos del profesional de la salud\u00a0<em>Eduardo<\/em><a name=\"_ftnref174\"><\/a>[174], (ii) el mismo 29 de abril de 2024, la solicitud de notificaci\u00f3n a\u00a0<em>Arnoldo<\/em>, \u201cen calidad de empleado de la empresa\u00a0<em>Eterna<\/em>\u201d<a name=\"_ftnref175\"><\/a>[175], (iii) el auto del 17 de octubre de 2024, por medio del que acept\u00f3 la solicitud del apoderado del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0para fijar una nueva fecha de audiencia<a name=\"_ftnref176\"><\/a>[176]. La Sala S\u00e9ptima destaca que ni el accionante ni su apoderado manifestaron inconformidad alguna respecto de las notificaciones y comunicaciones que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0recibi\u00f3 al correo \u201c<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com\u201d desde abril hasta diciembre de 2024. Por lo tanto, no es posible concluir que la notificaci\u00f3n de la audiencia del 18 de diciembre de 2024 haya sido sorpresiva.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"108\">\n<li>De otro lado, la Sala S\u00e9ptima resalta que,\u00a0tras la audiencia del 18 de diciembre de 2024, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0continu\u00f3 utilizando el correo electr\u00f3nico\u00a0<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com\u00a0para presentar memoriales y recursos. En efecto, por medio de correo electr\u00f3nico de 23 de diciembre de 2024, el accionante se comunic\u00f3 con la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0y su apoderado \u2014simult\u00e1neamente\u2014 para formular la siguiente solicitud: \u201c[p]or favor ni un escrito m\u00e1s sin mi autorizaci\u00f3n expresa y escrita. Con este son dos en el que no hay autorizaci\u00f3n expresa o escrita\u201d<a name=\"_ftnref177\"><\/a>[177]. Adem\u00e1s, el 14 de enero de 2025, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0incluy\u00f3 expresamente el mismo correo como direcci\u00f3n de notificaci\u00f3n en un derecho de petici\u00f3n que elev\u00f3 a la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em><a name=\"_ftnref178\"><\/a>[178].\u00a0Adem\u00e1s, la Sala S\u00e9ptima subraya que, en respuesta al auto de pruebas, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0precis\u00f3 que ha adelantado los tr\u00e1mites MP.\u00a0<em>170424<\/em>\u00a0y MP.\u00a0<em>151125<\/em>, sin que en estos el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0haya manifestado la intenci\u00f3n de no ser notificado por medios electr\u00f3nicos.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"109\">\n<li>Asimismo, llama la atenci\u00f3n de la Sala S\u00e9ptima el hecho de que, a pesar de que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0manifest\u00f3 que no deseaba recibir notificaciones judiciales al correo \u201c<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com\u201d porque pod\u00eda pasarlas por alto en el proceso ante la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>, en su escrito de tutela precis\u00f3 expresamente que recibir\u00eda notificaciones a este correo. En efecto, la secci\u00f3n IX de la tutela, se\u00f1ala lo siguiente: \u201cIX. NOTIFICACIONES: \/\/ El accionante,\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0recibir\u00e1 notificaciones en el correo electr\u00f3nico:\u00a0<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com\u00a0y\u00a0<em>legal<\/em>@<em>eterna<\/em>.com\u201d. En criterio de la Sala Plena, estas actuaciones evidencian que el correo electr\u00f3nico\u00a0<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com, era \u2014y sigue siendo\u2014 un medio de notificaci\u00f3n id\u00f3neo y eficaz dado que es la direcci\u00f3n de correo electr\u00f3nico que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0usa para los procesos judiciales en los que participa.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"110\">\n<li>Por \u00faltimo, la Sala S\u00e9ptima tambi\u00e9n advierte que, en sede de revisi\u00f3n, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0asegur\u00f3 que nunca abri\u00f3 el correo por medio del que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0lo cit\u00f3 a la audiencia de 18 de diciembre de 2024. Para demostrar lo anterior, aport\u00f3 un \u201cinforme base de opini\u00f3n pericial inform\u00e1tica forense\u201d. La Sala S\u00e9ptima considera que este no constituye un argumento id\u00f3neo para controvertir la eficacia de la notificaci\u00f3n por correo electr\u00f3nico efectuada por la<em>\u00a0Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0a la direcci\u00f3n\u00a0<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com. Esto, toda vez que el art\u00edculo 8 de la Ley 2213 de 2022 establece que la \u201cnotificaci\u00f3n personal se entender\u00e1 realizada una vez transcurridos dos d\u00edas h\u00e1biles siguientes al env\u00edo del mensaje y los t\u00e9rminos empezar\u00e1n a contarse cu\u00e1ndo el iniciador\u00a0<em>recepcione<\/em>\u00a0acuse de recibo o se pueda por otro medio constatar el acceso del destinatario al mensaje\u201d. Al respecto, la Corte Constitucional ha se\u00f1alado que \u201cla garant\u00eda de publicidad de las providencias solo podr\u00e1 tenerse por satisfecha con la demostraci\u00f3n de que la notificaci\u00f3n ha sido\u00a0<b><strong>recibida<\/strong><\/b>\u00a0con \u00e9xito por su destinatario\u201d<a name=\"_ftnref179\"><\/a>[179]\u00a0(\u00e9nfasis a\u00f1adido). Por ende, no es requisito que la parte interesada haya, en efecto,\u00a0<em>consultado\u00a0<\/em>o\u00a0<em>abierto\u00a0<\/em>el mensaje de datos para que la notificaci\u00f3n que incorpora se entienda perfeccionada.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"111\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima observa que, seg\u00fan la informaci\u00f3n que reposa en el expediente, los se\u00f1ores\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Javier<\/em>\u00a0\u2014apoderado\u2014 efectivamente recibieron la notificaci\u00f3n del auto de 25 de noviembre de 2024, mediante el cual la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia\u00a0<\/em>fij\u00f3 como fecha de audiencia el 18 de diciembre siguiente. En efecto, el servidor de Microsoft Outlook certific\u00f3 que el correo, por medio del cual se remiti\u00f3 este pronunciamiento, fue entregado con \u00e9xito a las direcciones \u201c<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com\u201d y \u201c<em>javier<\/em>@<em>abogado<\/em>.com\u201d, es decir, que el mensaje de datos no rebot\u00f3 ni fracas\u00f3, sino que efectivamente fue recibido en dichas direcciones. Al respecto, de acuerdo con el art\u00edculo 8 de la Ley 2213 de 2022 y la postura del Consejo de Estado, la Corte Suprema de Justicia y la Sala Plena expresada en la Sentencia C-420 de 2020, la Sala S\u00e9ptima reitera que \u201cla notificaci\u00f3n de las providencias judiciales y los actos administrativos no se entiende surtida solo con el env\u00edo de la comunicaci\u00f3n mediante la cual se notifica (sea cual fuere el medio elegido para el efecto) sino que resulta indispensable comprobar que el notificado\u00a0<b><strong>recibi\u00f3<\/strong><\/b>\u00a0efectivamente tal comunicaci\u00f3n\u201d (\u00e9nfasis a\u00f1adido)<a name=\"_ftnref180\"><\/a>[180]. Por lo dem\u00e1s, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no aleg\u00f3 que el correo nunca hubiera sido recibido. Por el contrario, adujo no haberlo le\u00eddo, lo cual es irrelevante para el perfeccionamiento de la notificaci\u00f3n electr\u00f3nica.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"112\">\n<li>En s\u00edntesis, la Corte concluye que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3\u00a0debidamente\u00a0al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0la programaci\u00f3n de la audiencia del 18 de diciembre de 2024. Esto, porque conforme al art\u00edculo 12 de la Ley 294 de 1996 y la Ley 2213 de 2022, lo notific\u00f3 de forma personal a la direcci\u00f3n de correo electr\u00f3nico\u00a0<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com. Esta direcci\u00f3n de correo electr\u00f3nico es la que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0utiliz\u00f3 durante el proceso para acceder a las diligencias y recibir notificaciones y comunicaciones. La ley procesal no habilitaba al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0a impedir que el juez lo notificara por correo electr\u00f3nico y, en todo caso, el accionante no justific\u00f3 dicha solicitud. Menos a\u00fan, en casos en los que, como este, se demuestra que la parte (i) cuenta con medios tecnol\u00f3gicos y t\u00e9cnicos para revisar las notificaciones electr\u00f3nicas y (ii) utiliza el correo electr\u00f3nico para llevar a cabo actuaciones procesales, lo que demuestra que es un medio id\u00f3neo de notificaci\u00f3n. Por lo dem\u00e1s, la notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n a este correo electr\u00f3nico no constituy\u00f3 una actuaci\u00f3n sorpresiva e injustificada que desconociera el principio de confianza leg\u00edtima.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>(c)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/em><em>En cualquier caso, aun si se concluyera que la notificaci\u00f3n fue indebida,<\/em><em>\u00a0<\/em><em>la nulidad procesal que de ah\u00ed se derivar\u00eda se sane\u00f3\u00a0<\/em><em>de conformidad con l<\/em><em>o previsto en<\/em><em>\u00a0art\u00edculo 136 del C\u00f3digo General del Proceso<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"113\">\n<li>La Sala\u00a0reitera que, conforme a la jurisprudencia constitucional uniforme, las irregularidades en la notificaci\u00f3n s\u00f3lo constituyen un defecto procedimental absoluto si el yerro procesal (i) es \u201ctrascendente\u201d o \u201cdeterminante\u201d, lo que implica que obstaculiza efectivamente el ejercicio del derecho de defensa y contradicci\u00f3n<a name=\"_ftnref181\"><\/a><sup>[181]<\/sup>, (ii) no es imputable a la falta de diligencia procesal del afectado<a name=\"_ftnref182\"><\/a><sup>[182]<\/sup>, sino a la \u201cconducta omisiva de la autoridad judicial\u201d<a name=\"_ftnref183\"><\/a><sup>[183]<\/sup>\u00a0y (iii) no fue saneada durante el proceso<a name=\"_ftnref184\"><\/a><sup>[184]<\/sup>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"114\">\n<li>Con fundamento en esta regla de decisi\u00f3n, la Sala\u00a0subraya que, incluso si hipot\u00e9ticamente se considerara que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0err\u00f3 al remitir la notificaci\u00f3n del auto que program\u00f3 para el 18 de diciembre de 2024 la audiencia de fallo al correo \u201c<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com\u201d,\u00a0este\u00a0yerro\u00a0no configurar\u00eda un defecto procedimental absoluto. Esto, porque:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El yerro no fue trascendente o determinante. Lo anterior se reitera porque el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, abogado apoderado del accionante, fue debidamente notificado de la citaci\u00f3n a la audiencia. Como se expuso, la notificaci\u00f3n del apoderado hace las veces de notificaci\u00f3n al poderdante.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Conforme al numeral 11 del art\u00edculo 78 del C\u00f3digo General del Proceso, el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>\u00a0ten\u00eda el deber procesal de informar al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0de la programaci\u00f3n de la audiencia. No existe evidencia en el expediente de que el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>\u00a0haya incumplido este deber. En cualquier caso, aun si as\u00ed fuera, esta falta de diligencia ser\u00eda imputable el apoderado, no a una conducta omisiva de la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>. Por lo dem\u00e1s, la Sala reitera que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no aleg\u00f3 una violaci\u00f3n del derecho a la defensa t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"115\">\n<li>En cualquier caso, la presunta nulidad procesal que podr\u00eda haberse generado por la indebida citaci\u00f3n a la audiencia fue saneada. El numeral 1 del art\u00edculo 136 del C\u00f3digo General del Proceso\u00a0dispone que\u00a0un eventual vicio de nulidad puede sanearse cuando \u201cla parte que pod\u00eda alegarla no lo hizo oportunamente o actu\u00f3 sin proponerla\u201d. En\u00a0criterio de la Sala, esto fue lo que ocurri\u00f3 en este caso.\u00a0Esto, porque, como se expuso, luego de la solicitud encaminada a no ser notificado por medios electr\u00f3nicos o digitales,\u00a0el accionante recibi\u00f3 comunicaciones y notificaciones relevantes a la direcci\u00f3n \u201c<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com\u201d.\u00a0Sin embargo, el accionante y su apoderado no presentaron ninguna solicitud de nulidad respecto de estas notificaciones y, por el contrario, continuaron actuando en el proceso.\u00a0Incluso, la Sala resalta que el 18 de diciembre de 2024, horas antes de la audiencia,\u00a0el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, en nombre del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, remiti\u00f3 un memorial a la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0con copia al correo\u00a0<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com. En este correo,\u00a0no controvirti\u00f3 las providencias que ya le ven\u00edan siendo notificadas por email a su poderdante\u00a0y tampoco manifest\u00f3 que el accionante hubiera sido citado de forma indebida<a name=\"_ftnref185\"><\/a>[185].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"116\">\n<li><u>Conclusi\u00f3n sobre el Defecto No. 1<\/u>. En s\u00edntesis, la Corte concluye que\u00a0la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0no incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto por la indebida notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0para la audiencia del 18 de diciembre de 2024. Lo anterior, por tres razones:\u00a0(a)\u00a0la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3 de forma correcta al apoderado judicial del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0sobre la programaci\u00f3n de tal audiencia; (b)\u00a0la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0estaba facultada para notificar al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0por correo electr\u00f3nico; y (c) en cualquier caso, aun si se concluyera que la notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n fue indebida,\u00a0la nulidad procesal que de ah\u00ed se derivar\u00eda no configura un defecto procedimental absoluto porque,\u00a0de conformidad con lo previsto en\u00a0art\u00edculo 136 del C\u00f3digo General del Proceso, qued\u00f3 saneada.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>5.2.\u00a0\u00a0<em>Defecto 2<\/em>: la presunta notificaci\u00f3n indebida de la citaci\u00f3n de testigos a la audiencia de 18 de diciembre de 2024<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(i)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<u>Posiciones de las partes y problema jur\u00eddico\u00a0<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"117\">\n<li>El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0aleg\u00f3 que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto al notificar de forma indebida la citaci\u00f3n a la audiencia de pruebas a los testigos\u00a0<em>Arnoldo<\/em>,\u00a0<em>Eduardo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Romeo<\/em>. De un lado, env\u00edo la citaci\u00f3n al se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0al correo electr\u00f3nico info@<em>eterna<\/em>.com, el cual no era su correo personal ni correspond\u00eda al correo de notificaciones judiciales de\u00a0<em>Eterna<\/em>. Por otra parte, envi\u00f3 la citaci\u00f3n al se\u00f1or\u00a0<em>Eduardo<\/em>\u00a0a la direcci\u00f3n\u00a0<em>eduardo<\/em>@<em>universidad.com<\/em>, sin que existiera prueba de que el testigo la utilizara. Por \u00faltimo, cit\u00f3 al se\u00f1or\u00a0<em>Romeo<\/em>\u00a0a un \u201ccorreo electr\u00f3nico que no le pertenece\u201d. Seg\u00fan el accionante, la indebida citaci\u00f3n de estos testigos tuvo una incidencia significativa en la decisi\u00f3n del 18 de diciembre de 2024, puesto que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0\u201cresolvi\u00f3 calificar su renuencia [a] asistir a testificar como un indicio a favor de la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"118\">\n<li>La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>, por su parte, sostuvo que no incurri\u00f3 en el defecto alegado. Asegur\u00f3 que tramit\u00f3 la citaci\u00f3n de los testimonios conforme a las reglas del C\u00f3digo General del Proceso. En particular, se\u00f1al\u00f3 que en cumplimiento de lo previsto en el art\u00edculo 218 del CGP, prescindi\u00f3 de los testigos que no comparecieron.