{"id":100310,"date":"2026-06-25T20:32:33","date_gmt":"2026-06-25T20:32:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc4119-2017\/"},"modified":"2026-06-25T20:32:33","modified_gmt":"2026-06-25T20:32:33","slug":"stc4119-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc4119-2017\/","title":{"rendered":"STC4119-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC4119-2017 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00b0 25000-22-13-000-2017-00051-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., veintitr\u00e9s (23) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo proferido por&nbsp; la Sala Civil-Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca el 28 de febrero de 2017, que neg\u00f3 la tutela de Ivon Marcela Castro Rozo frente al Juzgado Civil del Circuito de Funza, siendo citados el Juzgado Civil Municipal de esa ciudad y los intervinientes en el hipotecario n\u00ba 2015-00021. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Obrando en su propio nombre, la solicitante reclama la protecci\u00f3n del derecho fundamental al debido proceso, presuntamente vulnerado por la autoridad judicial acusada al revocar la sentencia de primer grado que declar\u00f3 probadas las excepciones de \u00abindebida acumulaci\u00f3n de pretensiones\u00bb e \u00abintereses moratorios no pactados\u00bb y dispuso seguir el cobro por $25\u2019900.000 e intereses corrientes al 11% efectivo anual y moratorios equivalentes a \u00abuna y media veces el inter\u00e9s corriente\u00bb. En su lugar, orden\u00f3 continuar el recaudo por $30\u00b4817.011,92, las cuotas causadas entre el 6 de mayo de 2014 y el 6 de enero de 2015 e intereses \u00aba la tasa convenida por las tardes, sin que en ning\u00fan caso exceda de 12.7 puntos porcentuales efectivos anuales, adicionados con la variaci\u00f3n de la UVR de los \u00faltimos 12 meses\u00bb, todo ello, dentro del hipotecario que instaur\u00f3 el Banco Davivienda S.A., en su contra. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. Manifiesta, en resumen, que el Juzgado accionado incurri\u00f3 en una v\u00eda de hecho porque el cr\u00e9dito fue otorgado el 13 de abril de 2009 por $25\u2019900.000 y se reestructur\u00f3 el 30 de diciembre de 2010 por $30\u00b4297.251,58 y el 6 de agosto de 2012 por $37\u00b4436,309, por lo que debi\u00f3 advertir el cobro de \u00abintereses sobre intereses\u00bb, y limitarlos a lo establecido en la resoluci\u00f3n 08 de 2006 del Banco de la Rep\u00fablica para cr\u00e9ditos de vivienda de inter\u00e9s social; as\u00ed como tener en cuenta que los tres pagar\u00e9s tienen el mismo n\u00famero y el m\u00e1s reciente lo suscribi\u00f3 en blanco y sin carta de instrucciones.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Pide, en consecuencia, anular la sentencia de 27 de octubre de 2016 (fls. 22 a 26, cd. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTAS DEL ACCIONADO Y VINCULADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El Juzgado Civil Municipal de Funza remiti\u00f3 el expediente en pr\u00e9stamo para que fuera examinado (fl. 35, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. El Banco Davivienda S.A. a trav\u00e9s de apoderado, se opuso al amparo aduciendo que la querellante \u00abal solicitar la reestructuraci\u00f3n accede a un nuevo acuerdo de voluntades, dando lugar a una novaci\u00f3n de la obligaci\u00f3n con condiciones diferentes a las inicialmente pactadas. Tanto la tasa como el plazo se acordaron dentro de los lineamientos establecidos por la ley\u00bb (fls. 54 y 55, ib.).&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">FALLO DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Neg\u00f3 la protecci\u00f3n porque la decisi\u00f3n cuestionada fue debidamente motivada con criterios de razonabilidad y agreg\u00f3 que la convocante no aleg\u00f3 el supuesto cobro de \u00abintereses sobre intereses\u00bb ni que se estuviera ejecutando un pagar\u00e9 \u00abfirmado en blanco y sin carta de instrucciones\u00bb como excepciones dentro del litigio (fls. 58 a 62, cd. 1).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La quejosa reiter\u00f3 lo aducido en el escrito inicial (fls. 4 a 6, cd. de la Corte). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corresponde a la Corte establecer si el Juzgado Civil del Circuito de Funza vulner\u00f3 la prerrogativa denunciada por revocar la sentencia que orden\u00f3 seguir el cobro por la suma inicialmente pactada y limit\u00f3 los intereses al 11% efectivo anual y, a cambio, continuar el recaudo por el capital objeto de reestructuraci\u00f3n e intereses a la tasa pactada sin superar la m\u00e1xima permitida. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. Las actuaciones jurisdiccionales son, por regla general, ajenas al examen propio de la tutela, a menos que resulten notoriamente arbitrarias, esto es, producto de la mera liberalidad, a tal punto que configuren una \u00abv\u00eda de hecho\u00bb, y bajo los presupuestos de que se acuda dentro de un t\u00e9rmino razonable a \u00e9sta y no se tengan ni hayan desaprovechado otros caminos para conjurar la lesi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Con base en lo anterior y atendidos los argumentos que fundan la decisi\u00f3n censurada no se advierte procedente la concesi\u00f3n del amparo, por cuanto la misma no es resultado de un subjetivo criterio que conlleve una desviaci\u00f3n del ordenamiento jur\u00eddico y por ende, tenga aptitud para lesionar las garant\u00edas superiores de quien promovi\u00f3 la queja constitucional.&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En efecto, el Juzgado Civil del Circuito de Funza tuvo en cuenta para revocar la sentencia de primer grado y determinar el capital con base en la \u00faltima reestructuraci\u00f3n efectuada, que \u00abel a-quo no apreci\u00f3 ni valor\u00f3 los documentos de los folios 142 a 145 del expediente dando por probado, sin estarlo, que la obligaci\u00f3n que se cobra fue la que se pact\u00f3 en el a\u00f1o 2009 con la suscripci\u00f3n de la escritura de hipoteca, pasando por alto que la obligaci\u00f3n hab\u00eda sido reestructurada, o si se quiere, para decirlo exactamente, hab\u00eda sido objeto de una novaci\u00f3n\u00bb (fl. 19, cd. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En este sentido, al haberse reestructurado la deuda inicial con la suscripci\u00f3n de un nuevo pagar\u00e9 el 6 de agosto de 2012 por $37\u00b4436.309 y emprenderse la ejecuci\u00f3n con base en el mismo, el Despacho convocado estim\u00f3 que era viable tener como v\u00e1lido ese \u00faltimo instrumento y agreg\u00f3, en torno a los intereses que \u00abel funcionario de primera instancia pas\u00f3 por alto que tanto en la demanda como en el mandamiento de pago se cobraron y orden\u00f3 pagar intereses a la tasa convenida por las partes, pero sin exceder los l\u00edmites autorizados por la ley. La decisi\u00f3n primigenia no necesitaba de ninguna correcci\u00f3n porque estaba ajustada al ordenamiento legal\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Asimismo, expuso sobre la tasa a cobrar que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab(\u2026) conviene precisar que se trata de un cr\u00e9dito de vivienda pactado en pesos bajo el sistema de amortizaci\u00f3n de cuota constante, en el que la cuota mensual se fija en pesos por todo el plazo del cr\u00e9dito, y que como tal, el principio de la autonom\u00eda de la voluntad est\u00e1 restringido por las disposiciones de la Ley 546 de 1999. Por tratarse de una vivienda de inter\u00e9s social el l\u00edmite m\u00e1ximo permitido a los intereses est\u00e1 regulado por la resoluci\u00f3n 08 de 2006 del Banco de la Rep\u00fablica, y sus intereses se liquidaron dentro de los l\u00edmites permitidos por la ley\u00bb (fl. 20, ib\u00eddem).&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bajo el contexto que viene de verse, a juicio de la Sala la providencia reprochada conlleva un criterio razonable, por lo que independientemente que la proh\u00edje, no puede tildarse de abiertamente caprichosa para que sea objeto de ataque en sede constitucional, pues, se fundament\u00f3 en una hermen\u00e9utica respetable, que desde luego no puede ser alterada por esta v\u00eda.