{"id":53109,"date":"2024-05-17T17:59:54","date_gmt":"2024-05-17T17:59:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc181-2021\/"},"modified":"2024-05-17T17:59:54","modified_gmt":"2024-05-17T17:59:54","slug":"stc181-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc181-2021\/","title":{"rendered":"STC181 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC181-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC181-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;54001-22-13-000-2020-00235-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n del veinte de enero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 &nbsp;D.C., veintid\u00f3s (22) de enero de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido &nbsp;por la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior de C\u00facuta el &nbsp;19 de noviembre de 2020, &nbsp;dentro de la acci\u00f3n de tutela instaurada por Margy &nbsp;Evelia Olivares Castro contra &nbsp;el Juzgado &nbsp;Civil del Circuito de Los Patios; tr\u00e1mite &nbsp;al cual fueron vinculados el Juzgado Primero Civil Municipal de la &nbsp;misma ciudad y &nbsp;los &nbsp;intervinientes &nbsp;en el declarativo n\u00b0 2017-00821. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A trav\u00e9s &nbsp;de mandataria judicial, la actora reclam\u00f3 la protecci\u00f3n &nbsp;de su derecho a un debido proceso, el cual estima trasgredido con la &nbsp;sentencia de 19 de octubre de 2020, mediante la cual el juzgador &nbsp;convocado revoc\u00f3 el fallo desestimatorio de primera instancia &nbsp;y, en su lugar, acogi\u00f3 la demanda de pertenencia formulada en &nbsp;su contra, con fundamento en una equivocada &nbsp;valoraci\u00f3n de las pruebas recaudadas, y declarando una &nbsp;prescripci\u00f3n adquisitiva extraordinaria, pese a que en la &nbsp;demanda se reclam\u00f3 la ordinaria. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pide, &nbsp;en &nbsp;consecuencia, que se deje sin efecto esa providencia y que, en su &nbsp;lugar, se ordene proferir un nuevo fallo en el que se confirme lo &nbsp;resuelto por el juez a &nbsp;quo. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El fallador &nbsp;convocado hizo un recuento de lo acontecido en el declarativo que &nbsp;concierne a este tr\u00e1mite, defendi\u00f3 la legalidad de su &nbsp;proceder en ese juicio y pidi\u00f3 desestimar la salvaguarda, &nbsp;arguyendo que la fustigada providencia no involucra una v\u00eda de &nbsp;hecho que amerite la intervenci\u00f3n del juez constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El Juez Primero &nbsp;Civil Municipal de Los Patios manifest\u00f3 que, en cuanto a \u00e9l &nbsp;concierne, se respetaron las garant\u00edas fundamentales de los &nbsp;extremos procesales del litigio. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jorge Enrique &nbsp;Rojas D\u00e1vila (demandante en el proceso que incumbe a esta &nbsp;actuaci\u00f3n) se opuso al resguardo enfatizando que su demanda &nbsp;fue clara en establecer que la modalidad de pertenencia all\u00ed &nbsp;reclamada fue la extraordinaria. &nbsp;<\/p>\n<p>SENTENCIA &nbsp;DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/p>\n<p>Deneg\u00f3 &nbsp;la salvaguarda por estimar razonable la argumentaci\u00f3n sobre &nbsp;cuya base el juzgador convocado acogi\u00f3 la demanda de &nbsp;pertenencia formulada en contra de la accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La interpuso la &nbsp;actora insistiendo en sus alegaciones primigenias. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde &nbsp;a la Corte establecer si el juzgador accionado vulner\u00f3 el &nbsp;derecho a un debido proceso de la querellante al acoger la demanda de &nbsp;pertenencia que en su contra se formul\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procedencia de la acci\u00f3n de tutela contra providencias &nbsp;judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde &nbsp;a los criterios jurisprudenciales de esta Corporaci\u00f3n, se ha &nbsp;dicho y reiterado, en l\u00ednea de principio, que la tutela no &nbsp;procede contra las decisiones o actuaciones de naturaleza judicial, &nbsp;toda vez que en aras a mantener inc\u00f3lumes los principios que &nbsp;contemplan los art\u00edculos 228 y 230 de la Carta Magna, al juez &nbsp;constitucional no le es dable inmiscuirse en el escenario de los &nbsp;tr\u00e1mites ordinarios en curso o terminados, para variar las &nbsp;decisiones proferidas o para disponer que lo haga de cierta manera. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp;Soluci\u00f3n al caso concreto &#8211; razonabilidad de la providencia &nbsp;cuestionada. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;revisar la determinaci\u00f3n sometida a escrutinio de esta Corte, &nbsp;mediante &nbsp;la cual el juzgador convocado declar\u00f3 la prosperidad de la &nbsp;usucapi\u00f3n reclamada en contra de quien aqu\u00ed acciona, no &nbsp;logra advertirse la vulneraci\u00f3n de los derechos fundamentales &nbsp;invocados, en raz\u00f3n a que tal determinaci\u00f3n obedeci\u00f3 &nbsp;a una hermen\u00e9utica respetable de los elementos de juicio que &nbsp;obraban en la foliatura, as\u00ed como a una aplicaci\u00f3n &nbsp;seria y fundamentada de las normas y la jurisprudencia que regulan la &nbsp;materia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;tal sentido, el fallador advirti\u00f3 desde un inicio que \u00abse &nbsp;debe entrar de manera oficiosa a verificar si existe, o no, &nbsp;congruencia en la sentencia, partiendo de la base que, en el presente &nbsp;caso, la parte demandante alega la prescripci\u00f3n extraordinaria &nbsp;de dominio en su favor, aunque en el auto admisorio de la demanda y &nbsp;en la valla colocada en el bien objeto del proceso, se lee que se &nbsp;trata de una acci\u00f3n de prescripci\u00f3n ordinaria\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;este tema, resalt\u00f3 que \u00abla &nbsp;jurisprudencia constitucional, contenciosa y ordinaria, han sido &nbsp;un\u00e1nimes al referirse a estos casos en los que existe error en &nbsp;el enunciado, de qu\u00e9 acci\u00f3n se trata, de ser ordinaria &nbsp;o extraordinaria, basado en el principio de congruencia de la &nbsp;sentencia, la que se fundamenta en el que la decisi\u00f3n a tomar, &nbsp;se base en los hechos esbozados y en las pretensiones, y de las &nbsp;alegaciones de quien acuda y penetra al proceso, ataque igualmente &nbsp;mediante alegaciones y pruebas una vez notificados, al corr\u00e9rsele &nbsp;el traslado de la demanda y sus anexos, ejerciendo con ello su &nbsp;derecho de contradicci\u00f3n y defensa. Y, as\u00ed las cosas, &nbsp;se constata, en conclusi\u00f3n, que la demanda y sus pretensiones &nbsp;van dirigidas a que se declare la prescripci\u00f3n extraordinaria &nbsp;de dominio, al tenor de lo preceptuado en el art\u00edculo 281 del &nbsp;CGP\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisado &nbsp;lo anterior, anot\u00f3 que \u00abes &nbsp;el elemento de la posesi\u00f3n el que, determina el a quo, no &nbsp;haber sido probado dentro del tr\u00e1mite procesal de primera &nbsp;instancia (\u2026) &nbsp;y se presenta con ello, como problema jur\u00eddico a resolver, si &nbsp;efectivamente el demandante ha ejecutado actos de se\u00f1or\u00edo &nbsp;que conlleven a declarar su posesi\u00f3n, siendo para ello &nbsp;necesario demostrar la posesi\u00f3n a trav\u00e9s de los medios &nbsp;que la ley establece de conformidad al art\u00edculo 167 del CGP &nbsp;(\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Delimitada, &nbsp;en esos t\u00e9rminos, la controversia, se\u00f1al\u00f3 que &nbsp;\u00abdebe &nbsp;se\u00f1alarse inicialmente que la parte demandada no contest\u00f3 &nbsp;la demanda (\u2026)\u00bb, &nbsp;adem\u00e1s, \u00abdentro &nbsp;del interrogatorio de parte, la se\u00f1ora Olivarse Castro &nbsp;manifiesta que nunca recibi\u00f3 el bien, ni la posesi\u00f3n de &nbsp;manos del se\u00f1or Rojas D\u00e1vila, y que en raz\u00f3n a &nbsp;esto no podr\u00eda determinar aspectos sobre el bien, por cuanto &nbsp;nunca recorri\u00f3 el mismo, aunque suscribi\u00f3 la escritura &nbsp;p\u00fablica de compra n\u00b0 2406 del 11 de noviembre de 200 de la &nbsp;Notar\u00eda 4 del C\u00edrculo de C\u00facuta y haber &nbsp;manifestado que, por no haber cumplido el