{"id":100559,"date":"2026-06-25T21:05:51","date_gmt":"2026-06-25T21:05:51","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc4873-2017\/"},"modified":"2026-06-25T21:05:51","modified_gmt":"2026-06-25T21:05:51","slug":"stc4873-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc4873-2017\/","title":{"rendered":"STC4873-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado Ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC4873-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n\u00b0 11001-02-04-000-2017-00262-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de cinco de abril de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1 D. C., seis (6) de abril de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Dec\u00eddese la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el 2 de marzo de 2017 por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por H\u00e9ctor Jaime L\u00f3pez Gil contra el Juzgado 16 Laboral del Circuito, la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial, ambos de Bogot\u00e1, la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de esta Corporaci\u00f3n y el Banco Popular S.A., tr\u00e1mite al cual se vincul\u00f3 a las partes e intervinientes en el proceso que origin\u00f3 la queja. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El actor solicit\u00f3 la protecci\u00f3n de sus derechos fundamentales a mantener \u00abel poder adquisitivo de las mesadas pensionales\u00bb, a la indexaci\u00f3n de la primera mesada pensional, a la igualdad, al m\u00ednimo vital y m\u00f3vil, a la vida en condiciones dignas, al debido proceso aplicable a los trabajadores y a la favorabilidad laboral en relaci\u00f3n \u00abcon [el] equilibrio en las relaciones de trabajo\u00bb, que adujo conculcados por las autoridades judiciales y la entidad financiera accionadas, con ocasi\u00f3n del proceso ordinario laboral instaurado por \u00e9l y otros1 en contra del Banco Popular S.A. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En consecuencia, pidi\u00f3 dejar sin efecto las sentencias que se emitieron en el juicio ordinario y, en su lugar, ordenar directamente a la entidad bancaria indexar la \u00abprimera mesada pensional con la f\u00f3rmula explicada por la Corte Constitucional en las sentencias T-098 de 2005, T-425 de 2007, T-815 de 2007 y T-1055 de 2007\u00bb, o la de la \u00abSala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia contenida en la sentencia radicad[a] 31222 de 2007\u00bb, con vista en el \u00faltimo salario recibido por el reclamante, \u00abpagando igualmente el valor del retroactivo que corresponda desde el momento en que se interrumpi\u00f3 la prescripci\u00f3n, y haciendo los reajustes anuales a que haya lugar[,] de conformidad con el orden jur\u00eddico vigente en esta materia y pag\u00e1ndo[le] la pensi\u00f3n hacia el futuro\u00bb (folio 7, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El peticionario como sustento de las s\u00faplicas expres\u00f3, en s\u00edntesis, lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ante el Juzgado 16 Laboral del Circuito de Bogot\u00e1 instaur\u00f3 demanda ordinaria laboral en contra del anotado ente financiero, en orden a que fuera reconocido su derecho a la pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n, al igual que el derecho a la indexaci\u00f3n de la primera mesada. El 21 de febrero de 2003 la instancia concluy\u00f3 accediendo al reconocimiento de la asignaci\u00f3n de retiro, a partir del 4 de diciembre de 1997, en cuant\u00eda de 197 mil 887 pesos con 50 centavos, esto es, en equivalencia a 1,2 salarios m\u00ednimos. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El 16 de mayo siguiente la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 confirm\u00f3 el fallo del a-quo, por lo que colige no fue indexada la prestaci\u00f3n.&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Inconforme con las determinaciones de instancia, el quejoso interpuso casaci\u00f3n pidiendo casar parcialmente la sentencia del ad-quem; el 2 de febrero de 2005, la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia mantuvo inc\u00f3lume la providencia confutada en lo ata\u00f1edero al gestor; circunstancia que, en su sentir, conllev\u00f3 a que recibiera una pensi\u00f3n depreciada en el 70% de su valor real, de acuerdo a los ingresos que devengaba cuando se produjo su retiro. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tales prove\u00eddos ocasionaron un \u00abperjuicio vitalicio\u00bb al desconocer que el Estado debe garantizar el pago oportuno y el reajuste peri\u00f3dico de las pensiones legales, en raz\u00f3n de lo cual promovi\u00f3 acci\u00f3n de tutela suplicando su revocatoria, pedimento que fuera desestimado por la Corte Constitucional en sentencia de revisi\u00f3n T-070\/07. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Posteriormente, la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corporaci\u00f3n mediante fallo de 20 de abril de 2007, radicado n\u00ba 29470, recogi\u00f3 el precedente relativo a negar la indexaci\u00f3n de la primera mesada pensional, admitiendo lo sostenido por la Corte Constitucional en las sentencias C-862 y C-891A de 2006, al declarar tal derecho como una garant\u00eda derivada del art\u00edculo 53 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica; ulteriormente, en la decisi\u00f3n radicada bajo el n\u00ba 31222 aquella Sala de Casaci\u00f3n recogi\u00f3 todo pronunciamiento que resultare contrario a la f\u00f3rmula que se hubiere empleado en casos similares donde no se consagr\u00f3 la forma de actualizar la mesada pensional; dicho cambio jurisprudencial motiv\u00f3 la formulaci\u00f3n de dos nuevas acciones constitucionales, la primera