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<ol start=\"119\">\n<li><em>Problema jur\u00eddico<\/em>. La Sala debe resolver el siguiente problema jur\u00eddico:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfLa\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto al, presuntamente, notificar indebidamente a los se\u00f1ores\u00a0<em>Eduardo, Arnoldo\u00a0<\/em>y\u00a0<em>Romeo<\/em>\u00a0para que rindieran testimonio y\/o\u00a0peritaje en el marco del proceso de medidas de protecci\u00f3n MP.\u00a0<em>24052001<\/em>?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(ii)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<u>An\u00e1lisis de la Sala<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"120\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima considera que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0no incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto en la notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n a los testigos y al perito para la audiencia del 18 de diciembre de 2024.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"121\">\n<li>El numeral 11 del art\u00edculo 78 del CGP<em>\u00a0<\/em>dispone que es deber de las partes y sus apoderados \u201c[c]itar a los testigos cuya declaraci\u00f3n haya sido decretada a instancia suya, por cualquier medio eficaz, y allegar al expediente la prueba de la citaci\u00f3n\u201d. Por su parte, el art\u00edculo 217 del mismo c\u00f3digo prev\u00e9 lo siguiente:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c<b><strong>CITACI\u00d3N DE LOS TESTIGOS.<\/strong><\/b>\u00a0La parte que haya solicitado el testimonio deber\u00e1 procurar la comparecencia del testigo. Cuando la declaraci\u00f3n de los testigos se decrete de oficio o la parte que solicit\u00f3 la prueba lo requiera, el secretario los citar\u00e1 por cualquier medio de comunicaci\u00f3n expedito e id\u00f3neo, dejando constancia de ello en el expediente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando el testigo fuere dependiente de otra persona, tambi\u00e9n se comunicar\u00e1 al empleador o superior para los efectos del permiso que este debe darle.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la citaci\u00f3n se prevendr\u00e1 al testigo y al empleador sobre las consecuencias del desacato\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"122\">\n<li>El art\u00edculo 226 del CGP regula la procedencia del peritaje. La lectura de este art\u00edculo implica que, en principio, el peritaje es una prueba de naturaleza documental escrita<a name=\"_ftnref186\"><\/a>[186]. Por su parte, el art\u00edculo 227 del CGP regula la pr\u00e1ctica del dictamen de parte. Este dispone que:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c<b><strong>ART\u00cdCULO 227. DICTAMEN APORTADO POR UNA DE LAS PARTES.<\/strong><\/b><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b>La parte que pretenda valerse de un dictamen pericial deber\u00e1 aportarlo en la respectiva oportunidad para pedir pruebas. Cuando el t\u00e9rmino previsto sea insuficiente para aportar el dictamen, la parte interesada podr\u00e1 anunciarlo en el escrito respectivo y deber\u00e1 aportarlo dentro del t\u00e9rmino que el juez conceda, que en ning\u00fan caso podr\u00e1 ser inferior a diez (10) d\u00edas. En este evento el juez har\u00e1 los requerimientos pertinentes a las partes y terceros que deban colaborar con la pr\u00e1ctica de la prueba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El dictamen deber\u00e1 ser emitido por instituci\u00f3n o profesional especializado\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"123\">\n<li>La Sala considera que las pruebas que reposan en el expediente demuestran que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0cit\u00f3 al perito y a los testigos conforme a las reglas previstas en los art\u00edculos 78, 217 y 227 del CGP. En cualquier caso, aun si se aceptara que existi\u00f3 un error en las direcciones de citaci\u00f3n y notificaci\u00f3n, este yerro\u00a0procesal\u00a0(i) ser\u00eda imputable a la falta de diligencia del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado y (ii) qued\u00f3 saneado durante el proceso ordinario. A continuaci\u00f3n, la Sala desarrolla cada uno de estos puntos respecto de cada testigo y perito:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"124\">\n<li><em>Citaci\u00f3n de Arnoldo y Eduardo<\/em>. Durante la audiencia del 22 de abril de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0decret\u00f3 como \u201cpruebas de oficio\u201d los testimonios de (i)\u00a0<em>Eduardo<\/em>\u00a0y (ii) \u201c<em>Arnoldo<\/em>, empleado de\u00a0<em>Eterna<\/em>\u201d<a name=\"_ftnref187\"><\/a>[187]. Posteriormente, el 29 de abril de 2024 remiti\u00f3 un correo electr\u00f3nico en el que solicit\u00f3 a las partes y sus apoderados \u201clos datos del profesional de la salud\u00a0<em>Eduardo<\/em>, con miras a la citaci\u00f3n de parte del despacho para que rinda testimonio dentro de la MP\u00a0<em>24052001<\/em>\u201d<a name=\"_ftnref188\"><\/a>[188]. La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0envi\u00f3 este correo a las direcciones \u201c<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com\u201d y \u201c<em>javier<\/em>@<em>abogado<\/em>.com\u201d. En el expediente consta que este correo fue recibido<a name=\"_ftnref189\"><\/a>[189]. Ese mismo d\u00eda, la Comisar\u00eda de Familia remiti\u00f3 un correo electr\u00f3nico a las direcciones \u201cinfo@<em>eterna<\/em>.com\u201d y \u201c<em>andr\u00e9s<\/em>@<em>eterna<\/em>.com\u201d en el que solicit\u00f3 notificar la citaci\u00f3n al se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>, quien era empleado de\u00a0<em>Eterna<\/em>. Adem\u00e1s, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0pidi\u00f3 que, si el se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0no estaba vinculado laboralmente con dicha empresa, los destinatarios de su solicitud informaran el \u201ccorreo personal y dem\u00e1s datos registrados, con el fin de proceder a la citaci\u00f3n\u201d<a name=\"_ftnref190\"><\/a>[190].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"125\">\n<li>Luego, el 2 de mayo de 2024, la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0aport\u00f3, como correo electr\u00f3nico de citaci\u00f3n para el se\u00f1or\u00a0<em>Eduardo<\/em>, la direcci\u00f3n \u201c<em>eduardo<\/em>@<em>universidad<\/em>.com\u201d<a name=\"_ftnref191\"><\/a><sup>[191]<\/sup>. Posteriormente, el 11 de septiembre de 2024 la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0remiti\u00f3 un correo de citaci\u00f3n a tal direcci\u00f3n, con copia a las direcciones \u201cinfo@<em>eterna<\/em>.com\u201d y \u201c<em>javier<\/em>@<em>abogado<\/em>.com\u201d<a name=\"_ftnref192\"><\/a><sup>[192]<\/sup>. Por \u00faltimo, en las audiencias del 7 de mayo de 2024 y del 25 de septiembre de 2024<a name=\"_ftnref193\"><\/a>[193], la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0constat\u00f3 que, pese a haber sido citados, los testigos no comparecieron\u00a0y dej\u00f3 constancia de esta situaci\u00f3n en las actas de las diligencias.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"126\">\n<li>En tales t\u00e9rminos, respecto de la citaci\u00f3n de cada uno de estos testigos, la Sala advierte lo siguiente:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"104\"><b><strong><em>Eduardo<\/em><\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"520\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado, el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, no aportaron la direcci\u00f3n de notificaci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Eduardo<\/em>. Lo anterior, pese a que (i) la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0se los solicit\u00f3 de forma expresa y (ii) el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0fue su jefe en la empresa\u00a0<em>Eterna<\/em>. Esto implica que incumplieron con\u00a0(i)\u00a0el deber procesal previsto en el inciso 1\u00ba del art\u00edculo 217 del CGP, as\u00ed como (ii) el deber procesal previsto en el numeral 8\u00ba del art\u00edculo 78\u00a0<em>ibidem<\/em>, seg\u00fan el cual es deber de las partes y sus apoderados \u201cPrestar al juez su colaboraci\u00f3n para la pr\u00e1ctica de pruebas y diligencias\u201d. Por\u00a0lo tanto, cualquier error en la notificaci\u00f3n ser\u00eda imputable a su falta de diligencia, no a una omisi\u00f3n de la autoridad judicial.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0A pesar de lo anterior, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0envi\u00f3 la citaci\u00f3n del testigo (i) al correo electr\u00f3nico que la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0aport\u00f3, as\u00ed como (ii) al correo electr\u00f3nico de su contratante, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, y a su apoderado, el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>. En criterio de la Sala, estos correos eran un medio\u00a0<em>prima facie<\/em>\u00a0\u201cid\u00f3neo\u201d de notificaci\u00f3n, en los t\u00e9rminos del inciso 1\u00ba del art\u00edculo 217 del CGP.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado, el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, no expresaron reparo alguno respecto de la direcci\u00f3n de notificaci\u00f3n personal aportada por la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>. Luego, en la audiencia de 25 de septiembre de 2024<a name=\"_ftnref194\"><\/a><sup>[194]<\/sup>\u00a0la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0se\u00f1al\u00f3 que el se\u00f1or\u00a0<em>Eduardo<\/em>\u00a0no se present\u00f3.\u00a0En esta audiencia estaban presentes el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado, el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, quienes no controvirtieron ni expresaron ning\u00fan reparo respecto de la citaci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Eduardo<\/em>. Por lo tanto, conforme al art\u00edculo 136 del CGP, cualquier eventual nulidad o irregularidad procesal qued\u00f3 saneada.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"104\"><b><strong><em>Arnoldo<\/em><\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"520\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado, el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, no aportaron la direcci\u00f3n de notificaci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>. Lo anterior, pese a que (i) la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0se los solicit\u00f3 de forma expresa y (ii) ten\u00edan conocimiento de la direcci\u00f3n de notificaci\u00f3n. En efecto, en la acci\u00f3n de tutela el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0manifest\u00f3 que la direcci\u00f3n de notificaci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0era la siguiente:\u00a0 gestionhumana@<em>eterna<\/em>.com, y\u00a0<em>no\u00a0<\/em>info@<em>eterna<\/em>.com<a name=\"_ftnref195\"><\/a>[195]. En criterio de la Sala, esto implica que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0incumpli\u00f3 con el deber procesal previsto en el inciso 1\u00ba del art\u00edculo 217 del CGP y\u00a0el numeral 8\u00ba del art\u00edculo 78 del CGP.\u00a0\u00a0Por lo tanto, cualquier error en la notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n ser\u00eda imputable a su falta de diligencia, no a una conducta omisiva de la autoridad judicial.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0En cualquier caso, conforme a lo previsto en el art\u00edculo 217 del CGP, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0envi\u00f3 la citaci\u00f3n\u00a0del se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0a su empleador, la empresa\u00a0<em>Eterna<\/em>, a las siguientes direcciones de notificaci\u00f3n:\u00a0<a href=\"mailto:info@eterna.com\">info@<em>eterna<\/em>.com<\/a>\u00a0y andr\u00e9s@eterna.com. La Sala reconoce que la primera direcci\u00f3n no es la de notificaciones judiciales\u00a0de la empresa. Sin embargo, la segunda direcci\u00f3n era a la que ven\u00eda notificado de las actuaciones al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, quien, en el marco del proceso, figur\u00f3 en algunos correos como \u201cCEO\u201d de \u201c<em>Eterna<\/em>\u00a0S.A.S\u201d<a name=\"_ftnref196\"><\/a>[196]. En tales t\u00e9rminos, la Sala considera que esta direcci\u00f3n era un medio \u201cid\u00f3neo\u201d de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado, el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, no expresaron ning\u00fan reparo respecto de la direcci\u00f3n de notificaci\u00f3n personal a\u00a0la que el testigo fue citado. Luego, en las audiencias de 7 de mayo de 2024<a name=\"_ftnref197\"><\/a><sup>[197]<\/sup>\u00a0y 25 de septiembre de 2024<a name=\"_ftnref198\"><\/a><sup>[198]<\/sup>, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0se\u00f1al\u00f3 que el se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0no se present\u00f3. En esta \u00faltima audiencia estaban presentes el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado, quienes no controvirtieron ni expresaron ning\u00fan reparo. Por lo tanto, conforme al art\u00edculo 136 del CGP, cualquier eventual nulidad o irregularidad procesal qued\u00f3 saneada.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0En todo caso, la Sala S\u00e9ptima constata que el se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0no solo estaba citado, sino que, adem\u00e1s, se enter\u00f3 efectivamente de la necesidad de comparecer a audiencia ante la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>. Lo anterior, toda vez que, durante la audiencia del 7 de mayo de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0dej\u00f3 la siguiente constancia: \u201c[s]iendo as\u00ed las cosas se deja constancia que el se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>, no comparece, quien est\u00e1 previamente citado para diligencia de testimonio para el d\u00eda de hoy a las 08:00 a.m.,\u00a0<b><strong>se evidencia correo remitido por el se\u00f1or, indicando que no puede comparecer y solicita nuevamente la programaci\u00f3n de la diligencia<\/strong><\/b>\u201d (\u00e9nfasis a\u00f1adido).\u00a0En tales t\u00e9rminos,\u00a0contrario a lo sostenido por el accionante, la Sala S\u00e9ptima constata que la falta de asistencia del se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0obedeci\u00f3 a su falta de diligencia, no a que no hubiera recibido la citaci\u00f3n.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"127\">\n<li><em>Citaci\u00f3n de Romeo<\/em>. El 9 de enero de 2024, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0solicit\u00f3 citar al se\u00f1or\u00a0<em>Romeo<\/em>\u00a0en calidad de \u201ctestigo perito\u201d o \u201cProfesional en Investigaci\u00f3n Criminal\u201d<a name=\"_ftnref199\"><\/a>[199]. El 9 de febrero siguiente<a name=\"_ftnref200\"><\/a>[200], la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0aclar\u00f3 cu\u00e1l deb\u00eda ser el objeto del peritaje del se\u00f1or\u00a0<em>Romeo<\/em><a name=\"_ftnref201\"><\/a>[201]. Luego, en audiencia del 22 de abril de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0decret\u00f3 la prueba\u00a0testimonial o pericial\u00a0de\u00a0<em>Romeo<\/em><a name=\"_ftnref202\"><\/a>[202]\u00a0y aclar\u00f3 que \u201c[l]os testigos de la parte accionada ser\u00e1n citados de manera directa por ellos,\u00a0<b><strong><u>para los peritos que deben ser citados por el despacho se recibir\u00e1n los datos por medio del correo electr\u00f3nico (\u2026) para proceder de conformidad<\/u><\/strong><\/b>\u201d<a name=\"_ftnref203\"><\/a>[203]. En esta audiencia estaban presentes (i) el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y (ii) su apoderado judicial, el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>, quien suscribi\u00f3 el acta de la audiencia<a name=\"_ftnref204\"><\/a>[204]. Luego, durante la audiencia de 18 de diciembre de 2024, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0dej\u00f3 constancia de que \u201c[r]especto de la declaraci\u00f3n de\u00a0<em>Romeo<\/em>\u00a0[\u2026] no hace presencia en el despacho por lo que no es posible la pr\u00e1ctica y de conformidad con el CGP se entiende desistidos\u201d<a name=\"_ftnref205\"><\/a>[205].