{"id":53521,"date":"2024-05-17T20:40:38","date_gmt":"2024-05-17T20:40:38","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc1388-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:38","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:38","slug":"stc1388-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc1388-2021\/","title":{"rendered":"STC1388 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC1388-2021 <\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC1388-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-22-03-000-2020-01836-01 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diecisiete de febrero de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;dieciocho (18) de febrero de &nbsp;dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;la impugnaci\u00f3n interpuesta a &nbsp;la sentencia de 9 &nbsp;de diciembre &nbsp;de 2020, &nbsp;proferida &nbsp;por la Sala &nbsp;Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de esta ciudad, &nbsp;dentro de la salvaguarda promovida por Seguros Bol\u00edvar S.A. al &nbsp;Juzgado Treinta y Cinco Civil del Circuito de Bogot\u00e1, con &nbsp;ocasi\u00f3n del juicio declarativo con radicado n\u00b02018-00813-01, &nbsp;incoado por Luz Stella Ferro Garay contra la gestora. &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La &nbsp;reclamante implora &nbsp;la &nbsp;protecci\u00f3n de sus prerrogativas al debido proceso y acceso a &nbsp;la administraci\u00f3n de justicia, presuntamente violentadas por &nbsp;la autoridad accionada. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del escrito inaugural y la revisi\u00f3n de las pruebas, la &nbsp;causa &nbsp;petendi &nbsp;permite &nbsp;la siguiente s\u00edntesis: &nbsp;<\/p>\n<p>Luz &nbsp;Stella Ferro Garay acudi\u00f3 a una cita m\u00e9dica el 9 julio &nbsp;de 2015, en &nbsp;donde le ordenaron varios ex\u00e1menes, &nbsp;entre ellos, ecograf\u00eda y resonancia de mama. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;21 de julio postrero, &nbsp;Ferro Garay adquiri\u00f3 un seguro en donde ella ser\u00eda la &nbsp;beneficiaria, en caso de una lesi\u00f3n org\u00e1nica que &nbsp;afectara su salud de manera total y permanente; el Banco Davivienda &nbsp;S.A. el tomador; y la aqu\u00ed impulsora, la aseguradora. &nbsp;<\/p>\n<p>Luz &nbsp;Stella fue diagnosticada &nbsp;con \u201cc\u00e1ncer &nbsp;de seno\u201d &nbsp;el 3 de agosto postrero y se estableci\u00f3 que la p\u00e9rdida &nbsp;de su capacidad laboral en 66%, se estructur\u00f3 el 5 de agosto &nbsp;ulterior. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tal motivo, el 12 de julio de 2016, aqu\u00e9lla reclam\u00f3 a &nbsp;la tutelante el pago del riesgo garantizado; no obstante, \u00e9sta &nbsp;se neg\u00f3, pues, en su decir, Luz Stella no le inform\u00f3 &nbsp;acerca de su estado de salud al momento de suscribir el mencionado &nbsp;contrato. &nbsp;<\/p>\n<p>Ferro &nbsp;Garay demand\u00f3 a la petente ante el Juzgado Trece Civil &nbsp;Municipal de Bogot\u00e1, para exigirle el cumplimiento del negocio &nbsp;aseguraticio. &nbsp;<\/p>\n<p>Enterada &nbsp;del libelo, la quejosa formul\u00f3 &nbsp;el 14 de enero de 2019, entre otras excepciones perentorias, la &nbsp;denominada \u201creticencia &nbsp;por parte de la tomadora\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;la fase de alegatos de conclusi\u00f3n, la &nbsp;all\u00ed demandante manifest\u00f3 que dicha defensa se &nbsp;encontraba prescrita. &nbsp;<\/p>\n<p>Mediante &nbsp;sentencia de 21 de agosto de 2019, el rese\u00f1ado estrado &nbsp;municipal acogi\u00f3 las pretensiones del &nbsp;libelo introductor y, por ello, la querellante impetr\u00f3 &nbsp;apelaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;descorrer el traslado de los fundamentos de la alzada, el &nbsp;extremo actor reiter\u00f3 la prescripci\u00f3n de la renuencia &nbsp;que le enrostr\u00f3 la gestora. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;fallo de 28 de enero de 2020, el juzgado el circuito &nbsp;confutado zanj\u00f3 el recurso declarando probada la defensa de &nbsp;\u201creticencia\u201d &nbsp;enarbolada por la precursora. &nbsp;<\/p>\n<p>Ferro &nbsp;Garay entabl\u00f3 acci\u00f3n de tutela contra dicho despacho, &nbsp;se\u00f1alando que, &nbsp;en el precitado pronunciamiento, no se hizo alusi\u00f3n alguna a &nbsp;la prescripci\u00f3n por ella invocada. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el prove\u00eddo &nbsp;STC7450-2020 de 17 de septiembre de 2020, esta Sala, en sede de &nbsp;impugnaci\u00f3n, otorg\u00f3 la salvaguarda implorada y, orden\u00f3 &nbsp;definir, nuevamente, la alzada en cuesti\u00f3n, por cuanto &nbsp;advirti\u00f3 una falta de pronunciamiento, por parte del despacho &nbsp;acusado, en torno a la prescripci\u00f3n de la reticencia. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;destac\u00f3 &nbsp;que, de no presentarse esa figura extintiva, en todo caso, deb\u00edan &nbsp;ponderarse los presupuestos para declarar la nulidad relativa del &nbsp;contrato de seguro por reticencia, pues, se adujo, la misma exige &nbsp;prueba de la mala fe del tomador respecto a su estado de salud y, el &nbsp;nexo de causalidad entre esa preexistencia y la condici\u00f3n &nbsp;m\u00e9dica originaria del siniestro. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cumplimiento del rese\u00f1ado veredicto, el &nbsp;ad &nbsp;quem &nbsp;fustigado profiri\u00f3 sentencia el 25 de septiembre de 2020, en &nbsp;donde se\u00f1al\u00f3, sobre la prescripci\u00f3n bienal de la &nbsp;reticencia del contrato de seguro que, como Luz Stella Ferro Garay &nbsp;notific\u00f3 la ocurrencia del siniestro derivado de su c\u00e1ncer &nbsp;el 12 de julio de 2016, su estructuraci\u00f3n aconteci\u00f3 el &nbsp;12 de julio de 2018. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, desestim\u00f3 la excepci\u00f3n perentoria materia &nbsp;de disenso y, adem\u00e1s, refiri\u00f3 que, en &nbsp;gracia de discusi\u00f3n, no se acredit\u00f3 la ausencia mala fe &nbsp;de Ferro Garay como para endilgarle reticencia al momento de adquirir &nbsp;la p\u00f3liza controvertida y, por tanto, ratific\u00f3 el fallo &nbsp;del a &nbsp;quo, &nbsp;favorable a las pretensiones de aqu\u00e9lla. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;compa\u00f1\u00eda aqu\u00ed suplicante, asevera que el 6 de &nbsp;noviembre de 2020, dej\u00f3 a disposici\u00f3n del despacho &nbsp;recriminado $112.496.174, por &nbsp;el capital de valor asegurado y sus intereses. &nbsp;<\/p>\n<p>Para &nbsp;la &nbsp;censora, la autoridad confutada lesion\u00f3 sus garant\u00edas, &nbsp;por cuanto el estrado acusado pretermiti\u00f3 tener en cuenta que &nbsp;Ferro Garay no aleg\u00f3 la prescripci\u00f3n de la reticencia &nbsp;en la demanda ni al descorrer el traslado de la excepci\u00f3n &nbsp;donde, como demandada, propuso el aducido encubrimiento de la &nbsp;enfermedad previa a la adquisici\u00f3n de la p\u00f3liza. &nbsp;<\/p>\n<p>Asevera &nbsp;que, por tanto, al invocarse la prescripci\u00f3n luego de esa &nbsp;oportunidad1, &nbsp;Ferro Garay renunci\u00f3 a ella2, &nbsp;sin serle dable proponerla despu\u00e9s, so pena de trasgredir su &nbsp;derecho de contradicci\u00f3n, tal como sucedi\u00f3 en el caso. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;cuestiona un exceso &nbsp;del juzgado acusado respecto a la orden dada por la Sala, por cuanto, &nbsp;conforme alega, incorpor\u00f3 un argumento nuevo en relaci\u00f3n &nbsp;con la configuraci\u00f3n de la reticencia. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Solicita, por tanto, dejar sin efecto la decisi\u00f3n acusada y, &nbsp;en su lugar, fallar a su favor. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de los accionados &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;despacho encartado defendi\u00f3 la legalidad de su actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. Luz &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Stella Ferro &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Garay manifest\u00f3 que no se conculc\u00f3 prerrogativa alguna &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en la providencia atacada. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>3. Los &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;dem\u00e1s convocados guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;impugnada &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Neg\u00f3 &nbsp;el auxilio, al estimar razonada la determinaci\u00f3n cuestionada. &nbsp;<\/p>\n<p>1.3. &nbsp;La &nbsp;impugnaci\u00f3n &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;formul\u00f3 &nbsp;la firma querellante, reiterando los argumentos esbozados en la &nbsp;demanda de amparo. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;La controversia estriba en determinar si el estrado del circuito &nbsp;confutado vulner\u00f3 los derechos fundamentales de la actora, &nbsp;demandada en el ritual reprochado, al desestimar su excepci\u00f3n &nbsp;perentoria de reticencia, en virtud de la prescripci\u00f3n de esa &nbsp;defensa, aun cuando esa figura extintiva, conforme aduce, fue &nbsp;planteada tard\u00edamente por su contraparte. &nbsp;<\/p>\n<p>Igualmente, &nbsp;corresponde establecer si la afectaci\u00f3n denunciada aconteci\u00f3 &nbsp;porque el despacho fustigado abord\u00f3 el fondo de la renuencia &nbsp;atribuida a la beneficiaria del seguro a la hora de adquirirlo, &nbsp;desbordando, seg\u00fan se alega, el mandato de esta Sala en el &nbsp;fallo STC7450-2020 de 17 de septiembre de 2020. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;En la precitada sentencia, la Corte advirti\u00f3 el quebranto a &nbsp;las garant\u00edas superlativas de Luz Stella Ferro Garay por falta &nbsp;de motivaci\u00f3n de la decisi\u00f3n refutada, por cuanto el ad &nbsp;quem encausado &nbsp;declar\u00f3 probada la excepci\u00f3n de reticencia sin &nbsp;detenerse a estudiar la prescripci\u00f3n que ella propuso frente a &nbsp;ese medio defensivo. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;indic\u00f3 que, en caso de no estructurarse el decaimiento de la &nbsp;reticencia por el paso del tiempo, deb\u00eda ocuparse de ella &nbsp;atendiendo al precedente sentado en la materia. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, as\u00ed discurri\u00f3 esta Corporaci\u00f3n en el &nbsp;pronunciamiento enunciado. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[S]urge &nbsp;n\u00edtido el menoscabo endilgado, pues, como lo acot\u00f3 [Luz &nbsp;Stella Ferro Garay], &nbsp;el juzgado omiti\u00f3, &nbsp;abiertamente, &nbsp;pronunciarse sobre su r\u00e9plica al momento de controvertir la &nbsp;alzada propuesta contra el fallo de primer grado, &nbsp;manifestaci\u00f3n que, precisamente, atacaba la excepci\u00f3n &nbsp;acogida por el fallador del circuito y deb\u00eda ser objeto de &nbsp;definici\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;efecto, el despacho querellado, sin &nbsp;realizar ninguna observaci\u00f3n, en cuanto a la tempestividad de &nbsp;la defensa denominada \u201creticencia del tomador\u201d, &nbsp;que dio lugar a la declarada nulidad relativa del contrato de seguro, &nbsp;valor\u00f3 los elementos demostrativos, s\u00f3lo para destacar &nbsp;el silencio de [Ferro &nbsp;Garay], &nbsp;sobre sus padecimientos cl\u00ednicos al momento de llenar la &nbsp;\u201cdeclaraci\u00f3n de asegurabilidad\u201d, pero, se insiste, &nbsp;ninguna &nbsp;consideraci\u00f3n le mereci\u00f3 la aplicaci\u00f3n del canon &nbsp;1081 del C\u00f3digo de Comercio3, &nbsp;conforme &nbsp;a lo requerido por [aqu\u00e9lla] &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Por &nbsp;tanto, habiendo alegado la tutelante la prescripci\u00f3n de la &nbsp;\u201creticencia\u201d, incoada como excepci\u00f3n por la &nbsp;aseguradora demandada, al descorrer el traslado de la alzada &nbsp;[entablada] &nbsp;frente al fallo de primer grado -favorable a las pretensiones de &nbsp;aqu\u00e9lla-, el juzgado debi\u00f3 definir tal cuesti\u00f3n, &nbsp;pues nada justificaba su silencio sobre la oportunidad de &nbsp;presentaci\u00f3n de la rese\u00f1ada defensa, m\u00e1xime si &nbsp;termin\u00f3 acogi\u00e9ndola &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]s &nbsp;preciso acotar, el despacho censurado, al momento de acatar el &nbsp;presente pronunciamiento y, tras ocuparse de la \u201cprescripci\u00f3n\u201d &nbsp;aducida por la querellante, deber\u00e1 tener en cuenta, de ser el &nbsp;caso, los lineamientos jurisprudenciales antes citados, relativos a &nbsp;la carga probatoria aplicable a la aseguradora, all\u00ed &nbsp;demandada, en torno a la alegada reticencia o mala fe de la asegurada &nbsp;(\u2026)\u201d &nbsp;(se destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>Bajo &nbsp;ese horizonte, el estrado del circuito convocado, en sede segunda &nbsp;instancia, deb\u00eda pronunciarse sobre la procedencia de la &nbsp;prescripci\u00f3n de Luz Stella Ferro Garay, frente a la reticencia &nbsp;del contrato de seguro en cuesti\u00f3n, la cual aleg\u00f3 \u00e9sta &nbsp;al descorrer el traslado de la sustentaci\u00f3n de la apelaci\u00f3n &nbsp;formulada por la aqu\u00ed accionante, al fallo del a &nbsp;quo. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;de no configurarse la extinci\u00f3n de la nulidad relativa, ten\u00eda &nbsp;la obligaci\u00f3n de atender a los par\u00e1metros &nbsp;jurisprudenciales relacionados con la reticencia debatida. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;darle cumplimiento a lo dispuesto por la Sala en el prove\u00eddo &nbsp;STC7450-2020 de 17 de septiembre de 2020, as\u00ed discurri\u00f3 &nbsp;la autoridad enjuiciada: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[P]ara &nbsp;atender la solicitud relacionada con la r\u00e9plica al fundamento &nbsp;legal de la apelaci\u00f3n, y el objeto jur\u00eddico a analizar, &nbsp;advierte el Despacho que previo a atender lo que corresponda a la &nbsp;reticencia si opera en el caso particular, se hace necesario &nbsp;establecer si la figura de la reticencia invocada como excepci\u00f3n &nbsp;para socavar las pretensiones, estaba prescrita al momento de &nbsp;interponerse la misma\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c[S]e &nbsp;advierte que, tal como consta en la documental allegada se formaliz\u00f3 &nbsp;la reclamaci\u00f3n el d\u00eda 12 de Julio de 2016, ante la &nbsp;aseguradora [aqu\u00ed &nbsp;tutelante,] &nbsp;reclamaci\u00f3n que fue negada. Contada a partir de esa fecha esto &nbsp;es 12 de julio de 2016, se empezar\u00e1 a contar el t\u00e9rmino &nbsp;de la prescripci\u00f3n ordinaria establecida en el la norma en &nbsp;cita anteriormente, si bien es cierto la causal que da origen a la &nbsp;reticencia esto es el diagn\u00f3stico que le fue informado a la &nbsp;demandante \u201cc\u00e1ncer de seno\u201d se configuro el 3 de &nbsp;agosto de 2015, el termino prescriptivo no empezar\u00e1 a contar a &nbsp;partir de esa fecha como quiera que, es hasta el 12 de Julio de 2016, &nbsp;tal como consta en la demanda, que le fue notificada de esa &nbsp;circunstancia a la aseguradora demandada, esto es que el t\u00e9rmino &nbsp;prescriptivo de 2 a\u00f1os, o de la acci\u00f3n de declaratoria &nbsp;del contrato por nulidad prescrib\u00eda al 12 de Julio de 2018, &nbsp;ello quiere decir que para la fecha en que contest\u00f3 y propuso &nbsp;excepciones la aseguradora demandada, tanto la reticencia como la &nbsp;excepci\u00f3n instituida bajo la normativa del art. 1060 del &nbsp;c\u00f3digo de comercio, esto es el 14 de enero de 2019, (\u2026) &nbsp;ya se encontraba (sic) &nbsp;prescrita &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;la sede judicial censurada se\u00f1al\u00f3 que el c\u00f3mputo &nbsp;de prescripci\u00f3n de la reticencia iniciaba desde cuando se le &nbsp;hizo la reclamaci\u00f3n a la compa\u00f1\u00eda de seguros, es &nbsp;decir, el 28 de julio de 2016; por tanto, su configuraci\u00f3n, &nbsp;seg\u00fan el despacho, acaeci\u00f3 el 28 de julio de 2018 y, &nbsp;como la nulidad relativa del contrato, excepci\u00f3n planteada &nbsp;cuando la ac\u00e1 gestora, all\u00ed demandada, contest\u00f3 &nbsp;el libelo, ya estaba estructurada, la misma se hab\u00eda &nbsp;extinguido. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tal motivo, en el caso, teniendo en cuenta que Luz &nbsp;Stella Ferro Garay exigi\u00f3, a trav\u00e9s de una acci\u00f3n &nbsp;contractual, el pago de la p\u00f3liza, al ser la persona &nbsp;respaldada por la garant\u00eda contratada debi\u00f3 aducir en &nbsp;su libelo o, al pronunciarse sobre las excepciones de m\u00e9rito &nbsp;de la aseguradora, que la reticencia estaba prescrita. &nbsp;<\/p>\n<p>Advi\u00e9rtase, &nbsp;Ferro Garay &nbsp;no lo hizo en las rese\u00f1adas oportunidades procesales y, solo &nbsp;vino a alegar tal prescripci\u00f3n en segunda instancia, &nbsp;concretamente, en la audiencia de sustentaci\u00f3n y fallo; por &nbsp;ende, estaba precluido el momento para invocar la \u201cprescripci\u00f3n &nbsp;de la reticencia\u201d, &nbsp;aspecto que deb\u00eda ser dilucidado por el estrado reprochado, &nbsp;pues, esa figura, al ser una instituci\u00f3n sustantiva &nbsp;relacionada con el tiempo, tiene l\u00edmites bien definidos para &nbsp;proponerla y, refutarla. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Corte observa necesario precisar, en materia de nulidad relativa del &nbsp;contrato de seguro, por reticencia, a partir de cu\u00e1ndo inicia &nbsp;el c\u00f3mputo de prescripci\u00f3n y, procesalmente, cu\u00e1l &nbsp;es el momento id\u00f3neo para enarbolar esa figura extintiva por &nbsp;v\u00eda de acci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;prescripci\u00f3n de la nulidad relativa del contrato de seguro por &nbsp;reticencia es ordinaria, por dos (2) a\u00f1os y, se corre a partir &nbsp;del momento en el cual el asegurado le pone en conocimiento al &nbsp;asegurador la ocurrencia del siniestro o, cuando \u00e9ste debi\u00f3 &nbsp;saber de ello. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;cuanto a la extraordinaria, su c\u00f3mputo comienza desde el &nbsp;perfeccionamiento de la convenci\u00f3n aseguraticia y, es de cinco &nbsp;(5) a\u00f1os. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;lo aducido, la Sala estableci\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;consecuencia, &nbsp;la &nbsp;prescripci\u00f3n &nbsp;ordinaria &nbsp;y &nbsp;la &nbsp;extraordinaria &nbsp;corren &nbsp;por &nbsp;igual &nbsp;contra &nbsp;todos &nbsp;los &nbsp;interesados. &nbsp;La &nbsp;ordinaria &nbsp;cuando &nbsp;ellos &nbsp;son &nbsp;personas &nbsp;capaces, &nbsp;a &nbsp;partir &nbsp;del &nbsp;momento &nbsp;en &nbsp;que &nbsp;han &nbsp;tenido &nbsp;conocimiento &nbsp;del &nbsp;siniestro &nbsp;o &nbsp;han &nbsp;podido &nbsp;conocerlo, &nbsp;y &nbsp;su &nbsp;t\u00e9rmino &nbsp;es &nbsp;de &nbsp;dos &nbsp;a\u00f1os; &nbsp;no &nbsp;corre &nbsp;contra &nbsp;el &nbsp;interesado &nbsp;cuando &nbsp;\u00e9ste &nbsp;es &nbsp;persona &nbsp;incapaz, &nbsp;seg\u00fan &nbsp;los &nbsp;art\u00edculos &nbsp;2530 y &nbsp;2541 del &nbsp;C.C., &nbsp;ni &nbsp;tampoco &nbsp;contra &nbsp;el &nbsp;que &nbsp;no &nbsp;ha &nbsp;conocido &nbsp;ni &nbsp;podido &nbsp;conocer &nbsp;el &nbsp;siniestro\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPero &nbsp;contra &nbsp;estas &nbsp;personas &nbsp;si &nbsp;corre &nbsp;la &nbsp;prescripci\u00f3n &nbsp;extraordinaria, &nbsp;a &nbsp;partir &nbsp;del &nbsp;momento &nbsp;en &nbsp;que &nbsp;nace &nbsp;el &nbsp;derecho, &nbsp;o &nbsp;sea &nbsp;desde &nbsp;la &nbsp;fecha &nbsp;del &nbsp;siniestro. &nbsp;Por &nbsp;tanto, &nbsp;las &nbsp;correspondientes &nbsp;acciones &nbsp;prescriben &nbsp;en &nbsp;contra &nbsp;del &nbsp;respectivo &nbsp;interesado &nbsp;as\u00ed: &nbsp;a) &nbsp;cuando &nbsp;se &nbsp;consuma &nbsp;el &nbsp;t\u00e9rmino &nbsp;de &nbsp;dos &nbsp;a\u00f1os &nbsp;de &nbsp;la &nbsp;prescripci\u00f3n &nbsp;ordinaria, &nbsp;a &nbsp;partir &nbsp;del &nbsp;conocimiento &nbsp;real &nbsp;o &nbsp;presunto &nbsp;del &nbsp;siniestro; &nbsp;y &nbsp;b) &nbsp;en &nbsp;todo &nbsp;caso, &nbsp;cuando &nbsp;transcurren &nbsp;cinco &nbsp;a\u00f1os &nbsp;a &nbsp;partir &nbsp;del &nbsp;siniestro, &nbsp;a &nbsp;menos &nbsp;que &nbsp;se &nbsp;haya &nbsp;consumado &nbsp;antes &nbsp;la &nbsp;prescripci\u00f3n &nbsp;ordinaria; &nbsp;la &nbsp;extraordinaria &nbsp;\u2013se &nbsp;repite- &nbsp;corre &nbsp;a\u00fan &nbsp;contra &nbsp;personas &nbsp;incapaces &nbsp;o &nbsp;aquellas &nbsp;que &nbsp;no &nbsp;tuvieron &nbsp;ni &nbsp;pudieron &nbsp;tener &nbsp;conocimiento &nbsp;del &nbsp;hecho &nbsp;que &nbsp;da &nbsp;origen &nbsp;a &nbsp;la &nbsp;acci\u00f3n\u201d &nbsp;(sent. &nbsp;de &nbsp;7 de &nbsp;julio &nbsp;de &nbsp;1977, G.J. &nbsp;CLV, &nbsp;p\u00e1g. &nbsp;139)\u00bb (CSJ SC, 3 de mayo de 2000, Exp. 5360)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;este sentido, debe entenderse que el t\u00e9rmino extraordinario de &nbsp;prescripci\u00f3n de la nulidad por reticencia o inexactitud del &nbsp;contrato de seguro, al principiar con la configuraci\u00f3n de &nbsp;tales vicios del contrato, correr\u00e1 siempre, con prescindencia &nbsp;de la fecha de conocimiento de los mismos por parte del asegurador y, &nbsp;eventualmente, operar\u00e1 incluso si \u00e9ste no lleg\u00f3 &nbsp;a conocerlos, si es que antes, claro est\u00e1, no lo hizo el &nbsp;t\u00e9rmino ordinario. As\u00ed lo ha considerado esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, al precisar que\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c[C]\u00f3mo &nbsp;en punto tocante al inicio del referido decurso, se tiene establecido &nbsp;que la &nbsp;ordinaria &nbsp;correr\u00e1 desde que se haya producido el conocimiento real o &nbsp;presunto del hecho que da base a la acci\u00f3n (el siniestro, el &nbsp;impago de la prima, el incumplimiento de la garant\u00eda, la &nbsp;floraci\u00f3n \u2013eficaz- de la reticencia o de la inexactitud &nbsp;en la declaraci\u00f3n del estado de riesgo, etc.), &nbsp;al paso que la extraordinaria, justamente por ser objetiva, correr\u00e1 &nbsp;sin consideraci\u00f3n alguna el precitado conocimiento. De all\u00ed &nbsp;que expirado el lustro, indefectiblemente, irrumpir\u00e1n los &nbsp;efectos extintivos o letales inherentes a la prescripci\u00f3n en &nbsp;comento\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cQuiere &nbsp;decir lo anterior, que al contrario de lo que acontece en un &nbsp;apreciable n\u00famero de naciones, el legislador colombiano, ex &nbsp;profeso, le dio carta de ciudadan\u00eda a una prescripci\u00f3n &nbsp;(la extraordinaria) fundada en razonamientos absolutamente objetivos, &nbsp;haciendo, para el efecto, tabla rasa de aquel acerado y pot\u00edsimo &nbsp;axioma de raigambre romana, conforme al cual \u201ccontra quien no &nbsp;puede ejercitar una acci\u00f3n no corre la prescripci\u00f3n\u201d &nbsp;(contra non valentem agere, non currit praescriptio), tambi\u00e9n &nbsp;conocido a trav\u00e9s del enunciado jur\u00eddico: \u201cla &nbsp;acci\u00f3n que no ha nacido, no puede prescribir\u201d (actionis &nbsp;nondm natae, non praescribitur), postulado \u00e9ste que tiene como &nbsp;plausible cometido el garantizar que el t\u00e9rmino respectivo se &nbsp;inicie a partir de que la acci\u00f3n, siendo cognoscible por parte &nbsp;del interesado, pudo ser ejercida, eliminando por tanto, de ra\u00edz, &nbsp;la posibilidad de que una acci\u00f3n prescriba sin que el &nbsp;interesado, incluso, se haya enterado de su previa existencia. Como &nbsp;lo expresa M. Planiol, no ser\u00eda consecuente, desde esta &nbsp;perspectiva, \u201c\u2026que el derecho se perdiera antes de &nbsp;haberlo podido ejercer, lo que ser\u00eda tan injusto, como &nbsp;absurdo\u201d (Trait\u00e9 El\u00e9mentaire de Droit Civil, &nbsp;L.G.D.J, Par\u00eds, 1.912, p. 210)\u00bb (Subrayas de la Sala) &nbsp;(ejusdem). &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSobre &nbsp;el particular, m\u00e1s recientemente precis\u00f3 la Sala que,\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c[c]oncret\u00e1ndose &nbsp;al c\u00f3mputo de la prescripci\u00f3n que corre frente al &nbsp;asegurador, ya sea para demandar o excepcionar la nulidad relativa &nbsp;del contrato de seguro por reticencia o inexactitud, precis\u00f3 &nbsp;la Sala que &nbsp;la &nbsp;ordinaria &nbsp;\u201coperar\u00e1 a partir del momento en que el asegurador &nbsp;conoci\u00f3 o debi\u00f3 conocer el hecho generador de la &nbsp;rescisi\u00f3n del contrato, es &nbsp;decir la inexactitud o reticencia comentadas\u201d, mientras que la &nbsp;extraordinaria &nbsp;es \u201cdesde la fecha de materializaci\u00f3n de la inexactitud &nbsp;o reticencia que, en sede contractual, ser\u00e1 &nbsp;estrictamente aquella en la cual se perfeccione el contrato viciado &nbsp;por la mediaci\u00f3n de tales irregularidades\u201d\u00bb &nbsp;(CSJ SC2803-2016) &nbsp;(\u2026)\u201d4 &nbsp;(se destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;si por v\u00eda judicial se exige el pago de la p\u00f3liza, el &nbsp;beneficiario puede plantear la prescripci\u00f3n en el libelo o, al &nbsp;descorrer las excepciones del asegurador, en cuyo caso ser\u00e1 &nbsp;por v\u00eda de acci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el evento en que el garante del riesgo promueva un decurso para &nbsp;declarar la nulidad relativa del seguro por reticencia, la &nbsp;oportunidad para esgrimir la prescripci\u00f3n es la contestaci\u00f3n &nbsp;de la demanda y, en tal evento, esa figura asume un cariz exceptivo. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;punto, la Corte adoctrin\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;3.3. &nbsp;Tampoco es de recibo para esta Corporaci\u00f3n el argumento de la &nbsp;censura que tilda de improcedente el reconocimiento de la &nbsp;prescripci\u00f3n extintiva, asimil\u00e1ndola a una excepci\u00f3n &nbsp;de oficio, fincada en que fue alegada por la beneficiaria de la &nbsp;p\u00f3liza, a quien califica de acreedora, mas no por la compa\u00f1\u00eda &nbsp;de seguros como deudora\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPara &nbsp;que adquiera dicha condici\u00f3n es menester que acredite su &nbsp;derecho ante el asegurador en los t\u00e9rminos del art\u00edculo &nbsp;1077 del C\u00f3digo de Comercio y que transcurra en silencio el &nbsp;lapso de un mes consagrado &nbsp;a la aseguradora para que objete la reclamaci\u00f3n (art. 1080 &nbsp;\u00eddem)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSi &nbsp;confluyen dichas exigencias, podr\u00e1 afirmarse que se est\u00e1 &nbsp;ante una acreencia, al punto que la p\u00f3liza prestar\u00e1 &nbsp;m\u00e9rito ejecutivo, por s\u00ed sola &nbsp;(art. 1053, inc. 3\u00ba, ob. cit.)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;caso contrario, &nbsp;cuando el beneficiario no acredita en debida forma su derecho o &nbsp;cuando el asegurador objeta oportunamente el reclamo, &nbsp;a lo sumo surgir\u00e1 un derecho litigioso, porque la solicitud &nbsp;indemnizatoria se &nbsp;convierte en un evento incierto que puede dirimirse por v\u00eda &nbsp;judicial &nbsp;(art. 1969 C.C.)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cComo &nbsp;si lo anterior fuera poco, destaca la Corte que en el sub judice la &nbsp;primigenia demandante esgrimi\u00f3, como soporte f\u00e1ctico de &nbsp;sus pretensiones, que el contrato de seguro materia de sus s\u00faplicas &nbsp;perdur\u00f3 por espacio superior a 5 a\u00f1os, &nbsp;lo que imped\u00eda a la aseguradora prevalerse de la nulidad &nbsp;relativa que invoc\u00f3 al objetar su reclamaci\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEsto &nbsp;deja al descubierto que la prescripci\u00f3n extintiva fue alegada &nbsp;por v\u00eda de acci\u00f3n, a pesar de que se omitiera elevar &nbsp;expresamente una petici\u00f3n en tal sentido, &nbsp;porque se trat\u00f3 de uno de los puntos materia de debate &nbsp;mencionado desde el portal del juicio\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPor &nbsp;ende, no se trat\u00f3 del reconocimiento de una excepci\u00f3n, &nbsp;sino de una pretensi\u00f3n, menos que fuera oficiosa; a m\u00e1s &nbsp;de que tampoco es fundado aseverar que los litigantes ostentan las &nbsp;posiciones de acreedor y deudor (\u2026)\u201d5 &nbsp;(\u00e9nfasis &nbsp;adrede). &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;otra oportunidad, la sala enfatiz\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[S]iendo &nbsp;pac\u00edfico para la Corte que en juicios como el ventilado, el &nbsp;demandante puede, en &nbsp;ejercicio del derecho a la defensa que le asiste, &nbsp;actuar defensivo de raigambre fundamental que, dicho sea de paso, en &nbsp;el caso espec\u00edfico adquiere matices en verdad relevantes, si &nbsp;se advierte que el actor no cuenta con otra oportunidad para debatir &nbsp;el punto, proponer ante las excepciones planteadas por el demandado &nbsp;derivadas del contrato del seguro, en el asunto, la nulidad relativa &nbsp;de \u00e9ste por reticencia del tomador, la prescripci\u00f3n de &nbsp;tal acci\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAhora, &nbsp;si bien existe la posibilidad de que el extremo activo depreque la &nbsp;aplicaci\u00f3n del fen\u00f3meno jur\u00eddico en comento, &nbsp;cuyo fin no es otro que lograr el decaimiento de los medios &nbsp;exceptivos invocados por su contraparte, para esta Sala no cabe duda &nbsp;que esa &nbsp;propuesta debe realizase estrictamente en el t\u00e9rmino &nbsp;consagrado en el art\u00edculo 399 del C\u00f3digo de &nbsp;Procedimiento Civil \u2013 seg\u00fan su vigencia [-, hacerlo en &nbsp;otro tiempo da lugar a afirmar que esa intervenci\u00f3n es &nbsp;extempor\u00e1nea con, desde luego, las respectivas consecuencias &nbsp;jur\u00eddicas\u00bb &nbsp;(CSJ. STC de 9 dic. 2011, exp. 02563-00). &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAdicionalmente, &nbsp;no es de recibo la afirmaci\u00f3n del ad-quem, referente a que a\u00fan &nbsp;de aceptarse como v\u00e1lida la oportunidad en la que se aleg\u00f3 &nbsp;la prescripci\u00f3n, \u00e9sta fue renunciada t\u00e1citamente &nbsp;por la querellante \u00abal traer al plenario de su propia cuenta, &nbsp;las pruebas fehacientes de la existencia de reticencia en la &nbsp;declaraci\u00f3n del estado del riesgo por parte del asegurado, que &nbsp;traducen en el reconocimiento del derecho de la seguradora a pedir la &nbsp;anulaci\u00f3n del contrato de seguro\u00bb, ya que para que ello &nbsp;ocurra, debe existir un acto inequ\u00edvoco de la parte &nbsp;beneficiada que refleje su voluntad, en virtud del cual reconozca el &nbsp;derecho de su contraparte, lo que no puede inferirse de la simple &nbsp;aportaci\u00f3n de la historia cl\u00ednica del tomador\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSobre &nbsp;la renuncia t\u00e1cita de la prescripci\u00f3n esta Corporaci\u00f3n &nbsp;ha se\u00f1alado que para que \u00e9sta se configure\u201d: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEs &nbsp;necesaria la presencia de un hecho inequ\u00edvoco de parte de &nbsp;quien puede beneficiarse de ese modo extintivo, en virtud del cual &nbsp;reconoce el derecho de su acreedor. No se trata de cualquier &nbsp;manifestaci\u00f3n, sino de una que, per se, refleje la voluntad &nbsp;cierta del deudor de seguir comprometido en el v\u00ednculo &nbsp;jur\u00eddico que lo ata a su acreedor, que bien pudo diluir &nbsp;enarbolando la prescripci\u00f3n. Al fin y al cabo, esa renuncia o &nbsp;abdicaci\u00f3n constituye un acto unilateral de car\u00e1cter &nbsp;dispositivo que devela el prop\u00f3sito incontestable de no querer &nbsp;aprovecharse de la desidia o inacci\u00f3n del acreedor en el &nbsp;ejercicio de su derecho. El deudor, pese a contar con la posibilidad &nbsp;jur\u00eddica de frustrar la reclamaci\u00f3n de aquel por el &nbsp;camino de enrostrarle su omisi\u00f3n o dejadez, decide libre y &nbsp;conscientemente honrar su deber de prestaci\u00f3n, de forma tal &nbsp;que mediante acto suyo, reconoce expresa o t\u00e1citamente los &nbsp;lazos jur\u00eddicos que lo constri\u00f1en a satisfacer el &nbsp;derecho de su acreedor\u2026Debe &nbsp;tratarse, entonces, de una situaci\u00f3n que no ofrezca duda &nbsp; alguna &nbsp;sobre &nbsp;el &nbsp;reconocimiento que hace el demandado del derecho &nbsp;de su demandante, o, lo que es mejor, de su voluntad de \u201cabdicar &nbsp;de la facultad adquirida\u201d de invocar la prescripci\u00f3n &nbsp;(G.J. t. XLVII, p\u00e1g. 431), sin que entonces pueda deducirse la &nbsp;renuncia &nbsp;de &nbsp;los &nbsp;simples &nbsp;tratos &nbsp;previos &nbsp;o &nbsp;precisiones &nbsp;que &nbsp;hayan tenido o hecho las partes sobre asuntos vinculados\u00bb (CSJ. &nbsp;SC de 1 junio 2005, exp. 7921 (\u2026)\u201d6 &nbsp;(negrilla ajena al original). &nbsp;<\/p>\n<p>Proyectadas &nbsp;las anteriores premisas al caso, refulge, que la beneficiaria del &nbsp;seguro Luz &nbsp;Stella Ferro Garay, al formular la prescripci\u00f3n de la &nbsp;reticencia, por v\u00eda de acci\u00f3n, en sede apelaci\u00f3n, &nbsp;lo hizo de manera extempor\u00e1nea. &nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente, &nbsp;contrario a lo sostenido por la aseguradora, aqu\u00ed tutelante, &nbsp;aqu\u00e9lla no renunci\u00f3 a esa figura extintiva, pues no lo &nbsp;afirm\u00f3 de manera expresa y tampoco pod\u00eda hacerlo &nbsp;t\u00e1citamente, pues no era acreedora de la ac\u00e1 gestora y, &nbsp;menos, fung\u00eda como demandada en la contienda, como para &nbsp;derivar en la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 282 del C\u00f3digo &nbsp;general del Proceso7. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;ese orden de ideas, la Sala advierte, el estrado del circuito &nbsp;atacado, el emitir, en sede de segunda instancia, el fallo respectivo &nbsp;para resolver la controversia, en cumplimiento de la se\u00f1alado &nbsp;en el &nbsp;prove\u00eddo STC7450-2020 de 17 de septiembre de 2020, &nbsp;no acert\u00f3 a la hora de delimitar los contornos de la &nbsp;prescripci\u00f3n ordinaria de la reticencia y, menos, el estadio &nbsp;procesal, en donde se pod\u00eda proponer. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;obstante, la salvaguarda no prospera porque, aun cuando no era dable &nbsp;desestimar la excepci\u00f3n de renuencia de la beneficiaria a la &nbsp;hora de adquirir el seguro, en virtud del paso del tiempo, dadas las &nbsp;anteriores explicaciones, el estrado confutado se ocup\u00f3 de &nbsp;estudiar si concurr\u00edan los presupuestos sustantivos para &nbsp;acoger esa defensa, conforme se lo indic\u00f3 la Corte en el &nbsp;precitado fallo constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;dicha tem\u00e1tica, el despacho recriminado se\u00f1al\u00f3 &nbsp;lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Adicionalmente &nbsp;y en la l\u00ednea de an\u00e1lisis ordenado en sentencia de &nbsp;tutela de fecha 17 de septiembre de 2020, emitida por la H. Corte &nbsp;Suprema de Justicia Sala Casaci\u00f3n Civil (\u2026), &nbsp;se advierte que la demandante Luz Stella Ferro Garay, para el d\u00eda &nbsp;21 y 22 de julio de 2015, en que suscribi\u00f3 el contrato de &nbsp;seguro, con la [aqu\u00ed &nbsp;tutelante], &nbsp;el cual no fue buscado por la demandante, ya ten\u00eda &nbsp;conocimiento de problemas mamarios que llegaron a la conclusi\u00f3n &nbsp;del diagn\u00f3stico de micro calcificaciones, adenopat\u00eda &nbsp;axilar, que padec\u00eda previamente a esa contrataci\u00f3n, &nbsp;afirm\u00f3 bajo la gravedad de juramento, esa circunstancia le fue &nbsp;informada, esto es le indic\u00f3 sobre la existencia de esos &nbsp;ex\u00e1menes previos a la se\u00f1orita que le ofreci\u00f3 la &nbsp;p\u00f3liza\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed &nbsp;mismo afirma la demandante que, al momento de suscribir la p\u00f3liza, &nbsp;tan solo le mostraron una tablet, en la que impuso la firma, &nbsp;confiando en la buena fe, y confiando en que las se\u00f1oritas que &nbsp;le abordaron quienes laboraban en una entidad tan seria, no tuvo la &nbsp;necesidad de buscar una informaci\u00f3n adicional a la &nbsp;suministrada\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEste &nbsp;juzgado, (\u2026) &nbsp;encuentra probado que si bien es cierto [Ferro &nbsp;Garay] conoc\u00eda &nbsp;al momento de suscribir la p\u00f3liza, que se le estaban &nbsp;realizando unos ex\u00e1menes de control debido a su edad, como &nbsp;indic\u00f3 en su interrogatorio previos a la suscripci\u00f3n de &nbsp;la p\u00f3liza, estos son del 10 de Julio de 2015 y el 12 de Julio &nbsp;de esa misma anualidad previamente a la suscripci\u00f3n de la &nbsp;p\u00f3liza, [aqu\u00e9lla] &nbsp;hab\u00eda asistido a consultas m\u00e9dicas, para lo cual el &nbsp;especialista le orden\u00f3 unos ex\u00e1menes m\u00e9dicos y &nbsp;los mismos se los practic\u00f3, estos son: el examen denominado &nbsp;\u201ceco mama con transductor 7mhz o m\u00e1s seno y rm mama, &nbsp;folios 33 y 34 del expediente (historia cl\u00ednica), estos fueron &nbsp;informados a la se\u00f1orita que le ofreci\u00f3 el seguro. &nbsp;Adicional &nbsp;a ello, solo obedec\u00edan a ex\u00e1menes, pero no le hab\u00edan &nbsp;dado un diagn\u00f3stico definitivo, diagn\u00f3stico de \u201cc\u00e1ncer &nbsp;de seno\u201d que le fue informado con posterioridad a la &nbsp;suscripci\u00f3n del contrato de seguro objeto de an\u00e1lisis y &nbsp;que llev\u00f3 a que le declararan la incapacidad permanente\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed &nbsp;mismo el &nbsp;argumento de la aseguradora, en el entendido que el solo hecho de &nbsp;demostrar que la demandante no hubiera informado los ex\u00e1menes &nbsp;que le ven\u00edan realizando, que seg\u00fan el dicho por la &nbsp;demandante si lo hizo, ello no quiere decir que se evidencie o tenga &nbsp;por probada la reticencia. &nbsp;Lo &nbsp;anterior toda vez que debe probarse la mala fe, y demostrarse el nexo &nbsp;causal entre el conocimiento de la enfermedad de las comorbilidades &nbsp;previas conocidas por la demandante y las declaradas. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAunado &nbsp;a lo discurrido, dadas las particularidades de este asunto, resulta &nbsp;pertinente acotar que, en punto al principio de buena fe en los &nbsp;contratos de seguro y la reticencia, la Corte Constitucional ha &nbsp;expuesto: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c[E]l &nbsp;asegurador debe: a) probar la mala fe del tomador (o asegurado), pues &nbsp;solo el asegurador sabe si la enfermedad omitida lo har\u00eda &nbsp;desistir del contrato o hacerlo m\u00e1s oneroso y; b) demostrar el &nbsp;nexo de casualidad entre la preexistencia aludida y la condici\u00f3n &nbsp;m\u00e9dica que dio origen al siniestro, a fin de evitar que las &nbsp;aseguradoras adopten una posici\u00f3n ventajosa y potencialmente &nbsp;atentatoria de los derechos fundamentales de los tomadores, los &nbsp;cuales se encuentran en una especial situaci\u00f3n de indefensi\u00f3n &nbsp;en virtud de la suscripci\u00f3n de contratos de adhesi\u00f3n\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;art\u00edculo 83 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de &nbsp;Colombia consagra que las actuaciones de los particulares deber\u00e1n &nbsp;ce\u00f1irse a los postulados de la buena fe. \u201cEl principio &nbsp;de buena fe, a su vez, distingue de dos escenarios. El primero es la &nbsp;relaci\u00f3n contractual en situaciones de simetr\u00eda entre &nbsp;las partes; mientras que el segundo es la relaci\u00f3n contractual &nbsp;en situaciones de asimter\u00eda. En \u00e9stos \u00faltimos, &nbsp;la Corte Constitucional ha considerado que la buena fe implica una &nbsp;responsabilidad mayor para quienes ejercen la posici\u00f3n &nbsp;dominante en la relaci\u00f3n contractual. \u201cEste criterio &nbsp;toma mayor fuerza cuando, adem\u00e1s de existir una situaci\u00f3n &nbsp;asim\u00e9trica, la parte dominante presta un servicio p\u00fablico, &nbsp;en especial cuando est\u00e1 relacionado con las actividades &nbsp;consagradas en el art\u00edculo 335 de la Constituci\u00f3n. Ello &nbsp;se debe a que los agentes no solo gozan de una posici\u00f3n que &nbsp;les permite fijar las condiciones de los cr\u00e9ditos, sistemas de &nbsp;amortizaci\u00f3n y dem\u00e1s, sino que en ellos se deposita la &nbsp;confianza p\u00fablica por el servicio que prestan\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPor &nbsp;otra parte, esta Sala, en un asunto similar, recientemente, se\u00f1al\u00f3: &nbsp;Sentencia T-027\/19, 30 de enero de 2019. Corte Constitucional 10 &nbsp;\u00cddem. Seg\u00fan consta en los argumentos expuesto que deben &nbsp;ser aplicados al caso en particular como costa en el fallo de tutela &nbsp;con Radicaci\u00f3n n\u00b0 11001-22-03-000-2020-01076-01 13 \u201c(\u2026) &nbsp;No &nbsp;obstante, lo que esta Corporaci\u00f3n advierte, es que el Tribunal &nbsp;de Bogot\u00e1 rese\u00f1\u00f3 el citado precedente [T-282 de &nbsp;2016 C.C.] de forma imprecisa, ya que pas\u00f3 por alto que en el &nbsp;mismo claramente se estableci\u00f3 que cuando la aseguradora &nbsp;pretenda \u00abla declaraci\u00f3n de nulidad del contrato de &nbsp;seguro por configurarse la reticencia del tomador de informar una &nbsp;preexistencia\u00bb deber &nbsp;demostrar la relaci\u00f3n entre los hechos omitidos y el &nbsp;siniestro. &nbsp;\u201cEn tal sentido, en la sentencia T-282 de 2016 se dijo: \u201cEn &nbsp;consecuencia, la obligaci\u00f3n de las aseguradoras para &nbsp;determinar el pago o no de una indemnizaci\u00f3n excede la de &nbsp;demostrar la ocurrencia de una presunta preexistencia no comunicada &nbsp;por el tomador\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEs &nbsp;por esto que, en caso de que la &nbsp;aseguradora alegue la existencia de la figura de la \u201creticencia\u201d, &nbsp;deber\u00e1 demostrar el nexo de causalidad entre la preexistencia &nbsp;aludida y la condici\u00f3n m\u00e9dica que dio origen al &nbsp;siniestro, de forma clara y razonada, y con fundamento en las pruebas &nbsp;aportadas en el expediente. &nbsp;De esta manera, la aseguradora es la parte contractual que tiene la &nbsp;carga de probar dicho elemento objetivo para efectos de exonerarse de &nbsp;su responsabilidad en el pago de la indemnizaci\u00f3n. \u201cEl &nbsp;hecho de que la carga de la prueba de la relaci\u00f3n de &nbsp;causalidad entre la preexistencia alegada y la ocurrencia del &nbsp;siniestro recaiga en la aseguradora previene que los usuarios reciban &nbsp;objeciones por raz\u00f3n de preexistencias que en nada inciden con &nbsp;la ocurrencia del siniestro. Esta medida tiene como prop\u00f3sito &nbsp;evitar que las aseguradoras adopten una posici\u00f3n ventajosa y &nbsp;potencialmente atentatoria de los derechos fundamentales de los &nbsp;tomadores, los cuales se encuentran en una especial situaci\u00f3n &nbsp;de indefensi\u00f3n en virtud de la suscripci\u00f3n de contratos &nbsp;de adhesi\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cAhora &nbsp;bien, la Sala resalta que, tal y como lo ha se\u00f1alado la &nbsp;jurisprudencia de la Corte Constitucional, la aseguradora que alega &nbsp;reticencia, adem\u00e1s &nbsp;de probar este elemento objetivo: a saber, el nexo de causalidad &nbsp;entre la preexistencia alegada y la ocurrencia del siniestro, tiene &nbsp;la obligaci\u00f3n de probar el elemento subjetivo, esto es, la &nbsp;mala fe del tomador. &nbsp;En consecuencia, la aseguradora tiene &nbsp;una doble carga: &nbsp;i) por un lado, probar &nbsp;que existe una relaci\u00f3n inescindible entre la condici\u00f3n &nbsp;m\u00e9dica preexistente y el siniestro acaecido, &nbsp;y ii) por otro, demostrar &nbsp;que el tomador actu\u00f3 de mala fe, y que voluntariamente omiti\u00f3 &nbsp;la comunicaci\u00f3n de dicha condici\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cTeniendo &nbsp;en cuenta lo anterior, en el entendido que la demandante, ten\u00eda &nbsp;en conocimiento de la existencia de los ex\u00e1menes m\u00e9dicos &nbsp;previos, omiti\u00f3 informar el diagn\u00f3stico definitivo &nbsp;denominado \u201cc\u00e1ncer de seno\u201d el 23 de Julio de &nbsp;2015, cuando ya tuvo conocimiento de la existencia de esa enfermedad, &nbsp;seg\u00fan lo informa en la documental vista a folio 101 C. 1, no &nbsp;lo inform\u00f3 as\u00ed a la entidad aseguradora, sin embargo &nbsp;con ello no debe tenerse por ello de manera autom\u00e1tica que &nbsp;haya existido mala fe de la demandante, pues como ya se indic\u00f3 &nbsp;en tutela, para el caso en concreto, la &nbsp;entidad aseguradora debi\u00f3 haber probado la mala fe de la &nbsp;demandante, &nbsp;circunstancia que no se encuentra probada, puesto que en primer lugar &nbsp;la demandante no busco asegurarse, fue la entidad la que ofreci\u00f3 &nbsp;sus servicios aseguraticios, en segundo lugar, la &nbsp;demandante si inform\u00f3 que estaba en ex\u00e1menes previos, &nbsp;ello no implicaba que tuviera un diagn\u00f3stico definitivo con &nbsp;relaci\u00f3n a una patolog\u00eda espec\u00edfica, &nbsp;y que una vez se enter\u00f3 de ello, su &nbsp;preocupaci\u00f3n no se centr\u00f3 en estar pendiente de la &nbsp;existencia de la p\u00f3liza, sino en atender su salud y las &nbsp;recomendaciones m\u00e9dicas, es tan as\u00ed que la reclamaci\u00f3n &nbsp;la hizo tan solo un a\u00f1o despu\u00e9s de la existencia del &nbsp;conocimiento de la misma &nbsp;(\u2026)\u201d &nbsp;(se &nbsp;destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>Advi\u00e9rtase, &nbsp;el estrado del circuito acusado, al abrigo de la sentencia T-027-19 &nbsp;de 30 de enero de 2019, proferida por la Corte Constitucional, la &nbsp;cual fue citada por la Sala en &nbsp;el prove\u00eddo STC7450-2020 de 17 de septiembre de 2020, &nbsp;en donde se sintetiza la inalterada l\u00ednea jurisprudencial &nbsp;acerca de las cargas de las compa\u00f1\u00edas aseguradoras &nbsp;frente a los alegatos de reticencia que puedan surgir en el contrato, &nbsp;enfatiz\u00f3 que las &nbsp;mismas no hab\u00edan sido acreditadas por &nbsp;la aqu\u00ed tutelante, all\u00e1 demandada. &nbsp;<\/p>\n<p>Por &nbsp;tal motivo, si bien a la beneficiaria se le hab\u00edan realizado &nbsp;unos ex\u00e1menes previos a la adquisici\u00f3n de la p\u00f3liza &nbsp;y, tras el perfeccionamiento del acuerdo de voluntades se estructur\u00f3 &nbsp;el c\u00e1ncer de seno, ello per &nbsp;se, &nbsp;no implica, mec\u00e1nicamente, la configuraci\u00f3n de la &nbsp;nulidad relativa del negocio aseguraticio, pues am\u00e9n de obrar &nbsp;demostrado, en el proceso, conexidad del suceso antelado con el &nbsp;siniestro, debe estar acreditada, de manera fehaciente, la mala fe, &nbsp;aspecto que no se comprob\u00f3 en la contienda. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;punto, en la providencia de la hom\u00f3loga constitucional citada, &nbsp;se indic\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[Se] ha &nbsp;sostenido que, en materia de seguros, la autonom\u00eda de la &nbsp;voluntad no puede constituirse en un abuso de su posici\u00f3n en &nbsp;detrimento de los derechos que acuden a la aseguradora. Para evitar &nbsp;posibles acciones arbitrarias, esta Corporaci\u00f3n ha establecido &nbsp;algunos l\u00edmites, entre los cuales debe mencionarse la &nbsp;uberrimae fidae\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c55. &nbsp;Por este l\u00edmite, entendido como un elemento esencial del &nbsp;contrato de seguro, se entiende el apego estricto a la buena fe y la &nbsp;claridad de las partes al momento de manifestar las condiciones que &nbsp;permean la voluntad negocia. Por apego estricto y claridad se &nbsp;entienden, a su vez, dos aspectos: a) un deber general de respetar la &nbsp;pulcritud moral e intelectual y; b) un deber concreto de &nbsp;interpretaci\u00f3n &nbsp;pro consumatore\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c56. &nbsp;Este deber, que vincula tanto al tomador (o asegurado) como al &nbsp;asegurador, consiste en actuar con la mayor claridad posible con la &nbsp;contraparte contractual. Asimismo, este &nbsp;deber implica, especialmente para el asegurador, el despliegue de &nbsp;ciertas conductas, que permitan la definici\u00f3n adecuada del &nbsp;contrato de seguro\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c57. &nbsp;La jurisprudencia constitucional ha sostenido que el art\u00edculo &nbsp;83 de la Constituci\u00f3n repudia las conductas arbitrarias tanto &nbsp;del asegurador como del tomador (o asegurado) y, por ello, deben &nbsp;establecerse las obligaciones necesarias para evitar que dichas &nbsp;conductas se realicen. Para el caso del tomador o asegurado, el &nbsp;Legislador y esta Corporaci\u00f3n han reconocido el deber de &nbsp;declarar de manera cierta todas las circunstancias inherentes al &nbsp;riesgo\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c58. &nbsp;La declaraci\u00f3n implica, a su vez, el deber concreto del &nbsp;tomador (o asegurado), de informar sobre la existencia de una &nbsp;enfermedad, as\u00ed como la gravedad de la misma, al momento de &nbsp;celebrar el contrato. Si &nbsp;el tomador (o asegurado) no informa sobre dicha situaci\u00f3n, &nbsp;puede configurarse la reticencia, &nbsp;reglamentada en el art\u00edculo 1058 del C\u00f3digo de &nbsp;Comercio. Esta figura, sin embargo, requiere de ciertas precisiones &nbsp;establecidas tanto por la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n &nbsp;como de la Corte Suprema de Justicia. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c59. &nbsp;Por una parte, el deber de declarar implica que el tomador (o &nbsp;asegurado) conoce de la enfermedad. Esto significa que el tomador (o &nbsp;el asegurado) tiene, al momento de celebrar el contrato de seguro, &nbsp;conocimiento sobre las enfermedades, que deben ser diagnosticadas por &nbsp;el especialista competente y registradas en la respectiva historia &nbsp;cl\u00ednica\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPor &nbsp;otra parte, &nbsp;este deber no recae sobre la existencia de la enfermedad en s\u00ed, &nbsp;sino sobre el conocimiento real que se tiene de \u00e9sta. &nbsp;Esto fue explicado por la Corte Suprema de Justicia en el 2011, al &nbsp;estudiar la posible reticencia de una persona que sufri\u00f3 de &nbsp;unos s\u00edntomas en d\u00edas previos a la celebraci\u00f3n &nbsp;del contrato de seguro, pero que no conoc\u00eda del padecimiento &nbsp;del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Para la Corte Suprema de &nbsp;Justicia, &nbsp;existe un buen n\u00famero de enfermedades que pueden estar &nbsp;presentes en el organismo humano mucho antes de la \u00e9poca en &nbsp;que se diagnostican o se exteriorizan para incidir negativa y &nbsp;sensiblemente en la salud de las personas. Este tipo de enfermedades &nbsp;(como el VIH), no ser\u00edan determinantes al momento de celebrar &nbsp;el contrato de seguro \u2013aun si existiesen antes del mismo\u2013, &nbsp;siempre y cuando no hayan sido diagnosticadas\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c61. &nbsp;Finalmente, el &nbsp;desconocimiento del deber de declarar \u2013o la configuraci\u00f3n &nbsp;de la reticencia\u2013 requiere, necesariamente, de una actuaci\u00f3n &nbsp;de mala fe. &nbsp;Por \u00e9sta se entiende, de acuerdo a la jurisprudencia de esta &nbsp;Corporaci\u00f3n, que no &nbsp;basta con el conocimiento de la enfermedad, sino que la omisi\u00f3n &nbsp;de \u00e9sta en la declaraci\u00f3n se debe a la intenci\u00f3n &nbsp;del tomador (o asegurado) a evitar que el contrato de seguro se haga &nbsp;m\u00e1s oneroso o que el asegurador desista del contrato. &nbsp;En ese sentido, la Corte Constitucional sostuvo que debe &nbsp;distinguirse entre inexactitud y reticencia. La primera es de &nbsp;car\u00e1cter objetivo y corresponde a la discrepancia que hay &nbsp;entre la informaci\u00f3n declarada y la &nbsp;situaci\u00f3n del tomador o asegurado; mientras &nbsp;que la segunda es subjetiva y consiste en la intenci\u00f3n del &nbsp;tomador (o asegurado) de ocultar la informaci\u00f3n para evitar &nbsp;cambios contractuales. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c63. &nbsp;La jurisprudencia de la Corte ha sostenido que el &nbsp;asegurador, al ser quien ostenta la posici\u00f3n dominante y quien &nbsp;define las condiciones del contrato de seguro, est\u00e1 sujeta a &nbsp;unos deberes mayores\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c64. &nbsp;El &nbsp;primero de ellos consiste en la carga que tiene la aseguradora de &nbsp;estipular en el texto de la p\u00f3liza, &nbsp;en forma clara y expresa, las condiciones generales en donde se &nbsp;incluyan todos los elementos de la esencia del contrato y los que se &nbsp;consideren convenientes para determinar el riesgo asegurable, de &nbsp;forma tal que si se excluye alguna cobertura, \u00e9sta deber\u00e1 &nbsp;ser determinable para que, en forma posterior, la entidad aseguradora &nbsp;no pueda alegar en su favor las ambig\u00fcedades o vac\u00edos del &nbsp;texto elaborado por ella. &nbsp;<\/p>\n<p>65. &nbsp;El segundo &nbsp;\u2013consecuencia del primero\u2013 es el &nbsp;deber de aplicar la interpretaci\u00f3n pro consumatore, &nbsp;es decir, que en casos &nbsp;en los cuales se verifique la existencia de cl\u00e1usulas ambiguas &nbsp;o vagas, \u00e9stas deber\u00e1n interpretarse a favor del &nbsp;usuario, &nbsp;en virtud del art\u00edculo 83 de la Constituci\u00f3n y del &nbsp;art\u00edculo 1624 inciso 2 del C\u00f3digo Civil\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>66. &nbsp;El &nbsp;tercer deber consiste en desplegar todas las conductas pertinentes &nbsp;para, por una parte, fijar adecuadamente las condiciones del contrato &nbsp;de seguro y, por otra parte, comprobar el elemento subjetivo en la &nbsp;configuraci\u00f3n de reticencia. &nbsp;Sobre el despliegue de las conductas pertinentes, podr\u00eda &nbsp;decirse que ellas &nbsp;est\u00e1n encaminadas a que el asegurador verifique que, &nbsp;efectivamente, hay correspondencia entre la informaci\u00f3n &nbsp;brindada y el estado real del tomador (o asegurado). &nbsp;Esta correspondencia se logra a trav\u00e9s de acciones tales como: &nbsp;a) elaborar una declaraci\u00f3n de asegurabilidad que le permita &nbsp;al tomador (o asegurado), informar sinceramente sobre su estado de &nbsp;salud \u2013en otras palabras, elaborar declaraciones con &nbsp;cuestionarios adecuados y no simples declaraciones generales\u2013; &nbsp;b) solicitar &nbsp;la autorizaci\u00f3n a la historia cl\u00ednica y realizar una &nbsp;verificaci\u00f3n de la declaraci\u00f3n hecha por el tomador o &nbsp;asegurado, &nbsp;para poder establecer las condiciones contractuales y; c) algunos &nbsp;casos, realizar los ex\u00e1menes m\u00e9dicos pertinentes para &nbsp;corroborar lo declarado por el tomador o asegurado\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c67. &nbsp;En &nbsp;cuanto el deber de comprobar la existencia del elemento subjetivo en &nbsp;la reticencia, la Corte Constitucional ha sostenido que el asegurador &nbsp;debe: a) probar la mala fe por parte del tomador (o asegurado), pues &nbsp;solo el asegurador sabe si la enfermedad omitida lo har\u00eda &nbsp;desistir del contrato o hacerlo m\u00e1s oneroso y; b) demostrar el &nbsp;nexo de causalidad entre la preexistencia aludida y la condici\u00f3n &nbsp;m\u00e9dica que dio origen al siniestro, a fin de evitar que &nbsp;las aseguradoras adopten una posici\u00f3n ventajosa y &nbsp;potencialmente atentatoria de los derechos fundamentales de los &nbsp;tomadores, &nbsp;los &nbsp;cuales se encuentran en una especial situaci\u00f3n de indefensi\u00f3n &nbsp;en virtud de la suscripci\u00f3n de contratos de adhesi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c68. &nbsp;Los anteriores par\u00e1metros han sido aplicados por esta &nbsp;Corporaci\u00f3n en la resoluci\u00f3n de varios casos similares &nbsp;al presente, en los cuales se ha accedido al amparo reclamado por los &nbsp;peticionarios, por considerarse vulnerados los derechos fundamentales &nbsp;invocados. Vista la jurisprudencia constitucional, la presente Sala &nbsp;de revisi\u00f3n destaca los siguientes pronunciamientos que a la &nbsp;fecha han sido adoptados en la materia: T-832 de 2010, T-1018 de &nbsp;2010, T-751 de 2012, T-342 de 2013, T-222 de 2014, T-830 de 2014, &nbsp;T-007 de 2015, T-393 de 2015, T-282 de 2016, T-609 de 2016, T-670 de &nbsp;2016, T-676 de 2016 y T-251 de 2017 (\u2026)\u201d8 &nbsp;(\u00e9nfasis adrede). &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Sala encuentra que la determinaci\u00f3n del ad &nbsp;quem &nbsp;confutado refutado no constituye quebranto a prerrogativa alguna, &nbsp;pues aqu\u00e9lla se adopt\u00f3 en observancia de lo ordenado &nbsp;por esta Sala en la sentencia STC7450-2020 de 17 de septiembre de &nbsp;2020, as\u00ed como de las particularidades de la contienda y el &nbsp;precedente aplicable en la materia. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Desde esa perspectiva, el criterio examinado no se observa arbitrario &nbsp;al punto de permitir la injerencia de esta jurisdicci\u00f3n. Seg\u00fan &nbsp;lo ha expresado esta Corte: \u201c(\u2026) independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d9. &nbsp;<\/p>\n<p>T\u00e9ngase &nbsp;en cuenta que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para &nbsp;rogar el amparo porque la tutela no es instrumento &nbsp;para definir cu\u00e1l planteamiento interpretativo en las &nbsp;hip\u00f3tesis de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni &nbsp;cu\u00e1l de las inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos &nbsp;es la m\u00e1s acertada o la correcta para dar lugar a la intrusi\u00f3n &nbsp;del juez constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 es &nbsp;residual y subsidiario. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Siguiendo &nbsp;los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos10 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la injerencia de esta Corte para declarar inconvencional &nbsp;la actuaci\u00f3n refutada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el derecho de los &nbsp;tratados de 196911, &nbsp;debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d12, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta, cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>5.1 &nbsp;Aunque podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio13. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>5.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados \u2013incluido Colombia-14, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales15; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas16. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De &nbsp;acuerdo a lo discurrido, se &nbsp;ratificar\u00e1 el fallo de primer grado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica &nbsp;y &nbsp;por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;PRIMERO: &nbsp;CONFIRMAR &nbsp;la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada, pero por las &nbsp;razones aqu\u00ed esbozadas. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;NOTIFICAR &nbsp;lo resuelto, mediante comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica o por &nbsp;mensaje de datos, a todos los interesados y env\u00edese &nbsp;oportunamente el expediente a la Corte Constitucional para su &nbsp;eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;C\u00f3digo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Civil &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). Art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2513. Necesidad de alegar la prescripci\u00f3n.&nbsp;El que quiera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aprovecharse de la prescripci\u00f3n debe alegarla; el juez no &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;puede declararla de oficio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prescripci\u00f3n tanto la adquisitiva como la extintiva, podr\u00e1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;invocarse por v\u00eda de acci\u00f3n o por v\u00eda de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;excepci\u00f3n, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por el propio prescribiente, o por sus acreedores o cualquiera otra &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;persona que tenga inter\u00e9s en que sea declarada, inclusive &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;habiendo aquel renunciado a ella (\u2026)\u201d &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(se destaca). &nbsp;<\/p>\n<p>2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c(\u2026) Ley &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1564 de 2012 (\u2026). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;282. Resoluci\u00f3n sobre excepciones.&nbsp;En cualquier tipo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;proceso, cuando el juez halle probados los hechos que constituyen &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una excepci\u00f3n deber\u00e1 reconocerla oficiosamente en la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia, salvo las de&nbsp;prescripci\u00f3n, compensaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y nulidad relativa, que deber\u00e1n alegarse en la contestaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la demanda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). Cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no se proponga oportunamente la excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extintiva, se entender\u00e1 renunciada &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). Cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no se proponga oportunamente la excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extintiva, se entender\u00e1 renunciada. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026) Si el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;juez encuentra probada una excepci\u00f3n que conduzca a rechazar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;todas las pretensiones de la demanda, debe abstenerse de examinar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las restantes. En este caso si el superior considera infundada &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aquella excepci\u00f3n resolver\u00e1 sobre las otras, aunque &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;quien la aleg\u00f3 no haya apelado de la sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). Cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se proponga la excepci\u00f3n de nulidad o la de simulaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del acto o contrato del cual se pretende derivar la relaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;debatida en el proceso, el juez se pronunciar\u00e1 expresamente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en la sentencia sobre tales figuras, siempre que en el proceso sean &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;parte quienes lo fueron en dicho acto o contrato; en caso contrario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se limitar\u00e1 a declarar si es o no fundada la excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026)\u201d (\u00e9nfasis adrede). &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1081. Prescripci\u00f3n de acciones.&nbsp;La prescripci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de las acciones que se derivan del contrato de seguro o de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;disposiciones que lo rigen podr\u00e1 ser ordinaria o &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extraordinaria (\u2026). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;prescripci\u00f3n ordinaria ser\u00e1 de dos a\u00f1os y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;empezar\u00e1 a correr desde el momento en que el interesado haya &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;tenido o debido tener conocimiento del hecho que da base a la acci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La prescripci\u00f3n extraordinaria ser\u00e1 de cinco a\u00f1os, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;correr\u00e1 contra toda clase de personas y empezar\u00e1 a &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;contarse desde el momento en que nace el respectivo derecho. &nbsp;<\/p>\n<p>4 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC11419-2017 de 3 de agosto de 2017, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2017-01900-00 &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;SC5297-2018 de 6 de diciembre de 2018, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;76001-31-03-012-2007-00217-01. &nbsp;<\/p>\n<p>6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;STC17876-2016 de 7 de diciembre de 2016, exp. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;11001-02-03-000-2016-02261-01 &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201c(\u2026) Ley &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;1564 de 2012 (\u2026). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Art\u00edculo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;282. Resoluci\u00f3n sobre excepciones.&nbsp;En cualquier tipo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;proceso, cuando el juez halle probados los hechos que constituyen &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;una excepci\u00f3n deber\u00e1 reconocerla oficiosamente en la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sentencia, salvo las de&nbsp;prescripci\u00f3n, compensaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y nulidad relativa, que deber\u00e1n alegarse en la contestaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la demanda &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). Cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no se proponga oportunamente la excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extintiva, se entender\u00e1 renunciada &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). Cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;no se proponga oportunamente la excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;extintiva, se entender\u00e1 renunciada. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026) Si el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;juez encuentra probada una excepci\u00f3n que conduzca a rechazar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;todas las pretensiones de la demanda, debe abstenerse de examinar &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;las restantes. En este caso si el superior considera infundada &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aquella excepci\u00f3n resolver\u00e1 sobre las otras, aunque &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;quien la aleg\u00f3 no haya apelado de la sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026). Cuando &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se proponga la excepci\u00f3n de nulidad o la de simulaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del acto o contrato del cual se pretende derivar la relaci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;debatida en el proceso, el juez se pronunciar\u00e1 expresamente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en la sentencia sobre tales figuras, siempre que en el proceso sean &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;parte quienes lo fueron en dicho acto o contrato; en caso contrario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;se limitar\u00e1 a declarar si es o no fundada la excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(\u2026)\u201d (\u00e9nfasis adrede). &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Constitucional, Sentencia &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T-027-19 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;30 de enero de 2019. &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>11 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>13 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330. &nbsp;<\/p>\n<p>14 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>15 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>16 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC1388-2021 LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC1388-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 &nbsp;11001-22-03-000-2020-01836-01 &nbsp; (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de diecisiete de febrero de dos mil &nbsp;veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, &nbsp;D. C., &nbsp;dieciocho (18) de febrero de &nbsp;dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;la impugnaci\u00f3n interpuesta a &nbsp;la sentencia de 9 &nbsp;de diciembre &nbsp;de 2020, &nbsp;proferida [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-53521","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53521"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53521\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}