{"id":53286,"date":"2024-05-17T17:59:58","date_gmt":"2024-05-17T17:59:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc500-2021\/"},"modified":"2024-05-17T17:59:58","modified_gmt":"2024-05-17T17:59:58","slug":"stc500-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc500-2021\/","title":{"rendered":"STC500 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC500-2021 <\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC500-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 66001-22-13-000-2020-00311-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual &nbsp;de veintisiete de enero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veintiocho &nbsp;(28) de enero de dos mil veintiuno (2021).- &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el &nbsp;25 de noviembre de 2020 por la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito de Pereira, &nbsp;dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Javier &nbsp;El\u00edas Arias Id\u00e1rraga contra &nbsp;el Juzgado &nbsp;Tercero Civil del Circuito de esa misma urbe, &nbsp;tr\u00e1mite al que fueron vinculados el Banco &nbsp;Davivienda sucursal Medell\u00edn, &nbsp;la Alcald\u00eda, &nbsp;la Procuradur\u00eda &nbsp;y &nbsp;la Defensor\u00eda &nbsp;del Pueblo de Medell\u00edn, &nbsp;la Personer\u00eda &nbsp;Municipal &nbsp;y la Defensor\u00eda &nbsp;del Pueblo de Pereira, &nbsp;y, el Procurador &nbsp;Judicial para Asuntos Civiles, &nbsp;as\u00ed como las &nbsp;partes y los intervinientes del asunto constitucional a que alude el &nbsp;escrito de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El gestor del amparo reclama la protecci\u00f3n constitucional de &nbsp;su derecho fundamental al debido proceso, presuntamente conculcado &nbsp;por la autoridad jurisdiccional accionada, al haber negado la &nbsp;aplicaci\u00f3n del canon 121 del C\u00f3digo General del &nbsp;Proceso, en el marco de la acci\u00f3n popular promovida por Uner &nbsp;Augusto Becerra Largo contra el Banco Davivienda S.A., con radicado &nbsp;No. 2015-00770-00. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;tal motivo, pretende que por esta v\u00eda &nbsp;se &nbsp;ordene al Juzgado &nbsp;Tercero Civil del Circuito de Pereira, i) &nbsp;\u00abAPLICAR &nbsp;INMEDIATAMENTE [el] &nbsp;ART. 121 [del] &nbsp;C.G.P.\u00bb; &nbsp;ii) &nbsp;\u00abCONSIGN[AR] &nbsp;EL RADICADO COMPLETO de todas las acciones populares donde ha &nbsp;aplicado el art. 121 [del] &nbsp;C.G.P. y ha perdido competencia ante su RENUENCIA\u00bb; &nbsp;iii) &nbsp;que &nbsp;env\u00ede copia al Tribunal de \u00abtodo &nbsp;lo actuado\u00bb &nbsp;en la acci\u00f3n popular atr\u00e1s identificada, para que obre &nbsp;como prueba en el presente asunto, as\u00ed como al Consejo &nbsp;Seccional de la Judicatura de Pereira \u2013Sala Disciplinaria, para &nbsp;que se inicien las respectivas investigaciones, por la supuesta mora &nbsp;judicial acaecida y; finalmente, que se ordene tanto al Procurador &nbsp;Delegado en el juicio objeto de an\u00e1lisis, como al Defensor del &nbsp;Pueblo de esa urbe, que iv) &nbsp;\u00abact\u00faen &nbsp;en derecho y presenten acciones legales a fin [de] &nbsp;que &nbsp;se aplique [el] &nbsp;art. &nbsp;121 [del] &nbsp;CGP y la [Juez] &nbsp;tutelada &nbsp;pierda competencia; que soliciten aplicar [el] &nbsp;art. 84 [de] &nbsp;la Ley 472 de 1998\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como &nbsp;sustento f\u00e1ctico de lo reclamado se limit\u00f3 a manifestar &nbsp;el inconforme, que obra &nbsp;como demandante \u00aben &nbsp;la acci\u00f3n popular [identificada &nbsp;con el radicado] &nbsp;660013103000 2015 00770 00, donde se inaplica [el] &nbsp;art. &nbsp;121 CGP, pues [la &nbsp;Juez convocada] &nbsp;(\u2026) &nbsp;incumpl[e] &nbsp;los &nbsp;t\u00e9rminos (\u2026) &nbsp;perentorios que ORDENA ley 472 de 1998 y por ello debe perder &nbsp;competencia\u00bb, &nbsp;circunstancia que, en su sentir, vulnera la garant\u00eda invocada. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DEL ACCIONADO Y LOS VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>a.) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;Defensor del Pueblo -Regional Risaralda, expres\u00f3 que &nbsp;carece de legitimaci\u00f3n &nbsp;en la causa &nbsp;por pasiva, toda vez que no ha conculcado derecho fundamental alguno &nbsp;al actor, quien no \u00abha &nbsp;sido usuario del servicio de esta dependencia\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>b.) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;su turno, el Banco Davivienda S.A. pidi\u00f3 denegar la protecci\u00f3n &nbsp;reclamada por improcedente, habida cuenta que el tr\u00e1mite &nbsp;censurado se ha \u00abdesarrollado &nbsp;dentro de los t\u00e9rminos legales previstos y en cumplimiento de &nbsp;sus funciones por el despacho accionado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>c.) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por &nbsp;su parte, la &nbsp;Secretaria del Juzgado Tercero Civil del Circuito de Pereira puso de &nbsp;presente, que respecto a la acci\u00f3n popular blanco de las &nbsp;s\u00faplicas, \u00abcon &nbsp;anterioridad se present\u00f3 la acci\u00f3n de tutela 2020-00284 &nbsp;de la que conoci\u00f3 el Magistrado Jaime Alberto Saraza Naranjo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Tribunal Constitucional de primera &nbsp;instancia deneg\u00f3 &nbsp;la salvaguarda rogada, tras advertir, en lo fundamental, que \u00e9sta &nbsp;emerge temeraria, toda &nbsp;vez que comporta identidad &nbsp;de causa, partes y pretensiones &nbsp;respecto de otra queja del mismo linaje promovida en pret\u00e9rita &nbsp;oportunidad por el aqu\u00ed accionante frente al estrado judicial &nbsp;criticado, motivo por el que declar\u00f3 la improcedencia de la &nbsp;demanda de amparo objeto de an\u00e1lisis, y, en consecuencia, &nbsp;\u00abconden\u00f3 &nbsp;en costas\u00bb &nbsp;al gestor por \u00abla &nbsp;suma de un (1) salario m\u00ednimo legal mensual vigente\u00bb &nbsp;a favor del Consejo Superior de la Judicatura. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;promotor se mostr\u00f3 inconforme frente al anterior fallo, &nbsp;exigiendo, de un lado, que se ordene la aplicaci\u00f3n del varias &nbsp;veces nombrado precepto 121 de la Ley 1564 de 2012 en el asunto &nbsp;examinado, as\u00ed como que se revoque la \u00abcondena\u00bb &nbsp;proferida en su contra por el a &nbsp;quo &nbsp;constitucional, \u00abtal &nbsp;como lo ha ordenado\u00bb &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, &nbsp;puesto que se \u00abdebi\u00f3 &nbsp;abrirse incidente\u00bb &nbsp;(fl. 52, \u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Siguiendo &nbsp;los criterios jurisprudenciales de esta Corporaci\u00f3n, en l\u00ednea &nbsp;de principio, la acci\u00f3n de tutela no procede contra &nbsp;providencias o actuaciones judiciales, dado que no pertenece al &nbsp;entorno de los Jueces constitucionales inmiscuirse en los procesos &nbsp;para tratar de modificar o cambiar las determinaciones pronunciadas &nbsp;en ellos, en virtud precisamente del principio de autonom\u00eda &nbsp;que le otorga la Constituci\u00f3n a las autoridades judiciales. &nbsp;Sin embargo, en el evento en que el funcionario respectivo incurra en &nbsp;un proceder claramente opuesto a