{"id":100239,"date":"2026-06-25T20:20:46","date_gmt":"2026-06-25T20:20:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc3967-2017\/"},"modified":"2026-06-25T20:20:46","modified_gmt":"2026-06-25T20:20:46","slug":"stc3967-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc3967-2017\/","title":{"rendered":"STC3967-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC3967-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00536-00 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., veintid\u00f3s (22) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se decide la acci\u00f3n de tutela promovida por la se\u00f1ora Mar\u00eda Margarita Mart\u00ednez Lara, en representaci\u00f3n del Centro Comercial Bol\u00edvar III, frente a la Sala Civil-Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de C\u00facuta y el Juzgado S\u00e9ptimo Civil del Circuito de la misma ciudad, vincul\u00e1ndose a las partes e intervinientes en el juicio de deslinde y amojonamiento (n.\u00b0 2014-00057) que cursa en el despacho accionado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. La gestora demand\u00f3 la protecci\u00f3n constitucional de los derechos fundamentales al debido proceso, propiedad privada y \u00abfalta de adopci\u00f3n de medidas conducentes para la toma de una decisi\u00f3n acorde con la materia que se tramita y a la recolecci\u00f3n de pruebas id\u00f3neas y eficaces\u00bb, presuntamente vulnerados por las autoridades acusadas en el juicio cuestionado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. Arguy\u00f3, como sustento de su reclamo, en extenso escrito, lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.1. A trav\u00e9s de apoderado, el se\u00f1or Hernando Mart\u00ednez Serrano formul\u00f3 demanda de deslinde y amojonamiento en contra del Centro Comercial Bol\u00edvar III, tendiente a \u00abdeterminar la ubicaci\u00f3n y coordenadas de los linderos del predio denominado LOTE H\u00bb, del cual aduce que \u00abha pertenecido al Centro Comercial Bol\u00edvar desde su creaci\u00f3n y que hoy hace parte del mismo, conforme se advierte [&#8230;]&nbsp; en la Escritura P\u00fablica 933 de 1968 mediante la cual se adquiere el predio de mayor extensi\u00f3n\u00bb. (ff. 1-2). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.2. Contest\u00f3 el libelo y se opuso \u00aba los hechos y pretensiones, requiriendo a la operadora judicial de conocimiento que para su demostraci\u00f3n deb\u00edan recogerse pruebas id\u00f3neas y contundentes\u00bb, porque \u00ablas allegadas inicialmente al asunto no eran confiables\u00bb, y que \u00abdeben estar debidamente probados y demostrados los linderos y demarcaciones a trav\u00e9s de peritos en topograf\u00eda\u00bb, los que se echan de menos. (ff. 2-3). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.3. En el asunto se design\u00f3 como perito al ingeniero Jorge Uriel Soto Garc\u00eda, quien rindi\u00f3 experticia pero \u00abse extrae de [la[ misma incongruencias en cu[a]nto a la direcci\u00f3n de donde parte el Lote H\u00bb, porque \u00abla Escritura N\u00famero 1931 de fecha 22 de agosto de 1988 por medio de la cual la sociedad Hotelera Bol\u00edvar [&#8230;]&nbsp; transfiere a la Sociedad Centro Residencial Bol\u00edvar\u00bb, refiere al Lote H \u00absobre la rivera derecha del R\u00edo Pamplonita a partir del estribo oriental del puente El\u00edas M. Soto sobre el mismo r\u00edo\u00bb; en \u00abla Escritura 2342 del 3 de octubre de 1980\u00bb que procede \u00abal desenglobe dividiendo la mayor extensi\u00f3n restante en dos lotes, que se llamar\u00e1n LOTE \u00abG\u00bb y LOTE \u00abH\u00bb de SAN ISIDRO as\u00ed: LOTE \u00abH\u00bb ubicado en el municipio de C\u00facuta, sector San Luis, sobre la rivera derecha del R\u00edo Pamplonita a partir del estribo oriental del Puente Elias M. Soto sobre el mismo r\u00edo&#8230;\u00bb\u00bb; mientras que en \u00abla Escritura n\u00famero 718 del 16 de abril de 2002 a trav\u00e9s de la cual el Liquidador de la Sociedad Centro Residencial Bol\u00edvar Jorge Eli\u00e9cer Camperos Torres [&#8230;] dice vender a Hernando Mart\u00ednez Serrano el Lote H, [&#8230;] se dice que sus linderos son: \u00abPartiendo del punto situado junto al estribo nororiental del puente Elias M. Soto\u00bb\u00bb, unido al hecho que \u00abel lindero que inicia desde la rivera del r\u00edo es inamovible y dentro del cual existen servidumbres que son o pertenecen al Centro Comercial\u00bb. (f. 2). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.4. Las referidas \u00abincongruencias y equivocaciones no fueron objeto de examen por ninguno de los peritos designados, como tampoco la Juez de conocimiento lo tuvo en cuenta\u00bb, pues, no nombr\u00f3 \u00abun perito top\u00f3grafo para dilucidar con herramientas m\u00e1s id\u00f3neas la materia en estudio, ya que [&#8230;] el punto de partida, linderos y demarcaci\u00f3n o coordenadas no fueron debidamente establecidos ni mucho menos probados\u00bb. (f. 2) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.5. Tanto de la inspecci\u00f3n judicial, \u00abcomo de las dem\u00e1s pruebas periciales\u00bb, se constata que \u00absobre el referido lote H se construy\u00f3 desde vieja data una v\u00eda p\u00fablica debidamente pavimentada\u00bb, por lo que al existir esta, \u00abno puede de ninguna manera hacer parte del predio que se encuentra en conflicto, puesto que ni siquiera la parte que hoy pide como suyo el referido lote se opuso en la construcci\u00f3n y pavimentaci\u00f3n ante el evidente hecho de est\u00e1rsele cercenando parte del lote, inactividad que no lo ubica, a no dudarlo, como un verdadero due\u00f1o o propietario dispuesto a defender sus propios intereses\u00bb. (f. 3) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.6. El Tribunal no \u00abanaliz\u00f3 con profundidad\u00bb el tema, ya que \u00abedific\u00f3 su fallo pr\u00e1cticamente con los mismos argumentos emitidos en la primera instancia\u00bb y de oficio no design\u00f3 \u00abun auxiliar de la justicia en topograf\u00eda para que hiciera un diagn\u00f3stico m\u00e1s certero sobre verificaci\u00f3n y coordenadas de los l\u00edmites y orientaciones que identificaran plenamente el Lote H\u00bb. (f. 3). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.7. Tambi\u00e9n es objeto de incongruencia lo referente a \u00abun \u00e1rea con su plataforma en cemento y debidamente enrejada en la que se levant\u00f3 la torre donde est\u00e1 ubicada la antena receptora\u00bb, porque el perito \u00abingeniero civil Lu\u00eds Antonio Barriga Vergel, claramente puntualiz\u00f3 que esa antena en la que por obvias razones debe necesariamente incluirse su edificaci\u00f3n, no hace parte de los linderos del predio o lote H\u00bb, pero \u00abal revisar el plano visto a folio 37 del cuaderno pericial, el auxiliar de la justicia Jorge Uriel Soto Garc\u00eda, traza la l\u00ednea divisori[a] o de colindancia pisando parte del lote B de propiedad del Centro Comercial Bol\u00edvar III as\u00ed como sobre la construcci\u00f3n donde est\u00e1 ubicada la antena\u00bb, y no es claro \u00aben las preguntas que le hace el despacho cuando se\u00f1ala, En la escritura 933 existe un plano protocolizado que no pude tener a mi alcance\u00bb, y en cuanto al interrogante de \u00ab[m]anifestar si los t\u00edtulos de ambos predios que reposan en el expediente en cuanto hacen referencia al \u00e1rea de cada uno de ellos y su l\u00ednea divisoria es la misma que aparece y que se vio en forma f\u00edsica y real en la inspecci\u00f3n judicial\u00bb, respondi\u00f3 que, \u00abanalizados los t\u00edtulos que reposan en el expediente&#8230;De acuerdo a lo observado en el terreno no se ve l\u00ednea f\u00edsica claramente definida\u00bb, ni est\u00e1 materializado \u00abun elemento que permita establecer la divisi\u00f3n entre los dos predios\u00bb. (f. 