{"id":9096,"date":"2024-05-31T16:34:08","date_gmt":"2024-05-31T16:34:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/2024\/05\/31\/t-958-02\/"},"modified":"2024-05-31T16:34:08","modified_gmt":"2024-05-31T16:34:08","slug":"t-958-02","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/t-958-02\/","title":{"rendered":"T-958-02"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Sentencia T-958\/02 \u00a0<\/p>\n<p>DERECHO A LA VIDA DEL INTERNO-Responsabilidad del Estado es obligaci\u00f3n de resultado \u00a0<\/p>\n<p>DERECHOS HUMANOS-Responsabilidad del Estado\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>ESTABLECIMIENTO CARCELARIO-Deber de protecci\u00f3n derechos de los reclusos \u00a0<\/p>\n<p>DERECHO A LA SALUD DEL INTERNO-Atenci\u00f3n m\u00e9dica necesaria \u00a0<\/p>\n<p>DERECHO A LA SALUD DEL INTERNO-Preservaci\u00f3n por el Estado\/DERECHO A LA SALUD DEL INTERNO-Atenci\u00f3n m\u00e9dica, adecuada, digna y oportuna\/ESTABLECIMIENTO CARCELARIO-Atenci\u00f3n m\u00e9dica adecuada, digna y oportuna de presos \u00a0<\/p>\n<p>INTERNO-Restricci\u00f3n y protecci\u00f3n de derechos \u00a0<\/p>\n<p>Referencia: expediente: T-470788 \u00a0<\/p>\n<p>Acci\u00f3n de tutela instaurada por Jos\u00e9 Falconery Alvarez G\u00e1lvis contra el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario \u2013INPEC-. \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. EDUARDO MONTEALEGRE LYNETT \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., siete (7) de noviembre de dos mil dos (2002) \u00a0<\/p>\n<p>La Sala S\u00e9ptima de Revisi\u00f3n de la Corte Constitucional, integrada por los magistrados Eduardo Montealegre Lynett, Alvaro Tafur G\u00e1lvis y Clara In\u00e9s V\u00e1rgas Hern\u00e1ndez, en ejercicio de sus competencias constitucionales y legales, ha proferido la siguiente \u00a0<\/p>\n<p>SENTENCIA \u00a0<\/p>\n<p>dentro del proceso de revisi\u00f3n del fallo adoptado por el Juzgado treinta y ocho Penal del Circuito de Bogot\u00e1, en el tr\u00e1mite de la acci\u00f3n de tutela instaurada por Jos\u00e9 Falconery Alvarez G\u00e1lvis contra el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario \u2013INPEC- \u00a0<\/p>\n<p>I. ANTECECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>Hechos \u00a0<\/p>\n<p>1. Jos\u00e9 Falconery Alvarez G\u00e1lvis, quien se encuentra recluido en la C\u00e1rcel Modelo, interpuso acci\u00f3n de tutela contra el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario \u2013INPEC-, por considerar violados sus derechos constitucionales a la vida, a la salud y a la igualdad ante la ley. Sostiene que en reiteradas oportunidades le han programado cirug\u00edas para enfrentar un problema de pr\u00f3stata, sin que se hubiera realizado la intervenci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>2. El INPEC, por conducto de la coordinadora del grupo de tutelas, inform\u00f3 al juez de instancia que al interno \u201cse le ha suministrado la atenci\u00f3n m\u00e9dica requerida desde el momento de su reclusi\u00f3n hasta la fecha, reflejo de ello son es (sic) la valoraci\u00f3n de los especialistas y los ex\u00e1menes practicados, en la actualidad est\u00e1 pendiente resecci\u00f3n transuretral de pr\u00f3stata, que se realizar\u00e1 el pr\u00f3ximo 14 de febrero del a\u00f1o en curso (2001). \u00a0<\/p>\n<p>3. Mediante providencia del 20 de febrero de 2001, el Juzgado Treinta y ocho Penal del Circuito de Bogot\u00e1 neg\u00f3 la tutela. En su concepto, de las pruebas suministradas por el INPEC, se desprende que la entidad ha protegido los derechos constitucionales fundamentales del demandante. Adem\u00e1s, ya se ha programado la fecha para la realizaci\u00f3n de la intervenci\u00f3n requerida. \u00a0<\/p>\n<p>Pruebas practicadas por la Corte Constitucional \u00a0<\/p>\n<p>4. La Corte solicit\u00f3 informaci\u00f3n precisa sobre la condici\u00f3n del demandante y la atenci\u00f3n brindada por el INPEC. Dicha entidad inform\u00f3 a la corporaci\u00f3n que la cirug\u00eda programada para el d\u00eda 14 de febrero de 2001 no se realiz\u00f3 por cuanto el demandante se neg\u00f3 a acudir a ella. La conducta del demandante se explica por sus problemas mentales, los cuales se est\u00e1n tratando en el centro de reclusi\u00f3n. Para tal efecto remite a la Corte un resumen del concepto psiqui\u00e1trico rendido respecto del demandante. En \u00e9l consta que el demandante asegur\u00f3 que no atend\u00eda las consultas de sanidad por \u201cel riesgo a que lo mataran por el tipo de delito del cual lo acusan\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>5. En raz\u00f3n a la informaci\u00f3n allegada, la Corte orden\u00f3 al Director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario \u2013INPEC-, al se\u00f1or Defensor del Pueblo, al se\u00f1or Ministro de Justicia y al se\u00f1or Procurador General de la Naci\u00f3n que conformaran una comisi\u00f3n encargada de resolver el siguiente cuestionario: \u00a0<\/p>\n<p>a) Si es cierto que los reclusos de los centros de reclusi\u00f3n \u2013penitenciarios y de detenci\u00f3n- nacionales y municipales amenazan contra la vida o la integridad f\u00edsica de los internos privados de la libertad por la comisi\u00f3n o sindicaci\u00f3n de haber cometido hechos punibles ligados a la libertad y honor sexuales. Si, de existir tales amenazas, alguna de ellas se ha materializado. \u00a0<\/p>\n<p>b) El proceso de tr\u00e1mite de quejas por tales amenazas. \u00a0<\/p>\n<p>c) Las medidas adoptadas por el INPEC y los directores de los centros de reclusi\u00f3n para enfrentar tales amenazas. La compatibilidad de tales medidas con los objetivos de la reclusi\u00f3n y los derechos constitucionales y humanos de las personas privadas de la libertad. En particular, si tales medidas resultan acordes con un tratamiento respetuoso de la dignidad humana y si garantizan la igualdad de oportunidades para el acceso a bienes valiosos, como la recreaci\u00f3n, el trabajo y la redenci\u00f3n de la pena. \u00a0<\/p>\n<p>d) Si lo anterior fuera insuficiente o incompatible con el orden constitucional, \u00bfcu\u00e1les medidas, admisibles, resultar\u00edan necesarias para evitar que se produzcan tales amenazas y se materialicen? \u00a0<\/p>\n<p>e) Las consecuencias, de orden psicol\u00f3gico o psiqui\u00e1trico que puedan derivarse para los internos, v\u00edctimas de tales amenazas. \u00a0<\/p>\n<p>Por conducto del INPEC, la Corte recibi\u00f3 el informe realizado por la comisi\u00f3n, que se pasa a resumir. \u00a0<\/p>\n<p>Metodolog\u00eda \u00a0<\/p>\n<p>Para preparar el informe, la comisi\u00f3n realiz\u00f3 un trabajo de campo en algunos de los centros de reclusi\u00f3n del pa\u00eds, a partir de cuatro instrumentos: autorreporte (cuestionario preparado por un grupo de sic\u00f3logos), Cuestionario de An\u00e1lisis Cl\u00ednico (instrumento de diagn\u00f3stico de 12 variables cl\u00ednicas de personalidad), encuesta colectiva a los establecimientos (sesi\u00f3n colectiva donde los funcionarios, a partir de preguntas cerradas, de selecci\u00f3n m\u00faltiple y abiertas, describen la situaci\u00f3n del centro) y escala de opini\u00f3n sobre delitos sexuales (cuestionario que mide apreciaci\u00f3n personal de sindicados y condenados respecto de delitos sexuales). La investigaci\u00f3n se realiz\u00f3 a partir de personal recluido (condenados o sindicados por delitos sexuales) que voluntariamente asisti\u00f3 a las sesiones de preguntas. \u00a0<\/p>\n<p>Informaci\u00f3n consolidada del autoreporte \u00a0<\/p>\n<p>Nunca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varias veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muchas veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Personal administrativo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>91.30% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.90% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.90% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.40% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.60% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Guardia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>81.50% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.80% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.60% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.10% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Internos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>50.20% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.60% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18.10% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23.40% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.70% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b02 Internos que ha recibido amenazas \u00a0<\/p>\n<p>Nunca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varias veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muchas veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Personal administrativo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>94.4% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.4% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.9% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.6% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.7% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>87.7% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.7% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.2% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Internos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>61.1% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.2% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17.% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.9% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.9% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b03 Internos que han sido golpeados \u00a0<\/p>\n<p>Nunca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varias veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muchas veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Guardia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>86.4% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.0% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.7% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.8% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>70.45% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.2% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.9% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.8% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.6% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b04 Intento de abuso sexual \u00a0<\/p>\n<p>Nunca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varias veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muchas veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>90.0% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.8% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.0% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b0 5 Han abusado sexualmente \u00a0<\/p>\n<p>Nunca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varias veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muchas veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>91.9% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.7% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.9% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.9% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.7% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b06 Han intentado herirlo \u00a0<\/p>\n<p>Nunca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varias veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muchas veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>74.0% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.8% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.8% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b07 Lo han herido \u00a0<\/p>\n<p>Nunca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varias veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muchas veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>80.9% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.4% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.8% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.9% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b08 Ha denunciado las agresiones \u00a0<\/p>\n<p>Nunca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varias veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muchas veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>78.5% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14.3% \u00a0<\/p>\n<p>(cultura del silencio y peligro de informar si los otros internos llegan a saber (pag. 30) \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b09 Denuncias han sido atendidas \u00a0<\/p>\n<p>Nunca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varias veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muchas veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>55.0% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.5% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.0% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.5% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>30.5% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b010 Ha recibido protecci\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>Nunca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varias veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muchas veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>46.2% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.5% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14.3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>22.1% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b0 11 La protecci\u00f3n brindada es adecuada \u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>63.6% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>28.7% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.7% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b012 Posibilidad de realizar actividades de redenci\u00f3n de pena \u00a0<\/p>\n<p>Estudio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Trabajo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recreaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vida com\u00fan (carcelaria cotidiana) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>80.4% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>71.2% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>75.5% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>75.70% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.4% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16.2% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.0% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.90% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13.2% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12.6% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14.5% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13.40% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b013 \u00bfEst\u00e1n en situaci\u00f3n peor que los dem\u00e1s internos? \u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>35.3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>59.2% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.5% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b014 Percepci\u00f3n de desprecio por otros internos \u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>60.6% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>35.1% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b015 Tipo de interno que realiza la agresi\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No contesta \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otro delito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>35.3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>50.6% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual delito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.6% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>80.0% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15.4% \u00a0<\/p>\n<p>Opini\u00f3n de sindicados y condenados por otros delitos \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b016 Opini\u00f3n hacia los delincuentes sexuales \u00a0<\/p>\n<p>Muy negativa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Negativa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Positiva \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muy positiva \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>25.6% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>52.6% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>19.9% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.00% \u00a0<\/p>\n<p>pena de muerte-muy negativa \u00a0<\/p>\n<p>deben ser sancionados por la misma comunidad-negativa (est\u00e1n en la base de la escala) \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b017 \u00bfSon los delincuentes sexuales maltratados f\u00edsica, verbal o psicol\u00f3gicamente? \u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No responde \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>63.4% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>25.8% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.8% \u00a0<\/p>\n<p>Encuesta a establecimientos (funcionarios) \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b018 Reacci\u00f3n de otros internos hacia