la ley, por arbitrario o antojadizo, &nbsp;puede intervenir el juez de tutela con el fin de restablecer el orden &nbsp;jur\u00eddico si el afectado ha hecho uso de los medios de &nbsp;protecci\u00f3n judicial a su alcance, y no cuenta con ninguno otro &nbsp;que le permita conjurar la lesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Circunscrita &nbsp;la Corte a los motivos que originaron la impugnaci\u00f3n, se &nbsp;advierte que la &nbsp;protecci\u00f3n reclamada &nbsp;est\u00e1 llamada &nbsp;al fracaso, teniendo &nbsp;en cuenta que tal &nbsp;lo expuso el a &nbsp;quo &nbsp;constitucional, el asunto que se somete hoy a estudio coincide con el &nbsp;sentenciado por esa misma dependencia el 23 de noviembre pasado (rad. &nbsp;66001221300020200028400), &nbsp;habida cuenta que los \u00abhechos, &nbsp;partes y pretensiones\u00bb &nbsp;se identifican, en tanto que ambos se circunscriben a la acci\u00f3n &nbsp;popular identificada con el consecutivo No. 2015-00770-00. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;es que basta con un cotejo simple para arribar a la conclusi\u00f3n &nbsp;de que el pedimento ahora expuesto, all\u00ed ya fue resuelto, esto &nbsp;es, la inaplicaci\u00f3n de la pauta 121 del Estatuto Procesal &nbsp;vigente, &nbsp;sobre lo cual en su momento resolvi\u00f3 el Tribunal de Pereira, &nbsp;que \u00aben &nbsp;el caso concreto, y al revisar el expediente remitido por la &nbsp;accionada, de entrada, se advierte la improcedencia del amparo en lo &nbsp;que al Juzgado encartado respecta, pues carece del presupuesto de la &nbsp;subsidiaridad. En efecto, con auto del 16 de octubre, la titular del &nbsp;juzgado despach\u00f3 desfavorablemente una solicitud para que &nbsp;perdiera competencia, en virtud de lo previsto en el art\u00edculo &nbsp;121 del CGP, explicando, adem\u00e1s, que cumple con los art\u00edculos &nbsp;5\u00b0 y 84 de la Ley 472 de 1998 y las dem\u00e1s normas que &nbsp;regulan las acciones populares. Y despu\u00e9s, con auto del 27 de &nbsp;octubre, resolvi\u00f3 negar la solicitud del actor de declararse &nbsp;impedida para seguir conociendo del caso1. Sin embargo, contra esas &nbsp;resoluciones, no se formul\u00f3 ning\u00fan recurso. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;dicho es suficiente para declarar la improcedencia de esta acci\u00f3n &nbsp;de tutela, primero, porque se omiti\u00f3 formular alg\u00fan &nbsp;recurso contra las decisiones notificadas el 16 de octubre, y &nbsp;segundo, porque antes de que se venciera la ejecutoria del auto del &nbsp;27 de octubre, formul\u00f3 esta acci\u00f3n de tutela, dejando &nbsp;de lado la utilizaci\u00f3n del recurso de reposici\u00f3n (Art. &nbsp;36, Ley 472), que es el medio judicial id\u00f3neo para &nbsp;controvertir las decisiones que reprocha. Para la Sala es palmario &nbsp;que el accionante, de manera principal y prematura, est\u00e1 &nbsp;haciendo uso de esta tutela, para propiciar el proceder que de la &nbsp;funcionaria encausada desea, sin tener en cuenta el car\u00e1cter &nbsp;eminentemente residual que caracteriza este tipo de acciones. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;conformidad con las explicaciones y jurisprudencia que preceden, &nbsp;tambi\u00e9n es improcedente la demanda frente al Consejo Seccional &nbsp;de la Judicatura y la Sala Jurisdiccional Disciplinaria de Risaralda, &nbsp;habida cuenta de que son inexistentes peticiones radicadas ante esas &nbsp;entidades, orientadas a que digitalicen todas las quejas que el actor &nbsp;ha formulado contra la funcionaria encausada, indiquen su estado &nbsp;actual, e informen su proceder en las acciones