3-4) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.8. Referente a la tradici\u00f3n del predio que ocupa el Centro Comercial Bol\u00edvar III, \u00ablas Escrituras P\u00fablicas 933 del 4 de junio de 1968 y la 46 de fecha 17 de enero de 1969, [se\u00f1alan que] colinda por el Norte \u00aben l\u00ednea recta que parte de la carretera que de San Luis conduce a Pamplona, se sigue en direcci\u00f3n a Occidente, hacia el R\u00edo Pamplonita, colindando con propiedades de la Divisi\u00f3n Mayor del F\u00fatbol Colombiano,&#8230;\u00bb, determin\u00e1ndose entonces que por el occidente su l\u00edmite es hacia el r\u00edo Pamplonita y no como se indica en la Escritura P\u00fablica n\u00famero 718 del 16 de abril de 2002 en cuanto a que el predio adquirido por demandante Hernando Mart\u00ednez Serrano linda al occidente con el r\u00edo pamplonita, lo cual dista de la realidad probatoria, m\u00e1s a\u00fan cuando las dos primeras escrituras son muy anteriores a la \u00faltima\u00bb. (f. 4). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.9. Aduce que por tanto, \u00abno se identific[aron] de manera fehaciente los linderos y coordenadas del predio en discusi\u00f3n\u00bb, y que con las decisiones adoptadas \u00abse ha causado un perjuicio irremediable, toda vez que se est\u00e1 cercenando parte de la propiedad del Centro Comercial Bol\u00edvar III\u00bb, unido al hecho que \u00aben la actualidad el demandante est\u00e1 haciendo encerramiento del lote que impide el acceso al parqueadero y por ende al Centro Comercial III, as\u00ed como a las cuatro propiedades horizontales que integran o conforman el Centro Comercial Bol\u00edvar\u00bb. (ff. 4-5). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.- Pidi\u00f3, conforme lo relatado, \u00ab[r]evocar los fallos objeto de censura por carecer de soporte probatorio id\u00f3neo que debe regir el proceso en menci\u00f3n, m\u00e1xime que en la segunda instancia no se hizo un examen serio y acucioso a la materia puesto en su conocimiento, y dejarse de lado la pr\u00e1ctica de pruebas que oficiosamente debi\u00f3 decretar el superior\u00bb y consecuencialmente, \u00abse emita nuevo fallo que se edifique en pruebas id\u00f3neas, previamente a la plena identificaci\u00f3n del lote en discusi\u00f3n en cuanto a su orientaci\u00f3n, linderos y coordenadas\u00bb. (f. 9). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.- Por auto de 10 de marzo del a\u00f1o en curso se dio tr\u00e1mite a dicha formulaci\u00f3n, admiti\u00e9ndola, previa inadmisi\u00f3n. (f. 20). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La jueza censurada manifest\u00f3 que las decisiones tomadas por ese despacho en el proceso de deslinde y amojonamiento seguido por Hernando Mart\u00ednez Serrano contra el Condominio Centro Comercial Bol\u00edvar III, \u00abhan sido el resultado del estudio y ponderaci\u00f3n de los medios probatorios que de conformidad con la normatividad procesal civil , fueron allegados al proceso y a los cuales, de igual forma se les aplic\u00f3 las reglas de la sana cr\u00edtica, y as\u00ed mismo, fueron valorados en conjunto\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Conforme a lo anterior, consider\u00f3 que ha obrado en derecho, y \u00abno ha incurrido en v\u00eda de hecho alguna\u00bb (f. 28). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. La reiterada jurisprudencia ha sostenido, en l\u00ednea de principio, que este amparo no es la senda id\u00f3nea para censurar decisiones de \u00edndole judicial; s\u00f3lo, excepcionalmente, puede acudirse a esa herramienta, en los casos en los que el funcionario adopte alguna determinaci\u00f3n \u00abcon ostensible desviaci\u00f3n del sendero normado, sin ecuanimidad y apoyado en el capricho o en la subjetividad, a tal punto que estructure \u201cv\u00eda de hecho\u201d\u00bb, y bajo los supuestos de que el afectado concurra dentro de un t\u00e9rmino razonable a formular la queja, y de que \u00abno disponga de medios ordinarios y efectivos para lograrlo\u00bb (ver entre otras, CSJ STC, 3 de mar. 2011, rad. 00329-00). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El concepto de v\u00eda de hecho fue fruto de una evoluci\u00f3n pretoriana por parte de la Corte Constitucional, en raz\u00f3n de la necesidad de que todo el ordenamiento jur\u00eddico debe respetar los derechos fundamentales como base de la noci\u00f3n de \u00abEstado Social de Derecho\u00bb y la disposici\u00f3n contemplada en el art\u00edculo 4\u00b0 de la Carta Pol\u00edtica. As\u00ed hoy, bajo la aceptaci\u00f3n de la probabilidad que sentencias judiciales desconozcan prerrogativas esenciales, se admite por excepci\u00f3n la posibilidad de amparar esa afectaci\u00f3n siempre y cuando se cumplan los siguientes presupuestos: l. Generales: \u00aba) Que la cuesti\u00f3n que se discuta resulte de evidente relevancia constitucional; b) Que se hayan agotado todos los medios ordinarios y extraordinarios de defensa judicial al alcance de la persona afectada, salvo que se trate de evitar la consumaci\u00f3n de un perjuicio iusfundamental irremediable; c) Que se cumpla el requisito de la inmediatez; d) Cuando se trate de una irregularidad procesal; e) Que la parte actora identifique de manera razonable tanto los hechos que generaron la vulneraci\u00f3n como los derechos vulnerados y que hubiere alegado tal vulneraci\u00f3n en el proceso judicial siempre que esto hubiere sido posible y f) Que no se trate de sentencia de tutela\u00bb y, 2. Especiales: \u00aba) Defecto org\u00e1nico; b) Defecto procedimental absoluto; c) Defecto f\u00e1ctico; d) Defecto material o sustantivo; e) Error inducido; f) Decisi\u00f3n sin motivaci\u00f3n; g) Desconocimiento del precedente y h) Violaci\u00f3n directa de la constituci\u00f3n\u00bb (C-590\/2005, reiterada, entre otras, SU-913\/2009 y T-125\/2012). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. Estudiada la inconformidad planteada, surge que la censora, al estimar que se obr\u00f3 con desprecio de la legalidad por supuestamente incurrirse en causal espec\u00edfica de procedibilidad por \u00abdefecto f\u00e1ctico\u00bb, enfila su reproche, i) frente al fallo emitido el 4 de agosto de 2016 por el Juzgado convocado dentro del proceso de deslinde y amojonamiento, que no acogi\u00f3 la oposici\u00f3n planteada por el Condominio Centro Comercial Bol\u00edvar III (aqu\u00ed accionante), y ii) frente a la sentencia de segundo grado proferida el 20 de octubre siguiente;&nbsp; porque en su sentir, se procedi\u00f3 a fijar la l\u00ednea divisoria sin valorar las pruebas aducidas, desconociendo los antecedentes escriturarios de los predios objeto de deslinde, y no se identificaron plenamente sus linderos. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">a) Escrito introductorio de deslinde y amojonamiento formulada por Hernando Mart\u00ednez Serrano contra el Condominio Centro Comercial Bol\u00edvar III., (aqu\u00ed accionante), y contestaci\u00f3n del libelo radicada el 1.\u00b0 de octubre de 2014. (ff. 30-35 y 42-44) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">b) Demanda ordinaria de \u00abOPOSICI\u00d3N AL DESLINDE\u00bb planteada el 7 de abril de 2015 por el \u00abCENTRO COMERCIAL BOL\u00cdVAR III\u00bb. (ff. 45-49). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">c) R\u00e9plica y excepci\u00f3n de m\u00e9rito denominada \u00abFRAUDE PROCESAL\u00bb presentada por la contraparte el 3 de noviembre siguiente, y memorial descorriendo el traslado de esta, allegado el d\u00eda 23 del mismo mes y a\u00f1o (ff. 50-54 y 55-56 ). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">d) Auto emitido el 28 de enero de 2016 por el juzgado censurado, que abre a pruebas el proceso. (ff. 57-58). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">e) Acta y CD de las siguientes audiencias efectuadas durante la primera instancia, as\u00ed: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&#8211; \u00abAUDIENCIA INICIAL\u00bb (art. 372 C. G. del P), llevada a cabo el 25 de mayo de 2016. (ff. 59-61). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&#8211; Recepci\u00f3n del testimonio t\u00e9cnico del se\u00f1or Guillermo Vera Ram\u00edrez rendido el 19 de julio siguiente. (ff. 63-64). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">-Alegatos y fallo, proferido por el despacho querellado el 4 de agosto posterior, que declar\u00f3 no pr\u00f3spera la oposici\u00f3n, cuya transcripci\u00f3n fue remitida v\u00eda mail. (ff. 65-71). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">d) \u00abTranscripci\u00f3n\u00bb de la \u00abAUDIENCIA DE ALEGATOS Y FALLO\u00bb adelantada el 20 de octubre pasado por el Tribunal acusado, que confirm\u00f3 la determinaci\u00f3n apelada, enviada a esta Corporaci\u00f3n por correo electr\u00f3nico, y disco compacto con la grabaci\u00f3n de la misma (ff. 72-78). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. Analizada la disposici\u00f3n cuestionada de 20 de octubre de 2016, mediante la cual la Colegiatura querellada confirm\u00f3 la resoluci\u00f3n de primer grado y con la que se agot\u00f3 la jurisdicci\u00f3n dentro del litigio que nos ocupa, advierte la Sala que no se observa proceder constitutivo del defecto f\u00e1ctico que la gestora le endilga y que amerite la intervenci\u00f3n del \u00abjuez constitucional\u00bb, dado que la postura adoptada en modo alguno no es caprichosa o antojadiza. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, para emitir su providencia la autoridad cuestionada, precis\u00f3, en primer lugar, que los reparos efectuados a la decisi\u00f3n impugnada \u00abse centran puntualmente en enrostrar a la juzgadora de instancia, [&#8230;] que se desconocieron los antecedentes escriturarios que acreditan la realidad de los terrenos objeto del deslinde, como as\u00ed mismo que el perito designado (BARRIGA VERGEL) present\u00f3 dudas y que fueron desatendidos los alegatos de conclusi\u00f3n, pues escuchados, se profiri\u00f3 sentencia una vez se trasladaron al sitio del deslinde, simplemente ratificando la decisi\u00f3n adoptada antes de la oposici\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Seguidamente, se\u00f1al\u00f3 que las conclusiones a que arrib\u00f3 la funcionaria de primer grado, \u00abest\u00e1n soportadas en el material probatorio acopiado en el curso del proceso, destac\u00e1ndose all\u00ed las documentales que obran a folios (446 a 478, cuad. 1.1), dentro de las cuales se halla el informe pericial efectuado por el se\u00f1or GUILLERMO VERA RAMIREZ, piezas tra\u00eddas justamente por el impugnante con el escrito de oposici\u00f3n; los dict\u00e1menes periciales&nbsp; rendidos por JORGE URIEL SOTO GARCIA (1 Cuaderno con 90 folios, en el cual reposan t\u00edtulos escriturarios, cartas catastrales y certificados de tradici\u00f3n) y LUIS ANTONIO BARRIGA VERGEL, visto a folios 502 y siguientes del cuaderno 1.2, junto con sus anexos, entre otros\u00bb, y que \u00ab[p]recisamente sobre los estudios aludidos resulta forzoso referirse, pues es la estimaci\u00f3n conjunta de esos medios de prueba, la que marca el derrotero del deslinde que finalmente se hizo. Lo anterior, porque es a esos expertos a quienes la falladora encarg\u00f3 su interpretaci\u00f3n t\u00e9cnica en orden de procurar el auxilio necesario en una materia que de contera escapa [&#8230;] de su \u00f3rbita de conocimiento\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Parejamente adujo que \u00abmal puede acudirse a los documentos escriturarios en la forma que lo hace el apelante para tratar de demostrar los yerros de la juzgadora, en tanto que pretermite en esa labor la demostraci\u00f3n de los que eventualmente cometieron los peritos por ella ponderados, como as\u00ed mismo, la val\u00eda de las