{"id":53169,"date":"2024-05-17T17:59:56","date_gmt":"2024-05-17T17:59:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc292-2021\/"},"modified":"2024-05-17T17:59:56","modified_gmt":"2024-05-17T17:59:56","slug":"stc292-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc292-2021\/","title":{"rendered":"STC292 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC292-2021 <\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC292-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-02-03-000-2020-03515-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintisiete de enero de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintisiete (27) de enero de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela incoada por Hernando Lineros &nbsp;Carrascal frente a la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Santa Marta, integrada por los magistrados &nbsp;Martha Isabel Mercado Rodr\u00edguez, Alberto Rodr\u00edguez Akle &nbsp;y Tulia Cristina Rojas Asmar, y el Juzgado Tercero Civil del Circuito &nbsp;de la misma ciudad, con &nbsp;ocasi\u00f3n del juicio declarativo n.\u00ba 2017-00349, seguido &nbsp;por el aqu\u00ed inicialista a Nibia de la Cruz L\u00f3pez &nbsp;Morales y Carlos Andr\u00e9s Mart\u00ednez L\u00f3pez. &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El promotor requiere la protecci\u00f3n de los derechos al debido &nbsp;proceso, acceso a la administraci\u00f3n de justicia, igualdad, &nbsp;\u201cpropiedad\u201d &nbsp;y \u201cdignidad &nbsp;humana\u201d, &nbsp;presuntamente quebrantados por las autoridades jurisdiccionales &nbsp;accionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;De &nbsp;la lectura del escrito introductor y las pruebas adosadas al &nbsp;plenario, se extraen como hechos soporte de la presente salvaguarda, &nbsp;los descritos a continuaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;6 de septiembre de 2017, el reclamante impetr\u00f3 demanda de &nbsp;simulaci\u00f3n absoluta contra Nibia de la Cruz L\u00f3pez &nbsp;Morales y Carlos Andr\u00e9s Mart\u00ednez L\u00f3pez, respecto &nbsp;de las escrituras p\u00fablicas N\u00b0 2003 de 28 de octubre y N\u00b0 &nbsp;1593 de 2 de septiembre de 2015, a trav\u00e9s de las cuales la &nbsp;convocada enajen\u00f3 los inmuebles con matr\u00edcula 080-90009 &nbsp;y 226-25316, ubicados en la ciudad de Santa Marta y el municipio de &nbsp;Santa Ana (Magdalena), respectivamente. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;fundamento de sus pretensiones, adujo haber contribuido &nbsp;econ\u00f3micamente a la adquisici\u00f3n de las referidas &nbsp;propiedades, puestas a nombre de L\u00f3pez Morales, en el marco de &nbsp;la convivencia sostenida con ella, por m\u00e1s de 27 a\u00f1os, &nbsp;dada la existencia, en cabeza suya, de una sociedad conyugal vigente. &nbsp;Para soportar sus aseveraciones, aport\u00f3 copias del asunto &nbsp;instaurado para lograr el reconocimiento de la aludida uni\u00f3n &nbsp;marital y sus consecuencias patrimoniales, donde fueron denegadas sus &nbsp;s\u00faplicas, as\u00ed como diversos testimonios y documentos &nbsp;para acreditar su participaci\u00f3n en la compra de los memorados &nbsp;bienes ra\u00edces. &nbsp;<\/p>\n<p>Notificado, &nbsp;el extremo pasivo se opuso a las pretensiones, aduciendo las &nbsp;excepciones de \u201cinexistencia &nbsp;de la uni\u00f3n marital\u201d y &nbsp;\u201cfalta de legitimaci\u00f3n en la causa por activa\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;28 de enero de 2020, el Juzgado Tercero Civil del Circuito de Santa &nbsp;Marta desestim\u00f3 los pedimentos del escrito introductor, por &nbsp;hallar demostrada la segunda defensa esgrimida por los llamados a &nbsp;juicio, pues, no evidenci\u00f3 el v\u00ednculo alegado por el &nbsp;actor, aqu\u00ed inconforme, ni el \u201canimus &nbsp;contrehendi\u201d &nbsp;del cual se pudiera deducir la intenci\u00f3n de los contendientes &nbsp;\u201cde &nbsp;conformar una sociedad patrimonial de hecho\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;desacuerdo, el accionante formul\u00f3 recurso de apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tribunal fustigado, al desatar la alzada el 12 de noviembre de 2020, &nbsp;ratific\u00f3 la providencia recurrida, tras advertir la existencia &nbsp;del fallo judicial desestimatorio, frente al reconocimiento de la &nbsp;instituci\u00f3n consagrada en la Ley 54 de 19901, &nbsp;modificada por la Ley 979 de 2005. