{"id":53668,"date":"2024-05-17T20:40:44","date_gmt":"2024-05-17T20:40:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc718-2021\/"},"modified":"2024-05-17T20:40:44","modified_gmt":"2024-05-17T20:40:44","slug":"stc718-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/17\/stc718-2021\/","title":{"rendered":"STC718 2021"},"content":{"rendered":"<p>STC718-2021<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>Magistrado &nbsp;ponente &nbsp;<\/p>\n<p>STC718-2021 &nbsp;<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-00182-00 (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de tres de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por Maril\u00fa &nbsp;Ceballos Gil frente a la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Buga, espec\u00edficamente, frente a los &nbsp;magistrados Felipe Francisco Borda Caicedo, Juan Ramon P\u00e9rez &nbsp;Chicu\u00e9 y Orlando Quintero Garc\u00eda, y el Juzgado Tercero &nbsp;Civil del Circuito de esa ciudad, &nbsp;con ocasi\u00f3n del juicio de &nbsp;\u201crevisi\u00f3n &nbsp;de aval\u00fao\u201d, &nbsp;adelantado por Ecopetrol S.A. a la aqu\u00ed actora. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES &nbsp;<\/p>\n<p>1. La gestora &nbsp;implora el amparo de la garant\u00eda al debido proceso, &nbsp;presuntamente vulnerada por las autoridades accionadas. &nbsp;<\/p>\n<p>2. &nbsp;Del &nbsp;ruego tuitivo y sus anexos se extrae como base de su reclamo, lo &nbsp;siguiente: &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;sentencia de 4 de noviembre de 2014, el Juzgado Primero Civil &nbsp;Municipal de Buga impuso, a favor de Ecopetrol S.A. una \u201c(\u2026) &nbsp;servidumbre &nbsp;con ocupaci\u00f3n permanente petrolera sobre los inmuebles &nbsp;denominados San Pablo y Andaluc\u00eda II (\u2026)\u201d &nbsp;de propiedad de Maril\u00fa Ceballos Gil, concedi\u00e9ndole a &nbsp;favor de esta \u00faltima una indemnizaci\u00f3n por valor de &nbsp;$1.059.017.307. &nbsp;<\/p>\n<p>Dentro &nbsp;del t\u00e9rmino establecido en el numeral 9\u00b0 del art\u00edculo &nbsp;5\u00b0 de la Ley 1274 de 20091, &nbsp;la referida sociedad solicit\u00f3 la \u201crevisi\u00f3n &nbsp;del aval\u00fao\u201d &nbsp;acogido como definitivo en el fallo antes mencionado. &nbsp;<\/p>\n<p>Ese &nbsp;asunto fue zanjado por el Juzgado Tercero Civil del Circuito de la &nbsp;citada ciudad, quien, en prove\u00eddo de 22 de mayo de 2019, &nbsp;dispuso excluir de la compensaci\u00f3n reconocida a favor de la &nbsp;tutelante, los \u201crubros\u201d &nbsp;correspondientes a \u201cda\u00f1o &nbsp;emergente\u201d &nbsp;y \u201cdepreciaci\u00f3n &nbsp;de los predios\u201d, &nbsp;reduciendo a $314.351.138 el valor de la memorada indemnizaci\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>Frente &nbsp;a esa determinaci\u00f3n, la gestora impetr\u00f3 apelaci\u00f3n; &nbsp;sin embargo, el tribunal confutado, en prove\u00eddo de 21 de julio &nbsp;de 2020, confirm\u00f3 la decisi\u00f3n del a &nbsp;quo. &nbsp;<\/p>\n<p>Manifiesta &nbsp;la gestora que los convocados incurrieron en \u201cdefecto &nbsp;f\u00e1ctico por valoraci\u00f3n defectuosa del material &nbsp;probatorio\u201d, &nbsp;pues &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;el &nbsp;avalu\u00f3 de perjuicios por imposici\u00f3n de servidumbre &nbsp;petrolera y su posterior ampliaci\u00f3n, aclaraci\u00f3n y &nbsp;complementaci\u00f3n (\u2026), &nbsp;acogido &nbsp;como definitivo por el Juzgado 1\u00b0 Civil Municipal de Buga, &nbsp;contiene suficiente prueba t\u00e9cnica, documental y argumentativa &nbsp;que sustenta los rubros excluidos de la indemnizaci\u00f3n, tales &nbsp;como los procedimientos y an\u00e1lisis estad\u00edsticos y &nbsp;matem\u00e1ticos utilizados, la relaci\u00f3n detallada, &nbsp;explicada, y adem\u00e1s sustentada en los da\u00f1os y la &nbsp;depreciaci\u00f3n ocasionada en [sus] &nbsp;predios con la instalaci\u00f3n de la red de oleoducto y de los &nbsp;costos (\u2026) &nbsp;para repararlos (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Afirma &nbsp;que, en el litigio bajo estudio, terminaron siendo m\u00e1s &nbsp;relevantes para los juzgadores, \u201clos &nbsp;testimonios practicados, que el informe pericial de un experto\u201d, &nbsp;el cual estuvo en contacto directo con los predios involucrados y &nbsp;afectados con la imposici\u00f3n de la servidumbre petrolera. