{"id":53644,"date":"2024-05-17T20:40:44","date_gmt":"2024-05-17T20:40:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc689-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:44","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:44","slug":"stc689-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc689-2021\/","title":{"rendered":"STC689 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC689-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC689-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-00012-00 &nbsp;<\/p>\n<p>(Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n virtual de tres de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., tres (3) de febrero de dos mil veintiuno (2021) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese la &nbsp;demanda de tutela impetrada por Nelson Jaramillo Estrada, quien &nbsp;afirma representar a la sociedad Jaramillo Estrada Ltda., frente a la &nbsp;Fiscal\u00eda Veinticinco Seccional, la Personer\u00eda &nbsp;Municipal, el Procurador Delegado Para Asuntos Ambientales, &nbsp;Departamento Administrativo de Gesti\u00f3n del Medio Ambiente, &nbsp;-DAGMA-, todos de Cali, la Procuradur\u00eda General de la Naci\u00f3n, &nbsp;la Corporaci\u00f3n Aut\u00f3noma Regional del Valle del Cauca &nbsp;-C.V.C-, el y el Juzgado Segundo Civil del Circuito de Ejecuci\u00f3n &nbsp;de Sentencias de Cali; extensiva a la Sala Civil del Tribunal &nbsp;Superior del Distrito Judicial de la misma ciudad. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. El &nbsp;gestor suplica la protecci\u00f3n de la prerrogativa al debido &nbsp;proceso, presuntamente vulnerada por los accionados. &nbsp;<\/p>\n<p>2. Del &nbsp;confuso y extenso ruego tuitivo y sus anexos se extrae como base de &nbsp;su reclamo, lo siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el Juzgado Segundo Civil del Circuito de Ejecuci\u00f3n de &nbsp;Sentencias de Cali, &nbsp;se tramita, en contra del quejoso y la empresa Jaramillo Estrada &nbsp;Ltda., juicio ejecutivo hipotecario adelantado por la sociedad Mejor &nbsp;Vivir Constructora S.A., asunto en el cual se decret\u00f3 el &nbsp;embargo y secuestro de los inmuebles identificados con los folios de &nbsp;matr\u00edculas inmobiliarias No. 370-17638 y 370-38368. &nbsp;<\/p>\n<p>Mediante &nbsp;sentencia STC7237-2019, &nbsp;esta Sala, orden\u00f3 al citado despacho vincular al pleito &nbsp;sublite, &nbsp;a la Personer\u00eda Municipal de esa ciudad y a la Procuradur\u00eda &nbsp;Delegada para Asuntos Ambientales, \u201ccon &nbsp;el fin de constatar la veracidad de las denuncias elevadas por el &nbsp;aqu\u00ed actor\u201d, &nbsp;respecto de la protecci\u00f3n ambiental de la que gozan los &nbsp;predios objeto de cautela. &nbsp;<\/p>\n<p>Cumplido &nbsp;lo anterior, el extremo pasivo de ese compulsivo requiri\u00f3 el &nbsp;levantamiento de las referidas medidas, aduciendo que los bienes &nbsp;hacen parte de las \u201creservas &nbsp;forestales de las cuencas h\u00eddricas del pa\u00eds\u201d, &nbsp;pedimento denegado en auto de 20 de septiembre de 2020, pues, seg\u00fan &nbsp;adujo el fallador, uno de los fundos no hace parte del Sistema &nbsp;Municipal de \u00c1rea Protegida (SIMAP) y, el otro, aunque s\u00ed &nbsp;est\u00e1 situado en una Zona Rural de Regulaci\u00f3n H\u00eddrica &nbsp;(ZRH), puede ser objeto de remate, pues de practicarse esa diligencia &nbsp;\u00fanicamente se afectar\u00eda la titularidad del bien y no &nbsp;los valores ambientales del cual es \u201csujeto &nbsp;de protecci\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Esa &nbsp;providencia fue apelada por el tutelante, correspondi\u00e9ndole el &nbsp;conocimiento de la &nbsp;alzada a la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de &nbsp;Cali, quien, el 18 de agosto de 2020, confirm\u00f3 la &nbsp;determinaci\u00f3n del a &nbsp;quo. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;actor censura las mencionadas decisiones, pues, en su sentir, se &nbsp;tuvo en cuenta un informe rendido por la Personer\u00eda Municipal &nbsp;de Cali, el cual contiene \u201c(\u2026) la &nbsp;presunta falsa interpretaci\u00f3n de los convenios internacionales &nbsp;firmados por Colombia ante las Naciones Unidas para la protecci\u00f3n &nbsp;de las cuencas h\u00eddricas (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Aduce &nbsp;el gestor que, por los hechos anteriormente &nbsp;narrados, impetr\u00f3 en la Fiscal\u00eda Veinticinco Seccional &nbsp;de la mencionada capital, acci\u00f3n penal contra la empresa Mejor &nbsp;Vivir S.A. por el delito de \u201cfraude &nbsp;procesal\u201d; &nbsp;sin embargo, esa autoridad ha \u201cguardado &nbsp;silencio\u201d &nbsp;ante su denuncia. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Implora, &nbsp;en concreto, ordenar a la referida Personer\u00eda corregir el &nbsp;\u201cinforme\u201d &nbsp;emitido en el caso bajo estudio, y exigirle al citado ente &nbsp;investigativo adelantar el correspondiente \u201cjuicio &nbsp;oral\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Respuesta de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los accionados &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. La Corporaci\u00f3n &nbsp;Regional Aut\u00f3noma del Valle del Cauca solicit\u00f3 ser &nbsp;desvinculada del presente ruego, por falta de legitimaci\u00f3n en &nbsp;la causa por pasiva. &nbsp;<\/p>\n<p>2. El juzgado &nbsp;querellado remiti\u00f3 el \u201clink\u201d &nbsp;digital de consulta del expediente contentivo del pelito subex\u00e1mine. &nbsp;<\/p>\n<p>3. Los dem\u00e1s &nbsp;convocados guardaron silencio. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Para &nbsp;resolver el caso, la &nbsp;corporaci\u00f3n recriminada comenz\u00f3 indicando que el &nbsp;inmueble registrado con matr\u00edcula inmobiliaria No. 370-17638, &nbsp;se encuentra \u201cal &nbsp;interior de uno de los pol\u00edgonos prioritarios para &nbsp;declaratoria\u201d &nbsp;en el Sistema Municipal de \u00c1reas Protegidas (SIMAP), sin aun &nbsp;estar incluido dentro de \u00e9ste, pues as\u00ed lo certific\u00f3, &nbsp;tanto la Personer\u00eda, como el Departamento Administrativo de &nbsp;Planeaci\u00f3n Municipal de Cali, motivo por el cual, se adujo, no &nbsp;existe limitaci\u00f3n alguna para que sobre ese bien recaiga la &nbsp;cautela criticada por el quejoso, &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;sin &nbsp;perjuicio de que, una vez el mismo sea declarado dentro de los bienes &nbsp;que integran el Sistema Municipal de \u00c1reas Protegidas de Cali &nbsp;\u2013 SIMAP, e hipot\u00e9ticamente tal inclusi\u00f3n var\u00ede &nbsp;su naturaleza de bien privado a de uso p\u00fablico (en caso de que &nbsp;por las especiales circunstancias del bien ello deba ser as\u00ed), &nbsp;su situaci\u00f3n jur\u00eddica sea nuevamente revisada por la &nbsp;judicatura antes de ordenar su venta forzada &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;respecto del predio con folio N\u00b0 370-38368, &nbsp;adujo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[D]e &nbsp;entrada es menester advertir que las normas que regulan las zonas &nbsp;protegidas por el SIMAP no limitan la posibilidad de que un inmueble &nbsp;de propiedad privada, afectado por tal protecci\u00f3n ambiental, &nbsp;sea objeto de embargo y un posterior remate ya que, toda vez que el &nbsp;mismo, al no haber sido objeto de negociaci\u00f3n &nbsp;directa-voluntaria o de expropiaci\u00f3n, tal como lo dispone el &nbsp;Decreto 953 del 2013, en su art\u00edculo 6, que regula el &nbsp;procedimiento especial para la adquisici\u00f3n de predios &nbsp;priorizados que propenden la conservaci\u00f3n de recursos &nbsp;h\u00eddricos, no ha mutado su condici\u00f3n a un bien de uso &nbsp;p\u00fablico, inalienable\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;raz\u00f3n a lo antes expuesto, si el predio tiene la titularidad &nbsp;del derecho de dominio en cabeza de un particular, y a la fecha, no &nbsp;se ha sometido a una negociaci\u00f3n directa voluntaria o no ha &nbsp;sido objeto de expropiaci\u00f3n \u201cni sometido por la ley a la &nbsp;reserva de dominio privado\u201d (art\u00edculo 63 C.P.), en &nbsp;principio puede soportar una medida cautelar como la decretada y, por &nbsp;ende, no se encuentra inmerso en la causal 3 del art\u00edculo 594 &nbsp;del C.G.P.