{"id":53035,"date":"2024-05-17T17:59:52","date_gmt":"2024-05-17T17:59:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc083-2021\/"},"modified":"2024-05-17T17:59:52","modified_gmt":"2024-05-17T17:59:52","slug":"stc083-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc083-2021\/","title":{"rendered":"STC083 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC083-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado ponente &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2020-03449-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veinte de enero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., veintiuno (21) de enero de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por Iader &nbsp;Wilhelm Barrios Hern\u00e1ndez contra &nbsp;la &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal y la Procuradur\u00eda Segunda &nbsp;Delegada para dicha Corporaci\u00f3n, con &nbsp;ocasi\u00f3n de la causa criminal adelantada al aqu\u00ed quejoso &nbsp;por los delitos de \u201cfraude &nbsp;procesal y falsedad material en documento p\u00fablico\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El &nbsp;petente requiere la protecci\u00f3n de los derechos al debido &nbsp;proceso y acceso a la administraci\u00f3n de justicia, &nbsp;presuntamente vulnerados por las autoridades accionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del &nbsp;ruego tuitivo y sus anexos se extrae como base de su reclamo, lo &nbsp;siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juzgado Cincuenta &nbsp;y Dos Penal del Circuito de Bogot\u00e1, mediante sentencia de 7 de &nbsp;septiembre de 2018, impuso pena privativa de la libertad de 84 meses &nbsp;de prisi\u00f3n a Iader Wilhelm Barrios Hern\u00e1ndez por los &nbsp;punibles de \u201cfraude &nbsp;procesal y falsedad material en documento p\u00fablico\u201d, &nbsp;decisi\u00f3n confirmada por la Sala Penal del Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de esta ciudad el 24 de mayo de 2019. &nbsp;<\/p>\n<p>Acota &nbsp;el &nbsp;actor que impetr\u00f3 demanda de casaci\u00f3n, inadmitida por &nbsp;la Sala especializada de esta Corte el 9 de septiembre de 2020, por &nbsp;tanto, elev\u00f3 \u201crecurso &nbsp;de insistencia\u201d &nbsp;ante la Procuradur\u00eda Segunda Delegada para la Casaci\u00f3n &nbsp;Penal, petici\u00f3n desestimada el 19 de noviembre pasado. &nbsp;<\/p>\n<p>Esgrime &nbsp;que &nbsp;los convocados conculcaron sus garant\u00edas fundamentales, pues &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;si &nbsp;consideraban que el libelo adolec\u00eda de falencias de t\u00e9cnica &nbsp;casacional, de todos modos, han debido superar estos supuestos &nbsp;defectos y proceder a pronunciarse de fondo en punto de las censuras &nbsp;all\u00ed planteadas, como se establece en el mandato contenido en &nbsp;el art\u00edculo 184, inciso 3\u00b0 del [C.P.P.] &nbsp;(\u2026), &nbsp;pues &nbsp;es evidente que el conjunto de elementos materiales de prueba &nbsp;obrantes en la actuaci\u00f3n, en modo alguno permiten establecer &nbsp;el convencimiento de la responsabilidad penal [endilgada &nbsp;en su] &nbsp;contra, m\u00e1s all\u00e1 de toda duda, que normativamente (\u2026) &nbsp;se exige para proferir [una] &nbsp;sentencia condenatoria (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirma &nbsp;que la referida demanda de casaci\u00f3n debi\u00f3 ser admitida, &nbsp;pues \u201ctanto &nbsp;en lo formal, como en lo material\u201d, &nbsp;se \u201cdemostr\u00f3\u201d &nbsp;la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u201cpor &nbsp;parte del fallador de segundo grado, corolario de su incursi\u00f3n &nbsp;en sendos errores de hecho y de derecho\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Exige, en &nbsp;concreto se ordene la admisi\u00f3n del comentado libelo. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. Respuesta &nbsp;de los accionados &nbsp;<\/p>\n<p>1. La Procuradur\u00eda &nbsp;General de la Naci\u00f3n se opuso al ruego resaltando la legalidad &nbsp;de su proceder. &nbsp;<\/p>\n<p>2. La Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Penal manifest\u00f3 atenerse a los argumentos &nbsp;expuestos en la providencia emitida por esa corporaci\u00f3n dentro &nbsp;del asunto bajo estudio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Iader &nbsp;Wilhelm Barrios Hern\u00e1ndez censura puntalmente: i) el prove\u00eddo &nbsp;de 9 de septiembre de 2020, mediante el cual la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal inadmiti\u00f3 el libelo de casaci\u00f3n formulado contra &nbsp;el fallo de segunda instancia emitido en la causa criminal adelantada &nbsp;en su contra por los delitos de \u201cfraude &nbsp;procesal y falsedad material en documento p\u00fablico\u201d; &nbsp;y ii) la decisi\u00f3n de la Procuradur\u00eda Segunda Delegada &nbsp;para la Casaci\u00f3n Penal de abstenerse de formular recurso de &nbsp;insistencia frente a la citada inadmisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Es pertinente indicar que el &nbsp;referido remedio extraordinario impone al libelista cumplir los &nbsp;requisitos de fondo y de forma previstos por el legislador para el &nbsp;\u00e9xito de la censura; la ausencia de rigor t\u00e9cnico o de &nbsp;los requerimientos legales al formular el cargo para demostrar los &nbsp;errores de la sentencia recurrida, no es tarea que pueda ser superada &nbsp;por medio de la tutela, porque \u00e9sta no es instrumento para &nbsp;suplir la ineptitud formal de la demanda de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;formal &nbsp;o lo instrumental es garant\u00eda para materializar la igualdad &nbsp;ante la ley y para frenar la arbitrariedad, por tanto, no se trata de &nbsp;exceso ritual manifiesto, sino de prerrogativas irrenunciables, cuyo &nbsp;respeto es finalidad del proceso para la realizaci\u00f3n del &nbsp;derecho sustancial. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Auscultadas &nbsp;las decisiones atacadas, no emerge arbitrariedad con entidad &nbsp;suficiente como para permitir el paso a esta excepcional justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. En primer &nbsp;lugar, la Sala de Casaci\u00f3n Penal frente &nbsp;al cargo por \u201cviolaci\u00f3n &nbsp;indirecta de la ley sustancial derivada del error de derecho por &nbsp;falso juicio de convicci\u00f3n\u201d, &nbsp;elevado por el recurrente, tras afirmar que fue condenado \u201ccon &nbsp;base exclusiva en prueba de referencia\u201d, &nbsp;expres\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]l &nbsp;censor confunde los conceptos de prueba de referencia y prueba &nbsp;directa o indirecta, por la otra, pese a que se trata de figuras &nbsp;jur\u00eddicas dis\u00edmiles, no susceptibles de equipararse\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;primero corresponde a declaraciones recaudadas fuera del debate oral, &nbsp;y la segunda se refiere a la conexi\u00f3n o v\u00ednculo del &nbsp;medio probatorio con el hecho que integra el tema de prueba (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]l &nbsp;demandante parti\u00f3 de la idea equivocada, de acuerdo con la &nbsp;cual el mandato del inciso final del art\u00edculo 381 de la Ley &nbsp;906 de 2004 \u2013 La sentencia condenatoria no podr\u00e1 &nbsp;fundamentarse exclusivamente en pruebas de referencia-, exige para &nbsp;poder condenar, la pr\u00e1ctica dentro del juicio oral de prueba &nbsp;directa, afirmaci\u00f3n que no s\u00f3lo desconoce la postura de &nbsp;la Sala, seg\u00fan la cual la responsabilidad penal puede estar &nbsp;basada en prueba indirecta (CSJ SP2709-2018, Rad. 50637; CSJ SP 30 &nbsp;Mar. 2006, Rad. 24468; CSJ SP3332-2016, Rad. 43866); sino que termina &nbsp;siendo un absurdo de imposible obtenci\u00f3n en la mayor parte de &nbsp;los casos\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSumado &nbsp;a lo anterior, el demandante se equivoca al relacionar los &nbsp;testimonios rendidos por Jos\u00e9 Omar D\u00edaz Fl\u00f3rez, &nbsp;Amanda Ruth Salinas Celis, Nubia Reyes Zipa, Karina Camargo Robles, &nbsp;Noelsy Zuluaga Arias, Diana Maritza Daza Jim\u00e9nez y Jos\u00e9 &nbsp;Guillermo Amaya, como pruebas de referencia, pues, las declaraciones &nbsp;relacionadas, a m\u00e1s de referirse a lo que los atestantes &nbsp;percibieron de forma directa, fueron practicadas en el desarrollo del &nbsp;juicio oral, en donde se