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Exige, en concreto, se protejan sus derechos fundamentales, &nbsp;conculcados con las sentencias emitidas en el comentado decurso. &nbsp;<\/p>\n<p>1.1. Respuesta &nbsp;de los accionados &nbsp;<\/p>\n<p>1. La corporaci\u00f3n &nbsp;fustigada remiti\u00f3 copia de la sentencia de segunda instancia &nbsp;proferida en el pleito sublite. &nbsp;<\/p>\n<p>2. El estrado del &nbsp;circuito querellado envi\u00f3 el link &nbsp;digital &nbsp;del expediente contentivo del asunto criticado. &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/p>\n<p>1. &nbsp;\u00danicamente las determinaciones judiciales arbitrarias con &nbsp;directa repercusi\u00f3n en las garant\u00edas fundamentales de &nbsp;las partes o de terceros, son susceptibles de cuestionamiento por v\u00eda &nbsp;de tutela, siempre y cuando, claro est\u00e1, su titular haya &nbsp;agotado los medios legales ordinarios dispuestos para hacerlas &nbsp;prevalecer dentro del correspondiente proceso. &nbsp;<\/p>\n<p>Para resolver el &nbsp;asunto puesto a su conocimiento, la &nbsp;corporaci\u00f3n recriminada comenz\u00f3 indicando que la &nbsp;exclusi\u00f3n del \u201cda\u00f1o &nbsp;emergente\u201d &nbsp;reconocido en un principio a favor de la aqu\u00ed tutelante, &nbsp;obedeci\u00f3 a la no acreditaci\u00f3n de la \u201cedad\u201d &nbsp;de &nbsp;la ca\u00f1a plantada antes de la instalaci\u00f3n del oleoducto &nbsp;en los predios de aqu\u00e9lla, para determinar si se trataban de &nbsp;\u201ccultivos &nbsp;nuevos o recientes\u201d. &nbsp;Al respecto se\u00f1al\u00f3: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[N]o &nbsp;es que el juez haya desconocido las &nbsp;certificaciones de un Ingenio de la regi\u00f3n alusivas a la &nbsp;disminuci\u00f3n en la producci\u00f3n de ca\u00f1a de az\u00facar, &nbsp;que es cuanto denuncia el reparo bajo examen. Lo que genuinamente &nbsp;ech\u00f3 de menos el juez, y que constituye el puntal &nbsp;argumentativo de la decisi\u00f3n ahora fustigada, es la prueba &nbsp;-por parte de la demandada- de la edad del cultivo de ca\u00f1a que &nbsp;exist\u00eda antes de la instalaci\u00f3n del oleoducto en las 26 &nbsp;hect\u00e1reas con 9.762 metros cuadrados que seg\u00fan el &nbsp;aval\u00fao acogido en la sentencia que impuso la servidumbre, &nbsp;resultaron afectadas\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cY &nbsp;ocurre que, contra ese preciso argumento, el reparo de la demandada &nbsp;anduvo desenfocado, pues fustig\u00f3 o critic\u00f3 algo &nbsp;distinto a lo que realmente constituy\u00f3 el argumento axial de &nbsp;la determinaci\u00f3n censurada. No solo eso: extra\u00f1amente &nbsp;termin\u00f3 achac\u00e1ndole al juez la misma falencia que \u00e9ste &nbsp;le enrostr\u00f3 (con relaci\u00f3n a la prueba de la edad del &nbsp;cultivo), pero referida a la exigencia misma (\u201cno tiene ning\u00fan &nbsp;soporte probatorio\u201d, dijo textualmente). &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tribunal manifest\u00f3 que la inconformidad de la apelante, &nbsp;tambi\u00e9n involucraba la apreciaci\u00f3n de los testimonios &nbsp;de los ingenieros Luisa Mar\u00eda Lagos Ria\u00f1o y \u00c1lvaro &nbsp;Uribe Jaramillo, pues, en su sentir, los \u201cconceptos &nbsp;t\u00e9cnicos\u201d &nbsp;de esos dos profesionales no fueron tenidos en cuenta en el proceso &nbsp;de imposici\u00f3n de servidumbre, por tanto, el juez de &nbsp;conocimiento del juicio de \u201crevisi\u00f3n &nbsp;de aval\u00faos\u201d &nbsp;no