{"id":100531,"date":"2026-06-25T21:02:12","date_gmt":"2026-06-25T21:02:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc4817-2017\/"},"modified":"2026-06-25T21:02:12","modified_gmt":"2026-06-25T21:02:12","slug":"stc4817-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc4817-2017\/","title":{"rendered":"STC4817-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC4817-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00813-00 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de cinco de abril de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., seis (06) de abril de dos mil diecisiete (2017).- &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la acci\u00f3n de tutela interpuesta por Gloria Elizabeth Isaza Rivera contra la Sala Civil Familia Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Armenia, el Juzgado Primero Civil del Circuito, la Alcald\u00eda Municipal, la Secretar\u00eda de Gobierno y la Inspecci\u00f3n S\u00e9ptima de Polic\u00eda, todos de la misma ciudad, tr\u00e1mite al que fueron vinculados los intervinientes de la ejecuci\u00f3n a que alude el escrito inicial. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La accionante reclama la protecci\u00f3n constitucional de los derechos fundamentales al debido proceso, a la defensa, al trabajo, a la dignidad humana y al m\u00ednimo vital, presuntamente conculcados por la autoridad jurisdiccional accionada y las entidades atacadas, con ocasi\u00f3n de la diligencia de secuestro practicada sobre el veh\u00edculo de placas CXA-595, dentro del juicio ejecutivo singular promovido por Jaime Arturo Almonacid Galvis contra Juan Carlos Valencia Parra y Juan Alejandro Urrea Valencia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Solicita entonces, que se ordene \u00abotorgar un momento procesal para que el recurso de apelaci\u00f3n, el cual fue concedido por fuera de audiencia, sea sustentado con la presentaci\u00f3n de las pruebas pertinentes que indican que la posesi\u00f3n del veh\u00edculo retenido est\u00e1 en [su] cabeza\u00bb; que se \u00abcancele la orden de inmovilizaci\u00f3n del veh\u00edculo de [su] propiedad identificado con placas CXA-595\u00bb; y, que se disponga \u00abla entrega inmediata del veh\u00edculo relacionado\u00bb (fl. 15, cdno. 1).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.&nbsp;&nbsp;&nbsp; En apoyo de su reparo y en cuanto interesa para la resoluci\u00f3n del presente asunto, aduce en s\u00edntesis, que dentro del asunto referido en l\u00edneas anteriores, mediante auto del 8 de febrero de 2016, el Juzgado Primero Civil del Circuito de Armenia decret\u00f3 el embargo y el secuestro de los derechos derivados de la \u00abposesi\u00f3n material\u00bb que ostentaba Juan Alejandro Urrea Valencia sobre el automotor antes mencionado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Asevera que habiendo sido inmovilizado el referido veh\u00edculo el d\u00eda 14 de julio siguiente, el 17 de agosto posterior la Inspecci\u00f3n S\u00e9ptima de Polic\u00eda de dicha ciudad adelant\u00f3 la diligencia de secuestro del mismo, en la cual present\u00f3 oposici\u00f3n alegando ser la propietaria del bien; no obstante, \u00e9sa fue rechazada, por lo que atac\u00f3 infructuosamente dicha decisi\u00f3n a trav\u00e9s de apelaci\u00f3n, pues en prove\u00eddo del 3 de noviembre de 2016, fue confirmada por la Sala Civil Familia Laboral del Tribunal Superior de dicha urbe. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se\u00f1ala que no tuvo la oportunidad de sustentar la alzada y presentar los elementos de convicci\u00f3n para respaldar su inconformidad contra la determinaci\u00f3n de la Inspecci\u00f3n accionada, toda vez que dicho mecanismo \u00abno fue concedido\u00bb dentro de la diligencia atacada, sino \u00abdespu\u00e9s de un requerimiento del Juzgado comitente\u00bb, y a trav\u00e9s de un \u00abauto de c\u00famplase\u00bb, lo cual, afirma, conllev\u00f3 a que esa actuaci\u00f3n se notificara de manera indebida, y quebrantara, por ende, sus prerrogativas superiores. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Tras ese relato sostiene, que ostenta la posesi\u00f3n sobre el automotor memorado, puesto que no s\u00f3lo asume los gastos de su mantenimiento, sino que el se\u00f1or Juan Alejandro Urrea Valencia, esposo de su hija, es quien le presta el servicio de \u00abconducci\u00f3n\u00bb (fls. 1 a 17). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante auto del pasado 29 de marzo esta Corporaci\u00f3n admiti\u00f3 la acci\u00f3n de tutela, y orden\u00f3 el traslado a los involucrados para que ejercieran su derecho a la defensa (fl. 198). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">a. El Juzgado Segundo Civil Municipal de Armenia adujo, que conoci\u00f3 de otra acci\u00f3n de tutela que instaur\u00f3 la aqu\u00ed accionante contra la Inspecci\u00f3n S\u00e9ptima de Polic\u00eda de dicha localidad, la cual ten\u00eda como prop\u00f3sito dejar sin efecto la diligencia de secuestro del veh\u00edculo de placas CXA-595; no obstante, en fallo del 24 de agosto de 2016 se deneg\u00f3 la protecci\u00f3n por improcedente, habida cuenta que el Tribunal Superior de dicha localidad estaba tramitando el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por Gloria Elizabeth Isaza Rivera frente al rechazo de la oposici\u00f3n instaurada dentro de aquella actuaci\u00f3n (fls. 200 a 204). &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">a. A su turno, la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de Armenia aleg\u00f3, que la providencia de 3 de noviembre de 2016, mediante la que se confirm\u00f3 el rechazo de la oposici\u00f3n al secuestro formulada por la gestora, se encuentra ajustada al ordenamiento jur\u00eddico (fls. 206 a 211). &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">c.)&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al momento de registrar el proyecto de fallo, no se hab\u00edan efectuado m\u00e1s pronunciamientos. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se recuerda que la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo particular establecido por la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1991 para la protecci\u00f3n inmediata de los derechos fundamentales de las personas, frente a la amenaza o violaci\u00f3n que, en cuanto a ellos, pueda derivarse de la acci\u00f3n u omisi\u00f3n de las autoridades p\u00fablicas o de los particulares, sin que se constituya o perfile en una v\u00eda sustitutiva o paralela de los medios ordinarios de defensa que la misma norma superior y la ley consagran para la salvaguarda de tal clase de derechos. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. En el caso que se somete a examen, la accionante se queja porque no tuvo la oportunidad de sustentar el recuro de apelaci\u00f3n que present\u00f3 frente a la decisi\u00f3n que rechaz\u00f3 su oposici\u00f3n, frente a la diligencia de secuestro practicada sobre el veh\u00edculo de placas CXA-595, dentro del juicio ejecutivo singular promovido por Jaime Arturo Almonacid Galvis contra Juan Carlos Valencia Parra y Juan Alejandro Urrea Valencia, circunstancia que, en su sentir, vulner\u00f3 las prerrogativas invocadas. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Para brindar soluci\u00f3n a la anterior controversia, resulta necesario para la Corte verificar la documentaci\u00f3n aportada al presente tr\u00e1mite, la cual permite apreciar lo siguiente: &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; El 17 de agosto de 2016, la Inspecci\u00f3n S\u00e9ptima de Polic\u00eda Urbana de Armenia adelant\u00f3 el secuestro del automotor referido, diligencia en la que Gloria Elizabeth Isaza formul\u00f3 oposici\u00f3n alegando la propiedad sobre dicho inmueble; no obstante, la autoridad referida rechaz\u00f3 su inconformidad, toda vez que: \u00abLo que se est\u00e1 secuestrando es la posesi\u00f3n material que ostenta el se\u00f1or Juan Alejandro Urrea Valencia y era quien conduc\u00eda el veh\u00edculo en el momento de ser inmovilizado por las autoridades de tr\u00e1nsito\u00bb (fl. 99 vto.) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; Frente a la anterior determinaci\u00f3n el apoderado de la opositora interpuso recurso de apelaci\u00f3n, aduciendo que \u00abel seguro de tr\u00e1nsito SOAT, puede ser comprado por cualquier y en ese sentido no lo hace tener \u00e1nimo de se\u00f1or y due\u00f1o\u00bb (ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; El funcionario comisionado dispuso remitir la actuaci\u00f3n al Despacho accionado, autoridad que en auto del 6 de octubre siguiente, adicion\u00f3 la determinaci\u00f3n aludida en el sentido de indicar que \u00abla apelaci\u00f3n se concede en el efecto devolutivo y que para su tr\u00e1mite el apelante debe suministrar las expensas necesarias para el copiado del Despacho Comisorio, el auto que lo orden\u00f3 y las actuaciones adelantadas por la Inspecci\u00f3n de Polic\u00eda dentro de los cinco (5) d\u00edas siguientes a la notificaci\u00f3n de este auto, so pena de que se declare desierto el recurso\u00bb (fl. 11 vto, cdno. 2). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; La parte recurrente, aqu\u00ed accionante, suministr\u00f3 las expensas aludidas, as\u00ed que el Juzgado acusado remiti\u00f3 las diligencias al Tribunal Superior de Armenia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; En prove\u00eddo del 3 de noviembre de la anualidad precitada, el ad quem accionado mantuvo la decisi\u00f3n de rechazar la oposici\u00f3n formulada por Gloria Elizabeth Isaza Rivera, luego de advertir que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abse encuentra que la actuaci\u00f3n promovida por la Sra. Gloria Elizabeth, orientada a contrarrestar el secuestro decretado en su momento respecto del automotor comprometido, de ninguna manera puede salir airosa. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Ello tom\u00e1ndose en consideraci\u00f3n que si bien la referida ciudadana intervino en el juicio en calidad de tercera ajena al conflicto existente entre el pretensor y su antagonista, de modo que el respectivo fallo no le generar\u00eda derivaciones, cumpliendo as\u00ed el primer par\u00e1metro que exige la oposici\u00f3n formulada, ella jam\u00e1s arrim\u00f3 mecanismos de certitud que condujeran a sostener que ejerc\u00eda la posesi\u00f3n sobre el bien mueble referido, sino que se limit\u00f3 a aportar al plenario el certificado de tradici\u00f3n del campero gravado, en el que figura como propietaria del mismo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En ese sentido, prob\u00f3 la prerrogativa de dominio que le asist\u00eda, no una relaci\u00f3n de facto distinguida por el animus y el corpus, como situaci\u00f3n que se protege a trav\u00e9s de la figura entablada y que en el caso puntual fue radicada en cabeza del sr. Urrea Valencia, siendo que precisamente el secuestro recay\u00f3 sobre el derecho derivado de la posesi\u00f3n sin t\u00edtulo de la que estaba revestido ese \u00faltimo; circunstancia que cuenta con la entidad suficiente para enervar el paso venturoso de la contraposici\u00f3n abordada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Aparejado a lo dicho, es de afirmar que las circunstancias concernientes a que el veh\u00edculo era conducido por el rogado Juan Alejandro al momento de ser inmovilizado por la autoridad de tr\u00e1nsito y a que \u00e9l apareciera como tomador de la p\u00f3liza SOAT respecto del objeto en cita, son sucesos indicativos del ejercicio de la tenencia con \u00e1nimo de se\u00f1or y due\u00f1o por aquel suplicado, no por la promotora de la practicada oposici\u00f3n\u00bb (fls. 3 a 5, cdno. 3).&nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. De cara a lo anterior, para la Corte la demanda de amparo est\u00e1 llamada al fracaso por las razones que a continuaci\u00f3n se compendian. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; En primer lugar, es inexistente la vulneraci\u00f3n de las garant\u00edas invocadas por la accionante, habida cuenta que se aprecia que la autoridad comisionada para adelantar el secuestro, rechaz\u00f3 la oposici\u00f3n presentada por Gloria Elizabeth Isaza Rivera, al estar demostrado que Juan Alejandro Urrea Valencia ha ejercido actos de se\u00f1or y due\u00f1o sobre el coche mencionado como la compra del SOAT y la conservaci\u00f3n de \u00e9ste. Adem\u00e1s, la opositora solamente acredit\u00f3 que era la propietaria pero no la poseedora. Frente a esa decisi\u00f3n el apoderado de la accionante interpuso apelaci\u00f3n, la cual sustent\u00f3 afirmando que el SOAT lo puede adquirir cualquier persona, por ende, ello