\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLo &nbsp;anterior, claro est\u00e1, sin perder de vista que, (\u2026) &nbsp;la &nbsp;propiedad privada sobre los recursos naturales renovables est\u00e1 &nbsp;sujeta a todas las limitaciones y restricciones que derivan de la &nbsp;funci\u00f3n ecol\u00f3gica de la propiedad, como en el presente &nbsp;asunto, en donde el propietario de los bienes afectos debe atender &nbsp;limitaciones a su utilizaci\u00f3n a fin de garantizar la &nbsp;conservaci\u00f3n de las \u00e1reas de protecci\u00f3n &nbsp;ambiental, y no as\u00ed que la misma protecci\u00f3n no pueda &nbsp;mantenerse si el bien cambia de titular de dominio\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cConforme &nbsp;a lo anterior, errado ser\u00eda concluir que la medida de embargo &nbsp;y secuestro decretada sobre el inmueble que hace parte del Sistema &nbsp;Municipal de \u00c1reas Protegidas (SIMAP) deba ser levantada, toda &nbsp;vez que, si bien se trata de un predio protegido, eso no imposibilita &nbsp;su enajenaci\u00f3n, y por tanto, ser objeto de embargo y posterior &nbsp;venta forzada; situaci\u00f3n \u00e9sta que tambi\u00e9n ha &nbsp;sido contemplada por la Personer\u00eda Municipal al se\u00f1alar &nbsp;que: \u201cLo anterior deja claro que los valores ambientales que &nbsp;posee el inmueble identificado con Numero Predial Nacional &nbsp;760010000560000080041000000000 y el n\u00famero de matr\u00edcula &nbsp;inmobiliaria 370-38386, especialmente los relacionados con la Zona &nbsp;Rural de Regulaci\u00f3n H\u00eddrica (ZRH), no impiden su &nbsp;embargo o posterior remate si es el caso, puesto que lo que est\u00e1 &nbsp;en juego es la titularidad del inmueble y no los valores ambientales &nbsp;que lo sujetan a especial protecci\u00f3n, los cuales permanecen &nbsp;independientemente de quien sea su titular\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. La rese\u00f1ada &nbsp;argumentaci\u00f3n demuestra &nbsp;la equivocaci\u00f3n cometida por el tribunal, pues en el asunto &nbsp;puesto a su conocimiento no atendi\u00f3 a todas las normas de &nbsp;rango superior que, sobre el tema de espacio p\u00fablico, rigen el &nbsp;caso. Veamos: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;art\u00edculo 1\u00ba del Decreto 2245 del 29 de diciembre de 2017, &nbsp;emitido por el Ministerio de Medio Ambiente, se\u00f1ala que una &nbsp;ronda hidr\u00e1ulica \u201cse &nbsp;constituye en una norma de superior jerarqu\u00eda y determinante &nbsp;ambiental\u201d y &nbsp;est\u00e1 &nbsp; integrada &nbsp;por la \u201c(\u2026) &nbsp;faja paralela a la l\u00ednea de mareas m\u00e1ximas o a la del &nbsp;cauce permanente de r\u00edos y lagos, hasta &nbsp;de treinta metros de ancho &nbsp;(\u2026)\u201d &nbsp;y &nbsp;por &nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp;el \u00e1rea de protecci\u00f3n o conservaci\u00f3n aferente &nbsp;(\u2026)\u201d, &nbsp;para cuyo cuidado la autoridad competente debe establecer &nbsp;\u201cdirectrices &nbsp;de manejo ambiental\u201d, &nbsp;seg\u00fan la Gu\u00eda T\u00e9cnica elaborada para tal &nbsp;efecto1. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;voces del art\u00edculo 206 de &nbsp;la Ley 1450 de 2011, corresponde a las Corporaciones Aut\u00f3nomas &nbsp;Regionales y de Desarrollo Sostenible, los Grandes Centros Urbanos y &nbsp;los Establecimientos P\u00fablicos Ambientales efectuar, en el \u00e1rea &nbsp;de su jurisdicci\u00f3n y en el marco de sus facultades, el &nbsp;acotamiento de las referidas zonas de preservaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Al &nbsp;respecto, &nbsp;la Corte Constitucional en sentencia SU- 842 de 2013, destac\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLa &nbsp;protecci\u00f3n al medio ambiente obliga al Estado a adoptar &nbsp;medidas encaminadas a evitar o minimizar su deterioro y a que el &nbsp;desarrollo econ\u00f3mico y social se realice de manera arm\u00f3nica &nbsp;con el ambiente.&nbsp;Este mandato de conservaci\u00f3n impone la &nbsp;obligaci\u00f3n de preservar ciertos ecosistemas, as\u00ed como &nbsp;tambi\u00e9n las \u00e1reas de especial importancia ecol\u00f3gica, &nbsp;y admitir como usos compatibles con los mismos aquellos que resulten &nbsp;arm\u00f3nicos o afines con su salvaguarda y distantes de su &nbsp;explotaci\u00f3n. Dentro de las \u00e1reas de especial &nbsp;importancia ecol\u00f3gica se encuentran los humedales, &nbsp;precisamente por las funciones regenerativas, de preservaci\u00f3n &nbsp;y equilibrio ambiental que cumplen, a nivel de flora, fauna y &nbsp;sistemas h\u00eddricos, con miras a lograr mejores condiciones &nbsp;naturales de vida digna.&nbsp; Son definidos&nbsp;por la Convenci\u00f3n &nbsp;de Ramsar, aprobada mediante la Ley 357 de 1997, como \u201cLas &nbsp;extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas &nbsp;de agua, sean \u00e9stas de r\u00e9gimen natural y artificial, &nbsp;permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o &nbsp;saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en &nbsp;marea baja no exceda de seis metros\u201d. Los humedales no solo &nbsp;est\u00e1n conformados por el cuerpo de agua o zona de inundaci\u00f3n, &nbsp;sino por \u00e1reas de transici\u00f3n tales como la ronda &nbsp;hidr\u00e1ulica y la zona de manejo y preservaci\u00f3n &nbsp;ambiental.\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;constituyente de 1991 consider\u00f3 necesario brindar al espacio &nbsp;p\u00fablico una protecci\u00f3n constitucional.&nbsp; Esto lo &nbsp;concreta en los art\u00edculos 82, 63 y 102 de la Carta Pol\u00edtica, &nbsp;entre otros, cuando (i) le atribuye al Estado el deber de velar por &nbsp;su protecci\u00f3n e integridad y por su destinaci\u00f3n al uso &nbsp;com\u00fan, el cual prevalece sobre el particular; (ii) le asigna &nbsp;la calidad de inalienable, imprescriptible e inembargables a los &nbsp;bienes de uso p\u00fablico; y (iii) consagra que el territorio, con &nbsp;los bienes p\u00fablicos que de \u00e9l forman parte, pertenecen &nbsp;a la naci\u00f3n. Respecto de estas disposiciones la Corte ha dicho &nbsp;que con ellas el Constituyente de 1991 ampli\u00f3 la idea &nbsp;tradicionalmente aceptada en los art\u00edculos 674 y 678 del &nbsp;C\u00f3digo Civil, teniendo en cuenta que no se limita a los bienes &nbsp;de uso p\u00fablico (calles, plazas, puentes, caminos r\u00edos y &nbsp;lagos) se\u00f1alados en dicha legislaci\u00f3n, sino que se &nbsp;extiende a todos aquellos inmuebles p\u00fablicos, y a algunos &nbsp;elementos espec\u00edficos de los inmuebles de propiedad de los &nbsp;particulares, que al ser afectados al inter\u00e9s general en &nbsp;virtud de la Constituci\u00f3n o la ley, o por sus caracter\u00edsticas &nbsp;arquitect\u00f3nicas naturales, est\u00e1n destinados a la &nbsp;utilizaci\u00f3n colectiva.\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>Luego, &nbsp;todo terreno adyacente al margen paralelo de un caudal h\u00eddrico, &nbsp;en extensi\u00f3n m\u00e1xima de treinta metros, forma parte de &nbsp;una zona de especial &nbsp;protecci\u00f3n por su importancia para la preservaci\u00f3n de &nbsp;un medio ambiente sano y, por tanto, es &nbsp;considerado espacio p\u00fablico &nbsp;sobre el cual no est\u00e1 permitido levantar ning\u00fan tipo de &nbsp;construcci\u00f3n, dada la evidente afectaci\u00f3n al ecosistema &nbsp;que tales edificaciones generan. &nbsp;<\/p>\n<p>Incluso, &nbsp;desde el a\u00f1o 1974 el &nbsp;Decreto &nbsp;Ley 2811 &nbsp;preve\u00eda en su art\u00edculo &nbsp;83, &nbsp;la inalienabilidad e imprescriptibilidad de las siguientes porciones &nbsp;de terreno, entre ellas, la que aqu\u00ed nos interesa: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201ca.- El &nbsp;\u00e1lveo o cauce natural de las corrientes; &nbsp;<\/p>\n<p>b.- El lecho de &nbsp;los dep\u00f3sitos naturales de agua; &nbsp;<\/p>\n<p>c.- La playas &nbsp;mar\u00edtimas, fluviales y lacustres; &nbsp;<\/p>\n<p>d.- Una faja &nbsp;paralela a la l\u00ednea de mareas m\u00e1ximas o a la del cauce &nbsp;permanente de r\u00edos y lagos, hasta &nbsp;de treinta metros de ancho; &nbsp;<\/p>\n<p>e.- Las \u00e1reas &nbsp;ocupadas por los nevados y por los cauces de los glaciares; &nbsp;<\/p>\n<p>f.- Los &nbsp;estratos o dep\u00f3sitos de las aguas subterr\u00e1neas\u201d &nbsp;(S. N.). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;art\u00edculo 594 del C\u00f3digo General del Proceso, por su &nbsp;parte, tambi\u00e9n establece que son bienes inembargables, adem\u00e1s &nbsp;de los se\u00f1alados en &nbsp;la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica o en leyes especiales, \u201c(\u2026) &nbsp;[l]os &nbsp;bienes de uso p\u00fablico (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Ata\u00f1edero &nbsp;a la naturaleza jur\u00eddica de los predios ubicados en el &nbsp;territorio nacional, esta Corporaci\u00f3n en pret\u00e9rita &nbsp;oportunidad conceptu\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Entre &nbsp;las clasificaciones que nuestro sistema jur\u00eddico hace de los &nbsp;bienes, se encuentra la distinci\u00f3n entre bienes susceptibles &nbsp;de dominio particular y bienes de dominio o de uso p\u00fablico. &nbsp;Esta diferenciaci\u00f3n se remonta al Derecho Romano, que &nbsp;distingu\u00eda entre cosas que pueden entrar al patrimonio privado &nbsp;y cosas por fuera de \u00e9l (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Desde &nbsp;aquella \u00e9poca hasta nuestros d\u00edas las cosas p\u00fablicas &nbsp;han estado por fuera del r\u00e9gimen de la propiedad privada, &nbsp;siendo su titular el Estado (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;As\u00ed &nbsp;lo dispone el art\u00edculo 102 de nuestra Constituci\u00f3n &nbsp;Pol\u00edtica, a cuyo