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"128\">\n<li>La Sala\u00a0reconoce\u00a0que no es claro cu\u00e1l fue el tipo de prueba que\u00a0la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0decret\u00f3: (i) un dictamen pericial que ser\u00eda aportado por el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0con la firma del se\u00f1or\u00a0<em>Romeo<\/em>, o (ii) un testimonio del se\u00f1or\u00a0<em>Romeo<\/em>, en calidad de experto. En cualquier caso, con independencia del tipo\u00a0de\u00a0prueba, la Sala considera que la falta de la presentaci\u00f3n del peritaje o testimonio, seg\u00fan corresponda,\u00a0no es imputable a la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0y, por lo tanto, no configura un defecto procedimental absoluto:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"141\"><b><strong>Peritaje de parte<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"482\">En caso de que se interprete que se decret\u00f3 una prueba pericial, de conformidad con el art\u00edculo 227 del CGP, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0era quien deb\u00eda \u201caportarlo en la respectiva oportunidad para pedir pruebas\u201d. No obra prueba de que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0hubiera aportado oportunamente el dictamen pericial del se\u00f1or\u00a0<em>Romeo<\/em>, por lo que su desistimiento no es imputable a la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"141\"><b><strong>Testimonio<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"482\">En caso de que se interprete que se decret\u00f3 un testimonio, la Sala S\u00e9ptima encuentra que, de conformidad con el art\u00edculo 217 del CGP, era precisamente al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0a quien correspond\u00eda \u201cprocurar la comparecencia del testigo\u201d.\u00a0Sin embargo, no lo hizo.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"129\">\n<li>Por \u00faltimo, la Sala resalta que, contrario a la sostenido por el accionante, no es cierto que la inasistencia de los testigos hubiera tenido una incidencia determinante en la resoluci\u00f3n del 18 de diciembre de 2024. La\u00a0Sala S\u00e9ptima reconoce que,\u00a0conforme al acta de la audiencia de 18 de diciembre de 2024,\u00a0la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0se\u00f1al\u00f3 lo siguiente respecto de la inasistencia de los testigos:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cRespecto de la renuencia de los testigos, al comparecer a declarar, se tiene como indicio a favor de la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0toda vez que los mismos tienen una relaci\u00f3n directa con el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, el profesional de la salud era contratado por el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y respecto del se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>, se estableci\u00f3 que es empleado de la empresa\u00a0<em>Eterna<\/em>\u00a0y consecuentemente depende del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u201d<a name=\"_ftnref206\"><\/a>[206].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"130\">\n<li>No obstante, la Sala S\u00e9ptima observa que tal consideraci\u00f3n no tuvo una incidencia determinante ni fue decisiva en la resoluci\u00f3n del 18 de diciembre de 2024. Lo anterior, toda vez que esta resoluci\u00f3n se fundament\u00f3 en la valoraci\u00f3n de m\u00faltiples pruebas documentales y testimonios que permitieron a la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0arribar a sus conclusiones. Si la consideraci\u00f3n transcrita en realidad hubiera tenido un car\u00e1cter determinante en la decisi\u00f3n, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0habr\u00eda podido asumir como ciertos todos los hechos que adujo la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>. Sin embargo, en contraste, la Sala S\u00e9ptima observa que, de manera seria y reflexiva, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>, por ejemplo, se abstuvo de acreditar la configuraci\u00f3n de violencia econ\u00f3mica en el proceso MP.\u00a0<em>24052001<\/em>, y descart\u00f3 tener certeza de la instalaci\u00f3n de micr\u00f3fonos u otros medios de espionaje por parte del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"131\">\n<li><u>Conclusi\u00f3n<\/u><u>\u00a0sobre el Defecto No. 2<\/u>.<b><strong>\u00a0<\/strong><\/b>En s\u00edntesis, la Corte concluye que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0no incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto\u00a0en la citaci\u00f3n de\u00a0los se\u00f1ores\u00a0<em>Eduardo<\/em>,\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Romeo<\/em>.\u00a0Esto, por tres razones.\u00a0<em>Primer<\/em><em>o<\/em>, remiti\u00f3 la citaci\u00f3n al correo asociado al se\u00f1or\u00a0<em>Eduardo<\/em>\u00a0que aport\u00f3 la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>.\u00a0Pese a la solicitud de la autoridad, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado no aportaron una direcci\u00f3n de correo electr\u00f3nico y, en cualquier caso, no controvirtieron la citaci\u00f3n del testigo mediante la direcci\u00f3n que aport\u00f3 la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>. Esto implica que cualquier error en la citaci\u00f3n es imputable a su falta de diligencia, no a una omisi\u00f3n de la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>.\u00a0<em>Segundo<\/em>, las pruebas que reposan en el expediente demuestran que el\u00a0se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0conoci\u00f3 la citaci\u00f3n para rendir testimonio. En cualquier caso, pese a la solicitud de la autoridad, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado no aportaron una direcci\u00f3n de correo electr\u00f3nico para citar a este testigo, ni controvirtieron la citaci\u00f3n del testigo mediante la direcci\u00f3n que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0utiliz\u00f3. Esto implica que cualquier error en la citaci\u00f3n es imputable a su falta de diligencia, no a una omisi\u00f3n de la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>.\u00a0<em>Tercero<\/em>, en el caso del se\u00f1or\u00a0<em>Romeo<\/em>, la\u00a0Sala encuentra que (i) si se interpreta que la prueba era peritaje de parte, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no aport\u00f3 el dictamen, lo cual es una omisi\u00f3n que le es imputable; y (ii) si se interpreta que la prueba decretada era su testimonio, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y su apoderado no aportaron la direcci\u00f3n de citaci\u00f3n a pesar de que deb\u00edan hacerlo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>5.3.\u00a0<em>Defecto 3:<\/em>\u00a0presunto defecto procedimental absoluto por indebida notificaci\u00f3n de la Resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(i)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<u>Posiciones de las partes y problema jur\u00eddico<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"132\">\n<li>El accionante argument\u00f3 que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto por la indebida notificaci\u00f3n de la Resoluci\u00f3n del 18 de diciembre de 2024. Sostuvo que el art\u00edculo 16 de la Ley 294 de 1996, modificado por la Ley 575 de 2000, dispone que (i) \u201cno es obligatoria la comparecencia de las partes\u201d a la audiencia de pruebas y fallo\u00a0y (ii) las partes que est\u00e1n ausentes en la audiencia deben ser notificadas del fallo por medio de \u201caviso, telegrama o por cualquier otro medio id\u00f3neo\u201d.<em>\u00a0<\/em>En su concepto, la Corte Constitucional ha establecido esta interpretaci\u00f3n en las sentencias T-642 de 2013 y T-326 de 2023. No obstante, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0consider\u00f3, de forma contraria a la ley y la jurisprudencia, que, pese a que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no estuvo presente en la audiencia, en todo caso hab\u00eda quedado notificado en estrados y, por lo tanto, no le comunic\u00f3 la resoluci\u00f3n por un medio id\u00f3neo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"133\">\n<li>Por su parte, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0aleg\u00f3 que notific\u00f3 el fallo conforme al art\u00edculo 16 de la Ley 294 de 1996. En su concepto, esta disposici\u00f3n prev\u00e9 que la notificaci\u00f3n de la decisi\u00f3n sobre medidas de protecci\u00f3n se efectuar\u00e1 \u201cen estrados\u201d y producir\u00e1 efectos desde su pronunciamiento. Agreg\u00f3 que, sin perjuicio de la notificaci\u00f3n, deb\u00eda comunicar<em>\u00a0<\/em>la decisi\u00f3n a las partes ausentes mediante aviso, telegrama o cualquier otro medio id\u00f3neo.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<ol start=\"134\">\n<li><em>Problema jur\u00eddico.\u00a0<\/em>La Sala debe resolver el siguiente problema jur\u00eddico:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfLa\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0vulner\u00f3\u00a0el derecho al debido proceso del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0e incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto al notificar en estrados\u00a0la Resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024, a pesar de que este no asisti\u00f3 a la audiencia?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(ii)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<u>An\u00e1lisis de la Sala<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"135\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima encuentra que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0no vulner\u00f3 el derecho al debido proceso del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0al concluir que la Resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024 fue notificada en estrados durante la audiencia. Por el contrario, la Sala constata que la accionada notific\u00f3 la decisi\u00f3n conforme a la regla prevista en el art\u00edculo 16 de la Ley 294 de 1996 y la jurisprudencia constitucional.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"136\">\n<li>El art\u00edculo 294\u00a0del\u00a0CGP regula la notificaci\u00f3n de las providencias en estrados. Al respecto, dispone que\u00a0las \u201cprovidencias que se dicten en el curso de las audiencias y diligencias quedan notificadas inmediatamente despu\u00e9s de proferidas, aunque no hayan concurrido las partes\u201d.\u00a0El art\u00edculo 16 de la Ley 294 de 1996 dispone que \u201c[l]a resoluci\u00f3n o sentencia se dictar\u00e1 al finalizar la audiencia y ser\u00e1 notificada a las partes en estrados.\u00a0Se entender\u00e1n surtidos los efectos de la\u00a0<em>notificaci\u00f3n<\/em>\u00a0desde su pronunciamiento. Si alguna de las partes estuviere ausente, se le\u00a0<em>comunicar\u00e1<\/em>\u00a0la decisi\u00f3n mediante aviso, telegrama o por cualquier otro medio id\u00f3neo\u201d (\u00e9nfasis a\u00f1adidos).<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"137\">\n<li>En tales t\u00e9rminos, la Sala encuentra que conforme a los art\u00edculos 294 del CGP y 16 de la Ley 294 de 1996, la resoluci\u00f3n del 18 de diciembre de 2024 deb\u00eda ser notificada en estrados y quedaba ejecutoriada en audiencia. La Sala advierte que esto fue precisamente lo que hizo la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em><a name=\"_ftnref207\"><\/a>[207]. En efecto, las pruebas que reposan en el expediente evidencian que, luego de que la audiencia del 18 de diciembre de 2024 culmin\u00f3, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0dej\u00f3 constancia de que \u201c[s]e notifica la presente decisi\u00f3n en estrados, de conformidad con el art\u00edculo 10 de la Ley 575\/2000. Contra el presente fallo, procede el Recurso de Apelaci\u00f3n ante el Juez de Familia de conformidad con el art\u00edculo 12 de la Ley 575 del 2000. Se advierte a las partes que debe interponerse en forma verbal en esta audiencia, en caso de no hacerlo, la decisi\u00f3n quedar\u00e1 en firme. Enterados de la providencia la accionante quien manifiesta entender, igualmente su apoderada manifiesta estar de acuerdo con la decisi\u00f3n del despacho\u201d<a name=\"_ftnref208\"><\/a>[208].<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"138\">\n<li>Ahora bien, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0argumenta que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0no pod\u00eda notificarle la sentencia por estrados, ya que no estaba presente en la audiencia. En su criterio, la comparecencia a la audiencia de fallo no es obligatoria. Por esta raz\u00f3n, se\u00f1ala, el art\u00edculo 16 de la Ley 294 de 1996 prev\u00e9 que \u201c[s]i\u00a0alguna de las partes estuviere ausente, se le\u00a0<em>comunicar\u00e1<\/em>\u00a0la decisi\u00f3n mediante aviso, telegrama o por cualquier otro medio id\u00f3neo\u201d. En su criterio, esto implica que\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0debi\u00f3 haberlo notificado por medio de aviso, telegrama o cualquier otro medio id\u00f3neo, no en estrados.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"139\">\n<li>La Sala no comparte la argumentaci\u00f3n del accionante, por dos razones:<\/li>\n<\/ol>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<ol start=\"140\">\n<li><u>Primero<\/u>. Contrario a lo que sostiene el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, la Sala estima que\u00a0la asistencia a la audiencia de pruebas y fallo en el proceso del tr\u00e1mite de medidas de protecci\u00f3n tiene car\u00e1cter\u00a0<em>obligatorio<\/em><em>\u00a0\u2014no facultativo\u2014<\/em>.\u00a0Esta conclusi\u00f3n se deriva de los art\u00edculos 78 del CGP y 15 de la Ley 294 de 1996:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El\u00a0art\u00edculo 78 del C\u00f3digo General del Proceso prev\u00e9 los deberes de las partes y sus apoderados\u00a0en los procesos judiciales, entre los que se encuentran (i)\u00a0abstenerse de obstaculizar el desarrollo de las audiencias y diligencias, y (ii) concurrir al despacho cuando sean citados por el juez y acatar sus \u00f3rdenes en las audiencias y diligencias.\u00a0En este sentido, por disposici\u00f3n expresa de la ley, la comparecencia a la audiencia de pruebas y al fallo en los procesos de medidas de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar no es una facultad de la parte; es un deber procesal.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El\u00a0art\u00edculo 15 de la Ley 294 de 1996\u00a0prev\u00e9 expresamente\u00a0que\u00a0\u201c[s]i el agresor no compareciere a la audiencia, se entender\u00e1 que acepta los cargos formulados en su contra\u201d.\u00a0Con todo, aclara que \u201clas partes podr\u00e1n excusarse de la inasistencia por una sola vez antes de la audiencia o dentro de la misma, siempre que medie justa causa\u201d. El funcionario evaluar\u00e1 la excusa y, si la encuentra procedente, fijar\u00e1 fecha para celebrar la nueva audiencia dentro de los cinco (5) d\u00edas siguientes\u201d.\u00a0La interpretaci\u00f3n del accionante, seg\u00fan la cual la comunicaci\u00f3n a la audiencia no es obligatoria, es incompatible con esta disposici\u00f3n normativa. En criterio de la Sala, la comparecencia a la audiencia de pruebas y fallo es obligatoria y, por esa misma raz\u00f3n, la inasistencia (i) debe justificarse y (ii) de no mediar justificaci\u00f3n, implica la confesi\u00f3n de los cargos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"141\">\n<li>En tales t\u00e9rminos, la Sala concluye que, contrario a lo que sostiene el accionante, la legislaci\u00f3n procesal prev\u00e9 que la asistencia a la audiencia de pruebas y fallo en el proceso de medidas de protecci\u00f3n es obligatoria.