{"id":100453,"date":"2026-06-25T20:52:21","date_gmt":"2026-06-25T20:52:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc4589-2017\/"},"modified":"2026-06-25T20:52:21","modified_gmt":"2026-06-25T20:52:21","slug":"stc4589-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc4589-2017\/","title":{"rendered":"STC4589-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC4589-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00746-00 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., treinta (30) de marzo de dos mil diecisiete (2017).- &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la acci\u00f3n de tutela interpuesta por Omaira Rangel contra la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga, tr\u00e1mite al que fueron vinculados el Juzgado Doce Civil del Circuito de la misma ciudad, as\u00ed como los intervinientes del proceso declarativo a que alude el escrito inicial. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. La gestora del amparo reclama la protecci\u00f3n constitucional de los derechos fundamentales al debido proceso, a la defensa, a la igualdad, a la vida, al m\u00ednimo vital y al acceso a la administraci\u00f3n de justicia, supuestamente conculcados por la autoridad judicial accionada, con ocasi\u00f3n de la sentencia de segunda instancia dictada el 1\u00b0 de marzo pasado, dentro del juicio de pertenencia que promovi\u00f3 contra Gerardo Su\u00e1rez Rangel. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Pretende, entonces, que se conceda la protecci\u00f3n constitucional invocada, ordenando al Tribunal de Bucaramanga \u2013Sala Civil Familia, \u00abrevo[car] la sentencia [referida]\u00bb y \u00abconfirmar el fallo de primera instancia\u00bb (fl. 14). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.&nbsp;&nbsp;&nbsp; En apoyo de tales pretensiones, aduce en s\u00edntesis, que adelant\u00f3 el litigio mencionado en l\u00edneas anteriores, a fin de que se le declarara propietaria, por haber ganado mediante usucapi\u00f3n extraordinaria, el predio situado en la \u00abcarrera 29 # 58-51\u00bb de la ciudad de Bucaramanga e identificado con la matr\u00edcula inmobiliaria No. 300-52014, s\u00faplica que fue acogida por el Juzgado Doce Civil del Circuito de la localidad aludida, en sentencia de 19 de agosto de 2016. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Relata que el extremo pasivo recurri\u00f3 la anterior determinaci\u00f3n, y en providencia del 1\u00b0 de marzo de la presente anualidad, el Tribunal accionado la revoc\u00f3, para entonces, denegar la aspiraci\u00f3n del escrito inicial y estimar probadas las excepciones de m\u00e9rito formuladas por el demandado, tras considerar que no se acredit\u00f3 cu\u00e1ndo oper\u00f3 la interversi\u00f3n del t\u00edtulo de tenedor a poseedor. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De este modo sostiene, que el estrado judicial convocado incurri\u00f3 en causal de procedencia del amparo con lo resuelto, toda vez que, en su opini\u00f3n, valor\u00f3 indebidamente los testimonios practicados dentro del tr\u00e1mite censurado, pues de aqu\u00e9llos se colige que ha sido propietaria del predio se\u00f1alado \u00abpor m\u00e1s de treinta a\u00f1os\u00bb de manera \u00abpac\u00edfica, p\u00fablica e ininterrumpida\u00bb, y ejerciendo actos de se\u00f1or\u00edo, como el pago de servicios p\u00fablicos e impuestos y la construcci\u00f3n de mejoras (fls. 1 a 15). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante auto del pasado 22 de marzo esta Corporaci\u00f3n admiti\u00f3 la acci\u00f3n de tutela, y orden\u00f3 el traslado a los involucrados para que ejercieran su derecho a la defensa (fl. 50). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">a.&nbsp;&nbsp; El Juzgado Doce Civil del Circuito de Bucaramanga aleg\u00f3 que la decisi\u00f3n de primera instancia se dict\u00f3 \u00aben aplicaci\u00f3n de las normas procedimentales que gobiernan el debido proceso\u00bb (fls. 66 y 67). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">b.&nbsp;&nbsp; Al momento de registrar el proyecto de fallo, no se hab\u00edan efectuado m\u00e1s pronunciamientos. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De igual manera es necesario destacar que, en l\u00ednea de principio, el mencionado mecanismo procesal no procede respecto de providencias y actuaciones judiciales, salvo que se est\u00e9 en frente del evento excepcional en el que el juzgador adopta una determinaci\u00f3n o adelanta un tr\u00e1mite en forma alejada de lo razonable, fruto del capricho o de manera desconectada del ordenamiento aplicable, con vulneraci\u00f3n o amenaza de los derechos fundamentales del respectivo ciudadano, caso en el cual es pertinente que el juez constitucional act\u00fae con el prop\u00f3sito de conjurar o prevenir el agravio que con la actuaci\u00f3n censurada se pueda causar a las partes o intervinientes en el proceso. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. En el caso que se somete a examen, la accionante cuestiona la indebida valoraci\u00f3n probatoria en la que supuestamente incurri\u00f3 el Tribunal de Bucaramanga al dictar la sentencia de segunda instancia el 1\u00b0 de marzo pasado, mediante la cual revoc\u00f3 el fallo de primer grado del 19 de agosto de 2016, que fue dictado por el Juzgado Doce Civil del Circuito de dicha urbe, para en su lugar, entonces, denegar su aspiraci\u00f3n declarativa y estimar probados los medios exceptivos formulados por el demandado, dentro del juicio de pertenencia que instaur\u00f3 contra Gerardo Su\u00e1rez Rangel. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. De cara a tal inconformidad y revisado el contenido de la decisi\u00f3n antes individualizada, para la Corte \u00e9sta estuvo soportada en argumentos que no lucen caprichosos ni arbitrarios, lo que impide su revisi\u00f3n a trav\u00e9s de este especial mecanismo, y anticipa entonces, el fracaso de lo reclamado. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.1.&nbsp;&nbsp; En efecto, en el fallo de segundo grado dictado el 1\u00b0 de marzo del a\u00f1o en curso, la Sala Civil Familia del Tribunal de Bucaramanga comenz\u00f3 por apreciar el interrogatorio de parte practicado a la demandante, aqu\u00ed interesada, del cual pudo concluir lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab[S]i la demandante entr\u00f3 como tenedora del inmueble, concretamente como comodataria porque as\u00ed la califica la Sala, ten\u00eda la carga de demostrar de manera precisa cu\u00e1ndo intervirti\u00f3 su t\u00edtulo, cu\u00e1ndo dej\u00f3 de ser la tenedora de ese inmueble porque se lo permiti\u00f3 el se\u00f1or Gerardo Su\u00e1rez Rangel, se revel\u00f3 contra la propiedad que ostenta el se\u00f1or Gerardo Su\u00e1rez Rangel y se volvi\u00f3 poseedora del Inmueble. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bajo ese argumento ac\u00e1 es preciso recordar dos cosas, una que seg\u00fan el art\u00edculo 780 del C\u00f3digo Civil, quien comenz\u00f3 como poseedor y contin\u00faa poseyendo, se presume que en el intervalo ha sido poseedor, y, 2). Seg\u00fan el art\u00edculo 777 del mismo C\u00f3digo el simple paso del tiempo no muda la tenencia en posesi\u00f3n, as\u00ed, si una persona comenz\u00f3 como tenedora de un inmueble y alega ser poseedora de \u00e9ste, debe demostrar de manera plena c\u00f3mo y cu\u00e1ndo intervirti\u00f3 su t\u00edtulo de tenedora en poseedora\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">A continuaci\u00f3n, examin\u00f3 la prueba testimonial para establecer si la demandante satisfac\u00eda los presupuestos sustanciales de la acci\u00f3n de pertenencia, y a ese respecto consider\u00f3: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abdejando como referente que en este caso est\u00e1 demostrado que la se\u00f1ora Omaira Rangel entr\u00f3 como tenedora al inmueble, las pruebas en esencia son los testimonios, Mar\u00eda Cristina Castellanos Hern\u00e1ndez es inquilina de la demandante desde hace aproximadamente el a\u00f1o 2006 o 2007, ella no lo tiene preciso, tiene conocimiento de que la demandante siempre, desde hace aproximadamente 30 a\u00f1os ha vivido en la casa, all\u00ed ten\u00eda un f\u00e1brica de ropa, y adem\u00e1s ha realizado actos como arreglar la casa, pagar los servicios p\u00fablicos y pagar los impuestos. Jorge Moreno Garc\u00eda tambi\u00e9n testimoni\u00f3 y cont\u00f3 que le ha hecho trabajos a la casa por cuenta de la demandante como instalar el machimbre y un cielorraso, afirma que estos trabajos los ha realizado desde cuando la demandante ten\u00eda unas confecciones, cuenta que nunca vio a Gerardo viviendo en la casa, pero respecto de la posesi\u00f3n de la demandante sobre la casa no es claro, pues afirma que no sabe si ella sea due\u00f1a o poseedora, sabe que ella lo buscaba para los trabajos y le pagaba, la se\u00f1ora Mar\u00eda Antonia Castellanos afirma de manera categ\u00f3rica que la demandante es la due\u00f1a de la casa, que la demandante ten\u00eda en la casa una f\u00e1brica de ropa que la acab\u00f3, que le ha hecho mejoras sustanciales como un segundo piso con servicio de ba\u00f1o, mejoras que hizo como hace diez a\u00f1os, que ha arreglado los pisos y el techo de la casa, que no cree que haya tenido que pedirle permiso a alguien para hacer estas mejoras, que arrienda parte de la casa y de los c\u00e1nones