{"id":53174,"date":"2024-05-17T17:59:56","date_gmt":"2024-05-17T17:59:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc301-2021\/"},"modified":"2024-05-17T17:59:56","modified_gmt":"2024-05-17T17:59:56","slug":"stc301-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc301-2021\/","title":{"rendered":"STC301 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC301-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC301-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-00072-00 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintisiete de enero de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., veintisiete (27) de enero de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por Mar\u00eda &nbsp;Danny Arias Molina, Juli\u00e1n &nbsp;Camilo S\u00e1nchez Arias, Erika &nbsp;Lorena S\u00e1nchez Moreno, Betty Contreras de S\u00e1nchez y &nbsp;Jos\u00e9 Gerardo, Nelson Fernando, N\u00e9stor &nbsp;Oswaldo y Luz Piedad S\u00e1nchez Contreras contra la &nbsp;Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;espec\u00edficamente frente a las magistradas Adriana Saavedra &nbsp;Lozada, Nubia Esperanza Sabogal Var\u00f3n y Clara In\u00e9s &nbsp;M\u00e1rquez Bulla, y el Juzgado Cuarenta y Tres Civil del Circuito &nbsp;de esta ciudad, &nbsp;con ocasi\u00f3n del juicio de \u201cresponsabilidad &nbsp;civil extracontractual por accidente de tr\u00e1nsito\u201d &nbsp;adelantado por los aqu\u00ed quejosos a Leasing Corficolombiana &nbsp;S.A. y otros. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. Los &nbsp;interesados reclaman la protecci\u00f3n de los derechos al debido &nbsp;proceso y acceso a la administraci\u00f3n de justicia, entre otros, &nbsp;supuestamente quebrantados por la autoridad querellada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del &nbsp;ruego tuitivo y sus anexos se extrae como base de su reclamo, lo &nbsp;siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>Los aqu\u00ed &nbsp;promotores incoaron ante el Juzgado Cuarenta y Tres Civil del &nbsp;Circuito de Bogot\u00e1 el juicio materia de este amparo, por el &nbsp;accidente de tr\u00e1nsito ocurrido el 28 de septiembre de 2014, en &nbsp;el cual se ocasion\u00f3 la muerte de Orlando S\u00e1nchez &nbsp;Contreras (q.e.p.d). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el compendio f\u00e1ctico de la reclamaci\u00f3n civil, se adujo &nbsp;que el prenombrado, mientras \u201cmontaba &nbsp;bicicleta a las fuera de &nbsp;[esta] ciudad\u201d, &nbsp;fue atropellado por un \u201ctracto &nbsp;cami\u00f3n\u201d &nbsp;de propiedad de Leasing Corficolombiana S.A. y &nbsp;conducido &nbsp;por \u00c1ngel Custodio Borda. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese litigio se profiri\u00f3 sentencia el 25 de julio de 2019, &nbsp;deneg\u00e1ndose las pretensiones invocadas, por cuanto se dio por &nbsp;probada la excepci\u00f3n de fondo denominada \u201cculpa &nbsp;exclusiva de la v\u00edctima\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Esa &nbsp;decisi\u00f3n fue apelada por el extremo activo, correspondi\u00e9ndole &nbsp;el conocimiento de la alzada a la Sala Civil del Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de esta ciudad, quien, en prove\u00eddo de 10 &nbsp;de julio pasado, confirm\u00f3 la decisi\u00f3n de primera &nbsp;instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>Se\u00f1alan &nbsp;los gestores que la corporaci\u00f3n fustigada: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;i) &nbsp;incurri\u00f3 en \u201cdefecto material\u201d, por darle un &nbsp;indebido alcance probatorio al \u201cinforme policial\u201d &nbsp;aportado al proceso, el cual ten\u00eda como fin exclusivo &nbsp;demostrar las falencias en el procedimiento desplegado por los &nbsp;agentes de tr\u00e1nsito al momento de atender el siniestro donde &nbsp;perdi\u00f3 la vida su familiar, ii) inaplic\u00f3 indebidamente &nbsp;el art\u00edculo 328 de C\u00f3digo General del Proceso, pues