tenor: \u201cEl territorio, con los bienes &nbsp;p\u00fablicos que de \u00e9l forman parte, pertenecen &nbsp;a la naci\u00f3n\u201d. Y m\u00e1s adelante, el art\u00edculo &nbsp;332 ibidem se\u00f1ala: \u201cEl Estado es propietario del &nbsp;subsuelo y de los recursos naturales no renovables, sin perjuicio de &nbsp;los derechos adquiridos y perfeccionados con arreglo a las leyes &nbsp;preexistentes\u201d (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Por &nbsp;su parte, el art\u00edculo 674 del C\u00f3digo Civil estatuye: &nbsp;\u201cSe llaman bienes de la Uni\u00f3n aquellos cuyo dominio &nbsp;pertenece &nbsp;a la Rep\u00fablica. Si adem\u00e1s su uso pertenece a todos los &nbsp;habitantes de un territorio, como el de calles, plazas, puentes y &nbsp;caminos, se llaman bienes de la Uni\u00f3n de uso p\u00fablico o &nbsp;bienes p\u00fablicos del territorio. Los bienes de la Uni\u00f3n &nbsp;cuyo uso no pertenece generalmente a los habitantes, se llaman bienes &nbsp;de la Uni\u00f3n o bienes fiscales\u201d (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;potestad del Estado sobre las cosas, sin embargo, no se limita a los &nbsp;bienes que son de su propiedad, sino que ejerce adem\u00e1s un &nbsp;dominio eminente sobre todo el territorio nacional en raz\u00f3n a &nbsp;su soberan\u00eda. Este concepto no excluye el de propiedad &nbsp;privada, porque no se refiere a la titularidad sobre las cosas, sino &nbsp;a un poder de ordenaci\u00f3n sobre los bienes que se encuentran &nbsp;dentro de los l\u00edmites del Estado (Art. 101 C.P.), bien sean de &nbsp;propiedad p\u00fablica o privada (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Actualmente, &nbsp;la definici\u00f3n de bien p\u00fablico va m\u00e1s all\u00e1 &nbsp;de la tradicional clasificaci\u00f3n que se hac\u00eda de las &nbsp;cosas a partir de la titularidad que el Estado o los particulares &nbsp;ejercen sobre ellas, para incluir tambi\u00e9n elementos que &nbsp;conciernen a la afectaci\u00f3n o destinaci\u00f3n de los bienes &nbsp;seg\u00fan las necesidades y fines del Estado Social de Derecho y &nbsp;de la funci\u00f3n social que cumple la propiedad. A tal respecto, &nbsp;la Corte Constitucional explica: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Existe &nbsp;un tercer grupo de propiedad, normalmente estatal y excepcionalmente &nbsp;privada, que se distingue no por su titularidad sino por su &nbsp;afectaci\u00f3n al dominio p\u00fablico, por motivos de inter\u00e9s &nbsp;general (art. 1\u00ba C.P.), relacionados con la riqueza cultural &nbsp;nacional, el uso p\u00fablico y el espacio p\u00fablico (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;bienes que deben comprenderse en el dominio p\u00fablico se &nbsp;determinan no s\u00f3lo por las leyes que califican una cosa o un &nbsp;bien como de dominio p\u00fablico; adem\u00e1s es necesario que &nbsp;concurra el elemento del destino o de la afectaci\u00f3n del bien a &nbsp;una finalidad p\u00fablica; es decir, a un uso o a un servicio &nbsp;p\u00fablico o al fomento de la riqueza nacional, variedades de la &nbsp;afectaci\u00f3n que, a su vez, determinan la clasificaci\u00f3n &nbsp;de los bienes de dominio p\u00fablico (Sentencia T-292 de 1993) &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;bienes p\u00fablicos (de propiedad p\u00fablica, fiscales, de uso &nbsp;p\u00fablico o afectados a uso p\u00fablico), est\u00e1n &nbsp;desligados del derecho que rige la propiedad privada, y en cuanto &nbsp;tales comparten la peculiaridad de que son inembargables, &nbsp;imprescriptibles e inalienables (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;efecto, el art\u00edculo 63 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica &nbsp;se\u00f1ala: \u201cLos bienes de uso p\u00fablico, los parques &nbsp;naturales, las tierras comunales de grupos \u00e9tnicos, las &nbsp;tierras de resguardo, el patrimonio arqueol\u00f3gico de la naci\u00f3n &nbsp;y los dem\u00e1s bienes que determine la ley, son &nbsp;inalienables, imprescriptibles e inembargables\u201d &nbsp;(CSJ SC1727, 15 Feb. 2016, Rad. 2004-01022-00(\u2026)\u201d &nbsp;(destacado del texto original). &nbsp;<\/p>\n<p>Ahora, &nbsp;ante las evidentes afectaciones a los sistemas naturales, que han &nbsp;conllevado a la crisis clim\u00e1tica mundial, &nbsp;paulatinamente, se ha abierto paso a las ideas que propende por la &nbsp;conservaci\u00f3n de aquellas zonas de gran relevancia para las &nbsp;especies animales y vegetales, por lo cual, se dise\u00f1an &nbsp;pol\u00edticas p\u00fablicas que, a riesgo de afectar la &nbsp;propiedad privada, propenden por la restricci\u00f3n a las &nbsp;actividades econ\u00f3micas que pudieran afectar el ecosistema del &nbsp;lugar. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente al punto, &nbsp;esta Sala, en una sentencia hito sobre los derechos de conservaci\u00f3n &nbsp;de los recursos naturales, reflexion\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Por &nbsp;m\u00faltiples causas simult\u00e1neas, derivadas, conexas o &nbsp;aisladas que impactan el ecosistema negativamente, &nbsp;las cuestiones ambientales ocupan un lugar preponderante en la agenda &nbsp;internacional, no s\u00f3lo de cient\u00edficos e investigadores, &nbsp;sino tambi\u00e9n de pol\u00edticos, de la gente del com\u00fan &nbsp;y, como no pod\u00eda ser de otra manera, de los jueces y abogados. &nbsp;D\u00eda a d\u00eda abundan las m\u00faltiples noticias, los &nbsp;art\u00edculos e informes de diferentes estamentos, poniendo &nbsp;presente la variaci\u00f3n grav\u00edsima de las condiciones &nbsp;naturales del planeta. Hay amenaza creciente, inclusive, a la &nbsp;posibilidad de existencia del ser humano &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Esos &nbsp;inminentes peligros se hacen evidentes en fen\u00f3menos tales como &nbsp;el aumento excesivo de las temperaturas, el deshielo de los polos, la &nbsp;extinci\u00f3n masiva de especies animales y vegetales o la &nbsp;ocurrencia cada vez m\u00e1s frecuente de eventos meteorol\u00f3gicos &nbsp;y desastres por fuera de los m\u00e1rgenes anteriormente &nbsp;considerados normales. Hay inusitadas e imprevistas temporadas de &nbsp;lluvia, permanentes sequ\u00edas, huracanes o tornados &nbsp;destructores, fuertes e impredecibles, maremotos, desecamientos de &nbsp;r\u00edos, desaparici\u00f3n creciente de especies, etc &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;ecosistemas est\u00e1n expuestos a situaciones muy extremas que &nbsp;impiden su subsistencia; ello trae consigo un agotamiento de los &nbsp;recursos naturales, sean o no renovables. Nos enfrentamos a i) una &nbsp; ascendente dificultad para obtener los medios indispensables de &nbsp;subsistencia para la poblaci\u00f3n mundial; y ii) a la &nbsp;contaminaci\u00f3n y mutaci\u00f3n de nuestro entorno por la &nbsp;colonizaci\u00f3n irracional de bosques y ampliaci\u00f3n de las &nbsp;fronteras urbanas, agr\u00edcolas, industriales y extractivas que &nbsp;aumentan la deforestaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;humanidad es la principal responsable de este escenario, su posici\u00f3n &nbsp;hegem\u00f3nica planetaria llev\u00f3 a la adopci\u00f3n de un &nbsp;modelo antropoc\u00e9ntrico y ego\u00edsta, cuyos rasgos &nbsp;caracter\u00edsticos son nocivos para la estabilidad ambiental, a &nbsp;saber: i) el desmedido crecimiento demogr\u00e1fico; ii) la &nbsp;adopci\u00f3n de un vertiginoso sistema de desarrollo guiado por el &nbsp;consumismo y los sistemas pol\u00edtico- econ\u00f3micos &nbsp;vigentes; y iii) la explotaci\u00f3n desmedida de los recursos &nbsp;naturales &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;No &nbsp;obstante, paulatinamente ha venido cre\u00e1ndose conciencia de la &nbsp;obligaci\u00f3n de cambiar nuestros comportamientos. Hay &nbsp;surgimiento de movimientos favorables a una nueva ideolog\u00eda de &nbsp;sociedad \u201cecoc\u00e9ntrica antr\u00f3pica\u201d, que &nbsp;supere la desmedida \u201chomomensura\u201d2 &nbsp;\u201cautista\u201d antropocentrismo; que tome en consideraci\u00f3n &nbsp;al medio ambiente dentro del ideal de progreso y de la noci\u00f3n &nbsp;efectiva de desarrollo sostenible, para alcanzar \u201c(\u2026) un &nbsp;equilibrio entre el crecimiento econ\u00f3mico, el bienestar social &nbsp;y la protecci\u00f3n ambiental, bajo el entendido de que las &nbsp;actuaciones presentes deben asegurar la posibilidad de &nbsp;aprovechamiento de los recursos en el porvenir (\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[A]nte la existencia de [los] riesgos y problemas de car\u00e1cter &nbsp;planetario (\u2026)\u201d4, &nbsp;la judicatura debe propugnar en el Estado Constitucional, por el &nbsp;reconocimiento efectivo de los derechos que aun cuando en principio &nbsp;pareciera \u201c(\u2026) &nbsp;se orient[a]n a la protecci\u00f3n de intereses colectivos y a la &nbsp;satisfacci\u00f3n de necesidades generalizables (\u2026)\u201d5, &nbsp;sustancialmente, apuntan a la defensa de los derechos esenciales de &nbsp;la persona &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Lo &nbsp;anterior significa que todos los individuos de la especie humana &nbsp;debemos dejar de pensar exclusivamente en el inter\u00e9s propio. &nbsp;Estamos obligados a considerar c\u00f3mo nuestras obras y conducta &nbsp;diaria incide tambi\u00e9n en la sociedad y en la naturaleza. En &nbsp;palabras de Peces- Barba, es necesario pasar de una \u201c\u00e9tica &nbsp;privada\u201d, enfocada al bien particular, a una \u201c\u00e9tica &nbsp;p\u00fablica\u201d, entendida como la implementaci\u00f3n de &nbsp;valores morales que buscan alcanzar una cierta concepci\u00f3n de &nbsp;justicia social6, &nbsp;para esto, deben redefinirse los derechos, concibi\u00e9ndolos como &nbsp;\u201cderechos-deberes\u201d. Seg\u00fan el citado autor: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]l &nbsp;titular del derecho tiene al mismo tiempo una obligaci\u00f3n &nbsp;respecto de esas conductas protegidas por el derecho fundamental. No &nbsp;se trata que frente al derecho del titular otra persona tenga un &nbsp;deber frente a ese derecho, sino que el mismo titular del derecho &nbsp;soporta la exigencia de un deber. Se trata de derechos valorados de &nbsp;una manera tan importante por la comunidad y por su ordenamiento &nbsp;jur\u00eddico que no se pueden abandonar a la autonom\u00eda de &nbsp;la voluntad sino que el Estado establece deberes para todos, al mismo &nbsp;tiempo que les otorga facultades sobre ellos\u201d7 &nbsp;(\u2026)\u201d8. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;el marco de las regulaciones &nbsp;constitucionales sobre la protecci\u00f3n ambiental, es pertinente &nbsp;resaltar la naturaleza constitucional del derecho fundamental a un &nbsp;ambiente sano y de la obligaci\u00f3n de conservar el ecosistema: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;art\u00edculo &nbsp;8 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, &nbsp;estipula: \u201cEs &nbsp;obligaci\u00f3n del Estado y de las personas proteger las riquezas &nbsp;culturales y naturales de la Naci\u00f3n\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Con el fin de &nbsp;salvaguardar el medio ambiente de da\u00f1os irremediables, se &nbsp;regula la funci\u00f3n preventiva de las autoridades ambientales en &nbsp;el art\u00edculo &nbsp;80 de &nbsp;la Carta al imponer el deber del Estado de planificar el &nbsp;aprovechamiento y manejo de los recursos naturales, con el fin de &nbsp;garantizar su desarrollo sostenible, su conservaci\u00f3n, &nbsp;restauraci\u00f3n o sustituci\u00f3n; asimismo, dispone que le &nbsp;corresponde prevenir y controlar los factores de riesgo ambientales. &nbsp;<\/p>\n<p>Del &nbsp;mismo modo, el art\u00edculo &nbsp;88 ib\u00eddem &nbsp;respecto de los deberes y obligaciones del Estado con el de fin &nbsp;proteger y salvaguardar los recursos naturales, se\u00f1ala: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;Estado planificar\u00e1 el manejo y aprovechamiento de los recursos &nbsp;naturales, para garantizar su desarrollo sostenible, su conservaci\u00f3n, &nbsp;restauraci\u00f3n o sustituci\u00f3n. Adem\u00e1s, deber\u00e1 &nbsp;prevenir y controlar los factores de deterioro ambiental, imponer las &nbsp;sanciones legales y exigir la reparaci\u00f3n de los da\u00f1os &nbsp;causados. As\u00ed mismo, cooperar\u00e1 con otras naciones en la &nbsp;protecci\u00f3n de los ecosistemas situados en las zonas &nbsp;fronterizas\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Asimismo, &nbsp;el art\u00edculo &nbsp;95 numeral 8 de la Carta, &nbsp;reitera el compromiso del Estado y de las personas para preservar el &nbsp;ambiente, instituyendo: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;ejercicio de los derechos y libertades reconocidos en esta &nbsp;Constituci\u00f3n implica responsabilidades. Toda persona est\u00e1 &nbsp;obligada a cumplir la Constituci\u00f3n y las leyes. Son deberes de &nbsp;la persona y del ciudadano: (\u2026) 8. &nbsp;Proteger los recursos culturales y naturales del pa\u00eds y velar &nbsp;por la conservaci\u00f3n de un ambiente sano;\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>En el art. 226 de &nbsp;la C.N., se aboga por la internacionalizaci\u00f3n de las &nbsp;relaciones ecol\u00f3gicas, por los deberes de protecci\u00f3n y &nbsp;prevenci\u00f3n de los da\u00f1os al medio ambiente, en &nbsp;consonancia con los arts. 78,79 y 80 de la C.N. &nbsp;<\/p>\n<p>Desde el plano &nbsp;legislativo y administrativo, la defensa del medio ambiente es un &nbsp;imperativo legal a\u00fan en disposiciones anteriores a la Carta &nbsp;del 1991, como obligaci\u00f3n de proteger los recursos naturales. &nbsp;Por ello, se expidi\u00f3 una regulaci\u00f3n que priorizara el &nbsp;inter\u00e9s p\u00fablico sobre el privado en materia ambiental. &nbsp;<\/p>\n<p>En la &nbsp;Ley 23 de 1973, &nbsp;se concedieron facultades extraordinarias al Presidente de la &nbsp;Rep\u00fablica para expedir el C\u00f3digo de Recursos Naturales &nbsp;y de Protecci\u00f3n del medio ambiente, y se se\u00f1al\u00f3 &nbsp;en su art\u00edculo &nbsp;2: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl medio &nbsp;ambiente es un patrimonio com\u00fan; por lo tanto, su mejoramiento &nbsp;y conservaci\u00f3n son actividades de utilidad p\u00fablica, en &nbsp;las que deber\u00e1n participar el Estado y los particulares. Para &nbsp;efectos de la presente Ley, se entender\u00e1 que el medio ambiente &nbsp;est\u00e1 constituido por la atm\u00f3sfera y los recursos &nbsp;naturales renovables\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En el mismo &nbsp;sentido, el C\u00f3digo Nacional de Recursos Naturales Renovables y &nbsp;de Protecci\u00f3n del Medio Ambiente- &nbsp;Decreto 2811 de 1974, &nbsp;en su art\u00edculo 1\u00b0 se consagr\u00f3 \u201cEl &nbsp;ambiente es patrimonio com\u00fan.&nbsp;El &nbsp;Estado y los particulares deben participar en su preservaci\u00f3n &nbsp;y manejo, que son de utilidad p\u00fablica e inter\u00e9s social\u201d &nbsp;<\/p>\n<p>En el desarrollo &nbsp;legislativo posterior al cambio constitucional, la Ley &nbsp;99 de 1993 &nbsp;cre\u00f3 el ministerio del medio ambiente, y organiz\u00f3 el &nbsp;Sistema Nacional Ambiental -SINA. &nbsp;<\/p>\n<p>En su art\u00edculo &nbsp;107, &nbsp;los c\u00e1nones ambientales constituyen normas de orden p\u00fablico, &nbsp;innegociables e intransables en las relaciones jur\u00eddicas que &nbsp;puedan surgir entre los particulares o las autoridades, disponiendo: &nbsp;\u201cLas &nbsp;normas ambientales son de orden p\u00fablico y no podr\u00e1n ser &nbsp;objeto de transacci\u00f3n o de renuncia a su aplicaci\u00f3n por &nbsp;las autoridades o por los particulares\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Siguiendo en esa &nbsp;l\u00ednea de pensamiento, &nbsp;la Ley 1333 de 2009 &nbsp;consagr\u00f3 que las medidas preventivas tienen como fin prevenir, &nbsp;impedir o continuar la ocurrencia de hechos da\u00f1inos &nbsp;ambientales, la realizaci\u00f3n de actividades que atenten contra &nbsp;el medio ambiente, contra los recursos naturales, el paisaje o la &nbsp;salud humana. &nbsp;<\/p>\n<p>En su &nbsp;el art\u00edculo 13 &nbsp;determina c\u00f3mo debe procederse: \u201cIniciaci\u00f3n &nbsp;del procedimiento para la imposici\u00f3n de medidas preventivas. &nbsp;Una vez conocido el hecho, de oficio o a petici\u00f3n de parte, la &nbsp;autoridad ambiental competente proceder\u00e1 a comprobarlo y a &nbsp;establecer la necesidad de imponer medida (s) preventiva (s), la (s) &nbsp;cual (es) se impondr\u00e1 (n) mediante acto administrativo &nbsp;motivad\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El art\u00edculo &nbsp;32 de &nbsp;esta Ley, establece: \u201cLas &nbsp;medidas preventivas son de ejecuci\u00f3n inmediata, tienen &nbsp;car\u00e1cter preventivo y transitorio, surten efectos inmediatos, &nbsp;contra ellas no procede recurso alguno y se aplicar\u00e1n sin &nbsp;perjuicio de las sanciones a que hubiere lugar\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El art\u00edculo &nbsp;36 &nbsp;ej\u00fasdem &nbsp;se\u00f1ala &nbsp;los &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Tipos de medidas preventivas. Mediante acto administrativo motivado y &nbsp;de acuerdo con la gravedad de la infracci\u00f3n alguna o algunas &nbsp;de las siguientes medidas preventiva: \u201c[1] Amonestaci\u00f3n &nbsp;escrita. [2] Decomiso preventivo de productos, elementos, medios o &nbsp;implementos utilizados para cometer la infracci\u00f3n. Aprehensi\u00f3n &nbsp;preventiva de espec\u00edmenes, productos y subproductos de fauna y &nbsp;flora silvestres. [3] Suspensi\u00f3n de obra o actividad cuando &nbsp;pueda derivarse da\u00f1o o peligro para el medio ambiente, los &nbsp;recursos naturales, el paisaje o la salud humana o cuando el &nbsp;proyecto, obra o actividad se haya iniciado sin permiso, concesi\u00f3n, &nbsp;autorizaci\u00f3n o licencia ambiental o ejecutado incumpliendo los &nbsp;t\u00e9rminos de los mismos\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>La Corte &nbsp;Constitucional en la Sentencia C-703 de 2010, analizando la Ley 1333 &nbsp;de 2009, en relaci\u00f3n a las medidas preventivas en materia &nbsp;ambiental, plasma: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[L]as &nbsp;medidas preventivas responden a un hecho, situaci\u00f3n o riesgo &nbsp;que, seg\u00fan el caso y de acuerdo con la valoraci\u00f3n de la &nbsp;autoridad competente, afecte o amenace afectar el medio ambiente y &nbsp;que, como su nombre lo indica, su prop\u00f3sito consiste en &nbsp;concretar una primera y urgente respuesta ante la situaci\u00f3n o &nbsp;el hecho de que se trate, para precaver la eventual ocurrencia de un &nbsp;da\u00f1o irreversible o de muy dif\u00edcil o costoso &nbsp;tratamiento que podr\u00eda generarse si no se interviene &nbsp;oportunamente o para hacer cesar la actividad o situaci\u00f3n &nbsp;causante de la afectaci\u00f3n previamente valorada por la &nbsp;autoridad ambiental que adopta la medida. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cDe &nbsp;conformidad con lo expuesto la medida preventiva, si bien exige una &nbsp;valoraci\u00f3n seria por la autoridad competente, se adopta en un &nbsp;estado de incertidumbre y, por lo tanto, no implica una posici\u00f3n &nbsp;absoluta o incontrovertible acerca del riesgo o afectaci\u00f3n, &nbsp;tampoco un reconocimiento anticipado acerca de la existencia del &nbsp;da\u00f1o, ni una atribuci\u00f3n definitiva de la &nbsp;responsabilidad, razones por las cuales su car\u00e1cter es &nbsp;transitorio y da lugar al adelantamiento de un proceso administrativo &nbsp;a cuyo t\u00e9rmino se decide acerca de la imposici\u00f3n de una &nbsp;sanci\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u201d9. &nbsp;<\/p>\n<p>Las medidas &nbsp;preventivas de protecci\u00f3n ambiental, son una manifestaci\u00f3n &nbsp;del principio de precauci\u00f3n ambiental, siguiendo los &nbsp;par\u00e1metros internacionales para la protecci\u00f3n del medio &nbsp;ambiente, instituidos en el ordenamiento interno en el &nbsp;art\u00edculo 1.1 de la Ley 99 de 1993, &nbsp;al disponer que el proceso de desarrollo econ\u00f3mico y social se &nbsp;orientar\u00e1 conforme a los principios universales y de &nbsp;desarrollo sostenibles previstos en la Declaraci\u00f3n de Rio de &nbsp;1992. &nbsp;Abordando el da\u00f1o ambiental el instrumento &nbsp;internacional, en el art\u00edculo 15 orienta: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cCon el &nbsp;fin de proteger el medio ambiente, los Estados deber\u00e1n aplicar &nbsp;ampliamente el criterio de precauci\u00f3n conforme a sus &nbsp;capacidades. Cuando haya peligro de da\u00f1o grave o irreversible, &nbsp;la falta de certeza cient\u00edfica absoluta no deber\u00e1 &nbsp;utilizarse como raz\u00f3n para postergar la adopci\u00f3n de &nbsp;medidas eficaces en funci\u00f3n de los costos para impedir la &nbsp;degradaci\u00f3n del medio ambiente\u201d10. &nbsp;<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, &nbsp;la Corte Constitucional en la Sentencia C-293 de 2002 formul\u00f3 &nbsp;los siguientes par\u00e1metros para la aplicaci\u00f3n del &nbsp;principio de precauci\u00f3n: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Al &nbsp;leer detenidamente el art\u00edculo acusado, se llega a la &nbsp;conclusi\u00f3n de que, cuando la autoridad ambiental debe tomar &nbsp;decisiones espec\u00edficas, encaminadas a evitar un peligro de &nbsp;da\u00f1o grave, sin contar con la certeza cient\u00edfica &nbsp;absoluta, lo debe hacer de acuerdo con las pol\u00edticas &nbsp;ambientales trazadas por la ley, en desarrollo de la Constituci\u00f3n, &nbsp;en forma motivada y alejada de toda posibilidad de arbitrariedad o &nbsp;capricho. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;\u201c(\u2026) &nbsp;Para tal efecto, debe constatar que se cumplan los siguientes &nbsp;elementos:&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;1. Que &nbsp;exista peligro de da\u00f1o; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;3. Que &nbsp;exista un principio de certeza cient\u00edfica, as\u00ed no sea &nbsp;\u00e9sta absoluta; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;4. Que la &nbsp;decisi\u00f3n que la autoridad adopte est\u00e9 encaminada a &nbsp;impedir la degradaci\u00f3n del medio ambiente. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;5. Que el &nbsp;acto en que se adopte la decisi\u00f3n sea motivado. &nbsp;(\u2026)\u201d11. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;esa l\u00ednea, en el \u00e1mbito internacional se han creado &nbsp;instrumentos de defensa del medio ambiente, tales &nbsp;como: &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;Pacto Internacional de Derechos Econ\u00f3micos, Sociales y &nbsp;Culturales de 1966 en su canon 12 concedi\u00f3 a las personas la &nbsp;prerrogativa de \u201cdisfrut[ar] &nbsp;del m\u00e1s alto nivel posible de salud f\u00edsica y mental\u201d, &nbsp;y en pro de garantizar tal mandato, asign\u00f3 a los Estados el &nbsp;deber de propender por el \u201c(\u2026) mejoramiento, &nbsp;en todos sus aspectos, (\u2026) &nbsp;del &nbsp;medio ambiente (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Declaraci\u00f3n de Estocolmo de 197212, &nbsp;que &nbsp;introdujo en la agenda pol\u00edtica global la dimensi\u00f3n &nbsp;ambiental, entendi\u00e9ndola como condicionante del modelo &nbsp;tradicional de crecimiento econ\u00f3mico y del uso de los recursos &nbsp;naturales. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo &nbsp;realizada en R\u00edo de Janeiro en 1992: Concertada con el &nbsp;objetivo de \u201c(\u2026) elaborar &nbsp;estrategias y medidas para detener e invertir los efectos de la &nbsp;degradaci\u00f3n ambiental en el contexto de los esfuerzos &nbsp;dirigidos a promover un desarrollo sostenible y ambientalmente &nbsp;equilibrado, realizados tanto en el plano internacional como nacional &nbsp;(\u2026)\u201d13. &nbsp;<\/p>\n<p>A &nbsp;ese evento asistieron 176 Estados y, como principales resultados, se &nbsp;conform\u00f3 la Comisi\u00f3n de Desarrollo Sostenible de las &nbsp;Naciones Unidas y se elaboraron los siguientes instrumentos: i) la &nbsp;Declaraci\u00f3n de R\u00edo sobre Medio Ambiente y Desarrollo; &nbsp;ii) la Declaraci\u00f3n Autorizada de Principios para un Consenso &nbsp;Mundial respecto de la Ordenaci\u00f3n, la Conservaci\u00f3n y el &nbsp;Desarrollo Sostenible de los Bosques de Todo Tipo: iii) la Convenci\u00f3n &nbsp;sobre la Diversidad Biol\u00f3gica; y iv) la Convenci\u00f3n &nbsp;Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Clim\u00e1tico14. &nbsp;<\/p>\n<p>Acorde &nbsp;con lo anterior, en el \u00e1mbito local, se han adoptado diversas &nbsp;normativas tendientes a dar preponderancia a la protecci\u00f3n de &nbsp;los derechos ecol\u00f3gicos, imponiendo ciertas restricciones al &nbsp;uso de zonas de especial representatividad ambiental, cual se expuso &nbsp;en pret\u00e9rita oportunidad15: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;\u201cC\u00f3digo &nbsp;Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protecci\u00f3n al &nbsp;Medio Ambiente\u201d16, &nbsp;se funda, seg\u00fan as\u00ed lo precept\u00faa el art\u00edculo &nbsp;2\u00ba, en el principio de que \u00abel ambiente es patrimonio &nbsp;com\u00fan de la humanidad y necesario para la supervivencia y el &nbsp;desarrollo econ\u00f3mico y social de los pueblos\u00bb, raz\u00f3n &nbsp;por la cual \u00abEl &nbsp;Estado y los particulares deben participar en su preservaci\u00f3n &nbsp;y manejo\u00bb, que son de utilidad p\u00fablica e inter\u00e9s &nbsp;social. La preservaci\u00f3n y manejo de los recursos naturales &nbsp;renovables tambi\u00e9n son de utilidad p\u00fablica e inter\u00e9s &nbsp;social\u00bb (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;compromiso del Estado y de los particulares frente a la protecci\u00f3n &nbsp;del medio ambiente se consagr\u00f3 en la Carta Pol\u00edtica de &nbsp;1991, que tiene una clara concepci\u00f3n ecologista, y muestra de &nbsp;ellos las previsiones contenidas en los art\u00edculos 2, 8, 49, &nbsp;58, 67, 79, 80 y 95 (numeral 8), conjunto normativo de que la &nbsp;jurisprudencia constitucional ha dicho: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;mientras &nbsp;por una parte se reconoce el medio ambiente sano como un derecho del &nbsp;cual son titulares todas las personas \u2013quienes a su vez est\u00e1n &nbsp;legitimadas para participar en las decisiones que puedan afectarlo y &nbsp;deben colaborar en su conservaci\u00f3n\u2013, por la otra se le &nbsp;imponen al Estado los deberes correlativos de: 1) proteger su &nbsp;diversidad e integridad, 2) salvaguardar las riquezas naturales de la &nbsp;Naci\u00f3n, 3) conservar las \u00e1reas de especial importancia &nbsp;ecol\u00f3gica, 4) fomentar la educaci\u00f3n ambiental, 5) &nbsp;planificar el manejo y aprovechamiento de los recursos naturales para &nbsp;as\u00ed garantizar su desarrollo sostenible, su conservaci\u00f3n, &nbsp;restauraci\u00f3n o sustituci\u00f3n, 6) prevenir y