{"id":53467,"date":"2024-05-17T20:40:36","date_gmt":"2024-05-17T20:40:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc1164-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:36","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:36","slug":"stc1164-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc1164-2021\/","title":{"rendered":"STC1164 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC1164-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC1164-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-04-000-2020-00945-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diez de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., once (11) de febrero de dos mil veintiuno (2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el &nbsp;18 de agosto de 2020 por la Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, &nbsp;dentro de la acci\u00f3n de amparo promovida por Hernando &nbsp;Cano Jaller, Catherine Cano Jaller y Giselle Jaller Jabour, socios de &nbsp;la Sociedad Norteamericana Interterra SAS, &nbsp;contra &nbsp;la Sala &nbsp;Penal del Tribunal Superior de Bogot\u00e1 &nbsp;y el Juzgado &nbsp;Noveno Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de la misma &nbsp;ciudad, &nbsp;tr\u00e1mite al que fueron vinculados los dem\u00e1s &nbsp;intervinientes de la causa penal a que alude el escrito de tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los &nbsp;gestores del amparo reclaman la protecci\u00f3n constitucional de &nbsp;sus derechos fundamentales al debido proceso, a la defensa, al &nbsp;trabajo, \u00aba &nbsp;la libre empresa\u00bb, &nbsp;al buen nombre y a la honra, presuntamente conculcados por las &nbsp;autoridades jurisdiccionales convocadas, con las sentencias emitidas &nbsp;en ambas instancias dentro de la cauda judicial &nbsp;que se le sigui\u00f3 &nbsp;a Giselle Jaller Jabour por los delitos de fraude procesal, falsa &nbsp;denuncia contra persona determinada y falso testimonio. &nbsp;<\/p>\n<p>Del &nbsp;escrito de tutela se colige, que lo que exigen los actores para la &nbsp;protecci\u00f3n de las citadas prerrogativas, es que se decrete la &nbsp;nulidad de lo actuado en la citada actuaci\u00f3n a partir de la &nbsp;audiencia preparatoria, inclusive, y que como consecuencia de lo &nbsp;anterior, se ordene al Juzgado Noveno &nbsp;Penal del Circuito con Funciones de Conocimiento de &nbsp;Bogot\u00e1, recaudar el material probatorio que no se tuvo en &nbsp;cuenta en el tr\u00e1mite, y, proferir un nuevo fallo en derecho en &nbsp;el que se respeten las garant\u00edas procesales de la acusada y de &nbsp;la empresa de la que son socios1. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En &nbsp;apoyo de su reparo y en cuanto resulta relevante para la resoluci\u00f3n &nbsp;de la instancia, aducen en lo esencial los accionantes, que mediante &nbsp;fallo del 8 de noviembre de 2017, el aludido estrado judicial declar\u00f3 &nbsp;penalmente responsable a la se\u00f1ora Giselle &nbsp;de &nbsp;las conductas penales por las cuales fue procesada, por lo que le &nbsp;impuso una pena de 140 meses de prisi\u00f3n, y adem\u00e1s, &nbsp;orden\u00f3 la cancelaci\u00f3n de la personer\u00eda jur\u00eddica &nbsp;de la compa\u00f1\u00eda Interterra SAS de la cual son socios, &nbsp;entre otras determinaciones, decisi\u00f3n que fue modificada por &nbsp;la Sala Penal del Tribunal Superior de la misma ciudad en sede de &nbsp;alzada, a trav\u00e9s de prove\u00eddo del 1\u00b0 de febrero de &nbsp;2018, en el sentido de suprimir la condena por el injusto de falso &nbsp;testimonio y fijar la pena privativa de la libertad definitiva en 94 &nbsp;meses y 12 d\u00edas, resoluci\u00f3n que fue controvertida &nbsp;directamente por la interesada mediante el recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n, el cual fue declarado desierto el 27 de junio de ese &nbsp;mismo a\u00f1o por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte, &nbsp;por ausencia de legitimaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DE &nbsp;LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>a. &nbsp; El abogado Jaime &nbsp;Lombana Villalba, quien actu\u00f3 como defensor de la se\u00f1ora &nbsp;Jaller Jabour en la causa penal objeto de debate constitucional, &nbsp;se\u00f1al\u00f3 que la represent\u00f3 cuando ya hab\u00eda &nbsp;fenecido la etapa de descubrimiento de pruebas y hasta el 5 de &nbsp;diciembre de 2016, cuando renunci\u00f3 al mandato conferido, \u00abdado &nbsp;el estilo particular de la se\u00f1ora JALLER, el cual me imped\u00eda &nbsp;ejercer el mandato\u00bb, &nbsp;pero que a pesar de ello logr\u00f3 que la Fiscal\u00eda le &nbsp;entregara algunos elementos de convicci\u00f3n que el anterior &nbsp;defensor no hab\u00eda requerido y los puso en conocimiento de la &nbsp;ahora condenada, pero ella \u00abfue &nbsp;renuente en recibir la documentaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;aun cuando la requiri\u00f3 con insistencia3. &nbsp;<\/p>\n<p>b. &nbsp; El Magistrado ponente de la providencia adoptada por la Corporaci\u00f3n &nbsp;accionada, luego de hacer un recuento de la actuaci\u00f3n procesal &nbsp;surtida en segunda instancia, solicit\u00f3 declarar improcedente &nbsp;el resguardo implorado, tras manifestar que este no atiende el &nbsp;requisito general de procedibilidad de la inmediatez, dada la fecha &nbsp;en que fueron emitidas las decisiones cuestionadas4. &nbsp;<\/p>\n<p>c. &nbsp; El Banco BBVA SA a trav\u00e9s de apoderado judicial, se opuso al &nbsp;\u00e9xito del auxilio invocado, con sustento en que, por un lado, &nbsp;los accionantes Hernando y Catherine Cano Jaller no cuentan con &nbsp;legitimaci\u00f3n para formular la demanda de tutela, porque con &nbsp;las providencias criticadas se cancel\u00f3 la personer\u00eda &nbsp;jur\u00eddica de la sociedad Interterra SAS que dicen representar; &nbsp;y por el otro, el reclamo elevado no atiende el presupuesto de &nbsp;procedibilidad de la inmediatez, am\u00e9n que &nbsp;no existi\u00f3 &nbsp;vicio alguno al interior de la actuaci\u00f3n penal censurada que &nbsp;eventualmente la invalide5. &nbsp;<\/p>\n<p>d. &nbsp; El &nbsp;juzgado acusado y los dem\u00e1s vinculados, guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Juez constitucional de primera instancia desestim\u00f3 la &nbsp;protecci\u00f3n suplicada por incumplir los requisitos generales de &nbsp;procedencia de la tutela contra providencias judiciales, &nbsp;tras considerar que \u00absi &nbsp;lo que buscan los demandantes es controvertir las sentencias de &nbsp;primera y segunda instancia emitidas contra GISELLE JALLER JABOUR han &nbsp;debido hacerlo a trav\u00e9s del recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n, en el que, adem\u00e1s de verificarse la legalidad &nbsp;de la sentencia emitida en sede de apelaci\u00f3n, se revisa la &nbsp;constitucionalidad de todo el proceso\u00bb, &nbsp;el que desaprovech\u00f3 la procesada, ya que \u00abla &nbsp;Sala de Casaci\u00f3n Penal declar\u00f3 desierto el recurso &nbsp;propuesto en nombre propio por la condenada, porque no contaba con &nbsp;t\u00edtulo profesional de abogada para impetrar el libelo &nbsp;casacional\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 &nbsp;que, &nbsp;\u00abescapa &nbsp;de las competencias del juez de tutela el an\u00e1lisis de las &nbsp;piezas documentales que allegaron [los &nbsp;actores] y &nbsp;con las cuales, dicen, se dejar\u00edan sin efectos las decisiones &nbsp;de &nbsp;instancia, &nbsp;porque, en primer lugar, la tutela no es una tercera instancia para &nbsp;aportar pruebas novedosas y, en segundo, para esa finalidad el art. &nbsp;192 de la Ley 906 de 2004 contempla la acci\u00f3n de revisi\u00f3n &nbsp;que procede \u00abcontra sentencias ejecutoriadas\u00bb, entre &nbsp;otros casos cuando existan \u00abhechos nuevos o surjan pruebas no &nbsp;conocidas al tiempo de los debates, que establezcan la inocencia del &nbsp;condenado, o su inimputabilidad\u00bb (numeral 3\u00ba del