{"id":100201,"date":"2026-06-25T20:15:56","date_gmt":"2026-06-25T20:15:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc3853-2017\/"},"modified":"2026-06-25T20:15:56","modified_gmt":"2026-06-25T20:15:56","slug":"stc3853-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc3853-2017\/","title":{"rendered":"STC3853-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC3853-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 05001-22-03-000-2017-00020-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n quince de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., diecisiete (17) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el treinta de enero de dos mil diecisiete por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn, en la acci\u00f3n de tutela promovida por Luis Alfredo Rojas Puerta, contra la Superintendencia de Industria y Comercio \u2013 Delegatura para asuntos Jurisdiccionales; actuaci\u00f3n a la que se orden\u00f3 vincular a Sony Colombia S.A. y dem\u00e1s partes e intervinientes en el proceso de protecci\u00f3n al consumidor donde se origina la queja. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El ciudadano solicit\u00f3 el amparo de sus derechos fundamentales al debido proceso y defensa, por considerar que la autoridad accionada los desconoci\u00f3 al i) no decretar las pruebas pedidas con el escrito de contestaci\u00f3n a las excepciones que formul\u00f3 su contraparte; ii) abstenerse de resolver el derecho de petici\u00f3n que present\u00f3 para que se pospusiera, por segunda vez, la audiencia de que trata el art\u00edculo 392 del C\u00f3digo General del Proceso y, iii) desestimar sus pretensiones. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En consecuencia, pretende, que se revoque la sentencia emitida en el asunto y, en su lugar, se disponga la pr\u00e1ctica de las pruebas solicitadas. [Folios 1-25, c. 1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">B. Los hechos &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. En el mes de abril de 2015, el tutelante present\u00f3 demanda de protecci\u00f3n al consumidor ante la Delegatura para asuntos Jurisdiccionales de la Superintendencia de Industria y Comercio, contra Sony Colombia S.A., con fundamento en la p\u00e9rdida de informaci\u00f3n que sufri\u00f3 su computador port\u00e1til, tras una actualizaci\u00f3n autom\u00e1tica. En consecuencia, solicit\u00f3 la devoluci\u00f3n del valor pagado por el equipo m\u00e1s los perjuicios ocasionados que estim\u00f3 en veinti\u00fan millones de pesos ($21.000.000). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. Tras ser subsanada, la demanda fue admitida mediante auto de 7 de mayo de 2015, donde se dispuso darle el tr\u00e1mite especial consagrado en el art\u00edculo 58 de la Ley 1480 de 2011, aclarando al actor que la solicitud de perjuicios solo era viable en los casos de publicidad e informaci\u00f3n enga\u00f1osa y cuando se originen da\u00f1os de la prestaci\u00f3n de servicios que suponen la entrega de bienes. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Notificada, la entidad demandada manifest\u00f3 su oposici\u00f3n a las pretensiones de la demanda, basada en que era responsabilidad del cliente, realizar una copia de la informaci\u00f3n guardada en su equipo, antes de entregarlo al taller de la Compa\u00f1\u00eda para su revisi\u00f3n y\/o reparaci\u00f3n. Como medios defensivos, propuso las excepciones de falta de jurisdicci\u00f3n, ausencia de responsabilidad y la gen\u00e9rica. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. Para controvertir el pronunciamiento de la pasiva, el accionante present\u00f3 memorial a trav\u00e9s del cual solicit\u00f3 pruebas adicionales. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. El 19 de abril de 2016, se fij\u00f3 fecha para la audiencia prevista en el art\u00edculo 392 del C\u00f3digo General del Proceso y se decretaron las pruebas pedidas en la demanda y en la contestaci\u00f3n. Oficiosamente se orden\u00f3 a la firma comercial demandada exhibir los balances generales del periodo comprendido entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2015. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. El 12 de mayo siguiente, a solicitud de las partes se suspendi\u00f3 la diligencia, con el fin de intentar llegar a un acuerdo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. Por auto de 16 de mayo posterior, notificado por estado del d\u00eda siguiente, se program\u00f3 nuevamente el acto procesal mencionado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">8. A trav\u00e9s de derecho de petici\u00f3n presentado el 27 de mayo, aportado a las diligencias el 2 de junio de 2016 seg\u00fan memorando 4005, por tener relaci\u00f3n con el tr\u00e1mite, el reclamante solicit\u00f3 reprogramar nuevamente la audiencia y censur\u00f3 la falta de pronunciamiento con relaci\u00f3n a las pruebas pedidas en el escrito de contestaci\u00f3n a las excepciones. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">9. Llegado el 8 de junio de 2016, fecha y hora convocada para la audiencia, la autoridad cuestionada dej\u00f3 constancia de la inasistencia del demandante, se decret\u00f3 fracasada la audiencia de conciliaci\u00f3n, se sane\u00f3 el proceso, se recepcion\u00f3 interrogatorio al apoderado de la compa\u00f1\u00eda accionada y se agotaron las dem\u00e1s etapas de la diligencia; finalmente, se declar\u00f3 probado que Sony Colombia S.A. cumpli\u00f3 con la efectividad de la garant\u00eda consagrada en el art\u00edculo 11 de la Ley 1480 de 2011. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">10. El 21 de junio de 2016 se resolvi\u00f3 adversamente el pedimento del accionante, dada la improcedencia del derecho de petici\u00f3n en desarrollo de actuaciones jurisdiccionales. No obstante, se puntualiz\u00f3 que \u00ab\u2026iniciada la diligencia programada en la fecha anunciada, sin la presencia de la parte demandante, se evacuaron las etapas procesales correspondientes, dentro de las cuales, siendo pertinente, el Despacho se pronunci\u00f3 sobre las pruebas solicitadas por las partes que no fueron decretadas en el auto de pruebas, seg\u00fan consta en el Audio\u2026\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">11. En desacuerdo, el actor impetr\u00f3 recurso de reposici\u00f3n y en subsidio apelaci\u00f3n, contra la sentencia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">12. El 11 de agosto de 2016, se rechazaron por improcedentes aquellos medios de censura, por tratarse de un asunto de \u00fanica instancia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">13. El accionante acude al amparo constitucional, por considerar que la precitada autoridad vulner\u00f3 sus derechos fundamentales con el tr\u00e1mite impartido a la demanda de protecci\u00f3n al consumidor que formul\u00f3, pues en \u00e9l se desconocieron sus peticiones probatorias, su solicitud de aplazamiento y sus pretensiones. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">C. El tr\u00e1mite de la primera instancia &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El 16 de enero de 2017 se admiti\u00f3 la acci\u00f3n de tutela y se orden\u00f3 el traslado de los interesados para que ejercieran sus derechos de contradicci\u00f3n y defensa. [Folio 173, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. Dentro de la oportunidad concedida la accionada contest\u00f3 la demanda. Para tal efecto ilustr\u00f3 acerca del tr\u00e1mite surtido dentro del proceso de m\u00ednima cuant\u00eda que en el marco de la protecci\u00f3n al consumidor inici\u00f3 el accionante en contra de la Sociedad Sony Colombia S.A. y afirm\u00f3 no haber desconocido garant\u00eda alguna al reclamante. [Folios 180-187, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por su parte, la firma comercial vinculada, aleg\u00f3 la improcedencia de la solicitud de amparo, por estar dirigida contra decisiones judiciales. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. El 30 de enero de 2017, el Tribunal Superior de Medell\u00edn, deneg\u00f3 el amparo deprecado por considerar que el derecho de petici\u00f3n no es aplicable en desarrollo de tr\u00e1mites jurisdiccionales y que no estaba satisfecho el requisito de la subsidiaridad, dado que el quejoso desaprovech\u00f3 las herramientas legales con que cont\u00f3 para hacer valer las garant\u00edas que estima vulneradas. [Folios 213-219, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">II. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Cuando el art\u00edculo 86 de la Carta Pol\u00edtica cre\u00f3 la acci\u00f3n de tutela como un procedimiento preferente y sumario al alcance del ciudadano, para reclamar la protecci\u00f3n inmediata de sus derechos constitucionales fundamentales en caso de que \u00e9stos fueran vulnerados o amenazados por la acci\u00f3n o la omisi\u00f3n de cualquier autoridad p\u00fablica, lo hizo bajo la insoslayable premisa de que no dispusiera el afectado de \u00abotro medio de defensa judicial\u00bb, salvo que la acci\u00f3n se utilizara como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En ese orden, debe recordarse que el amparo constitucional se caracteriza por la prevalencia del principio de la subsidiariedad, ya que s\u00f3lo procede ante la ausencia de un instrumento jur\u00eddico eficaz para la salvaguarda oportuna del derecho objeto de violaci\u00f3n o amenaza, y por lo tanto, no puede consider\u00e1rsele como un mecanismo alternativo o adicional del presunto afectado con la vulneraci\u00f3n, pues su finalidad no consiste en remplazar los tr\u00e1mites establecidos por el legislador para la protecci\u00f3n de los derechos de los ciudadanos. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En armon\u00eda con esos postulados, el art\u00edculo 6\u00b0 del Decreto 2591 de 1991, que regula la acci\u00f3n de tutela, estableci\u00f3 las causales de improcedencia, entre las cuales se destaca la existencia de \u00abotros recursos o medios de defensa judicial\u00bb, dejando a salvo igual principio al consagrado por el Constituyente respecto a que se utilizara como \u00abmecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable\u00bb, advirtiendo eso s\u00ed que la existencia de esos medios ser\u00eda apreciada \u00aben concreto, en cuanto a su eficacia, atendiendo las circunstancias en que se encuentre el solicitante\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. En el caso que es objeto de estudio, la solicitud de protecci\u00f3n, no atiende el comentado principio, pues el accionante no hizo uso de los medios de defensa judicial id\u00f3neos con que contaba al interior de la actuaci\u00f3n cuestionada, para formular el reclamo que por v\u00eda de la acci\u00f3n de tutela expone. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, es claro que el promotor del amparo, censura que al momento de decretar las pruebas en el proceso de protecci\u00f3n al consumidor, la Delegatura para asuntos Jurisdiccionales de la Superintendencia de Industria y Comercio, omitiera pronunciarse acerca de los medios de conocimiento cuya pr\u00e1ctica solicit\u00f3 en el memorial por medio del cual descorri\u00f3 el traslado de las excepciones de m\u00e9rito propuestas por Sony Colombia S.A. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">No obstante, olvida el quejoso que de acuerdo con el art\u00edculo 287 del C\u00f3digo General del Proceso, le era viable solicitar la adici\u00f3n de la decisi\u00f3n censurada, esto es el auto de 19 de abril de 2016, a trav\u00e9s del cual se fij\u00f3 fecha para la audiencia prevista en el art\u00edculo 392 ejusdem y se decretaron pruebas, pues si \u00e9l consideraba que el juzgador dej\u00f3 de pronunciarse sobre algunos medios de prueba pedidos por \u00e9l, era esa la v\u00eda id\u00f3nea para alegarlo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Adicionalmente, el mencionado prove\u00eddo, era susceptible del recurso de reposici\u00f3n, de conformidad con lo previsto en el art\u00edculo 318 del citado ordenamiento, pues de acuerdo a \u00e9l, tal censura \u00ab\u2026procede contra los autos que dicte el juez, contra los del magistrado sustanciador no susceptibles de s\u00faplica y contra los de la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte Suprema de Justicia, para que se reformen o revoquen.\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Ahora bien, se duele, por otra parte el tutelante, de la falta de atenci\u00f3n y decisi\u00f3n al derecho de petici\u00f3n que present\u00f3 el 27 de mayo de 2016, por medio del cual cuestion\u00f3 la falta del decreto de algunas pruebas y solicit\u00f3, sin explicar el motivo, que se reprogramara por segunda vez la diligencia de que trata el art\u00edculo 392 del C.G.P. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Al respecto, ha de recordar el memorialista que la Corte ha reiterado, que \u00ablas peticiones que se formulan ante los funcionarios judiciales, dentro del marco de una actuaci\u00f3n judicial deben resolverse de acuerdo a las formas propias del juicio y que el desconocimiento de \u00e9stas comporta la vulneraci\u00f3n del derecho del debido proceso (art. 29 de la C. P.), el cual comienza con la garant\u00eda del libre acceso a la administraci\u00f3n de justicia, tambi\u00e9n consagrado como principio fundamental por el art. 229 ejusdem. De acuerdo con lo anotado se ha sostenido, que s\u00f3lo se les puede imputar el desconocimiento del derecho de petici\u00f3n a dichos funcionarios, cuando se trate de pedimentos sobre asuntos netamente administrativos que como tales est\u00e1n regulados por las normas que disciplinan la administraci\u00f3n p\u00fablica\u00bb1. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En igual sentido, se precisa, que \u00abno resulta factible inferir vulneraci\u00f3n del derecho de petici\u00f3n dentro de una actuaci\u00f3n judicial, cuando se presenta una solicitud sobre ella misma y no se responde dentro de los t\u00e9rminos previstos en el C\u00f3digo Contencioso Administrativo, ya que el juez o magistrado que conduce un proceso est\u00e1 sometido a las reglas procesales que disciplinan el mismo y debe distinguirse con claridad entre los actos judiciales y los administrativos que puedan tener a su cargo \u00e9stos. Ante la eventual morosidad en resolver, el derecho fundamental que puede invocar el interesado y ser protegido, si fuere el caso, no es propiamente el de petici\u00f3n sino el debido proceso\u201d2. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Entontes, so pretexto de elevar un derecho de petici\u00f3n, el accionante no pod\u00eda desconocer que el auto de 19 de abril de 2016, que se\u00f1al\u00f3 fecha para audiencia y resolvi\u00f3 las solicitudes probatorias, ya hab\u00eda cobrado firmeza para cuando se present\u00f3 aquel escrito, a trav\u00e9s del cual, m\u00e1s all\u00e1 de elevar una solicitud, lo que se pretendi\u00f3 fue controvertir aquella providencia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por otra parte, tampoco puede perder de vista el accionante que de conformidad con el numeral 3\u00ba del art\u00edculo 372 del C\u00f3digo General del Proceso, la solicitud de aplazamiento de la diligencia deber\u00e1 soportarse en una justa causa con prueba si quiera sumaria de ella y \u00ab\u2026[e]n ning\u00fan caso podr\u00e1 haber otro aplazamiento.\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Luego, por mandato expreso del legislador, no era procedente que la Delegatura accionada pospusiera nuevamente la pr\u00e1ctica de la diligencia, m\u00e1xime cuando quien la solicitaba no expres\u00f3 los motivos de su solicitud. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. Con todo, a\u00fan de considerar que su pedimento cumpl\u00eda con los presupuestos legales para ser admitido, era deber ineludible del quejoso estar atento a la decisi\u00f3n que sobre su petici\u00f3n se emitiera y, en este sentido, concurrir al acto procesal convocado con suficiente antelaci\u00f3n para el 8 de junio de 2016, pues no pod\u00eda dar por sentado, sin m\u00e1s, que en vista de su derecho de petici\u00f3n, la diligencia no se llevar\u00eda a cabo, pues como vimos, legalmente solo era viable que el director del proceso la pospusiera por una \u00fanica vez. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por lo anterior, no puede admitirse que por medio de este tr\u00e1mite constitucional se provea la soluci\u00f3n de cuestiones que deb\u00eda dirimir el juez cognoscente en escenarios procesales que no se suscitaron, pues el amparo no se ha concebido como un instrumento sustitutivo de los medios de oposici\u00f3n establecidos por la ley. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se reitera que atendido el car\u00e1cter residual de la tutela, en ning\u00fan momento se puede entender como un mecanismo instituido para reemplazar los instrumentos establecidos por el legislador para la efectiva y adecuada defensa de las garant\u00edas procesales de los intervinientes en un proceso, pues considerar tal posici\u00f3n conllevar\u00eda a invadir su \u00f3rbita de acci\u00f3n y a quebrantar la Carta Pol\u00edtica. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Sala ha destacado en otras oportunidades que si las personas que reprochan determinaciones judiciales adoptadas en perjuicio de sus intereses \u201cdejan de utilizar los dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, quedan sujetas a las consecuencias de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el fruto de su propia incuria\u201d.3 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. Las razones que se dejaron consignadas se estiman suficientes para negar el amparo pretendido, por lo que se confirmar\u00e1 la decisi\u00f3n que por v\u00eda de impugnaci\u00f3n se ha revisado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">III. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, CONFIRMA la sentencia impugnada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Comun\u00edquese telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes; y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional, para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1 C. S. de J. Sala de Casaci\u00f3n Civil, sentencias del 20 y 31 de marzo de 2000, exp. Nos. T. 4822 y T. 4867, respectivamente, entre otras.&nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2 Sentencia de 2 de agosto de 2002, exp. T-00199-01. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3 Sentencia de 19 de enero de 2004, exp. 2003-00894-01; en el mismo sentido fallos de 26 de enero de 2011, exp. 00027-00; 17 de octubre de 2012, exp. 2012-02184-00; 9 de mayo de 2013, exp. 2013-00229-01, entre otros. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC3853-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 05001-22-03-000-2017-00020-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n quince de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D. C., diecisiete (17) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-100201","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100201","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100201"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100201\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100201"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100201"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100201"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}