pod\u00eda decretarlos ni practicarlos. Sobre ese t\u00f3pico &nbsp;expuso: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;[E]l &nbsp;proceso de revisi\u00f3n del aval\u00fao fijado por el Juzgado &nbsp;Primero Civil Municipal de Buga mediante sentencia del 4 de noviembre &nbsp;de 2014 constituye un nuevo escenario procesal en el cual se debate &nbsp;lo concerniente al aval\u00fao fijado por dicha autoridad judicial &nbsp;y que se acogi\u00f3 como definitivo a t\u00edtulo de &nbsp;indemnizaci\u00f3n por los perjuicios que se le ocasione a los &nbsp;propietarios u ocupantes del predio que debe tolerar una servidumbre &nbsp;de hidrocarburos, demanda que ser\u00e1 de conocimiento del &nbsp;respectivo Juez Civil del Circuito bajo los ritos de los art\u00edculos &nbsp;408 a 414 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil hoy verbal o &nbsp;verbal sumario, disposiciones que por dem\u00e1s contemplan la &nbsp;posibilidad de distintas oportunidades probatorias, as\u00ed como &nbsp;un t\u00e9rmino para su pr\u00e1ctica (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;esa misma l\u00ednea interpretativa, la Sala de Casaci\u00f3n &nbsp;Civil de la Corte Suprema de Justicia prohij\u00f3 -en sede de &nbsp;tutela- la hermen\u00e9utica seg\u00fan la cual \u201cla Ley &nbsp;1274 de 2009 otorga la oportunidad a las partes para que en caso de &nbsp;discrepar con la decisi\u00f3n adoptada por el juez civil municipal &nbsp;del \u00e1rea en la cual se encuentra ubicado el predio, puedan &nbsp;solicitar la revisi\u00f3n correspondiente ante el &nbsp;superior &nbsp;jer\u00e1rquico, sin que esta acci\u00f3n comprenda relaci\u00f3n &nbsp;alguna con el recurso extraordinario de revisi\u00f3n; contrario a &nbsp;ello, el proceso de revisi\u00f3n es de naturaleza especial y &nbsp;aut\u00f3noma, cuyo objeto es determinar en definitiva cual es el &nbsp;valor de la indemnizaci\u00f3n por el gravamen al predio afectado &nbsp;con el paso de la servidumbre petrolera \u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEn &nbsp;consecuencia, no puede abrirse camino la tesis de que en el curso del &nbsp;proceso de revisi\u00f3n (\u2026), &nbsp;la parte que lo promueve, al hacer uso de su derecho de demostrar que &nbsp;el aval\u00fao acogido por el Juez Municipal que impuso la &nbsp;servidumbre de hidrocarburos adolece de errores, o es insuficiente, &nbsp;en palabras de Corte, \u201cdeterminar en definitiva cual es al &nbsp;valor de la indemnizaci\u00f3n por el gravamen al predio afectado &nbsp;con el paso de la servidumbre petrolera\u201d, tenga las &nbsp;restricciones probatorias que plantea la censura (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>Explic\u00f3 &nbsp;que, el \u201cargumento &nbsp;axial\u201d &nbsp;del a &nbsp;quo &nbsp;para no atribuirle \u201cpoder &nbsp;suasorio\u201d &nbsp;al peritaje practicado en el proceso de imposici\u00f3n de &nbsp;servidumbre, &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;consisti\u00f3 &nbsp;en que \u00e9ste no se atemper\u00f3 a la metodolog\u00eda &nbsp;t\u00e9cnica de estudio en l\u00ednea de tiempo exigida por la &nbsp;Resoluci\u00f3n 620 de 2008 (IGAG), toda vez que los encuestados &nbsp;fueron inquiridos sobre hipot\u00e9ticas situaciones, esto es, con &nbsp;vista en el posible evento en el que sus predios llegasen a ser &nbsp;afectados por imposiciones de servidumbre, y sin considerar que la &nbsp;tuber\u00eda (oleoducto) se encuentra a dos metros bajo tierra, y &nbsp;que su instalaci\u00f3n solo gener\u00f3 afectaciones temporales, &nbsp;esto es, mientras se realiz\u00f3 la construcci\u00f3n o &nbsp;mantenimiento o excavaciones y colocaci\u00f3n de la misma\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;afirmaci\u00f3n de la recurrente, en el sentido de que la encuesta &nbsp;del perito cumpli\u00f3 con todas las formalidades t\u00e9cnicas, &nbsp;pues en ella se indicaron los datos de cada uno de los encuestados, y &nbsp;que todos los encuestados para la fecha de la realizaci\u00f3n de &nbsp;la misma, eran reconocidos propietarios de tierras sembradas en ca\u00f1a &nbsp;de az\u00facar, en nada refuta la quintaesencia del razonamiento &nbsp;judicial en comento. Por un lado, como antes se dijo con apoyo en un &nbsp;precedente de la Corte, la gen\u00e9rica expresi\u00f3n &nbsp;consistente en que la encuesta cumpli\u00f3 con todas las &nbsp;formalidades t\u00e9cnicas, justamente por su vaguedad e &nbsp;imprecisi\u00f3n, no sirve como sustento de la apelaci\u00f3n &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cPr\u00e9dica &nbsp;que tambi\u00e9n aplica al argumento de la recurrente seg\u00fan &nbsp;el cual el juez no se tom\u00f3 el trabajo de consultar si un &nbsp;predio que est\u00e1 afectado por este tipo de servidumbre cuesta &nbsp;lo mismo que un predio que no tenga tal afectaci\u00f3n, y que ello &nbsp;significa que err\u00f3 al prescindir de la encuesta adelantada por &nbsp;el perito\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEs &nbsp;que, para decirlo en breve, proponer que el operador judicial debe &nbsp;adelantar un trabajo de campo o consulta para que pueda prescindir de &nbsp;una o varias pruebas que no le resultan confiables o lo que es lo &nbsp;mismo, creerle m\u00e1s a unas que a otras equivale a desconocer &nbsp;que si el juzgador toma en consideraci\u00f3n una o unas &nbsp;determinadas pruebas, ello obedece a la labor cr\u00edtica propia &nbsp;que integra el trabajo de discernimiento mediante el cual puede, en &nbsp;definitiva, colegir el acogimiento de aquellas que le ofrecen mayor &nbsp;convicci\u00f3n y credibilidad y deso\u00edr las que se les &nbsp;oponen, discurrir dial\u00e9ctico que no es constitutivo de yerro &nbsp;de facto, salvo en cuanto la conclusi\u00f3n a que arribe se &nbsp;ofrezca arbitraria, absurda o ri\u00f1a abiertamente con la &nbsp;l\u00f3gica\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;Desde esa perspectiva, la providencia examinada no se observa &nbsp;descabellada al punto de permitir la injerencia de esta justicia. &nbsp;Seg\u00fan lo ha expresado esta Corte, \u201c(\u2026) &nbsp;independientemente &nbsp;de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores &nbsp;atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en &nbsp;caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho &nbsp;(\u2026)\u201d2. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo &nbsp;pretendido por la promotora es obtener un pronunciamiento diferente &nbsp;al emitido por la corporaci\u00f3n accionada en la providencia aqu\u00ed &nbsp;cuestionada, de la cual, se infiere, est\u00e1 soportada en &nbsp;fundamentos l\u00f3gicos y razonables, fruto de la interpretaci\u00f3n &nbsp;de las normas que rigen el caso y de la valoraci\u00f3n de los &nbsp;medios de prueba militantes en el expediente. &nbsp;<\/p>\n<p>N\u00f3tese, &nbsp;el tribunal fue enf\u00e1tico en se\u00f1alar, por un lado, que &nbsp;dentro del juicio de \u201crevisi\u00f3n &nbsp;de aval\u00fao\u201d &nbsp;exist\u00eda libertad probatoria y por ende nada imped\u00eda al &nbsp;fallador practicar pruebas distintas a las tenidas en cuenta en el &nbsp;proceso de imposici\u00f3n &nbsp;de servidumbre. &nbsp;<\/p>\n<p>Y &nbsp;por el otro, explic\u00f3 con suficiencia, el porqu\u00e9 &nbsp;el &nbsp;peritaje acogido por el juez municipal presentaba falencias en la &nbsp;forma como se determin\u00f3 el \u201cda\u00f1o &nbsp;emergente\u201d &nbsp;reconocido a favor de la demandada, por cuanto, en dicha experticia, &nbsp;nada se habl\u00f3 sobre la edad de los cultivos afectados por el &nbsp;oleoducto; adem\u00e1s, se encontraba soportada en situaciones &nbsp;hipot\u00e9ticas para establecer la real afectaci\u00f3n de los &nbsp;predios por la construcci\u00f3n de esa infraestructura. &nbsp;<\/p>\n<p>Es &nbsp;de recalcar que, sobre la valoraci\u00f3n de los elementos de &nbsp;convicci\u00f3n, esta