se &nbsp;pronunci\u00f3 sobre argumentos no expuestos en el recurso de &nbsp;apelaci\u00f3n, al realizar un amplio estudio sobre un dictamen &nbsp;pericial desestimado por el a quo al momento de emitir la sentencia &nbsp;de primera instancia, y iii) le otorg\u00f3 plena credibilidad a la &nbsp;declaraci\u00f3n del conductor del cami\u00f3n involucrado en el &nbsp;accidente &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Suplica, en concreto, \u201cse &nbsp;corrijan las falencias mencionadas y de esta manera se acceda a las &nbsp;pretensiones de la demanda inicial\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. Respuesta &nbsp;del accionado &nbsp;<\/p>\n<p>1. El juzgado &nbsp;querellado se opuso al ruego resaltando la legalidad de su decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. EL colegiado &nbsp;convocado guard\u00f3 silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;\u00danicamente las &nbsp;determinaciones judiciales arbitrarias con directa repercusi\u00f3n &nbsp;en las garant\u00edas fundamentales de las partes o de terceros, &nbsp;son susceptibles de cuestionamiento por v\u00eda de tutela, siempre &nbsp;y cuando, claro est\u00e1, su titular haya agotado los medios &nbsp;legales ordinarios dispuestos para hacerlas prevalecer dentro del &nbsp;correspondiente proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;El &nbsp;auxilio se concreta en establecer si se menoscabaron las &nbsp;prerrogativas superiores de los tutelantes con las actuaciones de los &nbsp;convocados al denegar las pretensiones invocadas en el juicio bajo &nbsp;estudio. Esta Sala analizar\u00e1 la sentencia de 10 de julio de &nbsp;2020, emitida por el colegiado confutado, puesto que con esa decisi\u00f3n &nbsp;el decurso aqu\u00ed censurado cobr\u00f3 fuerza de ejecutoria. &nbsp;<\/p>\n<p>Para resolver el &nbsp;asunto puesto a su conocimiento, la &nbsp;corporaci\u00f3n recriminada comenz\u00f3 indicando que el caso &nbsp;giraba alrededor de la \u201cresponsabilidad &nbsp;civil por culpa aquiliana derivada del ejercicio de actividades &nbsp;peligrosas\u201d, &nbsp;por tanto, quien se presume autor del da\u00f1o, para liberarse de &nbsp;su responsabilidad, tiene la carga de probar \u201cel &nbsp;hecho extra\u00f1o o la culpa exclusiva de la v\u00edctima\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;las circunstancias &nbsp;del siniestro demandado, adujo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;relaci\u00f3n con el hecho de la colisi\u00f3n entre el automotor &nbsp;y el veloc\u00edpedo, el informe de tr\u00e1nsito levantado por &nbsp;la autoridad competente a quien correspondi\u00f3 el procedimiento &nbsp;(\u2026), &nbsp;da cuenta que los policiales que acudieron al lugar de los hechos &nbsp;establecieron como hip\u00f3tesis \u2013 la n\u00famero157 u &nbsp;otra- esto es, \u201cno detener el veh\u00edculo o ceder el paso &nbsp;cuando se ingresa a una v\u00eda de mayor prelaci\u00f3n\u201d &nbsp;atribuida al ciclista Orlando S\u00e1nchez Contreras, documento que &nbsp;encontr\u00f3 acogida demostrativa en la primera instancia por &nbsp;provenir de una autoridad administrativa con funciones policivas, lo &nbsp;que le permiti\u00f3 al juzgador atribuir veracidad a la &nbsp;informaci\u00f3n y, concluir la ruptura del nexo causal, por culpa &nbsp;exclusiva de la v\u00edctima\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPara &nbsp;tal prop\u00f3sito aport\u00f3 [un] &nbsp;dictamen pericial (\u2026), &nbsp;realizado por el se\u00f1or Jos\u00e9 Mauricio L\u00f3pez &nbsp;Fl\u00f3rez y que fue sustentado en la audiencia de instrucci\u00f3n &nbsp;y juzgamiento. Seg\u00fan el dicho del experto, los policiales &nbsp;habr\u00edan errado en la consignaci\u00f3n de la verdadera causa &nbsp;de la colisi\u00f3n, por cuanto: (i) cuando el se\u00f1or S\u00e1nchez &nbsp;Contreras se movilizaba por la v\u00eda que proviene del municipio &nbsp;de Sibat\u00e9 y se