conclusiones del que se aport\u00f3 con la oposici\u00f3n y fue desestimado\u00bb, puesto que \u00abla interpretaci\u00f3n t\u00e9cnica de los documentos escriturarios en cuanto ata\u00f1e con linderos, cabidas y dem\u00e1s asuntos estimados en el deslinde, se endereza a hacer tangible al juzgador, ajeno a esos temas, las menciones textuales que sobre aquellos puntuales asuntos reposan en las escrituras, gui\u00e1ndolo f\u00edsicamente por el derrotero que de acuerdo con su experiencia y preparaci\u00f3n, ha de seguir para arribar a una conclusi\u00f3n, de derecho, que se acompase con el contenido material de la prueba jur\u00eddica del dominio\u00bb; y \u00absi bien el deslinde efectuado por autoridad del juzgador tiene un car\u00e1cter jur\u00eddico, lo cierto es que desde lo material el mismo se lleva a cabo por ante el auxilio de los expertos designados en cada caso concreto, de acuerdo a las necesidades que la complejidad del asunto demande, y en el presente, seg\u00fan se vio, fueron tres\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De cara a lo anterior, resalt\u00f3 que la jueza a quo consider\u00f3 que \u00abno era dable asignar m\u00e9rito demostrativo al dictamen aportado con la demanda, porque 1) en su sentir se dedic\u00f3 a formular opiniones sobre el deslinde y no conceptos o conclusiones t\u00e9cnicas, al tiempo que 2) desatendi\u00f3 la carta catastral de los predios involucrados en la controversia, resultando 3) contraevidente su estudio con los otros dos que militaban en la foliatura y a los cuales asign\u00f3 el correspondiente m\u00e9rito probatorio, destacando que hicieron un an\u00e1lisis detallado de las escrituras aportadas, tuvieron coincidencia con la carta catastral, y convergieron en las conclusiones sobre el objeto del deslinde\u00bb, y que esas apreciaciones, \u00abno sobre el objeto de la prueba en s\u00ed mismo, que los son los terrenos a deslindar, sino sobre la idoneidad y m\u00e9rito persuasivo de los estudios con apoyo en los cuales se tom\u00f3 la decisi\u00f3n censurada, ni fue rebatida por el impugnante opositor, pues m\u00e1s all\u00e1 de aducir que los dos dict\u00e1menes tenidos en cuenta por la Jueza ten\u00edan imprecisiones, no se hizo un despliegue argumental suficiente para demostrar, en primer lugar, que no resultaban dignos de credibilidad los peritos JORGE URIEL GARC\u00cdA SOTO y LUIS ANTONIO BARRIGA VERGEL por no ser ciertos los supuestos de hecho explicitados en la sentencia para concluir lo contrario; y en segundo lugar, porque no se demostr\u00f3 en contrario, que el dictamen aportado si ten\u00eda la claridad, precisi\u00f3n, exactitud y detalle que a su respecto [&#8230;] ech\u00f3 de menos\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">A t\u00edtulo de colof\u00f3n sostuvo que \u00absi la regla de juicio creada por la falladora de primera instancia no se desacredit\u00f3 con la apelaci\u00f3n, mal podr\u00eda la Sala acoger los argumentos del apelante cuando la presunci\u00f3n de acierto y legalidad que favorece y hace prevalente el criterio contenido en la sentencia, no se derrumb\u00f3 por ante la demostraci\u00f3n de los yerros que el Tribunal identific\u00f3 como capaces de hacerlo\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De otro lado, rese\u00f1\u00f3 tambi\u00e9n, que la queja relativa a que \u00ablos alegatos de conclusi\u00f3n no fueron tenidos en cuenta\u00bb, no resulta admisible, puesto que \u00aben la sentencia no tiene obligaci\u00f3n el juez de pronunciarse en apartado particular sobre los mismos, en tanto que es sobre su contenido que ha de emitir alg\u00fan concepto, m\u00e1s, como sabido es que en ese estanco procesal los extremos litigantes recapitulan los hechos y pretensiones, o bien ofrecen su particular valoraci\u00f3n de las pruebas con el \u00e1nimo de incidir en la que ha de tener el juzgador, lo cierto es que al momento de elaborarse la argumentaci\u00f3n