siendo negada por la Sala de Casaci\u00f3n Penal del Corporaci\u00f3n el 9 de noviembre de 2009, la que a la postre esta Sala de Casaci\u00f3n en sede de impugnaci\u00f3n, el 14 de diciembre siguiente, revoc\u00f3 e inadmiti\u00f3 a tr\u00e1mite bajo la teor\u00eda del \u00ab\u00f3rgano l\u00edmite\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En esta oportunidad, acudi\u00f3 al amparo fundamental tras encontrar que la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de esta Corporaci\u00f3n profiri\u00f3 la sentencia 47709 de 2013 en la que estableci\u00f3 que \u00abel derecho constitucional a mantener el poder adquisitivo de la pensi\u00f3n\u2026, cobija por igual a todos los pensionados\u00bb; que la Corte Constitucional en SU-637\/16 reiter\u00f3 tal posici\u00f3n, modificando lo relativo a la fecha en que ser\u00eda exigible la aplicaci\u00f3n de la f\u00f3rmula de indexaci\u00f3n, esto es, desde el 13 de diciembre de 2007. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.8. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Explic\u00f3 que los cambios jurisprudenciales anotados fueron posteriores a las decisiones del proceso ordinario que \u00e9l y otros instauraran contra el Banco Popular; de manera que su caso se resolvi\u00f3 en una \u00e9poca en la que no se acced\u00eda a indexar las pensiones. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.9. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se doli\u00f3 de que siguiera padeciendo los efectos negativos de unas sentencias que fueron expresamente recogidas por el \u00f3rgano de cierre de la jurisdicci\u00f3n ordinaria en lo laboral, por lo tanto pidi\u00f3 le sea aplicado el criterio que se adopt\u00f3 en la sentencia de tutela de esta c\u00e9lula de casaci\u00f3n con radicado n\u00ba 2016-04909; reiterado en STC1426-2017. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.10. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Aleg\u00f3 que su caso trata de un tema de pura indexaci\u00f3n pensional y que busca la protecci\u00f3n del derecho que, en su justa dimensi\u00f3n, se le ha protegido a cientos de pensionados por no haberse ordenado la indexaci\u00f3n de esa asignaci\u00f3n, dado que a\u00fan no se ha materializado la prerrogativa de mantener el poder adquisitivo de la misma, como lo indica el art\u00edculo 53 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LAS RESPUESTAS DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Sala de Casaci\u00f3n Laboral de esta Corte se opuso a la prosperidad del resguardo por estar involucrada una decisi\u00f3n adoptada en sede del recurso extraordinario el 2 de febrero de 2005, siendo emitida con apego a la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y a la ley laboral. Adujo que aun cuando se discrepara de la determinaci\u00f3n no era dable en modo alguno controvertirla mediante la tutela, la cual est\u00e1 instituida para proteger derechos fundamentales y no para atacar providencias judiciales; agreg\u00f3 que no se cumpl\u00eda el requisito de inmediatez (folios 256, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El Juzgado 16 Laboral del Circuito de Bogot\u00e1 hizo un recuento de todas las actuaciones surtidas en el juicio laboral que origin\u00f3 el reparo actual; adicionalmente manifest\u00f3 que la decisi\u00f3n que adopt\u00f3, en su momento, lo fue con fundamento en los mandatos constitucionales y legales vigentes para esa \u00e9poca (folios 119 a 121, cuaderno 1).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Banco Popular S.A. solicit\u00f3 rechazar por improcedente la tutela dado que no se ha vulnerado derecho alguno del actor, as\u00ed como no es instancia adicional para controvertir lo dicho por el \u00f3rgano de cierre; aunado a que un cambio de precedente judicial no deb\u00eda ser un factor influyente en una decisi\u00f3n adoptada con anterioridad en la jurisdicci\u00f3n ordinaria con apoyo en la ley, m\u00e1s cuando al actor s\u00ed le fue concedida la indexaci\u00f3n de la pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se\u00f1al\u00f3 que el pedimento tutelar del accionante adolece de temeridad, en la medida en que anteriormente formul\u00f3 acciones de tutela por los mismos hechos y derechos. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Pidi\u00f3 que, en caso de llegarse a ordenar la reliquidaci\u00f3n de la pensi\u00f3n, se le autorice para descontar los valores pagados, aplicar la figura de la compartibilidad con la pensi\u00f3n de vejez y los valores prescritos (folios 270 a 283, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Sala de Casaci\u00f3n Penal deneg\u00f3 el amparo por estimar que revisados los pronunciamientos judiciales cuestionados de primera y segunda instancia, as\u00ed como el de casaci\u00f3n, \u00abse advierte\u2026 que los referidos estadios, al resolver los asuntos objeto de pronunciamiento, de manera clara y precisa expusieron las razones de tipo f\u00e1ctico, probatorio y jur\u00eddico\u00bb, concluyendo que las determinaciones se aprecian razonables, pues se soportaron en los presupuestos legales y jurisprudenciales vigentes en esa \u00e9poca. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Adem\u00e1s, las providencias de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de esta Corporaci\u00f3n como m\u00e1ximo \u00f3rgano de la jurisdicci\u00f3n ordinaria en tal especialidad, no gozan de \u00abla posibilidad de revisi\u00f3n cuando adquieren la firmeza de cosa juzgada que les da el car\u00e1cter de \u201cintangible e inmutable\u201d, como lo se\u00f1ala la propia Constituci\u00f3n, y en tal condici\u00f3n, esos fallos han superado la presunci\u00f3n de legalidad y acierto\u00bb (folios 500 a 511, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El actor apel\u00f3 el fallo que viene de rese\u00f1arse manifestando que reiteraba los fundamentos f\u00e1cticos y jurisprudenciales de su petici\u00f3n tuitiva (folio 528, cuaderno Corte). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cumple reiterar que la acci\u00f3n de tutela es limitada frente a providencias o actuaciones judiciales, pues s\u00f3lo procede cuando \u00e9stas son el fruto de una indiscutible oposici\u00f3n al orden jur\u00eddico, que la jurisprudencia constitucional actual clasifica en varios defectos2, y siempre que cause desmedro en los derechos fundamentales, sin que el afectado tenga otro medio procesal de resguardo, toda vez que el juez de este mecanismo no puede inmiscuirse en los procesos judiciales en curso o terminados, para dictar decisiones paralelas a las all\u00ed proferidas o desconocer estas, lo que dejar\u00eda sin efectos los principios de autonom\u00eda, desconcentraci\u00f3n e independencia funcional de los administradores de justicia, reconocidos por los art\u00edculos 228 y 230 de la Constituci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En el presente asunto, el accionante acude a la tutela al considerar que se transgreden sus prerrogativas esenciales, pues en su criterio, no fue reconocida la indexaci\u00f3n de la primera mesada pensional por los juzgadores de instancia y por el \u00f3rgano de cierre de la jurisdicci\u00f3n ordinaria en materia laboral3, debido a lo cual suplic\u00f3 aplicar a su particular situaci\u00f3n las sentencias T-098\/05, T-425\/07, T-815\/07, T-1055\/07 y SU-637\/16 de la Corte Constitucional; y STC5869-2015, STC-4909-2016 y STC1426-2017 de esta Sala de Casaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En ese contexto, de entrada surge palmario la necesidad de precisar que, de acuerdo con la documental allegada al tr\u00e1mite tuitivo se advierte con total claridad que la primera mesada pensional del quejoso fue indexada por los jueces de instancia, puntual determinaci\u00f3n que no fue casada por la Sala Laboral de la Corporaci\u00f3n; no obstante lo cual tal c\u00e1lculo fue realizado con basamento en la f\u00f3rmula que la jurisprudencia para la \u00e9poca de liquidaci\u00f3n admit\u00eda, la que posteriormente fue recogida por las altas Cortes, dando paso a un m\u00e9todo de c\u00f3mputo que atiende el principio pro operario. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En tal virtud, fuerza interpretar la demanda en el sentido de que el reproche esgrimido por el accionante se enfila a que se acceda a la aplicaci\u00f3n de la metodolog\u00eda de c\u00e1lculo m\u00e1s favorable a sus intereses. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De otra parte, en primer lugar, se pone de presente que esta petici\u00f3n tuitiva no es temeraria, pues si bien es cierto que el aqu\u00ed reclamante en anteriores oportunidades formul\u00f3 acciones de tutela por hechos an\u00e1logos a los de ahora, lo cierto es que la actual petici\u00f3n est\u00e1 fundada en una nueva circunstancia, \u00e9sta es el cambio de jurisprudencia de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corporaci\u00f3n, ocurrido en sentencia SL 30602, 13 dic. 2007, en punto de adoptar la f\u00f3rmula m\u00e1s beneficiosa para el trabajador para calcular la indexaci\u00f3n de la primera mesada pensional, al igual que la sentencia SL 736-2013, 16 oct., rad. 47709, que reconoci\u00f3 el derecho universal que les asiste a los trabajadores de que su asignaci\u00f3n de retiro sea actualizada monetariamente; y se circunscribe a las sentencias SU-637\/16, STC5869-2015, STC-4909-2016 y STC-1426-2017, la primera de la Corte Constitucional y las siguientes de la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte Suprema de Justicia, respectivamente. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A dicho prop\u00f3sito, esta Sala ha precisado que el cambio de la jurisprudencia sentada constituye un hecho nuevo, en raz\u00f3n a que se pone en juego la prerrogativa a la igualdad de quienes acudieron a la jurisdicci\u00f3n cuando estaba vigente la inicial interpretaci\u00f3n normativa. As\u00ed lo expres\u00f3: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026en efecto, para la fecha en que se interpuso la primera acci\u00f3n de tutela no exist\u00eda certeza del derecho reclamado, pues la jurisprudencia de la Sala Laboral no hab\u00eda admitido la posibilidad de indexar la primera mesada en los casos en que el derecho a la pensi\u00f3n se hab\u00eda causado con anterioridad a la Constituci\u00f3n de 1991; de ah\u00ed que la negaci\u00f3n del amparo por criterio razonable fuese justificado\u2026 (CSJ STC, 4 nov. 2014, rad. 00166-01).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En segundo lugar, menester es explicar que en este caso aun cuando se cuestionan las sentencias de instancia y de casaci\u00f3n dictadas al interior de un proceso ordinario laboral, siendo la \u00faltima de ellas proferida el 2 de febrero de 2005 por la Sala Laboral de esta Corporaci\u00f3n, al tratarse de un derecho pensional, el cual goza de car\u00e1cter imprescriptible e irrenunciable, vitalicio y de tracto sucesivo, \u00e9ste puede reclamarse en cualquier tiempo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En torno a la oportunidad en el planteamiento de estas acciones, la Corte Constitucional dijo: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026 hay casos en los no es procedente alegar la inmediatez en la interposici\u00f3n de la acci\u00f3n de tutela cuando hay de por medio reclamos sobre pensiones, y cuando el desconocimiento o vulneraci\u00f3n del derecho fundamental subsiste con el paso del tiempo. Esto en virtud de que la inmediatez no puede ser entendida como una caducidad, toda vez que la Constituci\u00f3n no ha previsto la caducidad de la acci\u00f3n en el art\u00edculo 86. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por lo anterior, y de acuerdo con el art\u00edculo 53 de la Constituci\u00f3n, que establece que el derecho a la seguridad social es irrenunciable, en el presente caso puede determinarse que la vulneraci\u00f3n a dicho derecho del se\u00f1or Salgado Herrera persiste en el tiempo. Esto por cuanto, la negaci\u00f3n al incremento de su mesada pensional por concepto de compa\u00f1era permanente dependiente le impide al actor contar con un ingreso b\u00e1sico que le permita satisfacer sus necesidades en forma digna (CC T-217\/13). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Esta Sala ha sostenido que la indexaci\u00f3n obedece a un m\u00e9todo econ\u00f3mico utilizado para: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026reajustar el valor de una suma de dinero por la p\u00e9rdida de poder adquisitivo que ha sufrido la moneda en virtud del fen\u00f3meno de la inflaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La correcci\u00f3n del valor del dinero no es un hecho jur\u00eddico sino econ\u00f3mico, pues depende de la pol\u00edtica monetaria y de las leyes del mercado. Por ello, su reconocimiento por parte del derecho no es m\u00e1s que una consecuencia de la aplicaci\u00f3n de los principios de justicia y equidad, pues de lo contrario se estar\u00eda afectando el poder adquisitivo de las personas. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Sala de Casaci\u00f3n Laboral de esta Corte, en providencia de 8 de agosto de 1982, acogi\u00f3 la f\u00f3rmula de la indexaci\u00f3n de la primera mesada pensional como mecanismo para garantizar el poder de compra de las personas frente al fen\u00f3meno de la inflaci\u00f3n. La misma Corporaci\u00f3n, en fallo de 15 de septiembre de 1992, reconoci\u00f3 expresamente que la indexaci\u00f3n proced\u00eda cuando&nbsp; transcurr\u00eda un tiempo considerable entre la fecha de desvinculaci\u00f3n del trabajador por cumplimiento de los requisitos para acceder a la pensi\u00f3n, y la fecha en que tal prestaci\u00f3n se hac\u00eda exigible, toda vez que el \u00faltimo salario recibido no pod\u00eda ser tomado como base del ingreso de la liquidaci\u00f3n, debido a su evidente devaluaci\u00f3n. En similares t\u00e9rminos se dict\u00f3 la sentencia de 11 de diciembre de 1996. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En fallo de 18 de agosto de 1999 la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia cambi\u00f3 su jurisprudencia luego de estimar que la indexaci\u00f3n s\u00f3lo procede en los casos previstos por el legislador, es decir para las pensiones reconocidas con posterioridad a la entrada en vigencia de la Ley 100 de 1993. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Esta posici\u00f3n fue declarada contraria a los postulados constitucionales en sentencia SU-120 de 2003, la cual se sustent\u00f3, entre otros, en los principios de favorabilidad y efectividad de las garant\u00edas laborales. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El derecho universal a la actualizaci\u00f3n de la primera mesada, por su parte, fue reconocido en sede de control abstracto en los fallos C-826 y C-891A de 2006, al pronunciarse la Corte Constitucional sobre la exequibilidad de los art\u00edculos 8\u00ba de la Ley 171 de 1961 y 260 del C\u00f3digo Sustantivo del Trabajo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En sentencia de 31 de julio de 2007, la Sala de Casaci\u00f3n Laboral estableci\u00f3 una nueva orientaci\u00f3n jurisprudencial, seg\u00fan la cual la indexaci\u00f3n de la primera mesada pensional se debe reconocer no solo a las pensiones de car\u00e1cter legal sino tambi\u00e9n a las de origen convencional. Sin embargo, limit\u00f3 ese derecho a las pensiones reconocidas con posterioridad a la vigencia de la Constituci\u00f3n de 1991. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Posteriormente, la Corte Constitucional, en sentencia de unificaci\u00f3n SU 1073 de 2012, reiter\u00f3 que el derecho a la indexaci\u00f3n cobija a todos los pensionados, sea que hayan adquirido su derecho con anterioridad o con posterioridad a la Constituci\u00f3n de 1991, pues no existe ninguna raz\u00f3n jur\u00eddica para establecer una distinci\u00f3n odiosa y que afecta el derecho a la igualdad entre ambas clases de pensionados. En esa providencia se precis\u00f3 que tal derecho se hace exigible a partir del proferimiento de tal fallo (12 de diciembre de 2012), pues antes de esa fecha no exist\u00eda un criterio claro y unificado en torno al tema de la actualizaci\u00f3n de la base salarial, por lo que no se puede exigir al demandado el pago del retroactivo con anterioridad a ese momento. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En fallo de 16 de octubre de 2013, la Sala de Casaci\u00f3n Laboral adopt\u00f3 una nueva postura doctrinal, en la que consider\u00f3 su orientaci\u00f3n al respecto, y retom\u00f3 su jurisprudencia anterior a 1999, en el sentido de aceptar que la indexaci\u00f3n de la primera mesada procede \u201crespecto de todo tipo de pensiones, causadas a\u00fan con anterioridad a la vigencia de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1991.