{"id":53117,"date":"2024-05-17T17:59:54","date_gmt":"2024-05-17T17:59:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc191-2021\/"},"modified":"2024-05-17T17:59:54","modified_gmt":"2024-05-17T17:59:54","slug":"stc191-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc191-2021\/","title":{"rendered":"STC191 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC191-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC191-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n.\u00ba &nbsp;11001-02-04-000-2020-00944-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en Sala &nbsp;de veinte de enero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintid\u00f3s (22) de enero de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide la Corte la &nbsp;impugnaci\u00f3n formulada contra el fallo de 27 de agosto de 2020, &nbsp;proferido por la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n dentro &nbsp;de la acci\u00f3n de tutela que promovi\u00f3 Ecopetrol &nbsp;S.A. contra &nbsp;la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Laboral de Descongesti\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 2 de &nbsp;la Corte Suprema de Justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La sociedad accionante, actuando a trav\u00e9s de apoderado &nbsp;judicial, reclam\u00f3 la protecci\u00f3n de los derechos &nbsp;fundamentales al debido proceso y defensa, presuntamente vulnerados &nbsp;por la autoridad convocada en un juicio laboral (SL874-2020, &nbsp;rad. 76750) que inici\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; En sustento de sus s\u00faplicas, indic\u00f3 que present\u00f3 &nbsp;demanda contra Jorge Enrique Pe\u00f1a Daza, con el prop\u00f3sito &nbsp;de obtener el reintegro de unos dineros que habr\u00eda pagado con &nbsp;ocasi\u00f3n de unos fallos de tutela que, en sede de revisi\u00f3n &nbsp;por parte de la Corte Constitucional, fueron invalidados, cuyo &nbsp;conocimiento correspondi\u00f3 al Juzgado Veintisiete Laboral del &nbsp;Circuito de Bogot\u00e1, quien desestim\u00f3 sus pretensiones. &nbsp;<\/p>\n<p>Refiri\u00f3 &nbsp;que, apelada esa decisi\u00f3n, la Sala Laboral del Tribunal &nbsp;Superior de la referida localidad la confirm\u00f3, rest\u00e1ndole &nbsp;valor probatorio a \u00abla &nbsp;certificaci\u00f3n de la obligaci\u00f3n allegada con la demanda, &nbsp;[siendo] &nbsp;un documento p\u00fablico con todos los alcances del art\u00edculo &nbsp;244 del C\u00f3digo General del Proceso &nbsp;(\u2026), &nbsp;en la que consta una obligaci\u00f3n o suma de dinero que en su &nbsp;momento recibi\u00f3 &nbsp;[el all\u00ed convocado]\u00bb; &nbsp;por lo que recurri\u00f3 en sede extraordinaria y la hom\u00f3loga &nbsp;de Casaci\u00f3n Laboral de Descongesti\u00f3n n.\u00ba 2 de esta &nbsp;Corporaci\u00f3n mantuvo en firme dicha resoluci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 &nbsp;que, en consecuencia, se advierte un yerro f\u00e1ctico, teniendo &nbsp;en cuenta que \u00abla &nbsp;Sala Laboral de Descongesti\u00f3n consider\u00f3 que la &nbsp;certificaci\u00f3n informada efectivamente es un documento &nbsp;aut\u00e9ntico, pero que no tiene la suficiente vocaci\u00f3n de &nbsp;acreditar, por s\u00ed sola, que el demandado recibi\u00f3 la &nbsp;cantidad all\u00ed establecida\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; As\u00ed las cosas, pidi\u00f3, en resumen, que \u00abse &nbsp;declare sin valor, ni efecto, la sentencia de casaci\u00f3n del d\u00eda &nbsp;9 de marzo de 2020, [proferida] &nbsp;por la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de