aproxim\u00f3 a la intersecci\u00f3n con la &nbsp;autopista que de Girardot conduce a Bogot\u00e1, \u00e9l ten\u00eda &nbsp;la prioridad de paso, ya que no exist\u00eda ninguna se\u00f1alizaci\u00f3n &nbsp;que le ordenara parar; por tanto, quien deb\u00eda detener su &nbsp;camino era el veh\u00edculo que se movilizaban por la v\u00eda de &nbsp;mayor flujo y, (ii) que en el tramo por el que se movilizaba la &nbsp;tractomula, exist\u00edan se\u00f1ales de tr\u00e1nsito que no &nbsp;fueron indicadas por los polic\u00edas en el levantamiento &nbsp;topogr\u00e1fico, las que, en verdad, daban cuenta que el conductor &nbsp;demandado desconoci\u00f3 reglas que, de haber acatado, habr\u00edan &nbsp;evitado el fat\u00eddico resultado, estas ser\u00edan: que los &nbsp;carros de mayor tama\u00f1o deb\u00edan movilizarse por el carril &nbsp;derecho -pues la autopista es de doble calzada-, l\u00edmite de &nbsp;velocidad a 40 km\/h, prelaci\u00f3n de paso peatonal y bandas &nbsp;sonoras incorporadas en el asfalto. Sin embargo, como es de exigencia &nbsp;legal que el dictamen sea fundamentado, son varios los &nbsp;cuestionamientos que la Sala tiene respecto de este medio de prueba &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Respecto de la &nbsp;valoraci\u00f3n de dicha experticia, el tribunal razon\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;lo que ata\u00f1e a la conclusi\u00f3n de que el conductor del &nbsp;veh\u00edculo desacat\u00f3 las se\u00f1ales de tr\u00e1nsito, &nbsp;no se demostr\u00f3 que para el momento de la ocurrencia del hecho &nbsp;o al menos para la \u00e9poca concomitante -a\u00f1o 2014- &nbsp;existieran tales indicativos, si en cuenta se tiene, que el punto no &nbsp;fue atendido o desarrollado por el perito, sino que corresponde a una &nbsp;suposici\u00f3n de la apoderada &nbsp;recurrente, &nbsp;derivada de las impresiones fotogr\u00e1ficas aportadas y que &nbsp;corresponden al a\u00f1o 2018, lo que hace imprecisa la &nbsp;informaci\u00f3n, m\u00e1s cuando el propio experto manifest\u00f3 &nbsp;que en su tarea de investigaci\u00f3n se dirigi\u00f3 ante la &nbsp;autoridad vial del municipio de Soacha y solicit\u00f3 verbalmente &nbsp;dicho dato, pero no le fue suministrado (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Deviene de lo expuesto, que la presunci\u00f3n de autenticidad del &nbsp;contenido del informe policial de tr\u00e1nsito no fue desvirtuada, &nbsp;lo que le otorga veracidad al contenido. Entonces la imprudencia del &nbsp;se\u00f1or Orlando S\u00e1nchez se consolida como la causa &nbsp;potencial y eficiente que origin\u00f3 el accidente que le cost\u00f3 &nbsp;la vida, puesto que quien va por la carretera principal y contin\u00faa &nbsp;por ella, tiene la preferencia respecto del que pretende ingresar, &nbsp;que fue lo que busc\u00f3 hacer el ciclista fallecido, en el &nbsp;informe se detalla cu\u00e1l era la v\u00eda prevalente entre la &nbsp;carretera nacional por la que transitaba el conductor del veh\u00edculo &nbsp;involucrado y aquella por donde proven\u00eda el se\u00f1or &nbsp;S\u00e1nchez en su bicicleta (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Explic\u00f3 &nbsp;que la &nbsp;declaraci\u00f3n rendida por el conductor del veh\u00edculo sobre &nbsp;el accidente es clara y concordante con los dem\u00e1s elementos de &nbsp;prueba aportados al litigio, pues &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;su &nbsp;versi\u00f3n es coincidente con las indicaciones plasmadas en el &nbsp;levantamiento topogr\u00e1fico (\u2026) &nbsp;que denota que las huellas de frenado (\u2026) &nbsp;tienen &nbsp;un desplazamiento vertical que proviene o se origina del tramo &nbsp;derecho de la v\u00eda y se transporta hasta la izquierda de la &nbsp;carretera, causando un choque en la esquina del separador entre las &nbsp;calzadas, lo que permite verificar que la tractomula -con capacidad &nbsp;de 35 toneladas- que estaba, seg\u00fan