{"id":100253,"date":"2026-06-25T20:23:29","date_gmt":"2026-06-25T20:23:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc3990-2017\/"},"modified":"2026-06-25T20:23:29","modified_gmt":"2026-06-25T20:23:29","slug":"stc3990-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc3990-2017\/","title":{"rendered":"STC3990-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC3990-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00ba 11001-02-03-000-2017-00676-00 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., veintid\u00f3s (22) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por Luis Javier T\u00e1mara Calder\u00f3n contra la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de C\u00facuta, integrada por las Magistradas Constanza Forero de Raad, \u00c1ngela Johana Carre\u00f1o Navas y Mar\u00eda Clara Ocampo Correa, tr\u00e1mite al que fueron citados el Juzgado Quinto Civil del Circuito de esa ciudad y las partes e intervinientes en el proceso de responsabilidad civil No. 2011-00161. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1.&nbsp; El interesado actuando por apoderado judicial, solicita la protecci\u00f3n del derecho fundamental al debido proceso, presuntamente vulnerado por la Corporaci\u00f3n accionada con la sentencia de 23 de febrero de 2017, en la que sostiene incurri\u00f3 en v\u00eda de hecho, por defecto org\u00e1nico y procedimental absoluto. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por lo anterior pide, que se deje sin valor y efectos el fallo mencionado, y se le ordene al Tribunal que emita un nuevo pronunciamiento \u00abpara resolver la segunda instancia de acuerdo a lo establecido en el art\u00edculo 320 de C.G.P. teniendo en cuenta \u00fanicamente en relaci\u00f3n con los reparos concretos formulados por el apelante\u00bb (f. 6). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.&nbsp; En sustento de la inconformidad se aduce, que Luis Javier T\u00e1mara Calder\u00f3n promovi\u00f3 en 2011 demanda de responsabilidad civil extracontractual contra la empresa de Energ\u00eda El\u00e9ctrica Andina S.A, y Heladio Parada Caballero, por la muerte de su hijo Eimer Osmel Tamara S\u00e1nchez, de la que correspondi\u00f3 conocer al Juzgado Quinto Civil del Circuito de C\u00facuta, quien en sentencia de 27 de octubre de 2016 accedi\u00f3 a las pretensiones. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Manifiesta apelada la decisi\u00f3n \u00abpor ambas partes\u00bb, la revoc\u00f3 el Tribunal el 23 de febrero de 2017, luego de escuchar los alegatos de sustentaci\u00f3n y decretar una suspensi\u00f3n de 15 minutos para proferir el fallo, \u00ablo que quiere decir que el sentido del fallo estaba listo porque es imposible que en 15 minutos se pueda resolver la apelaci\u00f3n de una sentencia y la misma se tenga en cuenta lo sustentado por dos apelantes\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sostiene que adem\u00e1s no tuvo en cuenta la reforma introducida por el art\u00edculo 320 del C\u00f3digo General del Proceso, en el sentido de que al resolver el recurso de apelaci\u00f3n solo puede examinar la cuesti\u00f3n decidida en relaci\u00f3n con los reparos concretos formulados, puesto que, \u00abprocedi\u00f3 a revocar la sentencia objeto de apelaci\u00f3n examinando cuestiones diferentes a los reparos hechos por el apoderado de la parte demandada\u00bb, en tanto que, contrario a lo alegado por el apoderado del demandado el a quo se hab\u00eda pronunciado sobre la sentencia de indignidad proferida por el Juzgado de Familia y adem\u00e1s resolvi\u00f3 la tacha de sospecha respecto de un testigo, sobre la cual el Juzgado de conocimiento se pronunci\u00f3 afirmando que se hab\u00eda presentado en forma extempor\u00e1nea (ff. 3 a 6). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS Y CITADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Jueza Quinta Civil del Circuito de C\u00facuta, manifest\u00f3 atenerse a la decisi\u00f3n adoptada por ese despacho el 27 de octubre de 2016 (f. 26). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Hasta el momento de radicar la sentencia no se hab\u00eda recibido ninguna otra manifestaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La procedencia de la acci\u00f3n de tutela frente a providencias judiciales que amerite el pronunciamiento del Juez constitucional, debe estructurarse en claros presupuestos que evidencien en forma di\u00e1fana la presencia de defectos de orden sustantivo, f\u00e1ctico, org\u00e1nico y procedimental que son, en suma, los que constituyen la llamada v\u00eda de hecho. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Estudiada la queja con vista en la prueba allegada al expediente, observa la Sala que en el proceso de responsabilidad civil extracontractual instaurado por Luis Javier T\u00e1mara Calder\u00f3n contra la sociedad Energ\u00eda El\u00e9ctrica Andina S.A, y Heladio Parada Caballero, por la muerte de su hijo Eimer Osmel Tamara S\u00e1nchez, y en el que fue llamada en garant\u00eda Suramericana de Seguros S.A., el Juzgado Quinto Civil del Circuito de C\u00facuta, una vez adelantado el tr\u00e1mite, en sentencia de 27 de octubre de 2016 accedi\u00f3 a las pretensiones, fallo que apelado por ambas partes, revoc\u00f3 el Tribunal Superior de esa ciudad el 23 de febrero de 2017. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En este asunto, el reclamante enfila su inconformismo contra la sentencia de segunda instancia, por supuestamente incurrir en causales de procedibilidad por defectos \u00aborg\u00e1nico y procedimental absoluto\u00bb, pues en su sentir, tal determinaci\u00f3n fue resultado de la desatenci\u00f3n a lo previsto en el art\u00edculo 320 del C\u00f3digo General del Proceso. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">No obstante, los CD allegados que contienen los fallos proferidos y la transcripci\u00f3n de la decisi\u00f3n segundo grado que se agreg\u00f3 a este tr\u00e1mite, permiten observar a la Corte que la Corporaci\u00f3n accionada al pronunciarla, no incurri\u00f3 en las anomal\u00edas alegadas por el accionante, en tanto que, para adoptar la determinaci\u00f3n, tras realizar un recuento de lo acontecido dentro del pleito comentado, parti\u00f3 de la labor de fijaci\u00f3n de la queja de los apelantes para con la decisi\u00f3n de primer grado, y explic\u00f3 que el problema jur\u00eddico de cara a los reparos formulados por los apelantes, consist\u00eda en: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab(i) Qu\u00e9 efectos tiene en este juicio la sentencia proferida por este Tribunal el 14 de marzo de 2012, mediante la cual se declar\u00f3 indigno al padre, hoy demandante, del occiso cuya reparaci\u00f3n se reclama, (ii) Tiene repercusiones de cosa juzgada la sentencia de la Sala Penal de esta misma Corporaci\u00f3n adiada el 30 de abril de 2015. En caso negativo, deber\u00e1 resolver el tribunal (ii) si la v\u00edctima, hijo del demandante, contribuy\u00f3 y, en qu\u00e9 proporci\u00f3n, a la causaci\u00f3n del da\u00f1o producto del accidente acaecido el 7 de diciembre de 2009 y (iii) a cu\u00e1nto debe ascender la indemnizaci\u00f3n por perjuicios morales a favor del actor y a cargo de las demandadas; para (iv) finalmente, determinar si Seguros Generales Suramericana S.A., como llamada en garant\u00eda, debe responder por la condena que sea impuesta en virtud de la p\u00f3liza de responsabilidad civil que amparaba al veh\u00edculo tipo camioneta\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Delimitaci\u00f3n tem\u00e1tica que para la Sala, expresa adecuadamente el debate jur\u00eddico que quisieron proponer los apelantes dentro de la causa objeto de reproche, y que permiti\u00f3 encaminar el estudio en segunda instancia hacia una soluci\u00f3n a las quejas elevadas. Realizado esto, estableci\u00f3 el juez plural accionado de cara al primer problema jur\u00eddico citado que, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abhay dos providencias que comportan relevancia en este juicio. En primer lugar, la sentencia proferida el 14 de marzo de 2012, en esta misma Sala Civil Familia con ponencia del entonces magistrado Guillermo Ram\u00edrez, dentro del proceso de indignidad sucesoral, mediante la cual se confirm\u00f3 la sentencia de primer grado que declar\u00f3 indigno al padre, hoy demandante, del se\u00f1or ya fallecido Eimer Osmel T\u00e1mara S\u00e1nchez. Y en segundo t\u00e9rmino, la sentencia del 30 de abril de 2015 proferida por la Sala Penal de esta misma Corporaci\u00f3n, mediante la cual, en sede de segunda instancia, se absolvi\u00f3 de toda responsabilidad al se\u00f1or Heladio Parada Caballero por cuanto, a juicio de esa Sala de Decisi\u00f3n, el responsable de los hechos fue exclusivamente la v\u00edctima\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">A continuaci\u00f3n y en relaci\u00f3n con la primera de las providencias enunciadas, asever\u00f3 que, \u00abac\u00e1 el inter\u00e9s para demandar en acci\u00f3n de responsabilidad civil surge del resultado da\u00f1ino proveniente de los hechos acaecidos el 7 de diciembre de 2009, accidente en el que perdi\u00f3 la vida el hijo del demandante. Mientras que en el proceso en donde se produjo la sentencia que ahora quiere hacerse valer en esta instancia, el motivo fue el abandono al que someti\u00f3 Javier T\u00e1mara a su hijo Eimer Osmel T\u00e1mara, hoy fallecido, desde los 9 a\u00f1os de edad, seg\u00fan la pesquisa que se realiz\u00f3 a los fundamentos t\u00e1cticos de tal proceso. Si bien, esta sentencia no comporta efectos ipso jure en el proceso que ahora se analiza, tal conclusi\u00f3n anticipada, no conlleva la ignorancia de la providencia referida, de cara a que los perjuicios que ac\u00e1 reclama el se\u00f1or T\u00e1mara Calder\u00f3n son \u00fanicamente de \u00edndole moral. Siendo as\u00ed, como en efecto lo es, la sentencia del juicio de indignidad sucesoral resulta relevante en este proceso, en tanto que la causal que se discuti\u00f3 all\u00e1 no fue otra que la prevista en el numeral tercero del art. 1025 del C\u00f3digo Civil a cuyas voces: \u00abSon indignos de suceder al difunto como heredero o legatarios: \u00abEl consangu\u00edneo dentro del sexto grado inclusive que en el estado de demencia o destituci\u00f3n de la persona de cuya sucesi\u00f3n se trata, no la socorri\u00f3 pudiendo\u00bb\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Posteriormente