provienen los ingresos para su supervivencia, que en el sector es \u00abtotalmente\u00bb conocida como due\u00f1a, adem\u00e1s que su posesi\u00f3n es p\u00fablica pac\u00edfica e ininterrumpida, esta testigo tiene conocimiento de los hechos que expuso porque tiene un restaurante por ese sector y adem\u00e1s durante un tiempo le vendi\u00f3 comida a las empleadas que la demandante ten\u00eda en su f\u00e1brica. La testigo Gladys Buenahora Bautista vecina de la casa objeto del proceso, cont\u00f3 que conoce a la demandante y a Gerardo, desde hace 30 a\u00f1os, desde ni\u00f1a, ella, porque la familia de ella siempre ha vivido donde la demandante ha vivido, es decir, han sido vecinas, que ella, la testigo, ha supuesto que la casa es de la demandante \u00abhasta cuando cuidaba de la mam\u00e1 que muri\u00f3 hace 15 a\u00f1os, todo el tiempo ha estado all\u00ed\u00bb, que la demandante s\u00ed le ha hecho mejoras al inmueble, construy\u00f3 un apartamento hace como unos 10 a\u00f1os y ha realizado todos los arreglos de la casa, que arrienda habitaciones del inmueble y supone que los c\u00e1nones son para su sustento, los de la demandante, que el vecindario la conoce como due\u00f1a, y su posesi\u00f3n ha sido p\u00fablica pac\u00edfica e ininterrumpida. Luz Marina Navas Rojas, es compa\u00f1era de caminatas de la demandante, tiene conocimiento que la demandante vive en la casa, no paga arriendo a nadie, y le ha hecho mejoras sustanciales, como un apartamento, arreglos de piso, lavadero, arreglo de las habitaciones que tiene arrendadas, y de estos arriendos y de una pensi\u00f3n es que provienen los ingresos de la demandante para sus subsistencia\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">M\u00e1s adelante, valor\u00f3 entonces, que de los testimonios se coleg\u00eda lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abvisto en su conjunto estos testigos dan fe de 2 cosas: 1). Que la demandante le ha hecho mejoras sustanciales al inmueble que son actos propios de un propietario como construir un apartamento con habitaciones y luego destinarlas al arrendamiento, recibir los arriendos y destinarlos para su subsistencia, a partir de estos actos puede concluirse tiene para si como poseedora el inmueble, 2). Y esto es lo relevante, estos actos los ubican los testigos quienes declararon en el proceso en el a\u00f1o 2013, 10 a\u00f1os atr\u00e1s, tiempo que en este caso no es suficiente para usucapir por las siguientes razones: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Ley 791 de 2002 redujo el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n extraordinaria de 20 a 10 a\u00f1os, y empez\u00f3 a regir el 27 de diciembre de 2002, en consecuencia para usucapir con un t\u00e9rmino de posesi\u00f3n de 10 a\u00f1os, estos debieron trascurrir desde ese 27 de diciembre de 2002 hasta la fecha de presentaci\u00f3n de la demanda, pero como \u00e9sta se present\u00f3 el 24 de mayo de 2012 no se alcanza a completar el t\u00e9rmino de los 10 a\u00f1os, en consecuencia para que la demandante gane por prescripci\u00f3n tiene que demostrar: Primero, cu\u00e1ndo intervirti\u00f3 el t\u00edtulo y de ah\u00ed en adelante 20 a\u00f1os de posesi\u00f3n, recu\u00e9rdese que por mandato del art\u00edculo 41 de la Ley 153 de 1887, si el tiempo de posesi\u00f3n exigido por la legislaci\u00f3n positiva anterior para la prescripci\u00f3n adquisitiva no se hubiese completado al prorrogarse la Ley que lo modifica, podr\u00e1 el prescribiente acogerse a una u otra ley seg\u00fan su voluntad, m\u00e1s si opta por la posterior, en este caso la de 10 a\u00f1os, la prescripci\u00f3n no empezar\u00e1 a contarse sino desde la fecha en que la ley nueva hubiese empezado a regir, se repite desde el 27 de diciembre de 2002\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Entonces, la Corporaci\u00f3n acusada \u00faltimo: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abPrimero, que la demandante entr\u00f3 como tenedora en el inmueble porque se lo permiti\u00f3 su hermano Gerardo Rangel, all\u00ed la dej\u00f3 a ella y a otra hermana y a la progenitora de ellas. Segundo, que la demandante ten\u00eda la carga de demostrar cuando dej\u00f3 de ser tenedora para ser poseedora. Tercero, que el Tribunal considera a partir de esos testimonios, y a partir de lo que dijo el se\u00f1or apoderado judicial de la parte demandante, que a partir de hace m\u00e1s o menos 10, 15 a\u00f1os contados hacia atr\u00e1s desde la fecha de presentaci\u00f3n de la demanda, cuando la demandante decidi\u00f3 y construy\u00f3 un inmueble, si puede considerarse como poseedora, pero ese tiempo no es suficiente para prescribir para ganar por usucapi\u00f3n, porque da m\u00e1s o menos la cuenta entre 10 y 15 a\u00f1os, y aqu\u00ed se requieren los 20 a\u00f1os, en consecuencia no prospera la demanda\u00bb (Cd. ). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.2.&nbsp; Como se observa, la valoraci\u00f3n de la prueba testimonial y el interrogatorio de parte practicado a la demandante, fue lo que llev\u00f3 al Tribunal querellado a concluir que Omaira Rangel no demostr\u00f3 la \u00e9poca en la que oper\u00f3 la interversi\u00f3n del t\u00edtulo de tenedora a poseedora; que pese a que ciertamente ejerci\u00f3 actos de se\u00f1or\u00edo sobre el predio objeto del juicio censurado, aqu\u00e9llos comenzaron a realizarse entre 15 y 10 a\u00f1os atr\u00e1s, tiempo insuficiente para adquirir por usucapi\u00f3n el dominio del bien (20 a\u00f1os); motivos por los cuales la pretensi\u00f3n de prescripci\u00f3n adquisitiva extraordinaria de dominio formulada por la accionante estaba llamada al fracaso. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. As\u00ed las cosas, si bien excepcionalmente se permite que por esta senda se corrijan yerros protuberantes y manifiestos cometidos por el sentenciador de instancia, dicha hip\u00f3tesis no es predicable en el caso bajo estudio, pues como qued\u00f3 visto, el entendimiento que expuso el Tribunal accionado para desestimar las aspiraciones de la demanda de pertenencia, en manera alguna resulta arbitrario o caprichoso, lo cual excluye la posible ocurrencia de causal de procedencia del amparo y deja sin piso las acusaciones de la accionante, as\u00ed la conclusi\u00f3n eventualmente pudiera ser diferente si se analizara desde otra l\u00ednea interpretativa admisible, o con elementos de persuasi\u00f3n distintos a los que les sirvi\u00f3 al ad quem convocado de apoyo para la formaci\u00f3n de su convencimiento sobre los puntos objeto de cuestionamiento. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5.&nbsp; En la materia, reiteradamente se ha pregonado que, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab[A]l juez de tutela le est\u00e1 vedado inmiscuirse en la actividad que le es propia a cada jurisdicci\u00f3n cuya independencia y autonom\u00eda tiene su origen en n\u00edtidos e insoslayables postulados de raigambre constitucional y legal (Art\u00edculos 113, 228 y 230 de la Carta Pol\u00edtica), m\u00e1xime cuando la determinaci\u00f3n sobre la cual gravita la censura est\u00e1 soportada en un admisible examen de los hechos, as\u00ed como de la prudente interpretaci\u00f3n de las disposiciones normativas contentivas de los supuestos al efecto planteados, conforme as\u00ed emerge de las razones expuestas en los prove\u00eddos acusados\u00bb (CSJ STC, 20 sep. 2013, rad. 00297-01; criterio reiterado en STC12953-2014 y STC9884-2015). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Asimismo, esta Corporaci\u00f3n ha sostenido que \u00abel juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y hermen\u00e9uticos del juzgador, o de las partes, resultan ser los m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si fuese uno de instancia\u00bb y, que \u00abla adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento que le allane el camino al vencido para perseverar en sus discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb (CSJ STC 7&nbsp; mar. 2008, Rad.&nbsp; 00514-01, reiterada, entre otros en STC7950-2014; STC8572-2014; STC8880-2014; STC9717-2014; STC11408-2014; STC12953-2014; y STC9884-2015). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las razones consignadas se estiman suficientes para concluir, que el resguardo implorado debe desestimarse. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley DENIEGA el amparo incoado a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de tutela referenciada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes, al a-quo y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC4589-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00746-00 &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D.C., treinta (30) de marzo de dos mil diecisiete (2017).- &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la acci\u00f3n de tutela interpuesta por Omaira Rangel contra la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-100453","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100453","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100453"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100453\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100453"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100453"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100453"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}