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"142\">\n<li><u>Segundo<\/u>. La Sala estima que, contrario a lo que sostiene el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, el art\u00edculo 16 de la Ley 294 de 1996 no prev\u00e9 que las\u00a0<em>Comisar\u00edas de Familia<\/em>\u00a0deban notificar la resoluci\u00f3n definitiva a las partes ausentes de forma personal, por medio de telegrama, aviso o cualquier otro medio id\u00f3neo. En criterio de la Sala, esta conclusi\u00f3n del accionante se deriva de una interpretaci\u00f3n equivocada de la \u00faltima frase de esta disposici\u00f3n que confunde la\u00a0<em>notificaci\u00f3n<\/em>\u00a0de las providencias con su\u00a0<em>comunicaci\u00f3n<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"143\">\n<li>Como se expuso, el art\u00edculo 16 de la Ley 296 de 2016 dispone que \u201c[l]a resoluci\u00f3n o sentencia se dictar\u00e1 al finalizar la audiencia y ser\u00e1 notificada a las partes en estrados. Se entender\u00e1n surtidos los efectos de la\u00a0<em>notificaci\u00f3n<\/em>\u00a0desde su pronunciamiento. Si alguna de las partes estuviere ausente, se le\u00a0<em>comunicar\u00e1<\/em>\u00a0la decisi\u00f3n mediante aviso, telegrama o por cualquier otro medio id\u00f3neo\u201d (\u00e9nfasis a\u00f1adido). Como puede verse, esta disposici\u00f3n diferencia entre la (i) notificaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n y (ii) la comunicaci\u00f3n a las partes ausentes. La\u00a0<em>notificaci\u00f3n<\/em>\u00a0se lleva a cabo en estrados. Dado que la norma no distingue, debe entenderse que la notificaci\u00f3n en estrados es aplicable a todas las partes del proceso, tanto a las que est\u00e9n presentes como a las que est\u00e9n ausentes en la audiencia. En contraste, la \u201c<em>comunicaci\u00f3n<\/em>\u201d a las partes ausentes se realiza mediante telegrama o aviso.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"144\">\n<li>Esta conclusi\u00f3n est\u00e1 respaldada por la jurisprudencia constitucional. La Sala advierte que, desde las sentencias C-798 de 2003\u00a0y\u00a0C-1264 de 2005,\u00a0la\u00a0jurisprudencia de la Sala Plena de la Corte Constitucional ha\u00a0diferenciado la naturaleza y finalidad de los actos procesales de\u00a0<em>notificaci\u00f3n\u00a0<\/em>y\u00a0<em>comunicaci\u00f3n<\/em><em>.\u00a0<\/em>En el mismo sentido, en la Sentencia\u00a0C-533 de 2015\u00a0la Corte se\u00f1al\u00f3 de forma expresa que\u00a0\u201cla comunicaci\u00f3n no es un medio de notificaci\u00f3n, es un instrumento para la publicidad de una providencia judicial\u201d<a name=\"_ftnref209\"><\/a>[209].\u00a0Con base en esta regla de decisi\u00f3n, la Sala estima que debe interpretarse que el art\u00edculo 16 de la Ley 294 de 1996 dispone que la\u00a0<em>comunicaci\u00f3n<\/em>\u00a0\u2014no la notificaci\u00f3n\u2014 a las partes ausentes debe hacerse por medio de telegrama, aviso o cualquier otro medio id\u00f3neo, con el fin de dar publicidad a las providencias. Sin embargo, si la parte ausente no justifica su inasistencia, se entiende notificada en estrados.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"145\">\n<li>Por otro lado, la Sala considera que la interpretaci\u00f3n del demandante no solo desconoce la jurisprudencia constitucional, sino que adem\u00e1s conduce a resultados que contrar\u00edan los principios de igualdad de armas y de buena fe procesal. En efecto, aceptar la tesis del demandante implicar\u00eda que la parte ausente podr\u00eda beneficiarse de su propia culpa y contar con un t\u00e9rmino m\u00e1s amplio para apelar que la parte que s\u00ed asiste a la audiencia. En efecto, conforme a la interpretaci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, la parte que asiste a la audiencia queda notificada en estrados y debe interponer la apelaci\u00f3n en la audiencia. En contraste, la parte que no asiste no quedar\u00eda notificada en los estrados y, adem\u00e1s, tendr\u00eda un plazo mayor para presentar la apelaci\u00f3n. Esto supondr\u00eda que no asistir a la audiencia, es decir, incumplir un deber procesal, resultar\u00eda beneficioso, conclusi\u00f3n que la Corte, naturalmente, no puede aceptar ni avalar, por ser claramente contraria a principios procesales b\u00e1sicos.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"146\">\n<li>Ahora bien, en el escrito de tutela, el demandante se\u00f1al\u00f3 que, en las sentencias T-642 de 2013 y T-326 de 2023, la Corte estableci\u00f3 que las partes que no estaban presentes en la audiencia de pruebas y fallo de los procesos de medidas de protecci\u00f3n deb\u00edan ser notificadas mediante aviso o telegrama \u2014no en estrados\u2014.\u00a0En este sentido, estima que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0desconoci\u00f3 esta regla de decisi\u00f3n.\u00a0La Sala\u00a0discrepa de la posici\u00f3n del accionante. Contrario a lo que sostiene el accionante, las sentencias T-642 de 2013 y T-326 de 2023 no fijaron una regla de decisi\u00f3n seg\u00fan la cual (i) la asistencia a la audiencia de pruebas y fallo es facultativa \u2014no obligatoria\u2014 y (ii) las partes ausentes deben ser notificadas de forma personal en todos los casos, por medio de telegrama o aviso. Por el contrario, la Sala observa que en estas decisiones la Corte ampar\u00f3 el derecho fundamental al debido proceso y se\u00f1al\u00f3 que la resoluci\u00f3n de medidas de protecci\u00f3n no podr\u00eda ser notificada en estrados, \u00fanica y exclusivamente, al constatar que la parte accionante nunca fue notificada del inicio del proceso de medidas de protecci\u00f3n ni citada a la audiencia. Esto implicaba que, a diferencia de este caso, la inasistencia (i) estaba justificada y (ii) era imputable a las omisiones de la autoridad judicial:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>T-642 de 2013<\/em>.\u00a0En la Sentencia T-643 de 2013, la Sala Segunda de Revisi\u00f3n logr\u00f3 comprobar que no hubo notificaci\u00f3n de la programaci\u00f3n de la audiencia de pruebas y fallo, ni comunicaci\u00f3n de la decisi\u00f3n definitiva. As\u00ed, la Sala Segunda de Revisi\u00f3n encontr\u00f3 que \u201csi bien la entidad accionada sostuvo, que la denunciante afirm\u00f3 que el agresor o accionante estaba enterado de la audiencia del 11 de enero de 2013, lo cierto es que no reposa en el expediente, ni en los documentos allegados por la accionada, constancia de la notificaci\u00f3n personal o por aviso, que haya realizado la Comisar\u00eda al se\u00f1or \u00c1vila\u201d. Adem\u00e1s, el Juzgado 001 Promiscuo Municipal de Copacabana, Antioquia, como juez de primera instancia de tutela, logr\u00f3 establecer que \u201cno obra[ba] prueba en el expediente de haberse comunicado la decisi\u00f3n del 11 de enero de 2013 mediante aviso, telegrama o cualquier otro medio id\u00f3neo, desconociendo as\u00ed que la parte denunciada estaba ausente\u201d.\u00a0Por esta raz\u00f3n, era razonable que la Sala Segunda considerara que no solo hubo una indebida \u2014o nula\u2014 notificaci\u00f3n de la programaci\u00f3n de la audiencia de pruebas y fallo en el proceso de familia, sino que, de hecho, tampoco era factible tener por notificada en estrados la decisi\u00f3n adoptada en dicha audiencia. Esto \u00faltimo, no porque la Corte considerara que la asistencia a tal audiencia no era obligatoria, sino porque era imposible para la parte comparecer a una audiencia cuya programaci\u00f3n desconoc\u00eda.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<em>T<\/em><em>&#8211;<\/em><em>326 de 2023<\/em>. La\u00a0sentencia T-326 de 2023 no\u00a0equipar\u00f3\u00a0la\u00a0<em>notificaci\u00f3n\u00a0<\/em>y la\u00a0<em>comunicaci\u00f3n<\/em>\u00a0de la resoluci\u00f3n de medidas de protecci\u00f3n. Por lo dem\u00e1s, en este caso, la Sala S\u00e9ptima de la Corte ampar\u00f3 los derechos fundamentales del accionante al concluir que\u00a0\u201c[n]o reposa ninguna constancia de notificaci\u00f3n del auto de 25 de mayo de 2022, mediante el cual la autoridad de familia avoc\u00f3 conocimiento de la solicitud de medidas de protecci\u00f3n en el proceso VIF-424 de 2022. Tampoco existe ning\u00fan aviso ni constancia de env\u00edo de la citaci\u00f3n a la audiencia de pruebas y fallo, convocada para el 18 de julio de 2022. Por otra parte, la Sala advierte que, en el escrito de respuesta al auto de pruebas del 23 de junio de 2023 proferido por la magistrada sustanciadora, la Comisar\u00eda de Familia (i) confirm\u00f3 que no hab\u00eda llevado a cabo la notificaci\u00f3n del auto y el env\u00edo de la citaci\u00f3n de forma personal ni mediante aviso, como lo exige la Ley 294 de 1996 y (ii) no expuso ning\u00fan argumento que justificara tal omisi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"147\">\n<li>En tales t\u00e9rminos, la Sala encuentra que las sentencias T-642 de 2013 y T-326 de 2023 no constituyen precedentes aplicables. Esto, por dos razones fundamentales: (i) estas sentencias no fijaron una regla de decisi\u00f3n seg\u00fan la cual sea necesario notificar personalmente, por medio de aviso, telegrama o cualquier otro medio id\u00f3neo, la resoluci\u00f3n de medidas de protecci\u00f3n a las partes que, sin justificaci\u00f3n alguna o por su propia negligencia, deciden no asistir a la audiencia. Adem\u00e1s, (ii) existe una diferencia f\u00e1ctica fundamental entre estas sentencias y el presente caso: la justificaci\u00f3n de la inasistencia a la audiencia. En los casos que resolvieron las sentencias T-642 de 2013 y T-326 de 2023, la inasistencia a la audiencia era imputable a la omisi\u00f3n de la autoridad judicial. Por esta raz\u00f3n, la Corte concluy\u00f3 que la resoluci\u00f3n no podr\u00eda quedar notificada en estrados. En este caso, en contraste, la inasistencia del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0se deriva de su falta de diligencia y la de su apoderado, no de una omisi\u00f3n de la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"148\">\n<li><u>Conclusi\u00f3n sobre el Defecto No. 3<\/u>. En s\u00edntesis, la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0no incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto respecto de la notificaci\u00f3n de la Resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024. Por el contrario, la Sala encuentra que la autoridad judicial accionada notific\u00f3 la resoluci\u00f3n en estrados, conforme a lo previsto en los art\u00edculos 16 de la Ley 294 de 1996 y 294 del CGP. La interpretaci\u00f3n del demandante, seg\u00fan la cual la resoluci\u00f3n deb\u00eda notificarse de forma personal, por medio de telegrama o aviso, est\u00e1 fundada en una confusi\u00f3n entre los actos de notificaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n que no solo desconoce la jurisprudencia de la Corte Constitucional, sino que adem\u00e1s contrar\u00eda los principios de igualdad de armas y buena fe procesal. Por lo dem\u00e1s, las sentencias T-642 de 2013 y T-326 de 2023 no constituyen precedentes aplicables a este caso.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>5.4.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/b><b><strong><em>Defecto 4<\/em><\/strong><\/b><b><strong>: presunto<\/strong><\/b><b><strong>\u00a0defecto procedimental absoluto por pretermisi\u00f3n de instancia<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(i)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<u>Posiciones de las partes<\/u><u>\u00a0y problema jur\u00eddico<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"149\">\n<li><em>Posiciones de las partes<\/em>.\u00a0El accionante sostuvo que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0pretermiti\u00f3 la segunda instancia en el proceso de medidas de protecci\u00f3n. Esto, al concluir que su recurso de apelaci\u00f3n era extempor\u00e1neo por no haber sido presentado durante la audiencia de fallo. En su criterio, el rechazo del recurso es contrario a la ley, porque el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0(i) no fue citado en debida forma a la audiencia y (ii) estaba ausente durante la diligencia. En este sentido, el accionante argument\u00f3 que el t\u00e9rmino para presentar el recurso de apelaci\u00f3n, con el que contaba para interponer la apelaci\u00f3n, es el previsto en el art\u00edculo 31 del Decreto 2591 de 1991, el cual concede tres d\u00edas para impugnar el fallo de tutela de primera instancia. Seg\u00fan el accionante, esta norma es aplicable al proceso de medidas de protecci\u00f3n, pues el art\u00edculo 18 de la Ley 294 de 1996 dispone que, en lo no regulado, el tr\u00e1mite se regir\u00e1 por lo previsto en el Decreto 2591 de 1991.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"150\">\n<li>La\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>, por su parte,\u00a0argument\u00f3 que\u00a0no incurri\u00f3 en el defecto alegado. Afirm\u00f3 que\u00a0no es posible aplicar el t\u00e9rmino de tres d\u00edas previsto en el art\u00edculo 31 del Decreto 2591 de 1991 al tr\u00e1mite de apelaci\u00f3n, dado que dicho t\u00e9rmino no es compatible con los principios de celeridad y sumariedad que rigen el proceso de medidas de protecci\u00f3n. Asimismo, adujo que la decisi\u00f3n del 18 de diciembre de 2024 cobr\u00f3 ejecutoria tras su notificaci\u00f3n en estrados, por lo que no era susceptible de recursos posteriores a la finalizaci\u00f3n de la audiencia.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<ol start=\"151\">\n<li><em>Problema jur\u00eddico<\/em>. La Sala S\u00e9ptima debe resolver el siguiente problema jur\u00eddico:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfLa\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0incurri\u00f3\u00a0en defecto procedimental absoluto por pretermisi\u00f3n de instancia al rechazar el recurso de apelaci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, por considerar que, al no haber sido presentado durante la audiencia de pruebas y fallo del 18 de diciembre de 2024, era extempor\u00e1neo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(ii)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<u>An\u00e1lisis de la Sala<\/u><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"152\">\n<li>La Sala S\u00e9ptima considera que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0no incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto por pretermisi\u00f3n de instancia. Lo anterior, puesto que (i) conforme a los art\u00edculos 16 de la Ley 294 de 1996, 294 y 302 del C\u00f3digo General del Proceso, la resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024 cobr\u00f3 ejecutoria en audiencia, por lo que el recurso de apelaci\u00f3n que el accionante present\u00f3 d\u00edas despu\u00e9s era extempor\u00e1neo; (ii) el t\u00e9rmino que prev\u00e9 el art\u00edculo 31 del Decreto 2591 de 1991 para la interposici\u00f3n de la impugnaci\u00f3n de los fallos de primera instancia en los procesos de tutela no es aplicable al recurso de apelaci\u00f3n en los tr\u00e1mites de medidas de protecci\u00f3n y (iii) la sentencia T-642 de 2013 no es un precedente aplicable.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"153\">\n<li><u>Primero.<\/u>\u00a0Conforme a los art\u00edculos 16 de la Ley 294 de 1996, as\u00ed como 294 y 302 del C\u00f3digo General del Proceso, la resoluci\u00f3n de la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0de 18 de diciembre de 2024 cobr\u00f3 ejecutoria en audiencia, dado que no fue apelada durante la diligencia. Por lo tanto, el recurso de apelaci\u00f3n que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0present\u00f3 d\u00edas despu\u00e9s, era extempor\u00e1neo.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"154\">\n<li>El art\u00edculo 18 de la Ley 294 de 1996 dispone que \u201c[c]ontra la decisi\u00f3n definitiva sobre una medida de protecci\u00f3n que tomen los Comisarios de Familia o los Jueces Civiles Municipales o Promiscuos Municipales, proceder\u00e1 en el efecto devolutivo, el Recurso de Apelaci\u00f3n ante el Juez de Familia o Promiscuo de Familia\u201d. Sin embargo, no precisa cu\u00e1l es el t\u00e9rmino para presentar el recurso de apelaci\u00f3n. En criterio de la Sala, sin embargo, una interpretaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la Ley 294 de 1996, en conjunto con el CGP, permite concluir que el recurso de apelaci\u00f3n debe presentarse en audiencia.