{"id":100095,"date":"2026-06-25T19:58:29","date_gmt":"2026-06-25T19:58:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc3640-2017\/"},"modified":"2026-06-25T19:58:29","modified_gmt":"2026-06-25T19:58:29","slug":"stc3640-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc3640-2017\/","title":{"rendered":"STC3640-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC3640-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-04-000-2017-00071-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de quince de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., diecis\u00e9is (16) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n interpuesta frente al fallo proferido el 9 de febrero de 2017 por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n, en la acci\u00f3n de tutela promovida por Jorge Eduardo Rubiano contra la Sala Penal del Tribunal Superior de Cartagena, tr\u00e1mite al que se vincularon las partes e intervinientes del proceso que origina la queja. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El promotor pretende protecci\u00f3n constitucional de su derecho fundamental al debido proceso, que dice vulnerado por la autoridad judicial accionada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En consecuencia, solicit\u00f3 se ordene \u00abaperturar incidente de desacato en contra de\u2026 la Direcci\u00f3n Seccional de Fiscal\u00edas de Cartagena y las Fiscal\u00edas Seccionales 14, 39, 40 y 48 de la misma ciudad\u00bb (folios 24 a 28, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De lo que reposa al interior del expediente, las pruebas recaudadas y del confuso escrito con el cual se subsan\u00f3 el libelo tutelar, se extrae que la queja se sustenta, en s\u00edntesis, en lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jorge Eduardo Rubiano promovi\u00f3 acci\u00f3n de tutela contra las Fiscal\u00edas 14, 39, 40 y 48 Seccionales de Cartagena, cuyo conocimiento le correspondi\u00f3 a la Sala Penal del Tribunal Superior de Cartagena, quien deneg\u00f3 la salvaguarda, decisi\u00f3n que impugnada, se remiti\u00f3 a la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n, quien con sentencia de 28 de septiembre de 2010, revoc\u00f3 el fallo del a quo y dispuso amparar el derecho al debido proceso del actor, ordenando a las accionadas \u00abresolver con celeridad los asuntos de su conocimiento\u00bb, incoados por el gestor. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.2. Relat\u00f3 el quejoso, en s\u00edntesis, que la Sala Penal del Tribunal Superior de Cartagena se niega a tramitar el incidente de desacato contra las referidas autoridades, por lo que con ese actuar vulnera sus prerrogativas de primer grado, destacando que dicha orden incidental fue dispuesta, incluso, por el colegiado de casaci\u00f3n el 2 de octubre de 2013. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA RESPUESTA DEL CONVOCADO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Sala Penal del Tribunal Superior de Cartagena inform\u00f3 que \u00abel 23 de julio de 2012, resolvi\u00f3 el incidente de desacato promovido por el\u2026 [el actor], dentro de la acci\u00f3n de tutela\u2026 130012201000201000650, decidiendo no declarar en desataco a las entidades accionadas, lo cual\u2026 comunic[\u00f3] al accionante mediante oficio de\u2026 13 de agosto de 2012, y con posterioridad a ello el actor mediante memorial de fecha 24 de agosto de 2012, solicit[\u00f3] la nulidad de la decisi\u00f3n, lo que fue resuelto por es[a] Corporaci\u00f3n mediante auto de\u2026 28 de septiembre de 2012, de manera negativa y absteni\u00e9ndose de resolver entre otras cosas recurso de reposici\u00f3n y apelaci\u00f3n\u2026,para luego el\u2026 24 de octubre 2012, ordenar el archivo\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Agreg\u00f3 que el amparo deb\u00eda denegarse al incumplir con el requisito de inmediatez, a m\u00e1s, porque \u00abhan sido innumerables las acciones de tutela que\u2026 [el actor] ha interpuesto contra es[a] corporaci\u00f3n, donde relata las mismas circunstancias, hechos y razones, as\u00ed como id\u00e9nticas pretensiones\u00bb, por lo que se puede considerar que su actuaci\u00f3n era temeraria (folio 54, 55 y 88 a 91, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El a-quo neg\u00f3 el resguardo al considerar que se configur\u00f3 una actuaci\u00f3n temeraria por el gestor constitucional, pues lo peticionado fue resuelto a trav\u00e9s de las providencias 70333 de 13 de noviembre de 2013 y 87628 de 25 de agosto de 2016, proferidas por esta Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por dem\u00e1s, advirti\u00f3 al quejoso \u00ababsten[erse]&nbsp; de incurrir en esta clase de comportamientos procesales, so pena de verse incurso en las sanciones previstas en los art\u00edculos 79 a 81 del C\u00f3digo General del Proceso\u00bb (folios 113 a 123, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La present\u00f3 la parte accionante reiterando los argumentos expuestos en el escrito inicial; agreg\u00f3 la supuesta existencia de otro tipo de irregularidades relacionadas con diferentes sedes judiciales dentro de un juicio ejecutivo contra \u00e9l adelantado (folios 126 a 134, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al tenor del art\u00edculo 86 de la Carta Pol\u00edtica, la tutela es un mecanismo instituido para la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales, cuando sean conculcados o seriamente amenazados por la acci\u00f3n o la omisi\u00f3n ileg\u00edtima de una autoridad p\u00fablica o, en determinadas hip\u00f3tesis, de los particulares, siempre y cuando el afectado no disponga de otro medio de defensa judicial. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por lineamiento jurisprudencial, en trat\u00e1ndose de actuaciones y providencias judiciales, el resguardo procede de manera excepcional y limitado a la presencia de una irrefutable v\u00eda de hecho, cuando \u00abel proceder ileg\u00edtimo no es dable removerlo a trav\u00e9s de los medios ordinarios previstos en la ley\u00bb (CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 2001-00183-01); y por supuesto, se cumpla el requisito de la inmediatez. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. En el presente asunto, circunscrita la Sala a lo pretendido por el actor acorde con el escrito de subsanaci\u00f3n presentado ante el a quo constitucional, se advierte que el gestor persigue que se ordene a la autoridad judicial criticada, iniciar el tr\u00e1mite incidental por \u00e9l promovido dentro de la acci\u00f3n de tutela 2010-00650, contra las Fiscal\u00edas 14, 39, 40 y 48 Seccionales de Cartagena; ruego que edifica en que su petici\u00f3n incidental no fue tramitada de forma regular. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Verificados los medios de convicci\u00f3n obrantes en las presentes diligencias, se anticipa la improcedencia del resguardo impetrado, de conformidad con lo previsto en el art\u00edculo 38 del Decreto 2591 de 1991, por cuanto la sentencia de 13 de noviembre de 2013, rad. 2013-02374-00 (70333), emitida por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corte, frente a la cual no hubo reparo alguno, evidencia que el accionante interpuso otra tutela con semejante sustento a la de ahora, fundando sus pretensiones en la negativa del colegiado criticado de dar tr\u00e1mite al incidente de desacato por \u00e9l incoado aduciendo que \u00abel 16 de septiembre.. elev\u00f3 petici\u00f3n ante el Tribunal Superior de Cartagena, con el fin de que iniciara incidente de desacato para lograr el cumplimiento del fallo de tutela de segunda instancia, proferido el 28 de septiembre de 2010\u2026[,] sin que desde entonces a la interposici\u00f3n del presente mecanismo[,] se hubiese dado tr\u00e1mite a la solicitud\u00bb (folios 77 a 85, cuaderno 1); lo que indiscutiblemente deja ver que frente al particular ya se pronunci\u00f3 en aquella ocasi\u00f3n el juez constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, en el fallo de tutela con radicado 70333 de 13 de noviembre de 2013, la pretensi\u00f3n constitucional all\u00ed deprecada fue denegada por hecho superado; en tal prove\u00eddo se dijo que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Trasladadas las anteriores consideraciones al presente asunto, se tiene que el Tribunal Superior de Cartagena mediante auto de 21 de octubre de 2013, se pronunci\u00f3 respecto de la solicitud elevada por el actor tendiente a lograr la apertura de incidente de desacato contra las Fiscal\u00edas 14, 39, 40 y 48 de Cartagena (f. 34 y ss.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En esa oportunidad precis\u00f3 al peticionario lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cDentro de la otrora acci\u00f3n de tutela que instaur\u00f3 en contra de las referidas fiscal\u00edas, \u00e9sta Corporaci\u00f3n emiti\u00f3 fallo el d\u00eda 19 de julio de 2010, [e]l cual la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, revoc\u00f3 mediante fallo adiado 28 de septiembre de la misma anualidad, en virtud del cual se\u00f1al\u00f3 (\u2026) que en relaci\u00f3n con los asuntos que actualmente son de conocimiento de las dem\u00e1s Fiscal\u00edas accionadas, no se advierte la existencia de alguna mora injustificada (\u2026) raz\u00f3n por la cual no entiende el despacho la insistencia del libelista en promover incidente de desacato contra entidades que no incurrieron en violaci\u00f3n de los derechos fundamentales alegados por \u00e9l\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed las cosas, emitido el pronunciamiento echado de menos, result\u00f3 superada la omisi\u00f3n reprochada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Ahora, respecto a la motivaci\u00f3n del Tribunal para no dar curso favorable a la petici\u00f3n de desacato, all\u00ed consign\u00f3 la Sala de Casaci\u00f3n Penal que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, de manera clara el Tribunal accionado argument\u00f3 en esa oportunidad, que la orden impartida por esta Corporaci\u00f3n para la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales del actor el 19 de julio de 2010 al desatar la impugnaci\u00f3n promovida contra la sentencia de tutela de primera instancia, fue \u00fanicamente en relaci\u00f3n con las actuaciones adelantadas por las Fiscal\u00edas 39 y 40 Seccionales de Cartagena, respecto de las cuales se adelant\u00f3 incidente de desacato para lograr el acatamiento de la orden impuesta; de manera que, concluy\u00f3, no resulta afortunado promover otro incidente de la misma naturaleza, en la medida en que respecto de las Fiscal\u00edas 14, 39, 40 y 48 de la misma ciudad no fue concedido el amparo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Adem\u00e1s, el principio de autonom\u00eda de la funci\u00f3n jurisdiccional (art\u00edculo 228 de la Carta Pol\u00edtica) impide al juez de tutela inmiscuirse en decisiones como la cuestionada, s\u00f3lo porque la parte accionante no la comparte o tiene una comprensi\u00f3n diversa a la concretada en dicho pronunciamiento (folios 77 a 85, cuaderno 1).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Determinaci\u00f3n que valga se\u00f1alar no fue seleccionada para su eventual revisi\u00f3n por la Corte Constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por otra parte, se tiene que similares pretensiones a las ac\u00e1 alegadas fueron rechazadas con prove\u00eddo de 25 de agosto de 2016, radicado 87628, proferido por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corte, al encontrar configurada la actuaci\u00f3n temeraria del gestor, en efecto, all\u00ed se tuvo que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">desde el a\u00f1o 2010 el actor ha promovido ante esta corporaci\u00f3n alrededor de 130 acciones de tutela \u2013una vez consultada la consulta de procesos de la&nbsp; p\u00e1gina web de la Rama Judicial http:\/\/procesos.ramajudicial.gov.co\/consultaprocesos-,las cuales han sido dirigidas, entre otras, contra las autoridades y particulares que ahora se acciona, por raz\u00f3n de los mismos hechos e id\u00e9nticas pretensiones, varias de ellas falladas de fondo, mientras que otras fueron rechazadas por temeridad, como se pasa a detallar por lo menos para lo que interesa a la presente decisi\u00f3n\u2026: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicado No. 2015-02259-00. Dirigido contra la contra la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n; tr\u00e1mite al que se orden\u00f3 vincular a la Sala Penal del Tribunal Superior, a las Salas Administrativa y Jurisdiccional Disciplinaria \u2013 Seccional Bol\u00edvar, a los Procuradores designados en los tr\u00e1mites cuestionados, a los Juzgados 2\u00ba, 4\u00ba, 6\u00ba y 7\u00ba Civiles Municipales, a la Direcci\u00f3n Seccional de Fiscal\u00edas, a la Fiscal\u00edas 3\u00aa y 4\u00aa Delegadas ante el Tribunal, a las 1\u00aa, 2\u00aa, 14, 15, 29, 37, 39, 40, 52, Seccionales y a la 9\u00aa Local, todos con sede en la ciudad de Cartagena, \u2026 El amparo fue negado mediante sentencia del 1\u00ba de octubre de 2015, oportunidad en la que se precis\u00f3: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026 Ahora bien, con relaci\u00f3n a los dem\u00e1s argumentos en los que el promotor de la queja soporta su solicitud de protecci\u00f3n superior, esta Sala, nuevamente advierte que ya en m\u00faltiples acciones de la misma estirpe se le ha requerido para que haga un uso razonable y adecuado de este mecanismo, pues no puede perder de vista que la administraci\u00f3n de justicia ya se ha ocupado de sus reparos contra las \u00f3rdenes de embargo dictadas en su contra, as\u00ed como del tr\u00e1mite de las investigaciones penales que cursaron a solicitud suya, adoptando las decisiones que resultaron procedentes, sin que pueda cuestionarlas ni revivir tales debates a trav\u00e9s de una nueva s\u00faplica constitucional\u2026. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Lo anterior permite concluir que la petici\u00f3n de amparo presentada en esta oportunidad guarda plena similitud con las formuladas con antelaci\u00f3n, pues en todos los casos el accionante cuestiona el que se hubiesen afectado con medida de embargo sus cuentas de ahorros y corriente del Banco Citibank, poniendo en entre dicho las facultades de las personas que as\u00ed lo dispusieron, as\u00ed como la actuaci\u00f3n de los Fiscales a quienes correspondi\u00f3 el adelantamiento de las investigaciones que con ocasi\u00f3n de aquellos hechos \u00e9l promovi\u00f3 (folios 71 a 76, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Esta Corporaci\u00f3n respecto a la temeridad de los accionantes, ha indicado que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026cu\u00e1ndo ocurre \u2026 conlleva a examinar si el posterior amparo es igual al primero, vale decir, si entre ambos existe identidad de hechos y derechos, as\u00ed como las partes accionante y accionada, no importa que tengan algunas diferencias incidentales, y por \u00faltimo, si la repetici\u00f3n de \u00e9ste obedece a un motivo justificado, como ser\u00eda, por ejemplo, la ocurrencia de sucesos nuevos o distintos que conlleven una verdadera variaci\u00f3n de la situaci\u00f3n f\u00e1ctica inicial\u2026 De acuerdo con lo anotado y tras confrontar lo expresado en el actual libelo con lo consignado en el fallo proferido el 30 de abril de 2010 por la Sala de Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga dentro del expediente 2010-0039-01, debe concluirse innegablemente que con esta solicitud la actora incurri\u00f3 en conducta temeraria\u2026 sin que tenga incidencia que la gestora haya ampliado el listado de garant\u00edas presuntamente transgredidas y las pretensiones perseguidas en uno y otro resguardo, e intentado modificar el planteamiento de los hechos\u201d (prove\u00eddo de 2 de febrero de 2012, exp. 00622-01), ni&nbsp; que \u201cla segunda tutela se hubiese dirigido adem\u00e1s contra el Juez Cuarto Civil Municipal de Descongesti\u00f3n\u201d (providencia de 11 de septiembre de 2009, exp. 01280-01, sub l\u00edneas fuera de texto) (Se resalt\u00f3 &#8211; CSJ STC, 23 may. 2013, rad. 2013-00643-01, reiterado en STC1228-2015 12 feb 2015). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed las cosas, es inadmisible la presencia de un compulsivo ejercicio de la acci\u00f3n de tutela, de all\u00ed que seg\u00fan la norma citada l\u00edneas atr\u00e1s, tal conducta acarrea como consecuencia que se decida en forma desfavorable la presente solicitud del gestor. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Ahora, respecto a los argumentos de la impugnaci\u00f3n, n\u00f3tese que en el escrito de subsanaci\u00f3n de la salvaguarda, el censor precis\u00f3 que la queja supralegal se dirig\u00eda \u00ab\u00fanica y exclusivamente en contra del Honorable Magistrado\u2026 Taylor Ivaldi Londo\u00f1o Herrera de la Sala de Decisi\u00f3n Penal del Tribunal Superior de Cartagena\u00bb, por lo que, en ese sentido, resulta improcedente que la Sala se ocupe de los \u00abhechos nuevos\u00bb que fueron tra\u00eddos al atacarse el fallo de primer grado, destacando que los supuestos all\u00ed anotados se extienden a situaciones de hecho disimiles a las encontradas a aquella colegiatura como soporte del reclamo constitucional del ep\u00edgrafe. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por las anteriores consideraciones se impone la confirmaci\u00f3n de la decisi\u00f3n de primer grado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, confirma el fallo impugnado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese mediante telegrama a los interesados y rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para la eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; STC3640-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-04-000-2017-00071-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de quince de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D. C., diecis\u00e9is (16) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la impugnaci\u00f3n interpuesta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-100095","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100095","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100095"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100095\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100095"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100095"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100095"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}