judicial y proferirse la decisi\u00f3n correspondiente, todos esos asuntos quedan comprendidos sin que sean menester que se explicite que en uno u otro sentido los alegatos se acogen o no, pues la resoluci\u00f3n de los extremos del litigio impl\u00edcitamente conducen a ello y mal podr\u00eda achacarse como vicio a la sentencia la omisi\u00f3n que ac\u00e1 se enaltecen, cuando lo cierto es que desde lo formal, la apelada no merece ning\u00fan reproche\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Al abrigo de dichos argumentos y otros de similar perfil adopt\u00f3 la providencia objeto de inconformidad. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. De tales elucidaciones, se observa que contrario a lo afirmado por la querellante en el libelo genitor, la autoridad acusada, profiri\u00f3 la providencia censurada con sustento en el examen que en forma conjunta, coherente y siguiendo los criterios de la sana critica realiz\u00f3 frente a las pruebas allegadas regular y oportunamente al proceso, con apoyo en las cuales adopt\u00f3 la determinaci\u00f3n que aqu\u00ed se cuestiona, am\u00e9n que la exposici\u00f3n de los motivos decisorios al efecto manifestados se guarecen en t\u00f3picos que regulan el preciso tema abordado en el litigio planteado, la que desde luego no puede ser alterada por esta v\u00eda, por lo que emerge di\u00e1fana la inviabilidad de la protecci\u00f3n extraordinaria exigida, en la medida en que no est\u00e1n demostradas las abiertas y evidentes circunstancias estructurantes del yerro judicial que pudieran abrir las puertas del \u00e9xito a la pretensi\u00f3n tutelar. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Esto es, que el Tribunal censurado confirm\u00f3 la decisi\u00f3n apelada porque encontr\u00f3 que esta se bas\u00f3 en el an\u00e1lisis que de los medios persuasivos recaudados efectu\u00f3 en conjunto el fallador de primer grado, lo cual lo llev\u00f3 a acoger los dict\u00e1menes periciales rendidos por los expertos Jorge Uriel Garc\u00eda Soto y Luis Antonio Barriga Vergel, en raz\u00f3n a que en ellos se hizo un estudio detallado de las escrituras aportadas y de la carta catastral de los predios involucrados, y de que convergieron en las conclusiones sobre el objeto de \u00abdeslinde\u00bb; en tanto que, la parte opositora, inconforme con lo all\u00ed expresado, no cumpli\u00f3 con la carga de desvirtuar el m\u00e9rito demostrativo de tales experticias, puesto que el informe t\u00e9cnico que aport\u00f3, realizado por el se\u00f1or Guillermo Vera Ram\u00edrez, tan solo formul\u00f3 opiniones sobre el \u00abdeslinde\u00bb y no \u00abconceptos o conclusiones t\u00e9cnicas\u00bb, a m\u00e1s que desatendi\u00f3 la \u00abcarta catastral de los predios involucrados en la controversia\u00bb; es decir, no prob\u00f3 que este \u00faltimo trabajo pericial si ten\u00eda la claridad, precisi\u00f3n, exactitud y detalle que adujo adolecer las experticias cuestionadas; hermen\u00e9utica respetable que se bas\u00f3, cardinalmente, en los art\u00edculos 164, 166, 167, 226, 227, 228, 232 , 400 a 405 del C. P. C., la que desde luego no puede ser alterada por esta v\u00eda, todo lo cual no merece reproche a partir de la \u00f3ptica ius fundamental para que deba proceder la inaplazable intervenci\u00f3n del juez de amparo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. Ata\u00f1edero con la valoraci\u00f3n del dictamen pericial por parte del juez, la Sala ha se\u00f1alado que, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">[C]corresponde al juzgador en su car\u00e1cter de autoridad suprema del proceso, valorar el dictamen pericial, labor\u00edo apreciativo en el cual, podr\u00e1 acoger o no, in toto o en parte las conclusiones de los expertos, sea en su integridad, ora en uno o varios de sus segmentos, conformemente a la firmeza, precisi\u00f3n y calidad de sus fundamentos. Bajo esta perspectiva, cuando