{"id":53510,"date":"2024-05-17T20:40:38","date_gmt":"2024-05-17T20:40:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc1356-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:38","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:38","slug":"stc1356-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc1356-2021\/","title":{"rendered":"STC1356 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC1356-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC1356-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 05001-22-10-000-2020-00195-01 &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., diecisiete (17) de febrero de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Decide &nbsp;la Corte la impugnaci\u00f3n &nbsp;formulada &nbsp;respecto &nbsp;del fallo &nbsp;proferido el &nbsp;16 de diciembre de 2020, por la Sala de Familia del Tribunal Superior &nbsp;del Distrito Judicial de Medell\u00edn, en la tutela promovida por &nbsp;Pablo contra el Juzgado Trece de Familia de la misma ciudad, tr\u00e1mite &nbsp;al cual se vincul\u00f3 a Mar\u00eda, representante legal del &nbsp;ni\u00f1o Mart\u00edn1; &nbsp;con ocasi\u00f3n del proceso administrativo de restablecimiento de &nbsp;derechos a favor de este \u00faltimo, con radicado n\u00famero &nbsp;2020-00289. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A &nbsp;trav\u00e9s de apoderado judicial, el actor suplica la protecci\u00f3n &nbsp;de sus prerrogativas al debido proceso, contradicci\u00f3n, &nbsp;defensa, familia e inter\u00e9s superior del menor, presuntamente &nbsp;quebrantadas por la autoridad convocada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;De &nbsp;la informaci\u00f3n narrada por el accionante y de las pruebas aqu\u00ed &nbsp;allegadas, se coligen los siguientes supuestos f\u00e1cticos: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;7 &nbsp;de noviembre de 2018, Mar\u00eda pone en conocimiento de la &nbsp;Comisaria de Familia de la Comuna 14 del Poblado de Medell\u00edn, &nbsp;la presunta vulneraci\u00f3n y amenaza de los derechos del ni\u00f1o, &nbsp;Mart\u00edn, quien, supuestamente, hab\u00eda sido v\u00edctima &nbsp;de actos de violencia sexual perpetrados por su progenitor, aqu\u00ed &nbsp;accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la misma data, &nbsp;se emiti\u00f3 la Resoluci\u00f3n n\u00b0 177 por la cual se dio &nbsp;apertura al procedimiento administrativo de restablecimiento de &nbsp;derechos y se adoptaron medidas de protecci\u00f3n en la modalidad &nbsp;de emergencia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;Resoluci\u00f3n n\u00b0 &nbsp;143 de 22 de julio de 2019, la entidad administrativa declar\u00f3 &nbsp;vulnerados los derechos de Mart\u00edn, disponiendo que su cuidado &nbsp;personal estar\u00eda, de manera exclusiva, a cargo de su &nbsp;progenitora, sin la posibilidad de recibir visitas del aqu\u00ed &nbsp;tutelante; frente a dicha determinaci\u00f3n, este \u00faltimo &nbsp;solicit\u00f3 su remisi\u00f3n a los jueces de familia para &nbsp;adelantar el proceso de homologaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;27 &nbsp;de agosto de 2019, el asunto fue asignado por reparto al Juzgado Doce &nbsp;de Familia de Medell\u00edn, quien, el 29 de agosto siguiente, lo &nbsp;remiti\u00f3 a su hom\u00f3logo S\u00e9ptimo, autoridad que, &nbsp;mediante auto de 10 de septiembre posterior, propuso conflicto &nbsp;negativo de competencia, dirimido por la Sala de Familia del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de esa ciudad, el 24 de septiembre &nbsp;ulterior, ordenando la remisi\u00f3n inmediata de la actuaci\u00f3n &nbsp;al Juzgado Doce de Familia. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;prove\u00eddo de 31 de octubre de 2019, &nbsp;el Juzgado Doce de Familia declar\u00f3 la nulidad de todo lo &nbsp;actuado en el procedimiento administrativo, con posterioridad al 7 de &nbsp;mayo de 2019, al considerar que, a partir de dicha data, el Comisario &nbsp;de la Comuna Catorce \u2013 El Poblado perdi\u00f3 la competencia &nbsp;para gestionar el asunto, atendiendo a lo preceptuado en el art\u00edculo &nbsp;100 del C\u00f3digo de Infancia y Adolescencia2. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;1 de julio de 2020, el mencionado estrado judicial declar\u00f3 la &nbsp;p\u00e9rdida de su competencia para continuar tramitando el &nbsp;decurso, por haberse superado los dos meses estipulados en la norma &nbsp;citada, para definir la situaci\u00f3n jur\u00eddica del ni\u00f1o, &nbsp;disponiendo el env\u00edo del expediente a su hom\u00f3logo Trece &nbsp;de Familia, aqu\u00ed accionado. &nbsp;<\/p>\n<p>Dando &nbsp;cumplimiento a lo resuelto por el superior, en prove\u00eddo de 25 &nbsp;de septiembre de 2020, el juzgado confutado avoc\u00f3 el &nbsp;conocimiento del sublite &nbsp;y, simult\u00e1neamente, dict\u00f3 \u201csentencia &nbsp;anticipada\u201d, &nbsp;declarando vulnerados los derechos del menor involucrado y adoptando &nbsp;medidas para su restablecimiento. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;el tutelante, dicha &nbsp;decisi\u00f3n es arbitraria, por cuanto se fundament\u00f3 en un &nbsp;dictamen pericial expedido por el Instituto Nacional de Medicina &nbsp;Legal y Ciencias Forenses, del cual nunca se le dio traslado, &nbsp;cercen\u00e1ndole su derecho de contradicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;su criterio, dada la relevancia del caso, &nbsp;no pod\u00eda emitirse \u201csentencia &nbsp;anticipada\u201d, &nbsp;obviando la realizaci\u00f3n de la audiencia prevista para el caso &nbsp;de los \u201cprocesos &nbsp;verbales\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1ade &nbsp;que la juez &nbsp;incurri\u00f3 en una indebida valoraci\u00f3n probatoria, pues no &nbsp;le era dable concluir que el ni\u00f1o: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) &nbsp;sufri\u00f3 &nbsp;unos tocamientos sexuales abusivos que desencadenaron en una ocasi\u00f3n &nbsp;en una afectaci\u00f3n de su \u201c\u2026Ano de forma irregular &nbsp;normot\u00f3nico, con eritema generalizado perianal conc\u00e9ntrico, &nbsp;con edema generalizado perianal conc\u00e9ntrico, borramiento de &nbsp;pliegues anales por edema al momento de la valoraci\u00f3n &nbsp;medicolegal &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;antelado, por &nbsp;cuanto, seg\u00fan afirma, ello requiere una debida explicaci\u00f3n &nbsp;de peritos al respecto. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;refiere que la juez no apreci\u00f3 adecuadamente el minucioso &nbsp;an\u00e1lisis realizado por el ICBF, en el cual se descart\u00f3 &nbsp;cualquier tipo de abuso de su parte, ni lo afirmado por la Fiscal\u00eda &nbsp;General de la Naci\u00f3n, en el sentido de que las pruebas &nbsp;tendientes a verificar la identidad del perpetrador del abuso no han &nbsp;sido practicadas por la autoridad competente. &nbsp;<\/p>\n<p>Agrega &nbsp;que se analiz\u00f3 de manera errada la entrevista a Mart\u00edn, &nbsp;pues se quebrant\u00f3 la unidad del testimonio &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) &nbsp;porque &nbsp;al mismo tiempo y contradictoriamente se dieron por probados dos &nbsp;hechos en esencia y en s\u00ed contradictorios: la verbalizaci\u00f3n &nbsp;del ni\u00f1o con la que el Juzgado establece el abuso sexual y con &nbsp;la misma verbalizaci\u00f3n tambi\u00e9n da por establecida la &nbsp;posible alienaci\u00f3n parental que padece el ni\u00f1o al &nbsp;parecer por parte de la madre, quien le dice al ni\u00f1o lo que &nbsp;\u00e9ste acaba de responder a la psic\u00f3loga. En esa &nbsp;circunstancia el Juzgado no pod\u00eda acreditar el supuesto abuso &nbsp;sexual &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Pide, en concreto, declarar la nulidad de la sentencia anticipada y &nbsp;ordenar \u201c(\u2026) la &nbsp;pr\u00e1ctica de la audiencia pertinente al proceso verbal sumario &nbsp;permitiendo la pr\u00e1ctica de la prueba y el ejercicio de &nbsp;contradicci\u00f3n a las mismas &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de los accionados y vinculados &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El &nbsp;Juzgado Trece de Familia de Medell\u00edn se &nbsp;opuso a la prosperidad del amparo, &nbsp;defendiendo la legalidad de su proceder. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Mar\u00eda, madre de Mart\u00edn, manifest\u00f3 que la juez &nbsp;cuestionada dio primac\u00eda a los derechos de su hijo, a partir &nbsp;de la estimaci\u00f3n de la totalidad del material probatorio y sin &nbsp;vulnerar las garant\u00edas &nbsp; fundamentales del accionante. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;El Procurador 145 &nbsp;Judicial II para la Defensa de la Familia, Infancia y Adolescencia &nbsp;solicit\u00f3 declarar &nbsp;la improcedencia &nbsp;de la acci\u00f3n, aduciendo que el proceso hab\u00eda nacido en &nbsp;la Comisar\u00eda de Familia, donde &nbsp;se &nbsp;decretaron &nbsp;y practicaron &nbsp;numerosas probanzas, &nbsp;nunca debatidas &nbsp;por las partes y, si bien es cierto, &nbsp;el Juzgado Doce de Familia, antes de perder competencia, declar\u00f3 &nbsp;la nulidad de lo actuado, las pruebas recaudadas &nbsp;conservaron su validez, por lo cual &nbsp;la &nbsp;juez confutada pod\u00eda fallar &nbsp;con &nbsp;base en \u00e9stas. &nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1adi\u00f3 &nbsp;que lo debatido &nbsp;en torno al presunto abuso sexual es &nbsp;de competencia exclusiva de &nbsp;la fiscal\u00eda &nbsp;y de &nbsp;los jueces &nbsp;penales. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Los dem\u00e1s &nbsp;convocados &nbsp;guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impugnada &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;a &nbsp;quo &nbsp;neg\u00f3 la salvaguarda al descartar la vulneraci\u00f3n al &nbsp;debido proceso del tutelante, por cuanto, &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;si bien es cierto el &nbsp;tr\u00e1mite surtido ante la Comisar\u00eda de Familia fue &nbsp;declarado nulo por el Juzgado Doce de Familia de Oralidad de &nbsp;Medell\u00edn, tambi\u00e9n lo es que todas las pruebas &nbsp;conservaron su validez frente a quienes tuvieron la posibilidad de &nbsp;controvertirlas, circunstancia de la que no fue privado el se\u00f1or &nbsp;Toro Reyes pues, como ya qued\u00f3 dicho, cont\u00f3 con todas &nbsp;las oportunidades para alegar la ausencia del traslado y la &nbsp;consecuencial nulidad a la que ya se ha hecho menci\u00f3n. &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a su inconformidad por la emisi\u00f3n de la \u201csentencia &nbsp;anticipada\u201d &nbsp;refiri\u00f3 que \u00e9sta \u201c(\u2026) fue &nbsp;adoptada en consonancia con la normatividad que rige la materia, sin &nbsp;que se evidencie en tal actuar una conducta arbitraria o caprichosa &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, &nbsp;en cuanto a sus reparos por la supuesta indebida valoraci\u00f3n &nbsp;probatoria, indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impugnaci\u00f3n &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;impetr\u00f3 el promotor, insistiendo en que los procesos &nbsp;administrativos de restablecimiento de derechos deben ser fallados &nbsp;oralmente en audiencia, &nbsp;pues all\u00ed ha de efectuarse &nbsp;el debate probatorio &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;y &nbsp;no por medio de autos, y como efectivamente ni en la comisar\u00eda, &nbsp;ni en el juzgado se practic\u00f3 audiencia alguna efectivamente no &nbsp;se pudo hacer dicho debate, lo que efectivamente conlleva a entender &nbsp;que no es asertivo el argumento de subsidiariedad del despacho y &nbsp;contrario a esto debi\u00f3 valorar la carga argumentativa de la &nbsp;acci\u00f3n y fallarla en derecho &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;El actor pretende &nbsp;que, a trav\u00e9s de este mecanismo de protecci\u00f3n, se anule &nbsp;la \u201csentencia &nbsp;anticipada\u201d &nbsp;de 25 de septiembre de 2020, por la cual la juez accionada declar\u00f3 &nbsp;vulnerados los derechos de su hijo, Mart\u00edn, adoptando medidas &nbsp;para su restablecimiento; y, en su lugar, se ordene agotar el &nbsp;procedimiento de un \u201ctr\u00e1mite &nbsp;verbal sumario\u201d &nbsp;en aras de garantizar el pleno ejercicio de su derecho de &nbsp;contradicci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;antelado, por cuanto, &nbsp;seg\u00fan afirma, &nbsp;(i) nunca se le dio traslado al dictamen pericial emitido por &nbsp;medicina legal, (ii) dada la relevancia del asunto, era necesario &nbsp;llevar a cabo la audiencia de que trata el art\u00edculo 392 &nbsp;ibidem, &nbsp;y &nbsp;(iii) &nbsp;las conclusiones a las cuales arrib\u00f3 la juzgadora tutelada, &nbsp;son producto de una indebida valoraci\u00f3n probatoria. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Con &nbsp;relaci\u00f3n al primer motivo de censura, de entrada, se observa &nbsp;la inviabilidad del amparo por inobservancia del requisito de &nbsp;subsidiariedad, como pasa a explicarse. &nbsp;<\/p>\n<p>Sea &nbsp;lo primero se\u00f1alar que, aun cuando &nbsp;el Juzgado Doce de Familia de Medell\u00edn declar\u00f3 la &nbsp;nulidad del tr\u00e1mite adelantado por la Comisar\u00eda de &nbsp;Familia &nbsp;de la Comuna 14 del Poblado, &nbsp;de conformidad con el inciso 2\u00b0 del art\u00edculo 138 del &nbsp;C\u00f3digo General del Proceso, las pruebas practicadas dentro de &nbsp;dicha actuaci\u00f3n conservaron su validez y, por lo mismo, &nbsp;resultaban eficaces respecto de quienes tuvieron la posibilidad de &nbsp;controvertirlas. &nbsp;<\/p>\n<p>Precisado &nbsp;lo anterior, se observa que el &nbsp;8 de noviembre de 2018, en el curso del per\u00edodo probatorio &nbsp;surtido ante la mencionada entidad administrativa, el Instituto &nbsp;Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses practic\u00f3 &nbsp;dictamen pericial al menor involucrado, en el cual se advirti\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;1. Ni\u00f1o evaluado de sexo masculino. &nbsp;2. Edad documental de 35 (treinta y cinco) meses. 3. No presenta &nbsp;lesiones en su superficie corporal que ameriten discriminar &nbsp;incapacidad medicolegal. 4. No presenta lesiones en los genitales &nbsp;externos al momento de la valoraci\u00f3n medicolegal, la ausencia &nbsp;de lesiones a nivel genital no descarta manipulaci\u00f3n er\u00f3tico &nbsp;sexual reciente o antigua a este nivel, ya que esta puede no dejar &nbsp;huella en los genitales del ni\u00f1o evaluado. 5. Ano de forma &nbsp;irregular normot\u00f3nico, con eritema generalizado perianal &nbsp;conc\u00e9ntrico, con edema generalizado perianal conc\u00e9ntrico, &nbsp;borramiento de pliegues anales por edema al momento de la valoraci\u00f3n &nbsp;medicolegal. 6. No presenta signos de contaminaci\u00f3n ven\u00e9rea &nbsp;al momento de la valoraci\u00f3n medicolegal. 