{"id":53469,"date":"2024-05-17T20:40:36","date_gmt":"2024-05-17T20:40:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc1168-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:36","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:36","slug":"stc1168-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc1168-2021\/","title":{"rendered":"STC1168 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC1168-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC1168-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 66001-22-13-000-2020-00385-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diez de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., once &nbsp;(11) &nbsp;de febrero &nbsp;de &nbsp;dos mil veintiuno (2021).- &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la &nbsp;impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el 11 de &nbsp;diciembre de 2020 por la Sala &nbsp;Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, &nbsp;dentro &nbsp;de la acci\u00f3n de tutela promovida por &nbsp;Javier El\u00edas Arias contra &nbsp;el &nbsp;Juzgado &nbsp;Quinto Civil del Circuito de aquella ciudad, &nbsp;tr\u00e1mite al que fueron vinculadas el Banco &nbsp;de la Mujer S.A. &nbsp;la Procuradur\u00eda &nbsp;y &nbsp;la Defensor\u00eda &nbsp;del Pueblo de Sucre &nbsp;y la de Risaralda\u00b8 &nbsp;la Alcald\u00eda &nbsp;de San Onofre, &nbsp;el Procurador &nbsp;Delegado para Asuntos Civiles y Laborales, &nbsp;y dem\u00e1s intervinientes del asunto constitucional a que alude &nbsp;el escrito inicial. &nbsp;<\/p>\n<p>ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;accionante reclama la protecci\u00f3n constitucional de su derecho &nbsp;fundamental al debido proceso, &nbsp;presuntamente &nbsp;conculcado por la autoridad jurisdiccional accionada, dentro de la &nbsp;acci\u00f3n popular que promovi\u00f3 contra el Banco de la Mujer &nbsp;S.A. identificada con el radicado 2015-01208-00. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;apoyo de &nbsp;sus reclamos &nbsp;aduce en compendio, que el proceso del asunto fue admitido por el &nbsp;Juzgado Quinto Civil del Circuito de Pereira, pese a que el domicilio &nbsp;principal de la accionada no est\u00e1 en esa ciudad, y a que \u00abha &nbsp;rehusado centenares de acciones populares aduciendo que deb[e] &nbsp;presentar la acci\u00f3n ante el domicilio principal\u00bb, &nbsp;aun cuando ello no es exigido en el art\u00edculo 16 de la Ley 472 &nbsp;de 1998, situaci\u00f3n por la que, dice, el asunto es nulo y se &nbsp;justifica la intervenci\u00f3n del juez de tutela a su favor. &nbsp;<\/p>\n<p>RESPUESTA &nbsp;DEL ACCIONADO Y LOS VINCULADOS &nbsp;<\/p>\n<p>a.) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp;Defensor\u00eda del Pueblo de Risaralda pidi\u00f3 su &nbsp;desvinculaci\u00f3n del presente tr\u00e1mite, por falta de &nbsp;legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva. &nbsp;<\/p>\n<p>b.) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp;Banco de la Mujer y el Juzgado accionado manifestaron, aunque en &nbsp;escritos separados, que la queja del actor tambi\u00e9n es conocida &nbsp;por otro Magistrado del Tribunal de Pereira bajo el radicado &nbsp;66001221300020200038600. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala Civil &nbsp;Familia del Tribunal Superior de Pereira neg\u00f3 la protecci\u00f3n &nbsp;reclamada, tras constatar que \u00abesta &nbsp;acci\u00f3n de tutela, id\u00e9ntica a la identificada con el &nbsp;radicado 66001221300020200038600 de la que tambi\u00e9n conoce este &nbsp;Tribunal, y en la que inclusive ya se profiri\u00f3 sentencia el 7 &nbsp;de diciembre de 2020 es obvio entonces que hay identidad de partes, &nbsp;objeto y causa porque las demandas en uno y otro tr\u00e1mite, son &nbsp;las mismas. Ahora bien, la Sala inadvierte explicaci\u00f3n alguna, &nbsp;o argumentos adicionales, o razones f\u00e1cticas o jur\u00eddicas &nbsp;que justifiquen porqu\u00e9 el demandante presente dos veces la &nbsp;misma demanda, con lo cual se desgasta irracionalmente el aparato &nbsp;judicial del estado en desmedro de otros usuarios del servicio de &nbsp;justicia que ven c\u00f3mo sus procesos se quedan relegados. Se dan &nbsp;todos los elementos para considerar temeraria la actuaci\u00f3n del &nbsp;demandante (\u2026). &nbsp;Por ello la Sala acoge el criterio que sobre el tema, para efectos de &nbsp;condena en costas por temeridad, viene reiterando la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil de la Corte Suprema de Justicia en sede constitucional, que &nbsp;avala las sanciones que por ese motivo se imponen en esta sede (\u2026) &nbsp;en &nbsp;consecuencia se condenar\u00e1 en costas al accionante, Javier &nbsp;El\u00edas Arias Idarraga (\u2026) &nbsp;bajo el entendido de que ello corresponde a una multa, en cuant\u00eda &nbsp;de un (1) salario m\u00ednimo legal mensual vigente\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>LA &nbsp;IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>Fue &nbsp;presentada por el promotor, solicitando \u00abrevocar &nbsp;la condena en [su] &nbsp;contra y aplicar a [su] favor la buena fe\u00bb, &nbsp;ya que \u00abde &nbsp;existir duplicidad se debe a error de [su] &nbsp;parte y el juzgador puede rechazar la acci\u00f3n sin ser multado &nbsp;(\u2026) &nbsp;pido &nbsp;revocar la multa a mi contra ya que es una sanci\u00f3n a raja &nbsp;tabla sin garant\u00edas art. 29 CN\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Siguiendo los criterios jurisprudenciales de esta Corporaci\u00f3n, &nbsp;en l\u00ednea de principio, la acci\u00f3n de tutela no procede &nbsp;contra providencias o actuaciones judiciales, dado que no pertenece &nbsp;al entorno de los Jueces constitucionales inmiscuirse en los procesos &nbsp;para tratar de modificar o cambiar las determinaciones pronunciadas &nbsp;en ellos, en virtud precisamente del principio de autonom\u00eda &nbsp;que le otorga la Constituci\u00f3n a las autoridades judiciales. &nbsp;Sin embargo, en el evento en que el funcionario respectivo incurra en &nbsp;un proceder claramente opuesto a la ley, por arbitrario o antojadizo, &nbsp;puede intervenir el juez de tutela con el fin de restablecer el orden &nbsp;jur\u00eddico si el afectado ha hecho uso de los medios de &nbsp;protecci\u00f3n judicial a su alcance, y no cuenta con ninguno otro &nbsp;que le permita conjurar la lesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En &nbsp;el caso bajo estudio, se observa que el se\u00f1or Arias Id\u00e1rraga &nbsp;se duele concretamente en la impugnaci\u00f3n, de haber sido &nbsp;sancionado en costas por el Tribunal Constitucional de instancia, en &nbsp;aplicaci\u00f3n de lo previsto en el inciso 3\u00b0 del art\u00edculo &nbsp;25 del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Sin embargo, examinados los soportes adosados a las presentes &nbsp;diligencias, especialmente las piezas procesales de la acci\u00f3n &nbsp;de tutela identificada con el radicado No. 66001221300020200038600, &nbsp;que tambi\u00e9n tramit\u00f3 el Tribunal a &nbsp;quo, &nbsp;se advierte que la &nbsp;protecci\u00f3n reclamada &nbsp;est\u00e1 llamada &nbsp;al fracaso, teniendo en &nbsp;cuenta que ese asunto fue promovido por el aqu\u00ed accionante con &nbsp;exactamente el mismo prop\u00f3sito y contra los mismos accionados &nbsp;del presente tr\u00e1mite, neg\u00e1ndose la protecci\u00f3n en &nbsp;aquella oportunidad mediante sentencia del 7 de diciembre de 2020, &nbsp;porque, en s\u00edntesis, se incumpli\u00f3 con el requisito de &nbsp;procedibilidad de la subsidiariedad, al haberse evidenciado que el &nbsp;gestor no hab\u00eda elevado a\u00fan su reparo ante el Despacho &nbsp;convocado \u00abpara &nbsp;obtener se decrete la nulidad por falta de competencia territorial\u00bb. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;este modo, tal &nbsp;y como lo se\u00f1al\u00f3 &nbsp;el a quo &nbsp;constitucional, &nbsp;advierte la Sala que el &nbsp;auxilio rogado por el se\u00f1or Javier El\u00edas es &nbsp;improcedente, dado que est\u00e1 plenamente demostrado que en &nbsp;pret\u00e9rita oportunidad el aqu\u00ed interesado ya present\u00f3 &nbsp;otra acci\u00f3n de id\u00e9ntica naturaleza respecto de los &nbsp;mismos hechos y derechos cuya protecci\u00f3n hoy demanda, &nbsp;sin diferencia sustancial alguna. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;punto, la Sala ha se\u00f1alado en otras oportunidades, que &nbsp;\u00abprecisamente &nbsp;para &nbsp;evitar este tipo de abusos, el art\u00edculo 38 del Decreto 2591 de &nbsp;1991 dispuso: \u00abcuando, sin motivo expresamente justificado, la &nbsp;misma acci\u00f3n de tutela sea presentada por la misma persona o &nbsp;su representante ante varios jueces o tribunales, se rechazar\u00e1n &nbsp;o decidir\u00e1n desfavorablemente todas las solicitudes\u00bb\u2026 &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed &nbsp;las cosas, no cabe duda que la condena en costas que le fue impuesta &nbsp;al gestor del amparo por el Tribunal Superior de Pereira, es &nbsp;consecuencia de lo previsto en el &nbsp;inciso 3\u00ba del art\u00edculo 25 del Decreto 2591 de 1991, raz\u00f3n &nbsp;por la cual, con independencia de que se comparta o no \u00edntegramente &nbsp;aqu\u00e9l razonamiento, a esta Sala no le est\u00e1 permitido &nbsp;entrar a modificar o revocar lo resuelto, m\u00e1xime cuando, &nbsp;evidentemente, han sido m\u00faltiples los pronunciamientos &nbsp;proferidos con ocasi\u00f3n de s\u00faplicas del mismo linaje, &nbsp;que han sido interpuestas por el quejoso. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;recientes pronunciamientos donde se resolvi\u00f3 la misma &nbsp;inconformidad aqu\u00ed tra\u00edda por el gestor, la Sala &nbsp;indic\u00f3, que \u00abse &nbsp;ratificar\u00e1 el mandato del a quo constitucional concerniente a &nbsp;la condena en costas, &nbsp;por cuanto deviene de la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 25 del &nbsp;Decreto 2591 de 1991, la cual se funda en el actuar temerario del &nbsp;accionante, muchas veces evidenciado, incluso, por esta Sala. El &nbsp;inciso final de la citada regla ense\u00f1a \u201cSi &nbsp;la tutela fuere rechazada o denegada por el juez, \u00e9ste &nbsp;condenar\u00e1 al solicitante al pago de las costas cuando estimare &nbsp;fundadamente que incurri\u00f3 en temeridad\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;fundamento normativo de la sanci\u00f3n, fue encontrado ajustado a &nbsp;la Carta por la Corte Constitucional, sobre el cual se\u00f1al\u00f3. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cTiene &nbsp;raz\u00f3n uno de los demandantes cuando afirma que la condena en &nbsp;cuanto a indemnizaciones y costas s\u00f3lo puede ser el resultado &nbsp;de un debido proceso, pero esta aseveraci\u00f3n no lleva &nbsp;necesariamente a la inexequibilidad de la norma acusada, pues el &nbsp;proceso de tutela, aunque sumario y preferente, debe surtirse con &nbsp;plena observancia de las previsiones generales consagradas en el &nbsp;art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n, de las cuales no ha &nbsp;sido ni podr\u00eda haber sido excluido en cuanto se trata de un &nbsp;derecho fundamental. Si en un proceso espec\u00edfico tales &nbsp;requerimientos constitucionales se transgreden, tiene competencia el &nbsp;superior ante quien se impugne el fallo y, en su caso, esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, para revocar la correspondiente decisi\u00f3n &nbsp;judicial\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Tampoco es contrario a la Carta Pol\u00edtica que se disponga el &nbsp;pago de las costas procesales a cargo del responsable de la violaci\u00f3n &nbsp;o del peticionario que incurri\u00f3 en temeridad, seg\u00fan el &nbsp;caso, pues ello es apenas l\u00f3gico y equitativo trat\u00e1ndose &nbsp;de procesos judiciales\u201d1\u00bb &nbsp;(STC11757-2020). &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora &nbsp;bien, la jurisprudencia constitucional ha considerado que la \u00abcondena &nbsp;en costas\u00bb &nbsp;impuesta &nbsp;por temeridad, prevista en el art\u00edculo 25 del Decreto 2591 de &nbsp;1991, se asemeja a una multa o sanci\u00f3n, al respecto ha dicho &nbsp;que \u00abTrat\u00e1ndose &nbsp;de la tutela, la &nbsp;parte final del art\u00edculo 25 del Decreto 2591 de 1991, no &nbsp;establece en forma paralela las costas Y &nbsp;la temeridad, sino que identifica \u00e9sta con aquellas, &nbsp;as\u00ed debe ser la lectura de tal norma porque, entre otras &nbsp;cosas, dicha interpretaci\u00f3n es coherente con el car\u00e1cter &nbsp;p\u00fablico, informal, gratuito de la tutela. &nbsp;<\/p>\n<p>Significa &nbsp;lo anterior que cuando la tutela es rechazada o denegada, solamente &nbsp;puede hablarse de costas cuando se incurri\u00f3 en temeridad; lo &nbsp;que se castiga es la temeridad