Sala ha sostenido: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;La &nbsp;apreciaci\u00f3n conjunta de la prueba consiste en la actividad &nbsp;intelectual que debe realizar el funcionario jurisdiccional, &nbsp;analizando y conjugando los diversos elementos probatorios, en cuya &nbsp;virtud llega a un convencimiento homog\u00e9neo, sobre el cual &nbsp;habr\u00e1 de edificar su fallo, estimativo o desestimativo de las &nbsp;pretensiones, esto es, teniendo como ciertas las alegaciones de hecho &nbsp;en que el demandante basa sus pretensiones, o el extremo resistente &nbsp;sus defensas; o que no lo son &nbsp;(\u2026)3. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;En &nbsp;Colombia, seg\u00fan el principio de valoraci\u00f3n racional de &nbsp;la prueba, implantado por mandato del art\u00edculo 187 del C\u00f3digo &nbsp;de Procedimiento Civil, hoy 176 del Estatuto Procesal vigente, es &nbsp;deber del juez, y no mera facultad suya, evaluar en conjunto los &nbsp;elementos de convicci\u00f3n para obtener, de todos ellos, un &nbsp;resultado homog\u00e9neo o \u00fanico, sobre el cual habr\u00e1 &nbsp;de fundar su decisi\u00f3n final (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Tal &nbsp;obligaci\u00f3n legal \u2013lo sostiene la Corte-, impeditiva de &nbsp;la desarticulaci\u00f3n del acervo probatorio, ha sido la causa de &nbsp;que los falladores de instancia frecuentemente acudan a ese &nbsp;expediente para formar su criterio, sin atender de modo especial o &nbsp;preferente a ninguna de las diversas pruebas practicadas. Mediante &nbsp;ese procedimiento, resulta que su persuasi\u00f3n se forma no por &nbsp;el examen aislado de cada probanza, sino por la estimaci\u00f3n &nbsp;global de todas las articuladas, examinadas todas como un compuesto &nbsp;integrado por elementos disimiles &nbsp;(\u2026)\u201d4. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;resulta infructuoso en esta sede recriminar la apreciaci\u00f3n de &nbsp;los medios de acreditaci\u00f3n hecha por los juzgadores naturales, &nbsp;dado que ese es el espacio en el que con especial \u00e9nfasis &nbsp;emerge el principio constitucional de la independencia judicial; en &nbsp;efecto, en m\u00faltiples sentencias, entre ellas, la de 29 de &nbsp;junio de 2011, exp. 2011-01252-00, la Corte ha decantado que: \u2018(\u2026) &nbsp;el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es &nbsp;en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el &nbsp;administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la &nbsp;manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de &nbsp;un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos &nbsp;de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la &nbsp;regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente &nbsp;puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser &nbsp;manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) &nbsp;de &nbsp;forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, &nbsp;cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el &nbsp;operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario &nbsp;sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas &nbsp;de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las &nbsp;cuales se reflejan en la correspondiente providencia &nbsp;(\u2026)\u2019, &nbsp;condiciones que no se vislumbran en el caso concreto (\u2026)\u201d5. &nbsp;<\/p>\n<p>La &nbsp;sola divergencia conceptual no puede ser venero para demandar el &nbsp;amparo constitucional porque la tutela no es instrumento para definir &nbsp;cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico en las hip\u00f3tesis &nbsp;de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las &nbsp;inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s &nbsp;acertada o la correcta para dar lugar a la intervenci\u00f3n del &nbsp;juez constitucional. &nbsp;<\/p>\n<p>4. &nbsp;Siguiendo los derroteros de la Convenci\u00f3n Americana de &nbsp;Derechos Humanos6 &nbsp;y su jurisprudencia, no se otea vulneraci\u00f3n alguna a la &nbsp;preceptiva de la misma ni tampoco del bloque de constitucionalidad, &nbsp;que ameriten la intervenci\u00f3n de esta Corte para declarar &nbsp;inconvencional la actuaci\u00f3n atacada. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;tratado citado resulta aplicable por virtud del canon 9 de la &nbsp;Constituci\u00f3n Nacional, cuando dice: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Las &nbsp;relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberan\u00eda &nbsp;nacional, en el respeto a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos &nbsp;y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional &nbsp;aceptados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>En sentido &nbsp;an\u00e1logo, la regla 93 ej\u00fasdem, &nbsp;indica: &nbsp;<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) &nbsp;Los &nbsp;tratados y convenios internacionales ratificados por el Congreso, que &nbsp;reconocen los derechos humanos y que proh\u00edben su limitaci\u00f3n &nbsp;en los estados de excepci\u00f3n, prevalecen en el orden interno\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLos &nbsp;derechos y deberes consagrados en esta Carta, se interpretar\u00e1n &nbsp;de conformidad con los tratados internacionales sobre derechos &nbsp;humanos ratificados por Colombia &nbsp;(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>El &nbsp;mandato 27 de la Convenci\u00f3n de Viena, sobre el Derecho de los &nbsp;Tratados de 19697, &nbsp; debidamente ratificada por Colombia, seg\u00fan la cual: \u201c(\u2026) &nbsp;Una &nbsp;parte no podr\u00e1 invocar las disposiciones de su derecho interno &nbsp;como justificaci\u00f3n del incumplimiento de un tratado (\u2026)\u201d8, &nbsp;impone su observancia en forma irrestricta cuando un Estado parte lo &nbsp;ha suscrito o se ha adherido al mismo. &nbsp;<\/p>\n<p>4.1. Aunque podr\u00eda &nbsp;argumentarse la viabilidad del control de convencionalidad s\u00f3lo &nbsp;en decursos donde se halla el quebranto de garant\u00edas &nbsp;sustanciales o cuando la normatividad interna es contraria a la &nbsp;internacional sobre derechos humanos, se estima trascendente efectuar &nbsp;dicho seguimiento en todos los asuntos donde se debata la &nbsp;conculcaci\u00f3n de prerrogativas iusfundamentales, &nbsp;as\u00ed su protecci\u00f3n resulte procedente o no. &nbsp;<\/p>\n<p>Lo aducido porque &nbsp;la enunciada herramienta le permite a los Estados materializar el &nbsp;deber de garantizar los derechos humanos en el \u00e1mbito &nbsp;dom\u00e9stico, a trav\u00e9s de la verificaci\u00f3n de la &nbsp;conformidad de las normas y pr\u00e1cticas nacionales, con la &nbsp;Convenci\u00f3n Americana de Derechos Humanos y su jurisprudencia, &nbsp;ejercicio que seg\u00fan la Corte Interamericana se surte no s\u00f3lo &nbsp;a petici\u00f3n de parte sino ex &nbsp;officio9. &nbsp;<\/p>\n<p>No sobra advertir &nbsp;que el r\u00e9gimen convencional en el derecho local de los pa\u00edses &nbsp;que la han suscrito y aprobado, no constituye un sistema opcional o &nbsp;de libre aplicaci\u00f3n en los ordenamientos patrios; sino que en &nbsp;estos casos cobra vigencia plena y obligatoriedad con car\u00e1cter &nbsp;impositivo para todos los servidores estatales, debiendo realizar no &nbsp;solamente un control legal y constitucional, sino tambi\u00e9n el &nbsp;convencional; con mayor raz\u00f3n cuando forma parte del bloque de &nbsp;constitucionalidad sin quedar al arbitrio de las autoridades su &nbsp;gobierno. &nbsp;<\/p>\n<p>4.2. El aludido &nbsp;control en estos asuntos procura, adem\u00e1s, contribuir judicial &nbsp;y pedag\u00f3gicamente tal cual se le ha ordenado a los Estados &nbsp;denunciados \u2013incluido Colombia10, &nbsp;a impartir una formaci\u00f3n permanente de Derechos Humanos y DIH &nbsp;en todos los niveles jer\u00e1rquicos de las