{"id":53422,"date":"2024-05-17T20:40:34","date_gmt":"2024-05-17T20:40:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc1008-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:34","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:34","slug":"stc1008-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc1008-2021\/","title":{"rendered":"STC1008 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC1008-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC1008-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-00264-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual &nbsp;de diez de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;diez (10) de febrero de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Se &nbsp;decide la &nbsp;salvaguarda impetrada por Gustavo Adolfo Gonz\u00e1lez Ramos frente &nbsp;a la Sala de Casaci\u00f3n Penal; extensiva a la Sala Penal del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Marta, al Juzgado &nbsp;Primero Penal del Circuito de la misma ciudad, la Fiscal\u00eda &nbsp;Diecinueve de la Unidad Nacional Anticorrupci\u00f3n y la Fiscal\u00eda &nbsp;y Procuradur\u00eda Generales de la Naci\u00f3n, con &nbsp;ocasi\u00f3n del juicio de la se\u00f1alada especialidad con &nbsp;radicado 2016-00122, adelantado contra el gestor por los delitos de &nbsp;\u201cpeculado &nbsp;por apropiaci\u00f3n agravado por la cuant\u00eda, en grado de &nbsp;tentativa y en calidad de interviniente, en concurso heterog\u00e9neo &nbsp;y sucesivo con falsedad en documento p\u00fablico agravada por el &nbsp;uso; en concurso homog\u00e9neo y sucesivo y en concurso &nbsp;heterog\u00e9neo con concierto para delinquir agravado\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El &nbsp;reclamante implora &nbsp;la protecci\u00f3n de &nbsp;sus &nbsp;prerrogativas al &nbsp;debido &nbsp;proceso, &nbsp;acceso a la administraci\u00f3n de justicia e igualdad, &nbsp;presuntamente violentadas por la &nbsp;autoridad &nbsp;accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del &nbsp;escrito inaugural y la revisi\u00f3n de las pruebas, la causa &nbsp;petendi &nbsp;permite la siguiente s\u00edntesis: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;decisi\u00f3n de 7 de &nbsp;mayo de 2014, modificada el 16 de marzo de 2015, la Fiscal\u00eda &nbsp;Sesenta y Uno Delegada ante los Tribunales Superiores de Distrito &nbsp;acus\u00f3 al investigado por los punibles de peculado por &nbsp;apropiaci\u00f3n tentado, agravado por la cuant\u00eda, en &nbsp;calidad de interviniente, falsedad material en documento p\u00fablico &nbsp;agravada por el uso, en concurso homog\u00e9neo y sucesivo, en &nbsp;concurso heterog\u00e9neo con concierto para delinquir, agravado. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;2 de diciembre de 2015, el &nbsp;Juzgado Primero Penal del Circuito de Santa Marta absolvi\u00f3, al &nbsp;hoy querellante, de los cargos endilgados. &nbsp;<\/p>\n<p>Inconformes, &nbsp;los representantes &nbsp;de la Fiscal\u00eda, el Ministerio P\u00fablico y el apoderado de &nbsp;la parte civil, apelaron la \u00faltima determinaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;impugnaci\u00f3n &nbsp;fue definida por la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito &nbsp;Judicial de Santa Marta el 27 de junio de 2019, revocando la &nbsp;sentencia recurrida para, en su lugar, condenar, por primera vez, al &nbsp;enjuiciado a la pena principal de 137 meses y 12 d\u00edas de &nbsp;prisi\u00f3n, multa de 18.750 salarios m\u00ednimos legales &nbsp;mensuales vigentes e inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de &nbsp;derechos y funciones p\u00fablicas, por el mismo lapso de la &nbsp;sanci\u00f3n privativa de la libertad. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el numeral s\u00e9ptimo de la parte resolutiva del fallo, el &nbsp;colegiado se\u00f1al\u00f3: \u201c(\u2026) [c]ontra &nbsp;la presente decisi\u00f3n, el procesado &nbsp;(\u2026) tiene &nbsp;derecho a impugnar &nbsp;(\u2026) cuya &nbsp;resoluci\u00f3n corresponde a la Sala de Casaci\u00f3n Penal &nbsp;(\u2026) por &nbsp;haber sido condenado por primera vez en sede de apelaci\u00f3n. &nbsp;Dese aplicaci\u00f3n al tr\u00e1mite previsto en el art\u00edculo &nbsp;210 de la Ley 600 de 2000 &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;declarado &nbsp;responsable hizo uso del aludido medio de defensa, desatado por la &nbsp;hom\u00f3loga penal, en prove\u00eddo de 11 de marzo de 2020, &nbsp;donde dispuso revocar la sanci\u00f3n pecuniaria fijada por el &nbsp;sentenciador de segundo grado, para dejar inc\u00f3lume, en lo &nbsp;restante, la determinaci\u00f3n rebatida, advirtiendo la &nbsp;improcedencia de cualquier otra censura. &nbsp;<\/p>\n<p>Inconforme, &nbsp;el 9 de junio de 2020, el enjuiciado present\u00f3 recurso &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n y el 16 de septiembre de 2020, la &nbsp;autoridad accionada lo desech\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;actor alega &nbsp;el desconocimiento del precedente jurisprudencial y la legislaci\u00f3n &nbsp;internacional por parte de la corporaci\u00f3n encartada, al no &nbsp;garantizarle la posibilidad de rebatir la sentencia a trav\u00e9s &nbsp;de la cual se dirimi\u00f3 su impugnaci\u00f3n especial frente a &nbsp;la primera condena. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;el &nbsp;suplicante, dicha actuaci\u00f3n lesion\u00f3 sus garant\u00edas &nbsp;fundamentales, pues &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;limit\u00f3, &nbsp;sin justificaci\u00f3n constitucional v\u00e1lida, el ejercicio &nbsp;de los recursos que consagra la legislaci\u00f3n procesal penal &nbsp;para aquellos procesados no aforados condenados por primera vez en &nbsp;segunda instancia por un tribunal. Y al aplicarles esa reductora &nbsp;hermen\u00e9utica de aquel derecho y esta garant\u00eda al aqu\u00ed &nbsp;accionante, al negarle el recurso extraordinario de casaci\u00f3n &nbsp;vulner\u00f3 su derecho a la igualdad frente a aquellos (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Solicita, por tanto, dejar sin efecto la determinaci\u00f3n &nbsp;adoptada por el alto tribunal confutado el 16 de septiembre de 2020 &nbsp;y, en su lugar, tramitar el remedio excepcional referido. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del accionado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y vinculados &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La Sala de Casaci\u00f3n Penal asegur\u00f3 &nbsp;haber garantizado la prerrogativa fundamental incoada por el &nbsp;libelista, pues al resolver el recurso interpuesto frente al primer &nbsp;fallo de condena, valor\u00f3, exhaustivamente, todas las pruebas &nbsp;obrantes en el expediente, lo cual le permiti\u00f3 ratificar dicha &nbsp;declaratoria de responsabilidad, cumpliendo, de esta manera, con el &nbsp;deber de otorgar una v\u00eda judicial efectiva para la revisi\u00f3n &nbsp;de la determinaci\u00f3n del ad &nbsp;quem, independientemente &nbsp;de la denominaci\u00f3n dada a tal procedimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Dentro del t\u00e9rmino otorgado para contestar, los dem\u00e1s &nbsp;interesados guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La &nbsp;controversia estriba en determinar si la &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal &nbsp;vulner\u00f3 las garant\u00edas fundamentales del accionante, al &nbsp;restringirle la posibilidad de impetrar el recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n respecto a la providencia que resolvi\u00f3 la &nbsp;\u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;a su primera condena. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;La &nbsp;Corte Constitucional &nbsp;en la sentencia C-037 de 1996, con ocasi\u00f3n del an\u00e1lisis &nbsp;de constitucionalidad del numeral 6\u00ba del art\u00edculo 17 de &nbsp;la Ley Estatutaria de la Administraci\u00f3n de Justicia, que le &nbsp;atribu\u00eda a la Sala Plena de la Corte Suprema la posibilidad de &nbsp;resolver las impugnaciones y los recursos de apelaci\u00f3n contra &nbsp;las diferentes actuaciones procesales que realizaba la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Penal, en los casos de juzgamiento a funcionarios &nbsp;p\u00fablicos con fuero constitucional, aludi\u00f3 a la &nbsp;cuesti\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;efecto, el art\u00edculo 17 numeral 6\u00ba de la Ley Estatutaria &nbsp;se\u00f1alaba que correspond\u00eda &nbsp;a la Sala Plena &nbsp;de la Corte Suprema de Justicia, cumplir las siguientes funciones: &nbsp;\u201c6.&nbsp;&nbsp; &nbsp;Resolver &nbsp;las impugnaciones y los recursos de apelaci\u00f3n contra las &nbsp;sentencias, medidas cautelares, providencias y autos interlocutorios &nbsp;que profiera la Sala de Casaci\u00f3n Penal &nbsp;en los procesos que tramite contra los funcionarios y servidores &nbsp;p\u00fablicos con fuero constitucional de juzgamiento por los &nbsp;hechos punibles que se les imputen (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte Constitucional declar\u00f3 inexequible &nbsp;el memorado precepto, citando el art\u00edculo 234 de la &nbsp;Constituci\u00f3n el cual dispone que, la Corte &nbsp;Suprema de Justicia es el m\u00e1ximo tribunal de la jurisdicci\u00f3n &nbsp;ordinaria, y la ley &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp;dividir\u00e1 la Corte en salas, se\u00f1alar\u00e1 a cada una &nbsp;de ellas los asuntos que deba conocer separadamente y determinar\u00e1 &nbsp;aquellos en que deba intervenir la Corte en pleno\u201d. &nbsp;En ese sentido, reiter\u00f3 los argumentos del presidente de la &nbsp;Corte Suprema de entonces, cuando expres\u00f3 \u201c(\u2026) al &nbsp;suponerse que el recurso de apelaci\u00f3n contra sentencias, &nbsp;medidas cautelares, providencias y autos interlocutorios que profiera &nbsp;un funcionario judicial, implica que un juez de mayor grado revisar\u00e1 &nbsp;esas decisiones, y al haberse establecido que la Sala Plena de la &nbsp;Corte Suprema de Justicia no es superior jer\u00e1rquico de la Sala &nbsp;Casaci\u00f3n Penal, se hace entonces necesario declarar la &nbsp;inexequibilidad del numeral 6o del art\u00edculo 17\u201d. Por &nbsp;consiguiente, la carencia de superior funcional o jer\u00e1rquico &nbsp;frustr\u00f3 la impugnaci\u00f3n de las sentencias condenatorias. &nbsp;<\/p>\n<p>Aunque &nbsp;es evidente para esta Sala, que la segunda instancia no corresponde &nbsp;al mecanismo de la doble conformidad en toda &nbsp;su extensi\u00f3n, porque el canon en comento circunscrib\u00eda &nbsp;la cuesti\u00f3n a los aforados, s\u00ed apostaba por la doble &nbsp;conformidad, al atribuir la funci\u00f3n de \u201c(\u2026) &nbsp;resolver &nbsp;las impugnaciones y los recursos de apelaci\u00f3n\u201d, &nbsp;sin embargo, se itera, el prop\u00f3sito qued\u00f3 frustrado por &nbsp;la declaratoria de inexequibilidad comentada. El texto como se &nbsp;trasunt\u00f3, bienvenido era, porque le &nbsp;atribu\u00eda a la Sala Plena de la Corte Suprema la posibilidad de &nbsp;resolver las impugnaciones y los recursos de apelaci\u00f3n contra &nbsp;las diferentes actuaciones procesales que realizaba la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Penal, en los casos de juzgamiento a funcionarios &nbsp;p\u00fablicos con fuero constitucional, beneficio que pod\u00eda &nbsp;extenderse, para no incurrir en discriminaci\u00f3n, a los no &nbsp;aforados. &nbsp;<\/p>\n<p>Hasta &nbsp;ese momento subsist\u00eda en la jurisprudencia un laberinto entre &nbsp;el instituto de la doble conformidad de la regla 29 de la Carta y la &nbsp;doble instancia prevista en el art\u00edculo 31, confundiendo el &nbsp;derecho a impugnar la primera condena en materia criminal como &nbsp;est\u00e1ndar del debido proceso, con el factor funcional que &nbsp;implican los niveles o grados a que se refiere la segunda instancia &nbsp;por virtud del recurso de apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Empero, en sentencia &nbsp;C-792 de 2014, cambiando radicalmente su viejo y persistente &nbsp;criterio, la Corte Constitucional, declar\u00f3 &nbsp;\u201cinconstitucionales &nbsp;con efectos diferidos\u201d &nbsp;algunos art\u00edculos de la Ley 906 de 2004, por cuanto omit\u00edan &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp;la &nbsp;posibilidad de impugnar todas las sentencias condenatorias\u201d; &nbsp;e igualmente, exhort\u00f3 \u201cal &nbsp;Congreso de la Rep\u00fablica para que, en el t\u00e9rmino de un &nbsp;a\u00f1o contado a partir de la notificaci\u00f3n por edicto de &nbsp;[esa providencia], &nbsp;regul[ara] &nbsp;integralmente el derecho a impugnar todas las sentencias &nbsp;condenatorias, &nbsp;(\u2026) [y] de &nbsp;no hacer[lo], &nbsp;a partir del vencimiento de [ese] &nbsp;t\u00e9rmino, se entender[\u00eda] &nbsp;que procede[r\u00eda] &nbsp;la impugnaci\u00f3n de todas las sentencias condenatorias ante el &nbsp;superior jer\u00e1rquico o funcional de quien impuso la condena &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;como los lineamientos de la citada sentencia no se materializaron en &nbsp;una Ley, en el prove\u00eddo SU-215 de 28 de abril de 2016, el alto &nbsp;tribunal constitucional, con el objeto de determinar el alcance del &nbsp;citado fallo C-792 de 2014, precis\u00f3, entre otros aspectos, que &nbsp;(i) surt\u00eda efectos desde el 25 de abril de 2016; y (ii) &nbsp;\u201c\u00fanicamente &nbsp;opera respecto de las sentencias que para ese entonces a\u00fan &nbsp;estuvieran en el t\u00e9rmino de ejecutoria, o de las que se &nbsp;expidan despu\u00e9s de esa fecha\u201d. &nbsp;Dijo en efecto la Corte: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Al &nbsp;no tratarse de una disposici\u00f3n vinculante, sino de un acto de &nbsp;lenguaje sin fuerza normativa obligatoria para el Congreso, el &nbsp;exhorto puede interpretarse de modo amplio, de suerte que se entienda &nbsp;referido a la impugnaci\u00f3n de las condenas impuestas por &nbsp;primera vez en cualquier etapa del proceso penal ordinario. Si el &nbsp;Congreso ha omitido la oportunidad que se le reconoci\u00f3 en ese &nbsp;exhorto, desde luego que no por eso pierde su facultad de regular la &nbsp;materia. Pero &nbsp;en tal caso esta Corte debe velar por la supremac\u00eda e &nbsp;integridad del mandato constitucional de garantizar la impugnaci\u00f3n &nbsp;de las condenas impuestas por primera vez en el proceso penal &nbsp;(CP. arts. 29, 31, 229 y 241). Lo cual le exige obrar de modo que &nbsp;asegure la adaptaci\u00f3n del ordenamiento y los procesos penales &nbsp;al orden superior (CP. art 4) (\u2026)\u201d &nbsp;(negrillas &nbsp;propias). &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien el mencionado \u00f3rgano legislativo no ha implementado en &nbsp;nuestro ordenamiento jur\u00eddico penal, una reforma subsanando la &nbsp;se\u00f1alada omisi\u00f3n legis-reglamentaria, s\u00ed realiz\u00f3 &nbsp;un cambio sustancial en la competencia atribuida constitucionalmente &nbsp;a la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Colegiatura, porque, con &nbsp;la expedici\u00f3n del Acto Legislativo 01 de 2018, estipul\u00f3 &nbsp;como atribuci\u00f3n de esa Corporaci\u00f3n: \u201c(\u2026) &nbsp;[r]esolver &nbsp;(\u2026), &nbsp;la &nbsp;solicitud de doble conformidad judicial de la primera condena de (\u2026) &nbsp;los &nbsp;fallos que (\u2026) &nbsp;profieran los Tribunales Superiores o Militares &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;que en la actualidad no haya un reglamento jur\u00eddico sobre la &nbsp;forma como se debe tramitar la impugnaci\u00f3n de la \u201cprimera &nbsp;condena\u201d &nbsp;cuando aqu\u00e9lla es emitida en segunda instancia, no significa &nbsp;que hoy, esa posibilidad est\u00e9 cercenada para el procesado, por &nbsp;cuanto al existir un \u00f3rgano jurisdiccional con competencia &nbsp;constitucional para conocer de ese espec\u00edfico asunto, es &nbsp;il\u00f3gico afirmar que esa autoridad no pueda ejercer dicha &nbsp;funci\u00f3n por configurarse un vac\u00edo meramente formal, &nbsp;pues, ante estos eventos, es indispensable aplicar directamente las &nbsp;normas integradoras del bloque de constitucionalidad, las cuales, sin &nbsp;duda, permiten acceder a la \u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d, &nbsp;como pasa a explicarse: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;art\u00edculo 29 de la Carta Pol\u00edtica establece que el &nbsp;debido proceso \u201cse &nbsp;aplicar\u00e1 a toda clase de actuaciones judiciales y &nbsp;administrativas\u201d, &nbsp;y contempla una serie de garant\u00edas que hacen parte de la &nbsp;esencia de ese derecho fundamental, tales como: i) \u201c[n]adie &nbsp;podr\u00e1 ser juzgado sino conforme a leyes preexistentes al acto &nbsp;que se le imputa, ante juez o tribunal competente y con observancia &nbsp;de la plenitud de las formas propias de cada juicio, ii) &nbsp;[e]n &nbsp;materia penal, la ley permisiva o favorable, aun cuando sea &nbsp;posterior, se aplicar\u00e1 de preferencia a la restrictiva o &nbsp;desfavorable, iii) &nbsp;[t]oda &nbsp;persona se presume inocente mientras no se la haya declarado &nbsp;judicialmente culpable, iv) [q]uien sea sindicado tiene derecho a la &nbsp;defensa y a la asistencia de un abogado escogido por \u00e9l, o de &nbsp;oficio, durante la investigaci\u00f3n y el juzgamiento; a un debido &nbsp;proceso p\u00fablico sin dilaciones injustificadas; a presentar &nbsp;pruebas y a controvertir las que se alleguen en su contra; a &nbsp;impugnar la sentencia condenatoria, &nbsp;y a no ser juzgado dos veces por el mismo hecho (\u2026)\u201d &nbsp;(negrillas de la Sala). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;anterior precepto constituye un claro desarrollo del art\u00edculo &nbsp;8 de la Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos Humanos, el cual &nbsp;prev\u00e9 un conjunto de garant\u00edas judiciales: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;1. &nbsp;Toda persona tiene derecho a ser o\u00edda, con las debidas &nbsp;garant\u00edas y dentro de un plazo razonable, por &nbsp;un juez o tribunal competente, &nbsp;independiente e imparcial, establecido &nbsp;con anterioridad por la ley, &nbsp;en la sustanciaci\u00f3n de cualquier acusaci\u00f3n penal &nbsp;formulada contra ella, o para la determinaci\u00f3n de sus derechos &nbsp;y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro &nbsp;car\u00e1cter &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;2. &nbsp;Toda persona inculpada de delito tiene derecho a que se presuma su &nbsp;inocencia mientras no se establezca legalmente su culpabilidad.&nbsp; &nbsp;Durante el proceso, toda persona tiene derecho, en plena igualdad, a &nbsp;las siguientes garant\u00edas m\u00ednimas: a) derecho del &nbsp;inculpado de ser asistido gratuitamente por el traductor o &nbsp;int\u00e9rprete, si no comprende o no habla el idioma del juzgado o &nbsp;tribunal; b) comunicaci\u00f3n previa y detallada al inculpado de &nbsp;la acusaci\u00f3n formulada; c) concesi\u00f3n al inculpado del &nbsp;tiempo y de los medios adecuados para la preparaci\u00f3n de su &nbsp;defensa; d) derecho del inculpado de defenderse personalmente o de &nbsp;ser asistido por un defensor de su elecci\u00f3n y de comunicarse &nbsp;libre y privadamente con su defensor; e) derecho irrenunciable de ser &nbsp;asistido por un defensor proporcionado por el Estado, remunerado o no &nbsp;seg\u00fan la legislaci\u00f3n interna, si el inculpado no se &nbsp;defendiere por s\u00ed mismo ni nombrare defensor dentro del plazo &nbsp;establecido por la ley; f) derecho de la defensa de interrogar a los &nbsp;testigos presentes en el tribunal y de obtener la comparecencia, como &nbsp;testigos o peritos, de otras personas que puedan arrojar luz sobre &nbsp;los hechos; g) derecho a no ser obligado a declarar contra s\u00ed &nbsp;mismo ni a declararse culpable, y h) derecho &nbsp;de recurrir del fallo ante juez o tribunal superior &nbsp;(\u2026)\u201d &nbsp;(se resalta). &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, &nbsp;el canon 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol\u00edticos, &nbsp;estipula: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;1. &nbsp;Todas las personas son iguales ante los tribunales y cortes de &nbsp;justicia. Toda persona tendr\u00e1 derecho a ser o\u00edda &nbsp;p\u00fablicamente y con las debidas garant\u00edas por un &nbsp;tribunal competente, independiente e imparcial, establecido por la &nbsp;ley, en la sustanciaci\u00f3n de cualquier acusaci\u00f3n de &nbsp;car\u00e1cter penal formulada contra ella o para la determinaci\u00f3n &nbsp;de sus derechos u obligaciones de car\u00e1cter civil. La prensa y &nbsp;el p\u00fablico podr\u00e1n ser excluidos de la totalidad o parte &nbsp;de los juicios por consideraciones de moral, orden p\u00fablico o &nbsp;seguridad nacional en una sociedad democr\u00e1tica, o cuando lo &nbsp;exija el inter\u00e9s de la vida privada de las partes o, en la &nbsp;medida estrictamente necesaria en opini\u00f3n del tribunal, cuando &nbsp;por circunstancias especiales del asunto la publicidad pudiera &nbsp;perjudicar a los intereses de la justicia; pero toda sentencia en &nbsp;materia penal o contenciosa ser\u00e1 p\u00fablica, excepto en &nbsp;los casos en que el inter\u00e9s de menores de edad exija lo &nbsp;contrario, o en las acusaciones referentes a pleitos matrimoniales o &nbsp;a la tutela de menores &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)2. &nbsp;Toda persona acusada de un delito tiene derecho a que se presuma su &nbsp;inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad conforme a la ley &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;3. &nbsp;Durante el proceso, toda persona acusada de un delito tendr\u00e1 &nbsp;derecho, en plena igualdad, a las siguientes garant\u00edas &nbsp;m\u00ednimas: a) A ser informada sin demora, en un idioma que &nbsp;comprenda y en forma detallada, de la naturaleza y causas de la &nbsp;acusaci\u00f3n formulada contra ella; b) A disponer del tiempo y de &nbsp;los medios adecuados para la preparaci\u00f3n de su defensa y a &nbsp;comunicarse con un defensor de su elecci\u00f3n; c) A ser juzgado &nbsp;sin dilaciones indebidas; d) A hallarse presente en el proceso y a &nbsp;defenderse personalmente o ser asistida por un defensor de su &nbsp;elecci\u00f3n; a ser informada, si no tuviera defensor, del derecho &nbsp;que le asiste a tenerlo, y, siempre que el inter\u00e9s de la &nbsp;justicia lo exija, a que se le nombre defensor de oficio, &nbsp;gratuitamente, si careciere de medios suficientes para pagarlo; e) A &nbsp;interrogar o hacer interrogar a los testigos de cargo y a obtener la &nbsp;comparecencia de los testigos de descargo y que \u00e9stos sean &nbsp;interrogados en las mismas condiciones que los testigos de cargo; f) &nbsp;A ser asistida gratuitamente por un int\u00e9rprete, si no &nbsp;comprende o no habla el idioma empleado en el tribunal; g) A no ser &nbsp;obligada a declarar contra s\u00ed misma ni a confesarse culpable &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;4. &nbsp;En el procedimiento aplicable a los menores de edad a efectos penales &nbsp;se tendr\u00e1 en cuenta esta circunstancia y la importancia de &nbsp;estimular su readaptaci\u00f3n social (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;5. &nbsp;Toda &nbsp;persona declarada culpable de un delito tendr\u00e1 derecho a que &nbsp;el fallo condenatorio y la pena que se le haya impuesto sean &nbsp;sometidos a un tribunal superior, conforme a lo prescrito por la ley &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;6. &nbsp;Cuando una sentencia condenatoria en firme haya sido ulteriormente &nbsp;revocada, o el condenado haya sido indultado por haberse producido o &nbsp;descubierto un hecho plenamente probatorio de la comisi\u00f3n de &nbsp;un error judicial, la persona que haya sufrido una pena como &nbsp;resultado de tal sentencia deber\u00e1 ser indemnizada, conforme a &nbsp;la ley, a menos que se demuestre que le es imputable en todo o en &nbsp;parte el no haberse revelado oportunamente el hecho desconocido (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;7. &nbsp;Nadie podr\u00e1 ser juzgado ni sancionado por un delito por el &nbsp;cual haya sido ya condenado o absuelto por una sentencia firme de &nbsp;acuerdo con la ley y el procedimiento penal de cada pa\u00eds &nbsp;(\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;ordenamientos modernos, en proyecci\u00f3n de la tendencia &nbsp;registrada supranacionalmente, establecen preceptos que consagran el &nbsp;postulado de la condena confirmatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la Constituci\u00f3n del Estado de Ecuador de 2008 se estatuye el &nbsp;derecho de todo ciudadano a \u201c[r]ecurrir &nbsp;el fallo o resoluci\u00f3n en todos los procedimientos en los que &nbsp;se decida sobre sus derechos\u201d (art. 76). &nbsp;<\/p>\n<p>Argentina &nbsp;ha hecho la incorporaci\u00f3n por la v\u00eda jurisprudencial, &nbsp;tras los fallos Arce y Casal del a\u00f1o 2005, en los cuales se &nbsp;ratifica el juzgamiento penal en dos instancias, entendidas como la &nbsp;posibilidad de revisi\u00f3n integral de la resoluci\u00f3n &nbsp;condenatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;resto de los pa\u00edses de Iberoam\u00e9rica no han regulado &nbsp;positivamente el derecho al recurso en estos casos, ni consagrado &nbsp;preceptos superiores que lo positivicen, pese al paladino mandato &nbsp;impuesto por el citado canon 8\u00b0 de la Convenci\u00f3n Americana &nbsp;de Derechos Humanos y la jurisprudencia de la Corte Interamericana. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;puede perderse de vista, por disposici\u00f3n constitucional (art. &nbsp;31), toda decisi\u00f3n judicial es susceptible de apelarse, &nbsp;salvando las excepciones legales. Tr\u00e1tese, en criterio de esta &nbsp;Sala, de una garant\u00eda que constituye baluarte y proyecci\u00f3n &nbsp;del debido proceso, y que, en tal virtud, asegura al afectado que la &nbsp;resoluci\u00f3n del juzgador, si\u00e9ndole adversa, pueda ser &nbsp;revisada por un funcionario de superior nivel \u201c(\u2026) a &nbsp;prop\u00f3sito de revocarla ante la eventualidad de engendrar &nbsp;vicios o desconocer alg\u00fan derecho protegido por la ley (\u2026)\u201d2. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;la \u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d, &nbsp;seg\u00fan la Corte Interamericana de Derechos Humanos, se &nbsp;caracteriza por \u201c(\u2026) brinda[r] &nbsp;mayor &nbsp;seguridad y tutela a los derechos del condenado (\u2026)\u201d3, &nbsp;por medio de un \u201c(\u2026) recurso &nbsp;ordinario accesible y eficaz mediante el cual un juez o tribunal &nbsp;superior procure la correcci\u00f3n de decisiones jurisdiccionales &nbsp;contrarias al derecho &nbsp;(\u2026)\u201d4; &nbsp;sin embargo, esta garant\u00eda \u00fanicamente procede contra la &nbsp;primera sentencia condenatoria proferida en segunda instancia, pues &nbsp;el fallo de esa naturaleza, emitido en primer grado, es susceptible &nbsp;de apelaci\u00f3n, acorde al sentido positivo del art\u00edculo &nbsp;176 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal5. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;\u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d &nbsp;debe asegurar que el condenado pueda acceder a una verdadera revisi\u00f3n &nbsp;de su sentencia, sin mediar formalidades de dif\u00edcil &nbsp;cumplimiento que impidan la materializaci\u00f3n de esa &nbsp;prerrogativa, pues, de lo contrario, \u201c(\u2026) supon[dr\u00eda] &nbsp;la negaci\u00f3n misma del derecho involucrado &nbsp;(\u2026)\u201d6, &nbsp;teniendo en cuenta que \u201c(\u2026) la &nbsp;inexistencia de recursos internos efectivos coloca a una persona en &nbsp;(\u2026) &nbsp;indefensi\u00f3n (\u2026)\u201d7 &nbsp;ante el poder punitivo del Estado. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado, es inocultable el limitado alcance que el legislador &nbsp;colombiano le dio al Acto Legislativo n\u00b0 1 del 18 de enero de &nbsp;2018, en tanto que circunscribi\u00f3 la reforma all\u00ed &nbsp;introducida a los \u201caforados &nbsp;constitucionales\u201d, &nbsp;en relaci\u00f3n con quienes, &nbsp;en &nbsp;el art\u00edculo 2\u00ba, previ\u00f3 que \u201cla &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal y las Salas Especiales garantizar\u00e1n &nbsp;la separaci\u00f3n de la instrucci\u00f3n y el juzgamiento, la &nbsp;doble instancia de la sentencia y el &nbsp;derecho a la impugnaci\u00f3n de la primera condena\u201d &nbsp;(se subraya). &nbsp;<\/p>\n<p>Del &nbsp;mismo modo, se constata que, debido a esa restricci\u00f3n, se &nbsp;gener\u00f3 un estado de trato desigual respecto de los dem\u00e1s &nbsp;procesados penales, condenados por primera vez en segunda instancia, &nbsp;comoquiera que, en cuanto a tales condenas, nada se consagr\u00f3 &nbsp;en procura de garantizar el derecho a impugnarlas. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;otras palabras, desde la vigencia del referido acto legislativo, los &nbsp;aforados constitucionales que habiendo sido absueltos en primera &nbsp;instancia, resultan condenados en segunda, tienen garantizado su &nbsp;derecho a impugnar este \u00faltimo pronunciamiento, pues, en la &nbsp;actualidad, ya fueron creadas las Salas Especializadas al interior de &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Penal, logrando con ello, la &nbsp;materializaci\u00f3n de tal prerrogativa; sin embargo, las dem\u00e1s &nbsp;personas vinculadas a un proceso penal, no cuentan con el mismo &nbsp;mecanismo de protecci\u00f3n dado el vac\u00edo legislativo para &nbsp;otorgarles semejante goce constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;nada justifica esa disparidad de trato, el estado de cosas que acaba &nbsp;de describirse es, sin duda, inconstitucional y, por lo mismo, &nbsp;habilita que la acci\u00f3n de tutela act\u00fae para proteger &nbsp;dicho derecho en casos concretos, toda vez que su vulneraci\u00f3n &nbsp;comporta el quebranto, en l\u00edneas generales, del debido proceso &nbsp;y, en forma espec\u00edfica, de las garant\u00edas que se &nbsp;adicionaron con la memorada enmienda constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, lo arg\u00fcido, debe resaltarse que aun cuando esa reforma &nbsp;se haya dirigido, en particular, a \u201clos &nbsp;aforados constitucionales\u201d, &nbsp;lo cierto es que atribuy\u00f3 a la Corte Suprema de Justicia &nbsp;competencia para conocer de la solicitud de \u201c(\u2026) doble &nbsp;conformidad\u201d &nbsp;entablada frente a las sentencias condenatorias dictadas por los &nbsp;Tribunales Superiores. As\u00ed, el numeral 7\u00ba, del canon 3\u00ba &nbsp;del Acto &nbsp;Legislativo n\u00b0 1 de 18 de enero de 2018, establece: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;7. &nbsp;Resolver, a trav\u00e9s de una Sala integrada por tres Magistrados &nbsp;de la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia y &nbsp;que no hayan participado en la decisi\u00f3n, conforme lo determine &nbsp;la ley, la &nbsp;solicitud de doble conformidad judicial de la primera condena de la &nbsp;sentencia proferida por los restantes &nbsp;Magistrados de dicha Sala en los asuntos a que se refieren los &nbsp;numerales 1, 3, 4, 5 y 6 del presente art\u00edculo, o &nbsp;de los fallos que en esas condiciones profieran los Tribunales &nbsp;Superiores &nbsp;o Militares (\u2026)\u201d &nbsp;(subraya fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, en concordancia con la regla 29 de la Carta, con el &nbsp;bloque de constitucionalidad inserto en el derecho nacional, de &nbsp;acuerdo con la doctrina constitucional de la sentencia C-792 de 2014 &nbsp;y la vigencia inmediata del Acto Legislativo n\u00ba 1 de 2018, cuyos &nbsp;art\u00edculos 2 y 3 autorizan expresamente \u201c(\u2026) el &nbsp;derecho a la impugnaci\u00f3n de la primera condena (\u2026)\u201d; &nbsp;o la solicitud \u201c(\u2026) de &nbsp;la doble conformidad judicial de la primera condena (\u2026) &nbsp;o &nbsp;de los fallos que en esas condiciones profieran los tribunales &nbsp;superiores o militares (\u2026)\u201d, &nbsp;resulta incuestionable la procedibilidad de la doble conformidad &nbsp;contra la primera declaratoria de responsabilidad contra cualquier &nbsp;persona, sin distingos, por virtud, tambi\u00e9n, del derecho a la &nbsp;igualdad de la regla 13 de la Constituci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;tal modo que, imperativo del principio de la supremac\u00eda &nbsp;constitucional, se impone el gobierno y aplicaci\u00f3n del derecho &nbsp;a impugnar la primera condena penal proferida en segunda o \u00fanica &nbsp;instancia para surtir la doble conformidad jur\u00eddica &nbsp;estudi\u00e1ndola en forma integral, sea o no aforado el imputado, &nbsp;extendiendo los alcances del amparo a todos, y no exclusivamente para &nbsp;ellos, con el fin de salvaguardar las garant\u00edas afectadas y &nbsp;defender la coherencia del sistema normativo y la democracia &nbsp;constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; No es la primera vez que este Colegiado aborda la cuesti\u00f3n, &nbsp;lleva varios a\u00f1os discutiendo el problema en casos concretos, &nbsp;siendo los m\u00e1s relevantes: &nbsp;<\/p>\n<p>a. &nbsp;En la STC8851 de 11 de julio de 2018, \u00c1lvaro Antonio Ashton &nbsp;Giraldo, en calidad de aforado exigi\u00f3 la aplicaci\u00f3n de &nbsp;la \u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d &nbsp;a su proceso adelantado por el delito de concierto &nbsp;para delinquir agravado\u201d, &nbsp;porque el mismo estaba siendo rituado por la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal, m\u00e1s no por el estrado de instrucci\u00f3n creado para &nbsp;surtir la primera instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;aquella ocasi\u00f3n, aunque se desestim\u00f3 la protecci\u00f3n &nbsp;deprecada por cuanto el procedimiento se hallaba en la etapa de &nbsp;investigaci\u00f3n y a\u00fan no exist\u00eda sentencia, se &nbsp;destac\u00f3 que, de todas maneras, Ashton Giraldo contaba con la &nbsp;posibilidad de impetrar la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;si eventualmente resultase condenado, conforme a lo enunciado en ese &nbsp;Acto Legislativo. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;lo discurrido, la Sala destac\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Para &nbsp;el promotor de este amparo, la autoridad atacada le vulner\u00f3 el &nbsp;debido proceso, particularmente, &nbsp;(\u2026) el &nbsp;derecho a impugnar la sentencia condenatoria\u201d. &nbsp;Sin &nbsp;embargo, aun cuando dicho resguardo es impr\u00f3spero, por cuanto &nbsp;el quebranto as\u00ed denunciado por el actor, en el momento actual &nbsp;es puramente hipot\u00e9tico, pues a\u00fan no se ha dictado &nbsp;fallo, s\u00ed compele al Colegiado enjuiciado asegurarle al &nbsp;petente su derecho a formular \u201crecurso de apelaci\u00f3n\u201d &nbsp;contra la sentencia de \u201cPrimera Instancia\u201d, o a la doble &nbsp;conformidad, esto es, impugnar la \u201cprimera condena\u201d, &nbsp;haciendo uso de su reglamento interno y de aqu\u00e9llas &nbsp;herramientas jur\u00eddicas8 &nbsp;para permitirle su goce, en la medida como se vayan integrando las &nbsp;Salas Especiales creadas por el Acto Legislativo 01 de 2018. Pero &nbsp;este derecho a la doble instancia, en los t\u00e9rminos del &nbsp;anunciado Acto, o en los de la sentencia C-792 de 2014, no se halla &nbsp;infringido en lo hasta ahora rituado en su caso porque, como se &nbsp;itera, la correspondiente impugnaci\u00f3n solo se prev\u00e9 en &nbsp;la regla 1 inciso tercero: \u201c[c]ontra las sentencias que &nbsp;profiera la Sala Especial de Primera Instancia de la Sala Penal de la &nbsp;Corte Suprema de Justicia proceder\u00e1 el recurso de apelaci\u00f3n. &nbsp;Su conocimiento corresponder\u00e1 a la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal de la Corte Suprema de Justicia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;ese orden, la actividad adelantada hasta ahora por la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Penal no es arbitraria ni trasgresora de derechos; &nbsp;adem\u00e1s, no estaba autorizada la Corporaci\u00f3n &nbsp;Jurisdiccional ante el silencio del Congreso, atribuirse funciones &nbsp;propias de \u00e9ste. No obstante, instaladas legal y materialmente &nbsp;las Salas all\u00ed previstas, designados y posesionados los &nbsp;juzgadores que las conformaran, es cuando deber\u00e1 aplicarse de &nbsp;manera inmediata el se\u00f1alado Acto Legislativo 001 de 2018, con &nbsp;todo su vigor (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>b. &nbsp;En el fallo STC12447 de 26 de septiembre de 2018, se estudi\u00f3 &nbsp;el caso de Mart\u00edn &nbsp;Emilio Morales Diz, otrora Senador de la Rep\u00fablica, quien, en &nbsp;la demanda de amparo, manifest\u00f3 que, si bien ya se hab\u00edan &nbsp;creado las Salas de Instrucci\u00f3n y de Juzgamiento de primera &nbsp;instancia anexas a la de Casaci\u00f3n Penal \u00e9sta \u00faltima &nbsp;lo conden\u00f3 por \u201cconcierto &nbsp;para delinquir agravado\u201d en &nbsp;concurso material heterog\u00e9neo con los delitos de \u201ctr\u00e1fico, &nbsp;fabricaci\u00f3n o porte de estupefacientes\u201d, &nbsp;\u201cadministraci\u00f3n &nbsp;de recursos de grupos armados al margen de la Ley\u201d, &nbsp;\u201ctentativa &nbsp;de homicidio agravado en concurso homog\u00e9neo sucesivo\u201d, &nbsp;y \u201cporte &nbsp;de armas y munici\u00f3n de uso privativo de las fuerzas armadas\u201d, &nbsp;en calidad de coautor, y \u201chomicidio &nbsp;agravado como determinador\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Morales &nbsp;Diz pidi\u00f3 la \u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d &nbsp;de esa sanci\u00f3n, pero dicha colegiatura la desestim\u00f3 por &nbsp;improcedente. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa oportunidad, esta Corte acogi\u00f3 el criterio, seg\u00fan &nbsp;el cual, ante la vigencia del Acto Legislativo 1 de 18 de enero de &nbsp;2018, la Sala de Casaci\u00f3n Penal no pod\u00eda seguir &nbsp;conociendo de decursos en donde se juzgaran a aforados en primera &nbsp;instancia, pues ello desconoc\u00eda la estructura de la se\u00f1alada &nbsp;reglamentaci\u00f3n para materializar el derecho a la impugnaci\u00f3n &nbsp;especial y, por ello, accedi\u00f3 a la protecci\u00f3n rogada al &nbsp;estimar que, a la luz de la enmienda constitucional rese\u00f1ada, &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Penal carec\u00eda de competencia para &nbsp;emitir el fallo all\u00ed dictado y deb\u00eda, en consecuencia, &nbsp;remitir el decurso criticado a la Sala Especial de Primera Instancia, &nbsp;creada con ese prop\u00f3sito, y donde se le garantizar\u00eda al &nbsp;petente el derecho a controvertir la decisi\u00f3n final. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;punto, la Sala adoctrin\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Es &nbsp;cierto que existen razones de conveniencia que inducen a pensar que &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Penal no deber\u00eda perder la &nbsp;competencia para dictar sentencia hasta cuando entre a funcionar la &nbsp;Sala Especial de Juzgamiento de Primera Instancia. Ello ser\u00eda &nbsp;lo m\u00e1s deseable para la estabilidad de las instituciones y la &nbsp;satisfacci\u00f3n de las expectativas de seguridad jur\u00eddica &nbsp;de los asociados. Pero las garant\u00edas penales y los derechos &nbsp;fundamentales de las personas jam\u00e1s pueden estar sometidos a &nbsp;las conveniencias generales, ni las decisiones de los jueces dependen &nbsp;de la opini\u00f3n p\u00fablica o de motivos utilitaristas. Los &nbsp;funcionarios judiciales est\u00e1n constitucional y legalmente &nbsp;investidos para proteger los derechos superiores de las personas por &nbsp;encima de cualquier motivo de conveniencia \u201cpol\u00edtica\u201d &nbsp;o \u201cmoral\u201d que se erija en una especie de tiran\u00eda &nbsp;de la raz\u00f3n extrajur\u00eddica encarnada en el clamor &nbsp;popular por sobre las formas y los contenidos sustanciales del &nbsp;ordenamiento jur\u00eddico (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, se vislumbra que para el momento en que se emiti\u00f3 &nbsp;el fallo condenatorio contra el tutelante, esto es, el 31 de mayo de &nbsp;2018, la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n no &nbsp;pod\u00eda continuar adelantando la actuaci\u00f3n &nbsp;y mucho menos &nbsp;proferir sentencia, como en efecto aconteci\u00f3, por cuanto para &nbsp;ese momento ya se encontraba en vigor el Acto Legislativo de reforma &nbsp;constitucional con efectos inmediatos, el cual le quit\u00f3 &nbsp;competencia para conocer de los procesos contra los aforados &nbsp;constitucionales en cualquiera de las etapas de la primera instancia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>c. &nbsp;Esta Sala, en las &nbsp;sentencias aprobadas en sesi\u00f3n de 22 de mayo de 2019, bajo los &nbsp;n\u00fameros 11001-02-03-000-2019-01361-00 &nbsp;y 11001-02-04-000-2019-00463-01, &nbsp;evidenci\u00f3 el quebranto de la garant\u00eda a la \u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d &nbsp;por no otorgarse frente a la \u201cprimera &nbsp;condena\u201d &nbsp;emitida en segunda instancia por el tribunal respectivo; al hallar &nbsp;que los interesados concurrieron en un lapso razonable. &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;en cuanto al agotamiento de las herramientas de defensa, en la &nbsp;11001-02-03-000-2019-01361-00, &nbsp;el censor atac\u00f3 la desestimaci\u00f3n de la alzada al incoar &nbsp;el remedio extraordinario de casaci\u00f3n y, por ello, suscit\u00f3 &nbsp;un pronunciamiento de la Sala de Casaci\u00f3n Penal sobre el &nbsp;particular, juicio considerado por esta especialidad como &nbsp;insuficiente, pasando a otorgar la protecci\u00f3n reclamada. En el &nbsp;11001-02-04-000-2019-00463-01 &nbsp;la tutelante formul\u00f3 reposici\u00f3n contra el prove\u00eddo &nbsp;del&nbsp;ad &nbsp;quem,&nbsp;donde &nbsp;no se le concedi\u00f3 la alzada y, ante su negativa, impetr\u00f3, &nbsp;de nuevo, el remedio horizontal y queja; sin embargo, ambos fueron &nbsp;rechazados. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;primera controversia, ata\u00f1e al fallo STC6768-2019, en el cual &nbsp;Marvin &nbsp;Royert Gonz\u00e1lez pidi\u00f3 la protecci\u00f3n a sus &nbsp;derechos fundamentales, pues, en su decir, al interior del juicio &nbsp;penal impulsado en su contra por el delito de \u201cconcusi\u00f3n\u201d, &nbsp;la Sala Penal del Tribunal Superior de Bucaramanga hab\u00eda &nbsp;revocado la absoluci\u00f3n otorgada por el &nbsp;a quo &nbsp;y, en su lugar, lo conden\u00f3 a pena privativa de la libertad. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a la decisi\u00f3n del ad &nbsp;quem, Royert &nbsp;Gonz\u00e1lez inco\u00f3 apelaci\u00f3n, pero esa defensa fue &nbsp;denegada y, por ello, interpuso recurso extraordinario de casaci\u00f3n &nbsp;y, si bien este \u00faltimo fue inadmitido por la Sala Penal de la &nbsp;Corte, esa corporaci\u00f3n se\u00f1al\u00f3 que, en todo caso, &nbsp;estudi\u00f3 de fondo el asunto a trav\u00e9s de ese mecanismo, &nbsp;tras lo cual, ratific\u00f3 la providencia emitida por el Tribunal &nbsp;de Bucaramanga. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, esta Corporaci\u00f3n orden\u00f3 a la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Penal, definir la \u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d &nbsp;del accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el asunto con la radicaci\u00f3n 11001-02-04-000-2019-00463-01 &nbsp;que &nbsp;corresponde a la sentencia STC16778-2019, Cielo &nbsp;Roc\u00edo Perea Valderrama, all\u00ed tutelante, adujo que en el &nbsp;decurso penal adelantado en su contra, hab\u00eda sido absuelta en &nbsp;primera instancia por el Juzgado &nbsp;Promiscuo Municipal de Rivera -Huila-, pero, en sede de apelaci\u00f3n, &nbsp;la &nbsp;Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Neiva, la &nbsp;conden\u00f3 por primera vez y, si bien la gestora pidi\u00f3 la &nbsp;\u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;respecto a ese prove\u00eddo, el aludido colegiado lo desestim\u00f3 &nbsp;por improcedente al no existir reglamentaci\u00f3n de ese instituto &nbsp;jur\u00eddico para los no aforados; adem\u00e1s, la promotora &nbsp;hab\u00eda impetrado recurso extraordinario de casaci\u00f3n, que &nbsp;se encontraba en tr\u00e1mite. &nbsp;<\/p>\n<p>Perea &nbsp;Valderrama acudi\u00f3 al ruego para obtener la doble conformidad &nbsp;de la sanci\u00f3n impuesta; no obstante, la hom\u00f3loga de &nbsp;Casaci\u00f3n Penal deneg\u00f3 el auxilio al estarse surtiendo &nbsp;el precitado mecanismo de defensa; sin embargo, esta Sala al definir &nbsp;la impugnaci\u00f3n formulada por la petente, concedi\u00f3 la &nbsp;salvaguarda implorada, por cuanto el &nbsp;Acto Legislativo n\u00ba 1 de 2018 ya hab\u00eda establecido qui\u00e9n &nbsp;era la autoridad competente para dirimir las controversias sobre la &nbsp;\u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d &nbsp;y se estim\u00f3 que no exist\u00eda raz\u00f3n v\u00e1lida &nbsp;para restringir ese derecho \u00fanicamente en favor de los &nbsp;aforados. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;se consider\u00f3 que el recurso extraordinario de casaci\u00f3n &nbsp;no era id\u00f3neo para proteger la prerrogativa en comento al &nbsp;tener unos alcances y presupuestos diferentes a la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;y, por tal motivo, la Corte orden\u00f3 a la &nbsp;Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Neiva, dar &nbsp;curso a la apelaci\u00f3n de la primera condena impuesta al revocar &nbsp;la absoluci\u00f3n del a &nbsp;quo. &nbsp;<\/p>\n<p>d. &nbsp;En la sentencia STC16778-2019 de 12 de diciembre de 2018, &nbsp;Ruffo &nbsp;Heliodoro Echeverry Moreno, quien hab\u00eda sido absuelto en &nbsp;primera instancia por el delito de \u201cacceso &nbsp;carnal con persona en incapacidad de resistir\u201d, fue &nbsp;condenado, en sede de alzada, por la Sala Penal del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito judicial Popay\u00e1n, a ciento sesenta y &nbsp;ocho (168) meses de prisi\u00f3n por esa conducta. &nbsp;<\/p>\n<p>Echeverry &nbsp;Moreno solicit\u00f3 la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;y la casaci\u00f3n a esa determinaci\u00f3n, siendo negado el &nbsp;primero y concedido el segundo; empero, este \u00faltimo, si bien &nbsp;se inadmiti\u00f3, fue tramitado de manera oficiosa confirmando lo &nbsp;decidido por el ad &nbsp;quem. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala advirti\u00f3 la vulneraci\u00f3n alegada, pues, al momento &nbsp;de la sanci\u00f3n, estaban vigentes los alcances jur\u00eddicos &nbsp;de las &nbsp;sentencias C-792 de 2014 y SU-215 de 2016 y, en esa medida, lo &nbsp;procedente, en primer lugar, era dar curso a la \u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d &nbsp;y, de mantenerse el reproche penal, en segundo t\u00e9rmino, &nbsp;abrirle paso a la casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, la Corte se\u00f1al\u00f3 lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;doble conformidad, tambi\u00e9n \u201cdoble verificaci\u00f3n\u201d, &nbsp;no es propiamente el derecho a la segunda instancia, sino la facultad &nbsp;a impugnar la primera sentencia condenatoria en el \u00e1mbito &nbsp;penal, por razones de justicia material; en consecuencia, se trata de &nbsp;una garant\u00eda de naturaleza convencional y constitucional9 &nbsp;al interior del proceso penal en procura de tornar eficaz el debido &nbsp;proceso para el imputado, inculpado o procesado a fin de que pueda &nbsp;recurrir y demandar la revisi\u00f3n amplia e integral o el control &nbsp;formal y material del primer fallo condenatorio, sea que se profiera &nbsp;en primera, segunda o \u00fanica instancia mediante un recurso &nbsp;ordinario, sencillo, eficaz y accesible que pueda ser decidido por un &nbsp;juez o tribunal de superior jerarqu\u00eda org\u00e1nica o &nbsp;funcional; en todo caso, diferente al que dict\u00f3 el fallo &nbsp;objeto del recurso, pero antes de que obtenga la decisi\u00f3n &nbsp;cuestionada, los efectos de cosa juzgada &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Ahora &nbsp;esta modalidad de impugnaci\u00f3n tampoco puede confundirse con el &nbsp;recurso extraordinario (o acci\u00f3n) de revisi\u00f3n, por &nbsp;cuanto este mecanismo, entre otras tantas peculiaridades, procede &nbsp;contra sentencias ejecutoriadas, caracter\u00edsticas que no son de &nbsp;resorte de la garant\u00eda universal de la \u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;De &nbsp;modo que, no puede confundirse ni relegarse en su tarea con relaci\u00f3n &nbsp;a la doble conformidad o a la doble condena, porque este mecanismo &nbsp;apenas es desarrollo del derecho a obtener la revisi\u00f3n &nbsp;integral de la primera condena, o ante el derecho que se otorga a &nbsp;quien en segunda instancia es condenado por primera vez, o para quien &nbsp;es sancionado en juicios criminales de \u00fanica instancia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;doble conformidad no es la casaci\u00f3n, ya lo expuso esta Sala en &nbsp;providencias anteriores, tampoco es revisi\u00f3n; la casaci\u00f3n &nbsp;no es doble conformidad, se itera, porque ser\u00eda desnaturalizar &nbsp;cada recurso para tramar enredos y galimat\u00edas o para diluir &nbsp;los prop\u00f3sitos de la casaci\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Si &nbsp;la casaci\u00f3n es culmen en el juzgamiento de instancia, al &nbsp;hallarse la Corte Suprema en el v\u00e9rtice del sistema como Corte &nbsp;de Casaci\u00f3n. No puede se\u00f1alarse que primero debe &nbsp;tramitarse la casaci\u00f3n y luego la doble conformidad, porque &nbsp;significar\u00eda que ahora la Corte de Casaci\u00f3n es Corte de &nbsp;doble conformidad o juez de instancia esencialmente, de modo que cede &nbsp;su arsenal hist\u00f3rico a un recurso que emerge como resultado de &nbsp;imprevisiones legislativas. Pero, adem\u00e1s, desde la estructura &nbsp;propia de los recursos, la casaci\u00f3n es limitada a unas &nbsp;causales precisas y a un modelo con prop\u00f3sitos singulares; la &nbsp;impugnaci\u00f3n a la primera condena es amplia, abierta e &nbsp;ilimitada porque el juez de la doble conformidad debe revisar el &nbsp;todo, a\u00fan sin la presencia de reparos concretos, basta que el &nbsp;inculpado impugne en t\u00e9rminos elementales y sin formalismos &nbsp;pero en tiempo, contra su condena, para que el superior estudie la &nbsp;totalidad del fondo del asunto (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;consecuencia, en casos como el presente a fin de observar el debido &nbsp;proceso, compete primero dar paso al derecho a la doble conformidad &nbsp;del condenado, respetando la autonom\u00eda e independencia &nbsp;judicial, como aut\u00e9ntica instancia, con las reglas de la &nbsp;apelaci\u00f3n. Tramitada la doble conformidad o impugnaci\u00f3n &nbsp;especial analizar\u00e1 el juez de ella, si concede la casaci\u00f3n, &nbsp;si fuere el caso, seg\u00fan se cumplan o no los requisitos del &nbsp;legislador; luego verificar\u00e1 si se resuelve tramitarlo, en &nbsp;fin; pero la doble conformidad no tiene porque alterar la casaci\u00f3n &nbsp;para tornarla en un mero tr\u00e1mite, anterior al de la doble &nbsp;conformidad, ni tampoco para convertir la impugnaci\u00f3n especial &nbsp;en un ap\u00e9ndice de la casaci\u00f3n, porque los dos recursos &nbsp;son totalmente diferentes. La doble conformidad en un derecho supremo &nbsp;de quien, a pesar de haber sido absuelto, por los avatares de la &nbsp;configuraci\u00f3n del sistema, ahora en nueva decisi\u00f3n es &nbsp;condenado y, entonces, tiene derecho a formular la petici\u00f3n de &nbsp;una revisi\u00f3n amplia e ilimitada por un juez superior, &nbsp;aut\u00f3nomo, independiente e imparcial, sin preconceptos de la &nbsp;primera condena para establecer si la confirma o revoca &nbsp;(\u2026)\u201d10. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tal motivo, esta Sala orden\u00f3 a la Sala Penal del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial del Popay\u00e1n, rituar la &nbsp;\u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;formulada por Ruffo Heliodoro Echeverry Moreno frente a la primera &nbsp;condena que le impuso esa colegiatura. &nbsp;<\/p>\n<p>e. &nbsp;En el pronunciamiento STC2889-2020 de 16 de marzo, en el auxilio &nbsp;incoado por Ricardo &nbsp;Alfonso Linero Gonz\u00e1lez, \u00e9ste arguy\u00f3 que hab\u00eda &nbsp;sido juzgado &nbsp;bajo el procedimiento de la Ley 906 de 2004, por &nbsp;el delito de &nbsp;acto &nbsp;sexual violento, &nbsp;conducta por la cual hab\u00eda sido absuelto por el juzgador de &nbsp;primer nivel. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;6 de febrero de 2017, la Sala Penal del Tribunal Judicial &nbsp;de Santa Marta, revoc\u00f3 esa decisi\u00f3n y, en su lugar, lo &nbsp;conden\u00f3 a &nbsp;ciento &nbsp;cuarenta y tres (143) meses de prisi\u00f3n, d\u00e1ndole la &nbsp;oportunidad de impetrar el recurso extraordinario de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;censor adujo que se hab\u00edan violentado sus garant\u00edas &nbsp;fundamentales, &nbsp;por cuanto contra esa determinaci\u00f3n proced\u00eda la \u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d &nbsp;en su favor. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala estim\u00f3 que, pese a serle aplicable al tutelante la &nbsp;prerrogativa de la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d, &nbsp;conforme a lo estatuido en las &nbsp;sentencias C-792 de 2014 y SU-215 de 2016, pues su proceso estaba &nbsp;vigente luego del &nbsp;25 de abril de 2016, no hizo uso de ese medio defensivo, dilapidando &nbsp;tal oportunidad. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;de haberla ejercido y de mantenerse la sanci\u00f3n, el all\u00ed &nbsp;quejoso contaba con el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, el &nbsp;cual tampoco fue impetrado y, adem\u00e1s, la decisi\u00f3n &nbsp;protestada por v\u00eda de tutela se hab\u00eda proferido hac\u00eda &nbsp;m\u00e1s de seis (6) meses. De manera que no se superaban los &nbsp;presupuestos de subsidiariedad e inmediatez, tornando improcedente el &nbsp;auxilio. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. &nbsp;La &nbsp;vigencia de la doble conformidad. De acuerdo con lo establecido en &nbsp;las sentencias &nbsp;C-792 de 2014 y SU-215 de 2016 de la Corte Constitucional, &nbsp;la Sala infer\u00eda que para asuntos penales rituados bajo la Ley &nbsp;600 de 200011 &nbsp;o Ley 906 de 2004, o trat\u00e1ndose &nbsp;de procesos en curso o con sentencia no ejecutoriada al 25 de abril &nbsp;de 2016, &nbsp;estaban sujetos a la garant\u00eda de la impugnaci\u00f3n &nbsp;especial frente a la primera condena emitida en segunda instancia. La &nbsp;prerrogativa se fortaleci\u00f3 con el Acto Legislativo de 2018. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala, si bien hab\u00eda mantenido un criterio uniforme acerca &nbsp;de la fecha en la cual pod\u00eda predicarse el derecho a la \u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d, &nbsp;a modo de obiter &nbsp;dicta, en &nbsp;las sentencias STC531-2020, STC189-2020, &nbsp;STC15017-2019, STC13920-2019 &nbsp;y STC6768-2019, &nbsp;indic\u00f3 &nbsp;que como el precedente patrio emanaba de lo rese\u00f1ado en los &nbsp;\u201cPactos Internacionales de Derechos Civiles, Pol\u00edticos y &nbsp;Econ\u00f3micos aprobado por Naciones Unidas en 1966\u201d, &nbsp;ratificados por Colombia mediante la Ley 74 de 1968, y vigente desde &nbsp;el 23 de marzo de 1976, a partir de \u00e9sta \u00faltima &nbsp;calenda, la impugnaci\u00f3n especial ten\u00eda cabida en el &nbsp;ordenamiento nacional. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;prove\u00eddo STC15017-2019 se origin\u00f3 en la salvaguarda &nbsp;instaurada por&nbsp;Juan Diego Ot\u00e1lora Ospina, quien, habiendo &nbsp;sido absuelto por el&nbsp;a &nbsp;quo, &nbsp;result\u00f3 sancionado por \u201csecuestro &nbsp;y extorsi\u00f3n\u201d &nbsp;en decisi\u00f3n de la Sala Penal del&nbsp;del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, autoridad &nbsp;que no le brind\u00f3, la posibilidad de hacer uso de la &nbsp;prerrogativa a la impugnaci\u00f3n especial, todo lo cual, advirti\u00f3 &nbsp;la Corte, lesionaba esa garant\u00eda constitucional.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la sentencia STC13920-2019, se estudi\u00f3 el caso de&nbsp;Cristian &nbsp;Ignacio Murillo Mendoza contra la Sala de Casaci\u00f3n Penal, pues &nbsp;\u00e9ste cuestionaba a ese colegiado su negativa &nbsp;a rituarle &nbsp;la &nbsp;impugnaci\u00f3n especial por \u00e9l enarbolada, por estarse &nbsp;surtiendo la casaci\u00f3n primeramente formulada. Como, a criterio &nbsp;de esta Corporaci\u00f3n, tal circunstancia violaba el debido &nbsp;proceso, porque, en primer lugar, deb\u00eda adelantarse el estudio &nbsp;de la&nbsp;\u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d&nbsp;y,&nbsp;con &nbsp;posterioridad,&nbsp;la casaci\u00f3n, se otorg\u00f3 el amparado &nbsp;suplicado.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el pronunciamiento STC189-2020,&nbsp;Jairo Alberto Ruiz Rojas &nbsp;demand\u00f3&nbsp;a la Sala Penal hom\u00f3loga, pues, si bien &nbsp;hab\u00eda incoado casaci\u00f3n y ese remedio se le inadmiti\u00f3, &nbsp;el &nbsp;estrado atacado viabiliz\u00f3 la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;a la condena impuesta en segunda instancia. La Corte constat\u00f3 &nbsp;que ese proceder resultaba lesivo a las garant\u00edas del&nbsp;petente, &nbsp;porque nunca se le indic\u00f3 que el remedio extraordinario en &nbsp;cuesti\u00f3n no supl\u00eda, subsidiariamente, \u201cla &nbsp;impugnaci\u00f3n especial\u201d, &nbsp;por cuanto dicha garant\u00eda deb\u00eda permitirle al &nbsp;sancionado elevar su protesta&nbsp;sin tecnicismos, y mucho menos, &nbsp;luego de la casaci\u00f3n.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la determinaci\u00f3n&nbsp;STC531-2020,&nbsp;Alejandro &nbsp;Zapata Ram\u00edrez acudi\u00f3 a la acci\u00f3n de tutela &nbsp;aduciendo que, aun cuando hab\u00eda sido absuelto por el&nbsp;a &nbsp;quo, &nbsp;la Sala Penal&nbsp;del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn lo conden\u00f3 &nbsp;como&nbsp;coautor &nbsp;de los delitos de \u201cfeminicidio\u201d &nbsp;en concurso heterog\u00e9neo con acceso&nbsp;\u201ccarnal &nbsp;violento\u201d&nbsp;y, &nbsp;si bien se le concedi\u00f3 la casaci\u00f3n incoada, no se le &nbsp;inform\u00f3 que, en primer lugar, ten\u00eda derecho a la \u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d. &nbsp;Esta Colegiatura concedi\u00f3 el amparo pues, como ya se ha dicho, &nbsp;esa prerrogativa no puede soslayarse por otros recursos carentes de &nbsp;idoneidad para&nbsp;controvertir la sanci\u00f3n penal cuando \u00e9sta &nbsp;surge en segunda instancia.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la sentencia rese\u00f1ada, as\u00ed como en las anteriormente &nbsp;referidas, se manifest\u00f3 lo siguiente:&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;De &nbsp;conformidad con lo establecido por el numeral 5\u00b0 &nbsp;del &nbsp;art\u00edculo 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y &nbsp;Pol\u00edticos, aprobado en Nueva York el 16 de diciembre de 1966, &nbsp;aceptado sin reservas por Colombia mediante la Ley 74 de 1968 y &nbsp;vigente desde el 23 de marzo de 1976, \u00abtoda &nbsp;persona declarada culpable de un delito tendr\u00e1 derecho a que &nbsp;el fallo condenatorio y la pena que se le haya impuesto sean &nbsp;sometidas a un tribunal superior, conforme a lo prescrito por la ley &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Esta &nbsp;disposici\u00f3n fue reiterada en el numeral 2o &nbsp;del art\u00edculo 8o &nbsp;de la Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos Humanos, suscrita el &nbsp;22 de noviembre de 1969 en San Jos\u00e9 de Costa Rica, incorporada &nbsp;por la Ley 16 de 1972, vigente a partir del 18 de julio de 1978, &nbsp;seg\u00fan el cual &nbsp;\u00abtoda &nbsp;persona inculpada de delito tiene derecho a que se presuma su &nbsp;inocencia mientras no se establezca legalmente su culpabilidad. &nbsp;Durante el proceso, toda persona tiene derecho, en plena igualdad, a &nbsp;las siguientes garant\u00edas m\u00ednimas &nbsp;(&#8230;): &nbsp;h) recurrir el fallo ante juez o tribunal superior (&#8230;)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Entonces, &nbsp;es evidente que el derecho a la doble conformidad de la condena penal &nbsp;est\u00e1 vigente en nuestro ordenamiento jur\u00eddico -se &nbsp;reitera- desde 1976. &nbsp;Luego, &nbsp;la circunstancia de que esa prerrogativa se haya vulnerado en todos &nbsp;los procesos en que los enjuiciados no tuvieron la posibilidad de &nbsp;impugnar la primera condena penal que, por tanto cobr\u00f3 &nbsp;ejecutoria en esas condiciones, no es una causal eximente de la &nbsp;obligaci\u00f3n del Estado de garantizarla, es una situaci\u00f3n &nbsp;agravatoria de su incapacidad de brindar a los procesados penales las &nbsp;garant\u00edas m\u00ednimas reconocidas por los instrumentos &nbsp;internacionales adoptados por nuestro ordenamiento interno desde hace &nbsp;m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas &nbsp;(\u2026)\u201d (se destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>Empero, &nbsp;es de advertir, en todos esos casos, se trataba de meros obiter &nbsp;dictum, &nbsp;porque en los mencionados fallos no se discut\u00eda acerca de la &nbsp;vigencia de la aplicaci\u00f3n de la \u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d &nbsp;en el tiempo y, por ese motivo, ese aspecto no puede constituirse &nbsp;como el eje fundante de las decisiones donde se halla inserto; y, en &nbsp;esa medida, carece de car\u00e1cter vinculante para esta Sala al &nbsp;ser s\u00f3lo dichos de paso y no estructurarse en elementos &nbsp;causales de la resolutiva. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. &nbsp;La vigencia en los instrumentos internacionales y en derecho &nbsp;nacional. Los \u201cPactos &nbsp;Internacionales de Derechos Civiles, Pol\u00edticos y Econ\u00f3micos &nbsp;aprobados por Naciones Unidas en 1966\u201d, &nbsp;ratificados por Colombia mediante la Ley 74 de 1968, no se refieren &nbsp;al espacio temporal de aplicaci\u00f3n de una garant\u00eda &nbsp;efectiva para materializar el derecho a impugnar la primera condena &nbsp;en segundo grado o en \u00fanica instancia pronunciada contra un &nbsp;aforado. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la sentencia C-792 de 29 de octubre de 2014, la Corte Constitucional, &nbsp;sobre el particular, adoctrin\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Tanto &nbsp;la Carta Pol\u00edtica como los instrumentos internacionales de &nbsp;derechos humanos han calificado la impugnaci\u00f3n de los fallos &nbsp;condenatorios como un derecho subjetivo que integra el n\u00facleo &nbsp;b\u00e1sico del derecho de defensa. Es as\u00ed como el art\u00edculo &nbsp;29 de la Carta Pol\u00edtica establece que toda persona tiene &nbsp;\u201cderecho\u201d a impugnar las sentencias condenatorias, el &nbsp;art\u00edculo 14.5 del PIDCP le asigna la condici\u00f3n de &nbsp;\u201cderecho\u201d en cabeza de toda persona declarada culpable de &nbsp;un delito, y el art\u00edculo 8.2.h de la CADH establece que toda &nbsp;persona tiene \u201cderecho\u201d a recurrir el fallo ante juez o &nbsp;tribunal superior. Se trata entonces de un derecho constitucional y &nbsp;convencional, cuyo sujeto activo es la persona que ha sido condenada &nbsp;en un proceso penal (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Lo &nbsp;primero que encuentra esta Corporaci\u00f3n es que el ordenamiento &nbsp;superior no contiene una regla especial que prevea los elementos de &nbsp;la hip\u00f3tesis abstracta examinada en esta oportunidad. Es &nbsp;decir, ni &nbsp;el art\u00edculo 29 de la Carta Pol\u00edtica, ni el art\u00edculo &nbsp;8.2.h de la Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos Humanos, ni el &nbsp;art\u00edculo 14.5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y &nbsp;Pol\u00edticos determinan de manera expresa que existe el derecho a &nbsp;impugnar las sentencias que establecen la responsabilidad penal por &nbsp;primera vez en la segunda instancia de un proceso penal; se trata &nbsp;\u00fanicamente de prescripciones generales sobre el derecho de &nbsp;impugnar o recurrir los fallos condenatorios en el marco de este tipo &nbsp;de juicios &nbsp;(\u2026)\u201d &nbsp;(negrilla ajena al texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora &nbsp;bien, en el mencionado pronunciamiento, el Alto Tribunal cit\u00f3 &nbsp;varios casos de la &nbsp;Corte &nbsp;Interamericana de Derechos Humanos, entre ellos, Herrera &nbsp;Ulloa Vs. Costa Rica\u201d, &nbsp;\u201cBarreto &nbsp;Leiva Vs. Venezuela\u201d, &nbsp;\u201cMohamed &nbsp;Vs. Argentina\u201d &nbsp;y &nbsp;\u201cLiakat Al\u00ed Alibux Vs. Suriname\u201d, pero &nbsp;no tom\u00f3 partido por alguno de ellos, en lo de la vigencia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la jurisprudencia de la Corte Constitucional como atr\u00e1s se &nbsp;se\u00f1al\u00f3, hasta en la providencia C-792 de 2014 hubo &nbsp;oposici\u00f3n a ese derecho, el cual apenas se consolid\u00f3 &nbsp;con las dos sentencias fundantes en ese Tribunal: la C-792 de 2014 y &nbsp;la SU-215 de 2016. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;posterioridad vino el Acto Legislativo n\u00ba 1 de 2018, la Sala &nbsp;Plena de la esa Corporaci\u00f3n ha proferido las siguientes &nbsp;decisiones: 1. SU-217 de 2019, por medio de la cual extendi\u00f3 &nbsp;los beneficios a los procesos regidos por la Ley 600 de 2000 y la Ley &nbsp;906 de 2004; adem\u00e1s, puntu\u00f3 la inaplicabilidad de la &nbsp;doble conformidad para procesos terminados y con fallo ejecutoriado &nbsp;antes de brindarse la posibilidad de recurrir las condenas por ese &nbsp;medio, especialmente, aquellas emitidas en \u00fanica instancia por &nbsp;la Sala de Casaci\u00f3n Penal, previo a la vigencia del Acto 1\u00ba &nbsp;de 2018, acaecida el 18 de enero de 2018. &nbsp;2. La SU-218 donde nuevamente requiri\u00f3 al Congreso para &nbsp;tramitar la Ley correspondiente a esta impugnaci\u00f3n. Y, 3. La &nbsp;SU-373 de 2019, donde clarific\u00f3 que no es la regla 31 de la &nbsp;Carta la que regula la impugnaci\u00f3n especial, sino la del &nbsp;derecho a impugnar la sentencia condenatoria; igualmente, se adentra &nbsp;en los efectos de la favorabilidad penal respecto a las sentencias, &nbsp;junto con el deber de armonizar los derechos no involucrados para &nbsp;hacer interpretaci\u00f3n conforme a la Constituci\u00f3n. &nbsp;Empero, en estas \u00faltimas decisiones de unificaci\u00f3n no &nbsp;defini\u00f3 una fecha de aplicaci\u00f3n de la garant\u00eda; &nbsp;como s\u00ed lo hizo en la C-792 de 2014. &nbsp;<\/p>\n<p>4.3. &nbsp;Los casos m\u00e1s relevantes en la \u00f3rbita interamericana, &nbsp;con diferentes \u00e9pocas. a. El 2 &nbsp;de julio de 2004, &nbsp;en el asunto \u201cHerrera &nbsp;Ulloa Vs. Costa Rica\u201d, &nbsp;Mauricio Herrera Ulloa y a Fern\u00e1n Vargas Rohrmoser, en calidad &nbsp;de periodista, el primero, y, el segundo, como representante legal de &nbsp;un diario, fueron condenados por la justicia de su pa\u00eds por &nbsp;delitos relacionados con \u201cofensas &nbsp;en la modalidad de difamaci\u00f3n\u201d &nbsp;a un diplom\u00e1tico de Costa Rica. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;encausados impetraron recurso de casaci\u00f3n, pero la Sala &nbsp;Tercera de la Corte Suprema de Costa Rica rechaz\u00f3 dicho medio &nbsp;defensivo. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte Interamericana de &nbsp;Derechos Humanos, advirti\u00f3 que, el ordenamiento del Estado &nbsp;convocado no brindaba garant\u00edas para Herrera &nbsp;Ulloa y Vargas Rohrmoser que les permitiera hacer uso de un mecanismo &nbsp;de f\u00e1cil acceso para ejercer su derecho de contradicci\u00f3n &nbsp;ante condenas en asuntos penales, derecho que no se satisfac\u00eda &nbsp;con la mera existencia de una corporaci\u00f3n encargada de definir &nbsp;recursos especializados y altamente t\u00e9cnicos. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el caso se demand\u00f3 la &nbsp;responsabilidad internacional del Estado por la imposici\u00f3n de &nbsp;una condena por difamaci\u00f3n en perjuicio de Mauricio Herrera &nbsp;Ulloa y la falta de un recurso adecuado y efectivo para cuestionar &nbsp;dicha medida. &nbsp;<\/p>\n<p>Mauricio &nbsp;Herrera Ulloa, trabajaba en el diario \u201cLa Naci\u00f3n\u201d, &nbsp;y Fern\u00e1n Vargas Rohrmoser, era el presidente de la Junta &nbsp;Directiva y representante legal &nbsp;de ese medio de difusi\u00f3n. Los d\u00edas 19, 20 y 21 de mayo &nbsp;de 1995 publicaron unos art\u00edculos en los cuales se vinculaba a &nbsp;F\u00e9lix Przedborski, entonces delegado de Costa Rica, ante la &nbsp;Organizaci\u00f3n Internacional de Energ\u00eda At\u00f3mica, &nbsp;con diversas conductas il\u00edcitas. El 25 de mayo de 1995 &nbsp;Przedborski public\u00f3 en el peri\u00f3dico \u201cLa &nbsp;Naci\u00f3n\u201d, &nbsp;un art\u00edculo en el cual daba su versi\u00f3n de los hechos. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la actuaci\u00f3n procesal luego del tr\u00e1mite y de acudir en &nbsp;dos oportunidades al recurso de casaci\u00f3n; en la segunda &nbsp;ocasi\u00f3n, &nbsp;los recursos fueron declarados \u201csin &nbsp;lugar\u201d, &nbsp;manteni\u00e9ndose la condena. Agitado el litigio en la Corte &nbsp;interamericana, &nbsp;esta razon\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;el presente caso, los recursos de casaci\u00f3n presentados contra &nbsp;la sentencia condenatoria de 12 de noviembre de 1999 no satisficieron &nbsp;el requisito de ser un recurso amplio de manera tal que permitiera &nbsp;que el tribunal superior realizara un an\u00e1lisis o examen &nbsp;comprensivo e integral de todas las cuestiones debatidas y analizadas &nbsp;en el tribunal inferior. Esta situaci\u00f3n conlleva a que los &nbsp;recursos de casaci\u00f3n interpuestos por los se\u00f1ores &nbsp;Fern\u00e1n Vargas Rohrmoser y Mauricio Herrera Ulloa, y por el &nbsp;defensor de \u00e9ste \u00faltimo y apoderado especial del &nbsp;peri\u00f3dico \u201cLa Naci\u00f3n\u201d, respectivamente &nbsp;(supra p\u00e1rr. 95. w), contra la sentencia condenatoria, no &nbsp;satisficieron los requisitos del art\u00edculo 8.2 h. de la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana en cuanto no permitieron un examen &nbsp;integral sino limitado (\u2026)\u201d13. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;con fundamento en lo analizado concluy\u00f3: \u201cPor &nbsp;todo lo expuesto, la Corte declara que el Estado viol\u00f3 el &nbsp;art\u00edculo 8.2.h. de la Convenci\u00f3n Americana en relaci\u00f3n &nbsp;con los art\u00edculos 1.1 y 2 de dicho tratado, en perjuicio del &nbsp;se\u00f1or Mauricio Herrera Ulloa\u201d14. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tal motivo, se orden\u00f3 a Costa Rica dejar sin efectos la &nbsp;sanci\u00f3n impuesta a los all\u00ed accionantes y adecuar su &nbsp;sistema jur\u00eddico para implementar un mecanismo de defensa &nbsp;sencillo que permitiera cuestionar las condenas penales en asuntos &nbsp;como el debatido. &nbsp;<\/p>\n<p>b. &nbsp;El 17 &nbsp;de noviembre de 2009, &nbsp;en el caso \u201cBarreto &nbsp;Leiva vs. Venezuela\u201d, \u00d3scar &nbsp;Enrique Barreto Leiva, en su condici\u00f3n de Director Sectorial &nbsp;de Administraci\u00f3n y Servicios del Ministerio de la Secretar\u00eda &nbsp;de la Presidencia de la Rep\u00fablica, fue condenado en \u00fanica &nbsp;instancia por la Corte Suprema Justicia de esa naci\u00f3n, por &nbsp;delitos contra el patrimonio p\u00fablico. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Tribunal Interamericano constat\u00f3 que dicho cargo no daba fuero &nbsp;al all\u00ed procesado y, en esa medida, no pod\u00eda ser &nbsp;juzgado como si tuviera esa calidad; adem\u00e1s, ante el m\u00e1ximo &nbsp;\u00f3rgano jurisdiccional de Venezuela en materia penal, no se &nbsp;pod\u00edan incoar recursos frente a las decisiones all\u00ed &nbsp;proferidas. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, la colegiatura internacional exigi\u00f3 al pa\u00eds &nbsp;demandado, modificar sus c\u00f3digos para permitirle a sus &nbsp;ciudadanos confrontar los fallos condenatorios e, incluso, en favor &nbsp;de quienes gocen de \u201cfuero &nbsp;especial\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>c. &nbsp;El 23 &nbsp;de noviembre de 2012, &nbsp;en &nbsp;el asunto Mohamed &nbsp;Vs. Argentina, Oscar &nbsp;Alberto Mohamed como conductor de autob\u00fas, result\u00f3 &nbsp;absuelto por el delito de \u201chomicidio &nbsp;culposo\u201d, &nbsp;en decisi\u00f3n emanada del Juzgado Nacional en lo Correccional &nbsp;N\u00b03; sin embargo, el fallo fue revocado por la Sala Primera de la &nbsp;C\u00e1mara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, &nbsp;quien lo conden\u00f3 por primera vez en segunda instancia, por la &nbsp;conducta rese\u00f1ada. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien el procesado impetr\u00f3 el recurso extraordinario federal, &nbsp;el mismo fue desestimado por la precitada colegiatura al no &nbsp;satisfacer los presupuestos t\u00e9cnicos de ese medio defensa. &nbsp;<\/p>\n<p>\u00d3scar &nbsp;Alberto Mohamed formul\u00f3 queja ante la Corte Suprema de la &nbsp;Naci\u00f3n, quien deneg\u00f3 esa defensa por cuanto el remedio &nbsp;extraordinario s\u00f3lo se ocupaba de casos con total ausencia de &nbsp;fundamento normativo, cuesti\u00f3n que no se presentaba en la &nbsp;controversia. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;corporaci\u00f3n internacional encontr\u00f3 que el ritual &nbsp;adelantado contra el all\u00e1 enjuiciado no ofrec\u00eda medios &nbsp;impugnaticios adecuados para controvertir la condena impuesta por &nbsp;primera vez y, por ello, orden\u00f3 al Estado accionado adoptar &nbsp;las medidas necesarias para permitir a \u00d3scar Alberto Mohamed, &nbsp;presentar un recurso mediante el cual pudiera obtener una revisi\u00f3n &nbsp;amplia de su sanci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>d. &nbsp;El 30 &nbsp;de enero de 2014, &nbsp;en &nbsp;el &nbsp;caso &nbsp;Liakat &nbsp;Ali Alibux Vs. Suriname, &nbsp;el &nbsp;all\u00ed petente, el 14 de agosto de 2004, en calidad de aforado &nbsp;como Ministro de Finanzas y Exministro de Recursos Naturales, fue &nbsp;condenado en \u00fanica instancia por los delitos de &nbsp;\u201cfalsificaci\u00f3n, &nbsp;fraude y violaci\u00f3n de la norma sobre divisa extranjera\u201d, &nbsp;por la Alta Corte de Justicia del Estado fustigado. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa oportunidad, si bien el pa\u00eds convocado adujo que, tras la &nbsp;sanci\u00f3n en comento, en 2007 hab\u00eda modificado su &nbsp;ordenamiento para permitir recurrir &nbsp;las sentencias penales contra aforados dentro de los tres (3) meses &nbsp;siguientes a la reforma, Liakat &nbsp;Ali Alibux no hab\u00eda hecho uso de esa prerrogativa. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;todo, dijo el pa\u00eds refutado, la Alta &nbsp;Corte de Justicia de Suriname, ya hab\u00eda dado tr\u00e1mite al &nbsp;medio defensa para que el condenado pudiera controvertir el fallo &nbsp;penal materia de reproche. &nbsp;<\/p>\n<p>Pese &nbsp;a lo antelado, la &nbsp;Corte Interamericana de &nbsp;Derechos Humanos estim\u00f3 que, al momento de la sentencia &nbsp;sancionatoria, el all\u00e1 procesado no contaba con un mecanismo &nbsp;de defensa efectivo que le permitiera impugnarlo y, por ello, el &nbsp;agravio a Liakat &nbsp;Ali Alibux ya se hab\u00eda materializado; adem\u00e1s, porque la &nbsp;nueva regulaci\u00f3n no permiti\u00f3 subsanar la situaci\u00f3n &nbsp;de indefensi\u00f3n de aqu\u00e9l. &nbsp;<\/p>\n<p>Sin &nbsp;embargo, como el recurso contra la condena del all\u00e1 procesado &nbsp;se estaba rituando, el precitado tribunal no adopt\u00f3 ninguna &nbsp;disposici\u00f3n al respecto. &nbsp;<\/p>\n<p>Mirados &nbsp;los juicios siguientes: caso &nbsp;V\u00e9lez Loor vs. Panam\u00e1\u0301 (23 de noviembre de 2010), &nbsp;caso Mendoza y otros vs. Argentina (14 de mayo de 2013), caso Amrhein &nbsp;y otros vs. Costa Rica (25 de abril de 2018) y caso Gorigoit\u00eda &nbsp;vs. Argentina (2 de septiembre de 2019), tampoco se obtiene una &nbsp;subregla temporal con efectos erga &nbsp;omnes, &nbsp;que compela a esta Sala a aceptarla con reciedumbre. &nbsp;<\/p>\n<p>4.4. &nbsp;En un suceso nuevo, la Corte Constitucional colombiana, tras haber &nbsp;seleccionado la tutela de Andr\u00e9s Felipe Arias Leiva, dict\u00f3 &nbsp;la sentencia SU-146 de fecha 21 de mayo de 2020, que ampar\u00f3 su &nbsp;derecho a la doble conformidad, y, entre otras manifestaciones, &nbsp;se\u00f1al\u00f3 que compete al juez \u201c(\u2026) ante &nbsp;la interrelaci\u00f3n de derechos y principios cuya vigencia &nbsp;sugiere conclusiones opuestas &nbsp;(\u2026)\u201d adoptar decisiones tomando la que m\u00e1s se &nbsp;ajuste a \u201c(\u2026) una &nbsp;interpretaci\u00f3n conforme a la Constituci\u00f3n\u201d, &nbsp;obligaci\u00f3n de la cual se desentendi\u00f3 la Sala de &nbsp;Casaci\u00f3n Penal, por cuanto &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[N]i &nbsp;de &nbsp;la Sentencia C-792 de 2014 &nbsp;ni &nbsp;del Acto Legislativo 01 de 2018 se puede extraer una interpretaci\u00f3n &nbsp;que impida considerar la viabilidad de aplicar la garant\u00eda del &nbsp;derecho a impugnar la sentencia penal condenatoria con el actual &nbsp;est\u00e1ndar, antes de su adopci\u00f3n o expedici\u00f3n. En &nbsp;el primer caso, es evidente que el pronunciamiento de la Corte &nbsp;Constitucional no tuvo por objeto decidir casos individuales &nbsp;acaecidos antes de efectuar el pronunciamiento y, en el segundo caso, &nbsp;quedo\u0301 probado al hacer la s\u00edntesis del proceso &nbsp;legislativo que culmino\u0301 con la expedici\u00f3n del acto &nbsp;reformatorio, que en el seno del Congreso de la Rep\u00fablica no &nbsp;hubo una oposici\u00f3n definitiva a considerar que casos fallados &nbsp;antes pudieran ser beneficiarios del derecho a la impugnaci\u00f3n &nbsp;a trav\u00e9s de un mecanismo amplio e integral (p\u00e1rrafos &nbsp;122 y 123, supra). &nbsp;Vale la pena destacar, adem\u00e1s, que de las decisiones &nbsp;proferidas por la Sala Plena de la Corte Constitucional en sede de &nbsp;control concreto tampoco se extrae una regla que impida el &nbsp;reconocimiento ahora solicitado (\u2026)\u201d15. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;luego de hacer algunas precisiones asent\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) &nbsp;[U] &nbsp;na &nbsp;perspectiva de la situaci\u00f3n que solo tenga en cuenta el efecto &nbsp;de cosa juzgada y el principio de seguridad jur\u00eddica llevar\u00eda &nbsp;a considerar que todas las condenas penales proferidas antes de que &nbsp;el ordenamiento interno actualizara su lectura, son intocables. Una &nbsp;posici\u00f3n en tal sentido, sin embargo, desconoce o anula la &nbsp;garant\u00eda procesal penal en estudio, su naturaleza y la &nbsp;extensi\u00f3n de sus efectos en el tiempo, sacrificio que es &nbsp;injustificado en el orden constitucional (\u2026)\u201d16. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese contexto, fij\u00f3 algunos criterios para tener en cuenta &nbsp;frente a asuntos que se definieron en \u00fanica instancia con &nbsp;antelaci\u00f3n a la C-792 de 2014 y al Acto Legislativo del 2018: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)(i) &nbsp;[E]l &nbsp;momento en el que se profiri\u00f3\u0301 la sentencia condenatoria, &nbsp;con miras a determinar si para tal fecha ya exist\u00eda &nbsp;un est\u00e1ndar &nbsp;internacional configurado en el sentido en el que ahora se reclama &nbsp;por el accionante; (ii) [e]l &nbsp;tipo de garant\u00eda de que se trata, esto es, un derecho &nbsp;subjetivo de aplicaci\u00f3n inmediata que encuentra en el &nbsp;escenario del juicio penal su espacio de protecci\u00f3n; y, (iii) &nbsp;(\u2026) &nbsp;la permanencia en el tiempo de las consecuencias que emanan de la &nbsp;aplicaci\u00f3n de un est\u00e1ndar que no se ajusta -ahora- a la &nbsp;interpretaci\u00f3n correcta del derecho al debido proceso (\u2026)\u201d17. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;el caso concreto, el est\u00e1ndar del derecho a la impugnaci\u00f3n &nbsp;de la primera condena, lo maximiza siguiendo el principio pro &nbsp;persona &nbsp;previsto en el bloque de constitucionalidad y lo encuentra relevante &nbsp;porque \u201c(\u2026) &nbsp;atiende &nbsp;a la situaci\u00f3n de que el accionante actualmente est\u00e1\u0301 &nbsp;cumpliendo una condena privativa de la libertad, lo que significa, &nbsp;para el examen que viene realizando la Sala, que actualmente sigue &nbsp;siendo relevante analizar el alcance del derecho a impugnar la &nbsp;sentencia penal condenatoria. Sin desconocer, por supuesto, el efecto &nbsp;de cosa juzgada que recae sobre la condena que se profiri\u00f3\u0301 &nbsp;en contra del tutelante (\u2026)\u201d18. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, para preservar y no desvanecer los efectos de la cosa &nbsp;juzgada, otorga la impugnaci\u00f3n especial, pero mantiene indemne &nbsp;la condena de la Sala de Casaci\u00f3n Penal: \u201c(\u2026) &nbsp;porque en la actualidad la condena se est\u00e1\u0301 cumpliendo &nbsp;como consecuencia de la ejecutoria de una providencia que no ha sido &nbsp;objeto integral de revisi\u00f3n; lo cierto es que no se desvanecen &nbsp;los efectos de cosa juzgada que recaen sobre la sentencia &nbsp;condenatoria, pues esto no implicar\u00eda un proceso de &nbsp;armonizaci\u00f3n sino de sacrificio de uno de los intereses en &nbsp;juego, que no se justifica en este asunto (\u2026)\u201d19. &nbsp;<\/p>\n<p>Tras &nbsp;no encontrar conflicto con los derechos de las v\u00edctimas &nbsp;relacionadas con \u201c(\u2026) &nbsp;con las m\u00e1ximas violaciones de derechos humanos, sobre las &nbsp;cuales deber\u00edan operar cautelas especiales (\u2026)\u201d20 &nbsp;en materia de conflictos, coligi\u00f3 que el \u201c(\u2026) &nbsp;el reconocimiento de la impugnaci\u00f3n se concreta en la &nbsp;interposici\u00f3n del recurso de impugnaci\u00f3n por parte del &nbsp;condenado, cuyo resultado puede ser (i) la confirmaci\u00f3n de la &nbsp;sentencia en su integridad, en cuyo caso no solo se fortalece &nbsp;institucionalmente la decisi\u00f3n judicial, sino que se aporta &nbsp;mayor tranquilidad a la verdad que esta contiene para las v\u00edctimas; &nbsp;o, (ii) la revocatoria -o modificaci\u00f3n- de la condena, en su &nbsp;totalidad o respecto de alg\u00fan elemento, con lo cual la &nbsp;institucionalidad y las v\u00edctimas, en sus posiciones, tambi\u00e9n &nbsp;resultan afianzadas (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Concluy\u00f3 &nbsp;entonces, con la providencia judicial de condena, recae el efecto de &nbsp;cosa juzgada, que compromete el principio de seguridad jur\u00eddica, &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp;la concesi\u00f3n de la impugnaci\u00f3n amplia e integral no &nbsp;tiene efectos directos sobre la prescripci\u00f3n de t\u00e9rminos &nbsp;o fen\u00f3menos similares derivados del paso del tiempo, ni sobre &nbsp;la situaci\u00f3n de privaci\u00f3n de libertad del actor, porque &nbsp;sobre la Sentencia de la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte &nbsp;Suprema de Justicia -que no es objeto de an\u00e1lisis alguno en &nbsp;esta providencia- existe un alto grado de presunci\u00f3n de &nbsp;acierto y, por supuesto, de firmeza (\u2026)\u201d21. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;relaci\u00f3n a la data tomada para extender m\u00e1s all\u00e1 &nbsp;de la prevista en la sentencia C-792 de 2014, finc\u00e1ndola en el &nbsp;caso Liakat &nbsp;Ali Alibux Vs. Suriname, &nbsp;expone que, si s\u00f3lo se tienen en cuenta la cosa juzgada y el &nbsp;principio de seguridad jur\u00eddica, conductas anteriores a la &nbsp;actualizaci\u00f3n normativa de nuestro ordenamiento, todas las &nbsp;condenas anteriores ser\u00edan intangibles o intocables. Y, tras &nbsp;analizar los criterios arriba expuestos para &nbsp;extender hacia el pasado los efectos de la doble conformidad, expuso: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[L]a &nbsp;decisi\u00f3n que, en consideraci\u00f3n de esta Sala, es &nbsp;definitiva para afirmar que en dicho sistema regional existe una &nbsp;verdadera posici\u00f3n de derecho que se adscribe al art\u00edculo &nbsp;8.2.h. de la Convenci\u00f3n, seg\u00fan la cual se exige un &nbsp;mecanismo amplio e integral como garant\u00eda del bien fundamental &nbsp;a impugnar la sentencia condenatoria en materia penal &nbsp;(\u2026) &nbsp;es la dictada en el caso Liakat Ali Alibux vs. Suriname dado que, &nbsp;como se indic\u00f3 en los p\u00e1rrafos 97 y ss, supra, &nbsp;se emiti\u00f3 respecto de un sujeto que, con supuestos similares &nbsp;al presente, fue juzgado por la m\u00e1xima instancia penal de su &nbsp;pa\u00eds sin derecho a impugnar su fallo condenatorio (\u2026)\u201d22. &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;a\u00f1adi\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Esta &nbsp;providencia, adem\u00e1s, encuentra antecedente en decisiones &nbsp;previas del Comit\u00e9\u0301 de Derechos Humanos y de la misma &nbsp;Corte Interamericana, con lo cual, no hay duda que para tal momento &nbsp;exist\u00eda certeza en el sistema convencional que, en garant\u00eda &nbsp;del derecho previsto en el art\u00edculo 8.2.h., los aforados &nbsp;constitucionales, juzgados por las m\u00e1ximas instancias &nbsp;judiciales de sus pa\u00edses, ten\u00edan derecho a que otro &nbsp;juez valorara amplia e integralmente su fallo (\u2026)\u201d23. &nbsp;<\/p>\n<p>Coligi\u00f3, &nbsp;entonces: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Por &nbsp;lo tanto, para la Sala Plena la fecha de la expedici\u00f3n de la &nbsp;sentencia de la Corte Interamericana en el caso Liakat Ali Alibux, el &nbsp;30 de enero de 2014, constituye un referente imprescindible, por &nbsp;cuanto (i) ha jugado un papel fundamental para establecer el alcance &nbsp;del derecho convencional previsto en el art\u00edculo 8.2.h. de la &nbsp;Convenci\u00f3n, instrumento internacional de derechos humanos que &nbsp;hace parte del bloque de constitucionalidad en sentido estricto; &nbsp;(ii) contiene un pronunciamiento expreso sobre el caso de un &nbsp;funcionario que, en un Estado tambi\u00e9n vinculado a la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana, fue juzgado en \u00fanica instancia &nbsp;-como aforado- por el m\u00e1ximo \u00f3rgano de justicia de su &nbsp;pa\u00eds, pronunciamiento que, adem\u00e1s, sigue una l\u00ednea &nbsp;clara del \u00e1mbito de protecci\u00f3n del derecho que en la &nbsp;misma sede y en el Sistema Universal de Derechos Humanos venia &nbsp;construy\u00e9ndose; (iii) los pronunciamientos de la Corte &nbsp;Interamericana y, por lo tanto, esta Sentencia, han sido relevantes &nbsp;interpretativamente en la lectura del art\u00edculo 29 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, comprensi\u00f3n que ya ha &nbsp;sido acogida por nuestro Ordenamiento Jur\u00eddico; y (iv) como &nbsp;est\u00e1ndar, permite cobijar casos juzgados bajo un marco &nbsp;regional de derechos que ya amparaba sus situaciones, de manera m\u00e1s &nbsp;amplia y compatible con nuestra Constituci\u00f3n Pol\u00edtica &nbsp;(\u2026)\u201d24. &nbsp;<\/p>\n<p>4.5. &nbsp;Esta Sala mirando la cuesti\u00f3n, ha venido persistentemente &nbsp;otorgando &nbsp;amparos sin discriminar aforados y no aforados, salvo algunas &nbsp;excepciones, con apoyo en la C-792 de 2014, decisi\u00f3n que &nbsp;compeli\u00f3 la expedici\u00f3n del Acto Legislativo n\u00ba 1 &nbsp;de enero 18 de 2018. La Corte constitucional, en el asunto Arias &nbsp;Leiva, lo hace ahora, desde el caso del &nbsp;30 de enero de 2014, de Liakat &nbsp;Ali Alibux vs. Suriname. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala, en coherencia con el ordenamiento Nacional, considera prudente &nbsp;dar eficacia a la vigencia de la garant\u00eda desde la fecha &nbsp;cuando se dict\u00f3 la sentencia C-792 de 2104, por &nbsp;cuanto, al analizar diferentes decisiones de la Corte Interamericana, &nbsp;hubo casos anteriores al de Liakat Ali Alibux, donde el mismo &nbsp;organismo protegi\u00f3 la garant\u00eda en cuesti\u00f3n, los &nbsp;cuales corresponden a fechas anteriores a la seleccionada por la &nbsp;Corte Constitucional local. &nbsp;<\/p>\n<p>Justamente, &nbsp;cual atr\u00e1s se record\u00f3, hubo un precedente &nbsp;interamericano, con m\u00e1s de una d\u00e9cada de antelaci\u00f3n, &nbsp;consistente en el caso Herrera Ulloa Vs. Costa Rica, que se decidi\u00f3 &nbsp;el 2 de julio de 2004, posteriormente, hubo algunos otros. Luego, &nbsp;en esas condiciones, la data 30 de enero de 2014 del caso Liakat, &nbsp;aunque justificada en el pensamiento de la hom\u00f3loga &nbsp;constitucional, deviene casual y deleznable en la b\u00fasqueda de &nbsp;un criterio estable para esta Sala, porque bien podr\u00eda haber &nbsp;sido otro juicio diferente, el baremo para la aplicaci\u00f3n de la &nbsp;doble conformidad jur\u00eddica. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;Sala, sean aforados o no, en asuntos de este linaje, considera &nbsp;prudente aplicar la garant\u00eda desde la fecha de la emisi\u00f3n &nbsp;de la sentencia C-792 de 2014, el veintinueve &nbsp;(29) de octubre de dos mil catorce (2014), y no desde el treinta (30) &nbsp;de enero de dos mil catorce (2014), data del caso interamericano &nbsp;Liakat Al\u00ed Alibux. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;misma Corte Constitucional, en la C-792 de 2014, cita algunos de los &nbsp;juicios m\u00e1s relevantes y, el anterior, &nbsp;es apenas uno de ellos, en procura de materializar la garant\u00eda &nbsp;debatida. En efecto, enunci\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[S]e &nbsp;encuentran las sentencias en los casos&nbsp;Herrera Ulloa vs Costa &nbsp;Rica, Barreto Leiva vs Venezuela, V\u00e9lez Loor vs Panam\u00e1&nbsp;y &nbsp;Liakat Al\u00ed Alibux vs Suriname (\u2026)\u201d25, &nbsp;de &nbsp;donde luego infiri\u00f3: &nbsp;\u201cEn &nbsp;todos estos eventos, la Corte IDH encontr\u00f3 que los Estados &nbsp;eran responsables por la vulneraci\u00f3n del derecho previsto en &nbsp;el art\u00edculo 8.2.h. de la CADH\u201d26, &nbsp;pasando a dar por demostrado el d\u00e9ficit de garant\u00eda &nbsp;tocante con un \u201c(\u2026) &nbsp;elemento &nbsp;normativo omitido, relativo a la previsi\u00f3n de un recurso &nbsp;judicial que materialice el derecho a la impugnaci\u00f3n del &nbsp;primer fallo condenatorio en el marco de un juicio penal, constituye &nbsp;un elemento estructural del proceso, y [que] por tanto, se proyecta &nbsp;en toda la normativa procesal penal, y adem\u00e1s, implica el &nbsp;redise\u00f1o de una amplia gama de instituciones &nbsp;(\u2026)\u201d27, &nbsp;para finalmente resolver en el ordinal primero de la sentencia: &nbsp;\u201cDeclarar &nbsp;la&nbsp;inconstitucionalidad &nbsp;con efectos diferidos,&nbsp;y &nbsp;en los t\u00e9rminos se\u00f1aladas en el numeral segundo de la &nbsp;parte resolutiva de esta providencia, de las expresiones demandadas &nbsp;contenidas en los art\u00edculos 20, 32, 161, 176, 179, 179B, 194 y &nbsp;481 de la Ley 906 de 2004, en cuanto omiten la posibilidad de &nbsp;impugnar todas las sentencias condenatorias (\u2026)\u201d28. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Civil, partir\u00e1 del d\u00eda &nbsp;29 de octubre de 2014, porque da mayor seguridad a las decisiones que &nbsp;viene tomando en sus fallos constitucionales, frente a esta garant\u00eda, &nbsp;implementada con la aprobaci\u00f3n y entrada en vigencia del Acto &nbsp;Legislativo &nbsp;n\u00ba 1 de 2018, cuando se provey\u00f3 la Sala de &nbsp;juzgamiento de primera instancia en esta Corte. La data de la &nbsp;sentencia C-792 de 2014 representa la recepci\u00f3n oficial por &nbsp;v\u00eda jurisprudencial con efectos erga &nbsp;omnes &nbsp;en el ordenamiento constitucional colombiano y en el procedimiento &nbsp;penal de la garant\u00eda, gracias a la declaraci\u00f3n de &nbsp;inconstitucionalidad por omisi\u00f3n legislativa de algunas reglas &nbsp;penales atr\u00e1s rese\u00f1adas, al hallarse nuestro sistema de &nbsp;juzgamiento en contrav\u00eda con m\u00faltiples instrumentos &nbsp;internacionales, y por su definida estructura inconvencional, al &nbsp;apartarse derechamente del art. 8.2 de la Convenci\u00f3n &nbsp;Americana, pacto, al cual se adhiri\u00f3 el Estado colombiano. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;supuesto, esa subregla no puede ser una camisa de fuerza, &nbsp;por cuanto analizados diferentes est\u00e1ndares, como algunos de &nbsp;los se\u00f1alados en la sentencia SU-146 del 21 de mayo de 2020, &nbsp;de Arias Leiva bien podr\u00e1 darse v\u00eda a hip\u00f3tesis &nbsp;diferentes, tales como de hechos acaecidos en el pasado, con respecto &nbsp;a juzgamientos no adelantados a\u00fan, o en curso, o con &nbsp;sentencias a\u00fan no emitidas, o sin ejecutoriar, o de todas las &nbsp;que se expidan con posterioridad a la data adoptada, por virtud del &nbsp;principio de favorabilidad que, en cada evento concreto, se &nbsp;analizar\u00edan. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;Sala bien &nbsp;podr\u00eda tomar alguno de los otros casos donde la Corte &nbsp;Interamericana dispuso el reconocimiento de la garant\u00eda como &nbsp;el atr\u00e1s rese\u00f1ado -Ulloa Herrera de 2004- uno de los &nbsp;primeros en el tiempo para el reconocimiento de esa conquista, o el &nbsp;seleccionado por la Corte Constitucional del 30 de enero del 2014, &nbsp;pero cualquiera de ellos har\u00eda voluble el fundamento del apoyo &nbsp;decisional, ante la pluralidad de juicios con diferentes fechas que &nbsp;le podr\u00edan dar soporte, o ante la debilidad de las razones &nbsp;para honrarlo. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tanto, la fecha de emisi\u00f3n de la sentencia C-792 de 2014, &nbsp;ser\u00e1, mientras no se expida el correspondiente estatuto &nbsp;normativo, el fundamento, por parte de esta Sala para encarar el &nbsp;an\u00e1lisis y juzgamiento de las acciones constitucionales de &nbsp;amparo que en &nbsp;la materia se formulen en atenci\u00f3n a las razones atr\u00e1s &nbsp;expuestas, y a los siguientes motivos relevantes: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Carencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de preceptiva expresa en el ordenamiento interno que inserte la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;regla 8.2 de la Convenci\u00f3n Americana, por ejemplo, alg\u00fan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C\u00f3digo de Procedimiento &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Penal o Ley Estatutaria. Apenas, seg\u00fan se trasunt\u00f3 con &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;antelaci\u00f3n, el numeral 6 del art. 17 de la Ley 270 de 1996 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;busc\u00f3 ese objetivo, pero devino frustr\u00e1neo, al ser &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;declarado inexequible. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Hasta la expedici\u00f3n de la C-792 de 2014, todas las decisiones &nbsp;de revisi\u00f3n de tutelas o de acciones de constitucionalidad &nbsp;planteadas, desecharon la aplicaci\u00f3n de la impugnaci\u00f3n &nbsp;especial con car\u00e1cter integral. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Por virtud de los efectos \u201cerga &nbsp;omnes de las sentencias de inconstitucionalidad\u201d &nbsp;que por su propia naturaleza despliegan, seg\u00fan la regla 243 de &nbsp;la Carta vigente en nuestro ordenamiento, en cuanto dispone: \u201cLos &nbsp;fallos que la Corte dicte en ejercicio del control jurisdiccional &nbsp;hacen tr\u00e1nsito a cosa juzgada constitucional\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Por el respeto a la Carta y al &nbsp;principio de supremac\u00eda constitucional que esta Sala debe, as\u00ed &nbsp;como al precedente de naturaleza constitucional dimanado de las &nbsp;decisiones de control constitucional, que juzgan el ordenamiento &nbsp;interno; as\u00ed como por las secuelas de la cosa juzgada &nbsp;constitucional de la C-792 de 2014, como por sus efectos imperativos &nbsp;que exceden los l\u00edmites de las decisiones interpartes, &nbsp;interpares &nbsp;o &nbsp;inter &nbsp;communis. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;supuesto, no desconoce esta Sala, como en p\u00e1rrafos anteriores &nbsp;se expuso, la posibilidad de dar aplicaciones excepcionales en &nbsp;asuntos que soporten el an\u00e1lisis de criterios de ponderaci\u00f3n &nbsp;de la propia Sala, ajustados &nbsp;a la C-792 de 2014 y a los expuestos en la SU 146 de 2020: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;(i) [E]l momento en el que se profiri\u00f3\u0301 la sentencia &nbsp;condenatoria, con miras a determinar si para tal fecha ya exist\u00eda &nbsp;un est\u00e1ndar internacional configurado en el sentido en el que &nbsp;ahora se reclama por el accionante; (ii) [e]l tipo de garant\u00eda &nbsp;de que se trata, esto es, un derecho subjetivo de aplicaci\u00f3n &nbsp;inmediata que encuentra en el escenario del juicio penal su espacio &nbsp;de protecci\u00f3n; y, (iii) (\u2026) &nbsp;la permanencia en el tiempo de las consecuencias que emanan de la &nbsp;aplicaci\u00f3n de un est\u00e1ndar que no se ajusta -ahora- a la &nbsp;interpretaci\u00f3n correcta del derecho al debido proceso (\u2026)\u201d30. &nbsp;<\/p>\n<p>4.6. &nbsp;Oportunidad. Sea en cualquiera de los procedimientos de la Ley 906 de &nbsp;2004 o de la Ley 600 de 2000, si en primera instancia se absuelve a &nbsp;la persona y al apelarse la providencia, en segundo grado se revoca &nbsp;la decisi\u00f3n &nbsp;para condenar, se puede solicitar la impugnaci\u00f3n especial de &nbsp;esta \u00faltima determinaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Empero, &nbsp;esta Sala ha considerado que para tener derecho a la garant\u00eda, &nbsp;se requiere que el \u00f3rgano, colegiado o juzgador que profiera &nbsp;la decisi\u00f3n condenatoria primera, &nbsp;resultado de la apelaci\u00f3n contra la absolutoria de primer &nbsp;grado, otorgue, advierta, anuncie o informe, en la resolutiva de la &nbsp;primera condena, el derecho a interponer la doble conformidad o &nbsp;impugnaci\u00f3n especial como protecci\u00f3n del derecho del &nbsp;condenado por primera vez, y cuando no lo haya hecho, podr\u00e1 &nbsp;retrotraerse a esta oportunidad la posibilidad para la interposici\u00f3n &nbsp;de la doble conformidad o de la impugnaci\u00f3n especial, seg\u00fan &nbsp;las circunstancias analizadas o demostradas. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;exigencia no es casual, sino &nbsp;relevante para los prop\u00f3sitos del caso, por cuanto ya el &nbsp;art\u00edculo 170 de la Ley 600 de 2000, dispon\u00eda que toda &nbsp;sentencia contendr\u00e1 entre los varios requisitos: \u201cLos &nbsp;recursos que proceden contra ella\u201d, &nbsp;aspecto que reiter\u00f3 el art\u00edculo 162 de la Ley 906 de &nbsp;2004 y con mayor \u00e9nfasis al imponer el: \u201cSe\u00f1alamiento &nbsp;del recurso que procede contra la decisi\u00f3n y la oportunidad &nbsp;para interponerlo\u201d. &nbsp;De no ser as\u00ed se quebranta el derecho de defensa31. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;modo que, al emitirse la condena, por primera vez en segunda &nbsp;instancia, &nbsp;la impugnaci\u00f3n especial debe solicitarse al no ser oficiosa; y &nbsp;como consecuencia el auxilio constitucional devendr\u00e1 inane. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;el contrario, si se revoca la absoluci\u00f3n para condenar y el &nbsp;afectado pide la impugnaci\u00f3n especial, pero no se le tramita, &nbsp;el &nbsp;ruego tuitivo es el instrumento id\u00f3neo para proteger el &nbsp;derecho al debido proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;el caso de los aforados juzgados ante la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal, si el decurso es de \u00fanica instancia o de primera, ante &nbsp;la condena, incumbe al procesado solicitar la &nbsp;impugnaci\u00f3n especial. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;lo aqu\u00ed aducido, en la sentencia STC531-2020 de 30 de enero de &nbsp;2020, la Sala resolvi\u00f3 un caso en el cual un ciudadano fue &nbsp;condenado en primera instancia por \u201chomicidio &nbsp;simple\u201d &nbsp;pero se lo absolvi\u00f3 por los &nbsp;delitos de \u201cfeminicidio &nbsp;agravado y acceso carnal violento, en concurso homog\u00e9neo\u201d &nbsp;y al ser apelada la providencia, el ad &nbsp;quem le &nbsp;extendi\u00f3 la pena impuesta en raz\u00f3n de estas \u00faltimas &nbsp;conductas. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tal motivo, el all\u00e1 reclamante impetr\u00f3 casaci\u00f3n &nbsp;que le fue otorgada; sin embargo, &nbsp;el recurso fue inadmitido y, con fundamento en lo acontecido, el &nbsp;quejoso formul\u00f3 acci\u00f3n de tutela que se le concedi\u00f3, &nbsp;pues ante la primera condena por los hechos punibles ya referidos, el &nbsp;estrado de segundo grado debi\u00f3 ponerle de presente la &nbsp;posibilidad de incoar la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;porque era procedente, pero al no indic\u00e1rsele nada al &nbsp;respecto, se quebrantaron las garant\u00edas del accionante, all\u00ed &nbsp;procesado. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto a lo discurrido, la Corte enfatiz\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;De &nbsp;manera m\u00e1s reciente en un caso an\u00e1logo al que es &nbsp;materia de estudio, esta Corporaci\u00f3n dio v\u00eda libre a la &nbsp;solicitud de amparo de una persona que hab\u00eda sido inicialmente &nbsp;condenada por los delitos de constre\u00f1imiento ilegal y &nbsp;utilizaci\u00f3n ilegal de uniformes e insignias, pero en segunda &nbsp;instancia se revoc\u00f3 parcialmente esa decisi\u00f3n y se le &nbsp;sentenci\u00f3 como coautor de los punibles de secuestro simple y &nbsp;extorsi\u00f3n, circunstancia que conllev\u00f3 a incrementar la &nbsp;pena inicialmente dosificada en 70 meses de prisi\u00f3n, para &nbsp;imponer una definitiva de 570 meses. (CSJ, STC15017-2019) &nbsp;(\u2026)\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Y &nbsp;es que resulta evidente que siempre que el juez penal determine que &nbsp;procede la imposici\u00f3n del castigo punitivo, est\u00e1 en la &nbsp;obligaci\u00f3n de analizar los diferentes elementos del tipo y de &nbsp;la responsabilidad, presupuestos que var\u00edan de una conducta a &nbsp;otra y que, por lo tanto, impiden predicar que, si una persona es &nbsp;responsable de una, lo es, per se, de otra u otras &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp; En &nbsp;otras palabras, para referirnos al caso concreto, el que el juzgado &nbsp;3\u00ba Penal del Circuito de Conocimiento de Bello (Antioquia) haya &nbsp;concluido que el accionante era autor del delito de homicidio de una &nbsp;mujer, no equivale a afirmar que tambi\u00e9n lo era del &nbsp;feminicidio de otra y del acceso carnal sobre ambas, de ah\u00ed &nbsp;que ese juzgador lo absolviera de esas conductas &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Si &nbsp;otro funcionario, en este asunto, los integrantes de la Sala Penal &nbsp;del Tribunal Superior de Medell\u00edn consideraron que deb\u00eda &nbsp;responder no solo por el homicidio simple de una de las v\u00edctimas, &nbsp;sino por uno calificado \u2013el feminicidio-, que es un tipo penal &nbsp;distinto al primero (art. 104A del C.P.) y por otras tres conductas &nbsp;delictivas, esto es, otro feminicidio y dos accesos carnales &nbsp;violentos, en manera alguna podr\u00eda afirmarse que ya le fue &nbsp;garantizado su derecho a la doble conformidad, pues ning\u00fan &nbsp;otro juez o tribunal ha ratificado que lo que ocurri\u00f3 en la &nbsp;madrugada del 4 de septiembre de 2015, en el domicilio de las &nbsp;v\u00edctimas fue un doble feminicidio precedido por la agresi\u00f3n &nbsp;sexual endilgada, ni que el actor constitucional particip\u00f3 en &nbsp;esos hechos, esa fue una primera condena &nbsp; &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Cuando &nbsp;en una segunda sentencia se afirme la concurrencia de los elementos &nbsp;estructurales de los tipos penales de feminicidio y acceso carnal &nbsp;violento, la ocurrencia de tan lamentables sucesos y la participaci\u00f3n &nbsp;del procesado en ellas, se habr\u00e1 respetado su prerrogativa &nbsp;fundamental a la doble conformidad &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Esa &nbsp;es, justamente, la finalidad de la garant\u00eda en comento: que &nbsp;dos jueces o tribunales distintos coincidan en la responsabilidad de &nbsp;la persona sometida a juicio criminal en las conductas objeto de la &nbsp;investigaci\u00f3n, de modo que \u00fanicamente con la segunda &nbsp;condena podr\u00e1 afirmarse el cumplimiento del Estado frente al &nbsp;derecho fundamental del encausado &nbsp;(\u2026)\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Bajo &nbsp;el panorama que viene de analizarse, surge palmaria la necesidad de &nbsp;acceder al amparo invocado, para garantizar al tutelante el derecho a &nbsp;la doble conformidad de la primera sentencia condenatoria por los dos &nbsp;delitos que le fueron imputados \u2013feminicidio y acceso carnal &nbsp;violento- &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;consecuencia, se dispondr\u00e1 a dejar sin valor ni efecto la &nbsp;providencia dictada el 29 de agosto de 2018 y la notificaci\u00f3n &nbsp;de la sentencia de segunda instancia dictada el 17 de enero de 2018 &nbsp;por la Sala Penal del Tribunal Superior de Medell\u00edn, para que &nbsp;se realice nuevamente aquel acto de enteramiento, indicando al &nbsp;acusado los recursos procedentes &nbsp;(\u2026)\u201d (subrayas originales). &nbsp;<\/p>\n<p>4.7. &nbsp;Eventualidad. La impugnaci\u00f3n especial implica una nueva etapa &nbsp;procesal tras proferirse el primer fallo condenatorio precedido &nbsp;de absoluci\u00f3n, o al haberse emitido el de \u00fanica &nbsp;instancia, con car\u00e1cter condenatorio. &nbsp;<\/p>\n<p>Como &nbsp;corolario, el recurso extraordinario de casaci\u00f3n no puede &nbsp;tener cabida antes de la doble conformidad; pero contrario &nbsp;sensu, &nbsp;es procedente luego de evacuarse la impugnaci\u00f3n especial. Si &nbsp;no se procede en esa forma, se vulnera el debido proceso y la &nbsp;actuaci\u00f3n ser\u00eda susceptible de amparo constitucional, &nbsp;cual lo ha venido se\u00f1alando esta Sala, en forma expl\u00edcita, &nbsp;desde la sentencia &nbsp;de tutela STC16778-2019 del 12 de diciembre de 2019, radicado &nbsp;n.