vendedor el pacto de &nbsp;retroventa, quedaba consolidada la plena propiedad mediante escritura &nbsp;p\u00fablica n\u00b0 1449 del 20 de julio de 2001, de la Notar\u00eda &nbsp;4 de C\u00facuta, debi\u00e9ndose, en consecuencia, concluir que &nbsp;el demandante nunca cedi\u00f3 ni hizo entrega de la posesi\u00f3n &nbsp;que ostentaba, como propietario, a la compradora Margy Evelia &nbsp;Olivares Castro (\u2026) &nbsp;conllevando &nbsp;a que se tenga en favor del demandante la presunci\u00f3n de &nbsp;continuidad de la posesi\u00f3n, al haber demostrado que posey\u00f3 &nbsp;el bien con anterioridad a la hoy alegada, presumi\u00e9ndose que &nbsp;se hace de forma ininterrumpida, desde la fecha misma en que se &nbsp;escritur\u00f3 a favor de la demandada, transfiri\u00e9ndose la &nbsp;propiedad, m\u00e1s no la posesi\u00f3n del bien inmueble objeto &nbsp;de este tr\u00e1mite procesal\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Recalc\u00f3 &nbsp;que, adem\u00e1s de los elementos de juicio rese\u00f1ados en &nbsp;precedencia, se recaud\u00f3 la \u00abdeclaraci\u00f3n &nbsp;de Jos\u00e9 Enrique Barrera Velandia, quien manifiesta que vendi\u00f3 &nbsp;el inmueble y conoce cada l\u00edmite del bien y que conoce al &nbsp;demandante desde 1998, a quien se le hizo el contrato de compraventa &nbsp;para el mes de agosto de dicho a\u00f1o, venta que hicieron a favor &nbsp;de don Jorge Rojas y la se\u00f1ora Nubia Gelvez, quienes para el &nbsp;a\u00f1o 2000 hicieron divisi\u00f3n del bien en un 50% para cada &nbsp;uno, y que siempre ha ostentado la posesi\u00f3n pac\u00edfica &nbsp;hasta el 2017, en el que una se\u00f1ora Evelia Olivares Castro &nbsp;manifiesta, de manera falsa, estar en el inmueble (\u2026), &nbsp;testimonio en el que se reconoce solo al se\u00f1or Jorge Rojas &nbsp;como \u00fanico due\u00f1o del lote n\u00b0 2, en raz\u00f3n a &nbsp;que el lote n\u00b0 1 correspondi\u00f3 a la se\u00f1ora Nubia &nbsp;Gelvez, la otra compradora\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Indic\u00f3 &nbsp;que tambi\u00e9n se recibi\u00f3 \u00abdeclaraci\u00f3n &nbsp;de Henry Israel Ramos, quien manifiesta estar en la zona desde 1992, &nbsp;y haberse dedicado al pastoreo de cabras, quien, junto con Jos\u00e9 &nbsp;Enrique Barrera Velandia y Fabio de Jes\u00fas Restrepo Henao, &nbsp;coincidieron en la misma actividad en dicho terreno, y con &nbsp;consentimiento del se\u00f1or Jorge desde el a\u00f1o 2003, hasta &nbsp;el a\u00f1o 2015 o 2016, y a quien siempre ha reconocido como due\u00f1o &nbsp;del bien objeto de este tr\u00e1mite procesal, y \u00e9l era el &nbsp;\u00fanico que me permit\u00eda pastorear las cabras en el lote &nbsp;de terreno, que fue del se\u00f1or Jos\u00e9 Enrique Barrera &nbsp;Velandia al que igualmente conoce por haber sido su se\u00f1or &nbsp;padre propietario del mismo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la misma direcci\u00f3n, la \u00abdeclaraci\u00f3n &nbsp;de JOS\u00c9 VICENTE ROJAS D\u00c1VILA demostr\u00f3 la forma &nbsp;como el demandante se hizo al derecho de dominio del inmueble en el &nbsp;a\u00f1o 2000, de lo cual se enter\u00f3 por percepci\u00f3n &nbsp;propia, no solo por el v\u00ednculo de parentesco que lo une al &nbsp;actor, sino adicionalmente por trabajar para esa \u00e9poca con \u00e9l &nbsp;en las actividades funerarias a las que se dedicaba, as\u00ed como &nbsp;los detalles de la negociaci\u00f3n, esto es, fechas, \u00e1reas, &nbsp;ubicaci\u00f3n y personas que intervinieron en la misma y su &nbsp;destinaci\u00f3n o uso para cultivos y pastoreo de animales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;base en ello, concluy\u00f3 que \u00abtodos &nbsp;los declarantes han manifestado que el demandante siempre ha &nbsp;ostentado la posesi\u00f3n como propietario inicial a pesar de la &nbsp;compra con pacto de retroventa para la se\u00f1ora MARGY EVELIA &nbsp;OLIVARES CASTRO, del lote de terreno n\u00b0 B o lote n\u00b0 2, y es &nbsp;quien ha ejecutado actos posesorios conforme lo se\u00f1ala cada &nbsp;uno de los declarantes, los interrogatorios de parte, desde el 11 de &nbsp;noviembre de 2000, sobre el bien objeto de este