Descongesti\u00f3n No. 2 &nbsp;de la Corte Suprema de Justicia (\u2026) &nbsp;y, &nbsp;en su lugar, CONDENE al demandado PE\u00d1A DAZA a las cargas &nbsp;endilgadas, con la consecuente condena en costas\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>1. La Procuradur\u00eda Delegada para Asuntos Civiles y Laborales &nbsp;manifest\u00f3 que &nbsp;\u00abel &nbsp;demandante no acredita los requisitos de procedibilidad espec\u00edficos &nbsp;exigidos jurisprudencialmente para la prosperidad de la tutela contra &nbsp;providencia judicial (Sentencias C- 590 de 2005 y SU-116 de 2018, &nbsp;entre otras), en tanto alega como defecto f\u00e1ctico, no el &nbsp;desconocimiento manifiesto de una prueba por parte del fallador en &nbsp;casaci\u00f3n, sino el hecho de no impartirle al medio de &nbsp;convicci\u00f3n discutido (la certificaci\u00f3n), el alcance &nbsp;probatorio que debi\u00f3 d\u00e1rsele de acuerdo a su valoraci\u00f3n &nbsp;particular\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;recalc\u00f3 que &nbsp;\u00abno &nbsp;es cierto, como plantea el accionante, que la Sala de Descongesti\u00f3n &nbsp;Laboral 2 de la Corte hubiera desconocido el valor probatorio, ni la &nbsp;presunci\u00f3n de legalidad de la certificaci\u00f3n emanada por &nbsp;la L\u00edder del Grupo Gesti\u00f3n Maestra de Datos de &nbsp;Personal, de La Unidad de Servicios Compartidos de Personal de &nbsp;ECOPETROL S.A, y por el contrario, la raz\u00f3n por la que se neg\u00f3 &nbsp;en las instancias, y en casaci\u00f3n la prosperidad de las &nbsp;pretensiones, tuvo entre sus principales fundamentos, que dicha &nbsp;certificaci\u00f3n no era suficiente para acreditar las &nbsp;circunstancias de tiempo, modo y lugar en que el demandado Pe\u00f1a &nbsp;Daza, recibi\u00f3 efectivamente el pago por $118.884.650 que deb\u00eda &nbsp;devolver a la entidad, producto de la decisi\u00f3n de tutela que &nbsp;revoc\u00f3 tal asignaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Un magistrado de la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de Descongesti\u00f3n &nbsp;querellada precis\u00f3 que \u00abla &nbsp;censura, al haber hecho caso omiso de aquellas conclusiones de la &nbsp;segunda decisi\u00f3n de instancia, las dej\u00f3 inc\u00f3lumes, &nbsp;es decir, con soporte suficiente para no anularla, por la doble &nbsp;presunci\u00f3n de legalidad y acierto que les asiste a las &nbsp;decisiones judiciales. Pero m\u00e1s relevante aun, importa &nbsp;destacar, que en el referido fallo de casaci\u00f3n, la Corte &nbsp;tambi\u00e9n plante\u00f3, que aun dejando de lado de lado las &nbsp;deficiencias t\u00e9cnicas anotadas, los cargos tampoco tendr\u00edan &nbsp;la vocaci\u00f3n de prosperidad, [\u2026] pues, en esencia, no se &nbsp;encuentra demostrado el perjuicio econ\u00f3mico reclamado, ya que &nbsp;era forzoso que ECOPETROL, que es quien reclama la devoluci\u00f3n &nbsp;de un dinero, acreditara en el juicio que, efectivamente, el &nbsp;demandado recibi\u00f3 los dineros que ella dice le orden\u00f3 &nbsp;un Juez constitucional difuso, dado que lo que materialmente habr\u00eda &nbsp;que resarcir ser\u00eda el cumplimiento de la sentencia de tutela, &nbsp;que en todo caso, orden\u00f3 a la empresa reconocer y pagar al &nbsp;se\u00f1or Pe\u00f1a Daza, unos conceptos sin cuantificar la &nbsp;condena\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Un togado de la hom\u00f3loga Laboral del Tribunal Superior de &nbsp;Bogot\u00e1 alleg\u00f3 copia de la grabaci\u00f3n de la &nbsp;audiencia de segunda