el trabajo de los expertos carezca de soporte cierto, razonable o veros\u00edmil, ofrezca serios motivos de duda, contenga anfibolog\u00edas e imprecisiones, contradiga las evidencias procesales o se funde en conjeturas, suposiciones o informaciones no susceptibles de constataci\u00f3n objetiva, cient\u00edfica, art\u00edstica o t\u00e9cnica, se impone el deber para el juzgador de desestimar el dictamen pericial y sustentar su decisi\u00f3n en los restantes elementos probatorios. En id\u00e9ntico sentido, si el concepto de los expertos, ofrece m\u00faltiples o diferentes conclusiones respecto de un mismo asunto, aspecto o materia, el sentenciador, podr\u00e1 optar por cualquiera que le suministre el grado de certidumbre necesario para su decisi\u00f3n, seg\u00fan la consistencia, exactitud y aptitud de la respuesta conclusiva o, incluso extraer las propias apoyado en el material probatorio del proceso\u2019 (cas. civ. sentencia de 9 de septiembre de 2010, exp.17042-3103-001-2005-00103-01)\u201d (Cas. Civ.16 de mayo de 2011, Exp. 52835-3103-001-2000-00005-01). (CSJ STC, 17 jul 2012, rad. 2012-00102-02). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. Esta Corporaci\u00f3n ha sostenido, de una parte, que \u00abel juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y hermen\u00e9uticos del juzgador, o de las partes, resultan ser los m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si fuese uno de instancia\u00bb (CSJ STC, 7 mar. 2008, rad. 2007-00514-01) y, de otra, que \u00abla adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento que le allane el camino al vencido para perseverar en sus discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb (CSJ STC, 28 mar. 2012, rad. 00022-01), entre otras cosas, \u00abpues lo que en \u00faltimas pretende la accionante es que por esta v\u00eda constitucional se reviva una discusi\u00f3n suficientemente ventilada ante la justicia ordinaria, en la que se debatieron las excepciones propuestas en la contestaci\u00f3n de la demanda, adem\u00e1s, quien acudi\u00f3 a esta sede, cont\u00f3 con las posibilidades de contradicci\u00f3n y defensa en las dos instancias autorizadas por la ley\u00bb (CSJ STC, 2 may. 2011, rad. 00012-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">8. Sea del caso destacar que, el juez constitucional s\u00f3lo interviene en la \u00abesfera probatoria\u00bb, cuando el \u00aberror en el juicio valorativo\u00bb sea ostensible, flagrante, manifiesto y con incidencia directa en la decisi\u00f3n, lo cual no ocurri\u00f3 en el caso que nos ocupa y, es que en \u00abmateria de pruebas\u00bb esta Corporaci\u00f3n ha reiterado que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">[E]l campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) de forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la correspondiente providencia. El error en el juicio valorativo, ha dicho esta Corte, debe ser de tal entidad que debe ser ostensible, flagrante, manifiesto y el mismo debe poseer una incidencia directa en la decisi\u00f3n\u00bb\u00bb (CSJ STC, 5 jul. 2012, rad. 01339-00, reiterado, entre otros, el 7 oct. 2015, rad. 2336-00 y STC4937-2016, 21 abr. 2016, rad. 00057-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">9.- Consecuentemente con lo discurrido, no se otorgar\u00e1 la protecci\u00f3n reclamada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, NIEGA el amparo constitucional solicitado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese telegr\u00e1ficamente lo resuelto en esta providencia a los interesados y, en caso de no ser impugnada, oportunamente env\u00edese el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Notif\u00edquese &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC3967-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00536-00 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D. 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