los delincuentes sexuales \u00a0<\/p>\n<p>Nunca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siempre \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aceptaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>48.8% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>24.4% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26.8% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indiferencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>48.8% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>29.3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>22.0% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rechazo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>46.3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>29.3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>24.4% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b019 Tipo de agresi\u00f3n recibida por los delincuentes sexuales \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SI \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Verbal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>43.9% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>F\u00edsica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>87.8% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12.2% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sexual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>97.6% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Varias anteriores \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>90.2% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.8% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b020 Presencia de agresi\u00f3n de funcionarios hacia los delincuentes sexuales en los establecimientos encuestados \u00a0<\/p>\n<p>Presencia de agresi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin respuesta \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el establecimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>95.1% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En administraciones anteriores \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>87.8% \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.8% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En actual administraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.9% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>95.1% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.0% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otros establecimientos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>24.4% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>48.8% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26.8% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b021 Tipo de agresi\u00f3n ejercida por funcionarios de establecimientos sobre agresores sexuales \u00a0<\/p>\n<p>Tipo de agresi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin respuesta \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.8% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>90.2% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.0% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Verbal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12.2% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>87.8% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.0% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Discriminaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>24.4% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>75.6% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.0% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1alamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9.8% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>90.2% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.0% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Abuso sexual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.3% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>92.7% \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>0.0% \u00a0<\/p>\n<p>(Porcentajes calculados a partir del n\u00famero de establecimientos y no del n\u00famero de agresiones) \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b022 Proporci\u00f3n de denuncia de agresiones reportadas por los establecimientos (denuncias que hacen las v\u00edctimas) \u00a0<\/p>\n<p>Denuncia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Porcentaje \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin respuesta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>24.4% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Algunas veces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>29.3% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nunca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>43.9% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siempre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b0 23 Establecimientos con programas para internos sindicados o condenados por delitos sexuales \u00a0<\/p>\n<p>Tienen programa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Porcentaje \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin respuestas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>92.7% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.9% \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b0 25 Oportunidades de acceso a programas de atenci\u00f3n y tratamiento, seg\u00fan funcionarios \u00a0<\/p>\n<p>Acceso a programas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Porcentaje \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frecuentemente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.9% \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siempre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>95.1% \u00a0<\/p>\n<p>An\u00e1lisis psicol\u00f3gico de las personas condenadas o sindicadas por delitos sexuales. \u00a0<\/p>\n<p>Cuadro N\u00b026 PERFIL CAQ DE LOS INTERNOS SINDICADOS Y CONDENADOS POR DELITOS CONTRA LA LIBERTAD, LA INTEGRIDAD Y LA FORMACI\u00d3N SEXUALES \u00a0<\/p>\n<p>Puntajes bajos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Puntajes altos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contento, no preocupado por su salud \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Preocupado por su salud, desarreglos funcionales y corporales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Satisfecho con la vida, goza de ella \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pensamientos autodestructivos, insatisfecho con la vida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Evita situaciones de riesgo, poca necesidad de excitaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incansable, busca excitaci\u00f3n, acepta riesgos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sosegado, con calma en emergencias, conf\u00eda en el entorno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tenso, perturbable, sue\u00f1os molestos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D4 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En\u00e9rgico, muestra entusiasmo por el trabajo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Preocupado, sin energ\u00eda para actuar, sentimiento de intranquilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D5 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No preocupado por culpabilidad o dejar de hacer algo importante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Autocr\u00edtico, se acusa de los errores, sentimiento de culpabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D6 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Relajado, considerado y animoso con las personas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Evita contactos interpersonales, no se halla confortable con los dem\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D7 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Confiado, no le afectan los celos o pensamientos de envidia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cree que se le persigue, esp\u00eda, controlado maltrata \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pp \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sensato, evita implicarse en algo ilegal o romper las normas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No le ofende las cr\u00edticas, acepta lo antisocial en s\u00ed mismo o en otros \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pb \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sc \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Eval\u00faa con realidad a las personas, sin conductas agresivas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con impulsos repentinos o incontrolados, se aleja de la realidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sc \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No le molestan ideas inoportunas o h\u00e1bitos compulsivos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Le molestan ideas repetitivas, insistentes o h\u00e1bitos compulsivos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ps \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se considera tan apto, confiable y agradable como la mayor\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2022 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>T\u00edmido, pierde su aplomo, con sentimientos de inferioridad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ps \u00a0<\/p>\n<p>(Decatipos 9 o 10 son indicadores de problemas; decatipos 7 u 8, son indicadores de desajustes sin presentar problema; decatipos 5 o 6, no indican problema o desajuste. \u00a0<\/p>\n<p>An\u00e1lisis presentado en el informe sobre este punto: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe puede concluir que los agresores sexuales privados de su libertad, tienen dificultades en cuanto a preocupaciones por su estado de salud, su baja satisfacci\u00f3n con la vida, su d\u00e9ficit de energ\u00eda, su alejamiento moderado de la realidad, pero sobre todo por sus sentimientos persecutorios. Esta \u00faltima caracter\u00edstica ser\u00eda compartida con los dem\u00e1s internos en la medida en que todas las personas (sin importar el delito) se perciben como peligrosos, sin perder de vista que en los agresores sexuales necesariamente la paranoia se presenta resaltada por el hecho de la connotaci\u00f3n de su delito y de la percepci\u00f3n m\u00e1s negativa que la sociedad (incluidos otros internos, la guardia y los funcionarios administrativos como miembros tambi\u00e9n de la sociedad) tienen de los delincuentes que cometen conductas punibles relacionadas con la libertad, la integridad y la formaci\u00f3n sexual\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>Sugerencias a partir de casos (suministrados por guardias y administraci\u00f3n carcelaria) \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos grupos interdisciplinarios funcionan dentro de los establecimientos, pero actualmente no tienen estabilidad y por eso no conocen bien al interno, es necesario que tengan m\u00e1s estabilidad y se comprometan a programar su tratamiento, teniendo en cuenta el delito. \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo se recomienda que las celdas sean individuales o que tengan capacidad para ubicar un n\u00famero impar de internos, evitando el homosexualismo\u201d \u00a0<\/p>\n<p>CONCLUSIONES GENERALES \u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. Las agresiones recibidas por los internos generalmente se presentan en los centros de reclusi\u00f3n de mayor capacidad contrastando con los establecimientos menores donde tiende a desaparecer este tipo de conductas, all\u00ed la efectividad de la vigilancia tiene una mayor incidencia. \u00a0<\/p>\n<p>2. Como resultado de las entrevistas grupales con el personal del cuerpo de custodia y vigilancia, se encuentra que la disminuci\u00f3n de las agresiones son consecuencia de una mejor preparaci\u00f3n por parte de la Escuela Penitenciaria y la instrucci\u00f3n permanente de los mandos directivos. \u00a0<\/p>\n<p>3. La publicidad en los medios de comunicaci\u00f3n sobre violaciones sexuales, inciden directamente en los internos convirti\u00e9ndose en inductora hacia la agresi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>4. Los internos agresores sexuales manifiestan de acuerdo a las respuestas obtenidas en el autorreporte que en orden de mayor a menor frecuencia las manifestaciones negativas hacia ellos son el insulto, amenaza y por \u00faltimo las agresiones f\u00edsicas y sexuales a que son sometidos. \u00a0<\/p>\n<p>5. Analizando las puntuaciones de los agresores sexuales ellos consideran que se encuentran en peores condiciones que los dem\u00e1s internos, al igual que despreciados por los otros compa\u00f1eros; apreciaci\u00f3n que coincide con la percepci\u00f3n que tienen los sindicados o condenados por delitos diferentes a los sexuales. \u00a0<\/p>\n<p>6. Los resultados arrojados muestran que los internos afirman tener acceso a estudio, trabajo, recreaci\u00f3n y actividades comunitarias sin ser objeto de discriminaciones por parte del personal administrativo y del cuerpo de custodia y vigilancia. \u00a0<\/p>\n<p>7. A pesar de que las agresiones a\u00fan persisten y con mayor intensidad el insulto, es cierto que la frecuencia con el paso de los a\u00f1os ha venido disminuyendo debido a las medidas adoptadas como son: la capacitaci\u00f3n del cuerpo de custodia y vigilancia, control y protecci\u00f3n de la administraci\u00f3n, para que el delito no sea de p\u00fablico conocimiento de los internos al ingresar el sindicado o condenado a los patios; circunstancia que queda demostrada con el hecho de que los internos que est\u00e1n por estos delitos casi en su totalidad est\u00e1n en diferentes patios y conviven con internos de otras conductas delictuales, con excepci\u00f3n de la c\u00e1rcel Vista Hermosa de Cali donde los reclusos por estos delitos son privados de su libertad en el centro de reclusi\u00f3n Ferro de la c\u00e1rcel Vista Hermosa. \u00a0<\/p>\n<p>9. Se aprecia una congruencia entre los resultados de los instrumentos como entrevistas, autorreporte, escala de opini\u00f3n en el sentido de que realmente existe repudio hacia los agresores sexuales por parte de los internos y en una proporci\u00f3n muy baja del cuerpo de custodia y vigilancia y m\u00ednima por el personal administrativo del establecimiento.\u201d \u00a0<\/p>\n<p>RECOMENDACIONES PROPUESTAS EN EL INFORME: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Tutelar el principio de reserva de identidad en los medios de comunicaci\u00f3n puesto que la informaci\u00f3n all\u00ed contenida es responsable de una alta proporci\u00f3n de las agresiones recibidas por estas personas. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Evitar la inclusi\u00f3n del delito en las notificaciones internas pues si se ha logrado en principio el anonimato, cuando se producen esas notificaciones el interno es se\u00f1alado, con las consecuencias ya conocidas. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. A ra\u00edz de las quejas de los internos, se sugiere mejorar la investigaci\u00f3n criminal en el sentido que cumpla con criterios objetivos antes que subjetivos. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Informaci\u00f3n suministrada por la Defensor\u00eda del Pueblo \u00a0<\/p>\n<p>5. El informe enviado por el INPEC incluy\u00f3 un documento en el cual la Defensor\u00eda del Pueblo presenta su posici\u00f3n sobre las conclusiones del informe. En concepto de la Defensor\u00eda, existen algunos factores que interfieren y distorsionan la medici\u00f3n de la intensidad del problema investigado. \u00a0<\/p>\n<p>El primero de ellos es la \u201cley del silencio\u201d, que \u201csignifica una regla de conducta dentro de los valores o axiolog\u00eda que rigen la delincuencia y que se aplica de manera m\u00e1s estricta dentro de los establecimientos carcelarios\u201d. Esta regla puede inhibir responder a preguntas sobre el trato brindado a las personas sindicadas o condenadas por delitos sexuales. \u00a0<\/p>\n<p>En segundo lugar, se menciona la \u201caceptaci\u00f3n por parte de la v\u00edctima\u201d. La Defensor\u00eda se\u00f1ala que, aunado a la \u201cley del silencio\u201d, resulta dif\u00edcil que el recluso v\u00edctima de violencia por parte de los otros reclusos acepte que ha ocurrido una violaci\u00f3n de sus derechos sexuales o su integridad. A ello se suma la desconfianza hacia las autoridades carcelarias. Ello, en conjunto afecta, por lo tanto, los resultados de la investigaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>En tercer lugar, la publicidad que se hace del hecho punible influye en la actitud de los internos hacia el sindicado o condenado. Si el interno pasa desapercibido, debido a la poca divulgaci\u00f3n de su conducta, buscar\u00e1 mantener dicho anonimato. \u00a0<\/p>\n<p>Finalmente se menciona el \u201ctipo de establecimiento\u201d. Se\u00f1ala la Defensor\u00eda que es m\u00e1s factible que se presente violencia contra personas recluidas en las c\u00e1rceles distritales, mientras que en las del circuito son pr\u00e1cticamente inexistentes. \u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, la Defensor\u00eda pone de presente que en las c\u00e1rceles de La Modelo y Vistahermosa, la poblaci\u00f3n reclusa se niega a recibir a los sindicados o condenados por delitos sexuales. Ello ha conducido a largas reclusiones en las estaciones de polic\u00eda, para lo cual aporta