art. &nbsp;192)\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otro lado se\u00f1al\u00f3, frente a la censura dirigida contra &nbsp;la determinaci\u00f3n &nbsp;de la juez novena penal del circuito con funci\u00f3n de &nbsp;conocimiento de &nbsp;\u00abdisponer la cancelaci\u00f3n de la personer\u00eda &nbsp;jur\u00eddica ante la autoridad competente, de la firma Inter &nbsp;Terra\u00bb, &nbsp;que &nbsp;no satisface el requisito de inmediatez, &nbsp;pues \u00abse &nbsp;emiti\u00f3 en la sentencia del 8 de noviembre de 2017, [y &nbsp;los tutelantes] no &nbsp;explicaron de ninguna manera los motivos por los cuales acudieron de &nbsp;forma tard\u00eda a la v\u00eda de amparo\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente &nbsp;indic\u00f3, en cuanto a la ausencia de defensa t\u00e9cnica &nbsp;alegada, que &nbsp;la misma no se encuentra configurada, dado que \u00abfue &nbsp;un defensor de confianza designado por JALLER JABOUR quien represent\u00f3 &nbsp;sus intereses a lo largo del proceso penal y hasta la audiencia de &nbsp;alegaciones de conclusi\u00f3n, cuando tras diversos aplazamientos &nbsp;generados por su apoderado, fue removido y se le design\u00f3 un &nbsp;defensor p\u00fablico a quien manifest\u00f3 que \u00abutilizar\u00eda\u00bb, &nbsp;es decir, expres\u00f3 su conformidad con la designaci\u00f3n\u00bb, &nbsp;sumado a que \u00absu &nbsp;defensa t\u00e9cnica tambi\u00e9n impugn\u00f3 la sentencia &nbsp;condenatoria, por lo que no se avizora alguna clase de orfandad &nbsp;defensiva que haga imperiosa la intervenci\u00f3n del juez &nbsp;constitucional\u00bb6. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;tutelante Giselle Jaller Jabour se mostr\u00f3 descontenta frente a &nbsp;lo resuelto, tras insistir en los argumentos que esgrimi\u00f3 como &nbsp;sustento de la queja constitucional7. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp;Se &nbsp;recuerda que la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo particular &nbsp;establecido por la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1991 para &nbsp;la protecci\u00f3n inmediata de los derechos fundamentales de las &nbsp;personas, frente a la amenaza o violaci\u00f3n que, en cuanto a &nbsp;ellos, pueda derivarse de la acci\u00f3n u omisi\u00f3n de las &nbsp;autoridades o de los particulares, el cual se encuentra regulado en &nbsp;el Decreto 2591 de 1991, cuya procedencia est\u00e1 ligada a los &nbsp;presupuestos de que se acuda dentro de un t\u00e9rmino razonable y &nbsp;no se tengan, est\u00e9n en tr\u00e1mite o se hayan &nbsp;desaprovechado otros caminos para conjurar la lesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;cuando se promueve esta acci\u00f3n tuitiva contra una decisi\u00f3n &nbsp;adoptada por una autoridad judicial, la jurisprudencia constitucional &nbsp;ha decantado una serie de requisitos, hoy llamados, causales &nbsp;de procedibilidad, que posibilitan el estudio de fondo del asunto y &nbsp;que se subdividen en gen\u00e9ricas y espec\u00edficas8. &nbsp;Las primeras, &nbsp;atinentes a que la &nbsp;cuesti\u00f3n que se discuta resulte de evidente relevancia &nbsp;constitucional; que &nbsp;se hayan agotado todos los medios (ordinarios y extraordinarios) de &nbsp;defensa judicial al alcance de la persona afectada, salvo que se &nbsp;trate de evitar la consumaci\u00f3n de un perjuicio irremediable; &nbsp;que &nbsp;se cumpla el requisito de la inmediatez; que al tratarse de &nbsp;una &nbsp;irregularidad procesal quede claro que la misma tiene un efecto &nbsp;decisivo o determinante en la providencia que se impugna y que afecta &nbsp;los derechos fundamentales de la parte actora; que &nbsp;\u00e9sta &nbsp;identifique los hechos que generaron la vulneraci\u00f3n y las &nbsp;garant\u00edas superiores que considera quebrantadas, y que hubiere &nbsp;alegado tal afectaci\u00f3n en el proceso judicial siempre que esto &nbsp;hubiere sido posible; y, que la queja no &nbsp;est\u00e9 dirigida contra una sentencia de tutela, mientras que las &nbsp;segundas, &nbsp;alusivas a vicios o defectos denominados: org\u00e1nico; &nbsp; procedimental absoluto; &nbsp;f\u00e1ctico; &nbsp;material o sustantivo; &nbsp; error inducido; decisi\u00f3n sin motivaci\u00f3n; &nbsp;desconocimiento del precedente; y, violaci\u00f3n directa de la &nbsp;Constituci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La Corte, en la &nbsp;materia, ha se\u00f1alado que &nbsp;<\/p>\n<p>\u00aba &nbsp;pesar de la desaparici\u00f3n del t\u00e9rmino de caducidad de &nbsp;dos meses que el art\u00edculo 11 del Decreto 2591 de 1991 hab\u00eda &nbsp;consagrado para ejercer la acci\u00f3n de tutela, declarado &nbsp;inexequible por sentencia C-543 de 1992 de la Corte Constitucional, &nbsp;con posterioridad a ese pronunciamiento se ha determinado por la &nbsp;jurisprudencia constitucional, incluida la de esta Sala, que aunque &nbsp;no existe propiamente un plazo espec\u00edfico para el ejercicio de &nbsp;la acci\u00f3n de tutela, por su propia naturaleza, por lo que &nbsp;constituye el objeto de protecci\u00f3n al que apunta, y, en fin, &nbsp;por el prop\u00f3sito inherente a esa herramienta de defensa &nbsp;judicial, la interposici\u00f3n del amparo debe llevarse a cabo en &nbsp;un t\u00e9rmino que se avenga con la inmediatez que contempla el &nbsp;art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, al &nbsp;punto de permitir que la decisi\u00f3n no sea tard\u00eda o &nbsp;extempor\u00e1nea. &nbsp;<\/p>\n<p>Con &nbsp;fundamento en lo anterior, se declarar\u00e1 improcedente la acci\u00f3n &nbsp;de tutela por causa de la inobservancia del principio de la &nbsp;inmediatez que caracteriza su ejercicio adecuado. Esta limitaci\u00f3n &nbsp;tiene como objetivo &nbsp;conservar y resaltar el car\u00e1cter \u00e1gil, expedito, &nbsp;inmediato, de la tutela como mecanismo de protecci\u00f3n de los &nbsp;derechos fundamentales que se estiman vulnerados con la acci\u00f3n &nbsp;u omisi\u00f3n de la autoridad p\u00fablica acusada. &nbsp;<\/p>\n<p>Aquellas &nbsp;situaciones en que el hecho &nbsp;violatorio del derecho fundamental no guarde razonable cercan\u00eda &nbsp;en el tiempo con el ejercicio de la acci\u00f3n, no deben, en &nbsp;principio, ser amparadas, en parte a modo de sanci\u00f3n por la &nbsp;demora o negligencia del accionante en acudir a la jurisdicci\u00f3n &nbsp;para reclamar tal protecci\u00f3n y, tambi\u00e9n, por evitar &nbsp;perjuicios, estos s\u00ed actuales, a terceros que hayan derivado &nbsp;situaciones jur\u00eddicas de las circunstancias no cuestionadas &nbsp;oportunamente\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC478-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; De &nbsp;otra parte, cabe acotar que aunque se soslayara el anterior &nbsp;requisito, tampoco el resguardo podr\u00eda salir avante, pues se &nbsp;observa que la impugnante, en una conducta constitutiva de incuria, &nbsp;desaprovech\u00f3 el mecanismo que &nbsp;ten\u00eda a su disposici\u00f3n para exponer los reparos que &nbsp;ahora esgrime por esta v\u00eda excepcional contra la segunda de &nbsp;las decisiones que critica, como lo era el recurso extraordinario de &nbsp;casaci\u00f3n, procedente a voces de los art\u00edculos 180 y &nbsp;siguientes del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 906\/04), &nbsp;comoquiera que present\u00f3 la demanda que sustentaba el mismo de &nbsp;manera personal y no a trav\u00e9s de apoderado judicial, lo que &nbsp;gener\u00f3 que la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte &nbsp;declarara desierto el medio impugnaticio mediante prove\u00eddo del &nbsp;27 de junio de 2018 (AP2709-2018), por &nbsp;lo que cerrada le qued\u00f3 toda posibilidad de \u00e9xito de &nbsp;obtener lo pretendido con la presente acci\u00f3n de tutela, al &nbsp;haber dilapidado la herramienta que estaba a su disposici\u00f3n &nbsp;para debatir los supuestos f\u00e1cticos y jur\u00eddicos sobre &nbsp;los cuales el Tribunal acusado edific\u00f3 la demarcada &nbsp;resoluci\u00f3n, la que estima lesiva para sus derechos &nbsp;fundamentales, imprudencia de la cual ahora no se puede valer para &nbsp;anular o retrotraer dicho tr\u00e1mite. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; Por tanto, si la tutelante cont\u00f3 con el medio de defensa &nbsp;judicial id\u00f3neo y eficaz para invocar y conjurar los yerros &nbsp;que manifiesta por esta v\u00eda en relaci\u00f3n con la se\u00f1alada &nbsp;actuaci\u00f3n, la demanda de amparo no puede salir avante, ya que &nbsp;de otra manera esta se convertir\u00eda en un instrumento paralelo &nbsp;o sustitutivo de oportunidades procesales fenecidas, a voces del &nbsp;numeral 1\u00b0 del art\u00edculo 6\u00b0 del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el particular, la Corte de vieja data, en diversos pronunciamientos &nbsp;ha dicho que, \u00abel &nbsp;accionante no puede acudir a la justicia constitucional en pos de &nbsp;oportunidades defensivas adicionales, ya que la falta de proposici\u00f3n &nbsp;oportuna de los medios de resguardo dise\u00f1ados para las &nbsp;correspondientes actuaciones, constituye una desidia procesal que no &nbsp;puede sanearse con la subsidiaria acci\u00f3n de tutela, toda vez &nbsp;que, como se ha reconocido ampliamente por la jurisprudencia, cuando &nbsp;las partes dejan de utilizar los mecanismos de protecci\u00f3n &nbsp;previstos por el orden jur\u00eddico, quedan sujetas a las &nbsp;consecuencias de las decisiones que le sean adversas, que ser\u00edan &nbsp;el fruto de su propia incuria, tanto m\u00e1s si se tiene en cuenta &nbsp;que al conductor de esta herramienta le est\u00e1 vedado injerir en &nbsp;las decisiones o instrucciones del juez de conocimiento, so pena de &nbsp;invadir su \u00f3rbita funcional aut\u00f3noma y quebrantar el &nbsp;debido proceso\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC307-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>Puntualizando &nbsp;que, \u00abno &nbsp;basta, entonces, que la determinaci\u00f3n adoptada por el operador &nbsp;jur\u00eddico, sea arbitraria o afecte de manera grave los derechos &nbsp;fundamentales del accionante, sino que tambi\u00e9n es necesario &nbsp;establecer si la presunta afectaci\u00f3n puede ser superada por &nbsp;los medios ordinarios de defensa instituidos para el efecto, pues si &nbsp;\u00e9stos no se utilizaron por descuido, incuria o ligereza del &nbsp;supuesto afectado, la tutela deviene improcedente. &nbsp;La finalidad tutelar, naturaleza subsidiaria y residual comporta su &nbsp;impertinencia cuando no se agotan en forma oportuna y diligente los &nbsp;recursos instituidos en el ordenamiento jur\u00eddico al tenor de &nbsp;lo establecido en el inciso 3 del art\u00edculo 86 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, en concordancia con el numeral &nbsp;1\u00b0 del art\u00edculo 6 del Decreto 2591 de 1991\u00bb &nbsp;(CSJ STC370-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; Por \u00faltimo, &nbsp;la Sala observa que el reclamo elevado tambi\u00e9n incumple con el &nbsp;presupuesto general de procedibilidad de la subsidiariedad que la &nbsp;caracteriza, si se tiene en cuenta que la accionante afirma tener en &nbsp;sus manos prueba sobreviniente que desvirtuar\u00eda las &nbsp;inferencias probatorias a las que arrib\u00f3 la Colegiatura &nbsp;accionada en su fallo, situaci\u00f3n que le da la posibilidad, &nbsp;entonces, de interponer el recurso &nbsp;extraordinario de revisi\u00f3n contra esa decisi\u00f3n, de &nbsp;conformidad con lo preceptuado en el numeral 3\u00b0 del art\u00edculo &nbsp;192 del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Penal (Ley 906\/04)10, &nbsp;para ventilar ante la autoridad competente, claro est\u00e1, &nbsp;siempre y cuando se cumplan los presupuestos previstos por el &nbsp;legislador para el efecto, la presunta irregularidad que les endilga &nbsp;a las autoridades judiciales convocadas, &nbsp;pues la acci\u00f3n de &nbsp;tutela procede \u00absiempre &nbsp;que el afectado no posea otro