instancia en la causa que se revisa. &nbsp;<\/p>\n<p>FALLO &nbsp;DE PRIMERA INSTANCIA &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n declar\u00f3 &nbsp;la improcedencia del resguardo, porque \u00ablos &nbsp;razonamientos planteados en el fallo de casaci\u00f3n cuestionado &nbsp;no solo no se muestran arbitrarios o caprichosos, sino que adem\u00e1s &nbsp;de estar debidamente fundamentados en los hechos probados y en la &nbsp;normativa aplicable, abordaron los reproches relativos a la &nbsp;valoraci\u00f3n probatoria que expone la accionante en el libelo. &nbsp;De este modo, es palpable que la decisi\u00f3n censurada, en la &nbsp;cual se dio cierre al respectivo proceso laboral, se aprecia &nbsp;razonable y debidamente motivada, por lo que no se configura defecto &nbsp;alguno que haga procedente la acci\u00f3n de tutela\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;apoderado de la entidad censora recurri\u00f3 la precitada &nbsp;sentencia reiterando los argumentos expuestos en el escrito inicial y &nbsp;agregando que \u00abJORGE &nbsp;ENRIQUE PE\u00d1A DAZA debe reintegrar a favor de Ecopetrol S.A. la &nbsp;suma de dinero que le fue reconocida con el fin de establecer el &nbsp;equilibrio patrimonial y la concepci\u00f3n de justicia que debe &nbsp;guiar las relaciones jur\u00eddicas reguladas por el derecho (\u2026), &nbsp;[y] atendiendo &nbsp;la naturaleza jur\u00eddica de ECOPETROL S.A. los dineros hacen &nbsp;parte del erario p\u00fablico, por lo que merecen toda la &nbsp;protecci\u00f3n del caso\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Problema &nbsp;jur\u00eddico. &nbsp;<\/p>\n<p>Corresponde a la &nbsp;Corte establecer si la autoridad enjuiciada incurri\u00f3 en &nbsp;presunta v\u00eda &nbsp;de hecho &nbsp;en el proceso laboral que inici\u00f3 la sociedad convocante &nbsp;(SL874-2020, rad. 76750), en tanto mantuvo en firme el fallo del ad &nbsp;quem, &nbsp;que neg\u00f3 la pretensi\u00f3n de ordenar el pago de los &nbsp;dineros reclamados. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp;De la tutela contra providencias judiciales. &nbsp;<\/p>\n<p>Las sentencias de &nbsp;los jueces son, por regla general, ajenas a la acci\u00f3n &nbsp;consagrada en el art\u00edculo 86 de la Carta Pol\u00edtica, &nbsp;excepto, como lo ha precisado reiteradamente la jurisprudencia, en &nbsp;eventos en los que resultan manifiestamente arbitrarias, esto es, &nbsp;producto de la mera liberalidad, a tal punto que configuren una v\u00eda &nbsp;de hecho, &nbsp;obviamente bajo los presupuestos de que el afectado acuda dentro de &nbsp;un t\u00e9rmino razonable a formular la queja y haya utilizado los &nbsp;remedios id\u00f3neos, tanto ordinarios como extraordinarios, con &nbsp;miras a conjurar la lesi\u00f3n alegada, salvo que se est\u00e9 &nbsp;en presencia de un perjuicio irremediable. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; Caso &nbsp;concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>3.1. &nbsp;Al revisar &nbsp;la determinaci\u00f3n sometida a escrutinio de esta Corte, mediante &nbsp;la cual la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de Descongesti\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 2 de esta Corporaci\u00f3n ratific\u00f3 la providencia &nbsp;del tribunal ad &nbsp;quem, &nbsp;que, a su vez, confirm\u00f3 la negativa de ordenar el rembolso de &nbsp;emolumentos reclamados por la entidad accionante, en tanto no se pudo &nbsp;colegir que, efectivamente, se hubiesen realizado los enunciados &nbsp;pagos al all\u00ed demandado, no &nbsp;se advierte la configuraci\u00f3n de una v\u00eda &nbsp;de hecho, &nbsp;ni la conculcaci\u00f3n de las garant\u00edas fundamentales &nbsp;invocadas, como pasa a explicarse. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, al &nbsp;estudiar el primer cargo propuesto, encausado por la v\u00eda &nbsp;directa, por (i) &nbsp;\u00abla &nbsp;aplicaci\u00f3n indebida [de] &nbsp;los art\u00edculos 2313 y 2315 del CC; 127, 128, 249, 306, 260, &nbsp;468, 469 y 470 del CST; 251, 252 y 264 del CPC; 243, 244 y 257 del &nbsp;CGP; 61 y 145 del CPTSS, al no dar por comprobado est\u00e1ndolo, &nbsp;que pag\u00f3 indebidamente al accionado, por una orden inv\u00e1lida &nbsp;de tutela, la suma de $118.884.650\u00bb, &nbsp;la &nbsp;autoridad enjuiciada expuso que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab1. &nbsp;La &nbsp;censura se equivoca en su formulaci\u00f3n, cuando alega la &nbsp;aplicaci\u00f3n indebida de los &nbsp;art\u00edculos 2313 y 2315 del CC; 127, 128, 249, 306, 260, 468, &nbsp;469 y 470 del CST, por &nbsp;cuanto el Tribunal no pudo incurrir en la transgresi\u00f3n de &nbsp;dicha normatividad, sencillamente, porque no la tuvo en cuenta para &nbsp;dirimir el conflicto. As\u00ed &nbsp;lo adoctrin\u00f3 la Sala en la sentencia CSJ SL7578-2016, cuando &nbsp;indic\u00f3 sobre esa modalidad de infracci\u00f3n \u00ab[\u2026] &nbsp;que no se pueden configurar [&#8230;] desde el punto de vista l\u00f3gico, &nbsp;cuando el fallador no aplica la norma\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>2. Al hilo de &nbsp;lo previo, se advierte que denunci\u00f3 la aplicaci\u00f3n &nbsp;indebida de los art\u00edculos 251, 252 y 264 del CPC; 243, 244 y &nbsp;257 del CGP; 61 y 145 del CPTSS, sin proponer, como le correspond\u00eda, &nbsp;respecto de aquellas normas adjetivas, la violaci\u00f3n medio, &nbsp;esto es, como vehiculares de la trasgresi\u00f3n de las &nbsp;sustanciales. &nbsp;<\/p>\n<p>La Corte ha &nbsp;explicado con suficiencia, por ejemplo, en las sentencias CSJ SL, 15 &nbsp;may. 1995, rad. 7411; CSJ SL, 5 feb. 2003, rad. 19377; CSJ SL, 31 &nbsp;oct. 2006, rad. 28873 y CSJ SL22169-2017, todas ellas reiteradas en &nbsp;la CSJ SL1379-2019, que \u00abLos textos de naturaleza procesal &nbsp;solamente se pueden acusar por violaci\u00f3n medio y en relaci\u00f3n &nbsp;con los de car\u00e1cter sustancial, ya que la infracci\u00f3n de &nbsp;la ley en realidad se produce inicialmente sobre aquellos que son el &nbsp;veh\u00edculo para alcanzar los preceptos sustanciales\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. En conexi\u00f3n &nbsp;con lo anterior, tampoco explic\u00f3, como era de su carga, de qu\u00e9 &nbsp;manera la violaci\u00f3n de las normas procesales a que se refiri\u00f3, &nbsp;desat\u00f3 la trasgresi\u00f3n de la normativa sustantiva que &nbsp;incorpora el derecho pretendido, requisito al que hizo alusi\u00f3n &nbsp;la Sala en la sentencia CSJ SL, 2 dic. 1997, rad. 10157. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;<\/p>\n<p>4. A pesar de &nbsp;que la acusaci\u00f3n increpa al sentenciador de la alzada, un &nbsp;error de apreciaci\u00f3n respecto de la certificaci\u00f3n de &nbsp;folio 9 que obra en el plenario, en punto a que en la misma \u00abel &nbsp;fallador no encontr\u00f3 probada la suma que el accionado recibi\u00f3 &nbsp;por esos conceptos\u00bb, examinado objetivamente su contenido, &nbsp;encuentra la Sala que, en efecto, lo que no acredita, es que al se\u00f1or &nbsp;Pe\u00f1a Daza haya recibido la suma de dinero all\u00ed &nbsp;indicada, que fue lo