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"155\">\n<li>El art\u00edculo\u00a016 de la Ley 294 de 1996 establece que la decisi\u00f3n definitiva en los procesos de medidas de protecci\u00f3n ante las comisar\u00edas de familia se notifica \u201cen estrados\u201d. Adicionalmente, este art\u00edculo establece expresamente que \u201cse entender\u00e1n surtidos los efectos de la notificaci\u00f3n desde su pronunciamiento\u201d. Esto implica\u00a0que la decisi\u00f3n proferida en audiencia y notificada en estrados\u00a0cobra ejecutoria, a menos que se interponga recurso de apelaci\u00f3n en audiencia.\u00a0El art\u00edculo 294 del CGP confirma esta interpretaci\u00f3n.\u00a0En efecto, esta disposici\u00f3n prev\u00e9 que las\u00a0\u201cprovidencias que se dicten en el curso de las audiencias y diligencias quedan notificadas inmediatamente despu\u00e9s de proferidas,\u00a0<em>aunque no hayan concurrido las partes<\/em>\u201d (\u00e9nfasis a\u00f1adido).\u00a0En concordancia, el art\u00edculo 302 del C\u00f3digo General del Proceso aclara que las \u201cprovidencias proferidas en audiencia adquieren ejecutoria una vez notificadas, cuando no sean impugnadas o no admitan recursos\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"156\">\n<li>En este\u00a0caso,\u00a0la decisi\u00f3n definitiva\u00a0del proceso de medidas de protecci\u00f3n Rad. MP.\u00a0<em>24052001<\/em>\u00a0fue\u00a0(i)\u00a0proferida en audiencia y notificada en estrados el 18 de diciembre de 2024\u00a0y (ii) ninguna de las partes present\u00f3 recurso de apelaci\u00f3n en la audiencia.\u00a0Por lo anterior, cobr\u00f3 ejecutoria\u00a0una vez culmin\u00f3 la audiencia.\u00a0En tales t\u00e9rminos, la Sala comparte la conclusi\u00f3n de la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0seg\u00fan la cual el\u00a0recurso de apelaci\u00f3n\u00a0que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0interpuso al d\u00eda siguiente, por fuera de audiencia, era improcedente por ser extempor\u00e1neo.<\/li>\n<\/ol>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<ol start=\"157\">\n<li><u>Segundo<\/u>.\u00a0El t\u00e9rmino que establece el art\u00edculo 31 del Decreto 2591 de 1991 para impugnar la decisi\u00f3n de tutela de primera instancia no es aplicable para interponer el recurso de apelaci\u00f3n contra la decisi\u00f3n definitiva de medidas de protecci\u00f3n,\u00a0regulado por la Ley 294 de 1996.\u00a0Esta conclusi\u00f3n se sustenta en las siguientes dos premisas:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0El art\u00edculo 18 de la Ley 294 de 1996 dispone que \u201cser\u00e1n aplicables al procedimiento previsto en la presente ley las normas procesales contenidas en el Decreto n\u00famero\u00a0<a href=\"http:\/\/www.secretariasenado.gov.co\/senado\/basedoc\/decreto_2591_1991.html#1\">2591<\/a>\u00a0de 1991,\u00a0<em>en cuanto su naturaleza lo permita<\/em>\u201d (\u00e9nfasis a\u00f1adido). La\u00a0Sala considera que la regulaci\u00f3n de la impugnaci\u00f3n en el tr\u00e1mite de tutela no es compatible con la\u00a0naturaleza del tr\u00e1mite de medidas de protecci\u00f3n. El literal\u00a0<em>h)\u00a0<\/em>del art\u00edculo 3\u00a0de la Ley 294 de 1996<em>\u00a0<\/em>establece que el procedimiento de medidas de protecci\u00f3n ante las comisar\u00edas de familia tiene naturaleza\u00a0<em>oral<\/em>. Por ello, a diferencia del proceso de tutela, la decisi\u00f3n definitiva sobre medidas de protecci\u00f3n se profiere en audiencia y se notifica en estrados. La Sala reitera que de acuerdo con el art\u00edculo 302 del CGP, las decisiones proferidas en audiencia y notificadas en estrados cobran ejecutoria al finalizar la respectiva diligencia. Esta regulaci\u00f3n es consistente con un tr\u00e1mite de \u00edndole oral y no eminentemente escrito \u2014como la tutela\u2014. Por ende, aplicar la regulaci\u00f3n de la impugnaci\u00f3n de la tutela al tr\u00e1mite de las medidas de protecci\u00f3n resulta incompatible con la naturaleza de este \u00faltimo.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0La Sala<em>\u00a0<\/em>reitera que conceder\u00a0un t\u00e9rmino\u00a0adicional y por fuera de audiencia\u00a0a la parte que no asisti\u00f3 a la audiencia de fallo en el proceso de medidas de protecci\u00f3n violar\u00eda el principio de igualdad de armas. Lo anterior, toda vez que, de un lado, la parte que s\u00ed cumpli\u00f3 con su obligaci\u00f3n de asistir a la audiencia contar\u00eda con escasos minutos para decidir si interponer o no el recurso de apelaci\u00f3n y formular una argumentaci\u00f3n preliminar al respecto.\u00a0En contraste, la parte que incumpli\u00f3 su obligaci\u00f3n de asistir a la audiencia podr\u00eda analizar, durante tres d\u00edas h\u00e1biles, si vale o no la pena interponer el recurso y cu\u00e1l podr\u00eda ser su argumentaci\u00f3n inicial. Este desequilibrio carecer\u00eda, a todas luces, de justificaci\u00f3n constitucional y despojar\u00eda de efecto \u00fatil la obligaci\u00f3n de asistencia a la audiencia de fallo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"158\">\n<li><u>Tercero<\/u>. Contrario a lo que sostiene el demandante, en la sentencia T-642 de 2013 la Corte no se\u00f1al\u00f3 que el t\u00e9rmino para presentar el recurso de apelaci\u00f3n contra la decisi\u00f3n definitiva en el proceso de medidas de protecci\u00f3n es el que est\u00e1 previsto en el Decreto 2591 de 1991. En esta sentencia, la Corte concluy\u00f3 que la autoridad de familia incurri\u00f3 en defecto por pretermisi\u00f3n de instancia porque (i) no cit\u00f3 al acusado a la audiencia, y (ii) no lo notific\u00f3 de la resoluci\u00f3n definitiva, lo que implic\u00f3 (iii) que no pudiera presentar el recurso de apelaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"159\">\n<li>Esto, sin embargo, no ocurre en este caso. Como se expuso, en este caso la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia\u00a0<\/em>s\u00ed cit\u00f3 al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0a la audiencia y, sin embargo, este no asisti\u00f3 bien por decisi\u00f3n o por la falta de diligencia suya o de su apoderado. La Sala reitera que conforme a la jurisprudencia constitucional reiterada y uniforme, el defecto procedimental por pretermisi\u00f3n de instancia s\u00f3lo se configura si el rechazo del recurso de apelaci\u00f3n o la doble instancia se deriva de una omisi\u00f3n o arbitrariedad de la autoridad judicial<a name=\"_ftnref210\"><\/a>[210]. Este defecto no se configura cuando el rechazo es consecuencia de la falta de diligencia de la parte, por lo que no puede ser invocado para reabrir oportunidades procesales fenecidas. Por lo tanto, dado que en este caso el rechazo de la apelaci\u00f3n se deriv\u00f3 de la inasistencia injustificada del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0y de su apoderado a la audiencia de fallo del 18 de diciembre de 2024, el defecto procedimental por pretermisi\u00f3n de instancia no se configura.<\/li>\n<\/ol>\n<p><u>\u00a0<\/u><\/p>\n<ol start=\"160\">\n<li><u>Conclusi\u00f3n sobre el Defecto No. 4<\/u>. En s\u00edntesis, la Sala concluye que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0no incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto por pretermisi\u00f3n de instancia. Lo anterior, puesto que (i) conforme a los art\u00edculos 16 de la Ley 294 de 1996, 294 y 302 del C\u00f3digo General del Proceso, la resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024 cobr\u00f3 ejecutoria en audiencia, por lo que el recurso de apelaci\u00f3n que el accionante present\u00f3 d\u00edas despu\u00e9s era extempor\u00e1neo; (ii) el t\u00e9rmino que prev\u00e9 el art\u00edculo 31 del Decreto 2591 de 1991 para la interposici\u00f3n de la impugnaci\u00f3n de los fallos de primera instancia en los procesos de tutela no es aplicable al recurso de apelaci\u00f3n en los tr\u00e1mites de medidas de protecci\u00f3n y (iii) contrario a lo que sostiene el accionante, la sentencia T-642 de 2013 no es un precedente aplicable.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"161\">\n<li><b><strong><u>Conclusi\u00f3n<\/u><\/strong><\/b>. La siguiente tabla sintetiza la conclusi\u00f3n de la Sala respecto de cada uno de los defectos alegados:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"117\"><b><strong>Defecto 1<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"471\">La Sala concluy\u00f3 que el alegado defecto procedimental absoluto por indebida citaci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0a la audiencia de 18 de diciembre de 2024 no se configur\u00f3. Lo anterior, por tres razones: (a)\u00a0la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0notific\u00f3 de forma correcta al apoderado judicial del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0sobre la programaci\u00f3n de tal audiencia; (b)\u00a0la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0estaba facultada para notificar al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0por correo electr\u00f3nico, como en efecto lo hizo; y (c) en cualquier caso, aun si se concluyera que la notificaci\u00f3n de la citaci\u00f3n fue indebida,\u00a0la nulidad procesal que de ah\u00ed se derivar\u00eda qued\u00f3 saneada,\u00a0de conformidad con lo previsto en\u00a0art\u00edculo 136 del C\u00f3digo General del Proceso.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"117\"><b><strong>Defecto 2<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"471\">La Sala concluy\u00f3 que el alegado defecto procedimental absoluto por indebida citaci\u00f3n de los se\u00f1ores\u00a0<em>Eduardo<\/em>,\u00a0<em>Arnoldo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Romeo<\/em>\u00a0a la audiencia de 18 de diciembre de 2024 tampoco tuvo lugar. Lo anterior, fundamentalmente, por cuanto la Comisar\u00eda de Familia aplic\u00f3 \u2014en lo pertinente\u2014 los art\u00edculos 217, 226 y 227 del C\u00f3digo General del Proceso, logr\u00f3 establecer comunicaci\u00f3n directa con el se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>, y emple\u00f3 la direcci\u00f3n de notificaci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Eduardo<\/em>\u00a0que aport\u00f3 la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0sin objeci\u00f3n del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"117\"><b><strong>\u00a0<\/strong><\/b><\/p>\n<p><b><strong>Defecto 3<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"471\">La Sala concluy\u00f3 que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0no\u00a0incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto al tener por notificado en estrados al se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0de la decisi\u00f3n de 18 de diciembre de 2024. Por el contrario, la Sala encontr\u00f3 que la autoridad judicial accionada notific\u00f3 la resoluci\u00f3n en estrados, conforme a lo previsto en los art\u00edculos 16 de la Ley 294 de 1996 y 294 del CGP. La interpretaci\u00f3n del demandante seg\u00fan la cual la resoluci\u00f3n deb\u00eda ser notificada de forma personal, por medio de telegrama o aviso, est\u00e1 fundada en una confusi\u00f3n entre los actos de notificaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n que no s\u00f3lo desconoce la jurisprudencia de la Corte Constitucional, sino que adem\u00e1s contrar\u00eda los principios de igualdad de armas y buena fe procesal. Por lo dem\u00e1s, las sentencias T-642 de 2013 y T-326 de 2023 no constituyen precedentes aplicables a este caso.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td width=\"117\"><b><strong>Defecto 4<\/strong><\/b><\/td>\n<td width=\"471\">La Sala concluy\u00f3 que la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0no incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto por pretermisi\u00f3n de instancia. Esto, porque: (i) conforme a los art\u00edculos 16 de la Ley 294 de 1996, 294 y 302 del C\u00f3digo General del Proceso, la resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024 cobr\u00f3 ejecutoria en audiencia, por lo que el recurso de apelaci\u00f3n que el accionante present\u00f3 d\u00edas despu\u00e9s era extempor\u00e1neo; (ii) el t\u00e9rmino que prev\u00e9 el art\u00edculo 31 del Decreto 2591 de 1991 para la interposici\u00f3n de la impugnaci\u00f3n de los fallos de primera instancia en los procesos de tutela no es aplicable al recurso de apelaci\u00f3n en los tr\u00e1mites de medidas de protecci\u00f3n y (iii) la sentencia T-642 de 2013 no es un precedente aplicable.<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td colspan=\"2\" width=\"589\">Por \u00faltimo, la Sala advierte que, en algunos escritos remitidos en sede de revisi\u00f3n, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0se refiri\u00f3 a otros posibles defectos de motivaci\u00f3n y valoraci\u00f3n probatoria de la resoluci\u00f3n de 18 de diciembre de 2024, as\u00ed como a controversias que surgieron con posterioridad a la interposici\u00f3n de la acci\u00f3n de tutela. La Sala considera, sin embargo, que no es procedente emitir un pronunciamiento sobre estas alegaciones. Esto, porque la Sala concluy\u00f3 que, por su propia negligencia y la de su apoderado, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no interpuso en tiempo el recurso de apelaci\u00f3n en contra de la providencia judicial cuestionada. En este sentido, la Sala reitera que, conforme a la jurisprudencia constitucional uniforme, la acci\u00f3n de tutela no puede utilizarse\u00a0para \u201crevivir oportunidades procesales vencidas\u201d. Al respecto, pueden consultarse, entre otras, las sentencias\u00a0T-113 de 2013, T-394 de 2014, T-001 de 2017, T-600 de 2017,\u00a0T-310 de 2023\u00a0y T-481 de 2024,\u00a0entre muchas otras.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"162\">\n<li><em>\u00d3rdenes y remedios<\/em>. Con fundamento en las anteriores consideraciones, la Corte adoptar\u00e1 el siguiente remedio. Confirmar\u00e1\u00a0<em>parcialmente<\/em>, de acuerdo con la parte motiva de esta providencia, la decisi\u00f3n de tutela de segunda instancia de 28 de abril de 2025, proferida por el Juzgado 006 Civil del Circuito de Bogot\u00e1, que revoc\u00f3 la decisi\u00f3n de primera instancia proferida por el\u00a0Juzgado 33 de Peque\u00f1as Causas y Competencia M\u00faltiple de la Localidad de Chapinero, Bogot\u00e1 D.C. y, en su lugar,\u00a0neg\u00f3 el amparo a los derechos fundamentales del accionante. En particular, la Sala S\u00e9ptima (i) declarar\u00e1<b><strong>\u00a0<\/strong><\/b>improcedente la acci\u00f3n de tutela en relaci\u00f3n con el alegado defecto por aparente falta de grabaci\u00f3n de las audiencias de 22 de agosto de 2023 y 18 de diciembre de 2024 y (ii) negar\u00e1<b><strong>\u00a0<\/strong><\/b>la tutela en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s defectos alegados.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>III.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/b><b><strong>DECISI\u00d3N<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"163\">\n<li>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala S\u00e9ptima de Revisi\u00f3n de la Corte Constitucional, administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la Constituci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>RESUELVE<\/strong><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>PRIMERO<\/strong><\/b>.\u00a0<b><strong>CONFIRMAR PARCIALMENTE<\/strong><\/b>, de acuerdo con la parte motiva de esta providencia,\u00a0la decisi\u00f3n de tutela de segunda instancia de 28 de abril de 2025, proferida por el Juzgado 006 Civil del Circuito de Bogot\u00e1,\u00a0que\u00a0<b><strong>NEG\u00d3<\/strong><\/b>\u00a0el amparo a los derechos fundamentales del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>. En su lugar, decide (i)\u00a0<b><strong>DECLARAR IMPROCEDENTE\u00a0<\/strong><\/b>la acci\u00f3n de tutela en relaci\u00f3n con el alegado defecto quinto, relativo a la falta de grabaci\u00f3n de las audiencias del 22 de agosto de 2023 y 18 de diciembre de 2024 y (ii)\u00a0<b><strong>NEGAR\u00a0<\/strong><\/b>la tutela en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s defectos alegados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><strong>SEGUNDO.\u00a0<\/strong><\/b>Por Secretar\u00eda General,\u00a0<b><strong>LIBRAR<\/strong><\/b>\u00a0las comunicaciones a que se refiere el art\u00edculo 36 del Decreto 2591 de 1991.