garantiz\u00f3 el derecho a la &nbsp;contradicci\u00f3n, por lo que se concluye, dichas probanzas no &nbsp;ostentan tal categor\u00eda\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cNo &nbsp;cabe duda, entonces, que el impugnante se equivoc\u00f3 al elegir &nbsp;la v\u00eda casacional, pues, se insiste, el falso juicio de &nbsp;convicci\u00f3n es un error de derecho que se comete cuando no se &nbsp;otorga a la prueba el m\u00e9rito preestablecido en la ley o se &nbsp;asigna uno diverso al que aquella le atribuye, yerro que ninguna &nbsp;relaci\u00f3n tiene con la falta de valoraci\u00f3n de una &nbsp;prueba, o con la deformaci\u00f3n de la misma por el juzgador, o &nbsp;con la ruptura de las reglas de la sana cr\u00edtica por parte del &nbsp;fallador al momento de otorgarle m\u00e9rito suasorio a determinada &nbsp;evidencia\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;relaci\u00f3n &nbsp;al ataque por \u201cviolaci\u00f3n &nbsp;indirecta de la ley sustancial por error de hecho por falso &nbsp;raciocinio\u201d, &nbsp;la corporaci\u00f3n fustigada, sostuvo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDice &nbsp;el censor que el Tribunal conden\u00f3 a IADER WILHELM BARRIOS &nbsp;HERN\u00c1NDEZ con prueba indiciaria, la cual fue mal construida &nbsp;porque en la creaci\u00f3n de la inferencia l\u00f3gica el &nbsp;Tribunal aplic\u00f3 unos enunciados que no se constituyen en &nbsp;m\u00e1ximas de la experiencia. &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;A &nbsp;partir de [los] &nbsp;hechos indicadores debidamente acreditados, el Ad-quem cre\u00f3 el &nbsp;indicio del m\u00f3vil para delinquir apoyado en la m\u00e1xima &nbsp;de la experiencia seg\u00fan la cual Quien act\u00faa en forma &nbsp;delictuosa, busca en general y como contrapartida una ventaja, un &nbsp;bien o la evitaci\u00f3n de un mal, y concluy\u00f3 que la \u00fanica &nbsp;persona que pod\u00eda resultar beneficiada con el levantamiento de &nbsp;la medida de embargo del inmueble identificado con la matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria N\u00b0 070-147047, creando un oficio espurio e &nbsp;inscribi\u00e9ndolo en el folio de matr\u00edcula inmobiliaria &nbsp;respectivo, era el propietario del inmueble, IADER WILHELM BARRIOS &nbsp;HERN\u00c1NDEZ, en tanto que, para cuando se celebr\u00f3 el &nbsp;contrato de compraventa \u2013 13 de septiembre de 2012-, ya se &nbsp;hab\u00eda elaborado el documento falso \u2013 22 de agosto de &nbsp;2012\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAdem\u00e1s, &nbsp;el Tribunal cre\u00f3 el indicio de las manifestaciones posteriores &nbsp;al delito, que consiste en los hechos o circunstancias de los cuales &nbsp;se infiere que el sindicado desarrolla esa conducta en virtud de su &nbsp;participaci\u00f3n en el delito\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;efecto, 22 d\u00edas despu\u00e9s de la elaboraci\u00f3n del &nbsp;oficio espurio, IADER WILHELM BARRIOS HERN\u00c1NDEZ suscribi\u00f3 &nbsp;un contrato de promesa de compraventa, mediante el cual prometi\u00f3 &nbsp;en venta el inmueble que estaba afectado con la medida cautelar &nbsp;decretada por el Juzgado 3\u00ba Civil del Circuito, la cual fue &nbsp;levantada con la introducci\u00f3n del documento falso en la &nbsp;Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Tunja\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEntonces, &nbsp;si IADER WILHELM BARRIOS HERN\u00c1NDEZ no particip\u00f3 en la &nbsp;elaboraci\u00f3n del oficio espurio y en la incorporaci\u00f3n &nbsp;del mismo ante la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos &nbsp;de Tunja para su correspondiente inscripci\u00f3n, no se entiende &nbsp;c\u00f3mo se comprometi\u00f3 a vender el inmueble sobre el que &nbsp;\u00e9l conoc\u00eda reposaba una medida cautelar de embargo, lo &nbsp;que indefectiblemente lo sacaba del comercio\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;frente al &nbsp;cargo por violaci\u00f3n &nbsp;directa de la ley sustancial, elevado por el casacionista, explic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAsevera &nbsp;el recurrente que el Tribunal incurri\u00f3 en el error referido, &nbsp;por &nbsp;interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo 31 del &nbsp;C\u00f3digo Penal, pues, luego de dosificar la pena por el delito &nbsp;base \u2013 fraude procesal- en 72 meses, la increment\u00f3 en 22 &nbsp;meses por el delito concursal \u2013 falsedad material en documento &nbsp;p\u00fablico- en forma desproporcionada, en tanto que, en su &nbsp;sentir, la &nbsp;pena que resultar\u00eda proporcionada y adecuada en este caso &nbsp;ser\u00eda 80 meses de prisi\u00f3n, por lo que solicita a la &nbsp;Corte que imponga esta pena (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;defensor no defini\u00f3 de qu\u00e9 manera los argumentos &nbsp;plasmados en el fallo impugnado representan alg\u00fan tipo de &nbsp;violaci\u00f3n en sede de casaci\u00f3n, cuando menos, la &nbsp;objetiva planteada por la v\u00eda directa de la ley sustancial; &nbsp;simplemente insiste en sus argumentos ante la Corte, con la &nbsp;pretensi\u00f3n de imponer su particular dosificaci\u00f3n &nbsp;punitiva porque le parece es las m\u00e1s adecuada y proporcional, &nbsp;por encima de la labor adelantada por los falladores y sin &nbsp;desarrollar ninguna cr\u00edtica, raz\u00f3n suficiente para &nbsp;inadmitir el cargo\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAdem\u00e1s, &nbsp;el an\u00e1lisis del proceso de dosificaci\u00f3n punitiva &nbsp;adelantado por el A-quo y refrendado por el Tribunal, se muestra &nbsp;acorde con los mandatos fijados en el art\u00edculo 31 del C\u00f3digo &nbsp;Penal, a la hora de fijar la pena en raz\u00f3n de un concurso de &nbsp;delitos, en tanto que, luego de partir de la pena m\u00e1s grave, &nbsp;la increment\u00f3 en una proporci\u00f3n \u2013 22 meses- que &nbsp;nunca supero ninguno de los l\u00edmites all\u00ed dispuestos\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. Por su parte, &nbsp;el Ministerio P\u00fablico en el memorial de 19 de noviembre de &nbsp;2020, expuso las razones por las cuales no formul\u00f3 la &nbsp;insistencia reclamada por el condenado, precisando: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]l &nbsp;recurrente present\u00f3 alegatos de instancia, con base en las &nbsp;razones o motivos de disenso frente a las decisiones de primera y &nbsp;segunda instancia, sin que mediara otra argumentaci\u00f3n que &nbsp;ponga de relieve eventuales errores de la Corte; no refut\u00f3 las &nbsp;explicaciones que sirvieron de sustento a la Sala Penal para no &nbsp;seleccionar la demanda y por lo tanto no ofreci\u00f3 a la Delegada &nbsp;elementos con base en los cuales entrar a verificar si se inadmiti\u00f3 &nbsp;una demanda que estuviese adecuadamente presentada. No obstante, del &nbsp;estudio realizado a las actuaciones, concluye esta Delegada que no &nbsp;existe m\u00e9rito para acudir al mecanismo de insistencia ante la &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia para &nbsp;que su demanda sea admitida, pues, de un lado la misma no cuenta con &nbsp;los presupuestos t\u00e9cnicos para ello; y, adicionalmente, no se &nbsp;observa que la sentencia de segunda instancia haya menoscabado &nbsp;derechos y garant\u00edas fundamentales que ameriten que el &nbsp;Tribunal de Casaci\u00f3n supere los defectos de la demanda para &nbsp;decidir de fondo\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c[E]l &nbsp;recurso extraordinario de casaci\u00f3n no se puede constituir como &nbsp;una tercera instancia habilitada para rebatir valoraciones &nbsp;probatorias o asuntos propios del transcurso procesal de primera y &nbsp;segunda instancia, el censor no concret\u00f3, como le &nbsp;correspond\u00eda, el medio de prueba objeto de censura. Le asiste &nbsp;la raz\u00f3n a la Corte en inadmitir la demanda por cuanto los &nbsp;cargos propuestos deben superar las exigencias de claridad, precisi\u00f3n &nbsp;y fundamentaci\u00f3n que exige la casaci\u00f3n; t\u00e9cnica &nbsp;que no se observa en la demanda presentada\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Independientemente &nbsp;de prohijar o no las decisiones rese\u00f1adas en precedencia, lo &nbsp;cierto es, las mismas no se denotan descabelladas sino objetivas y &nbsp;acorde con el libelo analizado, del cual, por un lado, la corporaci\u00f3n &nbsp;tutelada coligi\u00f3 la existencia de desatinos en la sustentaci\u00f3n &nbsp;de los cargos atribuidos al Tribunal Superior del Distrito Judicial &nbsp;de Bogot\u00e1, desaciertos que condujeron a adoptar la &nbsp;determinaci\u00f3n ahora reprochada. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;por el otro, la &nbsp;falta de precisi\u00f3n del recurrente en indicarle al Ministerio &nbsp;P\u00fablico los yerros en los cuales incurri\u00f3 la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Penal al inadmitir el memorado remedio &nbsp;extraordinario, pues su argumento iba dirigido a censurar aspectos de &nbsp;la sentencia de primera y segunda instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;preciso recordar que la sola divergencia conceptual no puede ser &nbsp;venero para &nbsp;demandar el amparo constitucional porque la tutela no es instrumento &nbsp;para definir cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico en las &nbsp;hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni &nbsp;cu\u00e1l de las inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos &nbsp;es la m\u00e1s acertada o la m\u00e1s correcta para dar lugar a &nbsp;la intervenci\u00f3n del juez constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>Al respecto, esta &nbsp;Corte ha dicho: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de &nbsp;hecho, la rese\u00f1ada providencia consigna, en suma, un criterio &nbsp;interpretativo de los hechos y de las pruebas coherente que, como &nbsp;tal, debe ser respetado, aunque \u00e9ste pueda ser susceptible de &nbsp;otra ex\u00e9gesis; es decir, para expresarlo &nbsp;brevemente: aunque &nbsp;la Sala pudiera discrepar de la tesis admitida por los juzgadores de &nbsp;instancia accionados, esa disonancia no es motivo para calificar como &nbsp;absurda la referida sentencia\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Siguiendo &nbsp;los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos2 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la intervenci\u00f3n de esta Corte para declarar &nbsp;inconvencional la actuaci\u00f3n atacada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tratado citado resulta aplicable por virtud &nbsp;del canon 9 de la Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En sentido &nbsp;an\u00e1logo, la regla 93 ej\u00fasdem, &nbsp;indica: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>5.1. Aunque podr\u00eda &nbsp;argumentarse la viabilidad del control de convencionalidad s\u00f3lo &nbsp;en decursos donde se halla el quebranto de garant\u00edas &nbsp;sustanciales o cuando la normatividad interna es contraria a la &nbsp;internacional sobre derechos humanos, se estima trascendente efectuar &nbsp;dicho seguimiento en todos los asuntos donde se debata la &nbsp;conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo aducido porque &nbsp;la enunciada herramienta le permite a los Estados materializar el &nbsp;deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio5. &nbsp;<\/p>\n<p>No sobra advertir &nbsp;que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local de los pa\u00edses &nbsp;que la han suscrito y aprobado, no constituye un sistema opcional o &nbsp;de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos patrios; sino que en &nbsp;estos casos cobra vigencia plena y obligatoriedad con car\u00e1cter &nbsp;impositivo para todos los servidores estatales, debiendo realizar no &nbsp;solamente un control legal y constitucional, sino tambi\u00e9n el &nbsp;convencional; con mayor raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de &nbsp;constitucionalidad sin quedar al arbitrio de las autoridades su &nbsp;gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2. El aludido &nbsp;control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir judicial &nbsp;y pedag\u00f3gicamente tal cual se le ha ordenado a los Estados &nbsp;denunciados \u2013incluido Colombia6, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales7; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas8. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir en la &nbsp;aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de la &nbsp;Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en providencias &nbsp;como la presente, le permite no s\u00f3lo a las autoridades conocer &nbsp;e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas internacionalmente, &nbsp;en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos humanos, sino a la &nbsp;ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo grado de &nbsp;salvaguarda de sus prerrogativas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las garant\u00edas fundamentales en el marco &nbsp;del sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Por &nbsp;los &nbsp;argumentos anteriores, el amparo deprecado ser\u00e1 desestimado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;NEGAR la &nbsp;tutela solicitada por &nbsp;Iader &nbsp;Wilhelm Barrios Hern\u00e1ndez contra la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal y la Procuradur\u00eda General de la Naci\u00f3n, con &nbsp;ocasi\u00f3n de la causa criminal adelantada al aqu\u00ed quejoso &nbsp;por los delitos de \u201cfraude &nbsp;procesal y falsedad material en documento p\u00fablico\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica, &nbsp;a todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA &nbsp;VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA &nbsp;RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA &nbsp;BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>ACLARACI\u00d3N &nbsp;DE VOTO &nbsp;<\/p>\n<p>Aunque &nbsp;comparto la decisi\u00f3n adoptada por la &nbsp;Honorable Sala, dado el acierto en su motivaci\u00f3n, &nbsp;respetuosamente aclaro mi voto con el &nbsp;exclusivo prop\u00f3sito de resaltar que se torna innecesario en el &nbsp;ejercicio jurisdiccional cotidiano, incluir de forma gen\u00e9rica &nbsp;y autom\u00e1tica una menci\u00f3n sobre el empleo del denominado &nbsp;\u00abcontrol de convencionalidad\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Ciertamente, &nbsp;de conformidad con la propia jurisprudencia &nbsp;de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, cuando un Estado ha &nbsp;ratificado un tratado internacional como la Convenci\u00f3n &nbsp;Americana, surge, entre otros deberes, el imperativo para sus jueces &nbsp;de examinar ex officio, &nbsp;en sus decisiones, la vigencia material de lo pactado. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;esta manera, el \u00abcontrol de &nbsp;convencionalidad\u00bb comporta una &nbsp;actitud de consideraci\u00f3n continua que deber\u00e1 acentuarse &nbsp;y manifestarse expresamente, tan solo en aquellos pronunciamientos &nbsp;donde se advierta comprometido o amenazado \u00abel &nbsp;efecto \u00fatil de la Convenci\u00f3n\u00bb9, &nbsp;lo cual acontecer\u00e1 en los eventos donde pueda verse \u00abmermado &nbsp;o anulado por la aplicaci\u00f3n de leyes contrarias a sus &nbsp;disposiciones, objeto y fin del instrumento internacional o del &nbsp;est\u00e1ndar internacional de protecci\u00f3n de los derechos &nbsp;humanos\u00bb10; &nbsp;todo lo cual resulta ajeno al presente caso. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;los anteriores t\u00e9rminos dejo fundamentada mi aclaraci\u00f3n &nbsp;de voto con comedida reiteraci\u00f3n de &nbsp;mi respeto por la Honorable Sala de Casaci\u00f3n Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 00367-00, reiterado el 3 de junio de 2011, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exp. 00974-01 y el 18 de enero de 2012. &nbsp;<\/p>\n<p>2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>4 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330 &nbsp;<\/p>\n<p>6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CIDH. Caso Trabajadores Cesados del Congreso (Aguado Alfaro y otros) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contra Per\u00fa. Sentencia de 24 de noviembre de 2006. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 158, p\u00e1rrafo 128. &nbsp;<\/p>\n<p>10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CIDH. Caso Heliodoro Portugal contra Panam\u00e1. Sentencia de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;enero 27 de 2009. 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