{"id":100369,"date":"2026-06-25T20:40:53","date_gmt":"2026-06-25T20:40:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc4387-2017\/"},"modified":"2026-06-25T20:40:53","modified_gmt":"2026-06-25T20:40:53","slug":"stc4387-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc4387-2017\/","title":{"rendered":"STC4387-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC4387-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00ba 11001-02-04-000-2017-00213-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de veintinueve de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1 D. C., veintinueve (29) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se decide la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el 23 de febrero de 2017 por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Carlos Arturo Bernal Ram\u00edrez contra el Juzgado Cuarto Penal del Circuito y la Fiscal\u00eda Doce Seccional, ambos de esa ciudad, la que se hizo extensiva a la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial del mismo lugar, y a cuyo tr\u00e1mite fueron vinculados el Juzgado Sexto Penal del Circuito de esa capital, as\u00ed como los intervinientes del juicio objeto de queja constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El promotor reclama la protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales al debido proceso, libertad y defensa, presuntamente vulnerados por las autoridades acusadas. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En consecuencia, solicita se ordene al juzgador y a la Fiscal\u00eda \u00able d[igan] donde est\u00e1 la ni\u00f1a violada\u2026 a los 9 a\u00f1os\u00bb, y \u00abc\u00f3mo son las declaraciones de las t\u00edas\u2026 que la Fiscal y el\u2026 juez dicen que est\u00e1n en [su] contra\u00bb (folio 18, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. La queja constitucional se sustenta, en s\u00edntesis, en lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.1. Dentro de un juicio penal adelantado en contra de Carlos Arturo Bernal Ram\u00edrez, el Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Ibagu\u00e9 profiri\u00f3 sentencia el 28 de septiembre de 2011, en la que lo conden\u00f3 a la pena de 399 meses y 15 d\u00edas de prisi\u00f3n, tras hallarlo responsable de la comisi\u00f3n de los delitos de acceso carnal violento en concurso homog\u00e9neo y heterog\u00e9neo con actos sexuales abusivos con menor de 14 a\u00f1os, tambi\u00e9n en concurso homog\u00e9neo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.2. La Sala Penal del Tribunal Superior de Ibagu\u00e9, en fallo de 27 de septiembre de 2012 modific\u00f3 la decisi\u00f3n de primer grado en el sentido de determinar que el t\u00e9rmino de la pena accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas quedaba en 20 a\u00f1os. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.3. Indic\u00f3 el accionante que la Fiscal\u00eda \u00abmanipul[\u00f3] el proceso y asalt[\u00f3] la buena fe del\u2026 juez\u00bb al acusarlo de violar a una ni\u00f1a de 9 a\u00f1os, por lo que solicit\u00f3 que se aportara un examen que exist\u00eda en el que se indicaba que la menor no era \u00abactiva sexualmente\u00bb, pero nunca fue allegado bajo la excusa de que como la ni\u00f1a \u00abha[b]\u00eda dado a luz\u00bb, el mismo no demostraba nada (folios 5 y 6, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.4. Se\u00f1al\u00f3 que las declaraciones dicen todo lo contrario a lo expuesto por el ente acusador, pues aducen que la joven iba a su vivienda y sosten\u00edan una relaci\u00f3n; la Fiscal\u00eda ocult\u00f3 el aludido dictamen; y el juzgador consider\u00f3 que si bien no exist\u00eda suficiente material probatorio, con las declaraciones del grupo familiar y la ni\u00f1a era suficiente para condenarlo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.5. Refiri\u00f3 que la menor lo visitaba en la c\u00e1rcel, acompa\u00f1ada del hijo que tuvieron, por lo que no entiende la raz\u00f3n por la cual las t\u00edas de la menor no se encuentran detenidas por ser c\u00f3mplices al llevar a la joven al establecimiento penitenciario. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.6. Sostuvo que se incurri\u00f3 en un delito al ocultar el mencionado dictamen m\u00e9dico legal; hace mucho tiempo viene dando esa pelea; y el magistrado que anul\u00f3 el proceso penal en segunda instancia, conoci\u00f3 de la apelaci\u00f3n formulada frente al fallo de primer grado, pese a que exist\u00eda un impedimento. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El Juzgado Sexto de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad de Ibagu\u00e9 inform\u00f3 que es el que vigila la condena impuesta al accionante de 339 meses y 15 d\u00edas de prisi\u00f3n, como autor de las conductas punibles de acceso carnal violento y actos sexuales con menor de 14 a\u00f1os; que los hechos que el petente considera transgreden sus derechos ocurrieron con antelaci\u00f3n a la sentencia, por lo que no puede efectuar pronunciamiento al respecto, pues solo le remiten copia del fallo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. El Juzgado Cuarto Penal del Circuito de Ibagu\u00e9 con Funciones de Conocimiento adujo que el 28 de septiembre de 2011 dict\u00f3 sentencia condenatoria, la que fue modificada el 27 de septiembre de 2012 por el ad &#8211; quem; que se cumpli\u00f3 con el tr\u00e1mite legal; que el promotor ha interpuesto un sinn\u00famero de tutelas que han sido declaradas improcedentes, por lo que la solicitud de amparo era temeraria. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. El Juzgado Sexto Penal del Circuito de esa ciudad indic\u00f3 que ha contestado a la mayor brevedad posible todas las peticiones elevadas por el gestor, \u00abespecialmente la que ha tenido que ver con la solicitud del tan nombrado examen sexol\u00f3gico practicado a la menor v\u00edctima dentro del proceso penal por el cual se produjo su condena\u00bb; que en virtud de las diferentes tutelas promovidas por el actor, ha desarchivado 4 veces el expediente; y no ha transgredido prerrogativa esencial alguna (folio 181 vuelto, cuaderno 1).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. La Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Ibagu\u00e9 refiri\u00f3 que el peticionario ha interpuesto otras acciones constitucionales previamente atacando en su totalidad el juicio penal en el que fue condenado; que modific\u00f3 la sentencia en el sentido de determinar que la pena accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de los derechos y funciones p\u00fablicas quedaba en 20 a\u00f1os; que frente a esa decisi\u00f3n no se interpuso recurso extraordinario de casaci\u00f3n; que el petente incurre en temeridad y no cumple con los requisitos de procedencia del amparo; que el gestor aduce que existen diversos yerros en las sentencias emitidas, pues insiste en la presunta existencia de un dictamen m\u00e9dico legal practicado a la v\u00edctima que no fue aportado al juicio penal, con el que se demostraba la no incursi\u00f3n en conductas punibles, circunstancias que a su juicio le permitir\u00edan interponer una acci\u00f3n de revisi\u00f3n, lo cual puede realizar; que si bien decret\u00f3 la nulidad de la actuaci\u00f3n inicialmente adelantada desde la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n y posteriormente desat\u00f3 la alzada interpuesta frente al fallo de condena, ello no constituye causal de impedimento. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Sala de Casaci\u00f3n Penal neg\u00f3 el amparo al considerar que no concurr\u00edan los requisitos para declarar su procedencia; que no cumpli\u00f3 con el presupuesto de la inmediatez, pues las sentencias cuestionadas datan del 28 de septiembre de 2011 y 27 de septiembre de 2012, por lo que transcurrieron m\u00e1s de 4 a\u00f1os hasta que la tutela fue radicada; que no observ\u00f3 la subsidiariedad de la acci\u00f3n, toda vez que no interpuso el recurso extraordinario de casaci\u00f3n frente al fallo de segundo grado, evitando que el \u00f3rgano de cierre examinara la declaratoria de responsabilidad penal; que esta salvaguarda no es una tercera instancia; que la sola inconformidad con la valoraci\u00f3n probatoria no es suficiente para predicar la existencia de una v\u00eda de hecho, ni el juzgador constitucional puede inmiscuirse en los asuntos encomendados a los jueces naturales. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Agreg\u00f3 que no advert\u00eda que las decisiones fuesen caprichosas, arbitrarias o antojadizas, ya que \u00abla decisi\u00f3n de condena proferida por el\u2026 a quo estuvo correctamente estructurada y apoyada en el material probatorio obrante en el proceso, circunstancia que mereci\u00f3 su confirmaci\u00f3n\u00bb; que si a bien lo ten\u00eda el actor pod\u00eda acudir a la acci\u00f3n extraordinaria de revisi\u00f3n, siempre que acreditara los requisitos previstos en la ley para su ejercicio; y no era viable en este tr\u00e1mite efectuar una nueva valoraci\u00f3n sobre el asunto rese\u00f1ado conforme con el principio de autonom\u00eda de la funci\u00f3n judicial (folio 217, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El accionante impugn\u00f3 la referida decisi\u00f3n aduciendo que solicit\u00f3 se le nombrara un defensor, pero la Fiscal lo enga\u00f1\u00f3 porque \u00absuplant[\u00f3] a [su] abogado con una amiga de ella y le [hizo] creer que era el a[b]ogado que le hab\u00eda [asignado] la Defensor\u00eda\u00bb; que se dio cuenta de lo sucedido cuando fueron a calificar