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, comun\u00edquese y c\u00famplase<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PAOLA ANDREA MENESES MOSQUERA<\/p>\n<p>Magistrada<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>HECTOR ALFONSO CARVAJAL LONDO\u00d1O<\/p>\n<p>Magistrado<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CARLOS CAMARGO ASSIS<\/p>\n<p>Magistrado<\/p>\n<p>Con aclaraci\u00f3n de voto<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ANDREA LILIANA ROMERO LOPEZ<\/p>\n<p>Secretaria General<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a>[1]\u00a0<b><strong>Aclaraci\u00f3n preliminar<\/strong><\/b>. La sentencia contiene datos personales sensibles, vinculados a la vida privada y familiar del accionante, su antigua pareja y sus hijos menores de edad. En consecuencia, para proteger su derecho a la intimidad, as\u00ed como el inter\u00e9s prevalente de los menores de edad, la Sala de Revisi\u00f3n dispone que la versi\u00f3n p\u00fablica de esta decisi\u00f3n se presente de forma anonimizada. Esto, de conformidad con el art\u00edculo 61 del Acuerdo 1 de 2025 (Reglamento de la Corte Constitucional) y la Circular n\u00fam. 10 de 2022 de la Corte Constitucional.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a>[2]\u00a0Expediente digital, respuesta de\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0al primer auto de pruebas, p. 1.\u00a0<em>Cfr<\/em>. Expediente digital, archivo \u201c017Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 166.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a>[3]\u00a0Expediente digital \u201c008Juz32FliaCtoBtaExpediente\u201d, archivo \u201c001MedidaDeProteccion.pdf\u201d, p. 211.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a>[4]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c022AnexoCUADERNO 1 MP.\u00a0<em>24052001<\/em>.pdf\u201d, p. 73.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a>[5]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c022AnexoCUADERNO 1 MP.\u00a0<em>24052001<\/em>.pdf\u201d, p. 184. Ver tambi\u00e9n: expediente digital \u201c008Juz32FliaCtoBtaExpediente\u201d, archivo \u201c001MedidaDeProteccion.pdf\u201d, p. 215.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a>[6]\u00a0Expediente digital, archivos \u201c013Anexo2da PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 45, \u201c014Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 127, \u201c013Anexo2da PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 43, entre otros.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a>[7]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c014Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 80.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a>[8]\u00a0Expediente digital, respuesta de la Comisar\u00eda de Familia al auto de pruebas del 29 de agosto de 2025.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a>[9]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 23.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a>[10]\u00a0La se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0no especific\u00f3 qu\u00e9 autoridad profiri\u00f3 tal decisi\u00f3n, ni en el marco de qu\u00e9 proceso (expediente digital, archivo \u201c022AnexoCUADERNO 1 MP. 24052001.pdf\u201d, pp. 1-6.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a>[11]\u00a0Ib., p. 8.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a>[12]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c022AnexoCUADERNO 1 MP.\u00a0<em>24052001<\/em>.pdf\u201d, pp. 7-18.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a>[13]\u00a0Ib., p. 14.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a>[14]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c013Anexo2da PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 65.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a>[15]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c014Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 40-43.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a>[16]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c014Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 12-19.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a>[17]\u00a0Ello, a partir e incluso desde la audiencia 14 de julio de 2023. El Juzgado 32 de Familia de Bogot\u00e1 adopt\u00f3 tal decisi\u00f3n\u00a0por cuanto a partir de tal audiencia el proceso no fue presidido, en su totalidad, por la comisaria de familia revestida de \u201cfacultad jurisdiccional\u201d (<em>cfr<\/em>. expediente digital,\u00a0archivo \u201c014Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 40 y ss).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a>[18]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c014Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 54 y 78-87.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn19\"><\/a>[19]\u00a0Una s\u00edntesis completa del proceso puede encontrarse en el acta de la audiencia del 18 de diciembre de 2024. Ver: expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 114 y ss.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn20\"><\/a>[20]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c014Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 78.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn21\"><\/a>[21]\u00a0Ib., pp. 81 y 82.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn22\"><\/a>[22]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c014Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 163-166.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn23\"><\/a>[23]\u00a0Ib., p. 169.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn24\"><\/a>[24]\u00a0Ib., pp. 167-169.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn25\"><\/a>[25]\u00a0Ib., p. 169.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn26\"><\/a>[26]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c014Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 243.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn27\"><\/a>[27]\u00a0Ib., p. 244.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn28\"><\/a>[28]\u00a0Ib., p. 244<\/p>\n<p><a name=\"_ftn29\"><\/a>[29]\u00a0Ib.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn30\"><\/a>[30]\u00a0Ib., p. 247.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn31\"><\/a>[31]\u00a0Adem\u00e1s, la Comisar\u00eda de Familia aclar\u00f3 que si \u201cel se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>, no se encuentra vinculado laboralmente con ustedes por favor informar correo personal y dem\u00e1s datos registrados con el fin de proceder a la citaci\u00f3n\u201d. La Comisar\u00eda de Familia reiter\u00f3 su solicitud el 14 de agosto de 2024 (expediente digital, archivo \u201c015Anexo4TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 35.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn32\"><\/a>[32]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c015Anexo4TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 37.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn33\"><\/a>[33]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c015Anexo4TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 47-49.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn34\"><\/a>[34]\u00a0Ib., p. 48.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn35\"><\/a>[35]\u00a0Ib., p. 2.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn36\"><\/a>[36]\u00a0Ib., p. 5.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn37\"><\/a>[37]\u00a0Ib., p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn38\"><\/a>[38]\u00a0Ib., p. 9.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn39\"><\/a>[39]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 19.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn40\"><\/a>[40]\u00a0Ib., p. 41.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn41\"><\/a>[41]\u00a0Ib., pp. 51, 45 y 43.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn42\"><\/a>[42]\u00a0Ib., pp. 59-70.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn43\"><\/a>[43]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 76-113.\u00a0En este memorial, el se\u00f1or\u00a0<em>Javier<\/em>\u00a0sostuvo que la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0no ha sufrido violencia econ\u00f3mica, y que cuenta con ventajas patrimoniales y financieras considerables.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn44\"><\/a>[44]\u00a0Ib., p. 114.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn45\"><\/a>[45]\u00a0Ib., p. 119.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn46\"><\/a>[46]\u00a0Ib.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn47\"><\/a>[47]\u00a0La Comisar\u00eda de Familia sostuvo que\u00a0no era posible emitir un pronunciamiento sobre la controversia relativa a las deudas \u201cregistradas a la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u201d que \u201ccorresponden a los a\u00f1os 2020 y 2021\u201d pues la carec\u00eda de competencia temporal.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn48\"><\/a>[48]\u00a0Ib., pp. 125-126.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn49\"><\/a>[49]\u00a0Ib., p. 126.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn50\"><\/a>[50]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 132-137.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn51\"><\/a>[51]\u00a0Ib., pp. 137-145.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn52\"><\/a>[52]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c001EscritoTutelaAnexos.pdf\u201d, pp. 31-41.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn53\"><\/a>[53]\u00a0Ib.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn54\"><\/a>[54]\u00a0Ib., pp. 31-33.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn55\"><\/a>[55]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 182.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn56\"><\/a>[56]\u00a0Ib., pp. 188-190.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn57\"><\/a>[57]\u00a0Ib.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn58\"><\/a>[58]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c020Anexo7MA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001_0001.pdf\u201d, p. 67.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn59\"><\/a>[59]\u00a0Ib.\u00a0<em>Cfr<\/em>. Expediente digital, archivo \u201c001EscritoTutelaAnexos.pdf\u201d, pp. 42-43.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn60\"><\/a>[60]\u00a0Ib.\u00a0<em>Cfr<\/em>. Expediente digital, archivo \u201c001EscritoTutelaAnexos.pdf\u201d, pp. 42-43.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn61\"><\/a>[61]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 208.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn62\"><\/a>[62]\u00a0Ib., pp. 212-217.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn63\"><\/a>[63]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c020Anexo7MA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001_0001.pdf\u201d, pp. 67-71.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn64\"><\/a>[64]\u00a0Adem\u00e1s, seg\u00fan la Comisar\u00eda de Familia, la Ley 575 de 2000 es una ley especial que prevalece sobre el Decreto 2591 de 1991 en relaci\u00f3n con la notificaci\u00f3n de decisiones de familia definitivas y su ejecutoria.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn65\"><\/a>[65]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 146-155.\u00a0Luego, el 23 de diciembre de 2024, el apoderado del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0present\u00f3 escrito de \u201cadici\u00f3n\u201d al recurso de apelaci\u00f3n, con el que controvirti\u00f3 algunos aspectos de la valoraci\u00f3n probatoria de la comisar\u00eda. Sin embargo, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0le solicit\u00f3: \u201cpor favor, ni un escrito m\u00e1s sin mi autorizaci\u00f3n expresa y escrita \/\/ Con este son dos en el que no hay autorizaci\u00f3n expresa o escrita<\/p>\n<p><a name=\"_ftn66\"><\/a>[66]\u00a0Sostuvo que la funcionaria no era imparcial porque (i) neg\u00f3 su recurso de apelaci\u00f3n sin una \u201cfundamentaci\u00f3n clara ni v\u00e1lida\u201d, con lo que quebrant\u00f3 su derecho de defensa y los principios de prevalencia del derecho sustancial, imparcialidad y justicia, en los t\u00e9rminos de la sentencia T-001 de 2013, (ii) se abstuvo de tramitar un incidente de nulidad en el \u201cmarco procesal correspondiente\u201d, y solo lo abord\u00f3 en su \u201crespuesta dirigida al Centro de Conciliaci\u00f3n\u201d, y (iii) ha actuado sin imparcialidad ni objetividad, y con presunci\u00f3n de mala fe, pues ha afirmado que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0ha cometido actos procesales de \u201cacoso\u201d en su contra, y ha incumplido sus deberes al ausentarse de las audiencias. En este sentido, solicit\u00f3 designar un nuevo \u201cfuncionario imparcial para continuar con el tr\u00e1mite\u201d, investigar disciplinariamente a la se\u00f1ora\u00a0<em>Gladys<\/em>, y garantizar sus derechos.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn67\"><\/a>[67]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c020Anexo7MA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001_0001.pdf\u201d, pp. 37-41.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn68\"><\/a>[68]\u00a0Ib., 111-114.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn69\"><\/a>[69]\u00a0Adem\u00e1s, la Comisar\u00eda de Familia adujo que, si bien el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0hab\u00eda sugerido que su apoderado ya no contaba con la posibilidad de representarlo en relaci\u00f3n con ciertos escritos, no hab\u00eda remitido una revocatoria de poder expresa. Por ende, entend\u00eda que sus actuaciones continuaban siendo v\u00e1lidas, hasta tanto el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0no remitiera la revocatoria pertinente.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn70\"><\/a>[70]\u00a0Ib., pp. 59-63.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn71\"><\/a>[71]\u00a0Ib., pp. 145-149.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn72\"><\/a>[72]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c002ActaReparto.pdf\u201d, p. 1.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn73\"><\/a>[73]\u00a0A trav\u00e9s de apoderado judicial.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn74\"><\/a>[74]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c001EscritoTutelaAnexos.pdf\u201d, p. 1.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn75\"><\/a>[75]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c003AutoAdmiteVincula.pdf\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn76\"><\/a>[76]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c007Juz32FliaCtoBtaContestacion.pdf\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn77\"><\/a>[77]\u00a0Es importante destacar que la accionada sostuvo que el tr\u00e1mite de tutela \u201cse enmarca en un proceso de orden jurisdiccional\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn78\"><\/a>[78]\u00a0Expediente digital, archivo \u201cMicrosoft Word &#8211; TUTELA\u00a0<em>24052001<\/em>.docx nulidad por violaci\u00f3n a la doble instancia.docx\u201d, p. 2.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn79\"><\/a>[79]\u00a0Ib., p. 6.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn80\"><\/a>[80]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c029FalloAmparaDrosNiegaSolictudImprocedenteOtrosMecanismos.pdf\u201d, p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn81\"><\/a>[81]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c04Sentenciade2dainsta.pdf\u201d, p. 4.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn82\"><\/a>[82]\u00a0Ib., p. 4.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn83\"><\/a>[83]\u00a0El 28 de agosto de 2025, el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0remiti\u00f3 un memorial por medio del cual argument\u00f3 que era \u201curgente la intervenci\u00f3n de la Corte Constitucional\u201d. En este memorial, el accionante insisti\u00f3 en sus argumentos de la acci\u00f3n de tutela. Adem\u00e1s, agreg\u00f3 que (i) las decisiones de tutela de instancia \u201ccarecen de motivaci\u00f3n y afectan el buen nombre y la dignidad del accionante\u201d, (ii) la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>\u00a0vulner\u00f3 el debido proceso del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, adem\u00e1s, por vulnerar los precedentes que constituir\u00edan las sentencias T-642 de 2013 y T-326 de 2023. En especial, sostuvo que la interpretaci\u00f3n de ambas providencias permit\u00eda concluir que, tras una indebida notificaci\u00f3n \u2014como, en su concepto, sucedi\u00f3 en este caso\u2014 la autoridad de familia no pod\u00eda tener por ejecutoriada en audiencia una providencia notificada en estrados, ante la inasistencia de alguna de las partes.