{"id":52993,"date":"2024-05-17T17:59:50","date_gmt":"2024-05-17T17:59:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc038-2021\/"},"modified":"2024-05-17T17:59:50","modified_gmt":"2024-05-17T17:59:50","slug":"stc038-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc038-2021\/","title":{"rendered":"STC038 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC038-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC038-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2020-03352-00 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veinte de enero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinte (20) de enero de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela incoada por Bernardo Hoyos Montoya &nbsp;frente &nbsp;a la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Barranquilla y extensiva a la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta &nbsp;Corte; tr\u00e1mite al que fueron vinculados las &nbsp;partes e intervinientes en la causa que origina la presente queja &nbsp;constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;El convocante deprec\u00f3, mediante apoderado, la protecci\u00f3n &nbsp;de su derecho fundamental al debido proceso, presuntamente conculcado &nbsp;por la autoridad acusada, en aras de que se le ordene \u00abconceder &nbsp;y tramitar la impugnaci\u00f3n especial presentada (\u2026) &nbsp;contra la sentencia condenatoria\u00bb &nbsp;que \u00e9sta profiri\u00f3 en alzada dentro del asunto n.\u00b0 &nbsp;2009-00262; ello, al abrigo de la \u00abdoble &nbsp;conformidad judicial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;El sustento f\u00e1ctico relevante de la aspiraci\u00f3n, es el &nbsp;que a continuaci\u00f3n se sintetiza: &nbsp;<\/p>\n<p>2.1.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;trav\u00e9s de fallo de 30 de septiembre de 2011 el Juzgado Sexto &nbsp;Penal del Circuito adjunto de Barranquilla conden\u00f3 al &nbsp;tutelante, a Carlos Alberto Camacho Castro y a Guillermo Enrique &nbsp;Hoenisberg Bornacelly a 48 meses de prisi\u00f3n y multa de 100 &nbsp;S.M.L.M.V., &nbsp;por el delito de \u00abcelebraci\u00f3n &nbsp;de contrato sin cumplimiento de los requisitos legales\u00bb, &nbsp;en el proceso seguido bajo la radicaci\u00f3n descrita l\u00edneas &nbsp;arriba; paralelamente dispuso absolverlos del de \u00abpeculado &nbsp;por apropiaci\u00f3n a favor de terceros\u00bb, &nbsp;procediendo en la misma forma con Carmen Escrig Saieh en torno a los &nbsp;dos punibles enrostrados. &nbsp;<\/p>\n<p>2.2.- &nbsp;La Sala Penal del Tribunal Superior de dicha urbe, en senda de &nbsp;apelaciones de la fiscal\u00eda y los procesados \u2013excepto &nbsp;Escrig Saieh\u2013, por medio de sentencia de 2 de diciembre de 2013 &nbsp;deneg\u00f3 la nulidad que invocara Hoenisberg Bornacelly, revoc\u00f3 &nbsp;las absoluciones por el \u00abpeculado\u00bb &nbsp;respecto a \u00e9ste \u00faltimo y el titular del resguardo, &nbsp;para, en su lugar, sancionarlos en raz\u00f3n de ese reato a 120 &nbsp;meses de c\u00e1rcel y multa de $1.112.238.260 y, al mismo tiempo, &nbsp;hubo de condenar a aquella implicada por el otro delito atribuido a &nbsp;48 meses de prisi\u00f3n y 20 S.M.L.M.V., confirmando en lo &nbsp;restante. &nbsp;<\/p>\n<p>2.3.