datos sobre la reclusi\u00f3n de personas en las estaciones de polic\u00eda de Bogot\u00e1. Este fen\u00f3meno puede, en concepto de la Defensor\u00eda, ser avalado, de manera expl\u00edcita o t\u00e1cita, por las mismas autoridades carcelarias. Todo lo anterior lleva a la Defensor\u00eda a concluir que \u201clas circunstancias de riesgo y agresi\u00f3n para dichas personas [sindicadas o condenadas por delitos sexuales] simplemente permanecen latentes y est\u00e1n vigentes. \u00a0<\/p>\n<p>6. Mediante comunicaci\u00f3n del 16 de septiembre de 2002, la Defensor\u00eda del Pueblo alleg\u00f3 la declaraci\u00f3n rendida por el interno xx (su nombre se mantendr\u00e1 en reserva, por respeto a su intimidad), relativa a hechos acaecidos en la C\u00e1rcel La Modelo, luego de realizarse la investigaci\u00f3n adelantada por el INPEC: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230; la guardia me ingres\u00f3 al Patio 5, y el d\u00eda siguiente o sea el &#8230;, siendo aproximadamente las 6 P.M., la Guardia me traslad\u00f3 para el sitio denominado el Oasis, y pasada media hora de estar en dicho lugar, los internos que se encontraban recluidos en este sitio, me cogieron a la fuerza, y me depilaron las cejas, (tal como se puede apreciar), me echaron agua caliente con sal, (sic) en el pecho tal como lo demuestran las quemaduras que tengo, luego me violaron, unos doce (12) internos aproximadamente, me cortaron la oreja izquierda, (tal como usted lo puede ver), con una navaja, me golpearon con varillas y palos en la cabeza y en los brazos (tal como se puede ver). Tambi\u00e9n me metieron una botella pl\u00e1stica por el ano, me hicieron tomar orine y agua del inodoro&#8230;. adem\u00e1s me metieron el pene de uno de ellos en la boca, y me golpearon con pu\u00f1os y patadas en la cabeza y en el cuerpo, y me sometieron a estas torturas hasta la una de la ma\u00f1ana aproximadamente&#8230;\u201d \u00a0<\/p>\n<p>II. CONSIDERACIONES Y FUNDAMENTOS \u00a0<\/p>\n<p>Competencia \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0De conformidad con lo dispuesto en los art\u00edculos 86 y 241-9 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, en armon\u00eda con los art\u00edculos 33, 34 y 35 del Decreto Ley 2591 de 1991, la Sala es competente para revisar las sentencias de la referencia.\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Planteamiento tem\u00e1tico \u00a0<\/p>\n<p>2. El demandante asegura que el INPEC se ha negado, a pesar de haberlo dispuesto el m\u00e9dico que lo est\u00e1 tratando, a practicarle una operaci\u00f3n de pr\u00f3stata que requiere. El INPEC, por su parte, sostiene que no se ha negado a realizar el procedimiento. Se\u00f1ala que ha programado varias fechas para realizar la intervenci\u00f3n, pero que el interno se ha negado a salir de su lugar de confinamiento, por temor a perder su vida. \u00a0<\/p>\n<p>La informaci\u00f3n m\u00e9dica sometida a consideraci\u00f3n de la Corporaci\u00f3n da muestra de que el demandante padece, adem\u00e1s de su enfermedad en la pr\u00f3stata, problemas de car\u00e1cter psiqui\u00e1trico, los cuales se han tratado en el centro de reclusi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>El juez de instancia neg\u00f3 la tutela, pues no encontr\u00f3 probada violaci\u00f3n alguna al derecho a la vida o a la salud del recluso. \u00a0<\/p>\n<p>Obligaciones del Estado frente a los derechos de los reclusos. \u00a0<\/p>\n<p>3. La privaci\u00f3n de la libertad de una persona la coloca en una situaci\u00f3n de indefensi\u00f3n, que genera obligaciones de protecci\u00f3n por parte de quien adopta la medida o acci\u00f3n restrictiva de la libertad. No importa que se trate de particulares o del Estado, y que la restricci\u00f3n sea l\u00edcita o il\u00edcita. \u00a0<\/p>\n<p>Esta particular condici\u00f3n de indefensi\u00f3n, en la medida en que impide por completo la satisfacci\u00f3n de las necesidades del privado de libertad por los medios a su disposici\u00f3n en condiciones de generalidad, implica que las obligaciones de protecci\u00f3n no necesariamente son de medio1. En este sentido, la responsabilidad no se deriva de una relaci\u00f3n causal natural\u00edstica entre la privaci\u00f3n de la libertad y los da\u00f1os o peligros a los que se ve sometida la persona, sino que tiene como base el mero deber de custodia y protecci\u00f3n que se desprende de colocar a la persona en una situaci\u00f3n restrictiva de su libertad. \u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior implica que el custodio tiene la obligaci\u00f3n de adoptar todas las medidas necesarias para garantizar el mayor disfrute posible de los derechos constitucionales de la persona privada de la libertad. Trat\u00e1ndose del Estado, supone la obligaci\u00f3n de garantizar condiciones de dignidad del recluso. Garant\u00eda que \u00fanicamente se cumple si tales condiciones son efectivamente realizadas; es decir, no basta la adopci\u00f3n de medidas program\u00e1ticas, sino que han de traducirse en realidad. As\u00ed, tal como lo ha se\u00f1alado esta corporaci\u00f3n, no pueden aducirse problemas presupuestales, sino que el Estado tiene la obligaci\u00f3n de realizar el trato digno. Se trata pues, de una obligaci\u00f3n de respeto. \u00a0<\/p>\n<p>4. En el sistema constitucional colombiano, el principio de dignidad constituye el centro axiol\u00f3gico a partir del cual se derivan las obligaciones de protecci\u00f3n, respeto y promoci\u00f3n de los derechos constitucionales y el aseguramiento del cumplimiento de los deberes constitucionales, bajo la \u00e9gida del orden justo. Elemento b\u00e1sico para el respeto de la dignidad humana es la debida protecci\u00f3n del derecho a la vida. \u00a0<\/p>\n<p>4.1 El punto nodal que supone el respeto por el derecho a la vida, se ha subrayado por parte de esta Corporaci\u00f3n en varias oportunidades. En sentencia C-390 de 1997 la Corte se\u00f1al\u00f3 que \u201cLa Carta no es neutra entonces frente a valores como la vida y la salud sino que es un ordenamiento que claramente favorece estos bienes. El Estado tiene entonces un inter\u00e9s aut\u00f3nomo en que estos valores se realicen en la vida social&#8230;\u201d. De manera m\u00e1s precisa ha indicado que: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa Constituci\u00f3n no s\u00f3lo protege la vida como un derecho (CP art. 11) sino que adem\u00e1s la incorpora como un valor del ordenamiento, que implica competencias de intervenci\u00f3n, e incluso deberes, para el Estado y para los particulares. As\u00ed, el Pre\u00e1mbulo se\u00f1ala que una de las finalidades de la Asamblea Constitucional fue la de &#8220;fortalecer la unidad de la Naci\u00f3n y asegurar a sus integrantes la vida&#8221;. Por su parte el art\u00edculo 2\u00ba establece que las autoridades est\u00e1n instituidas para proteger a las personas en su vida y asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado y de los particulares. Igualmente el art\u00edculo 95 ordinal 2 consagra como uno de los deberes de la persona actuar humanitariamente ante situaciones que pongan en peligro la vida de sus semejantes. Finalmente, el inciso \u00faltimo del art\u00edculo 49 establece impl\u00edcitamente un deber para todos los habitantes de Colombia de conservar al m\u00e1ximo su vida. En efecto, esa norma dice que toda persona debe cuidar integralmente su salud, lo cual implica a fortiori que es su obligaci\u00f3n cuidar de su vida. Esas normas superiores muestran que la Carta no es neutra frente al valor vida sino que es un ordenamiento claramente en favor de \u00e9l, opci\u00f3n pol\u00edtica que tiene implicaciones, ya que comporta efectivamente un deber del Estado de proteger la vida2\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el derecho a la vida del recluso, el Estado tiene la obligaci\u00f3n de impedir que otros reclusos o terceros particulares (obligaci\u00f3n de protecci\u00f3n), as\u00ed como el personal Estatal -sea personal penitenciario o de otra naturaleza- (obligaci\u00f3n de respeto) amenacen contra la vida del interno3. Dicha obligaci\u00f3n apareja la de verificar y, si es del caso, enfrentar efectivamente las amenazas contra la vida de los reclusos4. Esto apareja la obligaci\u00f3n de adoptar medidas generales de seguridad interna dentro del centro de reclusi\u00f3n, as\u00ed como la de trasladar a los internos cuando resulta imprescindible para proteger su vida. Empero, cuandoquiera que se supera el umbral de riesgo ordinario para el derecho a la vida de los reclusos y se presentan situaciones de amenaza contra determinados grupos de reclusos, el Estado tiene el deber de adoptar las medidas necesarias que aseguren que dichas amenazas no se hagan efectivas. \u00a0Se trata, por lo tanto, de obligaciones