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn84\"><\/a>[84]\u00a0<em>Cfr<\/em>. Expediente digital, archivo \u201cAuto del 22 de abril de 2024 en el que la Comisar\u00eda decret\u00f3 de oficio los testimonios de\u00a0<em>Eduardo<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Arnoldo<\/em>.pdf\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn85\"><\/a>[85]\u00a0<em>Cfr<\/em>. Expediente digital, archivo \u201c2.2. Certificaci\u00f3n de\u00a0<em>Romeo<\/em>\u00a0en la que manifiesta no haber sido notificado.pdf\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn86\"><\/a>[86]\u00a0La Sala S\u00e9ptima advierte que la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>\u00a0remiti\u00f3 peticiones adicionales en el marco del proceso de revisi\u00f3n. En efecto, (i) por medio de correo electr\u00f3nico de 8 de septiembre de 2025, emiti\u00f3 un pronunciamiento respecto de la \u201cvinculaci\u00f3n a la acci\u00f3n de tutela\u201d interpuesta por\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>, en el que aleg\u00f3 varias \u201csituaciones de violencia\u201d de las que asegur\u00f3 haber sido v\u00edctima \u2014<em>v. gr<\/em>. el aparente retiro arbitrario del menor\u00a0<em>Silvio<\/em>\u00a0del hogar materno\u2014, as\u00ed como dificultades econ\u00f3micas y de salud. Adem\u00e1s, solicit\u00f3 que se ordenara al \u201cJuzgado 20 de Familia\u201d que remitiera informaci\u00f3n asociada a su controversia con el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>. Por otro lado, (ii) por medio de correo electr\u00f3nico de 15 de septiembre de 2025, remiti\u00f3 informaci\u00f3n relativa al auto de pruebas emitido en sede de revisi\u00f3n y solicit\u00f3 a la Corte, si lo consideraba adecuado, intervenir \u201cante el Juzgado 20 de Familia de Bogot\u00e1\u201d para garantizar sus derechos en el proceso de divorcio. A su turno, (iii) por medio de correo electr\u00f3nico de 1 de octubre de 2025, adjunt\u00f3 un escrito en el que manifest\u00f3 que el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0sustrajo arbitrariamente a su hijo menor,\u00a0<em>Silvio<\/em>, y le impidi\u00f3 cualquier tipo de contacto con \u00e9l. Agreg\u00f3 que ha sido ignorada por \u201cel Juzgado 20 de Familia y el ICBF\u201d y que la respuesta institucional ha sido \u201cineficaz\u201d, por lo que solicit\u00f3 analizar el caso en revisi\u00f3n con enfoque de g\u00e9nero. Al respecto, la Sala S\u00e9ptima precisa que el objeto de este tr\u00e1mite de tutela est\u00e1 delimitado por el escrito de amparo que present\u00f3 el se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0contra la\u00a0<em>Comisar\u00eda de Familia<\/em>, respecto del cual la accionada y la se\u00f1ora\u00a0<em>Luisa<\/em>, como vinculada, han tenido la oportunidad de pronunciarse. En consecuencia, no es competente para pronunciarse sobre estas solicitudes.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn87\"><\/a>[87]\u00a0Corte Constitucional, sentencias T-326 de 2023 y T-130 de 2024.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn88\"><\/a>[88]\u00a0De conformidad con la jurisprudencia constitucional reiterada, las comisar\u00edas de familia administran justicia en el marco de los tr\u00e1mites de las\u00a0<em>medidas de protecci\u00f3n<\/em>\u00a0que regula la Ley 294 de 1995<em>,<\/em>\u00a0junto con sus respectivas modificaciones. Por este motivo, en estos casos son aplicables los requisitos de procedibilidad de la tutela contra providencia judicial. En contraste, cuando las comisar\u00edas de familia deciden sobre las\u00a0<em>medidas de atenci\u00f3n\u00a0<\/em>reguladas en la Ley 1257 de 2008, ejercen funciones administrativas (Ley 1257 de 2008, arts. 19-23). En consecuencia, en estos casos<em>\u00a0<\/em>no son aplicables los requisitos generales de procedibilidad de la acci\u00f3n de tutela. Ahora bien, la Sala S\u00e9ptima de Revisi\u00f3n advierte que en las sentencias T-341 y T-362 de 2025 la Sala Novena de Revisi\u00f3n no aplic\u00f3 los requisitos de procedibilidad de tutela contra providencia judicial en acciones de tutela que se interpusieron contra decisiones de\u00a0<em>medidas de protecci\u00f3n<\/em>. No obstante, esta aproximaci\u00f3n es minoritaria en la jurisprudencia.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn89\"><\/a><sup>[89]<\/sup>\u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, art. 86.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn90\"><\/a><sup>[90]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencias T-697 de 2006, T-176 de 2011, T-279 de 2021, T-292 de 2021 y T-320 de 2021.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn91\"><\/a>[91]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c001EscritoTutelaAnexos.pdf\u201d, p. 82.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn92\"><\/a><sup>[92]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia SU-424 de 2021.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn93\"><\/a><sup>[93]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-593 de 2017. En concordancia con el inciso 5\u00ba del art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n<sup>[93]<\/sup>, el art\u00edculo 42 del Decreto Ley 2591 de 1991 prev\u00e9 los casos en los que la acci\u00f3n de tutela procede contra particulares. En concreto, el numeral 4\u00ba dispone que la acci\u00f3n de tutela ser\u00e1 procedente contra acciones y omisiones de particulares cuando el accionante \u201ctenga una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n o indefensi\u00f3n\u201d respecto del accionado.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn94\"><\/a>[94]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 114 y ss.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn95\"><\/a>[95]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c003AutoAdmiteVincula.pdf\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn96\"><\/a><sup>[96]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia SU-961 de 1999.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn97\"><\/a><sup>[97]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-273 de 2015.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn98\"><\/a><sup>[98]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia SU-150 de 2021.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn99\"><\/a><sup>[99]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencias SU-168 de 2017 y T-550 de 2020.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn100\"><\/a>[100]\u00a0Corte Constitucional, sentencia SU-108 de 2018.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn101\"><\/a><sup>[101]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-071 de 2021.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn102\"><\/a><sup>[102]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia SU-379 de 2019.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn103\"><\/a><sup>[103]<\/sup>\u00a0Ib.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn104\"><\/a><sup>[104]<\/sup>\u00a0Decreto 2591 de 1991, art. 6.\u00a0 \u201cLa acci\u00f3n de tutela no proceder\u00e1: 1. Cuando existan otros recursos o medios de defensa judiciales, salvo que aqu\u00e9lla se utilice como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable. La existencia de dichos medios ser\u00e1 apreciada en concreto,\u00a0<u>en cuanto a su eficacia, atendiendo las circunstancias en que se encuentra el solicitante<\/u>\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn105\"><\/a><sup>[105]<\/sup>\u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, art. 86.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn106\"><\/a>[106]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 146-155.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn107\"><\/a>[107]\u00a0Ib., pp. 188-190, escrito de tutela y anexos, pp. 31-41.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn108\"><\/a>[108]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c014Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 78.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn109\"><\/a>[109]\u00a0Ib., p. 103.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn110\"><\/a>[110]\u00a0Ib., p. 163.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn111\"><\/a>[111]\u00a0Ib., p. 217.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn112\"><\/a>[112]\u00a0Ib., p. 243.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn113\"><\/a>[113]\u00a0Esto, sin perjuicio del derecho de petici\u00f3n que present\u00f3 el accionante solicitando la grabaci\u00f3n en enero de 2025.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn114\"><\/a>[114]\u00a0Finalmente, el derecho de petici\u00f3n que remiti\u00f3 el accionante el 14 de enero de 2025, con el que solicit\u00f3 la grabaci\u00f3n de la audiencia de 18 de diciembre de 2024 (p\u00e1rr. 24, supra), no constituye una solicitud de nulidad.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn115\"><\/a>[115]\u00a0Corte Constitucional, Sentencia T-481 de 2024. En el mismo sentido, ver sentencias T-113 de 2013, T-394 de 2014, T-001 de 2017, T-600 de 2017 y T-310 de 2023.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn116\"><\/a>[116]\u00a0Ib.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn117\"><\/a><sup>[117]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencias\u00a0T-335 de 2000, T-1044 de 2007, T-658 de 2008, T-505 de 2009, T-610 de 2009, T-896 de 2010, T-040 de 2011, T-338 de 2012, T-512 de 2012, T-543 de 2012, T-1061 de 2012, T-931 de 2013, T-182 de 2014 y T-406 de 2014.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn118\"><\/a><sup>[118]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia SU-073 de 2019.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn119\"><\/a><sup>[119]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-102 de 2006.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn120\"><\/a><sup>[120]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia SU-573 de 2019. Ver tambi\u00e9n, sentencia C-590 de 2005.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn121\"><\/a><sup>[121]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-102 de 2006.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn122\"><\/a><sup>[122]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia SU-379 de 2019.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn123\"><\/a><sup>[123]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-093 de 2019.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn124\"><\/a><sup>[124]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia SU-379 de 2019.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn125\"><\/a><sup>[125]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia C-590 de 2005.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn126\"><\/a><sup>[126]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia SU-379 de 2019.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn127\"><\/a><sup>[127]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-586 de 2012.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn128\"><\/a><sup>[128]<\/sup>\u00a0Corte Constitucional, sentencias C-590 de 2005, SU-061 de 2018 y T-470 de 2018, entre otras.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn129\"><\/a><sup>[129]<\/sup>\u00a0Ib.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn130\"><\/a>[130]\u00a0Corte Constitucional, sentencias SU-387 de 2022, SU-214 de 2023, SU-204 de 2025, SU-205 de 2025, SU-315 de 2025, entre otras.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn131\"><\/a>[131]\u00a0Corte Constitucional, sentencias C-590 de 2005 y SU-204 de 2025.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn132\"><\/a>[132]\u00a0Corte Constitucional, Sentencia SU-286 de 2021.\u00a0<em>Cfr.<\/em>\u00a0Sentencias T-166 de 2022, T-028 de 2023, T-326 de 2023 y T-340 de 2023.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn133\"><\/a>[133]\u00a0Corte Constitucional, sentencias SU-387 de 2022, SU-214 de 2023, SU-204 de 2025, SU-205 de 2025, SU-315 de 2025, entre otras.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn134\"><\/a>[134]\u00a0La Sala no incluye el defecto quinto dado que, como se expuso, no super\u00f3 el examen de procedibilidad.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn135\"><\/a>[135]\u00a0\u201cPor la cual se desarrolla el art\u00edculo 42 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y se dictan normas para prevenir, remediar y sancionar la violencia intrafamiliar\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn136\"><\/a>[136]\u00a0Corte Constitucional, sentencias\u00a0T-642 de 2013, T-462 de 2018, T-015 de 2018, T-306 de 2020 y T-326 de 2023.\u00a0Las Comisar\u00edas de Familia son entidades que, en estricto sentido, tienen una naturaleza administrativa. Sin embargo, la Corte ha reconocido que \u201cen casos de violencia intrafamiliar, act\u00faan en ejercicio de funciones jurisdiccionales, por lo cual tienen competencia para imponer medidas de protecci\u00f3n a favor de las v\u00edctimas de actos de violencia intrafamiliar\u201d. Estas funciones jurisdiccionales de las Comisar\u00edas de Familia tienen fundamento en la Ley 575 de 2000, en concordancia con el art\u00edculo 116 de la Constituci\u00f3n de 1991.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn137\"><\/a>[137]\u00a0Corte Constitucional, sentencias T-735 de 2017 y T-326 de 2023.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn138\"><\/a>[138]\u00a0Corte Constitucional, sentencias C-154 de 2004, T-044 de 2018, T-023 de 2018, SU-016 de 2021, T-176 de 2021, T-183 de 2023, T-326 de 2023, T-143 de 2024 y T-226 de 2024.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn139\"><\/a>[139]\u00a0Corte Constitucional, sentencias T-044 de 2018, SU-016 de 2021 y T-326 de 2023.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn140\"><\/a>[140]\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-232 de 2025. Ver tambi\u00e9n, sentencia T-326 de 2023. Ver tambi\u00e9n, sentencias T-261 de 2013, T-772 de 2015, T-241 de 2016, T-264 y T 735 de 2017.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn141\"><\/a>[141]\u00a0Ib.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn142\"><\/a>[142]\u00a0Corte Constitucional, sentencia C-783 de 2004. Ver tambi\u00e9n, sentencia C-670 de 2004.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn143\"><\/a>[143]\u00a0Ib. Ver tambi\u00e9n, sentencia T-333 de 2024.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn144\"><\/a>[144]\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-025 de 2018. Ver tambi\u00e9n, sentencias T-181 de 2019, T-379 de 2023 y T-226 de 2024.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn145\"><\/a>[145]\u00a0Corte Constitucional, sentencia C-783 de 2004.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn146\"><\/a>[146]\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-025 de 2018. Ver tambi\u00e9n, sentencia C-670 de 2004.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn147\"><\/a>[147]\u00a0Corte Constitucional, sentencias T-612 de 2016 y SU-286 de 2021.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn148\"><\/a>[148]\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-025 de 2018. Ver tambi\u00e9n, sentencia C-670 de 2004.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn149\"><\/a>[149]\u00a0Corte Constitucional, sentencias T-1246 de 2008, T-970 de 2006, SU-016 de 2024 y T-261 de 2025.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn150\"><\/a>[150]\u00a0Ib. Ver tambi\u00e9n, sentencias T-107 de 2003, T-181 de 2019 y T-016 de 2022.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn151\"><\/a>[151]\u00a0Corte Constitucional, sentencias\u00a0SU-286 de 2021,\u00a0T-166 de 2022 y SU-205 de 2025.