- &nbsp;La Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corte cas\u00f3 &nbsp;parcialmente el veredicto de alzada con el fallo CSJ SP15880-2014, 20 &nbsp;nov., rad. 43557, por intermedio del recurso extraordinario que &nbsp;interpuso Carmen &nbsp;Escrig Saieh, para, en consecuencia, absolverla de los cargos a ella &nbsp;formulados (ratificando lo dem\u00e1s) y, en auto AP3772 de 9 de &nbsp;julio anterior, inadmiti\u00f3 &nbsp;la demanda casacional de los otros enjuiciados. &nbsp;<\/p>\n<p>2.4.- &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Posteriormente, &nbsp;el tribunal fustigado desestim\u00f3 las solicitudes de &nbsp;\u00abimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u00bb &nbsp;y \u00abnulitaci\u00f3n\u00bb &nbsp;del ahora gestor en providencia de 4 de febrero de 2020, que fuera &nbsp;confirmada, en v\u00eda de reposici\u00f3n y queja, el 6 de marzo &nbsp;postrero. &nbsp;<\/p>\n<p>2.5.- &nbsp;Censur\u00f3 el activante que su pedimento dirigido a impugnar la &nbsp;sentencia de apelaci\u00f3n \u2013en tanto lo conden\u00f3 por &nbsp;vez primera frente al injusto de \u00abpeculado &nbsp;por apropiaci\u00f3n en favor de terceros\u00bb\u2013 &nbsp;fuera demeritado, puesto que con ello se desconocieron los &nbsp;precedentes de las Cortes Interamericana de Derechos Humanos (casos &nbsp;\u00abHerrera &nbsp;Ulloa vs Costa Rica &#8211; 2004\u00bb &nbsp;y \u00abMohamed &nbsp;vs Argentina &#8211; 2012\u00bb) &nbsp;y Constitucional de Colombia (C-792\/14 a SU397\/19). &nbsp;<\/p>\n<p>2.6.- &nbsp;Indic\u00f3 que la \u00abimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u00bb &nbsp;frente a la primera sentencia condenatoria se halla inmersa en el &nbsp;ordenamiento patrio a partir de la promulgaci\u00f3n de la Carta &nbsp;Pol\u00edtica de 1991, por lo que, en su sentir, s\u00ed tiene &nbsp;derecho a dicha prerrogativa, a lo que a\u00f1adi\u00f3 que, en &nbsp;el m\u00e1s restrictivo de los contextos, debe tenerse como &nbsp;par\u00e1metro de incorporaci\u00f3n de la \u00abdoble &nbsp;conformidad\u00bb &nbsp;el \u00ab[2]3 &nbsp;de noviembre de 2012 -fecha de Mohamed contra Argentina-\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2.7.- Asever\u00f3 &nbsp;que fue condenado por el tribunal dado que presuntamente no pag\u00f3 &nbsp;una suma de dinero exigida desde esa corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2.8.- &nbsp;Y en memorial \u00abcomplementario\u00bb &nbsp;reiter\u00f3 sus s\u00faplicas. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- Esta Sala de &nbsp;la Corte \u2013luego de anulado el primigenio tr\u00e1mite &nbsp;supralegal con prove\u00eddo CSJ ATC1135-2020, 25 nov, rad. &nbsp;00963-01, al tornarse extensivo el reproche a la hom\u00f3loga de &nbsp;Casaci\u00f3n Penal\u2013, dispuso &nbsp;admitir el libelo de amparo, orden\u00f3 librar las comunicaciones &nbsp;de rigor y pidi\u00f3 rendir los informes de que trata el art\u00edculo &nbsp;19 del decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/p>\n<p>LAS RESPUESTAS &nbsp;DE LOS CONVOCADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;La &nbsp;Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Barranquilla remarc\u00f3 que no se atisba trasgresi\u00f3n &nbsp;alguna en los autos que desataron la aspiraci\u00f3n del petente. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- &nbsp;La Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corte manifest\u00f3 &nbsp;atenerse al auto CSJ AP3772-2014, 9 jul., rad. 43557, inadmisorio de &nbsp;la demanda de casaci\u00f3n del tutelante. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Al momento de discusi\u00f3n y aprobaci\u00f3n del proyecto de &nbsp;sentencia no se han recibido m\u00e1s contestaciones. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1.- &nbsp;Al tenor del art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, &nbsp;la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo jur\u00eddico concebido &nbsp;para proteger los derechos fundamentales, cuando son vulnerados o &nbsp;amenazados por los actos u omisiones de las autoridades p\u00fablicas &nbsp;y, en determinadas hip\u00f3tesis, por los particulares, cuya &nbsp;naturaleza subsidiaria y residual no permite sustituir o desplazar a &nbsp;los jueces funcionalmente competentes, ni los escenarios comunes de &nbsp;defensa judicial. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lineamiento jurisprudencial, en trat\u00e1ndose de actuaciones &nbsp;jurisdiccionales, el resguardo cabe de manera excepcional y limitado &nbsp;a la presencia de una irrefutable \u00abv\u00eda &nbsp;de hecho\u00bb, &nbsp;cuando \u00abel &nbsp;proceder ileg\u00edtimo no es dable removerlo a trav\u00e9s de &nbsp;los medios ordinarios previstos en la ley\u00bb &nbsp;(CSJ STC, 11 may. 2001, rad. 2001-00183-01), y por antonomasia, se &nbsp;cumpla el mandato de inmediatez. &nbsp;<\/p>\n<p>2.- Se anticipa la &nbsp;vocaci\u00f3n de improsperidad de la clama dispensada, pues si &nbsp;bien el tutelante result\u00f3 sancionado punitivamente en &nbsp;apelaci\u00f3n por \u00abpeculado &nbsp;por apropiaci\u00f3n a favor de terceros\u00bb, &nbsp;lo cierto es que la sentencia que as\u00ed lo dispuso se remonta al &nbsp;2 de diciembre de 2013, cuya demanda de casaci\u00f3n, adem\u00e1s, &nbsp;devino inadmitida el 9 de julio de 2014. As\u00ed las cosas, como &nbsp;el fallo de constitucionalidad que acogi\u00f3 la aplicaci\u00f3n &nbsp;de la doble &nbsp;conformidad (C-792\/14) &nbsp;fue proferido el 29 &nbsp;de octubre \u00eddem, &nbsp;fecha posterior a la referida condena, para el caso concreto dicho &nbsp;principio es inaplicable. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;ende \u2013y &nbsp;m\u00e1s all\u00e1 de las motivaciones vertidas por el tribunal &nbsp;disentido en los autos de 4 de febrero y 6 de marzo de 2020\u2013, &nbsp;bajo &nbsp;el entendido de que la trasgresi\u00f3n denunciada en este aspecto &nbsp;es inexistente, la salvaguarda deprecada no encuentra ninguna raz\u00f3n &nbsp;de ser, frente a lo que esta Colegiatura ha delimitado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026[S]i &nbsp;la omisi\u00f3n por la cual la persona se queja no existe, &nbsp;o ya ha sido superada, en el sentido que la pretensi\u00f3n erigida &nbsp;en defensa del derecho conculcado est\u00e1 siendo satisfecha o lo &nbsp;ha sido totalmente (\u2026) la tutela pierde su eficacia y raz\u00f3n &nbsp;de ser, por lo que la posible orden que llegase a impartir el juez &nbsp;del amparo carecer\u00eda de sentido &nbsp;(\u00c9nfasis &nbsp;&#8211; CSJ STC, 13 mar. 2009, rad. 2009-00147-01; reiterada en CSJ STC, 7 &nbsp;nov. 2012, rad. 2012-02211-01; y CSJ STC, 17 sep. 2013, rad. &nbsp;2013-00184-01). &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, sin que resulten de recibo las alegaciones del gestor &nbsp;tendientes a inferir como \u00e9poca de incorporaci\u00f3n de la &nbsp;doble &nbsp;conformidad &nbsp;en Colombia el &nbsp;\u00ab[2]3 &nbsp;de noviembre de 2012 -fecha de Mohamed contra Argentina-\u00bb, &nbsp;en la medida que, sea de acotarlo, a la luz de la jurisprudencia &nbsp;constitucional patria vigente dicha data no constituye hito temporal &nbsp;para la aplicaci\u00f3n del principio en menci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3.