\u201d &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Esta sentencia destac\u00f3, de igual modo, la obediencia que todas las autoridades deben al precedente de unificaci\u00f3n, de suerte que su desconocimiento implica una grave vulneraci\u00f3n de los derechos fundamentales: \u00abUna vez ha sido sentado por parte del respectivo m\u00e1ximo \u00f3rgano, no es dado que se realice una interpretaci\u00f3n distinta o alterada de la efectuada por la jurisprudencia de unificaci\u00f3n, en tanto que si en un caso dis\u00edmil se aceptara su aplicaci\u00f3n, se avalar\u00eda una relativizaci\u00f3n de lo dispuesto en el precedente mediante estructura de regla.\u00bb [Se subraya] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Finalmente, la sentencia T-182 de 2014 retom\u00f3 en su integridad las razones en que se sustent\u00f3 el fallo de unificaci\u00f3n SU-1073\/12 para reconocer el derecho universal a la indexaci\u00f3n de la primera mesada, el cual \u2013asever\u00f3\u2013 \u00abes predicable de todas las personas pensionadas y, por supuesto, de aquellas que adquirieron tal calidad con anterioridad a la expedici\u00f3n de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. En efecto, todos los pensionados sufren las graves consecuencias de la p\u00e9rdida del poder adquisitivo de la moneda, es decir todos se encuentran en la misma situaci\u00f3n y, por tanto, deben recibir igual tratamiento.\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Esta \u00faltima providencia enfatiz\u00f3, de igual manera, la regla contenida en la sentencia SU-1073\/12 con relaci\u00f3n a que \u00abpese al car\u00e1cter universal del derecho a la indexaci\u00f3n de la primera mesada pensional, la divergencia interpretativa sobre su procedencia en aquellas causadas con anterioridad a 1994, hace que s\u00f3lo a partir de esta decisi\u00f3n de unificaci\u00f3n se genere un derecho cierto y exigible\u00bb. (Negrilla en el texto original). (CSJ STC, 4 nov. 2014, rad. 2014-00166-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En lo ata\u00f1edero a la f\u00f3rmula que debe emplearse para liquidar la primera asignaci\u00f3n de retiro, la Corte Constitucional explic\u00f3: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026se configura el defecto denominado violaci\u00f3n directa de la Constituci\u00f3n cuando un juez ordinario laboral se niega a reconocer la indexaci\u00f3n de la primera mesada pensional o accede a ella pero con base en una f\u00f3rmula restrictiva, ya que vulnera el derecho de las personas a mantener el poder adquisitivo de su pensi\u00f3n de conformidad con lo establecido en los art\u00edculos 48 y 53 superiores, tal y como lo estableci\u00f3 esta Corporaci\u00f3n en las sentencias SU-1073 de 20124, T-1086 de 20125, T-1095 de 20126, T-007 de 20137 y T-255 de 20138. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026En efecto, al revisar las sentencias proferidas en el proceso ordinario laboral cuestionado, este Tribunal encuentra que si bien en las mismas se hizo alusi\u00f3n en forma correcta al precepto normativo que sirve de fundamento para el reconocimiento de la indexaci\u00f3n de la primera mesada pensional y de la indexaci\u00f3n del salario base de liquidaci\u00f3n de la pensi\u00f3n de jubilaci\u00f3n, esto es el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 36 de la Ley 100 de 1993, tambi\u00e9n lo es que se utiliz\u00f3 una f\u00f3rmula para su liquidaci\u00f3n diferente a la adoptada por esta Corte, la cual resulta desfavorable para el goce de la prestaci\u00f3n de jubilaci\u00f3n del demandante. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026Espec\u00edficamente, la f\u00f3rmula utilizada por la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 fue la actualizaci\u00f3n anual del promedio del \u00faltimo a\u00f1o de salario devengado por el trabajador, con base en la variaci\u00f3n del indicie de precios al consumidor, seg\u00fan certificaci\u00f3n que expide el DANE, teniendo en cuenta los d\u00edas a indexar y los d\u00edas del tiempo servido; en contraste de la usada reiteradamente por esta Corporaci\u00f3n, a saber R= RH x (IPC final \/ IPC inicial), donde \u00abel valor presente de la condena (R) se determina multiplicando el valor hist\u00f3rico (Rh), que es lo dejado de pagar al pensionado, por el guarismo que resulte de dividir el \u00edndice final de precios al consumidor vigente a la fecha de notificaci\u00f3n de esta sentencia, entre el \u00edndice inicial, que es el vigente al causarse cada mesada pensional\u00bb9 (CC T-529\/14). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En el sub examine la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 con sentencia de 16 de mayo de 2003 reconoci\u00f3 al interesado la pensi\u00f3n de retiro a partir del 4 de diciembre de 1997, por valor de 183 mil 323 pesos con 47 centavos, tras considerar la procedencia de la indexaci\u00f3n de la primera mesada de retiro, a partir de la f\u00f3rmula utilizada por la Corte Suprema de Justicia, actualizando el salario promedio del \u00faltimo a\u00f1o de servicio ($83.358,00) \u00abpor los IPC del a\u00f1o de retiro al mes en que se caus\u00f3 el derecho, por n\u00famero de d\u00edas a indexar por a\u00f1o, dividido por el n\u00famero de d\u00edas contados desde el d\u00eda siguiente de la fecha de la desvinculaci\u00f3n hasta el d\u00eda en que se caus\u00f3 el derecho (cumplimiento de edad para pensi\u00f3n)\u00bb, conforme al cuadro adjunto a la providencia (folios 40 y 41, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por su parte, la Sala de Casaci\u00f3n Laboral en providencia de 2 de febrero 2005 no cas\u00f3 la anotada sentencia del ad-quem, en lo tocante a la aplicaci\u00f3n de la f\u00f3rmula m\u00e1s favorable para liquidar la indexaci\u00f3n de la mesada pensional, estimando que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026ya tuvo oportunidad de pronunciarse en el sentido seg\u00fan el cual el prop\u00f3sito del art\u00edculo 36 de la Ley 100 de 1993 es la actualizaci\u00f3n anual de la base salarial que ha de servir para tasar la mesada pensional, esto es garantizar que los ingresos para establecer esa base de liquidaci\u00f3n mantengan su valor real, lo que se logra adecuando esta preceptiva a todas las situaciones cuya actualizaci\u00f3n sea procedente en los t\u00e9rminos de la precitada ley. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Criterio reiterado recientemente en sentencia de 10 de diciembre de 2004, radicada con el n\u00famero 21690, en la que se anot\u00f3, lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026\u00abEl cometido del art\u00edculo 36 de la Ley 100 de 1993 es actualizar anualmente la base salarial que ha de servir para tasar la mesada pensional, valga decir, garantizar que los ingresos para establecer esa base de liquidaci\u00f3n mantengan su valor real, lo que se logra adecuando la aludida disposici\u00f3n a todas las situaciones cuya actualizaci\u00f3n sea procedente, entre ellas la que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, que no es otra que en el evento de no haberse cotizado ni recibido salario entre el retiro del servicio o la entrada en vigencia de la nueva Ley de Seguridad Social y la fecha en que se cumpli\u00f3 la edad o requisitos para acceder al derecho pensional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De acuerdo con el inciso tercero de la disposici\u00f3n en comento, la actualizaci\u00f3n debe hacerse a\u00f1o por a\u00f1o o por fracci\u00f3n de a\u00f1o, tomando la variaci\u00f3n del IPC de cada una de esas anualidades y aplic\u00e1ndolo al salario promediado, sin que sea dable como lo sostiene el censor, que para la casu\u00edstica del examine se suponga que continu\u00f3 el demandante devengando un salario superior para cada lapso, pues aqu\u00ed no se trata de actualizar un ingreso nominal que ha sufrido cambios peri\u00f3dicos sino un salario promedio que no tuvo modificaci\u00f3n con posterioridad a la vigencia de la Ley 100, m\u00e1xime cuando esa base de liquidaci\u00f3n se remonta es al promedio devengado en el \u00faltimo a\u00f1o de prestaci\u00f3n de servicios. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Y si se le diera la raz\u00f3n al recurrente, lo que se estar\u00eda actualizando ser\u00eda el salario del a\u00f1o anterior ya indexado, lo cual ir\u00eda en contrav\u00eda del esp\u00edritu de la norma que no prev\u00e9 que esos montos se acumulen, conllevando una doble revaluaci\u00f3n, siendo que lo pertinente es tomar como punto de partida el mismo promedio y aplicarle el incremento del \u00edndice respecto de cada una de las anualidades conforme a la ley, en la forma reflejada en la f\u00f3rmula que viene utilizando la Corte, que es igual a la acogida por los sentenciadores, al igual que la desarrollada por el propio demandante en su escrito de alegaci\u00f3n de folios 83 a 88 y que extra\u00f1amente luego la cambi\u00f3 en su memorial de apelaci\u00f3n&nbsp; obrante de folios 166 a 169, tratando de obtener un mayor valor de la mesada&#8230;\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Luego, es claro entonces que el sentenciador de segundo grado no incurri\u00f3 en el error de hermen\u00e9utica denunciado por la censura (folios 492, 493, 495 a 497, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Los lineamientos jurisprudenciales referidos a espacio y contrastados con el asunto en ciernes, advierten necesaria la intervenci\u00f3n del juez de tutela, comoquiera que no obstante haber sido actualizada la primera mesada de jubilaci\u00f3n en la decisi\u00f3n del Tribunal de segundo grado, la f\u00f3rmula empleada no conserv\u00f3 el poder adquisitivo de la misma, pues la prestaci\u00f3n dispuesta redujo en m\u00e1s de un 70% el monto de lo percibido por L\u00f3pez Gil al momento del retiro, situaci\u00f3n que pone de manifiesto la afectaci\u00f3n de su m\u00ednimo vital. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">No se tuvo en cuenta que el fen\u00f3meno inflacionario es una figura que afecta a toda la sociedad, que la indexaci\u00f3n es una herramienta para combatir los efectos de la inflaci\u00f3n que produce la p\u00e9rdida de la capacidad adquisitiva de la moneda, y que su no aplicaci\u00f3n desconoce diferentes principios constitucionales. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Luego, entonces, se concluye que el juez de tutela forzosamente debe intervenir en el caso bajo estudio, habida cuenta que en las decisiones emitidas al interior del juicio ordinario laboral iniciado por el gestor del amparo y otros en contra del Banco Popular S.A., no se efectu\u00f3 la actualizaci\u00f3n de la primera mesada con base en la f\u00f3rmula establecida por la Corte Constitucional en sentencia T-098\/0510, reiterada en la SU-1073\/12 y T-529\/14, la que fuera adoptada igualmente por la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corporaci\u00f3n en SL, 13 dic. 2007, rad. 30602; lo que devino en afectaci\u00f3n de los derechos del actor, dado que si bien utiliz\u00f3 una ecuaci\u00f3n aritm\u00e9tica aceptada por la jurisprudencia de la \u00e9poca, que era razonable, \u00e9sta result\u00f3 ser la menos favorable al trabajador, contrariando el principio constitucional pro operario, en raz\u00f3n de lo cual se otorgar\u00e1 el resguardo deprecado en este excepcional escenario. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con todo, la liquidaci\u00f3n de la prestaci\u00f3n s\u00f3lo es exigible desde el 13 de diciembre de 2007, fecha en la que la Sala de Casaci\u00f3n Laboral acogi\u00f3 la f\u00f3rmula de indexaci\u00f3n pensional m\u00e1s favorable al trabajador, que ven\u00eda siendo utilizada por el Consejo de Estado y por la Corte Constitucional, unific\u00e1ndose de esa manera, por el m\u00e1ximo \u00f3rgano de la jurisdicci\u00f3n ordinaria en materia laboral, la posici\u00f3n jurisprudencial de las altas Cortes sobre ese particular aspecto, generando as\u00ed la certeza jur\u00eddica del derecho reclamado por el trabajador. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En esas condiciones, la \u00faltima Corporaci\u00f3n citada, en sentencia SU-637\/2016 explic\u00f3 que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026encuentra necesario hacer algunas consideraciones sobre las reglas que utilizar\u00e1 para determinar el retroactivo que deber\u00e1 pag\u00e1rsele al accionante, ahora que se ha establecido que procede la indexaci\u00f3n de la primera mesada pensional utilizando una nueva f\u00f3rmula. Sin embargo, como se indic\u00f3 en consideraciones precedentes, debe tenerse en cuenta que con esto no se pretende establecer una regla de prescripci\u00f3n de mesadas, en tanto que la jurisprudencia constitucional ha afirmado que para pensiones reconocidas con posterioridad a la entrada en vigencia de la Constituci\u00f3n de 1991 y en las cuales la prescripci\u00f3n no fue alegada dentro del proceso ordinario por alguna de las partes, la Corte no tiene competencia para declarar de oficio dicha prescripci\u00f3n11. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Hecha la anterior precisi\u00f3n y siguiendo con el asunto objeto de controversia, debe recordarse que en este caso no existe duda acerca del derecho que tiene el accionante a que su pensi\u00f3n sea indexada, sino sobre la f\u00f3rmula utilizada para realizar esa indexaci\u00f3n. En ese sentido, vale decir que en el a\u00f1o en que termin\u00f3 el proceso ordinario laboral (2004), el Banco Popular ten\u00eda la leg\u00edtima expectativa de que la f\u00f3rmula usada por los jueces era la correcta, toda vez que hasta ese momento no exist\u00edan pronunciamientos acerca de la idoneidad de la misma. De hecho, como puede verse en las consideraciones precedentes, el consenso en torno a la f\u00f3rmula utilizada originalmente por el Consejo de Estado s\u00f3lo se cristaliz\u00f3 en 2007, cuando la Corte Suprema de Justicia adopt\u00f3 definitivamente esa forma de actualizar el valor del salario base de liquidaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">51. Debido a esto \u00faltimo, esta Corporaci\u00f3n tomar\u00e1 el 13 de diciembre de 2007 (fecha de la sentencia de la Corte Suprema) como el momento en el cual se consolid\u00f3 la posici\u00f3n jurisprudencial acerca de que lo m\u00e1s adecuado en t\u00e9rminos de equidad y justicia material es utilizar la f\u00f3rmula de indexaci\u00f3n que m\u00e1s beneficie al trabajador, siendo \u00e9sta, generalmente, la definida originalmente por la jurisdicci\u00f3n contencioso administrativa y luego adoptada por las otras Altas Corporaciones. Por ende, ordenar\u00e1 el pago del retroactivo a favor del accionante desde esa fecha, equivalente a la diferencia resultante entre lo que el ente accionado deb\u00eda pagar al haberse aplicado la f\u00f3rmula correcta de indexaci\u00f3n y lo que efectivamente pag\u00f3 como consecuencia del reconocimiento de la pensi\u00f3n. La Sala considera que esta manera de determinar el retroactivo, si bien novedosa, atiende a la justicia material en este caso concreto, porque compensa adecuadamente al accionante por el tiempo durante el cual recibi\u00f3 una pensi\u00f3n liquidada con la f\u00f3rmula menos favorable y, por otro lado, reconoce que el Banco accionado ha venido pagando la mesada seg\u00fan las determinaciones originales de los jueces ordinarios. Otros casos similares podr\u00edan no requerir de este tipo de determinaciones, ya sea porque la f\u00f3rmula utilizada s\u00ed era la m\u00e1s favorable para el trabajador o porque las providencias laborales fueron proferidas con posterioridad al 2007, por ejemplo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sobre la prescripci\u00f3n de las prestaciones atrasadas esta Sala refiri\u00f3: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026Desde luego que por v\u00eda de tutela no es posible declarar la prescripci\u00f3n de las prestaciones atrasadas, pero s\u00ed es posible -en acatamiento de los par\u00e1metros realizados por la jurisprudencia- concluir que el t\u00e9rmino prescriptivo previsto en el art\u00edculo 488 del C\u00f3digo Sustantivo del Trabajo se cuenta \u00abdesde que la obligaci\u00f3n se hizo exigible\u00bb (CSJ STC, 4 nov. 2014, rad. 2014-00166-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">8. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De manera que se revocar\u00e1 el fallo constitucional de primera instancia y, en su lugar, se conceder\u00e1 el amparo impetrado por H\u00e9ctor Jaime L\u00f3pez Gil, dejando sin efecto las sentencias de 2 de febrero de 2005 y 16 de mayo de 2003, proferidas, en su orden, por la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de esta Corporaci\u00f3n y la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, \u00fanicamente en lo relativo al accionante, as\u00ed como las decisiones que de \u00e9stas dependan, ordenando al Tribunal accionado que profiera una nueva decisi\u00f3n en la que resuelva el asunto puesto a su conocimiento, se repite, s\u00f3lo en relaci\u00f3n con H\u00e9ctor Jaime L\u00f3pez Gil, con base en la jurisprudencia nacional vigente en materia de la f\u00f3rmula para calcular la indexaci\u00f3n de la primera mesada pensional, teniendo en cuenta, adem\u00e1s, las reglas sobre sostenibilidad econ\u00f3mica del sistema general de pensiones y, concretamente, las sentencias T-098\/05, SU-1073\/12, T-448\/13, T-182\/14, T-529\/14 y SU-637\/16. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Con base en lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, resuelve: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Revocar la sentencia de tutela objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Tutelar los derechos fundamentales de H\u00e9ctor Jaime L\u00f3pez Gil a que se aplique la f\u00f3rmula m\u00e1s favorable para calcular la indexaci\u00f3n de la primera mesada pensional, conforme a las consideraciones que se acaban de exponer. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dejar sin efectos las sentencias proferidas el 2 de febrero de 2005 y 16 de mayo de 2003, en su orden, por la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de esta Corporaci\u00f3n y la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, dentro del proceso ordinario laboral instaurado por H\u00e9ctor Jaime L\u00f3pez Gil y otros contra el Banco Popular S.A., pero \u00fanicamente en lo concerniente al aqu\u00ed accionante, y en su lugar, se ordena a la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 que, dentro del mes siguiente a la notificaci\u00f3n de esta decisi\u00f3n o a la fecha en que reciba el expediente contentivo del proceso judicial atacado, dicte una nueva sentencia que resuelva la controversia jur\u00eddica que fue materia de esta acci\u00f3n, con sustento en la jurisprudencia vigente en materia de la f\u00f3rmula de c\u00e1lculo de la primera mesada pensional, teniendo en cuenta, adem\u00e1s, las reglas de sostenibilidad econ\u00f3mica del sistema general de pensiones. Para lo pertinente, deber\u00e1 tenerse en cuenta la doctrina constitucional prevista en las sentencias T-098\/05, SU-1073\/12, T-448\/13, T-182\/14, T-529\/14 y SU-637\/16. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Comun\u00edquese lo aqu\u00ed resuelto al Juzgado 16 Laboral del Circuito de Bogot\u00e1 para que de inmediato remita el expediente cuestionado a la Sala Laboral del Tribunal Superior de esta misma ciudad, para que d\u00e9 cumplimiento a este fallo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La autoridad accionada deber\u00e1 enterar a esta Corporaci\u00f3n sobre el acatamiento de la orden contenida en el numeral 3\u00ba a m\u00e1s tardar dentro de los tres (3) d\u00edas siguientes al vencimiento del t\u00e9rmino all\u00ed dispuesto. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Comun\u00edquese mediante telegrama a los interesados, rem\u00edtaseles copia de esta providencia y env\u00edese el expediente a la Corte Constitucional para la eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1 Salvador Triana, Luis Eduardo Silva Cort\u00e9s, Carlos Albeiro Arciniegas Galindo, \u00c1lvaro Vega Ulloa, Gustavo Pati\u00f1o Carrillo, Nolasco Enrique Olaya Prieto, Jos\u00e9 Antonio Mac\u00edas Sop\u00f3, Nohora Herrera de Quintero, \u00c1lvaro Le\u00f3n Mart\u00ednez Balcazar, Esa\u00fa Andrade de Obreg\u00f3n, Antonio G\u00f3mez, Hugo Salvador Zambrano Acu\u00f1a, Bernarda Aliria Garreta de Ortega, Mar\u00eda Nubia Ardila Rinc\u00f3n, Ram\u00f3n Eugenio Duque Hincapi\u00e9, Leonel Rivas Minota (folio 10, cuaderno 1). &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2 Entre muchas, sentencia T-125 de 2012. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3 Mediante sentencia de casaci\u00f3n de 2 de febrero de 2005, la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia decidi\u00f3 no casar la del ad-quem en lo relativo a H\u00e9ctor Jaime L\u00f3pez Gil. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4 M.P. Jorge Ignacio Pretelt Chaljub &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5 MP. Gabriel Eduardo Mendoza Martelo. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6 MP. Luis Ernesto Vargas Silva. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7 MP. Jorge Ignacio Pretelt Chaljub. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">8 MP. Jorge Ignacio Pretelt Chaljub. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">9 Sentencia T-098 de 2005 (M.P. Jaime Ara\u00fajo Renter\u00eda). &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">10 En la que se hace referencia y se siguen los siguientes precedentes de la misma Sala; SU-120\/03, T-1169-03, T-805\/04 y T-815-04. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">11 Cfr. Sentencias T-901 de 2010, T-374 de 2012 y SU \u2013 1073 de 2012. Al respecto, debe tenerse en cuenta que, si bien el art\u00edculo 180 del C\u00f3digo de Procedimiento Administrativo se\u00f1ala que el juez tiene la facultad de resolver de oficio sobre la&nbsp; excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n extintiva, esta norma s\u00f3lo aplica para procedimientos contencioso administrativos y no para conflictos laborales privados, como lo es el caso bajo estudio. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado Ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC4873-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00b0 11001-02-04-000-2017-00262-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de cinco de abril de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1 D. C., seis (6) de abril de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Dec\u00eddese la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-100559","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100559","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100559"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100559\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100559"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100559"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100559"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}