{"id":100503,"date":"2026-06-25T20:58:23","date_gmt":"2026-06-25T20:58:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc4759-2017\/"},"modified":"2026-06-25T20:58:23","modified_gmt":"2026-06-25T20:58:23","slug":"stc4759-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc4759-2017\/","title":{"rendered":"STC4759-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC4759-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00ba 11001-02-03-000-2017-00814-00 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de cinco de abril dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., cinco (5) de abril de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Dec\u00eddese la tutela impetrada por Marco Andr\u00e9s S\u00e1nchez Molano frente a la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, integrada por los magistrados Carlos Alejo Barrera Arias, Jos\u00e9 Antonio Cruz Su\u00e1rez e Iv\u00e1n Alfredo Fajardo Bernal, con ocasi\u00f3n del incidente desacato formulado por el aqu\u00ed quejoso contra el Juzgado Diecisiete de Familia de esta ciudad, por estimar incumplido lo ordenado en un reguardo anterior deprecado por el ahora actor respecto de ese estrado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El promotor requiere la protecci\u00f3n de las garant\u00edas al debido proceso y defensa, entre otras, presuntamente violadas por la Corporaci\u00f3n querellada.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Agrega que el colegiado analiz\u00f3 \u00fanicamente \u201cla omisi\u00f3n del an\u00e1lisis probatorio\u201d endilgada al citado estrado, aun cuando era su obligaci\u00f3n \u201c(\u2026) pronunciarse respecto del cabal cumplimiento del fallo de fecha 13 de diciembre de 2017 (sic) y en primer t\u00e9rmino de todo lo relacionado con la protecci\u00f3n (\u2026)\u201d de las tres ni\u00f1as involucradas en ese asunto. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Asevera que la autoridad aqu\u00ed denunciada en sus pronunciamientos trajo &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) a colaci\u00f3n algunas interpretaciones normativas fuera de contexto que contradicen el esp\u00edritu de la norma de violencia intrafamiliar y sobre tal posici\u00f3n, (&#8230;) [el ac\u00e1 promotor] no pued[e] hacer uso de[l] (\u2026) derecho de contradicci\u00f3n y defensa porque (\u2026) [se est\u00e1] frente a una decisi\u00f3n de cierre\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Tras insistir en lo ya descrito; transcribir apartes de las sentencias dictadas en el amparo primigenio deprecado por \u00e9l y de la providencia mediante la cual el Juzgado Diecisiete de Familia cumpli\u00f3 lo dispuesto en esos prove\u00eddos;&nbsp; reproducir in extenso los argumentos en los cuales se apoy\u00f3 el memorado decurso incidental; y exponer su particular opini\u00f3n de la manera como debi\u00f3 solucionarse ese \u00faltimo asunto; pide, entre muchas otras cosas, revocar lo decidido por el colegiado atacado y declarar en desacato al juzgador de familia inicialmente querellado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1.1. Respuesta del accionado &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Guard\u00f3 silencio. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. CONSIDERACIONES &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Sin dificultad se advierte el fracaso del amparo incoado por dirigirse a reprochar pronunciamientos emitidos en el campo de la acci\u00f3n de tutela, respecto de lo cual no resulta viable un nuevo estudio de linaje constitucional, as\u00ed la decisi\u00f3n haya sido proferida en el tr\u00e1mite previsto por el art\u00edculo 52 del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Del escrito introductor se colige que el accionante discrepa de las providencias de 7 de marzo de 2017 y del d\u00eda 22 del mismo mes y a\u00f1o, mediante las cuales, en su orden, la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 declar\u00f3 no probado el desacato incoado por el aqu\u00ed petente contra la Juez Diecisiete de Familia, y neg\u00f3 la aclaraci\u00f3n y adici\u00f3n de ese pronunciamiento. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Esta Corporaci\u00f3n ha destacado la estrecha vinculaci\u00f3n existente entre la fase particular del citado incidente y la prevista para definir si se accede o no a la protecci\u00f3n demandada, ya que este mecanismo extraordinario y la actuaci\u00f3n incidental est\u00e1n s\u00f3lidamente unidos y son etapas de un procedimiento dirigido a la misma finalidad.