\u00b011001-02-03-000-2019-03906-00, &nbsp;de &nbsp;Ruffo Heliodoro Echeverry Moreno Vs. las Salas Penales del Tribunal &nbsp;Superior de Popay\u00e1n y de Casaci\u00f3n de la Corte, donde se &nbsp;expresaron las sustanciales diferencias entre uno y otro recurso. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;esta Sala, &nbsp;ambos instrumentos de defensa tienen perfiles y fuentes jur\u00eddicas &nbsp;dis\u00edmiles, pudi\u00e9ndose y debi\u00e9ndose rituar el &nbsp;primero y, luego, el segundo. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;lo aducido, en el antecedente citado, se se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;el subj\u00fadice, se observa el fallo de 28 de marzo de 2017, &nbsp;donde &nbsp;la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Popay\u00e1n, &nbsp;en sede de apelaci\u00f3n, revoc\u00f3 &nbsp;la providencia absolutoria del a quo y, en su lugar, conden\u00f3 &nbsp;al aqu\u00ed actor a ciento sesenta y ocho meses (168) meses de &nbsp;prisi\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Frente &nbsp;a esa determinaci\u00f3n, el gestor interpuso recurso de casaci\u00f3n, &nbsp;medio de impugnaci\u00f3n inadmitido el 5 de diciembre de 2018, &nbsp;prove\u00eddo en el cual se dispuso que una vez agotado el tr\u00e1mite &nbsp;previsto en el art\u00edculo 184 de la Ley 906 de 2004, regresaran &nbsp;las diligencias al despacho a efectos de garantizar \u201cel &nbsp;principio de doble conformidad (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>(\u2026) &nbsp;El &nbsp;querellante, a trav\u00e9s de su apoderado, present\u00f3 ante la &nbsp;Procuradur\u00eda General de la Naci\u00f3n el mecanismo de &nbsp;insistencia y respecto de \u00e9ste, el Ministerio P\u00fablico, &nbsp;el 31 de enero de 2019, consider\u00f3 que la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal pod\u00eda (\u2026) &nbsp;estudiar la garant\u00eda del derecho procesal que le asiste al &nbsp;acusado de la doble instancia o impugnaci\u00f3n (\u2026) &nbsp;[y, &nbsp;en consecuencia] &nbsp;(\u2026) &nbsp;admitir de manera oficiosa la demanda de casaci\u00f3n (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;vez ingres\u00f3 el expediente a la Sala querellada, se fij\u00f3 &nbsp;el 17 de julio de 2019, para la lectura del fallo fechado el 10 de &nbsp;julio anterior, providencia dictada en consonancia con lo dispuesto &nbsp;en el auto inadmisorio. En esa decisi\u00f3n, se procedi\u00f3 a &nbsp;\u201cexaminar la legalidad de la sentencia proferida el 28 de marzo &nbsp;de 2017\u201d, resolvi\u00e9ndose confirmarla y, para ello, se &nbsp;realiz\u00f3, seg\u00fan la corporaci\u00f3n cuestionada, un &nbsp;an\u00e1lisis pormenorizado del material demostrativo, concluyendo &nbsp;que estaba probado, m\u00e1s all\u00e1 de toda duda, la &nbsp;materialidad del delito y la responsabilidad del gestor (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Aunque &nbsp;a trav\u00e9s del proceder descrito anteriormente se pretendi\u00f3 &nbsp;asegurar al condenado un estudio de su caso ante el m\u00e1ximo &nbsp;tribunal de la jurisdicci\u00f3n ordinaria, no &nbsp;se comparte esa postura, por cuanto, se debi\u00f3 realizar, &nbsp;primero, el an\u00e1lisis de la \u201cimpugnaci\u00f3n especial\u201d &nbsp;y, luego, lo atinente a la demanda de casaci\u00f3n en aras de &nbsp;garantizar mayor seguridad jur\u00eddica al condenado (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Lo &nbsp;anterior implicaba desatar como primera medida el medio ordinario de &nbsp;impugnaci\u00f3n y, luego de ello, proceder al estudio del recurso &nbsp;extraordinario (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Se &nbsp;ha dicho que el mecanismo extraordinario no resulta ser id\u00f3neo &nbsp;para la protecci\u00f3n del derecho a la \u201cdoble conformidad\u201d, &nbsp;pues los fines, la naturaleza, las formalidades, la competencia &nbsp;funcional, la taxatividad de las causales de casaci\u00f3n, el &nbsp;rigor t\u00e9cnico, la excepcionalidad de la tarea nomofil\u00e1ctica, &nbsp;la unificaci\u00f3n de la jurisprudencia, y otras muchas &nbsp;particularidades que identifican en el derecho nacional y comparado &nbsp;al recurso de casaci\u00f3n, tornan inadmisible y deleznable la &nbsp;aludida asimilaci\u00f3n entre el recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n y el de apelaci\u00f3n (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;primero es en extremo formal y rigorista, apuntalado para dar unidad &nbsp;y coherencia l\u00f3gica al ordenamiento; el segundo es universal, &nbsp;no restringido a unas pr\u00edstinas causales, permitiendo &nbsp;denunciar todo tipo de errores, siendo una verdadera garant\u00eda &nbsp;para todos los condenados (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4.8. &nbsp;Inmediatez. &nbsp;Si los criterios normativos de la doble conformidad se encuentran &nbsp;vigentes y esa prerrogativa no es otorgada pese a implorase o se &nbsp;tramita primero la casaci\u00f3n, la cuesti\u00f3n puede ser &nbsp;remediada a trav\u00e9s del ruego tuitivo, pero debe acudirse &nbsp;dentro de los seis (6) meses siguientes al fallo condenatorio, porque &nbsp;de no hacerse sin una justa causa, se desatender\u00eda la &nbsp;exigencia de la inmediatez32, &nbsp;por supuesto, ello no obsta que ante evidentes transgresiones la Sala &nbsp;pueda superar esta subregla. &nbsp;<\/p>\n<p>4.9. &nbsp;Especialidad en &nbsp;los recursos judiciales. Los recursos extraordinarios de revisi\u00f3n &nbsp;y casaci\u00f3n no est\u00e1n constituidos para asegurar el &nbsp;derecho a la doble conformidad, el primero, por proceder \u00fanicamente &nbsp;frente a sentencias con fuerza de cosa juzgada y, el segundo, porque, &nbsp;dado su car\u00e1cter t\u00e9cnico, est\u00e1 limitado a sus &nbsp;causales33. &nbsp;La doble conformidad, por el contrario, supone un an\u00e1lisis &nbsp;integral de todo el juicio, sin consideraci\u00f3n a motivos &nbsp;especiales, sin formalismos ni exigencias t\u00e9cnicas, porque sus &nbsp;\u00fanicas fronteras son la Constituci\u00f3n, la Ley, los &nbsp;principios, valores y derechos. La sola formulaci\u00f3n da lugar &nbsp;al an\u00e1lisis de la primera sentencia condenatoria34. &nbsp;<\/p>\n<p>4.10. &nbsp;No &nbsp;prescripci\u00f3n ni libertad. Tampoco condena por perjuicios. En &nbsp;todos estos casos, donde esta Sala conceda la impugnaci\u00f3n &nbsp;especial, nada tiene que resolver sobre prescripci\u00f3n o &nbsp;libertad, porque en los juicios cuyas sentencias son objeto de &nbsp;amparo, no son la materia ni el quid &nbsp;del an\u00e1lisis, el fondo de la cuesti\u00f3n, sino apenas la &nbsp;concesi\u00f3n o no del mecanismo, de modo que esas sentencias que &nbsp;contienen la primera condena continuar\u00e1n soportadas en las &nbsp;presunciones de acierto o de legalidad. Tampoco dar\u00e1n lugar a &nbsp;la iniciaci\u00f3n de acciones reparativas, por cuanto, lo &nbsp;concedido, ser\u00e1 apenas la posibilidad de una revisi\u00f3n &nbsp;amplia y sin formalidades de la primera condena. Y ser\u00e1 a &nbsp;juicio de esta Sala como luego podr\u00e1 por petici\u00f3n de &nbsp;parte concederse la casaci\u00f3n. En el punto prescriptivo, &nbsp;resulta relevante lo dicho por la Corte Constitucional en la &nbsp;sentencia SU-146 de 2020: &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Descendiendo al asunto rebatido, se observa que, en &nbsp;el fallo de 11 de marzo de 2020, la corporaci\u00f3n accionada &nbsp;defini\u00f3 la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;a la primera condena proferida contra el tutelante en segundo grado, &nbsp;por los delitos de peculado por apropiaci\u00f3n en grado de &nbsp;tentativa, en la modalidad de interviniente, falsedad en documento &nbsp;p\u00fablico agravada por el uso y concierto para delinquir &nbsp;agravado. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la rese\u00f1ada providencia, la autoridad confutada ratific\u00f3 &nbsp;la tesis del fallador ad &nbsp;quem, en &nbsp;torno a la demostraci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de toda duda &nbsp;razonable, acerca de la responsabilidad del investigado en las &nbsp;conductas punibles descritas y la satisfacci\u00f3n de los &nbsp;presupuestos legales para imputar las circunstancias de agravaci\u00f3n &nbsp;en dos de ellas, empero, revoc\u00f3 la sanci\u00f3n pecuniaria &nbsp;dispuesta por el tribunal. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, &nbsp;sin consideraciones adicionales, en el ordinal tercero de la parte &nbsp;resolutiva de su providencia, indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Contra &nbsp;esta decisi\u00f3n no procede ning\u00fan recurso &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>5.1. &nbsp;Para &nbsp;esta Sala, se incurri\u00f3 en la vulneraci\u00f3n denunciada &nbsp;porque la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d, &nbsp;en manera alguna, diluye el remedio extraordinario de casaci\u00f3n &nbsp;frente a la primera condena dictada en segunda instancia contra un &nbsp;ciudadano. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, por cuanto, como se ha rese\u00f1ado a lo largo de esta &nbsp;providencia, una y otra defensa son mecanismos &nbsp;independientes, con prop\u00f3sitos dis\u00edmiles. &nbsp;<\/p>\n<p>Del &nbsp;mismo modo, la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;constituye un nuevo escenario procesal cuando el ad &nbsp;quem &nbsp;revoca la decisi\u00f3n absolutoria y, en su lugar, condena al &nbsp;encausado. En ese momento, el interesado cuenta con la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;y, tras agotarse ese instrumento, tiene lugar la casaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;los pronunciamientos de la Corte Constitucional y los actos &nbsp;legislativos emitidos en la materia, de ninguna manera han derogado, &nbsp;eliminado, sustituido o &nbsp;subsumido la casaci\u00f3n respecto a la denominada \u201cdoble &nbsp;conformidad\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Recientemente, &nbsp;la corporaci\u00f3n convocada, en el auto AP2118-2020 de 3 de &nbsp;septiembre de 2020, expres\u00f3 lo siguiente, en relaci\u00f3n &nbsp;con la postura adoptada en el caso objeto de examen: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Si &nbsp;la Corte Suprema de Justicia admiti\u00f3 la demanda de casaci\u00f3n &nbsp;presentada contra la primera sentencia condenatoria del Tribunal y se &nbsp;pronunci\u00f3 de fondo en la sentencia de casaci\u00f3n, qued\u00f3 &nbsp;satisfecha la doble conformidad judicial y no cabe una nueva &nbsp;impugnaci\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Los &nbsp;planteamientos transcritos no los comparte la Sala, pues no existe &nbsp;par\u00e1metro constitucional ni legal que excluya la casaci\u00f3n &nbsp;frente a la impugnaci\u00f3n especial36, &nbsp;por cuanto ambos instrumentos de defensa tienen perfiles y fuentes &nbsp;jur\u00eddicas heterog\u00e9neos, debi\u00e9ndose rituar &nbsp;inicialmente, el primero; y, luego, el segundo. &nbsp;<\/p>\n<p>Ese &nbsp;derrotero ha sido plasmado en m\u00faltiples decisiones de esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, en donde, precisamente, al diluirse la casaci\u00f3n &nbsp;en la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d, &nbsp;o \u00e9sta en aqu\u00e9lla, ha constatado la vulneraci\u00f3n &nbsp;a las prerrogativas al debido proceso y acceso a la administraci\u00f3n &nbsp;de justicia de las personas que han sido condenadas, por primera vez, &nbsp;en segunda instancia. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, vale la pena memorar la sentencia dictada el pasado 5 de &nbsp;noviembre de 2020, donde, sobre el t\u00f3pico en comento, se &nbsp;puntualiz\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[D]e &nbsp;conformidad con la jurisprudencia de esta Corte, &nbsp;(\u2026) el &nbsp;\u00abprincipio de doble conformidad\u00bb debe surtirse como un &nbsp;\u00abrecurso ordinario\u00bb, a fin de \u00abgarantizar\u00bb la &nbsp;revisi\u00f3n del fallo condenatorio proferido por primera vez en &nbsp;segunda instancia o en \u00fanica instancia, sin que tenga sustento &nbsp;la deducci\u00f3n [seg\u00fan &nbsp;la cual] &nbsp;el agotamiento de la \u00abimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u00bb &nbsp;reemplaza o diluye el \u00abrecurso extraordinario de casaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;[por &nbsp;tratarse de] &nbsp;mecanismos independientes y con fines distintos, (\u2026) &nbsp;torna[ndo] &nbsp;dicha &nbsp;interpretaci\u00f3n [en] &nbsp;restrictiva y contraria a los principios constitucionales y &nbsp;procesales (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cY &nbsp;es que, sin justificaci\u00f3n v[\u00e1]lida -pues no existe &nbsp;par\u00e1metro constitucional o legal que sustituya la &nbsp;\u00abcasaci\u00f3n\u00bb &nbsp;respecto a la \u00abdoble &nbsp;conformidad\u00bb- &nbsp;se &nbsp;cercenar\u00eda a las partes un \u00abderecho\u00bb con el [cual] &nbsp;normalmente se cuenta en el proceso penal (\u2026)37\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;en un pronunciamiento m\u00e1s reciente, se reiter\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, al concluir que contra la primera condena procede la &nbsp;apelaci\u00f3n -como mecanismo ordinario-, pero cercenar la &nbsp;procedencia del recurso extraordinario de casaci\u00f3n contra los &nbsp;fallos que resuelven dicha alzada especial, se irrespet\u00f3 el &nbsp;debido proceso de los inculpados en la causa penal, pues, se itera, &nbsp;dicho remedio no desdice el de casaci\u00f3n, menos lo sustituy\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;lo dicho, se concluye que la Sala de Casaci\u00f3n Penal incurri\u00f3 &nbsp;en un defecto procedimental absoluto, en raz\u00f3n a que &nbsp;desconoci\u00f3 las reglas procesales aplicables al caso en &nbsp;trat\u00e1ndose de la viabilidad del recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n (\u2026)38\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2. &nbsp;Se insiste, la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;constituye un nuevo espacio procedimental mediante el cual, el &nbsp;acusado, a trav\u00e9s de una exposici\u00f3n no sujeta a reglas &nbsp;t\u00e9cnicas, puede obtener un estudio m\u00e1s amplio y &nbsp;flexible de sus reparos. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;confirmarse la condena o, de revocarse, los sujetos procesales pueden &nbsp;invocar la casaci\u00f3n a esa providencia, simplemente, porque tal &nbsp;instrumento, se mantiene vigente en el ordenamiento y, dado su &nbsp;car\u00e1cter extraordinario, viene a cerrar el debate en la &nbsp;contienda. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;competencia para la resoluci\u00f3n de la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;est\u00e1 reservada a una la Sala de la autoridad censurada &nbsp;integrada por tres (3) magistrados39 &nbsp;y la casaci\u00f3n, funcionalmente est\u00e1 asignada a la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Penal. &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;ese horizonte, no existe duda, la ley tambi\u00e9n distingue las &nbsp;funciones y competencias para dirimir la \u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;y el recurso de casaci\u00f3n; por tal motivo, el auxilio implorado &nbsp;ser\u00e1 otorgado. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;como en el caso, la determinaci\u00f3n que zanj\u00f3 la &nbsp;\u201cimpugnaci\u00f3n &nbsp;especial\u201d &nbsp;objeto de disenso, no la emitieron tres (3) magistrados, sino el &nbsp;pleno de la Sala permanente encargada de resolver los recursos de &nbsp;casaci\u00f3n, ser\u00e1 ella misma quien defina la manera como &nbsp;se rituar\u00e1 el rese\u00f1ado remedio extraordinario y la &nbsp;integraci\u00f3n de la Sala respectiva para desatarlo. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Varios &nbsp;principios y derechos en los reg\u00edmenes democr\u00e1ticos &nbsp;imponen la obligatoriedad de motivar la sentencia judicial: el de &nbsp;publicidad porque asegura la contradicci\u00f3n del fallo y muestra &nbsp;la transparencia con que act\u00faan los jueces, pues si hay &nbsp;silencio en las causas de la decisi\u00f3n no habr\u00e1 motivos &nbsp;para impugnar; el de racionalidad para disuadir el autoritarismo y la &nbsp;arbitrariedad; el de legalidad porque el fallo debe estar afincado en &nbsp;las normas aplicables al caso y en las pruebas v\u00e1lidamente &nbsp;recaudadas; los de seguridad jur\u00eddica y confianza leg\u00edtima &nbsp;y debido proceso, entre otros, para materializar el principio de &nbsp;igualdad y aquilatar el Estado Constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;deber de motivar toda providencia que no tenga por \u00fanica &nbsp;finalidad impulsar el tr\u00e1mite, reclama, como presupuesto sine &nbsp;qua non, &nbsp;que la jurisdicci\u00f3n haga p\u00fablicas las razones que ha &nbsp;tenido en cuenta al adoptar la respectiva resoluci\u00f3n, de tal &nbsp;manera que tras conoc\u00e9rselas se tenga noticia de su contenido &nbsp;para que no aparezca arbitraria, caprichosa, antojadiza, sino &nbsp;producto del an\u00e1lisis objetivo, am\u00e9n de reflexivo de &nbsp;los diferentes elementos de juicio incorporados al plenario y dentro &nbsp;del marco trazado por el objeto y la causa del proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;En &nbsp;consecuencia, se ordenar\u00e1 a la Sala de Casaci\u00f3n Penal &nbsp;que, &nbsp;dentro de &nbsp;los diez (10) d\u00edas siguientes &nbsp;a la notificaci\u00f3n de este pronunciamiento, deje sin efecto el &nbsp;numeral tercero de la parte resolutiva del prove\u00eddo de 16 de &nbsp;septiembre de 2020, seg\u00fan el cual, \u201c(\u2026) contra &nbsp;[esa] &nbsp;determinaci\u00f3n no procede ning\u00fan recurso (\u2026)\u201d &nbsp;y, en el mismo t\u00e9rmino, autorice el tr\u00e1mite del remedio &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n respecto a ese fallo, indicando &nbsp;c\u00f3mo estar\u00e1 integrada la Sala encargada de definir esa &nbsp;defensa. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable dado el canon 9 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el Derecho de los &nbsp;Tratados de 196940, &nbsp;debidamente adoptada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d41, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>8.1. &nbsp;Aunque &nbsp;podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio42. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>8.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados, incluido Colombia43, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales44; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas45. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>9. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo a lo discurrido, se &nbsp;otorgar\u00e1 &nbsp;el auxilio implorado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica &nbsp;y &nbsp;por autoridad de la Ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;CONCEDER &nbsp;la &nbsp;tutela solicitada por &nbsp;Gustavo &nbsp;Adolfo Gonz\u00e1lez Ramos frente a la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Penal, con &nbsp;ocasi\u00f3n del juicio de la se\u00f1alada especialidad con &nbsp;radicado n\u00ba 56434, adelantado contra el gestor por los delitos &nbsp;de \u201cpeculado &nbsp;por apropiaci\u00f3n agravado por la cuant\u00eda, en grado de &nbsp;tentativa y en calidad de interviniente, en concurso heterog\u00e9neo &nbsp;y sucesivo con falsedad en documento p\u00fablico agravada por el &nbsp;uso; en concurso homog\u00e9neo y sucesivo y en concurso &nbsp;heterog\u00e9neo con concierto para delinquir agravado\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;En consecuencia, ordenar a la Sala de Casaci\u00f3n Penal que, &nbsp;dentro de &nbsp;los diez (10) d\u00edas siguientes &nbsp;a la notificaci\u00f3n de este pronunciamiento, deje sin efecto el &nbsp;numeral tercero de la parte resolutiva del prove\u00eddo de 16 de &nbsp;septiembre de 2020, seg\u00fan el cual, \u201c(\u2026) contra &nbsp;[esa] &nbsp;determinaci\u00f3n no procede ning\u00fan recurso (\u2026)\u201d &nbsp;y, en el mismo t\u00e9rmino, autorice el tr\u00e1mite del remedio &nbsp;extraordinario de casaci\u00f3n respecto a ese fallo, indicando &nbsp;c\u00f3mo estar\u00e1 integrada la Sala encargada de definir esa &nbsp;defensa. Rem\u00edtasele copia de esta determinaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>CUARTO: &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado, rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, Ley 74 del 26 de diciembre de 1968, Diario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Oficial. A\u00f1o CV. No. 32682. 31 de diciembre de 1968. P. 3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Texto por medio del cual, se aprueban los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00abPactos Internacionales de Derechos Econ\u00f3micos, Sociales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y Culturales, de Derechos Civiles y Pol\u00edticos, as\u00ed &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como el Protocolo Facultativo de este \u00faltimo, aprobados por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Asamblea General de las Naciones Unidas en votaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;un\u00e1nime, en Nueva York, el 16 de diciembre de 1966\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ SC del 15 de enero de 2010 (M.P. Pedro O. Munar). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ver tambi\u00e9n, en similar sentido: CSJ SSC del 8 de junio de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1999 (Carlos E. Jaramillo); del 8 de junio de 2004 (M.P. Edgardo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Villamil Portilla); 15 de diciembre de 2006 (M.P. Pedro O. Munar); &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;9 de julio de 2009 (M.P. William Nam\u00e9n Vargas); 8 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;septiembre de 2009 (M.P. Edgardo Villamil Portilla). &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Caso Barreto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Leiva c. Venezuela, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia de 17 de noviembre de 2009. Serie C No. 206, p\u00e1rr. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;89. &nbsp;<\/p>\n<p>4 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Caso Herrera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ulloa c. Costa Rica, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia de 2 de julio de 2004. Serie C No. 107, p\u00e1rrs. 161 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y 164. &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c(\u2026) La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;apelaci\u00f3n procede, salvo los casos previstos en este c\u00f3digo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contra los autos adoptados durante el desarrollo de las audiencias, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y contra la sentencia condenatoria o absolutoria (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Caso Baena &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ricardo y otros c. Panam\u00e1, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia de 28 de noviembre de 2003. Serie C No. 104, p\u00e1rr. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;82. &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Caso del Tribunal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Constitucional c. Per\u00fa, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia de 31 de enero de 2001. Serie C No. 71. p\u00e1rr. 89. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los denominados conjueces estatuidos en el Decreto 1265 de 1970, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;fueron creados para \u201creemplazar\u00e1[r] &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los magistrados que queden separados del conocimiento de un negocio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por impedimento o recusaci\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por cuanto emana de los principios, valores y derechos insertos en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los sistemas regionales de protecci\u00f3n de derechos humanos, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por ejemplo, el sistema interamericano del Pacto de San Jos\u00e9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Costa Rica, pero tambi\u00e9n previsto en la dogm\u00e1tica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de las cartas constitucionales de los Estados constitucionales y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sociales de derecho, por cuanto representa in m\u00ednimum de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;garant\u00edas para la protecci\u00f3n de las garant\u00edas y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la libertad personal contra los enjuiciamientos arbitrarios, para &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;obtener la certeza o justicia f\u00e1ctica, jur\u00eddica y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;probatoria del fallo condenatorio, no como doble instancia, sino &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como derecho a la revisi\u00f3n del fallo que condena por primera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;vez a una persona. &nbsp;<\/p>\n<p>10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. CIVIL. Sentencia de tutela: STC16778-2019 del 12 de diciembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2019, radicado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;n.\u00b0 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2019-03906-00, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ruffo Heliodoro Echeverry Moreno Vs. la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Penal y Sala Penal del Tribunal Superior de Popay\u00e1n. &nbsp;<\/p>\n<p>11 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC2560-2019 de 1\u00b0de marzo de 2019, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2019-00348-00. &nbsp;<\/p>\n<p>13 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE INTERAMERICANA, Caso Herrera Herrera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ulloa Vs. Estado de Costa Rica, sentencia del 2 de octubre del 2004. &nbsp;<\/p>\n<p>14 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CORTE INTERAMERICANA, Caso Herrera Herrera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ulloa Vs. Estado de Costa Rica, sentencia del 2 de octubre del 2004. &nbsp;<\/p>\n<p>15 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CConst. Sent. SU146 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2020 del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de mayo de 2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mg. Diana Fajardo, caso Andr\u00e9s Felipe Arias. &nbsp;<\/p>\n<p>16 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CConst. Sent. SU146 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2020 del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de mayo de 2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mg. Diana Fajardo, caso Andr\u00e9s Felipe Arias. &nbsp;<\/p>\n<p>17 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CConst. Sent. SU146 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2020 del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de mayo de 2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mg. Diana Fajardo, caso Andr\u00e9s Felipe Arias. &nbsp;<\/p>\n<p>18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CConst. Sent. SU146 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2020 del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de mayo de 2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mg. Diana Fajardo, caso Andr\u00e9s Felipe Arias. &nbsp;<\/p>\n<p>19 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CConst. Sent. SU146 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21 de mayo de 2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mg. Diana Fajardo, caso Andr\u00e9s Felipe Arias. &nbsp;<\/p>\n<p>20 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CConst. Sent. SU146 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de mayo de 2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mg. Diana Fajardo, caso Andr\u00e9s Felipe Arias. &nbsp;<\/p>\n<p>21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CConst. Sent. SU146 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de mayo de 2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mg. Diana Fajardo, caso Andr\u00e9s Felipe Arias. &nbsp;<\/p>\n<p>22 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CConst. Sent. SU146 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de mayo de 2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mg. Diana Fajardo, caso Andr\u00e9s Felipe Arias. &nbsp;<\/p>\n<p>23 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CConst. Sent. SU146 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de mayo de 2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mg. Diana Fajardo, caso Andr\u00e9s Felipe Arias. &nbsp;<\/p>\n<p>24 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CConst. Sent. SU146 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2020 del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de mayo de 2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mg. Diana Fajardo, caso Andr\u00e9s Felipe Arias. &nbsp;<\/p>\n<p>25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CCONST. Sent. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C-792 de 2014, Expediente&nbsp;D-10045, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sent. de inconstitucionalidad del 29 de octubre de 2014, Mg. Pon. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dr. Luis Guillermo Guerrero P\u00e9rez. &nbsp;<\/p>\n<p>26 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CCONST. Sent. C-792 de 2014, Expediente&nbsp;D-10045, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sent. de inconstitucionalidad del 29 de octubre de 2014, Mg. Pon. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dr. Luis Guillermo Guerrero P\u00e9rez. &nbsp;<\/p>\n<p>27 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CCONST. Sent. C-792 de 2014, Expediente&nbsp;D-10045, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sent. de inconstitucionalidad del 29 de octubre de 2014, Mg. Pon. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dr. Luis Guillermo Guerrero P\u00e9rez. &nbsp;<\/p>\n<p>28 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CCONST. Sent. C-792 de 2014, Expediente&nbsp;D-10045, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sent. de inconstitucionalidad del 29 de octubre de 2014, Mg. Pon. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dr. Luis Guillermo Guerrero P\u00e9rez. &nbsp;<\/p>\n<p>29 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CCONST. Sent. C-792 de 2014, Expediente&nbsp;D-10045, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sent. de inconstitucionalidad del 29 de octubre de 2014, Mg. Pon. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Dr. Luis Guillermo Guerrero P\u00e9rez. &nbsp;<\/p>\n<p>30 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CConst. Sent. SU146 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 2020 del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de mayo de 2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mg. Diana Fajardo, caso Andr\u00e9s Felipe Arias. &nbsp;<\/p>\n<p>31 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC532-2020, de 30 de enero de 2020, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2019-04174-00. &nbsp;<\/p>\n<p>32 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC2889-2020, de 16 de marzo de 2020, exp. &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-04-000-2019-02455-01 &nbsp;<\/p>\n<p>33 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC6238-2019, de 21 de mayo de 2019, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-04-000-2019-00410-01 &nbsp;<\/p>\n<p>34 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC6238-2019, de 21 de mayo de 2019, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-04-000-2019-00410-01 &nbsp;<\/p>\n<p>35 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;COLOMBIA, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CConst. Sent. SU146 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;21 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de mayo de 2020, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mg. Diana Fajardo, caso Andr\u00e9s Felipe Arias. &nbsp;<\/p>\n<p>36 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica (\u2026). Art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;235.&nbsp;&nbsp;Son &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;atribuciones de la Corte Suprema de Justicia: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Actuar como tribunal de casaci\u00f3n. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ley 600 de 2000 (\u2026). Art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;75. De la Corte Suprema De Justicia. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conoce: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). 1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De la casaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026) (\u00e9nfasis extexto). &nbsp;<\/p>\n<p>37 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC9509-2020 de 5 de noviembre de 2020. &nbsp;<\/p>\n<p>38 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC10417-2020 de 25 de noviembre de 2020. &nbsp;<\/p>\n<p>39 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026) Constituci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pol\u00edtica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026) Art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;235. Son atribuciones de la Corte Suprema de Justicia: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026) 7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Resolver, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a trav\u00e9s de una Sala integrada por tres Magistrados de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Corte Suprema de Justicia y que no hayan participado en la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decisi\u00f3n, conforme lo determine la ley, la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;solicitud de doble conformidad judicial de la primera condena &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la sentencia proferida por los restantes Magistrados de dicha &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sala en los asuntos a que se refieren los numerales 1, 3, 4, 5 y 6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del presente art\u00edculo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los fallos que en esas condiciones profieran los Tribunales &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Superiores &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;o Militares &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026)\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(se destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>40 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>42 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330 &nbsp;<\/p>\n<p>43 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>44 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>45 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC1008-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC1008-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-02-03-000-2021-00264-00 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual &nbsp;de diez de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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