que puntualmente consider\u00f3 el Tribunal, &nbsp;sin cuestionar su autenticidad. &nbsp;<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, &nbsp;lo que la censura propone como ataque en casaci\u00f3n, en realidad &nbsp;corresponde a una confrontaci\u00f3n entre su particular visi\u00f3n &nbsp;de tal elemento probatorio, con la que dej\u00f3 consignada el &nbsp;Tribunal, olvidando que en el recurso sobre el que se discurre, por &nbsp;su naturaleza no ordinaria, se enfrenta es la sentencia atacada con &nbsp;la ley que la gobierna, pues no es funci\u00f3n de la Sala decidir &nbsp;cu\u00e1l de las partes tiene la raz\u00f3n en el litigio, por el &nbsp;m\u00e9rito de las pruebas, en vista de que ello es propio de los &nbsp;juzgadores de instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Adicionalmente, en la sustentaci\u00f3n del cargo, involucra &nbsp;disquisiciones que ri\u00f1en con la senda seleccionada para el &nbsp;ataque, pues a pesar de &nbsp;acusar la sentencia del Tribunal por la v\u00eda indirecta, &nbsp;censur\u00e1ndole la forma como apreci\u00f3 la probanza de folio &nbsp;9 ib, as\u00ed como la conclusi\u00f3n f\u00e1ctica que obtuvo &nbsp;de ella (relativa a que no acredita el pago que se predica se realiz\u00f3 &nbsp;al demandado), tambi\u00e9n acude a la exposici\u00f3n de &nbsp;argumentos de naturaleza exclusivamente jur\u00eddica, relacionados &nbsp;con el &nbsp;alcance probatorio de los documentos p\u00fablicos &nbsp;y el principio de la libre formaci\u00f3n del convencimiento, &nbsp;incurriendo &nbsp;en una mezcla de las v\u00edas de la causal primera de casaci\u00f3n, &nbsp;que es t\u00e9cnicamente inaceptable, en cuanto cada una tiene &nbsp;entidad propia, debi\u00e9ndose plantear cada una de manera &nbsp;independiente, en cargos separados\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, &nbsp;en punto del segundo reproche, formulado por la v\u00eda directa, &nbsp;por \u00abla &nbsp;aplicaci\u00f3n indebida [de] &nbsp;los art\u00edculos 2313 y 2315 del CC; 127, 128, 249, 306, 260, &nbsp;468, 469 y 470 del CST, como consecuencia de la infracci\u00f3n &nbsp;directa de medio de los art\u00edculos 251, 252 y 264 del CPC, 243, &nbsp;244 y 257 del CGP; 48, 54, 61, 83 y 145 del CPTSS\u00bb, &nbsp;la Colegiatura &nbsp;enjuiciada reliev\u00f3 que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab1. &nbsp;Como en el primero la impugnante acusa la sentencia del Tribunal de &nbsp;aplicar indebidamente normas sustanciales civiles y laborales, que &nbsp;este no tuvo en cuenta para desatar la apelaci\u00f3n, lo cual &nbsp;afecta la estimaci\u00f3n del ataque, por las razones explicadas en &nbsp;la jurisprudencia citada al resolver el primero. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Aunque en &nbsp;esta acusaci\u00f3n, la recurrente si denuncia la violaci\u00f3n &nbsp;medio de normas procesales, como le correspond\u00eda, advierte la &nbsp;Sala que no explica de qu\u00e9 forma la trasgresi\u00f3n de &nbsp;estas, precipit\u00f3 la de las sustanciales, carga que le &nbsp;correspond\u00eda, seg\u00fan la jurisprudencia arriba citada. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Al margen de &nbsp;lo previo, tampoco podr\u00edan estimarse el cargo, porque en la &nbsp;sustentaci\u00f3n del mismo, como en la del primero, la recurrente &nbsp;omiti\u00f3 controvertir, devini\u00e9ndole en imperativo &nbsp;hacerlo, la totalidad de los soportes argumentales de la sentencia de &nbsp;segundo grado, espec\u00edficamente, el concerniente con que no &nbsp;pod\u00eda tenerse por cierto que el convocado a juicio recibi\u00f3 &nbsp;las sumas, producto de los fallos de tutela que inicialmente le &nbsp;resultaron favorables, cuando adem\u00e1s de no existir prueba, &nbsp;tampoco hay un indicio de las circunstancias de modo tiempo y lugar &nbsp;en que se efectu\u00f3 el pago, tan as\u00ed, que en los hechos &nbsp;de la demanda, no se indica someramente la fecha y la forma en que se &nbsp;cancel\u00f3 tal emolumento, esto es, por transferencia &nbsp;electr\u00f3nica, en efectivo o cheque, pues de ser as\u00ed, es &nbsp;evidente que la accionante, quien afirma que cumpli\u00f3 esa &nbsp;obligaci\u00f3n, deber\u00eda tener constancia de ello. &nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, el &nbsp;recurrente por su parte, en el primer cargo se limit\u00f3 a &nbsp;exponer, que la certificaci\u00f3n aportada por ECOPETROL era &nbsp;suficientemente clara y expl\u00edcita proveniente de un servidor &nbsp;p\u00fablico que no admit\u00eda discusi\u00f3n, pues en ella &nbsp;aparece \u00abla suma debida por el demandado, por concepto del &nbsp;fallo irregular de tutela\u00bb y \u00abse trata de un documento &nbsp;p\u00fablico que indiscutiblemente hace prueba de lo que en \u00e9l &nbsp;se declara\u00bb, por lo que \u00abno era necesaria ninguna otra &nbsp;prueba\u00bb y, en el segundo, solo atin\u00f3 a indicar, que pese &nbsp;a que Colegiado reconoci\u00f3 la autenticidad del documento de &nbsp;folio 9, le rest\u00f3 todo valor probatorio; que al haber &nbsp;reconocido que a ECOPETROL le asist\u00eda el derecho reclamado y &nbsp;al no haberle otorgado credibilidad al referido documento, debi\u00f3 &nbsp;decretar las pruebas necesarias para aclarar el punto, ya que se &nbsp;trataba simplemente de corroborar un dato num\u00e9rico para hacer &nbsp;efectivo un derecho previamente reconocido, pero omiti\u00f3 &nbsp;utilizar sus facultades para realizar su funci\u00f3n primordial de &nbsp;resolver los procesos en forma justa y legal. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;anterior cotejo permite constatar, que el censor hace caso omiso de &nbsp;aquellas conclusiones de la segunda decisi\u00f3n de instancia que, &nbsp;por no ser atacadas, permanecen inc\u00f3lumes, soport\u00e1ndola &nbsp;con suficiencia para no anularla, por la doble presunci\u00f3n de &nbsp;legalidad y acierto que le asiste. &nbsp;<\/p>\n<p>De vieja data &nbsp;la Sala ha adoctrinado, que es responsabilidad ineludible del &nbsp;recurrente en casaci\u00f3n, desquiciar todos los cimientos de la &nbsp;sentencia que procura anular, pues con uno de ellos que deje libre de &nbsp;cuestionamiento, es suficiente para que la misma contin\u00fae &nbsp;protegida por aquella presunci\u00f3n\u00bb &nbsp;(Resaltado y negrillas fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, &nbsp;la Sala convocada concluy\u00f3 que, a\u00fan si se soslayaran &nbsp;las deficiencias t\u00e9cnicas del recurso, tampoco se abrir\u00eda &nbsp;paso la impugnaci\u00f3n extraordinaria, teniendo en cuenta que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;si &nbsp;se dejaran de lado las deficiencias t\u00e9cnicas que se acaban de &nbsp;mencionar a los cargos, la &nbsp;impugnaci\u00f3n tampoco tendr\u00eda vocaci\u00f3n de &nbsp;prosperidad, pues, en esencia, no se encuentra demostrado el &nbsp;perjuicio econ\u00f3mico reclamado, ya que era forzoso que &nbsp;ECOPETROL, que es quien reclama la devoluci\u00f3n de un dinero, &nbsp;acreditara en el juicio que, efectivamente, el demandado recibi\u00f3 &nbsp;los dineros que ella dice