como expresi\u00f3n del abuso del &nbsp;derecho porque deliberadamente y sin tener raz\u00f3n, de mala f\u00e9 &nbsp;se instaura la acci\u00f3n. Y quien tasa las \u00abcostas\u00bb &nbsp;es el Juez de tutela porque el inciso final del art\u00edculo 25 &nbsp;del decreto 2591\/95 se refiere a \u00e9l (algo muy distinto ocurre &nbsp;en la situaci\u00f3n consagrada en el primer inciso del mismo &nbsp;art\u00edculo en el cual lo principal son los perjuicios). &nbsp;<\/p>\n<p>Fuera &nbsp;de la temeridad no puede existir otro factor cuantificable en la &nbsp;liquidaci\u00f3n de estas costas y hubiera &nbsp;sido m\u00e1s apropiado emplear la expresi\u00f3n multa por &nbsp;temeridad, puesto que, en la moderna ciencia procesal las \u00abcostas\u00bb &nbsp;responden a factor objetivo y la temeridad a lo subjetivo\u00bb &nbsp;(Resalta &nbsp;la Sala, CC T-443\/95; citada en CSJ &nbsp;STC11757-2020). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;este orden de ideas, no era necesario entonces que se agotara un &nbsp;tr\u00e1mite previo para que el Juez constitucional lo sancionara &nbsp;pecuniariamente por el abuso del mecanismo de tutela, mucho menos un &nbsp;incidente, como as\u00ed lo sugiere el aqu\u00ed interesado, pues &nbsp;en asuntos similares se ha considerado que \u00aben &nbsp;este caso s\u00ed resulta procedente dicho correctivo aun cuando no &nbsp;se surti\u00f3 un decurso incidental para definirlo. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque, de un lado, como lo esgrimi\u00f3 el a quo &nbsp;constitucional, han sido incontables las oportunidades en las cuales &nbsp;se ha negado la pretensi\u00f3n del censor esbozada en id\u00e9nticos &nbsp;t\u00e9rminos frente a la Defensor\u00eda del Pueblo, &nbsp;advirti\u00e9ndosele, en todos los casos, que su actuar contrar\u00eda &nbsp;la moralidad procesal, evidencia un abuso del derecho y se revela &nbsp;como temerario. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, aqu\u00e9l ha continuado erigiendo la misma acusaci\u00f3n &nbsp;respecto de ese ente sin explicitar razones para justificarse o &nbsp;allegar prueba alguna que lo excuse, incluso, en este espec\u00edfico &nbsp;asunto, ciment\u00f3 su impugnaci\u00f3n reiterando los reproches &nbsp;contra la autoridad mencionada y se\u00f1alando la ausencia de &nbsp;prueba de su mala fe, cuando los expedientes contentivos de los &nbsp;m\u00faltiples amparos contra la Defensor\u00eda del Pueblo dan &nbsp;cuenta de lo contrario. &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;de otro, por cuanto, esta Sala, para decursos como el presente, se &nbsp;acoge desde ahora a lo considerado por su hom\u00f3loga Laboral en &nbsp;la sentencia STL6749-2016 de 16 de noviembre de 2016\u00bb &nbsp;(citada &nbsp;en &nbsp;ib\u00eddem). &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo a lo discurrido en precedencia, y sin m\u00e1s razones por &nbsp;innecesarias, se impone mantener el fallo confutado. &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica de &nbsp;Colombia y por autoridad de la Ley, CONFIRMA &nbsp;la &nbsp;sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Comun\u00edquese &nbsp;telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes, al a &nbsp;quo &nbsp;y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte &nbsp;Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional. Sentencia C-543 de 1992. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC1168-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC1168-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 66001-22-13-000-2020-00385-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diez de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D.C., once &nbsp;(11) &nbsp;de febrero &nbsp;de &nbsp;dos mil veintiuno (2021).- &nbsp; Decide &nbsp;la Corte la &nbsp;impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-53469","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53469","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53469"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53469\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53469"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53469"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53469"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}