el dicho del demandado con &nbsp;el cupo casi lleno, intent\u00f3 maniobrar el rodante para evitar &nbsp;la colisi\u00f3n, lo que por cierto, no es inmediata dado el peso &nbsp;de carga que transportaba. Ahora, el hecho que la posici\u00f3n &nbsp;final del veh\u00edculo haya sido el carril izquierdo de la &nbsp;calzada, no sobrelleva concluir que \u00e9ste se ven\u00eda &nbsp;transportando por ese sentido de la v\u00eda, sino tan solo que, &nbsp;dada la operaci\u00f3n realizada para esquivar la colisi\u00f3n &nbsp;(\u2026), &nbsp;par\u00f3 en ese carril; cualquier otra tesis, de cara a las &nbsp;pruebas vistas dentro del proceso, se adentra en el escenario de la &nbsp;especulaci\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPor &nbsp;\u00faltimo, no es que el conductor demandado a la hora de ser &nbsp;interrogado haya afirmado que las se\u00f1ales de tr\u00e1nsito &nbsp;que se fotografiaron en el dictamen estuvieran para el 2014 en la &nbsp;zona, sino que las reconoci\u00f3 en su significado vial, al punto &nbsp;que describi\u00f3 que indicaban cada una de ellas, situaci\u00f3n &nbsp;que dista de la confesi\u00f3n que alude el extremo impugnante. &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Desde &nbsp;esa perspectiva, la providencia examinada no se observa descabellada &nbsp;al punto de permitir la injerencia de esta justicia. Seg\u00fan lo &nbsp;ha expresado esta Corte, \u201c(\u2026) independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;pretendido por los &nbsp;promotores es obtener un pronunciamiento diferente al emitido por la &nbsp;corporaci\u00f3n accionada en la providencia aqu\u00ed &nbsp;cuestionada, de la cual, se infiere, est\u00e1 soportada en &nbsp;fundamentos l\u00f3gicos y razonables, fruto de la interpretaci\u00f3n &nbsp;de las normas que rigen el caso y de la valoraci\u00f3n de los &nbsp;medios de prueba militantes en el expediente. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;el tribunal fue &nbsp;enf\u00e1tico en se\u00f1alar que, el &nbsp;actuar imprudente de la v\u00edctima fue la causa del siniestro &nbsp;demandado, pues aqu\u00e9lla, al pretender ingresar en una \u201cv\u00eda &nbsp;de mayor prelaci\u00f3n\u201d &nbsp;mientras se movilizaba en su bicicleta, debi\u00f3 detenerse o &nbsp;ceder el paso; sin embargo, no lo hizo, motivo por el cual, ning\u00fan &nbsp;disvalor se le pod\u00eda imputar al conductor del veh\u00edculo &nbsp;pesado. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente a ese &nbsp;t\u00f3pico, esta Corte ha sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[P]ara &nbsp;que el &nbsp;interpelado pueda liberarse plenamente de la obligaci\u00f3n &nbsp;indemnizatoria, se requiere que el proceder de la v\u00edctima &nbsp;re\u00fana los requisitos de toda causa extra\u00f1a, esto es, &nbsp;\u201cque se trate de un evento o acontecimiento exterior al c\u00edrculo &nbsp;de actividad o de control de aquel a quien se le imputa la &nbsp;responsabilidad\u201d, como causa exclusiva del reclamante o de la &nbsp;v\u00edctima (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, es de recordar que el art\u00edculo 328 del C\u00f3digo &nbsp;General de Proceso, limita al juez de segunda instancia a &nbsp;pronunciarse \u00fanicamente sobre los argumentos expuestos por el &nbsp;apelante, sin perjuicio de las decisiones que deba adoptar de oficio, &nbsp;por tanto, dicha norma no proh\u00edbe la valoraci\u00f3n, por &nbsp;parte del ad &nbsp;quem, &nbsp;de todas las pruebas practicadas en el litigio, como err\u00f3neamente &nbsp;lo pretenden hacer ver los tutelantes. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n de los elementos de convicci\u00f3n, la &nbsp;Sala ha sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;apreciaci\u00f3n conjunta de la prueba consiste en la actividad &nbsp;intelectual que debe realizar el funcionario jurisdiccional, &nbsp;analizando y conjugando los diversos elementos probatorios, en cuya &nbsp;virtud llega a un convencimiento homog\u00e9neo, sobre el cual &nbsp;habr\u00e1 de edificar su fallo, estimativo o desestimativo de las &nbsp;pretensiones, esto es, teniendo como ciertas las alegaciones de hecho &nbsp;en que el demandante basa sus pretensiones, o el extremo resistente &nbsp;sus defensas; o que no lo son &nbsp;(\u2026)2. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;Colombia, seg\u00fan el principio de valoraci\u00f3n racional de &nbsp;la prueba, implantado por mandato del art\u00edculo 187 del C\u00f3digo &nbsp;de Procedimiento Civil, hoy 176 del Estatuto Procesal vigente, es &nbsp;deber del juez, y no mera facultad suya, evaluar en conjunto los &nbsp;elementos de convicci\u00f3n para obtener, de todos ellos, un &nbsp;resultado homog\u00e9neo o \u00fanico, sobre el cual habr\u00e1 &nbsp;de fundar su decisi\u00f3n final (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Tal &nbsp;obligaci\u00f3n legal \u2013lo sostiene la Corte-, impeditiva de &nbsp;la desarticulaci\u00f3n del acervo probatorio, ha sido la causa de &nbsp;que los falladores de instancia frecuentemente acudan a ese &nbsp;expediente para formar su criterio, sin atender de modo especial o &nbsp;preferente a ninguna de las diversas pruebas practicadas. Mediante &nbsp;ese procedimiento, resulta que su persuasi\u00f3n se forma no por &nbsp;el examen aislado de cada probanza, sino por la estimaci\u00f3n &nbsp;global de todas las articuladas, examinadas todas como un compuesto &nbsp;integrado por elementos disimiles &nbsp;(\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) &nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia &nbsp;(\u2026)\u2019, &nbsp;condiciones que no se vislumbran en el caso concreto (\u2026)\u201d4. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;sola divergencia conceptual no puede ser venero para demandar el &nbsp;amparo constitucional porque la tutela no es instrumento para definir &nbsp;cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico en las hip\u00f3tesis &nbsp;de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las &nbsp;inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s &nbsp;acertada o la m\u00e1s correcta para dar lugar a la intervenci\u00f3n &nbsp;del juez constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Siguiendo los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de &nbsp;Derechos Humanos5 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la intervenci\u00f3n de esta Corte para declarar &nbsp;inconvencional la actuaci\u00f3n atacada. &nbsp;<\/p>\n<p>El tratado citado &nbsp;resulta aplicable por virtud del canon 9 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En sentido &nbsp;an\u00e1logo, la regla 93 ej\u00fasdem, &nbsp;indica: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el Derecho de los &nbsp;Tratados de 19696, &nbsp; debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan la cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d7, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. Aunque podr\u00eda &nbsp;argumentarse la viabilidad del control de convencionalidad s\u00f3lo &nbsp;en decursos donde se halla el quebranto de garant\u00edas &nbsp;sustanciales o cuando la normatividad interna es contraria a la &nbsp;internacional sobre derechos humanos, se estima trascendente efectuar &nbsp;dicho seguimiento en todos los asuntos donde se debata la &nbsp;conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo aducido porque &nbsp;la enunciada herramienta le permite a los Estados materializar el &nbsp;deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio8. &nbsp;<\/p>\n<p>No sobra advertir &nbsp;que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local de los pa\u00edses &nbsp;que la han suscrito y aprobado, no constituye un sistema opcional o &nbsp;de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos patrios; sino que en &nbsp;estos casos cobra vigencia plena