controlar los &nbsp;factores de deterioro ambiental, 7) imponer las sanciones legales y &nbsp;exigir la reparaci\u00f3n de los da\u00f1os causados al ambiente, &nbsp;y 8) cooperar con otras naciones en la protecci\u00f3n de los &nbsp;ecosistemas situados en las zonas de frontera (C.C., C-431-00, 12 &nbsp;Abr. 2000, Rad. D-2589) (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;De &nbsp;acuerdo con el art\u00edculo 3\u00ba del Decreto 2811 citado, son &nbsp;recursos naturales renovables: la atm\u00f3sfera y el espacio a\u00e9reo &nbsp;nacional; las aguas en cualquiera de sus estados; la tierra, el suelo &nbsp;y el subsuelo; la flora; la fauna; las fuentes primarias de energ\u00eda &nbsp;no agotables; las pendientes topogr\u00e1ficas con potencial &nbsp;energ\u00e9tico; los recursos geot\u00e9rmicos; los recursos &nbsp;biol\u00f3gicos de las aguas y del suelo y el subsuelo del mar &nbsp;territorial y de la zona econ\u00f3mica de dominio continental e &nbsp;insular de la rep\u00fablica; y, los recursos del paisaje (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Sin &nbsp;embargo, esos preceptos estatuyen que en cuanto a su ejercicio, tales &nbsp;derechos \u00abestar\u00e1n sujetos a las disposiciones de este &nbsp;C\u00f3digo\u00bb (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;exequibilidad de esas disposiciones fue declarada por la Corte &nbsp;Constitucional de manera condicionada, pues deb\u00eda entenderse &nbsp;que \u00abconforme &nbsp;al art\u00edculo 58 de la Constituci\u00f3n, la propiedad privada &nbsp;sobre los recursos naturales renovables est\u00e1 sujeta a todas &nbsp;las limitaciones y restricciones que derivan de la funci\u00f3n &nbsp;ecol\u00f3gica de la propiedad\u00bb (CC, C-126, 1\u00ba Abr. &nbsp;1998, Rad. D-1794) (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;el citado pronunciamiento de control de constitucionalidad se indic\u00f3 &nbsp;que \u201c(\u2026) &nbsp;se &nbsp;entiende que cuando el art\u00edculo 4\u00ba de ese mismo estatuto &nbsp;reconoce \u201clos derechos adquiridos por particulares con arreglo &nbsp;a la ley sobre los elementos ambientales y los recursos naturales &nbsp;renovables\u201d, est\u00e1 aceptando tambi\u00e9n la propiedad &nbsp;que algunos particulares pueden haber adquirido sobre determinados &nbsp;recursos naturales (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Y &nbsp;a\u00f1adi\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;Constituci\u00f3n establece l\u00edmites a la propiedad privada &nbsp;sobre ciertos bienes. As\u00ed, frente a determinados bienes, el &nbsp;ordenamiento puede establecer una reserva al dominio privado, pues la &nbsp;Carta establece que determinados bienes son inembargables, &nbsp;imprescriptibles e inalienables (CP art. 63). Igualmente la&nbsp; &nbsp;Constituci\u00f3n &nbsp;establece que los recursos no renovables o que se encuentren en el &nbsp;subsuelo son propiedad del Estado, sin perjuicio de los derechos &nbsp;adquiridos con arreglo a las leyes preexistentes (CP art. 322). Sin &nbsp;embargo, en la medida en que la Constituci\u00f3n reconoce de &nbsp;manera gen\u00e9rica la propiedad privada (CP art. 58), se entiende &nbsp;que en principio \u00e9sta puede recaer sobre los recursos &nbsp;naturales renovables, que no hayan sido sometidos por la ley a la &nbsp;reserva de dominio privado previstas por la Carta (CP art. 63) (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Luego, &nbsp;en el ordenamiento jur\u00eddico colombiano es posible que los &nbsp;recursos naturales renovables y las zonas necesarias para su &nbsp;protecci\u00f3n sean de propiedad privada, aunque eso puede &nbsp;conllevar ciertas limitaciones o restricciones (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Y se insisti\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Ese &nbsp;reconocimiento a los derechos adquiridos de forma leg\u00edtima por &nbsp;los particulares, tanto sobre recursos naturales como respecto de &nbsp;otros elementos ambientales, se consagr\u00f3 expresamente en el &nbsp;art\u00edculo 42 (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Empero, &nbsp;en todo caso, la propiedad privada debe ejercerse, seg\u00fan lo &nbsp;estatuido por el art\u00edculo 43, como una funci\u00f3n social y &nbsp;sujeto a las limitaciones impuestas por el ordenamiento &nbsp;constitucional y legal, particularmente las que derivan de su funci\u00f3n &nbsp;ecol\u00f3gica (C-126 de 1998) (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Conforme &nbsp;al art\u00edculo 80 de esa codificaci\u00f3n, \u00absin &nbsp;perjuicio de los derechos privados adquiridos con arreglo a la ley, &nbsp;las aguas son de dominio p\u00fablico, inalienables e &nbsp;imprescriptibles. Cuando en este C\u00f3digo se hable de aguas sin &nbsp;otra calificaci\u00f3n, se deber\u00e1n entender las de dominio &nbsp;p\u00fablico\u00bb (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Y &nbsp;establece el art\u00edculo 83 que salvo los \u00abderechos &nbsp;adquiridos por particulares, son bienes inalienables e &nbsp;imprescriptibles del Estado: &nbsp;<\/p>\n<p>a.- &nbsp;El \u00e1lveo o cauce natural de las corrientes; &nbsp;<\/p>\n<p>b.- &nbsp;El lecho de los dep\u00f3sitos naturales de agua; &nbsp;<\/p>\n<p>c.- &nbsp;La playas &nbsp;mar\u00edtimas, fluviales y lacustres; &nbsp;<\/p>\n<p>d.- &nbsp;Una &nbsp;faja paralela a la l\u00ednea de mareas m\u00e1ximas o a la del &nbsp;cauce permanente de r\u00edos y lagos, hasta de treinta metros de &nbsp;ancho; &nbsp;<\/p>\n<p>e.- &nbsp;Las \u00e1reas ocupadas &nbsp;por los nevados y por los cauces de los glaciares; &nbsp;<\/p>\n<p>f.- &nbsp;Los estratos &nbsp;o dep\u00f3sitos de las aguas subterr\u00e1neas (se subraya) &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;citado decreto &nbsp;ley rige a partir de la fecha de su expedici\u00f3n, esto es, desde &nbsp;el 18 de diciembre de 1974, sin que sea viable aplicarlo retroactiva &nbsp;o retrospectivamente, pues por regla general, las normas rigen hacia &nbsp;el futuro, para evitar desconocer los derechos adquiridos y las &nbsp;situaciones consolidadas antes de su entrada en vigor (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;art\u00edculo 11 del Decreto 1541 de 1978 defini\u00f3 el cauce &nbsp;natural como \u00abla faja de terreno que ocupan las aguas de una &nbsp;corriente al alcanzar sus niveles m\u00e1ximos por efecto de las &nbsp;crecientes ordinarias\u00bb y el lecho de los dep\u00f3sitos &nbsp;naturales de aguas como \u00abel suelo que ocupan hasta donde llegan &nbsp;los niveles ordinarios por efectos de lluvias o deshielo\u00bb, en &nbsp;tanto la playa fluvial es \u00abla superficie de terreno comprendida &nbsp;entre la l\u00ednea de las bajas de aguas de los r\u00edos y &nbsp;aquellas a donde llegan \u00e9stas, ordinarias y naturalmente en su &nbsp;mayor incremento\u00bb (art\u00edculo 12). &nbsp;<\/p>\n<p>Esa &nbsp;misma norma reglamentaria &nbsp;se\u00f1ala que son aguas de uso p\u00fablico, cuyo dominio no se &nbsp;prescribe en ning\u00fan caso, las siguientes: &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. Los r\u00edos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y todas las aguas que corran por cauces naturales de modo permanente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;o no;<\/p>\n<p>2. Las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aguas que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;corran por cauces artificiales que hayan sido derivadas de un cauce &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;natural;<\/p>\n<p>3. Los lagos, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lagunas, ci\u00e9nagas y pantanos;<\/p>\n<p>4. Las aguas que &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;est\u00e9n en la atm\u00f3sfera;<\/p>\n<p>5. Las corrientes &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;y dep\u00f3sitos de aguas subterr\u00e1neas;<\/p>\n<p>6. Las aguas y &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;lluvias;<\/p>\n<p>7. Las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;aguas privadas, que no sean &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;usadas por tres (3) a\u00f1os consecutivos, a partir de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;vigencia del Decreto-Ley 2811 de 1974, cuando as\u00ed se declara &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;mediante providencia del Instituto Nacional de los Recursos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Naturales Renovables y del Ambiente, Inderena, previo el tr\u00e1mite &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;previsto en este Decreto, y<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Seg\u00fan &nbsp;el art\u00edculo 126, se considera \u00abde utilidad p\u00fablica &nbsp;o inter\u00e9s social la preservaci\u00f3n y el manejo del &nbsp;recurso agua al tenor de los dispuestos por el art\u00edculo 1\u00b0 &nbsp;del Decreto-ley 2811 de 1974\u00bb, de ah\u00ed que el art\u00edculo &nbsp;209 establezca que es deber de los