populares en las que &nbsp;se ha aplicado el art\u00edculo 121 del CGP. &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;declarar\u00e1, entonces, la aludida improcedencia, m\u00e1xime &nbsp;porque ning\u00fan perjuicio irremediable se ha invocado\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;este modo, advierte la &nbsp;Sala que el auxilio rogado por el se\u00f1or Arias Id\u00e1rraga &nbsp;es improcedente, dado que est\u00e1 plenamente demostrado que en &nbsp;pret\u00e9rita oportunidad el aqu\u00ed interesado ya present\u00f3 &nbsp;otra acci\u00f3n de id\u00e9ntica naturaleza respecto de los &nbsp;mismos hechos y derechos cuya protecci\u00f3n hoy demanda, &nbsp;sin diferencia sustancial alguna. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;punto, la Sala ha se\u00f1alado en otras oportunidades lo &nbsp;siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab[L]a &nbsp;demanda versa sobre los mismos hechos y derechos que fueron materia &nbsp;de debate en [una] &nbsp;anterior tutela, (\u2026) &nbsp;[esto es, cuando se establece] (\u2026) &nbsp;que no ha habido sucesos distintos que justifiquen la proposici\u00f3n &nbsp;de [una] &nbsp;reciente demanda de amparo constitucional, ya que, ins\u00edstese, &nbsp;si bien los textos no son iguales, los hechos y derechos de esta &nbsp;acci\u00f3n son tambi\u00e9n id\u00e9nticos de la anterior (\u2026). &nbsp;Precisamente para evitar este tipo de abusos, el art\u00edculo 38 &nbsp;del Decreto 2591 de 1991 dispuso: \u2018cuando, sin motivo &nbsp;expresamente justificado, la misma acci\u00f3n de tutela sea &nbsp;presentada por la misma persona o su representante ante varios jueces &nbsp;o tribunales, se rechazar\u00e1n o decidir\u00e1n &nbsp;desfavorablemente todas las solicitudes\u2019\u00bb &nbsp;(ver &nbsp;recientemente en CSJ &nbsp;STC2289-2019). &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, no cabe duda que la condena en costas que le fue impuesta &nbsp;al se\u00f1or Javier El\u00edas por el Tribunal Superior de &nbsp;Pereira \u2013Sala Civil Familia, es consecuencia de lo previsto en &nbsp;el inciso 3\u00ba del &nbsp;art\u00edculo 25 del Decreto 2591 de 1991, raz\u00f3n por la &nbsp;cual, con independencia de que se comparta o no \u00edntegramente &nbsp;aqu\u00e9l razonamiento, a esta Sala no le est\u00e1 permitido &nbsp;entrar a modificar o revocar lo resuelto, m\u00e1xime cuando, &nbsp;evidentemente, han sido m\u00faltiples los pronunciamientos &nbsp;proferidos con ocasi\u00f3n de s\u00faplicas del mismo linaje, &nbsp;que han sido interpuestas por el quejoso. &nbsp;<\/p>\n<p>En reciente &nbsp;pronunciamiento donde se resolvi\u00f3 la misma inconformidad aqu\u00ed &nbsp;tra\u00edda por el gestor, la Sala indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEl &nbsp;correctivo dispuesto por el tribunal constitucional a quo, se &nbsp;ratificar\u00e1, pues el mismo deviene de la aplicaci\u00f3n del &nbsp;art\u00edculo 25 del Decreto 2591 de 1991, y se funda en el actuar &nbsp;temerario del accionante, muchas veces comprobado por esta Sala. El &nbsp;inciso final de la citada regla ense\u00f1a: \u201cSi la tutela &nbsp;fuere rechazada o denegada por el juez, \u00e9ste condenar\u00e1 &nbsp;al solicitante al pago de las costas cuando estimare fundadamente que &nbsp;incurri\u00f3 en temeridad\u201d (\u2026) Al margen de lo &nbsp;expresado en otros resguardos, donde esta Corporaci\u00f3n ha &nbsp;concedido la protecci\u00f3n frente a quejas de iguales perfiles, &nbsp;por no agotarse un tr\u00e1mite previo al imponer una sanci\u00f3n &nbsp;pecuniaria1, &nbsp;en este caso s\u00ed resulta procedente el correctivo enunciado aun &nbsp;cuando no se surti\u00f3 un incidente para definirlo, pues es &nbsp;palmaria la intenci\u00f3n del promotor de insistir en impetrar &nbsp;esta acci\u00f3n sin justificaci\u00f3n alguna. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;si bien esta Sala, en pret\u00e9ritas ocasiones, ha revocado las &nbsp;sanciones impuestas a Arias Id\u00e1rraga al no vislumbrar, en su &nbsp;proceder, mala fe o dolo, en esta oportunidad, atendiendo al &nbsp;apabullante volumen de amparos impulsados por el aludido sujeto que &nbsp;por causa de temeridad han sido desestimados, considera la Corte no &nbsp;s\u00f3lo procedente sino tambi\u00e9n imperiosa la aplicaci\u00f3n &nbsp;de medidas de esta clase, tras constatar su desatenci\u00f3n frente &nbsp;a los continuos llamamientos hechos por la judicatura para que cesara &nbsp;la presentaci\u00f3n de auxilios por las mismas cuestiones (\u2026) &nbsp;No &nbsp;hay lugar, por tanto, a tramitar incidente para imponer sanciones en &nbsp;este asunto, por cuanto, como qued\u00f3 explicitado, es &nbsp;reiterativo el proceder del petente en hacer uso de este mecanismo, &nbsp;desatendiendo los constantes requerimientos de la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia &nbsp;para que modere la interposici\u00f3n de salvaguardas, quedando &nbsp;acreditado, sin lugar a dudas, su conducta temeraria\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC023-2020). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora &nbsp;bien, la jurisprudencia constitucional ha considerado que la \u00abcondena &nbsp;en costas\u00bb &nbsp;impuesta &nbsp;por temeridad, prevista en el art\u00edculo 25 del Decreto 2591 de &nbsp;1991, se asemeja a una multa o sanci\u00f3n, al respecto ha dicho &nbsp;que \u00abTrat\u00e1ndose &nbsp;de la tutela, la &nbsp;parte final del art\u00edculo 25 del Decreto 2591 de 1991, no &nbsp;establece en forma paralela las costas Y &nbsp;la temeridad, sino que identifica \u00e9sta con aquellas, &nbsp;as\u00ed debe ser la lectura de tal norma porque, entre otras &nbsp;cosas, dicha interpretaci\u00f3n es coherente con el car\u00e1cter &nbsp;p\u00fablico, informal, gratuito de la tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>Significa &nbsp;lo anterior que cuando la tutela es rechazada o denegada, solamente &nbsp;puede hablarse de costas cuando se incurri\u00f3 en temeridad; lo &nbsp;que se castiga es la temeridad como expresi\u00f3n del abuso del &nbsp;derecho porque deliberadamente y sin tener raz\u00f3n, de mala f\u00e9 &nbsp;se instaura la acci\u00f3n. Y quien tasa las \u00abcostas\u00bb &nbsp;es el Juez de tutela porque el inciso final del art\u00edculo 25 &nbsp;del decreto 2591\/95 se refiere a \u00e9l (algo muy distinto ocurre &nbsp;en la situaci\u00f3n consagrada en el primer inciso del mismo &nbsp;art\u00edculo en el cual lo principal son los perjuicios). &nbsp;<\/p>\n<p>Fuera &nbsp;de la temeridad no puede existir otro factor cuantificable en la &nbsp;liquidaci\u00f3n de estas costas y hubiera &nbsp;sido m\u00e1s apropiado emplear la expresi\u00f3n multa por &nbsp;temeridad, puesto que, en la moderna ciencia procesal las \u00abcostas\u00bb &nbsp;responden a factor objetivo y la temeridad a lo subjetivo\u00bb &nbsp;(Resalta &nbsp;la Sala, CC T-443\/95; citada en CSJ &nbsp;STC5621-2019). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este orden de ideas, no era necesario entonces que se agotara un &nbsp;tr\u00e1mite previo para que el Juez constitucional lo sancionara &nbsp;pecuniariamente por el abuso del mecanismo de tutela, mucho menos un &nbsp;incidente, como as\u00ed lo sugiere el aqu\u00ed interesado, pues &nbsp;en asuntos similares se ha considerado que, \u00aben &nbsp;este caso s\u00ed resulta procedente dicho correctivo aun cuando no &nbsp;se surti\u00f3 un decurso incidental para definirlo. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque, de un lado, como lo esgrimi\u00f3 el a quo &nbsp;constitucional, han sido incontables las oportunidades en las cuales &nbsp;se ha negado la pretensi\u00f3n del censor esbozada en id\u00e9nticos &nbsp;t\u00e9rminos frente a la Defensor\u00eda del Pueblo, &nbsp;advirti\u00e9ndosele, en todos los casos, que su actuar contrar\u00eda &nbsp;la moralidad procesal, evidencia un abuso del derecho y se revela &nbsp;como temerario. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, aqu\u00e9l ha continuado erigiendo la misma acusaci\u00f3n &nbsp;respecto de ese ente sin explicitar razones para justificarse o &nbsp;allegar prueba alguna que lo excuse, incluso, en este espec\u00edfico &nbsp;asunto, ciment\u00f3 su impugnaci\u00f3n reiterando los reproches &nbsp;contra la autoridad mencionada y se\u00f1alando la ausencia de &nbsp;prueba de su mala fe, cuando los expedientes contentivos de los &nbsp;m\u00faltiples amparos contra la Defensor\u00eda del Pueblo dan &nbsp;cuenta de lo contrario. &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;de otro, por cuanto, esta Sala, para decursos como el presente, se &nbsp;acoge desde ahora a lo considerado por su hom\u00f3loga Laboral en &nbsp;la sentencia STL6749-2016 de 16 de noviembre de 2016\u00bb &nbsp;(citada &nbsp;en CSJ &nbsp;STC5621-2019). &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Finalmente, &nbsp;en &nbsp;lo que tiene &nbsp;que ver con el &nbsp;pronunciamiento reclamado por el gestor frente a al Consejo Seccional &nbsp;de la Judicatura de Pereira, la Procuradur\u00eda General de la &nbsp;Naci\u00f3n, y, la Defensor\u00eda del Pueblo, &nbsp;cabe precisarle, como lo ha hecho esta Colegiatura en innumerables &nbsp;pronunciamientos, que le corresponde a \u00e9ste dirigir &nbsp;directamente sus peticiones ante dichas autoridades, dada la &nbsp;residualidad y el car\u00e1cter subsidiario que caracteriza la &nbsp;acci\u00f3n de tutela, pues tal como lo inform\u00f3 la citada &nbsp;Colegiatura, el actor, no ha elevado queja alguna contra la &nbsp;funcionaria convocada, por el tr\u00e1mite acaecido en la acci\u00f3n &nbsp;popular que ahora critica, pues \u00abadem\u00e1s &nbsp;de que la tutela no fue instituida con ese prop\u00f3sito sino para &nbsp;garantizar los derechos fundamentales, el promotor puede presentar &nbsp;esa denuncia directamente ante los organismos competentes, eso s\u00ed, &nbsp;asumiendo las consecuencias de su obrar\u00bb &nbsp;(CSJ STC9513-2019). &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo a lo discurrido en precedencia, y sin m\u00e1s razones por &nbsp;innecesarias, se impone mantener el fallo confutado. &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes, al &nbsp;a-quo &nbsp;y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;Secretar\u00eda rem\u00edtase al correo electr\u00f3nico del &nbsp;accionante las copias solicitadas en el escrito de tutela, y, &nbsp;exp\u00eddanse f\u00edsicamente a su costa, las que \u00e9ste &nbsp;requiera. &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;Salvamento de Voto &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>SALVAMENTO DE &nbsp;VOTO &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 66001-22-13-000-2020-00311-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;pleno respeto por los integrantes de la Sala que conformaron mayor\u00eda &nbsp;para la adopci\u00f3n de la sentencia proferida en el asunto de la &nbsp;referencia, procedo a exponer las razones de mi disenso. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el presente caso, mayoritariamente se consider\u00f3 improcedente &nbsp;el amparo por la no aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 121 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, bajo el entendido de que el &nbsp;reclamante actu\u00f3 con temeridad. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;relaci\u00f3n con el tema esta Sala se\u00f1al\u00f3 en &nbsp;precedencia: &nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEn &nbsp;juicios como el aqu\u00ed objetado, huelga destacarlo, no es &nbsp;aplicable lo dispuesto en el art\u00edculo 121 del C\u00f3digo &nbsp;General del Proceso, porque las acciones populares se hallan &nbsp;sometidas a un tr\u00e1mite singular y especial, reglado en las &nbsp;disposiciones tra\u00eddas en la Ley 472 de 1998, la cual prev\u00e9 &nbsp;t\u00e9rminos espec\u00edficos para adelantar las m\u00faltiples &nbsp;etapas procedimentales y establece sanciones en caso de su &nbsp;incumplimiento, distintas a las previstas en el Estatuto Adjetivo. &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;acciones populares hallan su fuente directamente en la Constituci\u00f3n &nbsp;y difieren del sistema previsto en el C.G. del Proceso. Este, &nbsp;\u00fanicamente, en casos de vac\u00edos, los colmar\u00e1. &nbsp;Adem\u00e1s, la forma como se reglamentan y prev\u00e9 el acceso &nbsp;es diferente, los estatutos son diversos y el \u00e1mbito de &nbsp;aplicaci\u00f3n cobija escenarios dis\u00edmiles y del mismo &nbsp;modo, su forma de postulaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;esta \u00f3ptica, no se muestra descabellada la decisi\u00f3n del &nbsp;estrado querellado de desestimar las peticiones de declaratoria de &nbsp;falta de competencia elevadas por ambos extremos de la litis, pues &nbsp;las normas jur\u00eddicas llamadas a regir el asunto no autorizan &nbsp;tal modo de proceder, el cual, vale decirlo, no se acompasa con la &nbsp;arquitectura propia de esas acciones constitucionales, definida y &nbsp;determinada por el legislador. (CSJ &nbsp;STC14340-2018, 2 nov 2018, rad.-2018-00677-01) &nbsp;<\/p>\n<p>En los anteriores &nbsp;t\u00e9rminos, dejo fundamentado el salvamento de voto, con &nbsp;reiteraci\u00f3n de mi irrestricto respeto por los dem\u00e1s &nbsp;integrantes de la Sala de Casaci\u00f3n Civil. &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC de 1\u00b0 de diciembre de 2016, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-22-03-000-2016-02342-01 &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC500-2021 \u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC500-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n\u00b0 66001-22-13-000-2020-00311-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual &nbsp;de veintisiete de enero de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D.C., veintiocho &nbsp;(28) de enero de dos mil veintiuno (2021).- &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el &nbsp;25 de noviembre de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-53286","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-enero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53286","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53286"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53286\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53286"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53286"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53286"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}