le orden\u00f3 un Juez constitucional &nbsp;difuso, dado que lo que materialmente habr\u00eda que resarcir &nbsp;ser\u00eda el cumplimiento de la sentencia de tutela, que en todo &nbsp;caso, orden\u00f3 a la empresa reconocer y pagar al se\u00f1or &nbsp;Pe\u00f1a Daza, unos conceptos sin cuantificar la condena. &nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco se &nbsp;puede pasar inadvertido, que la \u00fanica certificaci\u00f3n que &nbsp;se aport\u00f3 al proceso, si bien indica que \u00abel se\u00f1or &nbsp;PE\u00d1A DAZA JORGE ENRIQUE [\u2026] adeuda a Ecopetrol S. A. &nbsp;[\u2026], por concepto de sentencia de tutela inicialmente &nbsp;favorable que posteriormente fue revocada: [\u2026] ($118.884.650) &nbsp;m\/cte\u00bb, ni siquiera permite ver que ello resulta de los fallos &nbsp;proferidos por el Juzgado Cuarto Laboral del Circuito de C\u00facuta &nbsp;el 1\u00b0 de febrero de 2011, modificado por la Sala de Decisi\u00f3n &nbsp;Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de C\u00facuta &nbsp;el 17 de marzo de 2011, los cuales quedaron sin efecto, por virtud de &nbsp;la sentencia CC T-784-2011 y, mucho menos, inferir razonablemente que &nbsp;recibi\u00f3 la suma de dinero que all\u00ed se indica. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;conclusi\u00f3n, a pesar de que la mencionada certificaci\u00f3n &nbsp;es un documento aut\u00e9ntico, no tienen la suficiente vocaci\u00f3n &nbsp;de acreditar, por s\u00ed sola, como lo comprendi\u00f3 la &nbsp;segunda instancia, que el demandado recibi\u00f3 la cantidad all\u00ed &nbsp;establecida y, en segundo t\u00e9rmino, no se puede perder de vista &nbsp;lo que anta\u00f1o ha sostenido esta Corporaci\u00f3n, en torno a &nbsp;que a ninguna de las partes le es dable producir sus propias pruebas, &nbsp;como lo sostuvo el Tribunal, &nbsp;\u00abes decir, que la parte que hace &nbsp;una declaraci\u00f3n de un hecho que lo favorece, no puede &nbsp;pretender en el proceso hacerlo valer en su propio beneficio\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>De no ser ello &nbsp;as\u00ed, la sola afirmaci\u00f3n de la recurrente, de haber &nbsp;cancelado al demandado dicha suma de dinero, en cumplimiento de los &nbsp;fallos de tutela (hechos 13 y 14 de la demanda), bastar\u00eda para &nbsp;conminar al Juez laboral a fallar en su favor, que es lo que en &nbsp;\u00faltimas pretende con su discurso, con evidente desconocimiento &nbsp;de la regla probatoria atr\u00e1s asentada, referida por la Corte &nbsp;en varias providencias, como la CSJ SL, 4 sep. 2002, rad. 16168, en &nbsp;el sentido que \u00abel documento en que se expresa por una de las &nbsp;partes la ocurrencia de un hecho que le favorece, no es prueba de su &nbsp;existencia, porque ello ir\u00eda contra el principio seg\u00fan &nbsp;el cual la parte no puede fabricar su propia prueba\u00bb, m\u00e1s &nbsp;la CSJ SL, 15 jul. 2008, rad. 31637, en la que explic\u00f3 que &nbsp;<\/p>\n<p>[\u2026] no &nbsp;se puede soslayar lo que anta\u00f1o ha sostenido esta Corporaci\u00f3n &nbsp;en torno a que a ninguna de las partes le es dable producir sus &nbsp;propias pruebas, es decir, que la parte que hace una declaraci\u00f3n &nbsp;de un hecho que lo favorece, no puede pretender en el proceso hacerlo &nbsp;valer en su propio beneficio. Criterio que tambi\u00e9n se ha &nbsp;expuesto en las CSJ SL2168-2019; CSJ SL1980-2019; CSJ SL2254-2019; &nbsp;CSJ SL469-2019 y CSJ SL194-2019\u00bb &nbsp;(Resaltado y negrillas fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme con ello, &nbsp;la