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sentir del precursor, los &nbsp;estrados judiciales acusados incurrieron en un defecto f\u00e1ctico, &nbsp;por cuanto, sin realizar una adecuada valoraci\u00f3n al caudal &nbsp;probatorio allegado a las diligencias, concluyeron que no estaba &nbsp;acreditada su cohabitaci\u00f3n con la demandada, ni, por tanto, su &nbsp;legitimaci\u00f3n para develar los actos fingidos por sus &nbsp;contendientes, cuando el v\u00ednculo marital se desprende, con &nbsp;claridad, dice, de los testimonios vertidos en juicio y la denuncia &nbsp;penal realizada ante la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, &nbsp;donde se adelanta la respectiva investigaci\u00f3n en la &nbsp;actualidad. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Suplica, &nbsp;en concreto, dejar &nbsp;sin efectos los pronunciamientos rese\u00f1ados y, en su lugar, &nbsp;ordenar al juez del circuito llamado a juicio, proferir una nueva &nbsp;sentencia, a trav\u00e9s de la cual se reconozca su inter\u00e9s &nbsp;en la acci\u00f3n de prevalencia y se proceda a resolverla de &nbsp;fondo. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;En mensaje de datos enviado el 15 de enero de 2021, el gestor precis\u00f3 &nbsp;que su \u201c[a]cci\u00f3n &nbsp;de tutela no se extiende a la &nbsp;(\u2026) Fiscal\u00eda &nbsp;Seccional 18 del Magdalena \u2013 Santa Marta, solo va dirigida en &nbsp;contra del Juzgado Tercero Civil del Circuito &nbsp;(\u2026) y &nbsp;[el] Tribunal &nbsp;Superior del &nbsp;[citado] Distrito &nbsp;Judicial &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. &nbsp;Respuesta &nbsp;de los accionados &nbsp;<\/p>\n<p>Dentro &nbsp;del t\u00e9rmino del traslado concedido para contestar, guardaron &nbsp;silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El &nbsp;presente resguardo estriba en establecer si, con la providencia de 12 &nbsp;de noviembre de 2020, la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Santa Marta, trasgredi\u00f3 los derechos del &nbsp;tutelante, al confirmar la sentencia desestimatoria proferida el 28 &nbsp;de enero del mismo a\u00f1o, por el Juzgado Tercero Civil del &nbsp;Circuito de la citada localidad, declarando probada su falta de &nbsp;legitimaci\u00f3n para invocar la simulaci\u00f3n absoluta de los &nbsp;contratos de compraventa celebrados mediante las escrituras p\u00fablicas &nbsp;N\u00b0 2003 y N\u00b0 1593 de 28 de octubre y 2 de septiembre de 2015. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese contexto, el an\u00e1lisis de esta Corte se circunscribir\u00e1 &nbsp;a la postura prohijada en la \u00faltima determinaci\u00f3n &nbsp;emitida en el decurso reprochado, pues con ella se zanj\u00f3 la &nbsp;controversia y, en \u00faltimas, ese es el criterio que se impone &nbsp;jur\u00eddicamente mientras no sea infirmado. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;No &nbsp;se observa desafuero en la tesis del colegiado atacado, por cuanto, &nbsp;revisado el fallo de segunda instancia, que ratific\u00f3 la &nbsp;postura del a &nbsp;quo, se &nbsp;colige una fundamentaci\u00f3n razonada, acorde con la normatividad &nbsp;y la jurisprudencia aplicable al caso, las evidencias recaudadas y &nbsp;las alegaciones de los extremos de la lid. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;La sala tra\u00edda a juicio emprendi\u00f3 el estudio del asunto &nbsp;puesto a su consideraci\u00f3n, &nbsp;remembrando &nbsp;que el fallador &nbsp;de primer grado &nbsp;deneg\u00f3 &nbsp;los pedimentos del escrito genitor, por cuanto el querellante carec\u00eda &nbsp;de legitimaci\u00f3n para accionar, al no demostrarse la &nbsp;consolidaci\u00f3n de la presunta uni\u00f3n marital de hecho y &nbsp;su respectiva sociedad patrimonial, ni el \u00e1nimo de los &nbsp;contendientes de haber conformado una \u201csociedad &nbsp;patrimonial de hecho\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente, &nbsp;la magistratura precis\u00f3 los reparos concretos formulados por &nbsp;el apelante al elevar la alzada, los cuales se circunscribieron a &nbsp;defender su inter\u00e9s para incoar la \u201csimulaci\u00f3n\u201d, &nbsp;pues su convivencia con la codemandada encontraba respaldo, seg\u00fan &nbsp;adujo, en los testimonios rendidos en desarrollo del juicio y los &nbsp;soportes de pago de parte del valor del inmueble con matr\u00edcula &nbsp;080-90009. &nbsp;<\/p>\n<p>Acto &nbsp;seguido, memor\u00f3 los requisitos de procedibilidad de la &nbsp;herramienta jur\u00eddica en comento, destacando el de la &nbsp;legitimaci\u00f3n para actuar, concretamente, cuando quien la &nbsp;invoca aduce su calidad de compa\u00f1ero permanente, tema sobre el &nbsp;cual trajo a colaci\u00f3n la sentencia del 27 de agosto de 2002, &nbsp;emitida por esta Corporaci\u00f3n, al interior del expediente 6926, &nbsp;seg\u00fan la cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;el &nbsp;inter\u00e9s &nbsp;(\u2026) surge[], &nbsp;no &nbsp;cuando se ha disuelto la sociedad patrimonial formada en virtud de la &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho, sino cuando se ha solicitado dicha &nbsp;disoluci\u00f3n mediante demanda y la misma se ha notificado a la &nbsp;parte demandada, siendo en este momento cuando se adquiere la &nbsp;facultad jur\u00eddica para demandar los actos celebrados, por el &nbsp;otro compa\u00f1ero, como presuntamente simulados. As\u00ed pues, &nbsp;alegar \u00fanicamente la condici\u00f3n de compa\u00f1ero &nbsp;permanente, como fruto de una convivencia reiterada, no confiere un &nbsp;derecho concreto sobre los bienes adquiridos durante el tiempo de &nbsp;duraci\u00f3n de la uni\u00f3n marital, ni legitima para atacar &nbsp;por simulado el acto celebrado por el otro compa\u00f1ero (\u2026). &nbsp;[U]na &nbsp;vez disuelta la sociedad patrimonial, los compa\u00f1eros &nbsp;permanentes, est\u00e1n legitimados para demandar la simulaci\u00f3n &nbsp;de los actos celebrados por el otro. Es en aquel momento cuando el &nbsp;inter\u00e9s jur\u00eddico se hace evidente en este caso, porque &nbsp;disuelta la sociedad por cualquiera de las causas legales, se &nbsp;actualiza el derecho de cada uno de los compa\u00f1eros permanentes &nbsp;sobre los bienes sociales para la determinaci\u00f3n de los &nbsp;gananciales que a cada uno correspondan de la sociedad patrimonial. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[C]omo &nbsp;ya se se\u00f1al\u00f3[,] &nbsp;para &nbsp;el caso de los compa\u00f1eros permanentes resulta necesario para &nbsp;adquirir la legitimaci\u00f3n en la pretensi\u00f3n simulatoria &nbsp;la acci\u00f3n directamente encaminada a la disoluci\u00f3n del &nbsp;r\u00e9gimen de la sociedad patrimonial y no s\u00f3lo la acci\u00f3n &nbsp;de declaraci\u00f3n de existencia de la uni\u00f3n marital de &nbsp;hecho y menos a\u00fan el simple inter\u00e9s de mantener unos &nbsp;activos al interior de una sociedad patrimonial (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;continuaci\u00f3n, se adentr\u00f3 en &nbsp;el examen de los elementos demostrativos arrimados al plenario, &nbsp;constatando la acreditaci\u00f3n del segundo medio defensivo &nbsp;propuesto por la pasiva para repeler las pretensiones de la demanda, &nbsp;por cuanto, lo alegado por el convocante para fundamentarlas, fue la &nbsp;defraudaci\u00f3n de la masa social edificada durante la &nbsp;cohabitaci\u00f3n con L\u00f3pez Morales, afirmaci\u00f3n &nbsp;desvirtuada por la sentenciadora del Juzgado Tercero de Familia de &nbsp;Santa Marta. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[A]\u00fan &nbsp;cuando el actor alude que entre \u00e9l y la demandada existi\u00f3 &nbsp;un v\u00ednculo marital que perdur\u00f3 por 27 a\u00f1os, y &nbsp;que al interior de \u00e9ste se adquirieron los inmuebles de los &nbsp;que reclama la declaratoria de simulaci\u00f3n de las sendas &nbsp;compraventas que hiciera \u00e9sta a su sobrino, al acompa\u00f1ar &nbsp;a la demanda certificado del Juzgado Tercero de Familia de Santa &nbsp;Marta en el que consta que mediante sentencia de 2 de noviembre de &nbsp;2016 se negaron las pretensiones de la demanda de declaratoria de &nbsp;uni\u00f3n marital de hecho y sociedad patrimonial y consecuente &nbsp;disoluci\u00f3n de \u00e9stas entre \u00e9l y la aqu\u00ed &nbsp;demandada, no queda otro camino que declarar la falta de legitimaci\u00f3n &nbsp;en la causa, ins\u00edstase, (\u2026) &nbsp;el Juez de Familia, neg\u00f3 la aludida uni\u00f3n, y de contera &nbsp;la sociedad patrimonial, [la &nbsp;cual] &nbsp;hubiese revestido de inter\u00e9s al demandante por el posible &nbsp;detrimento (\u2026) &nbsp;ocasiona[do] &nbsp;a &nbsp;su patrimonio [con] &nbsp;la alzada de bienes sociales[.] &nbsp;[No &nbsp;es] &nbsp;dable entrar a analizar los testimonios rendidos por Joyce Segundo &nbsp;Yepes Reales y Jhon Freddy Su\u00e1rez Rodr\u00edguez, quienes &nbsp;coinciden en se\u00f1alar a la se\u00f1ora Nibia L\u00f3pez &nbsp;como su compa\u00f1era, pues no tienen la entidad de desconocer la &nbsp;decisi\u00f3n emitida por el juez competente, y tampoco resulta de &nbsp;recibo alegar que aport\u00f3 dinero para la compra de los bienes, &nbsp;pues esto, per se[,] &nbsp;no legitima para demandar la simulaci\u00f3n de las negociales. &nbsp;<\/p>\n<p>En esa direcci\u00f3n, &nbsp;concluy\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[A]l &nbsp;no hallarse acreditada la legitim[aci\u00f3n] &nbsp;del &nbsp;demandante para actuar en el asunto, la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n &nbsp;resulta improcedente, y por consiguiente el alegato del extremo &nbsp;activo &nbsp;(\u2026) [tendiente a] quebrar &nbsp;la sentencia de primer nivel resulta impertinente, [al] &nbsp;intenta[r] &nbsp;tard\u00eda y desesperadamente demostrar la calidad de compa\u00f1ero &nbsp;permanente dentro del presente proceso &nbsp;[no siendo \u00e9ste (\u2026) el escenario id\u00f3neo para tal &nbsp;fin], pues, &nbsp;ins\u00edstase, la simulaci\u00f3n es un \u201cacto de &nbsp;prevalencia\u201d, [cuyo] &nbsp;objetivo [es] &nbsp;sacar a la luz un acto real escondido detr\u00e1s de uno aparente, &nbsp;para lo cual, como ha quedado claro l\u00edneas arriba, debe mediar &nbsp;con anterioridad a la acci\u00f3n simulatoria prueba seria y no &nbsp;hipot\u00e9tica del inter\u00e9s jur\u00eddico que le asiste al &nbsp;querellante, siendo imperativo establecer previamente, la &nbsp;declaratoria de la existencia de la uni\u00f3n marital de hecho y &nbsp;de la sociedad patrimonial, y su posterior disoluci\u00f3n o[,] en &nbsp;su defecto, acreditar que el proceso est\u00e1 en curso al incoar &nbsp;la acci\u00f3n de simulaci\u00f3n, y lo que se demostr\u00f3 &nbsp;(\u2026) [fue la existencia de una decisi\u00f3n adversa a tales &nbsp;pretensiones] (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;La &nbsp;tesis adoptada es l\u00f3gica, de su lectura, prima &nbsp;facie, &nbsp;no refulge anomal\u00eda; el fallador enjuiciado efectu\u00f3 una &nbsp;disertaci\u00f3n adecuada de los elementos probatorios y los &nbsp;supuestos normativos pertinentes que lo condujeron a la determinaci\u00f3n &nbsp;reprochada. &nbsp;<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese, &nbsp;las probanzas recaudadas en el decurso cuestionado llevaban, &nbsp;inequ\u00edvocamente, a concluir, la falta de inter\u00e9s, serio &nbsp;y &nbsp;actual, en cabeza del all\u00ed actor, para cuestionar los