y en cuanto a la tacha de los testigos que fue considerada extempor\u00e1nea por el a quo, &#8211; y que constituye otra de las protestas constitucionales &#8211; concluy\u00f3 que si bien \u00abla tacha se interpuso tempestivamente al tenor de lo dispuesto en el art. 218 del C. de P. Civil, vigente para la \u00e9poca, am\u00e9n de que la norma que debi\u00f3 aplicar para resolver lo pertinente fue el art. 211 del C.G.P del proceso, en tanto que la prueba fue valorada en vigencia del reciente estatuto adjetivo civil\u00bb, tales testimonios no se mostraban suficientes \u00abpara restar m\u00e9rito a la situaci\u00f3n de abandono o destituci\u00f3n que se analiz\u00f3 en el proceso de indignidad. Sus dichos son indeterminados, no se muestran lo suficientemente contundentes como para desvirtuar lo yo estudiado y decidido en dos instancias\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">A continuaci\u00f3n y luego de citar jurisprudencia de esta Corte que consider\u00f3 relevante para la decisi\u00f3n, agreg\u00f3 que, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abTodos estos proleg\u00f3menos apuntan a que la sentencia de indignidad para heredar no puede ser ignorada en esta litis, constituyendo ella una prueba eficiente, \u00fatil, pertinente y conducente de que, efectivamente, el se\u00f1or T\u00e1mara Caballero, dado el abandono a que someti\u00f3 a su hijo desde temprana edad, no solo en lo econ\u00f3mico sino tambi\u00e9n en lo moral, social e intelectual; ning\u00fan perjuicio de \u00edndole moral sufri\u00f3 con la muerte de Eimer Osmel. La presunci\u00f3n que a T\u00e1mara Caballero lo cobijaba, ha quedado desvirtuada con la sentencia aludida y por el contrario, probado el hecho de que ning\u00fan menoscabo le aparej\u00f3 el tr\u00e1gico accidente de marras\u00bb, concluyendo de todo lo anterior, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abcomo se anunci\u00f3 con prolepsis, que la sentencia de primera instancia est\u00e1 llamada al fracaso, como quiera que declar\u00f3 la responsabilidad civil extracontractual en cabeza de los demandados, exonerando a la llamada en garant\u00eda; cuando faltaba ciertamente uno de los presupuestos axiol\u00f3gicos de la acci\u00f3n, esto es, el da\u00f1o o perjuicio, sin el cual no puede haber declaratoria de responsabilidad, conclusi\u00f3n que no admite mayores elucubraciones jur\u00eddicas dada la vasta doctrina y jurisprudencia sobre el tema de cara a que la sentencia judicial no es escenario propicio para la escol\u00e1stica\u00bb (f. 8 y 28 a 34, negrilla en texto). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De este modo, el anterior proceder de la autoridad jurisdiccional accionada no est\u00e1 llamado a ser evaluado por la Corte, pues su estudio apunt\u00f3 \u00fanicamente a lo que fue materia de apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.&nbsp; Bajo el contexto que viene de verse, a juicio de esta Sala la providencia reprochada soporta un criterio razonable, por lo que independientemente que la proh\u00edje, no puede tildarse de abiertamente caprichosa para que sean objeto de ataque en sede constitucional, pues, se fundament\u00f3 en una hermen\u00e9utica respetable, que desde luego no puede ser alterada por esta v\u00eda. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Al respecto, esta Corporaci\u00f3n ha sostenido, de un lado, que \u00abel juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y hermen\u00e9uticos del juzgador, o de las partes, resultan ser los m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si fuese uno de instancia\u00bb (CSJ STC, 7 mar. 2008, rad. 00514-01, STC4198-2016, 7 ab rad. 00052-01); y, de otro, que \u00abla adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento que le allane el camino al vencido para perseverar en sus discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb (CSJ STC, 28 mar. 2012, rad. 00022-01 y, STC4185-2016, 7 ab. rad. 00696-00). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.&nbsp; En conclusi\u00f3n, el resguardo examinado no est\u00e1 llamado a abrirse paso y ser\u00e1 desestimado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley DENIEGA el amparo incoado a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de tutela referenciada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese lo aqu\u00ed resuelto a las partes y, en caso de no ser impugnado, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para que asuma lo de su cargo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC3990-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00ba 11001-02-03-000-2017-00676-00 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D.C., veintid\u00f3s (22) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-100253","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100253","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100253"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100253\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100253"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100253"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100253"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}