decisi\u00f3n adoptada, como se anticip\u00f3, no es infundada &nbsp;o arbitraria, por lo que no se colige la configuraci\u00f3n de una &nbsp;v\u00eda &nbsp;de hecho, &nbsp;siendo claro, entonces, que el reclamo de la sociedad inconforme no &nbsp;halla recibo en esta sede excepcional. Por el contrario, lo que se &nbsp;advierte es una diferencia de criterios de aquella frente a la &nbsp;autoridad accionada, en tanto no acogi\u00f3 sus argumentos. &nbsp;<\/p>\n<p>3.2. &nbsp;Frente a lo &nbsp;expuesto, cabe se\u00f1alar que, aunque se discrepe de lo resuelto, &nbsp;no por ello se abre camino la prosperidad de la protecci\u00f3n &nbsp;constitucional, pues no basta una resoluci\u00f3n discutible o poco &nbsp;convincente, sino que es necesario que esta se encuentre afectada por &nbsp;errores superlativos y desprovistos de fundamento objetivo, situaci\u00f3n &nbsp;que no ocurre en el sub &nbsp;lite. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el &nbsp;particular, la Sala ha dicho en precedencia que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) &nbsp;el mecanismo de amparo constitucional no est\u00e1 previsto para &nbsp;desquiciar providencias judiciales con apoyo en la diferencia de &nbsp;opini\u00f3n de aqu\u00e9llos a quienes fueron adversas, obrar en &nbsp;contrario equivaldr\u00eda al desconocimiento de los principios de &nbsp;autonom\u00eda e independencia que inspiran la funci\u00f3n &nbsp;p\u00fablica de administrar justicia y conllevar\u00eda a &nbsp;erosionar el r\u00e9gimen de jurisdicci\u00f3n y competencias &nbsp;previstas en el ordenamiento jur\u00eddico a trav\u00e9s del &nbsp;ejercicio espurio de una facultad constitucional, al que exhorta el &nbsp;promotor de este amparo\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC, 15 &nbsp;feb. 2011, rad. &nbsp;01404-01, reiterado entre otras en STC, 24. sep. 2013, Rad. &nbsp;02137-00, &nbsp;STC1558-2015 &nbsp;y, STC4705-2016, &nbsp;13 abr. 2016, rad. 00077-01). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conclusi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La determinaci\u00f3n &nbsp;cuestionada se advierte razonable, &nbsp;en &nbsp;tanto no es resultado de un subjetivo criterio que conlleve la &nbsp;manifiesta desviaci\u00f3n del ordenamiento jur\u00eddico, y, por &nbsp;ende, tenga aptitud para lesionar las prerrogativas superiores &nbsp;suplicadas. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, CONFIRMA &nbsp;la sentencia impugnada. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;por medio id\u00f3neo lo resuelto en esta providencia a los &nbsp;interesados y oportunamente rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC191-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC191-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00ba &nbsp;11001-02-04-000-2020-00944-01 &nbsp; (Aprobado en Sala &nbsp;de veinte de enero de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintid\u00f3s (22) de enero de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Decide la Corte la &nbsp;impugnaci\u00f3n formulada contra el fallo de 27 de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-53117","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53117","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53117"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53117\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53117"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53117"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53117"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}