- &nbsp;Sea &nbsp;oportuno reiterar que aunque la Corte Constitucional en el precedente &nbsp;CC SU-146\/20 haya ampliado el margen de la doble &nbsp;conformidad &nbsp;a las primeras sentencias condenatorias emitidas con posterioridad al &nbsp;30 de enero de 2014 (fecha en que la Corte Interamericana de Derechos &nbsp;Humanos dict\u00f3 el fallo \u00abLiakat &nbsp;Ali Alibux Vs Suriname\u00bb), &nbsp;para esta Sala de Casaci\u00f3n el referente temporario de &nbsp;aplicaci\u00f3n de ese principio es el del proferimiento de la &nbsp;pluricitada C-792\/14 (es decir, el 29 &nbsp;de octubre de 2014). &nbsp;<\/p>\n<p>Ello, &nbsp;toda vez que tal precedente C-792 fue el que conllev\u00f3 a la &nbsp;expedici\u00f3n del Acto Legislativo 01 de 2018 (sobre el derecho a &nbsp;\u00abimpugnar &nbsp;la primera sentencia condenatoria\u00bb) &nbsp;y, adem\u00e1s, del organismo regional fluyen veredictos anteriores &nbsp;al tenido en cuenta por el tribunal patrio de constitucionalidad en &nbsp;la SU-146, como por ejemplo los que invoca el titular del presente &nbsp;resguardo, en los que se preserv\u00f3 la garant\u00eda. &nbsp;<\/p>\n<p>Total, &nbsp;que esta Sala de la Corte, en CSJ STC4344-2020, 13 jul., rad. &nbsp;00921-00 (reiterada en STC10384-2020, 23 nov., rad. 02395-00), acerca &nbsp;de la postura acabada de rescatar, doctrin\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026)La &nbsp;Sala, en coherencia con el ordenamiento Nacional, considera prudente &nbsp;dar eficacia a la vigencia de la garant\u00eda desde la fecha &nbsp;cuando se dict\u00f3 la sentencia C-792 de 2[01]4, por cuanto, al &nbsp;analizar diferentes decisiones de la Corte Interamericana, hubo casos &nbsp;anteriores al de Liakat Ali Alibux, donde el mismo organismo protegi\u00f3 &nbsp;la garant\u00eda en cuesti\u00f3n, los cuales corresponden a &nbsp;fechas anteriores a la seleccionada por la Corte Constitucional &nbsp;local. &nbsp;<\/p>\n<p>Justamente, &nbsp;cual atr\u00e1s se record\u00f3, hubo un precedente &nbsp;interamericano, con m\u00e1s de una d\u00e9cada de antelaci\u00f3n, &nbsp;consistente en el caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica, que se decidi\u00f3 &nbsp;el 2 de julio de 2004, posteriormente, hubo algunos otros. Luego, en &nbsp;esas condiciones, la data 30 de enero de 2014 del caso Liakat, aunque &nbsp;justificada en el pensamiento de la hom\u00f3loga constitucional, &nbsp;deviene casual y deleznable en la b\u00fasqueda de un criterio &nbsp;estable para esta Sala, porque bien podr\u00eda haber sido otro &nbsp;juicio diferente, el baremo para la aplicaci\u00f3n de la doble &nbsp;conformidad jur\u00eddica. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;la Sala, sean aforados o no, en asuntos de este linaje, considera &nbsp;prudente aplicar la garant\u00eda desde la fecha de la emisi\u00f3n &nbsp;de la sentencia C-792 de 2014, el veintinueve (29) de octubre de dos &nbsp;mil catorce (2014), &nbsp;y no desde el treinta (30) de enero de dos mil catorce (2014), data &nbsp;del caso interamericano Liakat Al\u00ed Alibux. &nbsp;<\/p>\n<p>La misma Corte &nbsp;Constitucional, en la C-792 de 2014, cita algunos de los juicios m\u00e1s &nbsp;relevantes y, el anterior, es apenas uno de ellos, en procura de &nbsp;materializar la garant\u00eda debatida. En