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn152\"><\/a>[152]\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-261 de 2025. Ver tambi\u00e9n, sentencias T-181 de 2019 y T-021 de 2022. En la sentencia T-81 de 2017, la Corte se\u00f1al\u00f3 que: \u201cEn s\u00edntesis, conforme con lo establecido por la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n,\u00a0<b><strong>la indebida notificaci\u00f3n viola el debido proceso y, cuando es consecuencia de la conducta omisiva de la autoridad, es un defecto procedimental absoluto<\/strong><\/b>\u00a0porque: (i) concurre cuando el juez act\u00faa inobservando el procedimiento establecido en la ley; (ii) se entiende como un defecto de naturaleza calificada que requiere para su configuraci\u00f3n que el operador jur\u00eddico haya desatendido el procedimiento establecido por la norma; y, adem\u00e1s, (iii) implica una evidente vulneraci\u00f3n al debido proceso del accionante\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn153\"><\/a>[153]\u00a0Corte Constitucional, sentencia SU-016 de 2024.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn154\"><\/a>[154]\u00a0Corte Constitucional, sentencia C-406 de 2021. Ver tambi\u00e9n, sentencias C-148 de 2024 y SU-018 de 2024.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn155\"><\/a>[155]\u00a0La Corte Constitucional ha reiterado la doble instancia o el derecho a apelar no es absoluto. Esto, \u201cen la medida en que el Constituyente admiti\u00f3 que el legislador defina excepciones a esa garant\u00eda\u201d. En este sentido, \u201ces posible establecer tr\u00e1mites judiciales de \u00fanica instancia o imponer l\u00edmites a los recursos que buscan cuestionar las decisiones de una autoridad judicial\u201d. Corte Constitucional, sentencia SU-018 de 2024. En el mismo sentido, sentencias C-406 de 2021 y C-148 de 2024.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn156\"><\/a>[156]\u00a0Corte Constitucional, sentencia C-148 de 2024.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn157\"><\/a>[157]\u00a0Corte Constitucional, sentencias SU-418 de 2019 y T-023 de 2024. Ver tambi\u00e9n, sentencias C-095 de 2003, C-718 de 2012 y C-319 de 2013, C-406 de 2021 y SU-018 de 2024.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn158\"><\/a>[158]\u00a0Ib. Ver tambi\u00e9n, sentencias C-337 de 2016, C-540 de 2011, C-718 de 2012, C-099 de 2013, C-401 de 2013 y C-838 de 2013.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn159\"><\/a>[159]\u00a0Corte Constitucional, Sentencia SU-150 de 2021. Ver tambi\u00e9n, autos 188 de 2003, 159 de 2018, 265 de 2018, 1212 de 2022 y 1275 de 2024, entre muchos otros.\u00a0<em>Cfr<\/em>. C\u00f3digo General del Proceso, art. 133.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn160\"><\/a>[160]\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-298 de 2023. Ver tambi\u00e9n, sentencias SU-387 de 2022 y T-023 de 2023.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn161\"><\/a>[161]\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-642 de 2013.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn162\"><\/a>[162]\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-326 de 2023.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn163\"><\/a>[163]\u00a0Por lo dem\u00e1s, el\u00a0ordenamiento jur\u00eddico colombiano no es ajeno a la posibilidad de que se entienda acreditada la notificaci\u00f3n personal de una parte solamente con la notificaci\u00f3n a su apoderado judicial. En estos t\u00e9rminos, la Sala S\u00e9ptima destaca que, por ejemplo, el art\u00edculo 225 del C\u00f3digo General Disciplinario \u2014Ley 1952 de 2019\u2014 prev\u00e9 expresamente que el \u201cpliego de cargos se notificar\u00e1 personalmente al procesado o a su defensor si lo tuviere\u201d. Es notable el hecho de que esta disposici\u00f3n permita la notificaci\u00f3n personal del pliego de cargos, alternativamente, al disciplinado o a su apoderado, a pesar de que lo que est\u00e1 de por medio es el ejercicio del poder sancionatorio directo del Estado.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn164\"><\/a>[164]\u00a0Corte Constitucional, Sentencia SU-134 de 2022.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn165\"><\/a>[165]\u00a0Este n\u00famero de c\u00e9dula corresponde al de la anterior apoderada judicial del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0en el tr\u00e1mite de medidas de protecci\u00f3n, la se\u00f1ora\u00a0<em>Liliana<\/em>.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn166\"><\/a>[166]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c017Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 243.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn167\"><\/a>[167]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 76-112.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn168\"><\/a>[168]\u00a0\u201cPor medio de la cual se establece la vigencia permanente del Decreto Legislativo\u00a0<a href=\"http:\/\/www.secretariasenado.gov.co\/senado\/basedoc\/decreto_0806_2020.html#INICIO\">806<\/a>\u00a0de 2020 y se adoptan medidas para implementar las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y las comunicaciones en las actuaciones judiciales, agilizar los procesos judiciales y flexibilizar la atenci\u00f3n a los usuarios del servicio de justicia y se dictan otras disposiciones\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn169\"><\/a>[169]\u00a0Expediente digital, respuesta del se\u00f1or\u00a0<em>Andr\u00e9s<\/em>\u00a0al auto de pruebas del 29 de agosto de 2025.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn170\"><\/a>[170]\u00a0Ley 2213 de 2022, art. 1, par\u00e1grafo 1.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn171\"><\/a>[171]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c017Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 259-262.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn172\"><\/a>[172]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 19.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn173\"><\/a>[173]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c014Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 78.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn174\"><\/a>[174]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c017Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 243-247, 251 y 255.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn175\"><\/a>[175]\u00a0Ib., p. 249.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn176\"><\/a>[176]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 5-15.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn177\"><\/a>[177]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 182.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn178\"><\/a>[178]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c020Anexo7MA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001_0001.pdf\u201d, pp. 57-63.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn179\"><\/a>[179]\u00a0Corte Constitucional, Sentencia C-420 de 2020.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn180\"><\/a>[180]\u00a0La Sala S\u00e9ptima subraya que una interpretaci\u00f3n seg\u00fan la cual fuera indispensable constatar la efectiva\u00a0<em>lectura\u00a0<\/em>del mensaje de datos para comenzar a contabilizar los t\u00e9rminos referentes a la notificaci\u00f3n electr\u00f3nica ser\u00eda contraria al acceso de administraci\u00f3n de justicia y al principio de celeridad. Por esto, la Sentencia C-420 de 2020 consider\u00f3: \u201c349. Cuarto, la Sala advierte que la disposici\u00f3n\u00a0<em>sub judice<\/em>\u00a0prev\u00e9 el uso sistemas de confirmaci\u00f3n de recibo de los correos electr\u00f3nicos o mensajes de datos. Estos instrumentos brindan mayor seguridad al proceso y ofrecen certeza respecto del recibo de la providencia u acto notificado. En efecto, seg\u00fan lo informado por el CSDJ, dentro de las herramientas colaborativas de\u00a0<b><strong>Microsoft Office 365<\/strong><\/b>\u00a0provistas a los servidores judiciales se incluye el servicio de confirmaci\u00f3n de entrega y lectura de mensajes. As\u00ed, cuando se env\u00eda un correo desde la cuenta institucional de la Rama Judicial con solicitud de confirmaci\u00f3n de entrega, el servidor de correo de destino responder\u00e1 inmediata y autom\u00e1ticamente enviando un mensaje informativo al remitente acerca de la recepci\u00f3n del correo.\u00a0<b><strong>En los casos en que la direcci\u00f3n del correo sea incorrecta o no exista, de manera autom\u00e1tica, el servidor, en un periodo m\u00e1ximo de 72 horas, informar\u00e1 sobre la imposibilidad de recepci\u00f3n del correo<\/strong><\/b>. 350. El Consejo de Estado, la Corte Suprema de Justicia y la Corte Constitucional coinciden en afirmar que la notificaci\u00f3n de las providencias judiciales y los actos administrativos no se entiende surtida solo con el env\u00edo de la comunicaci\u00f3n mediante la cual se notifica (sea cual fuere el medio elegido para el efecto)\u00a0<b><strong>sino que resulta indispensable comprobar que el notificado recibi\u00f3 efectivamente tal comunicaci\u00f3n<\/strong><\/b>.\u00a0<b><strong>As\u00ed, la garant\u00eda de publicidad de las providencias solo podr\u00e1 tenerse por satisfecha con la demostraci\u00f3n de que la notificaci\u00f3n ha sido recibida con \u00e9xito por su destinatario<\/strong><\/b>\u201d (\u00e9nfasis a\u00f1adidos).<\/p>\n<p><a name=\"_ftn181\"><\/a>[181]\u00a0Corte Constitucional, sentencias T-1246 de 2008, T-970 de 2006, SU-016 de 2024 y T-261 de 2025.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn182\"><\/a>[182]\u00a0Ib. Ver tambi\u00e9n, sentencias T-107 de 2003, T-181 de 2019 y T-016 de 2022.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn183\"><\/a>[183]\u00a0Corte Constitucional, sentencias\u00a0SU-286 de 2021,\u00a0T-166 de 2022 y SU-205 de 2025.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn184\"><\/a>[184]\u00a0Corte Constitucional, sentencia T-261 de 2025. Ver tambi\u00e9n, sentencias T-181 de 2019 y T-021 de 2022. En la sentencia T-81 de 2017, la Corte se\u00f1al\u00f3 que: \u201cEn s\u00edntesis, conforme con lo establecido por la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n,\u00a0<b><strong>la indebida notificaci\u00f3n viola el debido proceso y, cuando es consecuencia de la conducta omisiva de la autoridad, es un defecto procedimental absoluto<\/strong><\/b>\u00a0porque: (i) concurre cuando el juez act\u00faa inobservando el procedimiento establecido en la ley; (ii) se entiende como un defecto de naturaleza calificada que requiere para su configuraci\u00f3n que el operador jur\u00eddico haya desatendido el procedimiento establecido por la norma; y, adem\u00e1s, (iii) implica una evidente vulneraci\u00f3n al debido proceso del accionante\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn185\"><\/a>[185]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 76-113.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn186\"><\/a>[186][186]\u00a0Por ejemplo, debido a la exigencia de que el peritaje est\u00e9 \u201csuscrito por el perito\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn187\"><\/a>[187]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c017Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 244.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn188\"><\/a>[188]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c017Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 247.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn189\"><\/a>[189]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c017Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 251 y 255.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn190\"><\/a>[190]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c017Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 249.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn191\"><\/a>[191]\u00a0Expediente digital, archivo \u201cINFORMACION\u00a0<em>Eduardo<\/em>.pdf\u201d, anexo a la respuesta de la Comisar\u00eda de Familia al auto de pruebas del 29 de agosto de 2025.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn192\"><\/a>[192]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c018Anexo5TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 1.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn193\"><\/a>[193]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 1.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn194\"><\/a>[194]\u00a0Ib.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn195\"><\/a>[195]\u00a0Escrito de respuesta al auto de pruebas del 29 de agosto de 2025.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn196\"><\/a>[196]\u00a0Ver, por ejemplo, expediente digital, archivo \u201c013Anexo2da PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn197\"><\/a>[197]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c017Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 267. En esta oportunidad, la Comisar\u00eda de Familia solamente se refiri\u00f3 a la inasistencia del se\u00f1or\u00a0<em>Arnoldo<\/em>.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn198\"><\/a>[198]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 1.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn199\"><\/a>[199]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c017Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 78-87.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn200\"><\/a>[200]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c017Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, pp. 163-245.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn201\"><\/a>[201]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c017Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 169.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn202\"><\/a>[202]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c014Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d p. 244.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn203\"><\/a>[203]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c017Anexo3RA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 244.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn204\"><\/a>[204]\u00a0Ib., p. 245.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn205\"><\/a>[205]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn206\"><\/a>[206]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 170.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn207\"><\/a>[207]\u00a0<em>Cfr<\/em>. C\u00f3digo General del Proceso, art. 302. Sobre este punto, la Sala S\u00e9ptima profundizar\u00e1 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn208\"><\/a>[208]\u00a0Expediente digital, archivo \u201c019Anexo6TA PARTE CUADERNO 4 MP. 24052001_0001.pdf\u201d, p. 180.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn209\"><\/a>[209]\u00a0Corte Constitucional, sentencia C-533 de 2015.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn210\"><\/a>[210]\u00a0Corte Constitucional, Sentencia SU-150 de 2021. Ver tambi\u00e9n, autos 188 de 2003, 159 de 2018, 265 de 2018, 1212 de 2022 y 1275 de 2024, entre muchos otros.\u00a0<em>Cfr<\/em>. C\u00f3digo General del Proceso, art. 133.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>REP\u00daBLICA DE COLOMBIA \u00a0 CORTE CONSTITUCIONAL Sala S\u00e9ptima de Revisi\u00f3n \u00a0 SENTENCIA T-475 DE 2025 \u00a0 Referencia:\u00a0expediente T-11.189.832 \u00a0 Accionante:\u00a0Andr\u00e9s Accionados:\u00a0Comisar\u00eda de Familia &nbsp; Magistrada sustanciadora: PAOLA ANDREA MENESES MOSQUERA &nbsp; Bogot\u00e1, D.C., veinticinco (25) de noviembre de dos mil veinticinco (2025) &nbsp; La\u00a0Sala S\u00e9ptima de Revisi\u00f3n de la Corte Constitucional, integrada por la magistrada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[156],"tags":[],"class_list":["post-31438","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tutelas-2025"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31438","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31438"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31438\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31439,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31438\/revisions\/31439"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31438"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31438"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31438"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}