negocios &nbsp;jur\u00eddicos celebrados entre Nibia de la Cruz L\u00f3pez &nbsp;Morales y Carlos Andr\u00e9s Mart\u00ednez L\u00f3pez, pues la &nbsp;conformaci\u00f3n de una sociedad patrimonial derivada de la uni\u00f3n &nbsp;marital de hecho que el libelista dice haber sostenido con la &nbsp;primera, fue desestimada por la autoridad judicial ante quien se &nbsp;inco\u00f3 su reconocimiento, por cuanto el hoy tutelante se &nbsp;encontraba \u201cimpedido &nbsp;legalmente para contraer matrimonio\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisamente, &nbsp;seg\u00fan lo asever\u00f3 el propio inicialista en su demanda de &nbsp;amparo, para la \u00e9poca de la presunta cohabitaci\u00f3n con &nbsp;su adversaria, ten\u00eda \u201cuna &nbsp;sociedad conyugal vigente\u201d, &nbsp;circunstancia por la cual \u201cautoriz[\u00f3] &nbsp;que &nbsp;[en] el &nbsp;contrato de compraventa deb\u00eda aparecer su compa\u00f1era &nbsp;permanente Nibia de la Cruz L\u00f3pez Morales &nbsp;(\u2026)\u201d. Tal situaci\u00f3n corrobora su falta de &nbsp;legitimaci\u00f3n en el asunto aqu\u00ed cuestionado, en tanto, &nbsp;a\u00fan de declararse la simulaci\u00f3n absoluta pretendida, no &nbsp;podr\u00eda reclamar el capital, seg\u00fan \u00e9l, invertido &nbsp;en la adquisici\u00f3n de los inmuebles perseguidos. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;suma, como el demandante fund\u00f3 su legitimaci\u00f3n para &nbsp;cuestionar las compraventas, en la existencia de la instituci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica aludida, no hab\u00eda lugar a considerar que &nbsp;estaba satisfecho tal presupuesto, como pudo acreditarlo, empero, no &nbsp;lo hizo, de haber demandado el enriquecimiento sin causa de su &nbsp;contendiente, ante la inexistencia de acciones alternativas para &nbsp;debatir el empobrecimiento que dice haber sufrido a expensas de su &nbsp;excompa\u00f1era sentimental. &nbsp;<\/p>\n<p>Acerca &nbsp;del inter\u00e9s de quien pretende la declaratoria de simulaci\u00f3n &nbsp;de determinado negocio jur\u00eddico, esta Sala ha adoctrinado que &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[D]ebe &nbsp;ser &nbsp;cierto, &nbsp;serio, actual y concreto, de modo que faculte formular la pretensi\u00f3n &nbsp;o excepci\u00f3n en cada caso espec\u00edfico. El inter\u00e9s &nbsp;jur\u00eddico, serio y actual, tiene sentado, &nbsp;\u00ab(\u2026) &nbsp;no es otra cosa que la titularidad de un derecho cierto cuyo &nbsp;ejercicio se halle impedido o perturbado por el acto ostensible, que &nbsp;por ser fingido su declaraci\u00f3n de simulaci\u00f3n se reclama &nbsp;(G.J. CXCVI, 2\u00b0 semestre, p\u00e1g. 23)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;inter\u00e9s &nbsp;para obrar, de consiguiente, es el motivo sustancial de car\u00e1cter &nbsp;particular, subjetivo &nbsp;(no &nbsp;general), leg\u00edtimo (autorizado por ley), directo (para su &nbsp;propio provecho o del representado), real y concreto (que no sea &nbsp;abstracto) que mueve a una parte seriamente a presentar una &nbsp;pretensi\u00f3n o excepci\u00f3n al Estado para obtener una &nbsp;sentencia de m\u00e9rito o de fondo a su favor, asimilable &nbsp;propiamente con el inter\u00e9s en la pretensi\u00f3n o la &nbsp;excepci\u00f3n. Es el beneficio que le pueda reportar el desenlace &nbsp;de la controversia, por cuanto constituye esencia de la pretensi\u00f3n &nbsp;m\u00e1s no de la acci\u00f3n o de la contradicci\u00f3n. En el &nbsp;caso del demandado, hace relaci\u00f3n al m\u00f3vil para &nbsp;contrarrestar las pretensiones y en los terceros por aquello que en &nbsp;concreto motiva su intervenci\u00f3n; o como expone la doctrina &nbsp;acad\u00e9mica: \u00ab(\u2026) la utilidad o el perjuicio &nbsp;jur\u00eddico, &nbsp;moral o econ\u00f3mico que para el demandante y el demandado puedan &nbsp;representar las peticiones incoadas en la demanda y la consiguiente &nbsp;decisi\u00f3n que sobre ellas se adopte en la