medio de defensa judicial para obtener &nbsp;su restablecimiento\u00bb; &nbsp;de manera que, \u00ab[m]ientras &nbsp;las personas tengan a su alcance otros medios defensivos o los mismos &nbsp;est\u00e9n siguiendo su curso normal, no es dable acudir a este &nbsp;mecanismo de protecci\u00f3n, ya que no fue instituido para &nbsp;alternar con las herramientas de defensa judicial que el ordenamiento &nbsp;jur\u00eddico ha contemplado, sino cuando carezca de \u00e9stas\u00bb &nbsp;(CSJ &nbsp;STC498-2021). &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; Por los &nbsp;argumentos anotados, se &nbsp;impone mantener indemne la providencia examinada. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica &nbsp;y por autoridad de la Ley, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes, al &nbsp;a-quo &nbsp;y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Conforme &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;con la demanda de tutela que hace parte del archivo digital &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contentivo del expediente de primera instancia remitido a esta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte. &nbsp;<\/p>\n<p>2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ejusdem. &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Informe que hace parte del archivo digital citado con antelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>4 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ib\u00eddem. &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cit. &nbsp;<\/p>\n<p>6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Decisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;anexa al archivo digital enviado a esta Corporaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ejusdem. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Consultar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;al respecto, C.C. SU-917\/10, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SU-195\/12, SU-515\/13, SU-769\/14, SU-336\/17, SU-116\/18, SU-332\/19 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SU-020\/20. &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Situaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que no cambiar\u00eda as\u00ed se realice la verificaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de dicho presupuesto desde el auto que declar\u00f3 desierto el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recurso de casaci\u00f3n que formul\u00f3 contra esa decisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(CSJ &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;AP2709-2018), &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ya que fue emitido el 27 de junio de ese mismo a\u00f1o. &nbsp;<\/p>\n<p>10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;reza: \u201cCuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;despu\u00e9s de la sentencia condenatoria aparezcan hechos nuevos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;o surjan pruebas no conocidas al tiempo de los debates, que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;establezcan la inocencia del condenado, o su inimputabilidad.\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC1164-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC1164-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-04-000-2020-00945-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diez de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., once (11) de febrero de dos mil veintiuno (2021). &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-53467","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53467","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53467"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53467\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53467"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53467"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53467"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}