7. Sugiero protecci\u00f3n &nbsp;y acompa\u00f1amiento psicol\u00f3gico al ni\u00f1o evaluado &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tutelante alega &nbsp;que no tuvo la oportunidad de controvertir dicha probanza, sin &nbsp;embargo, ni en el desarrollo del proceso administrativo ni al &nbsp;solicitar la homologaci\u00f3n ante el estrado accionado, aleg\u00f3 &nbsp;la falta de traslado del dictamen rese\u00f1ado. &nbsp;<\/p>\n<p>Dicho &nbsp;proceder convalid\u00f3 &nbsp;la supuesta irregularidad alegada, al haber actuado sin proponerla, &nbsp;se itera, en distintas etapas del tr\u00e1mite administrativo e, &nbsp;incluso, cuando el proceso pas\u00f3 a conocimiento del juzgado &nbsp;accionado, tampoco dijo nada sobre las posibles irregularidades en &nbsp;torno a la contradicci\u00f3n de las pruebas que mantuvieron su &nbsp;validez. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;estas condiciones, la salvaguarda desemboca en la hip\u00f3tesis de &nbsp;improcedencia contenida en el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 86 &nbsp;de la Carta &nbsp;Pol\u00edtica en armon\u00eda con el canon 6\u00ba del Decreto &nbsp;2591 de 1991, por cuanto el interesado anhela un pronunciamiento de &nbsp;esta especial jurisdicci\u00f3n, frente a particularidades que &nbsp;deben ser conocidas y solucionadas por el funcionario competente; las &nbsp;cuales no hallan asidero en esta v\u00eda residual. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, esta &nbsp;Sala ha manifestado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]n &nbsp;trat\u00e1ndose de instrumentos dirigidos a la preservaci\u00f3n &nbsp;de los derechos, el medio judicial de protecci\u00f3n es, por &nbsp;excelencia, el proceso y, por lo tanto, a nadie le es dable quejarse &nbsp;por la hipot\u00e9tica vulneraci\u00f3n de sus derechos &nbsp;fundamentales, si goz\u00f3 y a\u00fan cuenta con la oportunidad &nbsp;de controvertir las decisiones de las que hoy discrepa (\u2026). &nbsp;Por lo dem\u00e1s, es palmario que la tutela no es un mecanismo que &nbsp;se pueda activar, seg\u00fan la discrecionalidad del interesado, &nbsp;para tratar de rescatar las oportunidades perdidas, como tampoco para &nbsp;reclamar prematuramente un pronunciamiento del juez constitucional, &nbsp;que le est\u00e1 vedado, por cuanto no puede arrogarse &nbsp;anticipadamente facultades que no le corresponden, con miras a &nbsp;decidir lo que debe resolver el funcionario competente (\u2026) &nbsp;para que de una manera r\u00e1pida y eficaz se le proteja el &nbsp;derecho fundamental al debido proceso\u2019, pues, reit\u00e9rase, &nbsp;no es este un instrumento del que pueda hacer uso antojadizamente el &nbsp;interesado, ni mucho menos para eludir el que de manera espec\u00edfica &nbsp;se\u00f1ale la ley (\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Frente a la inconformidad del actor por haberse emitido \u201csentencia &nbsp;anticipada\u201d, &nbsp;pues, en su criterio, dada la relevancia del asunto era &nbsp;necesario llevar a cabo la audiencia de que trata el art\u00edculo &nbsp;392 del estatuto adjetivo, &nbsp;se &nbsp;pone de presente a aqu\u00e9l que, en virtud del precepto 278 \u00eddem &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En cualquier estado &nbsp;del proceso, el juez deber\u00e1 &nbsp;dictar sentencia anticipada, total o parcial, en los siguientes &nbsp;eventos: &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;Cuando las partes o sus apoderados &nbsp;de com\u00fan acuerdo lo soliciten, sea por iniciativa propia o por &nbsp;sugerencia del juez. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Cuando no &nbsp;hubiere pruebas por practicar. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Cuando se encuentre probada la cosa juzgada, la transacci\u00f3n, &nbsp;la caducidad, &nbsp;la prescripci\u00f3n extintiva y la carencia de legitimaci\u00f3n &nbsp;en la causa &nbsp;(\u2026)\u201d (\u00e9nfasis adrede). &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el deber de &nbsp;emitir sentencia anticipada cuando se configura alguno de los &nbsp;presupuestos antes descritos, esta Corporaci\u00f3n ha se\u00f1alado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Sin &nbsp;embargo, en virtud de los postulados de flexibilidad y dinamismo que &nbsp;de alguna manera \u2013 aunque impl\u00edcita y paulatina \u2013 &nbsp;han venido floreciendo en el proceso civil incluso desde la Ley 1395 &nbsp;de 2010, el legislador previ\u00f3 tres hip\u00f3tesis en que es &nbsp;igualmente posible definir la contienda sin necesidad de consumar &nbsp;todos los ciclos del proceso; pues, en &nbsp;esos casos la soluci\u00f3n deber\u00e1 impartirse en cualquier &nbsp;momento, se insiste, con independencia de que haya o no concluido &nbsp;todo el trayecto procedimental\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDe &nbsp;la norma en cita (art. 278) se aprecia sin duda que ante la &nbsp;verificaci\u00f3n de alguna de las circunstancias all\u00ed &nbsp;previstas al Juez no le queda alternativa distinta que \u00abdictar &nbsp;sentencia anticipada\u00bb, porque tal proceder no est\u00e1 &nbsp;supeditado a su voluntad, esto es, no es optativo, sino que &nbsp;constituye un deber &nbsp;y, por tanto, es de obligatorio cumplimiento &nbsp;(\u2026)\u201d4. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;anterior, guarda consonancia &nbsp;con el inciso final del art\u00edculo 390 del C\u00f3digo General &nbsp;del Proceso, seg\u00fan el cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Cuando &nbsp;se trate de procesos verbales sumarios, el juez podr\u00e1 dictar &nbsp;sentencia escrita vencido el t\u00e9rmino de traslado de la demanda &nbsp;y sin necesidad de convocar a la audiencia de que trata el &nbsp;art\u00edculo&nbsp;392, &nbsp;si las pruebas aportadas con la demanda y su contestaci\u00f3n &nbsp;fueren suficientes para resolver de fondo el litigio y no hubiese m\u00e1s &nbsp;pruebas por decretar y practicar &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Conforme &nbsp;a lo antelado, se &nbsp;descarta la arbitrariedad endilgada, pues si, en ejercicio de su &nbsp;autonom\u00eda, &nbsp;la juez estim\u00f3 que el acervo probatorio recaudado era &nbsp;suficiente para emitir sentencia, as\u00ed deb\u00eda proceder, &nbsp;sin necesidad de agotar las dem\u00e1s etapas procesales. &nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s &nbsp;a\u00fan cuando, en virtud del art\u00edculo 100 del C\u00f3digo &nbsp;de Infancia y Adolescencia, &nbsp;antes citado, la juzgadora accionada estaba compelida a definir la &nbsp;situaci\u00f3n jur\u00eddica del infante en un t\u00e9rmino no &nbsp;superior a dos (2) meses, contados a partir del d\u00eda siguiente &nbsp;a la radicaci\u00f3n del proceso, so pena de que se promoviera &nbsp;investigaci\u00f3n disciplinaria en su contra. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;la sentencia censurada data del 25 de septiembre de 2020, es decir &nbsp;que transcurrieron casi dos a\u00f1os a partir del 7 de noviembre &nbsp;de 2018, fecha en la cual la autoridad administrativa tuvo &nbsp;conocimiento de la presunta amenaza o vulneraci\u00f3n de los &nbsp;derechos de Mart\u00edn, sin que se hubiese definido su situaci\u00f3n &nbsp;jur\u00eddica. &nbsp;<\/p>\n<p>Ello &nbsp;era raz\u00f3n &nbsp;suficiente para que la funcionaria definiera con celeridad el asunto, &nbsp;en aras de tomar las medidas definitivas para el restablecimiento de &nbsp;los derechos del menor afectado. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;En casos como el presente, es importante rememorar que la &nbsp;responsabilidad parental en el cuidado, atenci\u00f3n y crianza de &nbsp;nuestros ni\u00f1as, ni\u00f1as y adolescentes es una condici\u00f3n &nbsp;necesaria para garantizar su adecuado desarrollo integral y, con &nbsp;ello, alcanzar el m\u00e1ximo nivel de satisfacci\u00f3n de sus &nbsp;derechos. &nbsp;<\/p>\n<p>Desde &nbsp;luego, el ejercicio de esa responsabilidad parental, en ning\u00fan &nbsp;caso puede vulnerar o poner en riesgo la integridad personal del ni\u00f1o &nbsp;o la ni\u00f1a. Por esta raz\u00f3n, les est\u00e1 vedado a los &nbsp;progenitores incurrir en conductas que constituyan maltrato infantil &nbsp;en cualquiera de sus tipolog\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>De &nbsp;manera reiterada, esta Corte ha censurado toda forma de violencia &nbsp;ejercida contra los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, al ser &nbsp;sujetos de especial protecci\u00f3n, llamando la atenci\u00f3n a &nbsp;los padres de familia, al sistema educativo, judicial, legislativo, &nbsp;ejecutivo y dem\u00e1s organismos de control, a fin de multiplicar &nbsp;esfuerzos parar prevenir y contrarrestar, oportunamente, toda &nbsp;expresi\u00f3n de crueldad y de agresi\u00f3n f\u00edsica, &nbsp;psicol\u00f3gica o sexual en contra de aqu\u00e9llos, adelantando &nbsp;acciones conducentes para garantizar el ejercicio pleno de sus &nbsp;derechos. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;prevalencia de sus prerrogativas inserta en la Constituci\u00f3n de &nbsp;1991 y en normas posteriores, proviene de su reconocimiento como &nbsp;sujetos vulnerables que reclaman de la familia, la sociedad y el &nbsp;Estado un trato diferenciado, pues, de anta\u00f1o, se les &nbsp;consider\u00f3 personas de menor categor\u00eda y, por esa v\u00eda, &nbsp;se justific\u00f3 su maltrato5. &nbsp;<\/p>\n<p>Esta &nbsp;colegiatura, en cuanto a la &nbsp;prevalencia del inter\u00e9s superior del menor, ha indicado: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Frente &nbsp;a los derechos de los menores de edad, se torna necesario recordar &nbsp;que aqu\u00e9llos reconocidos por el art\u00edculo 44 del texto &nbsp;constitucional est\u00e1n llamados a su protecci\u00f3n por la &nbsp;familia, la sociedad y el Estado, \u00abpara garantizar su &nbsp;desarrollo arm\u00f3nico e intelectual\u00bb, de ah\u00ed que &nbsp;cualquier persona pueda reclamar de la autoridad competente \u00absu &nbsp;cumplimiento y la sanci\u00f3n de los infractores\u00bb &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cHa &nbsp;previsto el art\u00edculo 9\u00b0 del C\u00f3digo de la Infancia y &nbsp;la Adolescencia que \u00aben todo acto, decisi\u00f3n o medida &nbsp;administrativa, judicial o de cualquier naturaleza que deba adoptarse &nbsp;en relaci\u00f3n con los ni\u00f1os, las ni\u00f1as y los &nbsp;adolescentes, prevalecer\u00e1n los derechos de estos\u00bb. &nbsp;Adem\u00e1s, en raz\u00f3n del inter\u00e9s superior del menor, &nbsp;todas las personas se encuentran obligadas a garantizar su &nbsp;\u00absatisfacci\u00f3n integral y simult\u00e1nea\u00bb &nbsp;(\u2026)\u201d6. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte Constitucional, al realizar el respectivo control de &nbsp;convencionalidad en un asunto donde se discut\u00edan las garant\u00edas &nbsp;sustanciales de los infantes, expuso: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]l &nbsp;principio del inter\u00e9s superior del menor opera como el &nbsp;criterio orientador de la interpretaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n &nbsp;de las normas de protecci\u00f3n de la infancia que hacen parte del &nbsp;bloque de constitucionalidad y del C\u00f3digo de la Infancia y la &nbsp;Adolescencia. Tambi\u00e9n lo ha reconocido as\u00ed la Corte &nbsp;Interamericana de Derechos Humanos, al afirmar: \u201c[e]ste &nbsp;principio regulador de la normativa de los derechos del ni\u00f1o &nbsp;se funda en la dignidad misma del ser humano, en las caracter\u00edsticas &nbsp;propias de los ni\u00f1os, y en la necesidad de propiciar el &nbsp;desarrollo de \u00e9stos, con pleno aprovechamiento de sus &nbsp;potencialidades, as\u00ed como en la naturaleza y alcances de la &nbsp;Convenci\u00f3n sobre los Derechos del Ni\u00f1o7 &nbsp;(\u2026)\u201d8. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;el C\u00f3digo de Infancia y Adolescencia tiene como finalidad, &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp;garantizar &nbsp;a los ni\u00f1os, a las ni\u00f1as y a los adolescentes su pleno &nbsp;y armonioso desarrollo para que crezcan en el seno de la familia y de &nbsp;la comunidad, en un ambiente de felicidad, amor y comprensi\u00f3n. &nbsp;Prevalecer\u00e1 el reconocimiento a la igualdad y la dignidad &nbsp;humana, sin discriminaci\u00f3n alguna &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;en lo referente a los &nbsp;derechos &nbsp;especiales de los ni\u00f1os, las ni\u00f1as y los adolescentes, &nbsp;v\u00edctimas de delitos, la misma norma, en su art\u00edculo &nbsp;192, establece: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;un caso de similares perfiles al actual, donde la menor involucrada &nbsp;tambi\u00e9n hab\u00eda sido v\u00edctima de abuso sexual y &nbsp;acceso carnal por parte de su progenitor, esta Sala, recientemente, &nbsp;puntualiz\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Ahora, &nbsp;el principio de corresponsabilidad, cobra especial importancia en &nbsp;escenarios de familias disfuncionales caracterizados por una &nbsp;violencia intrafamiliar sistem\u00e1tica, en donde nuestros ni\u00f1os, &nbsp;ni\u00f1as, y adolescentes, al encontrarse en condiciones de &nbsp;debilidad manifiesta, son sometidos a diferentes tipos de maltrato &nbsp;que causan graves afectaciones en su desarrollo psicoafectivo, todo &nbsp;lo cual, sin la intervenci\u00f3n oportuna de la sociedad y el &nbsp;Estado en el restablecimiento de sus derechos, abona el terreno para &nbsp;la descomposici\u00f3n familiar y social\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSeg\u00fan &nbsp;la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud &#8211; OMS, el maltrato &nbsp;infantil incluye la violencia f\u00edsica y emocional, el abuso &nbsp;sexual, &nbsp;la desatenci\u00f3n y el tratamiento negligente de los ni\u00f1os, &nbsp;as\u00ed como su explotaci\u00f3n con fines comerciales o de otro &nbsp;tipo9. &nbsp;(\u2026) &nbsp; El &nbsp;abuso &nbsp;sexual, &nbsp;es quiz\u00e1 la tipolog\u00eda de maltrato infantil que lesiona &nbsp;en mayor medida la integridad y dignidad de nuestros ni\u00f1os\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPara &nbsp;la OMS, &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp;El abuso &nbsp;sexual &nbsp;puede definirse como la participaci\u00f3n de un ni\u00f1o en &nbsp;actividades sexuales que no comprende plenamente, en las que no puede &nbsp;consentir con conocimiento de causa o para las que no est\u00e1 &nbsp;suficientemente desarrollado, o que transgreden leyes o tab\u00faes &nbsp;sociales. Los ni\u00f1os pueden ser objeto de abusos sexuales por &nbsp;parte de adultos o de otros ni\u00f1os que, o en raz\u00f3n de su &nbsp;edad o de su estado de desarrollo, est\u00e9n en una situaci\u00f3n &nbsp;de responsabilidad, confianza o poder en relaci\u00f3n con su &nbsp;v\u00edctima (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;estos eventos, tanto las autoridades p\u00fablicas como los &nbsp;particulares, est\u00e1n en la obligaci\u00f3n de identificar &nbsp;factores de riesgo a los cuales puedan verse expuestos nuestros &nbsp;peque\u00f1os, en aras de brindar una intervenci\u00f3n oportuna, &nbsp;en la protecci\u00f3n de sus derechos, antes de que los traumas en &nbsp;su desarrollo sean irreversibles (\u2026)\u201d10 &nbsp;(negrillas fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Ese &nbsp;resguardo irrestricto a la prevalencia del inter\u00e9s superior &nbsp;del menor, y ese llamamiento a la corresponsabilidad de la familia, &nbsp;la sociedad y el Estado en el amparo de los ni\u00f1os, ni\u00f1as &nbsp;y adolescentes v\u00edctimas de abuso sexual, necesariamente &nbsp;compele a los jueces, como actores principales en la tutela judicial &nbsp;efectiva de los derechos de aqu\u00e9llos. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa tarea, &nbsp;la protecci\u00f3n de los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes &nbsp;frente a \u201criesgos &nbsp;prohibidos\u201d, &nbsp;constituye uno de los criterios jur\u00eddicos generales que deben &nbsp;observar los funcionarios administrativos y los jueces para &nbsp;materializar el car\u00e1cter prevalente de los derechos de &nbsp;nuestros ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, ampar\u00e1ndolos &nbsp;de todo tipo de situaciones que, eventualmente, puedan constituir &nbsp;amenazas para su bienestar. En &nbsp;especial, trat\u00e1ndose &nbsp;de menores de temprana edad, pues cualquier decisi\u00f3n que no &nbsp;atienda a sus intereses y derechos, puede afectar de manera &nbsp;definitiva e irremediable su proceso de desarrollo, lo cual obliga a &nbsp;los funcionarios a tener mayor diligencia y rigor en el an\u00e1lisis &nbsp;integral del caso en concreto. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sentencia T-397 de 2004, el Alto Tribunal Constitucional redefini\u00f3 &nbsp;los criterios jur\u00eddicos generales a los cuales debe acudirse, &nbsp;para adoptar cualquier decisi\u00f3n en casos como el presente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;(1) &nbsp;la garant\u00eda del desarrollo integral del ni\u00f1o, ni\u00f1a &nbsp;o adolescente; (2) la preservaci\u00f3n de las condiciones &nbsp;necesarias para el pleno ejercicio de los derechos fundamentales del &nbsp;ni\u00f1o, ni\u00f1a o adolescente; (3) &nbsp;la protecci\u00f3n del ni\u00f1o, ni\u00f1a o adolescente &nbsp;frente a riesgos prohibidos; &nbsp;(4) el equilibrio con los derechos de los parientes, biol\u00f3gicos &nbsp;o no, sobre la base de la prevalencia de los derechos del ni\u00f1o, &nbsp;ni\u00f1a o adolescente; y (5) la necesidad de evitar cambios &nbsp;desfavorables en las condiciones presentes del ni\u00f1o, ni\u00f1a &nbsp;o adolescente involucrado &nbsp;(\u2026)\u201d (\u00e9nfasis de la Sala). &nbsp;<\/p>\n<p>Aunado &nbsp;a lo anterior, las autoridades administrativas y judiciales, deben &nbsp;brindar el acompa\u00f1amiento institucional adecuado en el &nbsp;recepcionamiento de entrevistas y declaraciones de los ni\u00f1os, &nbsp;ni\u00f1as y adolescentes. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la legislaci\u00f3n nacional, el art\u00edculo 150 del C\u00f3digo &nbsp;de Infancia y Adolescencia, establece: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Art\u00edculo 150. &nbsp;Pr\u00e1ctica de testimonios. Los ni\u00f1os, las ni\u00f1as y &nbsp;los adolescentes podr\u00e1n ser citados como testigos en los &nbsp;procesos penales que se adelanten contra los adultos. Sus &nbsp;declaraciones solo las podr\u00e1 tomar el Defensor de Familia con &nbsp;cuestionario enviado previamente por el fiscal o el juez. El defensor &nbsp;s\u00f3lo formular\u00e1 las preguntas que no sean contrarias a &nbsp;su inter\u00e9s superior. &nbsp;<\/p>\n<p>Excepcionalmente, &nbsp;el juez podr\u00e1 intervenir en el interrogatorio del ni\u00f1o, &nbsp;la ni\u00f1a o el adolescente para conseguir que este responda a la &nbsp;pregunta que se le ha formulado o que lo haga de manera clara y &nbsp;precisa. Dicho interrogatorio se llevar\u00e1 a cabo fuera del &nbsp;recinto de la audiencia y en presencia del Defensor de Familia, &nbsp;siempre respetando sus derechos prevalentes. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mismo procedimiento se adoptar\u00e1 para las declaraciones y &nbsp;entrevistas que deban ser rendidas ante la Polic\u00eda Judicial y &nbsp;la Fiscal\u00eda durante las etapas de indagaci\u00f3n o &nbsp;investigaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;discreci\u00f3n del juez, los testimonios podr\u00e1n practicarse &nbsp;a trav\u00e9s de comunicaci\u00f3n de audio video, caso en el &nbsp;cual no ser\u00e1 necesaria la presencia f\u00edsica del ni\u00f1o, &nbsp;la ni\u00f1a o el adolescente (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;el canon 193 ib\u00eddem, &nbsp;fija los criterios para el desarrollo de procesos penales en los &nbsp;cuales son v\u00edctimas los ni\u00f1os, las ni\u00f1as y los &nbsp;adolescentes, entre los cuales se\u00f1ala que &nbsp;la autoridad judicial: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;7. &nbsp;Pondr\u00e1 &nbsp;especial atenci\u00f3n para que en todas las diligencias en que &nbsp;intervengan ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes v\u00edctimas &nbsp;de delitos se les tenga en cuenta su opini\u00f3n, su calidad de &nbsp;ni\u00f1os, se les respete su dignidad, intimidad y dem\u00e1s &nbsp;derechos consagrados en esta ley. Igualmente &nbsp;velar\u00e1 porque no se les estigmatice, ni se les generen nuevos &nbsp;da\u00f1os con el desarrollo de proceso judicial de los &nbsp;responsables\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c12. &nbsp;En los casos en que un ni\u00f1o ni\u00f1a o adolescente deba &nbsp;rendir testimonio deber\u00e1 estar acompa\u00f1ado de autoridad &nbsp;especializada o por un psic\u00f3logo, de acuerdo con las &nbsp;exigencias contempladas en la presente ley. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c13. &nbsp;En las diligencias en que deba intervenir un ni\u00f1o, ni\u00f1a &nbsp;o adolescente, la autoridad judicial se asegurar\u00e1 de que est\u00e9 &nbsp;libre de presiones o intimidaciones (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;otra parte, la Ley 1652 de 2013, \u201cpor &nbsp;medio de la cual se dictan disposiciones acerca de la entrevista y el &nbsp;testimonio en procesos penales de ni\u00f1os, ni\u00f1as y &nbsp;adolescentes v\u00edctimas de delitos contra la libertad, &nbsp;integridad y formaci\u00f3n sexuales\u201d, &nbsp;adiciona el art\u00edculo 206 A al C\u00f3digo Penal, definiendo &nbsp;reglas espec\u00edficas para dicho procedimiento, as\u00ed: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;cuando &nbsp;la v\u00edctima dentro de un proceso por los delitos tipificados en &nbsp;el T\u00edtulo IV del C\u00f3digo Penal, al igual que en los &nbsp;art\u00edculos 138, 139, 141, 188a, 188c, 188d, del mismo c\u00f3digo &nbsp;sea una persona menor de edad, se llevar\u00e1 a cabo una &nbsp;entrevista grabada o fijada por cualquier medio audiovisual o t\u00e9cnico &nbsp;en los t\u00e9rminos del numeral 1 del art\u00edculo 146 de la &nbsp;Ley 906 de 2004, para cuyos casos se seguir\u00e1 el siguiente &nbsp;procedimiento: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cd) &nbsp;La entrevista forense de ni\u00f1os, ni\u00f1as o adolescentes &nbsp;v\u00edctimas de violencia sexual ser\u00e1 realizada por &nbsp;personal del Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n de la &nbsp;Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, entrenado en entrevista &nbsp;forense en ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, previa revisi\u00f3n &nbsp;del cuestionario por parte del Defensor de Familia, sin perjuicio de &nbsp;su presencia en la diligencia &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;caso de no contar con los profesionales aqu\u00ed referenciados, a &nbsp;la autoridad competente le corresponde adelantar las gestiones &nbsp;pertinentes para asegurar la intervenci\u00f3n de un entrevistador &nbsp;especializado. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLas &nbsp;entidades competentes tendr\u00e1n el plazo de un a\u00f1o, para &nbsp;entrenar al personal en entrevista forense. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;la pr\u00e1ctica de la diligencia el menor podr\u00e1 estar &nbsp;acompa\u00f1ado, por su representante legal o por un pariente mayor &nbsp;de edad. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201ce) &nbsp;La entrevista forense se llevar\u00e1 a cabo en una C\u00e1mara &nbsp;de Gesell o en un espacio f\u00edsico acondicionado con los &nbsp;implementos adecuados a la edad y etapa evolutiva de la v\u00edctima &nbsp;y ser\u00e1 grabado o fijado en medio audiovisual o en su defecto &nbsp;en medio t\u00e9cnico o escrito. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cf) &nbsp;El personal entrenado en entrevista forense, presentar\u00e1 un &nbsp;informe detallado de la entrevista realizada. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEste &nbsp;primer informe deber\u00e1 cumplir con los requisitos establecidos &nbsp;en el art\u00edculo 209 de este c\u00f3digo y concordantes, en lo &nbsp;que le sea aplicable. El &nbsp;profesional podr\u00e1 ser citado a rendir testimonio sobre la &nbsp;entrevista y el informe realizado. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPAR\u00c1GRAFO &nbsp;1o. En &nbsp;atenci\u00f3n a la protecci\u00f3n de la dignidad de los ni\u00f1os, &nbsp;ni\u00f1as y adolescentes v\u00edctimas de delitos sexuales, la &nbsp;entrevista forense ser\u00e1 un elemento material probatorio al &nbsp;cual se acceda siempre y cuando sea estrictamente necesario y no &nbsp;afecte los derechos de la v\u00edctima menor de edad, &nbsp;lo anterior en aplicaci\u00f3n de los criterios del art\u00edculo &nbsp;27 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPAR\u00c1GRAFO &nbsp;2o. Durante &nbsp;la etapa de indagaci\u00f3n e investigaci\u00f3n, el ni\u00f1o, &nbsp;ni\u00f1a o adolescente v\u00edctima de los delitos contra la &nbsp;libertad, integridad y formaci\u00f3n sexual, &nbsp;tipificados en el T\u00edtulo IV del C\u00f3digo Penal, al igual &nbsp;que en los art\u00edculos 138, 139, 141, 188a, 188c, 188d, del &nbsp;mismo C\u00f3digo, ser\u00e1 &nbsp;entrevistado preferiblemente por una sola vez. De manera excepcional &nbsp;podr\u00e1 realizarse una segunda entrevista, teniendo en cuenta en &nbsp;todo caso el inter\u00e9s superior del ni\u00f1o, ni\u00f1a o &nbsp;adolescente &nbsp;(\u2026)\u201d (subrayas fuera de texto). &nbsp;<\/p>\n<p>Las &nbsp;anteriores normas se acompasan con lo establecido en el art\u00edculo &nbsp;8\u00ba del Protocolo Facultativo de la Convenci\u00f3n sobre los &nbsp;Derechos del Ni\u00f1o, relativo a la venta de ni\u00f1os, la &nbsp;prostituci\u00f3n infantil y la utilizaci\u00f3n de ni\u00f1os &nbsp;en la pornograf\u00eda, en donde se impone a los Estados partes &nbsp;adoptar medidas tendientes a \u201creconocer &nbsp;la vulnerabilidad de los ni\u00f1os v\u00edctimas y adaptar los &nbsp;procedimientos de forma que se reconozcan sus necesidades especiales, &nbsp;incluidas las necesidades especiales para declarar como testigos &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;el papel de las autoridades judiciales en la recepci\u00f3n de &nbsp;testimonios de menores v\u00edctimas de delitos, la Corte &nbsp;Constitucional ha se\u00f1alado que aqu\u00e9llos deben acatar en &nbsp;forma estricta los criterios que regulan estos procedimientos, en &nbsp;especial, en aras de evitar una doble victimizaci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[L]a &nbsp;participaci\u00f3n de menores en el proceso penal est\u00e1 &nbsp;subordinada al cumplimiento de reglas estrictas y medidas espec\u00edficas &nbsp;de protecci\u00f3n. En especial, cuando la ni\u00f1a, ni\u00f1o &nbsp;o adolescente es la presunta v\u00edctima del hecho delictual, &nbsp;estas &nbsp;medidas se refuerzan para evitar su doble victimizaci\u00f3n. &nbsp;Entre ellas, el ordenamiento rodea al menor, en la diligencia que lo &nbsp;involucra, de especiales garant\u00edas, como el acompa\u00f1amiento &nbsp;de familiares y profesionales especializados, o la adecuaci\u00f3n &nbsp;del lugar donde se realice, de tal modo que la prueba testimonial &nbsp;pueda ser llevada al juez de conocimiento en la audiencia de juicio &nbsp;oral, minimizando sus efectos negativos. Pero de manera particular, &nbsp;debe destacarse que, de conformidad con las medidas de protecci\u00f3n &nbsp;establecidas en el art\u00edculo 193 del C\u00f3digo de la &nbsp;Infancia y la Adolescencia, \u201cen todas las diligencias en que &nbsp;intervengan ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes v\u00edctimas &nbsp;de delitos se les tenga en cuenta su opini\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPor &nbsp;lo tanto, la autoridad judicial est\u00e1 vinculada por las reglas &nbsp;procesales que protegen a los menores y le corresponde realizar un &nbsp;an\u00e1lisis en los anteriores t\u00e9rminos sobre la posible &nbsp;afectaci\u00f3n que le pueda generar la pr\u00e1ctica probatoria, &nbsp;lo cual obedece a un examen caso a caso de las garant\u00edas que &nbsp;el proceso ofrece a los &nbsp;ni\u00f1os y ni\u00f1as a la hora de &nbsp;rendir testimonios, y de las circunstancias individuales del menor en &nbsp;raz\u00f3n a la valoraci\u00f3n profesional de su estado &nbsp;psicol\u00f3gico y su opini\u00f3n respecto la realizaci\u00f3n &nbsp;de diligencia procesal. Lo que en \u00faltimas puede concluir en la &nbsp;decisi\u00f3n de practicar el testimonio, adoptar medidas &nbsp;espec\u00edficas o prescindir del mismo (\u2026)\u201d11. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;su parte, la Corte Interamericana de Derechos Humanos &nbsp;ha destacado la importancia de la protecci\u00f3n de los ni\u00f1os, &nbsp;ni\u00f1as y adolescentes en el curso de los procesos judiciales, &nbsp;se\u00f1alando que, en todo caso, debe primar su inter\u00e9s &nbsp;superior y relievando la necesidad de que los interrogatorios o &nbsp;entrevistas a \u00e9stos practicados sean m\u00ednimos, con el &nbsp;objeto de evitar un impacto psicol\u00f3gico traum\u00e1tico en &nbsp;ellos. &nbsp;<\/p>\n<p>En el punto, &nbsp;precisa: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;las &nbsp;intervenciones de las ni\u00f1as y ni\u00f1os dentro de los &nbsp;procesos judiciales como testigos o v\u00edctimas deben &nbsp;ser m\u00ednimas &nbsp;y con todos los cuidados y precauciones acordes a su condici\u00f3n. &nbsp;Ello implica que deben estar acompa\u00f1ados por profesionales y &nbsp;no pueden ser expuestos a interrogatorios hostiles que provoquen una &nbsp;nueva victimizaci\u00f3n (\u2026)\u201d12. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Conforme las consideraciones expuestas y revisada la sentencia &nbsp;anticipada cuestionada, tampoco se observan los defectos f\u00e1cticos &nbsp;enrostrados. &nbsp;<\/p>\n<p>Obs\u00e9rvese, &nbsp;en la providencia censurada la juez refiri\u00f3 que, atendiendo al &nbsp;dictamen emitido por el Instituto Nacional de Medicina Legal y &nbsp;Ciencias Forenses, no exist\u00eda duda de que Mart\u00edn fue &nbsp;sometido a actos sexuales abusivos que le generaron lesiones f\u00edsicas &nbsp;serias: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) &nbsp;no &nbsp;cabe duda de que el menor tiene garantizados la mayor\u00eda de sus &nbsp;derechos en el hogar con su madre, sin embargo, es claro que sufri\u00f3 &nbsp;unos tocamientos sexuales abusivos que desencadenaron en una ocasi\u00f3n &nbsp;en una afectaci\u00f3n &nbsp;de su \u201c\u2026Ano de forma irregular &nbsp;normot\u00f3nico, con eritema generalizado perianal conc\u00e9ntrico, &nbsp;con edema generalizado perianal conc\u00e9ntrico, borramiento de &nbsp;pliegues anales por edema al momento &nbsp;de la valoraci\u00f3n medicolegal&#8230;\u201d seg\u00fan se &nbsp;desprende del informe &nbsp;del INML y CF del 8 de noviembre de 2018 (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Y, &nbsp;frente a la presunta responsabilidad del aqu\u00ed accionante en la &nbsp;perpetraci\u00f3n de dicha conducta, dio cr\u00e9dito al relato &nbsp;de Mart\u00edn en la entrevista que le fue practicada por &nbsp;profesionales especializados en el \u00e1rea de atenci\u00f3n a &nbsp;infantes v\u00edctimas de violencia sexual. Sobre el particular, &nbsp;anot\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;asimismo seg\u00fan las pruebas especializadas que en la materia se &nbsp;han practicado al menor hasta el momento en FAN (RELATO DEL MISMO &nbsp;MENOR), se ha llevado a la convicci\u00f3n al Despacho de que la &nbsp;persona con la cual se ha generado estos tocamientos sexuales &nbsp;abusivos con el menor, ha &nbsp;sido su padre al expresarse por el menor que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;terapeuta le pregunta si conoce a una persona mala, Mart\u00edn &nbsp;refiere \u201csi, a mi pap\u00e1, la terapeuta le pregunta porque &nbsp;es &nbsp;malo &nbsp;el pap\u00e1 y Mart\u00edn le responde \u201cporque me pega con &nbsp;la mano y no quiero estar con mi pap\u00e1 \u00e9l es grosero\u201d. &nbsp;La psic\u00f3loga le pregunta a Mart\u00edn c\u00f3mo se &nbsp;comporta el padre &nbsp;para pensar que es grosero. Mart\u00edn se queda callado, propone &nbsp;cambiar de actividad y evita contacto visual con la terapeuta. El &nbsp;ni\u00f1o se muestra inc\u00f3modo cuando se &nbsp;realiza la pregunta relacionada al padre (\u2026) \u201cQuiero &nbsp;contarle algo, mi pap\u00e1 es malo, me chuza con el dedito.\u201d &nbsp;La terapeuta le pregunta a Mart\u00edn en que parte del cuerpo lo &nbsp;chuza con el dedo. Mart\u00edn con el dedo \u00edndice se\u00f1ala &nbsp;la nalga. La terapeuta le presta un Kent de la Barbie y le dice que &nbsp;le muestre con ese mu\u00f1eco como lo chuza, Mart\u00edn chuza &nbsp;la nalga de Kent refiriendo \u201cas\u00ed me chuza mi pap\u00e1\u201d. &nbsp;La terapeuta le pregunta &nbsp;al ni\u00f1o &nbsp;que siente cuando lo chuza el pap\u00e1, el ni\u00f1o refiere &nbsp;\u201cpopo\u201d (\u2026) \u201cyo so\u00f1\u00e9 que mi &nbsp;pap\u00e1 me llevaba a la casa de \u00e9l y yo llore mucho, yo no &nbsp;quiero estar con mi pap\u00e1, es malo\u201d. En &nbsp;la sesi\u00f3n la terapeuta le pregunta al ni\u00f1o que persona &nbsp;de la familia lo cuida y lo protege &nbsp;y no le hace da\u00f1o, el ni\u00f1o refiere \u201cmi mam\u00e1\u201d. &nbsp;(\u2026) \u201cmi pap\u00e1 es malo\u201d (\u2026) es &nbsp;grosero, me pega y me hace con el dedito en el anito as\u00ed\u201d, &nbsp;el ni\u00f1o en ese momento se iba &nbsp;a quitar el pantal\u00f3n para mostrar como el pap\u00e1 le hac\u00eda &nbsp;con el dedo en el &nbsp;ano. (\u2026) \u201cduro, duro\u201d \u201cas\u00ed me hace mi &nbsp;pap\u00e1 con el dedito en el anito\u2026\u201d, seg\u00fan &nbsp;informe que obra a &nbsp;folio 387 presentado por la psic\u00f3loga Erika Garc\u00eda. &nbsp;(&#8230;) &nbsp;Cabe resaltar, que las entrevistas del menor han sido repetitivas y &nbsp;consistentes, y fueron rendidas ante profesionales en temas de la &nbsp;integridad sexual de menores (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Ha &nbsp;de recordarse, adem\u00e1s, que la apreciaci\u00f3n de las &nbsp;probanzas se caracteriza por ser un acto aut\u00f3nomo del juez &nbsp;natural, en el marco de la sana cr\u00edtica, por lo cual &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) &nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia &nbsp;(\u2026)\u2019, &nbsp;condiciones que no se vislumbran en el caso concreto (\u2026)\u201d13. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;las razones expuestas, se negar\u00e1 la concesi\u00f3n del &nbsp;amparo, pues no se encuentra m\u00e9rito para cuestionar el &nbsp;proceder de la juez confutada. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;Siguiendo los &nbsp;derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos14 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la injerencia de esta Corte para declarar inconvencional &nbsp;la actuaci\u00f3n refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 196915, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d16, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>6.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio17. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>6.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados \u2013incluido Colombia-18, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales19; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas20. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;Por lo discurrido, se &nbsp;ratificar\u00e1 la providencia examinada. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por &nbsp;autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;CONFIRMAR &nbsp;la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada, por las razones &nbsp;expresadas en esta decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica, &nbsp;a todos los interesados y rem\u00edtase oportunamente el expediente &nbsp;a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA &nbsp;RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Antes de entrar al estudio de fondo del asunto, esta Sala considera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;necesario tomar oficiosamente medidas para proteger la intimidad de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los ni\u00f1os en pro de quienes se inco\u00f3 esta acci\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de manera que ser\u00e1n elaborados dos textos de esta sentencia, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de id\u00e9ntico tenor, solo que, en uno de ellos, el cual ser\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;divulgado y consultado libremente, ser\u00e1n cambiados sus &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;nombres y cualquier otro dato que pudiere conducir a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;identificaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art\u00edculo 100. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026) En &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;todo caso, la definici\u00f3n de la situaci\u00f3n jur\u00eddica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;deber\u00e1 resolverse declarando en vulneraci\u00f3n de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derechos o adoptabilidad al ni\u00f1o, ni\u00f1a y adolescente, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dentro de los seis (6) meses siguientes, contados a partir del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;conocimiento de la presunta amenaza o vulneraci\u00f3n de los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;derechos del menor de edad, t\u00e9rmino que ser\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;improrrogable y no podr\u00e1 extenderse ni por actuaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de autoridad administrativa o judicial. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Vencido &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el t\u00e9rmino para fallar o para resolver el recurso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de reposici\u00f3n sin haberse emitido la decisi\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;correspondiente, la autoridad administrativa perder\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;competencia para seguir conociendo del asunto y remitir\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dentro de los tres (3) d\u00edas siguientes el expediente al juez &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de familia para que resuelva el recurso o defina la situaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jur\u00eddica del ni\u00f1o, ni\u00f1a o adolescente en un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;t\u00e9rmino m\u00e1ximo de dos (2) meses. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el juez reciba el expediente deber\u00e1 informarlo a la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Procuradur\u00eda General de la Naci\u00f3n para que se promueva &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la investigaci\u00f3n disciplinaria a que haya lugar. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;juez resolver\u00e1 en &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;un t\u00e9rmino no superior a dos (2) meses, contados a partir del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;d\u00eda siguiente a la radicaci\u00f3n del proceso, so pena que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se promueva la investigaci\u00f3n disciplinaria a que haya lugar. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;juez resolver\u00e1 en un t\u00e9rmino no superior a dos (2) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;meses, contados a partir del d\u00eda siguiente a la radicaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del proceso, so pena que se promueva la investigaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;disciplinaria a que haya lugar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 22 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de febrero de 2010, exp. 00312-01; reiterada el 20 de marzo de 2013, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;exp, 00051-01; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y el 17 de septiembre de 2013, exp. 1700122130002013-00211-01, entre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;otras. &nbsp;<\/p>\n<p>4 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC, Rad. n\u00b0 4700122130002020-00006-01. &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional, sentencia C-371 de 1994, Salvamento de Voto: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c(\u2026) [E]l &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Constituyente del 91, tom\u00f3 en consideraci\u00f3n un &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;problema que estaba clamando por respuestas urgentes que se hab\u00edan &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;diferido injustificadamente durante mucho tiempo; los ni\u00f1os &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;como sujetos pasivos (particularmente indefensos) no s\u00f3lo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la violencia generalizada que viene agobiando a Colombia, sino de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una particularizada y especialmente peligrosa: la originada en la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;propia familia. Es justo reconocer que normas anteriores de rango &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;legislativo entre las cuales es preciso destacar el Decreto 2737 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1989 (C\u00f3digo del Menor), se hab\u00edan ocupado en detalle &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de regular la protecci\u00f3n del ni\u00f1o. Pero era necesario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;que la preocupaci\u00f3n pasara a primer plano, y el propio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;constituyente sentara pautas inequ\u00edvocas acerca de la manera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;particularmente considerada como debe tratarse a la poblaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;infantil, no s\u00f3lo por su d\u00e9bil condici\u00f3n sino &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por el hecho incontrovertible de que de su suerte pende la suerte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del pa\u00eds &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC7597 de 9 de junio de 2016, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;08001-22-13-000-2016-00020-01. &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Interamericana de Derechos Humanos, opini\u00f3n consultiva &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;OC-17\/2002, p\u00e1rr. 56. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional. Sentencia T-557 de 2011. &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;OMS, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cPrevenci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del maltrato infantil: Qu\u00e9 hacer y c\u00f3mo obtener &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;evidencias\u201d, 2009, consultado &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;el 20\/11\/2019 siendo las 8:56 am., &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<A HRef=\"https:\/\/apps.who.int\/iris\/bitstream\/handle\/10665\/44228\/9789243594361_spa.pdf?sequence=1.  \">https:\/\/apps.who.int\/iris\/bitstream\/handle\/10665\/44228\/9789243594361_spa.pdf?sequence=1.  <\/A><\/p>\n<p>10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC15743-2019, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Radicaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;n.\u00b0 2019-00519-01. &nbsp;<\/p>\n<p>11 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Constitucional, Sentencia T-116 de 2017. &nbsp;<\/p>\n<p>12Cita &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;la Opini\u00f3n Consultiva OC-1708 del 28 de agosto de 2002. Serie &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A No. 17, p\u00e1rrafo 102. &nbsp;<\/p>\n<p>13 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>14 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre de 1969 y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>15 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>16 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>17 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>19 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>20 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC1356-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;Ponente &nbsp; STC1356-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 05001-22-10-000-2020-00195-01 &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. 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