de resultado5. \u00a0<\/p>\n<p>4.2 Las medidas de protecci\u00f3n que adopten las autoridades carcelarias han de ser compatibles con la Constituci\u00f3n. En este orden de ideas no pueden suponer una restricci\u00f3n inadmisible a los derechos constitucionales de los reclusos6, as\u00ed como tampoco impedir la realizaci\u00f3n de la funci\u00f3n resocializadora de la pena7 y el acceso a beneficios penitenciarios que tengan incidencia directa en la esperanza de lograr la libertad. En otras palabras, dichas medidas \u00fanicamente pueden tener como efecto la protecci\u00f3n de la vida del o los internos y no generar situaciones de trato desigual en contra de los mismos (C.P. art. 13). \u00a0<\/p>\n<p>5. El mismo juicio se puede predicar del derecho a la salud del interno. La Corte ha se\u00f1alado que por raz\u00f3n de la privaci\u00f3n de la libertad, desde el punto de vista constitucional no se requiere demostraci\u00f3n de la conexidad entre la salud y la vida, para reconocer su car\u00e1cter fundamental. El Estado tiene, frente al interno, el deber de ofrecerle la atenci\u00f3n m\u00e9dica que requiera, la que no se limita a la atenci\u00f3n farmac\u00e9utica y quir\u00fargica, sino que, adem\u00e1s, debe garantizar, de manera oportuna y mientras sea necesario, el acceso a tratamientos f\u00edsicos (distintas terapias f\u00edsicas), sicol\u00f3gicos y psiqui\u00e1tricos. Es decir, debe garantizar que efectivamente el interno reciba toda la atenci\u00f3n que necesita para recuperar completamente su salud-cita protocolo de San Salvador-. As\u00ed, en la sentencia T-487 de 1998, la Corte dej\u00f3 en claro que el deber del Estado de proteger la salud del interno llegaba incluso a la atenci\u00f3n de problemas derivados de actos previos al ingreso al centro de reclusi\u00f3n: \u201cal respecto, hay que precisar que no obstante que el actor, por su propia decisi\u00f3n, se realiz\u00f3 un tratamiento que, al parecer, le est\u00e1 causando problemas, esta circunstancia, por s\u00ed sola, no exonera al Estado, que lo tiene recluido en uno de sus establecimientos carcelarios, de brindarle la ayuda m\u00e9dica, que requiera, y pueda, de esta manera, aliviar los problemas que posiblemente lo aquejan\u201d8 \u00a0<\/p>\n<p>6. En directa relaci\u00f3n con la protecci\u00f3n de la salud, est\u00e1 la necesidad de respetar el principio de consentimiento informado de la persona. Al Estado le est\u00e1 vedado, salvo que se trate de situaciones de urgencia o de absoluta incapacidad para consentir, disponer sobre la salud de la persona si esta no consciente en ello9. Esta prohibici\u00f3n gen\u00e9rica subsiste bajo situaciones de privaci\u00f3n de la libertad. \u00a0<\/p>\n<p>El consentimiento informado del paciente no se limita a obtener informaci\u00f3n suficiente sobre el procedimiento a realizarse, sino que abarca las condiciones de realizaci\u00f3n de la intervenci\u00f3n. As\u00ed, tiene derecho a conocer quienes participar\u00e1n en la intervenci\u00f3n, el lugar, la oportunidad y las consecuencias post-operatorias. Trat\u00e1ndose de internos, a lo anterior se suman consideraciones sobre su seguridad personal. La realizaci\u00f3n de una intervenci\u00f3n quir\u00fargica, por menor que sea, significa una situaci\u00f3n de debilidad, as\u00ed sea temporal, de la persona, que le impide adoptar medidas de protecci\u00f3n de su vida. Trat\u00e1ndose de internos, corresponde al Estado asegurar la existencia de tales medidas de protecci\u00f3n y de inform\u00e1rselas oportunamente al recluso, pues \u00e9ste est\u00e1 en incapacidad de enfrentar, por su reclusi\u00f3n y su debilidad, las amenazas. \u00a0<\/p>\n<p>An\u00e1lisis de las pruebas aportadas al proceso. \u00a0<\/p>\n<p>7. El an\u00e1lisis que hace el INPEC de los resultados de la investigaci\u00f3n, los lleva a concluir que las agresiones (f\u00edsicas, verbales o amenazas) contra los sindicados o condenados por delitos sexuales, son reducidas y tienden a disminuir. \u00a0<\/p>\n<p>En concepto de la Corte, tiene raz\u00f3n el INPEC en sus conclusiones en la medida en que se basa en lo alt\u00edsimos porcentajes de respuestas de internos que afirman nunca haber sido objeto de las agresiones. Empero, en la medida en que la seguridad personal es responsabilidad del custodio de la persona privada de la libertad, esta Corporaci\u00f3n tiene que colocar el acento en las respuestas afirmativas. \u00a0<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta los datos, lo primero que sorprende a la Corte es que los internos, tanto los sindicados o condenados por delitos sexuales, como aquellos privados de la libertad por otros delitos, as\u00ed como los mismos guardias, coinciden en la existencia de maltratos por parte del personal de guardia hacia el grupo de estudio. Resultan ilustrativos los resultados expuestos en los cuadros 1, 2, 3, 20 y 21, que rese\u00f1an la existencia de tales maltratos. M\u00e1s a\u00fan, el cuadro 21 (informaci\u00f3n suministrada por los mismos funcionarios) indica que los funcionarios de los establecimientos abusan sexualmente de los internos (7.3%), que los agreden f\u00edsicamente (9.8%) y que los discriminan (24.4%). Lo anterior, es indicaci\u00f3n de que el sistema penitenciario colombiano est\u00e1 en incapacidad de garantizar la seguridad personal y la integridad f\u00edsica de las personas privadas de la libertad sindicados o condenados por delitos sexuales. Esta situaci\u00f3n significa que el Estado colombiano incumple sus deberes de respeto hacia los internos y se convierten en los agresores de los mismos. Ello, explicar\u00eda, en alguna medida, porqu\u00e9 en un 78.5% no se denuncian las agresiones, que en un 55% las denuncias no son atendidas y que en un 46.2% se indique que nunca se ha recibido protecci\u00f3n (cuadros 8, 9 y 10). \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es significativo los integrantes del grupo de estudio sean v\u00edctimas de los restantes internos, como lo muestran los cuadros 1, 2,3, 4, 5, 6 y 7, lo que explica que en un 28.7% se estime que la protecci\u00f3n brindada ante las agresiones sea insuficiente o inadecuada (cuadro 11). \u00a0<\/p>\n<p>Si se tienen en cuenta estos resultados, junto a la clara percepci\u00f3n de que los sindicados o condenados por delitos sexuales se desprecian (opini\u00f3n negativas y muy negativas en el cuadro 16 y la respuesta afirmativa sobre el maltrato, en el cuadro 17), se observa que la situaci\u00f3n de indefensi\u00f3n de estas personas se agrava por una cultura penitenciaria que los se\u00f1ala y persigue. Esta conclusi\u00f3n explica la calificaci\u00f3n 9 en el perfil CAQ (cuadro 26) en el \u00edtem Pa: cree que se le persigue, esp\u00eda, controla, maltrata. \u00a0<\/p>\n<p>Estas conclusiones se ven confirmadas por las declaraciones hechas por el interno xx ante la defensor\u00eda del pueblo. No se explica la Corte c\u00f3mo una persona es trasladada hacia un sitio (el \u201cOasis\u201d) hacia las 6:00 p.m. y durante cerca de 4 horas y media, fue sometido a un trato absolutamente incompatible con la dignidad humana. La descripci\u00f3n de los hechos, la duraci\u00f3n de los mismos, y la cantidad de internos involucrados en ellos, indican que existe, tanto por parte de los internos, como por parte de la guardia penintenciaria, un \u00e1nimo contrario al grupo de estudio. \u00a0<\/p>\n<p>En suma, la Corte ha constatado que no existen condiciones que aseguren la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales a la vida, a la integridad f\u00edsica y ps\u00edquica y a la seguridad personal de las personas recluidas y sindicadas o condenadas por delitos sexuales. \u00a0<\/p>\n<p>El caso concreto. \u00a0<\/p>\n<p>8. En el presente caso, la Corte dispone de informaci\u00f3n suficiente para determinar que existe una real amenaza a la vida del interno (como consecuencia del hecho punible por el cual est\u00e1 privado de su libertad). De la informaci\u00f3n que obra en el expediente, por otra parte, no se deduce que el INPEC haya tomado medidas para enfrentar su situaci\u00f3n. En efecto, respecto de la amenaza a la vida, guarda silencio. En relaci\u00f3n con el problema psiqui\u00e1trico, se limita a informar que el interno est\u00e1 recibiendo la atenci\u00f3n necesaria y que est\u00e1 en franca mejor\u00eda. No sobra se\u00f1alar que en el informe enviado por el INPEC, se subraya la necesidad de trasladar a algunos reclusos \u2013sindicados o condenados por delitos sexuales- hacia c\u00e1rceles como la de Valledupar, pues por proteger su vida, sus condiciones de reclusi\u00f3n se hab\u00edan tornado \u201cprivilegiadas\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>El silencio del INPEC sobre este punto guarda relaci\u00f3n directa con las pretensiones de la demanda. El interno se ha negado a salir de su lugar de reclusi\u00f3n por temor a perder la vida, lo que ha impedido que sea intervenido quir\u00fargicamente. En este orden de ideas, la petici\u00f3n del demandante tiene pleno sentido, pues el Estado ha incumplido su deber de asegurar las condiciones necesarias para que el demandante pueda consentir en la realizaci\u00f3n de la intervenci\u00f3n. Tales condiciones pasan por garantizar su vida y por ofrecer la asistencia siqui\u00e1trica requerida para que comprenda y enfrente sus temores. \u00a0<\/p>\n<p>9. De la informaci\u00f3n disponible en el expediente no se deduce que el demandante no est\u00e1 sometido a un debido tratamiento psiqui\u00e1trico. Por lo mismo, resulta imposible establecer si al demandante se le ha ofrecido toda la asistencia siqui\u00e1trica requerida, a fin de que salga voluntariamente de su sitio de reclusi\u00f3n. Con todo, se advierte del deber del INPEC de adoptar las medidas necesarias para un traslado urgente del demandante a un centro de asistencia, en caso de requerirse. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>10. Frente a la posibilidad de una amenaza cierta contra la vida del recluso, la circunstancia de que \u00e9ste alegue que est\u00e1 vinculada al tipo de hecho punible que ha cometido, y no en fen\u00f3menos distintos de naturaleza personal o por la vinculaci\u00f3n del recluso a determinados grupos sociales (por ejemplo, la notoria tensi\u00f3n entre personas privadas de la libertad que pertenecieron a los grupos guerrilleros o a los grupos paramilitares) que constituyen una especie de prolongaci\u00f3n de los conflictos sociales dentro del centro de reclusi\u00f3n, constituye una denuncia en extremo grave. La decisi\u00f3n de los reclusos de acabar con la vida \u2013o infringirle toda clase de vej\u00e1menes y tratos indignos- de una persona como consecuencia del hecho punible por el cual est\u00e1 privado de la libertad (precutelativa o punitivamente), implica que, adem\u00e1s de la sanci\u00f3n jur\u00eddica, el interno se ve sometido a una sanci\u00f3n extrajur\u00eddica. \u00a0<\/p>\n<p>En el Estado social de derecho el sistema jur\u00eddico concentra la posibilidad de sancionar y, como consecuencia de las sanciones, restringir los derechos de los habitantes del territorio. La Constituci\u00f3n colombiana ha definido el juez natural en materia sancionatoria penal (art. 116 de la C.P.)10 y, adem\u00e1s, ha prohibido la aplicaci\u00f3n de la pena de muerte (C.P. art. 11). As\u00ed mismo, constituye parte del derecho al debido proceso el principio nulla poena sine lege. En suma, se ha constitucionalizado los elementos centrales en materia penal sancionatoria. \u00a0<\/p>\n<p>La concentraci\u00f3n de las funciones sancionatorias en el Estado corresponde a un estadio superior de la evoluci\u00f3n de las sociedades, que va paralela a su creciente complejidad y diferenciaci\u00f3n funcional. En este orden de ideas, puede sostenerse que lo que en un comienzo pudo aparecer como algo conveniente y luego en un derecho del Estado, hoy en d\u00eda es una obligaci\u00f3n de \u00e9ste: concentrar el uso de la coerci\u00f3n y la potestad sancionatoria penal. \u00a0<\/p>\n<p>La omisi\u00f3n del Estado en asegurar dicho monopolio implica renunciar a sus m\u00e1s elementales funciones constitucionales. Por decirlo de alguna manera, constituye una profunda traici\u00f3n a su misi\u00f3n y raz\u00f3n de ser. Significa dejar los derechos constitucionales \u2013que suponen una obligaci\u00f3n gen\u00e9rica del Estado de protecci\u00f3n y de respeto- indefensos y, en suma, la quiebra del orden jur\u00eddico. \u00a0<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de indefensi\u00f3n del recluso torna m\u00e1s grave la omisi\u00f3n estatal de evitar que los particulares ejerzan justicia por sus propias manos. La renuncia de ejercer el monopolio de la sanci\u00f3n y la coacci\u00f3n, coloca al recluso indefenso bajo una absoluta desprotecci\u00f3n, \u00fanicamente comparable con las hipot\u00e9ticas situaciones del estado de naturaleza hobbesiano. Dicho fen\u00f3meno resulta repugnante a los ojos de la Constituci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>11. El temor del demandante no es infundado. Existe una amenaza real contra sus derechos fundamentales. Resulta razonable pensar que la certeza de la realizaci\u00f3n de la amenaza se incremente como consecuencia de un tratamiento quir\u00fargico, debido a la debilidad consiguiente y la desconfianza hacia el mismo personal de guardia. As\u00ed las cosas, resulta claro que el Estado colombiano ha incumplido sus deberes de respeto y protecci\u00f3n de los derechos fundamentales a la seguridad personal y a la salud, al no garantizar condiciones de reclusi\u00f3n que permitan a una persona acudir tranquilamente a un centro de atenci\u00f3n a fin de realizar una intervenci\u00f3n quir\u00fargica, sin temor a encontrar la muerte a su vuelta. \u00a0<\/p>\n<p>Medidas a adoptar \u00a0<\/p>\n<p>12. La amenaza y vulneraci\u00f3n de los derechos fundamentales del demandante se derivan de una situaci\u00f3n estructural dentro del sistema penitenciario colombiano. Parte del problema son los mismos reclusos, as\u00ed como la guardia y, en algunas ocasiones, el personal administrativo. Las recomendaciones presentadas por el INPEC muestran la necesidad de adoptar medidas que cobijan a toda la poblaci\u00f3n carcelaria (por ejemplo, dise\u00f1ar celdas con un n\u00famero impar de reclusos). \u00a0<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n descrita corresponde a un estado de cosas inconstitucional11que justifica la adopci\u00f3n de medidas de car\u00e1cter estructural, sin perjuicio de la protecci\u00f3n directa que habr\u00e1 de brindarse al demandante. Lo anterior, por cuanto la soluci\u00f3n efectiva de la amenaza a los derechos del demandante pasa por una profunda revisi\u00f3n del sistema penitenciario colombiano. \u00a0<\/p>\n<p>13. En t\u00e9rminos generales, la Corte observa la necesidad de diversos tipos de medidas: aquellas dirigidas a proteger la integridad de los detenidos o condenados por delitos sexuales; anonimato; promoci\u00f3n de derechos fundamentales y en particular el derecho a la vida; y, control efectivo sobre la poblaci\u00f3n penitenciaria. La Corte no definir\u00e1 en sentido absoluto las medidas que se deber\u00e1n adoptar, sino que establecer\u00e1 \u00e1mbitos en los cuales, en los t\u00e9rminos en que m\u00e1s adelante se precisa, se deber\u00e1n dictar las medidas: \u00a0<\/p>\n<p>13.1 El primer \u00e1mbito en el cual es necesario adoptar medidas, tiene que ver con la efectiva protecci\u00f3n a la integridad f\u00edsica (y la vida) de los detenidos o condenados por delitos sexuales. De la informaci\u00f3n suministrada por el INPEC y la Defensor\u00eda del Pueblo resulta evidente que se est\u00e1 frente a una poblaci\u00f3n en extremo riesgo, en raz\u00f3n al profundo rechazo que el personal penitenciario y la poblaci\u00f3n reclusa manifiesta frente a ellos. A fin de lograr la efectiva protecci\u00f3n de estos internos es necesario adoptar tres tipos de medidas. \u00a0<\/p>\n<p>En primer lugar, medidas dirigidas a lograr que el personal penitenciario respete \u2013en forma absoluta- a estos y todos los internos. Entre las pruebas se da cuenta que los guardias suelen hacer manifestaciones de amenaza e inclusive golpear a los internos sindicados o condenados por estos delitos. Por lo tanto, se impone realizar una profunda investigaci\u00f3n interna a fin de establecer quienes son los guardias o personal administrativo que ha incurrido en las mencionadas agresiones. Para tal efecto, se ordenar\u00e1 a la Procuradur\u00eda General de la Naci\u00f3n y a la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n que asuman la iniciaci\u00f3n de tales investigaciones, habida consideraci\u00f3n que, conforme al material probatorio, existe una denuncia de conductas punibles y disciplinarias. \u00a0<\/p>\n<p>En segundo lugar, medidas de protecci\u00f3n efectiva de los reclusos. Para tal efecto deber\u00e1 realizarse una labor de sensibilizaci\u00f3n y de comprensi\u00f3n de los derechos de los reclusos por parte del personal penitenciario. A fin de lograr que dichas medidas tengan \u00e9xito, se deber\u00e1 (i) revisar los procedimientos de selecci\u00f3n y preparaci\u00f3n del personal administrativo y de guardia, a fin de que sean vinculadas personas que tengan capacidad de comprender tales derechos y disposici\u00f3n a respetarlos. (ii) Dise\u00f1ar programas que hagan conscientes y sensibles al personal administrativo y a la guardia del deber de respetar los derechos de las personas recluidas en los centros penitenciarios. Para