Fuerzas Armadas, &nbsp;jueces y fiscales11; &nbsp;as\u00ed como realizar cursos de capacitaci\u00f3n a funcionarios &nbsp;de la rama ejecutiva y judicial y campa\u00f1as informativas &nbsp;p\u00fablicas en materia de protecci\u00f3n de derechos y &nbsp;garant\u00edas12. &nbsp;<\/p>\n<p>Insistir en la &nbsp;aplicaci\u00f3n del citado control y esbozar el contenido de la &nbsp;Convenci\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos en providencias &nbsp;como la presente, le permite no s\u00f3lo a las autoridades conocer &nbsp;e interiorizar las obligaciones contra\u00eddas internacionalmente, &nbsp;en relaci\u00f3n con el respeto a los derechos humanos, sino a la &nbsp;ciudadan\u00eda informarse en torno al m\u00e1ximo grado de &nbsp;salvaguarda de sus prerrogativas. &nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, &nbsp;pretende contribuir en la formaci\u00f3n de una comunidad global, &nbsp;incluyente, respetuosa de los instrumentos internacionales y de la &nbsp;protecci\u00f3n de las garant\u00edas fundamentales en el marco &nbsp;del sistema americano de derechos humanos. &nbsp;<\/p>\n<p>5. &nbsp;Por los anteriores argumentos, se niega el amparo deprecado. &nbsp;<\/p>\n<p>3. &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/p>\n<p>En &nbsp;m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala &nbsp;de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la &nbsp;Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/p>\n<p>RESUELVE: &nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERO: &nbsp;NEGAR la &nbsp;tutela solicitada por &nbsp;Maril\u00fa &nbsp;Ceballos Gil frente a la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Buga, espec\u00edficamente, frente a los &nbsp;magistrados Felipe Francisco Borda Caicedo, Juan Ramon P\u00e9rez &nbsp;Chicu\u00e9 y Orlando Quintero Garc\u00eda, y el Juzgado Tercero &nbsp;Civil del Circuito de esa ciudad, con ocasi\u00f3n del juicio de &nbsp;\u201crevisi\u00f3n &nbsp;de aval\u00fao\u201d, &nbsp;adelantado por Ecopetrol S.A. a la aqu\u00ed actora. &nbsp;<\/p>\n<p>SEGUNDO: &nbsp;Comun\u00edquese, &nbsp;mediante comunicaci\u00f3n electr\u00f3nica o por mensaje de &nbsp;datos, lo resuelto en esta providencia a todos los interesados. &nbsp;<\/p>\n<p>TERCERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si &nbsp;este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la &nbsp;Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE &nbsp;Y C\u00daMPLASE &nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO &nbsp;TERNERA BARRIOS &nbsp;<\/p>\n<p>Presidente &nbsp;de Sala &nbsp;<\/p>\n<p>\u00c1LVARO &nbsp;FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/p>\n<p>AROLDO &nbsp;WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/p>\n<p>OCTAVIO &nbsp;AUGUSTO TEJEIRO DUQUE &nbsp;<\/p>\n<p>LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/p>\n<p>1\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u201cCualquiera &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de las partes puede pedir ante el Juez Civil del Circuito de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;jurisdicci\u00f3n a la que pertenezca el predio objeto de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;diligencia de aval\u00fao, la revisi\u00f3n del mismo dentro del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;t\u00e9rmino de un (1) mes contado a partir de la fecha de la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;decisi\u00f3n del Juez Civil Municipal. Si quien hiciere uso del &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;recurso fuere el explorador, explotador o transportador de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;hidrocarburos, este deber\u00e1 consignar, como dep\u00f3sito &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;judicial, a la orden del Juez Civil de Circuito respectivo el monto &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;resuelto por el Juez Civil