propietarios, poseedores o &nbsp;tenedores de fundos \u00aben los cuales nazcan fuentes de aguas o &nbsp;predios que est\u00e1n atravesados por corrientes o dep\u00f3sitos &nbsp;de aguas o sean aleda\u00f1os a ellos\u00bb el de \u00abcumplir &nbsp;todas las obligaciones sobre practica de conservaci\u00f3n de &nbsp;aguas, &nbsp;bosques protectores y suelos de acuerdo con las normas vigentes\u00bb &nbsp;(el subrayado es propio) (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Desde &nbsp;esa perspectiva, si en el caso bajo estudio, existe informaci\u00f3n &nbsp;sobre la posible existencia de \u201cespacio &nbsp;p\u00fablico\u201d &nbsp;dentro de los predios objeto de cautela, la corporaci\u00f3n &nbsp;fustigada, haciendo uso de sus facultades oficiosas consagradas en el &nbsp;art\u00edculo 328 del C\u00f3digo General del Proceso17 &nbsp;y en atenci\u00f3n con el compilado legal y constitucional antes &nbsp;transcrito, &nbsp;ha debido realizar un control de legalidad para corregir &nbsp;o sanear los vicios que configuren nulidades u otras irregularidades &nbsp;en el litigio, espec\u00edficamente, para el caso, evitar un &nbsp;eventual remate de un bien inalienable. &nbsp;<\/p>\n<p>Si &nbsp;bien al inicio del juicio compulsivo no exist\u00eda noticia de &nbsp;la protecci\u00f3n ambiental sobre la cual recae uno de los bienes &nbsp;inmiscuidos y el proceso que atraviesa el otro para ser incluido en &nbsp;el Sistema Municipal de \u00c1reas Protegidas de Cali \u2013SIMAP-, &nbsp;y por esa raz\u00f3n fue posible llevar a cabo las medidas &nbsp;cautelares de embargo y secuestro, lo cierto es, ahora, existe &nbsp;informaci\u00f3n fidedigna y suficiente para obrar con prudencia y &nbsp;verificar las resultas del tr\u00e1mite administrativo en aras de &nbsp;evitar, mediante venta forzada, la tradici\u00f3n acelerada de un &nbsp;posible bien p\u00fablico. &nbsp;<\/p>\n<p>6. &nbsp;En &nbsp;consecuencia, se ordenar\u00e1 al &nbsp;tribunal convocado que, &nbsp;dentro de &nbsp;los diez (10) d\u00edas &nbsp;siguientes a la notificaci\u00f3n de este pronunciamiento, previa &nbsp;recepci\u00f3n del asunto censurado, deje sin efecto la decisi\u00f3n &nbsp;de 18 de agosto de 2020, y las que de ella se desprendan y, en su &nbsp;lugar, resuelva &nbsp;de fondo la alzada conforme a los par\u00e1metros aqu\u00ed &nbsp;se\u00f1alados. &nbsp;<\/p>\n<p>7. &nbsp;De igual modo y &nbsp;atendiendo a la normatividad y jurisprudencia antes relacionada, dada &nbsp;la naturaleza de las zonas involucradas en el litigio -reserva &nbsp;ambiental-, se exhortar\u00e1 a la Corporaci\u00f3n Aut\u00f3noma &nbsp;Regional del Valle del Cauca, con miras a adelantar, con celeridad, &nbsp;los procedimientos administrativos, de su competencia, &nbsp;correspondientes en aras de salvaguardar, activa y permanentemente, &nbsp;dichos m\u00e1rgenes h\u00eddricos y, de haber lugar a ello, &nbsp;recuperar los terrenos que se encuentren en manos de particulares &nbsp;para su debida protecci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>8. Al &nbsp;margen de lo esbozado, no procede el amparo frente a la fiscal\u00eda &nbsp;convocada, pues si &nbsp;el querellante estima injustificada la demora de esa autoridad para &nbsp;adelantar la investigaci\u00f3n de su denuncia, tiene a su alcance &nbsp;la posibilidad de recusarla, en caso de encontrarse en presencia de &nbsp;las circunstancias contempladas en el numeral 7\u00b0 del art\u00edculo &nbsp;99 de la Ley 600 de 2000 y 56 de la Ley 904 de 2004. &nbsp;<\/p>\n<p>Sobre &nbsp;ese aspecto, esta Corporaci\u00f3n en un caso an\u00e1logo &nbsp;expuso: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;El &nbsp;accionante se queja por la demora en que ha incurrido la &nbsp;Fiscal\u00eda Primera Delegada ante el Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Medell\u00edn (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Bajo ese contexto, la &nbsp;Sala aprecia que tal y como lo consider\u00f3 el juez &nbsp;constitucional de primer grado, el accionante tiene a &nbsp;su disposici\u00f3n \u00abla figura jur\u00eddica de la &nbsp;recusaci\u00f3n\u00bb, (CSJ STC 27 sep 2013, rad. 01645-01). &nbsp;Al respecto, en un caso de contornos similares la Corte estim\u00f3 &nbsp;que: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl &nbsp;ordenamiento procesal penal, en el numeral 7 del art\u00edculo &nbsp;56 de la Ley 906 de 2004, establece la posibilidad de formular &nbsp;impedimento en caso de \u2018que &nbsp;el funcionario judicial haya dejado vencer, sin actuar, los t\u00e9rminos &nbsp;que la ley se\u00f1ale al efecto, a menos que la demora sea &nbsp;debidamente justificada\u2019, y en el art\u00edculo 60 de la &nbsp;misma normatividad prev\u00e9 que \u2018si el funcionario en quien &nbsp;se d\u00e9 una causal de impedimento no la declarare cualquiera de &nbsp;las partes podr\u00e1 recusarlo (\u2026)\u2019, raz\u00f3n por &nbsp;la cual, dichos mecanismos de resguardo no &nbsp;pueden ser reemplazados o sustituidos a trav\u00e9s de la tutela, &nbsp;pues de lo contrario se invadir\u00edan injustificadamente las &nbsp;privativas funciones y competencia de otras autoridades (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026). &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En una cuesti\u00f3n similar, dijo la Sala de Casaci\u00f3n Penal &nbsp;que \u2018tanto en la Ley 600 de 2000 como 906 de 2004 se ofrece a &nbsp;las partes dentro del proceso penal el instrumento al cual acudir &nbsp;cuando consideren que la no resoluci\u00f3n de los casos por parte &nbsp;de los funcionarios judiciales pone en grave riesgo sus derechos, as\u00ed &nbsp;el art\u00edculo 99 y 56 respectivamente, numeral 7, que establecen &nbsp;las causales de impedimentos y recusaciones: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Que &nbsp;el funcionario judicial haya dejado vencer, sin actuar, los t\u00e9rminos &nbsp;que la ley se\u00f1ale al efecto, a menos que la demora sea &nbsp;debidamente justificada (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c\u2018(\u2026) &nbsp;De &nbsp;manera que puede proponer el actor su insatisfacci\u00f3n a trav\u00e9s &nbsp;del instituto de la recusaci\u00f3n, sin que le sea al juez de &nbsp;tutela suplir funciones ordinarias\u2019 (CSJ STC 29 jun 2011, rad. &nbsp;54769, reiterada en las de 20 jun 2012, rad. 011221-01; 25 jul 2012, &nbsp;rad. &nbsp;01254-01, &nbsp;13 mar 2013, rad. 00178 -01) (\u2026)\u201d18. &nbsp;<\/p>\n<p>9. &nbsp;Deviene f\u00e9rtil abrir paso a la protecci\u00f3n incoada, solo &nbsp;en relaci\u00f3n con el juicio ejecutivo censurado, dado el control &nbsp;legal y constitucional que ata\u00f1e en esta sede al juez, &nbsp;compatible con el necesario ejercicio de control convencional, &nbsp;siguiendo el Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica de 22 de &nbsp;noviembre de 1969 (art. 8\u00ba de la Convenci\u00f3n Americana &nbsp;sobre Derechos Humanos), a fin de garantizar el debido proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;convenio citado es aplicable dado el canon 9 de la Constituci\u00f3n &nbsp;Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>Complementariamente, &nbsp;el art\u00edculo 93 ej\u00fasdem, &nbsp;contempla: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta &nbsp;Carta, se interpretar\u00e1n de conformidad con los tratados &nbsp;internacionales sobre derechos humanos ratificados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el Derecho de los &nbsp;Tratados &nbsp;de 196919, &nbsp;debidamente adoptada por Colombia, seg\u00fan el cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d20, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>9.1. &nbsp;Aunque &nbsp;podr\u00eda argumentarse la viabilidad del control de &nbsp;convencionalidad s\u00f3lo en decursos donde se halla el quebranto &nbsp;de garant\u00edas sustanciales o cuando la normatividad interna es &nbsp;contraria a la internacional sobre los derechos humanos, se estima &nbsp;trascendente efectuar dicho seguimiento en todos los asuntos donde se &nbsp;debata la conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;aducido porque la enunciada herramienta le permite a los Estados &nbsp;materializar el deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio21. &nbsp;<\/p>\n<p>No &nbsp;sobra advertir que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local &nbsp;de los pa\u00edses que la han suscrito y aprobado, no constituye un &nbsp;sistema opcional o de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos &nbsp;patrios; sino que en estos casos cobra vigencia plena y &nbsp;obligatoriedad con car\u00e1cter impositivo para todos los &nbsp;servidores estatales, debiendo realizar no solamente un control legal &nbsp;y constitucional, sino tambi\u00e9n el convencional; con mayor &nbsp;raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de constitucionalidad sin &nbsp;quedar al arbitrio de las autoridades su gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>9.2. &nbsp;El &nbsp;aludido control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir &nbsp;judicial y pedag\u00f3gicamente, tal cual se le ha ordenado a los &nbsp;Estados denunciados, incluido Colombia22, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales23; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas24. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir &nbsp;en la aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de &nbsp;la Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en &nbsp;providencias como la presente, le permite no s\u00f3lo a las &nbsp;autoridades conocer e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas &nbsp;internacionalmente, en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos &nbsp;humanos, sino a la ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo &nbsp;grado de salvaguarda de sus garant\u00edas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las prerrogativas fundamentales en el marco del &nbsp;sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>10. &nbsp;Por &nbsp;los &nbsp;argumentos anteriores, el amparo deprecado ser\u00e1 concedido. &nbsp;<\/p>\n<p>3. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, &nbsp;en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de &nbsp;la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;CONCEDER la &nbsp;tutela solicitada por &nbsp;Nelson &nbsp;Jaramillo Estrada, quien afirma representar a la sociedad Jaramillo &nbsp;Estrada Ltda., frente al Procurador Delegado Para Asuntos &nbsp;Ambientales, Departamento Administrativo de Gesti\u00f3n del Medio &nbsp;Ambiente, -DAGMA-, todos de Cali, la Procuradur\u00eda General de &nbsp;la Naci\u00f3n, la Corporaci\u00f3n Aut\u00f3noma Regional del &nbsp;Valle del Cauca -C.V.C-, y el Juzgado Segundo Civil del Circuito de &nbsp;Ejecuci\u00f3n de Sentencias de Cali; extensiva a la Sala Civil del &nbsp;Tribunal Superior del Distrito Judicial de la misma ciudad. &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;consecuencia, se le ordena al &nbsp;tribunal convocado que, &nbsp;dentro de &nbsp;los diez (10) d\u00edas &nbsp;siguientes a la notificaci\u00f3n de este pronunciamiento, previa &nbsp;recepci\u00f3n del asunto censurado, deje sin efecto la decisi\u00f3n &nbsp;de 18 de agosto de 2020, y las que de ella se desprendan y, en su &nbsp;lugar, resuelva &nbsp;de fondo la alzada puesta a su conocimiento conforme a los par\u00e1metros &nbsp;aqu\u00ed se\u00f1alados. Rem\u00edtasele copia de esta &nbsp;decisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;EXHORTAR &nbsp;a &nbsp;la Corporaci\u00f3n Aut\u00f3noma Regional del Valle del Cauca en &nbsp;los t\u00e9rminos consignados en el N\u00ba 7 del ac\u00e1pite &nbsp;considerativo de esta providencia. Por secretar\u00eda, rem\u00edtasele &nbsp;copia de este expediente, incluyendo esta sentencia. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notif\u00edquese &nbsp;lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica, &nbsp;a todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>CUARTO: &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA &nbsp;BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO WILSON &nbsp;QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS ALONSO &nbsp;RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO &nbsp;TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO &nbsp;TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00daltimo &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;inciso del numeral 4\u00ba del art\u00edculo 2.2.3.2.3\u00aa.2., &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;del Decreto 1076 de 2015, adicionado por el Decreto 2245 de 2017. &nbsp;<\/p>\n<p>2 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PROT\u00c1GORAS DE ABDERA: \u201cEl &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hombre es la medida de todas las cosas, de las que existen en cuanto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;existen y de las que no son en cuanto no son\u201d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CALVO T. \u201cDe &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los Sofistas a Plat\u00f3n. Pol\u00edtica y Pensamiento\u201d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Madrid: Cincel. 1986. &nbsp;<\/p>\n<p>3 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional, sentencia C-389 de 2016. &nbsp;<\/p>\n<p>4 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;RODR\u00cdGUEZ PALOP, Mar\u00eda Eugenia, \u201cClaves &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;para entender los nuevos derechos\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>5 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00cddem. &nbsp;<\/p>\n<p>6 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;PECES BARBA, Gregorio, \u201c\u00c9tica &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00fablica- \u00e9tica privada\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;en \u201cAnuario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de Filosof\u00eda del Derecho\u201d, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;N\u00ba XIV (1997), p\u00e1gs. 531- 544. &nbsp;<\/p>\n<p>7 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; PECES-BARBA, Gregorio. \u201cEscritos &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;sobre Derechos Fundamentales\u201d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Eudema Universidad. Madrid 1.968. P\u00e1g. 209. Citado por la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte Constitucional en la sentencia T-411 de 1992. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ, STC4360 de 2018. &nbsp;<\/p>\n<p>9 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Constitucional. Sentencia C-703 de 6 de septiembre 2010. &nbsp;<\/p>\n<p>10 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Declaraci\u00f3n de R\u00edo sobre el Medio Ambiente y el &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Desarrollo. En La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ambiente y el Desarrollo. Habi\u00e9ndose Reunido del 3 al 14 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;junio de 1992. &nbsp;<\/p>\n<p>11 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Constitucional. Sentencia C-293 de 23 de abril de 2002. &nbsp;<\/p>\n<p>12 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Documento disponible en: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p><A HRef=\"http:\/\/www.ordenjuridico.gob.mx\/TratInt\/Derechos%20Humanos\/INST%2005.pdf,  \">http:\/\/www.ordenjuridico.gob.mx\/TratInt\/Derechos%20Humanos\/INST%2005.pdf,  <\/A> &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;consultado el 20 de febrero de 2017. &nbsp;<\/p>\n<p>13 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;BARREIRA, Ana y otras, \u201cMedio &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ambiente y Derecho Internacional: Una gu\u00eda pr\u00e1ctica\u201d. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ed. Caja Madrid, 2007. P\u00e1g. 5. &nbsp;<\/p>\n<p>14 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ib\u00eddem, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;p\u00e1g. 6. &nbsp;<\/p>\n<p>15 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ, SC 14425 de 2016. &nbsp;<\/p>\n<p>16 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Decreto 2811 de 1974 &nbsp;<\/p>\n<p>17\u201cEl &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;juez de segunda instancia deber\u00e1 pronunciarse solamente sobre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;los argumentos expuestos por el apelante, sin perjuicio de las &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decisiones que deba adoptar de oficio, en los casos previstos por la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ley\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2014, exp. 11001-02-04-000-2014-02258-01. &nbsp;<\/p>\n<p>19 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>20 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>22 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>23 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>24 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 &nbsp;308. &nbsp;<\/p>\n<p>32 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC689-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; STC689-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-00012-00 &nbsp; (Aprobado en &nbsp;sesi\u00f3n virtual de tres de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp; Bogot\u00e1, D. &nbsp;C., tres (3) de febrero de dos mil veintiuno (2021) &nbsp; Dec\u00eddese la &nbsp;demanda de tutela impetrada por Nelson Jaramillo Estrada, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-53644","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53644","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53644"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53644\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53644"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53644"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53644"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}