tal efecto, el INPEC deber\u00e1 solicitar la asistencia de la Defensor\u00eda del Pueblo, entidad constitucionalmente competente para divulgar los derechos humanos. \u00a0<\/p>\n<p>Como tercera medida, el INPEC deber\u00e1 iniciar un estudio que permita determinar que factores estructurales en el dise\u00f1o de las c\u00e1rceles incide negativamente en las oportunidades de protecci\u00f3n de la integridad y vida de los reclusos sindicados de delitos sexuales. A partir de dicho estudio, deber\u00e1 dise\u00f1arse un plan a ejecutarse en un plazo razonable y en concordancia con la pol\u00edtica criminal y penitenciaria del Estado, que permita resolver tales problemas estructurales. El estudio deber\u00e1 ser realizado en el t\u00e9rmino m\u00e1ximo de 1 a\u00f1o. El INPEC deber\u00e1 solicitar la asistencia de la Defensor\u00eda del Pueblo, as\u00ed como otras instituciones estatales que estime necesarias para realizar el estudio y lograr la armonizaci\u00f3n de las posibles soluciones con la pol\u00edtica criminal y penitenciaria del Estado. \u00a0<\/p>\n<p>El desarrollo e implementaci\u00f3n de las medidas se\u00f1aladas anteriormente deber\u00e1 ser comunicada al Ministro de Justicia, al Procurador General de la Naci\u00f3n y al Defensor del Pueblo, quienes, en ejercicio de sus funciones constitucionales y legales deber\u00e1n vigilar, controlar e inspeccionar tales medidas y su ejecuci\u00f3n. As\u00ed mismo, rendir informes p\u00fablicos sobre dichas labores. \u00a0<\/p>\n<p>13.2 Tanto el informe del INPEC como la Defensor\u00eda del Pueblo se\u00f1alan la urgente necesidad de garantizar el anonimato de las personas sindicadas o condenadas por delitos sexuales. La Corte estima prudente este tipo de medidas, pero advierte de la imposibilidad de exigir o imponer restricciones a los medios de comunicaci\u00f3n sobre la materia. A fin de aumentar el grado de anonimato de estas personas, se urge al INPEC para que presente propuestas de soluci\u00f3n a la necesidad de garantizar el anonimato de estas personas dentro de los centros de reclusi\u00f3n, a fin de que sean adoptadas por las autoridades competentes y, si fuere necesario, con intervenci\u00f3n del Ministro de Justicia y del Derecho, se presente un proyecto de ley sobre la materia. Las propuestas ser\u00e1n consultadas con la Defensor\u00eda del Pueblo, sin que su anuencia sea obligatoria. \u00a0<\/p>\n<p>13.3 El INPEC deber\u00e1 adoptar medidas urgentes dirigidas a lograr que no se repitan hechos como los denunciados por la Defensor\u00eda del Pueblo. Tales medidas urgentes pueden incluir la separaci\u00f3n de los sindicados o condenados por delitos sexuales del resto de la poblaci\u00f3n penitenciaria. Sin embargo, ello no puede redundar en una reducci\u00f3n de las oportunidades de resocializaci\u00f3n del interno, de desarrollo de una vida en comunidad y el acceso a beneficios, tales como estudio o trabajo. Las medidas que se adopten, deber\u00e1n ser informadas a la Defensor\u00eda del Pueblo, quien deber\u00e1 ejercer vigilancia sobre los resultados de las mismas. \u00a0<\/p>\n<p>14. Respecto del demandante, si este no hubiese sido intervenido al momento de dictarse esta sentencia, el INPEC deber\u00e1 dise\u00f1ar un plan de atenci\u00f3n y protecci\u00f3n suficiente para que \u00e9ste pueda libremente acudir al centro de atenci\u00f3n m\u00e9dico que sea indicado por las autoridades penitenciarias y recupere su salud. Tal plan deber\u00e1 garantizar su vida e integridad f\u00edsica. La Defensor\u00eda del Pueblo deber\u00e1 vigilar el cumplimiento de este plan. \u00a0<\/p>\n<p>III. DECISION \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala S\u00e9ptima de Revisi\u00f3n de la Corte Constitucional, administrando justicia en nombre del pueblo y por mandato de la Constituci\u00f3n, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>Primero. Confirmar parcialmente la sentencia del Juzgado treinta y ocho Penal del Circuito de Bogot\u00e1 y CONCEDER la tutela al derecho a la vida del demandante. \u00a0<\/p>\n<p>Segundo. Ordenar al Director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario INPEC, que, en los t\u00e9rminos indicados en los numerales 12.1, 12.2, 12.3 y 13 de la presente sentencia, inicie los programas y planes all\u00ed se\u00f1alados. \u00a0<\/p>\n<p>Tercero. Ordenar al Defensor del Pueblo, que, en los t\u00e9rminos indicados en los numerales 12.1, 12.2, 12.3 y 13 de la presente sentencia, asista al INPEC y al Ministerio de Justicia y del Derecho en el cumplimiento de la presente sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>Cuarto. Ordenar que se remita copia del informe final que acompa\u00f1a el estudio realizado por el INPEC, junto con una advertencia sobre la existencia de material documental que lo soporta y se comunique esta sentencia, al Fiscal General de la Naci\u00f3n, a fin de que adelante las investigaciones necesarias y pertinentes relacionadas con las amenazas, golpes y otros actos en contra de la integridad de las personas sindicadas o condenadas por delitos sexuales, son mencionados en dicho informe y en la presente sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>Quinto. Ordenar que se remita copia del informe final que acompa\u00f1a el estudio realizado por el INPEC, junto con una advertencia sobre la existencia de material documental que lo soporta y se comunique esta sentencia, al Procurador General de la Naci\u00f3n, a fin de que adelante las investigaciones necesarias y pertinentes relacionadas con las amenazas, golpes y otros actos en contra de la integridad de las personas sindicadas o condenadas por delitos sexuales, son mencionados en dicho informe y en la presente sentencia. \u00a0<\/p>\n<p>Sexto. Ordenar a la Secretar\u00eda General que desglose el estudio realizado por el INPEC junto a los documentos que los soporta y los remita a dicha entidad para efectos del cumplimiento de la presente sentencia. En el expediente deber\u00e1 constar el desglose y adjuntar copia aut\u00e9ntica del informe final que se incluye en dicho estudio. \u00a0<\/p>\n<p>S\u00e9ptimo. Ordenar que se comunique la presente sentencia al Ministro de Justicia y del Derecho a fin de que, en los t\u00e9rminos de los numerales 12.1 y 12.2 del fallo, adopte las medidas pertinentes. \u00a0<\/p>\n<p>Octavo. Lib\u00e9rense las comunicaciones previstas en el art\u00edculo 36 del Decreto 2591 de 1991. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese, c\u00famplase, publ\u00edquese e ins\u00e9rtese en la Gaceta de la Corte Constitucional. \u00a0<\/p>\n<p>EDUARDO MONTEALEGRE LYNETT \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>ALVARO TAFUR GALVIS \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>CLARA IN\u00c9S VARGAS HERNANDEZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>MARTHA VICTORIA SACHICA MENDEZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria General \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 Sentencia T-590 de 1998. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 Sentencia C-239\/97. MP Carlos Gaviria D\u00edaz. Consideraci\u00f3n de la Corte C-2. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 Sentencia T-265 de 1999. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Idem. \u00a0En igual sentido T-208 de 1999. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 Sentencia T-590 de 1998. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 Sentencia T-265 de 1999. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 Sentencia T-435 de 1997, T-1291 de 2000. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 Sentencia T-487 de 1998. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 Sentencia T-401 de 1994, T-477de 1995, T-474 de 1996, T-1390 de 2000, T-1650 de 2000 \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Sentencia SU-1384 de 2001. \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Sentencia T-958\/02 \u00a0 DERECHO A LA VIDA DEL INTERNO-Responsabilidad del Estado es obligaci\u00f3n de resultado \u00a0 DERECHOS HUMANOS-Responsabilidad del Estado\u00a0 \u00a0 ESTABLECIMIENTO CARCELARIO-Deber de protecci\u00f3n derechos de los reclusos \u00a0 DERECHO A LA SALUD DEL INTERNO-Atenci\u00f3n m\u00e9dica necesaria \u00a0 DERECHO A LA SALUD DEL INTERNO-Preservaci\u00f3n por el Estado\/DERECHO A LA SALUD DEL INTERNO-Atenci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51],"tags":[],"class_list":["post-9096","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tutelas-2002"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9096"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9096\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/corteconstitucionalcronologico202454587\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}