&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En reiteradas ocasiones la Sala, al estudiar el tema, en punto a las diligencias surtidas a prop\u00f3sito de dicho decurso, ha considerado improcedente, por regla general, una nueva revisi\u00f3n de igual naturaleza. Lo anterior, por cuanto, en torno al desacato, s\u00f3lo se previ\u00f3 la consulta respecto del auto mediante el cual se imponen las sanciones del caso. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sobre ese t\u00f3pico, es pertinente recordar: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) que el incidente de desacato, per se, culmina con una decisi\u00f3n judicial, la cual, prima facie, podr\u00eda estimarse que es susceptible de ser enjuiciada mediante otra acci\u00f3n de tutela. Empero, examinado el tema en conjunto, como debe ser, la resoluci\u00f3n judicial en comento, no puede apreciarse en forma insular o aislada, sino como parte de una actividad seriada y, por ende, compleja en el entorno constitucional, lo que exige una valoraci\u00f3n panor\u00e1mica, como tal omnicomprensiva de todo el tr\u00e1mite tutelar. De ah\u00ed la \u00edntima relaci\u00f3n existente entre la tutela y su desacato, al punto que el funcionario competente para determinar si hubo o no inejecuci\u00f3n de la orden dada, sea el mismo que conoci\u00f3 del amparo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cPor consiguiente, superadas esas etapas consustanciales a la acci\u00f3n de tutela, bien porque no se promovieron en tiempo los medios aludidos, ya por cuanto se interpusieron y fueron desatados por los funcionarios competentes, queda definitivamente cerrado el tema en torno a los puntos que all\u00ed comportaron debate (thema decissum), de suerte que no podr\u00edan volver aquellos sobre esa precisa controversia, menos, se itera, otros Jueces a trav\u00e9s de una nueva queja constitucional, puesto que el instrumento empleado se traducir\u00eda en un inconveniente espiral, en clara contrav\u00eda de claros postulados que edifican y salvaguardan la seguridad jur\u00eddica, pot\u00edsimo y acerado principio digno de frontal respeto y acatamiento. Obs\u00e9rvase que si hoy es pac\u00edfico que contra lo sentenciado en tutela, no es dable acci\u00f3n -ex novo- de naturaleza semejante, menos proceder\u00eda esta acci\u00f3n extraordinaria en punto a las providencias que se pronuncien en la etapa derivada del incumplimiento de la parte resolutiva que se denuncie (incidente de desacato) (\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Excepcionalmente, se abrir\u00eda paso la acci\u00f3n de amparo frente a determinaciones adoptadas en el tr\u00e1mite incidental, siempre que como lo ha se\u00f1alado la jurisprudencia constitucional, adem\u00e1s de cumplirse con los requisitos propios de procedibilidad de esta herramienta extraordinaria, se demuestre la existencia de una v\u00eda de hecho originada en los llamados defectos \u201c(\u2026) sustantivo, org\u00e1nico, procedimental absoluto [y] f\u00e1ctico (\u2026)\u201d2. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El alto Tribunal Constitucional tambi\u00e9n ha precisado la viabilidad de este mecanismo de forma particular y respecto de actuaciones como la aqu\u00ed refutada, \u201c(\u2026) cuando el juez de desacato se extralimita en sus funciones o cuando se vulnera el derecho a la defensa de las partes o se impone una sanci\u00f3n arbitraria (\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En todo caso, se consagran como requisitos especiales para la prosperidad del resguardo frente al procedimiento incidental que \u00e9ste haya concluido y que el solicitante de la salvaguarda (i) apoye la demanda de amparo y el incidente en elucubraciones coherentes y no contradictorios; (ii) no presente \u201c(\u2026) asuntos nuevos, pues el momento procesal para argumentarlos es el mismo incidente de desacato (\u2026)\u201d; y (iii) no \u201c(\u2026) pid[a] o present[e] pruebas que no fueron originalmente solicitadas y que el juez no estaba obligado a practicar oficiosamente (\u2026)\u201d4. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Ciertamente, para resolver de la forma reprochada la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 expres\u00f3 que en el asunto concreto se atacaba a la juzgadora de familia &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) por haber omitido el an\u00e1lisis de las pruebas en que bas\u00f3 la nueva providencia que emiti\u00f3 [como consecuencia del primer amparo deprecado por Marco Andr\u00e9s S\u00e1nchez Molano], lo cual, revisado el texto de la misma, no es cierto, pues claramente la funcionaria sent\u00f3, en ella, que con la declaraci\u00f3n de do\u00f1a Mar\u00eda Virginia Francesconi, quien fue testigo presencial de los hechos sucedidos el 20 de junio de 2015, qued\u00f3 demostrado el incumplimiento de lo ordenado en la medida de protecci\u00f3n [por violencia intrafamilar otorgada a Alexandra Neira Francesconi, c\u00f3nyuge de S\u00e1nchez Molano], aparte de que sus dichos coinciden con lo manifestado por las menores [hijas de Neira Francesconi y S\u00e1nchez Molano], en las entrevistas que se les realizaron el 18 de noviembre de 2015, con los informes escritos de la Polic\u00eda y de los guardas de seguridad del Conjunto Residencia el Refugio de Gratamira II, de suerte que la decisi\u00f3n fue debidamente fundamentada, as\u00ed lo arg\u00fcido no se comparta por el accionante, pues la orden que se le dio a la funcionaria no implicaba, de manera alguna, que no pudiera arribar a la misma conclusi\u00f3n a la que hab\u00eda llegado inicialmente\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En prove\u00eddo de 22 de marzo de 2017, el colegiado neg\u00f3 la adici\u00f3n y aclaraci\u00f3n pedida por Marco Andr\u00e9s S\u00e1nchez Molano respecto del pronunciamiento anterior, empero, asever\u00f3 que en aras \u201cde garantizar al m\u00e1ximo\u201d las prerrogativas del prenombrado, era preciso destacar que el desacato se circunscrib\u00eda a constatar el cumplimiento o no de lo dispuesto en la tutela otorgada, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) lo cual, como ya se dijo, en el auto que resolvi\u00f3 el incidente, s\u00ed se hizo, pues la funcionaria valor\u00f3 los testimonios, dentro de la autonom\u00eda de que gozan los funcionarios judiciales en el ejercicio de sus funciones, pues se anot\u00f3 que, en efecto, do\u00f1a Alexandra y don Marco estuvieron presentes en el lugar de los hechos, tal como consta en el registro de los Polic\u00edas y celadores y que los citados discutieron, situaci\u00f3n probada con las entrevistas de las ni\u00f1as\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. El recuento anterior pone de presente que el Tribunal no err\u00f3 al emitir su decisi\u00f3n. Ahora, revisar las pruebas aportadas en el asunto materia del comentado decurso no puede tomarse de modo alguno como un desatino de ese juzgador. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">N\u00f3tese, en la primera tutela formulada por Marco Andr\u00e9s S\u00e1nchez Molano, el colegiado ahora querellado le orden\u00f3 al Juzgado Diecisiete de Familia emitir un nuevo pronunciamiento valorando en su totalidad todos los elementos de juicio aportados dentro del segundo decurso iniciado por Alexandra Neira Francesconi contra el citado se\u00f1or, por el incumplimiento de la medida de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar otorgada en favor de ella. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Como se anticip\u00f3, no se equivoc\u00f3 la Corporaci\u00f3n ahora atacada al examinar los elementos de persuasi\u00f3n recaudados en la citada tramitaci\u00f3n, pues, s\u00f3lo de esa forma le era dable establecer el obedecimiento o no del se\u00f1alado mandato constitucional.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Vale destacar, dada la insistencia del promotor de este auxilio, el juzgador de familia al expedir la providencia en acatamiento del fallo tutela primigenio, s\u00ed repar\u00f3 en los derechos de las menores hijas de los consortes Neira Francesconi-S\u00e1nchez Molano, no otra cosa se infiere, al decir ese funcionario lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) durante el cumplimiento de los d\u00edas de arresto por parte del se\u00f1or Marco Andr\u00e9s S\u00e1nchez Molano, la custodia y cuidado personal de las hijas de la pareja ser\u00e1 asumido por la progenitora Alexandra Neira Francesconi, esta determinaci\u00f3n se adopt[a] atendiendo en primer lugar, al intereses