tr\u00e1mite &nbsp;procesal, de manera pac\u00edfica, tranquila e ininterrumpida por &nbsp;un lapso superior a 10 a\u00f1os, termino necesario para adquirir &nbsp;el bien por prescripci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Precis\u00f3, &nbsp;finalmente, que \u00aben &nbsp;la inspecci\u00f3n judicial qued\u00f3 establecido, dentro del &nbsp;incidente de nulidad, que el bien inmueble estaba previamente &nbsp;determinado dentro del tr\u00e1mite del proceso de pertenencia &nbsp;adelantado al folio inmobiliario n\u00b0 260-217198 &nbsp;(propiedad &nbsp;inscrita en cabeza hoy de MARGY EVELIA OLIVARES) seg\u00fan &nbsp;sentencia judicial en contra de la comunidad Vicentinas, adelantado &nbsp;por V\u00edctor Manuel Barrera G\u00e9lvez, &nbsp;ante el Juzgado &nbsp;Promiscuo Civil del Circuito, del 21 de diciembre de 1999, &nbsp;declaraci\u00f3n judicial de pertenencia radicado n\u00b0 144-1997, &nbsp;y que hoy corresponde posterior a la divisi\u00f3n material del &nbsp;bien inmueble al se\u00f1alado como lote B o Lote 2, de linderos &nbsp;espec\u00edficos y generales determinados en la inspecci\u00f3n &nbsp;judicial y a trav\u00e9s del dictamen pericial practicado en el &nbsp;presente proceso, e igualmente apreciaci\u00f3n se\u00f1alada en &nbsp;la sentencia de tutela que se adelant\u00f3 por cuenta de este &nbsp;proceso, dentro del tr\u00e1mite incidental de nulidad, ante el H. &nbsp;Tribunal Superior de Distrito Judicial de C\u00facuta, con ponencia &nbsp;de la Dra. \u00c1ngela Geovana Carre\u00f1o Navas, confirmada por &nbsp;la H. Corte Suprema de Justicia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Ante &nbsp;tales razonamientos, no cabe tener por acreditado el desafuero &nbsp;jur\u00eddico que se enrostr\u00f3 al fallador convocado. &nbsp;Por el contrario, la providencia criticada se bas\u00f3 en una &nbsp;motivaci\u00f3n que no es producto de la subjetividad o el &nbsp;capricho, por lo que resulta improcedente la intervenci\u00f3n &nbsp;excepcional del juez de tutela, m\u00e1s cuando se tiene claro que &nbsp;no se puede recurrir a esta v\u00eda para imponer al fallador &nbsp;ordinario una particular interpretaci\u00f3n del contexto jur\u00eddico &nbsp;escrutado o un enfoque de la normativa aplicada que coincida con el &nbsp;de las partes, porque es precisamente en ese campo en donde se &nbsp;expresa con mayor fuerza su independencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que, en rigor, lo que aqu\u00ed se advierte es una diferencia de &nbsp;criterio acerca de la forma en la que el juzgador ad &nbsp;quem apreci\u00f3 &nbsp;el contexto jur\u00eddico planteado y coligi\u00f3, a partir de &nbsp;lo dilucidado en la actuaci\u00f3n, que las probanzas recaudadas no &nbsp;evidenciaban la posesi\u00f3n que la actora se atribuy\u00f3 &nbsp;respecto del predio en disputa, conclusi\u00f3n &nbsp;que no puede ser desaprobada de plano, \u00abm\u00e1xime &nbsp;si (\u2026) no resulta contrario a la raz\u00f3n, es decir si no &nbsp;est\u00e1 demostrado [el] &nbsp;defecto apuntado en la demanda, ya que con ello desconocer\u00edan &nbsp;normas de orden p\u00fablico (&#8230;) y entrar\u00eda a la relaci\u00f3n &nbsp;procesal a usurpar las funciones asignadas v\u00e1lidamente al &nbsp;\u00faltimo para definir el conflicto de intereses\u00bb. &nbsp;(CSJ STC, 11 ene. 2005, rad. 1451, reiterada en STC7135, 2 jun. 2016, &nbsp;rad. 2016-01050). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;negar\u00e1 la solicitud de amparo en estudio, porque la &nbsp;determinaci\u00f3n cuestionada fue &nbsp;motivada y lo &nbsp;pretendido por la querellante es anteponer su propio criterio al del &nbsp;juez convocado, finalidad que resulta ajena a la acci\u00f3n de &nbsp;tutela. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, &nbsp;CONFIRMA la &nbsp;sentencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;lo resuelto a las partes y al a-quo &nbsp;por un medio expedito, y en oportunidad rem\u00edtase el expediente &nbsp;a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC181-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; 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