efecto, enunci\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[S]e encuentran las sentencias en los casos Herrera Ulloa vs Costa &nbsp;Rica, Barreto Leiva vs Venezuela, V\u00e9lez Loor vs Panam\u00e1 &nbsp;y Liakat Al\u00ed Alibux vs Suriname (\u2026)\u201d , de donde &nbsp;luego infiri\u00f3: \u201cEn todos estos eventos, la Corte IDH &nbsp;encontr\u00f3 que los Estados eran responsables por la vulneraci\u00f3n &nbsp;del derecho previsto en el art\u00edculo 8.2.h. de la CADH\u201d , &nbsp;pasando a dar por demostrado el d\u00e9ficit de garant\u00eda &nbsp;tocante con un \u201c(\u2026) elemento normativo omitido, relativo &nbsp;a la previsi\u00f3n de un recurso judicial que materialice el &nbsp;derecho a la impugnaci\u00f3n del primer fallo condenatorio en el &nbsp;marco de un juicio penal, constituye un elemento estructural del &nbsp;proceso, y [que] por tanto, se proyecta en toda la normativa procesal &nbsp;penal, y adem\u00e1s, implica el redise\u00f1o de una amplia gama &nbsp;de instituciones (\u2026)\u201d , para finalmente resolver en el &nbsp;ordinal primero de la sentencia: \u201cDeclarar la &nbsp;inconstitucionalidad con efectos diferidos, y en los t\u00e9rminos &nbsp;se\u00f1aladas en el numeral segundo de la parte resolutiva de esta &nbsp;providencia, de las expresiones demandadas contenidas en los &nbsp;art\u00edculos 20, 32, 161, 176, 179, 179B, 194 y 481 de la Ley 906 &nbsp;de 2004, en cuanto omiten la posibilidad de impugnar todas las &nbsp;sentencias condenatorias (\u2026)\u201d . &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Civil, partir\u00e1 de la fecha, 29 de &nbsp;octubre de 2014, porque da mayor seguridad a las decisiones que viene &nbsp;tomando en sus fallos constitucionales, frente a esta garant\u00eda, &nbsp;implementada con la aprobaci\u00f3n y entrada en vigencia del Acto &nbsp;Legislativo 01 de 2018, &nbsp;cuando se provey\u00f3 la Sala de juzgamiento de primera instancia &nbsp;en esta Corte. La data de la sentencia C-792 de 2014 representa la &nbsp;recepci\u00f3n oficial por v\u00eda jurisprudencial con efectos &nbsp;erga omnes en el ordenamiento constitucional colombiano y en el &nbsp;procedimiento penal de la garant\u00eda gracias &nbsp;a la declaraci\u00f3n &nbsp;de inconstitucionalidad por omisi\u00f3n legislativa de algunas &nbsp;reglas penales atr\u00e1s rese\u00f1adas, al hallarse nuestro &nbsp;sistema de juzgamiento en contrav\u00eda con m\u00faltiples &nbsp;instrumentos internacionales, y por su definida estructura &nbsp;inconvencional, al apartarse derechamente del art. 8.2 de la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana, pacto, al cual se adhiri\u00f3 el &nbsp;Estado colombiano. &nbsp;<\/p>\n<p>Por supuesto, &nbsp;esa subregla no puede ser una camisa de fuerza, por cuanto analizados &nbsp;diferentes est\u00e1ndares, como algunos de los se\u00f1alados en &nbsp;la sentencia SU-146 del 21 de mayo de 2020, de Arias Leiva bien podr\u00e1 &nbsp;darse v\u00eda a hip\u00f3tesis diferentes, tales como de hechos &nbsp;acaecidos en el pasado, con respecto a juzgamientos no adelantados &nbsp;a\u00fan, o en curso, o con sentencias a\u00fan no emitidas, o &nbsp;sin ejecutoriar, o de todas las que se expidan con posterioridad a la &nbsp;data adoptada, por virtud del principio de favorabilidad que, en cada &nbsp;evento concreto, se analizar\u00edan. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta Sala bien &nbsp;podr\u00eda tomar alguno de los otros casos donde la Corte &nbsp;Interamericana dispuso el reconocimiento de la garant\u00eda como &nbsp;el atr\u00e1s rese\u00f1ado, el Ulloa Herrera del 2004, uno de &nbsp;los primeros en el tiempo para el reconocimiento de esa conquista, o &nbsp;el seleccionado por la Corte Constitucional del 30 de enero del 2014, &nbsp;pero cualquiera de ellos har\u00eda voluble el fundamento del apoyo &nbsp;decisional, ante la pluralidad de juicios con diferentes fechas que &nbsp;le podr\u00edan dar soporte, o ante la debilidad de las razones &nbsp;para honrarlo. &nbsp;<\/p>\n<p>Por tanto, la &nbsp;fecha de emisi\u00f3n de la sentencia C-792 de 2014, ser\u00e1, &nbsp;mientras no se expida el correspondiente estatuto normativo, el &nbsp;fundamento, por parte de esta Sala para encarar el an\u00e1lisis y &nbsp;juzgamiento de las acciones constitucionales de amparo que en la &nbsp;materia se formulen en atenci\u00f3n a las razones atr\u00e1s &nbsp;expuestas, y a los siguientes motivos relevantes: &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Hasta la &nbsp;expedici\u00f3n de la C-792 de 2014, todas las decisiones de &nbsp;revisi\u00f3n de tutelas o de acciones de constitucionalidad &nbsp;planteadas, desecharon la aplicaci\u00f3n de la impugnaci\u00f3n &nbsp;especial con car\u00e1cter integral. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Por virtud &nbsp;de los efectos \u201cerga omnes de las sentencias de &nbsp;inconstitucionalidad\u201d que por su propia naturaleza despliegan, &nbsp;seg\u00fan la regla 243 de la Carta vigente en nuestro &nbsp;ordenamiento, en cuanto dispone: \u201cLos fallos que la Corte dicte &nbsp;en ejercicio del control jurisdiccional hacen tr\u00e1nsito a cosa &nbsp;juzgada constitucional\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4. Por el &nbsp;respeto a la Carta y al principio de supremac\u00eda constitucional &nbsp;que esta Sala debe, as\u00ed como al precedente de naturaleza &nbsp;constitucional dimanado de las decisiones de control constitucional, &nbsp;que juzgan el ordenamiento interno; as\u00ed como por las secuelas &nbsp;de la cosa juzgada constitucional de la C-792 de 2014, como por sus &nbsp;efectos imperativos que exceden los l\u00edmites de las decisiones &nbsp;interpartes, interpares o inter communis. &nbsp;<\/p>\n<p>5. Al advertir &nbsp;que la C-792 de 2014 dio por demostrada imperativamente la omisi\u00f3n &nbsp;legislativa con relaci\u00f3n a la doble conformidad o impugnaci\u00f3n &nbsp;especial declarando la \u201c(\u2026) &nbsp;inconstitucionalidad (\u2026) &nbsp;de las expresiones demandadas contenidas en los art\u00edculos 20, &nbsp;32, 161, 176, 179, 179B, 194 y 481 de la Ley 906 de 2004, en cuanto &nbsp;omiten la posibilidad de impugnar todas las sentencias condenatorias &nbsp;(\u2026)\u201d . &nbsp;<\/p>\n<p>Por supuesto, &nbsp;no desconoce esta Sala, como en p\u00e1rrafos anteriores se expuso, &nbsp;la posibilidad de dar aplicaciones excepcionales en asuntos que &nbsp;soporten el an\u00e1lisis de criterios de ponderaci\u00f3n de la &nbsp;propia Sala, ajustados a la C-792 de 2014 y a los expuestos en la SU &nbsp;146 de 2020: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;(i) [E]l momento en el que se profiri\u00f3\u0301 la sentencia &nbsp;condenatoria, con miras a determinar si para tal fecha ya exist\u00eda &nbsp;un est\u00e1ndar &nbsp;internacional configurado en el sentido en el que ahora se reclama &nbsp;por el accionante; (ii) [e]l tipo de garant\u00eda &nbsp;de que se trata, esto es, un derecho subjetivo de aplicaci\u00f3n &nbsp;inmediata que encuentra en el escenario del juicio penal su espacio &nbsp;de protecci\u00f3n; y, (iii) (\u2026) la permanencia en el tiempo &nbsp;de las consecuencias que emanan de la aplicaci\u00f3n de un &nbsp;est\u00e1ndar que no se ajusta -ahora- a la interpretaci\u00f3n &nbsp;correcta del derecho al debido proceso (\u2026)\u201d\u2026 &nbsp;(Destacado ajeno al texto original). &nbsp;<\/p>\n<p>4.