superior de las adolescentes hijas de la pareja, quienes tienen derecho a tener una familia de la cual hace parte integrante la progenitora por cuanto no ha sido privada del ejercicio de la patria potestad, y que no obra en el expediente prueba alguna que desvirt\u00fae su idoneidad para ejercer el rol materno frente a sus menores hijas, as\u00ed como que por la misma raz\u00f3n no sea garante de que al asumir el cuidado, protecci\u00f3n y crianza de \u00e9stas no sea capaz de satisfacer \u00edntegramente todos sus derechos humanos, que son universales, prevalentes e independientes, m\u00e1xime si se tiene en cuenta que la misma tiene la custodia de su hija menor (\u2026). En segundo lugar, [por]que la residencia separada \u00fanicamente involucra a los c\u00f3nyuges y tiene que ver con la obligaci\u00f3n de cohabitar impuesta por la ley (\u2026), lo cual quiere decir que no es como lo manifiesta la apoderada de Marco Andr\u00e9s S\u00e1nchez \u2013para procurar a las menores un ambiente sano (\u2026)\u201d.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En esta acci\u00f3n, S\u00e1nchez Molano se opone rotundamente a esa medida, por cuanto Neira Francesconi siempre ha afirmado \u201c(\u2026) que sus ingresos mensuales ascienden a un poco m\u00e1s del salario m\u00ednimo legal mensual vigente\u201d, cual as\u00ed lo da a entender, no le alcanzar\u00e1 a aqu\u00e9lla para cubrir los gastos de las ni\u00f1as mientras \u00e9l cumple la sanci\u00f3n de arresto impuesta por inobservar por segunda ocasi\u00f3n la medida de protecci\u00f3n otorgada a&nbsp; favor de la mencionada se\u00f1ora. Sin embargo, ese argumento tra\u00eddo ahora por el impulsor, no es suficiente para afirmar v\u00e1lidamente que el Juez de Familia otrora querellado incumpli\u00f3 el fallo primigenio, porque, revisada esa determinaci\u00f3n, de ninguno de sus apartes se infiere disposici\u00f3n alguna relacionada con la solvencia econ\u00f3mica de la madre de las infantes y su incapacidad de sufragar las necesidades de \u00e9stas en el lapso en el cual el tutelante se halle ausente conforme a lo dispuesto en la tramitaci\u00f3n cursada por violencia intrafamiliar. Por tanto, al no hallarse ese aspecto cobijado con la orden tutelar, es inviable atribuirle al denunciado inobservancia de esa providencia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. Sin m\u00e1s argumentos, la salvaguarda deprecada ser\u00e1 desestimada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESUELVE: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">PRIMERO: NEGAR la tutela solicitada por Marco Andr\u00e9s S\u00e1nchez Molano frente a la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, integrada por los magistrados Carlos Alejo Barrera Arias, Jos\u00e9 Antonio Cruz Su\u00e1rez e Iv\u00e1n Alfredo Fajardo Bernal, con ocasi\u00f3n de incidente desacato formulado por el aqu\u00ed quejoso contra el Juzgado Diecisiete de Familia de esta ciudad, por estimar incumplido lo ordenado en un reguardo anterior deprecado por el ahora actor respecto de ese estrado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">SEGUNDO: Notif\u00edquese lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica, a todos los interesados. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">TERCERO: Si este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1 CSJ. STC de 21 de febrero de 2003, exp. 00382. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2 Corte Constitucional. Sentencia T-652 de 30 de agosto de 2010. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3 \u00cddem. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4 \u00cddem &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC4759-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00ba 11001-02-03-000-2017-00814-00 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de cinco de abril dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D.C., cinco (5) de abril de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; Dec\u00eddese la tutela impetrada por Marco Andr\u00e9s S\u00e1nchez [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-100503","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100503","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100503"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100503\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}