{"id":100052,"date":"2026-06-25T19:54:47","date_gmt":"2026-06-25T19:54:47","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc3565-2017\/"},"modified":"2026-06-25T19:54:47","modified_gmt":"2026-06-25T19:54:47","slug":"stc3565-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc3565-2017\/","title":{"rendered":"STC3565-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC3565-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00565-00 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de quince de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., quince &nbsp; (15) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se decide la acci\u00f3n de tutela instaurada por Pony Especial S. A. S. contra la Sala Civil-Familia-Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Neiva, tr\u00e1mite al cual se vincul\u00f3 a las partes e intervinientes en el proceso que origin\u00f3 la queja. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin formular petici\u00f3n concreta, la promotora del amparo, a trav\u00e9s de apoderado judicial, reclam\u00f3 protecci\u00f3n constitucional de sus derechos fundamentales al debido proceso, defensa, igualdad y acceso a la administraci\u00f3n de justicia, que dice vulnerados por la autoridad judicial accionada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Son hechos relevantes para la definici\u00f3n del presente asunto, los siguientes: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Jos\u00e9 Fredy Serrato, Claudia Patricia Avenda\u00f1o Garc\u00eda, Carlos Andr\u00e9s y Jos\u00e9 Fredy Serrato Avenda\u00f1o, promovieron demanda ordinaria de responsabilidad civil extracontractual contra Bellanur Puentes Carvajal, Pony Especial S. A. S. y Equidad Seguros Generales O. C., como propietaria, afiliadora y aseguradora, respectivamente, del automotor de placas SYQ 228, con miras a que se les declarara civilmente responsables \u00abde los da\u00f1os y perjuicios inmateriales ocasionados en el accidente de tr\u00e1nsito ocurrido el 08 de octubre de 2008, que dej\u00f3 como resultado la muerte de la menor YUDY ANDREA SERRATO AVENDA\u00d1O\u00bb, al ser embestida por el referido veh\u00edculo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Respecto del referido accidente, se adelant\u00f3 proceso penal en contra del conductor del rodante, siendo condenado por el delito de homicidio culposo, mediante sentencia del 19 de febrero de 2015, determinaci\u00f3n confirmada con fallo del 13 de abril de esas calendas. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante sentencia del 3 de agosto de 2015, el a quo accedi\u00f3 parcialmente a las pretensiones de la demanda de responsabilidad civil extracontractual, decisi\u00f3n que apelaron ambos extremos del litigio. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A trav\u00e9s de providencia del 11 de enero de 2017, el Tribunal enjuiciado modific\u00f3 el fallo impugnado, condenando a Bellanur Puentes Carvajal y Pony Especial S.A.S. a pagar a los demandantes, exclusivamente, los perjuicios morales a ellos causados. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Indic\u00f3 la peticionaria que el estrado cuestionado no examin\u00f3 \u00abla totalidad del material probatorio obrante en el proceso, bas\u00e1ndose \u00fanica y exclusivamente en un an\u00e1lisis parcializado de la sentencia de segunda instancia\u00bb que se dict\u00f3 en la aludida actuaci\u00f3n penal. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De igual manera, se\u00f1al\u00f3 que \u00abla eventual tasaci\u00f3n de alg\u00fan tipo de indemnizaci\u00f3n no debi\u00f3 superar el 30% de la reconocida (\u2026) por concepto de perjuicios morales; por cuanto la conducta desplegada por la menor y el descuido de sus padres se constituye como causa preponderante en la generaci\u00f3n del da\u00f1o\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Corte admiti\u00f3 el libelo de amparo, el 6 de marzo de 2017, orden\u00f3 librar las comunicaciones de rigor&nbsp; y pidi\u00f3 rendir los informes a que alude el art\u00edculo 19 del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA RESPUESTA DEL ACCIONADO Y VINCULADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Sala Civil-Familia-Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Neiva rindi\u00f3 informe de las actuaciones surtidas en el proceso objeto de queja constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Equidad Seguros Generales O. C., expres\u00f3 que \u00abno ha incurrido en violaci\u00f3n de los derechos fundamentales insinuados por los accionantes\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1.&nbsp; Al tenor del art\u00edculo 86 de la Carta Pol\u00edtica, la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo instituido para la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales, cuando sean conculcados o seriamente amenazados por la acci\u00f3n o la omisi\u00f3n ileg\u00edtima de una autoridad p\u00fablica o, en determinadas hip\u00f3tesis, de los particulares, siempre y cuando el afectado no disponga de otro medio de defensa judicial. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De la misma forma, se ha se\u00f1alado que, en l\u00ednea de principio, esta acci\u00f3n no procede respecto de providencias judiciales, salvo que el funcionario adopte una decisi\u00f3n por completo desviada del camino previamente se\u00f1alado, sin ninguna objetividad, a tal extremo que configure el proceder denominado \u00abv\u00eda de hecho\u00bb, situaci\u00f3n frente a la cual se abre camino el amparo para restablecer los derechos fundamentales conculcados, siempre y cuando se hayan agotado las v\u00edas ordinarias de defensa judicial, dado el car\u00e1cter subsidiario y residual de la tutela y, por supuesto, se observe el requisito de la inmediatez connatural a su ejercicio. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En el caso bajo estudio esta acci\u00f3n constitucional carece de vocaci\u00f3n de prosperidad, habida cuenta que el Tribunal acusado, en la providencia de 11 de enero de 2017, que modific\u00f3 la proferida por el Juzgado Cuarto Civil del Circuito de Neiva el 3 de agosto de 2015, indic\u00f3 las razones por las cuales no estaban llamados a prosperar los argumentos defensivos que esgrimi\u00f3 la empresa transportadora accionante, enfilados a predicar la ruptura del nexo causal por culpa exclusiva de la v\u00edctima y de sus progenitores, comoquiera que tal aspecto hab\u00eda sido definido, con efectos de cosa juzgada erga omnes, por la autoridad penal en el proceso que se adelant\u00f3 por el fallecimiento de la menor Yudy Andrea Serrato Avenda\u00f1o. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Para llegar a tal conclusi\u00f3n, tras citar jurisprudencia proferida por esta Corporaci\u00f3n, respecto de los efectos vinculantes del fallo penal condenatorio en el proceso civil, resalt\u00f3 el Tribunal lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Censura la demandada BELLANUR PUENTES CARVAJAL el fallo de primer grado por la carencia de an\u00e1lisis y escrutinio de las excepciones de m\u00e9rito que propusiera, las que est\u00e1n dirigidas a excluir la responsabilidad del conductor del automotor, por ser los padres de la menor fallecida infractores al deber objetivo de cuidado, y existir culpa exclusiva de la v\u00edctima, interrumpi\u00e9ndose el nexo causal, aspectos estos que fueron analizados por la justicia penal en la citada sentencia con entidad de cosa juzgada, sin que sea procedente pronunciarse al respecto, por el car\u00e1cter erga omnes de la sentencia penal condenatoria, en lo all\u00ed resuelto y los hechos que en el proceso penal se tuvieron por demostrados, sustento de lo decidido, en cuanto que fue el enjuiciado ROBINSON RAM\u00cdREZ S\u00c1NCHEZ el responsable de la conducta punible de homicidio culposo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, determin\u00f3 la sentencia de primera Instancia, confirmada en segunda instancia, la que se itera, se encuentra ejecutoriada con entidad de cosa juzgada, la responsabilidad del se\u00f1or ROBINSON RAM\u00cdREZ S\u00c1NCHEZ, conductor del automotor que atropell\u00f3 a la menor, y por ende, conforme se expone en la extractada sentencia de la Corte Suprema de Justicia, no es procedente analizar el material probatorio recaudado en el plenario, para establecer si la responsabilidad se traslada a la v\u00edctima, por referirse precisamente a la culpabilidad del infractor y al v\u00ednculo de causalidad entre la conducta del encartado y el resultado da\u00f1oso, cuando en el fallo penal se analiz\u00f3 la conducta de la v\u00edctima, resaltando el de segunda instancia, frente a la argumentaci\u00f3n de la defensa en lo relativo a la culpa de la v\u00edctima, que \u00ab&#8230;no es que el juez de instancia hubiera desantendido por completo el an\u00e1lisis de la culpa de la v\u00edctima, simplemente no le mereci\u00f3 la importancia reclamada con vehemencia pero sin raz\u00f3n por el letrado, pues en su criterio, ese factor no fue la causa decisiva o determinante para explicar la producci\u00f3n del resultado da\u00f1oso de marras\u00bb, considerando que el conductor con \u00ab&#8230;su irregular o irreglamentario proceder, consistente en haber conducido la camioneta violando el l\u00edmite m\u00e1ximo de velocidad permitido en el sitio del siniestro o no haber disminuido la velocidad al notar la poca visibilidad en el sitio del accidente; a la postre se constituy\u00f3 en la causa eficiente o decisiva del luctuoso resultado.\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Tras precisar lo anterior, emprendi\u00f3 el despacho judicial accionado el an\u00e1lisis de la apelaci\u00f3n formulada por la hoy promotora amparo, indicando que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Argumenta PONY ESPECIAL S.A.S. en la sustentaci\u00f3n de la alzada, la falta apreciaci\u00f3n conjunta del material probatorio recaudado por parte del juzgador a quo, que prueban plenamente la culpa exclusiva de la v\u00edctima y de sus padres, frente a la cual se opone la expresada sentencia penal condenatoria con entidad de cosa juzgada, que de acuerdo a lo expuesto cierra todo debate con relaci\u00f3n a la conducta dolosa del procesado que caus\u00f3 la muerte, la culpabilidad, el v\u00ednculo de causalidad entre la conducta del encartado y el resultado, quien es el responsable del hecho da\u00f1oso, por lo que no es atendible la primera parte de la argumentaci\u00f3n de la sociedad recurrente. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.2.5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&#8211; En segundo t\u00e9rmino argumenta la sociedad PONY ESPECIAL S.A.S., la eventual tasaci\u00f3n de alg\u00fan tipo de indemnizaci\u00f3n, a tono con el art\u00edculo 2357 del C.C, no debe superar el 30% de la reconocida a nivel jurisprudencial por concepto de perjuicios morales, la que tampoco es atendible, como quiera que si bien la norma en cita estipula que la apreciaci\u00f3n del da\u00f1o est\u00e1 sujeta a reducci\u00f3n, si el que lo ha sufrido se expuso a \u00e9l imprudentemente, present\u00e1ndose (\u2026) \u201ccoparticipaci\u00f3n causal\u201d, la responsabilidad declarada con entidad de cosa juzgada penal condenatoria, radica exclusivamente en el se\u00f1or ROBINSON RAM\u00cdREZ S\u00c1NCHEZ, conductor del automotor que atropell\u00f3 a la menor fallecida, v\u00edctima del suceso, no por imprudencia de \u00e9sta, y conforme se expuso l\u00edneas atr\u00e1s, en su calidad de empresa afiliadora del automotor que suscit\u00f3 el suceso fatal, est\u00e1 llamada a responder solidariamente de la indemnizaci\u00f3n demandada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed las cosas, se concluye que la decisi\u00f3n controvertida no luce antojadiza, caprichosa o subjetiva, descart\u00e1ndose la presencia de una v\u00eda de hecho, de manera que la queja de la peticionaria no halla recibo en esta sede excepcional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Y es que, en rigor, lo que aqu\u00ed plantea la promotora del amparo es una diferencia de criterio acerca de la forma en la que el Tribunal valor\u00f3 los medios de convicci\u00f3n recaudados en el proceso ordinario y concluy\u00f3 que los demandados estaban llamados a responder por los da\u00f1os ocasionados a sus contendores con motivo del fallecimiento de la menor Yudy Andrea Serrato Avenda\u00f1o, en cuyo caso tal deducci\u00f3n no puede ser desaprobada de plano o calificada de absurda o arbitraria, \u00abm\u00e1xime si la que ha hecho no resulta contraria a la raz\u00f3n, es decir si no est\u00e1 demostrado el defecto apuntado en la demanda, ya que con ello desconocer\u00edan normas de orden p\u00fablico &#8230; y entrar\u00eda a la relaci\u00f3n procesal a usurpar las funciones asignadas v\u00e1lidamente al \u00faltimo para definir el conflicto de intereses\u00bb. (CSJ STC, 11 ene. 2005, rad. 1451, reiterada en STC7135, 2 jun. 2016, rad. 2016-01050). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En refuerzo de lo anterior, cabe agregar que lo expuesto por el Tribunal criticado, encuentra apoyo en pronunciamientos de esta misma Sala de Casaci\u00f3n, seg\u00fan los cuales: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026 la sentencia dictada en sede criminal produce efectos erga omnes, sin que se requiera la concurrencia de identidad, que en el campo civil se exige de forma estricta; destac\u00e1ndose, adem\u00e1s, que s\u00f3lo genera las secuelas de res judicata, lo \u00abresuelto\u00bb en el juicio penal y los hechos que se tuvieron all\u00ed como demostrados, y que sirvieron de necesario soporte en lo decidido. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed, por ejemplo, si en el estrado punitivo se ha fallado que la conducta culposa del procesado produjo la muerte de otra persona, ese veredicto tiene fuerza \u00aberga omnes\u00bb para el juzgador civil, quien no puede analizar nuevamente la \u00abculpabilidad\u00bb del infractor, ni la existencia de la infracci\u00f3n que motiv\u00f3 la pena, as\u00ed como tampoco el v\u00ednculo de causalidad entre la conducta del encartado y el resultado da\u00f1oso. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Trat\u00e1ndose de la responsabilidad por el hecho de otro, e incluso la directa, por la actuaci\u00f3n de representantes, empleados o dependientes, verbigracia la de la empresa transportadora o la del propietario del veh\u00edculo con el que se caus\u00f3 la muerte por su calidad de guardi\u00e1n del mismo, al no haber sido convocados al proceso penal seguido al conductor, en el juicio civil que se les promueve es preciso acreditar, en esencia y de manera obligatoria, que ellos ten\u00edan el cuidado o custodia del penalmente responsable, chofer, o que entre ellos mediaba una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n o de dependencia. Todo lo dem\u00e1s analizado y \u00abresuelto\u00bb en el juicio punitivo, se insiste, hecho (muerte de la v\u00edctima), culpa (negligencia o imprudencia del conductor) y relaci\u00f3n de causalidad, constituye \u00abcosa juzgada\u00bb, que impide que se produzca contradicci\u00f3n entre los diversos funcionarlos que administran justicia. (CSJ STL, 25 feb. 2013, rad. 2013-00342-00, reiterada en CSJ, 28 oct. 2013, rad. 2013-02440-00). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Baste lo dicho en precedencia para denegar la protecci\u00f3n pedida. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Con fundamento en lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando Justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, deniega el amparo solicitado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Comisi\u00f3n de Servicios) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC3565-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00565-00 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de quince de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D. C., quince &nbsp; (15) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Se decide la acci\u00f3n de tutela instaurada por Pony Especial [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-100052","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100052","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100052"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100052\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}