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Al respecto, esta Corporaci\u00f3n ha sostenido, de un lado, que \u00abel juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y hermen\u00e9uticos del juzgador, o de las partes, resultan ser los m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si fuese uno de instancia\u00bb (CSJ STC, 7 mar. 2008, rad. 00514-01, STC4198-2016, 7 ab rad. 00052-01); y, de otro, que \u00abla adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento que le allane el camino al vencido para perseverar en sus discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb (CSJ STC, 28 mar. 2012, rad. 00022-01 y, STC4185-2016, 7 ab. rad. 00696-00). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Queda claro, entonces, que lo pretendido por la peticionaria es anteponer su propio criterio al del accionado y atacar, por esta v\u00eda, la decisi\u00f3n que la desfavoreci\u00f3, finalidad que resulta ajena a la de la acci\u00f3n de tutela, mecanismo que dada su naturaleza excepcional no fue establecida para erigirse como una instancia m\u00e1s dentro de los juicios ordinarios. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. Finalmente, en cuanto a los ataques que se hacen por el supuesto cobro de \u00abintereses sobre intereses\u00bb y haberse proseguido la ejecuci\u00f3n con base en un pagar\u00e9 \u00abfirmado en blanco y sin carta de instrucciones\u00bb cabe se\u00f1alar que, tal como lo estableci\u00f3 el Tribunal constitucional, ello no fue alegado a trav\u00e9s de excepciones contra el mandamiento de pago, por lo que no es posible atribuirle una actitud negligente al juzgado accionado por no manifestarse sobre ello.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed pues, la afectada omiti\u00f3 emplear el mecanismo id\u00f3neo que la legislaci\u00f3n le brindaba para exponer esos reparos concretos, sobre lo cual esta Sala ha sido enf\u00e1tica al expresar que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab(\u2026) el accionante no puede acudir a la justicia constitucional en pos de oportunidades defensivas adicionales, ya que la falta de proposici\u00f3n oportuna de los medios de resguardo dise\u00f1ados para las correspondientes actuaciones, constituye una desidia procesal que no puede sanearse con la subsidiaria acci\u00f3n de tutela, toda vez que, como se ha reconocido ampliamente por la jurisprudencia, cuando las partes dejan de utilizar los mecanismos de protecci\u00f3n previstos por el orden jur\u00eddico, quedan sujetas a las consecuencias de las decisiones que le sean adversas, que ser\u00edan el fruto de su propia incuria, tanto m\u00e1s si se tiene en cuenta que al conductor de esta herramienta le est\u00e1 vedado injerir en las decisiones o instrucciones del juez de conocimiento, so pena de invadir su \u00f3rbita funcional aut\u00f3noma y quebrantar el debido proceso\u00bb (CSJ STC, 14 ene. 2003, rad. 23023, reiterada en STC17487-2016, 1\u00ba dic. 2016, rad. 00607-01, y STC18375-2016, 15 dic. 2016, rad. 00623-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Entonces, la no utilizaci\u00f3n de los medios regulares de control judicial, reafirma la improcedencia de la acci\u00f3n de tutela en virtud de su car\u00e1cter residual y subsidiario en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 6\u00ba, numeral 1\u00ba del Decreto 2591 de 1991, ya que es deber de los interesados agotar todos los mecanismos de defensa antes de ejercer la tutela. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. Corolario de las precisiones dadas en precedencia, se impone ratificar el fallo de primer grado mediante la cual se deneg\u00f3 el amparo solicitado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, CONFIRMA el fallo impugnado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese lo aqu\u00ed resuelto a las partes y al a-quo por el medio m\u00e1s expedito y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC4119-2017 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00b0 25000-22-13-000-2017-00051-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Bogot\u00e1, D. 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