a los defensores y le informaron que esa no era la asignada, por lo que renunci\u00f3 a esos \u00abservicios pero ya ha[b]\u00eda pasado mucho tiempo\u00bb; que por esas razones no cont\u00f3 con defensa y la Fiscal incurri\u00f3 en el delito de falsedad personal previsto en el art\u00edculo 296 del C\u00f3digo Penal (folio 230 a 232, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Al tenor del art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo singular establecido para la protecci\u00f3n inmediata de los derechos fundamentales de las personas, frente a la amenaza o violaci\u00f3n que pueda derivarse de la acci\u00f3n u omisi\u00f3n de las autoridades p\u00fablicas o, en determinadas hip\u00f3tesis, de los particulares. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por lineamiento jurisprudencial, este instrumento excepcional no procede respecto de providencias judiciales, salvo que el funcionario adopte una decisi\u00f3n por completo desviada del camino previamente se\u00f1alado, sin ninguna objetividad, afincado en sus particulares designios, a tal extremo que configure el proceder denominado \u00abv\u00eda de hecho\u00bb, situaci\u00f3n frente a la cual se abre camino el amparo para restablecer las garant\u00edas esenciales conculcadas siempre y cuando se hayan agotado las v\u00edas ordinarias de defensa, dado el car\u00e1cter subsidiario y residual del resguardo y, por supuesto, se observe el requisito de la inmediatez connatural a su ejercicio. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. De los elementos de convicci\u00f3n obrantes en las presentes diligencias anticipa la Corte la improcedencia del salvaguarda impetrada de conformidad con lo previsto en el art\u00edculo 38 del Decreto 2591 de 1991, comoquiera que el accionante hab\u00eda formulado con anterioridad dos solicitudes de protecci\u00f3n constitucional en el mismo sentido de la actual, cuestionando las actuaciones adelantadas por la Fiscal\u00eda en el proceso penal adelantado en su contra y los fallos de 28 de septiembre de 2011 y 27 de septiembre de 2012, mediante los que fue condenado a la pena de 399 meses y 15 d\u00edas de prisi\u00f3n, tras hallarlo responsable de la comisi\u00f3n de los delitos de acceso carnal violento en concurso homog\u00e9neo y heterog\u00e9neo con actos sexuales abusivos con menor de 14 a\u00f1os, tambi\u00e9n en concurso homog\u00e9neo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, esta Sala al conocer de la primera de las tutelas interpuestas por el promotor, deneg\u00f3 el resguardo tras se\u00f1alar que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026Para el evento sometido a juzgamiento de la Corte, se concluye que la pretensi\u00f3n central formulada por el se\u00f1or Carlos Arturo Bernal Ram\u00edrez no puede triunfar, habida cuenta que la misma, en rigor, incumple el requisito de inmediatez que caracteriza esta acci\u00f3n de naturaleza excepcional, pues de acuerdo con los soportes adosados al proceso de tutela, la demanda constitucional radicada el 20 de marzo de 2015\u2026 se dirige a cuestionar, en concreto, lo resuelto por el juzgadores competentes demandados que, en suma, lo condenaron por las conductas atr\u00e1s indicadas, a trav\u00e9s de providencias emitidas el 28 de septiembre de 2011 y el 27 de septiembre de 2012\u2026, esto es, que transcurrieron aproximadamente treinta (30) meses desde que acaeci\u00f3 la supuesta vulneraci\u00f3n de los derechos fundamentales reclamados. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Asimismo, la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de esta Corporaci\u00f3n, en la otra tutela interpuesta por el inconforme, precis\u00f3 que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026la queja del actor radica en que seg\u00fan su dicho existe un dictamen de Medicina Legal que da cuenta que no cometi\u00f3 el punible por el que fue condenado, prueba que afirma fue ocultada por la Fiscal\u00eda Doce Seccional, lo que llev\u00f3 a que el proceso culminara con sentencias condenatorias en primera y segunda instancia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Al respecto debe tenerse en cuenta que revisada la documental aportada as\u00ed como el sistema de consulta de procesos, se constat\u00f3 que \u00e9sta es la segunda acci\u00f3n de tutela que presenta ante esta Corporaci\u00f3n, con identidad de hechos y pretensiones e iguales sujetos pasivos de la acci\u00f3n, constituy\u00e9ndose en consecuencia, en abuso del ejercicio del derecho que le confiere la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y la Ley. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, la primera acci\u00f3n de tutela promovida en abril de este a\u00f1o y que se identific\u00f3 con el radicado No. 79119, el accionante la dirigi\u00f3 contra la Sala Penal del Tribunal Superior de Ibagu\u00e9, el Juzgado Cuarto de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad, y la Fiscal\u00eda Doce Seccional del mismo lugar, a cuyo tr\u00e1mite fueron vinculados los Juzgados Cuarto y Sexto Penal del Circuito, tambi\u00e9n con sede en Ibagu\u00e9, y las dem\u00e1s partes e intervinientes reconocidos en la actuaci\u00f3n objeto de censura, por raz\u00f3n de las mismas decisiones judiciales, como son la sentencia proferida el 27 de septiembre de 2012 por el Tribunal accionado, que confirm\u00f3 la condena impartida en primer grado, amparo que fue negado por la Sala de Casaci\u00f3n Penal en providencia del 23 de abril de 2015 y confirmada por la Sala de Casaci\u00f3n Civil&nbsp; el 25 de junio de 2015. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En esa oportunidad de acuerdo a los antecedentes expuestos por la Sala de Casaci\u00f3n Penal en el fallo de tutela, el accionante fundament\u00f3 su reproche en que \u2018no cometi\u00f3 los delitos por los que fue juzgado; que dentro de la investigaci\u00f3n no se tuvo en cuenta las pruebas por \u00e9l aportadas; y carece de los medios para proponer los recursos extraordinarios\u2019. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Cumple aclarar que no por el hecho de incluir o excluir integrantes de la parte accionada, o dejar de referirse a algunos hechos, hacerse m\u00e1s minucioso su relato o excluirse algunos argumentos, deja de ser esta la misma acci\u00f3n que ya fue objeto de pronunciamiento por parte de las Salas de Casaci\u00f3n Penal y Civil. Es indiscutible que en esencia se cuestionan las mismas decisiones proferidas por las autoridades judiciales demandadas, y cuyo objeto no es otro que obtener una nueva indagatoria y una nueva revisi\u00f3n del proceso a trav\u00e9s del recurso de apelaci\u00f3n, con la oportunidad de interponer el recurso de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sobre este particular, y con el fin de evitar los abusos y actuaciones temerarias por parte de quienes acuden a este excepcional mecanismo so pretexto de la violaci\u00f3n de sus derechos fundamentales, el art\u00edculo 38 del Decreto 2591 de 1991, dispuso que \u2018Cuando, sin motivo expresamente justificado, la misma acci\u00f3n de tutela sea presentada por la misma persona o su representante ante varios jueces o tribunales, se rechazar\u00e1n o decidir\u00e1n desfavorablemente todas las solicitudes\u2019\u2026 (CSJ STL10487-2015, 5 ag., rad. 2015-00138-00). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Al respecto, es de advertirse que en un asunto de similares contornos, la Corte indic\u00f3 que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026[p]recisamente para evitar este tipo de abusos, el art\u00edculo 38 del Decreto 2591 de 1991 dispuso: \u2018cuando, sin motivo expresamente justificado, la misma acci\u00f3n de tutela sea presentada por la misma persona o su representante ante varios jueces o tribunales, se rechazar\u00e1n o decidir\u00e1n desfavorablemente todas las solicitudes\u2019\u2026 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bajo estas circunstancias, es inadmisible la presencia de un compulsivo ejercicio de la acci\u00f3n de tutela respecto de un asunto id\u00e9ntico; de all\u00ed que seg\u00fan la norma en cita, tal conducta est\u00e1 te\u00f1ida de temeridad y acarrea como consecuencia\u2026, que se decida en forma desfavorable la solicitud de la accionante\u2026 (CSJ STC, 20 abr. 2006, rad. 2006-00522-00) (CSJ STC6872-2014, 30 may. 2014, rad. 00087-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. Lo consignado se considera suficiente para&nbsp; confirmar el fallo objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, confirma el fallo impugnado, pero por las razones aqu\u00ed expuestas que no por las del a-quo constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese mediante telegrama a los interesados y rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para la eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Ausencia Justificada) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC4387-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00ba 11001-02-04-000-2017-00213-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de veintinueve de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp; Bogot\u00e1 D. C., veintinueve (29) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Se decide la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-100369","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100369","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100369"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100369\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}