sentencia\u00bb2 &nbsp;(\u2026)3\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Seg\u00fan lo ha expresado esta Corte: \u201c(\u2026) &nbsp;independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d4. &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00e9ngase &nbsp;en cuenta que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para &nbsp;rogar el amparo porque la tutela no es instrumento para definir cu\u00e1l &nbsp;planteamiento interpretativo en las hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n &nbsp;legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las inferencias &nbsp;valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s &nbsp;acertada o la correcta para dar lugar a la intrusi\u00f3n del juez &nbsp;constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 es residual y &nbsp;subsidiario. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Siguiendo &nbsp;los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos5 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la injerencia de esta Corte para declarar inconvencional &nbsp;la actuaci\u00f3n refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 19696, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d7, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>6.1 &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio8. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados \u2013incluido Colombia-9, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales10; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas11. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;De &nbsp;acuerdo a lo discurrido, se &nbsp;negar\u00e1 el &nbsp;auxilio rogado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica &nbsp;y &nbsp;por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;NEGAR &nbsp;la tutela invocada por &nbsp;Hernando &nbsp;Lineros Carrascal frente a la Sala Civil Familia del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de Santa Marta, integrada por los &nbsp;magistrados Martha Isabel Mercado Rodr\u00edguez, Alberto Rodr\u00edguez &nbsp;Akle y Tulia Cristina Rojas Asmar, y el Juzgado Tercero Civil del &nbsp;Circuito de la misma ciudad, con &nbsp;ocasi\u00f3n del juicio declarativo n.\u00ba 2017-00349, seguido &nbsp;por el aqu\u00ed inicialista a Nibia de la Cruz L\u00f3pez &nbsp;Morales y Carlos Andr\u00e9s Mart\u00ednez L\u00f3pez. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica &nbsp;o por mensaje de datos, a todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la cual se definen las uniones maritales de hecho y r\u00e9gimen &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;patrimonial entre compa\u00f1eros permanentes. &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC5191-2020. &nbsp;<\/p>\n<p>4 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;septiembre de 2012. Serie C No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;criterio reiterado Caso Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Excepciones preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;30 de noviembre de 2012. Serie C No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>11 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC292-2021 LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; STC292-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00ba 11001-02-03-000-2020-03515-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintisiete de enero de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., veintisiete (27) de enero de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Se &nbsp;decide la acci\u00f3n de tutela incoada por Hernando Lineros &nbsp;Carrascal frente a la Sala [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-53169","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53169","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53169"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53169\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}