no lo convierte en poseedor. De manera que, contrario a lo afirmado por la gestora, su mandatario judicial s\u00ed tuvo la oportunidad de sustentar la alzada, como efectivamente lo hizo dentro de la diligencia mencionada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Por otra parte, el apoderado judicial de la accionante s\u00ed se enter\u00f3 del auto de 6 de octubre de 2016, mediante el cual se concedi\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n frente al prove\u00eddo que rechaz\u00f3 la oposici\u00f3n al secuestro del veh\u00edculo de marras; es m\u00e1s, aport\u00f3 las expensas solicitadas para que dicho mecanismo se tramitara, raz\u00f3n por la que se descarta la supuesta indebida notificaci\u00f3n reprochada por la gestora. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; Ahora bien, el ad quem accionado confirm\u00f3 el rechazo de la oposici\u00f3n, tras advertir que la opositora no acredit\u00f3 actos de posesi\u00f3n respecto del automotor objeto de secuestro, sino que se limit\u00f3 a aportar el certificado de tradici\u00f3n de \u00e9ste donde figura como propietaria del mismo, decisi\u00f3n que para la Corte se fund\u00f3 en un entendimiento atendible con las particularidades del caso y los elementos de convicci\u00f3n obrantes en el tr\u00e1mite cuestionado; luego, se desprende de lo expuesto, que la determinaci\u00f3n que se reprocha por esta v\u00eda se motiv\u00f3 y soport\u00f3 en una razonada interpretaci\u00f3n, que con independencia de que se comparta o no por la quejosa, se itera, no se muestra irrazonable, y por ende, no quebranta las garant\u00edas reclamadas, lo que descarta cualquier posible intervenci\u00f3n del juez de tutela para modificarla, pues a \u00e9ste &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00able est\u00e1 vedado inmiscuirse en la actividad que le es propia a cada jurisdicci\u00f3n cuya independencia y autonom\u00eda tiene su origen en n\u00edtidos e insoslayables postulados de raigambre constitucional y legal (Art\u00edculos 113, 228 y 230 de la Carta Pol\u00edtica), m\u00e1xime cuando la determinaci\u00f3n sobre la cual gravita la censura est\u00e1 soportada en un admisible examen de los hechos, as\u00ed como de la prudente interpretaci\u00f3n de las disposiciones normativas contentivas de los supuestos al efecto planteados, conforme as\u00ed emerge de las razones expuestas en los prove\u00eddos acusados\u00bb (CSJ STC, 20 sep. 2013, rad. 00297-01; criterio reiterado en STC12953-2014 y STC9884-2015). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Asimismo, esta Corporaci\u00f3n ha sostenido, que \u00abel juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y hermen\u00e9uticos del juzgador, o de las partes, resultan ser los m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si fuese uno de instancia\u00bb y, que \u00abla adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento que le allane el camino al vencido para perseverar en sus discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb (CSJ STC 7&nbsp; mar. 2008, Rad.&nbsp; 00514-01, reiterada, entre otros en STC7950-2014; STC8572-2014; STC8880-2014; STC9717-2014; STC11408-2014; STC12953-2014; y STC9884-2015). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Las razones consignadas se estiman suficientes para concluir, que el resguardo implorado debe desestimarse. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley DENIEGA el amparo incoado a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de tutela referenciada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes, al a-quo y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC4817-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00813-00 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de cinco de abril de dos mil diecisiete) &nbsp; Bogot\u00e1, D.C., seis (06) de abril de dos mil diecisiete (2017).- &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la acci\u00f3n de tutela interpuesta por Gloria Elizabeth [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-100531","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100531"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100531\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}