Municipal si la suma consignada para la &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;presentaci\u00f3n de la solicitud fuere inferior al cincuenta por &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ciento (50%) del aval\u00fao de los perjuicios se\u00f1alados &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;por el Juez\u201d. &nbsp;<\/p>\n<p>2\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. Civil. Sentencia de 18 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>3\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. SC. Sentencia de 14 de junio de 1982. &nbsp;<\/p>\n<p>5\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CSJ. STC de 25 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de enero de 2012, exp. 2011-02659-00; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;ver en el mismo sentido el fallo de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;18 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. &nbsp;<\/p>\n<p>6\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, firmado el 22 de noviembre &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de 1969 y aprobado en Colombia por la Ley 16 de 1972. &nbsp;<\/p>\n<p>7\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Suscrita en Viena el 23 de mayo de 1969. &nbsp;<\/p>\n<p>8\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Aprobada por Colombia mediante la Ley 32 de 1985. &nbsp;<\/p>\n<p>9\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH. Caso Gudi\u00e9l \u00c1lvarez y otros (\u201cDiario &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Militar\u201d) contra Guatemala. Sentencia de noviembre 20 de 2012. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Serie C No. 253, p\u00e1rrafo 330 &nbsp;<\/p>\n<p>10\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;V\u00e9lez Restrepo y familiares Vs. Colombia, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;preliminar, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 3 de septiembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 248, p\u00e1rrs. 259 a 290, criterio reiterado Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Masacre de Santo Domingo Vs. Colombia, Excepciones preliminares, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 30 de noviembre de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 259, p\u00e1rrs. 295 a 323. &nbsp;<\/p>\n<p>11\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;de la Masacre de Las Dos Erres Vs. Guatemala, Excepci\u00f3n &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 24 de &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;noviembre de 2009. Serie C No. 211, p\u00e1rrs. 229 a 274. &nbsp;<\/p>\n<p>12\u0002 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corte IDH, Caso &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Furlan y familiares Vs. Argentina, Excepciones preliminares, Fondo, &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2012. Serie C &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No. 246, p\u00e1rrs. 278 a 308. &nbsp;<\/p>\n<p>8 &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>STC718-2021 &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS &nbsp;ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado &nbsp;ponente &nbsp; STC718-2021 &nbsp; Radicaci\u00f3n &nbsp;n.\u00b0 11001-02-03-000-2021-00182-00 (Aprobado &nbsp;en sesi\u00f3n virtual de tres de febrero de dos mil veintiuno) &nbsp; Dec\u00eddese &nbsp;la demanda de tutela impetrada por Maril\u00fa &nbsp;Ceballos Gil frente a la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del &nbsp;Distrito Judicial de Buga, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[33],"tags":[],"class_list":["post-53668","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-febrero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53668"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53668\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}