- Por \u00faltimo, &nbsp;la &nbsp;acusaci\u00f3n del peticionario que aduce que el motivo de la &nbsp;condena en apelaci\u00f3n fue no pagar una suma de dinero &nbsp;supuestamente exigida &nbsp;desatiende el presupuesto de subsidiariedad, pues si \u00e9l estima &nbsp;que se cometieron conductas penal o disciplinariamente reprobables, a &nbsp;su arbitrio est\u00e1 impetrar la respectiva denuncia o queja ante &nbsp;las autoridades correspondientes, con &nbsp;la responsabilidad derivada de las ulteriores consecuencias. &nbsp;<\/p>\n<p>Tocante &nbsp;con dicho punto, esta Colegiatura ha doctrinado que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u2026[E]s &nbsp;preciso indicar que si el aqu\u00ed convocante estima que alguno de &nbsp;los intervinientes incurri\u00f3 en conductas disciplinarias y &nbsp;penales que deben averiguarse, y cuenta con los elementos y &nbsp;argumentos necesarios para sostener su denuncia, est\u00e1 &nbsp;facultado para radicar en forma directa la noticia criminal o &nbsp;sancionatoria respectiva, haci\u00e9ndose por supuesto responsable &nbsp;de su gesti\u00f3n y consecuencias. Sobre el punto ha dicho la &nbsp;Sala: \u2018En relaci\u00f3n a la petici\u00f3n de compulsar &nbsp;copias a la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, el &nbsp;peticionario queda en plena libertad de formular la correspondiente &nbsp;denuncia penal toda vez que no se cuentan con los elementos de juicio &nbsp;para determinar la existencia de un delito\u2026 &nbsp;(CSJ &nbsp;STC13871-2016, STC14669-2016 y STC13994-2017). &nbsp;<\/p>\n<p>5.- &nbsp;Lo consignado, entonces, impone no acceder a la salvaguarda aclamada. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, deniega &nbsp;el &nbsp;amparo solicitado. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;por el medio m\u00e1s expedito a los interesados y, si el &nbsp;pronunciamiento no es impugnado, rem\u00edtanse las diligencias a &nbsp;la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;<\/p>\n<p>Ausencia &nbsp;justificada &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC038-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; STC038-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2020-03352-00 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veinte de enero de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veinte (20) de enero de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela incoada por Bernardo Hoyos Montoya &nbsp;frente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-52993","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52993","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52993"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52993\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52993"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52993"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52993"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}