y obligatoriedad con car\u00e1cter &nbsp;impositivo para todos los servidores estatales, debiendo realizar no &nbsp;solamente un control legal y constitucional, sino tambi\u00e9n el &nbsp;convencional; con mayor raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de &nbsp;constitucionalidad sin quedar al arbitrio de las autoridades su &nbsp;gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. El aludido &nbsp;control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir judicial &nbsp;y pedag\u00f3gicamente tal cual se le ha ordenado a los Estados &nbsp;denunciados \u2013incluido Colombia9, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales10; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas11. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir en la &nbsp;aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de la &nbsp;Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en providencias &nbsp;como la presente, le permite no s\u00f3lo a las autoridades conocer &nbsp;e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas internacionalmente, &nbsp;en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos humanos, sino a la &nbsp;ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo grado de &nbsp;salvaguarda de sus prerrogativas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las garant\u00edas fundamentales en el marco &nbsp;del sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Por los anteriores argumentos, se niega el amparo deprecado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, &nbsp;en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de &nbsp;la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;NEGAR la &nbsp;tutela solicitada por &nbsp;Mar\u00eda &nbsp;Danny Arias Molina, Juli\u00e1n &nbsp;Camilo S\u00e1nchez Arias, Erika &nbsp;Lorena S\u00e1nchez Moreno, Betty Contreras de S\u00e1nchez y &nbsp;Jos\u00e9 Gerardo, Nelson Fernando, N\u00e9stor &nbsp;Oswaldo y Luz Piedad S\u00e1nchez Contreras, contra la &nbsp;Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, &nbsp;espec\u00edficamente frente &nbsp;a las magistradas Adriana Saavedra &nbsp;Lozada, Nubia Esperanza Sabogal Var\u00f3n y Clara In\u00e9s &nbsp;M\u00e1rquez Bulla, y el Juzgado Cuarenta y Tres Civil del Circuito &nbsp;de esta ciudad, &nbsp;con ocasi\u00f3n del juicio de \u201cresponsabilidad &nbsp;civil extracontractual por accidente de tr\u00e1nsito\u201d &nbsp;adelantado por los aqu\u00ed quejosos a Leasing Corficolombiana &nbsp;S.A. y otros. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA &nbsp;BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. SC. Sentencia de 14 de junio de 1982. &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC21575-2017 de 15 de diciembre de 2017, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;0500022130002017-00242-01. &nbsp;<\/p>\n<p>4 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330 &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>11 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp;<\/p>\n<p>15 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC301-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; STC301-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-00072-00 &nbsp;(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de veintisiete de enero de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., veintisiete (27) de enero de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por Mar\u00eda &nbsp;Danny Arias Molina, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-53174","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53174","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53174"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53174\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53174"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53174"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53174"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}